¿Adelantos de la Ciencia o Atrasos Monstruosos?

Por: Dr. Norman González Chacón

Los primeros niños genéticamente modificados en la historia de la humanidad: Dos niñas gemelas que nacieron con copias de genes alterados. El gen CCR5, que los científicos esperan que las hagan inmunes al virus de HIV. Aunque la intención del investigador es loable, y parece tener justificación, los resultados de manipular la genética, de romper leyes de la bioética, de ignorar documentos científicos, y no informar claramente a los padres de las criaturas y a las autoridades pertinentes las consecuencias de ese tipo de experimentos, si no resultan exitosos, ha llevado al científico chino He Jiankul, a la cárcel.

Editar el genoma humano es el sueño de muchos científicos, y crear inmunidad a muchas enfermedades, es un sueño que desvela a la comunidad científica de todo el planeta. Ahora bien, lograrlo es una terrible pesadilla que tiene que vivir antes de lograrlo, si es que algún día lo puede lograr, y en el interín, los experimentos hasta ahora, no son muy halagadores. La humanidad corre un grave peligro de que se disloque el genoma hacia extremos que luego no puedan ser controlados desde ningún laboratorio, como ha ocurrido con los virus de la serie H1N1 y del COVID 19. Las especulaciones que dan lugar a los cálculos de lo que pueda ocurrir, son tantas y tan variadas, como de genes que se pueden afectar y multiplicarse en generaciones futuras, en terribles anormalidades que puede dar lugar a seres monstruosos, o deformaciones físicas o mentales como las que han ocurrido como consecuencia del uso de ciertas drogas.

El abanico de posibilidades de este tipo, es tan amplio que no es posible para la ciencia calcular o predecir las posibilidades que de estos experimentos se puedan dar en los diferentes individuos que resulten afectados, y/o en sus generaciones futuras. Las mutaciones incidentales y accidentales que pueden ocurrir, son tantas y tan variadas que no se pueden predecir científicamente. Los experimentos de esta naturaleza que se han realizado en animales han producido monstruos que ha habido que matar para evitar el daño subsecuente a otras generaciones y a los mismos. Hay que tener en cuenta, que un solo cambio en el genoma, de un solo gen, crea una serie de cambios que se reproducen o manifiestan en diferentes áreas y se multiplican a través de las generaciones subsiguientes.

Nos arriesgamos a que la manipulación científica de algo tan crítico como el genoma humano, traiga una nueva serie de situaciones inesperadas, con cambios que afecten los cromosomas y que creen en las personas, los mismos monstruos que se han podido ver en animales de experimentación. Todos los científicos que conocen el funcionamiento del genoma están de acuerdo, en que un solo cambio que se realice, puede alterar toda una familia generacional. El problema es que al principio, como puede ocurrir al administrar terapia genética, ya sea a través del uso de vacunas, o de algun otro tratamiento, los cambios serán sutiles y muchas veces podrán manifestarse con los años, desconectando los síntomas o cambios de la verdadera causa de dichos daños.
El experimento de este científico joven, lo ha llevado a sufrir tres años de cárcel, por las implicaciones de su experimento, que nadie puede predecir las consecuencias buenas o malas y que en este caso, no han sido las deseadas. Se sabe lo que ocurrió con la oveja clonada Dolly, que fue uno de los primeros experimentos de clonación de este tipo en el mundo. Murió de repente sin saberse a ciencia cierta lo que le causó esa muerte temprana, cuando el original del cual se hizo el clón estaba viva todavía y muy saludable. Cosas similares han ocurrido con conejos de experimentación que han nacido con anormalidades inesperadas, como el de una lengua tan larga que se le salía de la boca y no podía controlar. Estos son los cambios que resultan de intervenciones en el genoma que pueden afectar el cerebro, las neuronas y todos los sistemas.

De acuerdo a Greely, otro científico que ha escrito un libro sobre las implicaciones a corto y a largo plazo del experimento de Jiankul, abre una interrogante sobre las consecuencias a largo plazo de un gen editado y que ha sido introducido como parte del genoma a una persona. ¿A cuántos individuos, o grupos familiares va a afectar y de qué manera? Nadie puede contestar esta pregunta, pues los defensores de la investigación, que generalmente son los mismos que realizan los experimentos, no pueden predecir las consecuencias de una sola dislocación planificada de un gen, o la intervención mínima en uno de los cromosomas. Se conocen los resultados de un gen defectuoso, que sin la intervención del científico, y por diferentes causas y circunstancias, puede causar una trisomía o una anormalidad como lo son los diferentes síndromes que existen. Éstos son responsables de anormalidades o defectos de nacimiento como lo son el Síndrome de Down (Trisomía 21), y muchos otros síndromes que ocupan un porciento considerable de la población general del mundo.

La pregunta es: ¿Cómo pueden los científicos superar a la naturaleza y producir efectos similares a un síndrome sin que resulte en una condición negativa de salud o una incapacidad permanente? No hay manera de garantizarlo pero ellos, los científicos, no lo entienden, porque en su preparación en las ciencias, no toman en cuenta la individualidad bioquímica que Dios le da a cada ser humano para su identificación en los registros celestiales. La justificación de todo científico que entra a manipular el genoma, es justificable para todo el que cree que la ciencia es todopoderosa y que actúa siempre en beneficio de la humanidad. Este tipo de acción está bien justificada para los que creen en la evolución y constantemente buscan la manera de mejorar lo que Dios hizo: “Y vio Dios que era bueno”. Para aquellos que creen en un hombre evolucionado, cualquier estado del hombre y la mujer son buenos. Para los que creemos en un Dios perfecto, que manifiesta Su amor en toda la creación, queremos llegar a ser “perfectos, como nuestro Padre que está en los Cielos es perfercto”.

Muchos científicos obran con esa justificación, pero su objetivo principal es obtener fama, lograr financiamiento para sus invenciones, y finalmente obtener un buen premio de ciencias que le permita tener suficiente dinero para vivir y seguir jugando a Dios, en su laboratorio, y seguir creando quimeras que a la larga, nada contribuyen al bienestar humano. Al contrario, muchas veces, esos experimentos degradan la obra divina de la creación, y lo que producen son monstruos. Uno de estos experimentos recientes, trata de crear un híbrido, simio-humano, con la idea de descubrir cómo se realizó la supuesta transición del animal al ser humano o del mono al ser humano, en la llamada “evolución de las especies.” La muy nombrada embriogénesis, es la meta de muchos científicos que cruzan animales con humanos para supuestamente obtener órganos de reemplazo para suplir la gran demanda que existe en todo el mundo.

https://www.nature.com/articles/d41586-021-01001-2

Mi opinión es que ésta pérdida de tiempo y de dinero que se lleva a cabo en muchos centros de investigación en el mundo, y que parte de mentes que no respetan la creación perfecta de Dios, ni tienen otra meta que no sea la fama y la fortuna, constituyen una muy buena excusa para jugar a Dios creando todo tipo de monstruosidades con fines comerciales. Es así como crean o crearon pollos con 4 patas y caderas y 6 pares de alas, para complacer a la industria que vende más de estas piezas que del resto del pollo. Así también, han creado embriones de cerdo con células humanas para lograr cultivar en cerdos, órganos para ser trasplantados a seres humanos y que sean aceptados por el organismo. Para eso, tratan de desbloquear los secretos del desarrollo temprano del ser humano. Debido a que el Instituto nacional de la salud, no financia quimeras científicas, muchos de estos científicos como Carlos Izpisua Belmonte, buscan financiamiento en empresas y fundaciones privadas que asignan fondos a ese tipo de investigación, a cambio del control eventual de la investigación. El Instituto californiano para medicina regenerativa es una de esas instituciones que asignan fondos para todo este tipo de investigación quimérica.

Nuevamente insisto, en que la mente satánica va más allá de las fronteras de la realidad y de la creación divina del cuerpo humano y de los animales. Desde el principio de la historia del mundo, que aún está por cumplir 6,000 años, los seres humanos/reptilianos, descendientes de la rebelión, han tratado de crear ese tipo de monstruos mezclando razas de diferentes animales con seres humanos y entre ellos. Cuando estudiamos la mitología de las razas primitivas, vemos cómo desde mesopotamia en adelante, se crearon dioses, mitad animales y mitad humanos para complacer el instinto de la rebelión en desfigurar la obra perfecta de Dios en la creación. Son muchos los híbridos creados en la mente y algunos permanecen con nosotros hoy día.

Esa misma inquietud que mueve a los científicos en el laboratorio a crear vida extraña, es el mismo interés que movió a los antiguos a crear sus diferentes dioses de películas del espacio. Noten, cómo los productores de cine, manejan ese tema con todo lujo de detalles, y lo presentan de tal manera, que las mentes de los niños que crecen, y de muchos adultos no entrenados en el Evangelio de la creación, lo creen y lo asimilan como una realidad existencial. Para este tiempo, y después de ver muchos de estos filmes de ficción, y de estudiar repetidamente en la escuela y en la Universidad, la teoría de la evolución de las especies, muchos que se dicen ser teólogos cristianos, creen en esa satánica invención, y la defienden como una realidad, a pesar de lo claro que el Génesis presenta el relato de la obra creadora del gran Maestro en el principio.

Esas son las nuevas enseñanzas de las escuelas de teología que cada vez se hacen más nominales. Para complacer a todo el mundo no cristiano, han vendido su primogenitura y se han alejado de los principios básicos del Evangelio. La teología moderna ha ido llevando a la Iglesia tradicional a una mundanalidad teórica y la ha ido alejando de la realidad histórica de la creación y del origen del pecado y de la maldad. Por esa razón, la Iglesia cristiana ha perdido su poder de convencer al mundo del cambio que debe dar, ha perdido el poder que el maestro le dio de sanar a los enfermos, de transformar vidas, y de ser cabeza de la sociedad. Está en la cola y no es respetada como autoridad. Los los pastores y sacerdotes de este tiempo, se parecen mucho a los del tiempo de Jesucristo que diezmaban la menta y el comino y menospreciaban lo más importante, que es la ley, y la justicia, y la misericordia, y la fe (Mateo 23:23, Lucas 11:42). Estas palabras del Maestro, a los escribas y fariseos de su tiempo, aplican perfectamente a los ministros y sacerdotes de este siglo que vivimos. Los conceptos y la cosmovisión moderna, se ha alejado de la realidad creacionista y permite que la ciencia y los científicos dominen la mente de la gente con filosofías falsas, con esperanzas fundadas en teorías que nunca se comprueban, en investigaciones pre-digeridas a resultados cuestionables, a expectativas de curación que nunca se realizan, a experimentos con drogas químicas que no curan, a vacunas que no funcionan, a cirugias innecesarias, a trasplantes de órganos innecesarios, a tratamientos de quimioterapia que son devastadores para la mayoría de los que las reciben; y a eso le llaman: adelantos de la ciencia.

Si la gente pudiera ver y descubrir el verdadero impacto negativo de las drogas tóxicas y cirugías innecesarias, sobre su estado de salud natural, repudiaría con toda la fuerza de su intelecto cada uno de estos procedimientos innecesarios.

Si la Iglesia cristiana hubiera enseñado el plan divino para la familia humana, nada de eso hubiera prosperado en el mundo. Pero la misma Iglesia, que debió combatir las drogas tóxicas, adoptó médicos y hospitales en su seno. Engañada por el enemigo de las almas, cedió su lugar en la curación de los enfermos a los hospitales. Ese fue el patrimonio más grande que el Maestro le concedió a sus discípulos de todas las épocas. Ahora, ni la Iglesia ni los médicos, pueden curar las enfermedades crónicas que sufre la humanidad, y en vez de curar el órgano o los órganos enfermos, recurren a trasplantes y cirugías extirpatorias para alargarle un poco más la vida a los incautos, que con órganos donados, creen que están curados del mal original. Una vez mas, la atrevida e incesante investigación científica, corre por el carril contrario en contra de la Voluntad Divina, y choca de frente con la realidad que presentamos, y que muy pocos ven y denuncian.

Si usted es capaz de entender lo que aquí exponemos, es debido a que todavía no se le ha cerrado la puerta de la misericordia divina, y puede entender las razones que exponemos para evitar caer en un hospital. (Aunque hay gente, que les place estar en los hospitales y se sienten orgullosos de mostrar las cicatrices de todas las operaciones quirúrgicas que han recibido, y se atreven a darle gracias a Dios por el transplante que le realizaron.) Para ellos, ese es el gran adelanto de la ciencia moderna, que a su manera, les salvó la vida. Si la Iglesia les hubiera enseñado a cuidar sus órganos vitales, nunca los hubiera arruinado, ni hubiera necesitado un trasplante.

Un órgano enfermo, un fallo renal, un hígado graso, o con cirrosis, un corazón agotado, unas arterias obstruidas, tienen remedio a través de la medicina divina y natural que el maestro utilizó en su último milagro, cuando untó lodo en los ojos del ciego de nacimiento. Este milagro sentó las pautas de una nueva y novedosa forma de curar a los enfermos que sería la metodología que seguirían los discípulos de ahí en adelante: El Señor mezcló los elementos de la tierra con los cuales creo el cuerpo humano, con la saliva Divina que es la Palabra que sale de la boca de Dios, y al mezclarse con los elementos de la tierra, permite que los que nacieron ciegos y no tuvieron la oportunidad de ver, hagan el más grande experimento de las ciencias divinas: la curación de las enfermedades y defectos físicos con los cuales todos nacemos por herencia, y los que ocurren como consecuencia de nuestro incorrecto estilo de vida y de alimentación.

Todas las enfermedades que nos auto-infligimos con nuestro estilo de vida y de alimentación, tienen remedio y pueden curar al cambiar a una vida diferente: Amparados en las leyes divinas de salud y vida, los señalados para salvación, curan totalmente, y sanan de todo mal físico que han adquirido por ignorancia a la única medicina.

La única medicina que los señalados necesitan, es la de los elementos de la tierra y su Palabra. Aunque nos equivoquemos en el tipo de tratamiento, o en la planta medicinal indicada por la botánica, o por el naturopata que la recomienda, o en la dosis que necesitamos, o en la secuencia que la tomemos, el proceso curativo será efectivo en la medida de la fe con la que lo realicemos. Leamos el texto del ciego de nacimiento de Juan 9: Veamos como Jesús despertó la fe del que nunca había visto la luz, del que vivía mendigando a la puerta del templo en las tinieblas eternas de una vida sin sentido. Pero ese ciego, con su intelecto, vió la oportunidad de ver con sus propios ojos, y salió a un lugar distante de donde él acostumbraba caminar, para hacer lo que el Maestro, (que hasta ese día era desconocido para él), le indicó que hiciera, y lo hizo. Caminó todo el trayecto y cruzó toda la ciudad para ir y lavarse a la fuente de agua que Jesús le indicó.

La fe de ese ciego, con los elementos de la tierra en sus ojos, realizaron el milagro más grande de la historia: Que un ciego de nacimiento viera, sin un transplante de córnea. Este milagro, o muchos similares, debieran estar repitiéndose a diario en cada Iglesia cristiana del mundo. Pero el enemigo de las almas, no quiere que la gente conozca el poder de Dios en la obediencia a sus leyes y mandatos. Todo lo contrario, le inyectan drogas venenosas y los refieren al hospital donde lo intoxican aún más, lo desmembran y lo confunden con más exámenes y drogas que no curan. Esa es la medicina que no cura, pero que le satisface al enemigo de las almas, y le hace creer a la gente que están curando y si el paciente muere, le dicen a los familiares “hicimos todo lo que pudimos”.

Perspectiva de Género Sus Implicaciones Sociales y de Salubridad

Por: Dr. Norman González Chacón

La perspectiva de género, según la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres y los Hombres, permite mejorar la vida de las personas. Esta perspectiva, ayuda a comprender más profundamente, tanto la vida de las mujeres como la de los hombres, y las relaciones que se dan entre ambos.

La Fundación Misión de Sanidad Sustentada, (Según sus siglas: “MISAS”), tiene una importante misión que cumplir en la sociedad moderna y en sus diferentes aspectos sociológicos de salubridad, de alimentación, de perspectiva de género, de educación, de comportamiento social, y de la espiritualidad libre, de los seres humanos. La visión panorámica de estos diferentes temas, y los problemas sociales que sufre el mundo, tienen un origen común que MISAS, trata de explicar y mejorar en su misión. Por esa razón, trata asuntos que puedan resultar ser altamente controversiales para muchos, pero, que por la necesidad misma del conocimiento y reconocimiento del problema, se analizan desde una perspectiva misionera de amplia cosmovisión y de empatía con todos. 

MISAS no hace excepción, ni discrimina por raza, color, género, nacionalidad, religión, o creencias particulares de clase alguna. 

La OMS dice que sexo, se refiere a las características biológicas y fisiológicas que definen a varones y mujeres. La Biblia señala que: “Varón y hembra fueron creados.” Estas son las dos categorías sexuales identificadas por los cromosomas  XY y XX. Estos son los indicadores biológicos de varón y mujer en base a sus cromosomas, sus funciones endocrinas normales y los genitales internos y externos. Los últimos avances de la ciencia genómica nos aseguran que las tendencias homosexuales no se pueden identificar por los cromosomas. Éstos responden directamente al sexo biológico. Según la Organización Mundial de la Salud, género se refiere a los roles socialmente construidos por los defensores de las mujeres, los comportamientos, actividades, y atributos, que una sociedad dada considera apropiados para los hombres y mujeres que la constituyen. 

De acuerdo a nuestro estudio, y más de cinco décadas de experiencia al respecto, las demás expresiones del sexo no biológico, son tendencias que no se derivan de cambios cromosomáticos, más bien, ocurren por desbalances hormonales que pueden controlarse con hormonas, hacia uno u otro sexo biológico. Algunos nacen con las tendencias preferenciales al sexo opuesto al que nacieron biológicamente, porque la saturación hormonal de la madre durante el embarazo, despues de la definición del sexo por los cromosomas, fue factor dominante en la identidad genérica preferencial. 

En otros casos, ciertos tratamientos con drogas esteroidales, el tabaco, y otras drogas estimulantes que alteran la tiroides. Las hormonas de crecimiento presentes en las carnes comerciales, en el huevo, la leche, y en otros alimentos goitrogénicos, como la soya, crean el ambiente interno propicio que estimula las hormonas del niño pequeño y las dirige fuera de los patrones normales del sexo biológico. 

En Mateo 19:12 dice: “hay eunucos que nacieron del vientre de la madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del Reino de los Cielos. Un eunuco es un hombre que físicamente es incapaz de casarse,  porque nació, se hizo a sí mismo, o lo hicieron eunuco. Su genitalia no existe, o es castrado desde temprano en la vida y no tiene participación sexual de clase alguna.

Por las razones expuestas, ninguna terapia de conversión puede funcionar a base de tratamientos psicológicos o de algún otro tipo de terapia, si no se trata el desbalance hormonal en su causa. Las causas pueden ser tan variadas como de individuos que la sufran, o sea, cada caso es diferente y requiere de un análisis individual, que no sólo tome en cuenta la patología existente, sino que se investiguen a fondo las posibles causas heredadas o adquiridas de los padres, antes o durante la concepción. Por ejemplo: Tratamientos hormonales de la madre para concebir o estabilizar problemas menstruales, tiroideos, obesidad, depresión, diabetes, el uso de drogas esteroidales y  también otros tipos de drogas como la marihuana, el alcohol, tabaco, o alguna otra sustancia que pueda influir en el feto en formación, y que pase la barrera placentaria. 

El uso de estimulantes sexuales y de drogas, como las que hemos mencionado, por parte del padre,  también se deben tener en cuenta para determinar la causa y tratarla, si es posible. Hay circunstancias en que el caso, no puede ser revertido, y tratar de hacerlo, puede ser una tortura innecesaria y un daño psicológico mayor al paciente. Hemos tratado casos, donde la terapia con hormonas naturales, ya sea con progesterona o con testosterona, dependiendo del caso, ha resultado en la completa restauración del desbalance. Muchos de estos casos, en varios meses de tratamiento, el mismo paciente se ha dado de alta y ha declarado su estabilidad emocional sexual y su diferenciación preferencial de acuerdo a su sexo biológico. En algunos casos, la madre había estado en tratamientos de fertilidad. En otros, había estado en tratamientos de pastillas anticonceptivas y no esperó el término recomendado, al quedar embarazada. 

Ocurre frecuentemente que el padre, o ambos, bajo los efectos del alcohol y/o drogas, han sido los responsables. En este tipo de casos la tendencia casi siempre es irreversible o mucho más difícil de tratar. Podemos concluir en base a esto, que algunos nacen y otros se hacen, o los hacen. Quiero enfatizar, que estos casos, no pueden ser tratados psicológicamente sin conocerse la causa física que produjo el desbalance endocrino. De nada vale inducir una terapia de conversión, si la causa fisiológica permanece. Por esta razón, cada caso debe ser analizado individualmente para que una vez se determina la causa, se trate el problema desde los dos ángulos: el físiológico y las consecuencias psicológicas, causadas por los factores sociológicos y familiares que hacen que la persona afectada se sienta diferente, se deprima, y piense que su caso es una enfermedad que debe ser tratada. Esto provoca que en muchos casos, se busque ayuda en el lugar equivocado y se maneje incompletamente su condición. 

Se cree que más de un 30% de la población mundial sufre de alguna de estas causas que mencionamos, pues existen otras causales que investigar a fondo, y la ciencia no ha realizado estudios profundos al respecto. Se trata de las hormonas de crecimiento y antibióticos que tanto éxito han tenido en la crianza de animales para consumo humano. Estas hormonas, en muchos casos sintéticas y derivadas de la carne, de la leche, de los huevos y hasta de la agricultura química actúan de manera inductora en el sistema hormonal de niños, hombres y mujeres. 

Hemos llegado a un nivel de uso en este tipo de estimulantes del crecimiento, que si se elimina su uso industrial, la industria cárnica fracasaría porque los precios de las carnes y derivados animales y subproductos, subirían considerablemente por el tiempo que tomarían en crecer estos animales en las granjas, y el costo de producción que eso representa. El uso de esteroides hormonales anabólicos, que son versiones sintéticas o artificiales de las hormonas sexuales como la testosterona, es otro factor que hay que tomar en cuenta. Según las fuentes científicas que lo han estudiado a fondo, el uso de los esteroides anabólicos ha sido asociado con una gran diversidad de efectos secundarios y terciarios que ponen en peligro la vida de las personas que los utilizan. Las consecuencias son: ataques al corazón, cáncer del sistema reproductivo: ovarios, matriz, próstata, así como cáncer del hígado. 

Debido a que muchos de estos efectos adversos graves, pueden ocurrir muchos años después de haberlos utilizado, no se ha podido relacionar una cosa con la otra. A los científicos que estudian estas áreas, ni les ha interesado ir más allá de los límites que ellos mismos se han impuesto para no afectar a los fabricantes de los mismos que son los que financian la investigación. Sin embargo, un estudio en animales encontró que cuando se exponen ratones machos a hormonas esteroidales durante una quinta parte de su vida, el resultado es un alto porcentaje de muertes prematuras. 

El abuso de esteroides interrumpe la producción normal de las hormonas naturales en el cuerpo, causando cambios, tanto reversibles como irreversibles. En los hombres, incluye una producción reducida de espermatozoides y deformación de los testículos, denominado: Atrofia testicular. Entre los cambios irreversibles, están la calvicie y el desarrollo excesivo de los senos (ginecomastia). En un estudio de fisiculturistas varones, más de la mitad que habían usado esteroides, tenían atrofia testicular, ginecomastia o ambas cosas.  

En la mujer, los esteroides anabólicos causan la masculinización general, disminución en el tamaño de los senos y la grasa corporal.  La piel se vuelve áspera, el clítoris se agranda, y la voz se hace más profunda como de hombre. Las mujeres pueden experimentar un crecimiento excesivo del vello corporal, crecimiento de la barba y caída excesiva del cabello. Estos efectos, en algunas personas son irreversibles. Estos son los efectos directos que se han encontrado en los usuarios de esteroides sintéticos, y en la población que consume carnes de granjas industriales que los utilizan en el alimento de sus animales. Muchos están presentes en los alimentos para consumo. 

Muchas personas piensan que la práctica de cocinar la carne de estos animales, hace desaparecer las hormonas y otros tóxicos, pero no es así. Las hormonas no se degradan con la temperatura, al contrario, se fijan a proteínas y son más difíciles de metabolizar por el organismo humano y en muchos casos, cuando abundan, dirigen la orquesta hormonal, hacia diferentes tendencias, todas negativas a la salud y a la normalidad del individuo.  

Uno de los problemas más comunmente experimentados son los diferentes descontroles de la tiroides, problemas que prácticamente sufre toda la humanidad. La tiroides responde a los estímulos de ovarios o gónadas. Estas glándulas se inhiben o se estimulan por retroalimentación, como consecuencia de las hormonas presentes. Tanto hombres, como mujeres, sufren los cambios que la tiroides ordena como mecanismos de funcionamiento general, de todo el sistema hormonal, que a su vez, afecta a todo el organismo. La glándula tiroides es como la computadora de un automóvil, que controla y muchas de las funciones del mismo. 

Cuando una mujer queda embarazada, todo su sistema hormonal está dirigido a la formación de la placenta y eventualmente del feto. Son las hormonas circulantes las que determinan el crecimiento normal o anormal del mismo. Es en esta etapa cuando se pueden producir los cambios, que confunden el sistema y causan que un niño, con órganos masculinos responda emocionalmente como una niña o vice versa. Es un hecho estadístico, que la cantidad de niños que nacen con diferentes anormalidades, aumentan cada año en la población mundial. La mayoría de estos problemas, son causados por los diferentes químicos de la alimentación, por las hormonas esteroidales, los fertilizantes y pesticidas químicos, así como de las diferentes sustancias o drogas utilizadas por ambos padres antes de la concepción, o durante la misma. 

La glándula tiroides es susceptible a todo lo que entra por la boca y pasa por la tráquea, a todo químico que circula en el organismo, y a todo lo que afecte las funciones sexuales y reproductivas de hombres y mujeres. Se afecta también por los componentes químicos de todo lo que se aplica en la piel, en el cabello, y hasta en los jabones y deodorantes que se utilizan. 

Por esa razón, los futuros padres deben cuidarse y desintoxicarse bien, por lo menos un año antes de planificar un embarazo. Todo medicamento, debe ser suspendido y sustituido por medicación natural que no produzca cambios ni efectos secundarios que puedan alterar el ambiente de la criatura en su proceso de formación, ni antes ni después del nacimiento. Es importante para su salud, y su buena formación física y mental, que sea lactado por su propia madre, aunque sea el primer año de vida, y que no sea vacunado en ninguna edad de crecimiento. Para más información con respecto a las hormonas y su salud, véase la revista “Alternativa Natural” titulada: “Las Hormonas y su Salud.” 

Por todas estas razones expuestas, y muchas otras más que por espacio y tiempo no hemos mencionado, el gran dilema del discrimen por género debe ser motivo de discusión en nuestra sociedad a la luz de los conceptos científicos que hemos expuesto, y no de los conceptos psicológicos o religiosos solamente. Tenemos que ir directamente a las causas, para comenzar por el principio y atacar el problema correctamente.  Lo ideal es adelantarnos y corregir de forma preventiva cuando se está a tiempo y se desea traer un niño saludable al mundo. Cuando se identifican las causas, sus efectos pueden ser tratados en su origen. De lo contrario, nunca tendremos la paz y la comprensión para los que se muestran o se comportan de forma diferente en sus vidas y actuaciones. La transgeneralidad sexual, emocional o física, es un factor que existe en el mundo desde el principio, cuando el ser humano comenzó a comer la carne de los animales. Por lo tanto, la transexualidad es un subproducto de la alimentación humana y del uso de drogas o medicamentos químicos que afectan las funciones hormonales de todos. 

¿Terapias de conversión? ¿Serán efectivas?

Se han estado discutiendo en todos los medios, las llamadas “terapias de conversión”. Su efectividad o fracaso para convertir, a los afectados por la confusión entre su sexo biológico y su preferencia natural espontánea, ha sido puesta en duda, entre personas de su misma preferencia sexual. Esta situación, que cada día es más frecuente en nuestra sociedad, en términos estadísticos, ha sido el motivo de que pastores y psicólogos cristianos, hayan intentado mediante persuación y terapias sesionales, cambiar o convencer al afectado de lo contrario. Esto es, ir en contra de lo que el instinto sexual natural del individuo le indica. El tema de las terapias de conversión ha llegado hasta las esferas legislativas en muchos países y se ha tratado de reglamentar o prohibir este tipo de tratamientos, por lo angustiosos y crueles que resultan para los que no pueden lograr su conversión emocional y preferencial de su sexo biológico. 

El tema, despierta interés social y mucha conmoción en la población general, que ve la disyuntiva familiar que se crea, cuando alguno de sus miembros presenta síntomas o tendencias homosexuales.

Muchos padres, desesperados por las tendencias homosexuales de sus hijos, los han rechazado y los han echado de sus hogares. Otros, los han aceptado porque son sus hijos y los aman, pero con la vergüenza social que les causa tal comportamiento que la sociedad y la Iglesia aún no entienden, ni aceptan, al igual que algunas familias tampoco. 

Es importante tratar este asunto sin prejuicios y analizando a fondo las causas, que sin saberlo, los mismos padres que los rechazan y que se avergüenzan, son en gran parte responsables directos o indirectos, conscientes o inconscientemente de la confusión que crea en un individuo, tener un sexo biológico, y sentirse que pertenece al otro. 

Es en este tema, vamos a ser, lo más justos que podamos. No es justificar tal conducta social o sexual, sino en analizar las diferentes causas de las distintas fases de la conducta homosexual y sus diferentes manifestaciones, que han recibido siglas que van en aumento según aumentan las diferentes tendencias y comportamientos. La información que damos, no es para justificar, ni tampoco condenar tales manifestaciones de la conducta humana, sino más bien, para que se entienda la causa y se tolere la presencia de los afectados, y se les brinde la misma oportunidad y el trato que merece todo ser humano, que se entienda de una vez, que todos en esta sociedad que vivimos, somos responsables de todo lo que ocurre en el mundo y debemos aprender a prevenir las causas para evitarle sufrimientos a nuestros hermanos; en otras palabras, tratar el asunto de manera preventiva. Las causas de las desviaciones en los sentimientos naturales de una criatura, son tan prevenibles como el autismo, el mongolismo o síndrome Down, la bipolaridad, el cáncer y muchas otras condiciones que sufren los niños que concurren en conductas que requieren cuidados especiales, por la discapacidad que presentan y que requieren una educación especial. 

En el caso de los afectados, ciertos tratamientos y terapias pueden ayudar a que el afectado y su familia entiendan que este es un problema creado por circunstancias específicas que se dan en la sociedad y que la medicina moderna al tratarlo, no justifica su existencia ni su rechazo tampoco. Es un error de la Iglesia, que cree, que con sólo tratarlo con oración, o persuación se va a resolver un problema fisiológico y emocional. Tenemos un gran reto social en evitar que ocurran las circunstancias que precipitan estas desviaciones, pero todos tenemos que responsabilizarnos en hacer nuestra parte y entender, que con nuestra conducta general: lo que pensamos, lo que comemos, lo que vemos o introducimos en nuestro organismo, afectará a las generaciones futuras inmediatas y a largo plazo. 

Estudios científicos realizados y publicados de la experiencia con el Dietilestilbestrol (DES), hormona estrogénica utilizada experimentalmente en Puerto Rico a principios de la década de los sesenta, puede haber sido responsable por muchos de los casos de cáncer y otros trastornos hormonales que han sufrido hasta tres generaciones posteriores. 

La diversidad no es un mal como muchos piensan: En el jardín hay muchas flores y todas son diferentes. No hay dos flores ni dos frutos idénticos en una planta, ni en todas las plantas del mundo, pero sus funciones dentro del marco de la naturaleza, son similares.  Los seres humanos, somos todos distintos, no hay dos iguales, pero nuestras funciones en la sociedad deben responder a uno de los siguientes patrones:  

  1. Género: hombre-general
  2. Género: mujer-general
  3. Género: divino universal
  4. Género: rebelde, hombre o mujer (con causa o sin causa) 
  5. Genero: obediente-hombre o mujer 
  6. Género: criminal-hombre o mujer 
  7. Género: transexual-con muchas variantes

La Perspectiva de Mi Género 

Basado en el respeto a la autodecisión que me asiste como derecho inalienable, bajo la Constitución Divina y la de los Estados Unidos de América, declaro: 

Que soy de género divino, que tengo un gran respeto por la diversidad de pensamiento de otros, como así exijo que se me respete el mío propio. Mi origen divino no me permite contaminar mi pensamiento, ni mi cuerpo físico, con sustancias tóxicas genéticamente modificadas, alteradas ni adulteradas en ninguna manera. Por la misma razón, trato de mantener mi cuerpo limpio y libre de sustancias tóxicas fármacos vacunas, drogas químicas, transfusiones de sangre y transplantes de cualquier tipo. 

De la misma manera, rechazo todo alimento proveniente de animales, de células humanas y de alguna manera híbridados o genéticamente modificados. Mi alimentación es totalmente basada en alimentos derivados de plantas. Me reservo el derecho de criar y enseñar a mis hijos en los mismos principios de vida, y exhortó a todo el que ame su vida y la de los suyos, a hacer de igual manera. Mis creencias en la creación divina, me dan la capacidad de amar y proteger en todo cuanto pueda al prójimo, no importa sus creencias religiosas, políticas o seculares. 

Creo en la perspectiva de género, y por tal razón, identifico a los seres humanos por su sexo natural biológico con el que nacen, y al hombre y a la mujer, como los pilares divinos de la familia humana. Entiendo, por la información que he recibido, que hay desórdenes biológicos hormonales que crean confusión en la identidad de género de muchos, y respeto su decisión de pensar y actuar de forma diferente. De la misma manera, que acepto su decisión, exijo, con todas las fuerzas y convicción de mi intelecto, que se me respete la mía. Esta es mi opinión y decisión de vida, la tomo y ejerzo libre y voluntariamente, de acuerdo a mi convicción y conciencia moral y espiritual, la cual ninguna ley o decreto humano, me pueden hacer cambiar.  

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5+5= La Segunda Tabla

Por: Dr. Norman González Chacón

Pasamos ahora a la segunda tabla de la ley de Dios, o Diez Mandamientos como se les conoce. Estos cinco se ocupan del amor al prójimo, la lealtad que le debemos, y el respeto a todo lo que no nos pertenece.

Sexto Mandamiento

“No Matarás” Éxodo 20:13

El sexto mandamiento es el primero de la segunda tabla que Dios le entregó a Moisés donde se protege la vida de cada criatura. Es un mandamiento escueto, claro y contundente, que no requiere muchas explicaciones.  Cuando Dios dice: No Matarás, establece un principio universal de respeto a la vida de todas las criaturas de la tierra. No Matarás, va más allá de lo que a primera vista nos impacta esta ley, que ha sido copiada por todos los códigos civiles y criminales del mundo. En Mateo 5:22, Jesús, el coautor de la ley, amplía el alcance ilimitado de este precepto que abre la puerta a un estudio más detallado al respecto. Con sólo pensar en matar, se mata con el pensamiento antes de llegar a la acción y se convierte en pecado. Con sólo enojarse locamente contra su hermano, amigo, pariente, vecino, o relativo, se viola el mandamiento y nos exponemos a las sanciones correspondientes (Mateo 5:22). El ser humano ha derramado sangre como un río, “hasta los frenos de los caballos” (Apoc. 14:20).  Esta expresión apocalíptica indica la medida que se puede dar del rio de sangre que ha corrido en el mundo por la violencia del hombre contra su prójimo y contra los billones y trillones de animales que mueren cada día para satisfacer el deseo de la gente de comer carne.

Este es el primer mandamiento del prójimo y tenemos que definir que nuestro prójimo es todo aquel que de alguna manera está próximo o cercano a mí y que no soy yo. Por lo tanto, todos los que de alguna manera, están en mi radio de acción, son mi prójimo. 

El mandamiento en su esencia, va más allá de nuestra limitación o limitada comprensión. En el principio, Dios acompañó al ser humano de una variada vida de especies animales para que le sirvieran de compañía. A raíz del pecado, los animales se volvieron feroces y peligrosos contra el hombre que los persiguió para matarlos y comerlos. Así se estableció una enemistad perpetua entre muchos animales y el ser humano, mientras que otros, fueron domesticados para cuidar de su amo y del rebaño. 

Cuando Caín, el primer homicida, mató a su hermano de madre, Abel, conocía el mandamiento de no matar, y por eso ocultó su crímen y el cuerpo del delito. Su crímen no fue castigado con la máxima penalidad, porque Dios había perdonado la vida a Adán y a Eva que resultaron culpables de que la muerte llegara al mundo, y no podía condenar y matar a Caín por un crimen similar. Además,  no hubo arrepentimiento en Caín, ni mostró la más mínima intención de hacerlo. No obstante, Dios no lo mató ni le cobró sangre por sangre. Su delito fue castigado con un destierro permanente y una señal en la frente para que todos conocieran de su acción. 

Cuando Dios escribe los mandamientos en las tablas de piedra de granito, ya existía un historial de sangre, de crímenes y muertes innecesarias, que requería medidas más fuertes y restrictivas. Se estableció la ley del talión: ojo por ojo, diente por diente, vida por vida, sangre por sangre. Ninguna medida resultó efectiva para detener el derramamiento de sangre, y Dios retiró su presencia de la tierra en la medida en que los hombres ignoraron sus leyes, sus mandamientos y sus estatutos. 

Es bueno señalar, que en el plan original de Dios, no existía ni la muerte ni el asesinato. Todo el historial de guerras y de crímenes de guerra fue consecuencia del pecado y de la desobediencia. Cada cual, entiende de acuerdo a su conveniencia. 

Es importante recalcar que violamos el mandamiento “no matarás” cuando destruimos nuestra salud con vicios dañinos, comiendo lo que nos hace daño, alimentándonos con cadáveres, utilizando drogas tóxicas con efectos secundarios y terciarios, cuando no descansamos ni nos ejercitamos apropiadamente, cuando albergamos pensamientos de baja autoestima o sentimientos de culpa auto-infligidos y cuando permitimos que otros nos hagan sentirnos inferiores. También matamos con nuestros pensamientos, palabras, cuando hablamos falso testimonio contra nuestro prójimo. Cuando nos identificamos con películas y programas violentos y deseamos que mueran los malos.

Séptimo mandamiento

“No cometerás adulterio”. Éxodo 20: 14

Este es otro mandamiento de pocas palabras pero de un profundo significado. Se trata de no cambiar el orden natural y original de las cosas de cómo Dios las creó ni su propósito. Lo primero que me viene a la mente y que se ha predicado por siglos, es el adulterio en las relaciones de pareja. Eso es muy amplio; el significado de ese mandato es mucho más abarcador: Jesús dijo que con sólo desear una mujer ajena, ya adulteró con ella en su corazón. Se trata de mantener pura y sin mácula la relación entre una pareja que se han prometido amor y lealtad y han decidido consagrarse mutuamente. Además de mantener una mente limpia, que pueda llegar a ser controlada de malos pensamientos, que puedan llevar a acciones incorrectas. Por desgracia, la gente cambia sus lealtades y muchas veces el amor de pareja languidece y muere. Ahí es donde surge la disyuntiva que lleva a la separación y en muchas ocasiones al adulterio. No todas las separaciones deben ser clasificadas como adulterio. Cuando se dice “Hasta que la muerte los separe”, tenemos que entender que la muerte del amor puede llegar antes que la muerte física de cualquiera de las dos partes, y para evitar sufrimientos de una parte, de la otra , o de ambos, es preferible una separación amistosa, familiar y digna del amor que un día se profesaron. Para entender el alcance de este mandamiento, tan explícito y tajante, tenemos que ver el contexto bíblico y consultarlo para tener una idea clara de lo que significa este concepto. 

No podemos limitar el significado de este término a una relación que se rompe, y cada uno de ellos busca una nueva compañía. La Biblia da fe de las ocho esposas que tuvo el rey David y de las 700 mujeres reinas y 300 concubinas del Rey Salomón. Aún así, su corazón era perfecto ante los ojos de Jehová su Dios, así como lo fue su padre David. Esta situación no les fue contada a ellos como adulterio por varias razones: 

1. Porque fueron relaciones consentidas por ambas partes.

2. Porque el rey podía mantenerlas económicamente. 

3. Porque no se negaba el derecho individual. 

4. Porque no se lastimaba la relación de unas personas con las otras. Todas mantenían sus derechos. (Véase el caso de la reina Esther y el rey Asuero.)

5. Porque mientras se mantuviera la relación original activa y todas las partes aceptaran la relación, no se imputaba adulterio.

6. porque se consideraba adulterio la relación de cualquiera de las partes con otra sin el consentimiento de la primera.

Esta complicada situación que vemos a través del texto bíblico y que es historia, nos indica que el adulterio es un concepto técnico de las relaciones de pareja, que se aplica, cuando una de las partes decide violar el compromiso sin el consentimiento expreso de la otra. Por lo tanto, cuando hay consentimiento mutuo, no se considera adulterio, pero podría, en algunos casos, clasificarse bajo fornicación. De uno al otro hay un amplio trecho de posibilidades y de alternativas que pueden aclarar situaciones particulares que deben ser analizadas cada una por separado, tomando en cuenta, que los gobiernos han tomado parte en las relaciones de pareja y se han establecido leyes al respecto. En esto, la Iglesia cristiana ha fallado nuevamente, al permitir que el Estado tome el control de las relaciones entre parejas y decide imponer su voluntad sobre las decisiones de quien decide unirse o quién no punto todavía en algunos países existe el matrimonio civil y el matrimonio por la Iglesia. Ambos son aceptados por la sociedad y a la hora de un divorcio no se producen los pleitos civiles que vemos en las sociedades en donde el estado tiene el control de los matrimonios y hay que consultar un juez para que acepte la separación. Dios no casó a Adán con Eva; Él dejó que Adan echará de menos una compañera y entonces, creó a la mujer del costado de Adán (Parakletos), Adán la acepto, la tomó como esposa, y no se celebró una boda, ni se anotaron como matrimonio en ningún registro. La Biblia es clara y nos informa que los hombres tomaban esposas y las mujeres tomaban esposos, de acuerdo a su gusto y conveniencia.

El matrimonio civil es un invento moderno de los gobiernos para mantener el control de la familia, y supuestamente, proteger el patrimonio de los hijos y su subsistencia. Las relaciones de pareja no deben ser manipuladas ni controladas por el Estado porque es una relación discrecional de los contrayentes y nunca la Iglesia debió permitir que el Estado tomara las riendas de la familia. Actualmente, hemos llegado a un punto en que los hijos de una pareja no le pertenecen, son propiedad del Estado pero sus progenitores son responsables de criarlos y de mantenerlos. Esto no va de acuerdo con los mejores intereses de la familia, porque el gobierno civil no ama a los hijos de las parejas que procrean para que el Estado los controle. Todo este caos que sufre la familia, sumado a los pleitos civiles que se dan a diario en las cortes de justicia, es provocado en parte por la intromisión del Estado en las relaciones de familia. Cierto es que hay padres irresponsables que incumplen con sus deberes para con su familia, pero eso no justifica que el Gobierno tome posesión de los niños y los lleve a hogares sustitutos donde no se les ama ni se atienden sus necesidades espirituales de acuerdo a las creencias de los padres. Toda esa responsabilidad, le tocaba a la Iglesia cristiana que le cedió sus derechos a los gobiernos civiles y se desentendió de su responsabilidad vicaria con la familia. A pesar de su responsabilidad incumplida, se opone al divorcio, y cuando casa a una pareja, inscribe el matrimonio en los registros civiles del gobierno. Este absurdo comportamiento de la Iglesia cristiana tiene repercusiones funestas en las relaciones de pareja y de familia. Como entidad responsable de la familia, cedió sus derechos al estado y se lavó las manos de su responsabilidad como Iglesia y defensora de los derechos civiles de sus miembros. 

Pero el séptimo mandamiento va mas allá de las relaciones de pareja. Todo lo que comemos tomamos y usamos para alimentarnos y asearnos está adulterado por la mano del hombre que ha seguido las pautas de Satanás y ha sembrado la mala semilla junto con la buena. Los frutos de la tierra, las ensaladas, los vegetales, y las frutas que consumimos, tienen un alto grado de hibridación y de modificación genética que no podemos controlar a menos que dejemos de consumirlos, o los sembremos en nuestro patio en forma orgánica. La manipulación genética de los frutos de la tierra, de los cereales, y de las hortalizas, es un grave y serio problema de adulteración, que afecta la salud y trasciende a nuestro genoma. Para lograr frutos y hortalizas de buen color y tamaño, el agricultor se ve precisado en fertilizar y asperjar químicamente las cosechas para que puedan ser vendidas en los mercados. El uso de pesticidas químicos, plaguicidas y abonos, es un proceso artificial para hacerla crecer las cosechas, y se considera además de la hibridación, en en una adulteración química de la naturaleza. Es pecado de adulterio. Si actualizamos el mensaje, nos daremos cuenta que al día de hoy, el adulterio mayor es el adulterio de la naturaleza. 

Cuando los apicultores mezclan la miel con glucosa, están adulterando el producto, cuando los ganaderos mezclan la leche con agua, la están adulterando. Cuando se mezcla el café con garbanzos, o con cualquier otro grano seco, lo están adulterando, cuando se mezcla la semilla buena con semilla mala para ganar peso, se está adulterando. También se adultera cuando se mezcla el trigo con otros cereales para rendirlos, cuando se mezcla la verdad con la mentira, se está adulterando la verdad. Cuando un hecho cualquiera se exagera, se están alterando los hechos, igual que cuando se testifica con engaño, se está adulterando la evidencia.  Cuando mezclamos telas buenas con telas de baja calidad, o mezclamos en una misma pieza dos géneros diferentes como algodón y lana,  se está adulterando el género. Cuando se hacen mezclas de ingredientes con preservativos químicos para su conservación en el mercado, se adultera el producto original. Sobrevivimos y nos desenvolvemos en una sociedad donde se adultera todo lo que usamos en nuestro diario vivir. Adulteramos el texto bíblico cuando citamos un texto fuera de su contexto, adulteramos la verdad cuando insistimos que la Ley de Dios fue abolida en la cruz. El mandamiento es escueto pero indica claramente que violamos  la de Dios cada vez que adulteramos una de las miles de cosas que son adulteradas cada día. El adulterio de la verdad es el arma que ha utilizado el enemigo para destruir la obra perfecta del Creador. En la parábola de la buena semilla y las cizaña, el maestro recuenta la historia de la rebelión desde antes de la creación de la tierra. Fue Satanás quien introdujo la mala semilla de la rebelión en todo el ambiente celestial, fue el que mezcló y sembró todo tipo de hierbajos, plantas estériles, espinas y abrojos, en el Edén perfecto de Dios. Mezcló todo tipo de semillas y echó a perder todo lo que Dios creó perfecto en gran manera. En el blog “Origen del Mal” vemos cómo el enemigo introdujo la mala semilla de la rebelión en el vientre de Eva, adulterando de ahí en adelante, toda la familia humana con los genes de la rebelión. Dios tiene que estar altamente disgustado con los resultados de esa siembra diabólica. 

Se adulteró toda la creación, la raza humana, la pureza de su pueblo en la tierra, de los genes buenos con genes malignos, y de todo lo que existe sobre la tierra.  Sólo aguarda por que haya un pueblo que entienda esto y se prepare para morar en la tierra nueva donde todo será genuino, salido de nuevo de la mano del Creador. 

Octavo Mandamiento

“No Hurtarás”. Éxodo 20:16,

No hurtar es el octavo de los mandamientos de la ley divina, el hurto es una de las malas costumbres de millones de personas que aprovechan cualquier oportunidad para adueñarse o retener lo que no les pertenece. El robo compulsivo de lo más insignificante, lleva a muchos a violar el mandamiento y a justificar su conducta impropia. Quien roba un alfiler eventualmente se puede volver en un ladrón de bancos o un asesino de su propia moral. Cuando regateamos precios y nos aprovechamos de la necesidad que alguien tiene de vender algo porque necesita, cada centavo que le ofrezcamos de menos de su verdadero valor, es un hurto que le hacemos creyendo que somos buenos negociantes, y nos aprovechamos de la desgracia ajena. Luego nos jactamos de ser buenos comerciantes cuando nos aprovechamos de la necesidad de otros para nuestro beneficio económico. Violamos el séptimo mandamiento cuando tomamos ventaja de las situaciones que se producen en el trabajo para conseguir un puesto más alto a costa del de otro compañero. Se viola el mandamiento cuando copiamos un escrito de alguien y lo hacemos pasar como nuestro, sin darle la mención a su autor. Pecamos de hurto, cuando le quitamos peso a una balanza para aprovecharnos. Hurtamos, cuando sustraemos indebidamente algo que no nos pertenece y no pagamos por ello. Cuando ocultamos una mercancía dentro de otra, para solo pagar por una de ellas, estamos robando. Al rodar un punto de la colindancia, le robamos terreno al vecino, aunque éste no lo reclame.

Le robamos a nuestros hijos y a nuestra pareja cuando egoístamente gastamos nuestros recursos económicos en nosotros mismos sin pensar en sus necesidades. Jesús añadió: “Más bienaventurada es dar que recibir” (Hechos 20:35). Le robamos a todos cuando no demostramos nuestro amor y afecto, ni consideramos cualquier necesidad física, económica o emocional que puedan tener, cuando no amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Le robamos a Dios, cuando no somos responsables de devolverle lo que le pertenece. Cuando tomamos prestado y no lo devolvemos, la prenda o la herramienta a su dueño, estamos robándole al prójimo que nos prestó. No pagar una deuda, es robar al prestador. Le robamos al gobierno cuando mentimos en la planilla sobre ingresos para pagar menos de lo indicado. Nos roba también el gobierno, cuando cobra altas contribuciones para mantener la burocracia. Todos por naturaleza tratamos de aprovecharnos de situaciones del prójimo para nuestro beneficio, y así lo defraudamos. Le robamos a Dios cuando hacemos nuestra propia voluntad en su día especial de reposo, o no devolvemos el debido diezmo de nuestros beneficios. 

Noveno Mandamiento

“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio”.  Éxodo 20:16

Este importante mandamiento es el que trata de frenar las calumnias que se producen como consecuencia del chisme, de la injuria, del perjurio, de la difamación, y de la mentira. Ha habido ocasiones en que un comentario fuera de lugar, o una aseveración de algo de lo que no estamos seguros, pero qué nos parece y nos agrada comentar, ha costado vidas, enemistades, divorcios y agresiones graves. Las Cortes están llenas de testigos falsos que se prestan a testificar por insistencia de abogados que quieren sacar libre a su cliente a toda costa, o por personas que interesan hacerle daño a alguien. A veces, creemos que vimos algo que nos pareció de una manera, y resulta de otra en la realidad, pero aprovechamos lo que nos parece, para iniciar un chisme que puede dañar la reputación de alguien, o meterlo en graves problemas, cuando exageramos creyendo que con eso, llamamos la atención y nos hacemos importantes y el resultado puede ser detrimental para alguien. Mentimos, si pecamos contra la persona afectada y Dios no se agrada de eso. La persona que exagera, miente, y la mentira, es parte de una agresión que cometemos contra el prójimo. Por una mentira, hay gente inocente en la cárcel, y eso, quién será responsable, lo pagará caro algún día. Se dice que hay mentiras de diferentes colores cuando se trata de algo que le haga daño a alguien, y que le afecte su vida en la manera que sea.  No existen colores que se puedan aceptar, ni mentira que se pueda reunir. Quién lo dice pagará por su pecado. 

El cristiano que quiere salvarse, no debe participar del chisme, ni de la difamación, ni de la mentira, aún cuando parezca real y creamos que es cierto. Dijo Jesús: “Que tu hablar sea sí, sí, o no, no.  (Mateo 5:37) y no añadamos elementos, ni conjeturas, que nos lleven a violar un mandamiento tan importante de la ley, que está promulgada por Dios para mantener la paz entre los hombres y mujeres, así como para cuidar de sus reputaciones. Aún cuando se exagera la verdad, se viola el mandamiento, si la exageración le hace daño a alguien.  

Los medios de comunicación que llegan a muchos hogares, son conductores de información, de comentarios extremos de personas que tienen vida pública y constantemente vemos cómo se propagan comentarios buenos o malos en las noticias o en las redes sociales. Éstos, a la larga, no edifican para nada, ni a nadie benefician.  Tanto como para pasatiempos o para bromas, pueden imputarse como pecado. Muchas personas se han suicidado como consecuencia de un comentario adverso, porque no han resistido la vergüenza pública. Otros, han cometido asesinatos porque alguien difamó a la víctima, y dijo algo que sin estar seguro, provocó la ira, los celos, o la reacción violenta que los sacaron de control y lo llevaron al extremo de matar.

El cristiano verdadero debe ser un pacificador que debe estar siempre en control de lo que ve, de lo que oye, y de lo que dice, para evitar entrar en especulaciones que puedan provocar situaciones lamentables. Para muchos, el chisme y la difamación son un entretenimiento y lo practican constantemente buscando víctimas para enredar.  Lo mismo en el vecindario, que en el trabajo, en la escuela, o en la Iglesia; Sea verdad, o mentira, no debemos participar de nada, que de alguna manera, pueda lesionar la reputación del prójimo ni hacer bromas pesadas o convertirlos en objetos de burla. Todo eso, viola el noveno mandamiento. 

Decimo Mandamiento

“No codiciarás los bienes de tu prójimo ni su esclavo ni su buey ni su asno ni nada que le pertenezca”. Éxodo 20:17

Este mandamiento amplía la responsabilidad del noveno y entra en una fase importante de la convivencia pacífica de los seres humanos. Se trata de la codicia que le hace tanto daño a la sociedad donde se convive, porque crea competencia por tener cosas que otros tienen. Ese deseo de lo que no es nuestro, nos puede llevar a extremos en los que perdamos de vista nuestra condición económica y que nos endeudemos en extremo para tener lo que tienen otros. Así se ha llegado a un punto en que vivimos en una sociedad que la gente tiene muchas cosas que no son necesarias y se endeudan más allá de sus ingresos y de sus posibilidades de pagar. Muchos terminan perdiéndolo todo por haber codiciado aquello que no era necesario. La codicia puede llevar a violar todos los otros nueve mandamientos anteriores y parece ser que el señor lo puso último para resumir los defectos de conducta que pueden conducir a violar todos los mandamientos. Lo ajeno no es nuestro. Si lo deseamos y nos concentramos en el deseo de tenerlo, nos puede conducir a pecar o a tomar lo que no nos corresponde o no nos pertenece y a violar el mandamiento. Cuando el rey David, un rey que lo tenía todo, codició la mujer de Urías, hizo todo lo posible por tenerla y finalmente, llegó a cometer un crimen contra un soldado que le servía incondicionalmente. La codicia lo llevó a violar todos los anteriores mandamientos, y los resultados fueron funestos. Y el Rey de Israel, se arrepintió para toda la vida de su pecado. Desear lo ajeno nos puede llevar a violar toda la ley, y a complicarnos en situaciones que luego nos arrepintamos mil veces de haberlos acometido. Desear lo ajeno, nos puede llevar a violar toda la ley y complicarnos en situaciones que luego nos arrepintamos miles de veces de haberlas acometido. En nuestro sistema moderno de vida, nadie desea el asno o el buey del prójimo, pero deseamos el carro, el negocio, la posición, o la esposa de nuestros semejantes, y a veces, luchamos por conseguir cosas, como puestos en el trabajo, posiciones en la sociedad, artículos de vestir, jollas o trajes costosos, que otros ostentan. Algunos anhelan el reconocimiento público y la honra que no se merecen y realizan todo lo que esté a su alcance para lograrlo sin necesitarlo realmente. Esos son los que se envuelven en actividades caritativas y sociales para aparentar ser grandes filántropos pero lo hacen con el único fin de llamar la atención sobre ellos. La hipocresía es codicia reprimida, hay mucho que decir de este último mandamiento que resume toda la ley. 

