Los 10 Mandamientos Parte V

Dr. Norman González Chacón – Sábado 15 de febrero de 2024

Los 10 Mandamientos Parte V

La importancia del cuarto mandamiento y el desafío a la medicina moderna.

Resumen condensado (primera parte):

El texto discute el cuarto mandamiento y su interpretación, enfatizando que no se trata solo de guardar un día específico como día de reposo. Se menciona la importancia del descanso y la salud, así como la relación entre la iglesia, los médicos y el sistema de salud moderno. Se critica a las denominaciones cristianas por depender de los hospitales y perder el don de sanidad. También se hace referencia a ejemplos bíblicos sobre sanación y se plantea una crítica al estado actual del sistema médico.

Puntos detallados:

Introducción al Cuarto Mandamiento

– Enfoque en el cuarto mandamiento.

– Necesidad de ampliar su significado más allá del simple descanso en un día específico.

– Crítica a diversas sectas que han interpretado erróneamente este mandamiento.

Significado del Sábado

– Jesús corrigió la visión arcaica sobre el sábado.

– El sábado es visto como base para el descanso semanal.

– Importancia del descanso nocturno recomendado (ocho horas).

Salud y Descanso

– Éxodo 16:15 menciona que seguir las instrucciones divinas protege contra enfermedades.

– Jesús curaba enfermos incluso en sábado, desafiando las normas judías.

Relación entre Iglesia y Medicina

– Crítica hacia iglesias cristianas por asociarse con médicos y hospitales.

– Pérdida del don de sanidad entre las siete grandes denominaciones debido a esta asociación.

Ejemplo Histórico: Naturopatía

– Intento fallido de introducir clases de naturopatía en Antillian College debido a presión médica.

– Contraste con promoción global hacia medicina natural por parte de la OMS.

Críticas al Sistema Médico Moderno

– Descripción negativa del sistema médico actual: drogas tóxicas, cirugías innecesarias.

– Comparación con cómo Cristo curaba sin asociarse con médicos.

Genética y Manipulación Humana

 – Reflexión sobre cómo los humanos han manipulado genéticamente plantas, animales e incluso seres humanos.

 – Importancia futura del estudio genético relacionado con lo discutido anteriormente.

Identidad Espiritual 

 – Mención sobre las 12 tribus perdidas pero completas según Dios; identificación espiritual es divina más que física o genética.

El texto aborda la importancia del descanso y los principios de salud según la creación divina. Se enfatiza que todo en la naturaleza lleva el sello de Dios y que seguir las leyes del descanso puede llevar a una vida sin enfermedades. A través de ejemplos, se discuten los siete remedios naturales para la sanidad, incluyendo ejercicio, luz solar, alimentación natural y descanso. Además, se menciona cómo Jesús realizaba milagros en sábado y cómo esto desafiaba las normas religiosas de su tiempo. El autor concluye que el verdadero entendimiento del descanso es esencial para una vida saludable.

Puntos detallados (segunda parte):

Introducción a la creación

– La naturaleza refleja el sello inconfundible de Dios.

– Cada planta y elemento creado tiene un mensaje intrínseco.

Historia del ciego de nacimiento

– Se menciona el relato en Juan IX como ejemplo significativo.

– El juicio religioso sobre las curaciones realizadas por Jesús.

Importancia del descanso

– El propósito original era evitar enfermedades mediante el cumplimiento de las leyes divinas.

– Ejemplos de personas que nunca han necesitado médicos por entender el mensaje del descanso.

Descanso integral 

– Necesidad de descansar no solo físicamente sino también mentalmente (boca, mente, corazón).

Siete remedios naturales para la salud

1. Ejercicio o trabajo productivo: Diferencia entre ejercicio físico y trabajo útil.

2. Luz solar: Uso adecuado como alimento para el cuerpo sin quemaduras.

3. Alimentación natural: Referencia a Génesis 1:29 sobre lo que debemos comer; advertencias sobre alimentos manipulados genéticamente.

4. Plantas medicinales: Importancia histórica y espiritual en la sanidad (ejemplo del árbol de vida).

5. Agua pura y Aire puro: Vital para mantener la salud física.

6. Confianza en Dios (fe): Elemento crucial junto con amor y esperanza.

7. Descanso indicado. Elemento vital para larga vida.

Significado del sábado

– La observancia correcta versus malentendidos religiosos actuales sobre su significado sagrado.

Ciclo natural

– Relación entre horas de sueño perdidas e impacto negativo en calidad/longitud de vida (estudios mencionados).

Contraste entre prácticas judías y adventistas respecto al sábado 

– Crítica hacia ambos extremos; unos evitan actividades propias del día mientras otros trabajan excesivamente sin proponérselo.

Salud mental 

– La mente es vulnerable cuando se ignoran los principios divinos; influencia negativa mediática puede afectar pensamientos positivos.

Conclusiones finales

– Es fundamental entender profundamente el concepto bíblico del descanso como clave para una buena salud física, mental y espiritual.

– La falta de comprensión acerca del verdadero significado del reposo ha llevado a problemas modernos relacionados con enfermedades físicas y mentales.

