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Los Ángeles Parte II

Un Conflicto entre el Bien y el Mal

 Por Dr. Norman Gonzalez Chacón

Los ángeles de Dios tienen que enfrentar constantemente a los ángeles malignos de Satanás, que están todo el tiempo conspirando para llevar a cabo obras siniestras, eventos catastróficos, accidentes horribles, guerras entre las naciones, desastres en la naturaleza: tornados, terremotos, inundaciones, tormentas, sequías, plagas, enfermedades, epidemias y todo lo que pueden de alguna manera trastornar en la tierra para destruir y crear el caos. La intención satánica es que la gente piense que todos esos desastres vienen de Dios, al punto que se le han llamado “Acts of God”. 

Esa idea generalizada de que Dios castiga la tierra y a sus criaturas por su desobediencia, es una treta satánica para justificar todo lo malo que ocurre sobre la tierra, y achacárselo a Dios, que es quién supuestamente castiga y hace sufrir a unos, mientras premia a otros. Esa falsa doctrina es predicada en muchas iglesias, y se ha convertido en creencia general de la humanidad: “Que las plagas provienen de Dios porque están profetizadas en la Biblia”.

Es cierto, que algunos de los profetas en el pasado, advirtieron a la iglesia, y  específicamente al pueblo de Dios, que si no se arrepentía, le crearía todo tipo de plagas y calamidades,  porque es la forma en que el profeta ve lo que va a ocurrir y cómo se van a manifestar los elementos de la tierra como consecuencia de la conducta pervertida de los hombres. Esta visión equivocada de la realidad, es con el fin de achacarle a Dios todas las calamidades y desastres que sobrevienen al ser humano y a la tierra por su desobediencia; cuando en realidad, es la obra siniestra de los ángeles malignos de Satanás, creada e inducida por ellos en los seres humanos que por su conducta, se convierten en sus instrumentos para crear el caos, la destrucción, las calamidades, los desastres en la tierra y achacarlas a Dios.

Esta idea distorsionada de la realidad, se enseña y se predica en las iglesias como parte del terrorismo teológico que muchas denominaciones enseñan a sus feligreses, y que llevan gente a esas congregaciones. Personas que huyen del desastre inminente, por el temor que desarrollan cuando ven esas calamidades ocurrir, y buscan refugio en las iglesias por el interés de salvarse de ellas, y no por amor al Salvador del Mundo.

Si los ángeles de Dios nos pudieran hablar directamente, nos dirían que por más que ellos se esfuerzan en proteger a la humanidad de todos esos desastres y enfermedades, la ley de causa y efecto se hace sentir de forma natural en todos los ámbitos donde se violan las leyes naturales de Dios y se actúa en contra de la naturaleza física, biológica, cósmica, natural y de los principios de vida establecidos por Dios desde la creación. Principios y leyes que son vulnerados, ignorados, y pisoteados por la conducta humana. Como consecuencia, se produce todo tipo de enfermedades, desastres, cataclismos y accidentes sobre la tierra que son el resultado de la desobediencia en general a las leyes, preceptos y estatutos divinos. 

La ley de causa y efecto señala que todo lo que el hombre sembrare eso será lo que cosechará (Gálatas 6:7). Esa ley con la constante siembra de la mala semilla del enemigo, actúa como consecuencia natural de una conducta pervertida y contumaz que hace que lo malo parezca bueno y lo bueno parezca malo. Los seres humanos instigados por el enemigo común de Dios, han enseñado doctrinas que pervierten totalmente la verdad de la voluntad divina y la han distorsionado para que parezca ridícula y fuera de lugar en la vida desenfrenada de los hombres y mujeres que le han dado la espalda a la verdad de Dios.

Este trastoque de los valores divinos, combinado con las enseñanzas satánicas, han formado parte de las doctrinas y filosofías enseñadas en las escuelas y universidades. Es lo que ha confundido al mundo y lo tiene sufriendo todo tipo de calamidades como consecuencia de su propia conducta errática y distanciada de la verdad divina.

Todas las tendencias del ser humano que nace y crece en este siglo, trae una genética defectuosa que se ha ido degenerando con la maldad y el error como consecuencia. Toda la conducta humana ha sido modificada a las circunstancias señaladas por la maldad y el error. Corregir esas tendencias no es posible bajo las pautas de las sociedades modernas y los nuevos conceptos de vida de la educación actual que ha puesto en la mente humana la filosofía, la teología, y la psicología de este tiempo. Todo ha sido pervertido por los conceptos erróneos que Satanás y sus ángeles han ido creando y que han sido acogidos por las masas sociales como bueno, cuando es la semilla del caos y del error. Esa tendencia al mal de todas las enseñanzas humanas, le hace el trabajo más difícil y complicado a los ángeles de Dios, pues ya Sus hijos participan de todas esas aberraciones de las sociedades modernas y se envuelven en todas las actividades mundanas, estudian en las mismas escuelas, y participan de todos esos engaños que el maligno ha creado para cambiar el mundo a su conveniencia.

Esta sociedad actual, que practica “las profesiones”que el demonio ha creado y ha instituido en las escuelas y universidades del mundo, viola las leyes divinas establecidas para evitar justamente que las cosas llegaran al extremo que han llegado. Por eso existe tanta violencia y engaño en el mundo. Los ángeles de Dios han tenido que luchar contra todos los ángeles satánicos y contra los seres humanos, que por mayoría, han escogido la vida ficticia del error y la han convertido en la ley de regla y conducta humana. Cuando vemos las películas de cine, vemos las proyecciones satánicas del ideal humano inducido por la mente pervertida y muy astuta de un enemigo sagaz que influye en las mentes incautas, sus ideas falsas, revolucionarias y siniestras. 

¿Cómo podemos enderezar esa curva maléfica de la conducta general que la defiende, la enseña, la practica, y la convierte en ley para que todos se lo agradezcan? La magnificación del error es un mal generalizado que hace ver lo malo como bueno y que manipula la conducta general de las sociedades modernas hacia parámetros irreales, y teorías científicas que sólo se comprueban en base al error mismo.

Los ángeles de Dios, encargados de velar por la paz y el desarrollo correcto de la conducta humana, han visto el rechazo total de la sociedad a las leyes divinas del orden universal, que de haber sido observadas, hubieran evitado todas esas calamidades, desastres, accidentes, guerras y plagas que siguen ocurriendo y seguiremos viendo a diestra y siniestra. Como consecuencia natural de esa conducta desviada de las leyes que el Creador estableció desde el principio, solo se produce fracaso, dolor, enfermedad y la muerte que acechan a una sociedad suicida.

La conducta desviada de los seres humanos, ha llegado al extremo peligroso y fatal de intervenir en los alimentos y frutos de la tierra para acondicionarlos y ser parte del plan universal de manejo de la conducta humana para esclavizarla intelectual y físicamente. A esa nueva era de enseñanza y práctica del supuesto y anhelado “Nuevo Orden Mundial” que se está estado tratando de implantar, y que va en total controversia con los planes de Dios para una tierra nueva y perfecta, constituyen una gran mayoría de intelectuales profesionales, científicos, sociólogos, y ricos comerciantes interesados en este nuevo concepto de gobierno universal cuya meta es esclavizar voluntariamente a toda la humanidad, si Dios no interviene y lo impide a tiempo. Para eso necesita el apoyo de un pueblo que rechace naturalmente esa intención satánica y que pida voluntariamente la intervención divina y el cese de esos planes malignos.

Habrá un decreto de muerte para quienes se opongan a la implementación del nuevo orden mundial. Pero de parte de Dios existe también un decreto de muerte para los que se atrevan a tocar a uno solo de sus hijos obedientes que se opongan al nuevo régimen. Por motivos obvios, las iglesias no son el lugar más seguro para sobrevivir la crisis que se avecina. Debido a su naturaleza errática, sus dirigentes y pastores están propensos a obedecer a los hombres de gobierno antes que a Dios. Debido a esa tendencia humana de temor y debilidad, vimos durante la pandemia, muchos dirigentes religiosos ceder ante los dictados de los jefes de Estado, a la orden para vacunar a toda la población. Muchos cristianos concientes se percataron de la traición que los pastores y ministros le hicieron a sus feligreses, cuando los dirigentes religiosos se unieron al gobierno para obligar a todos, grandes y chicos, niños, adultos y viejos a recibir la inyección experimental. 

Todos los que entendieron de lo que se trataba, y decidieron no inyectarse, fueron discriminados por las iglesias, por los sacerdotes, y por pastores que les prohibieron participar del culto, si no estaban vacunados o usaban una mascarilla, entrar a las iglesias. Si la vacuna hubiera sido la marca de Apocalipsis 18:4, todas las siete denominaciones de iglesias llamadas cristianas se hubieran constituido en la gran Babilonia, en la imagen de la bestia; y los que recibieron la marca estarían perdidos eternamente. Rogamos a Dios para que eso no sea así, pues de serlo, muchos se habrían sellado para perdición eterna.

Por esa unión de las iglesias cristianas a los dictados de los gobiernos dictatoriales que violaron los derechos individuales de la gente a no recibir la marca maldita, la orden del ángel de Apocalipsis indica que los que quieran recibir el sello de Dios deben salir cuanto antes de esas iglesias. “Salid de en medio de ellas, pueblo mío”, dice Jehová: “Para que no seáis participantes de sus pecados y recibáis sus plagas”. Muchos de los que recibieron la inyección obligatoria están sufriendo de condiciones que nunca antes habían padecido. Otros, han muerto súbitamente, y a otros, les espera una muerte prematura y muchos sufrimientos y condiciones de salud que nunca hubieran sufrido si no hubieran recibido la inyección obligatoria. Cuando el texto de Apocalipsis dice que no participemos de sus pecados ni de sus plagas, parece ser que las plagas de condiciones que están presentando los que recibieron el experimento que la iglesias ayudaron a promover, se está manifestando y cobrando vidas.

Como señalé anteriormente, si esa hubiera sido la marca de la bestia de Apocalipsis 18 (Que nadie en la tierra sabe si lo fue o no, y nadie puede asegurar que no lo fue), una inmensa cantidad de cristianos, miembros de todas esas iglesias qué se unieron con el gobierno para obligar a la gente a recibirla, y cayeron víctimas de la trampa y del engaño, se sellaron para perdición por culpa de sus pastores y sacerdotes, y están recibiendo las plagas señaladas.

Muy pocos pastores, ministros o sacerdotes están preparados para defender a sus feligreses ante situaciones como la mencionada. Peor aún, desconocen las señales que pueden decidir la salvación de las almas que militan en sus congregaciones, porque desconocen el cumplimiento de las profecías que inexorablemente estamos viendo. Ellos mismos aceptaron recibir la vacuna y lo hicieron publicamente para inducir a otros que se oponían a recibirla ellos también. Este experimento universal que ha cambiado al mundo que conocíamos por otra cosa diferente, y qué además, ha cambiado la práctica de la medicina convencional en todo el mundo, no puede pasar desapercibida en la práctica religiosa de los creyentes, ni ante los ojos de Dios. Claro, estudiar las Escrituras en este tiempo, es similar al tiempo del nacimiento de Cristo. Los sabios estudiosos de Oriente, que en el tiempo de nacer el Mesías eran los únicos que conocían perfectamente las señales; al ver la aparición de la estrella, salieron para adorarle desde sus respectivos países hasta el pequeño pueblo de Belén de Judea.

Esa señal, que sólo era otra estrella más de las millares que se ven en el cielo, fue suficiente para quienes estudiaban las escrituras darse cuenta del evento que estaba ocurriendo y de su importancia. Si los tres sabios reyes que salieron del oriente en busca del Mesías nacido, hubieran sido igual a los sacerdotes de este tiempo, nunca se hubieran percatado de la gran profecía que se estaba cumpliendo en Belén y hubieran ignorado, como lo hicieron los dirigentes de las iglesias, el evento magno más importante de la historia del mundo que estaba ocurriendo, y ellos estaban entretenidos en sus negocios y no vieron, ni vivieron la gran bendición, ni tuvieron ese inmenso privilegio de ver al niño Jesús, al Salvador del mundo, en la primera etapa de su vida.

Hoy día, la iglesia cristiana se confabuló con el Herodes moderno para vacunar a todos los niños y acabar marcándolos para muerte eterna. Por eso, la profecía es clara y señala: “Maldito el hombre que confía en otro hombre” (Jeremías 17:5). Los pastores confiaron en los gobernantes y los gobiernos de los hombres traicionaron a las iglesias que no tuvieron la luz de las profecías de su tiempo. Debido a que la salvación no depende de los pastores y ministros, hombres o mujeres, sino que es individual, el llamado de Dios es a salir de esas iglesias cuanto antes, y mantenerse fuera de ese ambiente. Si su pastor apoyó de alguna manera la vacunación compulsoria que los gobiernos herodianos han dictaminado; si su pastor no se opuso o no le firmó el documento, o apoyó su decisión de no someterse a los dictadores gubernamentales que violaron los derechos constitucionales de la gente por el lucro personal, y si en su iglesia le prohibieron entrar sin haberse inyectado o a tener la prueba negativa y la máscara maldita; ni defendieron sus derechos a disentir, debes salir inmediatamente de esas iglesias corruptas como recomienda el ángel de  Apocalipsis 18:4: “Salid de en medio de ellas, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis sus plagas”.

Desde el Presidente de los Estados Unidos, los gobernadores de Puerto Rico y de muchos Estados, el Secretario y asesores de salud al igual que los directores de la Organización Mundial de la Salud que violaron derechos civiles tan importantes como la dignidad del ser humano y su derecho a no introducir un elemento extraño y experimental en su cuerpo, ni aceptar una marca que les identifique en la sociedad donde habita. Todos ellos recibirán las plagas que están señaladas para ese fin. “Dios no puede ser burlado, que todo lo que el hombre sembrare, eso es lo qué cosechará” (Gálatas 6:7). Esta sentencia se cumplirá inexorablemente en cada uno de los que conspiraron para inyectar el veneno a todos los que lo permitieron y fueron engañados. “Quién mata a un buey, es como quien mata a un hombre”. “Quién fuerza una vacuna es como quien viola una niña”. Una violación es una violación, y es denigrante, invasiva, indignante, repugnante, y quien la comete, debe recibir todo el peso de la ley debido a que se realizó con toda malicia, fuerza, y engaño. Tanto los líderes religiosos que no se opusieron, y los dirigentes y funcionarios políticos y de salubridad que lo permitieron, pagarán en su carne por el daño causado y por las consecuencias que a largo plazo han ido transformando el mundo entero y cambiando la dinámica de vida de millones de seres humanos, que directa o indirectamente, han sufrido y seguirán sufriendo los cambios que todo el planeta ha sufrido por esa causa.

No fue la pandemia que cambió el mundo. Fueron los funcionarios, religiosos, políticos del gobierno, médicos y farmacéuticas, junto a los medios de comunicación quienes tomaron las iniciativas funestas que han transformado al mundo actual. Muchos fueron inducidos por ignorancia, otros que fueron comprados con dinero; otros que vieron sus intereses en peligro y actuaron en defensa de los mismos y en perjuicio de sus semejantes. Todos tienen una excusa, pero nada de razón para que no paguen por sus decisiones erradas. En su momento, lo pagarán en carne propia, como está profetizado.

Algunos dirigentes religiosos se vendieron por no salir de su zona de comodidad, otros por conveniencia económica, y muchos por ignorancia de las profecías.  Tanto  ellos, como los políticos que le siguieron el juego a los médicos y a las grandes empresas farmacéuticas que iniciaron la ola de terror que aún permanece, sufrirán las consecuencias del engaño a medida que la gente lo descubra. A pesar de que al descubrirse el engaño, los políticos, astutamente para no incriminarse, decretaron la normalización de la pandemia mediante estadísticas inventadas para ese fin. No obstante, todos los que recibieron el experimento en sus cuerpos, sufrirán las consecuencias de alguna manera, que nadie puede predecir y que nadie podrá señalar por su causa. Por lo tanto, la vida, el sufrimiento, el acortamiento de la misma, y los efectos que muchos han de sufrir, se diluirán y se verán como la consecuencia natural de lo que cada persona sufre de acuerdo a su estado de salud y de su genética individual. A ninguna entidad de las que obligaron a tanta gente a recibir las inoculaciones funestas, se le podrá reclamar por los daños y sufrimientos que esas personas y sus familiares tendrán que soportar debido a sus efectos. Nadie aceptará la culpa, ningún médico ni funcionario político, religioso, o fabricante, aceptará la culpa y la responsabilidad del sufrimiento o de la muerte prematura de todas esas víctimas. Pero la sangre de los afectados reclamará su culpabilidad.

Mientras eso ocurre y la gente sufre, los mecanismos efectivos del miedo y del terror inducido, siguen cobrando fuerza en la sociedad y ante unos gobiernos que no hacen nada para evitarlo, un sistema médico que los apoya, y unos líderes religiosos que lo validan. La gente, presa del miedo, sigue aceptando vacuna tras vacuna, medicamento tras medicamento, creyendo que eso los salvará de la destrucción inminente y del sufrimiento inducido y proyectado.

Existe una agenda macabra para controlar la humanidad, que sigue los dictados de Satanás, que quiere adueñarse del mundo en un solo gobierno. Su propósito es sacar a Dios de la mente de todos y que no exista nadie sobre la tierra que crea en Dios. Quedará solo Satanás que se hará visible y se personalizará como dirigente del mundo, para que todos le adoren y le sirvan. Él ha estado esperando para ser el rey de este mundo sin competencia. Satanás fue el primer demócrata de la historia del universo. Levantó su rebelión y convenció a una tercera parte de los ángeles del cielo con la filosofía demócrata que sacaba a Dios del control y le daba el poder a los pueblos y naciones. Según su filosofía, los pueblos por votación mayoritaria escojerán sus dirigentes y legisladores que crearán sus propias leyes y acuerdos. Vemos en su creatividad, un gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo. Esa es la base de las democracias y por eso a Satanás se le llamó demo-nio. La palabra Democracia esta formada de: “Demos= pueblo o gente y Krátos= gobierno, poder y autoridad”. La idea original de que el mundo fuera manejado por las decisiones de la gente mediante sus representantes elegidos por el voto de la mayoría, ha sido una astuta treta para sacar a Dios del gobierno universal, y Satanás representar la voluntad de la gente. Al oído, y en teoría, se ve muy justo y razonable, pero en la práctica, ha sido un gran fracaso porque no siempre las mayorías han tenido la razón, y en base a la filosofía de la democracia se han cometido muchas injusticias sociales y se han promulgado leyes que degradan la moral y crean nuevas y muy subjetivas leyes que liberan la conducta humana y producen corrupción y violencia. 

A simple vista y en primera instancia, suena bien y es muy convincente. A todos nos gustaría que se hicieran las leyes a nuestro gusto y conveniencia. La idea suena bien al oído y por eso convenció a millares de ángeles que la creyeron y se unieron a la rebelión del demo-nio. Por eso, ha convencido a tantos hombres inteligentes, que a través del tiempo, han luchado para implantar la democracia en los distintos países del mundo. La democracia pasó a ser el ideal de gobierno que sustituía a las monarquías reinantes de reyes déspotas y crueles dictadores que gobernaron el mundo en las distintas épocas como tiranos que sólo buscan el poder y las riquezas, y despojan a los pueblos de todo lo que la gente gana con su trabajo. La democracia se ha impuesto como un mejor estilo de gobierno inicialmente, pero con el tiempo se convierte en un instrumento de opresión y de recolección de impuestos exhorbitantes para satisfacer la corrupción de sus gobernantes, al igual que lo fueron los crueles reyes o dictadores tiranos. 

Pero detrás de la demo-cracia está un demo-nio que ha sido el padre de la corrupción, del engaño, y de la política demagógica que ofrece una cosa y otorga otra muy diferente. Se trata del arte de hacer política, que se ha convertido en una ciencia que se enseña en las universidades, y se trata de la organización que maneja los asuntos, las leyes, las finanzas y las decisiones que se toman en concenso para manejar los asuntos que afectan a la gente y a los pueblos, para mantener el control de los gobiernos y establecer las leyes que lo rigen. Se estudia como marco de referencia para preparar a los futuros dirigentes, representantes y gobernantes de la tierra. Su fundador fue el demo-nio y por eso se le llama demo-cracia. Aunque fue creada antes de la fundación de este mundo, se desarrolló como ciencia en Grecia cuando Aristóteles escribió y definió sus parámetros como un mecanismo o forma de mantener a la sociedad bajo control, estableciendo reglas, órdenes, estatutos, principios y leyes que castiguen a quienes violen las reglas que se aprueban por legislación política mayoritaria.

Satanás ha logrado que la política demo-crática se convierta en el estilo de gobierno ideal que las sociedades modernas escogen para regirse por el voto mayoritario de sus ciudadanos. Esa fue la propuesta original de Satanás en el cielo contra la teocracia divina existente, y ha prevalecido  en el mundo como la mejor opción de gobierno de los pueblos, por los pueblos, y para los pueblos en general, a falta del verdadero gobierno perfecto de Dios.

Pero la democracia tiene un grave defecto que se oculta detrás del ideal socio-político: es que la democracia es buena en la medida en que refleja el carácter de sus proponentes, pero puede ser muy mala, cuando sus proponentes llevan intenciones malignas personales, agendas escondidas, intereses creados, deseos de ganancias económicas, fama, dinero y otras agendas individuales o colectivas cuando se organizan en partidos políticos para cobrar fuerza que se maneja en las democracias para aprovecharse sus dirigentes del pueblo y de la gente que lo compone. Los obligan a pagar contribuciones para sostener a toda la burocracia que el mismo gobierno decida emplear para sus funciones. En resumen, son los obreros que trabajan y aportan sus contribuciones al gobierno y éste decide lo que hace con el dinero del fisco.

Se trata de una estrategia política para extraer del pueblo obrero que trabaja, todo lo más que se puede para engrosar las arcas del gobierno, a fin de que sobren suficientes fondos para los políticos derrochar y enriquecerse. Por eso se ha visto que los gobiernos democráticos abruman a los pueblos que lo componen con arbitrios y contribuciones excesivas. Los obreros que trabajan, aportan para sostener a los políticos y convertirlos en ricos. Los ricos tienen privilegios que los que trabajan no pueden tener, y es por eso que las democracias son constantemente amenazadas y sus dirigentes rechazados por el voto del pueblo, cuando éste es oprimido y abrumado por los impuestos; ese pueblo no recibe los servicios que el gobierno promete y nunca cumple. Esa es la actuación típica de los gobernantes y legisladores de las democracias y por eso aparecen candidatos que ganan el voto popular y luego se convierten en tiranos dictadores.

El gobierno de la democracia falla en la medida en que sus políticos fallen en cumplir sus compromisos y promesas de campaña para ser elegidos. Es un gobierno provisional que Satanás ha permitido que sea la mejor opción en lo que él termina su trabajo de sacar a Dios de las agencias públicas y privadas, de las iglesias, y de la mente de la gente, a fin de no tener ni un obstáculo en imponer e implantar su gobierno personal que siempre ha tenido en mente y proclamarse rey de esta tierra.

Un gobierno exitoso se inició en los Estados Unidos en sus comienzos; un gobierno democrático y republicano que se fue corrompiendo en la medida que se fue sacando la fase republicana y asentando la democracia. Es que en la medida y proporción que se saca a Dios de la administración, de la educación, y de la justicia, así en esa misma medida y proporción, se aleja la paz y la seguridad de sus componentes. Así se apartan los pueblos y las gentes del éxito y de la prosperidad verdadera cuando todas las riquezas que se obtienen para el disfrute de todos los que trabajan por igual, van a parar a mano de políticos corruptos.

En la medida en que las pretensiones humanas han ido aumentando, se ha ido eliminando el concepto divino de la sociedad, y en esa misma proporción, aumenta la corrupción, la violencia, el engaño y la lujuria que descomponen a cualquier sociedad en poco tiempo. Cuando los hombres le quitan el control de las decisiones a Dios, como ha ocurrido en las escuelas, en la judicatura, en los gobiernos, y en los hospitales; el caos, la violencia y la corrupción se apoderan de la sociedad, y el único refugio es: “sálvese quien pueda”. A ese nivel llega toda nación cuando se le da el control del gobierno a los demó-cratas y se saca a Dios de la administración de la justicia.

A ese nivel han llegado las naciones del mundo porque no hay ni una, que le de el lugar a Dios que Dios se merece. Por esa razón, todo el planeta está en un deterioro extremo, visible en todas las sociedades, incluyendo la religión que ha permitido que los políticos dominen sobre la voluntad divina expresada en las leyes de Dios y no en las leyes de hombres, que han sido respaldados por los dirigentes de las iglesias en una política oscura e incomprensible. Si la Iglesia se hubiera expresado unánimente, si se hubiera hecho presente en la dinámica social, defendiendo firmemente los postulados divinos y rechazando las filosofías humanas que se enseñan en las escuelas y universidades a sus estudiantes y si hubieran defendido los fundamentos divinos de la familia, de la de los diez mandamientos de la ley de Dios, y de todos los estatutos y preceptos que Dios comunicó al hombre para preservar la paz, la salud, la vida y la familia, ni una sola de las calamidades sociales, ni de las enfermedades que conocemos, existiría en las sociedades protegidas por los ángeles de Dios que se encargan de cuidar la vida de sus hijos y la de los hijos de los hijos, hasta la cuarta generación. “Dejáronme a mi; dice Dios: fuente de aguas vivas, para cavar para sí, cisternas que no retienen aguas”. Los pastores y dirigentes religiosos que debieron haber defendido hasta la muerte los postulados cristianos ante la liberación demócrata de las leyes morales de vida, del aborto, del género, de la lealtad al Dios del Cielo, y de  otros asuntos de leyes que se han menospreciado para rebajar la conducta humana, han permitido que la corrupción y la violencia aumenten en la sociedad sin que las leyes puedan detenerlas.

Se escogieron ellos mismos, guiados por sus propios intereses y dirigieron la iglesia por caminos equivocados. Creyeron que la iglesia era su negocio personal, su finca privada, y se aliaron con los gobiernos para recibir la ayuda económica destinada a corporaciones sin fines de lucro, y aceptaron otras ayudas económicas, que convirtieron las iglesias en negocios sin fines de lucro, pero productivas en gran medida para los pastores. No tienen que pagar impuestos por ello, y en cambio, reciben grandes compensaciones. Pastores que no fueron escogidos por Dios, dirigen los grandes movimientos que se dicen cristianos en contra de los principios de vida que el Maestro Jesus enseñó a sus discípulos.

En este siglo, las iglesias envían a sus hijos a las universidades, y éstas se encargan de prepararlos para que se burlen de los postulados tradicionales de la Iglesia mediante filosofías humanistas que rechazan la divinidad suprema, que ponen en duda la existencia de Dios, de una promesa divina de paz, y de un salvador que está presto a venir por segunda vez. El primer paso fue sacar a Dios de las escuelas, y luego sacaron la Biblia de los tribunales de justicia, de los corazones fieles, de toda actividad educativa y comercial, y hasta de ciertas celebraciones religiosas que han convertido a fiestas paganas. Cada año que pasa vemos cómo los activistas que se oponen a que se ore en las escuelas y que se hable de Dios, ganan terreno en educar a los niños en las nuevas enseñanzas sobre identidad de género que ellos inventaron en contra de las enseñanzas bíblicas sobre la integridad de la familia, formada por un hombre y una mujer y sus hijos. Esta tendencia ya es respaldada por varias denominaciones religiosas, que endosan la conducta homosexual y han ido cambiando sus dogmas originales. Se han aliado con el enemigo de Dios, traicionando así la fe y la enseñanza tradicional por el solo hecho de ganar adeptos y ser aceptados en la sociedad.

Es conveniente señalar que en la medida que el ser humano saca a Dios de su vida, entra Satanás a poseerla. Las enseñanzas anticristianas de las escuelas y universidades desestabilizan la fe cristiana y menosprecian las leyes y recomendaciones divinas. Además, siembran en la mente de los estudiantes la idea de la inexistencia de Dios. Ponen en duda las escrituras sagradas y las limitan a unos libros viejos que no tienen mucho valor moderno. La negación es tan insistente en todas las disciplinas, que muchos estudiantes no se atreven a decir que ellos y sus padres son cristianos o creyentes en el evangelio de Cristo, y poco a poco su fe en Dios se va debilitando según avanzan en sus estudios. Cuando salen, es poca su fe en Dios, o ninguna.

Filosofía anti-creacionista

Todas las enseñanzas universitarias contienen ideas absolutistas que penetran en la mente de los estudiantes, siembran las dudas en las mentes cristianas y establecen puentes sólidos en la mente de los no cristianos. Las ciencias naturales han sido desnaturalizadas de sus parámetros originales. La botánica y la zoología se analizan para introducir químicas experimentales basadas en las sintetización de procesos antinaturales y la formulación de mezclas tóxicas en contra de la naturaleza creada. La botánica original ha sido invalidada totalmente por la manipulación genética y el intercambio de cromosomas de diferentes especies entre sí es lo que prevalece en la mayoría de los procesos investigativos. No queda nada en su estado original como Dios lo creó en el principio y por eso existen tantas enfermedades del sistema digestivo y de la sangre. Por esa razón, los virus y bacterias se vuelven más peligrosos en el organismo de quienes utilizan medicación para sus diferentes condiciones de salud. Es que el cuerpo humano sufre los cambios que se le han hecho a los alimentos y en la mayoría de los casos, no asimila adecuadamente aquellos frutos y vegetales que han sido hibridados, injertados o manipulados genéticamente. Nuestro sistema fue diseñado compatible con los alimentos tal cómo Dios los creó originalmente sobre la tierra. Aunque a la vista parezcan iguales, o hasta de mejor apariencia externa, las alteraciones y modificaciones genéticas que han sufrido esos frutos y vegetales, no son reconocidas por nuestro sistema inmunológico como alimento nutriente. En la mayoría de los casos, es rechazado para llevar a cabo funciones vitales. Si por necesidad biológica vital, el organismo utiliza y echa mano de esos nutrientes alterados y los admite y los procesa, el resultado es detrimental para energizar y vitalizar órganos y sistemas que se van a ir afectando hasta enfermarse seriamente. Un ejemplo de estos procesos lo podemos comprobar en diferentes enfermedades que han surgido y que no tienen explicación alguna para la ciencia que desconoce la diferencia que existe entre un alimento genuinamente creado por Dios en su estado natural y uno modificado o transgénico. Por eso vemos la falta de hueso sólido en personas que han tomado leche de vacas toda la vida y sufren de osteoporosis. Así también podemos observar cómo tantas personas sufren de diversas infecciones a pesar de la vitamina C que consumen: Es que tanto la vitamina C que se vende comercialmente como la vitamina C de los frutos y vegetales que han sido modificados genéticamente, no funciona como la verdadera vitamina C que Dios creó en la naturaleza. La verdadera es un ascorbato natural alcalino, y la que proviene de frutas y vegetales modificados o alterados genéticamente, es un ácido ascórbico irritante y dañino a las células que la necesitan. No sólo acidifican el sistema que las recibe, lo inflaman y lo irritan, impidiendo la mitosis natural y produciendo una mitosis imperfecta. Nuestro organismo no fue creado para ese tipo de combustible, y al igual como ocurre con un motor de gasolina si usted le echa combustible diesel o gas crudo, arruinará todo el sistema y se echará a perder el motor de su auto. Así de similar podemos señalar, que ocurre en el cuerpo humano cuando lo alimentamos con frutos híbridos o manipulados genéticamente (transgénicos). Si usted consulta a un científico, nutricionista, o profesional de la salud, estos le dirán que tomar vitamina C o ácido ascórbico es la misma cosa para nuestro organismo, porque desconocen la diferencia y el origen de las enfermedades. Ese mismo médico, o profesional de la salud, le dirá que la ciencia desconoce el origen y causa de la mayoría de las enfermedades que sufre la gente. Por lo tanto, si desconocen su origen: ¿Cómo se atreven a tratarlas?, ¿Cómo pueden atacar a un enemigo que desconocen totalmente?, ¿Cómo pueden aseverar que la vitamina C de fuentes naturales no modificadas y el ácido ascórbico es lo mismo?, ¿Cómo pueden violar las leyes naturales sin afectar la vida y la salud de la gente?, ¿Por eso será que muere tanta gente en los hospitales? Tanta investigación que hacen, y a estas alturas no han podido descubrir la causa de la mayoría de las enfermedades y producir medicinas que las curen.

Definitivamente algo anda muy mal en la práctica de la medicina moderna. Saben mucho de la terminología, conocen e identifican por nombres cada condición y síntoma, cada órgano y sus funciones, conocen cada uno de los componentes químicos del tejido y de la sangre, de los componentes orgánicos del cerebro y del corazón y no han podido crear medicinas que lo curen. Eso es increíble y sospechoso. Cuando aplican el supuesto medicamento, que saben que no cura la condición, tiene más efectos secundarios que el bien que pretende hacer, y produce otras condiciones que al sumarse, son peores que la que pretenden tratar inicialmente. Aparte, de que aseguran y garantizan que no cura la enfermedad.

Ante esa realidad que es altamente preocupante cuando nos percatamos de su impotencia para curar las enfermedades que sufre la gente, nos preguntamos: ¿Para qué la gente va al médico?, ¿Para que por los síntomas, le  identifiquen la condición?, ¿Para que le recete una droga que no lo va a curar?, ¿Para qué sirve ese esfuerzo, ese ejercicio y ese riesgo?, ¿No se ha preguntado usted qué hay detrás de una ciencia que no produce resultados curativos?, ¿Estarán usando los enfermos para financiar una industria que se aprovecha de la ignorancia de la gente para vender inservibles?, ¿Los estarán usando de ratas de laboratorio?

La sospecha de un gran fraude universal aumenta a medida que analizamos el asunto de la salud desde la perspectiva de la medicina natural que cura económicamente todas esas enfermedades que la gente sufre y que la medicina convencional no cura; así lo acepta como un hecho. Porque los médicos, ante la imposibilidad de curar una enfermedad con las drogas químicas, no optan por usar las medicinas naturales, es obvio, primeramente, que no es un buen negocio. Los médicos reciben muy buenas compensaciones de las grandes empresas farmacéuticas y cuando recomiendan remedios naturales simples, violan los cánones de su mal llamada ética. Otra desventaja para ellos es que el paciente aprende a curarse sin depender del médico y deja de ir a la consulta. Eso les reduce los clientes y por consiguiente, los ingresos. Por esas y otras razones,  a  muchos médicos no les interesa practicar medicina natural tradicional. Algunos combinan uno que otro producto natural con las drogas químicas. A eso le llaman medicina alternativa. 

La sospecha general de un gran fraude universal para mantener a la población mundial atemorizada por las enfermedades y pandemias asistiendo constantemente a las oficinas médicas y hospitales para asegurarse de su salud, vacunarse constantemente y tomar toda clase de medicamentos. De esta manera la población mundial se reducirá a una dependencia absoluta a drogas químicas que los convertirá en adictos que necesitan medicarse constantemente para poder funcionar y sobrevivir. Esto, sumado al terror de sucumbir a la gran cantidad de enfermedades virales que seguirán propagando por encargo, laboratorios inescrupulosos que se han dedicado a producir armas biológicas como lo son el virus VIH, el virus Covid, el Micoplasma, y otros que ya están registrados y patentados como propiedad de sus fabricantes, y clasificados como armas biológicas. Estas armas químicas, que han sido creadas para reducir la fuerza militar de los ejércitos enemigos, están siendo probadas con gente inocente que vive ajena a las maquinaciones circunstanciales de los políticos que las promueven y ordenan su fabricación y su experimentación en países donde sus gobernantes prestan su apoyo y reciben grandes sumas de dinero para llevar a cabo las pruebas necesarias para perfeccionar y desarrollar esas armas químicas biológicas. Por esa razón, cuanto más contagioso y rápido sea un virus en propagarse, mucho más apreciado es para sus fabricantes, porque la rápida propagación y el daño inmediato que produzca, es la señal de su efectividad en términos militares y bélicos.

Todos esos ensayos químico-biológicos están siendo probados en poblaciones aisladas, pero eventualmente se propagan al mundo como consecuencia de la gente que viaja de un lugar a otro del mundo constantemente, y que llevan o cargan el virus de un país a otro y lo hacen universal.

Posibles soluciones

Una posible solución, para usted no sufrir las consecuencias más agresivas de cada uno de esos productos biológicos creados en el laboratorio, es adoptar una dieta vegana que asegure el funcionamiento de su sistema inmunológico a la máxima capacidad. Sabemos que el transporte más rápido y seguro para la propagación de un virus son los animales. Tan pronto llega a los animales, estos lo transmiten a los humanos. Por eso tenemos varios virus: porcino, aviar, de mono, canino, gatuno, y otros. Se trata de medios vivos de mantener el virus activo y saludable, tanto en los animales que lo transportan como en el alimento de los seres humanos que eventualmente consumirán la carne de los animales de mayor preferencia en el mundo: pollos, huevos, peces, cerdos, pavos, etc. Todo animal que se mata para comer, carga proteínas en su cuerpo que son tóxicas y nocivas para los seres humanos y se convierten en transportes de bacterias, de viruses, de microbios y otras sustancias que afectan el funcionamiento de órganos y sistemas, como lo son la sangre y la grasa que reciben ese tipo de proteínas.

Experiencia propia

Cuando descubrimos a través de la Biblia que Dios no nos había dado originalmente los animales para consumo y alimento humano, los eliminamos de nuestra dieta. De inmediato, pudimos comprobar el cambio que se produce en la salud y en el rendimiento de la energía física y mental. Así comenzamos nuestro trabajo de educar a la gente en los mejores hábitos de alimentación a base de frutas y vegetales. Es conveniente señalar que la referencia al ayuno aparece 41 veces en el Antiguo Testamento y 27 veces en el nuevo Testamento. Un total de 68 veces en ambos. 

Una de las historias más fascinantes de la Biblia está en el libro de Daniel. Éste y sus hermanos, hijos de Judá: Ananías, Misael y Azarías, fueron escogidos por Nabucodonosor, rey de Babilonia, para educarlos en asuntos de gobierno y de relaciones públicas, representando al pueblo israelita ante la corte real. A estos futuros ayudantes y asesores del rey, se les asignaron profesores de lo mejor de Babilonia para que les enseñaran el idioma caldeo y fueran instruidos en las ciencias de su tiempo. Se les asignó la misma comida de la dieta del rey y se le concedieron otros privilegios como vivir en el palacio y estudiar las ciencias de su tiempo por espacio de 3 años. Estos cuatro jóvenes habían sido criados e instruidos desde niños en sus prácticas sanas de vida y de alimentación del pueblo hebreo qué se regía por las escrituras sagradas. Por lo tanto, Daniel y sus amigos propusieron en su corazón, no contaminarse con la comida del rey, ni con el vino que los babilonios bebían. Pidió, por lo tanto Daniel, al Príncipe de los Eunucos que estaba a su cargo, que le dieran a ellos cuatro, legumbres y agua, rechazando así, los manjares del palacio. Daniel y sus compañeros le habían agradado mucho al encargado de sus estudios y necesidades, por lo que éste accedió a probar por 10 días con legumbres y agua que era su alimentación acostumbrada. El principal a su cargo estuvo de acuerdo con una condición: Si después de diez (10) días se veían bien de peso y de rostro, aceptaría seguirles su dieta acostumbrada; de lo contrario, tendrían que comer la comida que el rey había designado. 

Demás, está señalar el resultado, al cabo de los diez días se veían de mejor semblante y más nutridos que los otros jóvenes que comían de la comida del rey. De esa manera, el príncipe de los vasallos del rey se llevaba la comida asignada a ellos para su casa y le traía las legumbres para ellos comer. Pasado los tres años de preparación, fueron traídos todos ante la presencia del rey que los interrogó en toda ciencia y asuntos de gobierno; ¿el resultado?, salieron diez (10) veces más inteligentes y sabios que todos los científicos, magos y profesores de su reino. La alimentación natural de Daniel y sus hermanos hebreos, les ayudó a salir más sabios e inteligentes que todos los sabios magos y astrólogos de Babilonia en su tiempo.