Ni la casa, ni el carro, ni sus prendas, ni su empleo, ni sus empleados, ni sus herramientas de trabajo, ni su mujer, ni sus hijos, ni nada que le pertenezca al prójimo. Todo lo que codiciamos, se puede convertir en objeto de veneración, violando los primeros 5 mandamientos.

La envidia puede provocar una baja autoestima que destruye la paz la felicidad y nos hace perder el respeto y la admiración por nosotros y por los demás. La envidia destruye la armonía que debe existir entre vecinos, compañeros de trabajo, familiares y amigos. Es un mal que nos corrompe internamente hasta la muerte. El Señor le pedirá cuentas a cada uno en particular. El mejor antídoto para ese veneno es dar de lo que tenemos, compartir lo nuestro con quienes necesitan más que yo, y huir de los deseos de tener lo que no nos pertenece. 

Los políticos y comentaristas de política (politólogos) se especializan en sacar información negativa de sus oponentes y exagerar de forma muy sutil pero efectiva los aspectos negativos de cada cosa, que si fueran ellos los que la hacen, sería muy buena y loable, pero al ser parte de la política del contrario, la desfiguran haciéndola aparecer como muy mala. La primera campaña política de la historia del universo se puede conocer en el apocalipsis, (cap.12 del 4 al 8) fue obra de Satanás contra Dios, y por sus mentiras disfrazadas, logró convencer a una tercera                  parte de Los ángeles del Señor que serán juzgados y se perderán en el infierno por acceder a la codicia. 

Con la abolición de los mandamientos de la ley divina, que ha sido su meta por los seis mil años que cumplirá la tierra, Satanás cree que no podrá ser juzgado por su conducta criminal y fratricida. Tiene razón, si se deja llevar por las enseñanzas de la iglesia que se dice ser cristiana, pues no habiendo ley, no se puede imputar pecado, pero mientras haya uno solo que crea en la ley de Dios, la ley estará vigente para todos. 

Muchos que han despreciado y menoscabado esa ley, por ella serán juzgados el día del juicio. Por esa razón, Jesús dijo: “que hasta que perezcan el cielo y la tierra, ni una jota, ni una tilde, perecerá de la ley” (Mateo 5:18). La jota y la tilde son letras y puntos del alfabeto hebreo.  Son las marcas más pequeñas de todo el abecedario. Cuando los arqueólogos descubran esas dos tablas de la ley divina, y aparezcan en medio de la gran controversia, será la señal de que el pueblo de Dios estará sellado para salvación, y el resto del mundo estará sellado para perdición. Exhortamos a la Iglesia cristiana a exaltar y obedecer la ley, poner por obra sus principios, mandamientos y estatutos perfectos, para que no sea hallada falta en el juicio. Las dos tablas de la ley son los dos testigos que por 3,500 años han profetizado (Apocalipsis 11: 9). “Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza o falla en un punto, se hace culpable de todos.” (Santiago 2:10) 

5+5 – Los Primeros 5

Por Dr. Norman González Chacón

Primer Mandamiento

“No tendrás dioses ajenos delante de mi” – Éxodo 20:3

Este primer mandamiento es corto, en su expresión y voluntad. No deja dudas de que Dios es un Dios celoso de poder que exige el respeto absoluto de toda criatura. Desde el principio, los descendientes mixtos de Caín y de Satanás, han creado dioses de todo tipo en esta tierra, y su variedad es tan amplia como la imaginación de cada cual puede inventar. No vamos a perder tiempo y espacio para mencionar todos los dioses paganos de la invención humana-cainita, pero sabemos que cada día los seres que desprecian las leyes del Creador, inventan nuevas formas de idolatría con dioses modernos que atraen a las nuevas generaciones cuyos dioses son la moda, las redes sociales, los deportes de competencia, los artistas famosos y las diverciones seculares.

Hoy día, como heredamos estas tendencias y las practicamos en nuestra vida, aunque seamos los cristianos más abnegados del mundo, nos hacemos dioses ajenos de muchas cosas que anteponemos a la verdadera y única adoración. Por ejemplo: La casa, el carro, el vestido o la moda, la familia, los hijos, los compañeros, la cuenta de ahorros,el trabajo, el banco, la apariencia personal, el salón de belleza, las prendas, las mascotas, y muchísimas otras cosas que podemos enumerar que pueden interponerse entre uno y Dios, sin darnos cuenta que pueden convertirse de una buena costumbre o cualidad, en una idolatría. 

Por ejemplo: Muchas personas y cada día más gente, adoptan mascotas para compañía y protección personal.  Lo hacen con el refrán popular en mente de que “el perro es el mejor amigo del hombre” y de la misma manera, que muchos poseen un arma para proteger el hogar, piensan que es mejor tener un perro guardián. Tanto la tenencia de armas, como del perro guardián, implican una falla de carácter que pone en duda la fe del cristiano, porque el mejor amigo del hombre es Jesucristo y cuando confiamos en él, cuida nuestras pertenencias, guarda nuestra casa, nos protege de todo mal en todo momento, y no necesitamos la alarma, ni al perro, ni su compañía. Ángeles celestiales, más poderosos que cualquier arma, son nuestra compañía y guardaespaldas en todo momento y lugar adecuado en que estemos, si confiamos en esa protección y no anteponemos el arma, el perro, la alarma, o alguna otra cosa que represente más que Dios en nuestra mente, o en nuestro diario vivir. Teniendo a Dios en nuestro corazón, y poniéndo toda nuestra confianza en él, no necesitamos intermediario alguno que no sea Dios o su hijo, y los ángeles enviados para cuidarnos de todo mal. (Salmo 91:1-12). Por esa razón, todo lo que antepongamos a Diós, viola el primer y más importante y enfático mandamiento de la ley. 

Segundo Mandamiento

No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas ni las honrarás: porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso,que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, y que hago misericordia sobre los que me aman, y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20:4

Aunque se puede analizar en detalle mucho más de lo que el tiempo y el espacio nos permiten, el segundo mandamiento complementa y amplía el alcance del primero: No te harás imagen ni semejanza de cosa alguna que esté en el cielo o en la tierra ni bajo tierra que pueda representar un poder semejante o sustituir a Dios en tu mente y en tu respeto y adoración. Cuando le pedimos un milagro a un santo, estamos violando ese importante mandato, porque Dios no admite sustituto alguno, ni permite adoración ni dependencia para nada. Cuando nos hacemos una imagen, ya sea en nuestra mente, en pintura, o en fotografía, o en artesanía, de algo que creemos está en el cielo, en la tierra, en el mar o debajo de la tierra, estamos provocando el celo divino de Dios y asumiendo las consecuencias de provocar la ira de Dios sobre nosotros. Cuando honramos la imagen y la memoria de un familiar ya fallecido con su fotografía, y lo exaltamos como si estuviera vivo en el cielo, violamos el mandamiento porque nos hacemos una imagen falsa.

Constantemente pecamos cuando las imágenes de Washington, Lincoln, Jefferson, y los otros presidentes que aparecen en los  billetes, se hacen tan importantes en nuestras vidas que nuestro trabajo para adquirir dinero se convierte en el principal esfuerzo que realizamos. Es entonces que ponemos a Dios en segundo plano después de las finanzas. O, nos endeudamos tanto que nos obligamos a trabajar horas extras del horario indicado para esa labor, y no nos queda tiempo para orar, meditar y estudiar la palabra divina. De esa manera, el trabajo y las obligaciones se anteponen a Diós. Toda cosa que antepongamos en nuestras vidas a la adoración y preeminencia divina, puede convertirse en un dios ajeno, en una imagen o reproducción fotográfica que de alguna manera desvíe la atención nuestra cuando le debemos dar la honra y la gloria al Señor y Creador del universo. Una falla en este mandamiento, y en el anterior, extiende unas consecuencias nefastas sobre nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos hasta la cuarta generación, que heredarán las tendencias idólatras y rebeldes en sus genes, y aborrecerán todo lo que tenga que ver con Dios y sus preceptos.

En este mundo, son muchos los intereses que se anteponen a la verdadera y única adoración que Dios exige para sí. Mantener nuestra concentración constante en la voluntad divina no es fácil con tantas distracciones que el hombre ha creado y sigue creando para distanciar nuestra mente del creador y de su obra. La televisión, las redes sociales, las novelas, la radio, el cine, los deportes, las modas y muchas de esas cosas que hoy día son parte del diario vivir, son distracciones que nos desvían de lo principal. Nuestra mente debe ser una catedral donde exista una sola imagen real del Dios verdadero. 

Tercer Mandamiento

No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; Porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.” Éxodo 20:7

En este mandamiento se amplían las exigencias del Creador y nos adelanta que una falla en cualquiera de estos tres mandamientos se extiende en consecuencia sobre nuestros hijos y los hijos de ellos hasta la cuarta generación. O sea que los efectos secundarios tienen a su vez efecto terciarios y cuaternarios sobre nuestra descendencia y sus hijos. Esto es muy serio para Dios porque se afecta a gente inocente por nuestra actitud idólatra o egocéntrica que a la vez que nos condenamos a nosotros mismos, estamos transmitiendo una genealogía deficiente a esas generaciones. Dios es fuerte y celoso, nuevamente reafirma su autoridad sobre la creación y sobre sus criaturas. No acepta ni tolera que tomen su nombre en vano para nada ni por nada. 

Por tanto, expresiones diarias que se realizan comúnmente, como “hay Dios,” “Oh my God,” “Dios mío,” “Por Dios,” “te lo juro por dios,” “Dios lo sabe,” y otras, que se pronuncian sin sentido divino en nuestras expresiones diarias, deben ser motivo de reflexión y debemos de tener mucho cuidado cuando las expresemos “porque no dará por inocente Dios, al que tomare su nombre en vano.” Hay muchas maneras de tomar el nombre de Dios en vano, pero recordemos que no pasaremos como inocentes cuando lo hagamos y seremos culpados.

Cuarto Mandamiento

Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: No hagas en él obra alguna, tu, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: Por tanto Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó“. Éxodo 20:8-11

De los 7 días de la semana, Dios nos da seis para nuestro uso y se reserva el sábado para que ese día, la familia del cielo se reúna con la familia de la tierra para celebrar la creación y la recreación de la tierra nueva con todas las grandes mejoras que Dios tiene planeadas para ese nuevo comienzo. Cada sábado es señal de que el Creador puede contar con un pueblo que entiende la importancia de reunirse con la familia celestial en una comunión, que aunque ahora es a distancia, pronto se convertirá en presencial. En la tierra nueva, de sábado en sábado vendremos todos a adorar dice Isaías 63:13, y será una gran fiesta espiritual que celebraremos con el Maestro que nos revelará los grandes secretos de la vida, sus fórmulas creadoras, sus planes originales y los cambios que va a seguir realizando a través de los siglos. 

Todos estaremos disfrutando la semana, esperanzados en la importante reunión del sábado próximo. Así se confirmará el pacto de los redimidos del Señor que estaremos siempre en contacto con él y celebrando las fiestas sagradas de acuerdo al calendario divino. Es importante que celebremos el sábado en esta tierra conforme a su mandato de descanso para que practiquemos aquí, un poco de lo que experimentaremos en la nueva creación y que el profeta le llama: “Delicia, Santo, glorioso a Dios o de Jehová”. La culminación de cada semana terminará en la fiesta divina del descanso que le dará melodía y sabor a la vida eterna que viviremos con él para siempre. 

El sábado es una señal entre Dios y su pueblo. El descanso de la mente y del cuerpo, de las actividades rutinarias, es una necesidad fisiológica para conservar la salud. Si el mundo descansara el sábado y ese día todos se desentendieran de sus negocios, trabajos y actividades seculares propias, y se retrajeran esas 24 horas de esos intereses personales, no habría necesidad de psicólogos, psiquiatras, ni de muchos médicos y hospitales que hoy exsisten, porque la gente no tiene descanso. Por esa razón, en Apocalipsis, se menciona al grupo que toma la señal de la bestia de perdición, como “los que no tienen reposo ni de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11) Por esa razón, son los que reciben todas las plagas, pandemias, incapacidades y enfermedades crónicas que ocurren cuando se viola el mandamiento del descanso. 

Si Dios ordenó el descanso y descansó de su obra creadora, fue para darnos un ejemplo de larga vida sobre la tierra, “Que Jehová tu Dios te da” (Éxodo 20:12). Es porque tiene gran importancia para la mente, para el espíritu, y para nuestro cuerpo físico. Nada de lo que Dios ha hecho es por capricho, cada uno de sus mandatos tiene un fin saludable, loable y de grandes resultados. El descanso o sábado, no es la excepción. Dios sabe lo que hace y es una de las pocas cosas que realizó como ejemplo para sus criaturas. 

Hay un Secreto

El descanso sabático de cada semana tiene un secreto oculto que nos va a ser revelado un día. Se trata de una fórmula de salud perfecta que que la tierra y sus habitantes no han descubierto aún porque lo han rechazado. Es la razón por la cual, a Jesús le gustaba hacer los milagros de curación ese día, más que los otros. Por esa razón, los dirigentes religiosos de su tiempo se unieron al gobierno romano para peticionar su muerte porque según ellos, violaba el sábado curando a los enfermos. Desconociendo que el mismo que creó el cuerpo humano, hizo su alimentación e instituyó el descanso para salud y larga vida. Tenemos que recordar que los primeros moradores de la tierra duraban cerca de mil años, y si no hubieran desobedecido las leyes del descanso y de la alimentación, nunca hubieran fallecido. El factor determinante de la muerte estaba en comer o no comer, y comieron. En descansar el sábado, y no lo hicieron.  

Al romperse las leyes del descanso, todo se convirtió en el caos que hoy perdura sobre la tierra. Guerras y amenazas de guerras, y enfermedades de todo tipo. Estas son las calamidades que sufren los que han tomado la señal de la bestia en sus frentes y en su mano derecha: Cataclísmos, terremotos, y mil y unas situaciones de accidentes y de otras desgracias que le ocurren a la gente constantemente. La señal en la frente, o en su mano derecha significa la convicción, y la mano derecha significa la acción y decisión por conciencia de hacer el trabajo y cuando y cómo lo hacemos. El sábado divide el tiempo de trabajo igual que los silencios separan las notas del pentagrama y establecen la armonía de una pieza musical. A propósito que menciono el pentagrama, éste instrumento en el que se expresa la música, tiene cinco espacios como lo tiene el sello del Creador. Sin descanso como sin silencio, no se produce música y se establece un caos persistente que afecta la mente y el oído. 

Así estaba establecido el antídoto contra las enfermedades mentales y físicas: La medicina divina que trajo Jesucristo a la tierra y que fue rechazada y despreciada por los hombres, contenía una fórmula de descanso en salud. Ahora, sin sábado y sin medicina, todos están sentenciados a padecer las mismas enfermedades y otros males nuevos, que seguirán apareciendo como consecuencia de nuevas formas de desobediencia y de idolatría. Una es consecuencia de la otra. 

Así estaba establecido el antídoto contra las enfermedades. La medicina divina que trajo Jesucristo a la tierra, que fue rechazada y despreciada por la iglesia “cristiana” de todos los tiempos, contenía una fórmula de descanso. 

Al apartarse del descanso, el ser humano reta la naturaleza de su creación y se arriesga a sufrir las consecuencias funestas de su insistente terquedad y rebelión contra las leyes divinas. (Éxodo 15:26, 23:25, Apoc. 14:12, Juan16:13). Así pierde la protección prometida a los que guardan su ley: “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, Santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre: Porque la boca de Jehová lo ha hablado. “Isaías 58:13-14) No hay mucho que añadir a este texto, si lo analizamos a fondo, porque desde muy temprano en la historia de este mundo, el Señor le habló claro a sus siervos los profetas, y a través de ellos expresó su voluntad y dio órdenes precisas a todos. No hay, ni podemos inventar excusas, para abolir algo tan importante que nos permitirá subir a las alturas de la tierra y nos dará a comer la heredad de Jacob nuestro padre. 

Al igual que ocurrió en los tiempos del profeta Daniel, el pueblo de Dios será probado por sus enemigos en su lealtad de adoración, en su carácter individual, y en la alimentación y la salud. Daniel, exaltado a un puesto público de gran importancia, rehusó comer de la comida del rey, y rehusó arrodillarse ante los ídolos de su tiempo, establecidos por el gobierno reinante del Faraón. En un término corto de años, Daniel y sus compañeros, que representaban a la Iglesia o pueblo de Dios de su tiempo, tuvieron que enfrentar tres decretos de muerte. Por su lealtad a Dios, que no defraudó su lealtad al gobierno de los reyes a los cuales asistió, fue ascendido al cargo más alto del gobierno de varios gobernantes en sucesión. 

Para alcanzar metas similares, cada cristiano de este tiempo tiene que ser un Daniel en la corte de Babilonia. Podemos ver en esa historia real, la marca de la bestia de Apocalipsis 13, en tres decretos de muerte diferentes, así como una versión de la bestia diferente en cada caso. Esa es la razón por la cual señalamos antes, que las circunstancias que provocan el decreto en determinado momento de la historia, pueden cambiar, para que de esa manera, el pueblo de Dios sea engañado con una versión diferente en cada tentación y decreto, de lo que ellos esperan que sea la imposición de tal marca.  

No podemos pensar ni por un momento de duda, que la bestia, que una vez simbolizó al gobierno romano, siga siendo la misma en este tiempo. Pensar de esa manera, es subestimar a Satanás y a su ejército de estrategas que realizan una labor de inteligencia,  de publicidad, y de estrategias, que superan en gran medida la sana e inocente manera tradicional de los teólogos y dirigentes de la Iglesia cristiana, que aún están esperando que ocurran acontecimientos que hace tiempo ocurrieron, y ellos ni cuenta se dieron de los mismos, porque no estaban ubicados en la profecía, ni en el tiempo profético, en el momento preciso. 

 Nota: Todo esto tenemos que explicar, aunque sea someramente, para poder continuar con el estudio de los mandamientos de la ley de Dios y poder analizarlos con la propiedad y pertinencia que el momento actual requiere para su estudio y comprensión. 

Los tiempos y las circunstancias cambian constantemente, Las profecías se transforman y evolucionan al compás del tiempo y del “sit in leben” o “momentum” que se esté viviendo, pero la Iglesia no ha cambiado su manera de ver e interpretar las leyes, los eventos proféticos, y su visión arcaica de los eventos finales. (Véase el blog Las Dos Biblias)”  

La atrasada iglesia, aún entiende que el décimo mandamiento que prohíbe la codicia del siervo, de la criada, del buey y del asno, no incluye ni la ropa, ni el trabajo ni los empleados, ni el carro, ni la casa. No está al día de los tiempos, y aún sigue enseñándo que la profecía apocalíptica de la Bestia y la imágen de la Bestia, es como al principio de la era cristiana cuando el gobierno romano va a volver a perseguir a la Iglesia. No han despertado a la realidad de qué en este momento el poder perseguidor es otro, y la Iglesia lo alberga como un tesoro, como algo grande y apreciado: Se trata en este tiempo, del sistema médico moderno con drogas tóxicas y dañinas, con vacunas y cirugías innecesarias. Un sistema que realmente trata las enfermedades, pero no las cura, como curó el Maestro a los enfermos, cuando vino a darnos su ejemplo de lo que sus discípulos y la Iglesia, debían de continuar haciéndo.  En el tiempo de Cristo, también había médicos, y el Maestro no se asoció con ellos para sanar los enfermos. En el blog, analizamos el tema: “El Toque de Fe”, que nos habla de la mujer, que con solo tocar el vestido de Jesús, quedó sana de su enfermedad. Dice claramente el texto, que había gastado todo su dinero en los médicos de su tiempo. O sea, que era igual que hoy, si usted no tiene un buen seguro, puede gastar hasta lo que no tiene, en una enfermedad o intervención médica.

La estructura literaria de los diez Mandamientos, sigue un orden sorprendente de crecimiento, a medida que los analizamos en su contenido. Al analizar su mensaje, nos percatamos que es Dios quién nos habla a través de su ley. Toda la naturaleza creada por él lleva su sello inconfundible, tanto en el formato exterior, como en el mensaje intrínseco. Siempre que algo de su creación está en su forma original y no ha sido adulterado, tiene su sello distintivo, su marca de fábrica. (Vease el Blog: El Sello de Dios).

Su marca registrada universalmente, como podemos ver en el tema, el sello de Dios, nos lleva a descubrir que las tablas de los mandamientos tienen cinco (5) mandamientos en cada una y no cuatro (4) en un lado y seis (6) en el otro. Eso es incorrecto, y Dios, en su estructura, en su creación, y en su ley, obra de manera balanceada y perfecta: El quinto mandamiento qué lee: Honra a tu Padre y a tu Madre, con la promesa. Porque tus días se alarguen en la tierra, que Jehová tu Dios te da, es la culminación de nuestra responsabilidad con la regla.

Reflexiones sobre el Cuarto Mandamiento

El Cuarto Mandamiento es el más largo de los diez y está dividido en cuatro versos que se pueden analizar por separado: (Éxodo 20:8) “Acordarte has del día de reposo para santificarlo, este recordatorio es una importante exhortación al pueblo de Dios, acordarse de algo de lo que se habían olvidado, y que les fue recordado en él Monte Sinaí porque fue instituido desde el mismo principio, en el Edén, terminada la creación de este mundo. Dios mismo lo descansó para darnos ejemplo de su vigencia eterna y su importancia para la salud física y espiritual de sus criaturas, así como para para devolver a Dios el tiempo que le pertenece por derecho, por obra, por creación y por redención. Podemos decir  que el sábado es un monumento recordativo de la creación y del Creador para el ser humano. Los versos que nos indican que tenemos seis días para realizar toda la obra que necesitamos hacer, más el séptimo día será reposo dedicado a Jehová tu Dios. Señala el cuarto mandamiento “que no harás obra alguna, tú ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Aquí incluye a toda la familia, a los que sirven, a los empleados, y a cualquier visitante que llegue a tu casa, o a tu negocio, (que no debe de abrirse, ni trabajar en ese día.) “Porque en seis días hizo Jehová los cielos, la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; y reposó Dios el séptimo día. Por tanto bendijo (con una bendición especial) el día de reposo y lo santificó”.

Todos los días de la semana tienen una bendición especial, pero el sábado, además de esa bendición, tiene una santificación especial. Una separación de santidad única, que ningún otro día tiene. Es un día de descanso y santidad, que es de Jehová, el Creador. 

Es el día en que toda la creación debe reconocer y recordar la primera semana de la historia de la tierra y a su Hacedor y Diseñador. Ese día, puede haber un pequeño grupo de los habitantes de la tierra reunidos en adoración en diferentes partes del mundo. Pero ese mismo día, el universo habitado está en reposo y adoración cantando y alabando al Creador de todo lo que existe. Pero la mayoría de los habitantes de la tierra, están violando el mandato de descanso, trabajando, construyendo, comprando y vendiendo, y no se acuerdan del día separado para el Dios Creador. Así estaban en el tiempo cuando Noé construyó el arca y anunció el diluvio que estaba próximo a venir (Mateo 24:37-39. Ese día, la puerta del arca se cerró y la oportunidad de entrar quedó fuera para perdición de todos los que no hicieron caso. Así, dice Jesús, será en los días de la venida del Hijo del Hombre. Los que no tienen el descanso divino, ni lo han hecho parte de sus vidas, encontrarán la puerta cerrada para ellos. El sábado es el sello de Dios en el tiempo, y los redimidos estarán sellados por el sábado divino de la creación y de la redención eterna. De inmediato, en la ley, entra el quinto mandamiento que nos ordena honrar al Padre y a la Madre celestial y a nuestro hermano mayor, Cristo el Señor. 

El cuarto mandamiento resume los primeros cuatro mandamientos de la ley y el quinto ratifica los primeros cinco que exaltan la adoración y reconocimiento al autor y creador de los cielos y de la tierra. Los cinco primeros mandamientos nos dirigen al Dios creador, cuidador amoroso, justo, ecuánime, sostenedor, y Padre Eterno. Siempre está dispuesto para sus hijos, y para los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Su presencia infinita está disponible aún, para los que le aborrecen y rechazan. Sólo tienen que clamar, y él los atiende, los escucha, y los sostiene con su mano poderosa y fuerte. No hay otro Dios como el nuestro, y cuando lo conocemos y hacemos su voluntad, nuestra vida se alarga sobre la tierra, recibimos sus bendiciones, su paz y la salud, que son parte de nuestra felicidad eterna. Los otros cinco mandamientos son para el bienestar del ser humano. En nuestro próximo artículo estaré escribiendo sobre cada uno de ellos.

El sábado es el diezmo del tiempo que le devolvemos al Señor. Si no lo descansamos de nuestras obligaciones personales ese día, le hurtamos al Señor lo que por derecho de creación le pertenece. Cuando le hurtamos a Dios, alteramos el calendario divino, deshonramos al Padre Celestial, al Hijo, y al Espíritu Santo. Nos matamos a nosotros mismos cuando violamos el descanso divino y acortamos nuestra vida útil. En fin, quién no guarda el sábado que es el cuarto mandamiento, viola toda la ley de Dios. “Porque el que guarda toda la ley y falla en un solo punto, es hecho culpable de toda la ley” (Mateo 5:19, Santiago 2:10), se condena a sí mismo a sufrir enfermedades que la cortaran la vida, y le transmitirá esa genética enfermiza y debilitadora a sus hijos, a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Los diez mandamientos los escribió Dios con su dedo, y los  esculpió en bajo relieve en las tablas de duro granito. El padre de la mentira, de la codicia, del adulterio, de la maldad extrema en esta tierra, ha engañado a la humanidad para que desprecien la ley de Dios, cuando todas las leyes que la jurisprudencia de la tierra ha creado, están basadas en los diez mandamientos de la ley divina. Es algo incomprensible que es enemigo haya logrado que todos respeten las leyes civiles obligatoriamente, y a la vez menosprecien el mandamiento del descanso divino, que son para la salud mental y física del ser humano, y su relación con el Creador.  ¿Será por eso que hay tantos enfermos en el mundo? 

Los resultados de esa indiferencia al mandamiento más largo de la ley de Dios, son desastrosas para la humanidad que sufre las consecuencias en carne propia: Enfermedades de todo tipo, esclavitud al trabajo servil, acortamiento sistémico de la expectativa de vida, daño al ambiente, contaminación de los recursos naturales, del aire, del agua, y de los alimentos, que a su vez, le devuelven más dolor, aflicción y esterilidad a la tierra y a sus moradores. ¿Qué más podemos esperar?  

Quinto Mandamiento

Honra a tu Padre y a tu Madre, (porque) para que tus dias se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da“. Éxodo 20:12

Honra a tu padre y a tu madre, no sólo se refiere a los progenitores terrenales. Ese mandato incluye al Padre y a la Madre celestiales, así cómo se refiere a la familia terrenal que fue creada a la imagen y semejanza de la familia del cielo. Por eso, podemos inferir que los primeros cinco (5) mandamientos incluyen nuestra responsabilidad para con Dios, y los otros cinco, (5), con el prójimo. La segunda tabla comienza con el importante mandamiento: No matarás. Lo que implica, que todos los que no somos YO, es mi prójimo y no puedo atentar contra su vida. 

No sabemos quién dividió las tablas de la ley con cuatro (4) mandamientos en un lado y cinco (5) en el otro, pero es obvio que quien lo hizo, no conoce el carácter perfecto de Dios, ni tuvo la oportunidad de descubrir el sello de Dios en la naturaleza. ¿Qué pensaríamos del creador si nos hubiera puesto cuatro (4) dedos en una mano y seis (6) en la otra? La Biblia señala claramente que ¡la ley de Dios es perfecta! (Salmo 19:7), de la misma manera, la intención en su redacción, tanto en el contenido, como en su aplicación, debe de producir resultados dentro del marco de la perfección. (Mateo 5:48) 

Por esa razón, cuando veo cuatro (4) mandamientos en una tabla, y seis (6) en la otra, pienso que la mentalidad de quien los entendió de esa manera, está lejos de la comprensión de la perfección de Dios en todo lo que creó. El sello de Dios que está expresado en la naturaleza, es el mismo que Dios puso en las flores de cinco (5) pétalos, en las frutas y vegetales que no han sido hibridadas por la mano humana, ni manipuladas genéticamente.  Es el mismo Dios que nos puso cinco dedos en cada mano y en cada pie, que dictó los diez (10) mandamientos a Moisés y que luego los escribió con su dedo en dos tablas de 5 mandamientos cada una. El que hizo su sello con el patrón de una estrella perfecta de 5 puntas, que al nacer en la tierra, una estrella marcó su nacimiento para el mundo, no iba a romper el patrón de cinco (5) en algo tan importante como su ley eterna.  (Vease el Blog: El Sello de Dios en la Creación)

Aunque el ser humano es un violador compulsivo de todas las leyes que conoce y de las que desconoce, no ha podido extender la semana laboral más allá de 5 días y acortarla a cuatro cuando ha querido trabajar menos tiempo. Según las 24 horas del día nos permiten dividir el tiempo del día en tres jornadas de 8 horas, que a su vez se dividen en 8 horas de descanso, 8 horas de trabajo, y 8 horas de asueto y diversión. Los 5 días laborales de la semana van seguidos de un día de descanso que es el sábado, y que a su vez, va seguido de un día de asueto y diversión que es el domingo. Repito: ¿Qué pensariamos de un creador que nos hubiera puesto seis dedos en una mano y cuatro en la otra? Si la humanidad hubiera respetado el reposo divino, y lo hiciéramos conforme a eso, este mundo sería un mejor lugar para vivir. Aunque una gran mayoría del mundo no obedece ni sigue el patrón instituido por Dios, eso no cambia ni altera el propósito de la ley ni inválida su vigencia eterna. En la tierra nueva, “de mes en mes y de sábado en sábado, todos los redimidos vendrán ante el trono a adorar al Creador y hacedor. (Isaías 66:23)

En la medida que estudiemos el carácter perfecto de Dios reflejado en la creación y en todas sus leyes, estatutos y preceptos, nos iremos acostumbrando a la perfección divina hasta que lleguemos a la perfección de cada error que cometamos y nos acerquemos a la perfección que el maestro desea para cada criatura. “Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). Eso no es nada fácil, la perfección se completará cuando seamos transformados a su imagen y semejanza. No obstante, el estudio de las leyes divinas nos ayudará a comprender la voluntad y el carácter de Dios, y nos permitirá parecernos a Cristo. Eso nos ayudará a alcanzar el grado de perfección que él requiere de cada uno en particular, de acuerdo a las circunstancias personales. Las 333 leyes que podemos encontrar en el pentateuco, o primeros 5 libros de la Biblia, y en los consejos de Jesús a sus discípulos, son leyes muy importantes con respecto a la agricultura, a la vestimenta, a las relaciones familiares, a los negocios, a los extranjeros, a los animales, y a varios aspectos de la conducta, que deben ser analizados individualmente para su mejor comprensión y aplicación. Por ejemplo: Se puede notar un interés enfático en no llevar a cabo las mezclas o cruces de animales, cruces de razas, cruces de semillas, así como de géneros de telas. Leyes para hacer descansar la tierra y no sembrar nada en ella de cada 7 años; Las leyes temporeras, las leyes para la matanza de animales, para los sacrificios exigidos para el perdón de pecados de diferentes animales y cómo escogerlos correctamente de acuerdo a la condición económica de cada cual. Ese tipo de leyes (de sangre) no las sumamos en las 333 leyes que se mencionan, porque no iban a ser leyes eternas. Esas son las leyes que cesaron cuando Cristo murió como el Cordero de Dios y el velo del templo se rasgó de arriba abajo. En ese momento, el cordero que estaba en el altar para ser sacrificado, se escapó de las manos del sumo sacerdote: Queriendo Dios decir con ese acto, que ya no eran necesarios los sacrificios de sangre, porque el Cordero provisto por Dios, ratificaba el pacto eterno y no había necesidad de más sacrificios de sangre. Todas las leyes de sacrificios de sangre quedaron allí abolidas a la vez. Ese acto no derogó los diez mandamientos que son leyes eternas de Dios para la tierra y para todo el universo. 

Algunas de esas leyes están basadas en conceptos de la química, la física, y las matemáticas divinas que son formuladas para la salud universal. Entre ellas está el descanso sabático del ser humano, de los animales y de la tierra. Son leyes eternas que rigen para todo el universo creado y para todas las criaturas de Dios en los planetas y constelaciones habitadas. Se conocen como reglas de vida. Todos esos seres de diferentes razas y apariencia física, serán igualados a los hombres y mujeres de la tierra y les será otorgado el maravilloso don de la procreación. 

De esta etapa en adelante, el universo creado se reproducirá y habitará muchos mundos o planetas que hoy están desiertos, porque la rebelión de Satanás los arrasó totalmente en su locura de poseer esta tierra con todos los atributos que Dios la creó. Este es el único mundo donde sus habitantes son hechos a imagen y semejanza del Creador. En el apocalipsis, vemos como algunos de esos representantes de otros mundos son descritos por el apóstol Juan que los ve frente al trono representando su raza y su origen. Juan los vió en visión y los describe como animales racionales, porque no tiene otra forma de entender su naturaleza en base a su apariencia. Pero son seres inteligentes que no se dejaron convencer por la rebelión de Satanás y como premio, serán transformados a imagen y semejanza de Dios. Así como nosotros seremos transformados.  Por esa razón, el primer mandamiento de la ley recomienda tajantemente que no debe haber otro interés personal ni divino que se interponga entre nosotros y Dios. “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3). Este primer mandamiento testifica del celo extremo que Dios muestra hacia sus hijos y la lealtad que les exige a cambio de su herencia divina y su protección y paternidad eterna. El quinto mandamiento cierra la primera tabla de la ley que Dios se reservó para la paternidad divina y nuestra lealtad a esa entidad creadora. De eso, depende nuestra esperanza o espectativa de vida. 

Continuará…

5+5= La Señal

Por: Dr. Norman González Chacón

La suma de los diez mandatos de salud y vida, son una versión compacta y muy precisa de la voluntad divina, del amor y la misericordia, del Creador y de su carácter para restaurar su presencia en la vida de cada creyente. Cada mandato o mandamiento puede contener más de 30 preceptos y estatutos divinos en su intención y comprensión de los mismos. Sólo analizaremos los más importantes y relativos a la necesidad que tenemos de comenzar a mirarnos en ese espejo para cumplir con nuestra responsabilidad debida ante la presencia divina. 

Se pueden contar más de 300 leyes o preceptos que Dios le fue dando a su pueblo para que entendiera mejor el alcance de la ley, y los resumió y dividió en dos tablas de cinco mandamientos cada una. Dios le dió a Moisés las tablas de la ley, escritas con su propio dedo para que no hubiera intervención humana que las pudiera cuestionar. El pueblo cargó con esas tablas de piedra durante todo su peregrinaje y las mismas no llegaron al templo de Jerusalém pues fueron escondidas a raíz de las intervenciones de los enemigos de Israel que en varias ocasiones, se apoderaron del arca donde se guardaban. 

Se cree, por las inferencias apocalípticas, que antes de la segunda venida del Señor a la tierra, y en medio de la gran controversia universal contra los Santos de Dios, las tablas aparecerán para disipar las dudas que se han levantado en el mundo contra las leyes de Dios. Estas tablas, que ningún experto arqueólogo podrá negar que fueron grabadas en piedra de granito con el dedo de Dios, y que testificarán ante los que las han abolido y profanado con insistencia, cerrarán la discusión que será el tema principal de la gran controversia final entre el bien y el mal, entre los que tengan la señal de Dios en sus conciencias y los que tomen la marca de la bestia (Apocalipsis 13: 16-17).

La marca es una señal de aceptación de un sistema de creencias que por conciencia, tomarán dos grandes bandos en que se dividirá la humanidad y que se caracterizará por la observancia de los diez mandamientos, unos (que son los que llevan la señal de Dios en sus frentes y en su mano derecha), y otros (los que toman la señal de la bestia), que se oponen a todo lo que es de Dios, a sus leyes, preceptos y mandamientos. Ese será el tema eje de la gran controversia final. 

La señal en la frente, es una convicción mental de conciencia que nada ni nadie puede hacer cambiar. La señal en la mano derecha es la acción que se produce como consecuencia de todo lo que el cristiano verdadero cree y practica en su vida. La mano derecha de Cristo impartía salud y vida a los enfermos. Su amor por las viudas y necesitados, su misericordia con los disidentes, y la paciencia con los enemigos, suman un total de todas esas bondades que son la señal de la justicia divina en el corazón de los verdaderos creyentes que asumen la marca de Dios en sus frentes y en su mano derecha y conciencia. 

Algunos enseñan que la marca es un “chip” que se introduce en la piel, otros piensan que es un “bar-code” que se pone en la frente, otros creen que es una vacuna que se administra en el brazo derecho, y todos, en cierto modo, tienen razón de pensar así, porque el resultado final de todas esas conjeturas es la identificación indiscutible de un estado de conciencia que no cede ante las presiones públicas, religiosas o gubernamentales que se impondrán, y que los verdaderos creyentes no aceptarán aunque haya un decreto de muerte, o que no puedan comprar ni vender, sino tienen la marca de la bestia o la señal que se decida imponer, ya sea el pasaporte o el “ID.” Así es, que dependiendo de las circunstancias que se estén dando y que le den la oportunidad a la bestia para emitir un decreto, que limite al pueblo de Dios en su diario vivir y lo obligue a tomar la señal común que se imponga en ese momento crítico. 

En los tiempos de la persecución religiosa, todo el que profesara una fe cristiana, y que tuviera una Biblia, tenía que llevarla a un lugar público para ser quemada. Muchos, para salvar sus biblias huyeron a lugares desiertos, a las montañas y a bosques, donde se escondieron para no ser arrestados y obligados a entregar su precioso libro o ser quemados en la hoguera junto a sus biblias. 

En tiempos de pandemia, puede ser un certificado de vacunación, en tiempos de guerra, puede ser el bar-code, el pasaporte, una licencia especial, etc. En estos tiempos de paz, puede ser una tarjeta de identificación a manera de pasaporte que si no la muestra, no puede viajar o comprar ni vender. La señal de la bestia se circunscribe al tiempo y a las circunstancias que le permitan a esa identidad anticristiana ejercer su poder restrictivo y castrante sobre todos los que de alguna manera disienten del poder que ejerza esa entidad que puede ser, como señalamos, religiosa o cuasi religiosa, gubernamental o militar, en la presencia y con el apoyo de un ejército o gobierno que la respalde. Por esa razón, decimos que todos los que piensan que la señal de la bestia puede ser una cosa o la otra, pueden tener razón, dependiendo del momento y de las circunstancias que se estén dando en el tiempo cuando sean restringidas ciertas libertades y derechos por un estado impositor, detrás del cual puede, pero no necesariamente, tiene que haber un poder religioso. 

Es un asunto de conciencia y convicciones divinas, lo que estará en juego. Es un determinado momento de la controversia que dividirá a la humanidad en dos desiguales grupos: una pequeña minoría que guarda los mandamientos de Dios, contra el resto del mundo que sigue sus propias leyes y decretos. La ecuación final es simple y fácil de comprender. 

En el caso que nos ocupa, el poder político religioso que impone la señal de la bestia de Apocalipsis 13, puede ser una entidad que no parezca ser o tener nexos religiosos. Por ejemplo, sí la señal o división en la discusión, obliga a un gobierno a imponer restricciones que puedan coartar los derechos de conciencia porque se produce un decreto de emergencia nacional como consecuencia de: Una crisis de salud, de una crisis económica, de de una amenaza de guerra, de una crisis política o particular,  o de lo que resulte, que el Estado decida sobre los derechos humanos de unas minorías. Es una imposición restrictiva de libertad de conciencia, basada en el bien común de unas mayorías, o una circunstancia particular del momento en que se decrete la emergencia nacional que sea. 

El Cristiano verdadero que espera con paciencia la venida del Señor, tiene que estar atento a las circunstancias que estén ocurriendo en determinado momento que se puedan prestar para una decisión de un gobierno civil actuar contra una minoría que no está dispuesta a ceder sus derechos de conciencia por nada del mundo. 

Así como el día y la hora de la venida del Señor, nadie debe de especular y poner fechas para ello, así la marca de la bestia no debe ser motivo de especulación en su carácter, porque serán el tiempo y las circunstancias de un momento en particular, las que determinen, cómo será esa marca identificadora y lo que representa en términos conceptuales de conciencia. Como es un asunto de conciencia individual, los cristianos que observan las señales de los tiempos, no puden esperar por el pastor o los dirigentes de las iglesias para tomar la decisión de salir o negarse a participar de lo que, en conciencia, ellos puedan creer o percibir que es la señal.  Lo peligroso de estar esperando por un decreto romano, es que ese “issue” o asunto, es del pasado y jamás se ajustará al presente. Muchos serán engañados porque esperan algo que ya pasó a la historia. Cuando se percaten, será tarde porque fueron marcados para perdición.

Tenemos que estar atentos y analizar todo lo que ocurre, que de alguna manera pueda restringir las libertades y derechos de los creyentes, para no caer ante la corriente represora del momento en que los gobiernos de la tierra impongan leyes o decretos, que de alguna manera, puedan ir en contra de la conciencia religiosa de unas minorías creyentes que se percaten de que el momento ha llegado. 

Un buen ejemplo de esto, lo podemos ver en estos tiempos de pandemia, cuando se han restringido muchos de los derechos de la gente a celebrar reuniones, cultos, viajar de un país a otro, celebrar asambleas, visitar a amigos y familiares, asistir a ciertos tipos de trabajo con público, a presenciar actividades variadas en estadios, y, o, a vacunar compulsivamente a toda la humanidad. Esta última es la más peligrosa de las presiones que los gobiernos pueden llevar a cabo como medidas de prevención, pero que desde el punto de vista de muchos, puede resultar en una violación de los derechos de aquellos, que por motivos de salud o de creencias religiosas o científicas, no estén de acuerdo con vacunarse. Sea, porque de alguna manera, la vacuna contenga sustancias que puedan ser tóxicas o tener efectos secundarios sobre el genoma humano, y por consiguiente, sobre el cerebro y El ADN sagrado. La Iglesia católica se ha expresado en contra de ciertas vacunas que contienen sangre de fetos abortados, otros cristianos se niegan a aceptar una vacuna que pueda afectar su ADN o el RNA debido a que sienten la responsabilidad de cuidar de ese importante aspecto de su personalidad divina ante los registros celestiales. 

Mientras no se haga obligatorio y hayan otras alternativas, no hay decreto expedido, pero si la gran mayoría de la población se vacuna y aún persiste el peligro del virus y se exige que todos los ciudadanos tienen que estar vacunados, y obtener su certificación de vacunas para comprar o vender, para viajar o asistir al trabajo, al culto o a alguna actividad necesaria, entonces se puede decir que hay un decreto que puede, para muchos, representar un asunto de conciencia serio que debe tenerse en cuenta y verse a la luz de la marca de Apocalipsis 13. Los que cuidan su salud siguiendo las leyes de Dios en la naturaleza, le temen más a la vacuna que a cualquier virus por mortal que sea. 

Cuando se trata de asuntos como lo son la salud y la identidad divina en nuestro genoma, tenemos que ser sabios y astutos ante la imposición de cualquier medida, que de alguna manera, pueda violar esa presencia divina en nuestro organismo. Al igual que las drogas tóxicas que pueden afectar nuestro cerebro y nuestra capacidad de pensar y tomar decisiones sabias y correctas, cualquier inyección que contenga elementos similares que puedan, a la larga, afectar nuestra salud física, nuestra mente espiritual, o nuestras decisiones salvíficas, debe ser evaluada con mucho cuidado antes de someternos a algo, que por miedo, o por presiones de política pública, o de dondequiera que vengan, pueda afectar nuestra relación con Dios, con nuestro cuerpo y con nuestra salvación eterna. Eso no debe considerarse, si hay la más mínima duda de su seguridad o conveniencia. El cristiano que pone su voluntad y su vida en las manos del maestro, no debe temer las amenazas del mundo cuando se trata de un mal, para supuestamente combatir otro mal. Cuando adoptamos en nuestra vida la medicina  natural divina, no necesitamos depender de ninguna droga tóxica.

“Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres”, y en medio de una crisis como ésta, el enemigo de las almas aprovecha el miedo para imponer su marca en nuestro cuerpo a través de su ciencia controlada y manipulada anticipadamente.

Es bueno aprovechar esta desviación del tema para mencionar que, la manera en que la medicina moderna convencional trata el cuerpo humano, es un ejemplo de su ignorancia a las leyes divinas y una muestra de la mala semilla que el enemigo sigue sembrando en cada organismo. Ninguna droga tóxica, con efectos secundarios puede curar. Cada efecto secundario y terciario produce otros males que se añaden al primero y requieren más drogas de igual o peor efecto que siguen aumentando el daño físico y cerebral de quien cae víctima de las mismas. Un alma que cae víctima de las drogas, sean recetadas o sean ilegales, es otro ser que pierde su salvación eterna. Dios, no salva drogadictos, a menos que repudien las drogas, cambien de vida y se arrepientan del daño que le hacen a su organismo a tiempo. La medicina moderna se especializa, junto a las grandes empresas farmacéuticas, en crear adictos a todo tipo de drogas tóxicas que deben usarse para toda la vida. El enemigo sigue sembrando la mala semilla en la finca sagrada de cada criatura que ha despreciado la medicina natural divina que se encuentra en los diez mandamientos de la ley de Dios, y va en busca del alivio temporero y falso de las drogas químicas. Es una encerrona satánica que compara en daño con las persecuciones religiosas que han ocurrido en la historia y han obligado a la iglesia cristiana a huir y ocultarse en los lugares desiertos que Dios le ha aparejado en tiempos de crisis.  

Después de toda esta explicación importante, podemos continuar con lo más relevante del tema y que aquí nos atañe:  Se trata de los diez mandamientos que nos pueden curar de toda enfermedad física y espiritual. Cada uno de los mandamientos tiene consecuencias felices y promesas maravillosas para quienes los obedecen y los ponen como hitos importantes en sus vidas. Son, el sello de Dios en la justicia universal. Son dos tablas de piedra de gran dureza y resistencia, con cinco leyes en cada tabla. Los primeros cinco son los que el hombre dedica a la lealtad y respeto a su Creador.  Los otros cinco, representan la amistad y el respeto del hombre a su prójimo como a sí mismo. Una, contiene todo lo que Dios requiere del hombre para con su Creador, y la otra, todo lo que Dios le exige al hombre para sí mismo y para el prójimo. Ambas tablas o páginas de la ley, fueron en dos ocasiones escritas en tablas de piedra de granito, y la razón para que no fuera en madera o en otro material, fue para que durarán eternamente. Queriendo decir Dios, que esa ley es eterna para todo el universo, y para siempre. 

Constantemente vemos ilustraciones de las tablas de los diez mandamientos con cuatro mandamientos en un lado, y seis en el otro. Eso es totalmente incorrecto y denota la falta de inspiración de los intérpretes de las escrituras. Dios, el Dios de las matemáticas y de las ciencias naturales, no hace ese tipo de arquitectura desigual. Toda la creación da fé de su perfección y su sello nos lleva a descubrir que las tablas de los mandamientos tienen 5 mandamientos en cada una, y no cuatro en un lado y seis en el otro. Dios, que es el Dios de las matemáticas y de las ciencias naturales no hace ese tipo de diseño de arquitectura desigual. En su estructura, en su creación y en su ley, obra de manera balanceada y perfecta. Su sello en la creación es la estrella de cinco puntas. Toda la creación que se encuentra en su estado original tiene su sello distintivo, su marca de fábrica. (Véase el blog: El Sello de Dios) Su marca de registro universal. Por esta razón, podemos inferir que los primeros cinco mandamientos incluyen nuestra responsabilidad con Dios, y los otros cinco con nuestro prójimo. La segunda tabla comienza con el importante mandamiento: No matarás.  

No sabemos quién dividió las tablas de la ley con cuatro mandamientos en un lado y seis en el otro, pero es obvio que  quien lo hizo no conoce el carácter perfecto de Dios, ni tuvo la oportunidad de descubrir el sello de Dios en la naturaleza. ¿Qué pensaríamos del Creador si nos hubiera puesto cuatro dedos en una mano y seis en la otra? ¿Y así mismo en los pies? La Biblia señala claramente que la ley de Dios es perfecta (Salmo 19:7). De la misma manera, su intención y su redacción tanto en el contenido como en su aplicación debe producir resultados dentro del marco de la perfección (Mateo 5:48). Por esa razón, cuando veo cuatro mandamientos en una tabla y seis en la otra, pienso que la mentalidad de quien lo entendió de esa manera está lejos de la comprensión de la perfección de Dios en todo lo que creó. El mismo Dios que hizo los las flores de cinco pétalos o corolas, que nos puso los cinco dedos en cada mano y pie, que le puso una estrella de cinco puntas a la papaya, a la piña a las estrellas en el mar, en la tierra y en el cielo, al repollo, a la lechuga y al tomate, es el mismo que dictó los diez mandamientos a Moisés y que luego los escribió con su dedo en dos tablas de cinco mandamientos cada una, ese Dios no iba a romper el patrón de cinco que usó en toda la creación, en algo tan importante como su ley eterna. 

Aunque el ser humano es un violador compulsivo de todas las leyes que conoce y de las que desconoce, no ha podido extender la ley de la semana laboral más allá de cinco días y acortarla a  cuatro o extenderla a seis, es debido a que los cinco días laborables de la semana van seguidos de un día de descanso o sábado que a su vez va seguido en un día de asueto y diversión familiar y general que es el domingo. Aunque la gran la gran mayoría del mundo no obedece y sigue el patrón instituido por Dios, eso no cambia ni altera el propósito de la ley, ni invalida su vigencia eterna. En la tierra nueva, de mes en mes y de sábado en sábado, todos los redimidos vendrán ante el trono a adorar al Creador (Isaías 66:23). 

En la medida que estudiamos el carácter perfecto de Dios reflejado en la creación y en todas sus leyes, estatutos y preceptos, nos iremos acostumbrando a la perfección divina hasta que lleguemos al punto de la perfección.  Cada error que cometamos nos ayudará a acercarnos a la perfección que el Maestro desea para cada criatura. “Sed pues vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). Eso no es nada fácil, la perfección se completará cuando seamos transformados a su imágen y semejanza. No obstante, el estudio de las leyes divinas nos ayudará a comprender la voluntad y el carácter de Dios y nos permitirá parecernos a Cristo. Eso nos ayudará a alcanzar el grado de perfección que él requiere de cada uno en particular, de acuerdo a las circunstancias personales y a nuestra capacidad para desarrollarnos.

Dios, tajante y seguro en su expresión y voluntad, no deja dudas de que es un Dios de poder y exige respeto absoluto de sus criaturas. El ser humano ha creado dioses de todo tipo en esta tierra y su variedad es tan amplia como la imaginación de cada cual que decide inventar. Desde el principio, los hijos de Caín y su descendencia que despreciaron al Creador se hicieron dioses para cada situación y ocasión así como para toda adoración. No vamos a enumerar los diferentes dioses paganos que han sido nombrados por la mitología cainita griega, mesopotámica, oriental, egipcia y romana, debido a que perderíamos un tiempo y espacio precioso de nuestro estudio y comprensión de que el ser humano, de genes cainitas rebeldes, utiliza su inteligencia para fraguar todo tipo de idolatría.  En los próximos blogs estaremos analizando los diez mandamientos, uno a uno, para descubrir su grandeza y su abarcador impacto sobre la vida de todos los seres de el universo:  Los iremos discutiendo de día en día, de semana en semana, para que podamos entender su gran alcance en la vida del planeta tierra y en la nuestra en particular.

Continúa…

Natural Bioethics Philosophy

By: Dr. Norman Gonzalez-Chacón – Translated from: La Filosofía Bioética Natural in this blog

A wise French philosopher, Dr. Edgar Morin, recognized for his achievements in the field of education, bioethics and complex thinking instituted very ingeniously, the “seven knowledge” necessary for the education of the future. Incidentally, these seven concepts listed masterfully by this distinguished educator, coincide with Our bioethical philosophy. 

The first of the seven knowledge focuses on the blindness of knowledge: the error and illusion that characterize the human condition of this century that lives in the uncertainty of knowledge that traditional education has left in all disciplines.

Considering that diversity and complexity are part of that knowledge, it is essential to arm the minds of the participants of this century for the vital fight towards lucidity. According to Dr. Morín: “It is necessary to introduce and develop in education, the study of the brain, mental and cultural characteristics of human knowledge, its processes and modalities, the psychic and cultural provisions that allow to risk error or illusion”.

This study that creates the entropy of the functional thermodynamics of words, wisdom and sanity is similar to the physical thermodynamic action that is practiced in natural medicine to get the body to react biologically in the direction of recovery.

The modern natural medicine that we practice is based on the principles of purest and at the same time scientific traditional natural medicine, which is practiced and taught in the world today. It arises from the basic principles of natural laws that govern the universe and that are indispensable for the health of the human being, animals, nature and the planet.

The universal medicine for nations must arise from the fruit of plants, plants, medicinal herbs, pure water, pure air and harmony in all systems, including and most important, the human beings and their Creator. When these forces work together on the principles of physical, biological, environmental and universal Divine laws, the results are surprisingly powerful in action and lasting in their effects.

Scientific Fundaments

The scientific basis of natural bioethic medicine is applied immunology.  Part of the premise or axiom “that our body rejects and destroys every foreign cell from animals and congeners”. Taking that known scientific experience that has been the biological obstacle for the greed of modern science to transplant all kinds of animal and human organs to people, we can conclude that:

  1. Each person has a different, specific DNA and a particular inheritance that makes it distinct and unique.
  • A healthy body with good immune defenses rejects and destroys every   animal and human cell that penetrates the immune barrier.
  • Consuming meat from dead animals causes an immunological reaction of rejection that alter natural defenses, and resources that the body can otherwise use for their health, well-being and long life.

In tune with this reality, modern medicine does human-to-human transplants, but its success is conditioned on manipulating or suppressing the immune system with immunosuppressants drugs so that the body cannot reject and destroy the transplanted organ. Chemical immunosuppressants shorten the life and quality of life, risking the recipient to recurrent infections of all kinds.

The Natural Method

In natural bioethical medicine, the need for transplantation is avoided, saving the affected organ in time, before it collapses.  In order to save the organ and have the body regenerate successfully, innate immune forces must be preserved.  For this, it is necessary to avoid contact and remove from the food all animal products and avoid physical contact with animals, which must be completely restricted.  During the process of elimination, the immune system assisted by a detoxifying program, the body initiates a process of cell regeneration. 

For this reason, the actual healing taking into consideration the “causes” is not necessarily the disappearance of symptoms.  In other words, the medicine that suppresses the symptoms is not able to address the cause, even if you see the symptoms disappear.

Since the symptoms does not always represents the cause that created the malady, it is important to determine the cause to treat it appropriately. That is the reason for the existence of natural bioethic medicine.  It is bioethics because it arises from the application of inviolable principles that are part of the code of nature.

Bioethical Principles

Nature is governed by absolute natural laws that control physics and biological life as well. When it comes to violating, altering and diverting the natural course of things, the dire consequences of each precept that is violated are suffered. One of the most known natural laws is, “the law of gravity”, discovered by Isaac Newton. Anyone who challenges or violate this law, incurs in serious risks. Another universal law is, “all that man sows is what he harvests.”  For this reason, every act against nature turns against man himself, and every act against man is an offense against nature, against the Creator and against all its components.  For this reason, bioethic medicine has to have these three essential basic components:

  1. It has to be highly scientific and logical.
  2. It has to be governed by the laws of nature.
  3. It has to arise from plant base nature and depends on the natural remedies as medicine.

Humanity has failed to follow the laws of nature.  Human beings have violated all physical, biological, chemical and moral laws.  The consequences are manifested: diseases of all kinds, epidemics, cancer, congenital malformations, premature aging, mental illness, environmental and irretrievable damage with serious consequences to nature and human health. That is in part the result of the failure in modern education.

Natural Conflicts

The Federal Food and Drug Administration (FDA) has found it very difficult to define what is natural and what is not, because they do not have a clear measure of where to set the parameters of one thing and the other.  Thousands of lawsuits have thrived on claims to product companies that have used the word “natural” on the label of a product that cannot necessarily be classified that way, having been processed or grown unnaturally.