Transcripción completa:

Programa grabado el día 15 de febrero de 2025

Un efusivo saludo a todos los que están en sus hogares en el día de hoy, vamos a seguir hablando de los mandamientos, sobre todo estamos en el cuarto mandamiento, que es el más que hemos tenido que discutir para poderle dar a ustedes el sentido exacto de lo que significa el cuarto mandamiento de la ley, que no es exclusivamente guardar un día u otro, como por ejemplo, han proclamado los adventistas, han practicado los judíos, y  han adoptado muchísimas sectas que tienen ese día como día especial de reposo,  El problema no es la visión corta, la visión corta y arcaica, vamos a decirle, de la iglesia en términos de eso, sino que tiene una importancia mayor, y es que esa visión, esa visión de la iglesia, del sábado, como un día que no se puede hacer nada, la tenían los judíos también, y Jesús trató de corregirlos y enseñarles las cosas que había que hacer en el sábado, y para qué fue que se creó ese día, y por qué lo separó, lo bendijo y lo santificó en el Edén. De las primeras cosas que hizo terminada la creación, Él descansó ese día, ¿por qué razón? Porque esa es la base del sábado como día de reposo, es la base del descanso semanal que nosotros dormimos todas las noches, que debe ser, como señalamos, de ocho horas. Es una tercera parte del día, una tercera parte del día es la recomendación de todos los expertos en salud en cuestiones de descanso, y si dormimos las ocho horas nocturnas cada día y descansamos las 24 horas del sábado, dice Éxodo 16.15, ninguna enfermedad de las que sufrieron los egipcios la van a sufrir ustedes, ninguna enfermedad, vean esto, si fuera yo que lo diría, yo diría, si ustedes hacen lo que les digo, ni un catarro les va a dar, no van a sufrir ni de un catarrito. 

Y cuando Jesús vino a la tierra, ustedes deben recordar, cuando estudiamos los esenios, se dieron cuenta de que Jesús y los esenios se enfrascaron en una lucha para ayudar a la gente a ser saludable. Traían todos los enfermos y Él los sanaba. Y luego cuando ya Él inicia su ministerio y señala a sus discípulos, Él y los doce apóstoles o discípulos, se enfrascan también en la curación de los enfermos y se dedican por todas partes a curarlos en sábado, Y cada vez que lo hacían en sábado, provocaban la ira de los judíos. Ahora la curación de los enfermos en sábado provoca la ira, miren, de los médicos, provoca la ira de los hospitales, provoca la ira de los judíos, provoca la ira de los adventistas, provoca la ira de todos. Todas las iglesias que se llaman cristianas, que usan el nombre de Cristo para negociar y crecer. Si se llama cristiana es porque le pidió el apellido prestado a Cristo. Y según dice Isaías 4.1, lo discutimos la semana pasada, estuvimos estudiando la parábola de un solo verso: siete mujeres que representan las siete iglesias de Apocalipsis y las siete denominaciones de este tiempo que tienen hospitales y médicos, están representados en esa profecía, le pidieron  el apellido a Cristo; cásate con nosotras, le dijeron, dános tu apellido para que no tengamos oprobio, Isaías 4.1. Y de esa manera es que ocurre lo que estamos viendo ahora en este tiempo, todas las iglesias, las siete completas, perdieron el don de sanidad. Todas lo perdieron el don de sanidad. ¿Por qué? Porque pusieron su fe y su confianza en los médicos y en los hospitales. Desde católicos hasta los menonitas, todos se asociaron con los médicos y con los hospitales, católicos, metodistas, luteranos, episcopales, adventistas; Y usted sigue por ahí, el auxilio mutuo, es católico. Así que las siete denominaciones grandes están asociadas a los médicos y a los hospitales, y por asociarse a los médicos y a los hospitales perdieron, y por proclamar un mensaje falso, perdieron totalmente el endoso que Jesús les estaba dando para que curaran a los enfermos y que nosotros fuéramos, siguiéramos siendo los discípulos, los apóstoles, que seguíamos curando a los enfermos que se enfermaran. 

Eso se acabó. ¿Y quién acabó con eso? Acabo de leerlo. Se trata del poder perseguidor, que ahora es otro y la Iglesia lo alberga como un tesoro. Cuando fuimos a Antillian College a proponer que se presentaran allá las clases de naturopatía y que fue el pastor Velázquez. Velázquez lo presentó para que la Junta del Colegio considerara abrir las clases de naturopatía, de medicina natural en el Antillian College. Rápido vinieron los médicos del hospital y se opusieron. Y le dijeron, si vienen ellos, nos vamos nosotros. Y Velázquez así con mucha, con mucha tristeza tuvo que decirle al grupo interesado: no podemos, no podemos albergar las clases de medicina natural en el colegio porque perdemos el endoso del hospital Bellavista. Qué triste, ¿verdad? Qué triste cuando la Organización Mundial de la Salud, si ustedes buscan ahí, en ese mismo momento la Organización Mundial de la Salud estaba promoviendo la medicina natural en todos los países del mundo. Y Puerto Rico fue el primero en donde el gobierno aprobó una ley de naturopatía. Y fue parte de la Iglesia cristiana la que dio el frente y la que dio cara en la legislatura para que la legislatura aprobara la ley de la naturopatía. 

