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Los Ángeles Parte II

Un Conflicto entre el Bien y el Mal

 Por Dr. Norman Gonzalez Chacón

Los ángeles de Dios tienen que enfrentar constantemente a los ángeles malignos de Satanás, que están todo el tiempo conspirando para llevar a cabo obras siniestras, eventos catastróficos, accidentes horribles, guerras entre las naciones, desastres en la naturaleza: tornados, terremotos, inundaciones, tormentas, sequías, plagas, enfermedades, epidemias y todo lo que pueden de alguna manera trastornar en la tierra para destruir y crear el caos. La intención satánica es que la gente piense que todos esos desastres vienen de Dios, al punto que se le han llamado “Acts of God”. 

Esa idea generalizada de que Dios castiga la tierra y a sus criaturas por su desobediencia, es una treta satánica para justificar todo lo malo que ocurre sobre la tierra, y achacárselo a Dios, que es quién supuestamente castiga y hace sufrir a unos, mientras premia a otros. Esa falsa doctrina es predicada en muchas iglesias, y se ha convertido en creencia general de la humanidad: “Que las plagas provienen de Dios porque están profetizadas en la Biblia”.

Es cierto, que algunos de los profetas en el pasado, advirtieron a la iglesia, y  específicamente al pueblo de Dios, que si no se arrepentía, le crearía todo tipo de plagas y calamidades,  porque es la forma en que el profeta ve lo que va a ocurrir y cómo se van a manifestar los elementos de la tierra como consecuencia de la conducta pervertida de los hombres. Esta visión equivocada de la realidad, es con el fin de achacarle a Dios todas las calamidades y desastres que sobrevienen al ser humano y a la tierra por su desobediencia; cuando en realidad, es la obra siniestra de los ángeles malignos de Satanás, creada e inducida por ellos en los seres humanos que por su conducta, se convierten en sus instrumentos para crear el caos, la destrucción, las calamidades, los desastres en la tierra y achacarlas a Dios.

Esta idea distorsionada de la realidad, se enseña y se predica en las iglesias como parte del terrorismo teológico que muchas denominaciones enseñan a sus feligreses, y que llevan gente a esas congregaciones. Personas que huyen del desastre inminente, por el temor que desarrollan cuando ven esas calamidades ocurrir, y buscan refugio en las iglesias por el interés de salvarse de ellas, y no por amor al Salvador del Mundo.

Si los ángeles de Dios nos pudieran hablar directamente, nos dirían que por más que ellos se esfuerzan en proteger a la humanidad de todos esos desastres y enfermedades, la ley de causa y efecto se hace sentir de forma natural en todos los ámbitos donde se violan las leyes naturales de Dios y se actúa en contra de la naturaleza física, biológica, cósmica, natural y de los principios de vida establecidos por Dios desde la creación. Principios y leyes que son vulnerados, ignorados, y pisoteados por la conducta humana. Como consecuencia, se produce todo tipo de enfermedades, desastres, cataclismos y accidentes sobre la tierra que son el resultado de la desobediencia en general a las leyes, preceptos y estatutos divinos. 

La ley de causa y efecto señala que todo lo que el hombre sembrare eso será lo que cosechará (Gálatas 6:7). Esa ley con la constante siembra de la mala semilla del enemigo, actúa como consecuencia natural de una conducta pervertida y contumaz que hace que lo malo parezca bueno y lo bueno parezca malo. Los seres humanos instigados por el enemigo común de Dios, han enseñado doctrinas que pervierten totalmente la verdad de la voluntad divina y la han distorsionado para que parezca ridícula y fuera de lugar en la vida desenfrenada de los hombres y mujeres que le han dado la espalda a la verdad de Dios.

Este trastoque de los valores divinos, combinado con las enseñanzas satánicas, han formado parte de las doctrinas y filosofías enseñadas en las escuelas y universidades. Es lo que ha confundido al mundo y lo tiene sufriendo todo tipo de calamidades como consecuencia de su propia conducta errática y distanciada de la verdad divina.

Todas las tendencias del ser humano que nace y crece en este siglo, trae una genética defectuosa que se ha ido degenerando con la maldad y el error como consecuencia. Toda la conducta humana ha sido modificada a las circunstancias señaladas por la maldad y el error. Corregir esas tendencias no es posible bajo las pautas de las sociedades modernas y los nuevos conceptos de vida de la educación actual que ha puesto en la mente humana la filosofía, la teología, y la psicología de este tiempo. Todo ha sido pervertido por los conceptos erróneos que Satanás y sus ángeles han ido creando y que han sido acogidos por las masas sociales como bueno, cuando es la semilla del caos y del error. Esa tendencia al mal de todas las enseñanzas humanas, le hace el trabajo más difícil y complicado a los ángeles de Dios, pues ya Sus hijos participan de todas esas aberraciones de las sociedades modernas y se envuelven en todas las actividades mundanas, estudian en las mismas escuelas, y participan de todos esos engaños que el maligno ha creado para cambiar el mundo a su conveniencia.

Esta sociedad actual, que practica “las profesiones”que el demonio ha creado y ha instituido en las escuelas y universidades del mundo, viola las leyes divinas establecidas para evitar justamente que las cosas llegaran al extremo que han llegado. Por eso existe tanta violencia y engaño en el mundo. Los ángeles de Dios han tenido que luchar contra todos los ángeles satánicos y contra los seres humanos, que por mayoría, han escogido la vida ficticia del error y la han convertido en la ley de regla y conducta humana. Cuando vemos las películas de cine, vemos las proyecciones satánicas del ideal humano inducido por la mente pervertida y muy astuta de un enemigo sagaz que influye en las mentes incautas, sus ideas falsas, revolucionarias y siniestras. 

¿Cómo podemos enderezar esa curva maléfica de la conducta general que la defiende, la enseña, la practica, y la convierte en ley para que todos se lo agradezcan? La magnificación del error es un mal generalizado que hace ver lo malo como bueno y que manipula la conducta general de las sociedades modernas hacia parámetros irreales, y teorías científicas que sólo se comprueban en base al error mismo.

Los ángeles de Dios, encargados de velar por la paz y el desarrollo correcto de la conducta humana, han visto el rechazo total de la sociedad a las leyes divinas del orden universal, que de haber sido observadas, hubieran evitado todas esas calamidades, desastres, accidentes, guerras y plagas que siguen ocurriendo y seguiremos viendo a diestra y siniestra. Como consecuencia natural de esa conducta desviada de las leyes que el Creador estableció desde el principio, solo se produce fracaso, dolor, enfermedad y la muerte que acechan a una sociedad suicida.

La conducta desviada de los seres humanos, ha llegado al extremo peligroso y fatal de intervenir en los alimentos y frutos de la tierra para acondicionarlos y ser parte del plan universal de manejo de la conducta humana para esclavizarla intelectual y físicamente. A esa nueva era de enseñanza y práctica del supuesto y anhelado “Nuevo Orden Mundial” que se está estado tratando de implantar, y que va en total controversia con los planes de Dios para una tierra nueva y perfecta, constituyen una gran mayoría de intelectuales profesionales, científicos, sociólogos, y ricos comerciantes interesados en este nuevo concepto de gobierno universal cuya meta es esclavizar voluntariamente a toda la humanidad, si Dios no interviene y lo impide a tiempo. Para eso necesita el apoyo de un pueblo que rechace naturalmente esa intención satánica y que pida voluntariamente la intervención divina y el cese de esos planes malignos.

Habrá un decreto de muerte para quienes se opongan a la implementación del nuevo orden mundial. Pero de parte de Dios existe también un decreto de muerte para los que se atrevan a tocar a uno solo de sus hijos obedientes que se opongan al nuevo régimen. Por motivos obvios, las iglesias no son el lugar más seguro para sobrevivir la crisis que se avecina. Debido a su naturaleza errática, sus dirigentes y pastores están propensos a obedecer a los hombres de gobierno antes que a Dios. Debido a esa tendencia humana de temor y debilidad, vimos durante la pandemia, muchos dirigentes religiosos ceder ante los dictados de los jefes de Estado, a la orden para vacunar a toda la población. Muchos cristianos concientes se percataron de la traición que los pastores y ministros le hicieron a sus feligreses, cuando los dirigentes religiosos se unieron al gobierno para obligar a todos, grandes y chicos, niños, adultos y viejos a recibir la inyección experimental. 

Todos los que entendieron de lo que se trataba, y decidieron no inyectarse, fueron discriminados por las iglesias, por los sacerdotes, y por pastores que les prohibieron participar del culto, si no estaban vacunados o usaban una mascarilla, entrar a las iglesias. Si la vacuna hubiera sido la marca de Apocalipsis 18:4, todas las siete denominaciones de iglesias llamadas cristianas se hubieran constituido en la gran Babilonia, en la imagen de la bestia; y los que recibieron la marca estarían perdidos eternamente. Rogamos a Dios para que eso no sea así, pues de serlo, muchos se habrían sellado para perdición eterna.

Por esa unión de las iglesias cristianas a los dictados de los gobiernos dictatoriales que violaron los derechos individuales de la gente a no recibir la marca maldita, la orden del ángel de Apocalipsis indica que los que quieran recibir el sello de Dios deben salir cuanto antes de esas iglesias. “Salid de en medio de ellas, pueblo mío”, dice Jehová: “Para que no seáis participantes de sus pecados y recibáis sus plagas”. Muchos de los que recibieron la inyección obligatoria están sufriendo de condiciones que nunca antes habían padecido. Otros, han muerto súbitamente, y a otros, les espera una muerte prematura y muchos sufrimientos y condiciones de salud que nunca hubieran sufrido si no hubieran recibido la inyección obligatoria. Cuando el texto de Apocalipsis dice que no participemos de sus pecados ni de sus plagas, parece ser que las plagas de condiciones que están presentando los que recibieron el experimento que la iglesias ayudaron a promover, se está manifestando y cobrando vidas.

Como señalé anteriormente, si esa hubiera sido la marca de la bestia de Apocalipsis 18 (Que nadie en la tierra sabe si lo fue o no, y nadie puede asegurar que no lo fue), una inmensa cantidad de cristianos, miembros de todas esas iglesias qué se unieron con el gobierno para obligar a la gente a recibirla, y cayeron víctimas de la trampa y del engaño, se sellaron para perdición por culpa de sus pastores y sacerdotes, y están recibiendo las plagas señaladas.

Muy pocos pastores, ministros o sacerdotes están preparados para defender a sus feligreses ante situaciones como la mencionada. Peor aún, desconocen las señales que pueden decidir la salvación de las almas que militan en sus congregaciones, porque desconocen el cumplimiento de las profecías que inexorablemente estamos viendo. Ellos mismos aceptaron recibir la vacuna y lo hicieron publicamente para inducir a otros que se oponían a recibirla ellos también. Este experimento universal que ha cambiado al mundo que conocíamos por otra cosa diferente, y qué además, ha cambiado la práctica de la medicina convencional en todo el mundo, no puede pasar desapercibida en la práctica religiosa de los creyentes, ni ante los ojos de Dios. Claro, estudiar las Escrituras en este tiempo, es similar al tiempo del nacimiento de Cristo. Los sabios estudiosos de Oriente, que en el tiempo de nacer el Mesías eran los únicos que conocían perfectamente las señales; al ver la aparición de la estrella, salieron para adorarle desde sus respectivos países hasta el pequeño pueblo de Belén de Judea.

Esa señal, que sólo era otra estrella más de las millares que se ven en el cielo, fue suficiente para quienes estudiaban las escrituras darse cuenta del evento que estaba ocurriendo y de su importancia. Si los tres sabios reyes que salieron del oriente en busca del Mesías nacido, hubieran sido igual a los sacerdotes de este tiempo, nunca se hubieran percatado de la gran profecía que se estaba cumpliendo en Belén y hubieran ignorado, como lo hicieron los dirigentes de las iglesias, el evento magno más importante de la historia del mundo que estaba ocurriendo, y ellos estaban entretenidos en sus negocios y no vieron, ni vivieron la gran bendición, ni tuvieron ese inmenso privilegio de ver al niño Jesús, al Salvador del mundo, en la primera etapa de su vida.

Hoy día, la iglesia cristiana se confabuló con el Herodes moderno para vacunar a todos los niños y acabar marcándolos para muerte eterna. Por eso, la profecía es clara y señala: “Maldito el hombre que confía en otro hombre” (Jeremías 17:5). Los pastores confiaron en los gobernantes y los gobiernos de los hombres traicionaron a las iglesias que no tuvieron la luz de las profecías de su tiempo. Debido a que la salvación no depende de los pastores y ministros, hombres o mujeres, sino que es individual, el llamado de Dios es a salir de esas iglesias cuanto antes, y mantenerse fuera de ese ambiente. Si su pastor apoyó de alguna manera la vacunación compulsoria que los gobiernos herodianos han dictaminado; si su pastor no se opuso o no le firmó el documento, o apoyó su decisión de no someterse a los dictadores gubernamentales que violaron los derechos constitucionales de la gente por el lucro personal, y si en su iglesia le prohibieron entrar sin haberse inyectado o a tener la prueba negativa y la máscara maldita; ni defendieron sus derechos a disentir, debes salir inmediatamente de esas iglesias corruptas como recomienda el ángel de  Apocalipsis 18:4: “Salid de en medio de ellas, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis sus plagas”.

Desde el Presidente de los Estados Unidos, los gobernadores de Puerto Rico y de muchos Estados, el Secretario y asesores de salud al igual que los directores de la Organización Mundial de la Salud que violaron derechos civiles tan importantes como la dignidad del ser humano y su derecho a no introducir un elemento extraño y experimental en su cuerpo, ni aceptar una marca que les identifique en la sociedad donde habita. Todos ellos recibirán las plagas que están señaladas para ese fin. “Dios no puede ser burlado, que todo lo que el hombre sembrare, eso es lo qué cosechará” (Gálatas 6:7). Esta sentencia se cumplirá inexorablemente en cada uno de los que conspiraron para inyectar el veneno a todos los que lo permitieron y fueron engañados. “Quién mata a un buey, es como quien mata a un hombre”. “Quién fuerza una vacuna es como quien viola una niña”. Una violación es una violación, y es denigrante, invasiva, indignante, repugnante, y quien la comete, debe recibir todo el peso de la ley debido a que se realizó con toda malicia, fuerza, y engaño. Tanto los líderes religiosos que no se opusieron, y los dirigentes y funcionarios políticos y de salubridad que lo permitieron, pagarán en su carne por el daño causado y por las consecuencias que a largo plazo han ido transformando el mundo entero y cambiando la dinámica de vida de millones de seres humanos, que directa o indirectamente, han sufrido y seguirán sufriendo los cambios que todo el planeta ha sufrido por esa causa.

No fue la pandemia que cambió el mundo. Fueron los funcionarios, religiosos, políticos del gobierno, médicos y farmacéuticas, junto a los medios de comunicación quienes tomaron las iniciativas funestas que han transformado al mundo actual. Muchos fueron inducidos por ignorancia, otros que fueron comprados con dinero; otros que vieron sus intereses en peligro y actuaron en defensa de los mismos y en perjuicio de sus semejantes. Todos tienen una excusa, pero nada de razón para que no paguen por sus decisiones erradas. En su momento, lo pagarán en carne propia, como está profetizado.

Algunos dirigentes religiosos se vendieron por no salir de su zona de comodidad, otros por conveniencia económica, y muchos por ignorancia de las profecías.  Tanto  ellos, como los políticos que le siguieron el juego a los médicos y a las grandes empresas farmacéuticas que iniciaron la ola de terror que aún permanece, sufrirán las consecuencias del engaño a medida que la gente lo descubra. A pesar de que al descubrirse el engaño, los políticos, astutamente para no incriminarse, decretaron la normalización de la pandemia mediante estadísticas inventadas para ese fin. No obstante, todos los que recibieron el experimento en sus cuerpos, sufrirán las consecuencias de alguna manera, que nadie puede predecir y que nadie podrá señalar por su causa. Por lo tanto, la vida, el sufrimiento, el acortamiento de la misma, y los efectos que muchos han de sufrir, se diluirán y se verán como la consecuencia natural de lo que cada persona sufre de acuerdo a su estado de salud y de su genética individual. A ninguna entidad de las que obligaron a tanta gente a recibir las inoculaciones funestas, se le podrá reclamar por los daños y sufrimientos que esas personas y sus familiares tendrán que soportar debido a sus efectos. Nadie aceptará la culpa, ningún médico ni funcionario político, religioso, o fabricante, aceptará la culpa y la responsabilidad del sufrimiento o de la muerte prematura de todas esas víctimas. Pero la sangre de los afectados reclamará su culpabilidad.

Mientras eso ocurre y la gente sufre, los mecanismos efectivos del miedo y del terror inducido, siguen cobrando fuerza en la sociedad y ante unos gobiernos que no hacen nada para evitarlo, un sistema médico que los apoya, y unos líderes religiosos que lo validan. La gente, presa del miedo, sigue aceptando vacuna tras vacuna, medicamento tras medicamento, creyendo que eso los salvará de la destrucción inminente y del sufrimiento inducido y proyectado.

Existe una agenda macabra para controlar la humanidad, que sigue los dictados de Satanás, que quiere adueñarse del mundo en un solo gobierno. Su propósito es sacar a Dios de la mente de todos y que no exista nadie sobre la tierra que crea en Dios. Quedará solo Satanás que se hará visible y se personalizará como dirigente del mundo, para que todos le adoren y le sirvan. Él ha estado esperando para ser el rey de este mundo sin competencia. Satanás fue el primer demócrata de la historia del universo. Levantó su rebelión y convenció a una tercera parte de los ángeles del cielo con la filosofía demócrata que sacaba a Dios del control y le daba el poder a los pueblos y naciones. Según su filosofía, los pueblos por votación mayoritaria escojerán sus dirigentes y legisladores que crearán sus propias leyes y acuerdos. Vemos en su creatividad, un gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo. Esa es la base de las democracias y por eso a Satanás se le llamó demo-nio. La palabra Democracia esta formada de: “Demos= pueblo o gente y Krátos= gobierno, poder y autoridad”. La idea original de que el mundo fuera manejado por las decisiones de la gente mediante sus representantes elegidos por el voto de la mayoría, ha sido una astuta treta para sacar a Dios del gobierno universal, y Satanás representar la voluntad de la gente. Al oído, y en teoría, se ve muy justo y razonable, pero en la práctica, ha sido un gran fracaso porque no siempre las mayorías han tenido la razón, y en base a la filosofía de la democracia se han cometido muchas injusticias sociales y se han promulgado leyes que degradan la moral y crean nuevas y muy subjetivas leyes que liberan la conducta humana y producen corrupción y violencia. 

A simple vista y en primera instancia, suena bien y es muy convincente. A todos nos gustaría que se hicieran las leyes a nuestro gusto y conveniencia. La idea suena bien al oído y por eso convenció a millares de ángeles que la creyeron y se unieron a la rebelión del demo-nio. Por eso, ha convencido a tantos hombres inteligentes, que a través del tiempo, han luchado para implantar la democracia en los distintos países del mundo. La democracia pasó a ser el ideal de gobierno que sustituía a las monarquías reinantes de reyes déspotas y crueles dictadores que gobernaron el mundo en las distintas épocas como tiranos que sólo buscan el poder y las riquezas, y despojan a los pueblos de todo lo que la gente gana con su trabajo. La democracia se ha impuesto como un mejor estilo de gobierno inicialmente, pero con el tiempo se convierte en un instrumento de opresión y de recolección de impuestos exhorbitantes para satisfacer la corrupción de sus gobernantes, al igual que lo fueron los crueles reyes o dictadores tiranos. 

Pero detrás de la demo-cracia está un demo-nio que ha sido el padre de la corrupción, del engaño, y de la política demagógica que ofrece una cosa y otorga otra muy diferente. Se trata del arte de hacer política, que se ha convertido en una ciencia que se enseña en las universidades, y se trata de la organización que maneja los asuntos, las leyes, las finanzas y las decisiones que se toman en concenso para manejar los asuntos que afectan a la gente y a los pueblos, para mantener el control de los gobiernos y establecer las leyes que lo rigen. Se estudia como marco de referencia para preparar a los futuros dirigentes, representantes y gobernantes de la tierra. Su fundador fue el demo-nio y por eso se le llama demo-cracia. Aunque fue creada antes de la fundación de este mundo, se desarrolló como ciencia en Grecia cuando Aristóteles escribió y definió sus parámetros como un mecanismo o forma de mantener a la sociedad bajo control, estableciendo reglas, órdenes, estatutos, principios y leyes que castiguen a quienes violen las reglas que se aprueban por legislación política mayoritaria.