The term “natural” has been used and abused in the extreme, and the FDA’s most recent recommendation is not to use it in any product as a claim of its purity and nature, unless by its characteristics it can be obviously identified and ensure its natural purity. Similarly, “natural” medicine has been attacked, persecuted and restricted in many places because its practitioners and proponents have not been able to adequately defend it due to the lack of scientific basis and educational preparation.

Scientific Advances

Science has brought important discoveries that are necessary and vital to discover the truth that may be hidden in life’s intricate mazes, but it has also violated many natural laws that should have been protected to preserve the balance of the echo-biology.

DNA testing is an example of this important contribution that the scientific genome analysis has created to identify paternity, genetic trends, chromosomal defects, and countless more legal, scientific, biological, and transcendental situations for many purposes that were not previously intended.

But science has also raised questions that are discussed in courts and scientific circles without creating an absolute criterion that allows for effective legislation to be seen in all cases. Such is the case that determines when human life begins, and the zygote becomes a person; there are discrepancies between different groups of society that defend different positions in this regard.

Situations occur that force you to create clear and defined criteria. Science and religion face challenges that end in court of law where justice sometimes leans to one or the most popular side, injuring with the decision the rights of other. For example: a sperm-fertilized egg implanted in a woman’s womb not knowing who the donor is. How can the child’s paternity be determined in the future?

For every new situation that science creates, it is necessary to have a legal and ethical criterion that defines it to answer the different questions that must inevitably arise as a result of the different situations to be presented to the lives of people when arises.

Natural medicine is no exception to this rule and cases have been filed, and cases will continue to be presented, where it is required before the legal decision, the ethics to follow and a bioethical response that accompanies it for its proper moral, ethical and legal order and procedure.

The father of modern medicine, Hippocrates, summarized the problem of disease and medicine masterfully presented, when he said, “May your food be your medicine and that your medicine be your food,” he laid the clear foundation for modern medical bioethics.

Pure natural medicine must validate on that historical phrase, the Hippocratic postulate: Medicine has to be food and food must be medicine. In our half-century practice we have seen the clear validation of this scientific assertion.  We have summarized the healing process to the maximum efficiency, minimizing time and reducing discomfort and symptoms of diseases that conventional medicine doesn’t offer any cure.

Under the premise of the Hippocrates postulate, almost all known diseases can be cured and many of the congenital problems affecting more than 30% of the children being born today could be avoided. Hippocrates was correct, the food that people eat, makes them sick and through a healthy way of eating and proper food they can be cured.  If we set the right balance, people can live many years without getting sick, taking care of their diet to become their preventive medicine. Due to the processes that have affected the agriculture industry and the preparation of food under modern technological processes, the overall feeding of the world’s population is at risk and making them sick. Such interventions that alter nature does not promote good medicine or prevention.

Chemical fertilization, hybridization, genetic manipulation, the use of pesticides and modern methods of cultivation such as hydroponics using various chemical products, make modern food not able to comply with the Hippocratic postulate “to be thy medicine”. 

The Anti-diet

Therefore, we have had to resort to innovative mechanisms and great scientific creativity in order to use the food available in world markets more safely and effectively.  To make food to be medicine and medicine from food, the medicine people need to heal, we’ve created what we call “anti-diet.”  The “anti-diet” is the antithesis of the common food eaten and diet practiced by modern societies called “the general diet” which is the way of eating that peoples follow traditionally and that establishes the food cultures of the different regions of the world. Anti-diet is nothing but a way of fasting.  If the premise is that people get sick from what they eat, the logical thing is that by fasting it heals.  The premise is correct; since ancient times it is known that by fasting, people cure their ills and diseases.

Recent research from the University of Southern California, led by Dr. Valter Longo, indicates that fasting cures cancer.  What cures cancer can cure any other disease and indeed, that has been our experience in almost 50 years of work in natural medicine.  If fasting is supported by pure water, natural herbal teas, liquid amino acids and enzymatic fruits, it does not become so difficult for people that has got sick from eating incorrectly.  Enzyme fruits are apple, which contains pectin, papaya containing papain and pineapple containing bromelain.

Different types of fasting can be made according to the needs or particularities of the case and the severity of the situation.  In our long experience, we saw extraordinary, surprising and wonderful results in cases where modern medical science had no resources of any kind. We have use fasting programs that adjust to each case depending on the severity of the case. The ingesting protocol and the amounts are established in its frequency and taking into consideration every particular case. 

In hospitals, a fasting pattern with intravenous feeding is followed to stabilize the patient who arrives in critical condition and has not been diagnosed.  He is not fed until he has emerged from the crisis and the danger has passed. Fasting is nothing new, when animals feel sick, they fast, eat herbs or plants. Their instinct tells them to avoid regular food and if they are free in their natural habitat, they recover quickly by fasting.

We have created the concept of “sustained fasting” based on Daniel’s biblical experience in the court of Babylon (Daniel 1:11), the Israelites’ experience through the wilderness who ate manna.  Jesus’ preparation in the wilderness to begin his unique ministry included a 40 day fasting in the dessert. Many of the natural laws that we must observe to prevent disease, pests and epidemics are well expose in the Bible. In Genesis 1:29, we have the instructions, directly from our Creator. We also find laws of morality and hygiene that were intended to prevent many diseases and problems that exist today.  There are also laws concerning agriculture, the proper use of land, how to plant on the field and the rest of the land, for the preservation of natural resources, human health, environmental and general hygiene of the planet and many other laws relating to universal health.

We can’t pretend to be cured by drugs and chemical medication.  Modern pharmaceutical company is aimed to treat symptoms and alleviate the conditions that people suffer from their ignorance of health laws.  Every chemical drug has side effects and under the effects the body cannot cure.  The use and abuse of antibiotics has created strains of strengthened bacteria (super bacteria) that are resistant to everything known and that kill many by widespread infections of all kinds.

Natural medicine uses prebiotics and probiotics that strengthen the immune system and increase the body’s ability to successfully resist new and strengthened bacteria, fungi and virus. However, under fasting, sustained fasting or simple ways of eating, the body activates its regenerative capabilities and begins a process of general detoxification and cell restoration. That process can be assisted with medicinal plants and herbs that bring phytonutrients to the cells.  Note: You should never mix or combine multiple plants at once. Any combination or formulation in which more than three or four plants are used should be discarded unless prepared by someone aware of the chemical interaction of the compounds and properties of each plant.

You should start with one and the add the others so as not to overload the system with a lot of chemistry, which although natural, can interfere with immune processes and instead of assisting, can delay or hinder the biology of restoration.  In these processes, most of the time, less is more.

The healing processes of nature in the human body are different from how they occur in the laboratory.  The body does not always follow the pattern seen in the Petri dish, the microscope or in the in-test tube of an in vitro. We can help nature, but we cannot force it to act according to our selfish desires.  Nature acts according to laws that we ignore but invariably follow the line of least resistance. Sometimes a process is aborted at a place we don’t anticipate. For example: a detoxification process that we expect to occur through the intestine and kidneys, emerges through the skin causing a strong rash that may look like psoriasis or dermatitis when in fact it is a cleansing process that should not be interrupted no matter how strong the reaction, because when nature choses that route of excretion, it is because it could not use the others, or there were somehow blocked or incapacitated to work normally.

The tendency of modern medicine is to block the secretion of histamine with antihistamines. For example: Benadryl produces a reduction in smooth muscle contraction, causing diphenhydramine to act as an immunosuppressant and neutralize the allergic, hives or kinetic reaction that caused dermatitis, which in the case at hand, was neither an allergy nor an anaphylactic reaction but a process of cleansing and detoxification that nature used to eliminate through the skin for reasons we do not know , but we suspect that by the nature of the drug, the liver, intestine or kidneys could not do so. When administering antihistamines, the process is paralyzed and immune shock may be of such a nature that the side effects of diphenhydramine are amplified and cause cardiac arrest or severe comatose state, renal failure and even death.

For this reason, we cannot impose a heavier burden than the existing and the cleansing and detoxification process should be simple and as slow as possible, without mixing many plants or formulations, to avoid strong reactions that frighten the patient or their families and that cause them to return to a hospital interrupting the healing process of cleanse.  In the hospital they do not understand the difference between an apparent pathology and a detox crisis and treat the case as an emergency or critical condition.  Trying to stabilize the patient will paralyze the detox process.

In our experience, the combination of medicinal herbs and plants to be used during any healing process should be carefully chosen to avoid the interaction of phytochemicals and the cancellation of healing effects that can occur, when not properly combined. Dr. Norman’s Natural Products has designed formulas to assist on the process of liver detox, to help balance the blood pressure as well to support the kidneys and regulate blood sugar. The combinations are formulated to work synergistically when use accordingly to the body needs.  Each formula contains a main active ingredient, a conductor that protects it to the area where it is targeted, an enhancer and in some cases a molecular accelerator that serves as a laxative or detoxifier to complete the biological cycle.

Commercial Herbal Formulas

Most herbal products on the market have been formulated following the logistics of conventional medicine. The manufacturers add up ingredients without taking into consideration the synergy and interaction of the various phytochemicals making a product that can work in the body as a drug (antibiotic, vaccine, pain control or an anti-inflammatory), far from creating the intended natural balance within the body.  When we deal with medicinal plants, you should not be mixing one good plant with another believing that the formula is enhanced, because in most cases, some substances cancel out the effect of others.  Therefore, the combination of many plants is a serious mistake made by manufacturers who do not know the healing techniques or the interaction of phytochemicals.  A multi-herbal formula not necessarily will be recognized by the body, and instead of a benefit could produce a rejection, even though their isolated properties could be beneficial.

Simple and Effective

Our recommendation is not to use any plant formula that contains more than five or six active ingredients.  In this way, the patient is not at risk of suffering a severe healing crisis, or that simply the formula does works as expected as it happens very often.  The tendency to add benefits is a general human tendency.  “If something is good when mixed with another good thing must produce something even better”. But when you combine plants or medicinal herbs it’s not always like that.  When a plant is known to be good for a purpose, use it properly and do not mix it with any other plant and wait for the results and effects. That’s how natural treatments need to be managed to be effective, fast, and accurate.  There are combinations of plants that act as drugs when mixed. They hide symptoms just like a chemical steroidal drug does, suppressing the symptom that signals a cause.  Others cancel out their medicinal properties by combining with each other, losing their healing properties.

Natural Medication

Just as simple food can make major healing changes in the body, herbal medication can also be very effective when we keep it simple. When a person is sick, their energy system is highly committed trying to fight the disease and does not have much ability to enter into complicated biological reactions to metabolize a formula of high chemical complexity.  The body simply catabolizes or removes it intact without being able to break it down and use it for its intended benefit.

Modern Miracles

Both simple food and fasting are powerful instruments of healing that if used properly and with a well-founded faith, when combined with the power of nature and the Divine will, they can perform modern miracles of surprising results.

Natural Healing Methods

Every disease can be cure when nature’s remedies are applied.  However, we find sick people that cannot be cured because their general physical and mental condition has suffered an extreme deterioration that will not allow that organism to build healing defenses in order to recover.  The weakened mind in a sick body cannot do much for healing.  However, I have seen cases where a ray of hope given by a competent and knowledgeable professional of human nature ignited the spark of faith in an evicted sick person and put him on the path of recovery.

Psychosomatic Diseases

Most physical illnesses have their emotional, mental and spiritual counterpart.  When a sick patient does not have a major improvement in the first ten days of treatment, an attached emotional or spiritual cause should be sought immediately. How do we know things make us sick? The disease enters the body through the eyes, mouth and ears.  Through sight we are induced by commercial propaganda to consume all kinds of products that are appetizing, wisely made those products that make us salivate even when we are not hungry.  The sight is pleased to appreciate the good taste of those foods and treats that attract attention and arouse the appetite. If the visual presentation is accompanied by convincing sound and music that appeals to the senses, the palate will convince you to try it.  In some cases, the aroma is added, and the attraction of the smell makes it more appetizing.

Structuring our Culture

With our ears we hear other things that can make us sick and that enter the mind and are kept forever next to the visual images that can accompany a good or bad experience.  These images and sounds create our experience and become part of our life and our acquired values that form our character and give rise to our performances and reactions.

We are what we Eat

We can say that in general, we are the ones who eat what we see and what we hear and that is the physiological basis of our character.  When we read a good book, listen to good music or eat a healthy dinner, we are feeding our life experience and self-educating in those disciplines that please us.

But when we read garbage, listen to everything that is heard and eaten from everything that is available, the results of that culture will not be the best, and our physical, emotional and spiritual health will be affected by the information we receive and the food we consume.  Human beings are three-dimensionally composed of body, soul (mind) and spirit.  Similarly, the body consists of three main systems: the digestive system, the circulatory system and the nervous system.

Feed the Three Systems

It is interesting to know that each of the systems has input and output organs, and each system processes the food differently.  The digestive system has as its entrance the mouth, the circulatory system has as entrance the nose and the nervous system has as entrance the eyes and ears.  How we feed these three systems determines our health and personal education to or is called culture. (See section “the three systems” in the Alternativa Natural Journal).

The Transformation of Food into Energy

Physically, the digestive system feeds the biology and functioning of all systems and each system receives the individual transformation of that processed food to its needs and supplemented with its individual contribution that in the circulatory system is air and in the nervous system is electric current.  The digestive system transforms food into lymph and blood plasma, the circulatory system transforms blood plasma into “neuric fluid”, and the nervous system transforms the “neuric fluid” into electrical energy, magnetism and thought. Therefore, the staple food that people consume is a critical element that determines the individual’s physical, mental and emotional health and well-being.  Again, we are what we eat, and our current and future state of health is determined by what we consumed yesterday, what we eat today and possibly eat tomorrow.

Fasting – The Ten-Day Trial

Anyone who wants to test if fasting cures their illness only has to undergo a 10-day experiment.  You don’t necessarily have to go hungry for 10 days in an absolute fast. We have identified several foods that can be used to do a “sustained fasting” without affecting its effectiveness.  If you know how to follow the instructions, if there is a genuine interest, you can fast without suffering the rigors of hunger.  To that way of eating, we name it the “Sustained Fast”.  When fasting is supported by simple foods that DO NOT overload the system, nor provide more than five to ten percent of the total protein of consumption, the body can enter into a healing processes although a little slower than in absolute fasting.

We constantly see on television and in magazines especially kitchen chefs, nutritionists and sellers of kitchen equipment, making smoothies or fruit frappés where they mix all kinds of fruits, vegetables, nuts, cheeses, creams, aromatic herbs and even seasonings to prepare these supposedly nutritious and energizing drinks.  This practice is totally contrary to the best interests of health and although any fruit drink replaces a meal and helps to lose weight, sweet fruits should not be mixed with acid fruits, seeds or nuts. The inability of the body to fully process that food will lead to fermentation. This state of decomposition produces alcohol and is harmful to the brain and liver.

The tendency to mix flavors, colors and textures does not always result in a good nutritious process.  Although the nutrition of vegetables or fruits seems to add up when combined, the fermentation or oxidative process can be so fast that the body does not have the ability or opportunity to take advantage of those nutrients and break down its sugars and proteins to turn them into healthy food. During fasting this practice can be disastrous and cancel out all the benefits that fasting offers. However, the healing process, although a little slower, will occur in the same proportion in which the food is consumed: the less food is consumed, the faster the process will be and the sooner the results will be seen.

The Menu May Vary

If the person was used to eating three times a day, they can support fasting with potatoes, carrots, beets and consume enzymatic fruits such as pineapple, apple and papaya.  In the section of the sustained fast (Alternativa Natural) we show various recipes that will show you how to prepare these tubers so that the person can have different ways of preparing their meals through the transition to this new way of eating. 

It´s Easy to Get Use to It

For this reason, the person in fasting should remain isolated from those who continue eating traditional foods to avoid falling into temptation. After the third day, the organism adapts very well to the new food format and begins the process of detoxification and starts the process of healing everything that was affected.  The sense of well-being spreads through organs and systems and “immense joy” takes over every cell, tissue and organ of the body.  The euphoria of that stage is contagious, and the person begins to feel the benefits of change.  They wish everyone around them would also fast so that they could feel the process and such experience. Sometimes a tug-of-war  initiates among families and friends to see who convinces who. 

The Ingredients 

The ingredients used on the sustained fast will increase and the diet will become less monotonous after the initial healing process.  This first stage can last as long as the body needs and some people, whose organs suffered severe damage, will not tolerate returning to their old habits of eating because the immune system will vigorously reject everything that caused damage and will not accept it.

Each case is different and should be analyzed on its merits and particularities.  Although there are general rules and precepts that are common to all cases, each person responds uniquely according to their genetics, cultural, medical and emotional history.  Everything has to do with everything, and differences must be taken into account as part of the individual’s natural reaction in its essence. Under strict practice of the sustained fasting, existing conditions that form symptoms or pathologies should begin to disappear within two to three days, weeks, or months.

Depending on the severity of the case and the time the condition has been present, the amount of chemical, surgical and collateral effects of treatments that have occurred, all this negative burden, along with the degree of emotional distress that has accumulated, will determine the body’s time and reaction to fasting.

Time is the best ally of health after fasting. The optimal test is for10 days when the condition is simple or recent.  In ten days, you should see results that predict the success of the treatment and its duration. If in addition to the conditions, the person is overweight, during the first ten days we will see some weight loss per day. We can also notice how much blood glucose decreases, how much the inflammation reduces, how much the pain decreases, etc. These early days are decisive if the recommendations of fasting are followed and adequately supported or supplemented.  In the magazine Alternativa Natural, there is abundant information about the sustained fasting, as well as cooking recipes, to make it pleasant and varied.

For How Long Can I Fast?

As long as necessary and every case is different.  Some people have been fasting for years. I have practiced sustained fasting for almost 50 years and the results have been good in all respects.  At 80 years old, I do not suffer from any health conditions and despite several serious accidents I have suffered in my life, thanks God, I remain physically and emotionally well.

It all depends on the individual needs of each person, the time they have been suffering, the existing conditions and the severity of them.  There are other aggravators that in due course must be treated simultaneously because they can serve as an impediment to a total recovery of the patient.  These are unresolved emotional conditions and hidden spiritual traumas; offenses and offenders who have not been forgiven, bindings that have existed and that have injured the character and the self-esteem.

Such psychosomatic diseases if they have not been identified, if they exist without diagnosis or treated, may continue to affect the physical functioning of organs and systems even despite fasting.  Resentment, envy, anger, frustrations, arrogance, guilt, and a sense of grief or self-pity, are impediments that, while hosted in mind, will not allow for a complete healing process of existing physical illnesses.

At the Instituto Bioetico Dr. Norman, we evaluate and determine whether the health disorder or imbalance can have a mental, emotional or spiritual basis that requires some alternative treatment or help from other professionals who can address these problems.  A patient who has not successfully responded to the sustained fast in ten days may require special attention in his or her personal life and may be referred to the psychologist, psychiatrist or professional counselor if necessary.  In our long experience we saw many cases of this type and when they were treated properly, all other physical conditions responded immediately with excellent results. Constant pain in the back, or knee or arm, can have a physical origin that can be diagnosed as arthritis, osteoarthritis, lumbago, bursitis, tendinitis, or muscle tearing, but it may be the physical response to a concern that is fixed in the mind and that if not treated in its emotional phase, will never be relieved in your physical part. Childhood frustration traumas make their physical impact on adulthood and cause visible physiological problems that do not respond to medication.

An example of this experience is the chaos of an older lady who lived alone, but healthy and quiet in her home.  Suddenly, the daughter who lived in the United States asked her to go to help her care for her children so she could go out to work. Mrs. M. did not want to leave her country, she did not want to leave her house, her friends and her customs to go to take care of children.  She did not refuse her daughter’s request, even though she did not want to leave her home and comfort zone.  Suddenly, she started having knee and hip pain. The pain was unbearably acute and began to receive treatments, without any results with all kinds of painkillers and physiotherapy.

The pain helped her delay the inevitable journey.  In addition, she said, the pain medications caused her severe gastritis that required more treatment.  Her mind was debated between the desire to help her daughter and her comfort and tranquility in her home.  I would have done everything I could do to help her. The problem made her sick and the disease became an excuse to delay the decision.  Someone recommended that she seek help with natural medicine, so there was Mrs. M. in her appointment looking for help with her knee and back problem.  The naturopath recommended some natural painkiller formula, calcium and sustained fasting.  “Come back in ten days and we’ll see how your problem goes.” She returned two weeks later without much relief and complaining that she was not sleeping well since she began the natural treatment.  

We realized her problem had an emotional connection and confronted her immediately.  She was not sleeping well because the pain began to ease, and she was concerned about healing and having to travel because she did not have the excuse of the disease.  She wanted to heal from the pain, but she was worried about having to travel and leave her house.

Iridology Can Help

Situations like this happen very often and the natural health professional has in his hands very useful tools to detect that kind of problem using iridology.  It is a science that when properly mastered, helps us to have an idea of the general state of health and can determine the origin of many pathologies that can be discovered, determining the cause.  The iris of the eye can reveal emotional states, genetic weaknesses, organic tendencies, accumulation of drugs, formation of atheromatous plaque and many other conditions that due to their pathological or psychopathological importance are significant enough to mark the iris of the eye and alter the neurological system. There will always be an organic area that will bear the physical burden of the problem, even though when the cause is mental or emotional.

For example, by observing with the naked eye you can determine the presence or accumulation of fats and mineral salts that can lead to plaque formation or calcification of the arteries. This whitish ring on the outer edge of the cornea with sclerotic whitening, called in ophthalmology the senile arch, if detected early, can help the person take the necessary steps in their lifestyle and diet for the prevention of cardiovascular problems, which is the leading cause of death in developed countries and almost in all the world.

 Let’s review two examples of pathologies from a natural perspective:

  1. Abscesses: When the person or child has had a first abscess, it is the sign that the body does not have a good mechanism of processing and removing certain toxic proteins form the tumor or abscess.  The preventive and fastest way to remove it is to remove all protein from the diet: milk, eggs, dried grains, cereals, meats, soy, chicken and cheeses of all kinds.  Systematic detoxification with Dr. Norman´s Detoxiplex every day and the application of Sexosterone – Progesterone cream and steam in the abscess area will greatly help and speed up the fistula drainage process.  Fistula is the opening hole that the body produces to get rid of the pus that holds the fermented and decomposed protein, bacteria, death cells, etc., to come out to the exterior of the body.
  • Tonsillitis: Inflammation of the tonsils is mainly due to the overload of bacteria and viruses that accumulate in the area of the tonsils and that come from the intake of wheat, animal milk, sugars and meats.  Removing these products from the patient’s diet should be the first step in the healing process. The use of peppermint oil in inhalations, washing or gargling with water, peppermint and salt, steam facials with eucalyptus and Detoxiplex, taken internally to clean the airways and purify them from pathogens is an excellent aid that keeps the bronchial pathways decongested and prevents dryness of the mucosa that produces coughing and expectoration.

Simple and Efective

Natural Medicine combined with sustained fasting or absolute fasting are excellent healing tools.  When properly applied to the patient’s case and needs, the results are always good and of great help to everyone.

Prevention

As a preventive method, Natural Bioethical Medicine provides us with the elements and knowledge to avoid almost all known diseases and conditions suffered by humanity.  The ancient naturists said that “an ounce of prevention is worth a pound of cure” and that assertion is very correct in all postulates. To live according to the laws of nature is to live in harmony with the universe and with oneself.  As we learn the simple rules of health and life, put them into practice and make them part of our daily life, behavior and lifestyle, our organism regenerates cellularly and emotionally.  Many of the genetic defects present in our DNA can regenerate and through epigenetics produce better genetics for future generations.   At least, if we do not have plans to procreate, we can extend our lives and enjoy mental clarity and good health until the last day of life.

Natural Death

You don’t have to get sick to die nor die because a long least of ailments.  Natural death is everyone’s desire.  To die of natural death, you have to live naturally.  Dying while sleeping and not suffering the rigors of death under the influence of toxic drugs and connected to artificial respirators with tubes in the mouth and nose, should be the ideal for the dying process that we want to achieve for ourselves and our loved ones.  The agony produced by drugs, hallucinations, the desperation of not being able to communicate, or of knowing really what is happening, is the greater agony that a human being can experience at that last stage of life.

A life under the influence of chemical medication is the harbinger of a sad, painful or distressing death.  The hallucinations of drugs accumulated in the brain cause dark and exaggerated scenes of the worst events and moments in life.  The grotesque and cruel amplification of personal or family situations, accidents, scenes of guilt, shame and pain that we have long tried to forget and erase from our minds because they were cause of repentance, sadness or suffering, return amplified, exacerbated and with a dramatism far superior to the agony of death under the effects of drugs and mind-blowing in the intensive care room or wherever we are overstated by the time of death or entering the process of leaving the body.  That is a very powerful reason to die of natural death and avoid the agony of scenes that we do not want to remember of our lives, or that we forget and do not remember and that had negative, painful or shameful connotations.  Feelings of guilt, low self-esteem or enmity are grotesquely amplified under the effect of all kinds of chemical drugs.

In my vast half-century experience working in this ministry, I have seen good men of God, even ministers, pronouncing all kinds of improper and obscene words that never were spoke by their mouths before while totally under control.  That is the degrading effect on the soul, chemical drugs, the use of soothing, mind-boggling, steroidal, analgesic and all kinds of drugs.  They don’t allow people to be lucid at the most important and momentous time of their lives.  They prevent people from dying of natural death.  

Live naturally, practice a healthy lifestyle, be in peace with yourself, God and others. Love God, yourself and those that you interact with, and you will live a successful life with joy and satisfaction. That’s the real bioethics!

To be continued…

La Salud en la Cosmovisión Bíblica

Por: Dr. Norman González Chacón

Quiero destacar en este escrito la razón que me lleva a enseñarle a mis alumnos que el libro de texto más importante para mí al aprender las ciencias naturales ha sido La Biblia. Con esta declaración, no invalido los textos de estudios científicos de las diferentes especialidades como son la nutrición y la fisiología humana, así como todo lo que de alguna manera se encuentra en el estudio del cuerpo humano y sus tres principales sistemas:sistema digestivo, sistema circulatorio, sistema nervioso y endocrino. En mi libro, Bioética de la Medicina Natural, que se ofrece a la venta en Amazon y en Bio Shack, hago una síntesis detallada de lo que es la verdadera medicina natural y debe ser la base universal de los conceptos curativos, que se deben estar enseñando en las escuelas de medicina de todo el mundo. Partiendo de esos conceptos, es como único se puede hablar de curación y restauración de la salud de forma natural, de acuerdo con el principio hipocrático y a la vez con el principio divino. Ambos conceptos pueden ser conciliados cuando se conoce el fin desde un principio y se obtiene la información correcta y adecuada. Un médico o especialista que desconozca esta relación es un profesional ignorante de los procesos curativos verdaderos, que ha tenido que estudiar mucho de unas cosas y no sabe nada de curación. Cuando se trata de la salud humana y del cuerpo físico que nos ha sido dado, y no tenemos la información adecuada de su inventor y creador, los libros de ciencia son una confusión de conceptos muy difíles de conjugar entre sí para “curar”, es como seguir la ruta en un mapa de un lugar que no es para dónde queremos ir. Así ocurre con los textos de medicina y de ciencias relativas cuando los estudiamos sin conocer al autor del cuerpo humano y de la vida. 

La cosmovisión bíblica es un compendio de sabiduría que debe ser estudiada e interpretada con una base general de conocimientos que nos ayude a entender cuándo y dónde se encuentra la información que necesitamos para descubrir los tesoros ocultos. En este blog, se hayan muchos temas que nos ayudarán a encontrar ese tesoro escondido, pero tenemos que estudiar primeramente el tema de “Las Dos Biblias” para saber cuándo un mensaje, una información , o un concepto específico, se encuentra escondido en símbolos o parábolas. Así tenemos que descubrirlo cada uno independientemente. En “Las Dos Biblias” explicamos en detalle cómo es que los mensajes claves de Dios para el hombre no aparecen en forma literal como ocurre con el texto común.  

En otro blog que se titula “El Origen del Mal”, damos la razón específica para que Dios ocultara cierta información clave bajo símbolos que debemos interpretar para poderlos entender y descubrir esa información secreta y sellada. El Creador del cuerpo y de la mente humana conoce las estrategias específicas que se necesitan para manejar adecuadamente todos los aspectos importantes de la vida con éxito y seguridad. Por lo tanto, la salud física, la salud emocional, intelectual y moral del ser humano, tienen un libro de instrucciones formidable en extremo, pero no está disponible a todo el mundo. El tema está en clave secreta para quienes lo quieren adquirir para vanagloria, para hacer dinero o para aprovecharse de la desgracia de los enfermos y crear fama y riquezas. Es un seguro de responsabilidad que solo los entendidos pueden entender y descifrar para beneficio de la humanidad. Cuando se tienen otras intenciones, no hay manera de entender el tema oculto del manual de vida que el creador incluyó para cada criatura. 

Por esa razón, aunque el tema de la salud permea en cada página de la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis no está a la vista de teólogos ni de pastores ni de muchos que lo ven como un libro de religión. Sin embargo, es un libro de instrucciones dado por el creador a hombres y mujeres que deseen vivir sin enfermarse, ser felices en esta tierra y alcanzar la vida eterna. Los que busquen esa sabiduría del conocimiento divino de esas tres bendiciones tienen una recompensa adicional en esta tierra que es: 1. La prosperidad económica.  2. El respeto público de la gente.  3. La ecuanimidad para hacer justicia. Tres bendiciones que conceden tres privilegios. 

Cada precepto, cada mandamiento y cada estatuto que le fue ordenado al ser humano tiene la intención de establecer la paz, la salud y la justicia divina en la naturaleza humana y en la naturaleza verde que nos rodea de plantas árboles y animales. Cuando aprendemos a respetar los consejos divinos en las leyes de Dios, restablecemos el orden natural de Dios en la creación de este mundo. Descubrimos el fin desde el principio y aprendemos a convivir con la gente, a establecer el orden y la paz en nuestro centro de acción y en su periferia, y nos ganamos el título de restauradores de calzadas o de abridores de caminos que es igual (Isaías 58:12,13,14). Este texto de Isaías que nos insta a ser reparadores de los portones, puertas y portillos que se averían con el uso constante, y abridores de caminos (calzadas) por donde puedan transitar los que vienen más atrás de nosotros.

Es interesante, el hecho de que este texto que pavimenta el camino que el cristiano abre para todo caminante, contiene un mandamiento rechazado y olvidado por la humanidad y que representa tanto la salud física como espiritual y moral del ser humano. Se trata del descanso que le da silencio a la música para que sea armoniosa, el descanso que le da vida al trabajo para que sea placentero, y el descanso que permite que nuestras células se restauren y se renueven para que no nos enfermemos. El descanso que el mundo necesita hoy para acercarse al Creador y ver Su obra creadora. El descanso vivo que compite ventajosamente con la muerte y le gana la partida. El descanso divino de cada día cuando se hace de noche y dormimos plácidamente. El descanso de un día de cada 7 y de un año de cada 7, le llamamos sábado y es el séptimo día de cada semana; la única secuencia en el tiempo que ha quedado estable y que perdura a pesar de los miles de años que han pasado y de los grandes cambios que el hombre le ha hecho al tiempo y al calendario. Sin embargo, casi nadie ha hecho caso de este importante asunto de salud universal y en vez de un descanso sistémico para la humanidad, se ha convertido en un día más de trabajo, de negocios y de visitas a los comercios. 

Por esa razón, cuando en Apocalipsis 14:11 y en Isaías 34:10 se describe a los que han recibido la marca de la bestia y que se han de perder, señala de ellos que: “No tienen reposo ni de día ni de noche”, Esto quiere decir que, al no descansar el sábado semanal, el descanso nocturno de cada día se hace incompleto y no satisface las necesidades fisiológicas del cuerpo humano en su totalidad. Su culminación deja un déficit al final de la semana y no se produce el ciclo de reposo que el organismo necesita para extender la vida útil sin enfermarse. Por eso el creador nos reservó ese día para reposar del trabajo común, para la contemplación de la naturaleza y conmemorar de una vez la creación de todo lo que Dios hizo bueno en gran manera para la raza humana.

No es el viernes, ni el miércoles, ni el domingo. Cada día de la semana tiene su importancia y nos da la oportunidad de dividir el tiempo de forma que al terminar la semana, hayamos alcanzado las metas y cumplido con nuestras obligaciones para ese tiempo. Son 8 horas para trabajar y ganar el sustento, 8 horas para asueto o recreación, y 8 horas para dormir y descansar. Cuando aprendemos a dividir el tiempo y vivir de acuerdo a la voluntad divina, el descanso de las veinticuatro horas del sábado, es proporcional y relativo al descanso que nuestro cuerpo necesita para estar energizado y saludable. La única diferencia es que en la semana el tiempo es nuestro.  El sábado es del Creador y al descansarlo en su nombre, conmemoramos la creación y le devolvemos a Dios el diezmo del tiempo que nos da para nuestro uso personal. Es lo mínimo que le podemos devolver a Dios. 

Ni el domingo ni ningún otro día de la semana puede sustituir al descanso del día que Dios escogió, santificó y apartó para él. Debe ser un día especial de delicia, santidad y gloriosa bendición. Un día a la semana para que celebremos el cumpleaños de la creación. Que tengamos en todo momento la presencia divina en nuestra mente, en todo lo que hagamos digamos y pensemos. No merece menos el gran Creador del universo y nuestro cuerpo, nuestro metabolismo y cada célula del mismo de responder a ese llamado al reposo divino. Dios reposó de su obra creadora, no porque se hubiera cansado porque Dios no se cansa, sino porque vió la necesidad del reposo humano que es el emblema y ejemplo del reposo divino. Porque Dios hizo que la creación entera se detuviera un día de su incesante actividad para recordar al Creador y Arquitecto del universo. Y para la salud universal de las naciones que lo necesitan urgentemente. Los ciclos de la tierra, de los árboles y de todo lo creado responden a este patrón divino de cada siete días y de la tierra cada siete años. Cada 7 años los árboles que no han sido injertados o hibridados ni manipulados genéticamente, descansan de su producción frutal. Según la ley de Dios, el séptimo año hay que dejar de trabajar la tierra para que descanse y se reponga. Cuando se sigue ese ciclo de la naturaleza no hay necesidad de usar abonos químicos para obligar la tierra a producir. Es una reacción natural y espontánea que ocurre como consecuencia natural del descanso de la tierra cuando ese importante precepto se respeta en su ciclo correcto. 

Así como los hombres han perdido el ciclo de descanso porque han sido injertados con los genes malignos de rebelión, así los árboles frutales han sido injertados por la mano de ese maligno que sembró la mala semilla en medio del campo de Dios. Cuando esos genes dominan, el hombre se rebela contra el descanso divino y pierde la fortaleza original, la salud mental y física, así como la orientación correcta de todo lo que es lícito y moral. El descanso sabático y semanal es un antídoto contra el veneno de la autosuficiencia, de la vanagloria, de la búsqueda de las riquezas desmedidas y de la avaricia del ser humano. Es la mejor medicina contra las bajas pasiones humanas. Ese descanso tiene mucha importancia en la prevención de todo tipo de males y enfermedades malignas.

Los Judíos y algunas sectas que han conservado la palabra divina y tratan de seguir sus recomendaciones, guardan el sábado pero no lo convierten en esa delicia santa y gloriosa que debe ser, porque ese día están de viaje a la sinagoga o a las iglesias,  andan por el tráfico de las carreteras y de las ciudades de un lado a otro, no descansan ni les da tiempo para meditar y trascender en la obra del Creador, por lo que mucho menos para llevar a cabo el verdadero reposo que previene de enfermedades de todo tipo. Se enferman de las mismas enfermedades que el resto del mundo que “no tiene reposo ni de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11, Isaías 34:10) Los que descubren el verdadero descanso y ayunan de toda alimentación pesada ese día, no pueden enfermarse porque la promesa divina está vigente y Dios cumple su palabra con los que cumplen con sus leyes (Exodo 15:26, 31:14-17, 35:1-3, Apocalipsis 12:17, 14:12).

Desde el Génesis, el primer libro de la Biblia, hasta Apocalipsis que es el último, podemos ver que tanto los mandamientos de Dios como sus preceptos y estatutos son eternos y nadie debe reclamar que han sido abolidos en la Cruz. Allí se abolieron las leyes de los sacrificios y derramamiento de sangre, pero los mandamientos quedaron exaltados por Cristo que siguió después de su muerte y resurrección reuniéndose con sus discípulos el día del sábado. Y para confirmar su pacto perpetuo a muchos, descansó el sábado en la tumba y se levantó el domingo muy temprano para iniciar la segunda fase de su ministerio. No encontraremos un solo texto en la Biblia que avale la abolición del sábado como reclaman algunos cristianos y por todo el mundo que se perderá. Quién lo ponga en duda, oiga las palabras de Jesucristo a los discípulos: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas, no he venido para abrogar sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezcan el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.” (Mateo 5:17 al 20) 

Tanto pastores como teólogos cristianos se han arrogado la terrible decisión de abrogar unas leyes y de dejar otras vigentes de acuerdo a su criterio personal y conveniencia. Ellos cargan sobre sus hombros la responsabilidad, y sobre sus cabezas la justicia por la culpa de haber contradicho las contundentes declaraciones del Hijo de Dios que dijo además: “El cielo y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”(Mateo 24:35).

Es importante para cada persona que desee salvarse, la lectura de los artículos publicados en este blog.  Para tener el privilegio de vivir en la tierra nueva hay que creer en las promesas claras y definidas del Señor y Salvador y no en las de ministros,  sacerdotes y pastores que interpretan las escrituras a su manera y conveniencia. “De cierto de cierto les digo, que ya tienen su recompensa” (Mateo 6: 2-5-16 y 25:31- 46 

Las congregaciones cristianas están hambrientas de recibir palabra de sabiduría divina pero la verdad que es muy dura para el que la prédica y la oye, no se habla en los sermones, y las almas sinceras necesitan oír las verdades eternas, tal cual son. Los testimonios que recibimos de cada blog nos confirman que los entendidos están entendiendo y que la información que compartimos esta cambiando vidas que se habían enfriado por falta del calor de la verdad. Algunos pueden pensar que nuestro Blog es una crítica a la Iglesia cristiana que milita y sobrevive en medio de tanta incertidumbre y confusión, pero no es así. Todo lo contrario, es un llamado a una nueva reforma que le haga frente al desenfreno y confusión en que el mundo se encuentra hoy. Una reforma que vaya de acuerdo a la voluntad divina expresada en las 333 leyes que se resumen en los dos grandes mandamientos en los que Jesús resumió los diez ante sus discípulos: Cinco de estas leyes incluyen el amor y respeto a Dios y a sus leyes mandatos y preceptos y las otras cinco que contienen el amor y consideración al prójimo como a uno mismo. Le llaman: La Regla de Oro. 

Cuando la Iglesia enseñe los preceptos y mandatos de salud y vida, recuperará de inmediato el don de sanidad divina y los enfermos en vez de llegar a los hospitales, vendrán a las iglesias a recibir la verdadera curación que Dios tiene para los que guardan su palabra, expresada en términos de preceptos, mandamientos estatutos y consejos divinos.  “Aquí está la paciencia de los Santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12). La paciencia de los Santos es la perseverancia del Cristiano al paso del tiempo y de las circunstancias difíciles de la vida, que se mantiene firme en sus creencias y convicciones, y creciendo espiritualmente en el estudio y comprensión de la palabra. 1. Los que guardan los mandamientos de Dios sin quitar ninguno de aquellos que no les son fáciles de guardar. 2. Por la insistencia del mundo en cambiarlos y sacarlos del contexto de las cosmovisión cristiana.  3. La fe de Jesús es la más poderosa en las manos del cristiano sincero. Mediante esa fe se mantiene firme en sus principios de vida, con esa fe se vive en medio de la maldad sin contaminarse con ella. Es esa fe la que cura de toda enfermedad y que nos libra de caer en la tentación consistente del mundo. “No mirando las cosas que se ven que son pasajeras, sino las que no se ven que son eternas”(2da de Corintios 4:8). La fe de Jesús es el Espíritu Santo que nos abre el  entendimiento para entender todo lo que es relativo a nuestra vida espiritual y a nuestra salvación eterna. A través de esa fe y sostenidos en ella, entendemos todo lo que necesitamos saber para sostenernos firmes hasta su venida. 

La Naturaleza Humana

Por: Dr. Norman González Chacón

Debemos tomar el tema de la naturaleza humana y discutir aspectos muy importantes en cuanto a la posición que debe tener el Cristiano ante la sobresaliente discusión que se ha ido suscitando en todos los sectores, sobre la igualdad de género, el feminismo, el machismo, y las cada vez más comunes tendencias transgéneros que ocurren en la sociedad, y  de las que la iglesia no es excepción. En Génesis 1:26-27, leemos que el Creador hizo al hombre y a la mujer a imagen y semejanza de Dios. Curiosamente, esta aseveración se repite 5 veces en dos textos, por lo que parece ser, que Dios no quiso dejar dudas en cuanto a la gran semejanza entre las criaturas y la familia celestial. “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”-“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó” “varón y hembra los creó.” (Gen. 1:26-27)

No entendemos la razón por la cual, la Iglesia cristiana ha sido tan leniente con esta declaración de la naturaleza y semejanza del hombre y de la mujer con la divinidad. Da la impresión de que los cristianos han desvirtuado a propósito la igualdad de género descartando la diversidad de sexo en la deidad, cuando está tan claramente expresada y repetida en los textos señalados. Si alguien debe defender y proteger esa relación de imagen y semejanza debe ser la Iglesia cristiana, sus miembros y sus pastores. A través de todo el texto de las escrituras, se deja ver la relación familiar de la deidad como modelo perfecto de la familia humana. La Iglesia no niega que hay un padre y un hijo, pero ignora, criminalmente, la existencia de la madre celestial, la compañera del padre y madre del hijo. Jesús le dijo a sus discípulos que: “Toda blasfemia les será perdonada a los hombres, menos la blasfemia contra el Espíritu Santo”. “No será perdonada ni en este siglo ni en el venidero.” (Mateo 12:31 y 32) 

A sabiendas, la Iglesia cristiana se ha condenado en la blasfemia contra el espíritu de la madre divina, ignorándo su importante desempeño en toda la obra creadora, redentora y evangélica. Ella ha sido la inspiración de las sagradas escrituras, la que intervino y le dio la oportunidad a Eva de quedar viva en el Edén cuando ésta comió de la fruta prohibida; La que sufrió la muerte cruel del mundo contra su hijo, y la que tuvo que abandonar la presencia del Padre, su compañero eterno, para venir a sostener a la Iglesia que la ignoró como mujer, en la ausencia de Cristo, después de su ascensión. Ella fue la que trajo el semen divino a esta tierra y lo depositó en el vientre de María, la madre terrenal de Jesús. Ella inspiró a los profetas y puso palabras en su boca, ella es la que ha inspirado este importante tema que aquí presentamos con su anuencia. Por esa razón, señaló Jesús,  que no les sería perdonado a los hombres la blasfemia contra el Espíritu Santo. Ni a los hampones ni a los más empedernidos criminales les gusta que le mencionen la madre y la blasfemen. No sabemos cómo será juzgada la Iglesia cristiana sobre este asunto tan contundente, que conlleva una acción criminal que no puede ser perdonada, ni en este siglo ni en el venidero. (Mateo 12:31-32)

Esa falta de la iglesia, ha sido la razón para que en la enseñanza bíblica de los homosexuales, se interprete que el hijo de Dios es fruto de una unión del Padre con otro varón, dando a entender que el Espíritu Santo es otro varón. Esa visión errada es culpa de la Iglesia y de los traductores que tradujeron mal la palabra “Parakletos” que es la que se refiere al Espíritu Santo. Esta palabra es de naturaleza femenina y se traduce correctamente del idioma original como “sacada del lado de él”. Así como Eva fue sacada del costado de Adán, La Espíritu Santa fue sacada del lado del padre para actuar como consoladora, protectora, inspiradora y cuidadora de los hijos de Dios en la última dispensación, que se le denomina: La dispensación del Espíritu Santo, y que terminará con el fuego divino, la santa shekinah, abrazando a la tierra y a los impíos con fuego de lo alto. 

Nota: El concepto de parakletos traducido como consolador, es correcto en relación con la labor consoladora de la Espíritu Santa, pero no así de correcta en su traducción literaria real. Recordemos que los monjes que hicieron las copias originales de la Biblia eran célibes que rechazaban la intervención de las mujeres en la política de todo lo que tenía que ver con la Iglesia. Ellos iniciaron el cambio y la Iglesia cristiana lo adoptó como bueno. El día del juicio, muchos se llevarán una gran sorpresa que Jesús les anticipa en Mateo 25 y que descarta a muchos que han perseverado en la Iglesia esperando una gran recompensa y que serán chasqueados y descartados. El rechazo de la Iglesia a la identidad de género de los componentes de la familia cristiana celestial ha dado lugar a que las mujeres pierdan la verdadera perspectiva de su rol como mujer en la tierra y en el seno de la familia, así como en la Iglesia y en la sociedad. Tratando de recuperar su papel real, la falta de reconocimiento general de su misión y propósito, ha provocado que las mujeres se den cuenta del discrimen que se ha cometido con ellas, que reaccionen, se levanten y reclamen la igualdad relativa con el varón, en contraste con muchos hombres, que animalizados con su aparente superioridad, abusan en todos los aspectos de la vida, de las mujeres. 

Esta situación, que ha causado la muerte de miles de mujeres y que ha provocado el maltrato personal , gubernamental y social contra las mujeres, como único puede ser reparado es cuando la Iglesia se arrepienta, se vista de justicia y unja sus ojos con el colirio de verdad para reconocer que estuvo ciega por mucho tiempo y no pudo ver que estaba desnuda y fuera de lugar en la sociedad.  (Apocalipsis 3:18) Porque de muy poco les vale a las feministas, luchar para que se reconozca la igualdad de la mujer ante el varón, y se promulguen leyes al respecto, si primero no se enseña a nivel de la escuela, de la comunidad y de las iglesias, el verdadero papel que debe desempeñar la mujer, en todas las fases de la sociedad, y de cómo merece ser tratada.  La falta de la verdadera educación cristiana en nuestra sociedad sobre estos temas tan importantes, es lo que ha provocado, junto a una alimentación animal, la animalización del hombre en su relacion con las mujeres, y del desarrollo de actitudes agresivas destempladas desde niños. 

LA ANIMALIZACION DEL HOMBRE

Según estudios realizados por George R. Knight y un gran grupo de estudiosos analistas de la conducta humana, La falta de la verdadera educación cristiana sobre estos temas tan importantes, es lo que  ha provocado la animalización del hombre en sus relaciones con el sexo opuesto y las actividades agresivas destempladas. 

Un importante punto con respecto a la naturaleza humana en la educación, es el animalismo del hombre. Muchos cristianos han estado confundidos de alguna manera sobre este punto. Algunos porque la educación sobre la revolución Darwiniana y Huxleliana han rechazado tajantemente la idea de que el hombre se pueda comportar como un animal. Otros, influenciados por los logros de la ciencia conductista y la relación causa-efecto aparente, en la ley natural de Dios, ven difícil creer que el hombre se comporte como un animal. Se cuestiona si el hombre es libre o está determinado. Estas son cuestiones esenciales que la Iglesia cristiana debe dilucidar claramente porque la ciencia moderna conductista y la educación general impactan en el control de la mente cuando se les enseña a los estudiantes, desde grados primarios, que existen tres reinos en la naturaleza: el vegetal, el mineral y el animal. Esa premisa, que es un hito científico aceptado, pone al ser humano, al hombre y a la mujer, en el lugar de los animales. 

Eso parece ser correcto si lo vemos desde la perspectiva científica. Pero cuando lo analizamos desde la perspectiva divina y de la ciencia natural de Dios, tenemos un cuadro que es completamente diferente:  La orientación bíblica de la naturaleza humana a la imagen y semejanza del Creador, establece una perspectiva diferente;  Cuando vemos cómo esto cambia las cosas y leemos que Dios puso los animales bajo la responsabilidad y cuidado del hombre, no para que se los comiera y se alimentara de ellos, sino para que no se salieran de su reino ni pasaran hambre o necesidad. En otras palabras, si la tierra era la finca especial de Dios, el hombre y la mujer tenían que ser los mayordomos. Mientras que el ser humano tiene raciocinio divino y libertad para decidir, los animales son entrenados y condicionados para cumplir con sus necesidades,  con el ambiente y con el hombre. 

Ahora bien, un hombre que haya estudiado en la escuela, o sea simplemente un lego que puede actuar de acuerdo a sus apetitos y pasiones, está funcionando a nivel animal. De hecho, la mayoría de los hombres viven la mayor parte del tiempo bajo sus tendencias animales. Por lo tanto, al igual que los animales, necesitan entrenamiento. Es necesario que el hombre y la mujer, reciban el entrenamiento necesario para modificar su conducta y actuar a la altura de seres superiores a los animales. 

Cuando un hombre, permite que sus instintos y pasiones dominen su vida, podemos decir que se está dejando controlar por el conductismo.   Este es un concepto moderno de la filosofía de la ciencia del comportamiento humano, que asume que los humanos son meros animales que aprenden de la misma manera que los otros animales. Tanto en las escuelas cristianas como en el mundo de la publicidad, el conductismo se ha arraigado como una herramienta para convencer a la gente de lo que sea beneficioso para el que lo administra. Las técnicas conductistas tienen un poder de convencimiento tan grande, que a los pocos minutos de que pasen un anuncio de pizza por la televisión, miles de negocios de este producto, están recibiendo pedidos para entregar, no importa la hora del día, de la noche, o de la madrugada. El concepto, que utiliza las técnicas conductistas, tiene un poder innegable en la conducta humana. En las agencias de gobierno, en la escuela, en la universidad, en la iglesia, y en toda actividad comercial, el control de la mente, a traves de las técnicas visuales, auditivas y presenciales, es la herramienta mas importante para modificar la conducta humana.

No fue por accidente ni casualidad que John B. Watson, reconocido fundador del conductismo, terminara su carrera de estudios a mitad de la vida, y se dedicara al mundo de la publicidad. Este es uno de los negocios mas exitosos y lucrativos de los Estados Unidos. Los publicistas saben jugar con los apetitos, los deseos y la vanidad del público y éste responde a las técnicas de publicidad que se aplican y compran infinidad de cosas que no necesitan y que nunca usarán. La conducta animal del ser humano, lo hace desear todo lo que se le ofrece, aunque su intelecto le diga que no lo necesita. Las tendencias animales, lo hacen actuar compulsivamente, mientras que las tendencias divinas lo hacen sobrio y controlado. Las tendencias modifican los genes conductuales cuando son instruidas y educadas en las ciencias de la salud divina. 

Uno de los elementos conductuales mas peligrosos son los que parten de una alimentación animal carnívora. Desde el principio de la historia, en Génesis, Dios instruyó al hombre para que no se alimentara de animales y mas adelante, ante la insistencia humana a comer carne, les instruyó para no consumir la sangre de éstos.

En el libro de Levítico 7:26-27 y 10:10-14, se registra lo que tiene que ver con la sangre y el el capítulo 11 está la lista de animales que podían consumir y la de los que no  debían comer. Pero el conductismo moderno, ha divinizado el consumo de carne con sangre y ha creado una necesidad biológica de consumirla, al extremo, que la gente  siente la necesidad de comer algún alimento animal o derivado en cada comida, el conductismo ha creado necesidades que hasta no hace mucho, eran inexistentes o muy raras. La ciencia moderna tiene mas fé en sus postulados, que los cristianos en Dios; aunque tales ideas no hayan sido probadas fuera de toda duda.

La ley natural, creada por Dios antes de la creación de la tierra, tiene sus bases conceptuales en el bienestar, en la salud y en la felicidad de las criaturas. Aunque el pecado cambió la faz de la tierra, el carácter de todas las criaturas y la relación íntima del Señor con sus hijos, sus leyes siguen vigentes como estandartes de la palabra de Dios que no cambia ni se muda. Cuando alguien, para probar la eficacia de la Palabra, decide acojerse a los beneficios de la ley, de inmediato percibe los beneficios de la misma; Sin embargo, ¿Cuántos enfermos hay simultaneamente en el mundo? Para esos, el conductismo no tiene alternativa. La ley es mas pesada que la enfermedad, el dolor y el sufrimiento, mientras que para los que la obedecen, es una liberación feliz del dolor y de la incapacidad. 

Los medios de comunicación están llenos de propaganda conductivista que promociona todo tipo de cosas. Para cada cual, hay una oferta tentadora, una aventura de posesión que ciega el entendimiento y la razón de quien es tentado.

La oferta de comida es formidablemente grande y tentadora como para evitar resistirla. Es más fácil caer en esa agradable tentación, que resistirse y estar sano.

Los cristianos y el resto del mundo sufren de las mismas enfermedades y sucumben a las mismas causas: Lo que comen a diario. 

LAS DOS GENÉTICAS

La genética de Adan y la genética de Caín que estan en nuestro genoma, combaten en nuestra mente por cada decisión que nos toca hacer. Los genes malignos se alimentan y se sostienen de la carne y de la sangre que en ella hay. Esos genes transmiten las enfermedades pór generaciones. Su poder seductor es conductual en la medida y proporción que consumimos los productos animales. En esa misma proporción, se incuban las enfermedades que sufrimos en el pasado, que estamos sufriendo, o que vamos a sufrir. Todo se resume a un “comer o no comer”.

El Santuario – Parte III

Por: Dr. Norman González Chacón

La novia no llegó a su hora y el esposo tuvo que retrasar su llegada. Recordemos que en las bodas de ese tiempo y en esa región, la novia tenía que estar en altar para que se produjera la llegada del novio o como le llamaban, el esposo. (De lo contrario, se consideraba como un vergonzoso oprobio o desprecio a la autoridad del varón). Según la parábola de las bodas (Mateo 22:1-13), la novia no estaba en el altar esperando. El rey que hizo bodas a su hijo, envió personalmente a sus siervos para que llevasen la invitación a la boda, pero los primeros invitados no quisieron ir porque estaban envueltos en sus actividades y negocios. Por segunda vez, volvió a enviar a sus siervos explicando que el banquete de bodas estaba listo, que vinieran a las bodas, pero a ellos no le importó y ultrajaron y mataron a los siervos enviados del rey. El rey, oyendo del resultado se enojó y le dijo a sus siervos: “Las bodas a la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos. Id pues a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos hallareis.” Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados”.

Aquí está la clave del problema y de la demora del esposo en llegar a las bodas. ¡Los invitados preferentes, no quisieron ir! ¡Las bodas se retrasaron porque los invitados no respondieron!La novia no pudo llegar al altar de la ceremonia y el novio se quedó esperando el aviso de su mejor amigo para entrar a la casa del rey padre donde se llevaría a cabo la ceremonia.

Nota 1. La ceremonia se demoró mucho más de lo acostumbrado debido a este incidente inesperado. Las dos parábolas de bodas se tienen que complementar porque para eso son las lecciones que se desprenden de las mismas. La explicación detallada la damos en el tema del blog: Las DosBiblias. Allí se explica cómo se hace la exégesis de las parábolas de la biblia.

Por lo tanto, “La tardanza del esposo” no ocurre por voluntad de éste, del padre ni de la novia. Por esa razón, las diez virgenes se durmieron en la larga espera y cinco de ellas se quedaron sin aceite porque no preevieron la demora.

Como en los tiempos de Jesucristo, así será en los tiempos de su segunda venida y del fin del mundo. En Mateo 25: 37-39, el Maestro le explica a sus discípulos la condición del mundo en los dias de su venida, y en el verso 44 señala: “Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del Hombre ha de venir a la hora que no pensais”.

Los Milleritas de 1844 se buscaron ellos mismos caer en el chasco pues ningún verdadero discípulo que estudie las escriturasy conozca la voluntad divina, se debe atrever a señalar una fecha para la segunda venida de Jesús. 