La alimentación natural de estos jóvenes hebreos es un ejemplo para que todos los que dudan de la relación de la alimentación con el estado físico y mental de la gente hagan la prueba de diez días de Daniel y sus compañeros y sientan en sus mentes y en sus cuerpos la diferencia. Sólo verduras, legumbres y agua como bebida y se produce un cambio tan notable, que muchos que han sufrido condiciones de salud por mucho tiempo no pueden creer el cambio que se opera en el organismo al aplicar el ayuno de Daniel de frutas, vegetales y legumbres. En otros diez días más se amplía el bienestar obtenido, y en otros diez días se completa un mes de cambios que nos comprobarán que en poco tiempo las enfermedades crónicas que la medicina moderna de drogas tóxicas clasifica como incurables, pueden mejorar grandemente o curar sin ningún tipo de medicamento. Sólo cambiando el tipo de alimentación que la persona acostumbraba consumir, por la dieta sencilla que Daniel y sus compañeros aceptaron para ellos; que no es otra, que la que Dios, desde el principio, le recomendó a los primeros seres que creó en el Edén (Génesis 1:29). Está claro, que esa dieta no es del agrado de aquellos que han hecho de la comida complicada y condimentada su principal razón de vida, o de los muchos que viven para comer en vez de comer para vivir. Esos están sentenciados a sufrir todo tipo de enfermedades mucho más temprano en la vida que los temperantes que se cuidan alimentándose lo más natural posible. La diferencia, según estudios realizados por la Escuela de Medicina de Loma Linda, en California, y por la Universidad Del Sur de California, estos últimos dirigidos por el doctor en gerontología Valter Longo, han demostrado que las personas que llevan dietas vegetarianas pueden vivir un promedio mayor de 7 a 10 años sin enfermedades, sin achaques, ni problemas mayores de salud.

Una dieta vegetariana es específicamente un ayuno como el de Daniel. El estudio se llevó a cabo con gente que no comía ciertas carnes, pero utilizaban ciertos productos de origen animal como pescado, atún, leche, queso y huevos. Aún esos que no se pueden llamar vegetarianos absolutos, obtuvieron buenos resultados, añadiendo años de vida útil y libres de la mayoría de las enfermedades comunes crónicas que sufre la gente en esta sociedad: diabetes, hipertensión, artritis y otras condiciones autoinmunes, Parkinson, Alzheimer, y cáncer entre otras. Mencionamos sólo las principales o más comunes que sufre la gente de este siglo, pero son muchos los males que se adjuntan y complican el cuadro clínico de millones de personas en el mundo, que desconocen que sus enfermedades y sufrimientos, son el resultado del plato que desayunan, almuerzan y cenan a diario. 

El ayuno sustentado que creamos para los que no pueden ayunar, porque son dependientes o adictos a la comida, les puede ser muy útil en lo que se acostumbran y realizan el cambio saludable. El ayuno sustentado elimina todos aquellos componentes de la dieta común que son altos en proteínas animales y vegetales, pero les permite comer tres veces al día, parecido a lo que acostumbraban por años. Después de un tiempo en el ayuno sustentado que se compone de alimentos vegetales sencillos, pero preparados de forma sabrosa y nutritiva, la gente se distancia de los hábitos que adquirieron y que los llevaron a enfermarse, o al sobrepeso insalubre. Cuando se percatan de que pueden ayunar de esa manera, y experimentan los cambios positivos en su salud, lo hacen convencidos de los beneficios obtenidos.

En esa etapa, ya la persona ha superado la primera crisis de adicción a la comida insalubre, se han desaparecido la mayoría de las enfermedades que sufrieron, y disfrutan de la vida como nunca antes. No hay mayor satisfacción para el ser humano que estuvo sufriendo una o varias enfermedades, que sentirse bien y librarse de ellas. La experiencia de la mayoría de nuestros pacientes cuando llegan a esa etapa, es que ven el cielo más azul que antes, escuchan con mas deleite su música favorita, sienten una alegría constante en el corazón todo el tiempo, duermen plácidamente, disfrutan los elementos de la naturaleza y saborean los nuevos manjares naturales de su nueva dieta.  Ahora, el trabajo que antes les agobiaba lo realizan con un placer diferente. O sea, que ven el mundo y todo lo que los rodea con una visión diferente y una perspectiva halagüeña.

La cantidad de personas curadas totalmente de enfermedades de todo tipo, nos hace reflexionar sobre el fracaso de la medicina convencional moderna, que con tantos adelantos científicos y estudios que se realizan, aún no puede curar ni una sola de las enfermedades mencionadas que sufre la gente. Esta incapacidad para curar, es una vergüenza social que tratan de invisibilizarla, resaltando el supuesto valor de las cirugías y trasplantes de órganos, que son, o deben ser el último recurso a recurrir, si no se han hecho antes los cambios en la alimentación que estamos señalando; que restablecen los órganos afectados por el descuido en el estilo de vida y de alimentación. Esas cirugías, que la priorizan como una mecánica salvadora, en realidad, y desde el punto de vista de la medicina natural, la mayoría de estas intervenciones son innecesarias porque los enfermos curan cuando se aplican los remedios naturales sencillos, y no necesitan cirugías mutilantes ni transplantes. No creo que exista un médico que desconozca esta alternativa, ya que los mismos enfermos, cuando se curan con medicina natural, regresan al médico que los trataba para que éste les confirme que están curados y que no necesitan ni drogas ni intervenciones quirúrgicas. Cuando le realizan los nuevos estudios y laboratorios, se percatan de la realidad y del milagro que se ha efectuado sin drogas y sin cirugías, y el paciente curado les indica lo que hicieron y están haciendo para lograrlo. Algunos médicos los felicitan y otros los menosprecian y los maltratan de palabra, porque les incomoda en gran manera que el paciente pudo más que el médico y sus drogas. Pero ese médico pudo comprobar que se efectuó un proceso curativo y que el enfermo está totalmente curado y no necesita ni médico ni medicinas. ¿Por qué algunos médicos reaccionan de esa manera? Porque se sienten frustrados cuando saben que su medicina no cura a la gente y que existen alternativas que pueden hacer milagros modernos y curar todo tipo de enfermedades, a diferencia de otros, que felicitan al paciente, y lo animan a seguir con el cambio, hay muchos que tratan de atemorizarlos, porque según ellos, esas dietas que hace la gente que les permiten curarse no pueden seguirse por mucho tiempo, porque los enferma y desnutre. Siguiendo la lógica natural, si los curó de sus enfermedades, ¿Cómo los va a enfermar y a desnutrir? Ellos no tienen contestación ni explicación posible a la interrogante, pero su ignorancia a los procesos naturales del cuerpo humano, los perturba y los lleva a pensar y a hablar erráticamente, sin sentido. 

Pero el paciente curado que tanto sufrió con la enfermedad y con los médicos, no es tonto, y entiende que el milagro efectuado le costó trabajo y sacrificio de muchos placeres que antes se daba comiendo, y que resultaron dañinos a su salud. Ahora sintiéndose libre de esas enfermedades limitantes y peligrosas, se sienten como presos liberados de la cárcel. 

La alegría y el gozo de la salud, surgen espontáneos de un cuerpo que ha sanado de sus enfermedades. Los ángeles de Dios están ansiosos de que todo esto acabe pronto, y se mueven sin cesar, cuidando de los señalados para salvarse y que éstos encuentren el camino libre para lograrlo. En esta etapa de la historia, no habrá mártires que sean inmolados en nombre de la verdad, porque la verdad misma relucirá a través de los medios y establecerá la diferencia.

El enemigo ha llegado a un nivel de maldad, violencia y engaño, que es intolerable a los ojos de Dios, y que muy pronto Dios recogerá a su pueblo y lo trasladará de esta tierra para que Satanás termine su obra de maldad con los suyos. ¡Ay de los moradores de la tierra que no hayan sido señalados para salvarse! Quedarán con Satanás y sus ángeles malignos en este mundo, participando de la violencia y de las enfermedades más terribles por los próximos mil años. La tierra será un caos de todo lo que los hombres y Satanás han sembrado en ella. Serán víctimas de sus propios actos delictivos, de todo lo que han sembrado, adulterado, hibridado y desnaturalizado sobre la tierra. Les harán creer a sus hijos que ha sido Dios el causante de todas sus calamidades. Estarán unos esclavos de otros, como ocurrió en Egipto con los israelitas, que estuvieron cuatrocientos años bajo el yugo de los faraones. Esta vez son mil años en que se producirán doce generaciones que sufrirán la esclavitud de los magnates que estarán dirigiendo el nuevo orden mundial, la globalización del comercio, de la banca, de la industria, de la moneda, y de todo lo que desde hace años, los grandes empresarios y magnates de la tierra están proponiendo establecer en el mundo con un solo gobierno y un solo gobernante: Satanás en persona se hará visible para cumplir sus planes malévolos que lo llevaron a rebelarse contra Dios en el Cielo. Gobernar, reinar, dirigir y someter a todos los habitantes de la Tierra, a su proletariado, como siempre deseó, Satanás será el rey de esta Tierra y todos le rendirán culto y pleitesía. Por mil años que durará su reinado, doce generaciones que sufrirán su gobierno.

Mientras eso ocurre en la Tierra, el pueblo de Dios estará en el cielo de Dios disfrutando de la compañía de Jesús, del Espíritu Santo y de todos sus ángeles, y de los salvados de todas las épocas desde la creación. Disfrutarán de todo lo perfecto y maravilloso que Dios prepara para sus hijos y para los hijos de sus hijos vivos que han sido salvos y trasladados, resucitados los que habían muerto y transformados todos. La Paz de Dios estará en cada corazón y el gozo perfecto que crea alegría santa en la vida de cada uno de los que creyó en la palabra de salvación y obtuvo el boleto para el viaje al espacio donde nos encontró el Señor en en el camino y nos escoltó hasta su reino. No habrá mas dolor, ni una lágrima, ni un detalle, que Dios no haya previsto para la felicidad de su pueblo.

Volviendo la mirada a la Tierra, cada día de los mil años se volverá más estéril, y apenas producirá para alimentar a los ricos y a los esclavos que tendrán que comer los alimentos que ellos mismos adulteraron. Es como castigarse a sí mismos y poco a poco desfallecer por la falta de vitalidad que las plantas y los productos de la tierra adulterados van perdiendo generación tras generación. El enemigo que sembró la mala semilla ya no tiene poder para restaurar la creación para suplirle alimento a todo el mundo. Muchos enfermarán y sufrirán hambre porque el alimento bueno escaseará cada año. Además, los elementos básicos, el agua y los minerales de la tierra se irán extinguiendo, como ya podemos observar en la naturaleza, que cada año es menos productiva a causa de la mano del hombre que la ha adulterado mediante sus métodos de hibridación, manipulación genética y fertilización química. Con todos los grandes laboratorios y farmacéuticas a su disposición, Satanás no podrá reparar el daño que él y los hombres a su mando, han ido haciéndole a los frutos de la tierra. Como en el pasado, se tendrán que comer todas las bestias de la tierra, todos los animales domésticos, y al final, se comerán a los niños que nazcan, para no morir de hambre. Terminando los mil años, estarán hambrientos y sin alimento. Esto ya ocurrió anteriormente, cuando Satanás y sus ángeles fueron echados del cielo al abismo y asentaron en cada uno de los planetas de nuestro Sistema Solar, dejándolos arrasados y estériles a su paso. Así estará la Tierra, perdiendo la vitalidad y aumentando los desiertos cumplidos los mil años del reinado de Satanás. 

Es entonces cuando Jesús vuelve con la Santa Ciudad y los redimidos y la coloca en el Monte de los Olivos, que será allanado para formar una planicie enorme donde se asentará la Nueva Jerusalén que el profeta describe en Apocalipsis con sus medidas exactas. Una vez más, el ambicioso e incansable Satanás tratará de atacar y apoderarse de la santa ciudad que tiene abundancia de árboles y alimentos, para poseerla. Para esa hazaña, reunirá todos los ejércitos de la Tierra para atacar la gran ciudad. Esa será su gran batalla y la perderá ante los ejércitos del Dios vivo. También será su destrucción final, pues no podrá presentar un ejército más poderoso que el que Jesús tendrá custodiando la gran ciudad de oro. Los ángeles de Dios con su poder y disposición, destruirán finalmente a Satanás y a todos sus ángeles malignos, así como a la gente que les sirvieron como colaboradores. En su gobierno, todos serán destruidos y no quedara de ellos, ni raíz ni rama. La Tierra arderá como estopa a todo alrededor de la Nueva Jerusalén, y los elementos de la Tierra, ardiendo en fuego serán derretidos y desechos. El planeta se volverá a hacer de nuevo con toda la sabiduría divina mucho más allá de la tecnología que el hombre ha adquirido mediante inspiración divina en cualquier momento de la historia de este mundo durante estos seis mil años. El planeta Tierra será renovado a una perfección mayor y con nuevos elementos que ojo humano no ha visto, que lo que Dios creó en un principio para Adán y Eva. Ellos estarán ahí y testificarán de la gran diferencia con la que Dios premiará a sus hijos y les dará el planeta más bello y fructífero de todo el universo. Así son las cosas que Dios tiene preparadas para los que perseveren y venzan las tentaciones vanas que Satanás le pone a los santos hijos de Dios que tratan de serles fieles.

Para esa etapa, el pecado, la tentación, la maldad, y el engaño, que prevalecieron en la Tierra, desaparecerán para siempre y viviremos felices eternamente con Jesucristo, Rey y Señor de toda la creación. No sembraremos para que otro coseche; la ley de siembra y cosecha será vigente junto a los diez mandamientos originales que estarán en vigor, sin que a nadie se le ocurra violarlos. No habrán casas para alquilar, porque cada salvo tendrá su hogar propio, su finca personal y familiar, como la ha soñado tener en esta Tierra.

Los mil años que pasaremos en las Santa Ciudad estaremos en apartamentos de lujo, con paredes de oro y piedras preciosas, esperando que Jesús termine el juicio de los impíos y de Satanás, que arderán en el fuego, que purificará la Tierra, que será hecha nueva. Cuando esto ocurra, los ángeles establecerán un perímetro alrededor de la ciudad. que ni Satanás ni sus ángeles podrán penetrar. Pero pensarán, y planearán atacar la ciudad y poseerla. Es en ese momento cuando Satanás se dispone a atacar la ciudad  con sus milicias demoníacas, que Jesús dirá: ¡Basta ya! y los destruirá con un fuego infernal que se extenderá por toda la Tierra y que derretirá toda estructura hecha por el hombre, y toda planta que Satanás adulteró y convirtió en malezas estériles, en yerbajos espinosos, o en frutos híbridos. Todo quedará quemado de raíz a rama. Todo será hecho nuevo, como en el principio, y mejor aún, pues el Señor tiene sorpresas que no imaginamos con nuestra mente finita y humana, pero que su sabiduría divina infinita, ha ideado para nuestra alegría y felicidad eterna. Cosas que ojo no ha visto, ni han subido a la mente humana, son las que Dios prepara y planifica para su pueblo. Este planeta Tierra volverá a su forma original, como fue creado en un principio, pero mucho mejor ahora que tendremos casas y fincas para vivir y sembrar todo lo que deseemos cosechar. Los mil años que viviremos en la Santa Ciudad, serán para asistir a la escuela del Señor, donde aprenderemos a vivir y a descubrir los secretos de la naturaleza, de nuestro cuerpo, de las plantas y animales nuevos, y de toda la creación nueva, con la cual compartiremos conociendo sus funciones y sus usos y propósitos. Nada escapará a la sabiduría divina, que no lo revele a sus hijos privilegiados que rescató de este mundo corrupto. La diferencia tan grande de una cosa con la otra nos hará recapacitar sobre el pecado y sus consecuencias, a tal grado, que repudiaremos de inmediato la posibilidad de pecar, y no existirá tampoco un demonio que nos tiente a hacerlo. 

Como todo lo que podemos imaginar con nuestra mente, no alcanzamos a vislumbrar siquiera un ápice de las cosas que Dios está preparando para sus redimidos. Iremos de sorpresa en sorpresa, descubriendo todo lo que Dios ha diseñado para que nos ocupe toda la semana de trabajo y acción, que será en gran manera productiva y placentera en extremo. Pero lo más que desearemos, es que llegue el último y séptimo día de la semana para deleitarnos, escuchando nuevas y maravillosas historias del universo y del plan de salvación que Jesús, de su propia boca, nos contará cada sábado cuando asistiremos a su presencia en el gran templo de la Ciudad Santa. Allí cantaremos con los ángeles celestiales que nos acompañarán con los instrumentos musicales y las arpas de oro que elevarán nuestras voces hasta el Padre y la Madre Celestial que nos acompañarán y recibirán la honra y la gloria que ellos, sólo merecen. El evento se volverá universal y se transmitirá en vivo a todo el universo que se unirá al coro musical, cada mundo desde sus órbitas espaciales. 

A veces recibiremos visitas de otros mundos y en otras ocasiones estaremos visitándolos nosotros a ellos y compartiendo la experiencia de la salvación que se nos dió  la oportunidad y el privilegio de estar allí con Jesús y su familia en persona. Ellos nos contarán cómo vieron y sufrieron la caída de Eva en el Edén, y cómo les afectó el cambio que se fue produciendo en la Tierra y en sus habitantes. Después del pecado, esa experiencia los fortaleció para rechazar al maligno si éste llegaba a sus mundos y tocaba a sus puertas.

Dios limitó a Satanás a esta Tierra y a los planetas de nuestro sistema solar que están convertidos en desiertos desolados y vacíos de toda vida, tras Satanás habitarlos por un tiempo. Los esfuerzos de los hombres en alcanzar el espacio y visitar otros mundos en busca de vida, son totalmente futiles y carecen de razón, ya que no encontrarán vida en ninguno de los planetas de nuestro sistema solar, donde Satanás con sus huestes, acentó pie por mil años en lo que se creó la tierra.  Por todo ese tiempo, Satanás estuvo en el abismo, los destruyó, y los dejó áridos como desiertos sin vida. Así hubiera ocurrido con la Tierra, si los ángeles de Dios no la hubieran cuidado de los planes siniestros de Satanás. Muchas de las plantas venenosas y malezas que crecen en esta Tierra fueron cruces que Satanás y sus científicos del mal hicieron con plantas silvestres que importaron de planetas vecinos que destruyeron con su presencia, como hubieran hecho con nuestro planeta Tierra si Dios nos hubiera abandonado a nuestra suerte y a la autoridad y dominio de Satanás. El destructor y deformador de la creación perfecta de Dios quiso crear su propia versión de la naturaleza, y sembró su semilla de maldad. Pero no dio frutos buenos. No le salió el experimento y se desacreditó como agrónomo, como ingeniero, como médico, como educador, y como dirigente religioso. Todavía tiene seguidores y ha sido medianamente exitoso. En religión, proyecta unir a todos los países en un solo gobierno mundial para él gobernar la Tierra. Pero no logrará sus planes de exterminar a todos sus oponentes. El Señor Jehová intervendrá a tiempo y destruirá sus planes, una y otra vez que lo intente. Ahora le toca fracasar como político y aspirante a la gobernación del mundo. 

Es un ser muy inteligente en gran medida, pero el orgullo y la vanidad lo han engañado de la misma manera como él ha engañado a toda la humanidad con sus falsas enseñanzas en las escuelas y universidades que maneja. Será víctima de sus engendros macabros. Ha logrado estandarizar la enseñanza de todas las materias que el hombre ha creado bajo su tutela en el mundo. Cada día y cada siglo inventa nuevas materias de engaño. Cada vez que puede, induce a los legisladores a formular leyes que van en contra de la moral, de la dignidad del ser humano, y para coartar sus derechos inalienables, físicos, y de conciencia. Cada siglo ha ido cambiando sus tácticas de enseñanza y control de la mente humana. Cada cierto tiempo ha variado sus planes malévolos para mantener engañadas a las iglesias y a los gobiernos. Ha creado terribles drogas tóxicas, y mortales para hacerle creer a la gente que son medicinas, cuando son alucinantes tóxicos, que producen adicción y enfermedades diferentes. Bajo el efecto de esas poderosas drogas induce a la gente a creer que van a curarse, tomando ese veneno que los lleva a la tumba, sin percatarse que están perdiendo la razón, enajenados con la droga, pierden la oportunidad de entregar sus vidas a Dios antes de morir.

A veces escucho personas quejarse de que la droga costosa que le recomendó el médico, su seguro no la paga y le recomienda otra opción más económica. Eso no es del agrado del paciente que busca la mejor droga y la más cara para su tratamiento. El seguro médico sabe que una droga de marca y una llamada genérica son el mismo engaño y que ninguna lo va a curar. Esa es una de las razones para economizar, y muchas veces ni siquiera van a hacerlo sentir mejor. Le sustituyen el medicamento caro por uno menos costoso para el seguro y eso no es del agrado del paciente que clama por la droga, aunque sea más costosa y mas dañina en efectos secundarios. 

La lucha no termina nunca, pues la gente que ha puesto su confianza y su fe en la medicina de drogas y cirugías innecesarias, no se conforma con tratamientos sencillos. Este tipo de personas, que son creyentes fieles del sistema médico moderno creado por Satanás, son comedores compulsivos que han hecho de la comida parte de su estilo de vida. Son los que claman por las drogas más fuertes para compensar los malos hábitos de alimentación, y la droga los engaña haciéndole desaparecer los síntomas por un tiempo.

Seguimos mostrando el trabajo incansable de los ángeles de Dios en esta tierra por las veinticuatro horas del día sin descansar. No hay descuido posible ni descanso que puedan tomar, porque de hacerlo, costaría vidas de los inocentes hijos de Dios que tienen a su cargo y cuidado. Si desatienden un segundo uno de ellos, Satanás lo destruiría de inmediato. 

5 Mitos de las Proteínas y Baja de Testosterona en los Millennials

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La Demora y la Apostasía del Pueblo

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Jesus Healed on Sabbath

The Sabbath in the Scriptures and in History

Dr. Norman Gonzalez Chacón

SOME MIRACLES OF JESUS ON SABBATH


Introduction

Saturday was given to men for their relief and well-being; any action that promoted that end was especially appropriate for Saturday. The rabies would have agreed that, in an urgent case of life or death, medical care could be provided on Saturday, but if the patient could wait safely until the next day, then the healing action had to be postponed. Jesus defended, on the contrary, that Saturday was a day preeminently suitable for the realization of such works of mercy, whether the case was urgent or not, since such works were completely in line with God’s purpose in giving the day. On the other hand, anything that tended to make the Saturday law burdensome was at odds with that purpose.

Healings on Sabbath peculiar to Luke


THE CRIPPLED WOMAN

The Gospel of Luke states two other healings on Saturday, which also caused conflict. One of them, given in Luke 13:10-17, was the healing of «a woman who for eighteen years had a spirit of illness, and was hunched over and in no way could be straightened.»The claim that he had a «spirit of disease» suggests that his illness was a consequence of the power of demons. Jesus healed her immediately by telling her that she was healed and putting his hands on her. Unlike the previous conflict, in this case the healing occurred first and then the debate continued.

The opposition originated in a «high dignitary of the synagogue,» who was angry with Jesus, but instead of reprimanding him, he reprimanded the congregation: «There are six days when you must work; on these, therefore, come and be healed, and not on Saturday» (vers. 14).

Jesus dismissed this man as a hypocrite and all those who accepted his interpretation. He proceeded to show that they cared about the welfare of the animals on Saturday, but they had no genuine concern for the welfare of the people. Are animals more important than people? The values of an institution like Saturday should not be placed above human values.

The Scripture is interpreted: «You untie the ties of your draft animals to refresh them and you understand that this is not a violation of the sacred day, but you protest against the release of a human creature, from a daughter of Abraham, to whom Satan – the origin of the evil spirit – had tied, not one day, but eighteen years!»

The woman’s illness was not God’s will. She was tied by Satan. Should God give him freedom even on Saturday? We are struck by the shocking antithesis in Jesus’ final argument a fortiori«a daughter of Abraham – animals; eighteen years of suffering – thirst for a single day; a tie of Satan – a mere physical lack.»

Not only should such a woman be allowed to be released on Saturday, but she had to be released. When there is power to free such a person, there is an obligation to do so.

On this occasion Jesus won the dispute: «All his adversaries were humiliated, but the people were delighted with so many wonders that he did» (Luc. 13:17, NIV).

MAN WITH HYDROPESIA

The other healing on Saturday recorded only in Luke was that of a man who had hydropesia (14:1-4). The miracle occurred in the home of «a Pharisee ruler» to whom Jesus had been invited to eat on a Saturday.

The presence of a man suffering from water load was a challenge for Jesus. He took the initiative by asking: «Is it lawful to heal on Saturday?» The interpreters of the law and the Pharisees present there «could not say yes or no, without appearing to be permissive in their attitude towards the law or merciless towards those who suffered.» Hence they didn’t give any answer. Then, Jesus proceeded to the healing of man.

The Old Testament established the obligation to help a needy animal that belonged to a brother or even an enemy. But nothing is said about the provision of such help on Saturday, and the rabies disagreed in their interpretation. It seems that Jesus shared with his theological opponents the approval of humanitarian action towards needy animals. But if an animal could be helped, why not a human being? Neither the host nor the guests had an answer to that question.

Johns’s peculiar Sabbath healings

THE PARALYTIC OF BETHESDA AND THE BLIND:

Two healings on Saturday that put Jesus in open conflict with the Jews are documented exclusively in the Gospel of John. One was the healing of the paralytic in the pond of Bethsaida (John 5:1-9).

While Jesus was in Jerusalem on «a feast of the Jews,» he saw a chronic invalid – whose illness lasted thirty-eight years – lying on one of the porticos that surrounded the pond, waiting for the water to stir. According to the belief, and as it was said, the pond was fed by an intermittent spring. A popular superstition explained this natural phenomenon as a supernatural agitation of water by an angel. Jesus asked the unfortunate: «Do you want to be healthy?» Then, he gave him the order: «Get up, take your stretcher and walk.»

By faith, man put his will to obey the order and, in doing so, received healing and restoration. The man showed the reality and integrity of his healing by walking and taking home the lounge on which he had been lying for so many years.

Only in the conclusion of the story of the miracle does Juan inform us that it happened on Saturday (Jn. 5:9). It was a full-fledged challenge to rabbinical rules on Saturday’s observance. The man who was cured was not in imminent danger of losing his life and, therefore, could have waited to be healed until Saturday ended.

In addition, while transporting his bed, the cured man violated one of the thirty-nine main types of work banned on Saturday. The Jews wasted no time in reminding him that, by carrying that mat, he was doing something illegal on Saturday. However, man, with newly found health, did not feel any remorse of conscience when obeying the order of Christ. Since Jesus was the source of life and health that he now enjoyed, why should he not also be the source of due laws?

When the Jews learned that the healer was, indeed, as they suspected, Jesus, they began to take hostile measures against him (vers. 16). The Greek suggests that this was not due to a single rape, but to the fact that it had become a habit. The New International Version expresses it this way: «Precisely for this reason the Jews persecuted Jesus, because he did such things on Saturday.»

The defense that Jesus presented of his action rests on two basic premises: (1) his intimate relationship with God the Father; and (2) the fact, admitted by the Jews, that God continued to work on Saturday. «My Father works so far, and I work» (vers. 17). Thus, he claimed the example of his Father to perform these miracles of mercy. We can observe with acuity and malice: «This immediately places the debate on the highest theological level.»

The designation «my Father» significantly indicates the awareness that Jesus had of a special relationship with God. God’s continuous and incessant activity in the universe is an example for Jesus. «He works like the Father.» The Jewish exegetes most given to reflection found it difficult to understand the divine rest to which Genesis 2:2 alludes. How to interpret God’s rest was the subject of many debates. That shows that the Sabbath carries, from creation, a principle of health that goes beyond human understanding, that Jesus knew him and that is why he took advantage of every Saturday to cure the most difficult cases.

It was generally recognized that God could not rest for a moment from the moral governance of the universe. They came to the conclusion that God continues to give life and judge men even on Saturday. It would be truly tragic for the universe and for man that God stopped governing the universe, even if it was for an instant. God works constantly in the functioning of the natural world. He is also incessantly engaged in the work of redemption. There is no rest from such work, there is no Saturday that stops it. Saturdays have never hindered God’s work. Nor should they hinder, Jesus said, the work of the Son of God. “Saturday was created for man.” He considered his work just as sacred and of the same character as the work of the Father. John 5:18 indicates that the Jews perfectly understood the high claims that Jesus made of himself, but that they rejected those claims as unjustified. They considered that their claim to an exceptional relationship with God was, neither more nor less, a blasphemy. However, Jesus replied (vers. 19) that he did not work independently of God. He not only did the things he saw his Father do; he acted not only as the Father, but with the Father. He did the same works because he was of the same nature as the Father. The fact that his statement is introduced with the words «of truth, of truth» implies a purpose and an authority for his saying. Speak in the name of God and with God’s authority. The remainder of the chapter deals with the question of that authority.

The dispute resumes in John 7:19-24. Since the healing of the invalid by the pond, the Jews of Jerusalem had the purpose of destroying Jesus (5:18; 7:24). How could they claim to keep the Mosaic law while caressing hatred and murder in their heart? How could they justify their interpretations that circumcision invalidates Saturday, while they considered that the cures violated him?

The «one work» referred to in John 7:21 was the healing in the pond, which made the crowd marvel, but which also resulted in a long discussion related in chapter 5. Jesus drew attention to the Pharisaic interpretation that circumcision invalidates the Sabbath. Mosaic law required a male baby to be circumcised on the eighth day (Lev. 12:3). Rabbi José had declared: «Great is the circumcision, which invalidates even the rigor of Saturday.»On Saturday, anything that was necessary for this rite could be done. Circumcision was considered to complete the perfection of man. Abraham was not considered perfect until his circumcision. That has never been mentioned. Jesus argued: «If man receives circumcision on Sabbath, so that the law of Moses is not broken, will you be angry with me because on Saturday I completely healed a man?» (John 7:23). It is an argument to minor ad maius, from minor to major. «If they had understood the meaning of what they were doing, they would have seen that the practice that annulled Saturday to attend to the ceremonial needs of a man justified the cancellation of Saturday to attend to the healing of a man’s body. This is extremely important to understand the conflict over Saturday between Jesus and his legalistic adversaries. He did not simply advocate that a repressive law be liberalized. Nor did he adopt an attitude contrary to Saturday, opposite to the institution as a whole. He pointed out that his action fulfilled the purpose since the creation of the original institution. If they had understood the implications of the Mosaic stipulation for circumcision on Saturday, they would have seen that the works of mercy like the ones he had just done were not merely permissible, but mandatory.»

The BLIND OF BIRTH:

The other miracle on Saturday that appears only in John is the healing of a man blind by birth (chapter 9). The method used to give sight to man is unusual: Jesus «spit on the ground, made mud with saliva and smeared the blind man’s eyes with mud, and said to him: ‘Go wash yourself in the pond of Siloe'» (vers. 6, 7). Someone might think that Jesus would deliberately use this method to challenge the rabbinical rules of Saturday observance. As mentioned above, the healing itself on Saturday was prohibited, unless human life was in mortal danger. By making mud in the form used, Jesus violated one of the thirty-nine main categories of prohibited work, specifically kneading, and probably also another that was used for the same purpose on weekdays: mixing. In addition, a person was allowed to smear his eyes only with what was necessary if it was like medicine. In the sight of some of the Pharisees, Jesus did not come from God, «because,» they said, «does not keep the Sabbath» (vers. 16). A man could only be considered a Sabbath observer if he obeyed the Pharisaic rules on the observance of the Sabbath. If he raped them, they came to the conclusion that he did not come from God. However, others were deeply impressed by the fact that he gave the sight to a blind man by birth and asked: «How can a sinful man make these signs?» (vers. 16). Thus, different men adopted different positions in relation to Jesus. Someone said correctly: «Here too, Jesus’ action on Saturday is an expression of his work as the One whom God has sent and who is the ‘light of the world’ (John 9:5 and 8:12). Face to face with him is made the decision of who is blind and who sees (Jn. 9:39-41). Thus, the works of God are manifested in the healings of Jesus on the Sabbathe (John 9:3). The church and the synagogue are separated from each other by His confession on the one hand and, on the other, a passionate rejection of His work, which leaves the law aside.» But the application of saliva and mud had a different and very particular purpose, which we discussed in this writing in detail in another chapter. (Don’t miss it, because it reveals a big secret).

The meaning of Matthew 24:20. In his eschatological speech to the twelve apostles on the Mount of Olives (Mat. 24:4-36; Mar. 13:5-37; Luke 21:8-36), our Lord explicitly predicted the destruction of Jerusalem. He warned: «When you see Jerusalem surrounded by armies, know then that its destruction has come. Then let those who are in Judea flee to the mountains; and those who are in the midst of it should go away” (Luc. 21:20, 21). The Christians were to save their lives by fleeing immediately, not only from the condemned city, but also from Judea. Taking this into account, according to the Gospel of Matthew, he urged them: «So so that your flight is not in winter or on Saturday» (Mat. 24:20). The parallel of Marcos only says: «Oray, then, so that your flight is not in winter» (Mar. 13:18). Why not in winter? Because the cold and rainy weather would make it more difficult to escape, as well as the possibility of finding shelter.

The additional sentence «not even on Saturday», found only in Matthew, has been interpreted in different ways. Some commentators have denied that Jesus uttered these words. However, there is no doubt that they were part of Mateo’s original text. Did the author of the first Gospel insert them without further ado, in harmony with his Jewish predilections, as some have mistakenly concluded? Someone suggested that they may well come from the logions of Jesus and that they were known by the author of the first Gospel from Jewish sources. We are unable to see any valid reason to refuse that they are a genuine part of the login. Accepting them as such, what is their meaning?

In the interpretation of many commentators, it must be understood that the order «Spray that your escape is not on Saturday» is a reference to the prohibition of traveling beyond a «Saturday road», which measured approximately one kilometer. It is clear that the Israelites, during their wanderings through the desert, were forbidden to travel long distances on the seventh day. The commandment said: «Let each one stay in his place, in his house or stay, and no one comes out of it on the seventh day» (Ex. 16:29). This mandate made specific reference to leaving the camp on Saturday to collect mana, which was lying «on the face of the desert», «around the camp», six days a week (vers. 13, 14, 26, 27). However, «his place» was subject to various interpretations. Most likely, as just suggested, it meant the camp of the Israelites or their home. On the other hand, the translators of the Septuagint interpreted that it meant the house of each one, and this idea is reflected in several modern translations, such as the version «God Speaks Today»: «On the seventh day everyone must stay in their house and not leave it.» That was a good recommendation to validate rest and produce physical and spiritual health in the town. That interpretation would not harmonize with the designation of the Sabbath, according to different translations, such as «holy convocation», «sacred assembly» or «religious meeting» (Lev. 23:2-4), because modern leaders and pastors require constant attendance at Saturday meetings to require work, tithes, offerings and the presence of the congregation for other activities that, if Jesus were present, he would not authorize, because it diverts people’s attention from the true purpose of divine rest.

The prohibition relating to not to travel more than one «Saturday road» was a post-exylic rule. Given that Jesus ignored other human rules of that kind about the observance of the Sabbath, it is doubtful that he would have supported this one. He very wisely chose the route he would follow to find the sick who needed his hand to heal, since in the morning he visited the temple.

Some believe that he merely recognized the scruples of conscience of Christians of Jewish extraction for fleeing on Saturday. A «Saturday road» would not have distanced them enough to get to a safe place. Hence the prayer for the escape to happen on a different day. But even the rabies recognized that it could be considered that saving one’s own life could justify an escape on Saturday.

Many New Testament scholars see in Matthew 24:20 an indication that the Christian community for which Matthew writes will continue to observe on Saturday. In addition, if it was a genuine Sunday saying, it indicates that our Lord hoped that his followers would consider the sacred Saturday even at the time of the destruction of Jerusalem, in 70 AD. Neither that nor anything should allow Saturday to be diverted to another type of activity, outside of the healing of the sick.

He instructed them to pray so that in that moment of crisis they would not find it necessary to flee on Saturday. But the implication is that the conditions could be such that it would be necessary to flee even on the Sabbath day. But the fear, the trajín and the confusion that a hasty flight on Saturday would cause would not be in harmony with the worship, peace and joy that should characterize the sacred Sabbath day. Hence, the followers of Jesus were urged to pray that the flight would occur on a different day of the week. The same applies to meetings with different purposes that are currently held on Saturday hours to take advantage of the presence of greater people in the temple.

SABBATH IN THE STORIES OF THE PASSION

1. Evangelical Terminologyparaskeué (preparation)

It is evident that «preparation» had become a technical term to say «preparation for Saturday.» At the time the manna was given, the Israelites were instructed to prepare their food for Saturday on the sixth day of the week (Friday) (Ex. 16:5, 23). Already in the times of the New Testament, paraskeuése had become the technical name of Friday. This is demonstrated not only by the fact that Josephus links it to the Sabbath, but also by its absolute use in the Didaje and the Martyrdom of Polycarp. It is the name of Friday in ecclesiastical Latin and modern Greek.

2. The ¨preparation» and the urgency for the imminence of Saturday.

In John 19:32 the connection of the «preparation» with Saturday is also clear. The deuteronomic law prohibited the corpse of a criminal who had been hung from a tree from still on it until the next morning (Deut. 21:22, 23). Hence, the Jews followed the custom of removing from the cross the corpse of a crucified victim before dusk any day of the week, and more when Saturday was about to begin, especially when Saturday was a «great solemnity», when it fell within the days of Easter. At such a time, desecration had to be avoided more scrupulously than on any other Saturday.

In John 19:42 the close relationship of the «Jewish day of preparation» (NIV) with Saturday is also clear. Since that day of preparation was nearing its end and that the tomb of Joseph of Arimathea was nearby, in a garden, they hastily buried Jesus there. It was obvious that Saturday’s imminence required haste.

3. «The preparation of the Passover» (John 19:14) Interpretive Debate

However, John 19:14 says that the day of Jesus’ death was «the preparation of Easter.» This designation is peculiar to Juan. Synoptic Gospels do not associate paraskeué with Easter. The commentators are divided on the interpretation of the expression «the preparation of Easter.»

Some take the genitive tou pasja as an objective genitive and interpret the phrase with the meaning of «preparation for Easter.» However, many theologians point out that there is no evidence that the day before Easter was ever called «Easter preparation.» Hence, it may be better to interpret the genitive of Easter as a possessive genitive, with the meaning of the preparation corresponding to the days of Easter or Friday of the Easter week.

4. The Women

This interpretation is given: But in John 19:14, axen той паохи [paraskenē tau pasja] does not mean ‘the day of preparation for Easter’, but, simply and naturally, the Sabbath day of Easter (sabbal day belonging to the feast of Easter.

Although in its origin the term «Easter» used to designate the Easter lamb or the Easter sacrifice, it came to apply to the entire feast, which lasted between the 14th and 21st of the month of Nisán. In the New Testament it is used in this general sense. Hence, paraskeué tou pasja can be interpreted as the preparation corresponding to Easter week.

A writer points out that John combines the idea of Friday as a day of preparation with the time of Easter, and interprets: «It was Friday at Easter time, and it was approximately the sixth hour.»

The synoptic Gospels draw attention to a group of Galileans who meticulously observed the death and burial of Jesus on the day of preparation. These seven women, along with the twelve apostles, had traveled with their Lord in Galilee, using the means at their hand at their sco-to-end to finance their Lord and his group of disciples. They had followed him to Jerusalem and remained loyal to Him to the very end.

Among them were Mary Magdalene, Mary the mother of James the Younger and of Joseph, Mary his mother, and the mother of James and John. Now they observed how Joseph of Arimathea, a secret disciple, removed the Master’s body from the cross, wrapped it in a white shroud and deposited it in his own tomb.