El Hno. Yiye Avila y su gente, fueron los únicos cristianos que respondieron a nuestro llamado en apoyo. No estaba nadie de el resto de  las Iglesias cristianas, algunas escribieron a la legislatura oponiéndose al proyecto. Miren ustedes cómo es que lo que le estaba explicando, de cómo es que Satanás tan pronto descubre una estrategia de la Iglesia, la combate, la sustituye y pone la suya. Y cambia el elemento básico. Lo que fue la Iglesia romana se convierte ahora en médicos y hospitales. Aquí lo tienen. Algo grande y apreciado. Se trata en este tiempo del sistema médico moderno con drogas tóxicas, con drogas dañinas, con vacunas y cirugías innecesarias. Un sistema que realmente trata las enfermedades, pero no las cura, como curó el Maestro a todos los enfermos cuando vino a darnos su ejemplo de lo que sus discípulos y la Iglesia debían de continuar haciendo hasta el día de hoy. 

La Iglesia tenía que estar haciendo eso hasta hoy. Si ustedes le preguntan aquí a Rosa y le preguntan a unos cuantos de los que están aquí, si ellos han probado el poder curativo de esa medicina divina, ¿pueden decir que sí? Vamos a ver. ¿Verdad Isabel? ¿Verdad Antonio? Antonio la semana pasada estaba dando testimonio aquí de Quirsi, su hija. Se acordó que existía, se acordó cuando vio que la niña estaba sufriendo, se acordó que existía medicina natural, siempre la ha practicado. Pero uno a veces como que no ve en uno mismo la necesidad de una cosa que es obvia. La dejó sufrir. El Señor a través de su mente hizo el trabajo… Pero fíjense, esto es importante que lo tengamos en cuenta porque son las ilustraciones de esto que estamos leyendo acá y de cómo el sistema médico moderno que no cura nada se mantiene como la cara principal de la salud en el mundo cuando es una farsa, cuando no sirve para nada. La iglesia debía continuar haciendo los milagros que hizo Cristo. En el tiempo de Cristo también había médicos y el Maestro no se asoció con ellos para sanar a los enfermos. Si eso hubiera sido el ejemplo, el que la iglesia ha seguido hoy día, entonces Jesús se hubiera asociado con los médicos de aquel tiempo para sanar a los enfermos, pero Jesús no se asoció con ellos. En el blog, analizamos el tema, el toque de fe que nos habla de la mujer, la mujer que está allí, que con solo tocar el vestido de Jesús quedó sana de su enfermedad. Dice claramente el texto que había gastado todo su dinero en los médicos de su tiempo. Lucas 8, 43. Si quieren buscarlo en sus Biblias, Lucas 8:43 hasta el 48 y Marcos 5:26. 

Me gusta más Marcos 5: 26. En los dos, en los dos está claro el método que Jesús utilizó con una mujer que él sabía que esa mujer estaba por allí, pero la ignoró, como pasó con el ciego de nacimiento que Jesús le pasaba todos los días por el lado y sabía que el ciego de nacimiento estaba allí, pero no era el momento de hacer el milagro, todavía no había llegado el momento, no fue hasta lo último de su ministerio cuando los discípulos le preguntan al Señor ¿Quién pecó este o sus padres para que naciera ciego? En este caso, esta mujer que llevaba 12 años sufriendo de ese problema serio de sangrado menstrual, yo averigüé el nombre de ella, vimos el nombre, no aparece en la Biblia, pero descubrimos el nombre, igual que descubrimos el nombre de Berna, que le decían “el ciego de nacimiento” pero esta vez lo conseguimos de la inteligencia artificial. ¿Cómo se llamaba ella? -Verónica, se llamaba Verónica, después le pusieron Santa Verónica, Si quieren búsquenlo en internet, pongan Santa Verónica y busquen, que es ella la mujer que tocó el vestido de Jesús. Pero fíjense que en toda mi vida de cristiano, yo no sabía cómo se llamaba el ciego de nacimiento, yo decía el ciego de nacimiento, ese era el nombre, yo no sabía que se llamaba Berna. Y ahora, ahora sí que me preocupo por buscar, cada vez que busco un personaje bíblico y no me da el nombre inmediatamente, yo digo, tengo que buscar el nombre, porque tenía su nombre, ¿no era la mujer que tocó el vestido de Jesús? ¿Me encontraste? ¿Me encontraste? ¿Qué dice Santa Verónica? Vean ustedes, que interesante, ¿verdad? ¿Cómo podemos personalizar a esa ilustración que tenemos allí? Y fíjense que yo la tengo en un cuadro, hay dos cuadros de esa mujer, como tengo al paralítico de Betesda y como tenemos también al ciego de nacimiento. Son casos específicos, los cuales nos llaman mucho la atención, porque tienen un significado especial en la vida de nuestro Maestro, pero tienen un significado todavía más especial para la Iglesia de todos los tiempos, y la Iglesia se lo perdió, ahora que nosotros venimos a resucitar todos esos elementos tan importantes de la historia sagrada. ¿Por qué? Ah, porque son cada día que pasa, y cada día que nos acercamos más a la venida del Señor, se hace más importante saber y conocer estos detalles, porque tienen un significado muy particular y muy especial, no solamente para nosotros, sino para el mundo entero, y por encima del mundo, para el pueblo de Dios, en todas partes donde quiera que se haye, y sabemos que el Señor tiene gente señalada en todas partes. Yo les dije la semana antepasada, le dije a la pareja que estaba aquí, al Pastor Osvaldo, ¿se acuerdan? le dije al Pastor, Pastor, yo quiero convertir esa cancha en un tabernáculo bien grande, de ese mismo tamaño, porque yo sé que no va a dar cabida, el que él tiene allá y el que nosotros tenemos acá no va a dar cabida, porque cuando Noé hizo el arca, lo hizo bien grande, y sirvió las medidas que el Señor le dictó, ¿y saben qué? Miren qué interesante, todos los animales que vinieron encontraron un cuartito donde refugiarse por sus razas, un apartamentito para cada uno de ellos, con su comida, los que comían semillas tenían semillas, los que comían hierba tenían hierba, y ellos entraron y por el olfato se dejaron guiar a dónde les tocaba acomodarse y ahí se metieron. Hace un rato estábamos hablando Antonio y yo allá afuera de la inteligencia y la capacidad que tienen las plantas para reconocernos, estábamos hablando de eso. Pero hemos subestimado la creación de Dios con los animales, con nuestros semejantes, con las plantas y con los árboles, pero los árboles palpan lo que tienen a su alrededor, si son amados o son rechazados, las plantas lo saben, y cuando usted rechaza una planta, la planta se va muriendo, cuando usted la cuida y la ama, la planta va creciendo y se va multiplicando. Pero esa relación se ha perdido, igual que se perdió esa relación en el principio del mundo cuando los hombres empezaron a cruzar unas razas con otras razas y hacer unos fenómenos, ellos se entretenían viendo, mira lo que conseguí cuando mezclé esa especie con esta otra, y mira lo que salió cuando mezclé el lobo con el cerdo y salió el perro, todo eso lo hicieron los antediluvianos y llegaron a producir lo que se llaman los nephilins bíblicamente, que no son otra cosa que unos fenómenos semi-humanos que le dieron base a Darwin para especular y hacer la teoría de la evolución de las especies, que todavía no hemos visto ni uno solo evolucionando, al contrario, está el mundo entero devolucionando, en vez de evolucionar para bueno, está devolucionando para degeneración, las razas en vez de ir mejorando, están deteriorándose. Todas las razas, animales, plantas, árboles, todos se han degenerado. No tenemos hoy día la certeza de que una manzana que nos comamos sea una manzana como la que el Señor creó en el Edén, no tenemos la certeza de que un racimo de uvas de los que nos comamos ahora sea el racimo de uvas de los que el Señor creó en el Edén, no tenemos esa certeza. 