Aunque es algo que nos gustaría saber para prepararnos y estar listos, es una gran imprudencia analizar los eventos desastrosos que ocurren en las distintas partes de la tierra, y las profecias de Daniel y Apocalípsis, para acomodarlos y señalar una fecha específica para la segunda venida del Maestro. Cuando Daniel predijo la venida del Señor al mundo y apuntala que le sería quitada la vida a mitad de la semana, fue porque el ángel Gabriel se lo presentó y le instó a comunicarlo. Por esa razón, los estudiosos de las escrituras, los sabios de su tiempo (los reyes de oriente), sabían cuándo y dónde habría de nacer El Salvador del mundo. Pero eso, no autorizaba a nadie a señalar fecha para el segundo advenimiento.

Los 2300 días, los 1260 dias-años y los 490 años proféticos o años literales no son evidencia para señalar una fecha para la segunda venida de Jesús y lo confirma el gran chasco que sufrieron los que ese día se prepararon para recibir al Señor. 

De eso a las especulaciones, va un largo trecho. Los cálculos parecían ser correctos y la profecía no podía estar equivocada. Parecía muy cierta y precisa, pero no venía Jesús a la tierra; era solo un paso en el camino de las bodas y la aparente tardanza del esposo lo que hizo fue que las iglesias de esa época se desanimaran por el gran chasco en sus expectativas. 

Pasada la fecha de 1844 en qué esperaban la venida del Señor, los distintos dirigentes de lasIglesias milleritas buscaron afanosamente la razón del error en sus cálculos de las profecías. Uno de los primeros en reaccionar fue Hirám Edson quién trató de animar a los desanimados hermanos que sufrieron el chasco y la vergüenza de la equivocación. Una mañana, al otro día del chasco,iba junto a un hermano, cruzando un campo de gran extensión cuando Edson quedó detenido en medio del campo. “El cielo parecía abierto a mi vista y ví de forma manifiesta y con claridad, que en vez de que nuestro sumo sacerdote saliera del lugar santísimo del santuario celestial para venir a esta tierra el décimo día del séptimo mes al final de los 2300 días; que él entró ese día por vez primera en el segundo departamento de ese santuario y que tenía una obra que llevará a cabo en ese lugar antes de venir a esta tierra. Que fue a su boda en ese momento. En otras palabras, al anciano de días para recibir Su Reino, dominio y gloria, y que debemos aguardar su regreso de las bodas.

Podemos comprender la ansiedad de estos líderes por descifrar el enigma de esta profecía, pero eso no justifica el gran error al interpretar la información disponible.

Uno de los análisis más extensos relacionados al tema del esposo aparece publicado en 1845 por Apollos Hale y Joseph Turner: Según ellos, la parábola tenía que ser interpretada en un sentido espiritual o figurado. Señalaban que lo que importaba en ese momento era si Cristo está representado como el esposo que viene a la tierra como rey de gloria o como el esposo que acude a las bodas del Cordero en el cielo. Apoyándose en el texto de Mateo 22: 8-14, afirmaron que los creyentes serán los invitados a las bodas. Además defendieron que las bodas tenían que llevarse a cabo antes de que Cristo pudiera venir como rey de gloria a esta tierra. Su venida estaba simbolizada por su regreso de las bodas. Sin embargo, ¿Cómo podíamos ser los invitados a la boda, si ésta se llevó a cabo en el cielo antes de su venida?

Para contestar esta pregunta tenemos que armonizar los eventos de las parábolas de bodas con el ritual del santuario en el décimo día del séptimo mes y analizar en conjunto, como si fuera una sola, las dos parábolas de bodas. Esa es la única fórmula que nos da la clave del Ministerio de Cristo en el santuario del cielo y deja ver los eventos que siguen y qué culminan con las bodas. 

Antes que ocurra la boda, se produce el llamado ola invitación a la celebración que culmina con la ceremonia nupcial. A la mitad de la semana, se sirve el vino nuevo qué lleva un mensaje de pureza, santidad y sobriedad. Es luego al final de la semana, que se lleva a cabo la ceremonia nupcial en la que el padre entrega a Cristo la esposa, el Reino, el poder y la gloria. Es en ese momento que que el padre  hace la inspección o juicio de los invitados y encuentra a uno que no tenía el vestido de bodas. De inmediato lo sacan y prosigue la ceremonia. La venida del esposo se produce al final de la semana y la ceremonia se lleva a cabo frente a todos los invitados qué son los reunidos de todas las edades desde Adán. Por lo tanto, es a la mitad de la semana que se produce la aparición de Jesús a buscar a los escogidos para que estén con él en las bodas. 

En Daniel 12:2 encontramos una cita importante para aclarar este punto: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.” Jesús lo repitió a sus discípulos en Juan 5: 28-29.

Es en esa primera resurrección de santos y justos qué Jesús viene a las bodas. Tanto los que están vivos para ese tiempo como los Santos que pasaron la prueba y serán resucitados; Juntos serán los invitados a las bodas del Cordero y reinarán con él por mil años. Apocalipsis 20:6. Estos acontecimientos que describe apocalipsis 18 después de la caída de Babilonia y su destrucción,ocurren rápidamente. Apocalipsis 18:8. “Por lo cual, en un día vendrán plagas, muerte, llanto y hambre y será quemada con fuego, porque en una hora vino su juicio. Apocalipsis 18:10 y 18:17.Dios no necesita mucho tiempo para realizar el juicio de Babilonia y de sus habitantes de todo el planeta. Mucho menos necesita de cientos de años para el juicio investigador de los redimidos que al morir, su expediente es sacado de los archivos celestiales y son clasificados entre los justos que constituyen los invitados a las bodas. Apocalipsis 19:6-9, Apocalipsis 20:6 Estos reinarán con Cristo por mil años, y cuando los mil años fueren cumplidos, Satanás será suelto de su prisión y saldrá para engañar a las naciones. En Apocalipsis 20:12, Juan ve que los libros del récord de cada impío que fue juzgado, son abiertos ante sus ojos para que reconozcan las razones por las cuales han de morir eternamente en el lago de fuego. Nuevamente les recordamos que este proceso es un proceso individual, súper-rápido, que se lleva a cabo en una hora de un día. Es como cuando un policía lo detiene a usted en los Estados Unidos y marca la ficha de su expediente en la computadora, y en segundos, tiene toda la información que necesita para saber su récord personal como conductor, y su expediente criminal, si lo hay. Mucho más rápido que eso,son las computadoras vivas celestiales que en fracciones de segundo, como en un abrir y cerrar de ojos, le muestran en su mente, toda su vida experiencial. Su expediente pasa por la pantalla de sus ojos en fracciones de segundos y si usted no es hallado justo, de inmediato descubre su culpabilidad y la sentencia. 

Para Dios, no hace falta un juicio investigador que dure años o cientos de años como señalan los Milleritas, que tratando de justificar sus errores de cálculo y el atrevimiento que tuvieron de poner fecha de día y hora para la venida del Señor, crearon un caos de indiferencia y dejadez en los cristianos de su tiempo, que sinceramente esperaban la venida del Señor.

Aún hoy, muchos de sus seguidores siguen en la confusión de los eventos y creen en un juicio investigador que parece no terminar nunca.

Si Dios le permitió al hombre crear computadoras que procesan la información tan rápidamente, es porque quiere darnos una idea de las procesadoras de datos celestiales que se usan en el cielo y que quedan guardando nuestro expediente. Para eso,se nos dará un nombre nuevo, que es nuestro “password,” escrito en una piedra blanca diamantina que garantiza que no hay dos personas iguales en el universo, que no puede haber la mas mínima confusión, que estamos bajo la vista de Dios en todo momento y lugar; Que nuestras acciones y pensamientos se registran en un “pen-drive” o memo-cápsula en una piedrecita de diamante blanco dónde se va guardando de forma automática, la información de toda nuestra vida.

El nuevo nombre que nos será dado responde a la secuencia del ADN según se alinean nuestros genes dominantes que al sumarse, dan una nota musical única de cada persona, y no existen dos iguales en el universo. Por esa razón, y por ese código, somos conocidos en el cielo, y nuestro registro está grabado en esa piedra blanca de diamante. Por eso, todo Cristiano que ame la salvación debe cuidar su genoma de toda intervención que lo pueda cambiar, mutilar, o de alguna manera se altere y que no coincida con el registro celestial. Ese código no puede ser borrado ni alterado en la piedra de diamante blanco que es el elemento más duro y permanente que existe en la tierra. Nuestro nombre celestial suena musicalmente cuando se menciona su configuración original y no debe ser alterado. Es algo sagrado salido de la mano de Dios con un propósito específico. Por esa razón algunos nacen señalados para salvación y otros para perdición eterna. Los genes de la descendencia de Caín y de la rebelión cuando dominan en el genoma, producen tendencias incontrolables hacia el mal. Esos son los que nacen y viven para perdición.Tienen acceso a la salvación, pero la niegan, la rechazan y muestran su rebeldía contra Dios todo el tiempo. No tienen descanso ni de día ni de noche, rechazan la ley de Dios y hacen su propio sistema de religión o de creencias y en ellas se justifican a sí mismos. Son amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes a los padres, ingratos, sin santidad, sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno,traidores, arrebatados, amadores de los deleites más que de Dios; Teniendo apariencia de piedad, más habiendo negado la eficacia de ella; estos son una mayoría en el mundo que fingen piedad, se muestran benevolentes, dadivosos y muy caritativos, pero lo que los mueve es la vanagloria de ser reconocidos por lo que hacen, pero resisten la verdad (verso 8), y se cuidan de los que la profesan. El texto nos indica que no prevalecerán porque su insensatez será manifiesta a todos. Odian la ley de Dios y se rebelan contra todo mandamiento divino. Su genética, como la de Caín, es contra Dios y contra sus leyes. Por esa razón, no es fácil convertirlos, y si aparentan conversión, se constituyen en piedras de tropiezo para otros. Lo hacen para aparentar religiosidad, pero niegan la eficacia del mensaje. Como Caín, llevan su ofrenda de acuerdo a su criterio personal y no como Dios pide. Estas nubes sin agua tiene la mano liviana para matar y hacer daño a los redimidos de Dios.  

Esa genética maligna la hemos heredado todos,pero los hijos de Dios, señalados por sangre, si son humildes y cuidan su alimentación evitándoconsumir la sangre de los animales, poco a poco eliminan de su sangre los genes rebeldes de animales y su carácter se ennoblece a medida que depuran su genoma. El tiempo de angustia que sufrirá el pueblo de Dios le dará la oportunidad de depurar su sangre, mediante el ayuno, de los genes rebeldes de la descendencia satánica de Caín y de ser purificados y emblanquecidos por la sangre del Cordero. Preparados así, seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, los muertos en Cristo serán resucitados incorruptibles y nosotros, los qué quedamos, seremos transformados. 

Nuestro genoma debe ser depurado al máximo de nuestra capacidad para realizarlo. Para eso están las leyes de la salud que nos han sido dadas para salvación, no sólo del cuerpo, sino del alma. Nuestro santuario corporal debe ser limpiado cada día del año para que el décimo día del séptimo mes hagamos la expiación que nos limpia, nos emblanquece y nos purifica. Nuestros pies son el atrio de ese santuario,  el tronco de nuestro cuerpo es el lugar Santo, y nuestro cerebro es el lugar Santísimo. La purificación de ese santuario debe tener proyecciones divinas que nos purifiquen de todo pecado para que nuestro genoma responda a nuestro nombre celestial que el señor conoce y tiene en su ordenador o procesador de datos celestiales. 

Nota: Los elementos que pueden causar una deformación o cambio en la secuencia de nuestros genes son:

1. La sangre de animales o de congéneres.

2. Los medicamentos químicos a base de cortisona.

3. Los medicamentos o drogas que intervienen con el ARN.

4. Toda invasión química o tratamiento que intervenga con el ADN.

5. Todo tipo de Vacunas.

6. Los alimentos que han sido modificados genéticamente.

7. Toda dieta que contenga más de un 30% de proteinas aunque sean de tipo vegetal.

8. Todo tipo de nutrición que haya recibido químicos preservativos, fertilizantes o aceleradores de crecimiento.

9. Toda cirugía que al extraer un organo requiera de inmunosupresores.

10. Todo transplante de sangre o de organos ajenos al individuo.

La Medicina moderna ha sido el principal agente de confusión del genóma humano y de la desinformación tan grande del público hacia estos conceptos que Dios en sus leyes estableció para conservar su obra creadora en la perfección original. El cristiano que quiera salvarse tiene que cuidar su salud para evitar caer en tratamientos y procedimientos que echen a perder la identidad divina de nuestro genoma o ADN. Esa es la gran prueba de la fe para nuestros días o la marca de Dios en nuestra mano derecha, en nuestra frente o conciencia.

El Santuario – Parte II

Por: Dr. Norman González Chacón

“Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: Y pues qué olvidaste la ley de Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.” (Oseas 4:6)

¿De qué le vale a un teólogo todos sus esfuerzos para estudiar y tratar de comprender los misterios no revelados, si no recibe la inspiración divina para entenderlos? 

Los Milleritas no han pasado aún el charco que los separa del chasco de 1844 tratando de justificar el injustificable error de ponerle fecha a la segunda venida de Cristo.  Se han concentrado en explicar la razón del mismo con fábulas por arte compuestas, por especulaciones que los alejan de una verdad absoluta basada en las parábolas de Jesús respecto a las bodas y en las visiones del apóstol Juan en Apocalipsis. Concentrados en justificar el chasco de 1844, no pueden ver la verdad del santuario y de los actos que se relacionan a los eventos finales en secuencia.  

Primeramente, tenemos que descartar todo lo que los llevó al chasco de 1844 que se pueda considerar especulativo. Luego tenemos que ver la evidencia misma del santuario del desierto, tal como le fue mostrado a Moisés por Dios y que se realizó conforme al plano divino. Los Milleritas, guiados por sus teólogos insisten en los dos recintos del tabernáculo o santuario de Israel pero no se dan cuenta de otros aspectos importantes del mismo, ya que no son sólo dos recintos sino tres. En la tipología se deben estudiar los tres recintos que representan las tres dispensaciones o divisiones de tiempo y espacio de la tierra y su importancia en los procesos de purificación del santuario:

1. La dispensación primera que cubre desde la creación hasta Cristo.  A esta se le denomina dispensación del agua o del Padre porque la tierra fue purificada con agua, también fue Jehová quien actuó y se comunicó con el hombre y con los profetas durante esa época. Está representada en el primer recinto del santuario por la fuente o lavacro de agua. En este lugar también está el altar de los holocaustos que se proyecta como el anticipo de la muerte del cordero que muchos intérpretes milleritas insisten en que la muerte de Cristo fue expiación y eso es incorrecto porque fue holocausto perfecto. Este es el primer paso del sumo sacerdote hacia la expiación, pero este acto no se puede considerar expiatorio. 

2. Desde Hiram Edson, qué fue de los primeros en reaccionar sobre el tema, pasado el chasco de 1844, Enoch Jacobs, Hale Turner, Elena G. Harmon y los teólogos modernos de la Iglesia millerita, así como los detractores que aún se mofan del gran chasco que tratan de enmendar con serias y muy elaboradas especulaciones sobre los actos de juicio que supuestamente comenzaron en 1844 y que aún no terminan 

Al tratar de justificar el error con teorías especulativas pierden el más solemne acto de justicia y vindicación que se puede obtener de la simbología entre el santuario del desierto y el santuario celestial y sus semejanzas y diferencias. 

3. En 1845 Elena G. Harmon recibió una visión de la parábola de Mateo 25 donde se describía con detalles la transición del Ministerio de Cristo dentro del santuario celestial y se lo ilustraba con la llegada del esposo a la boda. Esta visión fue claramente un mensaje divino de los actos que se llevan a cabo en ese recinto y que de inmediato desató una serie de ideas similares que fueron propagadas y que afectaron el propósito divino de la visión aclaratoria que fue mal aplicada por los que trataron de explicarlas y adaptarlas a los errores del chasco, para de esa manera, quedar bien públicamente ante la cristiandad de su tiempo que estaba perpleja ante las circunstancias vergonzosas del fracaso que sufrieron todos lo que esperaban la venida del Señor en 1844; cálculo erroneo que surge de las setenta semanas de Daniel 7, olvidando todos las palabras de Jesús en Mateo 24 qué les dijo claramente que el día y la hora nadie lo sabe sino el padre celestial.

Las especulaciones de uno y otro expositor distrajeron la mente de todos los que se interesaron en la controversia y esa distracción no les permitió ver la realidad de los eventos simbólicos y de las aclaraciones que el Señor les dio a sus discípulos respecto de su venida y del fin del mundo.  Es claro que en la invitación al banquete de bodas hay un acto de juicio en el que el Señor de las bodas revisa los invitados para ver que todos están vestidos correctamente. Entre los invitados a la boda se encuentra uno  que no estaba vestido adecuadamente para la ocasión y lo mandó a sacar de inmediato para proseguir luego con los actos de la boda. Esa acción de juicio relativa al vestido de los invitados, sólo le tomó al Señor de las bodas unos minutos y no necesitó de cientos de años para llevar a cabo lo propio. 

El Señor de las bodas que creó el cielo y la tierra y todo lo que allí existe en seis días, no necesita siglos para llevar a cabo la investigación de quién es apto para salvación y de quién no tiene el vestido de bodas. Esa es una acción de juicio que a Dios, solo le toma fracciones de segundo. Por esa razón, el juicio investigador, que es solo un paso en la ceremonia de bodas, no puede detener las bodas en el tiempo ni en el acto. Es solo un paso dentro de los acontecimientos de la ceremonia que se lleva a cabo. 

Por esa razón, la previsión de Jesús en sus consejos a los discípulos, la dividió en dos parábolas de bodas en las que se pueden ver los diferentes aspectos de un mismo evento. En el Apocalipsis, Juan escucha la invitación a las bodas y da por sentado que la esposa se ha aparejado. En nada contradice los eventos que tipifican el ritual del santuario ni de su simbolismo profético a cumplirse en los eventos finales de la historia.  

Por esa razón, tenemos qué apreciar los eventos del santuario terrenal como el camino qué nos puede llevar a los eventos celestiales sin especular sobre fechas y eventos que no están en armonía. Para descubrir la verdad, el creyente tiene que haberse distanciado de los teólogos y consultar los escritos de Elena G. Harmon con detenimiento. Y si hubieran publicado todo lo que a ella le fue mostrado, no hubieran caído en las especulaciónes que en cientos de libros, sus teólogos tratan de explicar lo que es inexplicable .

El tema del santuario fue dividido y ha sido publicado en diferentes libros pero nunca salieron a la luz los detalles significativos de las visiones que no quisieron compartir al mundo porque los dirigentes del movimiento del chasco de 1844, tenían mucho temor a más burlas y escarnios de parte de los otros cristianos evangélicos que los criticaban fuertemente. Esta es la verdadera razón para no sacar a la luz verdades extraordinarias qué compartiremos someramente en este blog y que se desborda en información sobre el tema que nos ocupa 

Las bodas del Cordero deben ser analizadas a la luz de las tres parábolas de bodas. Cada parábola aporta elementos adicionales que al unirtse, complementan el cuadro de ideas qué Jesús lleva a sus discípulos. 

Cuando hablamos de tres parábolas de bodas estamos conscientes de que son solo dos, pero para los fines del estudio, estamos convirtiendo las bodas de Caná, que es una historia real de bodas, en otro elemento de información que puede servir para aclarar conceptos vitales del tema. Fue allí donde Jesús hizo su primer milagro. Por la importancia que este evento tiene al aportar importantes elementos que ayudan a entender las otras parábolas de bodas. Las bodas de Caná son como una introducción vital para el entendimiento de las parábolas de bodas cuando a mitad de la semana que duraban las bodas en ese tiempo se acabó el vino y esa situación motivó a la madre de Jesús para que le llamara a resolver el problema. En Daniel 9:27 se hace referencia a la mitad de la semana que hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Esta alusión no es coincidencia ni casualidad. Esta semana confirmará el pacto a muchos y es a mitad de esa semana que cesará el sacrificio y la ofrenda. Es obvio, a la mitad de la semana se quitó la vida al mesías (Daniel 9:26) y este evento marca el punto culminante de la visión que el ángel Gabriel en persona le muestra a Daniel para confortar su preocupación. (Daniel 9:21 y Juan 16: 12-13). 

Generalmente a mitad de la semana de bodas los convidados están ebrios y no distinguen la calidad del vino que consumen. Tanto bebieron que la provisión acostumbrada para una celebración de esa naturaleza se agotó a mitad de la semana. “Vino no tienen”, fueron las palabras de María a su hijo Jesús. Éste objetó la reclamación porque según él,”aún no había llegado su hora” (Juan 2: 1 al 11) No obstante, Jesús tomó la iniciativa e impartió instrucciones muy precisas a los sirvientes: “Henchid estas tinajuelas de agua,” y las llenaron hasta arriba. Diciendo: “Sacad ahora y presentadlo al maestresala”. Este prueba el vino y al ver la calidad del mismo, llama al esposo y le dice:  “Todo hombre pone primero el buen vino y cuando están todos los invitados satisfechos, entonces sirve lo que es peor; más tú has guardado el buen vino hasta ahora. Los invitados o comensales tomaron del buen vino que Jesús convirtió del agua y el milagro se extendió a ellos comprendiendo de inmediato lo que acababa de ocurrir. Quedaron sobrios y desapareció la ebriedad. No sabían que estaban tomando vino de agua, el vino que en vez de embriagar, hace sobrios a los que lo toman. Una gran diferencia con el vino de la vid que embriaga y alborota a los que lo toman. La misma clase de vino embriagó a Eva y provocó su caída. El vino que tanto daño y problemas ha causado a la humanidad. 

A diferencia del vino de la vid o de la uva, el buen vino de Jesús les desembriaga de los cuidados de la vida, abre los ojos de los ebrios y les permite reconocer la mano divina en sus vidas. Con esta participación de Jesús en las bodas, se introduce el mensaje del maestro, su ministerio de abrir los ojos a los ciegos, sanar a los enfermos, restaurar los cojos y los mancos, así como abrír los ojos del entendimiento a todo el que necesita y pide sabiduría de lo alto. El mensaje de Jesús es simple y contundente. Todos los lo pueden entender, si piden entendimiento y toman del agua de la vida de balde. “Los entendidos entenderán”.

De esa experiencia real de la vida del Maestro, podemos deducir que la presentación de Jesús en esa boda, al igual que en todas partes a donde se le invita, es providencial y magnanime, pues establece una marcada diferencia en la vida de los que son impactados por su presencia. Hoy, al igual que ese día, él puede transformar nuestra agua en vino. En vino nuevo y de calidad que nos desembriaga de los cuidados de esta vida y nos transforma. 

Las bodas en el tiempo de Cristo y en la región de Galilea en Palestina, eran diferentes a las de nuestros días. Primeramente, duraban una semana, se celebraban más bien de noche y por esa razón, acudían muchos, después del trabajo diario. Durante el día se hacían preparativos para recibir a los invitados de por la noche. La novia permanecía en la casa del padre del novio y éste se alojaba en la casa de su mejor amigo hasta que terminaba la fiesta y se realizaba la ceremonia nupcial. Entonces era que éste la entregada al esposo. La novia permanecía en la casa del padre hasta que finalizaba la fiesta y se realizaba la ceremonia. Entonces era que éste la entregaba al hijo. El esposo venía acompañado de un séquito nupcial de señoritas vírgenes casaderas y jóvenes que lo escoltaban hasta el altar de la ceremonia. Allí el padre entregaba la novia y se retiraba al banquete de bodas junto con los invitados. 

El día final de la boda que se celebraba la ceremonia, la novia esperaba en el altar la llegada del novio. Este esperaba en un lugar cercano que le avisaran cuando la novia estaba lista y esperando en el altar para hacer su aparición en el lugar de la ceremonia con el séquito de sus acompañantes; Las vírgenes que los escoltaban hasta el altar. El amigo escogido se aseguraba de avisar al novio la llegada de la novia para iniciar su marcha a la casa del padre donde se celebraba la boda. Se consideraba una deshonra y un gran desaire si el novio llegaba y la novia no estaba esperándolo en el altar. Por esa razón el amigo del esposo se cercioraba de que la novia estuviera ya en el altar para avisarle al novio a que iniciara la marcha hacia la casa del padre. Es importante que entendamos los detalles de esta ceremonia para que podamos ver y entender las parábolas de bodas qué Jesús les narra a sus discípulos, y así también entender las razones que incidieron para que las diez vírgenes que acompañaban al esposo de la parábola se durmieran en la larga espera a la que la novia los sometió por no llegar al altar a tiempo. La cena de bodas estaba lista, los invitados estaban todos presentes y vestidos de bodas esperando a que llegara el novio para iniciar la ceremonia y así disfrutar la fiesta y el banquete de bodas. 

¡Algo inesperado ocurrió!…

La Fe, ¿Te puede Sanar?

Por: Dr. Norman González Chacón

Esta es una historia bíblica corta, pero de gran relevancia en la experiencia cristiana de la iglesia en este tiempo.  Se trata de la mujer que llevaba sufriendo por doce años, una hemorragia o flujo de sangre uterino que ningún médico de su tiempo había podido curar.  Precisamente, de médico en médico, dice el evangelista, que había gastado todo su dinero y no había podido conseguir alivio.

De acuerdo con nuestra experiencia en el campo de la salud, y por las circunstancias específicas del caso, esta mujer debe haber sufrido una terrible y cruel violación muy temprano en su vida. Los resultados, tanto físicos como emocionales fueron devastadores.  Además de haber gastado todo su dinero en médicos, y posibles remedios y tratamientos, por las leyes del templo no podía acudir a muchas reuniones donde no se permitían mujeres con flujo menstrual.  Estaba aislada de la sociedad de su tiempo, marcada por el incidente altamente bochornoso y vergonzoso, y sin esperanza de curarse, pues los médicos nada pudieron hacer para ayudarla y la arruinaron económicamente.

Así las cosas, arruinada su salud y económicamente destruido, su estado emocional tenía que ser un desastre.  En esas circunstancias, no podía pensar en tener su propia familia, ni tan siquiera encontrar un hombre con quién casarse pues por su condición era rechazada por todos en la sociedad, por los sacerdotes, y por ella misma.

Cuando oyó hablar del Maestro, su atribulado corazón y sus agotadas energías debido a la constante pérdida de sangre, se fortalecieron con una idea que vino a su mente; “si tan solo tocare su vestido, seré salva” (Marcos 5:28, Mateo 9:21).  

Nuevamente volvió la esperanza a su abatido espíritu.  No solo había gastado todo su dinero en los médicos de su tiempo;  A la vez, se habían esfumado sus esperanzas de curación y su estado emocional era cada día peor.  Cuando oyó hablar del Maestro, un rayo de esperanza pasó por su mente y comenzó a planear su estrategia para ver al Señor.  No era fácil, Jesús siempre estaba rodeado de mucha gente, y por la naturaleza de su condición, no podía tocar a nadie y nadie hubiese querido tocarla pues por la ley judía, era inmunda y el que la tocare era considerado inmundo también.

A medida que pasaba el tiempo y la gente contaba sobre los milagros de Jesús, su corazón latía con más fuerza cada vez que pensaba que el Maestro la podía curar.  Pero, ¿Cómo llegar?, todos conocían su condición, y la multitud apretaba todo el tiempo al Maestro.  Su determinación y su esperanza en curarse fortalecieron su voluntad.  Se cubrió lo más que pudo para que no la reconocieran y fuera a ser rechazada y acercándose sigilosamente al Maestro entre aquella multitud,  cuando estuvo a su espalda, se agachó y con toda su fe tocó el vestido de Jesús.  “Si tan solo tocare su vestido, seré sana”.  Esa era la idea que traía en su mente y que la hizo salir de su casa y meterse entre la multitud en busca del Maestro.

No tenía fuerzas para darle la cara y pedirle un favor como ese en medio de tanta gente. ¿Y si el Maestro no la atendía? ¿Y si la multitud no aprobaba su atrevimiento y la apedreaban, se burlaban o hacían más escarnio de su situación?  Eran muchas las dudas para enfrentar la multitud y llegar al Maestro a pedir sanidad, pero su determinación y su fe le indicaban que tan solo con tocarle el vestido sanaría. Así se acercó por detrás del Maestro y tocó con su mano derecha su vestido. 

De inmediato sintió el cambio fisiológico que se operó en su cuerpo. La fuerza de vida la llenó de los pies a la cabeza y sabía que había sido sanada con solo tocar su vestido.  El Maestro percibió el toque de fe de la mujer y volviéndose a ella preguntó: ¿Quién me ha tocado? Porque sintió en si mismo la virtud que había salido de él.  Volviéndose a la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mi vestido? Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta y dices: ¿Quién te ha tocado? Y el miraba alrededor para ver a la que le había hecho esto.  Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que había hecho sin permiso, vino y se postró delante de él y le dijo toda la verdad.  Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva, ve en paz y queda sana de tu azote.”  Como podemos imaginar, desde ese momento la vida de esa mujer cambió radicalmente.

Este es otro caso donde los médicos de su tiempo no pudieron tratar exitosamente porque se trataba de una condición física causada por un trauma de violencia que se repite a menudo en nuestra sociedad y que causa un daño emocional tan grande, que se proyecta de diferentes maneras durante la vida de quien lo sufre.  De acuerdo con las circunstancias en que se produce la violación, de la edad en que ocurre y de cómo se enfrenta el problema y al violador, son los resultados a corto y a largo plazo.  En el caso que nos ocupa, esta mujer, a una edad muy temprana, recibió un daño que por mucho tiempo minó su salud y arruinó su vida.  Para mayor desgracia, había gastado todo lo que tenía en médicos que no pudieron ayudarla e hicieron más miserable su vida.

Sin esperanza, sin dinero y con la mala experiencia sufrida, se resignó a sufrir en silencio su desgracia y se aisló en su hogar para no sufrir más la vergüenza pública que eso representaba.  Así pasaron 12 largos años de aislamiento, miseria y soledad hasta que oyó hablar del Maestro que curaba toda clase de enfermos y enfermedades.  Pero ¿cómo llegar a él?, no tenía muchas fuerzas ni energías porque la pérdida constante de sangre y su baja hemoglobina, minaban sus fuerzas y vitalidad.  Tenía que esperar a que algún día el Maestro pasara cerca de su casa para tener acceso a uno de sus milagros.   No perdió la fe ni la esperanza, y un buen día de sábado, se presentó la oportunidad y estando cerca, se cubrió para que no la reconocieran y salió en busca del Maestro. Según Marcos 5:24, le seguía a Jesús una gran compañía de gente y “le apretaban.”  Ella se agachó para no ser descubierta hasta llegar al Maestro y tocar su vestido.  De inmediato, sintió el cambio que se operó en su cuerpo.  Recibió una transfusión de sangre de vida y energía que transformó de inmediato su organismo débil y cansado. Esa nueva vitalidad le dio fuerzas para enfrentarse a la realidad y confesar su verdad al Maestro: Se acaba de robar algo que estaba disponible para ella y para todos los enfermos.   A eso vino el Maestro y tan pronto sintió el toque de fe de la mujer, se viró atrás para conocerla personalmente y darle su bendición y su aprobación al acto de la fe de alguien que había sufrido mucho y no tenía fuerzas para discutir su condición ni esperar mucho tiempo compitiendo con tantos enfermos que acudían al Maestro.  No quería arriesgar la oportunidad de curarse cuando el Cristo sanador pasaba cerca de su casa.  Ese era el momento que esperaba y a pesar de su agotamiento físico, y su desesperanza con los médicos de su tiempo, salió decidida a obtener su curación milagrosa.  Hoy día, hay muchas enfermedades que los médicos de este tiempo no pueden curar. También hay muchos enfermos que por esa misma causa han perdido la esperanza de curarse.  Sin embargo, el taumaturgo de Galilea está tan disponible a curarlos hoy como lo estuvo el día que esta mujer tocó su vestido con fe de curarse.  Ese sábado inolvidable para ella, sigue vigente para nosotros hoy, y aunque los tiempos han cambiado, la virtud sanadora del Maestro ha quedado viva en la naturaleza, en la tierra, en su palabra y en una promesa que se cumple cada vez que alguien enfermo y desesperanzado, sale a buscar al Maestro para tocar su vestido con fe.  Si a los médicos les gusta o no les gusta esa competencia, eso es problema de ellos, pero para el enfermo que sufre, es vida de calidad y abundancia. 

Desde muy temprano en la historia, el Señor dijo: “Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios (al mundo) te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu Sanador” (Éxodo 15:26).

Vean que hay unas condiciones para que se produzca una verdadera curación: Primeramente, hay que oír la voz del Señor y actuar rectamente delante de sus ojos, oír y guardar sus mandamientos y estatutos, y ninguna enfermedad de las que sufre el mundo vendrá a sus hijos obedientes.  Estas tres condiciones están resumidas en la última curación que se registra en los evangelios: La curación del ciego de nacimiento que marca el modelo de las curaciones que se harán en el futuro cercano cuando Cristo no estuviera en persona entre nosotros curando enfermos.  Ese trabajo lo harían los discípulos y la iglesia cristiana que lleva su nombre.  Pero esa iglesia no ha cumplido su importante misión de curar enfermos como lo hizo el Maestro, y ha delegado su responsabilidad a los médicos y a los hospitales de este tiempo, que al igual que los del tiempo de Jesús, arruinan la salud con drogas y la economía con los altos y costosos tratamientos que, al fin y al cabo, nada curan.  El mismo que intervino en la curación de la mujer de esta historia, está esperando por los discípulos que, en esta fase negra de la historia de la medicina convencional de hoy, curen efectivamente los enfermos que, con fe, se acerquen a tocar el manto del Maestro.

Los Tres “Reyes Magos”

Por Dr. Norman González Chacón

La historia de estos tres reyes magos que vinieron de diferentes países a adorar al rey de los judíos que nació en Belén, es un relato bíblico de gran significado, debido a que estos reyes, que no eran en verdad reyes ni tampoco magos, eran hombres sabios y estudiosos que conocían las profecías y seguían los acontecimientos que ocurrían en el mundo, aún cuando no contaban con los medios de comunicación que tenemos hoy. Ellos, y cada uno en su país de origen, y por separado, notaron en el cielo una señal que confirmaron individualmente que se trataba del nacimiento del rey de los judíos y salvador del mundo.

Para conocer esta información y poder identificar la señal, había que estar muy al tanto de las profecías que pertenecían al pueblo de Israel y como ellos le llamaban “los judíos”. El capítulo 2 del libro de Mateo, registra este acontecimiento tan particular y los detalles que eventualmente provocaron la ira y los celos políticos del rey Herodes que culminaron, dos años después con la muerte de todos los niños varones de dos años o menos.

¿Cómo concluimos que eran tres? Por la información que aparece en los evangelios apócrifos y por los regalos que cada uno de ellos le trajo al niño: oro, incienso y mirra. Se ha especulado mucho con respecto a estos dones, pero en la antigüedad se acostumbraba a dar este tipo de obsequio a la realeza y a los dignatarios importantes de un país. Estos aceites perfumados eran muy apreciados por su escasez y su importancia. Los tres aceites más importantes y usados, tanto en las ceremonias reales como en los ritos sagrados, eran el aceite de menta, el de incienso y la mirra. En los escritos más antiguos se denomina el aceite de menta como el oro de todos los aceites y muchos escritores de su tiempo no consideraban que era bueno ni conveniente regalar oro a un dignatario. Pero cuando se trataba de un dirigente de un pueblo como el judío, los aceites esenciales puros de calidad única eran más valiosos y apreciados que el oro. Por eso le llamaban oro al aceite de menta que se apreciaba para muchos usos, tanto litúrgicos como medicinales y que era el único remedio disponible para alejar los insectos, moscas, mosquitos y otros que podían afectar la salud de un niño que nació para ser rey. Por esa razón, el aceite más apreciado en el oriente era la menta, en África la mirra y en Europa el incienso. Cada uno de ellos, trajo de la representación de un regalo regio de su país al rey que acababa de nacer.

El oro de la Palestina es conocido por su calidad y pureza en todo el mundo, y a nadie de otro país se le hubiera ocurrido traer como regalo a su rey de esa región, el oro que tanto abundaba en esa región. Es más lógico pensar que como rey, le sobraría el mejor oro del mundo y al escoger un regalo para un rey nacido, el aceite de oro era el regalo más apreciado y lógico que se podía obsequiar. Se denomina oro de la Palestina a los aceites esenciales de ese país y en particular al aceite de olivas y de menta. Así estos hombres sabios venidos de los tres continentes conocidos del mundo; Europa, Asia y África, sin tener la manera de ponerse de acuerdo, cada uno salió de su tierra en un largo viaje para rendirle culto al nuevo rey nacido. Se encontraron en el camino y se gozaron al saber que otros sabios también habían visto la nueva estrella que señalaba el acontecimiento más grande de la historia en su tiempo. Cada uno traía un presente que significaba el más preciado perfume para un rey nacido y para sus padres.

Es lógico que si Baltasar vino de África no viniera en camello; se dice que vino montando un elefante y Melchor a lomo de caballo y Gaspar en camello. Todas estas aseveraciones son conjeturas que utilizan la lógica de su tiempo para ubicar tiempo y espacio en la historia. Si lo modernizamos diríamos que uno llegó de África en un Land Rover, otro de Europa en un Mercedes Benz y el otro de Asia en un Lexus. La historia ha consignado que los tres vinieron en camellos y vemos las postales de los tres reyes con sus camellos siguiendo la estrella.

Es interesante el hecho de que en la biblia se destaca la estrella que los guió hasta Jerusalén donde le preguntaron al rey Herodes por el recién nacido rey de los judíos, más importante es aún el hecho que los asesores del rey nada sabían y tuvieron que recurrir a los sacerdotes judíos que oficiaban en el templo para saber donde nacería el Mesías. Estos, le contestaron correctamente, pero desconocían el tiempo y como ocurre con la iglesia cristiana de hoy, no vieron la estrella por estar muy ocupados en sus actividades proselitistas.

Como explicamos en el artículo “El Sello de Dios” de este blog, la estrella es el sello de Dios en la naturaleza, y para la época del Mesías, la estrella estaba configurada por un grupo de ángeles que desde el oriente guió a los magos hasta Jerusalem. Al entrar en la ciudad, perdieron la estrella porque en las ciudades no se pueden ver las señales de los cielos.

Al encaminarse hacia Belén de Judea, y salir de la ciudad, volvieron a ver la estrella que los guió hasta el mismo pesebre y se posó sobre la improvisada cuna del niño Jesús. “Y entrando en la casa” (Mateo 2:11), “vieron al niño con su madre María y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra”. Mateo dice que fue una casa y Lucas en un pesebre (Lucas 2: 7, 12 – 16). Ambas versiones se pueden conciliar pues el pesebre pertenecía a una casa de huéspedes o mesón donde se quedaban todos los que venían al censo o empadronamiento que estaba ocurriendo en Jerusalem y a donde acudían los judíos y habitantes de todo el país para cumplir con ese requisito del gobierno. En ese humilde pesebre, nació el salvador del mundo, el dueño de todo el universo, el Rey hijo de Dios.

Volviendo a los sabios que vinieron de oriente, es importante destacar el gran esfuerzo que requería en ese tiempo viajar a lomo de un animal, cualquiera que fuera. Era un viaje agotador, largo desde cualquiera de los tres continentes de los cuales salieron cada uno de ellos, y muy arriesgado por los peligros que podían enfrentar en los caminos por donde tuvieron que pasar para llegar a Belén.

Tenemos que destacar el hecho de estos sabios y estudiosos hombres que salieron por fe siguiendo una estrella. Una estrella que no solo alumbraba el camino, sino que los dirigió exactamente al lugar donde nació el Salvador. En este caso, la estrella era formada por miles de ángeles anunciadores. “Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1), a diferencia de lo que llaman “la estrella de Belén, actualmente, que es la conjunción de Saturno y Júpiter. Hoy día, de nuevo debemos estar esperando la venida del Salvador del mundo a esta tierra. La señal de su venida es la misma que anunció su nacimiento. Una estrella al oriente o norte de la tierra. Como se le presentó a los magos de oriente, pero dentro de las ciudades no podremos ver la señal porque las distracciones, las luces, el bullicio, la prisa, las ocupaciones, los edificios, la gente, las actividades diversas y la atmósfera contaminada de las ciudades, no permiten que apreciemos al grupo de ángeles que forman la estrella de este tiempo y que señala la inminente venida del Salvador de nuevo. 

Volvamos a ver el artículo de este blog “El Sello de Dios” para repasar el tema de la estrella porque es así como la veremos en su tiempo. Recordemos que tan pronto entraron a la ciudad, los sabios perdieron de vista la estrella y se perdieron en la ciudad, para llegar al palacio de Herodes donde le pusieron en sobre aviso del nacimiento del Salvador. Esto le costó la vida a muchos niños que murieron por Jesús y que los veremos y conoceremos cuando estemos en el nuevo reino. Niños que crecerán y se harán hombres en la tierra nueva. 

En el Apocalipsis, Jesús se le presenta al apóstol Juan, que escribe el mensaje y lo describe en las visiones como la Estrella Brillante y de la mañana (Apoc 22:16).  En el   blog “El Sello de Dios” se hace referencia a las estrellas que identifican la creación de Dios en el cielo, en la tierra, en el mar y en cada criatura apta para salvación eterna. Cuando veamos su estrella brillar en la naturaleza, reconoceremos la creación por su autor, y estaremos listos para reconocer la estrella que anunciará su próxima venida en una nube de ángeles formando una estrella. 

Los Panes… ¿Y los Peces?

Por: Dr. Norman González Chacón

Aunque se trata de un evento histórico-bíblico, cuando escuchamos la frase “por los panes y los peces”, generalmente se usa en referencia a alguien, que, por interés o conveniencia personal, actúa buscando aprovecharse de una situación en particular.  También se aplica a cristianos que van a la iglesia, no por amor a Dios y a su salvación, sino por temor a perderse.

El tema bíblico de los panes y los peces, aceptado por la cristiandad en general, conflige con el contexto bíblico y con la misión de Jesús y su carácter.  Es cierto que multiplicó los panes en dos ocasiones y alimentó una multitud de cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños en la primera, y cuatro mil en la segunda.  Este suceso está mencionado seis veces en los evangelios por su relevancia en el ministerio de Cristo fue resaltado por los cuatro evangelistas (Mateo 14:14-21, 16:9-10, Marcos 8:4-9, 12:26-27, Lucas 9:10-17, Juan 6:1-13).

En nuestro estudio presente, le adelantaremos que, en estos relatos, hay mano humana mediando y alterando el texto bíblico y la realidad.  Es cierto que Jesús alimentó una multitud en dos ocasiones multiplicando panes que alcanzaron para todos y sobraron varias canastas llenas que testifican del gran milagro.  Pero una cosa no va con la otra, pues en base a la lógica natural y al contexto de las escrituras, el que dijo: “Soy la resurrección y la vida”, no podía multiplicar peces muertos porque esa no era ni su misión ni su intención.  Si vemos los argumentos de Jesús en Marcos 8:4-9, nos daremos cuenta de que los traductores que añadieron los peces al relato, no se atrevieron a alterar las palabras de Jesús que no menciona los peces para nada cuando se refiere a las dos multiplicaciones de panes milagrosas.  Cuando Jesús pregunta: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: siete. Podemos ver en el texto bíblico que Jesús ni los discípulos hablaron de peces porque no hubo multiplicación de peces en la realidad del milagro.  

Los copistas o traductores sabiendo que era común el consumo de peces en esa región, añadieron los peces porque no concebían en sus mentes mundanales que Jesús solo les diera pan sin otra mestura.  Querían hacer ver al mundo, que el Chef Jesús les sirvió una cena completa a los comensales de su auditorio. El verso 7 no es parte del original y en los versos 17-21, Jesús vuelve a mencionar los panes, pero de su boca no sale la palabra “peces”, porque no los había.  La palabra traducida por peces en los idiomas originales es piscis o ictius (Ichthyas).  La palabra original de la cual traducen “peces” es “opsariom” y se refiere a la mestura que se acostumbraba añadir al pan y que consistía en un aderezo que preparaban de aceite de olivas, condimentos de yerbas naturales, sal y natilla de leche.  Esa era la mestura que se acostumbraba consumir con el pan y que constituía, en muchas ocasiones, la comida de los pobres.

Por lógica natural, aquel que se autoproclamó “la resurrección y la vida” no podía multiplicar muertos sin que cobraran vida al instante.  Es comprobable que hizo milagros con peces, pues la pesca era el sostén económico de los discípulos y cuando aún estaban comenzando, salían a pescar para ganar el sustento de sus familias.  Pero una cosa es pescar peces vivos y otra, multiplicar peces muertos.  La gran misión era hacerlos pescadores de hombres, pero Jesús fue paso a paso convirtiéndolos a ese ministerio. Tan arraigada era su costumbre de salir a pescar, que después de Jesús resucitar, ellos volvieron al mar a pescar. 

El Señor llama a las almas de todos lados para ofrecerles salvación, la profesión a la que se dedican es algo secundario a la necesidad y oportunidad de salvarse.  Una cosa no invalida la otra.  Su mensaje y llamado incluyó pescadores, publicanos, prostitutas y ladrones.  No hizo acepción de personas en su misión.  Sanó enfermos de todo tipo, resucitó muertos, compartió con borrachos en las bodas, aceptó la invitación de Simón el leproso y compartió con Mateo el publicano.  No importó su religión o creencias, ni lugar de origen o regiones.  A todos los trató por igual y partió en pan con ellos.

Una mujer, con solo tocar su vestido, sanó de una larga y costosa enfermedad de más de 20 años.  A otros tocó y les devolvió la vida, al endemoniado solo le habló y quedó sano y cuerdo.  A la hija del centurión romano la levantó con solo decir la palabra, a la suegra de Pedro sanó dándole la mano, y a Lázaro lo resucitó llamándole por su nombre cuando su cuerpo estaba ya en descomposición. Sanó muchos ciegos, cojos y paralíticos.  La biblia testifica de Él desde Génesis 3:15. 

Hizo milagros con peces, no hay duda de eso, cuando ya los discípulos, cansados de una noche de pesca infructuosa, decidieron volver a la orilla, Jesús estaba allí y como a doscientos codos de la barca, les dijo que tiraran la red a la mano derecha del barco y en poco tiempo la red se llenó de 153 peces contados por ellos.  El número 153 es un número profético que más adelante explicaremos y discutiremos a fondo.  Este milagro merece una consideración especial pues Jesús había comisionado a los discípulos a pescar hombres y no peces, pero ellos no entendieron y por eso pasaron toda la noche pescando en vano.  Esta era la tercera vez que el Señor se les aparecía después de resucitar y los encontró pescando en el mar.  Allí le dio instrucciones a Pedro de “apacentar las ovejas” o sea, que en vez de pescar peces, apacentara el rebaño.  De pescador a pastor de almas.  No debían volver al mar en busca de peces, su labor cambió para salvar almas predicando al Cristo resucitado.

Esta aparente disgresión del tema es importante debido a que debemos entender que la etapa de pesca terminó para los discípulos y la encomienda cambia también para la predicación del evangelio.  Ellos tardaron en entender la misión que se les había encomendado.  La biblia debe ser su propio intérprete y cuando algo no se ajusta al contexto, es porque los hombres que transmiten el mensaje lo hacen sin entender a fondo su misión.  Tratando de explicar lo que es claro, se desvían del tema y lo sacan de contexto.  En el caso de los panes, Jesús fue claro y habló de pan y no de peces (Marcos 8:4-9).  En Juan 21:13, Jesús les ofrece pan y nuevamente el copista traductor añade: “Y así mismo del pez”, que no era pez porque se supone que había sido pescado.  Pero la insistencia del traductor es imprudencia de este y su inserción añade elementos extraños de confusión a los evangelios.  ¿Qué ganó el texto con añadir peces o pescados al pan? ¿En qué contribuye el texto añadido al mensaje que el Maestro quiso dar? ¿No han entendido? (Romanos 10:3, Mateo 12:5 y 13:11-17) “Pero los entendidos entenderán”. Algunos traductores y comentaristas bíblicos tratando de hacer mas entendible el error, han querido cambiar la definición de la palabra opsariom y la definen como una mezcla de pescado y especias. Otros como un postre de frutas.

Los comentaristas bíblicos alegan que Jesús comió pescado basándose en ese tipo de traducciones fuera de contexto. Pero no se atrevieron a poner peces en la boca de Jesús cuando es Él el que habla; Veamos el texto de Marcos 8:19-21: “¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? ¿Y no os acordáis? Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿Cuántas espuertas de los pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Doce. Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿Cuántas espuertas llenas de pedazos alzasteis? Y dijeron: siete. Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis?”

Las palabras del Maestro son claras y contundentes.  El traductor o copista no se atrevió a poner palabras en la boca de Jesús que éste no dijo, por la sentencia que existe para el que lo haga.  Jesús no mencionó los peces o pescados para nada.  La palabra “peces o pececillos” está claramente añadida en el texto que solo se refiere  a la mestura del pan.

Los comentaristas bíblicos están de acuerdo con los copistas y traductores porque complace la práctica común y satisface la costumbre general de la gente en su estilo de comer; No obstante, si lo vemos con ojos escrutadores nos daremos cuanta que la mención de los pececillos del verso 7 de Marcos 8, está intencionalmente añadida y no pertenece a la narración original. 

Leamos desde el verso 6: “Entonces, mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, partió y dio a sus discípulos que los pusiesen delante: y los pusieron delante de la multitud”.

El verso 7 no sigue el compás de la narrativa pues introduce abruptamente la frase “unos pocos pececillos” que se nota fue añadida a posteriori.

¿Cómo llegamos a estas conclusiones?  Primeramente, porque según el mismo Jesús en el evangelio de San Mateo capítulo 12:26 y 27 declara que Dios es Dios de vivos; (por lo tanto) no de muertos. ¡Eso está muy claro!  Por lo tanto, si Jesús es la resurrección y la vida, al bendecir los pececillos muertos, ¿qué creen ustedes que hubiera ocurrido? Es obvio que hubiesen cobrado vida. 

Cuando la biblia no se estudia en su contexto, el texto se convierte en un pretexto que cualquiera puede interpretar aisladamente a su antojo.  ¡El Señor es un Dios de vivos y no de muertos! ¡Eso está claro!

Jesús no le iba a dar a comer a la gente, algo que desde el principio no fue señalado como alimento para los seres humanos.  Si permitió que los discípulos pescaran peces después de su llamado a pescar hombres, fue porque era la costumbre de los discípulos salir a pescar para sostenerse económicamente.  Eran pescadores de profesión y eso era lo que sabían hacer y habían hecho durante toda su vida.  El Señor llama a las almas, no importa las circunstancias personales o individuales, la raza, el color, la profesión, el credo o la fe y les ofrece salvación. 

Otro importante argumento surge de la ley judía: Según la ley de Moisés que regía en el pueblo de Israel, todo aquél que tocare animal muerto, se consideraba inmundo hasta la tarde y tenía que hacer la ceremonia de lavamiento o purificación.  Jesús el que tenía el poder sobre la muerte, no podía tocar un pez muerto para darlo a comer a una multitud hambrienta.  Yo que personalmente creo en la alimentación vegetariana, no le daría a comer ni carne ni pescado a ninguna persona, no importa las circunstancias, mucho menos, Jesús, el autor de las leyes de la salud y de la vida. 

No tenemos la más mínima duda de que el texto bíblico fue intencionalmente mal   traducido para conformarlo a lo que los traductores entendían que podía ser la tal mestura o aderezo que acompañaba a los panes que Jesús multiplicó y de esa manera, hacer parecer el milagro mas grande a los ojos de los ignorantes, que no conocen el plan divino de salud a través de los medios naturales sin que medie la muerte del animal y por ley natural, la del ser humano.

Recordemos que Jesús dijo: “Yo soy el pan de vida”…, no el pez de vida; “Soy el buen pastor”, no el buen pescador.

EL Origen de la Sangre

Por: Dr. Norman González Chacón

El tema de la sangre es uno de gran relevancia en el desarrollo de la gran comisión que Dios le entregó al hombre.  La sangre que impulsa nuestro corazón a través de arterias y venas es el resultado directo de la transformación que ocurrió a raíz de los primeros pobladores de la tierra, Adán y Eva consumir el fruto del árbol prohibido para ellos.  Podemos decir que la formación de la sangre en el cuerpo humano y de los animales que sufrieron las consecuencias del pecado, es una transformación inevitable que ocurrió cuando se alteró el orden natural establecido en el principio.  Dios fue enfático al advertirles a Adán y a Eva sobre la existencia de esta vid particular que había sido puesta en el Jardín del Edén para un propósito específico: La fruta de ese árbol tenía como propósito, realizar una importante transformación en los seres caídos con Satanás para que participaran del beneficio de la nueva creación.  Al comer del fruto de ese árbol, demostraban su arrepentimiento y se humanaban o igualaban a los recién creados seres con la capacidad de procreación y que fueron hechos compatibles con la divinidad a “su imagen y semejanza, varón y hembra los creo”.  Adán y Eva tenían todos los atributos necesarios para iniciar la población de la tierra. “Creced y multiplicaos” fue la encomienda.  

Los seres caídos con Satanás no tenían esas cualidades y su apariencia, era diferente, así como su distribución y composición orgánica.  El árbol de la ciencia del bien y del mal, era, para ellos convertirse a la nueva creación.  Dios esperaba con gran amor, que cuando las huestes de Satanás vieran las maravillosas obras de la creación en este mundo, se arrepintieran, abandonaran las filas de la rebelión y vinieran a incorporarse a la nueva creación de Dios.  El árbol de la ciencia les proveía el medio para humanarse y pertenecer a este nuevo sistema.  Pero Satanás se adelantó y tomó posesión del árbol de inmediato y solo permitió que algunos de sus fieles seguidores adquirieran la nueva naturaleza humana a fines de continuar con sus planes malignos hacia Dios y su creación. 

Es curioso que Satanás en persona tomó posesión del árbol para no permitir que alguno de sus súbditos se arrepintiera y pasara al bando de Dios.  Por esa razón, se encontraba en el árbol el día que Eva decidió dar un paseo por el lugar.  Si Satanás lograba que los nuevos hijos de la creación comieran del fruto prohibido, le echaría a perder los planes de Dios y cambiaría el rumbo de la historia para su beneficio.

Los ángeles caídos con Satanás que se humanaron comiendo del árbol, no se arrepintieron y siguieron en rebelión contra Dios.  Cuando Eva se acercó al árbol, Satanás vio la oportunidad de vencer la nueva raza y usarla para lograr sus planes malignos y gobernar la tierra y a sus habitantes.  La fruta contenía una fórmula divina para transformar a los ángeles caídos en seres compatibles con los de la nueva creación humana.

A nadie se le ha ocurrido investigar qué substancia hormonal podría tener la fruta prohibida, pero bíblicamente se puede concluir que el fruto de la vid, de ese árbol en particular, tenía la capacidad de transformar, la naturaleza estéril de los ángeles caídos en actividad hormonal reproductiva.  Cuando Satanás vio las implicaciones que ese árbol tenía para su rebelión se posesionó del árbol y se mantuvo en guardia para evitar perder muchos de los soldados de su rebelión que pudieran sentir el toque de amor y la oportunidad que el Creador les daba para entrar a formar parte de la gloriosa familia humana. 

El fruto prohibido para Adán y Eva era la promesa de perdón y restauración del Creador para Satanás y los ángeles caídos.  En la parábola del hijo pródigo Jesús ratifica su deseo como Padre de perdonar a su hijo que vuelve arrepentido al hogar (Lucas 15:11-32).  Antes de la muerte de Cristo en la cruz, aún había oportunidad para Satanás y sus huestes de arrepentirse y obtener perdón.  Por eso, en el desierto de la tentación, Jesús reprendió con amor a Satanás y le exhortó a servirle y honrarle.  Aún la puerta de la oportunidad no se había cerrado para los rebeldes. Una nueva perspectiva de la importancia que tiene la sangre en el proceso salvífico para el cristiano, se puede apreciar en la gran cantidad de textos bíblicos alusivos a no comer ni consumir carne.