It was already an early hour of the preparation day and on Saturday, according to Lucas, he was about to start. The Greek verb epefōsken literally means «dawn.» But how can you say that it dawns at sunset? We explain: «Obviously reference is made to the glow of the first star when Saturday arrives.»

Luke’s story continues: «The women who had accompanied him from Galilee followed him and saw the tomb and how his body was placed. When they returned, they prepared aromatic spices and ointments; and they rested on Saturday, according to the commandment. ‘On the first day of the week, very early in the morning, they came to the tomb, bringing the aromatic drugs they had put up, and some other women with them'» (Luke 24:1).

5. Deliberate reiteration: Preparation and Sabbath (John 19:31-42)

In John 19:31 the connection of the «preparation» with Saturday is also clear. The deuteronomic law prohibited the corpse of a criminal who had been hung from a tree from still on it until the next morning (Deut. 21:22, 23). Hence, the Jews followed the custom of removing from the cross the corpse of a crucified victim before dusk any day of the week, and more when Saturday was about to begin, especially when Saturday was a «great solemnity», when it fell within the days of Easter. At such a time, desecration had to be avoided more scrupulously than on any other Saturday.

In John 19:42 the close relationship of the «Jewish day of preparation» (NIV) with Saturday is also clear. Since that day of preparation was nearing its end and that the tomb of Joseph of Arimathea was nearby, in a garden, they hastily buried Jesus there. It was obvious that Saturday’s imminence required haste.

However, John 19:14 says that the day of Jesus’ death was «the preparation of Easter.» This designation is peculiar to Juan. Synoptic Gospels do not associate paraskeué with Easter. The commentators are divided on the interpretation of the expression «the preparation of Easter.» Some take the genitive tou pasja as an objective genitive and interpret the phrase with the meaning of «preparation for Easter.» However, some theologians point out that there is no evidence that the day before Easter was ever called «Preparation of Easter.» Hence, it may be better to interpret the genitive of Easter as a possessive genitive, with the meaning of the preparation corresponding to the days of Easter or Friday of the Easter week.

SABBATH IN THE SCRIPTURES AND IN HISTORY

  1. Another interpretative formulation on John 19:14

Someone can give this interpretation: but in John 19:14 it belongs to the feast of Easter. Although in its origin the term «Easter» used to designate the lamb or the Easter sacrifice, it came to apply to the entire festival, which lasts between the 14th and 21st of the month of nisán. «In the New Testament it is used in this general sense.» Hence, paraskeué tou pasja can be interpreted as the preparation corresponding to Easter week. It is pointed out that even the idea of Friday as a day of preparation, with the time of Easter, was interpreted as follows: «It was Friday at Easter time, and it was approximately the sixth hour.»

2. Women and obedience to the commandment

The synoptic Gospels draw attention to a group of Galileans who meticulously observed the death and burial of Jesus on the day of preparation. They were Marie Magdalena, Maria her mother, Maria the mother of Santiago the minor and José, and the mother of Santiago and Juan. Now they observed how Joseph of Arimathea, a secret disciple, removed the Master’s body from the cross, wrapped it in a white shroud and deposited it in his own tomb.

It was already an early hour of the preparation day and on Saturday, according to Lucas, he was about to start. The Greek verb epefōsken literally means «dawn.» But how can you say that it dawns at sunset? This is explained: «Obviously reference is made to the glow of the first star when Saturday arrives.»

Luke’s story continues: «The women who had accompanied him from Galilee followed him and saw the tomb and how his body was placed. When they returned, they prepared aromatic spices and ointments; and they rested on Saturday, according to the commandment.» Let’s review that experience:

On the first day of the week, very early in the morning, Mary Magdalene, who was the first to reach the tomb, found the tomb open, the stone removed from the door and the tomb empty.

The recognition of the relationship of these women with Jesus and their messianic ministry makes this simple story very meaningful. After the twelve apostles, they were among the most intimate and devoted followers of Jesus. They risked their lives by following him to the cross. His devotion is demonstrated by his hasty purchase of spices and perfumes to anoint the body of his Lord.

Even so, they believed that they could not violate Saturday even to honor their deceased Master. They bought the spices and perfumes for use once finished on Saturday. The sunset was too close to think about using them on the day of preparation.«They rested on Saturday, according to the commandment.»

If we ask: according to what commandment?, the answer is obvious: they rested according to the commandment that has to do with Saturday. «They rested in obedience to the commandment.» The accusative to sabbaton indicates that they rested «all day on Saturday.» The conjunctive particle before Sabbath in Luke’s last sentence 23:56 corresponds to the adversive conjunction of 24:1, which indicates that 23:56 and 24:1 are a single sentence. At the end of chapter 23 there should be a comma, but those who separated one chapter from the other did not notice its continuity, which follows the story without breaking.

They rested the entire duration of Saturday, but at the beginning of the early morning of the first day of the week they went to the grave to continue their work. They felt extremely troubled when they found the tomb empty.

But an angel informed them: «Do not be afraid, because I know that you are looking for Jesus, the one who was crucified. He is not here, because he has risen, as he said. Come, see the place where the Lord was placed» (Mat. 28:5, 6). Jesus had also rested from his great work of redemption, but now he was alive forever and ever.

Luke clearly refers to three different days in this story of the Passion: the day of preparation, Saturday and the first day of the week. In the first of them, Jesus was crucified; in the second he rested in the tomb. His most devoted followers also rested on Saturday in obedience to the commandment.

3. Purpose of the Gospels and normativity for the Christian

The nature of the Gospels can be better understood and appreciated, and the meaning of what the Gospels consign on the Sabbath, when considering the purposes for which these documents were written. Today it is generally recognized that they are not stories as such, even if they contain historical facts. Nor are they fundamentally biographies of Jesus.

Rather, they are church books written in order to promote the Christian faith (Luc. 1:1-4; John 20:31). They were written by Christians committed to helping to spread the good news of what God has done in Jesus Christ. They are fundamentally theological manuals of the early church.

The Gospels contain much of what Jesus said and did. Well, we can ask why. The answer is obvious: because what Jesus said and did is normative for the Christian. He is the Messiah and the Lord of the church.

Therefore, what he said is binding for those who profess to follow him. And what he did is also normative. It is the rule of belief and practice.

Taking this into account, what Jesus said and did with reference to the Sabbath has great meaning. He did not speak words about the abolition of the Sabbath, although he performed miracles of healing on that day; these acts were holy works in harmony with the spirit of the Sabbath. However, he stride to free the day from the interpretative restrictions that the Jewish oral law had placed on him, and made Saturday a day of spiritual freedom and useful service; a day with the blessing that no medical center in the world has for the suffering sick.

We must also recognize that when the Gospels recorded the sayings and deeds of Jesus, they also reflected the faith and practice of the early church. The stories of the book of The Acts also give evidence of faith and primitive Christian practices.

The following study will help us understand the true meaning of what Saturday constitutes from the perspective that Jehovah God created it for man and for the whole creation of the Earth.

4. Doctrinal development: rest as a gift, sign and medicine

According to the Jewish nation that was the people chosen by God to illuminate the world with the message of the Messiah of the promise, they did not receive the blessing of the Father through his Holy Spirit because they misunderstood the blessing and the meaning that contained that gift from God for the human being that the prophet called: delights, Holy, glorious of Jehovah; to serve as a sign, to the Jew first and then to the Greek and the rest of the world.

Both Jews and Gentiles, all rejected the universal rest that guaranteed salvation that counteracts disease and death.

That extremely healthy vision, which the Father and the Son, together with the Comforting Spirit, designed to complement the night’s rest of each day. A rest that makes the sun hide so that all creatures and nature rest and recover the energies invested in their various activities, is the divine instrument created to heal all the diseases that sin has brought to man and woman, so that, understanding the purpose of the Sabbath, their days are lengthened on earth (Exodus 20:12).

Daily and weekly rest is the most direct and acceptable way to give honor and glory to the Creators of the world who claim paternity. Man has delivered him to the enemy, thus desecrating the first five commandments that claim shared loyalty with our earthly fathers, which the Creator demands as our supreme Father and Creator. If we understand that divine claim, the human response must be total and constant.

But the human being, the men and women of this creation, have been unjust to God and to themselves, and have despised and rejected the greatest gift or gift that God has given to man so that he can live long on earth.

Divine rest is, together with the Son and the divine Mother, the greatest gift that God the Father has given to man; in addition to his suitable companion, it was rest. And instead of appreciating it in what that is worth, he has rejected it, has desecrated it, and has made it the day that merchants complete their businesses; on the day that the religious most detest some and that others collect more offerings. For that reason, the Jews rejected the Messiah and adopted the circumcision and laws created by them. They turned true and genuine rest into an intricate network of human laws and statutes that separated from the God of love and mercy, and turned him into a cruel avenger who only forgives through flesh and blood.

This vision will seem cruel to you, vindictive and angry of God. It has penetrated all over the world that has been flooded by the denominational message of modern churches that adopted the Jewish vision of a God with human attributes of vengeful justice. A god who only stimulates the negative feeling of eye for eye and tooth for tooth. That takes away from the road all the beings who live on earth with good positive feelings of love and mercy.

For that reason self-centered distorted of the character of God, thousands of beings of good feelings have rejected the message of the churches, and see Christianity from a rationally human perspective. They live without understanding the love and generosity of the Creator God who wants to live with his children like a Father who wants to be with his family and take care of them from all evil.

By losing sight of that important aspect of the divine family that was the model that God used to create the human family, the reason and the divine purpose of uniting the two families in a friendly and fraternal union that makes no difference between their biological children and their adopted children are lost. They all constitute a great family, the family of God.

On the Sabbath, all those divine interests in a fraternal relationship that makes no difference between the members of that great family: sons and daughters of God. Perfect fruits of creative love that wants to bring them together forever in love and justice, in health and in the company of the heavenly Father, the divine Mother and Jesus Christ, who was willing to suffer in the flesh and shed his blood for the family of the earth.

No one has realized the true purpose of divine rest. Not even because Jesus chose that day to teach us the love that, like a good Samaritan, was with a wounded stranger he found on his way. From the blessing and sanctification that was imparted to that period of time weekly to produce in the human being the best feelings to lavish the love of the Father to all those who do his will on that special day that has a very important purpose that is health. Physical, mental and spiritual health. But he descends from the Father to his children for all generations until eternity.

By not understanding the purpose of that particular day, nor having discovered the intrinsic secret in those 24 hours of each week, everyone gets sick and suffers, unaware of the medicinal power that that particular day contains for the health and life of all beings who believe in Him.

Eve’s sin at first was due more to the fact that she separated from her partner on Saturday and went to explore on her own in forbidden areas for her knowledge. The day of rest had another purpose not yet discovered by her. Her curiosity took her to the foot of the precipice and she fell. For that reason, the prophet Isaiah said: «If you retract your foot from the Sabbath, to do your will on my Holy day; and on the Sabbath you call delights, Holy, Glorious of the Lord, and you venerate him, not doing your ways, nor seeking your will, nor speaking your words; then you will delight in the Lord, and I will make you up on the heights of the earth, and I will feed you the inheritance of Jacob, your father; for the mouth of the Lord has spoken it» (Isaia 58:13,14).

«Behold, the hand of the Lord has not been shortened to save, nor has his ear been aggravated to hear. But your iniquities have divided between you and your God, and your sins have made them hide their face from you so that they do not hear. For your hands are contaminated with blood, and your fingers with iniquity; your lips in principle promote lies, your tongue speaks evil. There is no one who cries out for justice, nor who judges for the truth. They trust in vanity and speak vanities. They conceive work and stop iniquity.» Isaiah 58:13-14-15 and 1:4. We must read the entire chapters 58 and 59 of Isaiah to begin to understand the mystery that the Sabbath contains.

If all the peoples understood the purpose and blessing of that day, there would not be a single disease or sick people. Nor would there be so many calamities in the world. For that reason, Jesus cast the Jews as enemies, and they sabotaged their healing work. His greatest miracles were made on Saturday to give us an example of the meaning of that particular day; of that special blessing that was granted to him, and of the eternal sanctification he received from that purpose.

A blessing that, along with the special sanctification that the Creator gave to that particular day, cannot be explained in human language. It does not express, nor will it be expressed in any human language, both that weekly rest and the night rest of each day. Along with the food assigned in Genesis 1:29, they have a mysterious life secret that human beings cannot understand after 6,000 years of sin and diseases of all kinds. The leaders of the Christian Church do not understand it, despite the fact that Jesus established it as a daily practice of his love for the sufferings of sick people.

When Jesus got together with the Esenians and they spent the day on the riverbank healing the sick, he enjoyed that experience watching the lame jump, the blind see, and the paralytic get up and run. But Jesus never revealed to them the secret of the abundant life that is found in the divine rest, even when he was with them. And the situation is not easy to explain in human words, because it is a very special blessing from the Father.

One thing is proven: everyone who believes in that divine rest and practices it as a rule of life, and feeds on the fruits of the earth in the most natural way possible, as He explained in Genesis 1:29; and does not kill animals, nor eat meat of dead animals, nor their blood, lives much healthier and longer than the rest of the people.

Everyone who believes in that divine rest and practices it receives a great blessing: new studies conducted by several world-famous universities affirm that sleeping 8 hours a night and eating vegan and natural is highly beneficial for everyone. They have not done studies of the weekly rest or rest, but the day they do, they will see the great difference in the health of those who stop their work and turn the weekly Saturday into delights, Holy, Glorious of Jehovah, and venerate him, not walking in his ways, or doing his will, or speaking his words. Then all nations will delight in the Lord, and he will make him rise to the heights of the earth and give him food from the inheritance of Jacob, who is the Father and who is the best of the earth wherever they live. And your health will never fail you.

REFLECTIONS ON SABBATH

Sabbath and creation

The Saturday of creation appears in Genesis 2: 1-3, Exodus 20: 8-11 and Exodus 31: 12-17.21 These texts provide the basic biblical motivation for the observance of the Sabbath and point of view of the biblical view of the origin of the Sabbath. In Exodus 31: 12-17 the commandment to observe the Sabbath finds its ultimate reason in the statement «For in six days Jehovah made heaven and earth, but on the seventh day he rested and was renewed» (vers.17). In Exodus 20: 8-11 the commandment not to work in the rest of the seventh day also has as its motivation an explicit reference to creation and the divine example: «For in six days the Lord made the heavens and the earth, the sea, and all that is in them, and rested on the seventh day; therefore, Jehovah blessed the Sabbath and sanctified it» (vers.11). These texts point to the origin of the Sabbath in creation and the language of motivation reminds us of the story of creation, in Genesis 2:1-3.

The Saturday of creation and Genesis 2:1-3. form the conclusion of the biblical account of creation. These verses are not an «etiological myth», but a meticulously structured literary unit. Verse 1, affirms what was finalized: «the heavens and the earth» (Gen.1:2-4; Ex. 20:11; 31: 17), that is, the whole world in its bipartite division, together with «the whole army of them», concretize the fullness of the army of creatures contained in the two-part world. Verse 2 is linked to verse 1 through the common verb ‘concluded’ (klb), «On the seventh day, God had concluded «his work that he had done».

The expression ‘the seventh day appears two more times in this unit (vers. 2 and 3), so that four ideas are associated with ‘the seventh day’: (1) God ‘had completed’ his creative work that day; (2) God ‘rested’ from his creative work that day; (3) God ‘blessed’ that day; and (4) God ‘sanctified him’.’.

The Sabbath of creation and the weekly Sabbath.

The exceptional triple emphasis on the seventh day with its four different aspects to the conclusion of the story of creation in Genesis, indicates that just as man is the crown of creation, the seventh day, Saturday, is the final goal of creation. If this is so, the Saturday of creation is not directed merely towards creation and the Creator, but has equally significant aspects for the future of man, his life and his adoration. This dual purpose for the past and the future, makes the Saturday of creation the archetype of the weekly Saturday. Let us look at the following summary: «Therefore, it seems clear that the divine origin and institution of the Sabbath took place at the beginning of human history. At that time, God not only gave a divine example for the observance of the seventh day as a Sabbath, but also blessed and set aside the seventh day for the use and benefit of man.»

What does it mean that God had concluded his creation on Saturday? The exact idea of the Hebrew verb is difficult to establish. Basically, it means «stop, reach an end» The skin form used in Genesis 2: 2 does not mean «declare concluded» or necessarily «lead to a (gratifying) end»,» but expresses the positive idea of achieving a desired goal. The task of creating is «completed», and therefore, finished: on the seventh day God gave his task for finishing and his creative work finished. God turned his gaze back to his completed creation and to his task completed with joy, pleasure and satisfaction, and declared it «very good» (Genesis 1:31) Here God established the model for his creation. Just as He created the world in 6 days, so that everything was complete and finished on the seventh day, also man must complete his work and his purpose in this creation during the six working days of the week and must follow the example of rest of his Creator on the seventh day, Saturday.

In the same way, a thousand-year-old week of six thousand years is projected into the future of the earth, with a thousand-year-old Saturday in which it concludes, not creation this time, but redemption.

Following the model of the Creator, the human being can also look back to his work completed with joy, pleasure and satisfaction. So you can rejoice not only in the creation of God, but also in your own responsible government over creation (Gen. 1:28), not in the abusive exploitation of it.

In Exodus 20:8-11 the commandment not to work in the rest of the seventh day also has as its motivation an explicit reference to creation and the divine example: «For in six days the Lord made the heavens and the earth, the sea, and everything that is in them, and rested on the seventh day; therefore, Jehovah blessed the Sabbath and sanctified it» (vers. 11). These texts point to the origin of the Sabbath in creation and the language of motivation reminds us of the story of creation. Especially, Genesis 2:1-3, forms the conclusion of the biblical account of creation. These verses are not an «etiological myth», but a meticulously structured literary unit. Verse 1 affirms what was finalized: «the heavens and the earth» (Gen.1:1; 2:4; Exo.20:11; 31:17), that is, the whole world in its two-part division, together with «the whole army of them», specifically the fullness of the army of creatures contained in the two-partite world. Verse 2 is linked to verse 1. through the common verb ‘concluded’ (klb). «The seventh day»,2. God had completed «his work that he had done.» The expression ‘the seventh day’ appears twice more in this unit (vers. 2b and 3a), so that four ideas are associated with ‘the seventh day’: (1) God ‘had completed’ his creative work that day; (2) God ‘rested’ from his creative work that day; (3) God ‘blessed’ that day; and (4) God ‘sanctified him’.’.

The Sabbath of creation and the sabbatical rest.

The idea that God «rested» on the seventh day appears in Genesis 2: 2, 3, Exodus 31:17 and Exodus 20:11. This text uses the Hebrew verb nwh, «to rest, to take a break», while the other passages use the verb šbt, «to cease (work), to stop (to work), to rest». The relationship between these terms has often been debated,* but caution is advised, not so much emphasis is placed on the differences that any relationship between Genesis 2: 1-3 and Exodus 20: 8-11.43 Not only is the reason for the divine rest referring to the Saturday of creation common to the three texts, but the expressions «the seventh day» is not only common to the three texts the reason for the divine rest referring to the Saturday of creation, but the expressions «the seventh day» (Gen. 2: 1-3; Exo. 20: 10), «blessed» (Gen. 2: 3; Exo. 20: 11), «sanctified» (Gen.2:3; Exo. 20:11; Exo. 31: 14), «to do» (Gen. 2: 2, 3; Exo. 20: 9, 10; 31: 14, 15; Exo. 35: 2; Deut. 5:13,14) and «work/work» (Gen. 2: 2-4; and Exo 20:9,10; 31: 14, 15) connect these texts very closely. Genesis 2: 2,3 is full of language that belongs to the texts of the Pentateuch on the Sabbath, to the point that it has been concluded that the seventh day of the week of creation is «instituted at the same time as the Sabbath day of man» The fact that the noun ‘Saturday’ is not present in Genesis 2:1-3 and that no explicit commandment of Sabbath is provided, can find its reason in one of the purposes of Genesis 2:1-3: specifically; present the divine model whose example man must follow (Exo.20:11;1:17).

The question of the origin of the verb šabat, «to cease (work), to stop (to work), to rest» and the noun šabbat, «Saturday», has been the subject of wide debate. It has been suggested that these words derive from the Arabic sabata, «to cut, interrupt; to rest» from the Arabic root śbb, «to grow, to increase, to be great», or from the Achadian sab/pattu,» being the very meaning of such a term, or of the word sb, «seven», through the Achadian.» It has been shown that these attempts are unsuccessful and remain unconvincing, because they are not supported by philological considerations of comparative Semitic and lack the support of the use of forms of the Hebrew root šbt in the Old Testament. Anyway, to those who accept it, are indifferent, and also to those who want to reject them.

Creation takes place with reference to time, to which the duality of working days and the Sabbath day belongs. This is the «seventh day», Saturday. The cessation of work by God, his rest, on the seventh day is not needed because he is tired or fed up (Isas. 40: 28) but because of his function as a model of man.

Man is the «image of God» (Gen.1: 26-28) and is taught by the example of his Model to act in the use of the sequence of time (Exo.31:17; 16: 23-26; 20: 8-11).

The Sabbath commandment in Exodus 20 also affirms the «rest» of God on the seventh day, but chooses the Hebrew verb nuah (vers.11; Deut. 5: 14), while Exodus 31:17 and Genesis 2:3 use the verb sabeg. In the texts about Saturday, the verb nuah means «to rest, take a break», and together with the idea of Exodus 31:17, that God «was renewed,» it is part of the vocabulary of the sabath that expresses the most intimate identification that God makes of himself with the human being. God rests on the seventh day of the week of creation to provide a day of encounter at rest with the crown of creation, man, made in his image.

The three texts (Gen.2:1-3; Exo.20:11; 31:17) that address the Saturday of creation state that the world is no longer being created, because God rests from the work of creation on the seventh day; a day of rest in contrast to the days of creation. These texts connect God’s rest with the institution of the Sabbath. The weekly Saturday has «its legitimacy on the first Saturday of creation.» When resting on Saturday, man participates in God’s rest, meeting his Creator.

Note: The verb «exhale», or «take a breath, cool off», is used in the Old Testament only in Exodus 23:12; 31:17; 2 Samuel 16:14. On that, a theologian suggested that God should rest because he had been exhausted of his work of creation. This goes against the general biblical context and Exodus 31:17 and against the theme of God’s rest in the Old Testament: «God does not get tired or tired with fatigue» (Isaiah 40:28). In those human expressions we see the disbelief of man reflected in his fault.

Theological and pastoral reflection

Studying in detail this issue that theologians analyze from all angles of possibilities and historical eras, everyone forgets a key element of the existence of divine rest called Saturday. To that end, Jesus Christ, the Son, who knew the intrinsic secret of the Sabbath and its transcendental relevance in the life of the human being, tried to make us understand the reason for his existence and the special blessing and sanctification that the Father, in agreement with the Mother and the Son, granted him, as a gift of life to the newly created human being. How did Jesus do it? His entire life in this land he devoted to relieving the burdens and diseases of his neighbor, who in his path, he found on his Saturday walks.

Since he was a child, he showed his interest in the Word, and as a young man, he used to visit his friends the Esenians to help them in the task of curing thousands of sick people, who came from everywhere in search of help. The Essenes, for their part, received Jesus as God himself who gave instructions, taught people the cause of their ills and sufferings, and touched them to heal their diseases. The resources of nature concentrated in the rest or systematic rest, were used to alleviate and heal the ailments of those afflicted by the different evils. Great healings were made on the bank of the river and the nearby lake. The Essenes were experts in natural remedies and Jesus came to teach them the most effective techniques not only to heal them physically, but to change their lifestyles and beliefs that were harmful to their body and mind.

No one had ever spoken to them about daily-night rest as a divine medicine to harmonize body and mind. They had never heard of the important weekly rest of the 24 hours corresponding to Saturday. No one knew the medicinal importance of rest that guaranteed a long and healthy life on earth. (Exodus 20:12), and the experience they were acquiring with Jesus, guaranteed them success by healing all kinds of evils.

The secret has not been revealed to men because very early in the history of the creation of the world, men despised the greatest and most valuable gift that God was willing to give to human beings from the beginning. Two thousand years later he tried again to give them another great gift, giving them his Son to save them and «his own did not receive him» However, Jesus tried to teach them the hidden secrets of the kingdom of heaven, and they did not want to understand it. (Matthew13:11-17, 35).

Consequences of rejecting rest

Rejecting rest brought fatal consequences. The entry of three doctrines of error in the teachings of the nascent Christian church caused the church to lose the gifts of the Spirit that were granted to it at Pentecost. Thus, not only was the blessing of rest lost, but the wonderful gift of healing was lost that was the reason for everyone to marvel at the miracles of Jesus; and missing Him among them, with the miracles of the apostles. From then on, the church grew more slowly, and none of the apostles, nor elders, could understand the reasons for that unfortunate loss of healing power. Nor did they realize, nor have they noticed yet, that Jesus advanced in his parables of Matthew 13, not only the reason for the loss, but the solution of the problem they faced.

In his last healings, the Master changed his healing strategy and added three new elements that would serve the church to continue performing healing miracles.

Prophetic warning and call to fidelity

According to the Jewish nation, which was the people chosen by God to illuminate the world with the message of the Messiah of the promise; they did not receive the blessing of the Father through the Holy Spirit because they misunderstood the blessing and sanctification, which contained that gift of God for the human being, and which he called delight, holy, glorious of Jehovah so that it was to be the Jew first, and then the rest of the world. Everyone, everyone, rejected the universal rest that guaranteed health that counteracts disease and death.

That vision, extremely healthy, was designed by the Father and the Son. together with the comforting Spirit to complement our rest every day when the sun is hidden so that all creatures and nature rest and recover the energies invested in their various activities. It is the divine instrument created to heal all the diseases that sin has brought to man and woman. Those days would be shortened on earth as the time of the end approaches.

The weekly divine rest is the most direct and acceptable form that gives honor and glory to the Creators of the world. They claim the paternity that the man has given to the enemy, thus desecrating the first five Commandments. Claiming a shared loyalty with our earthly fathers that our creator demands as our supreme father and doer. If we understand that divine claim, the human response must be total and consistent.

But the human being, the men and women of this creation, have been unjust and have despised and rejected the greatest gift or gift that God has given to man so that he can live long on earth: Not only to his son Jesus Christ, but to divine rest.

Divine rest, together with the son and the divine Mother, are the greatest gift that God the Father has given to man. And instead of appreciating it in what that is worth, they have rejected it, they have desecrated it, and they have made it the day that merchants most enhance their businesses. On the day that the religious most detest some, and that more offerings collect and move others. For this reason, the Jews rejected the Messiah and adopted circumcision, the laws created by them. They turned true and genuine rest into an intricate web of human laws and statutes. They separated the God from love and mercy, and turned him into a cruel avenger who only forgives through flesh and blood.

That austere and cruel, vengeful and angry vision of God, has entered the whole world that has been flooded by the denominational message of modern churches that have adopted the Jewish vision of a God with human attributes of vengeful justice, which only stimulates the negative feeling of eye for eye and tooth for tooth. The Christian church shares both extremes: the liberal and the restrictive Jewish.

That attitude takes away from the road all the beings who live on earth with good feelings of love, friendship and companionship with their neighbor, because it carries a wrong concept of God, of his love, and of his justice. That distorted vision of God’s character makes millions of good-feeling beings have rejected the message of the churches and see Christianity from a rationally human perspective. They live without understanding the love and generosity of the creator God who wants to come to earth and live with his children, like any father who wants to be with his family and take care of them from all evil. By losing sight of that important aspect of the divine family that was the model that God used to create the human family, the reason and the divine purpose of uniting the two families in a friendly and fraternal union that makes no difference between their biological children and their adopted children are lost. They all make up a great family: the family of God.

Sabbath unites all those divine interests in a fraternal relationship that makes no difference between the members of that great family: sons and daughters of God; Perfect fruits of the great creative love that wants to bring them together forever in love and justice, in health and in the company of the heavenly Father, the divine Mother and her Son Jesus Christ who was willing to suffer in flesh and shed his blood for the family of the earth.

No one has realized the true purpose of divine rest. Not even because Jesus chose that day to show us the love that a good Samaritan had with a wounded stranger he found in his way. Nor the blessing and sanctification that was imparted to that weekly period of time to produce in the human being the best feelings to lavish the love of the Father to all those who do his will on that special day that has a purpose of mental and spiritual health that transcends from the Father to his children for all generations until eternity.

By not understanding the purpose of that particular day, nor having discovered the intrinsic secret of those 24 hours of each week, everyone gets sick and suffers, unaware of the medicinal power that that special day contains for health and life.

Quotes and prophetic exposition (Isaiah)

Eve’s sin at first was due more to the fact that she separated from her partner on Saturday and went to explore on her own in forbidden areas for her knowledge. The rest day had another purpose not yet discovered by them. And neither had the Father had the opportunity to explain to them. There was still time for that. Her curiosity took her to the foot of the precipice and she fell.

For that reason, the prophet Isaiah said: «If you retract your foot from the Sabbath, to do your will on my Holy Day, and to the Sabbath you call the delight, holy, glorious of the Lord; And you worship him, not doing your ways, nor seeking your will, nor speaking your words: Then you will delight in the Lord; And I will bring you up to the heights of the earth, and I will feed you the inheritance of Jacob, your father. Because the mouth of Jehovah has spoken it.»

«Behold, the hand of the Lord has not been shortened to save, nor has his ear aggravated to hear. But your iniquities have divided between you and your God. Just as your sins have made them hide their face from you so as not to hear. For your hands are contaminated with blood and your fingers with iniquity. Your lips lie. Speak evil your tongue, there is no one who cries out for justice, nor who judges by the truth. They trust in vanity and speak vanities, conceive work and stop iniquity.» Isaiah 58. 1314 and 15. 1 and four. We must read all of Isaiah chapters 58 and 59. To begin to understand. The mystery that is enterned in the Sabbath day.

If the people understood the purpose of Sabbath

If all the peoples understood the purpose and blessing of that day, there would not be a single disease, not a single sick person in the world. For that reason, Jesus cast the Jews as enemies and sabotaged their healing work. His greatest miracles were performed on Saturday, to take advantage of the blessing and sanctification of that day and give us an example of its special meaning. From that unique blessing that was granted to him, and from the eternal sanctification he received for that purpose, the Sabbath will remain in force in the new land for eternal health.

A blessing along with the special sanctification that the Creator imparted to that particular day, cannot be explained in human language, nor expressed in any language. Both that weekly rest, as well as the night rest of each night of each day, and the food assigned in Genesis 1:29, have a mysterious secret of life that human beings will not be able to understand until we are transformed two. Nor will we understand why we should not eat from the tree of science while we are on this earth. After six thousand years of sin and diseases of all kinds, the leaders of the Christian Church do not understand it, despite the fact that Jesus established it as daily practice, his love, and interest in the suffering of sick people.

Jesus and the Essenians: healing and rest

When he met with the Essenes, Jesus spent the day by the river healing the sick. They enjoyed that experience watching the lame jump, the blind see, and the paralysed, get up and run. But Jesus never revealed to them the secret of abundant life that is still in divine rest. If he did, they didn’t understand it because they don’t comment on it in their writings, or the translators didn’t understand it.

A healthier life: rest and natural food

One thing is proven, and that is that everyone who believes in that divine rest and practices it as a rule of life, and feeds on the fruits of the earth in the most natural way possible, and they do not kill or eat meat from dead animals; lives much healthier and for a much longer time, than the rest of the people.

Studies on sleep and healthy eating

Studies carried out by several world-famous universities state that sleeping 8 hours a night and eating a vegetarian and natural way is highly beneficial for everyone. They have not carried out studies of the weekly rest or rest, because there are no people who understand it and practice it in the right way for which it was created, but the day they do, they will see the great difference in the health of those who make a stop in their work, and turn the weekly Saturday into a delight, holy, glorious of Jehovah, and venerate him; not walking in his ways, nor doing his will, nor speaking his words. So, they will delight in Jehovah, not only those who do the scientific study, but all those who believe in that divine premise. «And he will make you rise to the heights of the earth and feed you from the inheritance of Jacob your father» It is the best of the land where you live. And your health will never fail you. It is the blessing of rest.

Rest as a support for human energy

The blessing of rest is something inexplicable in human words, because it is the divine factor that God chooses to feed and sustain human energy by itself. We can say that it is the main element that together with vitamins and minerals sustain life and provide us with the perfect fuel to function healthily. He gave the clear and precise instructions for the three most important maintenance activities that the human body needs to live healthily; Eternally and not dying.

The first advice or commandment of life that was included in creation was: food: Genesis 1:29. Let’s look at those three factors:

1: EAT: God gave precise instructions about food. Of every tree that bears fruit… with seed… (Genesis 1:29).

2; REST: The second was the daily rest and the weekly rest (Genesis 6:2 and 1-3).

3: DO NOT EAT: Do not eat from the tree of science (Genesis 2:17).

We have all had to eat from the tree of science because it is the only alternative that human beings have since the evil one took the power of everything. That evil science has coped all human activities and has replaced the pure Edenic food that was available until God sentenced and cursed the earth.

Those 3 pieces of advice as commands were the first life instructions that God gives to human beings after their creation. The result, according to God himself, said: «Well in a great way.» That is why he gave them three (3) Commandments of life so that they would never die and live in youth eternally without aging or weakening.

Evidence in the desert: clothes, sandals and food

Question: How do we know this and where do we find that support? Answer: In Deuteronomy 8:4 and in Exodus 29:5, There we read what the Lord says to you: «I have accompanied you through the desert for 40 years. During that time, the clothes they are wearing have not worn out. Not even the sandals on your feet.» In Nehemiah 9:21, he says to them: «For 40 years I sustained them in the desert and nothing was missing. Theirclothes were not worn out or their feet swelled.» Let us not forget that in addition to the rest of every night, and every Saturday, the Lord feeds them with mana in the desert. Those who were not satisfied with the manna and ate quail meat, all died on the way. They did not see the promised land. That is the best example of the divine promise that was instituted in Eden and that ensured eternal life.

Divine protection and consequences of disobedience

That great blessing that God granted to the people of Israel in the desert, is a small sample of what the Lord was willing to do from the beginning with his people, who obediently served him. I would take care of them from all evil, elements or inclement weather in nature, enemies, diseases of all kinds, plagues and accidents. That guarantee that we can see in the psalm. 90, and 91, and in all the other promises that he tired of making and demonstrating to them through those 40 years that they were wandering around the desert, and the 400 years that they spent in Egypt; They never lacked their protection day or night. They only suffered attacks from those calamities when they turned away from God and went after false gods or gave themselves to pleasures and indecent practices. When that happened, and they forgot about the divine commandments, they suffered the result of their disobedience. As every good father does with his children when they disobey, the Lord reprimanded them harshly.

Divine decisions are made as a family. Both the heavenly Father and the divine Mother and the Beloved Son have always agreed in everything that concerns the earth and its inhabitants. They have always agreed on everything. For that reason, theology states that it is a single God, even though they are three divine people. But when it comes to their children, those who try to be faithful despite the struggles they have to make against every enemy of darkness, and against all the negative elements that they have to fight constantly, in that, they have always been pending. and they appoint legions of powerful angels to take care of them and free them from all those evils to the extent of their fidelity and their behavior.

Divine decisions in the family: Father, Mother and Son

Divine decisions are made as a family. Both the heavenly Father and the divine Mother and the beloved Son have always agreed on everything that concerns the earth and its inhabitants. They have always agreed on everything. For that reason, theology affirms that it is a single God, despite the fact that they are three divine people. But, when it comes to their children, those who try to be faithful despite the struggles they have to make against every enemy of darkness and against all the negative elements that they have to constantly face; in that they have always been pending, and they appoint legions of powerful angels to take care of them and free them from all those evils, to the extent of their fidelity and their behavior.

Blessing conditioned to obedience:

His plan of salvation has been established from the beginning, and blessings have always been available for all those who praise his name, obey his laws, and keep his precepts, his commandments and his statutes (Exodus 15:26).

The requirement of divine inheritance

That is the only requirement that the divine inheritance has for all: His will is that all those who have been pointed out are saved, but they cannot save those who do not want to be saved or accept the divine gift of salvation. If they are not willing to do their will, it is not enough to believe, because demons also believe and tremble. (James 2:19) They recognize the existence of God but stubbornly refuse to submit their will to Him. They have given their destiny to the father. Of the lie, and they are responsible before God for the truth they are rejecting.

The faithful who wait for his coming

Unlike, those who accept the divine will in their lives, keep his Word, strive to serve him faithfully, and wait for his glorious coming to rescue them, are those whom He comes to rescue.

The healing of the blind man by birth and its impact:

Healing. Of a blind man by birth. Not even the book. De Juan, chapter 9. A young man who was born blind. It is of great importance and seems to be the last. What did it provoke? A determined presence. To get Christ out of the. From the middle and kill him.

The Story of the Young Blind by Birth: A Unique Case:

This young blind man walked daily from his home, where he lived with his parents, to the stairs of the temple, where he asked for alms. Always, even on Saturday, he was seen there with his basket to collect the offerings that all the priests and the members of the curia and the parishioners who used to go to worship the temple gave him. They knew him and helped him, because no one would have thought of inviting him to enter the temple to worship. It is that there was the general belief, which still exists, that the physical defects with which a child is born are the result of the sin of its parents or the person. That hereditary genetic factor that even, centuries later, modern medicine continues to blame parents and family predecessors for the diseases and defects that are suffered from birth: Which are, according to them, inherited from family genetics.

Medical diagnosis and lack of hope

This particular case had been examined by the doctors of his time who had evicted him because he lacked eyeballs, and that did not allow him to intervene to correct him in any way.

Nor did they give hope to the blind man, because at that time there was no possibility of a transplant, or a corneal treatment that gave him hope of seeing the light of day. Everything they knew of him, including the disciples of Jesus, knew about the case of this young man named Bern, whom everyone knew by the name of the blind man by birth. And they showed their compassion by throwing some coins in the basket.

Jesus in the temple and the question of the disciple

Because Jesus went very often to the temple and participated in the reading of the Scriptures, that Saturday was no exception. There was, as always, the young blind man by birth sitting on the stairs.

One of the disciples thought of asking the Master: Rabbi. Who sinned this or his parents so that he was born blind? Jesus’ answer was prepared in advance in his mind waiting for a question like that. Already Jesus. He had healed many other blind people. The question about this young man. He did not intend for Jesus to heal him, because everyone was convinced of the medical diagnosis that sentenced him forever as blind from birth.

The response of Jesus and the «time» of the works:

Surprising everyone, the Master replies: «Neither he nor his parents sinned for him to be born blind. More so that God’s works can be manifested in him… That was the opportunity that Jesus was waiting for. He already had his plan in mind and only hoped that the opportunity would arise for some of his disciples to open that door, and that Saturday the expected question occurred: Jesus’ answer was not long in coming: More so that God’s works would be manifested in him,… that was the reason why that blind man had not been approached previously by Jesus, it was not the time. (John, chapter 9:4) «It is up to me to work the works of him who sent me, while the day lasts, the night comes when no one can work. Meanwhile, light, I’m of the world.» 

Consequences and testimony (Berna/Bernabé)

The Master’s words have not been understood in the way and manner as Jesus pronounced them. It’s more. I have never heard a sermon that clarifies his words properly. The Master had little time left and this healing of the blind man by birth would bring him serious consequences. He knew it. For that reason, he waited until someone mentioned him, and the disciple who asked the question was moved by the Holy Spirit so that the light of the world would illuminate the life of this unfortunate, who according to history, was not only healed of his blindness, but became another disciple of the Master, who followed his work, gave testimony wherever he went, accompanied the apostle Paul in his ministry. He traveled throughout the continent of Asia with him; And he died as a stoned martyr for walking with the Apostle. (Acts 13:1-12-43. Everywhere they went, Bern gave testimony to his miraculous healing, and many of those who knew him when he was blind, gave testimony to him and his miraculous healing.