Satanás ha logrado que la política demo-crática se convierta en el estilo de gobierno ideal que las sociedades modernas escogen para regirse por el voto mayoritario de sus ciudadanos. Esa fue la propuesta original de Satanás en el cielo contra la teocracia divina existente, y ha prevalecido  en el mundo como la mejor opción de gobierno de los pueblos, por los pueblos, y para los pueblos en general, a falta del verdadero gobierno perfecto de Dios.

Pero la democracia tiene un grave defecto que se oculta detrás del ideal socio-político: es que la democracia es buena en la medida en que refleja el carácter de sus proponentes, pero puede ser muy mala, cuando sus proponentes llevan intenciones malignas personales, agendas escondidas, intereses creados, deseos de ganancias económicas, fama, dinero y otras agendas individuales o colectivas cuando se organizan en partidos políticos para cobrar fuerza que se maneja en las democracias para aprovecharse sus dirigentes del pueblo y de la gente que lo compone. Los obligan a pagar contribuciones para sostener a toda la burocracia que el mismo gobierno decida emplear para sus funciones. En resumen, son los obreros que trabajan y aportan sus contribuciones al gobierno y éste decide lo que hace con el dinero del fisco.

Se trata de una estrategia política para extraer del pueblo obrero que trabaja, todo lo más que se puede para engrosar las arcas del gobierno, a fin de que sobren suficientes fondos para los políticos derrochar y enriquecerse. Por eso se ha visto que los gobiernos democráticos abruman a los pueblos que lo componen con arbitrios y contribuciones excesivas. Los obreros que trabajan, aportan para sostener a los políticos y convertirlos en ricos. Los ricos tienen privilegios que los que trabajan no pueden tener, y es por eso que las democracias son constantemente amenazadas y sus dirigentes rechazados por el voto del pueblo, cuando éste es oprimido y abrumado por los impuestos; ese pueblo no recibe los servicios que el gobierno promete y nunca cumple. Esa es la actuación típica de los gobernantes y legisladores de las democracias y por eso aparecen candidatos que ganan el voto popular y luego se convierten en tiranos dictadores.

El gobierno de la democracia falla en la medida en que sus políticos fallen en cumplir sus compromisos y promesas de campaña para ser elegidos. Es un gobierno provisional que Satanás ha permitido que sea la mejor opción en lo que él termina su trabajo de sacar a Dios de las agencias públicas y privadas, de las iglesias, y de la mente de la gente, a fin de no tener ni un obstáculo en imponer e implantar su gobierno personal que siempre ha tenido en mente y proclamarse rey de esta tierra.

Un gobierno exitoso se inició en los Estados Unidos en sus comienzos; un gobierno democrático y republicano que se fue corrompiendo en la medida que se fue sacando la fase republicana y asentando la democracia. Es que en la medida y proporción que se saca a Dios de la administración, de la educación, y de la justicia, así en esa misma medida y proporción, se aleja la paz y la seguridad de sus componentes. Así se apartan los pueblos y las gentes del éxito y de la prosperidad verdadera cuando todas las riquezas que se obtienen para el disfrute de todos los que trabajan por igual, van a parar a mano de políticos corruptos.

En la medida en que las pretensiones humanas han ido aumentando, se ha ido eliminando el concepto divino de la sociedad, y en esa misma proporción, aumenta la corrupción, la violencia, el engaño y la lujuria que descomponen a cualquier sociedad en poco tiempo. Cuando los hombres le quitan el control de las decisiones a Dios, como ha ocurrido en las escuelas, en la judicatura, en los gobiernos, y en los hospitales; el caos, la violencia y la corrupción se apoderan de la sociedad, y el único refugio es: “sálvese quien pueda”. A ese nivel llega toda nación cuando se le da el control del gobierno a los demó-cratas y se saca a Dios de la administración de la justicia.

A ese nivel han llegado las naciones del mundo porque no hay ni una, que le de el lugar a Dios que Dios se merece. Por esa razón, todo el planeta está en un deterioro extremo, visible en todas las sociedades, incluyendo la religión que ha permitido que los políticos dominen sobre la voluntad divina expresada en las leyes de Dios y no en las leyes de hombres, que han sido respaldados por los dirigentes de las iglesias en una política oscura e incomprensible. Si la Iglesia se hubiera expresado unánimente, si se hubiera hecho presente en la dinámica social, defendiendo firmemente los postulados divinos y rechazando las filosofías humanas que se enseñan en las escuelas y universidades a sus estudiantes y si hubieran defendido los fundamentos divinos de la familia, de la de los diez mandamientos de la ley de Dios, y de todos los estatutos y preceptos que Dios comunicó al hombre para preservar la paz, la salud, la vida y la familia, ni una sola de las calamidades sociales, ni de las enfermedades que conocemos, existiría en las sociedades protegidas por los ángeles de Dios que se encargan de cuidar la vida de sus hijos y la de los hijos de los hijos, hasta la cuarta generación. “Dejáronme a mi; dice Dios: fuente de aguas vivas, para cavar para sí, cisternas que no retienen aguas”. Los pastores y dirigentes religiosos que debieron haber defendido hasta la muerte los postulados cristianos ante la liberación demócrata de las leyes morales de vida, del aborto, del género, de la lealtad al Dios del Cielo, y de  otros asuntos de leyes que se han menospreciado para rebajar la conducta humana, han permitido que la corrupción y la violencia aumenten en la sociedad sin que las leyes puedan detenerlas.

Se escogieron ellos mismos, guiados por sus propios intereses y dirigieron la iglesia por caminos equivocados. Creyeron que la iglesia era su negocio personal, su finca privada, y se aliaron con los gobiernos para recibir la ayuda económica destinada a corporaciones sin fines de lucro, y aceptaron otras ayudas económicas, que convirtieron las iglesias en negocios sin fines de lucro, pero productivas en gran medida para los pastores. No tienen que pagar impuestos por ello, y en cambio, reciben grandes compensaciones. Pastores que no fueron escogidos por Dios, dirigen los grandes movimientos que se dicen cristianos en contra de los principios de vida que el Maestro Jesus enseñó a sus discípulos.

En este siglo, las iglesias envían a sus hijos a las universidades, y éstas se encargan de prepararlos para que se burlen de los postulados tradicionales de la Iglesia mediante filosofías humanistas que rechazan la divinidad suprema, que ponen en duda la existencia de Dios, de una promesa divina de paz, y de un salvador que está presto a venir por segunda vez. El primer paso fue sacar a Dios de las escuelas, y luego sacaron la Biblia de los tribunales de justicia, de los corazones fieles, de toda actividad educativa y comercial, y hasta de ciertas celebraciones religiosas que han convertido a fiestas paganas. Cada año que pasa vemos cómo los activistas que se oponen a que se ore en las escuelas y que se hable de Dios, ganan terreno en educar a los niños en las nuevas enseñanzas sobre identidad de género que ellos inventaron en contra de las enseñanzas bíblicas sobre la integridad de la familia, formada por un hombre y una mujer y sus hijos. Esta tendencia ya es respaldada por varias denominaciones religiosas, que endosan la conducta homosexual y han ido cambiando sus dogmas originales. Se han aliado con el enemigo de Dios, traicionando así la fe y la enseñanza tradicional por el solo hecho de ganar adeptos y ser aceptados en la sociedad.

Es conveniente señalar que en la medida que el ser humano saca a Dios de su vida, entra Satanás a poseerla. Las enseñanzas anticristianas de las escuelas y universidades desestabilizan la fe cristiana y menosprecian las leyes y recomendaciones divinas. Además, siembran en la mente de los estudiantes la idea de la inexistencia de Dios. Ponen en duda las escrituras sagradas y las limitan a unos libros viejos que no tienen mucho valor moderno. La negación es tan insistente en todas las disciplinas, que muchos estudiantes no se atreven a decir que ellos y sus padres son cristianos o creyentes en el evangelio de Cristo, y poco a poco su fe en Dios se va debilitando según avanzan en sus estudios. Cuando salen, es poca su fe en Dios, o ninguna.

Filosofía anti-creacionista

Todas las enseñanzas universitarias contienen ideas absolutistas que penetran en la mente de los estudiantes, siembran las dudas en las mentes cristianas y establecen puentes sólidos en la mente de los no cristianos. Las ciencias naturales han sido desnaturalizadas de sus parámetros originales. La botánica y la zoología se analizan para introducir químicas experimentales basadas en las sintetización de procesos antinaturales y la formulación de mezclas tóxicas en contra de la naturaleza creada. La botánica original ha sido invalidada totalmente por la manipulación genética y el intercambio de cromosomas de diferentes especies entre sí es lo que prevalece en la mayoría de los procesos investigativos. No queda nada en su estado original como Dios lo creó en el principio y por eso existen tantas enfermedades del sistema digestivo y de la sangre. Por esa razón, los virus y bacterias se vuelven más peligrosos en el organismo de quienes utilizan medicación para sus diferentes condiciones de salud. Es que el cuerpo humano sufre los cambios que se le han hecho a los alimentos y en la mayoría de los casos, no asimila adecuadamente aquellos frutos y vegetales que han sido hibridados, injertados o manipulados genéticamente. Nuestro sistema fue diseñado compatible con los alimentos tal cómo Dios los creó originalmente sobre la tierra. Aunque a la vista parezcan iguales, o hasta de mejor apariencia externa, las alteraciones y modificaciones genéticas que han sufrido esos frutos y vegetales, no son reconocidas por nuestro sistema inmunológico como alimento nutriente. En la mayoría de los casos, es rechazado para llevar a cabo funciones vitales. Si por necesidad biológica vital, el organismo utiliza y echa mano de esos nutrientes alterados y los admite y los procesa, el resultado es detrimental para energizar y vitalizar órganos y sistemas que se van a ir afectando hasta enfermarse seriamente. Un ejemplo de estos procesos lo podemos comprobar en diferentes enfermedades que han surgido y que no tienen explicación alguna para la ciencia que desconoce la diferencia que existe entre un alimento genuinamente creado por Dios en su estado natural y uno modificado o transgénico. Por eso vemos la falta de hueso sólido en personas que han tomado leche de vacas toda la vida y sufren de osteoporosis. Así también podemos observar cómo tantas personas sufren de diversas infecciones a pesar de la vitamina C que consumen: Es que tanto la vitamina C que se vende comercialmente como la vitamina C de los frutos y vegetales que han sido modificados genéticamente, no funciona como la verdadera vitamina C que Dios creó en la naturaleza. La verdadera es un ascorbato natural alcalino, y la que proviene de frutas y vegetales modificados o alterados genéticamente, es un ácido ascórbico irritante y dañino a las células que la necesitan. No sólo acidifican el sistema que las recibe, lo inflaman y lo irritan, impidiendo la mitosis natural y produciendo una mitosis imperfecta. Nuestro organismo no fue creado para ese tipo de combustible, y al igual como ocurre con un motor de gasolina si usted le echa combustible diesel o gas crudo, arruinará todo el sistema y se echará a perder el motor de su auto. Así de similar podemos señalar, que ocurre en el cuerpo humano cuando lo alimentamos con frutos híbridos o manipulados genéticamente (transgénicos). Si usted consulta a un científico, nutricionista, o profesional de la salud, estos le dirán que tomar vitamina C o ácido ascórbico es la misma cosa para nuestro organismo, porque desconocen la diferencia y el origen de las enfermedades. Ese mismo médico, o profesional de la salud, le dirá que la ciencia desconoce el origen y causa de la mayoría de las enfermedades que sufre la gente. Por lo tanto, si desconocen su origen: ¿Cómo se atreven a tratarlas?, ¿Cómo pueden atacar a un enemigo que desconocen totalmente?, ¿Cómo pueden aseverar que la vitamina C de fuentes naturales no modificadas y el ácido ascórbico es lo mismo?, ¿Cómo pueden violar las leyes naturales sin afectar la vida y la salud de la gente?, ¿Por eso será que muere tanta gente en los hospitales? Tanta investigación que hacen, y a estas alturas no han podido descubrir la causa de la mayoría de las enfermedades y producir medicinas que las curen.

Definitivamente algo anda muy mal en la práctica de la medicina moderna. Saben mucho de la terminología, conocen e identifican por nombres cada condición y síntoma, cada órgano y sus funciones, conocen cada uno de los componentes químicos del tejido y de la sangre, de los componentes orgánicos del cerebro y del corazón y no han podido crear medicinas que lo curen. Eso es increíble y sospechoso. Cuando aplican el supuesto medicamento, que saben que no cura la condición, tiene más efectos secundarios que el bien que pretende hacer, y produce otras condiciones que al sumarse, son peores que la que pretenden tratar inicialmente. Aparte, de que aseguran y garantizan que no cura la enfermedad.

Ante esa realidad que es altamente preocupante cuando nos percatamos de su impotencia para curar las enfermedades que sufre la gente, nos preguntamos: ¿Para qué la gente va al médico?, ¿Para que por los síntomas, le  identifiquen la condición?, ¿Para que le recete una droga que no lo va a curar?, ¿Para qué sirve ese esfuerzo, ese ejercicio y ese riesgo?, ¿No se ha preguntado usted qué hay detrás de una ciencia que no produce resultados curativos?, ¿Estarán usando los enfermos para financiar una industria que se aprovecha de la ignorancia de la gente para vender inservibles?, ¿Los estarán usando de ratas de laboratorio?

La sospecha de un gran fraude universal aumenta a medida que analizamos el asunto de la salud desde la perspectiva de la medicina natural que cura económicamente todas esas enfermedades que la gente sufre y que la medicina convencional no cura; así lo acepta como un hecho. Porque los médicos, ante la imposibilidad de curar una enfermedad con las drogas químicas, no optan por usar las medicinas naturales, es obvio, primeramente, que no es un buen negocio. Los médicos reciben muy buenas compensaciones de las grandes empresas farmacéuticas y cuando recomiendan remedios naturales simples, violan los cánones de su mal llamada ética. Otra desventaja para ellos es que el paciente aprende a curarse sin depender del médico y deja de ir a la consulta. Eso les reduce los clientes y por consiguiente, los ingresos. Por esas y otras razones,  a  muchos médicos no les interesa practicar medicina natural tradicional. Algunos combinan uno que otro producto natural con las drogas químicas. A eso le llaman medicina alternativa. 

La sospecha general de un gran fraude universal para mantener a la población mundial atemorizada por las enfermedades y pandemias asistiendo constantemente a las oficinas médicas y hospitales para asegurarse de su salud, vacunarse constantemente y tomar toda clase de medicamentos. De esta manera la población mundial se reducirá a una dependencia absoluta a drogas químicas que los convertirá en adictos que necesitan medicarse constantemente para poder funcionar y sobrevivir. Esto, sumado al terror de sucumbir a la gran cantidad de enfermedades virales que seguirán propagando por encargo, laboratorios inescrupulosos que se han dedicado a producir armas biológicas como lo son el virus VIH, el virus Covid, el Micoplasma, y otros que ya están registrados y patentados como propiedad de sus fabricantes, y clasificados como armas biológicas. Estas armas químicas, que han sido creadas para reducir la fuerza militar de los ejércitos enemigos, están siendo probadas con gente inocente que vive ajena a las maquinaciones circunstanciales de los políticos que las promueven y ordenan su fabricación y su experimentación en países donde sus gobernantes prestan su apoyo y reciben grandes sumas de dinero para llevar a cabo las pruebas necesarias para perfeccionar y desarrollar esas armas químicas biológicas. Por esa razón, cuanto más contagioso y rápido sea un virus en propagarse, mucho más apreciado es para sus fabricantes, porque la rápida propagación y el daño inmediato que produzca, es la señal de su efectividad en términos militares y bélicos.

Todos esos ensayos químico-biológicos están siendo probados en poblaciones aisladas, pero eventualmente se propagan al mundo como consecuencia de la gente que viaja de un lugar a otro del mundo constantemente, y que llevan o cargan el virus de un país a otro y lo hacen universal.

Posibles soluciones

Una posible solución, para usted no sufrir las consecuencias más agresivas de cada uno de esos productos biológicos creados en el laboratorio, es adoptar una dieta vegana que asegure el funcionamiento de su sistema inmunológico a la máxima capacidad. Sabemos que el transporte más rápido y seguro para la propagación de un virus son los animales. Tan pronto llega a los animales, estos lo transmiten a los humanos. Por eso tenemos varios virus: porcino, aviar, de mono, canino, gatuno, y otros. Se trata de medios vivos de mantener el virus activo y saludable, tanto en los animales que lo transportan como en el alimento de los seres humanos que eventualmente consumirán la carne de los animales de mayor preferencia en el mundo: pollos, huevos, peces, cerdos, pavos, etc. Todo animal que se mata para comer, carga proteínas en su cuerpo que son tóxicas y nocivas para los seres humanos y se convierten en transportes de bacterias, de viruses, de microbios y otras sustancias que afectan el funcionamiento de órganos y sistemas, como lo son la sangre y la grasa que reciben ese tipo de proteínas.

Experiencia propia

Cuando descubrimos a través de la Biblia que Dios no nos había dado originalmente los animales para consumo y alimento humano, los eliminamos de nuestra dieta. De inmediato, pudimos comprobar el cambio que se produce en la salud y en el rendimiento de la energía física y mental. Así comenzamos nuestro trabajo de educar a la gente en los mejores hábitos de alimentación a base de frutas y vegetales. Es conveniente señalar que la referencia al ayuno aparece 41 veces en el Antiguo Testamento y 27 veces en el nuevo Testamento. Un total de 68 veces en ambos. 

Una de las historias más fascinantes de la Biblia está en el libro de Daniel. Éste y sus hermanos, hijos de Judá: Ananías, Misael y Azarías, fueron escogidos por Nabucodonosor, rey de Babilonia, para educarlos en asuntos de gobierno y de relaciones públicas, representando al pueblo israelita ante la corte real. A estos futuros ayudantes y asesores del rey, se les asignaron profesores de lo mejor de Babilonia para que les enseñaran el idioma caldeo y fueran instruidos en las ciencias de su tiempo. Se les asignó la misma comida de la dieta del rey y se le concedieron otros privilegios como vivir en el palacio y estudiar las ciencias de su tiempo por espacio de 3 años. Estos cuatro jóvenes habían sido criados e instruidos desde niños en sus prácticas sanas de vida y de alimentación del pueblo hebreo qué se regía por las escrituras sagradas. Por lo tanto, Daniel y sus amigos propusieron en su corazón, no contaminarse con la comida del rey, ni con el vino que los babilonios bebían. Pidió, por lo tanto Daniel, al Príncipe de los Eunucos que estaba a su cargo, que le dieran a ellos cuatro, legumbres y agua, rechazando así, los manjares del palacio. Daniel y sus compañeros le habían agradado mucho al encargado de sus estudios y necesidades, por lo que éste accedió a probar por 10 días con legumbres y agua que era su alimentación acostumbrada. El principal a su cargo estuvo de acuerdo con una condición: Si después de diez (10) días se veían bien de peso y de rostro, aceptaría seguirles su dieta acostumbrada; de lo contrario, tendrían que comer la comida que el rey había designado. 

Demás, está señalar el resultado, al cabo de los diez días se veían de mejor semblante y más nutridos que los otros jóvenes que comían de la comida del rey. De esa manera, el príncipe de los vasallos del rey se llevaba la comida asignada a ellos para su casa y le traía las legumbres para ellos comer. Pasado los tres años de preparación, fueron traídos todos ante la presencia del rey que los interrogó en toda ciencia y asuntos de gobierno; ¿el resultado?, salieron diez (10) veces más inteligentes y sabios que todos los científicos, magos y profesores de su reino. La alimentación natural de Daniel y sus hermanos hebreos, les ayudó a salir más sabios e inteligentes que todos los sabios magos y astrólogos de Babilonia en su tiempo.

La alimentación natural de estos jóvenes hebreos es un ejemplo para que todos los que dudan de la relación de la alimentación con el estado físico y mental de la gente hagan la prueba de diez días de Daniel y sus compañeros y sientan en sus mentes y en sus cuerpos la diferencia. Sólo verduras, legumbres y agua como bebida y se produce un cambio tan notable, que muchos que han sufrido condiciones de salud por mucho tiempo no pueden creer el cambio que se opera en el organismo al aplicar el ayuno de Daniel de frutas, vegetales y legumbres. En otros diez días más se amplía el bienestar obtenido, y en otros diez días se completa un mes de cambios que nos comprobarán que en poco tiempo las enfermedades crónicas que la medicina moderna de drogas tóxicas clasifica como incurables, pueden mejorar grandemente o curar sin ningún tipo de medicamento. Sólo cambiando el tipo de alimentación que la persona acostumbraba consumir, por la dieta sencilla que Daniel y sus compañeros aceptaron para ellos; que no es otra, que la que Dios, desde el principio, le recomendó a los primeros seres que creó en el Edén (Génesis 1:29). Está claro, que esa dieta no es del agrado de aquellos que han hecho de la comida complicada y condimentada su principal razón de vida, o de los muchos que viven para comer en vez de comer para vivir. Esos están sentenciados a sufrir todo tipo de enfermedades mucho más temprano en la vida que los temperantes que se cuidan alimentándose lo más natural posible. La diferencia, según estudios realizados por la Escuela de Medicina de Loma Linda, en California, y por la Universidad Del Sur de California, estos últimos dirigidos por el doctor en gerontología Valter Longo, han demostrado que las personas que llevan dietas vegetarianas pueden vivir un promedio mayor de 7 a 10 años sin enfermedades, sin achaques, ni problemas mayores de salud.