La relación del fruto de la vid con la sangre permea a través de todo el texto bíblico. A los nazareos se les prohibía consumir tanto el vino como las uvas.  Esta es la primera relación del vino y de la uva con la sobriedad.  En las bodas de Caná, Jesús no pidió uvas para hacer el vino, sino agua para la maravillosa e importante conversión que a mitad de la semana que duraban las bodas, cambió la embriaguez de los convidados por una sobriedad tal, que pudieron reconocer la diferencia del vino que estaban acostumbrados a tomar, con el vino nuevo que Jesús convirtió del agua. 

En la institución de la nueva pascua, Jesús alzó el pan y la copa y dijo: “Este es mi cuerpo y esta es mi sangre”.  Jesús sabía muy bien la relación del fruto de la vid y la sangre.  No debe haber lugar a dudas ni discusión en cuanto a ese aspecto de la simbología de la biblia.  Para Dios que es el dueño del tiempo y de los elementos, no fue difícil crear un árbol de uvas particularmente significativo que por su ingestión, pudiera realizar la transformación de la esterilidad en productividad, del arrepentimiento en vida abundante, así como de la desobediencia en muerte.

Ese fue el caso de Eva al ceder a los reclamos de Satanás para que probara del fruto prohibido para ella.  El diálogo que se desarrolló en una importante discusión, revela que ella estaba muy bien educada por Dios para saber lo que ese paso significaba.  Solo podemos concluir que lo hizo con todo conocimiento de causa y efecto.  Comió y le llevó a su esposo. 

Al comer, posiblemente perdió el control de sus emociones, de sus sentidos y de la lucidez.  Por unos minutos, quedó en total pérdida de sus facultades lúcidas y ese fue el momento para que Satanás usara uno de sus secuaces convertidos y humanados, para sembrar en Eva la mala semilla de la rebelión.  De esa experiencia, salió embarazada y transformada en una criatura diferente a la que Dios creó en santidad.  Sedujo a Adán y tuvo relaciones con él por vez primera.  Pero ya estaba embarazada del mal y el fruto de su vientre, Caín no era hijo de Adán.

Este drama de la vida real de los hijos de Dios, de su historia en los comienzos, ha sido ignorada por la teología cristiana, no ha trascendido como lección para todos los hombres y mujeres que habitan en el planeta.  Aún ocurren cosas como esa porque la ignorancia es la madre de los errores humanos y la iglesia no ha enseñado las consecuencias de la desobediencia.  

La Sangre

Al comer del fruto prohibido para los humanos, Eva Transformó su fisiología hormonal y endocrina.  Una ley natural entró en vigor de inmediato. “El día que de el comieres, morirás ciertamente”.  Un proceso degenerativo comenzó en el genoma humano y una substancia roja comenzó a formarse en las arterias y venas, en los tejidos y en todo el cuerpo: La sangre.

En otro artículo de este blog, Su Inconmensurable Amor, explicamos cómo la ciencia define los componentes rojos de la sangre a partir del consumo de la fruta prohibida que entró a formar parte del organismo humano y que presagian muerte inminente.  Antes del pecado, por las venas de los primeros seres creados corría un plasma claro parecido a la savia de los árboles. 

“La sangre es consecuencia de la transformación que el pecado causó en nuestra fisiología interna y que cada mujer necesita depurar cada mes durante el término de su vida fértil.  “Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión de pecado” (Hebreos 9:22).  “Porque ni carne ni sangre, heredarán el reino de los cielos” (1 de Corintios 15:50).

La transformación glorificada que recibiremos a raíz de su venida eliminará de nuestra sangre las células rojas o eritrocitos que le dan su color rojo.  Los eritrocitos no cargan ADN, no tienen núcleo ni mitocondrias y se tienen que renovar continuamente para sostener su función y mantener la oxigenación, y por consiguiente, la vida terrenal actual.  En el cuerpo glorificado, no existe el proceso de glucólisis por fermentación y el ciclo de oxigenación se produce sin la intervención de la hemoglobina.   Por lo tanto, el ciclo de la energía no se interrumpe y la vida se prolonga eternamente.

La sangre roja es consecuencia del pecado que se introdujo al cuerpo humano a través de una substancia química creada por Dios, que, al ser ingerida, produjo esa transformación fisiológica y cambios hormonales que alteraron el plan divino en su esencia.  Como consecuencia, la mujer sufre el derramamiento mensual de sangre mientras dura su ciclo de vida fértil.   Por eso no fue una manzana la que comió Eva, ella se embriagó con el fruto del árbol prohibido.  Una uva con capacidad de transformar orgánicamente la fisiología de los seres que se rebelaron y equipararlos a los recién creados perfectos hijos de Dios.  Para ellos, fue puesto ese árbol en el jardín del Edén, a pasos de donde habitaban Adán y Eva.  Dios les advirtió enfáticamente que cualquiera de ellos que comiera de la fruta de ese árbol, moriría.  Eva estaba consciente de la advertencia divina y así le argumentó a Satanás.  Por lo tanto, no tenía excusa cuando Dios los llamó y les pidió cuentas al respecto.

No había marcha atrás.  El daño a la creación ya estaba desarrollándose rápidamente y los efectos se iban viendo en toda la creación.  Adán y Eva le fallaron al Señor y la perfecta creación se echó a perder casi por completo.

Mientras Adán y Eva contemplaban las frutas caer en descomposición, las flores marchitarse, las malas yerbas crecer, las aves y los animales huir de su presencia, las hojas cayendo secas de los árboles, los insectos picar y aumentar en número a su alrededor y todo en un deterioro que ellos desconocían, Dios tomaba las medidas necesarias para los cambios necesarios a fin de afrontar la crisis.

En las clases de teología siempre se discutía la razón que tuvo Dios para poner el árbol de la ciencia del bien y del mal en medio del huerto, muy cerca del árbol de la vida.  Ambos estaban ubicados al centro, de donde también surgía un río que se dividía en cuatro ramales que a su vez, regaban toda la tierra.  La discusión era inminentemente, pues la razón que daba el profesor de teología no era muy convincente: Decía que “era para probar la fidelidad de Adán y Eva a la voluntad divina”.

La realidad es diferente. Podemos decir que Dios diseñó el árbol de la ciencia del bien y del mal como una gran expresión de amor a todas las criaturas que sucumbieron a las promesas mentirosas de Satanás,  para los que fueron víctimas del engaño y se unieron a la rebelión, creyendo que era una causa justa y loable.  La rebelión de Satanás argüía razonamientos que parecían justos y de igualdad.  Nunca, los ángeles y los seres de otros mundos se habían dado con una situación como esa: Satanás argumentaba que Dios les debía dar a ellos la oportunidad de opinar y participar activamente en la creación de la nueva tierra.  Unos opinaban de una manera y otros de otra.  Dios no intervino en la controversia porque ya Satanás había mostrado su carácter obstinado y rebelde y en un principio, Dios intentó convencerlo de su error, pero se dio cuenta de su obstinación y lo dejó actuar de acuerdo a su criterio equivocado.

En términos sencillos y generales, las razones que Satanás exponía a las huestes angélicas eran de índole política.  Su reclamo principal era que Dios debía de contar con ellos para gobernar el universo y tomar decisiones como la de crear un nuevo planeta con gente semejantes a Dios y con criterios propios.  Dios no tuvo otro remedio que echarlos del cielo y de todo contacto con los mundos que no le creyeron ni se unieron a sus reclamos.  O sea, que tan pronto la rebelión se salió de control y se convirtió en una guerra de ideas falsas contra el Creador, Dios los echó y los arrojó al abismo.  Hubo planetas en los que todos sus habitantes se rebelaron y se unieron a Satanás. Al ser echados al abismo, quedaron arrasados por completo como si un huracán los hubiera devastado. Los rebeldes estuvieron vagando por el espacio por mil años antes de que la tierra fuera creada.

Tan pronto Dios creo la tierra, Satanás y sus ángeles se acercaron para ver las maravillas de la nueva creación y las criaturas semejantes a Dios y a los ángeles.  En vez de lograr un acercamiento amistoso con Dios, Satanás desarrolló su estrategia de engaño contra los seres recién creados.  Dios en su infinita misericordia e inconmensurable amor, los invitó a participar como pobladores de la nueva tierra.  Para eso, justamente por amor a los que se unieron a Satanás pensando que tenía razón, Dios puso el árbol de la ciencia en medio del huerto, a fin de  que aquellos que no desearan seguir en rebelión contra Dios se arrepintieran y comieran del fruto del árbol y se transformaran a través de la ciencia divina, en seres semejantes a los que Dios había creado y puesto en el Edén.  Para invitarlos y transformarlos en humanos, Dios puso toda su maravillosa ciencia en ese árbol único.

Satanás personalmente tomó posesión del árbol y no les permitió acceso a todos sus ángeles de la rebelión.  Solo unos pocos de sus fieles seguidores tuvieron la oportunidad de comer del fruto del árbol de la ciencia y transformarse en seres humanos terrestres como Adán y Eva. Esos fueron en realidad los que poblaron la tierra inicialmente y algunos de ellos aprovechando la incursión de Eva al árbol y ceder a los reclamos y mentiras de Satanás, entró a ella, bajo los efectos del poderoso estupefaciente y la embarazó.

Luego de esta desgracia tan grande para la familia humana, y el desastre que eso significó para el plan de Dios, la tierra y sus moradores quedaron bajo dominio de Satanás que pensó que al conquistar a Adán y a Eva, la tierra era de él y de sus secuaces.  Todos los que comieron del árbol de la ciencia, se humanaron y comenzaron a multiplicarse y tomaron posesión de las mejores tierras en el valle, junto a los ríos que salían del Edén.

El Destino de Eva

Dos naciones luchaban en el vientre de Eva.  Dos niños de dos padres diferentes se desarrollaban con muy poca diferencia en su formación.  Caín nació primero y por eso Satanás reclamó primogenitura para él.  El hijo de la rebelión no se parecía a ninguno de sus supuestos padres, Adán y Eva. El nacimiento de Caín causó gran conmoción en Adán que sospechó que Eva le había sido infiel.  Tanto Adán como Eva y Dios gozaron de la presencia de su hijo Abel, pero no de la de Caín.  Desde que nació este niño, se vieron los genes de la rebeldía en su carácter y actuaciones.  Cambió el ritual de adoración y en vez de traer un cordero trajo viandas de la tierra, demostrando su rebelde actitud a la voluntad divina. 

Adán por su parte, quedó inmensamente adolorido cuando descubrió la traición de Eva y estuvo 130 años separado de ella.  Durante esos años, los hijos de la rebelión que se transformaron y se multiplicaron en la tierra, crearon ciudades, instrumentos de labranza, armas y cuchillos de metal, instrumentos musicales y todo tipo de artefactos para facilitar la vida en el campo (Génesis 4: 16-22 y 5:3).  Luego de los 130 años, Adán perdonó a Eva y se unió a ella y les nació un hijo a su exacta semejanza que le llamaron Set.   Ahí comenzaron a nacer los hijos de Dios en Adán con 150 años de atraso con respecto a las generaciones de Caín que tomaron la delantera, establecieron ciudades, se multiplicaron expansivamente y dominaron la genética de los habitantes de la tierra por una gran mayoría, predominando los genes de la rebelión, ya que los hijos de Set tuvieron que tomar mujeres entre los hijos de la rebelión.  

En el Génesis se establece la diferencia y la teología cristiana, nuevamente hace una interpretación incorrecta de Génesis 6:1-4 y confunde a los descendientes de Set con los de Caín.  Los hijos de los hombres se mezclaron con los hijos de Dios.  Los hijos de Dios son los descendientes de Adán y Eva por su hijo Set.  Los hijos de los hombres son los descendientes de Caín y de los ángeles caídos que comieron del árbol de la ciencia y se humanaron.  Allí comenzaron también y se formaron las diferentes razas que se esparcieron por todo el mundo ya que los ángeles que se humanaron eran procedentes de mundos y creaciones diferentes que había Dios esparcido en el universo y que cayeron en el engaño de Satanás. 

Dios permitió y propició la humanización de estos, con la esperanza que se arrepentirían de su alianza con Satanás, pero éste controló el árbol de la ciencia, posándose en el y solo permitió a los más fieles y leales a su causa que realizaran dicha transformación.  Así se aseguró que la genética de la rebelión pasara a todos los seres de la tierra.  Por esa razón, al Jesucristo tomar la naturaleza humana, se llamó así mismo: “el Hijo del Hombre”.  Esa es la razón por la cual los teólogos se confunden con el término hijo del hombre y al remontarse al Génesis lo aplican incorrectamente a los gigantes que surgieron de la humanización de ciertos ángeles caídos.  La teología especula erróneamente porque no entiende la razón por la cual el Hijo de Dios se llamó así mismo el Hijo del Hombre.  Es que Jesús conocía muy a fondo la verdad de todo lo que ocurrió en el principio y estuvo presente en los comienzos tortuosos de la historia, y vio como Satanás se aseguró que la genética de la rebelión pasara a todos los habitantes de la tierra.

Tratando de que esa genética no fuera tan dominante que destruyera toda la creación de Dios, Jehová le habló a Moisés y a los patriarcas para que no se mezclara el pueblo de Dios con los paganos descendientes de Caín y de Satanás. Además, les dio las leyes para que no consumieran sangre de ningún animal ya que los genes malignos necesitaban de sangre para alimentarse y sobrevivir en el genoma y en las células humanas.  Así ocurre con todo tipo de virus y bacterias que crean patologías en el cuerpo humano y que se alimentan de las proteínas y de la sangre proveniente de animales.  En Génesis 9:4 Dios le ordena a su pueblo a no consumir sangre y lo reitera en Levítico 3:17, en Levítico 17:10-12, 14, Levítico 19:26, Deuteronomio 12:16, 23, 25, 15:25, Hechos 15:20, 29, 21:25, Ezequiel 33:25 y Apocalipsis 17:6.

Como podemos ver en el libro de Levítico y en el de Deuteronomio se establece el tema de la sangre y el mandamiento eterno de no consumirla bajo ningún pretexto.  Esta importante previsión ha sido ignorada y rechazada por la teología cristiana siendo otro de los mandatos eternos que se recomendaron para evitar que la genética maligna se propagara dentro del pueblo de Dios.  Hoy tristemente vemos que la iglesia cristiana consume la carne de animales muertos con todo y la sangre.

Este asunto de la sangre es vital para la salud física y espiritual y para la salud de la población de la tierra.  Todos los que consumen carne con su sangre, (porque todo tejido contiene capilares con sangre), va a sufrir enfermedades que Dios le prometió a su pueblo que no sufriría si obedecían los mandatos de la salud.  “La vida en la sangre está” (Éxodo 15:26) Estatuto eterno, pacto perpetuo (Deuteronomio 7:15). El que consuma sangre, “será talado de mi pueblo”, dice Jehová. 

Este asunto de la sangre es más serio de lo que muchos piensan y la iglesia cristiana tiene tantos enfermos en su medio, que ha tenido que crear hospitales para contenerlos y hacer negocio de las enfermedades.  Las siete denominaciones o iglesias modernas tienen hospitales: los menonitas, los católicos, los adventistas, los episcopales, los luteranos, los judíos cristianos y los mormones.  Todos han tenido que recurrir a los hospitales pues por su terquedad de ir en contra de la ley divina.  Sus miembros sufren de todas las enfermedades que fueron dispuestas para los rebeldes.  Todos los que con carne y sangre alimentan los genes malignos, sufrirán enfermedades malignas y muerte eterna.  Es una ley divina de la cual nadie que consuma carne de animales muertos, se libra.  A los pastores que enseñan contrario a esto, Dios los desconocerá y los rechazará en el día del juicio (Mateo 7:22-23). 

Nunca podrán detener la incidencia de cáncer y de las enfermedades cardiovasculares ni la diabetes, mientras no detengan el consumo de carne con sangre en la población.  De nada vale orar porque la oración no puede hacer que Dios revoque su ley.  Si por la oración de fe, el Señor es movido a compasión, solo puede añadir un poco de tiempo a la vida, dándole oportunidad al enfermo que de alguna manera entienda que tiene que hacer el cambio alimentario.  Pero si no lo logra, el resultado un poco más tarde o más temprano será el mismo.

Como señalamos anteriormente, la sangre es un elemento accidental en el plan de Dios y es único de esta tierra.  “Ni carne ni sangre heredarán el reino de los cielos” (1 de Corintios 15: 50).  Por esa razón, en el proceso de glorificación y transformación de este cuerpo corruptible a uno incorruptible, la carne se transforma en cuerpo glorificado incorruptible y la sangre es sustituida por el plasma divino.  “En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros (los vivos) seremos transformados” (1 Corintios 15:52).

Ya Jesús, junto a María Magdalena y muchos otros que ascendieron con él al reino de los cielos, pasaron por la transformación.  Es un proceso natural y necesario porque nada corruptible puede entrar al reino de Dios.  La sangre que se formó como consecuencia de los primeros padres comer del fruto prohibido por Dios para nuestra raza, sostiene la vida transitoriamente pero no permanecerá cuando desaparezca el pecado que nos limita.  Perder la sangre es perder la vida, y Jesús tuvo que derramar hasta la última gota de sangre en la tierra, para que su cuerpo pudiera ser transformado y glorificado para ascender al cielo.  Los discípulos lo pudieron ver, la puerta del aposento alto donde se reunieron estaba cerrada.  Jesús en su cuerpo glorificado atravesó la pared de piedra para reunirse con ellos.  Su gloriosa transformación se produjo en un minuto, en un abrir y cerrar de ojos, pero Él descansó en la tumba el sábado y el domingo, muy temprano se le presentó a María y a los discípulos que le pudieron ver y tocar.  Así tocaremos y seremos tocados. Abrazaremos y seremos abrazados por nuestros amigos, familiares y conocidos que encontraremos en el nuevo reino. 

Nota 1: El sangrado menstrual de la mujer tiene explicación científica desde la perspectiva fisiológica y razones espirituales. Una, es consecuencia de los cambios en el comportamiento del sistema endocrino (hormonal), y otra, que es consecuencia del pecado por desobediencia a Dios. Ésta última por comer de la fruta del árbol prohibido que causó un daño irreparable a la raza humana.  El hecho que Eva cargara en su vientre por nueve meses al hijo de la rebelión y contaminara su cuerpo con el semen extraño, implica que tenía que sufrir el castigo de su desobediencia.  Las implicaciones del castigo no solo trajeron la muerte a la raza humana, sino que permitieron que esa genética rebelde, que no se arrepiente de hacerle la guerra a Dios y a todo lo bueno y perfecto creado, pasara a todos los hombres y mujeres de la tierra.

No podemos olvidar que esa uva en particular, de ese árbol especial, (de la ciencia del bien y mal) tenía el propósito de re-crear y transformar a los ángeles caídos que se rebelaron con Satanás en seres humanos iguales y compatibles como Adán Eva con los mismos atributos y oportunidades de procrear como ellos.

Tenemos que entender, que ese fruto de la ciencia divina era una amorosa y cordial invitación del Creador a Lucifer y a los ángeles caídos para que se arrepintieran y participaran del gran proyecto divino para todo el universo. La redención de los ángeles caídos era el segundo propósito de Dios al crear la tierra y para los cuales puso en el Edén, dos arboles específicos.

Después de vagar mil años por el abismo infinito, estos seres recibieron la invitación divina para vivir y reproducirse en el nuevo mundo recién creado y perdonar su pecado de rebelión. Aún estaban a tiempo, pues la rebelión no había costado vidas. La primera muerte que ocurre como consecuencia de esa inútil rebelión fue la que implicó el pecado de Eva al comer el fruto del árbol prohibido para ellos y darle a su compañero Adán. Este acto, implicó la muerte de todos los descendientes de ambas razas que poblarían la tierra, y el próximo primero en morir fue su hijo de ambos, Abel. (Por la ley de Moisés, el segundo hijo le pertenece y se adjudica al padre del primero, por lo que técnicamente, aunque la semilla era de Adán, le pertenecía a Satanás y éste reclamó lo suyo.)   Como Satanás nunca comió del árbol de la ciencia, no participó de la muerte que pasó a todos los seres humanos, y eso es concluyente a que usó a uno de sus ángeles para embarazar a Eva, que, embriagada por el vino muy particular de ese árbol, no pudo evitar la violación, y técnicamente consintió en ella.

Este pecado de adulterio de Eva trae connotaciones e implicaciones legales únicas en la experiencia del pecado, y por esa razón, el castigo a la mujer fue más significativo y abarcador que el del varón. El primer embarazo de la historia de la humanidad viene como consecuencia de un adulterio bajo circunstancias muy particulares. El término médico para este tipo de embarazo es: Embarazo heteropaternal, porque el vientre de una mujer lo comparten mellizos de padres diferentes. 

Nota 2: Para aclarar el tema de el embarazo particular de Eva, Dios le dio la experiencia a Rebeca. Según el relato bíblico de Génesis 25: 23, “Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas” Así como Jacob y Esaú eran completamente diferentes entre sí, tanto en su apariencia como en su carácter, lo fuero Caín y Abel en el principio.

Su Inconmensurable Amor

Por: Dr. Norman González Chacón

Cuando Dios creó la tierra, la hizo tan atractiva y bella que nadie en el universo había visto nada semejante.  Ningún otro planeta de la gran creación universal podía compararse en diversidad de dones que Dios, con su infinito amor, diseñó para este mundo.  Aquí el Señor utilizó recursos nunca antes vistos ni existentes: La tierra tenía el maravilloso y divino don de la procreación de todas las especies animales, vegetales y de la raza humana.  Ese don en sí mismo, cambiaba el patrón de comportamiento y funcionamiento de esta tierra en comparación a los demás planetas o mundos habitados.  En el Apocalipsis podemos ver una representación de las figuras de seres que representan algunos de los mundos creados por Dios.  A Juan el profeta, teólogo y amigo íntimo de Jesús, estos seres le parecieron animales raros y difíciles de comparar con los que conocemos en la tierra.  Todos fueron creados, en distintas etapas y épocas por la palabra divina.

  Pero en cuanto a la tierra, la última y perfecta creación de Dios, la decisión fue unánime en la divinidad y la nueva creación tendría seres creados a la imagen y semejanza de los Dioses, (Padre, Madre e Hijo), con la especial y única capacidad de auto-procrearse y poseer criterio propio y libertad para decidir y escoger.

Podemos decir que la tierra, en el plan divino, era la obra maestra del Creador y donde se iba a ver universalmente, la culminación de la perfecta y magna voluntad divina.  De acuerdo con el plan establecido y perfeccionado por el Creador, el éxito de este sistema, cambiaría eventualmente la creación de todos los demás mundos habitados en el universo y se establecería en ellos y en sus habitantes el mismo patrón de vida que Dios esperaba de la tierra. 

Viendo la grandeza y las posibilidades de un plan tan perfecto y abarcador, uno de los querubines que cubrían el arca del testimonio y de la ley divina en el santuario del cielo, se atrevió a ejercer su criterio que recién se les había concedido a cientos de ángeles, querubines cubridores que realizaban labores específicas en el santuario, y conociendo el plan de cerca, aspiró a dirigir el nuevo planeta a crearse. 

Es que junto al criterio propio, nació la ambición de gloria y fortuna que tanto daño ha hecho en la tierra así como en todo el universo.  Ese ángel querubín que utilizó mal las facultades nuevas que acababa de recibir, casi echa a perder todos los beneficios que los habitantes del universo y los nuevos pobladores de la tierra recibirían, y los han atrasado por seis mil años. 

Tan pronto se rebeló y comenzó su campaña política para convencer adeptos a su causa, Dios lo llamó Satanás o Satán que significa, adversario que se rebeló contra Dios,presentando un sistema de gobierno democrático en el que las decisiones las tomaba la gente dirigida por su líder, el demonio, quién ha pretendido, y casi ha logrado someter al mundo bajo su control.

A diferencia del gobierno de Dios que es la teocracia, donde Dios dirige y es el proveedor de todas las necesidades de su pueblo, como lo hizo con el pueblo de Israel.  Quienes aceptan ese tipo de política, tienen que trabajar para sostener al gobierno y proveer para sus dirigentes.  En la teocracia, Dios provee y cuida a su pueblo, lo dirige a toda bendición, establece sus leyes y vela por el bienestar y la salud de todos.  A diferencia, en la democracia, el gobierno, sostenido por sus constituyentes es quien provee de acuerdo a sus ingresos.  Todos conocemos los defectos de los gobiernos humanos y podemos leer en la historia del pueblo de Israel, cómo Dios cuidó, alimentó y guió a su pueblo cuando salieron de Egipto hacia la tierra prometida. 

Pero Satanás intervino todo el tiempo y no permitió que el pueblo entendiera la voluntad divina para ellos, y confiaran en Dios que los guiaba de día y de noche.  De día los protegía del sol bajo una nube que los refrescaba con una brisa fría en medio del desierto, y de noche, la misma nube que los cubría por el día, se llenaba de una luz tenue que no permitía que quedaran en tinieblas.  Les proveía agua y alimento y los libraba de toda plaga, de todo enemigo y enfermedad. Pero prefirieron tener su gobierno propio como los pueblos paganos y nombraron reyes y escogieron la demo-cracia. 

En síntesis, si miramos las condiciones del mundo hoy, y las comparamos al mundo recién creado por Dios para sus criaturas, veremos que no hay comparación posible entre uno y el otro.  Satanás ha echado a perder la obra perfecta del Creador, introdujo la muerte, las enfermedades, los terremotos, el sufrimiento, las malas yerbas, las drogas tóxicas, las guerras, las traiciones, las enemistades y la mentira.  Ha sustituido el descanso por el trabajo esclavizador, ha sustituido el alimento con veneno disfrazado de alimento que causan enfermedades orgánicas de todo tipo, ha instituido los hospitales en vez de sanatorios naturales, etc., etc.  Sus mentiras y medias verdades se han introducido en todas las enseñanzas morales, educativas y profesionales.  Todos en general participan de la gran mentira disfrazada hábil y científicamente de verdades a medias.  

No existe nada que se pueda salvar de la destrucción final que Dios tendrá que realizar para volver a crear la tierra según su estado original y darla en disfrute a sus hijos, los que entiendan lo que ha ocurrido y deseen un verdadero y justo cambio de gobierno.  La promesa del Creador es que la nueva tierra, tendrá muchas mejoras tecnológicas y funcionales que las que tuvo el edén original.  Cada adaptación que el hombre ha hecho de la verdadera ciencia será perfeccionada por Dios para su pueblo moderno del nuevo cielo y de la nueva tierra.  Aún más que lo que vemos y conocemos ahora, la ciencia del Dios Creador de todo el universo, se mostrará a la mente del hombre y de la mujer modernos, con toda la perfección de la tecnología científica actualizada en verdad y justicia. 

El profeta Isaías vio la nueva versión de agricultura, El apóstol Juan vio la nueva versión de la arquitectura, de la salud y de la era espacial de Dios para nosotros.  Los profetas vieron los nuevos sistemas de transporte y los atributos angélicos que nos permitirán transportarnos de un lugar a otro propulsados por nuestro propio generador energético.  Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han siquiera subido a la mente humana, serán dispuestas por el Creador al hombre moderno que está preparado para entenderlo, disfrutarlo y operarlo para el bien común de toda la familia de Dios.

Cada familia tendrá su propio huerto de donde obtendrá el alimento que necesita.  Nadie sembrará para que otro coseche, los niños nacerán saludables y los ancianos nunca envejecerán ni morirán. No es posible explicar todo lo que Dios tiene guardado en su experiencia y sabiduría para sorprender a los salvados de este sistema.  Pero paso a paso iremos descubriéndolo para sorpresa y deleite. 

Todo lo que Satanás quiso encubrir para que no se conociera, será puesto a funcionar a la vista de todos.

Por último, quiero hablar del nuevo concepto de vivienda de la tierra nueva que nos sorprenderá de lo diferente, original y funcional que nos resultará nuestra nueva morada de construcción celestial hecha por la mano de Dios.  Les aseguro que nadie puede igualar ni imaginar ese aspecto de la arquitectura divina.  Iremos de sorpresa en sorpresa, descubriendo todos los nuevos conceptos de la creación divina para la nueva tierra. 

Nuestros cuerpos siempre se mantendrán limpios, purificados y emblanquecidos con los rayos de la luz divina que alumbrarán toda la tierra.  Todo será tan diferente, que en poco tiempo nuestra mente olvidará por completo toda la miseria y suciedad de esta tierra y nos acostumbraremos al perfecto clima y ambiente de la tierra nueva donde no se verá nada sucio, nada corrupto, nada podrido ni en deterioro.

En los jardines, nunca veremos espinas, ni yerbajos, ni abrojos, ni bejucos que ahoguen las flores. No habrá que estar desyerbando como ocurre en esta tierra, donde crece todo tipo de malezas y plantas indeseables.  Los campos serán jardines donde crecerán árboles frutales y flores, así como céspedes de diferentes aspectos que como una alfombra cubrirán todo el vergel.  

No existen palabras en nuestro idioma que puedan describir la gran belleza de la tierra nueva, ni mente humana que la pueda vislumbrar en su esplendor y funcionabilidad.  “Cosas que ojo no ha visto, ni oído ha escuchado” se mostrarán ante nuestros ojos que poco a poco se acostumbrarán a ver semejantes escenas.

Cada siete días, habrá una santa convocación y escucharemos de labios de Jesucristo, un mensaje que irá acondicionando nuestras mentes al nuevo ambiente perfecto, en compañía de todos los salvados ante el trono de Dios y el arca del pacto.  Será un sábado glorioso que esperaremos ansiosos durante la semana para que llegue esa experiencia gloriosa y única.  Cada sábado nos visitarán seres de otros planetas y mundos que vieron y sufrieron la desgracia de nuestro planeta bajo el dominio de Satanás y compartirán su alegría de ver el planeta renovado sin maldad ni corrupción.

 Debido a que hemos nacido y crecido en la maldad de este mundo, a muchos le será difícil comprender y asimilar la gran diferencia entre una vida y la otra.  Les costará trabajo adaptar su mente a un mundo tan diferente.  Pero otros, estaremos tan felices que no recordaremos los sinsabores y sufrimientos de esta tierra y de inmediato, nos adaptaremos a todo lo nuevo que el Señor tiene preparado para sorprender a los salvados.  Allí las lágrimas serán de gozo y de alegría de cada experiencia que vivamos. “Conoceremos, como somos conocidos”. Encontraremos amigos y conocidos, familiares que murieron y que estarán allí por recompensa a su fidelidad a la voluntad divina.  Personalmente, tengo la esperanza de ver a mis padres y abuelos que aceptaron al Señor y murieron con la gloriosa esperanza de resucitar para salvación eterna.  Ellos encaminaron mi vida a esta experiencia divina.  Nunca nos separaremos de nuevo. Mis hijos, mis nietos, biznietos, mis padres y abuelos, ¡todos compartiremos con Jesús y sus hijos de todo el mundo!

La experiencia será única en nuestras vidas y de los que tengan el privilegio de pertenecer a esa inmensa muchedumbre que se congregará frente al trono para adorar al Creador y Salvador.  Ese gran sábado se darán cita frente al trono de Dios, los salvados de todas las épocas y edades, los patriarcas, los profetas, los reyes que fueron fieles a Dios, los mártires del evangelio, los apóstoles y muchos de los que Jesús sanó de terribles enfermedades.

Tendremos la visita de grandes naves interplanetarias que llegarán y se estacionarán frente al trono, y de las cuales bajarán los representantes de los diferentes mundos que no dieron oportunidad a Satanás de entrar y hacer su obra de maldad.  Esos que se mantuvieron firmes y leales a Dios ante sus mentiras y rechazaron los ataques de Satanás y sus huestes, tienen su lugar de honor frente al trono de Dios y serán reconocidos por el Creador ante toda esa gran multitud y junto a los ciento cuarenta y cuatro mil fieles de esta tierra que tienen asientos con su nombre escrito en letras de oro.  Dios se regocijará en llamar a cada uno por su nombre nuevo y nos dará una joya blanca de material nunca visto, con nuestro nombre nuevo que llevaremos y por el cual responderemos de ese día en adelante.  Se trata de un nombre único que nadie mas comparte, porque lleva la clave de nuestro ADN, las siglas que surgen de nuestro genoma y que suena celestial.

Esa ceremonia se extenderá por las 24 horas de ese sábado glorioso y junto al coro celestial entonaremos el cántico de Moisés y del Cordero dirigidos por Moisés en persona.  Allí estará el rey David con su arpa de oro puro, acompañando a Moisés y al coro interplanetario que tendrá una orquesta de instrumentos musicales que nunca hemos visto los humanos.  A ellos los acompañará un coro de voces de ángeles que han estado ensayando para ese día. 

No podemos olvidar ni por un momento, que fuimos los únicos seres del universo que Dios creó a su imagen y semejanza.  Que somos compatibles en estructura biológica con Cristo que carga en su cuerpo las dos naturalezas: la humana y la divina. Que desde el principio, y antes del pecado, estaba en los planes del Creador que la familia de la tierra y la familia divina se unieran en una sola familia.  Por esa razón, las bodas del Cordero, con María, reestablecen el vínculo de las dos familias que se unen.  Todos seremos hijos e hijas de Dios, por creación, por genética y por redención.  

No podemos decir por sangre, porque a los seres humanos glorificados no les corre sangre por las venas.  La sangre es consecuencia de la transformación que el pecado causó en nuestra fisiología interna y que cada mujer necesita depurar cada mes por el término de su vida fértil.  Pero los seres glorificados que heredarán el reino, tienen su plasma claro y cristalino como la savia de los árboles.  “Porque ni carne ni sangre heredarán el reino de los cielos” (1 Corintios 15:50).  La transformación glorificadora que recibiremos a raíz de su venida eliminará de nuestra sangre las células rojas o eritrocitos que le dan el color rojo a nuestra sangre.  Los eritrocitos no cargan ADN, no tienen núcleo ni mitocondria y se tienen que renovar constantemente para sostener su función y mantener la oxigenación y por consiguiente la vida terrenal.  En el cuerpo glorificado, no existe el proceso de glucólisis por fermentación y el ciclo de oxigenación se produce sin la intervención de la hemoglobina.  El ciclo para producir energía no se interrumpe y la vida se prolonga eternamente.  

La sangre es consecuencia del pecado que se introdujo al cuerpo humano a través de una substancia, que al ser ingerida, (el fruto de un tipo de vid en particular, del árbol de la ciencia del bien y del mal), produjo una transformación fisiológica, como consecuencia del pecado. Este árbol fue puesto en el edén por el inconmensurable amor de Dios para los hijos de la rebelión que desearan arrepentirse y abandonar las filas del enemigo y venir a vivir en la tierra, participar del arrepentimiento y convivir con los recién creados Adán y Eva.   Para los seres que se rebelaron con Satanás, el árbol de la ciencia era del bien. Para Adán y Eva, era del mal.  Por eso, al Eva comer y darle a su compañero, comenzaron una serie de procesos fisiológicos de cambios conducentes a la muerte.  No murieron inmediatamente, pero su organismo entró en un proceso de deterioro determinado por su nueva fase de vida acortada. Los cambios fueron altamente significativos y así el organismo humano sufrió los cambios que formaron la sangre.

Por esa razón, los procesos salvíficos tienen que ser ratificados con sangre.  Primero con la sangre de animales, y luego con la sangre de Jesucristo que nos redimió de una vez y para siempre.  Para eso, el Hijo de Dios tuvo que derramar hasta la última gota de sangre de su cuerpo terrenal a fin de entrar en el proceso de glorificación que en veinticuatro horas lo purificó y lo transformó.

LOS PLANES DE DIOS

Las sorpresas de la tierra nueva son tantas y tan diferentes a lo conocido y vivido en esta tierra, que iremos explorando, de asombro en asombro cada etapa de cada cosa que vayamos descubriendo. 

Tenemos que recordar que en el jardín del Edén no había casas donde morar.  Adán y Eva dormían en el suelo sobre un césped perfecto, que les servía de colchón. En la tierra nueva hay moradas de excepcional belleza y funcionabilidad.  En los seis mil años que tiene la tierra, el Señor ha visto las preferencias naturales de sus criaturas y ha modificado su creación original, no porque no fuera perfecta, sino porque Dios, lo bueno y lo perfecto lo perfecciona hasta donde le es posible.  Y en el amplio espectro de las posibilidades, Dios en su infinito amor por sus hijos, ha seguido “mejorando” lo perfecto: “voy pues a preparar lugar para vosotros”.  “En la casa de mi Padre muchas moradas hay” (Juan 14:2-4). 

Dios conoce el fuerte deseo de propiedad y de hogar de los seres humanos y sus necesidades innatas de privacidad.  Ahora no son solo dos personas, como habitaron Adán y Eva en el principio, Serán miles o millones de salvos de todas las edades y épocas, que compondrán el pueblo de Israel, que llegará a la tierra prometida del Señor.  Toda esa inmensa muchedumbre que vio el profeta Juan ante el trono, tendrá hogares inteligentes, con la más alta tecnología divina, con los más finos materiales como construyó su santuario en el desierto, y los cubrió con oro puro.  Mucho más que eso el Señor tiene dispuesto para los que venzan sobre la maldad y el pecado. Tanto las moradas, como los medios de transportación tienen vida como los árboles plantados junto a arroyos de aguas, y su hoja no cae (Salmo 1:3).

En los planes del Señor, las ciudades son como campos en los que las casas están convenientemente distanciadas y todas tienen terreno para cultivar todo tipo de flores y de árboles frutales.  Debido a que no existirán mas los yerbajos y plantas indeseables, el césped parecerá grama artificial que nunca arropará las flores del patio.  Todo se mantendrá inmaculadamente cuidado y protegido por el jardinero celestial que le dará vida y criterio propio a las plantas que sembremos y que solo cultivaremos para belleza y deleite de todo ojo.  

Los árboles frutales siempre tendrán frutos maduros y apetecibles.  No caerán podridos al suelo porque allí nada se dañará ni se corromperá.  Estarán al alcance de nuestras manos, los comeremos y sembraremos las semillas en el lugar que deseemos que crezcan y fructifiquen.  Nadie comerá o botará las semillas pues son vida latente en si mismas y que nunca han sido para consumo humano.  En el nuevo reino, todos respetarán la vida de las plantas así como de los animales que Dios decida permitir en el campo. Estos tendrán inteligencia y criterio propios y serán tímidos y prudentes al socializar con los seres humanos. Todos pastarán en la campiña y ninguno atacará a otro pues todos comerán yerba del campo como en el edén.

De nuevo, todos los seres creados por Dios volverán a ser como al principio.  Dios volverá a cerrar los intestinos de todas las criaturas para que nada sucio pueda contaminar la tierra.  Todo lo que consumamos, tanto la gente como los animales, será lo necesario para mantener la salud y la vida, y nadie comerá de más de lo que el organismo requiera. Todo el alimento de los frutos nuevos, se convertirá en energía y no habrá residuos que eliminar.

Por lo tanto una cena podrá ser una fruta o un vegetal que consumamos una vez al día y la costumbre o necesidad actual de comer varias veces al día, varios platos diferentes, así como recetas cargadas de sabores y condimentos será una costumbre pasada de esta tierra que no extrañaremos para nada cada vez que probemos una fruta nueva de los árboles que el Señor volverá a crear para sus hijos. Como el señor demostró en el desierto, el maná caía una sola vez al día y nunca faltó para satisfacer el hambre. 

Todo lo que Satanás ha dañado injertando, cruzando especies, manipulando semillas, fertilizando químicamente las siembras, envenenando los suelos con herbicidas, insecticidas, etc., se quemará hasta no quedar nada en esta tierra. Los valles se elevarán con la nueva capa de tierra y los montes se allanarán (Isaías 40:4-6) para que no hayan abismos ni precipicios en toda la tierra, que será como en el principio antes del diluvio.

El Señor me ha mostrado las bellezas y conveniencias de la tierra nueva porque he escuchado muchos cristianos pensar que se aburrirán sin hacer nada en la tierra nueva.  Algunos piensan y así lo expresan en dibujos, que en el cielo estarán sentados en una nube con un arpa en la mano sin hacer nada. En la tierra nueva tendremos tantas actividades que a nadie se le ocurrirá dormir ocho horas cuando hay tanto que hacer y disfrutar.  Todos tendrán la oportunidad de tocar su instrumento musical preferido, cantar sus canciones favoritas, pertenecer al coro, jugar con los niños, practicar deportes, crear artesanías, pintar cuadros vivos, tejer las telas más exquisitas y exóticas con el algodón restaurado, el lino y las fibras naturales de muchas plantas que se extinguieron porque no soportaron el manejo inadecuado y la manipulación genética de los cruces prohibidos por Dios.

El Señor volverá a sembrar la tierra de toda planta productiva.

Por las razones expuestas, todos estaremos envueltos en actividades útiles, recreativas y productivas (Isaías 66:23). Por esa razón, el séptimo día será de descanso y solaz con el Señor, dirigiendo su iglesia que se congregará cada semana y alabará, cantará y bendecirá al Señor y el Señor los bendecirá a ellos con su palabra de sabiduría y nos revelará los secretos de toda la historia de los mundos creados en vivo.  Veremos en una pantalla gigantesca, la participación de los seres de otros mundos celebrando el descanso semanal de ellos junto al nuestro en un acto de unidad y devoción, en el cual, toda la creación universal honrará a Dios al unísono, en vivo y en tercera y cuarta dimensión. Cada pantalla nos mostrará la actividad de un mundo diferente.  Todos han evolucionado por la mano divina a lo que será la tierra restaurada.  A todos se les dará el maravilloso don de la procreación.  Todos tendrán comunicación constante entre ellos y nosotros.  “Conoceremos como somos conocidos” (1 de Corintios 13:12 y 1 de Juan 3:2).

“No parirán para maldición” (Isaías 65:23).  Las mujeres tendrán el privilegio de cargar en su vientre los hijos del nuevo reino.  Los nietos de Jesús y los biznietos de Jehová Padre Eterno.  ¡Qué privilegio tan grande reivindicará para siempre el papel de la mujer en la familia de Dios, en la sociedad universal y ante la presencia divina!  Las mujeres que luchan en esta tierra por recobrar los derechos originales, pierden el tiempo aquí, nunca lo lograrán porque es un patrimonio guardado solo para las que han de ser salvas. 

No más derramamiento de sangre cada mes, no más humillaciones y malos tratos, no más dolores para parir, no más pagas desiguales; ya no tendrán que lavar los platos sucios de la comida, ya no tendrán que lavar la ropa, trapear el piso, ni cambiar pañales.  “Nada sucio habrá en el reino”.  La reivindicación de la mujer, será la satisfacción de Eva que verá de nuevo la tierra como antes de que ella fallara y sentenciara a todos a la muerte.

Nota: Recomiendo la lectura del artículo Teología de la Mujer, en este mismo blog, donde se detalla más el tema de los derechos y prerrogativas de la mujer.  

Estas actividades especiales de cada semana confirman la eternidad del descanso semanal y muestran la rebeldía desmedida de la iglesia cristiana a entrar en el “reposo divino” del Señor. Cada sábado debe ser y será eternamente una fiesta espiritual sagrada que conmemorará no solo la creación original, sino la nueva creación de la tierra con todas sus mejoras e innovaciones que el Señor ha de introducir por experiencia.  El sábado es el sello de Dios en el tiempo, así como la estrella es el sello en la naturaleza y nosotros los humanos somos el sello de la creación.  Es que Dios todo lo que hace lo notariza como buen abogado.  La tierra nueva llevará su sello en cada flor, en cada alimento, en cada criatura y en cada cosa creada por su mano.  

Al igual que en la creación, cada sábado culminará la semana en descanso y fiesta espiritual de alabazas al Creador y las lecciones maravillosas que aprenderemos de la boca del Señor que nunca olvidaremos.  Todos los que en esta tierra tengan la oportunidad de “entrar en ese reposo” tendrán el privilegio de celebrarlo en la tierra nueva (Hebreos 4:1-3, 9-12).  El reposo sabático está claramente definido en el cuarto mandamiento y es una ley universal que nadie, ni en la tierra ni en el cielo puede cambiar, alterar o remover de su lugar.  La iglesia que se dice “cristiana” permitió que los políticos mal intencionados cambiasen la solemnidad del sábado al domingo y sus consecuencias han sido funestas para la humanidad, que confundida respecto a un asunto tan importante, han perdido el verdadero valor y la solemnidad del reposo divido que fue instituido en la ley para Dios y para el hombre por pacto perpetuo.  Esa misma iglesia, alteró la ley, cambió los mandamientos y creó un código propio distanciado de los diez mandamientos originales. Veamos los resultados del cambio:

Aquí podemos ver como la iglesia acomodó los mandamientos para obviar el importante mandato divino de no hacer imágenes ni adorarlas. Así como de abolir el día de descanso.  La iglesia evangélica protestante sencillamente se acomoda a una y otra versión, y no emite un criterio claro que no sea el de abolir el cuarto mandamiento por su propia cuenta y voluntad.  La biblia debe ser su propio intérprete y cada doctrina debe conformarse en el contexto general y no debe ser basada en un solo texto o en una interpretación particular.  El reposo divino y humano se menciona tantas veces en el nuevo testamento como en el antiguo.

Desde el Génesis hasta el Apocalipsis se puede apreciar la importancia del descanso semanal, y su aparición entre los diez mandamientos lo confirma.

Dios creó la tierra literalmente por su palabra, en seis días y descansó el séptimo día, no porque estuviera cansado, porque Dios no se cansa, sino para enseñarnos una lección de salud tan importante como el descanso de cada día en la noche que todos disfrutamos.  Cuando una persona no duerme de noche, va al médico en busca de ayuda.  Así debe ser cuando no descansa el sábado conforme al mandamiento porque sus días se acortan por cada sábado que no se descansa.  Las personas que trabajan de noche pierden el sentido del descanso y se agotan tempranamente en la vida.  Algunas instituciones han establecido leyes al respecto y se le cambian los turnos de noche a los empleados para alternar el descanso.  Esta práctica, aunque es legal y parece justa, rompe todos los patrones del ciclo y conducta del descanso de noche y de día, por lo que muchos de estos obreros necesitan medicarse para poder descansar.  Su ciclo de vida se acorta proporcionalmente al tiempo que no descansaron adecuadamente. La música, sin los silencios o descansos que se establecen en el ritmo, deja de ser música y se convierte en ruido.

En la naturaleza, todos los animales, los árboles y la tierra, necesitan descansar, el ciclo del descanso es de siete días, siete semanas, siete meses y siete años.  Siete veces siete suman 49 años y es el jubileo o jubilación del sacerdote, del obrero y de todos los que a los 50 años deben cesar su ciclo de labores.  Por falta de descanso diario y semanal, muchos enferman y mueren prematuramente.  El sábado debe ser fiesta espiritual, recreación sana y pasiva, descanso físico de la rutina semanal, comunión especial con el Creador, oración y ayuno, recordación del acto creador y contemplación de las bellezas que aún quedan en la naturaleza y que recuerdan la mano creadora de Dios.  Quien no entienda y ponga en práctica este mandamiento de la ley natural del hombre, de la tierra y de todo el universo, pierde la especial bendición de la obediencia y reta la salud prometida (Éxodo 31:15-17, 23:25-26 y 15:26).  Ahí está la clave por la cual, muchos cristianos sufren las mismas enfermedades que el resto del mundo.

Si usted oye a un pastor cristiano decir que el cuarto mandamiento está abolido y que no hay que obedecerlo, dígale que le muestre la cita bíblica donde lo dice.  Si no lo hace, ese pastor es un mentiroso, engañador y no es honesto.  Recuerde que Jesús dijo: “No he venido a abrogar la ley ni los profetas.  No he venido a abrogar, sino a cumplir.  Porque hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas” (Mateo17-19).  En ese capítulo de mateo, Jesús hace una crítica a los fariseos y les explica a los discípulos como es que se debe obedecer y respetar la ley.  No vino a derogar sino a enseñar a cumplir con la ley.

Los que obedecen la ley y aprenden a descansar el sábado semanal de la forma correcta, reciben la bendición de salud más grande que se pueda esperar, porque no se enferman.  Esa es la promesa y el la cumple.  El sábado no es el día para afanarse viajando, para visitar alguna iglesia, para trabajar en el evangelio, para visitar enfermos en el hogar ni en los hospitales, ni para predicar sermones en el templo.  El sábado debe ser un día de reflexión, descanso de toda actividad personal semanal, de estudio y oración pasiva, de contacto con la naturaleza y de comunión familiar de índole espiritual.  Cualquier otra actividad, puede ser de la voluntad personal y no percibir la bendición especial del descanso sabático. 

Al templo o a la iglesia se puede ir otro día, que también puede ser el primer día de la semana en que hagamos las obras misioneras, prediquemos los sermones, visitemos los enfermos y hagamos obras con nuestro prójimo y con nuestros hermanos.  Pero el sábado no es ese día. 

Jesús dedicó el sábado a predicar y sanar los enfermos porque necesitaba llevar a cabo su breve ministerio ante los judíos fariseos y saduceos.  “El sábado por causa del hombre fue hecho, y no el hombre por causa del sábado” (Mateo 2:26-28).

Algunos cristianos que pretenden descansar el sábado y guardar el mandamiento, se afanan por realizar tantas cosas ese día, que en realidad, lo menos que hacen es descansar, meditar y hacer de esas horas sagradas, delicia, santidad y gloria al Creador de ese descanso, que no es para Dios, sino para el ser humano.  El sábado es el día que más trabajan y se afanan en hacer cosas que se podrían hacer cualquier otro día de la semana.  

Como podemos concluir, la iglesia cristiana se ha adjudicado el derecho de cambiar, abolir, interpretar y enseñar el evangelio de Cristo a su manera, sin tomar en cuenta las palabras de Jesús que “no vino a abrogar la ley ni los profetas”.  Al contrario, dijo que cualquiera que haga la voluntad de su Padre, muy grande será llamado en el Reino de los Cielos, pero quien no lo haga, “muy pequeño será llamado en el Reino”.

Para permitir que la próxima venida del Señor a su pueblo sea para salvación eterna, tenemos como individuos, que realizar cambios radicales en nuestras vidas, en nuestras creencias y prácticas adquiridas de una iglesia cristiana corrupta que ha incumplido con el pacto eterno y se ha desviado a la conveniencia humana.  Como creyentes en el evangelio de Cristo, tenemos que revisar una y otra vez, cada una de las doctrinas cristianas y su significado. De eso depende que el Señor reconozca nuestra identidad como individuos y como pueblo (1 de Juan 2:15, Juan 17:11-17, Juan 15:19, 2 de Corintios 10:3 y 6:14-18, Colosenses 3:1-4).

Estaremos en el mundo hasta que Cristo regrese a buscarnos, pero no somos de este mundo.  A medida que vamos avanzando en nuestra vida espiritual, debemos alejarnos de toda la vanidad, corrupción y del gran engaño en que vive la sociedad actual y del que participa la iglesia cristiana.

El Santuario de Dios – Parte I

Por: Dr. Norman González Chacón

Un santuario, (del latín sanctuarium) es un templo en el que se venera a Dios. Literalmente significa, según la biblia, la Casa del Señor.

Aunque modernamente el término Santuario también se utiliza para identificar áreas o zonas naturales que contienen cierta riqueza de flora y fauna, así como la presencia de especies o subespecies en peligro de extinción que deben ser protegidas para su preservación.  Se denominan “santuarios naturales”.

Nota: Toda comunicación de Dios con el hombre tiene un valor que se multiplica por el tiempo y el espacio, literal, simbólico, espiritual y profético.

Por ser un tema muy amplio y con un gran significado histórico, espiritual y profético, lo divideremos en varias partes. Para su mejor comprensión, algunos conceptos se repetirán en una u otra parte debido a que se relacionan a sus funciones históricas , simbólicas o proféticas.

No podemos pretender abarcar un tema tan  amplio en un solo escrito, debido a que las riquezas interpretativas del mismo, son tan grandes y significativas que podemos compararlas a una gran parábola que debe interpretarse como tal: “Los entendidos entenderán”, y al entender, tendrán la certeza de su aceptación y pertenencia al plan de Dios para su pueblo. Por esas razones, nos atrevemos a entrar por esa “puerta” y auscultar y tratar de descubrir su gran riqueza espiritual.

A Moisés le tomó seis capítulos del libro de  Éxodo y todos los 27 capítulos del libro de Levítico para narrar en síntesis las instrucciones divinas respecto al santuario, sus funciones y sus leyes. De ese material, los judíos sacaron el gran libro de la Torah y su guía del Midrash que abarcan todo el pentatéuco. Por tanto es imposible, que en un solo escrito, tratemos de exponer toda la maravillosa y rica información que podemos obtener de esa divina fuente de sabiduría.  

En éste escrito, comenzaremos el estudio del santuario o templo que Dios le indicó a Moisés que construyera bajo planes específicos que le fueron mostrados y donde cada pieza del mismo tenía un propósito y un significado. Esta pieza, de cualidades únicas, desarmable y transportable en el viaje de Egipto a Canaan por el pueblo de Israel, fue una obra de sorprendente estructura, de belleza incomparable y de funcionalidad perfecta. Un edificio de cualidades únicas, que se podía desarmar y transportar a través del viaje de Israel a la tierra prometida.  Era una estructura sencilla, una carpa desmontable, pero de un diseño divino único en sus colores, materiales y muebles.

Sólo había que mirarlo por fuera, o por dentro para convencerse o descubrir que la obra había sido diseñada por Dios para varios propósitos.

  1. Éxodo 26: 1-21 y Éxodo 25:8-40: “Y hacerme han un santurario, y Yo habitaré entre ellos. Conforma a todo lo que Yo te mostraré, el diseño del tabernáculo, y el deseño de todos sus vasos, así lo haréis”. Dios personalmente le indicó a Moisés cada medida, cada color, cada detalle y cada mueble, vasija, cortina y lámparas que había de fabricar, así como el material del cual debía hacerse cada pieza.

El santuario terrenal fue una estructura transicional para esta tierra, y prefiguraba al santuario celestial que es eterno. La iglesia cristiana ha ignorado la importancia de este templo portatil que Dios le pidió a Moisés que fabricara para Él acercarse a su pueblo y morar con ellos. Mientras más estudiemos su propósito  y el valor del mismo, más nos percataremos de su importante significado para el creyente.  Al perder el valor real, simbólico y profético, la iglesia cristiana pierde el propósito y el fin para el cual Dios se tomó el tiempo y el esfuerzo en comunicarle tal obra.

Primeramente, el modelo es una réplica pequeña del santuario celestial, donde Cristo ministra para su pueblo y para el universo. Hebreos 9:19, 10:19, Era una humilde casa para Dios habitar con su pueblo. “Habitaré entre ellos”.

Además de ser una obra de arquitectura divina, es una hechura humana de la voluntad de Dios para tener un lugar donde la divinidad pudiera morar con nosotros y comunicarse con la humanidad. Según vayamos analizando el significado simbólico de cada tabla, de cada objeto, de cada mueble, de cada vaso y de cada uno de los componentes de ese santuario, nos daremos cuenta de su importancia para los israelitas que peregrinaban hacia la tierra prometida, y para nosotros hoy que también andamos en ese camino. A diferencia de ellos, para nosostros, es de mayor significado cuando descubrimos el misterio oculto en el significado profético de las dimensiones generales y de las demensiones específicas de cada recinto y de toda la estructura dentro del límite cercado y de la cerca misma, sus tablas, sus postes y su puerta.

Todo apunta a un plan perfecto de diseño en el cual Cristo se manifiesta como el sumo sacerdote, como hombre, como el cordero del sacrificio, y como el redentor que culmina con el pecado, hace expiación del mismo y le impone el castigo a Satanás al fin de la ministración.  Todo ese ritual está predicho o profetizado en el santuario del desierto y en el Apocalipsis. No solo la ceremonia es el símbolo de lo que había de venir, sino el mapa de tiempo y de eventos que señalan cada uno de los acontecimientos en órden cronológico que nos llevarían a la santa presencia de la divinidad.  En el santuario están claramente definidas las tres grandes dispensaciones de tiempo que demarcan la historia de la tierra: La dispensación del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo. 