The three healing elements in the method of Jesus

All those who recognized and knew of his permanent blindness, Now exclaimed in amazement: Bern sees. The one who was blind from birth, now sees. Barnabas. Now go, he’s not blind anymore. From repeating it so much, people changed the name of Bernabé. To make the great miracle that would transcend the centuries. With a new healing vision that the Church of Christ could carry out using a model of the 3 healing elements. He instituted the master in this particular healing.

Let’s look at the process in detail. Having said this, Jesus, (1) spat on the ground (John 9:6), (2). He smeared the blind man’s eyes with saliva. 3. He told him, go and wash yourself in the Siloe pond. (7:1). The first action. Use the saliva that comes out of the Lord’s mouth. It is his Word that contains all the laws and precepts of health, as well as from the beginning, God established the feeding of the human being, rest, and the warning not to eat from the tree of science. We must keep in mind that no human science has the ability to cure different diseases and physical defects naturally.

In the second action, the Lord made mud with the saliva and filled with that mixture, the empty sockets of the blind man’s eyes. The combination of the word that comes out of the mouth of God, with the elements of the earth with which man was formed (from the dust of the earth). Where medicinal plants and fruits of the earth good to eat are born and grow, and every leaf and green plant that serves as Medicine; the combination of divine power with the elements of the earth that were created for the health of all creatures is being formed. It is the tree of life for the health of nations…

Immediately to that he says: «Go and wash yourself at the Siloé pond. (The Envoy), Who although he was on the other side of the city, distant from the temple courtyard where they were, had a very special purpose: That water fountain had a reputation for being curative. Jesus was doing two important things. By sending him there: one was that positively stimulated the mind of the blind man to try to get to the right place, if he could develop enough faith to go to that distant and unknown place for the blind man, who only traveled from his house to the temple where he almsed. If he managed to get there, he would regain the sight he never had and if not, he would remain blind forever.

Water, faith and the seven natural remedies

There is no doubt, with the certainty that the Master applied the mud in his empty eyes, activated the faith of the young man who believed in the Word of Jesus and went out immediately in search of the water indicated to wash.

There is no doubt that the security with which Jesus acted helped a lot in this case. Washing with water represents a new opportunity for a new beginning. As it happened. With the flood and with baptism. All curative procedures require plenty of water to produce the organic cleaning necessary to carry out the healing process. Pure water and pure air are two of the seven (7) natural remedies that are recommended to all patients for their healing. It is not possible to detoxify an organism without pure water, healthy food, fresh air, sunlight, medicinal plants, faith in God and confidence in achieving it. Those are the 7 natural remedies that can change the course of a blind man by birth and make him a faithful disciple.

Today, there are many birth blind everywhere. They have eyes, they can see. But their mind is totally blind to the truths of the Gospel. This was the method chosen by Christ to heal the sick when the Christian church was deprived of the 7 spiritual gifts given by the Master of Galilee. That experience of the blind man by birth creates a new phase of the healings that the Christian church had to undertake by losing the gift of healing. But it was easier for him to do business with doctors and hospitals and that has been the failure of both entities. By natural law, neither one nor the other, they have the blessing of heaven to heal as Christ and the apostles did. The healing Saturday lost the power of creation, and to recover it… we must restore the divine rest that the Christian church abolished, trampled and threw on the ground along with all the commandments.

The «day of the Lord» and rest in the New Testament

There may still be people who interpret the Lord’s Day as Sabbath, which for them is Saturday. Then there are others who call the Lord’s Day on Sunday, the first day of the week. But, how could it be one or the other, or even the two days together, when John was in the Spirit receiving those visions for the space of two years?

In reality, what happened was that John was carried in the Spirit and was transported on the Lord’s Day, which is yet to come. The Bible speaks of the Lord’s Day, which is in the future, and John was seeing the things of that future day. But in the meantime, to calm our minds, let’s solve exactly what the Sabbath is.

Hebrews 4 and the true rest

The Sabbath, as we know it in the New Testament, is not the keeping of a certain day. We do not have any additional command to save Saturday as a day off, nor do we have a command to save the first day of the week, that is, Sunday. Here is the truth about the Sabbath, which means «rest.» «For if Joshua had given them the rest (or day of rest), he would not speak after another day, therefore, there is a rest (keeping the day of rest) for the people of God. For he who has entered into his rest has also rested from his works, as God of his own.» (Hebrews 4:8-10-15) Did you understand the key phrase in the last part of verse 10? «God rested from his works.»

God gave the people of Israel the seventh day for their Sabbath, in commemoration of His own work when He created the world and all that it contains, and then He ceased to create. He stopped his work. He rested. It was very in order to give a day off to people who were all in a place at the same time so that they could all save a certain day. Today half the world has light, while the other half is in darkness, so that wouldn’t work. But that’s just an argument from a natural point of view.

Let’s see what the Bible teaches us about this Sabbath. «For he who has entered his rest…

This is not just entering, but staying at rest. It is an «eternal rest», of which the seventh day is only a type. «Seven» is consummation. Eight, it’s the first day again. The resurrection of Jesus occurred on the first day of the week granting us eternal life and an eternal Sabbath. Then we can see why God could give us a certain day of the week as a day of rest. We have “entered” and “remain” in our rest, which the people of Israel could not do, having only a shadow of the true substance that we enjoy. Why go back to a shadow when we now have reality? The way to receive this rest, or continuous Sabbath, is by the invitation of Jesus. He said: «Come to me all you who are worked and loaded, and I will make you rest.» Carry my yoke upon you, and learn from me… and you will find rest (or keeping the Sabbath, not a certain day, but Eternal Life, rest) for your souls.» Matthew 11:28 and 29

No matter how long you have walking under the burden of your sin, whether it is ten, thirty, or fifty years, or even more, come with your tired and burdened life and you will find Your rest (true rest). Jesus will give you rest. Now, what exactly is the rest that Jesus will give you?

«Because every table is full of vomit and dirt, until there is no clean place.»

Who will be taught science, or who will be made to understand doctrine? To the weaned ones? To the ripped breasts?

For commandment after commandment, commandment upon command, line after line, line upon line, a little bit there, another little bit there; for in the language of stutters, and in a strange language he will speak to this people, to whom he said: This is the rest (day of rest); give rest to the tired (or, the keeping His day of rest); and this is the refreshment; but they did not want to hear. Isaiah 28:8-12 It is not only entering, but remaining at rest. It is an «eternal rest», of which the seventh day is only a type. «Seven» people of Israel could not do it, having only a shadow of the true substance that we enjoy. Why go back to a shadow when we now have reality? The way to receive this rest, or continuous Sabbath, is by the invitation of Jesus. He said: «Come to me all you who are worked and loaded, and I will make you rest.» «Carry my yoke on you, and learn from me… and you will find rest (or keeping the day of work, not a certain day, but Eternal Life, rest) for your souls.» (Matthew 11:28-29).

Escrito: Jesús Sanó en Sábado

El Sábado en las Escritúras y en la Historia

Dr. Norman Gonzalez Chacón

ALGUNOS MILAGROS DE JESÚS EN SÁBADO


INTRODUCCIÓN

El sábado fue dado a los hombres para su desahogo y bienestar; cualquier acción que promoviese ese fin era especialmente apropiada al sábado. Los rabíes habrían coincidido en que, en un caso urgente de vida o muerte, en sábado podía prestarse atención médica, pero si el paciente podía aguardar sin peligro hasta el día siguiente, entonces la acción de curación debía posponerse. Jesús defendía, al contrario, que el sábado era un día preeminentemente adecuado para la realización de tales obras de misericordia, fuese el caso urgente o no, dado que tales obras estaban completamente en consonancia con el propósito de Dios al dar el día. Por otro lado, cualquier cosa que tendiera a hacer gravosa la ley del sábado estaba reñida con ese propósito.

Curaciones en sábado peculiares a Lucas


LA MUJER ENCORVADA

El Evangelio de Lucas consigna otras dos curaciones en sábado, que también causaron conflicto. Una de ellas, dada en Lucas 13:10-17, fue la curación de “una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar”. La afirmación de que tenía un “espíritu de enfermedad” sugiere que su enfermedad era consecuencia del poder de los demonios. Jesús la curó de inmediato anunciándole que estaba curada y poniendo las manos sobre ella. A diferencia del conflicto anterior, en este caso la curación se produjo primero y luego siguió el debate.

La oposición se originó en un “alto dignatario de la sinagoga”, que estaba enojado con Jesús, pero en vez de reprenderlo a él, reprendió a la congregación: “Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado” (vers. 14). 

Jesús tachó de hipócrita a este hombre y a cuantos aceptaban su interpretación. Procedió a demostrar que se preocupaban del bienestar de los animales en sábado, pero no tenían preocupación genuina por el bienestar de la gente. ¿Son los animales más importantes que las personas? Los valores de una institución como el sábado no habían de situarse por encima de los valores humanos. 

La Escritura se interpreta: “Desatáis las ataduras de vuestros animales de tiro para refrescarlos y entendéis que ello no es ninguna violación del día sagrado, ¡pero protestáis contra la liberación de una criatura humana, de una hija de Abraham, a la que Satanás —el origen del espíritu maligno— tenía atada, no un día, sino dieciocho años!”

La enfermedad de la mujer no era voluntad de Dios. Estaba atada por Satanás. ¿Debía Dios darle libertad incluso en sábado? Nos llama la atención la impactante antítesis en la argumentación final a fortiori de Jesús: “una hija de Abraham — animales; dieciocho años de sufrimiento — sed por un solo día; una atadura de Satanás — una mera carencia física”

No solo debía permitirse la liberación de tal mujer en sábado, sino que debía ser liberada. Cuando hay poder de liberar a tal persona, hay la obligación de hacerlo.

En esta ocasión Jesús ganó la disputa: “Quedaron humillados todos sus adversarios, pero la gente estaba encantada de tantas maravillas que él hacía” (Luc. 13:17, NVI).

HOMBRE CON HIDROPESIA

La otra curación en sábado consignada únicamente en Lucas fue la de un hombre que tenía hidropesía (14:1-4). El milagro ocurrió en el hogar de “un gobernante fariseo” al que Jesús había sido invitado a comer un sábado. 

La presencia de un hombre aquejado de hidropesía representaba un reto para Jesús. Tomó la iniciativa preguntando: “¿Es lícito sanar en sábado?”  Los intérpretes de la ley y los fariseos allí presentes “no podían decir ni sí ni no, sin parecer ya fueran permisivos en su actitud hacia la ley o inmisericordes hacia los que sufrían”. De ahí que no dieran respuesta alguna. Acto seguido, Jesús procedió a la curación del hombre. 

El Antiguo Testamento establecía la obligación de ayudar a un animal necesitado que perteneciese a un hermano o incluso a un enemigo. Pero nada se dice de la prestación de tal ayuda en sábado, y los rabíes discrepaban en su interpretación. Según parece, Jesús compartía con sus contrincantes teológicos la aprobación de la acción humanitaria hacia los animales necesitados. Pero si un animal podía ser ayudado, ¿por qué no un ser humano? Ni el anfitrión ni los huéspedes tenían respuesta para esa pregunta.

Curaciones en sábado peculiares de Juan

EL PARALÍTICO DE BETESDA Y EL CIEGO:

Dos curaciones en sábado que pusieron a Jesús en conflicto abierto con los judíos están documentadas en exclusiva en el Evangelio de Juan. Una fue la curación del paralítico en el estanque de Betsaida (Juan 5:1-9). 

Mientras Jesús se encontraba en Jerusalén en “una fiesta de los judíos”, vio a un inválido crónico —cuya enfermedad se prolongaba treinta y ocho años— acostado en uno de los pórticos que rodeaban el estanque, aguardando la agitación del agua. Según la creencia, y como se decía, el estanque era alimentado por un manantial intermitente. Una superstición popular explicaba este fenómeno natural como una agitación sobrenatural del agua por parte de un ángel. Jesús preguntó al desdichado: “¿Quieres ser sano?”. A continuación, le dio la orden: “Levántate, toma tu camilla y anda”

Por la fe, el hombre puso su voluntad en obedecer la orden y, al hacerlo, recibió la curación y la restauración. El hombre demostró la realidad y la integridad de su curación caminando y llevándose a casa el camastro en el que había estado tumbado por tantos años.

Solo en la conclusión del relato del milagro nos informa Juan de que ocurrió en sábado (Jn. 5:9). Fue un desafío en toda regla a las normas rabínicas sobre la observancia del sábado. El hombre que fue curado no estaba en peligro inminente de perder la vida y, por lo tanto, podría haber aguardado a ser sanado hasta que acabase el sábado.

Además, al transportar su camastro, el hombre curado violó uno de los treinta y nueve tipos principales de trabajo prohibidos en sábado. Los judíos no perdieron tiempo a la hora de recordarle que, al llevar aquella esterilla, estaba haciendo algo ilegal en sábado. Sin embargo, el hombre, con la salud recién hallada, no sentía ningún remordimiento de conciencia al obedecer la orden de Cristo. Dado que Jesús era la fuente de la vida y de la salud de las que ahora gozaba, ¿por qué no habría de ser también la fuente de las debidas leyes? 

Cuando los judíos supieron que el sanador era, en efecto, según sospechaban, Jesús, empezaron a tomar medidas hostiles contra él (vers. 16). El griego sugiere que esto no se debía a una única violación, sino a que se había convertido en un hábito. La Nueva Versión Internacional lo expresa así: “Precisamente por esto los judíos perseguían a Jesús, pues hacía tales cosas en sábado”

La defensa que Jesús presentó de su acción descansa en dos premisas básicas: (1) su íntima relación con Dios Padre; y (2) el hecho, admitido por los judíos, de que Dios siguió trabajando en sábado. “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (vers. 17). Así, reivindicó el ejemplo de su Padre para realizar estos milagros de misericordia. Podemos observar con agudeza y malicia: “Esto sitúa el debate de inmediato en el plano teológico más elevado”.

La designación “mi Padre” señala significativamente la conciencia que Jesús tenía de una relación especial con Dios. La actividad continua e incesante de Dios en el universo constituye un ejemplo para Jesús. “Él trabaja como el Padre”. Los exégetas judíos más dados a la reflexión encontraban difícil entender el reposo divino al que alude Génesis 2:2. Cómo interpretar el reposo de Dios era tema de muchos debates. Eso demuestra que el sábado carga, desde la creación, un principio de salud que va más allá de la comprensión humana, que Jesús lo conocía y por eso aprovechaba cada sábado para curar los casos más difíciles.

Generalmente se reconocía que Dios no podría reposar ni un momento de la gobernanza moral del universo. Llegaron a la conclusión de que Dios sigue dando vida y juzgando a los hombres incluso en sábado. Sería verdaderamente trágico para el universo y para el hombre que Dios dejase de gobernar el universo, aunque fuera un instante. Dios trabaja constantemente en el funcionamiento del mundo natural. También está incesantemente ocupado en la obra de la redención. De tal trabajo no hay descanso, no hay sábado que lo detenga. Los sábados nunca han entorpecido el trabajo de Dios. Tampoco deben entorpecer, afirmó Jesús, el trabajo del Hijo de Dios. “El sábado fue creado para el hombre”. Consideraba su trabajo igual de sagrado y del mismo carácter que el trabajo del Padre. Juan 5:18 indica que los judíos entendieron perfectamente las elevadas reivindicaciones que Jesús hacía de sí mismo, pero que ellos rechazaron esas reivindicaciones como injustificadas. Consideraban que su reivindicación a una relación excepcional con Dios era, ni más ni menos, una blasfemia. Sin embargo, Jesús respondió (vers. 19) que no obraba independientemente de Dios. No solo hacía las cosas que veía a su Padre hacer; obraba no solo como el Padre, sino con el Padre. Hacía las mismas obras porque era de la misma naturaleza que el Padre. El hecho de que su afirmación sea introducida con las palabras “de cierto, de cierto” implica una finalidad y una autoridad para su dicho. Habla en nombre de Dios y con la autoridad de Dios. El resto del capítulo se ocupa de la cuestión de esa autoridad.

La disputa se reanuda en Juan 7:19-24. Desde la curación del inválido junto al estanque, los judíos de Jerusalén tenían el propósito de destruir a Jesús (5:18; 7:24). ¿Cómo podían reivindicar guardar la ley mosaica mientras acariciaban el odio y el asesinato en su corazón? ¿Cómo podían justificar sus interpretaciones de que la circuncisión invalida el sábado, mientras que consideraban que las curaciones lo violaban?

La “una obra” a la que se hace referencia en Juan 7:21 fue la curación en el estanque, que hizo que la multitud se maravillase, pero que también dio como resultado una prolongada discusión relatada en el capítulo 5. Jesús llamó la atención sobre la interpretación farisaica de que la circuncisión invalida el sábado. La ley mosaica requería que un bebé varón fuera circuncidado al octavo día (Lev. 12:3). El rabí José había declarado: “Grande es la circuncisión, que invalida incluso el rigor del sábado”. En sábado podía realizarse cualquier cosa que fuera necesaria para este rito. Se consideraba que la circuncisión completaba la perfección del hombre. No se consideraba que Abraham fuera perfecto hasta su circuncisión. Eso nunca se ha mencionado. Jesús argumentó: “Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre?” (Juan 7:23). Es un argumento a minori ad maius, de menor a mayor. “Si hubiesen entendido el significado de lo que hacían, habrían visto que la práctica que anulaba el sábado para atender las necesidades ceremoniales de un hombre justificaba la anulación del sábado para atender la curación del cuerpo de un hombre. Esto es sumamente importante para comprender el conflicto sobre el sábado entre Jesús y sus adversarios legalistas. No defendía simplemente que una ley represiva fuese liberalizada. Ni adoptó una actitud contraria al sábado, opuesta a la institución en su conjunto. Señaló que su acción cumplía el propósito desde la creación de la institución original. Si hubiesen entendido las implicaciones de la estipulación mosaica para la circuncisión en sábado, habrían visto que las obras de misericordia como las que acababa de hacer no eran meramente permisibles, sino obligatorias”.

El CIEGO DE NACIMIENTO:

El otro milagro en sábado que aparece únicamente en Juan es el de la curación de un hombre ciego de nacimiento (capítulo 9). El método usado para dar la vista al hombre es inusual: Jesús “escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: ‘Ve a lavarte en el estanque de Siloé’” (vers. 6, 7). Alguien pudiera pensar que Jesús usaría este método deliberadamente para desafiar las normas rabínicas de observancia del sábado. Según se señaló anteriormente, la propia curación en sábado estaba prohibida, a no ser que la vida humana corriera un peligro mortal. Al hacer lodo en la forma empleada, Jesús violó una de las treinta y nueve categorías principales de trabajo prohibido, concretamente amasar, y probablemente también otra que se usaba con el mismo fin los días laborables de la semana: mezclar. Además, se permitía que una persona se untase los ojos solo con lo necesario si era como medicina. A la vista de algunos de los fariseos, Jesús no procedía de Dios, “porque”, decían, “no guarda el sábado” (vers. 16). Un hombre solo podía ser considerado observador del sábado si obedecía las reglas farisaicas sobre la observancia del sábado. Si las violaba, llegaban a la conclusión de que no procedía de Dios. Sin embargo, otros se sentían profundamente impresionados por el hecho de que diera la vista a un ciego de nacimiento y preguntaban: “¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales?” (vers. 16). Así, hombres diferentes adoptaban posturas diferentes en relación con Jesús. Alguien dijo con acierto: “También aquí, la acción de Jesús en sábado es una expresión de su labor como Aquel a quien Dios ha enviado y que es la ‘luz del mundo’ (Juan 9:5 y 8:12). Cara a cara con él se adopta la decisión de quién es ciego y quién ve (Jn. 9:39-41). Así, las obras de Dios se manifiestan en las curaciones de Jesús en sábado (Juan 9:3). La iglesia y la sinagoga se separan la una de la otra por la confesión de Él por una parte y, por la otra, un rechazo apasionado de su obra, que deja a un lado la ley”. Pero la aplicación de la saliva y el barro tenía un propósito diferente y muy particular, que discutimos en este escrito en detalle en otro capítulo. (No se lo pierda, porque revela un gran secreto).

El significado de Mateo 24:20. En su discurso escatológico a los doce apóstoles en el monte de los Olivos (Mat. 24:4-36; Mar. 13:5-37; Luc. 21:8-36), nuestro Señor predijo explícitamente la destrucción de Jerusalén. Advirtió: “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse” (Luc. 21:20, 21). Los cristianos habían de salvar su vida mediante la inmediata huida, no solo de la ciudad condenada, sino también de Judea. Teniendo esto en cuenta, según el Evangelio de Mateo, los instó: “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado”(Mat. 24:20). El paralelo de Marcos solo pone: “Orad, pues, para que vuestra huida no sea en invierno” (Mar. 13:18). ¿Por qué no en invierno? Porque el tiempo frío y lluvioso dificultaría más la huida, así como la posibilidad de encontrar cobijo.

La oración adicional “ni en sábado”, encontrada solo en Mateo, ha sido interpretada de diferentes maneras. Algunos comentaristas han negado que Jesús pronunciara estas palabras. Sin embargo, no cabe duda de que formaban parte del texto original de Mateo. ¿Las insertó sin más el autor del primer Evangelio, en armonía con sus predilecciones judías, según han concluido algunos equivocadamente? Alguien sugirió que bien pueden proceder de los logion de Jesús y que eran conocidas por el autor del primer Evangelio a partir de fuentes judías. Somos incapaces de ver ninguna razón válida para rechazar que formen parte genuina del logion. Aceptándolas como tales, ¿cuál es su significación?

En la interpretación de muchos comentaristas, ha de entenderse que la orden “Orad para que vuestra huida no sea en sábado” es una referencia a la prohibición de viajar más allá de un “camino de sábado”, que medía aproximadamente un kilómetro. Está claro que a los israelitas, durante sus andanzas por el desierto, se les prohibió recorrer largas distancias el séptimo día. El mandamiento decía: “Quédese cada uno en su lugar, en su casa o estancia, y nadie salga de él en el séptimo día” (Éxo. 16:29). Este mandato hacía referencia específica a salir del campamento en sábado a recoger maná, que estaba tirado “sobre la faz del desierto”“alrededor del campamento”, seis días de la semana (vers. 13, 14, 26, 27). Sin embargo, “su lugar” estaba sujeto a diversas interpretaciones. Lo más probable, según acaba de sugerirse, es que significase el campamento de los israelitas o su casa. Por otra parte, los traductores de la Septuaginta interpretaron que significaba la casa de cada cual, y esta idea se ve reflejada en varias traducciones modernas, como la versión “Dios Habla Hoy”: “El séptimo día cada uno debe quedarse en su casa y no salir de ella”. Esa era una buena recomendación para validar el descanso y producir salud física y espiritual en el pueblo. Esa interpretación no armonizaría con la designación del sábado, según distintas traducciones, como “santa convocación”“asamblea sagrada” o “encuentro religioso” (Lev. 23:2-4), debido a que los dirigentes y pastores modernos requieren asistencia constante a las reuniones de sábado para requerir trabajo, diezmos, ofrendas y presencia de la congregación para otras actividades que, si Jesús estuviera presente, no autorizaría, porque desvía la atención de la gente del verdadero propósito del reposo divino.

La prohibición relativa a no desplazarse más de un “camino de sábado” era una norma postexílica. En vista de que Jesús ignoraba otras reglas humanas de ese tipo sobre la observancia del sábado, es dudoso que hubiese respaldado esta. Él escogía muy sabiamente la ruta que seguiría para encontrar los enfermos que necesitaban de su mano para curar, ya que en la mañana visitaba el templo.

Algunos creen que meramente reconocía los escrúpulos de conciencia de los cristianos de extracción judía por huir en sábado. Un “camino de sábado” no los habría alejado lo bastante como para llegar a un lugar seguro. De ahí la oración para que la huida ocurra un día diferente. Pero incluso los rabíes reconocían que podía considerarse que salvar la propia vida podría justificar una huida en sábado.

Muchos estudiosos del Nuevo Testamento ven en Mateo 24:20 una indicación de que la comunidad cristiana para la que escribe Mateo seguirá observando el sábado. Además, si se trataba de un dicho dominical genuino, ello indica que nuestro Señor esperaba que sus seguidores consideraran el sábado sagrado aún en el momento de la destrucción de Jerusalén, en el año 70 d.C. Ni eso ni nada debía permitir que el sábado fuera desviado a otro tipo de actividad, fuera de la curación de los enfermos.

Les dio la instrucción de orar para que en aquel momento de crisis no encontraran necesario huir en sábado. Pero la implicación es que las condiciones podrían ser tales que hicieran necesario huir incluso en el día de reposo. Pero el temor, el trajín y la confusión que una huida precipitada en sábado causaría no estarían en armonía con la adoración, la paz y el gozo que deberían caracterizar al sagrado día de reposo. De ahí que se instara a los seguidores de Jesús a orar para que la huida ocurriera en un día diferente de la semana. Lo mismo aplica para reuniones con diferentes propósitos que actualmente se hacen en las horas del sábado para aprovechar la presencia de mayor cantidad de personas en el templo.

EL SABADO EN LOS RELATOS DE LA PASION

1.Terminología Evangelica :paraskeué (preparación)

En los cuatro Evangelios, el día en que nuestro Señor fue crucificado y murió recibe el nombre de paraskeué, “preparación”. Según explica Marcos, paraskeué es prosábbaton, “presábado”, es decir, la víspera del sábado (Mar. 15:42). En Lucas 23:54 el Códice de Beza pone asimismo: “era la víspera del sábado”, en lugar de “era el día de preparación”. 

Resulta evidente que la “preparación” se había convertido en un término técnico para decir “preparación para el sábado”. En el momento en que se dio el maná, los israelitas recibieron la instrucción de preparar su comida para el sábado el sexto día de la semana (viernes) (Éxo. 16:5, 23). Ya en los tiempos del Nuevo Testamento, paraskeuése había convertido en el nombre técnico del viernes. Esto se demuestra no solo por el hecho de que Josefo lo vincule con el sábado, sino también por su uso absoluto en la Didajé y el Martirio de Policarpo. Es el nombre del viernes en latín eclesiástico y en griego moderno.

2. La ¨preparación» y la urgencia por la inminencia del sábado.

En Juan 19:32 también está clara la conexión de la “preparación” con el sábado. La ley deuteronómica prohibía que el cadáver de un delincuente que hubiese sido colgado de un árbol siguiese en él hasta la mañana siguiente (Deut. 21:22, 23). De ahí que los judíos siguiesen la costumbre de retirar de la cruz el cadáver de una víctima crucificada antes del anochecer de cualquier día de la semana, y más cuando el sábado estaba a punto de comenzar, especialmente cuando el sábado era una “gran solemnidad”, cuando caía dentro de los días de la Pascua. En tal momento, debía evitarse la profanación más escrupulosamente que en cualquier otro sábado.

En Juan 19:42 también está clara la estrecha relación del “día judío de la preparación” (NVI) con el sábado. Dado que aquel día de preparación se acercaba a su fin y que la tumba de José de Arimatea estaba cerca, en un jardín, enterraron apresuradamente a Jesús allí. Era obvio que la inminencia del sábado exigía prisa. 

3. «La preparación de la pascua» (Juan 19:14) Debate Interpretativo

Sin embargo, Juan 19:14 dice que el día de la muerte de Jesús era “la preparación de la Pascua”. Esta designación es peculiar de Juan. Los Evangelios sinópticos no asocian paraskeué con la Pascua. Los comentaristas están divididos en cuanto a la interpretación de la expresión “la preparación de la Pascua”. 

Algunos toman el genitivo tou pasja como un genitivo objetivo e interpretan la frase con el significado de “preparación para la Pascua”. Sin embargo, muchos teólogos señalan que no hay evidencia alguna de que el día anterior a la Pascua se denominase nunca “preparación de la Pascua”. De ahí que quizá sea mejor interpretar el genitivo de la Pascua como un genitivo posesivo, con el significado de la preparación correspondiente a los días de la Pascua o viernes de la semana de la Pascua.

4. Las Mujeres

Se da esta interpretación: Pero en Juan 19:14, axen той паохи [paraskenē tau pasja] no significa ‘el día de preparación para la Pascua’, sino, simple y naturalmente, el día de reposo de la Pascua (día de reposo perteneciente a la festividad de la Pascua.

Aunque en su origen el término “Pascua” solía designar al cordero pascual o al sacrificio pascual, llegó a aplicarse a toda la fiesta, que se prolongaba entre el 14 y el 21 del mes de nisán. En el Nuevo Testamento se usa en este sentido general. De aquí que paraskeué tou pasja pueda interpretarse como la preparación correspondiente a la semana pascual. 

Un escritor señala que Juan aúna la idea del viernes como día de preparación con el tiempo de la Pascua, e interpreta: “Era viernes en el tiempo de la Pascua, y era aproximadamente la sexta hora”.

Los Evangelios sinópticos llaman la atención sobre un grupo de galileas que observaron meticulosamente la muerte y la sepultura de Jesús el día de preparación. Estas siete mujeres, junto con los doce apóstoles, habían viajado con su Señor en Galilea, usando los medios de que disponían para financiar a su Señor y a su grupo de discípulos. Lo habían seguido a Jerusalén y permanecieron leales a Él hasta el mismo fin. 

Entre ellas figuraban María Magdalena, María la madre de Santiago el menor y de José, María su madre, y la madre de Santiago y Juan. Ahora observaron cómo José de Arimatea, discípulo secreto, retiró de la cruz el cuerpo del Maestro, lo envolvió en un sudario blanco y lo depositó en su propia tumba. 

Era ya una hora avanzada del día de preparación y el sábado, según nos cuenta Lucas, estaba a punto de comenzar. El verbo griego epefōsken significa, literalmente, “amanecía”. Pero ¿cómo se puede decir que amanece a la puesta de sol? Explicamos: “Obviamente se hace referencia al resplandor de la primera estrella cuando llega el sábado”

El relato de Lucas prosigue: “Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo. Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento. ‘El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas’” (Lucas 24:1).

5. Reiteración deliberada: Preparación y Sábado (Juan 19:31-42)

En Juan 19:31 también está clara la conexión de la “preparación” con el sábado. La ley deuteronómica prohibía que el cadáver de un delincuente que hubiese sido colgado de un árbol siguiese en él hasta la mañana siguiente (Deut. 21:22, 23). De ahí que los judíos siguiesen la costumbre de retirar de la cruz el cadáver de una víctima crucificada antes del anochecer de cualquier día de la semana, y más cuando el sábado estaba a punto de comenzar, especialmente cuando el sábado era una “gran solemnidad”, cuando caía dentro de los días de la Pascua. En tal momento, debía evitarse la profanación más escrupulosamente que en cualquier otro sábado.

En Juan 19:42 también está clara la estrecha relación del “día judío de la preparación” (NVI) con el sábado. Dado que aquel día de preparación se acercaba a su fin y que la tumba de José de Arimatea estaba cerca, en un jardín, enterraron apresuradamente a Jesús allí. Era obvio que la inminencia del sábado exigía prisa. 

Sin embargo, Juan 19:14 dice que el día de la muerte de Jesús era “la preparación de la Pascua”. Esta designación es peculiar de Juan. Los Evangelios sinópticos no asocian paraskeué con la Pascua. Los comentaristas están divididos en cuanto a la interpretación de la expresión “la preparación de la Pascua”. Algunos toman el genitivo tou pasja como un genitivo objetivo e interpretan la frase con el significado de “preparación para la Pascua”. Sin embargo, algunos teólogos señalan que no hay evidencia alguna de que el día anterior a la Pascua se denominase nunca “preparación de la Pascua”. De ahí que quizá sea mejor interpretar el genitivo de la Pascua como un genitivo posesivo, con el significado de la preparación correspondiente a los días de la Pascua o viernes de la semana de la Pascua.

EL SÁBADO EN LAS ESCRITURAS Y EN LA HISTORIA

  1. Otra formulación interpretativa sobre Juan 19:14

Alguien puede dar esta interpretación: pero en Juan 19:14 es perteneciente a la festividad de la Pascua. Aunque en su origen el término “Pascua” solía designar al cordero o al sacrificio pascual, llegó a aplicarse a toda la fiesta, que se prolonga entre el 14 y el 21 del mes de nisán. “En el Nuevo Testamento se usa en este sentido general”. De aquí que paraskeué tou pasja pueda interpretarse como la preparación correspondiente a la semana pascual. Se señala que aún la idea del viernes como día de preparación, con el tiempo de la Pascua, era interpretada así: “Era viernes en el tiempo de la Pascua, y era aproximadamente la sexta hora”.

2. Las mujeres y la obediencia al mandamiento

Los Evangelios sinópticos llaman la atención sobre un grupo de galileos que observaron meticulosamente la muerte y la sepultura de Jesús el día de preparación. Figuraban María Magdalena, María su madre, María la madre de Santiago el menor y de José, y la madre de Santiago y Juan. Ahora observaron cómo José de Arimatea, discípulo secreto, retiró de la cruz el cuerpo del Maestro, lo envolvió en un sudario blanco y lo depositó en su propia tumba. 

Era ya una hora avanzada del día de preparación y el sábado, según nos cuenta Lucas, estaba a punto de comenzar. El verbo griego epefōsken significa, literalmente, “amanecía”. Pero ¿cómo se puede decir que amanece a la puesta de sol? Esto se explica: “Obviamente se hace referencia al resplandor de la primera estrella cuando llega el sábado”

El relato de Lucas prosigue: “Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo. Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento”. Repasemos esa experiencia:

El primer día de la semana, muy de mañana, María Magdalena, que fue la primera en llegar al sepulcro, halló el sepulcro abierto, la piedra removida de la puerta y la tumba vacía.

El reconocimiento de la relación de estas mujeres con Jesús y su ministerio mesiánico hace que este simple relato resulte muy significativo. Después de los doce apóstoles, ellas figuraban entre los seguidores más íntimos y devotos de Jesús. Arriesgaron su vida al seguirlo hasta la cruz. Su devoción se demuestra por su apresurada compra de especias y perfumes para ungir el cuerpo de su Señor.

Aun así, creyeron que no podían violar el sábado ni para honrar a su Maestro difunto. Compraron las especias y los perfumes para su uso una vez acabado el sábado. La puesta de sol estaba demasiado cerca como para pensar en usarlos el día de preparación. “Descansaron el sábado, conforme al mandamiento”.

Si preguntamos: ¿conforme a qué mandamiento?, la respuesta es obvia: descansaron conforme al mandamiento que tiene que ver con el sábado. “Descansaron en obediencia al mandamiento”. El acusativo to sabbaton indica que descansaron “todo el día del sábado”. La partícula conjuntiva mén antes de sábbaton en la última oración de Lucas 23:56 corresponde con la conjunción adversativa de 24:1, lo que indica que 23:56 y 24:1 son una sola frase. Al final del capítulo 23 debería haber una coma, pero los que separaron un capítulo del otro no se percataron de su continuidad, que sigue el relato sin ruptura. 

Descansaron toda la duración del sábado, pero al comienzo de la madrugada del primer día de la semana acudieron a la tumba a proseguir su trabajo. Se sintieron sumamente turbadas cuando encontraron la tumba vacía.

Pero un ángel les informó: “No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor” (Mat. 28:5, 6). También Jesús había reposado de su gran obra de redención, pero ahora estaba vivo por los siglos de los siglos.

Lucas se refiere con claridad a tres días distintos en este relato de la Pasión: el día de preparación, el sábado y el primer día de la semana. En el primero de ellos, Jesús fue crucificado; en el segundo reposó en la tumba. Sus más devotos seguidores también descansaron el sábado en obediencia al mandamiento.

3. Propósito de los Evangelios y normatividad para el cristiano

La naturaleza de los Evangelios puede entenderse y apreciarse mejor, y la significación de lo que los Evangelios consignan sobre el sábado, cuando se consideran los fines para los que se escribieron estos documentos. Hoy se reconoce generalmente que no son historias como tales, aunque contengan hechos históricos. Tampoco son fundamentalmente biografías de Jesús.

Más bien se trata de libros de iglesia escritos con el fin de promover la fe cristiana (Luc. 1:1-4; Juan 20:31). Fueron escritos por cristianos comprometidos en contribuir a difundir la buena nueva de lo que Dios ha hecho en Jesucristo. Son fundamentalmente manuales teológicos de la iglesia primitiva.

Los Evangelios consignan gran parte de lo que Jesús dijo e hizo. Bien podemos preguntar por qué. La respuesta es evidente: porque lo que Jesús dijo e hizo es normativo para el cristiano. Él es el Mesías y el Señor de la iglesia.

Por lo tanto, lo que dijo es vinculante para quienes profesan seguirlo. Y lo que hizo también es normativo. Es la norma de creencia y de práctica.

Teniendo esto en cuenta, lo que Jesús dijo e hizo con referencia al sábado tiene gran significado. No habló palabras sobre la abolición del sábado, aunque realizó milagros de curación en ese día; estos actos eran obras santas en armonía con el espíritu del sábado. Sin embargo, se esforzó por liberar al día de las restricciones interpretativas que la ley oral judía había puesto sobre él, e hizo del sábado un día de libertad espiritual y de servicio útil; un día con la bendición que ningún centro médico del mundo tiene para los enfermos que sufren.

Debemos reconocer, además, que cuando los Evangelios consignaron los dichos y los hechos de Jesús, también reflejaban la fe y la práctica de la iglesia primitiva. Los relatos del libro de Los Hechos dan asimismo evidencia de la fe y las prácticas cristianas primitivas. 

El siguiente estudio nos ayudará a entender el verdadero significado de lo que constituye el sábado desde la perspectiva que Jehová Dios lo creó para el hombre y para toda la creación de la Tierra.

4. Desarrollo doctrinal: al reposo como don, señal y medicina

Según la nación judía que fue el pueblo escogido por Dios para iluminar el mundo con el mensaje del Mesías de la promesa, no recibieron la bendición del Padre a través de su Santo Espíritu porque malentendieron la bendición y la significación que contenía ese regalo de Dios para el ser humano que el profeta llamó: delicias, Santo, glorioso de Jehová; para que sirviera de señal, al judío primeramente y después al griego y al resto del mundo.

Tanto judíos como gentiles, todos rechazaron el descanso universal que garantizaba la salvación que contrarresta la enfermedad y la muerte.

Esa visión saludable en extremo, que el Padre y el Hijo, junto al Espíritu Consolador, diseñaron para complementar el descanso nocturno de cada día. Un reposo que hace que el sol se oculte para que todas las criaturas y la naturaleza descansen y recuperen las energías invertidas en sus actividades diversas, es el instrumento divino creado para sanar todas las enfermedades que el pecado ha traído al hombre y a la mujer, a fin de que, entendiendo el propósito del sábado, sus días se alarguen sobre la tierra (Éxodo 20:12).

El reposo diario y semanal es la forma más directa y aceptable que le da honra y gloria a los Creadores del mundo que reclaman paternidad. El hombre lo ha entregado al enemigo, profanando así los primeros cinco mandamientos que reclaman una lealtad compartida con nuestros padres terrenales, que el Creador exige como Padre supremo y Hacedor nuestro. Si entendemos ese reclamo divino, la respuesta humana debe ser total y constante.

Pero el ser humano, los hombres y mujeres de esta creación, han sido injustos con Dios y con ellos mismos, y han despreciado y rechazado el mayor don o regalo que Dios le ha dado al hombre para que sea de larga vida sobre la tierra.

El reposo divino es, junto al Hijo y a la Madre divina, el mayor regalo que Dios Padre le ha dado al hombre; además de su compañera idónea, fue el reposo. Y en vez de apreciarlo en lo que eso vale, lo ha rechazado, lo ha profanado, y lo ha convertido en el día que culminan sus negocios los comerciantes; en el día que los religiosos más detestan unos y que más ofrendas recogen otros. Por esa razón, los judíos rechazaron al Mesías y adoptaron la circuncisión y las leyes creadas por ellos. Convirtieron el verdadero y genuino reposo en una intrincada red de leyes y estatutos humanos que se separaron del Dios de amor y misericordia, y lo convirtieron en un cruel vengador que solo perdona mediante carne y sangre.