El hombre lo ha cruzado, lo ha amalgamado, lo ha hibridado, lo ha manipulado genéticamente, todo, todo, todo, todo, y ahora está manipulando el genoma humano, y es uno de los temas que tenemos pendientes con ustedes, que tampoco nosotros terminemos estos temas que tenemos que ver, porque son bases, esto que estamos estudiando hoy es base para el estudio del genoma humano, y ustedes se van a asombrar cuando vean lo que es el genoma humano, cómo Dios lo creó y cómo está degenerado hoy día. Ya yo les adelanté algo el otro día cuando les mostré el genoma, pero tenemos que verlo a fondo, yo lo voy a desmenuzar aquí, con ustedes y con Norman, lo vamos a desmenuzar para que ustedes tengan una idea de lo que ha pasado con nosotros mismos, que nos hemos degenerado, por eso ahorita cuando estamos empezando, y yo mencioné a las 12 tribus de Israel, ¿Cuántas tribus desaparecieron de las 12 tribus? ¿Cuántas desaparecieron? ¿Ah? ¿Cuántas desaparecieron? ¿Cuántas desaparecieron? ¿Saben lo que dijo el Señor hace poquito? Dijo, mis 12 tribus están completitas, no se ha perdido ni una sola de ellas. Ah, que no sabemos dónde están. Ah, que se han perdido en el mundo… No las vemos, pero el Señor dice, mis 12 tribus están completitas. Y hay 12.000, 12.000 representantes de cada una de ellas en las 144.000 que Él viene a buscar por ahí, de cada una de las tribus. Ahí están, ahí hay 12.000 representantes, pero eso no quiere decir que sean 12.000 los únicos que queden. Y un hermano me dice, cuando yo hablo de las 12 tribus, dice, no se, ya esas están extinguidas, ya no queda nadie. Le digo, mire, mire lo que dice el Señor, dice, están completitas, lo que pasa es que nosotros no sabemos dónde están, no los podemos reconocer, de hecho, de los que estamos aquí yo no puedo señalar que pertenece a ninguna tribu en particular. Yo no puedo decir, tú eres de tal tribu y tú eres de tal tribu, por el apellido o por la… ¿Por qué? Porque todo eso, todo eso se confundió. No podemos seguirla por los nombres, no podemos seguirla por los apellidos, no podemos seguirla por los ancestros. ¿Saben quién es el único que las identifica? El ángel. El ángel. El ángel de la genealogía. Ese es el único que las identifica. 