 Agua, sangre y fuego son los tres elementos de purificación del santurario.  El agua era el primer elemento de purificación en el atrio exterior fuera del tabernáculo.  Significa que el diluvio no estaba originalmente planeado por Dios y que fue un acto de purificación necesario para depurar las impuresas que se añadieron como consecuencia del pecado de Adán y Eva y de los hijos de Caín.  El diluvio representado por la fuente de agua en el atrio exterior, tiene el propósito de lavar las partes del cordero sacrificado, y las manos y los pies del sacerdote oficiante antes de entrar al tabernáculo. El segundo elemento de purificación es la sangre. La sangre del cordero de Dios que quita el pecado del mundo. (véase nota 1) El tercer recinto, era donde estaba el arca del testimonio con las tablas de la ley, custodiado, a manera del celestial por dos querubines de oro. Representaban a Cristo y a Luzbell que eran los querubines que lo custodiaban en el cielo, antes de la creación de la tierra y de la rebelión de Luzbel. Allí se manifestaba la presencia divina (la santa Shekinah) cuando el sumo sacerdote, una vez al año, y habiendo cumplido con todos los requisitos, realizaba la expiación de los pecados de Israel. Si no cumplía con todos los requerimientos del ritual, no se producía la expiación y la Santa Shekinah, no consumía el sacrificio y el sacerdote moría.  Así de seria y solemne era la naturaleza del ritual y la importancia del mismo para Dios y su pueblo.

El recinto sagrado, el último paso del sacerdote en el camino ritual del santuario, era un cuadrado perfecto en las dimensiones: largo, ancho y alto, que por su naturaleza matemática cumplía con la fórmula perfecta de la energía, descubierta por el científico Albert Einstein,“E=MC2” , la poderosa energía divina se manifiesta cuando todos los elementos se encuentran en perfecto orden, por esa razón, el lugar santísismo tenía dimensiones matemáticas exactas.

El Creador, autor de las matemáticas utiliza la energía natural para alumbrar la tierra y dar vida a las plantas y a todos los seres creados. Su presencia divina se manifiesta desde el sol en todos los elementos naturales que sostienen la vida.

Como señalé, cada recinto del santuario representa una etapa de la historia del mundo. Cada división en el tiempo se denomina “dispensación”.  La iglesia cristiana en su teología divide la historia en 7 diferentes dispensaciones unas, y en 5 otras, pues tiene que explicar elementos de la teología que no guardan relación estrecha con la verdad divina. En realidad, son tres grandes dispensaciones: La del Padre que estuvo a cargo de la primera y que culminó con la purificación de la tierra en el diluvio, la del Hijo, que estuvo a cargo de Cristo y culminó con su muerte vicaria en la cruz y su gloriosa resurrección, y en términos futuros, la del Espíritu Santo que es la que correponde al tercer recinto del santuario donde se manifestará finalmente la purificación de la tierra con fuego.

Según Apocalipsis, bajará fuego del cielo y  consumirá toda la obra del enemigo. Las matemáticas de Dios son perfectas y tanto el tiempo como el espacio se unen en un mismo fin. Veamos esta realidad:

Se denomina la dispensación del Padre como la del agua porque la tierra fue purificada con agua.

Se denomina la dispensación del Hijo como la de sangre, porque la tierra fue purificada con sangre.

Se denomina la dispensación de fuego como la del Espíritu Santo que destruirá la tierra con fuego.

Agua, sangre y fuego, en esa misma secuencia son los 3 elementos de purificación en el santuario.

Podemos decir que en el santuario del desierto se prefigura la historia de la tierra en esas tres etapas y que la venida del sumo sacerdote al lugar santísimo simboliza la venida del Señor a su templo en el día de la expiación final.  Pero eso no es todo, hay una serie de pasos que el sumo sacerdote lleva a cabo en su camino hacia el lugar santísimo que proyectan los eventos a ocurrir entre las diferentes dispensaciones.

Algunos ya ocurrieron, otros están por ocurrir. Cada etapa debe ser seguida por los fieles hijos de Dios que por fe siguen los pasos del sumo sacerdote, Cristo, en su ritual para expiar el pecado.  Esos son los que “por fe siguen al Salvador por donde quiera que va”. 

Esto es solo un ejemplo de cómo el símbolo se empareja con la realidad y se establece el hecho histórico o profético.

En el capítulo 25 de Éxodo comienza la historia del santuario y cómo Dios instruyó a Moisés en cada detalle del mismo y de su construcción portable.

Todo tenía un propósito y un significado profético que debía guiar al pueblo de Dios hasta el fin del mundo.  Pero la iglesia cristiana, tomando el hecho de que en la muerte de Cristo en la cruz se terminaban los ciclos de sacrificios y muerte de animales para expiar los pecados, descartó todos los rituales y símbolos que iban más allá del ministerio y muerte de Cristo, el cordero. Veamos un ejemplo:  En el diseño del santuario, los tres recintos interiores, como señalamos, eran símbolos de las tres grandes dispensaciones.  El atrio exterior con la verja que lo rodeaba era el perímetro sagrado que separaba el campamento de Israel del lugar santísimo, donde únicamente podía entrar el sacerdote una vez al año, después de purificarse y estar seguro de que sus pecados personales hubieran sido perdonados.  De lo contrario, entrar sin la debida preparación, era una muerte segura para quien lo intentara. No podemos olvidar que era la casa de Dios que venía a morar con nosostros. Como podemos observar en las ilustración que incluimos del santuario, hay una distancia del doble del espacio del área que ocupa la carpa techada, del patio cercado.

Esa distancia es el doble porque cubre el tiempo desde la creación hasta Cristo, unos 4,000 años, luego viene el tabernáculo techado y a la parte de atrás otro patio, que no sabemos cuanto mide, pero que de acuerdo a las medidas generales del cerco o verja en relación a las otras medidas, no es mayor que el cuadrado del lugar santísismo. Este atrio según Apocalipsis fue dado a los gentiles. (Apocalipsis 11:2).

La importancia profética del atrio es de gran ayuda para entender las razones que tuvo Dios para apartar la distancia del lugar santísimo del extremo final del atrio. Al ver este detalle nos podemos percatar de la gran providencia divina del Creador para dar un lugar a todos los que por no ser judíos o israelitas, aceptarían por fe el sacrificio de Cristo en la cruz como cordero de Dios. En el simbolísmo del tiempo, este atrio representa el descanso milenario de la tierra que ha cumplido los seis mil años y entra en el reposo divino. Es la oportunidad que tienen los gentiles para cumplir con el descanso que no tuvieron la dicha de realizar a su tiempo.

Observando el plano del santurario del desierto, descubrimos muchas de las profecías de Apocalipsis, reveladas por más de 4,000 años antes en el santurario del desierto.  Por eso, al principio mencionaba que las matemáticas de tiempo y espacio de Dios son perfectas y que todo tiene un tiempo, lugar y un espacio, así como la razón de su existencia. A nosotros nos toca entender el mensaje oculto así como de entender una gran parábola que hay que descifrar. 

Este es un estudio que debe repasarse de año en año para ir descubriendo el cumplimiento de la profecía de los tiempos revelados al Apostol Juan en Apocalipsis y que surgen del santuario del desierto que es una copia del santuario celestial donde ahora mismo está Cristo ministrando por su pueblo de todas las épocas. La iglesia cristiana ha olvidado que para que se produjera la expiación, el pueblo tenía que estar en reposo, en ayuno, oración y constricción de espíritu, (Esperando que haya un pueblo postrado en actitud de ser perdonado). En los escritos apocalípticos publicados en éste mismo blog, titulados “La Llave de David” se hace un recuento  breve de los eventos que el profeta recibe en visión y que por la naturaleza de la época en que lo recibe, no puede detallar con mas precisión pero que a la luz del santuario se pueden descubrir para su debida aplicación en este tiempo..

Tiempo, lugar y espacio, son los elementos clave en el estudio del santuario del desierto.  Otro ejemplo es el de la víctima escogida para el sacrificio. Tenía que ser un cordero o un ave sin defecto ni mancha que lo marcara. Usted y yo, podemos ser ese cordero que ha de ser puesto en el altar del sacrificio como ofrenda perfecta por el pecador imperfecto.

Después del exámen que le hacía el sacerdote a cargo a la víctima del sacrificio, y lo aceptaba, el cordero era puesto en el altar del sacrificio que era el primer mueble que se encontraba depués de la puerta principal del atrio.  La descripción de este evento se da en el primer capítulo de Levítico (Levítico 1:1-8). Luego de sacríficada la víctima, el verso 9 indica la manera en que se lavaban las partes del sacrificio: “Y lavará con agua sus intestinos y sus piernas”. Nada sucio podía entrar al santuario y la limpieza que se realizaba del animal y sus partes era una labor minuciosa y de mucha importancia. Dios ordenó en específico la limpieza de las piernas y los intestinos debido a que los pies o piernas, así como los intestinos son áreas que mantienen sucio del camino y de las heces fecales que no podían contaminar el santuario.  Aquí hay una interesante lección que nos indica la razón y la procedencia del lavamiento de los pies que Jesús instituyó con sus discipulos (Lucas 13:1-10) aunque no se hizo limpieza de los intestinos debido a que su alimentación era sana y por eso Jesús le dijo a Pedro: “El que está limpio no necesita sino que le lave los pies, mas está todo limpio” (Juan 13:10). Esto dijo Jesús de sus discipulos a Pedro cuando lavó sus pies.

La limpieza de los pies y de los intestinos en el santuario es un importante ritual que requiere un estilo de vida diferente del cristiano, tanto en su alimentación como en los pensamientos y acciones de su vida diaria. Los escenios, judíos que vivían apartados en el desierto, tomando en cuenta la contaminación de los alimentos y el daño que ha hecho Satanás de los mismos, practicaban el lavamiento de los intestinos mediante lavativas de agua pura. Hoy día, muchos practican ésta limpieza por salubridad. Por la naturaleza del ritual, cuerpo, mente y alma deben ser limpiados y purificados antes de ofrecer su vida en el servicio y como ofrenda al Señor. La alimentación y la higiene de cada cristiano que ha de ser inmolado en el servicio a Dios, requiere de esa limpieza absoluta: “Nada sucio puede entrar al santuario”. Todo, las paredes, el piso, las cortinas, los utensilios, la ropa del sacerdote y su cuerpo, tenían que estar inmaculadamente limpios siempre. (Véase Ezequiel 8:16-17).  Allí el profeta ve a los sacerdotes inclinados al sol y con el trasero maloliente poniendo hedor en las narices de Dios. Esta profanación fue parte de la gran desobediencia de Israel y del abandono del templo y de sus rituales, así como de los mandamientos y ordenanzas que requerían una higiene personal absoluta. Hoy día, todos esos requisitos se han olvidado y no se tienen en cuenta para aplicarse, no como rituales, ya que fueron eliminados con la muerte del Cordero de Dios que ofreció su sangre una vez y para siempre en el calvario, sino como sacrificios personales que cada cristiano debe realizar en su cuerpo:

  • Abstenerse de bebidas embriagantes, del consumo de carnes y grasas de animales muertos o inmundos, de pensamientos egoístas, negocios de usura, prácticas impuras, y de toda apariencia de maldad. Cada Cristiano debe ser un humilde cordero dispuesto al sacrificio máximo en beneficio del prójimo y un sacrificio vivo de agradable olor a Dios.

Somos Sacerdotes de Nuestro Propio Santuario

Mientras más cerca del fin del mundo, mas estrictos son los requisitos de una vida pura y sin mancha. Ahora, nuestro cuerpo es el templo y es el santuario, nosotros somos el sumo sacerdote de nuestro propio santuario y tenemos que cuidarlo y mantenerlo limpio y aseado, de tal manera que nada de lo que comamos, hagamos y pensemos lo contamine o lo profane.  Nuestra cabeza y cerebro es el lugar santísimo donde se manifiesta la presencia divina todo el tiempo, nuestro cuerpo es el lugar santo donde se encuentran los panes sin levadura de la proposición y el aceite que hace arder las lámparas o candeleros de luz y vida.  Así también nuestras piernas son el atrio exterior que nos conducen al santo y al santísimo recinto de la salvación. Nada sucio debe entrar al santuario. Ya no es tiempo de comer la carne de animales muertos porque la muerte no debe entrar y contaminar nuestro santuario vivo(celular, genético y orgánico). Urgentemente tenemos que regresar a la alimentación del Edén y se nos está haciendo tarde para limpiar nuestros “intestinos y nuestras piernas” a fin de poder presentar un sacrificio vivo y agradable a Dios que es nuestro culto racional único (Romanos 12:1). Todo ese capítulo 12 de Romanos indica ese cambio en el estilo de vida y de alimentación del cristiano moderno. Es el sacrificio vivo y agradable que a Dios le agrada de cada criatura (Romanos 6:13).

Aunque el santuario del desierto ya no tiene hoy vigencia ceremonial para nosostros, los símbolos que de toda esa estructura con su ceremonial representan, son una rica fuente de imágenes y de información histórica y profética que se extiende más allá de la segunda venida de Cristo a la tierra. Cuando sumamos los años de las dispensaciones, nos percatamos que hay cuatro mil años del ceremonial de los sacrificios de sangre hasta la muerte de Cristo (4,000 años de la dispensación del Padre, 2,000 de la dispensación del Hijo que entregó al Espiritu Santo, y que solo espera por la entrada del sumo sacerdote del santurario celestial, Cristo, al lugar santísimo y veamos la presencia divina manifestarse en gloria. El santuario revela mil años más en el atrio posterior que están claramente mencionados en Apocalipsis 20 y que corresponden al descanso milenario de la tierra. Mil años que estaremos en la escuela con el Gran Maestro, aprendiendo cosas maravillosas que ojo no ha visto ni oído oyó.

La purificación del santuario es el símbolo de la purificación de la tierra. Esa limpieza convertirá en cenizas todo lo que el ser humano guiado por la mano de Satanás, ha construído sobre la tierra; todo el cemento, el hierro y los elementos serán pulverizados y desechos por el fuego consumidor. Toda yerba y toda planta que no sembró el Señor será desarraigada y quemada. No quedará ni raíz ni rama de la siembra de la mala semilla que arropa la tierra por todas partes (Mateo 15:13 y Hebreos 6:8).  El señor volverá a sembrar la tierra como lo hizo originalmente en el Edén de toda planta decorativa y novedosa.

Al terminar el período profético de los dos mil y trescientos (días – años) de Daniel (Daniel 8:14), Cristo, como sumo sacerdote del santuario celestial entra al lugar santísimo para hacer la expiación final. Este acto ha demorado porque para llevar a cabo la solemne ceremonia, debe estar el pueblo de Israel en total constricción de corazónes, en solemne meditación, en ayuno y oración, penitencia y arrepentimiento, en absoluto reposo, en humillación y actitud de ser perdonado.  Pero no ha habido un reposo de esa naturaleza en la iglesia cristiana y Cristo no ha podido llevar a cabo esa solemne ceremonia que cierra la ministración y lleva a cabo la expiación final de los pecados de Israel.  Cada año que pasa, hay menos consagración, la iglesia está envuelta en actividades de todo tipo, recaudación de fondos, viajes a lugares históricos, campañas evangelísticas, repartiendo tratados, vendiendo y comprando, construyendo y decorando templos, festejando cumpleaños y fiestas mundanas, y muchas otras actividades que nada tienen que ver con la solemnidad requerida para que unánimes puedan postrarse en actitud de perdón a fin de que el sumo sacerdote  pueda terminar el proceso expiatorio y se puedan celebrar las bodas del cordero, que unen la humanidad con la divinidad.

Las Tres Grandes Fiestas (Éxodo 23:14)

Las tres grandes fiestas solemnes que se convierten en siete festividades anuales, deben ser las únicas celebraciones del pueblo de Dios. Está claro, que la iglesia ha perdido el camino del santuario y no entiende que los acontecimientos mundiales, los cambios climatológicos, las enfermedades y pandemias, las amenazas de guerra, los terremotos, huracanes y calamidades de todo tipo que están ocurriendo en todo el mundo, indican que es tiempo de que haya un pueblo en reposo y humillación, esperando y cumpliendo con los requisitos del gran día de la expiación, para que Cristo termine su labor en el santuraio y pueda venir a buscar a su pueblo.  Si hubiera un pueblo preparado, el proceso de expiación le toma al Señor sólo unos minutos.  Todos los cristianos anhelan y esperan la venida del Señor, pero no han asumido la actitud requerida para ese gran acontecimiento.  No han preparado su equipaje espiritual para ese viaje.  No han hecho la preparación requerida, ni han asumido la actitud indicada para ese gran acontecimiento.  Están endeudados con el mundo, amarrados a sus poseciones, embriagados con los cuidados de éste siglo, comprometidos con sus obligaciones financieras, comprando y vendiendo, etc., cuando la solemnidad de la expiación requiere que estén en reposo, humillación, constricción y actitud de recibir perdón absolutorio de ese gran día.

Las tres grandes fiestas del pueblo de Israel eran de un carácter sagrado y solemne. Tenían como propósito, mantener al pueblo unido en actividades que conmemoraban la salida de Egipto, su paso por el desierto y la llegada o entrada a Canaan, la tierra prometida.  El propósito de Dios para instituir éstas solemnidades era para mantener al pueblo con la vista en el futuro prometido y que no se desviaran de su propósito y de su destino.  Cada una de estas fiestas solemnes requería de un esfuerzo y preparación diferente y muy significativo que les recordaba el motivo de su peregrinación.  Eran y son tres grandes fiestas con sus intermedios que suman siete fiestas al año: Pascua, pentecostés y tabernáculos o cabañas.  El pueblo de Israel debe celebrar hoy, las tres fiestas solemnes para entender su significado y mantener al pueblo en solemnidad creciente hasta el grán día de la expiación, para que Cristo, en el santuario del cielo haga la  expiación final y salga a buscar al pueblo que le espera.

La Pascua

Las tres grandes fiestas anuales del pueblo de Israel y sus cuatro fiestas aleatorias que le siguen, son suficiente actividad para mantener al pueblo de Dios ocupado y proyectando interés en el regreso de Cristo a buscar a su pueblo.  Cada una de estas fiestas tiene un significado y propósito diferente, mas allá de una simple celebración.

1. La primera fiesta del año, la pascua, se celebra el primer mes del año judío que es Nisán o Abib, para la fecha de mediados de marzo a mediados de abril de nuestro calendario actual.  Se escoge el día primero de mes por la salida de la luna nueva.  El día 10 del mes se elige el cordero pascual (Éxodo 2:3) y el día 14 en la tarde se sacrifica el cordero y lo comen en la tarde después de la puesta de sol que ya es el día 15 (Éxodo 12:6-8).  Ese mismo día 15, comienza la semana de los panes sin levadura (Éxodo 23:15, Levítico 23:6-8). El día 16 es el día de ofrecer las primicias de todo fruto y trabajo recogido.  Para ello se ofrece una gavilla mecida.  Es la época de recoger la cosecha de cebada y de lino (Levítico 2:11-16 y 23:10-14). El día 21 es el último día de los panes sin levadura (Levítico 23:4) y el comienzo de la época seca.

Esta es la primera festividad de las tres grandes fiestas del año que culmina con la recolección de las cosechas. Lo único que ya no es válido de todo ese ritual, es la muerte del cordero pascual porque Cristo se hizo Él, el cordero de una vez y para siempre.  No obstante, todo el resto del ritual festivo se debe celebrar en la iglesia cristiana porque conmemora la salida del pueblo de Israel de Egipto que equivale a la salida del pueblo de Dios del tiempo del fin, del mundo a la tierra prometida.  Las cosechas son el símbolo de nuestro trabajo y esfuerzo personal para obtener lo necesario para subsistir y el agradecimiento a Dios por permitirlo.  La muerte del cordero es nuestra muerte al mundo y lo que ésta significa para cada creyente.

2. Iyar es el segundo mes, se celebraba una segunda pascua para darle oportunidad a los que no pudieran celebrar la primera porque estaban impuros o no llegaron a tiempo.  Comenzaba el día primero del segundo mes (entre abril o mayo) y se celebraba el día 14 (Numeros 9:10-11). Para esa fecha, ya el trigo maduraba en los lugares bajos y comenzaba el verano.

3. Siván es el tercer mes que cae entre mayo y junio y comienza con la luna nueva. Se celebra el pentecostés o fiesta de las semanas.  Ese primer día se ofrecía el pan de la nueva cosecha de trigo que se recogía nuevo.  Se consideraba sábado, aunque no cayera ese día semanal, pues era día de descanso, de fiesta y celebración.  Corresponde al día cincuenta comenzando a contar a partir del día 16 de Nisán (Levítico 23:15-21). 

La celebración de la fiesta de pentecostés o fiesta de las siete semanas que termina con el sábado ceremonial, es el símbolo que debemos recordar de la cosecha de almas que el Señor espera recoger en su día de nuestro trabajo y testimonio personal.

4. Otra celebración menos importante pero muy significativa porque se menciona en el Apocalipsis, es la cosecha de trigo, un mes más tarde, Tammuz el cuarto mes, entre junio y julio, con la aparición y cosecha de los primeros racimos de uva.  También está marcado en el calendario por la aparición de la luna nueva.  

5. Av es el quinto mes que cubre los meses de julio a agosto, y lo marca la luna nueva de mediados de julio, era otra celebración por la aparición de las primeras aceitunas (olivas maduras) en los llanos.  Esto también era motivo de otra fiesta sagrada pues éstas representan la llegada del Espíritu Santo.

6. Elul es el sexto mes que cubre de mediados de agosto a mediados de septiembre y el primer día es marcado por la luna nueva de agosto.  Se celebra la cosecha de  los dátiles, higos y la vendimia de estos. Representa el alimento que Dios pone en la mesa de cada creyente cada día.

7. Tishri es el séptimo mes que comienza a mediados de septiembre y se extiende hasta mediados de octubre.  El primer día, es justamente el primer día del año judío y es un sábado ceremonial en el que se anuncia la llegada de un nuevo año.  Ese es el grán día de las trompetas que anuncian el Rosh Hashanah o año nuevo (Levítico 23:24-25).  Lo marca la salida de la luna nueva de septiembre y las trompetas anuncian el gran día de la expiación o Yom Kippur (Levítico 16 y 23:27-32), que ocurre a los 10 días del mes que aunque caiga un día de semana se considera un sábado para fines ceremoniales.  Durante ese mes se llevan a cabo las más importantes ceremonias del santuario: El día primero el toque de trompetas, el día 10 el gran día de la expiación, del día 15-21 la fiesta de los tabernáculos o cabañas, el fin de la cosecha (Levitico 23:34-43) y el día de 22, la santa convocación o asamblea más solemne del año.  Vida nueva para todo Israel. Libres de culpas y pecados, comenzaban una nueva vida.

Esta santa convocación es símbolo de la liberación del pueblo de Dios, que después de que el sumo sacerdote haber hecho la expiación final y poner los pecados del pueblo sobre Azazel (Satanás),  termina su ministración en el lugar santísismo y sale triunfante para anunciar la liberación y salvación de Israel. 

Nos debemos preguntar: ¿Si para ese evento magno y liberador, el pueblo de Dios en la tierra está postrado, humillado, en acción de perdón y en ayuno y oración, siguiendo los últimos pasos de Jesús en el santuario del cielo para llevar a cablo la obra final de expiación?

¿Cómo vamos a lograr que un colectivo tan grande como la iglesia cristiana, se encuentre en algún momento, unánimes en una actitud como la señalada?

La respuesta es sencilla: ¡Imposible! La iglesia como cuerpo orgánico no tiene la dirección humana ni la capacidad global para llevar a cabo una labor de constricción de la unanimidad que ocurría en el pueblo de Israel debido a que no se ha acostumbrado a celebrar las asambleas de expiación dentro de las tres fiestas sagradas. El Señor se tiene que limitar a un pueblo individual esparcido por el mundo, que entienda las señales de los tiempos y esté en preparación constante. O sea, que como la misma iglesia ha señalado: “La salvación es individual”. Si es inidividual, por lógica no puede ser colectiva. En Daniel 12:1-10, aclara que el pueblo de Dios, para ese tiempo del fin estará esparcido, limpiándose, enblanqueciéndose y purificándose.  Durante esa etapa los entendidos, entenderán, pero los impíos no entenderán.

Es justamente lo que se suponía que la iglesia cristiana  estuviera haciendo en la preparación para ese solemne día, ya que no es tiempo de estar haciendo campañas de proselitismo para crecer como entidad. Es el momento de realizar la preparación del gran día de la expiación.  Pero es imposible hacer postrar una iglesia que no conoce la historia ni ha practicado la humillación, la limpieza, ni el ayuno y la oración del gran día de la expiación. Una iglesia que no ha sentido el dolor del arrepentimiento ni la carga del pecado durante el último año de la expiación. Esta condición, que en el Apocalipsis se describe como la iglesia de Laodicea, que es la  iglesia de este tiempo final, recibe un llamado urgente del ángel mensajero y de Jesucristo para que se arrepienta (Apocalipsis 3:19-20) y oiga la voz del Señor que la llama de forma urgente, antes que se cierre la puerta de la oportunidad.

Todos esperan que el Señor venga pronto a buscarlos, pero no han hecho los preparativos necesarios para ese viaje.  En Levitico 23 se describen detalladamente las convocaciones o solemnidades de Jehová requeridas durante el año para culminar en la expiación o limpieza y eliminación el pecado de cada creyente.  Por ser parte del antiguo testamento, la iglesia dirigida por la recomendación de los teólogos, invalidó todo ese ritual que representa al sacerdocio de Cristo, primeramente como cordero del holocausto aquí en la tierra, y mas tarde como sacerdote del santuario celestial.  La teología cristiana se colgó en la escuela del Señor y descartó el camino del santuario tratando de hacer fácil el proceso salvífico de todo tipo de gente.  Es muy lamentable que la iglesia cristiana desconoce la intención de este ritual que es la clave para la preparación para ese gran día de la expiación (Levitico 23:21).

Señala claramente ese texto que esa santa convocación se hará como “estatuto perpetuo en todas vuestras habitaciones por vuestras edades” (verso 21). Señala el texto que donde quiera que habitare el pueblo de Dios, celebrará esa santa convocación perpetuamente por las edades.  No existe pasaje bíblico que indique lo contrario, y el propio Jesús de su boca le dijo a sus discípulos: “No he venido a abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar…, sino a cumplir.  Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de  la ley, hasta que todas las cosas sean hechas” (Mateo 5:17-19). Cumplir con la ley no es abrogarla.  Eso es lo que han hecho los teólogos “cristianos” y los resultados han sido desastrozos para la humanidad que ha creído esta terrible patraña satánica (La salvación universal) que hará que millones de personas, aptas para salvarse se pierdan.  Estando Jesús con sus discipulos les dijo: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos… (Mateo 7:21-23). La importancia de recordar las fiestas sagradas del pueblo de Israel es para que sigamos a nuestro sumo sacerdote del santuario celestial en su camino a la expiación de todo pecado del pueblo.  Este acto, culmina la ministración de Cristo que pone los pecados de Israel sobre el chivo expiatorio (Azazel – Satanás) y lo saca de circulación del campamento para que el pueblo respire santidad y seamos salvos.

Los judíos cristianos mesiánicos que celebran las fiestas anuales, guardan los mandamientos de la ley, descansan el sábado y mantienen vivo el ritual de las fiestas solemnes para mantenerse a tiempo en la preparación personal, han entendido que Cristo no vino a abrogar o a quitar las leyes eternas dadas a Moisés en el Monte Sinaí.  Pero los cristianos salidos de las enseñanzas de Martín Lutero no lo entienden.  Aceptar a Cristo no es rechazar su ley que es eterna. Al contrario, en Mateo 5:20 vemos que cualquiera que abrogue o invalide un solo mandamiento, “muy pequeño será llamado en el reino de los cielos”. Leamos todo el sermón de este capítulo 5 de Mateo para que veamos la gran importancia y el alcance de la ley para el creyente.  Ese capítulo termina con un llamado a la perfección (verso 48).

Jesús celebró las fiestas judías y condenó las actitudes farisáicas que hacían de la ley una carga pesada y dificil de llevar.  Siempre tuvo presente las palabras de reconociminento de Juan el Bautista que señaló: “He aquí al cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.  Nunca perdió de perspectiva su propósito y misión de venir al mundo.  Cada acto de su corto ministerio, tenía un propósito profético muy serio y significativo.  Él fue el cordero del holocausto.  La iglesia cristiana no entiende la diferencia entre holocausto y expiación.

Su sacrificio en la cruz, solo terminó con la tradición y ritual de matar animales y derramar sangre por el pecado.  Allí comenzó su ministerio encaminado a llevar a cabo con su sangre, la expiación final de los pecados del pueblo.

Este es un asunto muy serio que no se tiene en cuenta en la teología cristiana.  “Quién no conoce la historia, está en riesgo de repetir los errores del pasado”.

La razón por la cual el Señor le da el mensaje a las iglesias de Apocalipsis, es porque las iglesias perdieron el rumbo de sus obligaciones y se corrompieron.  El Apocalipsis es el mensaje del santuario enfatizando lo que las iglesias perdieron y lo que deben hacer para recuperarse (véase Apocalipsis capítulos 2 y 3).

Podemos, con la nueva evidencia presentada en el artículo de este blog “La Llave de David”, decir que el santuario del desierto, con sus medidas, su estructura, sus muebles y sus rituales, es una parábola que contiene grandes lecciones para el pueblo de Israel moderno.  La evidencia cronológica nos indica que el libro de Apocalipsis es dado al apostol Juan a raíz de la entrada de Cristo al santuario celestial y es evidencia de su primer trabajo de redención en ese lugar, habiendo visto que después de su ascención, la iglesia cristiana se apartó del camino trazado con su sangre.  Cada medida o instrucción que el Señor le da a Moisés tiene un significado histórico y profético. Veamos:

  1. El arca del testimonio: sus medidas y su diseño.
  2. Los dos querubines sobre el arca.
  3. La mesa de los panes.
  4. El candelero de oro.
  5. El tabernáculo: las diez cortinas de veintiocho codos de largo y cuatro de ancho.
  6. Cinco cortinas unidas y otras cinco unidas también.
  7. Cincuenta lazadas en cada cortina contrapuestas con las otras.
  8. Cincuenta corchetes de oro para amarrar las cortinas.
  9. Once cortinas para la cubierta.
  10. Cincuenta lazadas.
  11. Veinte tablas de diez codos de dos veces.
  12. Cuarenta basas de plata.
  13. Seis tablas.
  14. Los números del santuario que se repiten son: 2-3-4-5-6-10-20-24-30-40-50-100.

Estos son los números del santuario que se repiten y son parte de la matemática arquitectural de Dios para el hombre.  Cada número tiene un siginicado literal y otro profético.  El literal se aplicaba a las medidas del santuario y al pueblo de Israel en su peregrinaje.  Ahí vemos los cuarenta años que le tomó al pueblo de Israel llegar a la tierra prometida, los cincuenta años del jubileo y el pentecostés, los diez mandamientos, etc., etc.  En el próximo escrito detallaré cada uno de los números de la matemática divina representada en las medidas del santuario del desierto y su significado en tiempo, en espacio, en lugar y en ocurrencia.

Lo más interesante e importante para el pueblo de Dios, el Israel de los últimos días es su cumplimiento en los acontecimientos que marcan la segunda venida de Cristo y por consiguiente, la liberación, nuestra del dominio y control de Satanás.  Este acontecimiento que se detalla en el Apocalipsis y que discutimos brevemente en el artículo de este blog “La Llave de David” estaba delineado proféticamente desde que Jehová le dió a Moisés las medidas del santuario y su plano arquitectónico.  ¡Qué dificil ha sido para la iglesia cristiana que se supone espere la venida del Señor a la tierra por segunda vez a busar a su pueblo, no conocer las señales de los tiempos establecidos en símbolos, en parábolas, en ilustraciones y hechos históricos, en sombras y en medidas matemáticas exactas!  Todo está revelado en las profecías y la entidad, llámese iglesia, que debe saberlo no conoce las señales, ni ha visto su estrella en el oriente.  Así como los reyes de oriente conocían la señal, la vieron y salieron al encuentro del Salvador,  los sacerdotes de Israel, los teólogos de su tiempo, desconocían, tanto las señales como los tiempos en que habría de nacer el Cristo.

Cuando el rey Herodes mandó a llamar a los sacerdotes del templo de Jerusalem para inquirir sobre el nacimiento del salvador, ellos desconocían que el tiempo se cumplía porque estaban en los negocios de la iglesia y en las actividades seculares y habían descuidado lo más importante de su existencia.

Así pasa en nuestros días y si usted le pregunta a los sacerdotes, y ministros del pastorado moderno, tampoco saben interpretar las matemáticas de Dios que de  forma exacta definen el cumplimiento profético que señala su próxima venida. A esa pregunta le contestan: “El día y la hora nadie lo sabe”.  En la viña del Señor, el que no siembra desparrama.  La siembra, en los tiempos de Israel tenía que ir marcada por la luna.  La luna representa a la iglesia que debe enfrentarse sola al gigante porque los ejércitos de Israel tienen miedo.

Esa es la triste realidad de la iglesia cristiana que ha perdido la fuerza y el poder de curar a los enfermos, de predicar un evangelio poderoso que convierta las almas de un solo mensaje, de una sola palabra, de un solo clamor, de un solo acto de fe.  Que abra los ojos de los ciegos de nacimiento mediante la aplicación efectiva de los elementos de la tierra con la saliva divina de su boca.  En su impotencia e incapacidad de curarlos, se los refiere a los médicos y a los hospitales que los encaminan en el sendero de las drogas químicas que los enajenan de la realidad y los convierten en adictos a ese mundo de drogas tóxicas.

Con la toxicidad de los medicamentos envenenan la sangre, contaminan el santuario personal y debilitan el cerebro y la voluntad.  De esa manera, deshonran al Creador impidiendo que la santa Shekinah o presencia divina se manifieste en sus vidas.

Es que la presencia divina no se puede manifestar en un santuario contaminado. Una parte importantísima del sagrado recinto era la pulcritud y la limpieza absoluta de cada cosa que había en ese tabernáculo, así como del sacerdote, su ropa, el ephod y la mitra que leía en su frente: “Santidad a Jehová”.

Desaparecido el santuario o tabernáculo del desierto, cada cristiano se convierte en un santuario de Dios y en su propio sacerdote de ese lugar santo.  Para que la presencia divina se manifieste, tanto el cuerpo físico, como la mente y sus vestiduras, deben estar inmaculadamente limpias para que al recibir la santa shekinah no muera. ¡Cuántos han muerto de enfermedades mundanas que no se supone ataquen a los cristianos!  Ningún cristiano en santidad debe morir de enfermedades circulatorias, del corazón ni de cáncer.  Esas plagas son al igual que las pandemias, para los inconversos que no mantienen su santuario limpio.  Existen serias dudas en cuanto a si un cristiano, intoxicado con drogas pueda salvarse.  Según el ritual del santuario y su significado ritual para este tiempo, la contaminación del santuario o del sacerdote implican muerte inminente así como ocurrió con los hijos de Aarón cuando quisieron cambiar las reglas del santuario con fuego extraño (Deuteronomio 14:21-29; Daniel 12:9-10). Toda droga, legal o ilícita produce daño orgánico al cuerpo, al genoma y al cerebro.  Por esa razón el santuario debe ser purificado, limpiado y emblanquecido. “Los entendidos entenderán”(Mateo 13:11-13).

La obra del enemigo de las almas es confundir al creyente con las tres doctrinas de error, o con una de ellas, cualquiera que sea que pueda accesar la mente del creyente.  El asunto del santuario y su purificación, establece elementos clave en la vida del cristiano y hace dificil comprender la limpieza y purificación del santuario cuando todos están oyendo continuamente que “la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado”.  Eso es cierto, no es falso, pero se usa de forma equivocada y una verdad desviada se convierte en una mentira disfrazada. Por esa razón, debemos entender el mensaje oculto en los símbolos para los entendidos que entenderán la diferencia y descubrirán el error donde quiera que éste se encuentre.

En el caso que discutimos, si entendemos correctamente el mensaje, debemos comprender que aunque Cristo estaba limpio de pecado, se hizo bautizar por Juan el Bautista, como ejemplo y confirmación del nuevo ritual que sería instituido en sustitución de los rituales de sangre que terminarían cuando el cordero de Dios muriera en holocausto.

En la purificación del santuario se usaban los tres elementos de purificación: agua, sangre y fuego.  El agua y la sangre era provista por el sumo sacerdote y el fuego lo proveía Jehová para la aprobación final o bautismo del Espiritu Santo.  Nuestro sumo sacerdote del santuario celestial puso la sangre de su sacrificio, nosotros ponemos el agua de nuestra limpieza, y el Espíritu Santo nos envía su fuego abrazador.  Nada ha cambiado sino la víctima.  El apostol Pablo dijo muy acertadamente:  “Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo venga a ser reprobado” (1 Corintios 9:27).

Jesús dijo: “Sed vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48).  No es cosa fácil vivir en perfección en un mundo de malvados.  El mismo Jesús que dijo esas palabras, pudo haber dicho: “Sean perfectos como Yo”, pero puso de ejemplo al Padre, por razones obvias.

La perfección es un proceso purificador del santuario que toma toda la vida en alcanzarse.  Muchos no lo alcanzarán, pero la muerte los debe sorprender tratando de alcanzar la perfección que se nos pide como norma de vida. Esa perfección nunca la alcanzaremos, pero  en la medida que purifiquemos nuestro santuario, seremos lavados, purificados y emblanquecidos (Daniel 12:10).

“Los entendidos entenderán” y sabrán el grado de perfección que van alcanzando a medida que crecen en Cristo y avanzan en la purificación de su santuario personal.  Es una labor que solo termina cuando el Señor venga o nos ponga a descanzar.

El Santuario, Los Muebles y Utensilios – Éxodo 25

Lo primero que ordenó Dios a Moisés construir fue el arca de diseño rectangular, de dos y medio codos de largo, un coco y medio de ancho y un codo y medio de alto.  Las instrucciones que fueron dadas incluían cada detalle: El tipo de madera, el doble enchapado de oro, las varas a los lados, la corona y los querubines que están sobre la cubierta.

La madera de Sittim o acacia es una madera fuerte, resistente y liviana. Tiene la característica de que no se expande con el contacto del agua ni se encoje cuando seca. Por esa razón servía para ser enchapada en oro sin que se resquebraje o se agriete el enchapado.  Los querubines tenían que ser de oro puro labrados a martillo.

Todas estas instrucciones las dio el Señor a Moisés y cada una tenía el propósito intrínseco de enseñar una lección a los hijos de Israel y a futuras generaciones.  Es importante señalar que el santuario del desierto, es una copia pequeña del santuario celestial.  Esta magnífica obra que se encuentra en un lugar del cielo donde la presencia divina está siempre alumbrando, calentando y dándole vida a la tierra, sirvió de modelo al pequeño santuario del desierto, que con todo y el oro y las piedras preciosas que se donaron para su construcción, es una obra terrenal incomparable a la celestial pero con el mismo diseño funcional: Un atrio con un altar, una fuente y una puerta que da al pueblo y otra interior que da al tabernáculo bajo la cubierta.

En el interior, un pasillo cintral y al lado derecho una mesa de acacia enchapada en oro con una cornisa de oro puro en la circunsferencia de su tope para sobre ella poner los panes de la proposición que debián estar de continuo siempre frescos y comestibles.  Este mueble estaba colocado en la derecha en el centro del espacio.  A la izquierda del pasillo central, un candelero de oro puro, labrado a martillo de tres brazos a cada lado y uno en el centro.  Los siete llevan candiles en se extremo superior.  Su ubicación era al centro del espacio de la izquierda o al sur. Los candiles se alimentaban de aceite puro de olivas que al arder, impregnaban el ambiente del suave olor.

Antes de continuar describiendo la ubicación de cada mueble y su propósito, es importante señalar que cada mueble representa una etapa histórica y una profética de la historia de esta tierra.

Que el atrio interior dentro de la verja exterior es el espacio que hay entre el campamento del pueblo de Israel y el tabernáculo, es un área específica dejada en la profecía a los gentiles que han de ser salvos sin haber sido israelitas, pero que aceptan a Cristo como salvador.  Ese atrio representa el ministerio terrenal de Cristo que abarca las tres grandes dispensaciones (Apocalipsis 11:2).

El altar de los holocaustos es el primer mueble que se encuentra a la puerta del atrio.  Ese altar representa el ritual de sacrificios y holocaustos que requerían de sangre para la purificación de los pecados de Israel.  Está cerca de la puerta porque así estuvo el sistema de sacrificios cerca de la creación cuando Dios llevó a cabo el primer sacrificio.  Este es el mueble mas grande del santuario y el único que no está enchapado en oro.  Su configuración cuadrada y la altura, poco más de la cintura del sacerdote.  Tanto la madera como el enrrejado a manera de parrilla son de bronce y estaba colocada a un codo y medio del suelo, o sea, a mitad de la altura del mueble.  La biblia no da detalles pero de la traducción se desprende que puede haber sido hecho de hierro enchapado en bronce.  De todas maneras, fue Dios que lo diseñó y se lo mostró a Moisés para su construcción.  Otra representación simbólica de este altar es el Gólgota en donde Cristo fue crucificado.  Sobre ese altar fue derramada la sangre del Hijo de Dios como holocausto perpetuo.  El altar del sacrificio representa la vida del cristiano.  Quien entrega su vida al Señor, la pone en “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” (Romanos 12:1).

Dios comenzó a mostrar el plano de los muebles del tabernáculo del lugar santísimo al atrio.  O sea, de adentro hacia fuera.  El primer mueble que menciona Dios, terminado el tabernáculo a manera de tienda o edificio, es el altar donde se guardan las tablas del testimonio o los diez mandamientos escritos en el monte con el dedo de Dios.  Por eso se le llama el arca del testimonio.. Es una copia miniatura del arca del testimonio celestial que es resguardado y protegido por dos ángeles querubines.  Originalmente y antes de la creación de la tierra, esos dos ángeles eran Luzbel y Jesucristo.  Luzbel representando la creación ante la divinidad y Jesucristo el hijo de Dios representando la divinidad ante la creación.  Recordando ese acto del santuario celestial, Dios le indicó a Moisés que pusiera dos querubines de oro sobre el altar del testimonio.  En el arca celestial está resguardada la ley universal de Dios para todos los mundos y criaturas.  Es importante señalar que esa ley universal quien primero la ha violado ha sido Satanás cuyo nombre era Luzbel.  El indujo a miles de seres celestiales de otros mundos creados a violar la ley y a rebelarse contra Dios y su gobierno universal.

Mas tarde, Dios le indicó a Moisés que pusiera la vara de Aarón en el arca del pacto junto a un gomer de maná a fin de que ese testimonio quedara para la eternidad como recuerdo real de lo que Dios hizo con Israel.  Un día, ese arca va a aparecer y el maná se podrá ver, así como la vara volverá a reverdecer para dar el testimonio final de su existencia y de la eternidad perpétua de la ley de Dios que fue escrita con el propio dedo de Dios en dos tablas de piedra en el Monte Sinaí.

Luego de describir detalladamente la estructura y el plano del arca, Dios le indicó con la misma precisión cómo tenía que hacer la mesa de los panes de la proposición que se hubicaría al lado norte, y el candelero que iba al sur.  La puerta del atrio tenía que quedar al éste y el lugar santísismo al oeste.

Cada detalle del santuario se puede leer en Éxodo capítulos 25, 26, 27 y 28. Todo lo relativo a la consagración de los sacerdotes, el altar del perfume y los detalles de la fuente de metal se encuentran en los capítulos 29 y 30.

Como señalé antes, en cada mueble del santuario, en cada cortina, medida y utensilio, hay un significado profético, una parábola o símbolo del peregrinaje del pueblo de Israel en la tierra, del tiempo marcado en las medidas del cerco exterior, de la cantidad de codos, de secciones, de lazadas, de corchetes, y de cada cosa, tamaño y lugar que Dios incluyó en las instrucciones dadas a Moisés para su construcción y funcionamiento, además para su transportación móvil a través del viaje a la tierra prometida.

La verja o cerco del atrio tenía 100 codos de largo por cincuenta de ancho, un área de unos 180 pies de largo por 90 de ancho, que equivale a unos 16,200 pies de área que equivalen a unos 415 metros cuadrados de superficie.  En las instrucciones que acompañamos se puede ver el tamaño y proporción de la tienda o carpa en relación al atrio y al diseño general.  Todo debía ser desmontable y armable durante el tiempo que durara el viaje y su llegada a la tierra prometida.

Las tres grandes fiestas o celebraciones y sus cuatro conmemoraciones están detalladas en Éxodo  23 y se supone que son fiestas o celebraciones que el pueblo de Dios en la tierra debe celebrar eternamente en ésta tierra y en la tierra nueva (Isaías 66:22-23).  No entendemos la razón por la cual la iglesia cristiana, que es tan presta a celebrar todas las fiestas mundanas y paganas, no celebra estas tres fiestas que tanta importancia tienen para el pueblo de Dios y que éste determinó que son fiestas eternas que por su naturaleza nunca debieron haber dejado de celebrarse.  Algunos recuerdan la pascua, a veces fuera de fecha y en la semana santa.  Ya solo celebran el viernes santo y nunca escuchamos un sermón que haga referencia a la historia del pueblo de Israel cuando celebró la pascua previo a su salida de Egipto.  Los únicos que siguen celebrando estas fiestas eternas son los judíos y por ellos, podemos tener las fechas exactas de cada una de estas celebraciones para restaurar todo lo que hemos perdido de su solemnidad y como señal de lealtad y obediencia al mandato divino.

Nota 1

El segundo recinto que es el primero bajo el techo de la carpa, es el lugar santo que corresponde a la segunda dispensación que culmina con la muerte del Cordero de Dios, Cristo, en la cruz del Calvario y con su sangre, hace la limieza del pecado del pueblo que lo acepta y entra por fe al templo.

En ese recinto está la mesa de los panes de la proposición, a la derecha o norte del pasillo principal por donde pasa el sacerdote hacia el lugar santísimo y el candelero de siete brazos a la izquierda o sur del camino del santuario.

La mesa de los panes representa el pacto de Dios con su pueblo de que no le faltaría el pan y la cena del Señor que instituye Jesus en la pascua con sus discipulos.  La promesa se cumplió durante cuarenta años que Dios estuvo enviando el maná del cielo hasta que llegaron a la tierra de abundancia prometida.

El candelero de los siete brazos o lámparas, representa la luz de Dios que ilumina su pueblo por la luz de las siete iglesias.  Se ilumina mediante el combustible del aceite de olivas que hacía arder cada uno de los siete candiles que permanentemente estaban encendidos.  Esta luz representa al Espiritu Santo que en cada una de las iglesias debe arder para la iluminación del mundo.  Durante el tiempo de existencia del santuario, la luz del candelero no se apagó, pero al llegar a la tierra prometida y no levantarse nuevamente el santuario, la luz de las iglesias desapareció y por esa razón, Jesus tuvo que asumir la iluminación del pueblo en persona: “Yo Soy la luz del mundo”.  Después de la ascención de Cristo hubo un gran despertar de la iglesia, pero medio siglo después ya comenzó a corromperse con doctrinas erróneas que se introdujeron y que obligaron al Señor a realizar un nuevo llamado espiritual.

Mientras, la iglesia cristiana celebra las fiestas mundanas: acción de gracias, navidad, año nuevo, semana santa, cumpleaños, aniversarios, celebraciones de todo tipo, días de recordación, etc.,etc., mientras que las fiestas eternas, le son desconocidas.

La Verdadera Medicina Divina

Por: Dr. Norman González Chacón

Existen muchas formas de practicar las artes curativas, pero solo una cumple con los requisitos y acuerdos divinos: Dios es muy celoso con su pueblo, desde un principio ha dado instrucciones claras en cuanto a todo lo que atañe a la salud y bienestar de todas sus criaturas. En el pentateuco, existen más de 300 leyes y estatutos relacionados al comportamiento de la gente con la salud, con la higiene, con la naturaleza y con la disposición de todo lo que, de alguna manera, resguarde la paz, la tranquilidad y la salud de todos los que se sometan a su cuidado. Además, Jesús en persona le dio algunos consejos a sus discípulos y restableció conceptos que se habían ido perdiendo en el tiempo y los rescató. Por eso dijo: “No penséis que he venido para abrogar la ley ni los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplirPor que de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas. (Mateo 5:17-19) Esta declaración de Jesús es clara y contundente. Comenzando su ministerio, estableció tajantemente su posición en cuanto a las leyes que se establecieron desde un principio, y que los profetas proclamaron desde siempre. Las primeras leyes fueron dadas de la boca de Dios a Adán y Eva, y luego a Moisés para que las escribiera para el pueblo de Israel. Los diez mandamientos los escribió Dios con su propio dedo para que no hubiera duda de su validez.

Las más importantes leyes de la salud las dio Dios de su boca a la primera pareja que creó: “y dijo Dios: “He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer”. (Génesis 1:29)

Dios no podía pasar por alto algo tan importante como el combustible adecuado para la maquinaria perfecta que acababa de crear. Como todo ingeniero que fabrica una máquina, le indica al usuario el tipo de combustible más adecuado, la calidad de los aceites que deben usarse y todo lo relacionado a su mantenimiento y uso, a Dios no se le pasó por alto ese detalle tan importante; Acabando de crear a Adán y a todos los animales del campo, les asignó su alimentación por separado.

De toda hierba que produce semilla y de todo árbol que da fruto y que el fruto da semilla, nos servirá de alimento. En el Génesis se señalan claramente las características de las hierbas y frutos que servirán de alimento. No nos está diciendo que comamos el fruto y las semillas. Todo en la naturaleza y en el plan divino tiene un propósito, las semillas se devuelven a la tierra para que germinen en más alimento para todos.

Es que la característica determinante de las hierbas y frutos que servirían de alimento a los humanos, son diferentes a las hierbas que comerán los animales. Estos se alimentarán de hierbas que no producen semilla y los humanos de hierbas y frutos que producen semilla. La diferencia es más grande de lo que se ve a simple vista de la lectura del texto bíblico. Las semillas identifican las hierbas y los frutos que deben comer los seres humanos, a diferencia de las hierbas que deben comer los animales y bestias de la tierra.

Tampoco significa que nos comamos las hierbas y las frutas con todo y semilla. En la semilla está el germen de la vida y cada semilla contiene tóxicos que protegen y promueven su germinación y desarrollo para evitar que los insectos y otros animales las exterminen. Cada semilla tiene su propio mecanismo tóxico de preservación y protección. Está claramente especificada la prohibición de que se haga mezclas de semillas o se consuman (Levítico 19:19) (Deuteronomio 22:9) (Zerá) (simiente) 

La única excepción a esa regla fue Jesucristo, que portaba la naturaleza divina y la humana a través de la Ruaj de YHWH. Esa mezcla permitida en el Miskán nos señala que esa combinación de  dos naturalezas en un ser es prerrogativa única del Mesías solamente. Fuera de Jesús, la ley era y es clara: No se permiten las mezclas de razas, especies o semillas, así como no se les permitió comer sangre. Estas medidas eran importantes aspectos para preservar la salud, la genética divina en la descendencia de Adán y mantener un pueblo limpio y saludable que representara la creación original. Se ha comprobado científicamente que las personas de raza blanca tienen tendencias a sufrir de problemas cardiovasculares, las de raza negra a la presión alta y la indígena a la diabetes. Los cruces de razas en vez de fortalecer debilitan y empobrecen la salud humana. Esta información fue compartida a la comunidad científica en el Simposio Nacional sobre Biomedicina que se celebró en Panamá en el año 1999 y el Instituto del ADN y del Genoma Humano de la Universidad de Panamá. Se analizaron allí las consecuencias del mestizaje que es un asunto mayormente común en las Américas. En el libro “Cruce de Razas Humanas” se trata este tema en detalle y se discuten los diferentes aspectos que afectan la salud y la longevidad de los diferentes grupos raciales y las consecuencias genéticas de algunos cruces que resultan en debilidades que se transmiten a generaciones futuras.

Dios trató de evitar que su pueblo sufriera las consecuencias de la mezcla de genes que ocurre desde el principio de la historia cuando los hijos de Dios se mezclaron con lo que Dios llamó los hijos de los hombres. Estos primeros habitantes de la tierra, o Nephilims, eran ángeles caídos de la rebelión de Satanás que se “humanaron” o se convirtieron en humanos cuando comieron del árbol de la ciencia del bien y del mal que estaba en el huerto del Edén. 

Satanás y sus secuaces habían estado mil años vagando en el espacio sin tener lugar donde asentarse. Ahora, Dios les ofrece el perdón y la oportunidad de vivir en esta bella tierra recién creada. Dios puso ese árbol allí para invitar a Satanás y a sus huestes a participar de las bellezas y conveniencias que Dios puso en esta tierra en su perfección. El llamado de Dios a los rebeldes que vinieron de diferentes mundos que cayeron en el engaño de Satanás y se unieron a su ejército, fue para que, viendo la conveniencia de esta tierra, sobre todas las demás galaxias y mundos creados, se decidieran a arrepentirse y a vivir en este mundo de perfección. Ellos, instigados por Satanás se humanaron comiendo del árbol de la ciencia, pero no se arrepintieron. Por esa razón, Dios retiró el árbol de su alcance, pero no pudo evitar que muchos de los que se humanaron, habitaran el valle de Mesopotamia, formaran pueblos y ciudades y se dispersaran por todo el mundo conocido. Por su naturaleza rebelde y su enojo con Dios y su pueblo, formaron diferentes religiones y creencias contra Dios y su pueblo. Por eso, Dios les advirtió a sus hijos que no se mezclaran con ellos ni tomaran mujeres, ni las mujeres hombres.

Pero no hicieron caso a las recomendaciones de Dios y ángeles caídos que se humanaron como mujeres muy bellas, atrajeron a los hijos de Dios que las tomaron como esposas y tuvieron hijos con ellas. Así comenzaron a diversificarse y a mezclarse las diferentes razas que vinieron de los diferentes mundos en donde Satanás encontró seguidores rebeldes. 

La rebeldía y la traición son estados mentales que se forman en la fijación de ideas que maduran en la conciencia y se hacen parte de la genética humana. Los genes se pueden educar o se pueden influenciar de acuerdo a la conciencia educativa que se forme en una persona. Luego de creados y formar parte del genoma se pueden transmitir de generación, de padres a hijos que conservan las características de los genes dominantes de sus ancestros.

Conociendo esta ciencia, Dios trató de evitar que los genes de la rebelión pasarán a los hijos de su pueblo y por eso les recomendó que no se juntaran con ellos. (Génesis 6: 1-4) (Job 1:6) (2:1) (38:7) (2da de Juan 1:7) (Judas 1: 6-12) (Génesis 6:4)

Estos portadores de la rebelión, de la maldad y de todas las ciencias del mal, han diseminado su genética maligna a todos los habitantes del planeta. Cada criatura que nace trae una carga genética de la descendencia de Dios y una carga genética de la descendencia satánica.

En unos, los genes malignos dominan sobre la genética buena. En otros, se establece un balance que puede inclinarse al lado bueno si se educan correctamente, o del lado malo si este no se controla.

Como podemos deducir, es la educación de la conciencia la formación que se haga de lo que es bueno y de lo que no lo es, el factor principal que puede determinar la conducta de vida de cada individuo.

Como hemos señalado en otros escritos, la formación intelectual comprende varios factores determinantes que hay que tomar en cuenta: El tipo de educación y la intención de la misma, la alimentación, el ambiente donde el individuo se desarrolla, la conducta social general del medio, y la intervención de otras personas como padres, abuelos, maestros, amigos y familiares que puedan influenciar de alguna manera la formación del carácter individual. Todos esos factores determinan, junto a la genética que heredamos de nuestros ancestros, las inclinaciones y determinaciones de nuestros genes y por consiguiente, de nuestra conducta personal y social. 

Hay que tener en cuenta que los genes buenos se pueden pervertir, pero los malos no se regeneran a buenos. Se pueden controlar, pero no se vuelven buenos nunca. Son como los secuaces de Satanás, que con todo lo bueno que hizo Dios para lograr que se arrepintieran, no lo hicieron. Las células malignas de nuestro cuerpo se pueden controlar, pero no se regeneran, la malignidad permanece y en el momento preciso en el sistema inmunológico se distrae con algo nuevo que llega, la malignidad se aprovecha y reaparece. Es el mismo patrón del cáncer. Los genes malignos siguen esa misma fórmula. Lo único que puede acabar con los genes malignos es el ayuno. El ayuno puede hacer más que la más eficaz medicina, pues todos los genes malignos necesitan alimentarse con proteínas animales y sangre. Por esa razón, una dieta vegana, baja en proteínas vegetales, y sin ningún tipo de producto de origen animal, puede curar, casi todas las enfermedades conocidas, incluyendo el cáncer, porque así se destruyen los genes malignos.