Esta visión a usted le parecerá cruel, vengativa y airada de Dios. Ha penetrado por todo el mundo que ha sido inundado por el mensaje denominacional de las iglesias modernas que adoptaron la visión judía de un Dios con atributos humanos de justicia vengativa. Un dios que solo estimula el sentimiento negativo de ojo por ojo y diente por diente. Eso aleja del camino a todos los seres que viven en la tierra con buenos sentimientos positivos de amor y misericordia.

Por esa razón egocentrista distorsionada del carácter de Dios, millares de seres de buenos sentimientos han rechazado el mensaje de las iglesias, y ven el cristianismo desde una perspectiva racionalmente humana. Viven sin entender del amor y la generosidad del Dios Creador que quiere habitar con sus hijos como un Padre que desea estar con su familia y cuidarlos de todo mal.

Al perder de vista ese importante aspecto de la familia divina que fue el modelo que usó Dios para crear la familia humana, se pierde la razón y el propósito divino de unir las dos familias en una unión amistosa y fraternal que no hace diferencia entre sus hijos biológicos y sus hijos adoptados. Todos constituyen una gran familia, la familia de Dios.

El día de reposo, todos esos intereses divinos en una fraternal relación que no hace diferencia entre los miembros de esa gran familia: hijos e hijas de Dios. Frutos perfectos del amor creador que los quiere reunir para siempre en amor y justicia, en salud y en compañía del Padre celestial, de la Madre divina y de Jesucristo, quien estuvo dispuesto a sufrir en carne y derramar su sangre por la familia de la tierra.

Nadie se ha percatado del verdadero propósito del descanso divino. Ni aun porque Jesús escogió ese día para enseñarnos el amor que, como un buen samaritano, estuvo con un desconocido herido que halló en su camino. De la bendición y santificación que le fue impartida a ese periodo de tiempo semanal para producir en el ser humano los mejores sentimientos para prodigar el amor del Padre a todos los que hagan su voluntad en ese día especial que tiene un propósito muy importante que es de salud. De salud física, mental y espiritual. Pero desciende del Padre a sus hijos por todas las generaciones hasta la eternidad.

Por no entender el propósito de ese día en particular, ni haber descubierto el secreto intrínseco en esas 24 horas de cada semana, todos se enferman y sufren, desconociendo el poder medicinal que ese día en especial contiene para la salud y la vida de todos los seres que creen en Él.

El pecado de Eva en el principio se debió más a que se separó de su compañero el sábado y se fue a explorar por su cuenta en áreas prohibidas para su conocimiento. El día de descanso tenía otra finalidad aún no descubierta por ella. Su curiosidad la llevó al pie del precipicio y cayó. Por esa razón, el profeta Isaías dijo: «Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día Santo; y al sábado llamares delicias, Santo, Glorioso de Jehová, y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras; entonces te deleitarás en Jehová, y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado» (Isaias 58:13,14).

«He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar ni se ha agravado su oído para oír. Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios en principio promueven mentiras, habla maldad vuestra lengua. No hay quien clame por justicia, ni quien juzgue por la verdad. Confían en vanidad y hablan vanidades. Conciben trabajo y paren iniquidad». Isaías 58:13-14-15 y 1:4. Debemos leer todo el capítulo 58 y 59 de Isaías para comenzar a entender el misterio que encierra el día de reposo.

Si los pueblos todos entendieran el propósito y la bendición de ese día, no existiría ni una sola enfermedad ni enfermos. Tampoco existirían tantas calamidades en el mundo. Por esa razón, Jesús se echó a los judíos de enemigos, y sabotearon su obra de sanidad. Sus más grandes milagros fueron hechos en sábado para darnos ejemplo del significado de ese día en particular; de esa bendición especial que le fue otorgada, y de la santificación eterna que recibió de ese propósito.

Una bendición que, junto a la santificación especial que el Creador le impartió a ese día en particular, no puede ser explicada en lenguaje humano. No expresa, ni será expresada en idioma humano alguno, tanto ese reposo semanal como el reposo nocturno de cada día. Junto a la alimentación asignada en Génesis 1:29, tienen un misterioso secreto de vida que los seres humanos no podemos entender después de 6,000 años de pecado y de enfermedades de todo tipo. No lo entienden los dirigentes de la Iglesia cristiana, a pesar de que Jesús lo estableció como práctica diaria de su amor por los sufrimientos de la gente enferma.

Cuando Jesús se juntaba con los esenios y pasaban el día a la orilla del río curando a los enfermos, disfrutaba en esa experiencia viendo a los cojos saltar, a los ciegos ver, y a los paralíticos levantarse y correr. Pero nunca Jesús les reveló el secreto de la vida abundante que se encuentra en el reposo divino, aun cuando estuvo con ellos. Y es que la situación no es fácil de explicar en palabras humanas, porque es una bendición muy especial del Padre.

Una cosa está comprobada: todo el que cree en ese reposo divino y lo practica como regla de vida, y se alimenta de los frutos de la tierra en la forma más natural posible, según Él lo explicó en Génesis 1:29; y no mata animales, ni come carne de animales muertos, ni su sangre, vive mucho más saludable y por más tiempo que el resto de la gente.

Todo el que cree en ese reposo divino y lo practique recibe una gran bendición: nuevos estudios realizados por varias universidades de fama mundial afirman que dormir 8 horas por noche y alimentarse de forma vegana y natural es altamente beneficioso para todos. No han hecho estudios del descanso o reposo semanal, pero el día que lo hagan verán la gran diferencia en la salud de los que hacen un alto en su labor y convierten el sábado semanal en delicias, Santo, Glorioso de Jehová, y lo veneran, no andando en sus caminos, ni haciendo su voluntad, ni hablando sus palabras. Entonces se deleitarán en Jehová todas las naciones, y le hará subir sobre las alturas de la tierra y le dará a comer de la heredad de Jacob, que es el Padre y que es lo mejor de la tierra donde quiera que habitasen. Y tu salud nunca te faltará.

REFLEXIONES SOBRE EL SÁBADO

El sábado y la creación

El sábado de la creación aparece en Génesis 2: 1-3, Éxodo 20: 8-11 y Éxodo 31: 12-17.21 Estos textos proporcionan la motivación bíblica básica para la observancia del sábado y señalan el punto de vista bíblico del origen del sábado. En Éxodo 31: 12-17 el mandamiento de observar el sábado encuentra su razón última en la afirmación «Porque en seis días Jehová hizo el cielo y la tierra, pero en el séptimo día descansó y quedó renovado» (vers.17).  En Éxodo 20: 8-11 el mandamiento de no trabajar en el reposo del séptimo día también tiene como motivación una referencia explícita a la creación y al ejemplo divino: «Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó»(vers.11). Estos textos apuntan al origen del sábado en la creación y el lenguaje de la motivación nos recuerda el relato de la creación, en Génesis 2:1-3.

El sábado de la creación y Génesis 2:1-3. forman la conclusión del relato bíblico de la creación. Estos versículos no son un «mito etiológico», sino una unidad literaria meticulosamente estructurada. El versículo 1, afirma lo que se finalizó: «los cielos y la tierra» (Gén.1:2-4; Éxo. 20:11; 31: 17), es decir, la totalidad del mundo en su división bipartita, junto con «todo el ejército de ellos», concretan la plenitud del ejército de criaturas contenido en el mundo bipartita. El versículo 2 está ligado al versículo 1 a través del verbo común ‘concluyó’ (klb), «El séptimo día, Dios había concluido «su obra que había hecho». 

La expresión ‘el séptimo día aparece dos veces más en esta unidad (vers. 2 y 3), de modo que se asocian cuatro ideas con «el séptimo día»: (1) Dios «había concluido» su obra creadora ese día; (2) Dios «descansó» de su obra creadora ese día; (3) Dios «bendijo» ese día; y (4) Dios «lo santificó».

El sábado de la creación y el sábado semanal.

El excepcional énfasis triple sobre el séptimo día con sus cuatro aspectos diferentes a la conclusión del relato de la creación en el Génesis, indica que igual que el hombre es la corona de la creación, el séptimo día, el sábado, es la meta final de la creación. Si esto es así, el sábado de la creación no está dirigido meramente hacia la creación y al Creador, sino que tiene aspectos igualmente significativos para el futuro del hombre, su vida y su adoración. Este propósito dual para el pasado y el futuro, hace del sábado de la creación el arquetipo del sábado semanal. Veamos el siguiente resumen: «Por lo tanto, parece claro que el origen divino y la institución del sábado tuvo lugar al comienzo de la historia humana. En ese momento, Dios no solo dio un ejemplo divino para la observancia del séptimo día como un día de reposo, sino que también bendijo y apartó el séptimo día para el uso y el beneficio del hombre».

¿Qué significa que Dios hubiese concluido su creación el sábado? La idea exacta del verbo hebreo, es difícil de establecer. Básicamente, significa «parar, llegar a un fin» La forma piel usada en Génesis 2: 2 no significa ni «declarar concluido» ni necesariamente «llevar a un final (gratificante)»,» sino que expresa la idea positiva del logro de una meta deseada. La tarea de crear está «completada», y por ende, finalizada: el séptimo día Dios dio su tarea por terminada y acabó su obra creadora. Dios retrotrajo su mirada a su creación completada y a su tarea acabada con gozo, placer y satisfacción, y la declaró «muy buena» (Génesis 1:31) Aquí Dios estableció el modelo para su creación. Al igual que Él creó el mundo en 6 días, de modo que todo quedó completo y acabado en el séptimo día, también el hombre ha de completar su trabajo y su propósito en esta creación durante los seis días laborables de la semana y ha de seguir el ejemplo de descanso de su Creador en el séptimo día, el sábado. 

De igual manera, se proyecta en el futuro de la tierra una semana milenaria de seis mil años, con un sábado de mil años en el que concluye, no la creación esta vez, sino la redención. 

Siguiendo el modelo del Creador, también el ser humano puede retrotraer su mirada a su trabajo terminado con gozo, placer y satisfacción. Así puede regocijarse no solo en la creación de Dios, sino también en su propio gobierno responsable sobre la creación (Gen. 1:28), no en la explotación abusiva de la misma.

En Éxodo 20:8-11 el mandamiento de no trabajar en el reposo del séptimo día también tiene como motivación una referencia explícita a la creación y al ejemplo divino: «Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó» (vers. 11). Estos textos apuntan al origen del sábado en la creación y el lenguaje de la motivación nos recuerda el relato de la creación. Especialmente, Génesis 2:1-3, forma la conclusión del relato bíblico de la creación. Estos versículos no son un «mito etiológico», sino una unidad literaria meticulosamente estructurada. El versículo 1 afirma lo que se finalizó: «los cielos y la tierra» (Gén.1:1; 2:4; Éxo.20:11; 31:17), es decir, la totalidad del mundo en su división bipartita, junto con «todo el ejército de ellos», concretamente la plenitud del ejército de criaturas contenido en el mundo bipartito. El versículo 2 está ligado al versículo 1. a través del verbo común ‘concluyó’ (klb). «El séptimo día»,2. Dios había concluido «su obra que había hecho». La expresión ‘el séptimo día aparece dos veces más en esta unidad (vers. 2b y 3a), de modo que se asocian cuatro ideas con «el séptimo día»: (1) Dios «había concluido» su obra creadora ese día; (2) Dios «descansó» de su obra creadora ese día; (3) Dios «bendijo» ese día; y (4) Dios «lo santificó».

El sábado de la creación y el sábado semanal.

El excepcional énfasis triple sobre el séptimo día con sus cuatro aspectos diferentes a la conclusión del relato de la creación en el Génesis, indica que, al igual que el hombre es la corona de la creación, el séptimo día, el sábado, es la meta final de la creación. Si esto es así, el sábado de la creación no está dirigido meramente hacia la creación, y al Creador, sino que tiene aspectos igualmente significativos para el futuro del hombre, su vida y su adoración. Este propósito dual para el pasado y el futuro hace del sábado de la creación el arquetipo del sábado semanal. Realicemos el siguiente resumen: «Por lo tanto, parece claro que el origen divino y la institución del sábado tuvo lugar al comienzo de la historia humana. En ese momento Dios no solo dio un ejemplo divino para la observancia del séptimo día como un día de reposo, sino que también bendijo y apartó el séptimo día para el uso y el beneficio del hombre».

¿Qué significa que Dios hubiese concluido su creación el sábado? La idea exacta del verbo hebreo (klh) es difícil de establecer. Básicamente, klb significa «parar, llegar a un fin» La forma piel usada en Génesis 2: 2 no significa ni «declarar concluido», ni necesariamente «llevar a un final (gratificante)», sino que expresa la idea positiva del logro de una meta deseada. La tarea de crear está «completada», y por ende, finalizada: el séptimo día Dios dio su tarea por terminada y acabó su obra creadora. Dios retrotrajo su mirada a su creación completada y a su tarea acabada con gozo, placer y satisfacción y la declaró «muy buena» (1: 31). Aquí Dios estableció el modelo para su creación. Igual que Él creó el mundo en seis días, de modo que quedó completo y acabado en el séptimo día, también el hombre ha de completar su trabajo y su propósito en esta creación durante los seis días laborables de la semana y ha de seguir el ejemplo de descanso de su Creador en el séptimo día, el sábado.

De igual manera, se proyecta en el futuro de la tierra, una semana milenaria de seis mil años, con un sábado de mil años en el que concluye, no la creación esta vez, sino la redención.

Siguiendo el modelo del Creador, también el ser humano puede retrotraer su mirada a su trabajo terminado con gozo, placer y satisfacción. Así puede regocijarse, no solo en la creación de Dios, sino también en su propio gobierno responsable sobre la creación (1: 28), no en la explotación abusiva de la misma.

El sábado de la creación y el descanso sabático. 

La idea de que Dios «descansó» el séptimo día aparece en Génesis 2: 2, 3, Éxodo 31:17 y Éxodo 20:11. Este texto usa el verbo hebreo nwh, «reposar, tomarse un descanso», mientras que los otros pasajes emplean el verbo šbt, «cesar (el trabajo), parar (de trabajar), descansar». Con frecuencia se ha debatido la relación entre estos términos,* pero conviene la cautela, no vaya a hacerse tanto hincapié en las diferencias que se niegue cualquier relación entre Génesis 2: 1-3 y Éxodo 20: 8-11.43 No solo es común a los tres textos el motivo del descanso divino refiriéndose al sábado de la creación, sino que las expresiones «el séptimo día» no solo es común a los tres textos el motivo del descanso divino refiriéndose al sábado de la creación, sino que las expresiones «el séptimo día» (Gén. 2: 1-3; Éxo. 20: 10), «bendijo» (Gén. 2: 3; Éxo. 20: 11), «santificó» (Gén.2:3; Éxo. 20:11;  Éxo. 31: 14), «hacer» (Gén. 2: 2, 3; Exo. 20: 9, 10; 31: 14, 15; Éxo. 35: 2; Deut. 5:13,14) y «obra/trabajo» (Gén. 2: 2-4; y Éxo 20:9,10; 31: 14, 15) conectan estos textos muy estrechamente. Génesis 2: 2,3 está lleno de lenguaje que pertenece a los textos del Pentateuco sobre el sábado, hasta el punto de que se ha concluido que el séptimo día de la semana de la creación es «instituido a la vez como el día de reposo del hombre»’ El hecho de que el sustantivo ‘sábado’ no esté presente en Génesis 2:1-3 y de que no se proporcione ningún mandamiento explícito de observancia del sábado, puede encontrar su razón en uno de los propósitos de Génesis 2:1-3: concretamente; presentar el modelo divino cuyo ejemplo el hombre ha de seguir (Exo.20:11;1:17).

La cuestión del origen del verbo šabat, «cesar (el trabajo), parar (de trabajar), descansar» y del sustantivo šabbat, «sábado», ha sido objeto de amplio debate. Se ha sugerido que estas palabras derivan del árabe sabata, «cortar, interrumpir; descansar» de la raíz árabe śbb, «crecer, aumentar, ser grande», o del acadio sab/pattu,» siendo objeto de debate el significado mismo de tal término, o de la palabra sb, «siete» , a través del acadio.» Se ha demostrado que estas tentativas resultan infructuosas y siguen sin convencer, porque no están apoyadas en consideraciones filológicas de semítica comparativa y carecen del apoyo del uso de formas de la raíz hebrea šbt en el Antiguo Testamento. De todas maneras, al que lo acepta, le es indiferente, y también al que lo quiera rechazar.

 La creación tiene lugar con referencia al tiempo, al que pertenece la dualidad de los días de trabajo y el día de reposo. Este es el «séptimo día», el sábado. El cese del trabajo por parte de Dios, su descanso, en el séptimo día no se necesita porque se cansase ni hartase (Isa. 40: 28) sino por su función como Modelo del hombre.

El hombre es la «imagen de Dios» (Gén.1: 26-28) y es enseñado por el ejemplo de su Modelo a actuar en el uso de la secuencia del tiempo (Exo.31:17; 16: 23-26; 20: 8-11).

El mandamiento del sábado en Éxodo 20 también afirma el «descanso» de Dios en el séptimo día, pero elige el verbo hebreo nuah (vers.11; Deut. 5: 14), mientras que Éxodo 31: 17 y Génesis 2:3 emplean el verbo sabeg. En los textos sobre el sábado, el verbo nuah significa «reposar, tomarse un descanso», y junto con la idea de Exodo 31:17, de que Dios «quedó renovado,» forma parte del vocabulario del sábado que expresa la identificación más íntima que Dios hace de sí mismo con el ser humano. Dios descansa el séptimo día de la semana de la creación para proporcionar un día de encuentro en el descanso con la corona de la creación, el hombre, hecho a su imagen. 

Los tres textos (Gén.2:1-3; Exo.20:11; 31:17) que abordan el sábado de la creación afirman que el mundo ya no está siendo creado, porque Dios descansa del trabajo de la creación el séptimo día; un día de descanso en contraposición con los días de la creación. Estos textos conectan el descanso de Dios con la institución del sábado. El sábado semanal tiene «su legitimación en el sábado primero de la creación».» Al descansar el sábado, el hombre participa del descanso de Dios, encontrándose con su Creador.

Nota: El verbo «exhalar», o «tomar aliento, refrescarse», se usa en el Antiguo Testamento únicamente en Éxodo 23:12; 31:17; 2 Samuel 16:14. Sobre eso, un teólogo sugirió que Dios debía descansar porque había quedado exhausto 
de su obra de creación. Esto va en contra del contexto bíblico general y de Éxodo 31:17 y contra el tema del descanso de Dios en el Antiguo Testamento: “Dios no se cansa ni se fatiga con cansancio” (Isaías 40:28). En esas expresiones humanas vemos la incredulidad del hombre reflejada en su defecto.

Reflexión teológica y pastoral

Estudiando detalladamente este asunto que los teólogos analizan desde todos los ángulos de posibilidades y de épocas históricas, a todos se les olvida un elemento clave de la existencia del reposo divino llamado sábado. Para ese fin, Jesucristo, el Hijo, que conoció el secreto intrínseco del sábado y su relevancia trascendental en la vida del ser humano, trató de hacernos entender la razón de su existencia y de la bendición santificación especial que el Padre, en acuerdo con la Madre y el Hijo, le otorgaron, como regalo de vida al ser humano recién creado. ¿Como lo hizo Jesús? Toda su vida en esta tierra se dedicó a aliviar las cargas y enfermedades del prójimo, que a su paso, encontraba en sus caminatas de sábado.

Desde niño, demostró su interés por la Palabra, y de joven, acostumbraba visitar a sus amigos los esenios para ayudarles en la tarea de curar miles de enfermos, que de todas partes, acudían en busca de ayuda. Los esenios por su parte, recibieron a Jesús como a Dios mismo que impartía instrucciones, enseñaba a la gente la causa de sus males y sufrimientos, y les tocaba para sanar sus enfermedades. Los recursos de la naturaleza concentrados en el descanso o reposo sistemático, fueron utilizados para aliviar y sanar las dolencias de los afligidos por los diferentes males. Grandes curaciones se hicieron a la orilla del río y del lago cercano. Los esenios eran expertos en remedios naturales y Jesús vino a enseñarles las técnicas más efectivas para, no solo curarlos físicamente, sino para cambiar sus estilos de vida y creencias que les eran dañinas al cuerpo y a la mente.

Nunca nadie les había hablado del descanso diario-nocturno como medicina divina para armonizar cuerpo y mente. Nunca, habían escuchado hablar del importante descanso semanal de las 24 horas correspondientes al sábado. Nadie sabía de la importancia medicinal del reposo que garantizaba una larga y saludable vida sobre la tierra. (Éxodo 20:12), y la experiencia que iban adquiriendo con Jesús, les garantizaba el éxito sanando todo tipo de males.

El secreto no ha sido revelado a los hombres debido a que muy temprano en la historia de la creación del mundo, los hombres despreciaron el regalo más grande y valioso que Dios tuvo a bien regalarle a los seres humanos desde un principio. Dos mil años después volvió a intentar obsequiarles otro gran regalo, dándoles a su Hijo para salvarlos y “los suyos no le recibieron” No obstante, Jesús trató de enseñarles los secretos ocultos del reino de los cielos, y no lo quisieron entender. (Mateo13:11-17, 35).

Consecuencias de rechazar el reposo

Rechazar el reposo trajo consecuencias funestas. La entrada de tres doctrinas de error en las enseñanzas de la iglesia cristiana naciente, hicieron que la iglesia perdiera los dones del Espíritu que le fueron concedidos en Pentecostés. Así, no solo se perdió la bendición del reposo, sino se perdió el maravilloso don de sanidad que fue el motivo de que todos, se maravillaran con los milagros de Jesús; y faltando Él entre ellos, con los milagros de los apóstoles.  De ahí en adelante, la iglesia creció más lentamente, y ninguno de los apóstoles, ni ancianos, pudieron entender las razones para esa lamentable pérdida del poder sanador. Tampoco se dieron cuenta, ni se han percatado todavía, que Jesús adelantó en sus parábolas de Mateo 13, no solo la razón de la pérdida, sino la solución del problema que enfrentaban.

En sus últimas curaciones, el Maestro cambió su estrategia curativa y añadió tres elementos nuevos que le servirían a la iglesia para seguir realizando milagros de curación.

Advertencia profética y llamado a la fidelidad

Según la nación judía, que fue el pueblo escogido por Dios para iluminar al mundo con el mensaje del Mesías de la promesa; no recibieron la bendición del Padre a través del Santo Espíritu porque malentendieron la bendición y la santificación, que contenía ese regalo de Dios para el ser humano, y que llamó delicia, santo, glorioso de Jehová para que fuera de ser al judío primeramente, y después al resto del mundo. Todos, todos, rechazaron el descanso universal que garantizaba la salud que contrarresta la enfermedad y la muerte.

Esa visión, saludable en extremo, la diseñaron el Padre y el Hijo. junto al Espíritu consolador para complementar el descanso nuestro de cada día cuando el sol se oculta para que todas las criaturas y la naturaleza descansen y recuperen las energías invertidas en sus actividades diversas. Es el instrumento divino creado para sanar todas las enfermedades que el pecado ha traído al hombre y a la mujer. Esos días se acortarían sobre la tierra en la medida que se acerque el tiempo del fin.

El reposo divino semanal es la forma más directa y aceptable que le da honra y gloria a los Creadores del mundo. Le reclaman la paternidad que el hombre le ha entregado al enemigo, profanando así los primeros cinco Mandamientos. El reclamar una lealtad compartida con nuestros padres terrenales que nuestro creador exige como padre supremo y hacedor nuestro. Si entendemos ese reclamo divino, la respuesta humana debe ser total y consistente.

Pero el ser humano, los hombres y mujeres de esta creación, han sido injustos y han despreciado y rechazado el mayor don o regalo que Dios le ha dado al hombre para que sea de larga vida sobre la tierra: No solo a su hijo Jesucristo, sino al reposo divino.

El reposo divino, junto al hijo y a la Madre divina, son el mayor regalo que Dios padre le ha dado al hombre. Y en vez apreciarlo en lo que eso vale, lo han rechazado, lo han profanado, y lo han convertido en el día que más realzan sus negocios los comerciantes. En el día que los religiosos más detestan unos, y que más ofrendas recogen y se mueven otros. Por esa razón, los judíos rechazaron al Mesías y adoptaron la circuncisión, las leyes creadas por ellos. Convirtieron el verdadero y genuino reposo en una intrincada red de leyes y estatutos humanos. Separaron al Dios de amor y misericordia, y lo convirtieron en un cruel vengador que solo perdona mediante carne y sangre.

Esa visión austera y cruel, vengativa y airada de Dios, ha entrado en todo el Mundo que ha sido inundado por el mensaje denominacional de las iglesias modernas que han adoptado la visión judía de un Dios con atributos humanos de justicia vengativa, que solo estimula el sentimiento negativo de ojo por ojo y diente por diente. La iglesia cristiana comparte ambos extremos: el liberal y el restrictivo judío.

Esa actitud aleja del camino a todos los seres que viven en la tierra con buenos sentimientos de amor, de amistad y de compañerismo con su prójimo, porque carga un concepto equivocado de Dios, de su amor, y de su justicia.  Esa visión distorsionadas del carácter de Dios hace que millones de seres. de buenos sentimientos hayan rechazado el mensaje de las iglesias y ven el cristianismo desde una perspectiva racionalmente humana. Viven sin entender del amor y la generosidad del Dios creador que quiere venir a la tierra y habitar con sus hijos, como cualquier padre que desea estar con su familia y cuidarlos de todo mal. Al perder de vista ese importante aspecto de la familia divina que fue el modelo que usó Dios para crear la familia humana, se pierde la razón y el propósito divino de unir las dos familias en una unión amistosa y fraternal que no hace diferencia entre sus hijos biológicos y sus hijos adoptados. Todos constituyen una gran familia: la familia de Dios. 

El día de reposo une todos esos intereses divinos en una fraternal relación que no hace diferencias entre los miembros de esa gran familia: hijos e hijas de Dios; Frutos perfectos del gran amor creador que los quiere reunir para siempre en amor y justicia, en salud y en compañía del Padre celestial, de la Madre divina y de su Hijo Jesucristo quien estuvo dispuesto a sufrir en carne y derramar su sangre por la familia de la tierra.

Nadie se ha percatado del verdadero propósito del descanso divino. Ni aún porque Jesús escogió ese día para enseñarnos el amor que un buen samaritano tuvo con un desconocido herido que halló en su camino. Ni la bendición y santificación que le fue impartida a ese periodo de tiempo semanal para producir en el ser humano los mejores sentimientos para prodigar el amor del  Padre a todos los que hagan su voluntad en ese día especial que tiene un propósito de salud mental y espiritual que trasciende del Padre a sus hijos por todas las generaciones hasta la eternidad.

Por no entender el propósito de ese día en particular, ni haber descubierto el secreto intrínseco de esas 24 horas de cada semana, todos se enferman y sufren, desconociendo el poder medicinal que ese día especial contiene para la salud y la vida. 

Citas y exposición profética (Isaías)

El pecado de Eva en el principio, se debió más a que se separó de su compañero el sábado y se fue a explorar por su cuenta en áreas prohibidas para su conocimiento. El día de descanso tenía otra finalidad aún no descubierta por ellos. Y tampoco el Padre había tenido la oportunidad para explicarles. Aún había tiempo para eso. Su curiosidad la llevó al pie del precipicio y cayó. 

Por esa razón, el profeta Isaías dijo: «Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día Santo, y al sábado llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; Y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Entonces te deleitarás en Jehová; Y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre. Porque la boca de Jehová lo ha hablado». 

«He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni hase agravado su oído para oír. Más vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios. Igual que tus pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre y vuestros dedos de iniquidad. Vuestros labios pronuncian mentira. Habla maldad vuestra lengua, No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad. Confían en vanidad y hablan Vanidades, conciben trabajo y paren iniquidad». Isaías 58. 1314 y 15. 1 y cuatro. Debemos leer todo el capítulo 58 y 59 de Isaías. Para comenzar a entender. El misterio que se encierra en el día de reposo.

Si los pueblos entendieran el propósito del sábado

Si los pueblos todos entendieren el propósito y la bendición de ese día, no existiría ni una sola enfermedad, ni un solo enfermo en el Mundo. Por esa razón, Jesús se echó a los judíos de enemigos y sabotearon su obra de sanidad. Sus más grandes milagros fueron hechos en sábado, para aprovechar la bendición y la santificación de ese día y darnos ejemplo de su significado especial. De esa bendición única que le fue otorgada, y de la santificación eterna que recibió para ese propósito, el día de reposo seguirá vigente en la tierra nueva para salud eterna.

Una bendición junto a la santificación especial que el Creador le impartió a ese día en particular, no puede ser explicada en lenguaje humano, ni expresada en idioma alguno. Tanto ese reposo semanal, como el reposo nocturno de cada noche de cada día, y la alimentación asignada en Génesis 1:29, tienen un misterioso secreto de vida que los seres humanos no podremos entender hasta que seamos transforma   dos. Tampoco comprenderemos por qué no debemos comer del árbol de la ciencia mientras estemos en esta tierra. Después de seis mil años de pecado y de enfermedades de todo tipo, no lo entienden los dirigentes de la Iglesia cristiana, a pesar de que Jesús lo estableció como práctica diaria, su amor, e interés por los sufrimientos de la gente enferma.

Jesús y los Esenios: sanidad y reposo

Cuando se reunía con los esenios, Jesús pasaba el día a la orilla del río curando a los enfermos. Disfrutaban esa experiencia viendo a los cojos saltar, a los ciegos ver, y a los paralíticos, levantarse y correr. Pero nunca Jesús les reveló el secreto de la vida abundante que se encuentra aún en el reposo divino. Si lo hizo, no lo entendieron pues no lo comentan en sus escritos, o no lo entendieron los traductores.

Una vida más saludable: reposo y alimentación natural

Una cosa está comprobada, y es que todo el que cree en ese reposo divino y lo practica como regla de vida, y se alimenta de los frutos de la tierra en la forma más natural posible, y no matan ni comen carne de animales muertos; vive mucho más saludable y por un tiempo mucho más largo, que el resto de la gente.

Estudios sobre el sueño y alimentación sana

Los estudios realizados por varias universidades famosas mundialmente, afirman que dormir 8 horas por noche y alimentarse de forma vegetariana y natural, es altamente beneficioso para todos. No han realizado  estudios del descanso o reposo semanal, porque no existe gente que lo entienda y lo practique de la forma correcta para la cual fue creado, pero el día que lo hagan, verán la gran diferencia en la salud de los que hacen un alto en sus labores, y convierten el sábado semanal en delicia, santo, glorioso de Jehová, y lo veneran; no andando en sus caminos, ni haciendo su voluntad, ni hablando sus palabras. Entonces, se deleitarán en Jehová, no solo quienes hagan el estudio científico, sino todos los que crean en esa premisa divina. “Y él te hará subir sobre las alturas de la tierra y te dará a comer de la heredad de Jacob tu padre” Es lo mejor de la tierra donde habitas. Y tú salud nunca te faltará. Es la bendición del reposo.

El reposo como sostén de la energía humana

La bendición del reposo es algo inexplicable en palabras humanas, porque se trata del factor divino que Dios escoge para. alimentar y sostener la energía humana por sí misma. Podemos decir que es el elemento principal que junto a las vitaminas y minerales sostienen la vida y nos proveen el combustible perfecto para funcionar saludablemente. Él dio las instrucciones claras y precisas para las tres más importantes actividades de mantenimiento que el cuerpo humano necesita para vivir saludablemente; Eternamente y no morir.

El primer consejo o mandamiento de vida que se incluyó en la creación, fue: el alimento: Génesis 1:29. Veamos esos tres factores:

1: COMER: Dios dio instrucciones precisas sobre el alimento. De todo árbol que da fruto…con semilla… (Génesis 1:29).

2; DESCANSO: El segundo fue el descanso diario y el descanso semanal (Génesis 6:2 y 1-3).

3: NO COMER: No comer del árbol de la ciencia (Génesis 2:17). 

Todos hemos tenido que comer del árbol de la ciencia porque es la única alternativa que el ser humano tiene desde que el maligno tomó el poder de todo. Esa ciencia maligna ha copado todas las actividades humanas y ha sustituido la alimentación edénica pura que e3stuvo disponible hasta que Dios sentenció y maldijo la tierra. 

Esos 3 consejos a manera de mandatos, fueron las primeras instrucciones de vida que Dios le da a los seres humanos terminada su creación. El resultado, según Dios mismo lo dijo: “Bueno en gran manera”. Por eso les dio, tres (3) Mandamientos de vida para que no murieran nunca y vivieran en juventud eternamente sin envejecer, ni debilitarse. 

Evidéncia en el desierto: ropa, sandalias y comida

Pregunta: ¿Cómo sabemos esto y dónde encontramos ese apoyo? Respuesta: En Deuteronomio 8:4 y en Éxodo 29:5, Allí leemos lo que el Señor les dice: “Yo los he acompañado a ustedes por el desierto por 40 años. Durante ese tiempo, la ropa que llevan puesta no se ha desgastado. Ni las sandalias en vuestros pies”. En Nehemías 9:21, les dice:“Durante 40 años los sustenté en el desierto y nada les faltó. No se les desgastó la ropa ni se les hincharon los pies”. No olvidemos que ademas del descanso de cada noche, y de cada sábado, el Señor los alimento con maná en el desierto. Los que no se conformaron con el maná y comieron carne de codornices, murieron todos en el camino. no vieron la tierra prometida. Ese es el mejor ejemplo de la promesa divina que fue instituida en el Edén y que aseguraba la vida eterna.

Protección divina y consecuencias de la desobediencia

Esa gran bendición que Dios le concedió al pueblo de Israel en el desierto, es una pequeña muestra de lo que estaba el Señor dispuesto a hacer desde un principio con su gente, que obedientemente le sirvieran. Los cuidaría de todo mal, de los elementos o inclemencias del tiempo en la naturaleza, de los enemigos, de las enfermedades de toda índole, plagas y accidentes. Esa garantía que podemos ver en el salmo. 90, y 91, y en todas las demás promesas que se cansó de hacerles y demostrarles a través de esos 40 años que estuvieron dando vueltas por el desierto, y de los 400 años que pasaron en Egipto; Nunca les faltó su protección de día ni de noche. Solo sufrieron ataques de esas calamidades cuando se apartaban de Dios y fueron en pos dC dioses falsos o se entregaron a placeres y prácticas indecorosas. Cuando eso ocurrió, y se olvidaron de los mandatos divinos sufrieron el resultado de su desobediencia. Como todo buen padre hace con sus hijos cuando desobedecen, el Señor los reprendió duramente.

Las decisiones divinas son tomadas en familia. Tanto al Padre celestial como la Madre divina y el hijo Amado, Siempre han estado de acuerdo en todo lo que concierne a la tierra y a sus habitantes. Siempre han estado de acuerdo en todo. Ppor esa razón la teología afirma que se trata de un solo Dios, a pesar de que son tres divinas personas. Pero cuando se trata de sus hijos, de los que tratan de ser fieles a pesar de las luchas que tienen que hacer contra todo enemigo de las tinieblas, y contra todos los elementos negativos que tienen que luchar constantemente, en eso, siempre han estado pendientes. y nombran legiones de ángeles poderosos que los cuiden y los libren de todos esos males en la medida de su fidelidad y de su comportamiento.

Decisiones divinas en familia: Padre, Madre e Hijo

Las decisiones divinas son tomadas en familia. Tanto el Padre celestial como la Madre divina y el Hijo amado siempre han estado de acuerdo en todo lo que concierne a la tierra y a sus habitantes. Siempre han estado de acuerdo en todo. Por esa razón, la teología afirma que se trata de un solo Dios, a pesar de que son tres divinas personas. Pero, cuando se trata de sus hijos, de los que tratan de ser fieles a pesar de las luchas que tienen que hacer contra todo enemigo de las tinieblas y contra todos los elementos negativos que tienen que enfrentar constantemente; en eso siempre han estado pendientes, y nombran legiones de ángeles poderosos para que los cuiden y los libren de todos esos males, en la medida de su fidelidad y de su comportamiento. 

Bendición condicionado a la obediencia:

Su plan de salvación ha sido establecido desde un principio, y las bendiciones siempre han estado dispuestas para todos los que alaban su nombre, obedecen sus leyes, y guardan sus preceptos, sus mandamientos y sus estatutos (Éxodo 15:26).

El requisito de la herencia divina

Ese es el único requisito que tiene la herencia divina para todos: Su voluntad es que todos los que han sido señalados se salven, pero no pueden salvar a quiénes no quieren salvarse ni aceptan el don divino de la salvación. Si no están dispuestos a hacer su voluntad, no basta con creer, pues también los demonios creen y tiemblan. (Santiago 2:19) Reconocen la existencia de Dios pero se niegan obstinadamente a someter su voluntad a Él. Han entregado su destino al padre. De la mentira, y son responsables ante Dios de la verdad que están rechazando.

Los fieles que esperan su venida

A diferencia, los que aceptan la voluntad divina en sus vidas, guardan su Palabra, se esfuerzan en servirle fielmente, y esperan su gloriosa venida a rescatarlos, son los que Él viene a rescatar.

La curación del ciego de nacimiento y su impacto:

La curación. De un ciego de nacimiento. Ni el libro. De Juan, capítulo 9. Un joven que hacía nació ciego. Es de gran importancia y parece ser la última. ¿Que provocó? Una presencia de decidida. A sacar a Cristo del. Del medio y matarlo.

La Historia del Joven ciego de Nacimiento: Un Caso único:

Este joven ciego caminaba a diario desde su hogar, donde vivía con sus padres hasta las escalinatas del templo, donde pedía limosna. Siempre, aún en sábado, se le veía allí con su canastilla de recoger las ofrendas que le daban todos los sacerdotes y los miembrosde la curia y los feligreses que acostumbraban ir a adorar al templo. Le conocían y lo ayudaban, pues a nadie se le hubiera ocurrido invitarlo a entrar al templo a adorar. Es que había la creencia general, que aún existe, que los defectos físicos con los que nace una criatura, son el resultado del pecado de sus padres o de la persona. Ese factor genético hereditario que aún, siglos después, la medicina moderna sigue culpando a los padres y antecesores familiares por las enfermedades y defectos que se sufren de nacimiento: Que resultan, según ellos, heredadas de la genética familiar.

Diagnóstico médico y falta de esperanza

Este caso en particular, había sido examinado por los médicos de su tiempo que lo habían desahuciado pues carecía de los globos oculares, y eso no le permitía intervenirlo para corregirlo de forma alguna.

Tampoco le daban esperanzas al ciego, pues para ese tiempo no existía la posibilidad de un trasplante, o de un tratamiento de córneas que le dieran esperanza de ver la luz del día. Todo lo que le conocían, ncluyendo a los discípulos de Jesús, sabían del caso de este joven llamado Berna, que todos conocían con el nombre del ciego de nacimiento. Y demostraban su compasión echándole unas monedasen la canastilla.

Jesús en el templo y la pregunta del discípulo

Debido a que Jesús iba muy seguido al templo y participabade la lectura de las Escrituras, ese sábado no era la excepción. Allí estaba, como siempre, el joven ciego de nacimiento sentado en la escalinata.

A uno de los discípulos se le ocurrió preguntarle al Maestro: Rabí. ¿quién pecó éste o sus padres para que naciera ciego? La respuesta de Jesús estaba preparada de antemano en su mente esperando una pregunta como esa. Ya Jesús. Había sanado muchos otros ciegos. La pregunta sobre este joven. No llevaba la intención de que Jesús lo sanara, pues todos estaban convencidos del diagnóstico médico que lo sentenciaba para siempre como ciego de nacimiento.

Respuesta de Jesús y el «tiempo» de las obras:

Sorprendiendo a todos, el Maestro contesta: “Ni éste pecó ni sus padres para que naciera ciego. Más para que las obras de Dios. se manifiesten en él… Esa era la oportunidad que Jesús estaba esperando. Ya tenía su plan en mente y solo esperaba que se produjera la oportunidad de que algunos de sus discípulos. abriera esa puerta, y ese sábado ocurrió la esperada pregunta: la respuesta de Jesús no se dejó esperar: Más para que las obras de Dios se manifiesten en él,… esa era la razón por la cual ese ciego no había sido abordado anteriormente por Jesús, no era el tiempo. (Juan, capítulo 9:4) “Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura la noche viene cuando nadie podrá obrar. Entretanto, luz, soy del mundo.” 