Una dieta vegetariana es específicamente un ayuno como el de Daniel. El estudio se llevó a cabo con gente que no comía ciertas carnes, pero utilizaban ciertos productos de origen animal como pescado, atún, leche, queso y huevos. Aún esos que no se pueden llamar vegetarianos absolutos, obtuvieron buenos resultados, añadiendo años de vida útil y libres de la mayoría de las enfermedades comunes crónicas que sufre la gente en esta sociedad: diabetes, hipertensión, artritis y otras condiciones autoinmunes, Parkinson, Alzheimer, y cáncer entre otras. Mencionamos sólo las principales o más comunes que sufre la gente de este siglo, pero son muchos los males que se adjuntan y complican el cuadro clínico de millones de personas en el mundo, que desconocen que sus enfermedades y sufrimientos, son el resultado del plato que desayunan, almuerzan y cenan a diario. 

El ayuno sustentado que creamos para los que no pueden ayunar, porque son dependientes o adictos a la comida, les puede ser muy útil en lo que se acostumbran y realizan el cambio saludable. El ayuno sustentado elimina todos aquellos componentes de la dieta común que son altos en proteínas animales y vegetales, pero les permite comer tres veces al día, parecido a lo que acostumbraban por años. Después de un tiempo en el ayuno sustentado que se compone de alimentos vegetales sencillos, pero preparados de forma sabrosa y nutritiva, la gente se distancia de los hábitos que adquirieron y que los llevaron a enfermarse, o al sobrepeso insalubre. Cuando se percatan de que pueden ayunar de esa manera, y experimentan los cambios positivos en su salud, lo hacen convencidos de los beneficios obtenidos.

En esa etapa, ya la persona ha superado la primera crisis de adicción a la comida insalubre, se han desaparecido la mayoría de las enfermedades que sufrieron, y disfrutan de la vida como nunca antes. No hay mayor satisfacción para el ser humano que estuvo sufriendo una o varias enfermedades, que sentirse bien y librarse de ellas. La experiencia de la mayoría de nuestros pacientes cuando llegan a esa etapa, es que ven el cielo más azul que antes, escuchan con mas deleite su música favorita, sienten una alegría constante en el corazón todo el tiempo, duermen plácidamente, disfrutan los elementos de la naturaleza y saborean los nuevos manjares naturales de su nueva dieta.  Ahora, el trabajo que antes les agobiaba lo realizan con un placer diferente. O sea, que ven el mundo y todo lo que los rodea con una visión diferente y una perspectiva halagüeña.

La cantidad de personas curadas totalmente de enfermedades de todo tipo, nos hace reflexionar sobre el fracaso de la medicina convencional moderna, que con tantos adelantos científicos y estudios que se realizan, aún no puede curar ni una sola de las enfermedades mencionadas que sufre la gente. Esta incapacidad para curar, es una vergüenza social que tratan de invisibilizarla, resaltando el supuesto valor de las cirugías y trasplantes de órganos, que son, o deben ser el último recurso a recurrir, si no se han hecho antes los cambios en la alimentación que estamos señalando; que restablecen los órganos afectados por el descuido en el estilo de vida y de alimentación. Esas cirugías, que la priorizan como una mecánica salvadora, en realidad, y desde el punto de vista de la medicina natural, la mayoría de estas intervenciones son innecesarias porque los enfermos curan cuando se aplican los remedios naturales sencillos, y no necesitan cirugías mutilantes ni transplantes. No creo que exista un médico que desconozca esta alternativa, ya que los mismos enfermos, cuando se curan con medicina natural, regresan al médico que los trataba para que éste les confirme que están curados y que no necesitan ni drogas ni intervenciones quirúrgicas. Cuando le realizan los nuevos estudios y laboratorios, se percatan de la realidad y del milagro que se ha efectuado sin drogas y sin cirugías, y el paciente curado les indica lo que hicieron y están haciendo para lograrlo. Algunos médicos los felicitan y otros los menosprecian y los maltratan de palabra, porque les incomoda en gran manera que el paciente pudo más que el médico y sus drogas. Pero ese médico pudo comprobar que se efectuó un proceso curativo y que el enfermo está totalmente curado y no necesita ni médico ni medicinas. ¿Por qué algunos médicos reaccionan de esa manera? Porque se sienten frustrados cuando saben que su medicina no cura a la gente y que existen alternativas que pueden hacer milagros modernos y curar todo tipo de enfermedades, a diferencia de otros, que felicitan al paciente, y lo animan a seguir con el cambio, hay muchos que tratan de atemorizarlos, porque según ellos, esas dietas que hace la gente que les permiten curarse no pueden seguirse por mucho tiempo, porque los enferma y desnutre. Siguiendo la lógica natural, si los curó de sus enfermedades, ¿Cómo los va a enfermar y a desnutrir? Ellos no tienen contestación ni explicación posible a la interrogante, pero su ignorancia a los procesos naturales del cuerpo humano, los perturba y los lleva a pensar y a hablar erráticamente, sin sentido. 

Pero el paciente curado que tanto sufrió con la enfermedad y con los médicos, no es tonto, y entiende que el milagro efectuado le costó trabajo y sacrificio de muchos placeres que antes se daba comiendo, y que resultaron dañinos a su salud. Ahora sintiéndose libre de esas enfermedades limitantes y peligrosas, se sienten como presos liberados de la cárcel. 

La alegría y el gozo de la salud, surgen espontáneos de un cuerpo que ha sanado de sus enfermedades. Los ángeles de Dios están ansiosos de que todo esto acabe pronto, y se mueven sin cesar, cuidando de los señalados para salvarse y que éstos encuentren el camino libre para lograrlo. En esta etapa de la historia, no habrá mártires que sean inmolados en nombre de la verdad, porque la verdad misma relucirá a través de los medios y establecerá la diferencia.

El enemigo ha llegado a un nivel de maldad, violencia y engaño, que es intolerable a los ojos de Dios, y que muy pronto Dios recogerá a su pueblo y lo trasladará de esta tierra para que Satanás termine su obra de maldad con los suyos. ¡Ay de los moradores de la tierra que no hayan sido señalados para salvarse! Quedarán con Satanás y sus ángeles malignos en este mundo, participando de la violencia y de las enfermedades más terribles por los próximos mil años. La tierra será un caos de todo lo que los hombres y Satanás han sembrado en ella. Serán víctimas de sus propios actos delictivos, de todo lo que han sembrado, adulterado, hibridado y desnaturalizado sobre la tierra. Les harán creer a sus hijos que ha sido Dios el causante de todas sus calamidades. Estarán unos esclavos de otros, como ocurrió en Egipto con los israelitas, que estuvieron cuatrocientos años bajo el yugo de los faraones. Esta vez son mil años en que se producirán doce generaciones que sufrirán la esclavitud de los magnates que estarán dirigiendo el nuevo orden mundial, la globalización del comercio, de la banca, de la industria, de la moneda, y de todo lo que desde hace años, los grandes empresarios y magnates de la tierra están proponiendo establecer en el mundo con un solo gobierno y un solo gobernante: Satanás en persona se hará visible para cumplir sus planes malévolos que lo llevaron a rebelarse contra Dios en el Cielo. Gobernar, reinar, dirigir y someter a todos los habitantes de la Tierra, a su proletariado, como siempre deseó, Satanás será el rey de esta Tierra y todos le rendirán culto y pleitesía. Por mil años que durará su reinado, doce generaciones que sufrirán su gobierno.

Mientras eso ocurre en la Tierra, el pueblo de Dios estará en el cielo de Dios disfrutando de la compañía de Jesús, del Espíritu Santo y de todos sus ángeles, y de los salvados de todas las épocas desde la creación. Disfrutarán de todo lo perfecto y maravilloso que Dios prepara para sus hijos y para los hijos de sus hijos vivos que han sido salvos y trasladados, resucitados los que habían muerto y transformados todos. La Paz de Dios estará en cada corazón y el gozo perfecto que crea alegría santa en la vida de cada uno de los que creyó en la palabra de salvación y obtuvo el boleto para el viaje al espacio donde nos encontró el Señor en en el camino y nos escoltó hasta su reino. No habrá mas dolor, ni una lágrima, ni un detalle, que Dios no haya previsto para la felicidad de su pueblo.

Volviendo la mirada a la Tierra, cada día de los mil años se volverá más estéril, y apenas producirá para alimentar a los ricos y a los esclavos que tendrán que comer los alimentos que ellos mismos adulteraron. Es como castigarse a sí mismos y poco a poco desfallecer por la falta de vitalidad que las plantas y los productos de la tierra adulterados van perdiendo generación tras generación. El enemigo que sembró la mala semilla ya no tiene poder para restaurar la creación para suplirle alimento a todo el mundo. Muchos enfermarán y sufrirán hambre porque el alimento bueno escaseará cada año. Además, los elementos básicos, el agua y los minerales de la tierra se irán extinguiendo, como ya podemos observar en la naturaleza, que cada año es menos productiva a causa de la mano del hombre que la ha adulterado mediante sus métodos de hibridación, manipulación genética y fertilización química. Con todos los grandes laboratorios y farmacéuticas a su disposición, Satanás no podrá reparar el daño que él y los hombres a su mando, han ido haciéndole a los frutos de la tierra. Como en el pasado, se tendrán que comer todas las bestias de la tierra, todos los animales domésticos, y al final, se comerán a los niños que nazcan, para no morir de hambre. Terminando los mil años, estarán hambrientos y sin alimento. Esto ya ocurrió anteriormente, cuando Satanás y sus ángeles fueron echados del cielo al abismo y asentaron en cada uno de los planetas de nuestro Sistema Solar, dejándolos arrasados y estériles a su paso. Así estará la Tierra, perdiendo la vitalidad y aumentando los desiertos cumplidos los mil años del reinado de Satanás. 

Es entonces cuando Jesús vuelve con la Santa Ciudad y los redimidos y la coloca en el Monte de los Olivos, que será allanado para formar una planicie enorme donde se asentará la Nueva Jerusalén que el profeta describe en Apocalipsis con sus medidas exactas. Una vez más, el ambicioso e incansable Satanás tratará de atacar y apoderarse de la santa ciudad que tiene abundancia de árboles y alimentos, para poseerla. Para esa hazaña, reunirá todos los ejércitos de la Tierra para atacar la gran ciudad. Esa será su gran batalla y la perderá ante los ejércitos del Dios vivo. También será su destrucción final, pues no podrá presentar un ejército más poderoso que el que Jesús tendrá custodiando la gran ciudad de oro. Los ángeles de Dios con su poder y disposición, destruirán finalmente a Satanás y a todos sus ángeles malignos, así como a la gente que les sirvieron como colaboradores. En su gobierno, todos serán destruidos y no quedara de ellos, ni raíz ni rama. La Tierra arderá como estopa a todo alrededor de la Nueva Jerusalén, y los elementos de la Tierra, ardiendo en fuego serán derretidos y desechos. El planeta se volverá a hacer de nuevo con toda la sabiduría divina mucho más allá de la tecnología que el hombre ha adquirido mediante inspiración divina en cualquier momento de la historia de este mundo durante estos seis mil años. El planeta Tierra será renovado a una perfección mayor y con nuevos elementos que ojo humano no ha visto, que lo que Dios creó en un principio para Adán y Eva. Ellos estarán ahí y testificarán de la gran diferencia con la que Dios premiará a sus hijos y les dará el planeta más bello y fructífero de todo el universo. Así son las cosas que Dios tiene preparadas para los que perseveren y venzan las tentaciones vanas que Satanás le pone a los santos hijos de Dios que tratan de serles fieles.

Para esa etapa, el pecado, la tentación, la maldad, y el engaño, que prevalecieron en la Tierra, desaparecerán para siempre y viviremos felices eternamente con Jesucristo, Rey y Señor de toda la creación. No sembraremos para que otro coseche; la ley de siembra y cosecha será vigente junto a los diez mandamientos originales que estarán en vigor, sin que a nadie se le ocurra violarlos. No habrán casas para alquilar, porque cada salvo tendrá su hogar propio, su finca personal y familiar, como la ha soñado tener en esta Tierra.

Los mil años que pasaremos en las Santa Ciudad estaremos en apartamentos de lujo, con paredes de oro y piedras preciosas, esperando que Jesús termine el juicio de los impíos y de Satanás, que arderán en el fuego, que purificará la Tierra, que será hecha nueva. Cuando esto ocurra, los ángeles establecerán un perímetro alrededor de la ciudad. que ni Satanás ni sus ángeles podrán penetrar. Pero pensarán, y planearán atacar la ciudad y poseerla. Es en ese momento cuando Satanás se dispone a atacar la ciudad  con sus milicias demoníacas, que Jesús dirá: ¡Basta ya! y los destruirá con un fuego infernal que se extenderá por toda la Tierra y que derretirá toda estructura hecha por el hombre, y toda planta que Satanás adulteró y convirtió en malezas estériles, en yerbajos espinosos, o en frutos híbridos. Todo quedará quemado de raíz a rama. Todo será hecho nuevo, como en el principio, y mejor aún, pues el Señor tiene sorpresas que no imaginamos con nuestra mente finita y humana, pero que su sabiduría divina infinita, ha ideado para nuestra alegría y felicidad eterna. Cosas que ojo no ha visto, ni han subido a la mente humana, son las que Dios prepara y planifica para su pueblo. Este planeta Tierra volverá a su forma original, como fue creado en un principio, pero mucho mejor ahora que tendremos casas y fincas para vivir y sembrar todo lo que deseemos cosechar. Los mil años que viviremos en la Santa Ciudad, serán para asistir a la escuela del Señor, donde aprenderemos a vivir y a descubrir los secretos de la naturaleza, de nuestro cuerpo, de las plantas y animales nuevos, y de toda la creación nueva, con la cual compartiremos conociendo sus funciones y sus usos y propósitos. Nada escapará a la sabiduría divina, que no lo revele a sus hijos privilegiados que rescató de este mundo corrupto. La diferencia tan grande de una cosa con la otra nos hará recapacitar sobre el pecado y sus consecuencias, a tal grado, que repudiaremos de inmediato la posibilidad de pecar, y no existirá tampoco un demonio que nos tiente a hacerlo. 

Como todo lo que podemos imaginar con nuestra mente, no alcanzamos a vislumbrar siquiera un ápice de las cosas que Dios está preparando para sus redimidos. Iremos de sorpresa en sorpresa, descubriendo todo lo que Dios ha diseñado para que nos ocupe toda la semana de trabajo y acción, que será en gran manera productiva y placentera en extremo. Pero lo más que desearemos, es que llegue el último y séptimo día de la semana para deleitarnos, escuchando nuevas y maravillosas historias del universo y del plan de salvación que Jesús, de su propia boca, nos contará cada sábado cuando asistiremos a su presencia en el gran templo de la Ciudad Santa. Allí cantaremos con los ángeles celestiales que nos acompañarán con los instrumentos musicales y las arpas de oro que elevarán nuestras voces hasta el Padre y la Madre Celestial que nos acompañarán y recibirán la honra y la gloria que ellos, sólo merecen. El evento se volverá universal y se transmitirá en vivo a todo el universo que se unirá al coro musical, cada mundo desde sus órbitas espaciales. 

A veces recibiremos visitas de otros mundos y en otras ocasiones estaremos visitándolos nosotros a ellos y compartiendo la experiencia de la salvación que se nos dió  la oportunidad y el privilegio de estar allí con Jesús y su familia en persona. Ellos nos contarán cómo vieron y sufrieron la caída de Eva en el Edén, y cómo les afectó el cambio que se fue produciendo en la Tierra y en sus habitantes. Después del pecado, esa experiencia los fortaleció para rechazar al maligno si éste llegaba a sus mundos y tocaba a sus puertas.

Dios limitó a Satanás a esta Tierra y a los planetas de nuestro sistema solar que están convertidos en desiertos desolados y vacíos de toda vida, tras Satanás habitarlos por un tiempo. Los esfuerzos de los hombres en alcanzar el espacio y visitar otros mundos en busca de vida, son totalmente futiles y carecen de razón, ya que no encontrarán vida en ninguno de los planetas de nuestro sistema solar, donde Satanás con sus huestes, acentó pie por mil años en lo que se creó la tierra.  Por todo ese tiempo, Satanás estuvo en el abismo, los destruyó, y los dejó áridos como desiertos sin vida. Así hubiera ocurrido con la Tierra, si los ángeles de Dios no la hubieran cuidado de los planes siniestros de Satanás. Muchas de las plantas venenosas y malezas que crecen en esta Tierra fueron cruces que Satanás y sus científicos del mal hicieron con plantas silvestres que importaron de planetas vecinos que destruyeron con su presencia, como hubieran hecho con nuestro planeta Tierra si Dios nos hubiera abandonado a nuestra suerte y a la autoridad y dominio de Satanás. El destructor y deformador de la creación perfecta de Dios quiso crear su propia versión de la naturaleza, y sembró su semilla de maldad. Pero no dio frutos buenos. No le salió el experimento y se desacreditó como agrónomo, como ingeniero, como médico, como educador, y como dirigente religioso. Todavía tiene seguidores y ha sido medianamente exitoso. En religión, proyecta unir a todos los países en un solo gobierno mundial para él gobernar la Tierra. Pero no logrará sus planes de exterminar a todos sus oponentes. El Señor Jehová intervendrá a tiempo y destruirá sus planes, una y otra vez que lo intente. Ahora le toca fracasar como político y aspirante a la gobernación del mundo. 

Es un ser muy inteligente en gran medida, pero el orgullo y la vanidad lo han engañado de la misma manera como él ha engañado a toda la humanidad con sus falsas enseñanzas en las escuelas y universidades que maneja. Será víctima de sus engendros macabros. Ha logrado estandarizar la enseñanza de todas las materias que el hombre ha creado bajo su tutela en el mundo. Cada día y cada siglo inventa nuevas materias de engaño. Cada vez que puede, induce a los legisladores a formular leyes que van en contra de la moral, de la dignidad del ser humano, y para coartar sus derechos inalienables, físicos, y de conciencia. Cada siglo ha ido cambiando sus tácticas de enseñanza y control de la mente humana. Cada cierto tiempo ha variado sus planes malévolos para mantener engañadas a las iglesias y a los gobiernos. Ha creado terribles drogas tóxicas, y mortales para hacerle creer a la gente que son medicinas, cuando son alucinantes tóxicos, que producen adicción y enfermedades diferentes. Bajo el efecto de esas poderosas drogas induce a la gente a creer que van a curarse, tomando ese veneno que los lleva a la tumba, sin percatarse que están perdiendo la razón, enajenados con la droga, pierden la oportunidad de entregar sus vidas a Dios antes de morir.

A veces escucho personas quejarse de que la droga costosa que le recomendó el médico, su seguro no la paga y le recomienda otra opción más económica. Eso no es del agrado del paciente que busca la mejor droga y la más cara para su tratamiento. El seguro médico sabe que una droga de marca y una llamada genérica son el mismo engaño y que ninguna lo va a curar. Esa es una de las razones para economizar, y muchas veces ni siquiera van a hacerlo sentir mejor. Le sustituyen el medicamento caro por uno menos costoso para el seguro y eso no es del agrado del paciente que clama por la droga, aunque sea más costosa y mas dañina en efectos secundarios. 

La lucha no termina nunca, pues la gente que ha puesto su confianza y su fe en la medicina de drogas y cirugías innecesarias, no se conforma con tratamientos sencillos. Este tipo de personas, que son creyentes fieles del sistema médico moderno creado por Satanás, son comedores compulsivos que han hecho de la comida parte de su estilo de vida. Son los que claman por las drogas más fuertes para compensar los malos hábitos de alimentación, y la droga los engaña haciéndole desaparecer los síntomas por un tiempo.

Seguimos mostrando el trabajo incansable de los ángeles de Dios en esta tierra por las veinticuatro horas del día sin descansar. No hay descuido posible ni descanso que puedan tomar, porque de hacerlo, costaría vidas de los inocentes hijos de Dios que tienen a su cargo y cuidado. Si desatienden un segundo uno de ellos, Satanás lo destruiría de inmediato. 