Y el Señor conoce todo, nuestros pensamientos y nuestras acciones y nuestra sangre las reconoce por el linaje, por la sangre misma. Esa mujer había gastado todo su dinero en los médicos de su tiempo, o sea que era igual que hoy. Si usted no tiene un buen seguro, puede gastar hasta lo que no tiene en una enfermedad o una intervención médica innecesariamente. Así que la gente paga y paga el seguro médico y eso no cura las enfermedades. Con el seguro usted no cura las enfermedades. Usted lo único que le sirve el seguro es para pagarle a los médicos hasta que el seguro dice ya no voy más. Cuando el seguro dice ya no pago más, entonces usted tiene que sacar de su bolsillo y seguir pagando si es que hay esperanza de que usted viva. Pero la medicina moderna no le garantiza nada. Ahora vamos a ver qué relación tiene eso con el orden divino. Y es que la estructura literaria de los 10 mandamientos sigue un orden sorprendente de crecimiento a medida que los analizamos en su contenido. Al analizar su mensaje nos percatamos que es Dios quien nos habla a través de su ley. Toda la naturaleza creada por él lleva su sello inconfundible tanto en el formato exterior como en el mensaje intrínseco en cada planta y en cada cosa creada.

Toda la naturaleza creada por él, es lo que estábamos hablando allá, lleva su sello inconfundible, tanto en el formato exterior, como en el mensaje intrínseco en cada planta y en cada cosa creada. Siempre que algo de la creación está en su forma original, y no ha sido adulterado, tiene el sello de Dios distintivo, su marca de fábrica, lo podemos ver en el blog El Sello de Dios, y explicamos la historia del ciego de nacimiento de Juan 9:1-38, que la semana pasada yo abundé bastante en esa historia del ciego de nacimiento, porque tiene un significado muy especial, porque la segunda parte de esa historia es el juicio que se lleva a cabo por parte de los religiosos de su tiempo, hacia la curación que hace Jesús en el día que él separó, bendijo, y santificó, para ese propósito, para sanar a los enfermos, no para sanarlos, sino para que nadie se enfermara. La idea original de la creación divina era para que nadie se enfermara, si seguimos las leyes, y siguiéramos las leyes del descanso, nadie estaría enfermo. Entonces, ¿para qué necesitábamos los hospitales? ¿Para qué necesitábamos los médicos? ¿Para qué necesitábamos todo eso? ¡Para nada! ¡Para nada! Y ustedes que me están viendo allí en sus casas en este momento, sepan, sepan, que yo conozco mucha gente que en toda su vida no han tenido que ir al médico ni un solo día. ¿Saben por qué? Porque han entendido el mensaje del descanso. Porque no solamente descansan de noche las ocho horas, de cada noche, descansan las 24 horas de cada semana, correspondientes al día del sábado, pero descansan la boca de no comer ninguna cosa que no sea indicada en Génesis 1:29. Durante esas 24 horas sagradas, descansan la mente de todo lo mundano, de todo lo que es el diario vivir, descansan la mente. 

Yo me acuerdo de un regaño que se llevó papá una vez, de un pastor viejito haitiano que nos visitaba en casa, se llamaba Pastor Charles, no sé si lo conociste, ¿lo conociste? Él nos visitaba, visitaba pero mucho, se quedaba en casa, y yo me sentaba a sus pies para hacerle preguntas y él me las contestaba, yo era un niño, y él me contestaba. Y yo le decía, yo le decía unas cosas y él me contestaba; no, eso no es así, ¿y cómo es? Y estaba con una paciencia tremenda. Pero un día papá, era un sábado y él estaba en casa, había venido de la iglesia de predicar y llegó a casa y en lo que le servían la comida sencilla que se hacía en la casa para el sábado, un soponcito de gandules. Y papá le dice, mañana voy a hacer esto y voy a hacer aquello y voy a hacer lo otro. Él dice, para, para, para, para, para, para. Mañana tú vas a hacer lo que tengas que hacer pero hoy no lo vas a hacer, así que cierra la boca. Hoy no puedes planificar lo que vas a hacer mañana porque no lo vas a lograr y si lo logras, vas a ir por encima de la voluntad de aquel que está allá arriba. Yo temblé, yo era un muchacho pero temblé de la forma y la autoridad con la que él le dijo mi papá. Mi papá era una persona de carácter fuerte, creen ustedes, era de carácter fuerte. ¿Ah, tú te acuerdas? Él lo dijo con una autoridad tan grande que papá cayó sentado en una butaca. Se sentó así como que se quedó, pasmado y entonces empezó a recapacitar. Mi padre estába sentado ahí pero estaba planeando lo que iba a hacer el próximo día y hoy era sábado. No, no, no, es que tiene que descansar la mente, hay que descansar los ojos, hay que descansar el cerebro, hay que descansar la boca, hay que descansar el estómago, hay que descansar el intestino, hay que descansar el corazón. Porque nuestro cuerpo, igual que el de las plantas y el de los árboles, tiene una fórmula muy particular y muy especial que nos indica precisamente que el descanso es la medicina más importante de todas las especies creadas. Por eso cuando vemos los siete remedios de la naturaleza que los tenemos aquí, pasen a la página y se encuentran en el libro de Daniel, ¿saben? Daniel capítulo 1, lo explica. Pero vamos un momentito adelante a la página 17, arriba, primer párrafo. Dice, en el milagro del ciego de nacimiento y en cada curación real y verdadera, deben estar presentes los siete remedios o elementos curativos de la naturaleza creada por Dios para la sanidad de las naciones. 