Consecuencias y testimonio (Berna/Bernabé)

Las palabras del Maestro no han sido entendidas de forma y manera como Jesús las pronunció. Es más. Nunca he escuchado un sermón que aclare sus palabras en propiedad. Le quedaba poco tiempo al Maestro y esta curación del ciego de nacimiento le traería serias consecuencias. Él lo sabía. Por esa razón, esperó hasta que alguien lo mencionara, y el discípulo que hizo la pregunta fue movido por el Espíritu Santo para que la luz del mundo alumbrara la vida de este infeliz, que según la historia, no solo fue sano de su ceguera, sino que se convirtió en otro discípulo del Maestro, que siguió su obra, dio testimonio dondequiera que fue, acompañó al apóstol Pablo en su ministerio. Viajó por todo el continente de Asia con él; Y murió como mártir lapidado por caminar con el Apóstol. (Hechos 13:1-12-43. A todas partes que iban, Berna daba testimonio de su curación milagrosa, y muchos de los que le conocieron cuando era ciego, daban testimonio de él y de su curación milagrosa.

Los tres elementos curativos en el método de Jesús

Todos los que reconocían y sabían de su ceguera permanente, Ahora exclamaban asombrados: Berna ve. El que era ciego de nacimiento, ahora ve. Bernabé. Ahora ve, ya no está ciego. De tanto repetirlo, la gente le cambió el nombre a Bernabé. Para hacer el gran milagro que trascendería los siglos. Con una nueva visión curativa que la Iglesia de Cristo podía realizar utilizando un modelo de los 3 elementos curativos. Instituyó el maestro en esta curación en particular. 

Veamos el proceso en detalle. Dicho esto, Jesús, (1) escupió en tierra (Juan 9:6), (2). Untó lodo con saliva en los ojos del ciego. 3. Le dijo, ve y Lávate en el estanque de Siloé. (7:1). La primera acción. Utiliza la saliva que sale de la boca del Señor. Se trata de su Palabra que contiene todas las leyes y preceptos de salud, así como desde el principio, Dios estableció la alimentación del ser humano, el descanso, y la advertencia de no comer del árbol de la ciencia. Debemos tener en cuenta que ninguna ciencia humana tiene la capacidad de curar las diferentes enfermedades y defectos físicos de forma natural. 

En la segunda acción, el Señor hizo lodo con la saliva y llenó con esa mezcla, las cuencas vacías de los ojos del ciego.  La combinación de la palabra que sale de la boca de Dios, con los elementos de la tierra con los que fue el hombre formado (del polvo de la tierra). Donde nacen y crecen las plantas medicinales y los frutos de la tierra buenos para comer, y toda hoja y planta verde que sirve de Medicina; se va formando la combinación del poder divino con los elementos de la tierra que fueron creados para la salud de todas las criaturas. Es el árbol de vida para la salud de las naciones… 

Inmediato a eso le dice: “Ve y lávate al estanque de Siloé. (El Enviado), Que aunque estaba al otro lado de la ciudad, distante del patio del templo donde ellos se encontraban, Tenía un propósito muy especial: Esa fuente de agua tenía fama de ser curativa. Jesús estaba haciendo dos cosas importantes. Al enviarlo allí: una era que estimulara positivamente la mente del ciegopara que tratara de llegar al lugar indicado, si podía desarrollar la fe suficiente para ir a ese lugar distante y desconocido para el ciego, que solo viajaba de su casa al templo donde limosnaba. Si lograba llegar allí, recobraría la vista que nunca tuvo y si no, seguiría ciego para siempre.

Agua, fe y los siete remedios naturales

No hay lugar a dudas, con la seguridad que el Maestro le aplicó el lodo en los ojos vacíos, activó la fe del joven que creyó en la Palabra de Jesús y salió de inmediato en busca del agua indicada para lavarse. 

No hay lugar a dudasde que la seguridad con la que Jesús actuó, ayudó mucho en este caso. El lavamiento con agua representa una nueva oportunidad para un nuevo comienzo. Como ocurrió. Con el diluvio y con el bautismo. Todo proceder curativo requiere de agua en abundancia para producir la limpieza orgánica necesaria para. llevar a cabo el proceso curativo. El agua pura y el aire puro son dos de los siete (7) remedios naturales que se recomiendan a todos los enfermos para su curación. No es posible desintoxicar un organismo sin agua pura, alimento sano, aire puro, luz del sol, plantas medicinales, fe en Dios y confianza en lograrlo. Esos son los 7 remedios de la naturaleza que pueden cambiar el rumbo de un ciego de nacimiento y convertirlo en un fiel discípulo. 

Hoy día, hay muchos ciegos de nacimiento en todas partes. Tienen ojos, pueden ver. pero su mente está ciega totalmente a las verdades del Evangelio. Este fue el método escogido por Cristo para curar a los enfermos cuando a la iglesia cristiana le fueron quitados los 7 dones espirituales que le fueron dados por el Maestro de Galilea. Esa experiencia del ciego de nacimiento, crea una nueva fase de las curaciones que la iglesia cristiana tenía que emprender al perder el don de sanidad. Pero le fue más fácil entablar negocio con los médicos y los hospitales y ese ha sido el fracaso de ambas entidades. Por ley natural, ni uno ni el otro, cuentan con la bendición del cielo para curar como lo hicieron Cristo y los apóstoles. El sábado curativo perdió la fuerza de creación, y para recuperarla… hay que restaurar el reposo divino que la iglesia cristiana abolió, pisoteó y echó por el suelo junto con todos los mandamientos.

El «día del Señor» y el reposo en el Nuevo Testamento

Puede que aún se hallen personas que interpreten el Día del Señor como el día de reposo, que para ellos es el día sábado. Luego hay otros que llaman el Día del Señor el día domingo, el primer día de la semana. Pero, ¿Cómo podría ser uno o el otro, o aun los dos días juntos, cuando Juan estaba en el Espíritu recibiendo aquellas visiones por el espacio de dos años?

En realidad, lo que sucedió fue que Juan fue llevado en el Espíritu y fue transportado en el Día del Señor, lo cual está aún por venir. La Biblia habla del Día del Señor, lo cual está en el futuro, y Juan estaba viendo las cosas de ese día futuro. Pero entre tanto, para calmar nuestras mentes, resolvamos exactamente lo que es el día de reposo.

Hebreos 4 y el reposo verdadero

El día de reposo, como lo conocemos en el Nuevo Testamento, no es el guardar determinado día. No tenemos ningún mandamiento adicional para guardar el día sábado como día de reposo, como tampoco tenemos mandamiento para guardar el primer día de la semana, o sea el día domingo. Aquí está la verdad respecto al día de reposo, lo cual significa «descanso». «Porque si Josué les hubiera dado el reposo (o día de reposo), no hablaría después de otro día, por lo tanto, queda un reposo (el guardar el día de reposo) para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas». (Hebreos 4:8-10-15) ¿Captó Ud. la frase clave en la última parte del versículo 10? «Dios reposó de sus obras».

Dios dio al pueblo de Israel el séptimo día para su día de reposo, en conmemoración de Su propia obra cuando Él creó el mundo y todo lo que contiene, y entonces cesó de crear. Él cesó de Sus labores. El reposó. Estaba muy en orden dar un día de reposo a una gente que estaba toda en un lugar a un mismo tiempo para que pudieran todos guardar un determinado día. Hoy día la mitad del mundo tiene luz, mientras que la otra mitad está en tinieblas, así que eso no funcionaría. Pero eso solamente es un argumento desde el punto de vista natural.

Veamos lo que la Biblia nos enseña respecto a este día de reposo. «Porque el que ha entrado en su reposo…

Esto no es solamente entrar, sino permanecer en el reposo. Es un «reposo eterno», del cual el séptimo día sólo es un tipo. «Siete» es consumación. Ocho, es nuevamente el primer día. La resurrección de Jesús ocurrió en el primer día de la semana concediéndonos la vida eterna y un eterno día de reposo.Entonces podemos ver porqué Dios nos pudo dar un cierto día de la semana como día de reposo. Hemos «entrado» y «permanecemos» en nuestro reposo, lo cual el pueblo de Israel no pudo hacer, teniendo sólo una sombra de la verdadera sustancia que nosotros gozamos. ¿Por qué volver a una sombra cuando ahora tenemos la realidad? La manera de recibir este descanso, o continuo día de reposo, es por la invitación de Jesús. El dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi…y hallaréis descanso (o el guardar el día de reposo, no un cierto día, sino Vida Eterna, reposo) para vuestras almas”. Mateo 11:28 y 29

No importa cuánto tiempo Ud. tiene caminando bajo la carga de su pecado, ya sean diez, treinta, o cincuenta años, o aún más, venga con su vida cansada y agobiada y hallará Su descanso (el verdadero reposo). Jesús le dará descanso. Ahora, ¿Cuál es exactamente el descanso que Jesús le dará?

“Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio”.

¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿A los arrancados de los pechos?

Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo (día de reposo); dad reposo al cansado (o bien, el guardar Su día de reposo); y este es el refrigerio; mas no quisieron oir. Isaías 28:8-12 No es solamente entrar, sino permanecer en el reposo. Es un «reposo eterno», del cual el séptimo día sólo es un tipo. «Siete» pueblo de Israel no lo pudo hacer, teniendo sólo una sombra de la verdadera sustancia que nosotros gozamos. ¿Por qué volver a una sombra cuando ahora tenemos la realidad? La manera de recibir este descanso, o continuo día de reposo, es por la invitación de Jesús. El dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi…y hallaréis descanso (o el guardar el día de reposo, no un cierto día, sino Vida Eterna, reposo) para vuestras almas”. (Mateo 11:28-29).

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Incluye escrito completo.

ALGUNOS MILAGROS DE JESÚS EN SÁBADO


INTRODUCCIÓN

El sábado fue dado a los hombres para su desahogo y bienestar; cualquier acción que promoviese ese fin era especialmente apropiada al sábado. Los rabíes habrían coincidido en que, en un caso urgente de vida o muerte, en sábado podía prestarse atención médica, pero si el paciente podía aguardar sin peligro hasta el día siguiente, entonces la acción de curación debía posponerse. Jesús defendía, al contrario, que el sábado era un día preeminentemente adecuado para la realización de tales obras de misericordia, fuese el caso urgente o no, dado que tales obras estaban completamente en consonancia con el propósito de Dios al dar el día. Por otro lado, cualquier cosa que tendiera a hacer gravosa la ley del sábado estaba reñida con ese propósito.

Curaciones en sábado peculiares a Lucas


LA MUJER ENCORVADA

El Evangelio de Lucas consigna otras dos curaciones en sábado, que también causaron conflicto. Una de ellas, dada en Lucas 13:10-17, fue la curación de “una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar”. La afirmación de que tenía un “espíritu de enfermedad” sugiere que su enfermedad era consecuencia del poder de los demonios. Jesús la curó de inmediato anunciándole que estaba curada y poniendo las manos sobre ella. A diferencia del conflicto anterior, en este caso la curación se produjo primero y luego siguió el debate.

La oposición se originó en un “alto dignatario de la sinagoga”, que estaba enojado con Jesús, pero en vez de reprenderlo a él, reprendió a la congregación: “Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado” (vers. 14).

Jesús tachó de hipócrita a este hombre y a cuantos aceptaban su interpretación. Procedió a demostrar que se preocupaban del bienestar de los animales en sábado, pero no tenían preocupación genuina por el bienestar de la gente. ¿Son los animales más importantes que las personas? Los valores de una institución como el sábado no habían de situarse por encima de los valores humanos.

La Escritura se interpreta: “Desatáis las ataduras de vuestros animales de tiro para refrescarlos y entendéis que ello no es ninguna violación del día sagrado, ¡pero protestáis contra la liberación de una criatura humana, de una hija de Abraham, a la que Satanás —el origen del espíritu maligno— tenía atada, no un día, sino dieciocho años!”

La enfermedad de la mujer no era voluntad de Dios. Estaba atada por Satanás. ¿Debía Dios darle libertad incluso en sábado? Nos llama la atención la impactante antítesis en la argumentación final a fortiori de Jesús: “una hija de Abraham — animales; dieciocho años de sufrimiento — sed por un solo día; una atadura de Satanás — una mera carencia física”.

No solo debía permitirse la liberación de tal mujer en sábado, sino que debía ser liberada. Cuando hay poder de liberar a tal persona, hay la obligación de hacerlo.

En esta ocasión Jesús ganó la disputa: “Quedaron humillados todos sus adversarios, pero la gente estaba encantada de tantas maravillas que él hacía” (Luc. 13:17, NVI).

HOMBRE CON HIDROPESIA

La otra curación en sábado consignada únicamente en Lucas fue la de un hombre que tenía hidropesía (14:1-4). El milagro ocurrió en el hogar de “un gobernante fariseo” al que Jesús había sido invitado a comer un sábado.

La presencia de un hombre aquejado de hidropesía representaba un reto para Jesús. Tomó la iniciativa preguntando: “¿Es lícito sanar en sábado?”  Los intérpretes de la ley y los fariseos allí presentes “no podían decir ni sí ni no, sin parecer ya fueran permisivos en su actitud hacia la ley o inmisericordes hacia los que sufrían”. De ahí que no dieran respuesta alguna. Acto seguido, Jesús procedió a la curación del hombre.

El Antiguo Testamento establecía la obligación de ayudar a un animal necesitado que perteneciese a un hermano o incluso a un enemigo. Pero nada se dice de la prestación de tal ayuda en sábado, y los rabíes discrepaban en su interpretación. Según parece, Jesús compartía con sus contrincantes teológicos la aprobación de la acción humanitaria hacia los animales necesitados. Pero si un animal podía ser ayudado, ¿por qué no un ser humano? Ni el anfitrión ni los huéspedes tenían respuesta para esa pregunta.

Curaciones en sábado peculiares de Juan

EL PARALÍTICO DE BETESDA Y EL CIEGO:

Dos curaciones en sábado que pusieron a Jesús en conflicto abierto con los judíos están documentadas en exclusiva en el Evangelio de Juan. Una fue la curación del paralítico en el estanque de Betsaida (Juan 5:1-9).

Mientras Jesús se encontraba en Jerusalén en “una fiesta de los judíos”, vio a un inválido crónico —cuya enfermedad se prolongaba treinta y ocho años— acostado en uno de los pórticos que rodeaban el estanque, aguardando la agitación del agua. Según la creencia, y como se decía, el estanque era alimentado por un manantial intermitente. Una superstición popular explicaba este fenómeno natural como una agitación sobrenatural del agua por parte de un ángel. Jesús preguntó al desdichado: “¿Quieres ser sano?”. A continuación, le dio la orden: “Levántate, toma tu camilla y anda”.

Por la fe, el hombre puso su voluntad en obedecer la orden y, al hacerlo, recibió la curación y la restauración. El hombre demostró la realidad y la integridad de su curación caminando y llevándose a casa el camastro en el que había estado tumbado por tantos años.

Solo en la conclusión del relato del milagro nos informa Juan de que ocurrió en sábado (Jn. 5:9). Fue un desafío en toda regla a las normas rabínicas sobre la observancia del sábado. El hombre que fue curado no estaba en peligro inminente de perder la vida y, por lo tanto, podría haber aguardado a ser sanado hasta que acabase el sábado.

Además, al transportar su camastro, el hombre curado violó uno de los treinta y nueve tipos principales de trabajo prohibidos en sábado. Los judíos no perdieron tiempo a la hora de recordarle que, al llevar aquella esterilla, estaba haciendo algo ilegal en sábado. Sin embargo, el hombre, con la salud recién hallada, no sentía ningún remordimiento de conciencia al obedecer la orden de Cristo. Dado que Jesús era la fuente de la vida y de la salud de las que ahora gozaba, ¿por qué no habría de ser también la fuente de las debidas leyes?

Cuando los judíos supieron que el sanador era, en efecto, según sospechaban, Jesús, empezaron a tomar medidas hostiles contra él (vers. 16). El griego sugiere que esto no se debía a una única violación, sino a que se había convertido en un hábito. La Nueva Versión Internacional lo expresa así: “Precisamente por esto los judíos perseguían a Jesús, pues hacía tales cosas en sábado”.

La defensa que Jesús presentó de su acción descansa en dos premisas básicas: (1) su íntima relación con Dios Padre; y (2) el hecho, admitido por los judíos, de que Dios siguió trabajando en sábado. “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (vers. 17). Así, reivindicó el ejemplo de su Padre para realizar estos milagros de misericordia. Podemos observar con agudeza y malicia: “Esto sitúa el debate de inmediato en el plano teológico más elevado”.

La designación “mi Padre” señala significativamente la conciencia que Jesús tenía de una relación especial con Dios. La actividad continua e incesante de Dios en el universo constituye un ejemplo para Jesús. “Él trabaja como el Padre”. Los exégetas judíos más dados a la reflexión encontraban difícil entender el reposo divino al que alude Génesis 2:2. Cómo interpretar el reposo de Dios era tema de muchos debates. Eso demuestra que el sábado carga, desde la creación, un principio de salud que va más allá de la comprensión humana, que Jesús lo conocía y por eso aprovechaba cada sábado para curar los casos más difíciles.

Generalmente se reconocía que Dios no podría reposar ni un momento de la gobernanza moral del universo. Llegaron a la conclusión de que Dios sigue dando vida y juzgando a los hombres incluso en sábado. Sería verdaderamente trágico para el universo y para el hombre que Dios dejase de gobernar el universo, aunque fuera un instante. Dios trabaja constantemente en el funcionamiento del mundo natural. También está incesantemente ocupado en la obra de la redención. De tal trabajo no hay descanso, no hay sábado que lo detenga. Los sábados nunca han entorpecido el trabajo de Dios. Tampoco deben entorpecer, afirmó Jesús, el trabajo del Hijo de Dios. “El sábado fue creado para el hombre”. Consideraba su trabajo igual de sagrado y del mismo carácter que el trabajo del Padre. Juan 5:18 indica que los judíos entendieron perfectamente las elevadas reivindicaciones que Jesús hacía de sí mismo, pero que ellos rechazaron esas reivindicaciones como injustificadas. Consideraban que su reivindicación a una relación excepcional con Dios era, ni más ni menos, una blasfemia. Sin embargo, Jesús respondió (vers. 19) que no obraba independientemente de Dios. No solo hacía las cosas que veía a su Padre hacer; obraba no solo como el Padre, sino con el Padre. Hacía las mismas obras porque era de la misma naturaleza que el Padre. El hecho de que su afirmación sea introducida con las palabras “de cierto, de cierto” implica una finalidad y una autoridad para su dicho. Habla en nombre de Dios y con la autoridad de Dios. El resto del capítulo se ocupa de la cuestión de esa autoridad.

La disputa se reanuda en Juan 7:19-24. Desde la curación del inválido junto al estanque, los judíos de Jerusalén tenían el propósito de destruir a Jesús (5:18; 7:24). ¿Cómo podían reivindicar guardar la ley mosaica mientras acariciaban el odio y el asesinato en su corazón? ¿Cómo podían justificar sus interpretaciones de que la circuncisión invalida el sábado, mientras que consideraban que las curaciones lo violaban?

La “una obra” a la que se hace referencia en Juan 7:21 fue la curación en el estanque, que hizo que la multitud se maravillase, pero que también dio como resultado una prolongada discusión relatada en el capítulo 5. Jesús llamó la atención sobre la interpretación farisaica de que la circuncisión invalida el sábado. La ley mosaica requería que un bebé varón fuera circuncidado al octavo día (Lev. 12:3). El rabí José había declarado: “Grande es la circuncisión, que invalida incluso el rigor del sábado”. En sábado podía realizarse cualquier cosa que fuera necesaria para este rito. Se consideraba que la circuncisión completaba la perfección del hombre. No se consideraba que Abraham fuera perfecto hasta su circuncisión. Eso nunca se ha mencionado. Jesús argumentó: “Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre?” (Juan 7:23). Es un argumento a minori ad maius, de menor a mayor. “Si hubiesen entendido el significado de lo que hacían, habrían visto que la práctica que anulaba el sábado para atender las necesidades ceremoniales de un hombre justificaba la anulación del sábado para atender la curación del cuerpo de un hombre. Esto es sumamente importante para comprender el conflicto sobre el sábado entre Jesús y sus adversarios legalistas. No defendía simplemente que una ley represiva fuese liberalizada. Ni adoptó una actitud contraria al sábado, opuesta a la institución en su conjunto. Señaló que su acción cumplía el propósito desde la creación de la institución original. Si hubiesen entendido las implicaciones de la estipulación mosaica para la circuncisión en sábado, habrían visto que las obras de misericordia como las que acababa de hacer no eran meramente permisibles, sino obligatorias”.

El CIEGO DE NACIMIENTO:

El otro milagro en sábado que aparece únicamente en Juan es el de la curación de un hombre ciego de nacimiento (capítulo 9). El método usado para dar la vista al hombre es inusual: Jesús “escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: ‘Ve a lavarte en el estanque de Siloé’” (vers. 6, 7). Alguien pudiera pensar que Jesús usaría este método deliberadamente para desafiar las normas rabínicas de observancia del sábado. Según se señaló anteriormente, la propia curación en sábado estaba prohibida, a no ser que la vida humana corriera un peligro mortal. Al hacer lodo en la forma empleada, Jesús violó una de las treinta y nueve categorías principales de trabajo prohibido, concretamente amasar, y probablemente también otra que se usaba con el mismo fin los días laborables de la semana: mezclar. Además, se permitía que una persona se untase los ojos solo con lo necesario si era como medicina. A la vista de algunos de los fariseos, Jesús no procedía de Dios, “porque”, decían, “no guarda el sábado” (vers. 16). Un hombre solo podía ser considerado observador del sábado si obedecía las reglas farisaicas sobre la observancia del sábado. Si las violaba, llegaban a la conclusión de que no procedía de Dios. Sin embargo, otros se sentían profundamente impresionados por el hecho de que diera la vista a un ciego de nacimiento y preguntaban: “¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales?” (vers. 16). Así, hombres diferentes adoptaban posturas diferentes en relación con Jesús. Alguien dijo con acierto: “También aquí, la acción de Jesús en sábado es una expresión de su labor como Aquel a quien Dios ha enviado y que es la ‘luz del mundo’ (Juan 9:5 y 8:12). Cara a cara con él se adopta la decisión de quién es ciego y quién ve (Jn. 9:39-41). Así, las obras de Dios se manifiestan en las curaciones de Jesús en sábado (Juan 9:3). La iglesia y la sinagoga se separan la una de la otra por la confesión de Él por una parte y, por la otra, un rechazo apasionado de su obra, que deja a un lado la ley”. Pero la aplicación de la saliva y el barro tenía un propósito diferente y muy particular, que discutimos en este escrito en detalle en otro capítulo. (No se lo pierda, porque revela un gran secreto).

El significado de Mateo 24:20. En su discurso escatológico a los doce apóstoles en el monte de los Olivos (Mat. 24:4-36; Mar. 13:5-37; Luc. 21:8-36), nuestro Señor predijo explícitamente la destrucción de Jerusalén. Advirtió: “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse” (Luc. 21:20, 21). Los cristianos habían de salvar su vida mediante la inmediata huida, no solo de la ciudad condenada, sino también de Judea. Teniendo esto en cuenta, según el Evangelio de Mateo, los instó: “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado”(Mat. 24:20). El paralelo de Marcos solo pone: “Orad, pues, para que vuestra huida no sea en invierno” (Mar. 13:18). ¿Por qué no en invierno? Porque el tiempo frío y lluvioso dificultaría más la huida, así como la posibilidad de encontrar cobijo.

La oración adicional “ni en sábado”, encontrada solo en Mateo, ha sido interpretada de diferentes maneras. Algunos comentaristas han negado que Jesús pronunciara estas palabras. Sin embargo, no cabe duda de que formaban parte del texto original de Mateo. ¿Las insertó sin más el autor del primer Evangelio, en armonía con sus predilecciones judías, según han concluido algunos equivocadamente? Alguien sugirió que bien pueden proceder de los logion de Jesús y que eran conocidas por el autor del primer Evangelio a partir de fuentes judías. Somos incapaces de ver ninguna razón válida para rechazar que formen parte genuina del logion. Aceptándolas como tales, ¿cuál es su significación?

En la interpretación de muchos comentaristas, ha de entenderse que la orden “Orad para que vuestra huida no sea en sábado” es una referencia a la prohibición de viajar más allá de un “camino de sábado”, que medía aproximadamente un kilómetro. Está claro que a los israelitas, durante sus andanzas por el desierto, se les prohibió recorrer largas distancias el séptimo día. El mandamiento decía: “Quédese cada uno en su lugar, en su casa o estancia, y nadie salga de él en el séptimo día” (Éxo. 16:29). Este mandato hacía referencia específica a salir del campamento en sábado a recoger maná, que estaba tirado “sobre la faz del desierto”“alrededor del campamento”, seis días de la semana (vers. 13, 14, 26, 27). Sin embargo, “su lugar” estaba sujeto a diversas interpretaciones. Lo más probable, según acaba de sugerirse, es que significase el campamento de los israelitas o su casa. Por otra parte, los traductores de la Septuaginta interpretaron que significaba la casa de cada cual, y esta idea se ve reflejada en varias traducciones modernas, como la versión “Dios Habla Hoy”: “El séptimo día cada uno debe quedarse en su casa y no salir de ella”. Esa era una buena recomendación para validar el descanso y producir salud física y espiritual en el pueblo. Esa interpretación no armonizaría con la designación del sábado, según distintas traducciones, como “santa convocación”“asamblea sagrada” o “encuentro religioso” (Lev. 23:2-4), debido a que los dirigentes y pastores modernos requieren asistencia constante a las reuniones de sábado para requerir trabajo, diezmos, ofrendas y presencia de la congregación para otras actividades que, si Jesús estuviera presente, no autorizaría, porque desvía la atención de la gente del verdadero propósito del reposo divino.

La prohibición relativa a no desplazarse más de un “camino de sábado” era una norma postexílica. En vista de que Jesús ignoraba otras reglas humanas de ese tipo sobre la observancia del sábado, es dudoso que hubiese respaldado esta. Él escogía muy sabiamente la ruta que seguiría para encontrar los enfermos que necesitaban de su mano para curar, ya que en la mañana visitaba el templo.

Algunos creen que meramente reconocía los escrúpulos de conciencia de los cristianos de extracción judía por huir en sábado. Un “camino de sábado” no los habría alejado lo bastante como para llegar a un lugar seguro. De ahí la oración para que la huida ocurra un día diferente. Pero incluso los rabíes reconocían que podía considerarse que salvar la propia vida podría justificar una huida en sábado.

Muchos estudiosos del Nuevo Testamento ven en Mateo 24:20 una indicación de que la comunidad cristiana para la que escribe Mateo seguirá observando el sábado. Además, si se trataba de un dicho dominical genuino, ello indica que nuestro Señor esperaba que sus seguidores consideraran el sábado sagrado aún en el momento de la destrucción de Jerusalén, en el año 70 d.C. Ni eso ni nada debía permitir que el sábado fuera desviado a otro tipo de actividad, fuera de la curación de los enfermos.

Les dio la instrucción de orar para que en aquel momento de crisis no encontraran necesario huir en sábado. Pero la implicación es que las condiciones podrían ser tales que hicieran necesario huir incluso en el día de reposo. Pero el temor, el trajín y la confusión que una huida precipitada en sábado causaría no estarían en armonía con la adoración, la paz y el gozo que deberían caracterizar al sagrado día de reposo. De ahí que se instara a los seguidores de Jesús a orar para que la huida ocurriera en un día diferente de la semana. Lo mismo aplica para reuniones con diferentes propósitos que actualmente se hacen en las horas del sábado para aprovechar la presencia de mayor cantidad de personas en el templo.

EL SABADO EN LOS RELATOS DE LA PASION

1.Terminología Evangelica :paraskeué (preparación)

En los cuatro Evangelios, el día en que nuestro Señor fue crucificado y murió recibe el nombre de paraskeué, “preparación”. Según explica Marcos, paraskeué es prosábbaton, “presábado”, es decir, la víspera del sábado (Mar. 15:42). En Lucas 23:54 el Códice de Beza pone asimismo: “era la víspera del sábado”, en lugar de “era el día de preparación”.

Resulta evidente que la “preparación” se había convertido en un término técnico para decir “preparación para el sábado”. En el momento en que se dio el maná, los israelitas recibieron la instrucción de preparar su comida para el sábado el sexto día de la semana (viernes) (Éxo. 16:5, 23). Ya en los tiempos del Nuevo Testamento, paraskeuése había convertido en el nombre técnico del viernes. Esto se demuestra no solo por el hecho de que Josefo lo vincule con el sábado, sino también por su uso absoluto en la Didajé y el Martirio de Policarpo. Es el nombre del viernes en latín eclesiástico y en griego moderno.

2. La ¨preparación» y la urgencia por la inminencia del sábado.

En Juan 19:32 también está clara la conexión de la “preparación” con el sábado. La ley deuteronómica prohibía que el cadáver de un delincuente que hubiese sido colgado de un árbol siguiese en él hasta la mañana siguiente (Deut. 21:22, 23). De ahí que los judíos siguiesen la costumbre de retirar de la cruz el cadáver de una víctima crucificada antes del anochecer de cualquier día de la semana, y más cuando el sábado estaba a punto de comenzar, especialmente cuando el sábado era una “gran solemnidad”, cuando caía dentro de los días de la Pascua. En tal momento, debía evitarse la profanación más escrupulosamente que en cualquier otro sábado.

En Juan 19:42 también está clara la estrecha relación del “día judío de la preparación” (NVI) con el sábado. Dado que aquel día de preparación se acercaba a su fin y que la tumba de José de Arimatea estaba cerca, en un jardín, enterraron apresuradamente a Jesús allí. Era obvio que la inminencia del sábado exigía prisa.

3. «La preparación de la pascua» (Juan 19:14) Debate Interpretativo

Sin embargo, Juan 19:14 dice que el día de la muerte de Jesús era “la preparación de la Pascua”. Esta designación es peculiar de Juan. Los Evangelios sinópticos no asocian paraskeué con la Pascua. Los comentaristas están divididos en cuanto a la interpretación de la expresión “la preparación de la Pascua”.

Algunos toman el genitivo tou pasja como un genitivo objetivo e interpretan la frase con el significado de “preparación para la Pascua”. Sin embargo, muchos teólogos señalan que no hay evidencia alguna de que el día anterior a la Pascua se denominase nunca “preparación de la Pascua”. De ahí que quizá sea mejor interpretar el genitivo de la Pascua como un genitivo posesivo, con el significado de la preparación correspondiente a los días de la Pascua o viernes de la semana de la Pascua.

4. Las Mujeres

Se da esta interpretación: Pero en Juan 19:14, axen той паохи [paraskenē tau pasja] no significa ‘el día de preparación para la Pascua’, sino, simple y naturalmente, el día de reposo de la Pascua (día de reposo perteneciente a la festividad de la Pascua.

Aunque en su origen el término “Pascua” solía designar al cordero pascual o al sacrificio pascual, llegó a aplicarse a toda la fiesta, que se prolongaba entre el 14 y el 21 del mes de nisán. En el Nuevo Testamento se usa en este sentido general. De aquí que paraskeué tou pasja pueda interpretarse como la preparación correspondiente a la semana pascual.

Un escritor señala que Juan aúna la idea del viernes como día de preparación con el tiempo de la Pascua, e interpreta: “Era viernes en el tiempo de la Pascua, y era aproximadamente la sexta hora”.

Los Evangelios sinópticos llaman la atención sobre un grupo de galileas que observaron meticulosamente la muerte y la sepultura de Jesús el día de preparación. Estas siete mujeres, junto con los doce apóstoles, habían viajado con su Señor en Galilea, usando los medios de que disponían para financiar a su Señor y a su grupo de discípulos. Lo habían seguido a Jerusalén y permanecieron leales a Él hasta el mismo fin.

Entre ellas figuraban María Magdalena, María la madre de Santiago el menor y de José, María su madre, y la madre de Santiago y Juan. Ahora observaron cómo José de Arimatea, discípulo secreto, retiró de la cruz el cuerpo del Maestro, lo envolvió en un sudario blanco y lo depositó en su propia tumba.

Era ya una hora avanzada del día de preparación y el sábado, según nos cuenta Lucas, estaba a punto de comenzar. El verbo griego epefōsken significa, literalmente, “amanecía”. Pero ¿cómo se puede decir que amanece a la puesta de sol? Explicamos: “Obviamente se hace referencia al resplandor de la primera estrella cuando llega el sábado”.

El relato de Lucas prosigue: “Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo. Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento. ‘El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas’” (Lucas 24:1).

5. Reiteración deliberada: Preparación y Sábado (Juan 19:31-42)

En Juan 19:31 también está clara la conexión de la “preparación” con el sábado. La ley deuteronómica prohibía que el cadáver de un delincuente que hubiese sido colgado de un árbol siguiese en él hasta la mañana siguiente (Deut. 21:22, 23). De ahí que los judíos siguiesen la costumbre de retirar de la cruz el cadáver de una víctima crucificada antes del anochecer de cualquier día de la semana, y más cuando el sábado estaba a punto de comenzar, especialmente cuando el sábado era una “gran solemnidad”, cuando caía dentro de los días de la Pascua. En tal momento, debía evitarse la profanación más escrupulosamente que en cualquier otro sábado.

En Juan 19:42 también está clara la estrecha relación del “día judío de la preparación” (NVI) con el sábado. Dado que aquel día de preparación se acercaba a su fin y que la tumba de José de Arimatea estaba cerca, en un jardín, enterraron apresuradamente a Jesús allí. Era obvio que la inminencia del sábado exigía prisa.

Sin embargo, Juan 19:14 dice que el día de la muerte de Jesús era “la preparación de la Pascua”. Esta designación es peculiar de Juan. Los Evangelios sinópticos no asocian paraskeué con la Pascua. Los comentaristas están divididos en cuanto a la interpretación de la expresión “la preparación de la Pascua”. Algunos toman el genitivo tou pasja como un genitivo objetivo e interpretan la frase con el significado de “preparación para la Pascua”. Sin embargo, algunos teólogos señalan que no hay evidencia alguna de que el día anterior a la Pascua se denominase nunca “preparación de la Pascua”. De ahí que quizá sea mejor interpretar el genitivo de la Pascua como un genitivo posesivo, con el significado de la preparación correspondiente a los días de la Pascua o viernes de la semana de la Pascua.

EL SÁBADO EN LAS ESCRITURAS Y EN LA HISTORIA

  1. Otra formulación interpretativa sobre Juan 19:14

Alguien puede dar esta interpretación: pero en Juan 19:14 es perteneciente a la festividad de la Pascua. Aunque en su origen el término “Pascua” solía designar al cordero o al sacrificio pascual, llegó a aplicarse a toda la fiesta, que se prolonga entre el 14 y el 21 del mes de nisán. “En el Nuevo Testamento se usa en este sentido general”. De aquí que paraskeué tou pasja pueda interpretarse como la preparación correspondiente a la semana pascual. Se señala que aún la idea del viernes como día de preparación, con el tiempo de la Pascua, era interpretada así: “Era viernes en el tiempo de la Pascua, y era aproximadamente la sexta hora”.

2. Las mujeres y la obediencia al mandamiento

Los Evangelios sinópticos llaman la atención sobre un grupo de galileos que observaron meticulosamente la muerte y la sepultura de Jesús el día de preparación. Figuraban María Magdalena, María su madre, María la madre de Santiago el menor y de José, y la madre de Santiago y Juan. Ahora observaron cómo José de Arimatea, discípulo secreto, retiró de la cruz el cuerpo del Maestro, lo envolvió en un sudario blanco y lo depositó en su propia tumba.

Era ya una hora avanzada del día de preparación y el sábado, según nos cuenta Lucas, estaba a punto de comenzar. El verbo griego epefōsken significa, literalmente, “amanecía”. Pero ¿cómo se puede decir que amanece a la puesta de sol? Esto se explica: “Obviamente se hace referencia al resplandor de la primera estrella cuando llega el sábado”.

El relato de Lucas prosigue: “Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo. Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento”. Repasemos esa experiencia:

El primer día de la semana, muy de mañana, María Magdalena, que fue la primera en llegar al sepulcro, halló el sepulcro abierto, la piedra removida de la puerta y la tumba vacía.

El reconocimiento de la relación de estas mujeres con Jesús y su ministerio mesiánico hace que este simple relato resulte muy significativo. Después de los doce apóstoles, ellas figuraban entre los seguidores más íntimos y devotos de Jesús. Arriesgaron su vida al seguirlo hasta la cruz. Su devoción se demuestra por su apresurada compra de especias y perfumes para ungir el cuerpo de su Señor.

Aun así, creyeron que no podían violar el sábado ni para honrar a su Maestro difunto. Compraron las especias y los perfumes para su uso una vez acabado el sábado. La puesta de sol estaba demasiado cerca como para pensar en usarlos el día de preparación. “Descansaron el sábado, conforme al mandamiento”.

Si preguntamos: ¿conforme a qué mandamiento?, la respuesta es obvia: descansaron conforme al mandamiento que tiene que ver con el sábado. “Descansaron en obediencia al mandamiento”. El acusativo to sabbaton indica que descansaron “todo el día del sábado”. La partícula conjuntiva mén antes de sábbaton en la última oración de Lucas 23:56 corresponde con la conjunción adversativa de 24:1, lo que indica que 23:56 y 24:1 son una sola frase. Al final del capítulo 23 debería haber una coma, pero los que separaron un capítulo del otro no se percataron de su continuidad, que sigue el relato sin ruptura.

Descansaron toda la duración del sábado, pero al comienzo de la madrugada del primer día de la semana acudieron a la tumba a proseguir su trabajo. Se sintieron sumamente turbadas cuando encontraron la tumba vacía.

Pero un ángel les informó: “No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor” (Mat. 28:5, 6). También Jesús había reposado de su gran obra de redención, pero ahora estaba vivo por los siglos de los siglos.

Lucas se refiere con claridad a tres días distintos en este relato de la Pasión: el día de preparación, el sábado y el primer día de la semana. En el primero de ellos, Jesús fue crucificado; en el segundo reposó en la tumba. Sus más devotos seguidores también descansaron el sábado en obediencia al mandamiento.

3. Propósito de los Evangelios y normatividad para el cristiano

La naturaleza de los Evangelios puede entenderse y apreciarse mejor, y la significación de lo que los Evangelios consignan sobre el sábado, cuando se consideran los fines para los que se escribieron estos documentos. Hoy se reconoce generalmente que no son historias como tales, aunque contengan hechos históricos. Tampoco son fundamentalmente biografías de Jesús.

Más bien se trata de libros de iglesia escritos con el fin de promover la fe cristiana (Luc. 1:1-4; Juan 20:31). Fueron escritos por cristianos comprometidos en contribuir a difundir la buena nueva de lo que Dios ha hecho en Jesucristo. Son fundamentalmente manuales teológicos de la iglesia primitiva.

Los Evangelios consignan gran parte de lo que Jesús dijo e hizo. Bien podemos preguntar por qué. La respuesta es evidente: porque lo que Jesús dijo e hizo es normativo para el cristiano. Él es el Mesías y el Señor de la iglesia.

Por lo tanto, lo que dijo es vinculante para quienes profesan seguirlo. Y lo que hizo también es normativo. Es la norma de creencia y de práctica.

Teniendo esto en cuenta, lo que Jesús dijo e hizo con referencia al sábado tiene gran significado. No habló palabras sobre la abolición del sábado, aunque realizó milagros de curación en ese día; estos actos eran obras santas en armonía con el espíritu del sábado. Sin embargo, se esforzó por liberar al día de las restricciones interpretativas que la ley oral judía había puesto sobre él, e hizo del sábado un día de libertad espiritual y de servicio útil; un día con la bendición que ningún centro médico del mundo tiene para los enfermos que sufren.