Los Señalados

Dr. Norman González Chacón: sábado 3 de septiembre de 2026

La Música, El Silencio y el Descanso

Dr. Norman Gonzalez Chacón – sábado 26 de septiembre de 2026

REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE “EL SILENCIO” – EL VERDADERO DESCANSO

Cuando estudiamos la música aprendemos nuestra primera lección de vida de la diferencia entre el ruido y el silencio: Dos elementos disidentes, contrarios y muy antagónicos con los que necesitamos convivir y que determinan muchas cosas importantes en nuestra vida que necesitamos controlar para evitar enfermedades y problemas diversos. Después de analizar muy detenidamente la estructura de la música, quedé totalmente convencido que  la verdadera música fue creada por Dios con un propósito específico que los seres humanos han desvirtuado. 

Cuando escribí el libro sobre los milagros de Jesús, presenté este asunto, dónde comparo el sábado con la música porque ésta constituye el silencio que separa una nota de otra para que se pueda oír la armonía de una pieza musical. Sin los silencios, la música se convierte en un ruido infernal que el oído humano rechaza y que hace imposible la vida sana. El uso indebido de este recurso divino ha hecho que la juventud  disfrute, no los descansos de la música buena, sino el ruido de lo que llaman música sin los descansos apropiados.

Cuántos más silencios contiene una pieza musical, tanto más armoniosa y cautivadora al oído se hace. Mientras menos silencios contiene la pieza, más estridente y bulliciosa se hace al oído. Según enseñan los profesores de música, el silencio es la pausa entre las notas que permite que la música tenga sentido. El silencio no es ausencia, es espacio, expectativa y respiración. ”En la creación, cuando Dios hizo la pausa en el séptimo día, usó el mismo mecanismo que aparece en la música: siete días, siete notas musicales, un descanso diario nocturno, un descanso entre cada nota-. Es una maravillosa semejanza proveniente del mismo autor. En la música, los silencios constituyen ese descanso que establece armonía; en la semana es salud y vida. ¿No les parece una maravillosa relación de dos cosas tan diferentes con una misma base estructural? Eso nos confirma que se trata de un mismo autor. ¡Es cierto!  ¡El cielo se distingue por los cánticos y las alabanzas constantes! Por esa razón, el descanso semanal debe ser, paro los que lo entienden, una música celestial, una melodía divina, un espacio especial en el tiempo, una delicia que debemos saborear en cada bocado, y un proceso de santidad que en medio del bullicio de la vida, nos permite recrear nuestros órganos internos, nuestra mente, y el alma toda, dándole paso a todos los procesos celulares de reposo que en ciclos de siete días se renuevan en nuestra biología interna. 

Analicemos la relación; siete días en la semana: siete notas musicales: seguidas de un descanso. Un descanso nocturno entre cada día, un descanso entre cada nota, ¡Un descanso en cada ciclo! ¡Cada descanso, un silencio! ¡Cada silencio una pausa, un aliento respiratorio, un ciclo del corazón, un diástole de descanso! Un descanso nocturno, un descanso semanal, un descanso entre notas musicales… ¡Es igual! No puede haber duda, ¡Es obra del mismo autor!

A unos pocos meses de haber publicado mi libro: “Los Milagros de Jesús en Sábado”, donde establezco esa maravillosa relación, llega a Puerto Rico, mi Amigo y Hermano, El Doctor José Dario Gómez López, y me trae de regalo su libro: “El Poder del Silencio”; Un libro galardonado “Best Seller” y, que al leerlo, ¡me hizo alabar al Creador! ¿Por qué una cosa tan cerca de la otra? ¿Qué pretende el Señor con esto? ¿Nos está hablando Dios en el tiempo de su descanso con el silencio de su Palabra que es música al oidor sabio?  

Cuando analizamos el verdadero significado del reposo o descanso de cada siete días que Dios instituye en la creación, y le impone una bendición y una santificación únicas que no le impone a ninguna otra obra de la creación, y conocemos de la estructura interna de la música, no solo podemos entender esas dos ciencias paralelas, sino que podemos entender mejor el plan divino del descanso nocturno y semanal para que, de esa manera, Dios pudiera garantizar la vida y salud eterna de los seres creados a su imagen y semejanza. Esa misma garantía se extendería a todo lo que el ser humano realizara dentro de todas las libertades otorgadas. Eso, le garantizaba al hombre que nunca se enfermaría, que nunca perdería la fuerza vital a pesar de los años, y que como dice el Salmo 92:14; “Aun en la vejez fructificarán, estarán vigorosos y verdes” para demostrar que Dios es perfecto en todo lo que hace, y lo hace: “bueno en gran manera”. No solo el salmista David hace exposiciones de esa naturaleza, también el profeta Isaías se expresa muy claramente al respecto: Isaías 65:20-25.

Volviendo al tema del silencio, del descanso nocturno y del descanso semanal; todos requieren silencio, paz, tranquilidad y entrega. Esos mismos cuatro ingredientes los requiere una buena interpretación musical. Un buen intérprete, que ejecute o cante una pieza musical, debe asegurarse que respete los silencios y su duración para cumplir con los parámetros de su creador o autor.  Así como cada nota musical tiene su tiempo de duración, así los silencios también tienen su tiempo. Por ejemplo: El silencio de una nota redonda dura cuatro tiempos, el silencio de una blanca dura dos tiempos, el silencio de una negra dura un tiempo, y el silencio de notas menores como corcheas, semicorcheas, fusas, y semifusas miden fracciones mas pequeñas de tiempo. La analogía del aparato musical nos hace compararlo al tiempo cronológico y vemos la similitud de las horas de sueño, de las horas de asueto y de las horas de trabajo del día regular en la semana: siete días y siete notas musicales en las cuales el silencio y el descanso marcan la calidad de vida útil, así como ocurre en el desempeño musical.  Es increíble pero real la similitud que Dios utilizó en los recursos de la naturaleza, en los latidos del corazón que se registran en el instrumento que mide la presión arterial de la sangre; la sístole, y el diastole del órgano vital. Es que en el cuerpo humano, se repite ese patrón secuencial que establece un ritmo de esfuerzo y descanso que parecen ser, estándares de toda la divina creación. Por lo tanto, no podemos descartar la importancia de los silencios o ciclos de descanso que Dios establece tanto en la función cardiovascular, como en el ciclo biológico de la célula humana mostrando un mismo patrón funcional desde el principio, y que TODOS han olvidado y peor aún, han menospreciado, por no entenderlo. Pero hay mucho más: Según la antroposofía de Rudolf Steiner, todas las células de un cuerpo sano se renuevan totalmente cada siete días y se descartan cada siete años. Esto ocurre mediante el silencio o descanso que debemos darle a nuestro cuerpo en cada ciclo; de lo contrario, se debilita al no poder producir las siete fases del ciclo celular en cada etapa de siete años. Eso restablece una constante en toda la naturaleza, Tanto la Tierra como los árboles deben descansar para renovarse cada siete años. Al no hacerlo así, eso vuelve al cuerpo humano susceptible a sufrir de cáncer y de otras enfermedades.

¿Por qué no se enseña esto a los niños en la escuela? ¿Por qué no se enseña que todos los órganos del cuerpo necesitan ese reposo cíclico para estar saludables?… Que cuando ayunamos, el cuerpo recupera mucho más rápidamente que en actividad continua. Ese silencio es descanso, ese descanso es un reposo necesario que produce salud y larga vida. Por eso, Dr. Norman creó el ayuno sustentado con alimento sano, sencillo y fácil de digerir.  No es un invento suyo, pues lo copió del que instituyó los ciclos de siete en la creación y le asignó su alimentación al hombre para que no enfermara ni muriera nunca. (Gen, 1:29) Eso está probado en sesenta y cinco años de práctica que hemos aplicado ese principio exitosamente. Eso, le permite al cuerpo curar de todas sus enfermedades y vivir una vida larga y saludable. 

Si estudiamos este asunto de los ciclos en la naturaleza, descubriremos que la tierra y los árboles, los frutos y las flores tienen sus ciclos de cada siete días, y de cada siete años. Los árboles que no han sufrido la intervención imprudente de las escuelas de agricultura, dan sus frutos cada seis años y tienen un año de descanso en el que solo producen una pequeña porción del fruto. Si continuamos explorando la naturaleza, descubriremos el reposo en cada cosa creada y veremos ese mismo patrón de silencio y reposo en todo lo que tiene vida sobre la tierra. 

El libro de mi Hermano y Amigo, el Dr. José Darío, se titula: “El Poder del Silencio” y hace un sorprendente análisis de lo que significa el silencio en nuestras vidas, en el cotidiano vivir, y en la búsqueda de nuestra identidad social, espiritual y física. Nos permite hacer un viaje exploratorio al interior del alma y ver allí nuestra verdadera identidad. Hay que felicitarlo, porque viniendo de un médico, el libro parece haber sido escrito por un sicólogo o por un teólogo cristiano.

¿Por qué el silencio es un elemento musical tan importante?  

El silencio es uno de los elementos más poderosos y menos comprendidos de la música. Aunque a menudo se piensa que la música se compone únicamente de sonidos, la realidad es que el silencio forma parte esencial de su estructura expresiva. En muchas ocasiones, no tocar, dice más que una sucesión de notas. Comprender el papel del silencio en la música, transforma por completo la manera en que interpretamos, escuchamos y sentimos cada obra musical. El silencio no es ausencia: es espacio, expectativa y respiración. Las pausas permiten que la música cobre sentido, delimita frases, crea tensión o relajación, y ofrece al oyente un momento para asimilar lo que acaba de escuchar. Sin silencio, la música perdería claridad y dirección. El silencio aporta equilibrio y es el punto de apoyo que permite que cada nota tenga más peso emocional. El silencio intensifica la emoción. A través del silencio, un intérprete puede cambiar una pieza clásica delicada y sutil en un ruido estridente e insoportable al oído. El silencio sazona la música y le da relevancia, substancia, y ritmo. En Génesis 2;1-3 el Creador establece ese importante aspecto del descanso, y en Génesis 4:21, se puede descubrir que la descendencia maligna de Caín comienza a intervenir en la música desde el mismo principio de la historia. No se conoce a ninguno de los hijos de Dios que previniera ese dañó a la música.

Se puede decir mucho más del papel que desempeña el silencio en la música, pero nos interesa destacar el importante papel que puede desempeñar el silencio en nuestras vidas, y eso lo recoge el Dr. José Darío en su libro. Si le interesa tener esta joya en sus manos y aplicar su efecto positivo en usted mismo, puede pedirlo a través de Amazon.com.

“EL PÓDER DEL SILENCIO”, Por: JOSÉ DARÍO GÓMEZ LÓPEZ.

Vivimos en medio del ruido y el trajín o ajetreo de una vida, cada vez más complicada y difícil. En medio de toda esa vorágine, el ser humano necesita, para su salud física, mental, y espiritual: un oasis para hidratarse, descansar, y no sufrir la enfermedad social que amenaza y destruye la salud física y mental de la mayoría de los que presentan patologías diversas.

En el plan divino de la creación, Dios, conociendo la naturaleza humana, introdujo un elemento medicinal perfecto para evitar ese peligro universal amenazante, que ponía en riesgo la salud general de todos. 

Esa medicina universal y divina, que nadie en la Tierra ha podido descubrir, se encuentra escondida muy sutilmente en una fórmula muy particular, dando a entender con ella, que el Creador anticipaba una resistencia del ser humano a cuidar su salud, lo que crearía una tendencia a enfermarse, y rechazaría el maravilloso don de vivir eternamente. Esa resistencia se hizo presente muy temprano en la historia, y por diferentes razones, TODOS la han rechazado, todos, lo han ignorado, todos han tratado de deshacer las leyes de salud y vida que el Creador con todo conocimiento de la naturaleza creada y de los seres copiados a su imagen y semejanza recibieron como regalo divino.  Todo ese cuidado, copiado a imagen del Creador mismo, lo anticipó previniendo que enfermaran y murieran antes de lo planificado. Por las limitaciones humanas y el prejuicio que se pudiera crear, Dios se reservó el derecho de revelar su secreto de vida a las criaturas, para evitar que muchos obedecieran por interés y no por el amor filial que quería despertar en ellos para seguir sus instrucciones.

Ese elemento secreto fue escondido en el tiempo y en el espacio de una pausa que en términos generales se

produjo en espera de seres que pudieran seguir las instrucciones que el Creador les impartió desde su inicio y que fueron registradas en el libro de Génesis 1:29, 2:1-3 y 2:16-17. Esas tres importantes recomendaciones que el Creador les dio en el Edén, le garantizaban a la raza humana, si las obedecían, una vida plena, saludable y eterna. 

Aparenta ser que nadie lo entendió, o que a nadie le interesó la oferta del Creador, y ¡TODOS la rechazaron!.   

¡Qué gran decepción para el Creador! Todos rechazaron un ofrecimiento divino que le prometía al ser humano salud y vida eternas. La oferta del Creador sigue vigente y disponible a quién la desee y cumpla con los tres requisitos que desde el principio, Dios Creador estableció para sus criaturas.

En medio del bullicio de la vida hoy, ese oasis provee agua pura para refrescar el alma sedienta y atribulada por las cargas diarias que a todos nos toca llevar. Se trata de un descanso que nos permite cesar la actividad constante, una pausa muy importante de la rutina general, del trabajo, de los pensamientos y distracciones que los medios modernos han creado para entretener la mente humana con una programación sutil pero esclavizante. Es el medio que los gobiernos han descubierto para mantener a los pueblos bajo un control absoluto sin que lo detecten.

El plan divino contiene un antídoto para ese veneno social que esclaviza y obliga a todos a estar en una misma dinámica social cerrada y sin salida. Pero como TODOS lo han rechazado, todos son esclavos del sistema que la Biblia llama Babilonia por la confusión general que produce en todos.

Mientras, pasa el tiempo, cada año vienen nuevas generaciones que quedan atrapadas en esa trampa social de la que no tienen salida fácil; porque desconocen el mecanismo alterno que Dios ha provisto, y nadie les habla de esa alternativa disponible que garantiza algo que nadie en el mundo ha podido entender y enseñar. Hay otro impedimento que aunque es menor, tiene su importancia y es que el idioma de Babel que todos hablamos, es imperfecto y no se presta para expresar ese tipo de enseñanzas, y al fin, todos siguen la misma rutina de las generaciones anteriores y viven y mueren en ella sin otra esperanza. 

Para romper esa barrera generacional tenemos que movernos en contra de esa tendencia general y no es fácil. Pero hay un elemento disponible aún que nos puede cambiar la ruta de ese camino borrascoso y llevarnos al encuentro de un salvador que tiene las llaves del reino: Para eso, aún están ahí las tres recomendaciones que El Creador y Maestro dio desde un principio para evitarle todo ese sufrimiento a la raza humana, en específico, a sus hijos amados:

  1.  La alimentación única (Gen.1:29)
  2. El descanso indicado (Gen. 2:1-3)
  3. Lo que bajo ningún concepto debían comer (Gen.2:16-17)

Esas tres recomendaciones a manera de mandatos eran el requisito para vivir eternamente sin cansarse, sin enfermarse, sin envejecer, ni morir. Ahí estaba la clave y el secreto de “vida eterna” condicionada a esa obediencia. Pero eso no es todo, amigo lector: ¡Ellos no lo entendieron, pero nosotros lo podemos entender y aprovechar esa oferta que está todavía vigente!

El alimento recomendado en Génesis 1;29, el descanso ordenado en el capítulo 2;1-3 y todo lo que no debieron haber intentado comer según Genesis 2:16-17, son esos tres elementos básicos para obtener una vida eterna sana, y fructífera sin siquiera envejecer. Se pueden considerar como una síntesis de los diez mandamientos que luego Dios tuvo que promulgar en el Sinaí para el pueblo de Israel.

Continuará…

Al momento de enviar este mensaje reflexivo, he leído un poco más de la mitad del libro: “LA CIENCIA DEL ALMA ES EL AMOR” escrito por el mismo autor. A este nivel, estoy convencido que su verdadero autor es el Espíritu Santo obrando a través del medio humano. No existen muchos libros como éstos, y recomiendo a todos pedirlo por Amazon y leerlo, estudiarlo, orando “detenidamente” para aplicarlo en cada alma viva.

Dr. Norman González

El Costo Cognitivo, Emocional y Social de Mentir

Dr. Norman González Rivera

La Sal de la Tiera – Parte I

Incluye suplemento escrito del tema

Dr. Norman González Chacón

LA SAL EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS Y EN NUESTRAS VIDAS:


Tema central

La sal como símbolo de pacto, consagración, purificación y testimonio del pueblo de Dios
Texto clave:
Mateo 5:13
«Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.»

I. LA SAL COMO ELEMENTO NECESARIO PARA LA VIDA:

Hermanos y amigos:
Este es un tema que usted nunca oirá en su iglesia debido a que no ha sido considerado por la teología cristiana porque habla de los juicios de Dios que no son temas del agrado de la curia cristiana, que ha liberado al hombre de los juicios divinos con el fin de llenar las iglesias de gente, que todo, hasta la salvación, la quieren fácil y barata. Por esa razón, todo lo que pueda significar juicio o justicia divina,asi como los diez mandamientos y algunos preceptos y estatutos que Dios señaló con carácter perpetuo, los han clavado en la cruz y no quieren saber de ellos.

Vamos a comenzar nuestro estudio de hoy, citando un texto de Job, quien pasó por los juicios, no de Dios, sino del demonio que lo pidió para zarandearlo. Un varón justo que conocía a Dios como lo conecen muchos de nombre, sin haber tenido un encuentro personal o una relación familiar con Él: 

Job 6:6,
«¿Comeráse lo desabrido sin sal? ¿O habrá gusto en la clara del huevo?» Dejemos esa cita pendiente, no se olviden de ella que la vamos a discutir mas adelante. Ahora, vamos a ver unos detalles de la fisiología humana que casi nunca se mencionan en las iglesias. 

El cuerpo humano no puede subsistir sin la sal. El sodio es un electrolito esencial para el balance energético del cuerpo humano. Mantiene el equilibrio del agua y de los fluidos dentro y fuera de las células. Ayuda a regular el volumen sanguineo y la presión de la sangre en las arterias. Provee conductores que envían las señales eléctriccas a los tejidos para su comunicación con los nervios. Facilita el movimiento y función correcta de los musculos. Su fuente principal es la sal. Se usa como sazonador para incrementar el sabor y como conservante para preservar alimentos. En este pasaje encontramos el uso más cotidiano de la sal. Job utiliza una realidad conocida por todos: la sal modifica aquello que carece de sabor. Eso, todos lo hemos experimentado. Pero en este estudio, veremos otras aplicaciones que la sal nos puede suplir.

Enseñanza espiritual:
Así como la sal transforma el sabor de los alimentos, la presencia del creyente debe producir una diferencia perceptible en el ambiente donde vive y labora.
La vida cristiana no está llamada a ser indiferente. Debe aportar valores que transformen: amor, misericordia, justicia, verdad, esperanza y reconciliación.

Principio: Donde está presente un verdadero discípulo de Jesus, algo debe ser diferente.  Sin la sal de los mares que invadieron la tierra durante el diluvio universal, el mundo no hubiera sido igual. El sodio es un elemento esencial en el suelo y su presencia indica el cuidado amoroso del Señor en mantener su creación produciendo frutos. Pero en el diluvio, tenía un propósito adicional diferente, y Dios la usó para oxidar rápidamente los cadaveres de los millones que qudaron esparcidos sobre la tierra. El mismo tiempo que tardó el suelo en secar, fue suficiente para desaparecer los restos de los impios muertos. En la próxima ocación, usará el fuego para llevar a cabo esa misma labor de purificar la tierra.

II. LA SAL COMO PARTE DE LA OFRENDA A DIOS:

Ahora, vamos a ver otro importante aspecto del uso de la sal como elememnto purificador: 
Levítico 2:13,
«Y sazonarás toda ofrenda de tu presente con sal; y no harás que falte jamás de tu presente la sal como pacto de tu Dios: en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.»
Este es uno de los textos fundamentales para comprender el significado bíblico de la sal. Es algo Hermanos, que como señalé, no se enseña en las iglesias ni se discute en las asambleas. ¿Por qué razón?
Dios ordenó que las ofrendas fueran acompañadas de sal. El texto establece una relación directa entre la sal, la ofrenda y el pacto.
La expresión particularmente importante es:
«La sal del pacto de tu Dios.»
La sal adquiere aquí una dimensión que supera su utilización como alimento, o como condimento: Se convierte en signo asociado a la fidelidad y permanencia del pacto. Despues del diluvio, Dios establece un nuevo pacto: No volverá a destruir la tierra con otro diluvio y como señal recordativa de esa promesa establece el Arco en las nubes. (Génesis 9:9-17) Un extremo del arco toca tierra firme, el otro, en el mar salado. ¿Saben que significa esto? Que Dios tiene dominio total sobre todos los elementos del planeta y del universo. Los utiliza como él entiende que los seres humanos lo podemos entender si queremos; pero siempre con una aplicación espiritual presente.
Aplicación espiritual:
Nuestra relación con Dios no debe depender exclusivamente de circunstancias favorables o emociones pasajeras. La sal del pacto nos recuerda:
fidelidad — permanencia — compromiso — y consagración.