Ustedes no vieron que en el quinto mandamiento, lo vamos a ver cuando lo estudiemos, si nos da tiempo, hoy o la semana que viene, en el quinto mandamiento le dice, honra a tu Padre y a tu Madre para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da. Para que se alarguen, ¿saben lo que es eso? Los días del ser humano se han ido acortando. Y ahora aquí viene que esa naturaleza, esos elementos curativos de la naturaleza creadas por Dios para la sanidad de las naciones y en el orden natural de la creación se configuran de la siguiente manera. Número uno, ejercicio o trabajo: (Seis días trabajarás y…) Las dos cosas deben ser simultáneas. No es que usted se meta en un gimnasio a gastar las energías en el gimnasio y después viene cansado que le duele todo el cuerpo. Eso no es el ejercicio, eso no es ejercicio. El ejercicio es trabajo productivo, que dé provecho… Entiéndalo, entiéndalo porque meterse en el gimnasio, correr en una bicicleta por correr, sin tener un destino útil, o a levantar pesas, o a coger cosas pesadas y a levantarlas, eso no es ejercicio. Eso lo que hace es que daña los músculos y los huesos del cuerpo y cuando usted esté viejo, todos los ejercicios que hizo en el gimnasio le van a doler en su cuerpo. El ejercicio es trabajo productivo. La luz solar, no es achicharrarse en el sol, no es quemarse ni tostarse al sol, es utilizar la luz del sol como alimento de su piel, de su cabello y de su cuerpo. Recuerden que a los esenios les decía Jesús: “váyanse al río, quítense toda la ropa en la orilla, dejen que el ángel del sol los acaricie, dejen que  que el agua del río los bañe. Recuerdan aquellas palabras, ¿verdad?, cuando estudiamos los esenios, ¡qué lindo!, ¡qué lindo!, yo me lo disfrutaba y siempre que lo hago, me da gozo. Aquí los ríos están sucios, tienen esos animales que comen gente, caimanes, aquí los ríos tienen caimanes, están sucios, hechos cloacas, qué sé yo qué, tengo que esperar a que el Señor nos lleve para podernos bañar en el río de agua de vida, que corre por el lado de la Santa Ciudad, que está en medio de la Ciudad, cruza la Ciudad de un lado a otro. Allí nos podemos dejar que el ángel del sol nos acaricie y que el agua bañe y lave nuestros cuerpos. Mientras tanto, tenemos que bañarnos con agua sucia que sale de la cañería. 

Alimento natural, ese es el tercero, alimento natural. Génesis 1.29 le dice a usted todo lo que usted debe de comer para estar saludable. Pero claro, hay una salvedad porque cuando el Señor pronunció Génesis 1.29, no había pasado lo que ha pasado ahora, que ¿qué están haciendo?, manipulando la creación genéticamente, que están sembrando genéticamente, genéticamente, yo les conté lo de la Rice Growers, ahí en Texas, yo se los conté a ustedes cómo esa gente, piso por piso, creo que son cinco o seis pisos, no me acuerdo exactamente si son cinco o seis pisos, en cada piso tenían una variedad de arroz distinto, con riego artificial, con abono artificial, todo artificial y con luz artificial.-Entonces usted ahora compra las ensaladas que están cultivadas hidropónicamente fertilizadas con el excremento de los peces de una charca que los siembran a propósito, los alimentan con carne y con químicos. Y entonces esos son los hidropónicos, son los que están llegando a los supermercados ahora. Y tienen sus nombres, cada sistema de esos tiene un nombre distinto, (Permacultura), no vale la pena. Plantas medicinales, fíjense que en el árbol, el árbol de la vida, las hojas del árbol de la vida eran para la sanidad de las naciones, pero y las hojas del árbol del conocimiento del bien y del mal, también, también eran de medicina. Eso me impactó a mí, porque yo decía las hojas de ese árbol tienen que ser tóxicas, del conocimiento del bien y del mal, pero lo que pasa es que ese árbol tenía dos fases; del bien y tenía otra fase del mal. Después lo vamos a desglosar con calma para que ustedes puedan ver la diferencia entre las hojas del bien y la parte del mal de ese árbol, que es el fruto. Pero recuerden que ese árbol, todo lo que Dios hizo en la creación, lo hizo con un extremo propósito y lo que lo guiaba era la energía más poderosa que Dios ha puesto sobre el universo. ¿Cuál es esa energía? El amor. Amén. ¿Quién dijo? -Dios te bendiga. El amor. Esa es la energía más poderosa que Dios ha puesto en el universo, en la Tierra, en todo. Ese es el motor que mueve todo lo que existe. ¿Y saben cuál es la gasolina que se usa para prender ese motor? La fe. La fe, la esperanza y el amor son los tres elementos básicos. Pero la fe es esperanza. Aunque la Biblia lo separa, las palabras están separadas, fe, esperanza y amor. Siempre, fíjense ustedes, después del ejercicio productivo, viene el agua y el aire puro, después la confianza en Dios, que es la fe precisamente, de lo que estábamos hablando ahora, y después viene el descanso indicado. ¿por quién, por el Creador. Siempre que se ordenen estos elementos naturales, el ejercicio debe ir en primer lugar, y el descanso es el punto culminante que termina el ciclo de siete. Fíjense que salté dos páginas, salté dos páginas, que deben leerlas en sus casas, porque Jesús prefería hacer su milagro en sábado, pero yo estoy ahora acortando el tema para que el tiempo me dé hoy, y luego entonces vamos a regresar a ver por qué Jesús hacía los milagros en sábado. Y en contra de la corriente de su tiempo que era, que el sábado era sagrado, que no se podía hacer nada. Ah, pero Jesús le preguntó una vez, o les dijo, ¿a quién de ustedes si el buey o la vaca se le cae un hoyo en sábado no la saca? O deja que se le ahogue. ¿Quién de ustedes? Ah, eso es diferente, ¿por qué? Porque les convenía. O sea, que hacían lo que les convenía y no lo que había que hacer, porque ellos mismos no sabían qué era lo que había que hacer en sábado. No sabían que el sábado era para la salud física y espiritual del ser humano y de toda la creación. Pero entonces tenemos el otro extremo de los adventistas, que es el día que más trabajan, el día que más se mueven, el día que más van allá y vienen acá y van al hospital y van al médico y van a las cosas, ese es el día que más caminan. Ahí están los dos extremos, los judíos que no querían hacer nada, los adventistas que lo hacen todo. Es el día que más comen, el día que más cocinan, el día que… Entonces, cuando usted suma todo eso, no descansan. Entonces dicen el sábado es el día de reposo, pero no reposan. Los judíos decían el sábado es el día sagrado del Señor, decían los judíos. Pero ellos lo profanaban todo el tiempo, con sus pensamientos, con sus acciones. ¿Saben lo que hacían? Entablaban un negocio el sábado, pero no lo efectuaban hasta que fuera domingo, hasta que pasara la puesta del sol. Pero cuadraban el negocio. Todavía lo hacen, todavía lo hacen. 