Debemos reconocer, además, que cuando los Evangelios consignaron los dichos y los hechos de Jesús, también reflejaban la fe y la práctica de la iglesia primitiva. Los relatos del libro de Los Hechos dan asimismo evidencia de la fe y las prácticas cristianas primitivas.

El siguiente estudio nos ayudará a entender el verdadero significado de lo que constituye el sábado desde la perspectiva que Jehová Dios lo creó para el hombre y para toda la creación de la Tierra.

4. Desarrollo doctrinal: al reposo como don, señal y medicina

Según la nación judía que fue el pueblo escogido por Dios para iluminar el mundo con el mensaje del Mesías de la promesa, no recibieron la bendición del Padre a través de su Santo Espíritu porque malentendieron la bendición y la significación que contenía ese regalo de Dios para el ser humano que el profeta llamó: delicias, Santo, glorioso de Jehová; para que sirviera de señal, al judío primeramente y después al griego y al resto del mundo.

Tanto judíos como gentiles, todos rechazaron el descanso universal que garantizaba la salvación que contrarresta la enfermedad y la muerte.

Esa visión saludable en extremo, que el Padre y el Hijo, junto al Espíritu Consolador, diseñaron para complementar el descanso nocturno de cada día. Un reposo que hace que el sol se oculte para que todas las criaturas y la naturaleza descansen y recuperen las energías invertidas en sus actividades diversas, es el instrumento divino creado para sanar todas las enfermedades que el pecado ha traído al hombre y a la mujer, a fin de que, entendiendo el propósito del sábado, sus días se alarguen sobre la tierra (Éxodo 20:12).

El reposo diario y semanal es la forma más directa y aceptable que le da honra y gloria a los Creadores del mundo que reclaman paternidad. El hombre lo ha entregado al enemigo, profanando así los primeros cinco mandamientos que reclaman una lealtad compartida con nuestros padres terrenales, que el Creador exige como Padre supremo y Hacedor nuestro. Si entendemos ese reclamo divino, la respuesta humana debe ser total y constante.

Pero el ser humano, los hombres y mujeres de esta creación, han sido injustos con Dios y con ellos mismos, y han despreciado y rechazado el mayor don o regalo que Dios le ha dado al hombre para que sea de larga vida sobre la tierra.

El reposo divino es, junto al Hijo y a la Madre divina, el mayor regalo que Dios Padre le ha dado al hombre; además de su compañera idónea, fue el reposo. Y en vez de apreciarlo en lo que eso vale, lo ha rechazado, lo ha profanado, y lo ha convertido en el día que culminan sus negocios los comerciantes; en el día que los religiosos más detestan unos y que más ofrendas recogen otros. Por esa razón, los judíos rechazaron al Mesías y adoptaron la circuncisión y las leyes creadas por ellos. Convirtieron el verdadero y genuino reposo en una intrincada red de leyes y estatutos humanos que se separaron del Dios de amor y misericordia, y lo convirtieron en un cruel vengador que solo perdona mediante carne y sangre.

Esta visión a usted le parecerá cruel, vengativa y airada de Dios. Ha penetrado por todo el mundo que ha sido inundado por el mensaje denominacional de las iglesias modernas que adoptaron la visión judía de un Dios con atributos humanos de justicia vengativa. Un dios que solo estimula el sentimiento negativo de ojo por ojo y diente por diente. Eso aleja del camino a todos los seres que viven en la tierra con buenos sentimientos positivos de amor y misericordia.

Por esa razón egocentrista distorsionada del carácter de Dios, millares de seres de buenos sentimientos han rechazado el mensaje de las iglesias, y ven el cristianismo desde una perspectiva racionalmente humana. Viven sin entender del amor y la generosidad del Dios Creador que quiere habitar con sus hijos como un Padre que desea estar con su familia y cuidarlos de todo mal.

Al perder de vista ese importante aspecto de la familia divina que fue el modelo que usó Dios para crear la familia humana, se pierde la razón y el propósito divino de unir las dos familias en una unión amistosa y fraternal que no hace diferencia entre sus hijos biológicos y sus hijos adoptados. Todos constituyen una gran familia, la familia de Dios.

El día de reposo, todos esos intereses divinos en una fraternal relación que no hace diferencia entre los miembros de esa gran familia: hijos e hijas de Dios. Frutos perfectos del amor creador que los quiere reunir para siempre en amor y justicia, en salud y en compañía del Padre celestial, de la Madre divina y de Jesucristo, quien estuvo dispuesto a sufrir en carne y derramar su sangre por la familia de la tierra.

Nadie se ha percatado del verdadero propósito del descanso divino. Ni aun porque Jesús escogió ese día para enseñarnos el amor que, como un buen samaritano, estuvo con un desconocido herido que halló en su camino. De la bendición y santificación que le fue impartida a ese periodo de tiempo semanal para producir en el ser humano los mejores sentimientos para prodigar el amor del Padre a todos los que hagan su voluntad en ese día especial que tiene un propósito muy importante que es de salud. De salud física, mental y espiritual. Pero desciende del Padre a sus hijos por todas las generaciones hasta la eternidad.

Por no entender el propósito de ese día en particular, ni haber descubierto el secreto intrínseco en esas 24 horas de cada semana, todos se enferman y sufren, desconociendo el poder medicinal que ese día en especial contiene para la salud y la vida de todos los seres que creen en Él.

El pecado de Eva en el principio se debió más a que se separó de su compañero el sábado y se fue a explorar por su cuenta en áreas prohibidas para su conocimiento. El día de descanso tenía otra finalidad aún no descubierta por ella. Su curiosidad la llevó al pie del precipicio y cayó. Por esa razón, el profeta Isaías dijo: «Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día Santo; y al sábado llamares delicias, Santo, Glorioso de Jehová, y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras; entonces te deleitarás en Jehová, y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado» (Isaias 58:13,14).

«He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar ni se ha agravado su oído para oír. Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios en principio promueven mentiras, habla maldad vuestra lengua. No hay quien clame por justicia, ni quien juzgue por la verdad. Confían en vanidad y hablan vanidades. Conciben trabajo y paren iniquidad». Isaías 58:13-14-15 y 1:4. Debemos leer todo el capítulo 58 y 59 de Isaías para comenzar a entender el misterio que encierra el día de reposo.

Si los pueblos todos entendieran el propósito y la bendición de ese día, no existiría ni una sola enfermedad ni enfermos. Tampoco existirían tantas calamidades en el mundo. Por esa razón, Jesús se echó a los judíos de enemigos, y sabotearon su obra de sanidad. Sus más grandes milagros fueron hechos en sábado para darnos ejemplo del significado de ese día en particular; de esa bendición especial que le fue otorgada, y de la santificación eterna que recibió de ese propósito.

Una bendición que, junto a la santificación especial que el Creador le impartió a ese día en particular, no puede ser explicada en lenguaje humano. No expresa, ni será expresada en idioma humano alguno, tanto ese reposo semanal como el reposo nocturno de cada día. Junto a la alimentación asignada en Génesis 1:29, tienen un misterioso secreto de vida que los seres humanos no podemos entender después de 6,000 años de pecado y de enfermedades de todo tipo. No lo entienden los dirigentes de la Iglesia cristiana, a pesar de que Jesús lo estableció como práctica diaria de su amor por los sufrimientos de la gente enferma.

Cuando Jesús se juntaba con los esenios y pasaban el día a la orilla del río curando a los enfermos, disfrutaba en esa experiencia viendo a los cojos saltar, a los ciegos ver, y a los paralíticos levantarse y correr. Pero nunca Jesús les reveló el secreto de la vida abundante que se encuentra en el reposo divino, aun cuando estuvo con ellos. Y es que la situación no es fácil de explicar en palabras humanas, porque es una bendición muy especial del Padre.

Una cosa está comprobada: todo el que cree en ese reposo divino y lo practica como regla de vida, y se alimenta de los frutos de la tierra en la forma más natural posible, según Él lo explicó en Génesis 1:29; y no mata animales, ni come carne de animales muertos, ni su sangre, vive mucho más saludable y por más tiempo que el resto de la gente.

Todo el que cree en ese reposo divino y lo practique recibe una gran bendición: nuevos estudios realizados por varias universidades de fama mundial afirman que dormir 8 horas por noche y alimentarse de forma vegana y natural es altamente beneficioso para todos. No han hecho estudios del descanso o reposo semanal, pero el día que lo hagan verán la gran diferencia en la salud de los que hacen un alto en su labor y convierten el sábado semanal en delicias, Santo, Glorioso de Jehová, y lo veneran, no andando en sus caminos, ni haciendo su voluntad, ni hablando sus palabras. Entonces se deleitarán en Jehová todas las naciones, y le hará subir sobre las alturas de la tierra y le dará a comer de la heredad de Jacob, que es el Padre y que es lo mejor de la tierra donde quiera que habitasen. Y tu salud nunca te faltará.

REFLEXIONES SOBRE EL SÁBADO

El sábado y la creación

El sábado de la creación aparece en Génesis 2: 1-3, Éxodo 20: 8-11 y Éxodo 31: 12-17.21 Estos textos proporcionan la motivación bíblica básica para la observancia del sábado y señalan el punto de vista bíblico del origen del sábado. En Éxodo 31: 12-17 el mandamiento de observar el sábado encuentra su razón última en la afirmación «Porque en seis días Jehová hizo el cielo y la tierra, pero en el séptimo día descansó y quedó renovado» (vers.17).  En Éxodo 20: 8-11 el mandamiento de no trabajar en el reposo del séptimo día también tiene como motivación una referencia explícita a la creación y al ejemplo divino: «Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó»(vers.11). Estos textos apuntan al origen del sábado en la creación y el lenguaje de la motivación nos recuerda el relato de la creación, en Génesis 2:1-3.

El sábado de la creación y Génesis 2:1-3. forman la conclusión del relato bíblico de la creación. Estos versículos no son un «mito etiológico», sino una unidad literaria meticulosamente estructurada. El versículo 1, afirma lo que se finalizó: «los cielos y la tierra» (Gén.1:2-4; Éxo. 20:11; 31: 17), es decir, la totalidad del mundo en su división bipartita, junto con «todo el ejército de ellos», concretan la plenitud del ejército de criaturas contenido en el mundo bipartita. El versículo 2 está ligado al versículo 1 a través del verbo común ‘concluyó’ (klb), «El séptimo día, Dios había concluido «su obra que había hecho».

La expresión ‘el séptimo día aparece dos veces más en esta unidad (vers. 2 y 3), de modo que se asocian cuatro ideas con «el séptimo día»: (1) Dios «había concluido» su obra creadora ese día; (2) Dios «descansó» de su obra creadora ese día; (3) Dios «bendijo» ese día; y (4) Dios «lo santificó».

El sábado de la creación y el sábado semanal.

El excepcional énfasis triple sobre el séptimo día con sus cuatro aspectos diferentes a la conclusión del relato de la creación en el Génesis, indica que igual que el hombre es la corona de la creación, el séptimo día, el sábado, es la meta final de la creación. Si esto es así, el sábado de la creación no está dirigido meramente hacia la creación y al Creador, sino que tiene aspectos igualmente significativos para el futuro del hombre, su vida y su adoración. Este propósito dual para el pasado y el futuro, hace del sábado de la creación el arquetipo del sábado semanal. Veamos el siguiente resumen: «Por lo tanto, parece claro que el origen divino y la institución del sábado tuvo lugar al comienzo de la historia humana. En ese momento, Dios no solo dio un ejemplo divino para la observancia del séptimo día como un día de reposo, sino que también bendijo y apartó el séptimo día para el uso y el beneficio del hombre».

¿Qué significa que Dios hubiese concluido su creación el sábado? La idea exacta del verbo hebreo, es difícil de establecer. Básicamente, significa «parar, llegar a un fin» La forma piel usada en Génesis 2: 2 no significa ni «declarar concluido» ni necesariamente «llevar a un final (gratificante)»,» sino que expresa la idea positiva del logro de una meta deseada. La tarea de crear está «completada», y por ende, finalizada: el séptimo día Dios dio su tarea por terminada y acabó su obra creadora. Dios retrotrajo su mirada a su creación completada y a su tarea acabada con gozo, placer y satisfacción, y la declaró «muy buena» (Génesis 1:31) Aquí Dios estableció el modelo para su creación. Al igual que Él creó el mundo en 6 días, de modo que todo quedó completo y acabado en el séptimo día, también el hombre ha de completar su trabajo y su propósito en esta creación durante los seis días laborables de la semana y ha de seguir el ejemplo de descanso de su Creador en el séptimo día, el sábado.

De igual manera, se proyecta en el futuro de la tierra una semana milenaria de seis mil años, con un sábado de mil años en el que concluye, no la creación esta vez, sino la redención.

Siguiendo el modelo del Creador, también el ser humano puede retrotraer su mirada a su trabajo terminado con gozo, placer y satisfacción. Así puede regocijarse no solo en la creación de Dios, sino también en su propio gobierno responsable sobre la creación (Gen. 1:28), no en la explotación abusiva de la misma.

En Éxodo 20:8-11 el mandamiento de no trabajar en el reposo del séptimo día también tiene como motivación una referencia explícita a la creación y al ejemplo divino: «Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó» (vers. 11). Estos textos apuntan al origen del sábado en la creación y el lenguaje de la motivación nos recuerda el relato de la creación. Especialmente, Génesis 2:1-3, forma la conclusión del relato bíblico de la creación. Estos versículos no son un «mito etiológico», sino una unidad literaria meticulosamente estructurada. El versículo 1 afirma lo que se finalizó: «los cielos y la tierra» (Gén.1:1; 2:4; Éxo.20:11; 31:17), es decir, la totalidad del mundo en su división bipartita, junto con «todo el ejército de ellos», concretamente la plenitud del ejército de criaturas contenido en el mundo bipartito. El versículo 2 está ligado al versículo 1. a través del verbo común ‘concluyó’ (klb). «El séptimo día»,2. Dios había concluido «su obra que había hecho». La expresión ‘el séptimo día aparece dos veces más en esta unidad (vers. 2b y 3a), de modo que se asocian cuatro ideas con «el séptimo día»: (1) Dios «había concluido» su obra creadora ese día; (2) Dios «descansó» de su obra creadora ese día; (3) Dios «bendijo» ese día; y (4) Dios «lo santificó».

El sábado de la creación y el descanso sabático.

La idea de que Dios «descansó» el séptimo día aparece en Génesis 2: 2-3, Éxodo 31:17 y Éxodo 20:11. Este texto usa el verbo hebreo nwh, «reposar, tomarse un descanso», mientras que los otros pasajes emplean el verbo šbt, «cesar (el trabajo), parar (de trabajar), descansar». Con frecuencia se ha debatido la relación entre estos términos, pero conviene la cautela, no vaya a hacerse tanto hincapié en las diferencias que se niegue cualquier relación entre Génesis 2:1-3 y Éxodo 20: 8-11. No solo es común a los tres textos el motivo del descanso divino refiriéndose al sábado de la creación, sino que las expresiones «el séptimo día» da por terminada la creación, y acaba su obra creadora. Dios retrotrajo su mirada a su creación completada y a su tarea acabada con gozo, placer y satisfacción y la declaró «muy buena» (1: 31). Aquí Dios estableció el modelo para su creación. Igual que él creó el mundo en seis días, de modo que quedó completo y acabado en el séptimo día, también el hombre ha de completar su trabajo y su propósito en esta creación durante los seis días laborables de la semana, y ha de seguir el ejemplo de descanso de su Creador en el séptimo día, el sábado. 

Siguiendo el modelo del Creador, también el ser humano puede retrotraer su mirada a su trabajo terminado con gozo, placer y satisfacción. Así puede regocijarse no solo en la creación de Dios, sino también en su propio gobierno responsable sobre la creación (1: 28), no en la explotación abusiva de la misma.

El sábado de la creación y el descanso sabático. 

La idea de que Dios «descansó» el séptimo día aparece en Génesis 2: 2, 3, Éxodo 31:17 y Éxodo 20:11. Este texto usa el verbo hebreo nwh, «reposar, tomarse un descanso», mientras que los otros pasajes emplean el verbo šbt, «cesar (el trabajo), parar (de trabajar), descansar». Con frecuencia se ha debatido la relación entre estos términos,* pero conviene la cautela, no vaya a hacerse tanto hincapié en las diferencias que se niegue cualquier relación entre Génesis 2: 1-3 y Éxodo 20: 8-11.43 No solo es común a los tres textos el motivo del descanso divino refiriéndose al sábado de la creación, sino que las expresiones «el séptimo día» no solo es común a los tres textos el motivo del descanso divino refiriéndose al sábado de la creación, sino que las expresiones «el séptimo día» (Gén. 2: 1-3; Éxo. 20: 10), «bendijo» (Gén. 2: 3; Éxo. 20: 11), «santificó» (Gén.2:3; Éxo. 20:11;  Éxo. 31: 14), «hacer» (Gén. 2: 2, 3; Exo. 20: 9, 10; 31: 14, 15; Éxo. 35: 2; Deut. 5:13,14) y «obra/trabajo» (Gén. 2: 2-4; y Éxo 20:9,10; 31: 14, 15) conectan estos textos muy estrechamente. Génesis 2: 2,3 está lleno de lenguaje que pertenece a los textos del Pentateuco sobre el sábado, hasta el punto de que se ha concluido que el séptimo día de la semana de la creación es «instituido a la vez como el día de reposo del hombre»’ El hecho de que el sustantivo ‘sábado’ no esté presente en Génesis 2:1-3 y de que no se proporcione ningún mandamiento explícito de observancia del sábado, puede encontrar su razón en uno de los propósitos de Génesis 2:1-3: concretamente; presentar el modelo divino cuyo ejemplo el hombre ha de seguir (Exo.20:11;1:17).

La cuestión del origen del verbo šabat, «cesar (el trabajo), parar (de trabajar), descansar» y del sustantivo šabbat, «sábado», ha sido objeto de amplio debate. Se ha sugerido que estas palabras derivan del árabe sabata, «cortar, interrumpir; descansar» de la raíz árabe śbb, «crecer, aumentar, ser grande», o del acadio sab/pattu,» siendo objeto de debate el significado mismo de tal término, o de la palabra sb, «siete» , a través del acadio.» Se ha demostrado que estas tentativas resultan infructuosas y siguen sin convencer, porque no están apoyadas en consideraciones filológicas de semítica comparativa y carecen del apoyo del uso de formas de la raíz hebrea šbt en el Antiguo Testamento. De todas maneras, al que lo acepta, le es indiferente, y también al que lo quiera rechazar.

 La creación tiene lugar con referencia al tiempo, al que pertenece la dualidad de los días de trabajo y el día de reposo. Este es el «séptimo día», el sábado. El cese del trabajo por parte de Dios, su descanso, en el séptimo día no se necesita porque se cansase ni hartase (Isa. 40: 28) sino por su función como Modelo del hombre.

El hombre es la «imagen de Dios» (Gén.1: 26-28) y es enseñado por el ejemplo de su Modelo a actuar en el uso de la secuencia del tiempo (Exo.31:17; 16: 23-26; 20: 8-11).

El mandamiento del sábado en Éxodo 20 también afirma el «descanso» de Dios en el séptimo día, pero elige el verbo hebreo nuah (vers.11; Deut. 5: 14), mientras que Éxodo 31: 17 y Génesis 2:3 emplean el verbo sabeg. En los textos sobre el sábado, el verbo nuah significa «reposar, tomarse un descanso», y junto con la idea de Exodo 31:17, de que Dios «quedó renovado,» forma parte del vocabulario del sábado que expresa la identificación más íntima que Dios hace de sí mismo con el ser humano. Dios descansa el séptimo día de la semana de la creación para proporcionar un día de encuentro en el descanso con la corona de la creación, el hombre, hecho a su imagen.

Los tres textos (Gén.2:1-3; Exo.20:11; 31:17) que abordan el sábado de la creación afirman que el mundo ya no está siendo creado, porque Dios descansa del trabajo de la creación el séptimo día; un día de descanso en contraposición con los días de la creación. Estos textos conectan el descanso de Dios con la institución del sábado. El sábado semanal tiene «su legitimación en el sábado primero de la creación».» Al descansar el sábado, el hombre participa del descanso de Dios, encontrándose con su Creador.

Nota: El verbo «exhalar», o «tomar aliento, refrescarse», se usa en el Antiguo Testamento únicamente en Éxodo 23:12; 31:17; 2 Samuel 16:14. Sobre eso, un teólogo sugirió que Dios debía descansar porque había quedado exhausto 
de su obra de creación. Esto va en contra del contexto bíblico general y de Éxodo 31:17 y contra el tema del descanso de Dios en el Antiguo Testamento: “Dios no se cansa ni se fatiga con cansancio” (Isaías 40:28). En esas expresiones humanas vemos la incredulidad del hombre reflejada en su defecto.

Reflexión teológica y pastoral

Estudiando detalladamente este asunto que los teólogos analizan desde todos los ángulos de posibilidades y de épocas históricas, a todos se les olvida un elemento clave de la existencia del reposo divino llamado sábado. Para ese fin, Jesucristo, el Hijo, que conoció el secreto intrínseco del sábado y su relevancia trascendental en la vida del ser humano, trató de hacernos entender la razón de su existencia y de la bendición santificación especial que el Padre, en acuerdo con la Madre y el Hijo, le otorgaron, como regalo de vida al ser humano recién creado. ¿Como lo hizo Jesús? Toda su vida en esta tierra se dedicó a aliviar las cargas y enfermedades del prójimo, que a su paso, encontraba en sus caminatas de sábado.

Desde niño, demostró su interés por la Palabra, y de joven, acostumbraba visitar a sus amigos los esenios para ayudarles en la tarea de curar miles de enfermos, que de todas partes, acudían en busca de ayuda. Los esenios por su parte, recibieron a Jesús como a Dios mismo que impartía instrucciones, enseñaba a la gente la causa de sus males y sufrimientos, y les tocaba para sanar sus enfermedades. Los recursos de la naturaleza concentrados en el descanso o reposo sistemático, fueron utilizados para aliviar y sanar las dolencias de los afligidos por los diferentes males. Grandes curaciones se hicieron a la orilla del río y del lago cercano. Los esenios eran expertos en remedios naturales y Jesús vino a enseñarles las técnicas más efectivas para, no solo curarlos físicamente, sino para cambiar sus estilos de vida y creencias que les eran dañinas al cuerpo y a la mente.

Nunca nadie les había hablado del descanso diario-nocturno como medicina divina para armonizar cuerpo y mente. Nunca, habían escuchado hablar del importante descanso semanal de las 24 horas correspondientes al sábado. Nadie sabía de la importancia medicinal del reposo que garantizaba una larga y saludable vida sobre la tierra. (Éxodo 20:12), y la experiencia que iban adquiriendo con Jesús, les garantizaba el éxito sanando todo tipo de males.

El secreto no ha sido revelado a los hombres debido a que muy temprano en la historia de la creación del mundo, los hombres despreciaron el regalo más grande y valioso que Dios tuvo a bien regalarle a los seres humanos desde un principio. Dos mil años después volvió a intentar obsequiarles otro gran regalo, dándoles a su Hijo para salvarlos y “los suyos no le recibieron” No obstante, Jesús trató de enseñarles los secretos ocultos del reino de los cielos, y no lo quisieron entender. (Mateo13:11-17, 35).

Consecuencias de rechazar el reposo

Rechazar el reposo trajo consecuencias funestas. La entrada de tres doctrinas de error en las enseñanzas de la iglesia cristiana naciente, hicieron que la iglesia perdiera los dones del Espíritu que le fueron concedidos en Pentecostés. Así, no solo se perdió la bendición del reposo, sino se perdió el maravilloso don de sanidad que fue el motivo de que todos, se maravillaran con los milagros de Jesús; y faltando Él entre ellos, con los milagros de los apóstoles.  De ahí en adelante, la iglesia creció más lentamente, y ninguno de los apóstoles, ni ancianos, pudieron entender las razones para esa lamentable pérdida del poder sanador. Tampoco se dieron cuenta, ni se han percatado todavía, que Jesús adelantó en sus parábolas de Mateo 13, no solo la razón de la pérdida, sino la solución del problema que enfrentaban.

En sus últimas curaciones, el Maestro cambió su estrategia curativa y añadió tres elementos nuevos que le servirían a la iglesia para seguir realizando milagros de curación.

Advertencia profética y llamado a la fidelidad

Según la nación judía, que fue el pueblo escogido por Dios para iluminar al mundo con el mensaje del Mesías de la promesa; no recibieron la bendición del Padre a través del Santo Espíritu porque malentendieron la bendición y la santificación, que contenía ese regalo de Dios para el ser humano, y que llamó delicia, santo, glorioso de Jehová para que fuera de ser al judío primeramente, y después al resto del mundo. Todos, todos, rechazaron el descanso universal que garantizaba la salud que contrarresta la enfermedad y la muerte.

Esa visión, saludable en extremo, la diseñaron el Padre y el Hijo. junto al Espíritu consolador para complementar el descanso nuestro de cada día cuando el sol se oculta para que todas las criaturas y la naturaleza descansen y recuperen las energías invertidas en sus actividades diversas. Es el instrumento divino creado para sanar todas las enfermedades que el pecado ha traído al hombre y a la mujer. Esos días se acortarían sobre la tierra en la medida que se acerque el tiempo del fin.

El reposo divino semanal es la forma más directa y aceptable que le da honra y gloria a los Creadores del mundo. Le reclaman la paternidad que el hombre le ha entregado al enemigo, profanando así los primeros cinco Mandamientos. El reclamar una lealtad compartida con nuestros padres terrenales que nuestro creador exige como padre supremo y hacedor nuestro. Si entendemos ese reclamo divino, la respuesta humana debe ser total y consistente.

Pero el ser humano, los hombres y mujeres de esta creación, han sido injustos y han despreciado y rechazado el mayor don o regalo que Dios le ha dado al hombre para que sea de larga vida sobre la tierra: No solo a su hijo Jesucristo, sino al reposo divino.

El reposo divino, junto al hijo y a la Madre divina, son el mayor regalo que Dios padre le ha dado al hombre. Y en vez apreciarlo en lo que eso vale, lo han rechazado, lo han profanado, y lo han convertido en el día que más realzan sus negocios los comerciantes. En el día que los religiosos más detestan unos, y que más ofrendas recogen y se mueven otros. Por esa razón, los judíos rechazaron al Mesías y adoptaron la circuncisión, las leyes creadas por ellos. Convirtieron el verdadero y genuino reposo en una intrincada red de leyes y estatutos humanos. Separaron al Dios de amor y misericordia, y lo convirtieron en un cruel vengador que solo perdona mediante carne y sangre.

Esa visión austera y cruel, vengativa y airada de Dios, ha entrado en todo el Mundo que ha sido inundado por el mensaje denominacional de las iglesias modernas que han adoptado la visión judía de un Dios con atributos humanos de justicia vengativa, que solo estimula el sentimiento negativo de ojo por ojo y diente por diente. La iglesia cristiana comparte ambos extremos: el liberal y el restrictivo judío.

Esa actitud aleja del camino a todos los seres que viven en la tierra con buenos sentimientos de amor, de amistad y de compañerismo con su prójimo, porque carga un concepto equivocado de Dios, de su amor, y de su justicia.  Esa visión distorsionadas del carácter de Dios hace que millones de seres. de buenos sentimientos hayan rechazado el mensaje de las iglesias y ven el cristianismo desde una perspectiva racionalmente humana. Viven sin entender del amor y la generosidad del Dios creador que quiere venir a la tierra y habitar con sus hijos, como cualquier padre que desea estar con su familia y cuidarlos de todo mal. Al perder de vista ese importante aspecto de la familia divina que fue el modelo que usó Dios para crear la familia humana, se pierde la razón y el propósito divino de unir las dos familias en una unión amistosa y fraternal que no hace diferencia entre sus hijos biológicos y sus hijos adoptados. Todos constituyen una gran familia: la familia de Dios. 

El día de reposo une todos esos intereses divinos en una fraternal relación que no hace diferencias entre los miembros de esa gran familia: hijos e hijas de Dios; Frutos perfectos del gran amor creador que los quiere reunir para siempre en amor y justicia, en salud y en compañía del Padre celestial, de la Madre divina y de su Hijo Jesucristo quien estuvo dispuesto a sufrir en carne y derramar su sangre por la familia de la tierra.

Nadie se ha percatado del verdadero propósito del descanso divino. Ni aún porque Jesús escogió ese día para enseñarnos el amor que un buen samaritano tuvo con un desconocido herido que halló en su camino. Ni la bendición y santificación que le fue impartida a ese periodo de tiempo semanal para producir en el ser humano los mejores sentimientos para prodigar el amor del  Padre a todos los que hagan su voluntad en ese día especial que tiene un propósito de salud mental y espiritual que trasciende del Padre a sus hijos por todas las generaciones hasta la eternidad.

Por no entender el propósito de ese día en particular, ni haber descubierto el secreto intrínseco de esas 24 horas de cada semana, todos se enferman y sufren, desconociendo el poder medicinal que ese día especial contiene para la salud y la vida. 

Citas y exposición profética (Isaías)

El pecado de Eva en el principio, se debió más a que se separó de su compañero el sábado y se fue a explorar por su cuenta en áreas prohibidas para su conocimiento. El día de descanso tenía otra finalidad aún no descubierta por ellos. Y tampoco el Padre había tenido la oportunidad para explicarles. Aún había tiempo para eso. Su curiosidad la llevó al pie del precipicio y cayó.

Por esa razón, el profeta Isaías dijo: «Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día Santo, y al sábado llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; Y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Entonces te deleitarás en Jehová; Y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre. Porque la boca de Jehová lo ha hablado».

«He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni hase agravado su oído para oír. Más vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios. Igual que tus pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre y vuestros dedos de iniquidad. Vuestros labios pronuncian mentira. Habla maldad vuestra lengua, No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad. Confían en vanidad y hablan Vanidades, conciben trabajo y paren iniquidad». Isaías 58. 1314 y 15. 1 y cuatro. Debemos leer todo el capítulo 58 y 59 de Isaías. Para comenzar a entender. El misterio que se encierra en el día de reposo.

Si los pueblos entendieran el propósito del sábado

Si los pueblos todos entendieren el propósito y la bendición de ese día, no existiría ni una sola enfermedad, ni un solo enfermo en el Mundo. Por esa razón, Jesús se echó a los judíos de enemigos y sabotearon su obra de sanidad. Sus más grandes milagros fueron hechos en sábado, para aprovechar la bendición y la santificación de ese día y darnos ejemplo de su significado especial. De esa bendición única que le fue otorgada, y de la santificación eterna que recibió para ese propósito, el día de reposo seguirá vigente en la tierra nueva para salud eterna.

Una bendición junto a la santificación especial que el Creador le impartió a ese día en particular, no puede ser explicada en lenguaje humano, ni expresada en idioma alguno. Tanto ese reposo semanal, como el reposo nocturno de cada noche de cada día, y la alimentación asignada en Génesis 1:29, tienen un misterioso secreto de vida que los seres humanos no podremos entender hasta que seamos transforma   dos. Tampoco comprenderemos por qué no debemos comer del árbol de la ciencia mientras estemos en esta tierra. Después de seis mil años de pecado y de enfermedades de todo tipo, no lo entienden los dirigentes de la Iglesia cristiana, a pesar de que Jesús lo estableció como práctica diaria, su amor, e interés por los sufrimientos de la gente enferma.

Jesús y los Esenios: sanidad y reposo

Cuando se reunía con los esenios, Jesús pasaba el día a la orilla del río curando a los enfermos. Disfrutaban esa experiencia viendo a los cojos saltar, a los ciegos ver, y a los paralíticos, levantarse y correr. Pero nunca Jesús les reveló el secreto de la vida abundante que se encuentra aún en el reposo divino. Si lo hizo, no lo entendieron pues no lo comentan en sus escritos, o no lo entendieron los traductores.

Una vida más saludable: reposo y alimentación natural

Una cosa está comprobada, y es que todo el que cree en ese reposo divino y lo practica como regla de vida, y se alimenta de los frutos de la tierra en la forma más natural posible, y no matan ni comen carne de animales muertos; vive mucho más saludable y por un tiempo mucho más largo, que el resto de la gente.

Estudios sobre el sueño y alimentación sana

Los estudios realizados por varias universidades famosas mundialmente, afirman que dormir 8 horas por noche y alimentarse de forma vegetariana y natural, es altamente beneficioso para todos. No han realizado  estudios del descanso o reposo semanal, porque no existe gente que lo entienda y lo practique de la forma correcta para la cual fue creado, pero el día que lo hagan, verán la gran diferencia en la salud de los que hacen un alto en sus labores, y convierten el sábado semanal en delicia, santo, glorioso de Jehová, y lo veneran; no andando en sus caminos, ni haciendo su voluntad, ni hablando sus palabras. Entonces, se deleitarán en Jehová, no solo quienes hagan el estudio científico, sino todos los que crean en esa premisa divina. “Y él te hará subir sobre las alturas de la tierra y te dará a comer de la heredad de Jacob tu padre” Es lo mejor de la tierra donde habitas. Y tú salud nunca te faltará. Es la bendición del reposo.

El reposo como sostén de la energía humana

La bendición del reposo es algo inexplicable en palabras humanas, porque se trata del factor divino que Dios escoge para. alimentar y sostener la energía humana por sí misma. Podemos decir que es el elemento principal que junto a las vitaminas y minerales sostienen la vida y nos proveen el combustible perfecto para funcionar saludablemente. Él dio las instrucciones claras y precisas para las tres más importantes actividades de mantenimiento que el cuerpo humano necesita para vivir saludablemente; Eternamente y no morir.

El primer consejo o mandamiento de vida que se incluyó en la creación, fue: el alimento: Génesis 1:29. Veamos esos tres factores:

1: COMER: Dios dio instrucciones precisas sobre el alimento. De todo árbol que da fruto…con semilla… (Génesis 1:29).

2; DESCANSO: El segundo fue el descanso diario y el descanso semanal (Génesis 6:2 y 1-3).

3: NO COMER: No comer del árbol de la ciencia (Génesis 2:17).

Todos hemos tenido que comer del árbol de la ciencia porque es la única alternativa que el ser humano tiene desde que el maligno tomó el poder de todo. Esa ciencia maligna ha copado todas las actividades humanas y ha sustituido la alimentación edénica pura que e3stuvo disponible hasta que Dios sentenció y maldijo la tierra.

Esos 3 consejos a manera de mandatos, fueron las primeras instrucciones de vida que Dios le da a los seres humanos terminada su creación. El resultado, según Dios mismo lo dijo: “Bueno en gran manera”. Por eso les dio, tres (3) Mandamientos de vida para que no murieran nunca y vivieran en juventud eternamente sin envejecer, ni debilitarse. 

Evidéncia en el desierto: ropa, sandalias y comida

Pregunta: ¿Cómo sabemos esto y dónde encontramos ese apoyo? Respuesta: En Deuteronomio 8:4 y en Éxodo 29:5, Allí leemos lo que el Señor les dice: “Yo los he acompañado a ustedes por el desierto por 40 años. Durante ese tiempo, la ropa que llevan puesta no se ha desgastado. Ni las sandalias en vuestros pies”. En Nehemías 9:21, les dice:“Durante 40 años los sustenté en el desierto y nada les faltó. No se les desgastó la ropa ni se les hincharon los pies”. No olvidemos que ademas del descanso de cada noche, y de cada sábado, el Señor los alimento con maná en el desierto. Los que no se conformaron con el maná y comieron carne de codornices, murieron todos en el camino. no vieron la tierra prometida. Ese es el mejor ejemplo de la promesa divina que fue instituida en el Edén y que aseguraba la vida eterna.

Protección divina y consecuencias de la desobediencia

Esa gran bendición que Dios le concedió al pueblo de Israel en el desierto, es una pequeña muestra de lo que estaba el Señor dispuesto a hacer desde un principio con su gente, que obedientemente le sirvieran. Los cuidaría de todo mal, de los elementos o inclemencias del tiempo en la naturaleza, de los enemigos, de las enfermedades de toda índole, plagas y accidentes. Esa garantía que podemos ver en el salmo. 90, y 91, y en todas las demás promesas que se cansó de hacerles y demostrarles a través de esos 40 años que estuvieron dando vueltas por el desierto, y de los 400 años que pasaron en Egipto; Nunca les faltó su protección de día ni de noche. Solo sufrieron ataques de esas calamidades cuando se apartaban de Dios y fueron en pos dC dioses falsos o se entregaron a placeres y prácticas indecorosas. Cuando eso ocurrió, y se olvidaron de los mandatos divinos sufrieron el resultado de su desobediencia. Como todo buen padre hace con sus hijos cuando desobedecen, el Señor los reprendió duramente.

Las decisiones divinas son tomadas en familia. Tanto al Padre celestial como la Madre divina y el hijo Amado, Siempre han estado de acuerdo en todo lo que concierne a la tierra y a sus habitantes. Siempre han estado de acuerdo en todo. Ppor esa razón la teología afirma que se trata de un solo Dios, a pesar de que son tres divinas personas. Pero cuando se trata de sus hijos, de los que tratan de ser fieles a pesar de las luchas que tienen que hacer contra todo enemigo de las tinieblas, y contra todos los elementos negativos que tienen que luchar constantemente, en eso, siempre han estado pendientes. y nombran legiones de ángeles poderosos que los cuiden y los libren de todos esos males en la medida de su fidelidad y de su comportamiento.

Decisiones divinas en familia: Padre, Madre e Hijo

Las decisiones divinas son tomadas en familia. Tanto el Padre celestial como la Madre divina y el Hijo amado siempre han estado de acuerdo en todo lo que concierne a la tierra y a sus habitantes. Siempre han estado de acuerdo en todo. Por esa razón, la teología afirma que se trata de un solo Dios, a pesar de que son tres divinas personas. Pero, cuando se trata de sus hijos, de los que tratan de ser fieles a pesar de las luchas que tienen que hacer contra todo enemigo de las tinieblas y contra todos los elementos negativos que tienen que enfrentar constantemente; en eso siempre han estado pendientes, y nombran legiones de ángeles poderosos para que los cuiden y los libren de todos esos males, en la medida de su fidelidad y de su comportamiento.

Bendición condicionado a la obediencia:

Su plan de salvación ha sido establecido desde un principio, y las bendiciones siempre han estado dispuestas para todos los que alaban su nombre, obedecen sus leyes, y guardan sus preceptos, sus mandamientos y sus estatutos (Éxodo 15:26).

El requisito de la herencia divina

Ese es el único requisito que tiene la herencia divina para todos: Su voluntad es que todos los que han sido señalados se salven, pero no pueden salvar a quiénes no quieren salvarse ni aceptan el don divino de la salvación. Si no están dispuestos a hacer su voluntad, no basta con creer, pues también los demonios creen y tiemblan. (Santiago 2:19) Reconocen la existencia de Dios pero se niegan obstinadamente a someter su voluntad a Él. Han entregado su destino al padre. De la mentira, y son responsables ante Dios de la verdad que están rechazando.

Los fieles que esperan su venida

A diferencia, los que aceptan la voluntad divina en sus vidas, guardan su Palabra, se esfuerzan en servirle fielmente, y esperan su gloriosa venida a rescatarlos, son los que Él viene a rescatar.

La curación del ciego de nacimiento y su impacto:

La curación. De un ciego de nacimiento. Ni el libro. De Juan, capítulo 9. Un joven que hacía nació ciego. Es de gran importancia y parece ser la última. ¿Que provocó? Una presencia de decidida. A sacar a Cristo del. Del medio y matarlo.