Principio: Lo que presentamos a Dios debe proceder de una vida comprometida con Él.

III. EL PACTO DE SAL:
La expresión «pacto de sal» aparece explícitamente en otros pasajes del Antiguo Testamento. Números 18:19. El diluvio universal aportó grandes cantidades de sal a la tierra, y por esa razón, los mares dejaron grandes lagos salados por todas partes, que al retirarse las aguas, se secaron dejando grandes depósitos de sal, o lo que se denominan, “minas de sal” en tierra firme. Entre todas, se destacan siete grandes depósitos de sal que parecen inagotables al paso del tiempo y de la extracción constante.
«Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren á Jehová, helas dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo: pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu simiente contigo.» Dios hiZo énfasis en la perpetuidad de ese pacto. ¿Por qué no se usa hoy?
Aquí el pacto de sal está relacionado con las ordenes o disposiciones dadas por Dios respecto al sacerdocio. No entiendo, como esto nunca se ha aplicado al ritual cristiano, ni se ha enseñado como parte vital del evangelio.
La expresión es:
«pacto de sal “perpetuo”» transmite una idea de estabilidad, continuidad y fidelidad eternamente.

2 Crónicas 13:5
«¿No sabéis vosotros que Jehová Dios de Israel dió el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos bajo pacto de sal?»
Ahora la misma imagen se relaciona con la promesa hecha a David.
Tenemos entonces dos contextos:
Números 18:19 — sacerdocio.
2 Crónicas 13:5 — reino davídico.
En ambos casos, la sal aparece vinculada a una relación establecida por Dios.
Enseñanza:
La sal representa algo que debe conservarse.
Por eso constituye una poderosa imagen de la fidelidad de Dios hacia sus promesas que deben darle sabor a la vida del creyente.
Principio:

Dios permanece fiel a aquellos que establece como fieles mediante su pacto.

IV. LA SAL COMO INSTRUMENTO DE PURIFICACIÓN Y SANIDAD:
2 Reyes 2: Los habitantes de Jericó presentan un problema al profeta Eliseo:
«Las aguas son malas, y la tierra enferma.»
!Qué tremendo problema para un simple profeta! Eliseo reacciona con tranquilidad y solicita entonces:
«Traedme una botija nueva, y poned en ella sal.»
Posteriormente se dirige al nacimiento de las aguas, arroja allí la sal y proclama:
«Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad.»


El relato concluye:
«Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme á la palabra que habló Eliseo.»
Una distinción importante: El poder no estaba en la sal, pero ésta sirvió de medio. El texto declara explícitamente:
«Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas.»
La sal funcionó como elemento visible dentro de una acción profética, pero Dios fue quien realizó la sanidad. Eso no lo ha entendido la Iglesia cristiana en casi dos mil años de existencia. Jesús invistió a los apóstoles con dones de sanidad y los autorizó a hacer cosas mayores que las que Él realizó. Pero al poco tiempo, esos dones se fueron perdiendo porque la iglesia entró en apostasía. En el primer siglo de su historia, los dones espirituales le fueron retirados porque la iglesia “cristiana” negó a su Señor al rechazar las leyes divinas y cambiar los preceptos que Cristo enfatizó en su ministerio: “No he venido a abrogar la ley ni a los profetas” La iglesia cristiana es responsable de cambiar todas las directrices de su Creador.
Aplicación espiritual:
El creyente puede ser instrumento de Dios, pero nunca debe confundirse el instrumento con la fuente del poder.
La sal fue el instrumento. La palabra vino del profeta. La sanidad procedió de Dios. Jesús estableció bien claro: “Si me amaís, guardad mis mandamientos”
Principio: Dios puede utilizar y servirse de los elementos ordinarios de la naturaleza para manifestar propósitos extraordinarios; como hizo con la saliva y el lodo en los ojos del ciego de nacimiento. Pero se reserva el derecho de realizar el milagro de acuerdo a las circunstancias de cada caso en particular. 


V. LA SAL COMO SIGNO DE CONSAGRACIÓN:
Ezequiel 43:24,
«Y los ofrecerás delante de Jehová, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto á Jehová.» Aquí se presenta algo espectacular que los cristianos han pasado por alto:
Nuevamente encontramos la sal asociada con aquello que es presentado delante de Dios.
La enseñanza de Levítico 2:13, vuelve a referirse a la sal que acompaña la ofrenda. ¿Por qué esto no se sigue practicando en la iglesia?


Aplicación:
La verdadera consagración significa entregar nuestra vida a Dios sin dar marcha atrás, pues todos sabemos que despues de salar un alimento, no es facil desalarlo. Esto nos pone en la perspectiva:
No solamente determinados momentos religiosos, sino nuestra existencia cotidiana:
nuestro carácter,
nuestras decisiones,
nuestro trabajo,
nuestras relaciones,
nuestros pensamientos,
y nuestras acciones; Deben ser medidas de tal manera, que no echemos mas sal de la necesaria.


Principio: Una vida consagrada procura que todo lo que ofrece a Dios esté marcado por unas medida de fidelidad, prudencia, amor y consagración.

VI. LA SAL EN EL NACIMIENTO:
Ezequiel 16:4
«Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fué cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.» Veamos esto que está muy interesante porque nos ilustra sobre prácticas antiguas con los recien nacidos que nos pueden instruir para realizarlas hoy: Es sabiduría original de medicina natural, inspirada por el Creador para salud.
Ezequiel utiliza aquí imágenes relacionadas con prácticas antiguas asociadas al cuidado de un recién nacido. Todo se perdió cuando la iglesia rechazó la medicina divina y confió su salud a los medicos y a las drogas.
El profeta describe simbólicamente a Jerusalén como una criatura abandonada y sin recibir los cuidados esperados después del nacimiento.

Enseñanza espiritual:
El contexto bíblico establece un ritual cristiano relacionado con la sal. La imagen forma parte de una alegoría profética que se desprende de una práctica ancestral.
El mensaje fundamental es el contraste entre:
abandono humano y misericordia divina.
Dios encontró aquello que había sido abandonado y le concedió vida.

Principio: La gracia de Dios puede alcanzar a quienes otros han abandonado.

VII. LA SAL COMO SEÑAL DE JUICIO:
La Biblia utiliza también la sal con un significado completamente diferente.
No siempre simboliza preservación o pacto. En determinados contextos representa esterilidad, devastación y juicio. (Jueces 9:45).
Después de conquistar la ciudad, Abimelech:
«asoló la ciudad, y sembró la de sal.»
La imagen comunica destrucción y desolación similar al caso del diluvio y de Sodoma.

Salmos 107:34
Dios puede convertir:
«La tierra fructífera en salados, por la maldad de los que la habitan.»
Aquí aparece un fuerte contraste:
tierra fructífera → tierra salada.
La fertilidad se transforma en esterilidad como imagen del juicio divino, cuando se sobrepasan las reglas establecidas. Ese es el caso de la iglesia “cristiana”

Jeremías 17:6
El profeta describe al hombre que aparta su corazón de Jehová mediante una imagen de esterilidad:
«Será como la retama en el desierto… en tierra despoblada y deshabitada.»
El contexto amplía el tema de la tierra árida y sin productividad. El contraste aparece inmediatamente después, cuando Jeremías describe al hombre que confía en Jehová como:
«el árbol plantado junto a las aguas» (Jeremías 17:8). “que da su fruto a tiempo y su hoja no cae”


Tenemos entonces dos vidas:
El que se aparta de Dios:
desierto — sequedad — esterilidad.
El que confía en Dios:
agua — raíces — hojas verdes — frutos.

Sofonías 2:9
«Moab será como Sodoma, y los hijos de Ammón como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo.» Allí ocurrió el juicio sobre la mujer de Lot que se manifestó en estatua de sal.
La «mina de sal» forma parte de una descripción profética de devastación, pues la ciudad fue edificada sobre una mina de sal. Eso les pareció conveniente a los hijos de Caín que al estar sobre la sal, tenían un control absoluto sobre el deseado mineral.

Enseñanza:
La misma sal que puede simbolizar pacto y preservación puede, bajo otras circunstancias, convertirse en imagen de esterilidad de elemento esterilizador como ocurrió pasado el diluvio, que estaba la tierra alfombrada de cadaveres en estado de descomposición. La sal los descompuso sin el mal olor característico de humanos o animales muertos. Todos los depósitos de agua, lagos, embalses, tanques, y cisternas, deben tener una porción de sal semanal para mantener la pureza del agua. Los lagos y embalses deben tener un canal o tubo que riegue agua salada constante para que oxide los tóxicos y purifique el agua y la haga potable.
Esto demuestra una regla fundamental para interpretar correctamente las Escrituras:
Los símbolos bíblicos deben interpretarse de acuerdo con su contexto. Eso define el uso.
No podemos asignarle automáticamente el mismo significado a la sal en todos los pasajes.

VIII. JESÚS TRANSFORMA EL SÍMBOLO: «VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA»
Llegamos finalmente al texto central: Un texto que fue citado por el Maestro en toda su capacidad profética: En Mateo 5:13, Jesús declara: «Vosotros sois la sal de la tierra.»
Es significativo que Jesús no diga: «Debéis convertiros en sal.» Eso le ocurrió a la mujer de Lot cuando trató de volverse a Sodoma. 
Él dice:
«Vosotros sois »
Es una declaración de identidad y, al mismo tiempo, de responsabilidad. El discípulo de Cristo está llamado a ejercer una influencia transformadora en el mundo.


IX. ¿QUÉ SIGNIFICA SER SAL DE LA TIERRA?
A partir del conjunto de imágenes bíblicas estudiadas podemos reconocer varias definiciones:
1. La sal da sabor — Job 6:6. El cristiano debe aportar una presencia diferente.
2. La sal está asociada con el pacto — Levítico 2:13
El discípulo debe caracterizarse por la fidelidad.
3. La sal preserva. El creyente está llamado a resistir la corrupción moral y espiritual de su ambiente.
4. La sal acompaña la consagración — Ezequiel 43:24.

Nuestra vida pertenece a Dios.
5. La sal puede acompañar una acción de restauración — 2 Reyes 2:19-22
El creyente puede convertirse en instrumento mediante el cual Dios lleva esperanza y restauración a otros.

X. EL PELIGRO DE PERDER LA SAL:
Jesús añade una advertencia: Mateo 5:13;
«Y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.»
El problema presentado por Jesús no es simplemente la existencia de la sal, sino la pérdida de aquello que la caracteriza. Espiritualmente, podemos aplicarlo al creyente que pierde su capacidad de influir positivamente sobre el mundo porque termina adoptando exactamente los mismos valores del ambiente que debía transformar.
La pregunta fundamental es:
¿Cómo puede la Iglesia transformar al mundo si el mundo termina transformando a la Iglesia?
La sal tiene que entrar en contacto con aquello que desea afectar, pero sin perder su propia naturaleza.
Este equilibrio es fundamental. No podemos aislarnos completamente del mundo, porque entonces no ejercemos influencia sobre sus moradores.
Pero tampoco podemos asimilarnos completamente al mundo, porque entonces perdemos nuestra identidad.

XI. DE LA SAL A LA LUZ:
Jesús continúa inmediatamente: Mateo 5:14,
«Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.»
Aquí encontramos dos imágenes complementarias:
SAL — influencia.
LUZ — testimonio.
La sal trabaja muchas veces silenciosamente.
La luz, en cambio, necesariamente se hace visible.

Mateo 5:15,
«Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.»
La finalidad de una lámpara es iluminar.
De igual manera, la fe cristiana no fue diseñada para permanecer completamente escondida.
Debe manifestarse mediante nuestra manera de vivir.

XII. EL PROPÓSITO FINAL: GLORIFICAR A DIOS.
Mateo 5:16: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.»
Aquí encontramos la conclusión de todo el estudio.
Jesús no dice:«Para que vean vuestras buenas obras y os glorifiquen.»
El propósito es:«que glorifiquen á vuestro Padre.»
Esta distinción es esencial. El testimonio cristiano auténtico no dirige la atención finalmente hacia la persona, sino hacia Dios.

XIII. EL MENSAJE CENTRAL DE LA SAL:
Al recorrer estos pasajes encontramos una extraordinaria progresión bíblica:
Job 6:6 — la sal da sabor. Levítico 2:13 — la sal acompaña la ofrenda y representa el pacto.
Números 18:19 — encontramos un «pacto de sal perpetuo». 2 Crónicas 13:5 — el pacto de sal se relaciona con la promesa hecha a David.
Jueces 9:45 — la sal puede representar devastación como en el diluvio pero tanbien restauración. Por lo tanto, el bautismo, que surge del diluvio cuando la tierra fue sumergida en las aguas, es la representación del nuevo nacimiento, y de la nueva creación, y debía ser siempre con agua salada de mar.
Salmos 107:34 — la tierra salada representa a su vez, productividad, sazón y juicio divino.
2 Reyes 2:19-22 — Dios utiliza la sal dentro de una acción profética de sanidad de las aguas.
Ezequiel 16:4 — aparece relacionada con una antigua imagen del cuidado del recién nacido.
Ezequiel 43:24 — acompaña nuevamente aquello que se ofrece a Dios. En los ojos del ciego, luz y vista.
Finalmente llegamos a:
Mateo 5:13
«VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA.»
Jesús toma una imagen cargada de siglos de significado bíblico y la aplica directamente a sus discípulos.

XIV. APLICACIÓN PARA LA VIDA CRISTIANA:
Ser «sal de la tierra» significa mucho más que ser una buena persona; Implica vivir de manera que nuestra presencia manifieste los valores del Reino de Dios: que sazonamos el lugar donde vivimos, donde trabajamos, y por donde pasamos.
La sal nos recuerda:
FIDELIDAD:
porque está relacionada con el pacto.
CONSAGRACIÓN:
porque acompañaba las ofrendas.
PRESERVACIÓN:
porque la sal protege frente a la corrupción.
INFLUENCIA:
porque transforma aquello con lo cual entra en contacto.
RESPONSABILIDAD:
porque puede perder su utilidad.
Y cuando Jesús une inmediatamente la sal con la luz, encontramos una dimensión adicional:


TESTIMONIO:
La sal transforma.
La luz revela.
El discípulo de Cristo está llamado a hacer ambas cosas.

CONCLUSIÓN:
La pregunta clave no es solamente:
¿Soy cristiano?
La pregunta que plantea Mateo 5 es más profunda:
¿Estoy siendo sal en esta Tierra?
¿Mi presencia produce una influencia positiva?
¿Conservo mi fidelidad al pacto con Dios?
¿Estoy preservando los valores del Reino en medio de una sociedad cambiante?
¿Mi vida refleja a Cristo?
Y todavía más:
¿Estoy siendo luz?
Porque Jesús concluye ese tema:
«Así alumbre vuestra luz delante de los hombres.»
No para nuestra propia exaltación.
No para recibir reconocimiento.
No para demostrar superioridad espiritual.
Sino:
«Para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.»

Bosquejo breve para enseñanza o predicación
TÍTULO:
«Vosotros sois la sal de la tierra»
I. LA SAL DA SABOR:
Job 6:6
Aplicación: Nuestra presencia debe hacer una diferencia.
II. LA SAL REPRESENTA EL PACTO
Levítico 2:13; Números 18:19; 2 Crónicas 13:5
Aplicación: Dios busca fidelidad y compromiso.


III. LA SAL ACOMPAÑA LA CONSAGRACIÓN
Ezequiel 43:24
Aplicación: Nuestra vida debe presentarse a Dios.
IV. LA SAL PUEDE REPRESENTAR JUICIO: 

En el diluvio consumió los cadaveres que permanecieron descompuestos sobre la tierra, y en pocos días se oxidaron por la acción de la sal y se convirtieron en polvo.

Jueces 9:45; Salmos 107:34; Sofonías 2:9
Aplicación: Alejarse de Dios conduce a esterilidad espiritual y descomposición orgánica.


V. LA SAL EN UNA ACCIÓN DE SANIDAD:
2 Reyes 2:19-22
Aplicación: El poder pertenece a Dios; nosotros somos instrumentos.


VI. SOMOS LA SAL DE LA TIERRA
Mateo 5:13.
Aplicación: El discípulo está llamado a influir sin perder su identidad.


VII. SOMOS LA LUZ DEL MUNDO:
Mateo 5:14-16.
Aplicación: Nuestra vida debe hacer visible a Cristo.


VERDAD CENTRAL:
La sal que no fluye pierde su propósito; la luz que se esconde no cumple su función. El discípulo de Cristo está llamado a preservar, influir e iluminar para que, por medio de su vida, Dios sea glorificado.

Ahora, escuchen esto: Se trata de la sal como elemento de purificación de la Tierra.  a raíz del gran pecado universal que caracterizó al mundo antes del diluvio, que según Genesis 6:6, hizo que Dios se arrepintiera de haberlo creado. La maldad era tan grande y extendida, que “todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo el mal”. Observemos la actitud de Dios al contemplar la tendencia general de todos los habitantes del planeta: En ese tiempó, solo Noé fue hallado justo ante los ojos de Dios. Noé en su tiempo, Enoc, Elias y Eliseo en el suyo, lograron llamar la atención divina sobre ellos porque a pesar de vivir en un mundo corrupto como el de hoy, ellos no se contaminaron con las tendencias generales de su tiempo y se mantuvieron fieles a Dios. Ni las modas, ni los deportes, ni la economía, ni las redes sociales, ni las fiestas, ni los agasajos, ni las noticias, ni las novelas, ni las películas del tiempo, ni la tentación de hacer dinero, ni ninguna otra cosa, que no fuera la comunión constante con el Creador, los podía apartar del camino que cada uno de ellos escogió para servirle a su Dios.

Como les adelanté, Amigos y Hermanos; Este es un tema que los pastores no tocan ni con pinzas, debido a que estos conceptos no estan delineados en la teología cristiana tradicional. Se necesita un poco de ciencias biologicas, de química orgánica y de ciencias físicas para discutirlo, pero Jesús lo abordó para sus discípulos de una manera tan sencilla, que casi nadie se ha percatado de su importancia en el Evangelio. ¿Por qué la mujer de Lot, al mirar para Sodoma se convirtió en estatua de sal y no se quemó con el fuego? ¿Qué significado tiene la sal en ese caso? Esa es una pregunta que si se la formulas a tu pastor, seguro que no te puede dar la respuesta correcta: Es que la ciudad de Sodoma había sido edificada sobre una gran mina de sal que resultó del diluvio. Su interés en volverse atrás, la hizo requedarse, su interés estaba allí, su salida no fue por voluntad suya y en su caso, la sal fue el modo en que Dios la juzgó, y su figura, quedó esculpida en una estatua suya de cristales de sal, a las afueras de la ciudad, como ejemplo de los juicios de Dios. 

Cuando Jesus le dice a los discipulos que ellos son la sal de la tierra, está diciéndoles que a ellos les toca sazonar los tiempos, darle sabor a la vida de los perdidos, curar con esa medicina natural a los enfermos, sanear la corrupción del suelo donde el Maestro escupió e hizo lodo; Untarlo en los ojos de tantos que con ojos, nacieron ciegos al mensaje divino, ponerlo en los ojos de los que se quedaron ciegos por otras causas; y sazonar la vida de todos los que por diferentes razones, sufren las consecuencias fatales del pecado. 