Los genes malignos se desintegran en fragmentos y son reemplazados por genes buenos que se duplican de inmediato en un ambiente propicio. Si además del factor alimentario, se controla la mente con una buena preparación espiritual, y un respaldo familiar favorable, la mayoría de las enfermedades pueden curar y los genes malignos desaparecen de nuestro genoma. El ayuno, acompañado de oración positiva por el problema, cura toda enfermedad.

Cuando depuramos nuestro genoma, y por consiguiente, nuestra sangre de todo gen maligno, las reacciones naturales, los instintos, las emociones y las actuaciones nuestras, son modificadas por los más altos ideales y a tono con las mejores intenciones de nuestro intelecto corregido en toda justicia. Cuando hablamos de justicia, nos referimos al código de leyes de Dios que rigen nuestro organismo, la naturaleza y el orden universal.

En el sistema que vivimos, donde todo ha sido intervenido para servir al sistema mismo, la educación le sirve al sistema para mantener a la gente enajenada de la verdad absoluta y confundida con medias verdades que han sido sutilmente creadas para satisfacer a la mayoría todo el tiempo. Los que pensamos diferente y descubrimos que el sistema es una mezcla de mentiras con algunas verdades que le sirven de esqueleto para vestirlas y sostenerlas. Por esa razón, todas las diferentes disciplinas que se estudian en todos los centros educativos contienen errores escondidos en verdades que no permiten que la verdad absoluta y clara se conozca y se respete; y sirva de guía a la humanidad.

Cuando el error o la mentira se establecen, se repiten y se enseñan como verdades, los resultados de su aplicación práctica se pueden descubrir porque no es efectiva en un gran porciento.

Tomamos el ejemplo de la medicina moderna que ha ido haciendo descubrimientos extraordinarios en todas las ramas y disciplinas en que se divide. Sin embargo, no ha descubierto la cura de la mayoría de las enfermedades que afectan a la gente, y que se tratan y se tratan por la vida del enfermo sin que cure.

¿De que vale tanta tecnología si las enfermedades más comunes que afectan a todos; las enfermedades circulatorias, la hipertensión, la diabetes y el cáncer no tienen cura? Al contrario, cuánto mas medicación se aplique, tanto más enferma estará la persona afectada y mucho más sufrirá de otras condiciones que resultan de los efectos secundarios y terciarios de la medicación. Pero, la percepción de la gente, en relación a esta falsa representación de la medicina moderna es sorprendente: La mayoría piensa que es milagrosa, que los médicos son la gente que más sabe de salud, y que su palabra, así como sus medicinas farmacéuticas son indispensables para la vida y la salud. Esa percepción de la gente es una de las mentiras mejor disfrazadas del sistema y se le ha hecho creer a todos que representan la única alternativa que existe por alguien que sufre algún trastorno en su salud.

Se nos educa falsamente en salud, en finanzas, en ingeniería, en agricultura, en los problemas sociales, en psicología en leyes, en política, en religión; en cada disciplina que se nos ocurra pensar, existe una verdad que sostiene una sarta de mentiras que resultan en defectos e ineficacias cuando se aplican. Esa cadena de fallas y falsedad rompe siempre por el eslabón más fino. Lo triste es que ese engaño revestido de ciertas verdades cobra vidas a diario, en seres que han estado sufriendo por la maldad del sistema, por su ineficacia en resolver efectivamente los problemas sociales, políticos, económicos y de salud de los pueblos y de las naciones. Ningún sistema político puede funcionar efectivamente si no conoce ni respeta las leyes universales de la naturaleza y de la salud. Pregúntele a algún político o a un catedrático de alguna universidad si las conoce. Pregúntele a un ingeniero si conoce las leyes naturales o a un médico si conoce las leyes de la salud. Dígale a un pastor o ministro que le mencione de memoria, aunque sean 25 de las 633 leyes naturales del pentateuco, todos funcionan en sus respectivas especialidades en desconocimiento y negligencia respecto a aspectos tan importantes de leyes universales de vida, salud y orden. Adquirieron un título profesional con mucho esfuerzo, pero no aprendieron la trascendencia del más sabio de los conocimientos: Las leyes universales de vida que el Creador del Universo estableció para la salud y el orden general del planeta y de sus habitantes. Leyes y conceptos de vida que deben enseñarse en sus diferentes etapas en la escuela primaria, secundaria y universitaria.

Ya es tarde para comenzar a hacerlo en esas etapas. Quienquiera cambiar el sistema se enfrentará a una oposición férrea y tenaz de los grupos sociales que defienden el libertinaje, la conducta sexual, la religión libre, la igualdad genérica, la libre determinación sin causa ni ley, los patrones de conducta gregarios o específicos, y las diferentes conductas sexuales que existen.

Esos, que defienden esas “libertades” creadas contra la naturaleza que rige; han ganado tanto terreno en sus diferentes expresiones y puntos de vista que no es posible para ningún gobierno del mundo, dar marcha atrás y regresar a un nuevo sistema educativo basado en las leyes naturales, en los 10 mandamientos, en los principios de salud y vida, en los verdaderos patrones de conducta social y de justicia. Ya hay que dejar que cada cual crea y haga lo que le parezca. Eso fue lo que hizo Dios cuando, arrepentido de haber creado a la humanidad, se dio cuenta de su obstinación en no seguir las reglas de vida, y los dejó que sufrieran las consecuencias de su conducta temeraria y obstinada en contra de las reglas y leyes naturales de la salud, del orden y de la vida.

Por esa razón, sufren todo tipo de enfermedades, calamidades e incapacidades. Por esa razón, nunca los médicos podrán curar las enfermedades que resultan de ese estilo libre de vida. Nunca los psicólogos podrán evitar las consecuencias de conductas sociales aberrantes, de inducciones mentales enfermizas, de traumas psíquicos consecuentes a pensamientos autodestructivos o ideas suicidas, homicidas o rebeldes. La quiebra o bancarrota social es inevitable ante la conducta o estilo de vida que muchos practican en contra de las leyes de vida.

Existe una sentencia bíblica que ilustra las consecuencias de esa conducta en el libro de Romanos, capítulo 2: 12-16 que define el destino de aquellos que ignoraron la ley y vivieron la “supuesta” “libertad social” que tanto proclamaron, por la que lucharon y que al fin lograron. Se alejaron cuanto pudieron de la ley, pero no pudieron escapar jamás de su alcance: Sin la ley serán juzgados. A eso se le puede llamar justicia divina y de esa, nadie se escapa. “Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerány todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados” (Rom 2:12)

Esta es la ley que impera, es la medida exacta de sus intereses, es lo que el mundo ha escogido, nadie se puede quejar de sus problemas, enfermedades y desdichas. No hay mas que dos caminos: Vivir conforme a las leyes de Dios, o de la naturaleza, o enfrentar el resultado de vivir conforme a lo que el mundo ha decidido. “No se puede servir a dos señores” 

Cuando analizamos a fondo la condición del mundo y vemos tantos enfermos, desquiciados, incapacitados, y dependientes a drogas de todo tipo, tenemos que concluir que la sociedad, la medicina, la iglesia y el sistema han fallado en proveer una educación que responsabilice a la gente a la vez que los eduque en salud para que no haya tanta gente enferma. La responsabilidad de la salud de la gente no debe ser de los gobiernos, sino de la misma gente que tiene que ser educada en como conservar la salud y no enfermarse. El gobierno debe proveer medios y facilidades para cuando ocurren accidentes, desastres o calamidades inevitables. Pero invertir billones en drogas y medicamentos, en tratamientos y en vacunas para gente que no sabe cuidar su alimentación y por eso pierden la salud, es un despilfarro de dinero que inicialmente se puede invertir en educar y responsabilizar a la gente en cuidar su salud. Por ejemplo: Por cada kilo o libra de peso que tenga una persona de más en su cuerpo, se le debe cobrar un impuesto que a medida que aumente en peso, suba el porciento de contribución. Esa es una ley antipática para muchos gorditos, pero puede ser la medida ideal para salvarlos de condiciones cardiovasculares, de diabetes, de enfermedades renales y de amputaciones y muerte prematura. Ese es un ejemplo de medidas drásticas que los gobiernos deben asumir para evitar los gastos recurrentes innecesarios en tratar enfermos que nunca se curan porque siguen viviendo y comiendo de la misma manera que los llevó a enfermarse.

Si está comprobado científicamente que la gente se enferma de la mayoría de las enfermedades por su estilo y gusto de alimentarse, no es lógico ni sensato que se invierta tiempo, recursos humanos y grandes sumas de dinero en tratar de curarlos o atender sin cambiar sus hábitos de alimentación ni su estilo de vida. Peor aún, tratar de suplir con drogas y medicamentos los errores de una alimentación incorrecta y dejar que el enfermo siga con su estilo y gusto de comer que lo llevó a enfermarse y que lo enfermará de nuevo. Es inaudito, incomprensible e insensata esa forma de intervenir con la salud de un individuo que no sabe curarse ni prevenir enfermarse. Ni existe una escuela donde se le pueda enseñar y practicar hacerlo.

Partiendo de la premisa comprobada y efectiva de que todas las enfermedades sistemáticas se pueden curar con un cambio a tiempo en la alimentación, podemos concluir que en una sociedad de sensatez y cordura no deben haber enfermos.

Esta encomienda educativa se la entregó Jesucristo a la iglesia cristiana que lleva su nombre y le añadió: “Cosas mas grandes que estas haréis en mi nombre” (Juan 14: 12-17) La iglesia y no el hospital fue la encargada de curar a los enfermos. Sus discípulos, la iglesia debían estar haciendo los milagros curativos de este tiempo. Ahora, hay más enfermos que en el tiempo de Jesús y no hemos visto a ningún discípulo, de ninguna iglesia, realizando campañas curativas reales. Por lo tanto, podemos concluir que no existe una iglesia en la tierra, con la fuerza y el poder de Jesucristo para curar a los enfermos.

Este es un asunto muy serio. En un hospital te pueden ayudar si tuviste un accidente, si sufriste alguna lesión o herida, o si se requiere de una operación quirúrgica de emergencia. Esas son labores prácticas que los médicos y el personal de enfermería aprenden en la escuela de medicina: pero no son enfermedades sistémicas. Por lo tanto, no se puede decir que en el hospital te curan la diabetes, el lupus, la esclerosis, la artritis, la hipertensión o el cáncer. No se puede decir que si quedaste paralítico, ciego o impedido vas al hospital y sales caminando, viendo o restablecido. Jesús sanó toda clase de enfermos y levantó muertos. El dijo claramente a sus discípulos de todas las edades: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, el las hará también; y aún mayores hará,” Es interesante ver los comentarios teológicos de este texto y cómo los teólogos esquivan la realidad. Los supuestos encargados de predicar la palabra y curar a los enfermos han delegado la responsabilidad de curarlos a los hospitales y a los médicos, se excusan diciendo que no son médicos, pero los médicos tampoco curan las enfermedades que mencioné antes.

La razón por la cual ni médicos ni hospitales pueden curar estas enfermedades, es porque el Señor designó a la iglesia para que ésta hiciera el trabajo que él hizo y que encomendó a sus discípulos y a la iglesia. Si usted es médico, o le pregunta a un médico si estas enfermedades son curables, le va a decir que son tratables con medicamentos o drogas, pero que no se curan. Esto, si el médico es honesto y le dice la verdad. La realidad es que no se curan a menos que el enfermo sea instruido y se le señale la causa de su enfermedad y quiera curarse, desee curarse y busque la curación con fe. 

Ese fue el caso del último milagro que Jesús realizó y lo hizo para enseñarle una lección al mundo: Se trata de la curación del ciego de nacimiento que pedía limosna a la entrada del templo de Jerusalem. Todos los que iban al templo lo conocían y sabían que era ciego, y muchos sabían que había nacido ciego.

En este caso, Jesús hizo diferente porque quería enseñar una lección de futuro al mundo cristiano que tendría que utilizar otros recursos para fomentar la fe de los discípulos y la fe del enfermo o del impedido. En este caso, escupió en tierra y mezcló la saliva con tierra e hizo lodo y lo puso en los ojos del ciego. Hecho esto, lo mandó a lavarse a la fuente de Siloé que era un lugar relativamente lejos de donde el ciego acostumbraba a caminar de su casa al templo. Jesús le cambia su costumbre y lo saca de su rutina acostumbrada, “ve a lavarte a Siloé”. Nadie lo llevó, él solo caminó todo el trayecto, tal vez preguntando, con los ojos sucios de lodo, hasta llegar al lugar, lavarse y recobrar la vista. Una tarea no muy fácil para que un ciego de nacimiento se animara a realizar y lo logró.

Hoy día, todos los que están enfermos de la enfermedad que sea, son ciegos de nacimiento porque nunca nadie les abrió los ojos para decirles la causa de su enfermedad ni en su cura, la lección que Jesús le enseña al mundo en que vivimos, es que las curaciones del futuro, que se harían después de su partida, tendrían los elementos que el usó en esta curación: La saliva del Maestro que es símbolo de su verbo o palabra, los elementos de la tierra y la fe del enfermo. La aplicación de estos tres factores producirá curaciones tan grandes o mayores en este tiempo, que las que hizo Jesús en el suyo.

Debido a la gran cantidad de personas que mueren a diario de enfermedades que no se curan en los hospitales ni por obra de ningún médico de la tierra, la curación de las enfermedades de este tiempo, sería algo más extraordinario que las curaciónes en el tiempo de Cristo, por su naturaleza, atraería a todos los medios de comunicación y la transmitirían por todos los canales disponibles. En unos minutos, la estarían viendo y oyendo en todos los países del mundo. Por esa razón, fue que Jesús, mirando hacia el futuro y anticipando lo que avanzarían las comunicaciones, le dijo a sus discípulos: “De cierto, de cierto os digo: El que en mi cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará…” La iglesia ha desperdiciado la oportunidad de hacer las obras de su Maestro.

La medicina de la tierra, mezclada con la palabra que “sale de la boca de Dios” (la saliva) (el verbo) puede curar a todos los ciegos de nacimiento que tengan el oído dispuesto a escuchar la palabra y a realizarla por fe. La ceguera espiritual es peor que la ceguera física, y la actitud de la iglesia cristiana ante las enfermedades que sufre la gente crea una expectativa de curación mediante la oración, pero no mueve al enfermo al cambio de vida y de alimentación que les permite curarse.

Los elementos de “la tierra” que se mezclan con la “saliva” del Señor, son los minerales, las vitaminas, las enzimas, el calcio y todos los elementos activos que las plantas obtienen de la tierra y que son medicina para este tiempo, dicho y expresado en la realidad por el Señor Jesucristo a sus discípulos.

A estos elementos hay que agregarles la fe del enfermo que necesita curarse para realizar los pasos necesarios para “lavarse” o desintoxicarse. Para quitarse la ceguera espiritual la gente debe lavarse los ojos con el colirio natural que es la palabra educadora y transformadora que cambia la perspectiva rutinaria del enfermo y realiza el cambio curativo.

Cuando comencé a estudiar sobre la medicina natural, nadie sabía mucho de esta ciencia, no se conseguía mucha información que no fuera la botánica específica de cada planta clasificada en la química y en la biología. Después que comenzamos a estudiar y a trabajar con las plantas medicinales en los años sesenta, pudimos observar un gran auge de las medicinas naturales, ayurvédicas de la India, de la China, de las regiones de las selvas africanas, suramericanas y de todas las regiones del mundo que comenzaron a despertar en interés sobre la aplicación de los remedios de plantas, hierbas y preparaciones combinadas para las diferentes condiciones que sufre la gente.

Es curioso, que resurjan justo cuando la medicina convencional que había deslumbrado al mundo comenzaba a dar muestras de alta toxidad, efectos secundarios y terciarios graves, ineficacia en curar, altos costos de los tratamientos y drogas utilizadas y desaciertos en la aplicación de tratamientos químicos y quirúrgicos.

De pronto, la medicina natural en sus diferentes versiones étnicas y de procedencias geográficas, se proyectó al mundo como alternativa viable, económica y más efectiva que las drogas químicas. Todas esas ventajas, sumadas al factor de seguridad debido a que no presenta efectos secundarios indeseables, la convierten rápidamente en una alternativa real y efectiva. Aún cuando no se aplique en la forma más adecuada y científica, da resultados efectivos de inmediato que se aplica. Si algún efecto secundario puede verse en la aplicación de la medicina herbaria natural es un efecto bueno sobre otras áreas que no se pretendía tratar y que respondieron positivamente a su aplicación.

Otras Causas

Aunque muy efectivas, las diferentes versiones de medicinas naturales que se practican en el mundo pierden efectividad en muchos enfermos por diferentes razones:

1. Por la alimentación de la gente si no se hace un cambio radical

2. Por factores emocionales y mentales que deben tratarse

3. Por la fertilización química del suelo donde se siembra

4. Por la hibridación o manipulación genética de muchas variedades de plantas

5. Por los procesos de recolección y manejo de las plantas

6. Por la dosificación inadecuada

7. Por la aplicación indicada y la continuidad requerida

Aún existen otros factores que pueden disminuir el efecto de un tratamiento natural como es la respuesta del organismo que ha estado bajo tratamientos químicos de drogas esteroidales o sintéticas por mucho tiempo. Hasta que la persona no se “limpia” o desintoxica, no comienza el proceso curativo natural visible. Otro factor que puede retrasar un tratamiento natural es la falta de órganos como la apéndice o la vesícula, la matriz y los ovarios, la falta de función renal por diálisis y la amputación de una o más extremidades.

Hay otro factor que puede demorar el efecto de un tratamiento natural cuando el enfermo ha perdido la conciencia o está mentalmente enfermo y no puede cooperar con el mismo. Aún así hemos visto resultados muy positivos en pacientes encamados o con este tipo de impedimentos. Algunos han recuperado tanto, que han sorprendido a médicos y familiares. 

Fuera de esos casos muy particulares; la medicina natural cuando combina plantas medicinales y una alimentación sencilla de papas y frutas enzimáticas nos permite ver milagros curativos modernos que nadie puede negar por su eficacia y rapidez.

Las Bodas más “Trending” del Universo

Por: Dr. Norman González Chacón

La Biblia es un conjunto de historias, símbolos y parábolas que no tiene comparación con ningún otro libro conocido. Desde el Edén en el Génesis hasta el Apocalipsis, vemos figuras del lenguaje y de la narración, que prefiguran o anticipan acontecimientos, tipos y sombras de lo que va a ocurrir o que ocurrió en algún momento de la historia. Uno de esos símbolos fue la muerte del cordero y el derramamiento de su sangre en la tierra que prefiguraba la muerte de Cristo, el cordero de Dios que al morir, terminó con el ritual ceremonial de sangre que se estableció en el Edén, y que luego se hizo oficial para el pueblo de Israel en los rituales del santuario del desierto. Dios, personalmente instruyó a Moisés a realizar la construcción de un santuario con una serie de detalles que son motivo de estudio y de descubrimiento de símbolos que sorprenden por su precisión con hechos que ocurrieron, están ocurriendo y ocurrirán en un futuro cercano de nuestro tiempo profético. Símbolos que estaremos considerando más adelante.

Esa enorme cantidad de símbolos, parábolas, tipos y sombras de lo que había y hay por venir, nos obliga a establecer una serie de reglas de hermeneútica para poder hacer la exégesis correcta de cada ilustración simbólica. Una de esas reglas indica que toda ilustración simbólica, tiene su enseñanza en el cumplimiento del tiempo, cuando el símbolo se encuentre con la realidad y se complete el cuadro profetizado en la ilustración simbólica. De lo contrario, de no ocurrir esa coincidencia literaria con la realidad, el símbolo no tendría valor ni significado alguno.

Damos esta explicación para aclarar algunas inconsistencias de la interpretación profética de la iglesia en algunas de las ilustraciones simbólicas de la Biblia, que al día de hoy, se deben corregir para que la hermandad cristiana disipe dudas y tenga una idea clara de los acontecimientos finales de la historia.

Por ejemplo; y tomo esto por que es un ejemplo claro de la inconsistencia interpretativa de los teólogos cristianos que redactan las lecciones y establecen el comentario bíblico oficial. Se trata de Las Bodas del Cordero de Apocalipsis 21:9-10, profetizadas por el mismo Señor en Mateo 22:1-2 y exaltadas en el capítulo 19:7-9 de Apocalipsis: “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria: por que han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino son las acciones justas de los santos. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios”.

Unos exégetas dicen una cosa y otros otra: Unos dicen que en esa boda, Cristo se casa con la iglesia, otros, que la novia o esposa es la nueva Jerusalem, otros, que la esposa mencionada en Apocalipsis 22 es Dios-Madre, que se trata de El Pueblo de Israel, etc., etc…

Para entender este enigma interpretativo tenemos que entender que cuando Dios puso a Adán y Eva en el Edén, los hizo a su imagen y semejanza, (Genesis 1:26) y que ambos le fallaron a Dios y a todo el universo que tenía sus ojos puestos en la tierra para ver las maravillas que Dios hizo en este planeta. Por muy buenos patriarcas, profetas y apóstoles que Dios tuvo en este mundo, ninguno pudo ser el nuevo Adán que comenzaría una nueva era histórica tal como Dios lo había planificado en un principio. Es Jesús el segundo Adán que se estuvo prefigurando en todos los símbolos del Antiguo Testamento y que completa el cierre del ciclo de sangre en la cruz del calvario, derramando su última gota de sangre en la tierra, para que de esa manera, pudiera  resucitar en cuerpo glorificado, sin sangre, y llevar a cabo la obra, donde Adán fracasó.

Es así como el segundo Adán toma el comando de la situación y necesita de una segunda Eva para llevar a cabo todo lo que Dios planificó en un principio y que el pecado interrumpió y no permitió que viéramos. “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó ni han subido a la imaginación humana, son las que Dios tiene preparadas para la nueva era de Jesucristo”. El segundo Adán tiene la encomienda de llevar a cabo todas las cosas que Satanás, con su intervención temprana, no permitió que se vieran.

Por esa razón, Jesús no puede casarse con la iglesia literalmente. La iglesia es el símbolo de la mujer y la mujer es símbolo de la iglesia o del pueblo de Israel; así como la luna representa a la iglesia y el sol representa a Dios en la simbología apocalíptica.

Para llevar a cabo la obra que Adán no pudo realizar en la santidad del Edén, la tiene que realizar el segundo Adán en la perfección del nuevo comienzo en la tierra nueva. Para eso, es necesario que tenga una esposa con la cual pueda procrear los nuevos ciudadanos del Reino que no pasaron por la gran tribulación de vivir en esta tierra de corrupción.

Por esa razón, las bodas del Cordero son el magno acontecimiento con el cual se abre una nueva dispensación de paz y santidad eternas. En esas bodas, el pueblo de Dios son los invitados y si son los invitados no pueden ser la esposa. Este es un detalle muy importante del simbolismo aplicado, pues de otra manera, el símbolo no puede encontrarse con la realidad.

Información importante al respecto se encuentra en parte en el libro El Deseado de todas las Gentes. Aquí las visiones nos permiten ver toda una historia de amistad, de amor, de fidelidad y de agradecimiento. Se trata de María Magdalena, en sus diferentes experiencias con Jesús y la relación que se va desarrollando entre ellos a medida que pasa el tiempo y se van conociendo. Desde el capítulo 62 en la página 505, La Fiesta en Casa de Simón, comienza una descripción de una serie de encuentros que se dan de día a día, en los que María se une a los discípulos y camina junto a las otras mujeres todo el tiempo tras el Maestro.

A diferencia de muchos escritos y comentarios que se han publicado en cientos o miles de impresos, en este libro, su autora, establece claramente la identidad de María cuando Jesús se encuentra ante una multitud que quería apedrearla por adúltera, más tarde cuando derramó el perfume caro en los pies del Maestro y los secó con sus cabellos, cuando se sentaba en la sala de la casa de Marta y de Lázaro, a escucharle con gran atención.

Muchos escritores bíblicos insisten en que son mujeres diferentes con el mismo nombre. Pero Elena White ve en visión que se trata, en todos los casos que menciona, de María Magdalena, la hermana de Lázaro y de Marta, la que derramó el perfume en los pies del Maestro y de la que sacó siete demonios y perdonó sus pecados.

A esa mujer, Jesús amó como Creador, como salvador y como hombre. Veamos: “Cuando a la vista de todos, su caso parecía desesperado, Jesús encontró en María aptitudes para lo bueno, vio los rasgos mejores de su carácter. El plan de la redención ha invertido a la humanidad con grandes posibilidades, y en María, estas posibilidades debían realizarse. Por su gracia, ella llegó a ser participante de la naturaleza divina. Aquella que había caído, y cuya mente había sido habitación de demonios, fue puesta en estrecho compañerismo y ministerio con el Salvador. Fue María la que se sentaba a sus pies y aprendía de él. Fue María la que derramó sobre su cabeza el precioso ungüento, y bañó sus pies con sus lágrimas. María estuvo junto a la cruz y le siguió hasta el sepulcro. María fue la primera en ir a la tumba después de su resurrección. Fue María la primera que proclamó al Salvador resucitado”. Capítulo 62 – La Fiesta en casa de Simón, págs. 505-515

Después de esta cita, se interrumpe la narrativa de la relación de Jesús con María y el texto intencionalmente fue cortado y desviado de la narración original a un llamado que no concuerda con la intensidad y continuidad del texto que venía “in crescendo” para destacar la particularidad muy especial, íntima y única entre Jesús y María que culminarán cuando se realice la boda más importante y glamorosa del universo: “Las bodas del Cordero” que unirán en lazos incorruptibles y perpetuos a la familia del cielo con la familia de la tierra. Las bodas en que simbólicamente, Cristo toma y acepta a la iglesia pecadora que se prostituyó y fue albergue de siete demonios, pero se arrepintió y fue perdonada para establecer con ella, la familia nueva de la tierra que se unirá con la familia del cielo para el comienzo de una nueva historia de paz y felicidad para todos los escogidos.

María, es la realidad y la iglesia es el símbolo, pero ambas, al cumplir con su cometido espiritual y aceptar desposarse con el Maestro, inician la nueva y muy emocionante vida de la nueva tierra, mucho más interesante y perfeccionada que como se la entregó originalmente el Creador a Adan y a Eva. Todo lo que no se pudo cumplir porque el pecado lo arruinó muy tempranamente, se cumplirá ante los ojos de los que asistamos y presenciemos el nuevo inicio de la nueva tierra, donde la familia de Jesús iniciará un ciclo nuevo de nuevas generaciones de hijos e hijas de Dios y nietos del Padre Celestial y de la Espíritu Santa.

Muchas mujeres lloran cuando van a bodas y se impresionan con esta ceremonia. Pero en las bodas del Maestro, hombres y mujeres derramarán lágrimas de emoción, de alegría y de gozo al ver la culminación preciosa de lo que será el principio de la tierra nueva, no por creación como la primera vez, sino por procreación y experiencia de que el pecado no será más.

“Cosas que ojo no vio, ni tan siquiera pueden venir a la imaginación humana, son las que El Señor tiene preparadas para esta nueva etapa donde Cristo toma el papel de Esposo, Señor de Señores y Rey del universo, desde su morada en esta tierra. “El plan de la redención ha investido a la humanidad con grandes posibilidades, y en María, estas posibilidades debían realizarse”. “Por su gracia, ella llegó a ser participante de la naturaleza divina”.

María fue transformada y glorificada para ascender a los cielos acompañada por un séquito de ángeles que la escoltaron a la casa del Padre, donde esperará a que Cristo termine su Santo Ministerio en el Santuario del cielo y diga “consumado es”. Esa pareja ha esperado pacientemente mas de dos mil años para ver su sueño de amor realizarse.

Cuando el ángel le mostró al profeta Juan, la santa ciudad descendiendo del cielo, le dijo: “Ven acá yo te mostraré la esposa, mujer del cordero” Juan se embelezó viendo la magnificencia y belleza de la santa ciudad, su muro, sus puertas, sus medidas y los fundamentos, las piedras preciosas, sus calles de oro, y sus lumbreras; que no le prestó atención a María y a las diez vírgenes que la acompañaban y que junto a una grande compañía compondrán el séquito nupcial. En Apocalipsis capítulo 19:7 se oye un fuerte pregón anunciando las bodas: “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado”. La preparación de una novia requiere tiempo y detalles. Esta boda ha demorado más de dos mil años a causa de que los invitados (la iglesia cristiana) ha tenido muchas cosas y negocios que hacer, y no ha tenido tiempo de prepararse para el gran acontecimiento. En Mateo 22 Jesús anticipa este incumplimiento de la iglesia que no aceptó la invitación a las bodas. El Rey hizo bodas a su hijo y envió a sus siervos “para que llamasen los llamados a las bodas, mas no quisieron venir” (cap 22:3) Este desaire que la iglesia le ha hecho al Rey, y a los novios es imperdonable. En la parábola, el rey mata y destruye a esos “homicidas”, como los llama. Nuevamente envía a sus siervos para invitar a “todos” los que quieran venir y “las bodas fueron llenas de invitados” (verso 10)

Por más de dos mil años, los siervos del rey han estado pregonando la invitación a las bodas de su hijo. La iglesia ha estado ocupada en muchas actividades y no le ha interesado la invitación. Esa y solo esa es la razón por la cual aún las bodas no se han celebrado. Esta nueva invitación requiere de acción inmediata: Es el hijo del rey que se casa, pero la iglesia no responde al llamado y los siervos tienen que ir por todos lados pregonando esta invitación.

Nuevamente, y viendo este cuadro de desprecio y rechazo de parte de la iglesia, podemos convencernos de que Jesús no se casa con la iglesia como se ha creído y como ella misma ha enseñado. ¡Tremendo chasco que se va a llevar esa iglesia llamada cristiana cuando sea descartada por despreciar ese llamado a asistir a las bodas del Hijo de Dios!

Doy fe, personalmente, que conozco una iglesia cristiana que recibió este mensaje a tiempo y no lo ha aceptado porque sus dirigentes no creyeron en quién lo llevó a la iglesia. Tal vez porque siendo mujer, sin gran preparación académica y de raza negra, no fue creída. Sin embargo, ella pudo describir, como nadie, la estrecha relación de Jesús con María Magdalena.

El segundo Adán y la segunda Eva, tienen una importante misión que cumplir en el nuevo reino: Llevar a cabo y dirigir la repoblación de la tierra con seres santos y obedientes que bajo ningún concepto, permitirán que maldad y el pecado vuelvan a existir.  Esa garantía, junto a todo lo nuevo que el Señor ha creado para nuestro asombro y felicidad (cosas que nunca terminaremos de admirar, de aprender, de emprender, de descubrir, de realizar, de sembrar y de viajar por los otros mundos habitados). Agradeceremos a Dios cada día por habernos salvado de este mundo de pecado y de maldad. 

Nos transportaremos por el espacio infinito en naves vivas que no mueren ni fallan en sus funciones.  “Conoceremos como somos conocidos” Comeremos del árbol de la vida y de los miles de frutos diferentes que el Señor tienen preparados para nuestro deleite y alimentación.  Volverán nuestros intestinos a cerrarse como fue en un principio, antes del pecado, por que todo el alimento perfecto que comeremos se convertirá en energía pura y nada sucio saldrá de nuestros cuerpos.  

La diferencia con lo que vivimos hoy es tan grande, que no podemos imaginar la magnitud y la totalidad del cambio.  La remisión de los pecados se retrotrae a la cruz del calvario y ni una gota de sangre se verá jamás.  Las mujeres parirán sus hijos sin dolor y sin sangrado.  No más menstruación para las mujeres que serán premiadas con hijos perfectos que correrán sanos por las praderas y collados de los campos de Dios.  “Cosasque ojo no vió, ni oido oyó, ni han subido a la mente humana” son las que Dios tiene preparadas para los que le aman y guardan sus mandamientos. (1 de Corintios 2:9)

Toda esta información alentadora en extremo, ha sido ignorada por la iglesia cristiana que no la ha compartido ni la ha enseñado a sus hijos.  Por esa razón, muchos jóvenes se pierden en el mundo por que no tienen incentivos reales para luchar por ir a la tierra nueva.  No se enteran de todo lo que podrán hacer en el nuevo reino, de lo que aprenderán de los viajes espaciales por las diferentes galaxias, ni de las grandes empresas que podrán realizar; y las grandes aventuras que disfrutarán junto a la compañera o compañero que escojan para esa nueva vida en la nueva tierra, donde nunca envejecerán.  “No trabajarán en vano, ni parirán para maldición; por que son simiente de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos…y edificarán casas y morarán en ellas; plantarán viñas y comerán el fruto de ellas. No edificarán y otro morará; no plantarán, y otro comerá; por que según los días de los árboles, serán los días de mi pueblo, y mis escogidos perpetuarán las obras de sus manos.”  (Isaías 65:21, 22, 23) Y Jesucristo estará presto para compartir con ellos siempre, y dirá: “¿Yo que hago parir, no pariré?, Dijo Jehova.  ¿Yo que hago engendrar, seré detenido?, Dice el Dios tuyo. (Isaías 66:9) “Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mi, dice Jehovaasí permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre para siempre”.  (Isaías 66:22) Estas son promesas de Jehova que se cumplirán muy pronto en la tierra nueva.  ¡Que así sea! ¡Amén!

El Sello de Dios

Su Marca de Fábrica

Por: Dr. Norman González Chacón

Al igual que todo fabricante, Dios tiene su marca de fábrica para todo lo que creó en la tierra. La marca es una señal de calidad, de respeto y de perfección que nos indica claramente que un producto divino, salido de la mano del Creador no ha sido adulterado ni intervenido por el enemigo.

Cuando Satanás o los hombres manejados por su ambición y autosuficiencia engañosa, intervienen un fruto de la naturaleza, el producto pierde, o se altera el sello divino. De esta manera, se nos advierte del peligro que representan para la salud general de la humanidad los productos híbridos o manipulados genéticamente, así como los fertilizados químicamente que puedan resultar en una amenaza a la salud. Tan pronto un vegetal, una fruta, o una flor, es intervenida en su química natural, se desfigura el sello de Dios en el producto.

Es un hecho, que la marca o sello divino, se configura solo en la pureza y perfección del producto. Por tal razón, y para nuestra salud, toda fruta o vegetal que consumamos, debe presentar el sello divino, la marca de fábrica de Dios en su cuerpo, así como cuando vamos al mercado y escogemos los productos procesados y empacados por la marca que presentan en su etiqueta y que los identifica en calidad comprobada. Ese distintivo no lo creó el fabricante por nada. Cada compañía tiene su marca o emblema y responde por la pureza o calidad del producto que le ofrece la confianza al público de su buena fe en lo que sea que usted va a comprar.

Se puede apreciar patrón de estrella en la parte externa de la fruta, por debajo y en la parte interna al hacer corte transversal.

Desde el principio de la creación del universo, Dios ha estampado su sello, sobre todo lo que su mano divina ha creado para el disfrute y uso de sus criaturas. Todos tenemos que aprender a buscar el sello de la perfección divina en los frutos que consumimos para nuestra salud y energía. De lo contrario, es como alimentarnos de tóxicos peligrosos que afectan nuestra salud y nos quitan la energía vital de músculos y cerebro. 

Las flores de vegetales y frutas que han mantenido las características originales presentan el patrón de estrella de 5 pétalos.

Cuando un vegetal o una fruta es intervenida química o biológicamente, sus características alimenticias se alteran y nuestro organismo no reconoce las moléculas de algo que suma una toxidad en vez de alimentar. Nuestro sistema inmunológico es lógico y es inteligente y puede reconocer, cuando nos alimentamos correctamente, lo bueno y separarlo de lo que no es bueno. La mayor parte de las enfermedades que sufre la humanidad son el resultado de su alimentación. Cuando se consume la carne de animales muertos, hay muerte en nuestras células también. Nada muerto puede darnos vida, es una ley de la naturaleza. Pero las frutas y los vegetales que consumimos pueden también enfermarnos cuando no tienen el sello divino y están adulterados por la tecnología humana y se vuelven tóxicos al consumirlos.

El Sello de Dios en la Naturaleza

La única garantía es la marca inconfundible del sello de Dios en la naturaleza. El sello de Dios en la naturaleza es una estrella perfecta de 5 puntas que aparece en la flor y en el fruto de todo lo que hizo con su mano para nuestra alimentación y deleite. En Apocalipsis 22:16 nos da la clave de su marca de fábrica y se presenta, no a través de un mensajero, sino en persona: “Yo Jesús, he enviado mi ángel para darnos testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana”.

Es una estrella de cinco puntas, no de seis, ni de cuatro. Son cinco, como los dedos de la mano que todos en perfección debemos tener. Esta es la marca de fábrica del Creador y la vemos en cada flor del jardín, en cada fruta y vegetal del campo, en nuestras células madre, en el cielo, en el mar y en todo lo que Satanás no ha alterado ni adulterado. Tan pronto se adultera por la mano siniestra del agricultor o del agrónomo que injerta o hibrida las especies, el sello del Creador se deforma. También cuando se fertiliza químicamente en exceso, la marca se deforma o desaparece. Los seres humanos tenemos esa estrella en nuestras celulas; y nuestro cuerpo, forma una estrella cuando lo vemos de frente. En el Génesis, se habla de gigantes de seis dedos que fueron resultado de la primera fase de hibridación entre seres extraterrestres venidos a la tierra con Satanás y los hijos de Caín. 

Debemos examinar la marca de fábrica de todo lo que consumimos para estar disfrutando de buena salud, en un mundo donde reina la enfermedad sobre los seres humanos y no hay otra manera de curarlas que no sea cambiando la manera en que se alimentan. Cuando logramos frutos con la estrella perfecta, podemos comprobar que el sabor es mejor y diferente al resto de las frutas de su especie. Por voluntad divina; de cada árbol o planta que el enemigo interviene, un pequeño por ciento de la fruta que produce, menos de una décima parte conserva sus características originales y presentan el sello del Creador. No son las más grandes ni atractivas, pero son las más apropiadas para nuestro consumo cuando no existen alternativas de frutas y vegetales puros. Si las tenemos que comprar en el mercado, es menester que exhiban la marca del Creador sin deformaciones ni defectos visibles. No son perfectas ni saben igual que las genuinas, pero si es lo que podemos conseguir, debemos escogerlas, no por el tamaño y la apariencia, sino porque tienen el sello del Creador y esa es la única garantía que nos queda. Al fin, es nuestro dinero y nuestra salud lo que está en juego, y no debemos escatimar ni comprar lo que primero se nos ofrece.

La papaya al igual que otras frutas presenta el patrón de 5 o pentágono en el exterior y en el interior.

Algunos agricultores al escoger los frutos para llevarlos al mercado desechan los más pequeños y los dejan para alimentar los animales, o los venden a menor precio en mercados pobres. Esa es la fruta o vegetal que debemos procurar conseguir. Si observamos cuidadosamente, veremos que tienen la estrella perfecta de 5 puntas.  

Nota: Desde el mismo principio de la historia, Satanás ha usado a los hombres para desfigurar la obra perfecta de Dios. Jesús lo hizo saber a sus discípulos en la parábola del trigo y la cizaña de Mateo 13:28 “Un hombre enemigo ha hecho esto”  La mezcla del trigo bueno que Dios hizo perfecto fue mezclado con el trigo silvestre (Lathyrus Cicera L.)(Cizaña) con el fin de cosechar trigo todo el año y en invierno. Esta cizaña surgió a raíz del pecado entrar en la tierra y afectó toda la perfecta decoración natural que Dios había puesto en el jardín del edén y que hizo aparecer yerbajos, espinas y abrojos por todo el suelo de la tierra. En Mateo 15:13, Jesús nos promete que: “toda planta que no sembró mi Padre Celestial, será desarraigada.” Mientras tanto, debemos cuidarnos de las espinas, de los abrojos y de toda planta que el enemigo ha intervenido para afectar nuestra salud. Hoy día, el trigo y los cereales que obtenemos, presentan una gran toxidad por la gliadina o glúten que contienen. El glúten, llamado diferente en cada uno de los cereales existentes afecta los cilios de absorción del intestino delgado cerrándolo a muchos nutrientes esenciales como el complejo B,sirve de pegamento y además,  y sirve de pegamento a la grasa para que se adhiera a venas, arterias y organos filtro del organismo, arruinando la salud en pocos años y espezando dañinamente la fluidez de la sangre.

Ese es el resultado de la hibridación que los hombres realizaron con la idea egoísta y satánica con la idea de fortalecer el trigo para sembrarlo y recogerlo todo el año, ya que la cicera crecía fuertemente en invierno.  Los injertos incluyeron otras variedades silvestres de títarros, lleros, vezas, cebada, centeno, avena, arroz, maíz y todo cereal que existe y que ha sido intervenido por la mano humana para propósitos puramente comerciales sin tener en cuenta los problemas de salud que ello representa.  Todos presentan la toxidad del proceso de transformación de las leguminosas que tanto daño le han causado a la humanidad que las consumen.

Lo mismo han hecho con las frutas cítricas, las universidades en sus estaciones experimentales agrícolas, cruzando las diferentes variedades entre si.  Estas frutas tan importantes para la obtencion de vitamina C de buena calidad, ya casi no se consiguen con la doble estrella perfecta, que es caracteristicas de estas.  En vez de vitamina C, este fruto híbrido, lo que produce es ácido ascórbico de la peor calidad.  Tan dañino a la salud como el gluten de los cereales y como los diferentes tóxicos que obtenemos de todo fruto intervenido por la mano del hombre.  

El Sello de Dios en el Tiempo

Dios ha identificado todo lo que ha creado, y ha puesto su marca de fábrica visible en la flor y en el fruto. El usa su matemática biológica para identificar todo lo que nos da salud y vida; Mientras que Satanás adultera todo lo que puede para enfermedad y muerte. Por ejemplo: los diez mandamientos son 10 porque son el resultado de dos estrellas de 5 superpuestas en su ley. Una ley simple que, en su esencia, cubre todas las leyes de los códigos civiles de las cortes de justicia del hombre. Cinco de los mandamientos son para mantener la paz y el orden de la familia de la tierra, y cinco se los reserva Dios para la relación del hombre con su creador. Es una matemática simple y perfecta que cuando la creemos y la obedecemos en ley, nos sirve de guía y control para todo lo que es bueno.

En medio de esa ley está el sello de Dios en el tiempo y la señal de la obediencia del hombre al Creador y dueño de todo lo que existe sobre la tierra. Se trata del descanso; de la pausa que debemos hacer para encontrarnos con el Creador cada siete días y cada siete horas de cada 24 que son para nuestro descanso diario. El descanso es una necesidad universal de todo lo que requiere armonía y que tiene vida. No se puede conciliar una buena salud sin el descanso adecuado, así como no podemos apreciar la música si no tiene los descansos requeridos. El silencio es descanso, y la naturaleza nos enseña las leyes del descanso. La tierra requiere del descanso periódico o de lo contrario, se enferma y no produce. Los árboles frutales que están en su estado natural y no han sido injertados, hibridados o fertilizados químicamente, dan su fruto por seis años, descansan de producir el séptimo año y luego reanudan su producción. (Éxodo 23:11) (Levítico 25:4). El descanso de la tierra es además un símbolo y estandarte del descanso de nuestro cuerpo que cada siete días debe reposar, aparte de las 7 horas de cada día que deben ser dedicadas al sueño y descanso diario.

No podemos olvidar que fuimos creados del polvo de la tierra, por lo que, además, nuestro cuerpo requiere de un descanso de cada siete años para desintoxicar, reparar, restaurar y recomponer el genoma de todo lo que lo afecta. Nuestra sangre requiere de ese descanso de cada 7 años para depurarse. Ese descanso séptimo-anual, debe ser una pausa de nuestro trabajo secular constante y debemos aprovecharlo para darle descanso al sistema digestivo y a los órganos de limpieza; ayunando y tomando agua pura en abundancia, alimento sencillo que no recargue los sistemas para que les permita depurarse de las toxinas acumuladas, de la grasa y de los residuos de proteínas no metabolizadas. O sea, que el séptimo año a partir  de nuestro nacimiento, y cada 7 años de nuestra vida, debemos detener un poco nuestra actividad para darle el requerido descanso a nuestro sistema orgánico-celular y permitir la renovación celular y llevar a cabo la limpieza orgánica. (Lev 23:32)

Los Árboles y la Tierra Descansan

Cuando por estar en la confusión bajo los procesos de la hibridación o manipulación genética, los arboles frutales pierden el ciclo de vida que les permite descansar el séptimo año, los frutos van perdiendo su sabor y vitalidad y con el tiempo bajan la producción, a menos que sea altamente fertilizado, y ese proceso, merma la producción,  la calidad y el sabor del producto. Antes de su tiempo natural, los árboles injertados cesan su producción y se secan o mueren. Lo mismo ocurre cuando la gente se alimenta de ese tipo de frutos: Se acorta la vida útil por la enfermedad, y mueren antes que sus antepasados que se alimentaron de frutas y vegetales puros.

Además, el bioma intestinal no puede adaptarse a la alcalinidad o acidez extrema de los frutos injertados que, de un mismo árbol o planta, pueden tener números opuestos y extremos de ambos lados del pH. También se pueden observar en estos frutos, que por estas y otras razones, no son bien digeridos ni metabolizados por el organismo humano y causan problemas digestivos como acidez, gases y malas digestiones.

Los azúcares naturales de la fruta se alteran y causan altos niveles de fructuosa que elevan la glucosa en personas diabéticas que han comprobado que ciertas frutas le suben los niveles de azúcar en la sangre. Eso no ocurre con frutas originales que muestran la estrella perfecta en su formación. Éstas pueden ser consumidas por los diabéticos sin que se alteren sus niveles de glucosa en la sangre.

Toda esta información, que es el fruto de más de medio siglo de experimentos y observaciones en el laboratorio humano y de la naturaleza, nos convencen de una mano perversa que ha intervenido en todo lo que Dios hizo perfecto para sus criaturas, y de un plan perverso para destruir tanto a la naturaleza como a los moradores de la tierra y los planes de Dios.

Dios hizo una división perfecta del tiempo para nuestra salud. De las 24 horas del día, debemos dedicar 8 horas al descanso, 8 horas al trabajo y 8 horas de asueto y diversión. De las 8 horas de descanso, 7 deben ser de sueño, y una hora para oración y estudio de la Palabra. De las 8 horas de asueto, 7 pueden ser de diversión y una hora de estudio y meditación.

Cuando aprendamos a dividir nuestro tiempo adecuadamente, y a escoger correctamente nuestro alimento, tendremos una mejor salud, más prosperidad económica y éxito en todo lo que hagamos en la vida. 

Vivir en armonía con el Creador y observar sus leyes, sus mandamientos y sus estatutos, es la bendición más grande que un ser humano puede tener en la vida porque se hace amigo de Dios y receptor de todas las bendiciones del cielo y de la tierra.

El séptimo día de la semana cae sábado y es el día que Dios escogió para terminar la creación descansando.  Él que nunca se cansa, descansó para enseñarnos la lección del reposo divino aún cuando no nos sintamos cansados. Ese día, el 7mo., debe ser de meditación, oración y estudio de las ciencias divinas de la Palabra, de observación de las bellezas de la naturaleza, de deleite espiritual y escuchar música sacra, así como de compartir esos encuentros con la familia y amigos cercanos que compartan nuestra fe y no nos saquen de la santidad del día con conversaciones de otros temas seculares. Jesús dijo que “el sábado por causa del hombre es hecho, y no el hombre por causa del sábado” (Marcos 2: 27-28) Por lo tanto, “queda un reposo para los hijos de Dios” (Hebreos 4:1-3, 9-12)

Las iglesias cristianas han cambiado el concepto original y han transgredido la ley divina cambiando el día de reposo del sábado al domingo y han obligado a los gobiernos a cesar labores el primer día de la semana. Ahora, por causa de esa desobediencia a la ley divina, existe confusión en cuanto al reposo semanal y muchos no comprenden lo que significa el verdadero reposo y la intención de Dios para ese día. Recuerden que en otro escrito titulado La Llave de David explicamos el problema de las tres mentiras que Satanás introduce en la iglesia y que permanecen hasta el día de hoy como si fueran verdades doctrinales.

El sello de Dios no cambia porque Él es el mismo ayer, hoy y siempre. Sus leyes son eternas y traspasan las fronteras del espacio y del tiempo. (Santiago 1:17) (Núm. 23:19) (Salmo 102: 25-27) (Isaías 43:10) (Filipenses 1:6). ¡Feliz descanso para todos!✯

El Colirio Natural

Por: Dr. Norman González Chacón

A primera vista los escritos de este blog parecen ser una crítica a la iglesia cristiana. No lo son ni pretenden serlo. Dios nos libre de convertirnos en dedos señaladores. Es todo lo contrario; un mensaje de esperanza, de cambio en el rumbo del camino que los hombres y mujeres que dirigen la iglesia de Cristo en la tierra tienen que dar para ser efectivos en darle el mensaje final al mundo que perece y ser salvos ellos también.  Mientras que el paganismo y el secularismo, así como el orientalismo aumentan en el mundo, el cristianismo no crece al ritmo de otras religiones y tendencias que se han multiplicado en occidente y en el resto del mundo. 

El mensaje que estamos compartiendo es el mismo que el Señor le da al apóstol Juan para las iglesias del último tiempo. Es el último llamado que el Espíritu le hace a las iglesias:

  1. Haz dejado tu primer amor, arrepiéntete y haz las primeras obras.
  2. Tienes en tu medio los que dicen ser judíos y son son sinagoga de Satanás. 
  3. En esa iglesia está la silla de Satanás, tienes ahí los que tienen la doctrina de Balaam que enseñaba a Balac a poner escándalo delante de los hijos de Israel y a comer cosas sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación. También tienes la doctrina de los Nicolaítas la cual el Señor aborrece.
  4. Qué permites a aquella mujer Jezabel (qué se dice profetiza) enseñar y  engañar a mis siervos a fornicar, y a comer y ofrecer cosas sacrificadas a los ídolos. 
  5. Tienes nombre que vives, pero estás muerto. No he hallado tus obras perfectas delante de Dios. 
  6. He aquí Yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser judíos y no lo son, mas mienten. 
  7. Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojala fueces frío o caliente!, más porque eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: yo soy rico y estoy enriquecido, y no conoces que tú eres un cuitado, y miserable, y pobre y ciego y desnudo (Apocalipsis  2: 1-29,  3:1- 22).

Esas son las 7 amonestaciones que el Señor en persona le hace a las 7 iglesias o 7 movimientos cristianos de esta época. Es el Señor Jesucristo en persona quien hace los señalamientos a las iglesias. Lo único que hago es  trasladar ese mensaje a este tiempo y repetir las amonestaciones para que se entienda qué tienen su aplicación y su relevancia al día de hoy. Como señalé en otro escrito; en cada época de la historia existen 7 iglesias peleándose por su Señor … (Isaías 4:1). “Porqué 7 mujeres echarán mano de un hombre en aquel tiempo, diciendo: nosotras comeremos de nuestro pan, y con nuestra ropa nos vestiremos; tan solo déjanos llevar tu nombre; quita nuestro oprobio”. Véase también en el capítulo 5 de Isaías el cantar de mi amado a su viña y después de haberla cercado, despedregado y haber sembrado las vides escogidas, construyó un lagar, una torre, esperando que produjera uvas buenas, y lo que dio fueron uvas silvestres. Allí se describe proféticamente, la condición de las iglesias y lo que hará el Señor de la viña con ellos.  EnIsaías 5:7, nos declara que la viña de Jehová es la casa de Israel. También señala lo que va a ocurrir con ella.  Muchas iglesias quedarán desoladas y vacías. El capítulo 5 de Isaías anticipa siglos antes, el mensaje de las 7 iglesias de Apocalipsis para este tiempo. Son mensajes similares en épocas diferentes pero con un mismo fin y propósito: despertar a la Iglesia y sacarla del error. 

Católicos, protestantes y judios necesitan analizar este mensaje antes de que se les haga tarde y que vengan los juicios que el Señor advierte como amenaza a ese incumplimiento. 

Nosotras comeremos de nuestro pan y con nuestra ropa nos vestiremos; tan sólo déjanos llevar tu nombre”… (Isaías capítulo 4). No hay lugar a dudas que las siete mujeres de Isaías cuatro son las mismas siete iglesias de Apocalipsis y las mismas siete grandes denominaciones de hoy en día. Necesitan llevar el nombre del Señor para llamarse cristianas, pero no quieren actuar como esposas fieles y obedientes. Ellas se visten con su propia ropa de justicia y comen de su propia comida inmunda y se prostituyen con su propio mensaje de error que es su propia justificación con la que actúan fuera de la ley divina. Son prostitutas del mensaje y quienes han corrompido la justicial y violado la ley. La Biblia es clara, el mensaje de Cristo, más claro no puede ser, pero las siete iglesias que represen la plenitud de las creencias y doctrinas del Señor, andan descarriadas de la viña,  y en vez de dar buenas uvas, dan uvas silvestres,  tan agrias que nadie las puede consumir. Han confundido el mensaje con los “slogans”  de salvación por la fe y por la gracia, y han falseado el Derecho y anulado la Ley Divina. No pretendo ser un crítico de la iglesia cristiana,  tan solo escribo lo que entiendo de las escrituras y de su mensaje al mundo. Pero el mensaje de Cristo a las iglesias, más claro no puede ser. El llamado individual a cada una de ellas se encuentra en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis y en todas las amonestaciones que se encuentran en el libro sagrado. Si la iglesia cristiana no ve su condición es porque se encuentra en la enfermedad LaodicensePorque dices: “Soy rica, me he enriquecido y de nada tengo necesidad; y no sabes que eres miserable y digna de lástima, y pobre, ciega y desnuda”.

La única salida que le queda a esa iglesia es acudir al llamado del arrepentimiento y cambiar el curso de su actuación. 

El Espíritu la exhorta a:

  1. Comprar oro puro, refinado en fuego. Es el proceso de buscar oro sin contaminación alguna. Esto quiere decir que tenemos que buscar el mensaje puro sin mancha ni contaminación. Después de encontrar el mensaje verdadero, la iglesia y por consiguiente el creyente es hecho rico y queda vestido de vestiduras blancas. De esa manera, no se puede ver la desnudez vergonzosa que ahora es caracteristica de la iglesia. La riqueza no es de dinero, se trata de la riqueza extraordinaria del mensaje que es el oro legítimo refinado en fuego, purificado de toda escoria que lo contamine. Pero queda otro paso para la iglesia Laodicense alcanzar el grado que necesita para salvarse. Tiene qué untar el colirio natural en sus ojos para que pueda ver claramente su condición y las exigencias divinas que la componen.  Así contrarresta la vergüenza de su desnudez espiritual. Aún está a tiempo, el Señor está en la puerta esperando que la iglesia cambie. ¿Lo hará a tiempo?. Cuando esa puerta se cierre, no habrá más misericordia.

El colirio es la medicina natural que la iglesia necesita para ver, primeramente su condición, y luego para caminar hasta la puerta desde donde el Señor la llama en la iglesia de Filadelfia. La medicina que combina los elementos de la tierra con la saliva del Señor, que es su palabra, es el antídoto contra toda enfermedad que la iglesia cristiana necesita urgéntemente para no morir de las últimas plagas que están cayendo sobre el mundo. 