Allá, a mi oficina, fue un rabino de todos los judíos. Me fue a visitar para conocerme. Alguien lo llevó, la persona que lo trajo a Puerto Rico, lo estaba llevando y trayendo. Me hizo una visita allá y me dice, me dice, quería recordarte, como yo sé que tú guardas el sábado, quiero recordarte que mañana es el día de comerse el cordero. Yo le contesté, ni lo mato ni me lo como. Le dije, mi hermano, ni lo mato ni me lo como, ni dejo que nadie lo mate. Al frente mío no lo matan. Entonces, se quedó así pensando. Y yo lo vi que se avergonzó. ¿Te acuerdas? Yo lo vi que se avergonzó. Cuando yo le dije, ni lo mato ni dejo que lo maten. Al frente de mí no lo matan. Pero yo estoy seguro que se avergonzó porque ya él tenía los planes, de con la señora esa que lo trajo, de ir a comerse el cordero al otro día, que era sábado, porque eso fue un viernes en mi oficina. Ven ustedes, eso nosotros tenemos que analizarlo en el fondo porque cuando miramos, tanto los judíos, de hecho él era un doctor judío, médico. ¿Verdad que era médico? Era médico, si ahora que me acuerdo era médico. Era un doctor judío. Y estaba interesado en aprender de la medicina natural. Por eso es que me vino a visitar. “Me trajeron acá para que viera las fórmulas y las cosas que usaban en la oficina”. Ese fue el propósito, ahora me acuerdo. Pero estas cosas que usamos, ven ustedes, porque es importante que nosotros entendamos que la mente es la primera que se enferma cuando nosotros cambiamos los principios de las leyes divinas. Lo primero que se nos enferma es la mente porque se nos cambian los pensamientos que Dios nos pone en nuestra mente y vamos sustituyéndolos por los pensamientos que el mundo, que es Babilonia nos está dando todos los días en la radio, en la televisión, en la internet, en todas partes de las cuales nosotros tenemos comunicación. Entonces eso nos turba. Eso nos turba, por eso es que es mejor mientras menos radio y televisión pongamos, mejor es. ¿Por qué? Porque nos descarría la mente de aquello que hemos aprendido y que el espíritu puede poner en nosotros para instarnos en un momento dado. Entonces, con esa atención borramos la señal. Porque no pueden entrar las dos señales a la misma vez en nuestro cerebro. En estos días me decía una persona: Yo puedo hacer dos cosas a la misma vez, puedo estar escuchándote a ti y puedo estar escuchando el radio” Y le dije, pues yo no puedo, yo no puedo hacer las dos cosas a la vez. O hago una o hago la otra. ¿Por qué? Porque mi cerebro está adiestrado para hacer, concentrarse en cada cosa que hace el cuerpo. O sea, yo me he adiestrado yo mismo para eso, para no caer y hacer cosas que luego me tenga que arrepentir de ellas. A veces se me zafan palabras, que las digo antes de pensarlas. Por eso es que ustedes ven que yo hablo aquí despacito, porque todo lo que estoy diciendo aquí lo están grabando o lo están viendo en todas las partes del mundo y tengo que ir despacio para no decir algo, de lo cual después tenga que arrepentirme. Y por eso sigo lo que está escrito como base para lo que estoy diciendo y lo que estoy comentando, porque lo que está escrito es difícil que me engañe. Es más difícil para equivocarme.