Al aplicar la sal en las heridas, duele mucho, pero sana las llagas, las heridas y los golpes de la vida. La sal se convierte en una medicina universal que es capaz de mantener los mares limpios, de remover todas las inmundicias que los ríos depositan en su lecho, y purifica el agua, el lecho marino, el ambiente y la tierra que le sirve de suelo. Si los hombres fueran sensatos, usarían la sal como purificante universal, como medicina natural, y como sazonador de la vida. Nuestros embalses, nuestras cisternas y nuestras cocinas, necesitan la sal que ningún otro ingrediente puede aportar sin afectar la salud. En la antigüedad, se usaba la sal como jabón para sacar el sucio y desinfectar todo. Nosotros necesitamos ser la sal de la tierra, tenerla en nuestras vidas siempre, y darle el verdadero sabor a la vida. Si volvemos al caso del ciego de nacimiento y de otros ciegos que Jesús curó con la sal de su sal-iva, que se convierte en la Palabra que sale de la boca de Dios, entonces, y solo entonces, estaremos utilizando ese elemento natural como medicina universal, como pacto eterno, como sacrificio salado, como fuente de purificación, y como bautismo del Espíritu.  Muy discretamente, Jesús hizo uso de ese recurso que es único en su clase, lo utilizó para curar, para enseñar importantes lecciones de vida a sus discípulos, como ejemplo de medicina, como elemento de limpieza y purificación, tanto a nivel físico como espíritual. Por esa razón, es el elemento escogido por Dios para el pacto eterno. Y la miserable, pobre, ciega y desnuda iglesia cristiana de Laodicea, ignoró la medicina natural, el colirio que unge los ojos y le permite ver lo que no ha visto y que necesita ver: La puerta desde donde Jesús se cansó de llamar…Que requería una vuelta a tras a la iglesia de Filadelfia, desde donde el Salvador llamó y llamó sin respuesta alguna. Como en los tiempos de Noé, la Puerta se cerró siete dias antes, y comenzó a llover. Esta vez, la lluvia es de enfermedades, calamidades, accidentes y plagas de todo tipo. Pero las plagas que matan una tercera parte de los habitantes de la tierra, comenzaron a caer siete años despues de Jesús salir del santísimo, en 1843-44, arrojar el incensario, y decir: “HECHO ES”

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Norman Gonzalez y Christian D. Pérez

Tema: Sábado 5 de Septiembre

Continuación del Tema: Las Dos Venidas del Señor

Transcripción del Tema: debido a dificultades técnicas no se grabó video

Dr. Norman González Chacón

En los libros del pentateuco, encontramos leyes y estatutos que no están implícitamente en los Diez Mandamientos, son leyes que prácticamente Moisés tuvo que crear con el mismo pueblo y con los ancianos del pueblo para poder manejar a la gente. Esos son preceptos y estatutos divinos que Dios establece precisamente para conseguir ese efecto de que el hombre hiciera la voluntad de Dios en toda su vida, no solamente cuando iban al templo, cuando iban a la iglesia, sino que en todas las cosas, en los negocios, en las relaciones de familia, en las relaciones de vecino, en las relaciones con los dirigentes del pueblo, con los reyes, con los gobernantes, en toda la sociedad donde el hombre se mueve, que lo que hiciera siempre diera testimonio de Dios, de que era un cristiano, de que creía en una vida mejor para esta tierra.

Y eso solamente lo podemos realizar cuando nos comportamos bajo los Diez Mandamientos, los preceptos y los estatutos divinos. Entonces, fíjense que todos recibirán una sentencia conforme a su conducta. ¿Cómo es eso? Dependiendo de la acumulación de faltas y de pecados que cada ser obtiene, es el tiempo que se va a estar quemando vivo. Esto es serio. Unos se van a quemar rapidito, otros se van a quemar un poquito más lento y otros van a sufrir bastante ese fuego, prendido el cuerpo en llamas, sufriendo las consecuencias de sus pecados.

O sea que mientras está prendiéndose, está quemándose ese cuerpo, esa mente está repasando todas las cosas por las cuales está pagando ahora con ese fuego. ¿Quién lo provocó? ¿Quién provocó ese fuego? Él mismo, Satanás. Lo inició y cada cual participa de las consecuencias de ese fuego provocado por Satanás, que empezó en el Edén y mil años antes del Edén, empezó en el cielo de Dios.

Allá arriba empezó a rebelarse y a querer hacer su voluntad. Pero todo eso se va acumulando en el récord de cada individuo. Eso es bueno que lo tengamos en cuenta. La gran confusión del mundo cristiano no es con la segunda venida de Cristo en gloria. Lo que tiene a muchos cristianos en gran perplejidad es la venida anunciada por Jesús, cuando viene previamente como ladrón. Y me acuerdo que hablamos de esto, que yo les dije: cuando Jesús dice que viene como ladrón, no es que está usando una palabra peyorativa, de que él viene a robarse algo.

Al contrario, él viene como ladrón cuando nadie lo espera, pero viene a buscar lo suyo. La palabra que se usa es «harpazo». En el griego, «harpazo». Fíjense que hay una palabra en español que se parece, que es zarpazo. Cuando un animal feroz tira la zarpa, la garra, y de un zarpazo coge una presa. De un zarpazo. Es lo mismo que está queriendo decir aquí el griego cuando dice «harpazo», que es la palabra usada para arrebatado.

La palabra harpazo, con h, lleva esa definición de agarrar algo de repente, lo que sugiere una acción sorpresiva o no anunciada previamente o de forma repentina. En 1 Tesalonicenses 4:15 al 17 se expresa precisamente eso. Lo discutimos la semana pasada. Repasamos la página completa de los eventos tal como Pablo los vio y como el Señor se los mostró a él.

Fíjense que dice: «Palabra del Señor». No es palabra de él, no es palabra de Pablo, es palabra de Dios. Y así mismo lo dice: «Palabra del Señor, que nosotros, los que vivimos, los que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que quedamos juntamente con ellos, seremos arrebatados», de un zarpazo, «en las nubes para recibir al Señor en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor».

Esta declaración del apóstol Pablo detalla los eventos. Esa es la página cuatro, por si acaso alguien no la tiene a la mano. Detalla los eventos en su orden y nos da una información clara. Ahí abajo hay unos números en la misma página. Fíjense que hay 10 números: [1] Los que vivimos, que hemos quedado en el tiempo, no precederemos a los que murieron. [2] Porque el mismo Señor en persona, con aclamación, con voz de arcángel [3] y con trompeta de Dios, descenderá del cielo.

[4] Y por ahí sigue. Ahora vamos a la página cinco, en el segundo párrafo grande, donde dice: «Pero el calendario divino tiene un reloj que ni se adelanta ni se atrasa. Dios es puntual en su cita con la profecía y al igual que ocurrió en los tiempos de Noé, así será en todos los compromisos de Dios. La puerta se cerró siete días antes de que empezara a caer la lluvia». 

Y acá, ahora la puerta está cerrada desde siete años antes de que comenzaran a caer las plagas en el año 1850. La profecía de Daniel 8:14 llevó a los cristianos de aquel tiempo a pensar que cuando esa profecía terminaba, porque decía: «Para ungir al Santo de los santos», pensaban que en ese año, donde terminaba la profecía de Daniel 8:14, iba a venir el Señor. Se equivocaron, se quedaron esperando la venida del Señor, porque esa profecía significaba el paso del Lugar Santo del Santuario Celestial al Lugar Santísimo.

Jesús pasa del Lugar Santo al Lugar Santísimo a hacer la expiación final. Esa expiación final está cubriendo inclusive los pecados de gente que no había nacido en esa fecha. Ninguno de los que estamos aquí había nacido para esa fecha. Yo, que soy el más viejo, no había nacido para esa fecha. Qué importante es eso. ¿Por qué? Porque aquí, como pasó en los tiempos de Noé, el juicio es prospectivo. En ese juicio quedan señalados todos los que cumplen con los requisitos.

Son señalados, pero no están sellados para la salvación. Va a depender ahora de la conducta de ellos de aquí en adelante hasta que mueran. ¿Y cuántos han nacido y han muerto del año 1850 para acá? ¡Imagínense! Pero por lo menos sabemos que los que fueron atacados por las plagas no cuentan, porque todos los que recibieron las siete últimas plagas las recibieron precisamente porque no estaban viviendo de acuerdo al compromiso que se había hecho en la cruz del Calvario.

Ahora sí que podemos ir a la cruz y entender algo que todavía la Iglesia cristiana no ha entendido: ¿cuál fue la labor de Cristo, por qué Cristo murió, tuvo que morir como el cordero? Recuerden ustedes que yo les dije, y está clarito ahí en la Biblia, está expresado que en el momento que Cristo muere a las tres de la tarde en la cruz, estaba el sacerdote con el cuchillo en la mano para matar al cordero.

Eso nunca había pasado en la historia. Nunca un cordero que estaba amarrado encima de un altar se había soltado y se había escapado. Eso nunca había pasado. Y el velo del templo, que dividía el Lugar Santo del Lugar Santísimo, se rasgó de arriba a abajo, cayeron las cortinas al suelo. ¿Qué estaba diciéndole eso a los sacerdotes que estaban allí? Dice: ya todo el ritual se acabó. Hecho es, por eso es que Jesús dijo: «Consumado es» en la cruz.

En la cruz Jesús dijo: «Consumado es», y expiró. Diciendo «Consumado es», expiró. El último suspiro. Cuando dijo: «Consumado es». Porque todo eso quedaba ya en el pasado, todo eso era obsoleto. Pero como yo les he dicho a ustedes ya, la Iglesia cristiana no entiende eso. Sigue colgando a Cristo todos los años de la cruz, hacen la procesión todos los años, lo matan todos los años. Y peor que eso, yo diría que peor que todo eso, porque todavía eso se puede justificar bajo la ignorancia de que no entendieron lo que estaba pasando.

Pero peor que eso, ese cordero que murió en la cruz lo siguen inmolando ellos espiritualmente cada año en la Semana Santa. La celebración de esa semana, terminando con Cristo el viernes en la cruz, es una señal de que ellos no entendieron que ese ritual se terminó, igual que no entendieron el ritual de Juan el Bautista. Ya se acabó, era bautizar a Cristo, era lo importante en ese bautismo y algunas personas para cumplir con un ritual que simbolizaba el diluvio y que ahora la Iglesia lo asume como un ritual perpetuo.

Hicieron exactamente el mismo disparate que hicieron los judíos con la circuncisión. Los judíos todavía se siguen circuncidando y circuncidando a los niños a los ocho días de nacidos. Siguen haciéndolo. Y los cristianos siguen bautizando a todos los que se quieren hacer miembros de la Iglesia cristiana, bautizándolos en agua. Entonces, ¿qué pasa con eso? Que no están al día. No están al día de los cambios que el mensaje de Cristo da en cada etapa.

La etapa del diluvio terminó, por eso es que tenemos que entender esto para poder entender por qué él viene en dos fases. La venida de él se produce en dos fases. En la primera fase, viene a recoger lo suyo y a los suyos. Y en la segunda fase viene a establecer su reino en la Tierra. En la segunda fase, a él no le importa ni Satanás ni todos los impíos y todos los bandidos y toda la gente que queda en esta Tierra, que todo va a ser un desastre.

Si ustedes ven que está mala la cosa, cada año se va a poner peor y peor. Los que se queden aquí en cinco, diez, o quince años más van a sufrir tremendamente. Van a sufrir por la comida, van a sufrir por las enfermedades, por las plagas, por los accidentes, por los crímenes, por la inestabilidad de los gobiernos. Ya todo esto se está viendo.

Miren como la gente ahora depende de una inyección para bajar de peso. Todo para no tener que hacer los ajustes en la alimentación. Todo lo que usted tiene de más en su cuerpo, y ajústense bien, le va a rebotar en su propia salud física y espiritual. Las dos, las dos fases. Por eso es importante que entendamos esto, porque si Dios lo señaló a usted, y usted tiene el privilegio de estar señalado para salvarse, eso es un privilegio. ¿Por qué razón? Pues miren, por varias razones. Puede ser que ese privilegio usted lo tenga porque le quedan dos o tres genes en su genoma, tiene dos o tres cromosomas que descienden de alguna de las 12 tribus de Israel.

Ese es un factor. Y nada más que por eso el Señor le dice: «Este tiene…» Así lo señala: «Este tiene oportunidad de salvarse porque tiene un gen». Miren. Yo no sé si yo estudié con ustedes la historia. Está en el panfleto anterior de los paralelos, está la historia de Booz y Rut, la moabita. ¿Ustedes se acuerdan de esa historia? Eso que yo pongo ahí no lo pongo para que ustedes lo lean por encimita.

De ahí hay lecciones y lecciones y lecciones que nunca acaban. Una de ellas es precisamente quiénes son aptos para la salvación. Esta mujer no tenía oportunidad alguna de salvarse porque no era de ninguna de las 12 tribus de Israel. Rut. Pero se había casado con un hombre que sí era de las 12 tribus de Israel.

Y quedó viuda. ¿Eh?

No llegó a tener hijos, no. No tuvo hijos. Entonces, ¿qué pasa? Que muere el marido sin tener hijos, no tiene rescate, pero la suegra, Noemí, le dice: «Hay una forma en que tú puedes redimirte. Puedes ser redimida, porque hay un antecedente de la familia de tu esposo que está soltero, es rico y te puede ayudar. Tienes que hacer esto, esto y esto». Y ella fue obediente, hizo todo eso y fue redimida por Booz, con mucho trabajo, porque había circunstancias: había otro pariente que tenía más derecho que Booz para casarse con ella. Y ese otro pariente dijo: «Ah, pues está bien, yo me caso con ella». Y después le dicen: «Pero si la redime, tienes que casarte con ella por la ley». Y él dijo: «No, no, yo no me voy a casar». «Ah, pues está bien. Entonces, fírmame aquí este documento, pero tú no te vas a casar».

Le firmó una cesión del derecho y cuando le firmó la cesión del derecho, Booz vino y se casó con ella.

Y de esa manera, fíjense, que se hizo por redención, se hizo apta. Ahora yo le voy a explicar qué eso significa. Eso mismo fue lo que hizo Cristo en la cruz cuando nos redimió. Nos redimió en la cruz con su muerte y su resurrección.

Nos redimió aunque no tuviéramos los genes. Pero eso caducaba precisamente cuando caducaba la profecía de Daniel 8:14. Porque era por solo una etapa. Fíjense que el mundo se ha dividido en tres etapas, la historia del mundo en tres etapas La primera fue la del diluvio, la segunda de la muerte de Cristo, que prospectivamente nos redime. Pero eso termina. Eso tiene un final, que es el punto final de esa etapa, porque viene ahora la etapa del juicio sobre la humanidad.

Y el juicio de la humanidad también tiene que ser prospectivo, porque todos los eventos vienen atrasados, ya que la Iglesia no fue buena portadora del mensaje de Dios en la Tierra. La Iglesia falló y ha fallado todo el tiempo, siempre está atrasada. Por eso fue que Juan el Bautista tuvo que venir a bautizar a Cristo, porque Cristo no podía morir en la cruz sin haber hecho esa redención primera de lo que se llama el bautismo de la Tierra, que fue sumergida completa en agua.

Se bautizó la Tierra completa y hubo un nuevo comienzo. Ahí tenía que empezar todo de nuevo. Pero no había pueblo de Dios. Noé, solito con su familia, tuvo miles de problemas y volvieron otra vez las cosas a complicarse como antes del diluvio. La gente siguió haciendo el mal. Los hijos de Noé, las otras generaciones que vinieron, todos siguieron haciendo lo mismo que hacían antes del diluvio. No hubo una Iglesia.

Los judíos fueron apareciendo de la tribu de Judá, poquito a poquito, y fíjense que Jesús era de la tribu de Judá. Como Jesús era de la tribu de Judá, Jesús mismo tenía que ser redimido. Él mismo tenía que ser redimido, porque de la tribu de Judá no podían salir sacerdotes. Los sacerdotes salían de la tribu de Leví. Yo creo que eso lo hablamos una vez, ¿verdad? Eso lo discutimos aquí.

Bien, está también ahí en los paralelos.

Yo resumí todo eso en tema y el panfleto de los paralelos. Por eso es que estos panfletos son bien importantes, que ustedes no los pierdan y repásenlos muchas veces para que se aprendan esta historia, porque es una historia complicada. Es complicada porque no ha habido un pueblo de Dios en la Tierra que siga las instrucciones que Dios está dando en ninguna época. Fíjense que a los 100 años, un siglo, hay gente que dura 100 años, mucha gente, y dura más de 100 años, que dura 120 años, más del siglo.

Todavía no había pasado un siglo, estaba en el año 90 después de Cristo, que si le quitamos los 33 años de Cristo, entonces eran 60 y pico de años nada más. Ya para ese año la Iglesia estaba corrompida, completamente corrompida, la Iglesia cristiana. El mensaje a las siete Iglesias de Apocalipsis viene en el año 90 después de Cristo. Por lo tanto, el trabajo que hizo Jesús con los discípulos prácticamente se perdió total.

Pérdida total. Y no tenía seguro alguno que lo cubriera. Se perdió completo. Por eso fue que la Iglesia perdió los siete dones espirituales, entre ellos el don de sanar a los enfermos. Jesús le había dicho a los discípulos: «Cosas más grandes que las que yo hago las van a hacer ustedes. Así que prepárense, que lo que viene es mejor que lo que hay». Pero le fallaron. Dicen que prácticamente a todos los discípulos, menos uno, los mataron.

¿Saben por qué? Porque la Iglesia no los defendió. La Iglesia de su tiempo, la misma Iglesia que ellos establecieron, no los pudo defender. ¿Saben por qué? Porque la Iglesia estaba en apostasía. Estaba en violación a los principios que Dios había establecido y que Cristo vino a restablecer. Entonces, el pueblo judío seguía con las leyes y tradiciones que Moisés montó allá en Israel Y no veían todavía. Fíjense que todavía los judíos no se han dado cuenta ni de que Jesús vino al mundo.

Los judíos no aceptan a Cristo, están esperando todavía al Mesías. A los suyos vino, y los suyos no le recibieron, ni lo reconocieron, ni lo aceptaron. ¿Qué más podía hacer el Señor? No puede hacer más porque el mensaje estaba en manos de seres humanos. Cuando lo mataron fue cuando dijeron: «En verdad, este sí era». Cuando resucita, los que vieron que él resucitó dijeron: «De verdad que este era profeta».

Los gentiles dijeron: «De verdad que este era profeta». A los mismos discípulos les costó trabajo reconocer a Jesús después de resucitado.

«Enséñame las manos, a ver si es verdad. Enséñame el costado», Tomás.

No estaban convencidos de que fuera él. Así que para que ustedes tengan una idea de dónde estamos nosotros parados en este tiempo. Para el Señor poder salvarnos a nosotros los que estamos aquí, tenía que haber emitido ese juicio en el año 1843 o 1844 y extender esa misericordia hasta el momento de su venida como ladrón. Eso no es fácil, está rompiendo con sus propias reglas. Si lo vamos a ver desde el punto de vista de: si yo estuviera en el cielo y tuviera que bregar, diría: «Dios mío, qué cosa más loca, qué gente más falta de todo».

Porque lo que el ser humano ha hecho no tiene nombre, no se puede ni tan siquiera catalogar de una equivocación, porque la palabra es clara. La palabra es clara y los eventos están ahí, pero los hombres los interpretan a su manera. La Iglesia lo ha cambiado todo y lo ha tergiversado para ella quedar bien delante de los hombres, pero no está bien delante de Dios. Ese es el grave error, que la Iglesia se ha justificado a sí misma y ha despreciado la justificación que Cristo les da, porque Jesús les dice: «Esto es lo que viene ahora. Y viene así».

Manda a los profetas: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. Y Daniel da la última profecía. Por eso es que los cristianos de allá del siglo XVII y XVIII entienden que Jesús viene a buscar a su pueblo en esa fecha. Y esperaron la venida de Cristo, proclamaron la venida de Cristo y anunciaron la venida de Cristo. Claro, al anunciar esa venida de Cristo, equivocadamente estaban haciendo un trabajo que había que hacer, lo que era el mensaje del tercer ángel: «La hora de su juicio ha llegado».

Dice clarito Apocalipsis: «Porque la hora de su juicio ha llegado. Adorad a aquel que ha hecho el cielo, la Tierra, el mar y todas las cosas, la fuente de la salud. Adorad a aquel, porque la hora de su juicio ha llegado». Entonces, la Iglesia que más cerca estaba, que era la Iglesia Adventista, que más cerca estuvo de esos acontecimientos y que más luz tuvo, porque tuvo una mujer profeta que les advirtió una y otra vez: «Esto es lo que hay».

Si decimos eso, no crecemos, nos quedamos chiquitos. Querían crecer como los metodistas, los luteranos, los presbiterianos, los otros, etc. Ellos querían ser una denominación grande. Todavía, a esta altura. Cuando Jesús dice: «Si yo vengo a buscar, no os extrañéis». Es una situación caótica, triste. Por eso es que los que vemos somos dos o tres aquí estudiando esto.

Claro, hay otra gente estudiándolo también, hay otra gente oyendo los programas, hay gente que se está convenciendo. Miren, se fueron todos los panfletos estos. Queda uno ahí. Ese es el único que queda. Allá abajo no sé si quedarán uno o dos, pero me dijo esta muchacha que se estaban leyendo los panfletos. Están viniéndolos a buscar gente que uno no conoce ni sabe quiénes son. Por lo tanto, podemos tener grandes sorpresas a la hora de la verdad.

Pero como quiera, somos un grupito pequeño. El Señor lo dice: «Manada pequeña». El Señor dice así: «Manada pequeña». Que no es que viene a salvar a todo el mundo como la Iglesia cristiana ha proclamado. Todo el que cree en el Señor Jesús, que diga: «Yo creo», ya se salva. Eso no es así. Hasta los demonios creen. Y no se van a salvar así tan fácil. Por eso es que tenemos que entender esto, mis hermanos, porque el tiempo se está acortando muy rápidamente, están pasando los años.