Nota: La medicina verdadera tiene como base fundamental una alimentación sencilla de frutas y vegetales que no hayan sido intervenidos genéticamente ni híbridadas por la mano humana. Debe ser una alimentación que se componga primordialmente de tallos y raíces que comparen en sencillez con el maná con el que el Señor alimentó al pueblo de Israel durante los 40 años que estuvieron peregrinando en el desierto. La alimentación sana para el remanente de este tiempo no puede ser fertilizada químicamente, ni procesada, ni envasada, ni mezclada con productos de origen animal. Ese es el colirio natural que la iglesia necesita para lavar sus ojos y poder ver la verdad que ha ignorado por siglos y que le muestra la vergüenza de su desnudez espiritual que le hace pensar que está vestida y no es así. Ante los ojos de Dios, está desnuda,  vestida con su propia ropa que no cubre su oprobio para mostrarse al mundo ni para dar el último mensaje, que ella misma necesita con urgencia. Laodicea, que se cree rica, es una “cuitada, pobre, miserable ciega y desnuda”. (Apocalipsis 3:17).  Para salir de esa condición tiene que lavar sus ojos ciegos con el colirio natural que esta disponible en la naturaleza misma de su mensaje de pobreza y de enfermedad. Pero no lo ve así y piensa que lo que  tiene es una gran riqueza, cuando lo que tiene es pobreza. Mientras no se lave, cómo se lavó el ciego de nacimiento en las aguas de Siloé, su ceguera no desaparecerá y seguirá su rutina de pedir dinero en el templo y nunca alcanzará la salvación. 

Mientras los cristianos padecen y mueren de las mismas enfermedades que los mundanos, cáncer, diabetes, hipertensión, enfermedades del corazón, de los riñones y del hígado.  Este es un mensaje de amonestación a las iglesias que quieren escucharlo y a sus miembros que deseen salir de esa Babilonia de confusión que les hace creer que asistiendo semanalmente al templo y pagando los diezmos, compran o merecen la salvación.  

El Apocalipsis tiene el último mensaje de Cristo para las iglesias; “quien tiene oídos para oír, oiga lo que el espíritu le dice a las iglesias.” ( Mateo 11: 15, 13: 9-15, Marcos 4: 23, Apocalipsis 2:7 y Apocalipsis 3:13.

Las  últimas plagas están cayendo sobre las iglesias cristianas igual que sobre el resto del mundo. El cáncer mata a millones por año, igual las enfermedades cardiovasculares. Estas enfermedades son a causa de la alimentación inadecuada para el cristiano. Finalmente, las pandemias que azotarán el mundo llevarán al sepulcro a muchos llamados cristianos qué no cuidaron de su alimentación ni guardaron el descanso. Usted se puede salvar individualmente aunque su iglesia se pierda. Pero debe salir a tiempo. “El que tiene oídos para oír . Pastores y oficiales de las iglesias que por años trabajaron en el evangelio y predicaron la palabra se enfrentarán al juicio y serán hallados faltos. Ellos se defenderán y alegarán según Mateo 7: 22-23“Señor, Señor, no profetizamos en tu nombre y en tu nombre echamos fuera demonios y en tu nombre hicimos muchos milagros? -Y entonces les declararé: nunca os conocí; apartaos de mi hacedores de maldad.”  “Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de puerco y abominación y ratón: juntamente serán talados, dice Jehová.” (Isaías 66: 17) La biblia es clara para los que deseen honestamente salvarse, pero es confusión para los que se han de perder. “El que lea entienda”.

✹ Los Católicos tienen hospitales, 

✹ Los Episcopales tienen hospitales, 

✹ Los Adventistas tienen hospitales, 

✹ Los Presbiterianos tienen hospitales, 

✹ Los Menonitas tienen hospitales, 

✹ Los Judíos y Judíos ortodoxos tienen hospitales. 

✹ Los Cristianos paganos o seculares, igual que los mormones, tienen hospitales. 

Nota: Es interesante notar que el cristianismo de América que desechó el mensaje de obedecer las leyes y estatutos divinos ·”perdió” el don de la sanidad divina. Cuando Jesús le dijo a sus discípulos: “De cierto de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago él también las hará y aún mayores las hará, porque yo voy al Padre.  (Juan 14:12) Tan pronto la iglesia cristiana desprecia los mandamientos de Dios, crea su propia versión anti-ley, el espíritu la abandona a su propia suerte y responsabilidad, pierde totalmente el don de sanidad, que es la fuerza de atracción y crecimiento del Evangelio, y se anquilosa en los principios que le dieron fuerza el mensaje de Cristo.

El último milagro de Jesús que sanó al ciego de nacimiento. untándole en sus ojos tierra mezclada con saliva, es el método que el Señor introduce para los más grandes milagros de la historia:  “Que los ciegos de nacimiento puedan abrir sus ojos y ver las maravillas o maravillosas obras del Creador y acepten el verdadero médico divino. El mayor milagro de este siglo es conseguir que los ciegos espirituales de este mundo abran sus ojos y vean al maestro y le conozcan y lo adoren en verdad. Para eso, hay que mezclar los elementos de la tierra con la palabra de Dios y untar en los ojos de los ciegos espirituales, de los cojos, de los impedidos, de los incrédulos y de todos los enfermos. Las drogas y los hospitales son el medio a través del cual Satanás confunde y engaña al mundo y a la iglesia para que no crean en el poder sanador del Maestro a través de la naturaleza. Los médicos, incluyendo los médicos que se dicen ser cristianos, son entrenados para inducir confianza en las drogas y desconfianza en los remedios de la naturaleza. Algunos se encuentran en medio de la crisis del enfermo y se dan cuenta que las drogas nunca curarán al enfermo, quieren sustituir las drogas por remedios naturales, eso acalla sus conciencias, pero no ven el milagro curativo realizarse porque en su afán de tratar los síntomas desconociendo la causa, actúan en la inseguridad del medio, y no pueden ver resultados positivos. Cambiar la mente de un médico entrenado para defender las drogas químicas, es más difícil que sanar la vista de un ciego de nacimiento y que resucitar un muerto. No obstante, cambiar a lo que ellos llaman medicina alternativa, que no es la medicina natural de Dios, Éstos ven mejores resultados en sus pacientes que los que reciben drogas químicas, pero no entienden que la mejor medicina es el alimento, y en la mayoría de los casos, se limitan a darle el medicamento natural al paciente sin orientarlo en los mejores hábitos de salud. Además, no entienden que aún los vegetales están afectados por la manipulación química de las siembras y desconocen cuáles son menos dañinos a la salud del paciente. Aún así le incluyen derivados de animales, lo que no les permite curar totalmente de sus condiciones. 

Algunos médicos inseguros, los refieren al nutricionista que es otro ciego dependiente del sistema y lo que hace es cambiar cantidades por porciones sin eliminar de la dieta, lo que en realidad enferma a la gente. En fin, el paciente que depende del sistema, es como el adicto que depende de las drogas y pocos desarrollan la capacidad de desprenderse de ellas a tiempo. El asunto de la salud es algo que atañe a todos en la sociedad actual, y la iglesia cristiana ignora que la salud está presente en la responsabilidad personal de cada individuo y que la iglesia está designada por el creador para dar la orientación correcta y enseñarle al mundo las leyes naturales de la salud que el mismo señor le ha dado a sus siervos los profetas para la salud universal, no sólo de la gente, sino también del planeta y de los seres que lo habitan. 

Pero la iglesia cristiana, en su afán de eliminar las leyes de Dios para facilitarle al creyente su afiliación y su membresía, ha invalidado todo el conjunto de leyes naturales de salud y vida junto con las leyes del descanso y de convivencia pacífica. Eso ha hecho que el mundo se vuelva incrédulo y cada vez más violento y peligroso, además de sufrir colectivamente las enfermedades mencionadas. Hay que tener en cuenta que los pastores y ministros deben ser el ejemplo vivo de las congregaciones, nunca debemos creer en lo que enseña un pastor obeso o que tiene que tomar drogas para la diabetes, hipertensión, o para cualquier otra condición de salud. Eso es totalmente contrario de los planes divinos y Dios no reconocerá a un pastor que no guarda las leyes de la salud. A esos les dirá:  “Apartaos de mí, no os conozco, obradores de maldad” (Mateo 7: 22 al 23) Cada libra o kilo de sobrepeso que tenga un pastor o ministro en su cuerpo, es la señal inequívoca de la pérdida del autocontrol del individuo en su vida. Este asunto de la salud, que se le ha prestado a los supuestos profesionales de la salud, es un tema álgido y que no le gusta escuchar a los pastores que mecen a las congregaciones con sus mensajes elocuentes. Ellos instan el creyente a dejar el pecado externo pero no tocan el tema del pecado contra el templo de Dios que es el cuerpo humano. 

Durante la pandemia de COVID-19, las personas obesas con diabetes y alta presión son las más propensas a morir. Se han promulgado leyes de distanciamiento social y desinfección de los lugares donde acude público como las iglesias. Si se hubieran implantado las leyes divinas de la Salud, las iglesias y los templos serían el lugar más seguro para estar en medio de la crisis. Sin embargo, no es así. Se implantaron las recomendaciónes y directrices de los gobiernos, cuando la iglesia tiene la luz de Dios apagada en sus templos. Si se hubiesen adoptado las recomendaciones bíblicas sobre las enfermedades contagiosas, no se hubiera contagiado tanta gente ni se hubiese afectado la economía como ha ocurrido. Las iglesias con la salvación perfecta para esta crisis en sus biblias, se quedaron mudas y no ejercieron su ministerio como debió haber sido. Simplemente dejó que los médicos dictaron las pautas de protección social y no colaboraron con el gobierno informando de las recomendaciones biblicas para este tipo de pandemias.

En el libro de Levitico, capítulo 13, Dios personalmente, le da instrucciones precisas y detalladas a Moisés y a Aarón para evitar los contagios durante la pandemia de la lepra o enfermedad de Hansen como se denominó mas tarde, clínicamente. Si se hubiesen tomado las medidas que la Biblia recomienda para enfermedades altamente contagiosas, en vez de aislar a todo el mundo, se hubiera aislado a los contaminados en lugares donde sólo los enfermos habitaran como refugios especializados, o sanatorios. 

De esa manera, se extinguió la lepra en el mundo. El aislamiento social y la mascarilla es sólo para los contagiados. La recomendación bíblica es aislar  al sospechoso de estar contagiado por siete días, si no daba síntomas se aislaba por siete días más y si daba positivo lo enviaban a un lugar aislado en el desierto, un sanatorio, donde permanecía junto a otros enfermos hasta sanar o morir.  Las mascarillas, la protección del aislamiento social era sólo para los contaminados. En la mayoría de los casos, ellos mismos se aislaban para no contaminar a sus familiares. Aquí en Puerto Rico, en Centro Médico y luego en Trujillo Alto, se estableció un leprosario o leprocómio para aislar a los afectados con esa enfermedad. Todavía existen los edificios de la ciudad de refugio para los leprosos en la avenida Los Paseos. Se dice que la lepra era más contagiosa que el COVID-19 y que la influenza. En Centro Médico aun quedan las estructuras de lo que fue el sanatorio de tuberculosis que también fue una pandemia. La razón para hablar de este tema es que esta información del aislamiento social está en la Biblia y la iglesia cristiana no lo presentó el gobierno para evitar que el comercio, la industria, las escuelas y el gobierno mismo se paralizaran por el peligro que representa la pandemia. Sólo había que preparar un hospital sanatorio en un lugar donde se le ofreciera todo el tratamiento necesario a los contagiados. El resto de la población sana, seguiría  su vida normal.  Así se hizo con los enfermos de tuberculosis. Se aislaba a los enfermos en un hospital sanatorio. Los que se curaban se devolvían a sus casas, los que morían no contaminaban a sus familiares. De esa manera, se trataban las pandemias siguiendo las recomendaciones de la biblia para las enfermedades contagiosas. Es responsabilidad de la iglesia cristiana orientar al mundo y al gobierno en situaciones como ésta, pero la iglesia duerme y no está atenta a la realidad de lo que se vive ni se atreve a presentarle al mundo las verdades de la Palabra ante las necesidades sociales que se viven. 

Todavía tenemos la pandemia y la solución para ello aún está en la Biblia. ¿Hablará la iglesia en medio de esta crisis?  Una vez más, la iglesia cristiana pierde el “momentun” de dar un mensaje contundente al mundo; De evitar la paralización de la economía mundial que se ha visto afectada por esta pandemia de coronavirus. 

Cuando los gobiernos pierden la dirección divina cometen errores graves. En el pasado, los profetas de Dios le advertían y aconsejaban a los faraones y gobernantes cómo tenían que enfrentar las situaciones difíciles por las que atravesaba el mundo. Hoy, no existe profeta en Israel que pueda advertir sobre las crisis que sobrevendrán al mundo porque no puede haber profeta que salga de una iglesia en corrupción y violación de las leyes divinas. Para servir de mensajero, debe salir de la Babilonia en que se ha convertido la iglesia, y desde afuera llamar a los que entiendan el mensaje y puedan salir de ella. Así también pueden advertir a los gobiernos sobre las crisis venideras y evitar grandes calamidades. Al comprender el gran error de la iglesia cristiana en menoscavar los principios de la ley que deben regir al cristiano en esta etapa de la historia del mundo, no podemos ser parte de esa confusión que tantas vidas está costando. No podemos cruzarnos de brazos y aceptar ser parte de esa Babilonia espiritual o lograr que el llamado a la iglesia de Laodicea a arrepentirse, logre el cambio institucional que el Espíritu le dice a las iglesias:  “He aquí yo la echo en cama, y a los que adulteran con ella, en muy grande tribulación, si no se arrepienten de sus obras; Y mataré a sus hijos con muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones. Y los corazones. Y darle a cada uno de vosotros según sus obras.(Apocalipsis 2: 22 al 23). 

NOTA: Los hospitales de cáncer para niños aumentan en el mundo cada año. Niños, hijos de cristianos que dicen creer, caen igualmente enfermos y muchos mueren como consecuencia de tumores que se pueden evitar con la alimentación correcta que la Biblia enseña para el cristiano. Las iglesias que no hayan enseñado a sus miembros a comer sano, a ser responsables, así como los padres que no han buscado la verdad y dejan que sus hijos consuman la comida dedicada a los ídolos modernos. (Apocalipsis 2:14- 20) “Y mataré a sus hijos con muerte. (Apocalipsis 2:23). 

Es muy fuerte para todos saber que esos niños mueren por la negligencia de los padres y de las iglesias que no han enseñado ni predicado el mensaje de salud y vida. Los resultados se ven y se cumple la amenaza del ángel que trae el mensaje de muerte. Por la negligencia de la iglesia cristiana también,muchos de los que han estudiado en universidades seculares ven a la iglesia como una entidad social donde se reúne gente ignorante que necesita que un pastor los guíe. Esa visión limitada de la iglesia es el testimonio que la misma iglesia ha creado al perder la fuerza del Espíritu que la debe llevar a ser una luz en medio de las tinieblas. Así procede al perder la presencia del Espíritu Sanador, pierde el respeto del mundo y se lo entrega a los médicos y a los hospitales que no tienen la capacidad de curar enfermedad alguna. Por eso, pierde el respeto del mundo y se lo entrega a los médicos y a los hospitales que no tienen la bendición divina de hacer el trabajo que Cristo encomendó a sus discipulos. 

A pesar de eso, hay en el seno de las iglesias, creyentes sinceros que logran que el señor conteste sus oraciones de acuerdo a la situación y a la fe del peticionario. Dios aún tiene compasión de los que han sido engañados y alienta en ellos la fe, para que cuando llegue la luz, esas almas sinceras salgan de esas iglesias y formen parte del pueblo remanente que guarda los mandamientos, los preceptos y los estatutos divinos. Ellos recibirán junto con la luz el poder y el conocimiento del don de la sanidad divina. 

El mensaje de Apocalipsis es: 

Salid de en medio de ellos pueblo mío,  para que no seáis partícipes de sus pecados y que no recibáis de sus plagas”. (Apocalipsis 18:4, Jeremías 51:45, 2da. de Corintios 6:17). La salida de en medio de la confusión de las iglesias es un mensaje de Tiempo y de distancia. Dios tuvo que llamar y sacar a su pueblo de Egipto, de Sodoma, de Babilonia, de Europa, y ahora, de las iglesias confundidas que son parte del mundo que se ha de perder. La distancia es la medida de la separación entre el mundo y el pueblo de Dios. El distanciamiento determina la diferencia entre unos y otros. Según la iglesia predica tres doctrinas de error, también enseña tres mensajes de autosatisfacción que mece las congregaciones y los alimenta con la esperanza de salvación falsamente. 

Éstos mensajes cubren una serie de temas que usan textos bíblicos de aliento y esperanza, de experiencias vividas por los personajes bíblicos, de las curaciones milagrosas de Jesús y de los apóstoles; De las grandes hazañas de los profetas, y de las bienaventuranzas de la salvación. Todos los temas y las canciones van dirigidas a complacer la audiencia. Muchos pastores y directores usan sermones famosos que se aprenden en la escuela de teología, con experiencias reales o ficticias. Con esa información previamente codificada, se preparan las lecciones de la escuela bíblica y sermones con el fin de crear una impresión temporal de constricción, de fe o de obras. 

Otros sermones llevan la intención de asustar a las congregaciones presentando las amenazas bíblicas que son dadas para amonestar a los desobedientes. En esos sermones se destaca el premio a los obedientes y el castigo a los pecadores, así como las calamidades que tendrán que afrontar los impíos. El tercer sermón es el de la cama mecedora o hamaca que mece al que escucha palabras de adoración y de esperanza y lo pone en el camino de la vida eterna. El que lo oye se siente a salvo y casi llega al paraíso de Dios por autoanálisis. El predicador justifica toda acción y el oyente se siente transportado al reino de los cielos por virtud propia y por su buen comportamiento, que todo lo subsana. Al finalizar el sermón todos están convencidos de qué van directo al cielo de Dios sin ningún impedimento. Así pasa el tiempo y los “cristianos” nominales, se sienten salvos y seguros. ✯


Las Tres Doctrinas de Error

Por: Dr. Norman González Chacón

Las tres doctrinas de error que un enemigo introduce al mensaje de la iglesia cristiana estaban profetizadas por Jesucristo y éste se lo advierte a sus discípulos en dos parábolas diferentes que les entrega el mismo día en una misma predicación.

Fue un largo sábado y Jesús estuvo desde temprano platicando con la gente y sanando enfermos. Mas tarde, subió a la barca y desde ese púlpito, comenzó a platicarles. La primera parábola que les habló fue la del sembrador y de los tipos de terreno donde cae la semilla. Luego les presentó la parábola del hombre que sembró la buena semilla en su campo. Aquí presenta el caso de un enemigo que, amparándose en la oscuridad de la noche, entra a la finca del Señor y siembra la mala semilla junto a la buena.

Esa mala semilla que antes de que la tierra fuera creada, entró en el ambiente celestial muy temprano y afectó de forma inesperada la paz del universo, causó graves daños a todos los habitantes de los mundos habitados.

Los efectos del fruto de esa mala semilla son: 

  1. Se produce la primera campaña política de la historia. Satanás se rebela contra Dios y tanto él como sus ángeles son arrojados del cielo. 
  2. Se altera el ambiente celestial con una revolución que nadie había visto jamás.
  3. Vagan por el abismo por mil largos años hasta que es creada la tierra. Se les permite entrar en la tierra y se les extiende una invitación al arrepentimiento. Aceptan convivir con la familia humana recién creada integrándose e interactuando con todos. Pero no se arrepienten de su rebelión ni cambian sus malvadas intenciones.
  4. Satanás siembra la mala semilla en la mente de Eva.
  5. Satanás siembra la mala semilla en el vientre de Eva.
  6. Siembra todo tipo de yerbajos, espinas y abrojos en la tierra, así como plantas venenosas y alucinantes.
  7. Siembra la enemistad entre los hombres.
  8. Mezcla semillas buenas con semillas malas para producir efectos dañinos en el cuerpo humano.
  9. Fomenta el asesinato de un hermano contra otro.
  10. Crea la duda del hombre contra su Creador. 

La siembra de la semilla de cizaña, que es una de las plantas venenosas de Satanás, en la plantación de trigo bueno, crea la primera versión de trigo híbrido. Según el agricultor que sirvió de instrumento para hacer tal fechoría, el propósito era que el trigo cícera que como planta silvestre crecía todo el año, fortaleciera la planta de trigo bueno que no daba fruto en invierno. Lo mismo le hicieron al centeno, a la cebada, a la avena, al arroz y al maíz. Por esa razón, estos cereales tienen componentes tóxicos y son dañinos e inflamatorios al cuerpo humano. (Apocalipsis 6:6). 

En la parábola, Jesús revela el misterio guardado por siglos, que aún no había sido revelado. 

“Un hombre ha hecho esto” (Mateo 13:28). Las mezclas de cizaña con los cereales más importantes que existían para la alimentación produjeron un trigo de inferior calidad, con un desbalance de nutrientes y una proteína tóxica que se adquirió de la cícera y que produce daño a los cilios de absorción del intestino delgado. Esta a su vez, produce daño a quienes lo consumen. Esa proteína, gliadina es el gluten que afecta al trigo. Cuanto mas se mezcla y se hibrida, mas tóxica se vuelve.  Jesús dijo que el trigo y la cizaña crecerían juntas hasta el fin del mundo, y que al fin, toda planta que no sembró el Padre será desarraigada (Mateo 15:13). Esa declaración nos trae la esperanza de que volveremos a comer del trigo bueno en la tierra nueva. Y que no tendremos que luchar en la finca con tantos yerbajos y plantas indeseables.

En Mateo 13:33 les relata la parábola de la levadura que una mujer escondió en tres medidas de harina hasta que todo quedó leudado. Esta pequeña parábola nos dice mucho: Nos habla de una mujer (iglesia) que puso levadura en 3 medidas de harina. La levadura según Jesús es una doctrina de error de los fariseos y un símbolo de la hipocresía de Herodes (Mateo 16:6,12 y Marcos 8:15). Las tres medidas de trigo son 3 doctrinas de error, por lo tanto, Jesús les adelanta que “una iglesia introducirá tres doctrinas de error farisaicas en la masa de creyentes, al extremo, que todo el evangelio quedará fermentado o adulterado. 

Efectivamente, así ocurrió y hoy en día, la iglesia cristiana participa de 3 errores graves que afectan el evangelio y que harán perder a millones de almas que han creído en el error, creyendo que es la verdad. En los días de Cristo, el adulterio se pagaba con la muerte del adúltero: el adulterio de la verdad causará la muerte eterna de millones de almas que han sido engañadas, y de otros millones que no han aceptado el evangelio por la hipocresía que envuelve algunas de sus doctrinas. Eso hace que el evangelio pierda la fuerza divina que le imprime la verdad del espíritu. 

La Primera Doctrina de Error

La primera doctrina de error que Satanás introduce a “la mujer” es la de la inmortalidad del alma. Le dijo a Eva en el Edén: “No morirás” y desde ese momento en adelante esa mentira disfrazada de verdad ha quedado en la mente de muchos que creen que hay vida después de la muerte. Es verdad que Eva no cayó muerta después de comer del fruto prohibido, pero con ese acto aseguró su muerte y eventualmente murió. Muchos creen que hay consciencia en los muertos y que nos observan e intervienen en la vida de familiares y amigos que están con el Señor y disfrutan del Paraíso si fueron buenos, o están en el infierno pagando por maldades y pecados.  Esta idea, introducida por Satanás en la persona de muchos escritores antiguos, fue saturando la mente de muchos, hasta que todos en cierto modo, creen en alguna de sus diferentes mentiras. Hemos escuchado, infinidad de veces, a pastores cristianos despedir un muerto señalando que Fulano ya está morando con el Señor.

La Abolición de Leyes y Mandamientos

La abolición de las leyes de Dios, que son eternas y cubren esta tierra y la tierra nueva porvenir, es la segunda doctrina falsa que “esa mujer” introduce en el evangelio. La abolición de los mandamientos, en específico el del descanso sabático semanal, que es el cuarto mandamiento de la ley moral y civil, no tiene justificación bíblica alguna. Al contrario, Jesús se expresó claro al respecto cuando señaló “no he venido a abrogar la ley ni los profetas… porque hasta que el cielo y la tierra perezcan, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todo se haya cumplido”. (Mateo 5:17-20). Si Jesús no confirmó la abolición de las leyes, es porque son leyes eternas que estarán vigentes por toda la historia de esta tierra y serán la norma por la cual seremos juzgados. Pero no solo en esta tierra, si no en la tierra nueva, “de sábado en sábado vendrá toda carne a adorar delante de mí” (Isaías 66:23). Por lo tanto, son leyes para la eternidad y establecen el orden legal de la creación. La iglesia cristiana en general, enseña que algunos de los diez mandamientos fueron abolidos sin una base bíblica que lo sostenga. En Mateo 5:19 Jesús dice: “cualquiera pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aún de los mas pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos, pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos”.

Esta declaración directa de la boca del Señor a sus discípulos es otra evidencia más de la validez permanente de la ley. “Por que todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados” (Romanos 2:12). Sin ley no se puede imputar pecado, por lo que el Señor tendría que salvar a todo el mundo y llevar a su Reino a todos los que hacen maldad. Precisamente, esa es una de las tres doctrinas de error que predica la iglesia. La ley establece el orden, y la iglesia cristiana con su actitud hacia la ley, parece ampararse en el error, para no tener que obedecer. Aprovechando la ausencia del Maestro, la iglesia que se dice cristiana declara la abolición de los mandamientos y leyes de Dios.

Es pertinente señalar que las leyes que fueron abolidas en la cruz al Cristo morir, fueron las leyes de ritos y ceremonias de sangre que se establecieron en el desierto y que comprendían la matanza de animales, los sacrificios y ofrendas por el pecado, los holocaustos por los pecados de Israel y el sacrificio continuo de víctimas inocentes que prefiguraban la muerte de Cristo por los pecados de la humanidad. Al Cristo morir, que se constituyó en el cordero de Dios, no habría necesidad de matar más corderos, ni de victimas inocentes morir para saldar deudas personales de pecado. Esas leyes de ritos y ceremonias de sangre, fueron abolidas con la muerte Cristo en la cruz. Parece que la iglesia que se llama cristiana no ha entendido o no quiere entender este asunto tan importante. El apóstol Pablo lo expresa claramente en Colosenses 2:14, “Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz”. Esa es la expresión del apóstol que fue llamado a predicar el evangelio de Cristo al mundo conocido, habla de la cédula de los ritos y ceremonias de sangre del pacto que hizo Dios con el pueblo de Israel en el desierto.  No habla de los diez mandamientos que, con su dedo, escribió en 2 tablas de piedra. Para el entendedor sincero, es una lógica sencilla que Dios no puede juzgar a los malos si no hay una ley que señale lo que está bien de lo que está mal. La saña de los pioneros del evangelio cristiano contra la ley de los 10 mandamientos es porque el mandamiento del sábado les recuerda a los judíos que habían hecho de ese día, una pesada carga de leyes propias, de cómo se debía observar ese mandamiento.

Dios lo había establecido en la creación, cuando hizo toda la obra creadora en seis días y descansó el séptimo día o sábado (Shabbat). Ese séptimo día es importante y significa conclusión, plenitud y perfección. Por esa razón en el Apocalipsis, vemos que el siete es el número dominante en todas las visiones proféticas que Jesucristo le muestra al profeta Juan. Jesús escogió ese día para hacer los más grandes de sus milagros y sanar a los enfermos. La naturaleza, en sus leyes, permite que la tierra y los árboles descansen un año de cada siete. Dios le ordenó a los agricultores dejar descansar los campos de siembra un año de cada siete. A causa de la hibridación satánica y de la fertilización química, los árboles han perdido, así como los seres humanos, la regla del descanso. La confusión sembrada por el enemigo no permite ese descanso tan importante, y por eso los frutos de la tierra son cada año que pasa, menos alimenticios y mas desabridos. 

La Tercera Doctrina de Error

La tercera doctrina de error que la iglesia cristiana sostiene en sus enseñanzas es la de la Salvación Universal. A pesar de que Jesús fue claro y señaló que muchos en su nombre predican y hacen milagros, pero él no los reconoce como hijos suyos, y los mandará al infierno, (Mateo 7:22-24) la iglesia cristiana sigue enseñando que “por la fe, todos son salvos en Cristo”. Esta herejía reclama una gracia salvadora que realmente solo existe en las enseñanzas de una iglesia corrupta que quiere imponer su voluntad sobre las enseñanzas del Maestro. La fe y la gracia que proclamó el reformador Martín Lutero en las 95 tesis y que han sido malinterpretadas por la iglesia cristiana, no da lugar a la abrogación de las leyes divinas.

Sola scriptura = sola-escritura

Sola fide = sola-fe

Sola gratia = solo por la gracia

Solus christus = solo a través de Cristo

Soli Deo gloria = la gloria solo para Dios

La fe y la gracia son dones divinos que Jesucristo otorgó a sus discípulos y por consiguiente a la iglesia que lleva su nombre. No descarta, en absoluto, la obediencia a las leyes divinas. Sus atributos indispensables del carácter verdadero del cristiano se forman como consecuencia de la obediencia por fe, pero eso no contempla la abrogación de las leyes eternas.

La doctrina de la salvación universal es una herejía creada dentro del seno de la iglesia cristiana por el enemigo que sembró la mala semilla en el campo del Señor de la viña. (Mateo 13) Con estas tres doctrinas se error, Satanás tomó el control de la iglesia cristiana y la lleva a perdición eterna. Por esa razón, la iglesia ha sufrido el desprecio de una sociedad que ve la iglesia como un movimiento arcaico que no contribuye en nada a las necesidades espirituales de la gente. En su lugar, las filosofías orientales han tomado el lugar de la iglesia y predominan en la mente moderna de la gente que prefiere la yoga, los ejercicios espirituales y la ciencia ficción que se presenta en el cine moderno. 

Las universidades que se amparan en la ciencia no cesan de ridiculizar y menospreciar los verdaderos valores de la iglesia cristiana y humillan a sus miembros y los tildan de ignorantes. Aún los profesionales de las diferentes profesiones, maestrías y doctorados que aceptan el evangelio cristiano son menospreciados por la clase científica que rechaza la creación por Dios y enseña la evolución de las especies. Las escuelas de teología supuestamente cristianas están cayendo en una nueva tendencia de creer en las invenciones del cine de la teoría del “Big Bang” creada por físicos enemigos de la verdad y amigos de Satanás. Ha sido Hollywood quien ha moldeado las mentes de la juventud de este tiempo en todo el mundo para imponer su criterio y ridiculizar la creación bíblica. Por sus errores conceptuales, la iglesia cristiana ha cedido la verdad y el cine y la televisión han tomado su lugar educando al Mundo en el error.

Al fin y al cabo, error por error no inducen a corrección y el Mundo se enajena de la realidad viendo filmes como la guerra de las galaxias e historietas ficticias que impactan las mentes jóvenes y confunden con errores y cizaña el trigo bueno. Satanás ha inspirado estos autores y productores de cine con tramas donde se presentan escenas semejantes a las que ocurrieron en la realidad (Ver nota). De estas tres doctrinas de error surgen muchas otras falsas enseñanzas que logran engañar a todos todo el tiempo. La invitación moderna a salir de Babilonia es ha salir de la gran confusión que se ha creado en el Mundo y que la iglesia cristiana no ha podido contrarrestar porque ha participado de los errores que el enemigo ha sembrado exitosamente para perdición de muchos.

Nota: De la rebelión en el cielo y de las situaciones que allí se crearon, así como en los mundos de los cuales procedieron muchos de los rebeldes que lo acompañan se han realizado muchas producciones en Hollywood. La realidad mezclada con la ficción de una mente satánica produce escenas impresionantes que saturan la mente de niños y jóvenes y ocupan el espacio que le corresponde a la verdad del reino de los cielos y de las maravillas que Dios prepara para sus criaturas. La verdad mezclada con el error es la principal arma del enemigo para confundir e inducir en las mentes jóvenes ideas falsas que hacen que muchos no deseen ir al reino eterno. 

Uno de esos errores que afecta a la juventud y que la iglesia cristiana ha propagado es que no abrá matrimonios en el cielo. Basándose en la contestación de Jesús a los Saduceos en relación a la resurrección, los jóvenes piensan que se quedaran solteros para la eternidad tocando arpa en una nube y vagando solos sin compañeros o amigos, y eso los preocupa de ir al cielo.

Precisamente el incentivo más grande de la juventud en ir al reino de los cielos, es la realización del ideal perfecto de las relaciones de familia que permitirá que todos los salvos veamos el plan de Dios para la familia humana realizarse en su máxima perfección. Los jóvenes solteros podrán encontrar su compañero ideal en el reino. 

Satanás intervino tan tempranamente para evitar que el Universo viera el plan de Dios desarrollado en la raza humana, que nadie tuvo la oportunidad de ver ese maravilloso mundo donde la familia humana crecería y se multiplicaría en el jardín del Edén repartido por toda la Tierra en perfección. “Cosas que ojo no vió, ni oído oyó, ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”. (1 de Corintios 2:9). El pecado entró muy temprano en el mundo. Nadie vio a la familia desarrollarse, a los niños nacer en perfección, al hombre emprender grandes proyectos, nadie pudo saborear los grandes manjares de los árboles que daban su fruto perfecto. Nadie pudo ver a la familia del cielo compartir con la familia de la Tierra como una sola familia. Nadie vio el plan de Dios desarrollarse en toda la plenitud de su perfección.

Ahora, y con seis mil años de experiencia con la raza humana creada, Dios perfeccionará su plan al máximo de sus infinitas posibilidades y nos sorprenderá con cada cosa que cree para la nueva tierra, con el nuevo gobierno divino, con la nueva escuela, con el nuevo sistema de salud, con la nueva iglesia, con la nueva familia, con los niños, con los abuelos y bisabuelos eternos, con el amor de pareja, con el amor de padres, con el amor de hijos e hijas de Dios en la perfección de la tierra nueva. Estas cosas que son solo las interpretaciones humanas de los que Dios está preparando para sus criaturas, nadie se lo querrá perder y disfrutar. Eso no lo ha enseñado la iglesia cristiana y con gran tristeza hemos visto a muchos jóvenes alejarse de los caminos de Dios y envolverse en el mundo porque no hay nada en el mensaje de las iglesias que los atraiga a luchar para estar en ese reino de paz, de armonía y de gozo, donde todos alcanzaremos nuestras mas altas ambiciones personales y colectivas, donde no tendremos que competir para ganar, porque ganaremos en todo lo que hagamos. “Cosas que ojo no vio ni han subido a la mente humana…” 

No podemos imaginar siquiera lo que será esta tierra en perfección.  No tenemos una escala comparativa para medir la perfección de Dios para sus hijos. No existe comparación posible entre una cosa y la otra para señalar y puntualizar esa futura experiencia; Presenciaremos las bodas más importantes del Universo. Las bodas de Jesús con María que será la primera fiesta que se celebrará a raíz de nuestra redención. Las bodas del Cordero están en el itinerario del Reino desde la eternidad y desde el Edén, “donde la familia de la Tierra y la familia del cielo se unirán para siempre”. Los que tengan el privilegio de estar allí serán “hijos e hijas de Dios”, nietos y nietas del Padre celestial: una familia, un Dios, un pueblo santo, un pastor, un solo rebaño, una verdad suprema y única. Un Dios de amor que vivirá y reinará entre nosotros. No más engaño, ni mentira, ni falsas enseñanzas, ni traiciones, ni enfermedades, ni enfermos, ni preocupaciones, ni angustias, ni dolores que empañen el ambiente de paz y de gozo espiritual. 

Sin estas calamidades, nos acostumbraremos muy pronto a ese mundo nuevo que Dios tiene preparado y muy bien planeado para todos los que venzan sobre el error y sean salvos por amor. “Cosas que ojo no vio ni han subido a la mente humana…” ¡Las veremos!… ¡Prometido! ¡Yo no me las voy a perder! ¿Y tú?

Para prepararnos para esa gran experiencia de vida, tenemos que ir mejorando nuestro carácter y nuestro estilo de vida, así como nuestra alimentación. No olvidemos que el primer y único mandamiento en el Edén fue de “No comer” del fruto del árbol de la ciencia y el primer pecado y desobediencia fue “comer” del mismo. Desde ese tiempo el asunto de “comer” es elemento vital de salvación y la iglesia cristiana no ha sido responsable con la salud de sus feligreses ni ha establecido la relación de la ciencia, del bien y del mal en ese asunto importante de salud. 

Por comer del fruto de la ciencia del mal la iglesia ha perdido el don de sanidad, se encuentra enferma, dependido de médicos, de hospitales y de drogas, cuando se supone que debe tener al Médico de los médicos para enseñarlo al mundo enfermo y que con solo levantar la vista y mirarlo, tendrían salud todas las naciones. ¨Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”. (Juan 3:14, 15) (Números 21:4-9, 21:6) La serpiente sigue mordiendo mortalmente al pueblo de Dios y la iglesia cristiana está incapacitada para defenderlos y evitarlo. Esto no es una crítica contra la iglesia, es la advertencia para que despierte, se lave los ojos con el colirio natural, vea la vergüenza de su desnudez, y se vista de la justicia divina que la justifique y la mueva a buscar “la puerta de la salvación para sus miembros” (Apocalipsis 3:18). El sistema médico moderno es la ciencia del mal de esta etapa de la historia. Pretende curar, pero no tiene medicina que cure las enfermedades que sufre la gente. Los entretiene con drogas tóxicas que producen otras enfermedades, que a su vez necesitan otras drogas cuyos efectos secundarios enajenan al usuario y lo esclavizan en su uso continuo. 

Las siete iglesias cristianas de este tiempo, han rechazado el poder sanador que les fue conferido por el Señor y han adquirido hospitales para delegar la salud de la gente, que muere bajos los efectos de las drogas y se pierden para siempre. 

La Llave de David – Parte V

24-7worship.org - What is the "Key of David"?

Por: Dr. Norman González Chacón

Como se estableció en el estudio de Apocalipsis, que el mensaje de las iglesias cubre diferentes épocas históricas que se repiten en ciclos, así ocurre con los mensajes proféticos del libro de Daniel. En Apocalipsis, el dragón bermejo, la bestia y la imagen de la bestia, están presentes en cada época con la misma intención y propósito, pero con un significado específico del tiempo en que concurren. Por lo tanto, lo que en un tiempo fue un poder perseguidor en Europa y Asia, dejó de serlo en la época siguiente cuando la imagen de la bestia se convierte en la bestia y surge una nueva imagen en Norte América a raíz de su descubrimiento, que le permite a los cristianos perseguidos en Europa, emigrar a ese continente.

Así mismo, la imagen del sueño de Nabucodonosor de Daniel 2, aunque es un mensaje que según el profeta Daniel se lo presenta al rey, comprende varios reinados en sucesión hasta llegar a los diez dedos de los pies de la imagen. Estos representan lo que fue históricamente los diez reinos en que se dividió Europa, que luego se convirtieron en los 7 países que existen hoy al eliminarse tres de ellos: Los Hérulos, los Vándalos y los Ostrogodos.

Algo que confunde a los teólogos es que la bestia de Daniel 7 y la bestia de Apocalipsis 17 tienen características similares pero se dan en épocas diferentes. Esto confirma nuestra posición de que lo que fue inicialmente el poder perseguidor que los teólogos identifican como el imperio romano, va transformándose en el tiempo, y en cada época siguiente surge una bestia representativa de la profecía que toma el lugar y ejerce el poder de la primera bestia en presencia de la otra que lo cede.

El estudiante moderno de las profecías debe entender que lo que fue el poder perseguidor de la bestia en los tiempos de la reforma en Europa, no es el mismo que existe hoy día. Si estudiamos la historia de la reforma y la comparamos con los primeros siglos de la historia de la iglesia cristiana en América, veremos que hay una relación que se puede establecer muy sutilmente en el tipo de persecución que se lleva a cabo entre las diferentes denominaciones: Estas se establecen en América y de ellas surgen subdivisiones y sectas con diferencias notables en el mensaje que predican. Estas, que en una época histórica fueron la imagen de la bestia, se constituyen en la bestia de su tiempo. Cada doctrina diferente es enseñada y predicada como dogmas particulares de cada denominación o grupo. Cada grupo o sector religioso sale a buscar “almas para salvar” y esa acción, se convierte en un nuevo tipo de “persecución religiosa”, diferente a la persecución religiosa que la iglesia cristiana naciente recibió en los primeros siglos en España, donde se quemaban las biblias, se encarcelaban a los cristianos y muchos fueron asesinados por permanecer en sus creencias, otros fueron convencidos por la fuerza de los gobiernos y muchos se escondieron huyendo de la fuerte persecución que se desató en contra de los cristianos.

Es en esa etapa que “la mujer” (la iglesia) huye al desierto donde tiene lugar aparejado por Dios para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días”. (Apocalipsis 12:6) Esta profecía es de doble aplicación y no solo aplica a la huida de María y José con el niño a Egipto , sino que cubre la etapa de la iglesia huyendo de Europa a América que estaba despoblada y desierta. Allí el Israel que huye de la gran persecución en Europa, se refugia y se establece en lo que más adelante se convierte en las trece colonias que constituyeron la nueva tierra que abre su boca y absorbe el “río que arrojó la serpiente de su boca” (Apocalipsis 12:15). “Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca, y sorbió el río que había echado el dragón de su boca”. (Apocalipsis 12: 16-17) La tierra, aquí mencionada es el nuevo mundo de América que le da albergue a la iglesia cristiana que huye de la persecución en Europa y se establece en el nuevo continente americano, en la tierra de libertad. Un desierto donde tiene que ser sustentada como lo fue María en Egipto en lo que pasaba la ira de Herodes. En esa ocasión, Herodes, en representación del Imperio Romano representó el poder del dragón que persiguió a la mujer para devorar al hijo varón. La tierra, América, absorbió el río de persecución que el dragón había desatado, para proteger a la iglesia que se llamó cristiana.

Pero, en América como ocurrió en Europa, la persecución fue diferente, esta vez de índole sutil y muy distinta. En esta ocasión,  el dragón, airado contra la iglesia, se fue a hacerle la guerra a “los otros” de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo (Apocalipsis 12:17). Fue una persecución de índole intelectual y sicológica. Las iglesias protestantes hijas de la reforma, ridiculizaron y menospreciaron a los “otros” cristianos que “guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.” Según la mayoría de ellas, frutos de la reforma de Lutero, no había necesidad de observar y obedecer los mandamientos pues por la “fe y la gracia” (única gracia) se obtenía la salvación sin la ley.

Es importante señalar que esa es una de las tres doctrinas de error que “un enemigo sembró” en la finca del Señor de Mateo 13. El concepto se repite en la parábola de “una mujer” (una iglesia) que introdujo levadura en tres medidas de harina hasta que toda la masa quedó leudada (fermentada). Esas tres doctrinas de error que la iglesia introduce en el evangelio adulteran o fermentan toda la masa de creyentes y desfiguran el mensaje de Cristo que no vino a “abrogar la ley ni los profetas, sino a cumplir” (Mateo    )

No debemos olvidar que las 7 iglesias de América que se levantaron en la tierra de libertad, estaban contaminadas con los tres mensajes de error que “una mujer” o una iglesia creó para confusión de los creyentes. Esas iglesias con el mensaje adulterado no le interesaban al dragón que se fue a hacerle la guerra a la simiente de la mujer, “los otros” que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe o el testimonio de Jesucristo. (Apocalipsis 19:10) Como podemos descubrir, el testimonio de Jesús es el Espíritu de profecía que reciben todos los que con el entendimiento, entienden la palabra y reciben el don de comprender la profecía. Contra esos que guardan la palabra de su paciencia y obedecen los mandamientos de Dios, el dragón se enfurece, viaja también a América y sigue su obra perseguidora contra ese grupo en particular.

Como en el tiempo de la dispersión, que es otra de las etapas que se repiten del pueblo de Dios en cada época histórica en que la persecución lo provoca, se crea separación y dispersión de los tizones encendidos para que el fuego de la lucha se apague. Esa es una treta satánica que el enemigo aplica para evitar que el pueblo de Dios se mantenga unido y fortalecido en crecimiento. La dispersión del pueblo judío es un gran ejemplo de esa táctica satánica.

Cada vez que se levanta un movimiento que enseña y practica la obediencia a las leyes divinas, el enemigo se infiltra y separa, dividiendo opiniones, creando dudas, señalando faltas y en última instancia, persiguiendo a los más débiles en la fe que sucumben antes de alcanzar el fortalecimiento y la madurez espiritual: “Divide y vencerás”. Esa parece ser la táctica del enemigo incansable de la verdad. 

Debido a estas tres doctrinas de error: La inmortalidad del alma, la salvación universal por fe y gracia, y la abolición de los mandamientos, el protestantismo ha proliferado en el mundo debido a que libera al creyente de las obligaciones que Dios exige para salvación. (En otro escrito estaremos explicando en detalle lo que significan estos errores que se han introducido en el evangelio y las consecuencias para los creyentes.)  Es debido a estas doctrinas que el protestantismo ha crecido en el mundo y persisten hoy como dogmas universales. La observancia a los mandamientos, preceptos, decretos y estatutos establece un importante y muy interesante pacto entre Dios y el hombre que la iglesia cristiana ha invalidado: En Deuteronomio 7:9-15 Dios le promete al pueblo que guarda los mandamientos una bendición grande y poderosa, una prosperidad única, ninguna plaga mala que los azote y ninguna enfermedad que los afecte.  

Algo muy importante en la vida del cristiano que desea entender las profecías y sus mensajes divinos, es la alimentación de su cuerpo y de su mente. Nada que contamine su mente debe ser leído, visto o escuchado. La alimentación sana del intelecto debe ser vigilada y cuidada así como la alimentación del cuerpo físico. En el libro de Daniel, capítulo 1 y versos del 8 al 20 se pueden observar los resultados de una alimentación sana, sencilla y sabrosa.

La única bebida, agua pura, y el alimento consistió en frutas y vegetales o legumbres. Este es un asunto muy serio y significativo. No se pueden recibir los dones espirituales ni tener una buena salud o una excelente percepción espiritual o profética si se consumen bebidas alcohólicas, azucaradas o se consume carne o sangre de animales muertos, condimentos irritantes y cereales híbridos.

La alimentación del pueblo de Dios de los últimos días debe ser la misma del Edén, la misma de Daniel y la misma del apóstol Juan en Patmos. Para percibir las cosas espirituales y evitar que los residuos de mortandad contaminan nuestro organismo, debemos ser en extremo cuidadosos y temperantes. Las enseñanzas de error son parte de la ciencia del mal que domina las escuelas de medicina y a su vez, se propagan por todos los medios, alcanzando a todos los habitantes del mundo.

Por esa razón, la iglesia cristiana ha sido tentada y desviada de la verdad. Ha caído en la babilonia alimentaria del mundo y se ha desviado de la verdad eterna que Dios estableció desde el Edén. Allí Adán y Eva recibieron un solo mandamiento: No comer del árbol de la ciencia. Hoy la iglesia cristiana no solo sigue comiendo del árbol de la ciencia, sino que en conjunto, las iglesias que llevan el nombre de Cristo y se hacen llamar cristianas, participan activamente en comer del fruto de la ciencia del conocimiento del bien y del mal. Todas han desechado las curaciones divinas y han puesto su confianza en la ciencia de los médicos y en los hospitales. Estas instituciones que no tienen ni el conocimiento ni la autoridad para curar ninguna enfermedad, se nutren de aquellos que se enferman por sus estilos de vida y de alimentación. Con drogas tóxicas de grandes efectos secundarios, sostienen el gran imperio de la enfermedad y de las grandes Pharmas.

Las siete (7) iglesias de esta etapa de la historia, sostienen hospitales como parte de su errado ministerio.  Por esa razón, han perdido el don de la sanidad divina y sus miembros y pastores sufren el azote de todo tipo de enfermedades, plagas y pandemias. Para salir de esa condición, y recuperar los dones perdidos, es menester salir cuanto antes de esa babilonia médica que han creado, así como de los hospitales que sostienen y rechacen seguir comiendo del árbol de la ciencia del mal. Si hay un mensaje importante en el libro de Daniel para el cristiano de hoy, es el ejemplo alimentario de Daniel y los jóvenes hebreos en la corte del rey. Es una lección de vida única que se prueba en solo diez días. Esa también es la prueba que se le exige a la iglesia de Smirna como señal de su lealtad. (Apocalipsis 2:10)

Nota de autor:

En mi larga y exitosa práctica de la medicina natural que ya cuenta 60 años, he podido concluir que en solo diez días del cambio a una alimentación, vegetariana simple como lo es el ayuno sustentado de Daniel, que es el que le recomendamos a los enfermos, se pueden ver cambios positivos y curativos de gran importancia en el estado de salud de enfermos, no importa  la enfermedad o enfermedades que estos sufran.  

Noten que desde el mismo principio de la historia y desde antes de conocerse el pecado, Dios había señalado que existía un fruto de la ciencia que llevaba al mal si se consumía. Hoy día, todos los frutos de la tierra han sufrido la degeneración de seis mil años de esterilidad del suelo, y de las manipulaciones genéticas de los científicos, sumado a la constante fertilización química y al uso de plaguicidas. Hoy día el árbol de la ciencia sigue siendo del mal para quien come su fruto. Toda esa degeneración de los frutos de la tierra, sumados al consumo de animales muertos, que nunca estuvo en los planes de alimentación de Dios para sus criaturas, son los responsables de las muchas enfermedades que sufre la humanidad, de la violencia y saña del hombre contra el prójimo, y de todos los males que afectan el planeta, el ambiente y el clima.

Dios esperaba que al enviar a su hijo a esta tierra, se levantara una iglesia poderosa que con sus enseñanzas y ejemplo, pudiera corregir y compensar el daño que Satanás le ha hecho a la tierra. O, por lo menos, minimizarlo al máximo de sus capacidades. Una iglesia que curara a los enfermos, que educara a sus miembros a proteger el ambiente, a cuidar de las plantas que dan frutos, a proteger las semillas, a evitar el daño que el enemigo le hace a la creación, y a enseñar a la gente a no enfermarse. Finalmente, a preparar a sus miembros para ser ciudadanos del nuevo reino. De manera, que mientras Jesucristo lleva a cabo su ministración en el santuario del cielo, la iglesia que lleva el nombre de Cristo, se encargaría de enderezar los entuertos que los seres humanos, guiados por la ambición de Satanás, han creado en la tierra.

Esta desviación del propósito original es lo que el último mensaje a las iglesias, trata de corregir señalando las faltas y desviaciones que cada denominación sufre, y reconociendo sus buenas obras y su dedicación y trabajo cuando lo merece.

Como esta reforma no se realiza, al paso del tiempo la iglesia de los últimos días se enferma, se queda ciega, pero no se percata de sus condiciones que la llevan a un estado de tibieza espiritual que no es ni fría ni caliente. Esta iglesia se cree rica porque sus miembros pagan buen diezmo y dan ofrendas en abundancia. Pero está ciega y desnuda. Y lo peor es que no se percata de ello. Jesucristo la llama desde la puerta, pero ésta iglesia se enajena con sus muchas actividades pro-forma y no responde al llamado que desde la iglesia de Filadelfia el Señor le hace a Laodicea. Esta iglesia está condenada al rechazo divino y será vomitada de la boca de Dios. Esa es una amenaza real si no se arrepiente. Pero la lujuria de creerse rica no le permite ver la vergüenza de su desnudez y eso agrava su situación.

Cuando una persona o una institución cree que es rica y que no tiene necesidad de ninguna cosa, se vuelve prepotente y pretenciosa y se cree autosuficiente. Cuando se trata de una iglesia, la oración de sus miembros es superflua, con muchas palabras y sin esencia de fe que la sustente. Oran para oírse ellos, poco a poco pierde los dones espirituales y su mensaje se hace monótono, fútil y estéril. Laodisea ofrece mucho pero da poco. No hay un pueblo preparándose efectivamente para realizar el último trabajo que cierra la misión evangélica en la tierra en el tiempo final.

Todos proclaman la venida del Señor, pero no hacen el trabajo para lograrlo. Las señales se están cumpliendo en el mundo, y no hay una iglesia preparada que atraiga las almas sinceras a su seno. El rebaño del Señor está esparcido y no encuentra la puerta para entrar. La puerta está en la iglesia de Filadelfia.

La curación de los enfermos en este tiempo es tan importante como en los tiempos de Cristo. Es la señal al mundo de que existe una iglesia poderosa con el nombre de cristiana. En los tiempos de Daniel, fue el espíritu de la profecía, en este tiempo es la curación de los enfermos. Ambas doctrinas se unen a la observancia de los mandamientos y de las leyes naturales de Dios para preparar a los santos que han de ser trasladados.

La tarea es ardua por demás, y la curación de los enfermos en esta etapa de la historia debe seguir el ejemplo del último milagro de curación que realizó Jesús: El del ciego de nacimiento. Este milagro contiene nuevos elementos que Jesús introduce para ejemplificar los milagros de los últimos días que la iglesia cristiana debe realizar a gente que están ciegos espiritualmente porque no han podido abrir sus ojos a la verdad, ya que no ha habido iglesia que lo haga.

Señaló Jesús que “entre tanto que el día dura”, conviene obrar las obras de quien le envió. (Juan 9: 6-11) Luego escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva y untó el lodo sobre los ojos del ciego. Luego, lo envió a lavarse al estanque de Siloe que estaba al otro extremo de la ciudad. Un gran reto para un impedido que no estaba acostumbrado a caminar por esa parte de la ciudad, habiendo agua del mismo canal, que pasaba justamente por donde el ciego caminaba todos los días. Este estanque tenía fama porque sus aguas naturales provenían de la fuente de Gijón del valle de Cedrón y se decía que eran curativas. Se usaba para los rituales de lavamientos y eso justificaba que el ciego tuviera que viajar tal distancia.

El lodo representa los elementos de la tierra con los que fue creado el cuerpo humano y del cual deben ser obtenidas tanto la medicina como el alimento. Los remedios naturales de la tierra son medicina de este tiempo. Jesús se limitó a aplicar la mezcla de los elementos de la tierra con su saliva que representa “su palabra” y esa combinación es la que prepara al enfermo o al impedido para que con su fe, pueda seguir las instrucciones y recibir la sanidad.

Esos deben ser los pasos de las curaciones milagrosas de los últimos días que le devolverán la visión de fe a los enfermos de esa última etapa. La obra de la iglesia en este tiempo, debe ser la de aplicar los remedios de la naturaleza, mezclarlos con la palabra para hacer un compuesto curativo que convenza a la gente a ejercer su fe, haciendo lo que se le sugiere si desea sanarse. El resultado estará sujeto a la fe del enfermo que lleve a cabo la encomienda. De esa manera, nadie puede adjudicarse la realización del milagro curativo porque es prerrogativa del enfermo mismo y de la voluntad divina.

Cuando entendemos este importante legado de Jesús que antecede a la resurrección de Lázaro, nos percatamos de dos cosas muy importantes: La primera es que la medicina de la naturaleza y la alimentación extremadamente sana son la medicina de este tiempo para el pueblo de Dios. La segunda: es que el sistema médico moderno constituye, en este tiempo, el árbol del conocimiento del bien y del mal. Que si comemos de ese árbol, moriremos espiritualmente, porque la medicina moderna es un engaño de Satanás que no cura ninguna enfermedad. Solo trata los síntomas y nunca descubre la verdadera causa de las enfermedades que sufre la gente. Al tratar los síntomas de una condición con drogas tóxicas que tienen poderosos efectos secundarios, se producen otras condiciones que a veces son peores que la causa principal que se pretendió tratar. El cristiano que depende de drogas, no podrá comer “del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”. (Apocalipsis 2:7). Las drogas tóxicas, las vacunas y las intervenciones quirúrgicas extirpatorias desfiguran nuestro ADN y no permiten que nuestro nuevo nombre celestial coincida con nuestro genoma y seamos identificados correctamente para salvación. (Apocalipsis 2:17) Si el ADN se altera, no seremos hallados en armonía con nuestro registro celestial. Ese es el riesgo grave que corremos cuando dañamos nuestra identidad original con la cual Dios nos identificó cuando nos formamos en el vientre de nuestra madre.

Por esa razón podemos concluir que el árbol del conocimiento del bien y del mal, está ante nosotros todo el tiempo esperando que comamos de él para muerte eterna. Los que viven en armonía con las leyes naturales y guardan los mandamientos, los preceptos y los estatutos de la ley divina, son preservados de las enfermedades y no necesitan de médico alguno.        

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