La Historia del Joven ciego de Nacimiento: Un Caso único:

Este joven ciego caminaba a diario desde su hogar, donde vivía con sus padres hasta las escalinatas del templo, donde pedía limosna. Siempre, aún en sábado, se le veía allí con su canastilla de recoger las ofrendas que le daban todos los sacerdotes y los miembrosde la curia y los feligreses que acostumbraban ir a adorar al templo. Le conocían y lo ayudaban, pues a nadie se le hubiera ocurrido invitarlo a entrar al templo a adorar. Es que había la creencia general, que aún existe, que los defectos físicos con los que nace una criatura, son el resultado del pecado de sus padres o de la persona. Ese factor genético hereditario que aún, siglos después, la medicina moderna sigue culpando a los padres y antecesores familiares por las enfermedades y defectos que se sufren de nacimiento: Que resultan, según ellos, heredadas de la genética familiar.

Diagnóstico médico y falta de esperanza

Este caso en particular, había sido examinado por los médicos de su tiempo que lo habían desahuciado pues carecía de los globos oculares, y eso no le permitía intervenirlo para corregirlo de forma alguna.

Tampoco le daban esperanzas al ciego, pues para ese tiempo no existía la posibilidad de un trasplante, o de un tratamiento de córneas que le dieran esperanza de ver la luz del día. Todo lo que le conocían, ncluyendo a los discípulos de Jesús, sabían del caso de este joven llamado Berna, que todos conocían con el nombre del ciego de nacimiento. Y demostraban su compasión echándole unas monedasen la canastilla.

Jesús en el templo y la pregunta del discípulo

Debido a que Jesús iba muy seguido al templo y participabade la lectura de las Escrituras, ese sábado no era la excepción. Allí estaba, como siempre, el joven ciego de nacimiento sentado en la escalinata.

A uno de los discípulos se le ocurrió preguntarle al Maestro: Rabí. ¿quién pecó éste o sus padres para que naciera ciego? La respuesta de Jesús estaba preparada de antemano en su mente esperando una pregunta como esa. Ya Jesús. Había sanado muchos otros ciegos. La pregunta sobre este joven. No llevaba la intención de que Jesús lo sanara, pues todos estaban convencidos del diagnóstico médico que lo sentenciaba para siempre como ciego de nacimiento.

Respuesta de Jesús y el «tiempo» de las obras:

Sorprendiendo a todos, el Maestro contesta: “Ni éste pecó ni sus padres para que naciera ciego. Más para que las obras de Dios. se manifiesten en él… Esa era la oportunidad que Jesús estaba esperando. Ya tenía su plan en mente y solo esperaba que se produjera la oportunidad de que algunos de sus discípulos. abriera esa puerta, y ese sábado ocurrió la esperada pregunta: la respuesta de Jesús no se dejó esperar: Más para que las obras de Dios se manifiesten en él,… esa era la razón por la cual ese ciego no había sido abordado anteriormente por Jesús, no era el tiempo. (Juan, capítulo 9:4) “Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura la noche viene cuando nadie podrá obrar. Entretanto, luz, soy del mundo.” 

Consecuencias y testimonio (Berna/Bernabé)

Las palabras del Maestro no han sido entendidas de forma y manera como Jesús las pronunció. Es más. Nunca he escuchado un sermón que aclare sus palabras en propiedad. Le quedaba poco tiempo al Maestro y esta curación del ciego de nacimiento le traería serias consecuencias. Él lo sabía. Por esa razón, esperó hasta que alguien lo mencionara, y el discípulo que hizo la pregunta fue movido por el Espíritu Santo para que la luz del mundo alumbrara la vida de este infeliz, que según la historia, no solo fue sano de su ceguera, sino que se convirtió en otro discípulo del Maestro, que siguió su obra, dio testimonio dondequiera que fue, acompañó al apóstol Pablo en su ministerio. Viajó por todo el continente de Asia con él; Y murió como mártir lapidado por caminar con el Apóstol. (Hechos 13:1-12-43. A todas partes que iban, Berna daba testimonio de su curación milagrosa, y muchos de los que le conocieron cuando era ciego, daban testimonio de él y de su curación milagrosa.

Los tres elementos curativos en el método de Jesús

Todos los que reconocían y sabían de su ceguera permanente, Ahora exclamaban asombrados: Berna ve. El que era ciego de nacimiento, ahora ve. Bernabé. Ahora ve, ya no está ciego. De tanto repetirlo, la gente le cambió el nombre a Bernabé. Para hacer el gran milagro que trascendería los siglos. Con una nueva visión curativa que la Iglesia de Cristo podía realizar utilizando un modelo de los 3 elementos curativos. Instituyó el maestro en esta curación en particular.

Veamos el proceso en detalle. Dicho esto, Jesús, (1) escupió en tierra (Juan 9:6), (2). Untó lodo con saliva en los ojos del ciego. 3. Le dijo, ve y Lávate en el estanque de Siloé. (7:1). La primera acción. Utiliza la saliva que sale de la boca del Señor. Se trata de su Palabra que contiene todas las leyes y preceptos de salud, así como desde el principio, Dios estableció la alimentación del ser humano, el descanso, y la advertencia de no comer del árbol de la ciencia. Debemos tener en cuenta que ninguna ciencia humana tiene la capacidad de curar las diferentes enfermedades y defectos físicos de forma natural.

En la segunda acción, el Señor hizo lodo con la saliva y llenó con esa mezcla, las cuencas vacías de los ojos del ciego.  La combinación de la palabra que sale de la boca de Dios, con los elementos de la tierra con los que fue el hombre formado (del polvo de la tierra). Donde nacen y crecen las plantas medicinales y los frutos de la tierra buenos para comer, y toda hoja y planta verde que sirve de Medicina; se va formando la combinación del poder divino con los elementos de la tierra que fueron creados para la salud de todas las criaturas. Es el árbol de vida para la salud de las naciones…

Inmediato a eso le dice: “Ve y lávate al estanque de Siloé. (El Enviado), Que aunque estaba al otro lado de la ciudad, distante del patio del templo donde ellos se encontraban, Tenía un propósito muy especial: Esa fuente de agua tenía fama de ser curativa. Jesús estaba haciendo dos cosas importantes. Al enviarlo allí: una era que estimulara positivamente la mente del ciegopara que tratara de llegar al lugar indicado, si podía desarrollar la fe suficiente para ir a ese lugar distante y desconocido para el ciego, que solo viajaba de su casa al templo donde limosnaba. Si lograba llegar allí, recobraría la vista que nunca tuvo y si no, seguiría ciego para siempre.

Agua, fe y los siete remedios naturales

No hay lugar a dudas, con la seguridad que el Maestro le aplicó el lodo en los ojos vacíos, activó la fe del joven que creyó en la Palabra de Jesús y salió de inmediato en busca del agua indicada para lavarse. 

No hay lugar a dudasde que la seguridad con la que Jesús actuó, ayudó mucho en este caso. El lavamiento con agua representa una nueva oportunidad para un nuevo comienzo. Como ocurrió. Con el diluvio y con el bautismo. Todo proceder curativo requiere de agua en abundancia para producir la limpieza orgánica necesaria para. llevar a cabo el proceso curativo. El agua pura y el aire puro son dos de los siete (7) remedios naturales que se recomiendan a todos los enfermos para su curación. No es posible desintoxicar un organismo sin agua pura, alimento sano, aire puro, luz del sol, plantas medicinales, fe en Dios y confianza en lograrlo. Esos son los 7 remedios de la naturaleza que pueden cambiar el rumbo de un ciego de nacimiento y convertirlo en un fiel discípulo.

Hoy día, hay muchos ciegos de nacimiento en todas partes. Tienen ojos, pueden ver. pero su mente está ciega totalmente a las verdades del Evangelio. Este fue el método escogido por Cristo para curar a los enfermos cuando a la iglesia cristiana le fueron quitados los 7 dones espirituales que le fueron dados por el Maestro de Galilea. Esa experiencia del ciego de nacimiento, crea una nueva fase de las curaciones que la iglesia cristiana tenía que emprender al perder el don de sanidad. Pero le fue más fácil entablar negocio con los médicos y los hospitales y ese ha sido el fracaso de ambas entidades. Por ley natural, ni uno ni el otro, cuentan con la bendición del cielo para curar como lo hicieron Cristo y los apóstoles. El sábado curativo perdió la fuerza de creación, y para recuperarla… hay que restaurar el reposo divino que la iglesia cristiana abolió, pisoteó y echó por el suelo junto con todos los mandamientos.

El «día del Señor» y el reposo en el Nuevo Testamento

Puede que aún se hallen personas que interpreten el Día del Señor como el día de reposo, que para ellos es el día sábado. Luego hay otros que llaman el Día del Señor el día domingo, el primer día de la semana. Pero, ¿Cómo podría ser uno o el otro, o aun los dos días juntos, cuando Juan estaba en el Espíritu recibiendo aquellas visiones por el espacio de dos años?

En realidad, lo que sucedió fue que Juan fue llevado en el Espíritu y fue transportado en el Día del Señor, lo cual está aún por venir. La Biblia habla del Día del Señor, lo cual está en el futuro, y Juan estaba viendo las cosas de ese día futuro. Pero entre tanto, para calmar nuestras mentes, resolvamos exactamente lo que es el día de reposo.

Hebreos 4 y el reposo verdadero

El día de reposo, como lo conocemos en el Nuevo Testamento, no es el guardar determinado día. No tenemos ningún mandamiento adicional para guardar el día sábado como día de reposo, como tampoco tenemos mandamiento para guardar el primer día de la semana, o sea el día domingo. Aquí está la verdad respecto al día de reposo, lo cual significa «descanso». «Porque si Josué les hubiera dado el reposo (o día de reposo), no hablaría después de otro día, por lo tanto, queda un reposo (el guardar el día de reposo) para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas». (Hebreos 4:8-10-15) ¿Captó Ud. la frase clave en la última parte del versículo 10? «Dios reposó de sus obras».

Dios dio al pueblo de Israel el séptimo día para su día de reposo, en conmemoración de Su propia obra cuando Él creó el mundo y todo lo que contiene, y entonces cesó de crear. Él cesó de Sus labores. El reposó. Estaba muy en orden dar un día de reposo a una gente que estaba toda en un lugar a un mismo tiempo para que pudieran todos guardar un determinado día. Hoy día la mitad del mundo tiene luz, mientras que la otra mitad está en tinieblas, así que eso no funcionaría. Pero eso solamente es un argumento desde el punto de vista natural.

Veamos lo que la Biblia nos enseña respecto a este día de reposo. «Porque el que ha entrado en su reposo…

Esto no es solamente entrar, sino permanecer en el reposo. Es un «reposo eterno», del cual el séptimo día sólo es un tipo. «Siete» es consumación. Ocho, es nuevamente el primer día. La resurrección de Jesús ocurrió en el primer día de la semana concediéndonos la vida eterna y un eterno día de reposo.Entonces podemos ver porqué Dios nos pudo dar un cierto día de la semana como día de reposo. Hemos «entrado» y «permanecemos» en nuestro reposo, lo cual el pueblo de Israel no pudo hacer, teniendo sólo una sombra de la verdadera sustancia que nosotros gozamos. ¿Por qué volver a una sombra cuando ahora tenemos la realidad? La manera de recibir este descanso, o continuo día de reposo, es por la invitación de Jesús. El dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi…y hallaréis descanso (o el guardar el día de reposo, no un cierto día, sino Vida Eterna, reposo) para vuestras almas”. Mateo 11:28 y 29

No importa cuánto tiempo Ud. tiene caminando bajo la carga de su pecado, ya sean diez, treinta, o cincuenta años, o aún más, venga con su vida cansada y agobiada y hallará Su descanso (el verdadero reposo). Jesús le dará descanso. Ahora, ¿Cuál es exactamente el descanso que Jesús le dará?

“Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio”.

¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿A los arrancados de los pechos?

Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo (día de reposo); dad reposo al cansado (o bien, el guardar Su día de reposo); y este es el refrigerio; mas no quisieron oir. Isaías 28:8-12 No es solamente entrar, sino permanecer en el reposo. Es un «reposo eterno», del cual el séptimo día sólo es un tipo. «Siete» pueblo de Israel no lo pudo hacer, teniendo sólo una sombra de la verdadera sustancia que nosotros gozamos. ¿Por qué volver a una sombra cuando ahora tenemos la realidad? La manera de recibir este descanso, o continuo día de reposo, es por la invitación de Jesús. El dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi…y hallaréis descanso (o el guardar el día de reposo, no un cierto día, sino Vida Eterna, reposo) para vuestras almas”. (Mateo 11:28-29).

Somos Parte del Plan

Dr. Norman González Chacón – Sábado 31 de enero de 2021

Medicamentos que Llevan al Consumo de más Medicamentos

Este fenómeno se conoce como “cascada de prescripción”: un medicamento provoca efectos adversos que se confunden con una enfermedad nueva, lo que desencadena otra receta que también crea problemas, dejando a la persona atrapada en un mar de medicamentos innecesarios y potencialmente dañinos. 

Dr. Norman Gonzalez Rivera y Arianne M. Santiago, N.L.

Guias Alimentarias 2025-2030

Dr. Norman Gonzalez Rivera y Christian D. Perez, N.L.

Programa Especial

Dr. Norman González Chacón – Sábado 24 de enero de 2026

Cosas No Antes Vistas

Dr. Norman González Chacón – Sábado 17 de enero de 2026

Mensajes de Juicio

Por Dr. Norman González Chacón – Tema sábado 10 de enero de 2026

No Hay una Iglesia Preparada

Mensaje de los Tres Ángeles – Parte IV

Dr. Norman González Chacón – 2da parte sábado 27 de diciembre de 2025

El Mensaje de los Tres Ángeles parte III

Muchos Cristianos Participan del los Juicios que Caen sobre las Naciones

Se incluye material escrito

Dr. Norman González Chacón – sábado 27 de diciembre de 2025

El Mensaje de los Tres Ángeles de Apocalipsis 14 (material escrito)

Este mensaje está dividido en tres diferentes etapas que pertenecen al Padre (Apocalipsis 14:1), al Hijo, el Cordero (14:4), y a la Espíritu Santa (14:10-11), porque terminan con el fuego y el azufre que se producirá en la fase final, delante de los ángeles y del Cordero. Aquellos que se mencionan allí no aceptaron el reposo divino y laboran todo el tiempo, día y noche, sin descanso. Estos ya tienen la señal de la bestia y de su nombre en sus frentes y en su mano derecha (14:11). La mano derecha es el símbolo de su firme decisión, de su salud y de su alimentación, por la cual laboran continuamente.

Cada una de las dispensaciones y de los mensajes representa una etapa de la historia de la Tierra. Cada dispensación dura dos mil años. Al terminar esas tres etapas, se completan los seis mil años que le fueron dados a Satanás para demostrar sus intenciones en la Tierra. (DTG 32, 608; CS 12, 71,572,593,716,731). Son dos mil años desde la creación al diluvio, dos mil años del diluvio a Cristo, y dos mil años de Cristo hasta su venida secreta (como ladrón) (Mateo 24:40). Un total de seis mil años, al final de los cuales comienza un periodo de otros mil años de reposo divino, en el que los santos salvados, los 144,000, y los santos resucitados estarán en la santa ciudad compartiendo con Cristo ese reposo esperado, anunciado y vivencial para todos los que tomaron la señal de Dios en sus frentes.

De paso, en esa etapa se revisarán los casos de los que no fueron levantados con Cristo en la nube y que eventualmente se perderán. Allí están todas las almas que fueron engañadas por las iglesias nominales llamadas cristianas.

Esos seis mil años que fueron señalados por el Creador para Satanás y para la Tierra maldita (Gén. 5:29) sufrirán las consecuencias del pecado y de la maldad, y comenzarán a deteriorarse en todo. En Génesis 6:6 se confirma el gran disgusto que le causó a Dios la desobediencia humana: “Se arrepintió Jehová de haber hecho al hombre en la Tierra y le dolió en su corazón”. Por esa razón, decidió Jehová acabar con todo. El elemento escogido para ese final fue el agua, y aunque nunca había llovido, Noé anunció la inundación inminente que acabaría con el mundo existente.

Dice claramente la Escritura que solo Noé, su familia y los animales seleccionados entrarían en el arca. (Gen.)

Esos primeros dos mil años fueron una triste y dolorosa experiencia para Jehová Dios, quien tuvo que bautizar la Tierra y sumergirla en las profundas aguas del diluvio para iniciar un nuevo comienzo. Eso fue lo que significó el bautismo por inmersión en agua durante la segunda dispensación. No se suponía que ese ritual se siguiera practicando despues de la muerte de Cristo, pues fue sustituido por la cena del Señor y el nuevo bautismo de la Espiritu Santa.

Una nueva generación iniciada por los hijos de Noé se coló en el Arca por ser la única familia que logró entrar. Es lógico que Noé necesitaba ayuda, y Dios le permitió que su familia lo acompañara. Ese fue el comienzo de una nueva era que, en poco tiempo, comenzó a corromperse nuevamente. La familia de Noé, descendientes de Caín, no respondió efectivamente al privilegio que Jehová les concedió de sobrevivir al diluvio. La experiencia del diluvio no fue disuasiva a la maldad de los hijos de Noé, que por parte de su madre eran descendientes de Caín y de los ángeles malignos que se humanaron y se mezclaron con las generaciones cuyas lenguas fueron confundidas a raíz de la torre de Babel. Todas esas naciones fueron desobedientes a Dios, y sus extremos se vieron en Sodoma y Gomorra y en toda la existencia de la Tierra en la que asentaron sus descendientes. (Apoc. 14:14-20).

Las excepciones a esa maldad persistente fueron Enoc, Abraham, y Lot. Dios los bendijo específicamente, igual que a Enoc, a quien llevó vivo al cielo. Con Abraham, Dios estuvo dispuesto a pactar un acuerdo como compromiso por su lealtad en medio de un mundo en degeneración. Tres ángeles (Gen 18:2), visitaron a Abraham, que fue escogido para el pacto que Dios realizó con él en su tiempo. Como Noé, Abraham estuvo solo para el tiempo en que Dios vio que la maldad de los hombres sobre la Tierra era grande y no habían aprendido las lecciones del diluvio. Esa etapa histórica duró dos mil años desde la creación, y su final fue un juicio divino. Aquellos que vivieron en los días de Noé y de Abraham fueron más parecidos a los ángeles en su forma, gracia y fuerza. Desde entonces, cada generación se ha ido debilitando (S.G. Tomo 1, p. 69).

Los sobrevivientes del diluvio no eran de la descendencia directa de Adán y tenían una genética mixta de los hijos de Caín, de las mezclas de razas que ocurrieron entre ángeles malignos y seres humanos, entre bestias y humanos, y entre los nefilíns que comieron del árbol de la ciencia por inducción del maligno Satanás. Todas esas mezclas degeneraron la descendencia de los hijos de Dios, y se les llamó hijos de los hombres porque fueron el resultado de mezclas no aprobadas por Dios. Los tres hijos de Noé compartían sangre mixta, pues su madre era descendiente directa de Caín, quien a su vez, era hijo del maligno y fue el primer homicida de la historia.

Para que Noé no estuviera solo, fueron salvados del diluvio para ayudarlo en las labores del Arca. Pero no conocieron al Dios de Noé, debido a que su naturaleza mixta no les permitía entender los designios divinos para las generaciones que se levantaron después del diluvio y que no aceptaron al Dios de Noé.

La genética humana, a partir de la experiencia de Eva bajo la influencia del maligno, ha sido uno de los enigmas más grandes y difíciles de descifrar para la ciencia. La forma en que se conjugan los genes de un individuo es tan diferente de cómo se forman en un hermano de padre y madre, que no hay manera de que se produzcan dos individuos iguales, ni siquiera gemelos idénticos que comparten el mismo óvulo. Estas divisiones impiden que una persona sea confundida genéticamente con otra, y no existen dos individuos iguales en todo el universo. Los individuos clonados modernamente son una excepción que no pasará el escrutinio divino.

Esa es una de las razones por las cuales los juicios divinos son específicos y no dan lugar a dudas o equivocaciones. Esa configuración dio lugar a que, a pesar de la persistente tendencia humana de poner su voluntad por encima de las recomendaciones del Creador, surgieran conjugaciones genéticas favorables a Dios, como Abraham y Lot después del diluvio.

No existen muchas de esas coincidencias en las que la genética decide agrupar un máximo de genes compatibles con el Creador, de modo que al sumarse en una persona, resulten en un ser con una constitución y características que, aun sin conocerlo, se hace amigo y colaborador de Dios. No son muchos, pero son los que han escrito la historia que favorece la causa divina de la justicia y que le devuelven al Creador la confianza en la familia humana, y a la familia humana, la confianza en su Dios. Esos son los señalados, en base a su genética, para aceptar al Señor y salvarse.

Gracias a esa disposición genética que recompone la configuración original y restaura las tendencias naturales del cuerpo en regenerarse en todas las áreas vitales, han existido hombres y mujeres como Abraham, Lot, Moisés, David, Ester, María y otros que respaldaron a Dios con su comportamiento en la Tierra. Fue para esos que Jesucristo hizo su gran sacrificio, que al cumplirse los 4,000 años terminaron con los rituales de sangre, la matanza de animales y la continua pecaminosidad del hombre. (DTG 609).

Otros 2,000 años de evangelismo cristiano y profecía nos llevaron al año 2000 de la era cristiana, cuando se debía cumplir la promesa de la venida de Cristo a buscar a su pueblo, pues se completaban los 6,000 años de la semana milenaria. Se cumplieron los 120 años de Noé en la última fase profética en la que se debía dar el mensaje de los tres ángeles de Apocalipsis 14, Y Cristo no ha venido a buscar a su pueblo, a pesar de que han pasado 26 años más de los 2,000 que constituyen la era cristiana.

Esta inexplicable situación pone al pueblo de Dios trabajando duramente durante el reposo de los 1,000 años, que debieron haber comenzado cercano al año 2000. Y aun así, el pueblo de Dios no está preparado para subir a la nube con Cristo, con los 144,000 y con la Espíritu Santa y sus ángeles comisionados que han luchado y cuidado el rebaño para librarlo de los lobos rapaces que lo tienen cercado y amenazan con gran ferocidad en un mundo totalmente desquiciado que ha sido juzgado y hallado falto.

La demora del Esposo, al año 2026, lleva 26 años de atraso. Y la novia, que representa a la iglesia, no está preparada aún; la novia no está en el altar para la ceremonia de bodas. Hay gran intranquilidad y consternación en el cielo: los ángeles van de un lado a otro tratando de despertar a las vírgenes dormidas, mientras las lámparas sin aceite se van apagando al filo de la medianoche.

Es justo a la medianoche cuando se oye la voz del profeta: “He aquí, el esposo viene; salid a recibirle” (Mateo 25:6). La parábola es clara y precisa: “Y mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas, y se cerró la puerta”. En Apocalipsis 16:15, el Señor aparece a la medianoche como ladrón, cuando nadie lo espera durante la sexta plaga, y pronuncia unas palabras muy significativas que aluden a una iglesia en particular: la iglesia encontrada durmiendo desnuda. “Bienaventurado el que vela y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo y vean su vergüenza”. Se trata de la iglesia de Laodicea, que está ciega y no puede ver que está desnuda; duerme plácidamente sin percatarse de la realidad de lo que ocurre a su alrededor.

¿Es esta la causa de la demora y la razón del atraso que ha ocasionado la misma? No tiene excusa. La puerta que quedó atrás en la iglesia de Filadelfia, donde el Señor aguardaba, ha sido cerrada por el mismo ángel que cerró la puerta del Arca de Noé en su tiempo.

No sabemos si, al cumplirse los 6,000 años, se ha cerrado la puerta por la cual los creyentes fieles y verdaderos entraban en el reposo divino. Si el Señor usa la misma analogía que dio a los discípulos en Mateo 24, refiriéndose a los tiempos de Noé, es posible que los que no acudieron a la puerta en la iglesia de Filadelfia hayan quedado fuera, pues la puerta se cerró a la medianoche.

“Procurad entrar en el reposo divino” (Hebreos 4:11). En Eclesiastés 3:15 se declara: “Lo que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya”. Este versículo sugiere que todo lo que ocurre tiene un patrón recurrente y que Dios está involucrado en el tiempo, buscando restaurar lo que ha pasado. Para Dios, el pasado y el futuro ya se encuentran bajo su dominio. Entrar en el reposo divino es equivalente al descanso que cada noche tomamos para reponer las energías del trabajo diario, y al descanso del séptimo día. Cada semana que termina en el descanso sabático nos asegura larga y fructífera vida sobre la Tierra. No debemos olvidar que los que toman la señal de la bestia o de su imagen no tienen reposo ni de día ni de noche (Apoc. 14:11).

El asunto del reposo es grandemente significativo porque comienza en Génesis y termina en Apocalipsis. Por lo tanto, los que mueren en el Señor son bienaventurados porque “descansan de sus trabajos, pero sus obras siguen con ellos” (Apocalipsis 14:13).

Los tres mensajes de Apocalipsis 14 cubren los 120 años de la predicación del Noé de la tercera dispensación y anuncian eventos sobresalientes específicos a cada etapa. Por ejemplo, aparece el Cordero sobre el Monte de Sion con los 144,000, que no se han contaminado con los mensajes falsos de las iglesias cristianas. Seguidamente aparece el primer ángel volando con el evangelio eterno para predicarlo a todo el mundo. Ese fue el comienzo de la tercera etapa, que tuvo un inicio fallido en la segunda y fue cumplida por Jesús mismo y los apóstoles en la última fase de la segunda dispensación y en la primera fase de la tercera. De ahí en adelante, la iglesia cristiana, atestada de errores doctrinales, incumplió con la comisión evangélica de Marcos 16:15 y se dedicó a rebajar las normas del evangelio para ganar feligresía y crecer en el mundo.

El segundo ángel anuncia la caída de esa confusión en la que se envolvió la iglesia en general, y su fornicación la llevó a extremos que afectaron al mundo, que se envolvió en sus enseñanzas, y perdió el camino de Jesús en su santuario.

Dios tuvo que llamar a un profeta para dirigir los destinos de la última etapa hacia un final feliz. Esta vez escogió a una mujer joven, casi una niña, para llevar a cabo la fase final de los destinos de la iglesia que se suponía predicara el mensaje del tercer ángel.

¿Por qué Dios no llamó a un hombre como hizo en el pasado? Porque la última etapa de la predicación del mensaje final al mundo estaba dirigida por la Madre Divina, o la mal llamada “Espíritu Santo” por la iglesia cristiana, que entre los errores que introdujo en el evangelio, le cambió el género a la tercera persona de la divinidad. Por la tradición machista de monjes, pastores y sacerdotes, se cometió lo que Jesús denominó con toda propiedad como el único pecado imperdonable por sus consecuencias funestas y fatales para la iglesia: “Todo es perdonable menos faltarle a la madre”. Aún hoy, en la fase final de la historia, la iglesia rehusa otorgarle el pastorado a la mujer.

Las consecuencias de ese gran error teológico costarán muchas vidas de familias enteras que se perderán porque nunca tuvieron, en las iglesias, el conocimiento del plan divino para unir la familia del cielo con la familia de la Tierra en una sola familia. (DTG 774).

Tampoco se le dio oportunidad al precioso mensaje que une a Cristo en matrimonio con una mujer terrenal. Esta boda, anunciada en el Apocalipsis, es el acontecimiento cumbre de los planes divinos, y la iglesia lo ha ocultado a la hermandad por no elevar a la mujer al sitial que le corresponde en la creación.

Por ser la dispensación de la Espíritu Santa, el Señor escoge a una mujer como profeta y le da los mensajes más sublimes de la historia del universo, para llevar a cabo la fase final de la predicación del evangelio que prepararía un pueblo para encontrarse con su Salvador. En sus más importantes mensajes, ella señala la unión firme y eterna de las dos familias: la familia del cielo y la familia de la Tierra. En su primera visión, Dios escoge con su propia mano 50 pasajes de las Escrituras y se los entrega a la profeta para que la iglesia del fin no dudara ni flaqueara en el camino que le restaba hasta la venida de Cristo. Esos 50 pasajes constituirían una guía segura para acompañar a la iglesia desde 1844 hasta la venida de Cristo sin desviarse del camino trazado.

De más está señalar que los dirigentes de la iglesia, empeñados en crecer como las denominaciones de donde vinieron, no hicieron caso de los mensajes ni de la mensajera escogida. Al día de hoy, 180 años después, la dirección de la iglesia no reconoce sus errores, no ha enseñado el mensaje escogido por Dios para acompañar a su pueblo, ni siquiera ha enseñado ni publicado su aparición entre las primeras visiones.

Esto ha impedido que el mensaje del tercer ángel sea difundido con la fuerza de la Espíritu y que haya un pueblo preparado para ascender con el Señor.   ¡AMËN!

La revelación del misterio escondido.

Con la excepción de Mateo y Lucas que tenían instrucción relativa a su trabajo, que realizaba antes de que Jesús los llamara, los apóstoles eran judíos que solo conocían las tradiciones rituales de la religión oficial que se llevaba a cabo cada día en el templo, o santuario. Muchos de los ritos que el catolicismo practica hoy día, vienen de la interpretación vaticana de esas costumbres del sacerdocio judío, que constituía la práctica oficial del templo. Muchos de los ritos actuales del catolicismo siguen un patrón similar a la práctica judía y a la celebración de las fiestas sagradas: Pascua, Pentecostés y Cabañas, o tabernáculos. 

El misterio: Mateo, 13:11. Romanos 16:25, Primera de Corintios 2: 6-16, y 4:11; Efesios 1:9-11, Colosenses  4:3, Colosenses 1:24 al 27, y  2:1-3, 9. Efesios 3. 1-12, y Segunda de Tesalonicenses 1:7.

El Apóstol Pablo estando en prisión, entendió el propósito de su encarcelamiento, y aprovechando la oportunidad, escribió a las iglesias, cartas apropiadas a cada necesidad. En todas, curiosamente, menciona la dispensación del misterio escondido. Este misterio. Lo develó Cristo a los discípulos en Mateo 13:11, muy discretamente, para no crear más disensión entre los discípulos y en los fariseos y Saduceos, que procuraban eliminar de la mente de los judíos la naturaleza de Cristo y del Espíritu que tomó su lugar a raíz de su ascensión gloriosa. Cristo constituía un misterio para ellos, pero su presencia era conocida y anunciada en cada servicio del santuario. Sin saberlo, el sumo sacerdote que anunciaba al cordero que terminaría en el sacrificio continuo, estaba señalando a Cristo.

Los judíos esperaban un Salvador que los liberara del yugo romano que los oprimía: un Libertador político que dirigiera una rebelión que sacara a los romanos de su territorio. La predicación de Jesús que se detalla en Mateo 13, es una proyección profética de lo que la iglesia naciente, fruto de su labor misionera y de los apóstoles, realizaría entre las multitudes que lo seguían.

“Mi reino no es de este mundo”, dijo. Y eso le causó la sentencia de muerte. Juan, 18:36. “No con ejército, ni con fuerza”. Zacarías. 4:6.

En Mateo 13:11, Jesús les advierte que en las parábolas, les revela secretos que han estado escondidos desde la fundación del mundo. ¿Qué secretos son esos que a la iglesia cristiana no le ha interesado descubrir? Mateo fue el discípulo que entendió el mensaje de las parábolas y pudo escribirlas en propiedad, para nuestra trascendencia.

La primera parábola de ese capítulo 13 de Mateo, separa los diferentes tipos de oyentes de la palabra, y los divide en cuatro grandes grupos: Son cuatro tipos de creyentes que responden de manera diferente al oír el mensaje de la palabra. Pero uno solo de los grupos lo entiende adecuadamente, y aún así, no todos lo entienden por igual: Unos a un 30%, otros a un 60%, y la minoría,  a un 100%. En esto, cada persona que oye y acepta el Evangelio, da su fruto; Pero en la medida que lo entiende, lo practica, y lo comparte.

En nuestra experiencia, vemos esta parábola cumplirse, tal como Jesús la presenta.  Cada individuo tiene una forma y manera de comprender y practicar el Evangelio. Unos al 100%, otros, al 60%, y la mayoría al 30% es una matemática divina que se basa en los principios propios del Evangelio mismo y en el imterésque cada creyenteponga en su estudio.

Después de escuchar esta parábola, los propios discípulos de Jesús le preguntan: ¿Por qué les hablas por parábolas? La contestación de Jesús nos sorprende cada vez que lo analizamos; “porque a vosotros os es concedido saber los misterios del reino de los cielos, más a ellos no les es concedido”“Porque a cualquiera que tiene se le dará y tendrá más. pero al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas, porque viendo, no ven, y oyendo, no oyen ni entienden”. De inmediato, Jesús les cita la profecía de Isaías 6:10 que dice: “De oído oiréis. Y no entenderéis, y viendo, veréis y no miraréis”. 

Esta profecía indica que el corazón de este pueblo está engrosado. (forrado de grasa). O lleno de grasa; Y sus oídos oyen pesadamente, y de sus ojos padecen de ceguera, porque guiñan los ojos para poder ver. El Maestro no quiere que bajo esas condiciones, oigan y vean, y del corazón entiendan, y se conviertan, y tenga que sanarlos de sus enfermedades provocadas por el consumo de grasas animales.

Este no es el tipo de candidato que Jesús permite en su reino. De inmediato, les explica la parábola en detalle: En la segunda parábola les habla del hombre que sembró su campo de buena semilla. Pero vino un enemigo por la noche, y sembró cizaña entre el trigo bueno, y luego se fue. Aquí Jesús, muy sabiamente, les pinta la realidad. De acuerdo al cuadro que se produce cuando el enemigo siempre deambula en los corazones de los buenos creyentes y crea la duda y la incertidumbre. Cada una de las siete parábolas de Mateo 13, es una experiencia diferente en la realidad del mundo que vivimos y del Evangelio que predicamos. Aún en el orden en que Jesús los va mencionando, establecen un precedente cronológico espectacular pues marcan la profecía del tiempo en el Apocalipsis, y abundan en  la experiencia del pueblo de Dios. Es el transcurso de la época y de las circunstancias que vive y vivirá la iglesia que él vino a levantar. 

Las siete parábolas en su orden, son: 

  1. Los diferentes terrenos en que cae la palabra, y su efecto en cada uno de los cuatro tipos de oyentes.   2.
  2. La mala semilla que el enemigo siembra entre la buena, es la misma cizaña que sembró en todas las ocasiones anteriores.

3.El evangelio es como el grano de mostaza, que siendo una de las más pequeñas semillas, se convierte en un grande y frondoso árbol en el que las aves de rapiña hacen sus nidos.

4. El Reino de los cielos es como la levadura que una mujer puso en tres masas de harina. 

5. El reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en un campo…

6. El reino de los cielos es semejante al hombre tratante de perlas… 

7.El Reino de los cielos es semejante a la red que, echada en la mar, captura toda clase de peces. 

Jesús resume las parábolas aclarando el concepto:

“Todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.” Mateo 13:52.

Nuevamente debemos volver a la quinta parábola que señala al reino de los cielos que es comparado por Jesús a un tesoro escondido en el campo, que un hombre descubre y va, y vende todo lo que tiene y compra aquel campo para obtener el tesoro y hacerlo suyo. Ese tesoro, Al comprar el campo le pertenece legalmente y nadie se lo puede negar. Todo maestro y estudiante de las Escrituras debe saber sacar de ese tesoro cosas nuevas, así como es capaz de sacar lo viejo. junto con lo nuevo, y usarlo para instruir a sus estudiantes con nuevas y frescas verdades del reino.

El propósito de las parábolas es según el verso 35 del capítulo 13, que el Señor revelará, en las parábolas, cosas que han estado escondidas desde la fundación del mundo. De acuerdo al significado de las parábolas, hemos identificado siete (7) de los misterios que habían estado escondidos para la iglesia, desde antes de la fundación del mundo.

Desde la primera parábola encontramos cosas nuevas. Que no han sido enseñadas en las iglesias cristianas. 

1. Primeramente, podemos ver la obra del maligno sembrando la mala semilla en el cielo de Dios. Esa semilla creció y arrastró una tercera parte de los ángeles del cielo, (Apocalipsis 12:4-9) En primera de Tesalonicenses 5:23, añade: Vuestro espíritu, alma y cuerpo sean guardados del enemigo. Esas tres divisiones nos indican la naturaleza del ser humano en esas tres fases diferentes.

2.Debido a que el maligno tuvo resultados aceptables para él, vio que podía aplicar ese mismo principio de la semilla a otras acciones, las puso en práctica de inmediato. Así sembró la mala semilla en el corazón y en la mente de Eva y la convenció para que probara del fruto prohibido. No solo. probó ella, también convenció a Adán para que lo comiera. Esa mala semilla de uvas prohibidas, trajo una gran maldición sobre la tierra y sobre ellos mismos. Todo cambió a raíz de esa siembra maligna. (Marcos 4:23-25)

3. Al comer la uva prohibida, Eva se embriagó y accedió a las intenciones del maligno que después que sembró la mala semilla en su mente, ahora, bajo los efectos de la vid embriagante, accede a sembrar la mala semilla en su vientre. La mala semilla produjo su fruto y el primer hijo que nace de ese engaño es hijo del maligno, (1era. de Juan 3:12 al 18). Los resultados fueron funestos porque causaron la muerte al hijo inocente de Adán, Abel. Esa violación fue mas allá de lo que parece, al ella acceder, contaminó toda la tierra con sangre. La maldad se reprodujo rápidamente causando tanto daño, que se arrepintió Dios de haber creado al hombre sobre la Tierra. (Génesis 6:6). Y le pesó grandemente en su corazón. 

4.La introducción de la mala semilla o cizaña en la tierra, trajo grandes males a la humanidad. Cuando los obreros de la viña le preguntan el Señor, si quiere que ellos vayan y arranquen las semillas de cizaña del huerto de Dios, El Señor contesta que no. Que la dejaran crecer hasta el día de la siega. Ese día la cortarán y la atarán en manojos para ser quemada. Sería atada en manojos; ese es el símbolo de grupos, sectas, o denominaciones religiosas.

5.La mala semilla se propaga fácil: La introducción de la mala semilla o cizaña en la tierra, ha causado grandes males a la humanidad. Cuando los obreros de la viña le preguntan el Señor, si quiere que ellos vayan y la arranquen, el Señor contestó que no. Que lo dejaran crecer hasta el día de la siega. Ese día la cortarían y la atarían en manojos para ser quemada.  El sembrador tiene que comprobar el daño. Eva tuvo que esperar 1,550 menstruaciones, (130 años) antes de volver a concebir; esta vez al primogénito de Adán, Set. La mala semilla fue sembrada por el enemigo en la palabra y la verdad fue adulterada. (Mat. 13:30)

6. Se adulteró la ley. Se cruzaron las razas y las especies, los hijos de Dios con ángeles malignos, con animales salvajes y con bestias; Mezclaron las semillas, hibridaron las plantas medicinales con plantas venenosas; Muchas de las plantas medicinales se volvieron tóxicas en alto grado. 

7. La confusión reinó en todas las ciencias humanas. Pues las ciencias de Dios quedaron en el tintero sin ser descifradas, entendidas, o enseñadas, hasta el día de hoy. El árbol del conocimiento de las ciencias del malo dominó la escena de la tierra por completo, y la siembra ha sido alterada, manipulada, injertada, hibridada, y adulterada al extremo: que todos están confundidos y no pueden distinguir lo verdadero de lo engañoso. El trigo bueno tendrá que crecer junto a la cizaña hasta el día de la siega.

La verdadera ciencia del Creador fue retirada de la tierra, y los hombres han tenido que trabajar con la ciencia del mal porque los (7) siete dones espirituales que el Señor de la viña le entregó a la Iglesia apostólica, le fueron también retirados. Cuando la iglesia apostólica cristiana se corrompió con las tres doctrinas de error que una mujer. (Iglesia) puso, levadura en ellas. Esas tres masas de trigo bueno fermentaron toda la masa del evangelio para que creciera infatuado con aire y no con el Espíritu divino.

Todo el capítulo 13 de Mateo se resume en una comprensión significativa que ilustra el fin desde el principio, y crea la interrogante: ¿De dónde tiene Éste esa sabiduría y estas maravillas? ¿No es este el hijo del carpintero? (Mateo 13:54)

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