Ya nosotros llevamos más de un año reuniéndonos y todo esto está moviéndose muy rápidamente. Tan rápidamente que, fíjense, no me da tiempo a mí para sacar los temas y cuadrarlos uno detrás del otro en orden para poderlos traer, sino que a veces tengo que ir para atrás, a veces tengo que ir para el frente, a veces tengo que dejar uno por el medio y saltar al otro, para entonces volver otra vez para atrás.

Todo eso me toca hacerlo para que podamos entender lo que está ocurriendo de una manera que nos podamos preparar. La idea es esa, que estemos preparados para lo que viene. Si no nos preparamos para lo que viene, corremos el peligro de que, después de haber sido señalados, después de haber recibido todas estas verdades, ¿saben lo que es? Que no nos recojan, que nos quedemos aquí en este infierno, porque el mundo se va a convertir en un infierno y va a terminar siéndolo.

Y son mil años. ¿Cuántos van a nacer y cuántos van a morir en mil años? Son 10 generaciones. ¿Y esos se pierden? ¿Perdón? ¿Esos que nacen después de la venida de Jesús? Se pierden, dependiendo, porque el Señor en el juicio señaló a muchos que no habían nacido todavía. Eso fue lo que le estaba explicando hace un rato. En el juicio, el Señor está señalando a todos aquellos que tienen oportunidad de salvarse y los deja señalados.

Ellos nacen, oyen lo que está diciéndose, aceptan o rechazan.

No, nosotros no habíamos nacido. Yo lo que quiero saber es que después de que Jesús venga como ladrón, los que nazcan después de… No, ya ahí no. ¿Esos se pierden? Todos los que nazcan de ahí en adelante están perdidos. Van a nacer con defectos físicos los niños, ya están naciendo con defectos físicos.

La gente es reacia a tener hijos por eso mismo. Todos los días presentan casos en la televisión de gente que está cuidando niños que son el resultado, número uno, de la alimentación de los padres, número dos, de las vacunas que les pusieron, que están inválidos, que están enfermos.

Todo eso es un desastre. Muchos de los niños están naciendo enfermos. Ya no hay un niño sano, a menos que sea de unos padres que sean cristianos que por su convicción hayan llevado la alimentación y no lo hayan vacunado. Miren que son muchas cosas difíciles, porque lo más fácil es: «Vacúnalo para que vaya a la escuela», porque allá en la escuela le exigen la vacuna.

Yo vi en la televisión a un médico hablando muy mal de la vacunas. Pero esa información la echan a la basura y se vacunan. Los que están señalados posiblemente sean los únicos que estén pidiendo la exención de la vacuna, pero aparte de las vacunas, que están deformando la mente y el cuerpo de los niños que nacen, están modificando esas vacunas que intervienen con el ARN y con el ADN. Esas vacunas que modifican la estructura genética de los seres humanos.

Van perdiendo la identidad divina en su ADN,  el Señor no puede salvarlos. Los padres borraron la identidad de los hijos. ¿En dónde lo van a encontrar? ¿En qué registro? Porque lo que el Señor señaló en esa fecha, en 1843, 1844, que tuvieron una semana de siete años con la puerta abierta, esperando que entraran en el arca. Una semana de siete años, que fue mucho más que en el diluvio, que fueron siete días nada más.

Una semana de siete días. Una semana de siete años. No entraron, y ¿qué pasó?

Se ahogaron, perecieron, porque cuando empezó a llover y a salir agua de abajo, de arriba y de todos lados, ya era tarde. Ya la puerta estaba cerrada. Eso lo proyectamos a 1800, a la segunda dispensación y ya para 1850 la puerta está cerrada. Comienzan a caer las plagas. Cae la primera plaga y le sigue la segunda, y le sigue la tercera, y le sigue la cuarta, y le sigue la quinta. Estamos en el principio de la quinta, pero a mitad de la sexta plaga es que Jesús viene como ladrón, está clarito ahí.

En Apocalipsis 16 lo van a ver. El panfleto lo dice clarito aquí. En medio de la sexta plaga dice: «Aquí vengo como ladrón», en medio de la gran caída de Babilonia. Y la caída de Babilonia, vamos a verla aquí. Vamos a empezar a tocar ese punto. Es importante. Página 12, miren cómo empieza esa página: «Las palabras de nuestro vocabulario babilónico».

Hasta el lenguaje perdimos. Hasta el lenguaje angelical perdimos. El lenguaje divino lo perdimos. No pueden jamás describir la inmensa cantidad ni la gran variedad de maravillas que encontraremos a cada paso de esta tierra enteramente nueva, que no puede compararse a la primera creación, que fue perfecta en su tiempo, pero que no compara jamás una con la otra. Que si Dios hizo todo perfecto en la primera creación que le entregó a Adán y Eva, los que nos salvemos de esta vamos a ver cosas mucho más grandes y maravillosas.

Pablo las vio y no pudo hablarlas, no le salían las palabras. No podía conciliar el pensamiento de lo que vio con sus ojos para hablarlo con la boca. Es que no podía. Para que tengan ustedes una idea de lo que vio. La desgraciada iglesia de Laodicea, que es la última etapa de las iglesias cristianas que nos ha engañado y nos ha ocultado esta preciosa información.

Ha sido afectada por la ceguera circunstancial, porque rechazó el colirio natural que le hubiera limpiado la vista para ver y leer lo que el espíritu de profecía se cansó de advertirle a tiempo. La última advertencia del Noé moderno y nadie quiso entender su mensaje. En vez de consultar al profeta de Dios, los dirigentes de la Iglesia se consultaron ellos mismos y conjeturaron una serie de doctrinas que a la larga confundieron a la hermandad que sufrió el chapucero.

Aquí les voy a explicar algo. Los adventistas estuvieron muy cerca de eso, porque se dieron cuenta de que cuando Jesús pasa del Lugar Santo al Lugar Santísimo, se emite un juicio. ¿Y saben lo que hicieron? Le pusieron «juicio investigador». 

Y hasta el día de hoy. Se quedaron investigando. Los que más cerca llegaron en una lástima, porque esos 6 millones pudieron haberse salvado si los dirigentes hubieran sido diligentes. Si los dirigentes hubieran sido, ¿qué? diligentes. Si hubieran aceptado la voluntad divina, si hubieran sido sinceros y no hubieran tenido las ansias de crecer denominacionalmente, se hubieran conformado con ser un pueblo pequeño con una verdad grande.

Se convirtieron en un pueblo grande con una verdad pequeña. ¿Ven que hay una diferencia? No es lo mismo ser un pueblo pequeño con una verdad grande que ser un pueblo grande con una verdad pequeña, que es lo que ha pasado con el mundo cristiano, que se dice cristiano, porque la palabra cristiana es de Cristo. Viene de Cristo, de las siete iglesias de Apocalipsis. Las siete mujeres aquellas que buscaban marido allá en Isaías 4:1.

Porque yo digo unas cosas de aquí, pero otras no las digo en televisión, porque pueden ser malinterpretadas por muchos y afectarles en su salvación.

Por otro lado, cuando les hablo a ustedes aquí, les digo las cosas como son. No tengo ningún reparo en decirlas tal como yo las sé, como el Señor me las ha revelado a través de su palabra. Y les hablo clarísimo. Les estoy hablando súper claro hoy. Ese juicio que ellos vieron en el 1843, 1844, que le llamaron juicio investigador, y se han pasado 150 años investigando y todavía no han descubierto lo que tienen que descubrir.

No han descubierto que no había ningún juicio investigador, que era un juicio de tiempo que se venció la dispensación ahí.

Un cierre total de la misericordia, la puerta se cerró allí. No había que estar bautizando gente de ahí en adelante. La puerta se cerró. ¿Qué era lo que tenían que hacer? Prepararse para recibir al Señor. Lo mismo que ellos hicieron, creyendo que Jesús venía en ese año, lo mismo que hicieron el grupito que se preparó para recibir al Señor.

Seguir preparándose. Eso era lo que tenían que hacer, en vez de ponerse a bautizar gente y a crecer. Ahí se cortaron el cuello. No era para crecer, era para sostenerse en la verdad. Son dos cosas completamente distintas. Y esa puerta que se cerró dejó una cantidad enorme de gente señalada que se podía salvar. Tenían una gran oportunidad. La sangre de Cristo podía cubrirlos, siempre y cuando tuvieran tres cualidades.

Apocalipsis 14:12. Búsquenla.

Aquí están los que tienen la paciencia de los santos. Número uno, la paciencia de los santos. Aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe y la esperanza de Jesús. Tres cualidades. Miren qué fácil hubiera sido todo esto si la Iglesia no lo hubiera echado a perder. Aquí está la paciencia de los santos, aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús.

Eso era todo lo que se necesitaba y todo lo que se necesita para el que fue señalado salvarse. Miren qué sencillo. Y ese mensaje claro y definido, ese resumen de esas tres cosas, es todo lo que necesitamos nosotros saber para nuestra preparación. Y si fuimos señalados, por alguna razón estamos aquí. Fuimos señalados. Lo único que tenemos que hacer es seguir esas indicaciones que están ahí. La paciencia de los santos.

Voy a preparar un estudio de eso para que ustedes sepan lo que es eso, lo que es la paciencia de los santos. Pero en pocas palabras les voy a adelantar que la paciencia de los santos se trata de la espera constante con la seguridad de que se va a producir el evento. Ahí es que se desarrolla la paciencia del santo. En esa espera, que es una espera con una seguridad absoluta de que va a ocurrir. Esa es la paciencia.

Y es una ciencia. Es una ciencia del árbol de la vida. Es una ciencia. Pa-ciencia. Es una ciencia del árbol de la vida. Esperar con la esperanza y la seguridad de que va a ocurrir. Uno. Dos: aquí están los que guardan los mandamientos de Dios. Y la fe de Jesús, ¿cuál es? ¿Cuál es la fe de Jesús? ¿Alguien se la predica o ustedes piensan? Que vino y murió por nosotros. Todo eso. Que vamos al Padre a través de él.

Que dijo a los discípulos, claramente les dijo: «Vendré otra vez y os tomaré a mí mismo para que donde yo estoy, vosotros también estéis. He aquí vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela y espera con paciencia».

Esa es la fe de Jesús. Esa es la fe de Jesús. Miren qué sencillo, qué fácil.

Qué difícil nos lo han puesto. Pero aquí ustedes tienen. Ha sido la Iglesia cristiana, página 16. Ha sido la Iglesia cristiana en su rechazo al judaísmo y al catolicismo. Fíjense, por qué la Iglesia se ha comportado como se ha comportado. Porque no querían saber de los judíos. Todavía.

Veo a los pastores hablando de los judíos bien despectivamente.

Porque rechazaron a Jesús. Y por otras cosas más. Porque proclamaron el sábado los judíos.

Esa era la razón principal: porque no querían saber del sábado. Por eso odiaban a los judíos. Por eso los católicos cambiaron el día de reposo del sábado al domingo.

Para no parecerse a los judíos ni ser como ellos. ¿Ven ustedes? Y por eso dejaron de ser lo que eran para ser otra cosa.

Sí, violaron la ley completa. La que ha trastornado el verdadero sentido del Evangelio de Cristo ha sido ella, la que como los saduceos, ha hecho de ese texto una impresión equivocada. He escuchado pastores decirle a los jóvenes que se casen aquí en esta tierra, porque en el cielo no se podrán casar. Eso desanima los jóvenes que están tratando de perseverar en la fe y les puede cambiar o complicar el ritmo de su vida en Cristo.

Por casarse apurados, se casan mal.

Y terminan mal. Está claro, la resurrección es una cosa y la Tierra Nueva es algo diferente. Para disfrutar de las maravillas indescriptibles de la Tierra Nueva, hay que estar vivo cuando Cristo venga o resucitar en esa primera resurrección. Hasta los viejos vamos a tener hijos. Dice: «Aún en la vejez fructificarán, estarán vigorosos».

Cuando ya estén grandecitos, otra camada. No, ya ellos están grandes. Vamos a producir una camada más, un poquito. Míralo. Lo bueno es que allí ni se enferman, ni tienen que ir al pediatra, ni tienen que ponerles vacunas, ni nada de eso.

En la Tierra Nueva. Ni dolores de parto. No hay dolores de parto. No. Todo lo contrario. Yo le decía a las mujeres esto: el parto va a ser una experiencia agradable. Así van a ser los partos, van a ser un placer que la mujer va a tener al disparar ese muchacho afuera. Es que debería ser. Lo va a cuidar ahí equis tiempo y después no sabemos si serán nueve meses también, si el Señor los acelerará o algo, porque el Señor necesita llenar la Tierra de niños.

Y los planetas, hay muchos. Y todos los planetas, hay que llevar gente para todos los planetas. Imagínense, ya les dije a ustedes, no se olviden de los abortos. Todos los niños abortados.

Yo los adopto a todos. Pero no hay que cuidarlos. No hay peligro, ellos van a crecer. Van a tener la oportunidad de estar en el cielo y los padres se pierden si es que aquí pecamos. Miren la justicia divina qué linda es. Qué cosa más bella. Dejad que los niños vengan a mí. Dejad que los niños, porque de ellos es el reino de los cielos. Cómo el Señor va a hacer una Tierra Nueva y que no haya niños.

¿Ustedes quieren una cosa más inútil que esa? ¿Quién quiere ir para allá? Por eso es que la Iglesia no ha podido salvar a sus jóvenes. No ha podido hacerlo, porque diciéndoles que en el cielo no se van a casar, ni van a tener hijos. ¿Quién quiere ir al cielo a eso? Está aburrido. La nena aquella que le preguntaba a la maestra y le dice: «Missy, yo no quiero ir para el cielo». «¿Por qué?» «Porque eso de estar tocando arpa en el cielo no me gusta».

Ella se veía tocando arpa todo el tiempo en una nube. Eso es aburrido. ¡Qué aburrido! ¿Quién quiere ir para una tierra así? No, ni en el monte del Olivo, tan siquiera. No, porque si vas a California, no puedes hacer esto, no puedes hacer aquello. «Ah, pues yo no voy para California». En España no puedes hacer esto, ni esto. «Ah, pues yo no voy para España». Y eso le pasa a los jóvenes con la Tierra Nueva.

No puedes hacer esto, no puedes hacer aquello, no puedes hacer lo otro. Entonces, ¿qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer? Voy a estar allí aburrido. Tanta cosa.

Dice que tú no sembrarás para que otro coma, para que otro coseche. Dice que sembrarás y cosecharás, y comerás lo que sembraste. Lo dice clarito. Si ustedes ven Isaías 65 y 66, está todo ahí clarito de lo que el profeta ve que va a ser la Tierra Nueva. El profeta no la ve como la veo yo, porque ahora, unos años después del profeta, oyendo y viendo lo que le dijo el Señor al espíritu de profecía, yo me entusiasmo y digo: «Oh, pero espérate, esto es distinto por completo».

Esto no es lo que me dijeron a mí cuando yo era un muchacho. A mí me metieron todo eso en la cabeza también, me lo decían.

Cosas que ojo no ha visto. No, ni tan siquiera eso. Cosas que no se pueden hablar en nuestro lenguaje.

Porque no pueden subir ni en nuestra imaginación ni a nuestra boca sucia. Comiendo porquerías, que tenemos que comer toda esa fruta y todos esos vegetales infectados de abonos químicos y de porquería. Con esa boca no podemos. Tenemos que ser ya transformados para poder entonces entender y hablar el idioma de Canaán. Eso le pasó al pueblo de Israel. Ellos lo único que sabían hablar era el egipcio. Cuando salieron de Egipto, tuvieron 400 años, cuatro siglos, en Egipto.

No sabían ni una palabra del idioma de Canaán. Cuando llegaron a la Tierra prometida, tuvieron que aprender a hablar en cananeo. Y nunca perfeccionaron el idioma. Nunca lo perfeccionaron. Porque es como cuando viene la gente que se criaron en Estados Unidos, los puertorriqueños que se criaron en Estados Unidos y usted los oye y hablan spanglish. Porque mezclan, porque el acento es distinto, porque la entonación es diferente, todo es diferente.

La mayor parte de los cristianos están dentro del cuarto que está llenándose de agua. Tenemos que verlo de distintas formas y posiciones. Ahora bien. Fíjense en este detalle: «Y no habrá necesidad de luz, de lámpara ni de sol». Esa sola declaración nos hace pensar que estaremos tan ocupados en tantas cosas diferentes que eso nos ocupará todas las horas del día. Al no haber noche, tenemos más tiempo para todas las actividades que se pueden llevar a cabo en esa Tierra Nueva, porque no va a haber noche, no tendremos que estar durmiendo las ocho horas todas las noches.

Bien. Miren, el último párrafo del panfleto, de la página 17, en muy pocas palabras describe lo que es la segunda venida de Cristo. Esa es la segunda, que provoca una segunda resurrección. Los que sean despertados en la segunda resurrección es para que vean al Señor que rechazaron, que martirizaron, que crucificaron. Serán castigados con el infernal fuego preparado para Satanás y sus ángeles. Ese es el doble evento de la segunda venida en gloria, cuando todo ojo le verá venir en las nubes con la santa ciudad y los redimidos que fueron levantados en la primera resurrección 1000 años antes.

Repetimos estos eventos para hacer claro el orden de los acontecimientos que la Iglesia cristiana ha trastornado para ganar tiempo y adeptos. Espero que todos hayan entendido y disfrutado de este programa. Dios los bendiga.

Las Dos Venidas del Señor

Incluye suplemento escrito de eventos finales

Dr. Norman González Chacón

Corto resumen de los eventos que se publicaron en el libro Apocalipsis, tomando en cuenta las visiones de Daniel, Enoc y Juan Apóstol.

El tema que vamos a cubrir en este artículo es uno de esos que a los pastores no les gusta tocar ni discutir en las iglesias “cristianas”, y es muy importante porque puede ser la advertencia, que tu alma estaba esperando. Y la mayoría de los cristianos no se da cuenta del verdadero peligro que está al alcance de la mano. Antes de avanzar, quiero que respires hondo y abras tu corazón. Porque lo que vas a escuchar no es una opinión, no es una teoría humana. No es una invención moderna, es lo que está escrito en la Palabra de Dios desde hace casi dos mil años, esperando a esta generación. Y hay algo todavía más serio, algo que nadie está enseñando en los púlpitos y que, sin embargo, aparece con toda claridad cuando uno se sienta a leer Apocalipsis con la lámpara de Enoc en la mano. Porque Enoc vio el final antes del final, antes que le fuera mostrado al Apóstol Juan. Enoc vio los cielos abrirse, vio a los vigilantes caer, vio los tronos del juicio prepararse, vio el día del Señor descender como fuego y todo aquello que Enoc escribió en su libro y que la iglesia llamada “cristiana” eliminó de las escrituras originales porque sus pastores y dirigentes, en acuerdo, no querían que la feligresía supiera porque los delataba como “traidores”. Ese mensaje que Enoc recibió de Dios, encuentra un eco perfecto, casi palabra por palabra dentro del Apocalipsis. Por eso, comenzaremos por el principio, por el versículo uno del capítulo uno, porque el orden exacto del fin del mundo comienza ahí y casi nadie hace esta conexión. El Apocalipsis abre con una frase que la mayoría pasa por alto. Dice así: 

“La revelación de Jesucristo que Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. Esa palabra “pronto” en el griego original no significa lentamente, no significa dentro de muchos siglos, no significa quizás algún día. Significa de manera repentina, de manera rápida, como un acontecimiento que cuando comienza ya no se detiene. Es el mismo lenguaje que Daniel usó cuando dijo que los acontecimientos del tiempo del fin vendrían como los dolores de parto. Y aquí está el primer detalle, que muy pocos perciben: Juan no recibió esta visión como un sueño común. Juan fue arrebatado en el espíritu; exactamente como Enoc fue arrebatado en su tiempo. Los dos vieron lo mismo, los dos describieron tronos, ángeles, ancianos, querubines, ríos de fuego, libros sellados, juicios escalonados, pero el orden, el orden exacto, solo se entiende cuando uno se atreve a poner los dos textos uno al lado del otro. Y aquí es donde la mayoría se equivoca porque lee el Apocalipsis como si fuera un libro aislado, cuando en realidad, es la continuación profética de lo que Enoc, Daniel, Ezequiel, Isaías, y Zacarías ya habían anunciado. Entonces, ¿Por dónde comienza realmente el fin del mundo según el orden de Apocalipsis? – 

Comienza en el capítulo cuatro, después del mensaje de amonestación a las siete iglesias, que para su primer siglo de existencia, ya estaban en apostasía. 