Miren ustedes en la página 16, el último párrafo: Jesús prefería hacer sus milagros en sábado, a pesar de que a los judíos no les agradaba salirse de su rutina autoimpuesta, tan rígida y legalista. “El sábado fue hecho por causa del hombre y no el hombre por causa del sábado”, le dijo a los discípulos y le dijo a él: El sábado. “Por lo tanto, el Señor es aún Señor del sábado”. Es que el sábado en sí mismo lleva un mensaje de salud universal que no todos pueden entender en su fondo. Dice que esto no se había entendido hasta ahora. Nadie, nadie había abierto este libro del sábado en la forma que lo estamos haciendo. Y yo no tengo prisa, yo no tengo prisa en terminarlo. Voy poco a poco porque cada oración y cada palabra me da base para explicarles a ustedes lo que significa ese reposo, ese descanso de cada noche y de cada siete días. Pero ya la ciencia le ha ganado la carrera a la iglesia cristiana y ha descubierto que por cada término de sueño que usted pierde, representa un año de vida que deja de vivir, ya sea en vida o en calidad de vida. Cada nocher de sueño representa un año. Esos son los estudios científicos. Y los científicos no son muy cristianos que sepamos… Ni leen la Biblia, ni creen en Jesús, ni creen en el reposo, ni creen nada de eso. Pero en los estudios que han hecho se han dado cuenta. Y sale esa estadística que cuando cae en mis manos me doy cuenta claramente de que era importantísimo, súper importante que entendiéramos por qué el Señor hizo el cielo y la tierra en seis días y reposó el séptimo día. Y por qué hizo el día y la noche. Así que esos que por la noche se pasan caminando, se pasan en internet, se pasan viendo televisión o viendo cine, eso, ¿saben lo que están haciendo? Están acortando su vida proporcionalmente al tiempo que le dedican a esa actividad. ¿Para qué es la noche entonces? ¿Para descansar, para dormir? Ocho horas de sueño. ¿Y saben que hay una afinidad entre las ocho horas de sueño, que suman 56 horas por semana más las 24 horas del sábado, que equivalen al tiempo del jubileo? El jubileo era a los 49 años. Se había señalado que todos nos teníamos que jubilar a los 50 años. O sea, cuando usted cumple los 50 ya no trabaja más. Pero esa NO es la realidad de lo que estamos viviendo. Esa es la realidad del mundo hoy día. Y es por eso que la gente está toda enferma. 

En Apocalipsis 14:11 dice, los que tomaron la señal de la bestia no tienen descanso o reposo ni de día ni de noche. Pocos entienden ese acto de bendecir y santificar un día como hizo Dios. Se trata de una separación especial que engrandece y hace santo algo tan visible como lo es un lapso de 24 horas en la secuencia del tiempo por una semana. La Biblia en los Evangelios no aclara si Jesús hizo milagros en otros días, pero especifica que muchos de sus más importantes milagros fueron realizados en sábado. Y por eso se buscó la enemistad de todos los religiosos de su tiempo, actitud que todavía se puede palpar, se puede apreciar en la sociedad, en la cristiandad, contra ese día de reposo semanal. No hemos visto más milagros de esa naturaleza y de la naturaleza que Cristo los hizo, porque la iglesia cristiana no ha comprendido a fondo el verdadero descanso biológico, celular y funcional del cuerpo humano. Peor aún, eliminó el descanso del día séptimo y alteró el sagrado mandamiento. Así hizo que la humanidad perdiera la bendición de salud que ese descanso contiene y que todos sufrieran las plagas de enfermedades. Eso desvió el respeto al descanso de las plantas, de los árboles y de todos los elementos de la creación que han sobrevivido hasta hoy. 

Nadie comprende este vínculo sagrado entre el dador de la vida y sus recipientes. Nadie entiende a fondo el secreto de la salud universal. Nadie, ni yo mismo, puedo con mi mente humana alcanzar la capacidad, la anchura, la largura, la inmensidad de lo que significa ese descanso. Por eso es que cuando salgamos de esta escuelita aquí en la tierra y el Señor nos traslade a la Santa Ciudad, ¿Sabe cuánto nos va a tomar el doctorado? ¿Ah? ¡Mil años! Mil años estaremos en la escuelita de Jesús aprendiendo esto, así que no crean ustedes que lo vamos a aprender todo aquí. Aquí lo que estamos es nada más que dando un leve repaso de lo que vamos a estar estudiando allí. Hasta que no nos graduemos al fin de los mil años, el Señor no nos va a poner en la tierra nueva, porque se la dañamos. Si nos ponen la tierra renovada, en una creación tan delicada y perfecta, tan maravillosa y sensible como la creación de Dios, de las plantas que viven y piensan y actúan y oyen y ven, y de los árboles que están vivos a nuestro alrededor, que nos dan el alimento, no vamos a poder, se lo dañamos, como lo dañaron Adán y a Eva en el principio. Dirán ustedes, ¿por qué es que tenemos que pasar por la escuela y graduarnos de la escuela de Cristo? Porque si no, no vamos a poder comportarnos a la altura de lo que se espera que nos comportemos en el reino de los cielos. ¡Nos vamos a perder también!

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