Cuando Juan escucha una voz como de trompeta, diciéndole: Sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. Ese momento es uno de los más impresionantes de toda la Biblia, porque muchos teólogos creen que ese arrebatamiento de Juan es una sombra profética del arrebatamiento de los santos. Juan sube al cielo y de pronto, la escena en la Tierra cambia por completo: La iglesia, que era el centro de los capítulos 2 y 3, desaparece del relato terrenal. Y es ahí donde comienza entonces algo que sacude al cielo entero, porque en el capítulo 5 aparece un libro sellado con 7 sellos, y nadie en el cielo, ni en la Tierra ni debajo de la Tierra, es digno de abrirlo. Juan llora, llora mucho. Y entonces uno de los ancianos le dice: No llores, porque el león de la tribu de judá ha vencido para abrir el libro. Ese es Cristo. Ese es el Cordero inmolado que toma el rollo de las manos del Padre. Y desde ese instante comienza la secuencia exacta del fin. Ya, desde su discurso sentado en la barca (Mateo 13), frente a la multitud, Le adelanta la apertura de ese libro sellado a sus discipulos. Y aunque ellos no entendieron en ese momento, mas adelante, al abrirles el entendimiento, pudieron entender lo que a ellos les concernía. Pero no advirtieron sobre los eventos futuros.

Pero antes de continuar, hay algo todavía más perturbador que debes entender porque la mayoría de las personas no se da cuenta de qué significa realmente abrir esos sellos. Cuando el Cordero abre el primer sello, sale un caballo blanco y sobre él un jinete con un arco y una corona que sale venciendo y para vencer. Casi todos los cristianos modernos creen que este jinete es Cristo. Pero los padres más antiguos de la iglesia y muchos estudiosos serios enseñan algo distinto; Este jinete no es el Cordero, porque el cordero es justamente quien está abriendo los sellos desde el trono. ¡Este jinete del caballo blanco es una falsificación! Es la imitación. Es el espíritu del Anticristo, entrando en escena con apariencia de paz, con apariencia de victoria, con apariencia de luz. Y eso conecta de manera escalofriante con lo que Jesús dijo en Mateo 24, cuando los discípulos le preguntaron cuál sería la señal del fin, y él respondió. “Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo yo soy el Cristo y a muchos engañarán”. ¿Te das cuenta? El primer sello no es guerra, no es hambre, no es muerte. El primer sello es engaño. El primer juicio del fin del mundo comienza con un engaño global, religioso, espiritual, político, educacional, científico,medico-farmacológico y social, que prepara el camino para la caída de Babilonia y la bestia subir. Si te interesa saber la fecha exacta de estos acontecimientos, ve al libro de Daniel profeta, y lee los capítulos 8 y 9. Allí narra cómo el Ángel Gabriel le muestra al profeta los eventos que pueden ser calculados y de forma precisa revela el comienzo y final del juicio que se espera al final de ese tiempo, que correctamente calcularon los cristianos que lo descubrieron  entre el año 1800 y 1850. En 1843, culminaba la profecía de Daniel 8:14 y ellos concluyeron, que se trataba de la venida de Cristo a la tierra. El Aóstol Pablo lo vió también cuando fue traspuesto. Vio a Satanás ocupar el lugar de Cristo en el santuario celeste que quedó “asolado” cuando Cristo pasó al lugar santísimo, terminado su ministerio en ese recinto.  De inmediato, Satanás ocupa el lugar que Cristo abandonó y desde allí, haciéndose pasar por Cristo, ha dirigido a la iglesia cristiana hasta el día de hoy. Terminado el proceso de la expiación final en el lugar santísimo, que solo tomaba unos minutos, Jesús sale y arrojándo el incensario proclama; ¡Hecho Está! Desde esa fecha, siete años despúes se cierra la puerta que por casi dos mil años estuvo abierta esperando que se cumpliera el tiempo. Termina un juicio y comienza la labor de recoger el trigo bueno en su alfolí y la cizaña comienza a ser atada en manojos (denominaciones) para ser quemada. 

Esto, Amigos y Hermanos es algo muy serio y altamente preocupante porque los que no hicieron su preparación a tiempo, quedaron fuera, como ocurrió con la puerta del Arca, que Dios la cerró siete días antes de que la lluvia comenzara a caer y murieron en el diluvio; Esto es inesperado para muchos, para los que nacieron despues de ese evento que fueron señalados para salvación por linaje, y para los que ahí fueron sellados para vida eterna. Este tema lo discutimos en detalle en el panfleto; “Las dos venidas”  Aquí tenemos que hacernos la pregunta:

¿Estamos viviendo ese primer sello en este mismo momento? Mira a tu alrededor. Mira como el mundo entero corre detrás de líderes políticos que prometen agendas de paz y unidad, soluciones globales, religiones unidas, gobiernos unidos, monedas unidas. El caballo blanco ya cabalga hace más de 150 años y la mayoría no se da cuenta. Si esto te está tocando el corazón, pronuncia  en alta voz  la palabra ¡Amén!. Porque necesitas saber si tu conciencia está despertando en este momento exacto. Y no te distraigas, porque lo que viene después es todavía más serio, mucho más serio de lo que la mayoría de los predicadores enseñan y tiene que ver directamente con lo que Enoc vio en los cielos y lo que le fue mostrado al Apóstol Juan en Patmos.   

El Cordero abre entonces el segundo sello. Y sale un caballo rojo y al que lo montaba le fue dado poder de “quitar la paz de la Tierra y que se matasen unos a otros. y le fue dada una gran espada”. Este es el sello de la guerra, no de una guerra cualquiera, sino de guerras tan extendidas que ya no hay rincón del planeta donde no se escuche el ruido de las armas. Y aquí presta atención, porque esto se conecta directamente con lo que Jesús dijo, “Oiréis de guerras y rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca. Pero aún no es el fin”. ¿Te das cuenta de la advertencia? ¡Aún no es el fin!. Es decir, el segundo sello no es el final. Es solo el comienzo de los dolores. Mira lo que está pasando hoy. Israel, rodeada de enemigos, Irán, Rusia, China, Corea del Norte, alianzas que se forman, como Ezequiel describió hace más de 2,500 años. Naciones acumulando armas que pueden destruir continentes enteros. Y todo esto encaja como una pieza milimétrica dentro del segundo sello del Apocalipsis. Pero esta no es la parte más impresionante, porque lo que viene después es el tercer sello. 

En el tercer sello, Juan escribe algo que estremece, una balanza en la mano del jinete y una voz diciendo: “dos libras de trigo por un denario y seis libras de cebada por un denario. Eso, en lenguaje moderno, significa que un día entero de trabajo apenas alcanzará para comer. El tercer sello es hambre, crisis económica mundial, inflación devastadora, colapso del valor del dinero, desconfianza en la banca, en la economía general,  y de nuevo, observa el mundo de hoy. Observa los precios de los alimentos, observa las cadenas de suministro colapsando. Observa el discurso global sobre escasez, sobre control alimentario, sobre comer insectos, sobre racionar la comida. La mayoría ignora este detalle, pero es exactamente lo que está descrito en Apocalipsis 6. Eso crea una desconfianza total de la gente en las agencias gubernamentales del mundo y en las instituciones tradicionales, lo que la profecía identifica como la Caída de Babilonia. Estamos cabalgando dentro de los sellos sin darnos cuenta. Entonces viene el cuarto sello y sale el caballo amarillo. Y el que lo monta tiene por nombre muerte. Y el hades lo seguía y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la Tierra para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la Tierra. La cuarta parte de la Tierra. Imagina ese número. Hoy somos más de 8,000 millones de personas en el planeta. La cuarta parte serían más de 2,000 millones de almas, 2,000 millones es una cifra tan grande que el corazón se contrae al pensarlo. Y aquí entra una pregunta perturbadora. ¿Por qué tantos, por qué Dios permite que tantos mueran en este sello? Y la respuesta está conectada con algo que Enoc ya había descrito en sus visiones cuando vio que los vigilantes habían contaminado la Tierra con violencia, con sangre derramada, con toda clase de enfermerdades, y conocimiento prohibido. La Tierra clama por justicia. Y el día del Señor es el día en que esa justicia contenida durante milenios, finalmente se derrama. Para este año, la estadistica de cáncer en el mundo sobrepasa los 20 millones, y de enfermedades cardiovasculares otros 22 millones. Es que desde el primer sello, el Espíritu Santo comenzó a alejarse gradualmente de la Tierra; Pero esto no es todo, porque el quinto sello cambia completamente; el escenario ya no es la Tierra, es el cielo. Juan ve debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios. Y esas almas claman a gran voz diciendo: ¿“Hasta cuándo, Señor, Santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la Tierra?, Te das cuenta de lo que esto significa. ¿Significa que durante los sellos uno al cuatro, habrá una persecución masiva contra los creyentes, que habiendo conocido, no hicieron la preparación requerida, y no fueron arrebatados en la nube.? Una persecución como la iglesia nunca vio antes. Y aquí muchos se equivocan porque piensan que el arrebatamiento los va a librar de todo. Pero hay un detalle que casi nadie explica: Y es que el libro de Apocalipsis describe a personas que se convierten después de haber sido señalados para salvarse, pero no tenían suficiente aceite en sus lámparas. Esos pagan con su sangre el precio de no haberse preparado antes. Esos son el objeto en la tierra de todas las persecuciones y acusaciones, porque los redimidos, los que fueron arrebatados,  están ya con Cristo en la santa ciudad en el cielo. Esa es la parte que estremece, y por eso, la decisión tiene que haber sido antes. No, hoy, ni mañana, porque ese señalamiento no es necesariamente una seguridad de salvación. Es parte del juicio que se llevó a cabo cuando Cristo hizo la expiación en el lugar santísimo, arrojó el incensario, dijo:  “Hecho Está” y salió. Allí comienzan a caer las plagas. Si estás entendiendo el peso de estas palabras, escribe en los comentarios, “Jesús es el rey” para que el cielo registre tu voz en este momento. Y permíteme decirte algo desde el corazón, porque sé que muchos de los que están escuchando o leyendo esto, son padres, abuelos, personas que pasaron toda la vida orando por sus hijos, por sus nietos, por sus familias, y ahora están viendo el cumplimiento de aquellas profecías que oyeron mencionar cuando ellos eran jóvenes. No es casualidad, Dios te ha guardado para este momento. Y antes de seguir, te invito a mantener tu atención en este canal, sabados y domingos, porque cada programa que sale aquí es una pieza más del rompecabezas profético que el Espíritu Santo está revelando para esta última generación. Y no queremos que te pierdas ninguna de las próximas alertas. Volvamos al orden exacto: El sexto sello es el momento donde la Tierra entera entiende que algo cósmico está sucediendo. Juan describe esa etapa, como un gran terremoto, el sol se vuelve como tela de cilicio. La Luna se vuelve toda como sangre. Las estrellas del cielo caen sobre la Tierra como una higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un viento fuerte. El cielo se desvanece como un pergamino que se enrrola y todo monte y toda isla se mueve de su lugar. Eso ocurre durante los mil años que pasará el pueblo de Dios de vacaciones en el cielo, en la santa ciudad, ratificando los juicios que están cayendo sobre los moradores de la tierra que no fueron trasladados. Imagina la escena. Imagina la pantalla del cielo cambiando por completo. Imagina a los reyes de la Tierra, a los grandes, a los ricos, a los capitanes, a los poderosos, a todo siervo y a todo libres, escondiéndose en las cuevas y entre las peñas de los montes, gritando: Caed sobre nosotros y escondednos del rostro del que está sentado sobre el trono; de la ira del Cordero, porque el gran día de su venida ha llegado. ¿Y quién podrá sostenerse en pie en esa escena?, Hermano, Amigos, Hermana; es exactamente lo que Enoc y Juan describieron en sus respectivos libros, cuando vieron al Hijo del Hombre sentado en el trono de su Gloria y cómo los reyes y los poderosos de la Tierra serían avergonzados delante de él. Casi nadie hace esta conexión. Pero está allí. Enoc vio lo mismo que Juan vio. Solo que lo vio milenios antes. Y aquí viene algo todavía más perturbador: Entre el sexto y el séptimo sello hay una pausa en el cielo, una pausa larga, deliberada, llena de significado. Aparecen cuatro ángeles deteniendo los vientos de la Tierra para que no soplaran sobre la Tierra, ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. Y entonces aparece otro ángel que sube de donde nace el sol, teniendo el sello del Dios vivo. Y clama a gran voz a los cuatro ángeles diciendo: No hagáis daño a la Tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. Ese es el sellamiento que cierra el tiempo y que es puesto sonre los que fueron señalados para salvación en el juicio que ejecutó Jesús al salir del santísimo: Esta es una retrospección muy importante dealgo que ocurrió y que justifica los eventos que están ocurriendo.“El que es justo seguirá siendo justo” Allí están los 144,000, los que murieron en Cristo que resucitaron, y los santos vivos que fueron elevados en el torbellino a encontrarse con su Salvador. Pero presta atención a este detalle, porque casi nadie lo enseña así. Mientras los siervos de Dios estaban siendo sellados en sus frentes, otra escena se desarrolla en el cielo. Juan ve una gran multitud, la cual ninguno podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero. Vestidos de ropas blancas y con Palmas en las manos. Y uno de los ancianos le dice a Juan, estos son los que han salido de la gran tribulación. La gran tribulación… ¿Te das cuenta? La pausa entre el sexto y el séptimo sello es justamente el momento donde el cielo se llena de los redimidos que pasaron por la gran angustia que prtobó su paciencia. Y eso nos abre una verdad gigantezca. El cielo no estará vacío en los días del juicio. El cielo estará reposando de almas, almas de mártires, almas de creyentes. almas que se decidieron en el último momento, Entonces se abre el Séptimo sello y aquí ocurre algo que pocas veces se predica con la fuerza de vida. Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo, como por media hora, silencio; Imagínalo. El cielo que está siempre lleno de alabanzas, de cánticos, de querubines, clamando Santo, Santo, Santo. Ese cielo se queda en silencio. ¿Por qué? Porque lo que viene a continuación es tan grande, tan importante, tan definitivo que incluso los ángeles se enmudecen. Es el silencio que ocurre en el cielo cuando TODOS los ángeles, de todas las categorías, se suben a la nube y acompañan a Cristo a buscar a los redinidos.  Esa   pausa antes de las siete trompetas, es el momento en que el cielo entero contiene la respiración. Y aquí, justo aquí, hay una revelación que casi nadie explica. Porque dentro del séptimo sello están contenidas las siete postreras plagas y las siete trompetas para el mundo que quedó en la tierra despues del arrebatamiento. ¡Oigan esto! ¡Es algo espectacular! Es decir, el séptimo sello no es un evento futuro, Los siete sellos fueron abiertos y las siete postreras plagas son parte del castigo que los que no quisieron tomar la señal de Dios, están sufriendo y estarán lamentando hasta la muerte. Es como una caja dentro de otra caja. Y dentro de la séptima trompeta, también estarán contenidas las siete copas. Es una secuencia anidada, una escalera de eventos que ocurren uno tras otro en rápida secuencia. No fue posible que los profetas lo vieran en su orden de ocurrencia, Unos son simbólicos, otros son reales, y otros tienen ambos significados: reales y simbólicos. TODO esto ya ocurrió y está ocurriendo. Según van cayendo las siete postreras plagas que comenzaron a caer en el año 1850; siete años despiues de haberse cerrado la puerta. Los eventos anunciados en las trompetas, crecen en intensidad. Entender esto es entender el orden exacto del fin del mundo: No todos podemos explicarlo en su secuencia con nuestro idioma babilónico imperfecto. No hay manera humana de poner en orden y secuencia unos eventos que pueden estar ocurriendo a la vez. Veamos otra escena que no se puede ubicar ni colocar cronológicamente:

La primera trompeta suena y granizo y fuego mezclados con sangre son arrojados sobre la Tierra. Eso simbolicamente representa la frialdad  tan grande que cubrirá la tierra en esa etapa. Los árboles verdes representan una preciosa juventud que se pierde, y la hierba verde, triste y lamentablemente representa a los niños cuyos padres no los entrenaron en el Evangelio.  Ese juicio es sobre una tercera parte de los árboles que se queman. Y toda la hierba verde se quema. La segunda TROMPETA suena, y algo como una gran montaña ardiendo en fuego cae en el mar. Y la tercera parte del mar se convierte en sangre. Y muere la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar. Y la tercera parte de las naves es destruida. Aquí se hace alusión a los mares que según el ángel, en Apocalípsis 17:15, simbolizan muchedumbres y gentes. la otra tercera parte de la gente, y las naves que están en el mar se refiere a los templos, catedrales e iglesias que al caer Babilonia, pierden la confianza del mundo y son desacreditadas y rechazadas por sus mismos miembros. La tercera trompeta suena y cae del cielo una gran estrella; (Satanás) (Lucas 10:18) ardiendo como una antorcha. Y cae sobre la tercera parte de los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y el nombre de la estrella es ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se vuelve amargas. Y muchos hombres mueren a causa de las aguas porque se hicieron amargas. ¿Te das cuenta de la progresión? Tierra, mar, granizo, agua, naves,  Dios está tocando los pilares de la sociedad y aquí casi nadie hace esta conexión. Pero el libro de Enoc en su sección sobre los cataclismos, describe escenas casi idénticas. Cuando los vigilantes se secaron, son juzgados y la Tierra es purificada con fuego del cielo, Eso se explica para la segunda venida en gloria con la santa ciudad y con todos los ángeles del cielo.  Viene a asentar la Nueva Jesrusalem en el Monte de los Olivos. Enoc lo vio. Enoc lo escribió y la mayoría de los cristianos nunca han abierto ese libro. La iglesia protestante lo prescribió y lo eliminó de las escrituras por ordenes de Martin Lutero. La cuarta trompeta suena y la tercera parte del sol y la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas son heridas para que se oscurezca la tercera parte de ellos, el cielo mismo se oscurece. Y aquí entra una pregunta perturbadora que necesitas considerar. ¿Si los astros se oscurecen, cómo será la noche? ¿Cómo será el día? Porque si una tercera parte del sol se apaga, las temperaturas caerán de forma brutal, y eso es incompatible con lo que está ocurriendo porque la cuarta plaga es un calentamiento extremo del sol que quemará a los impíos. Las cosechas morirán, los ecosistemas se desmoronarán. Los glaciares se derretirán y las aguas heladas arroparán pueblos y ciudades.  El mundo entero entrará en un caos sin precedentes. Pues mis amigos y hermanos, cuando menciona astros y estrellas se refiere a muchos pastores y figuras importantes de la iglesia cristiana que en un momento de la historia de la iglesia, iluminaron la noche y el día con la luz del evangelio.  Se apagaron y dejaron de alumbrar. Esos que traicionaron la causa del Maestro por seguir directrices administrativas, se apagaron para nunca mas alumbrar. Entonces Juan escucha algo aterrador: Un águila volando por en medio del cielo diciendo a gran voz: ¡Ay!, ¡Ay!, ¡Ay! de los que moran en la Tierra a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar. Los tres ángeles, tres ayes que anuncian que lo peor todavía no ha llegado. La quinta TROMPETA abrió el primer ¡ay! y aquí ocurre algo que muchos no quieren leer. Una estrella cayó del cielo a la Tierra y le es dada la llave del pozo del abismo, y al abrirse el pozo sube un humo como humo de un gran horno y el sol y el aire se oscurecen por el humo del pozo.  Del humo salen langostas sobre la Tierra, pero no son langostas comunes. Tienen forma de caballos preparados para la guerra. En sus. cabezas tienen como coronas de oro. Sus caras son como caras humanas. Tienen cabellos como cabellos de mujer. Sus dientes son como de leones. Tienen corazas como de hierro. El ruido de sus alas es como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla. Se trata de los pastores y sacerdotes.Tienen colas (de seguidores) como de escorpiones y aguijones, y en sus colas tienen poder para dañar a los hombres durante cinco meses (150 años) Esto ha ocurrido exactamente como lo señala la profecía. Aquí casi nadie hace esta conexión. Pero el libro de Enoc describe en sus capítulos finales a entidades espirituales encerradas en lugares profundos, esperando el día del juicio para ser liberadas. Esas entidades son los espíritus de los vigilantes que cayeron. Son los espíritus de los nefilims que perecieron en el diluvio, pero cuyos espiritus quedaron vagando como demonios. Son las potestades de las tinieblas que han estado contenidas durante milenios. Y cuando el pozo del abismo se abre, lo que sale de allí no será simplemente un fenómeno natural. Será una liberación demoníaca como nunca la humanidad ha visto. La mayoría de los cristianos que se quedaron en la tierra predicando y bautizando, no se dan cuenta de esto, porque ellos son arrastrados y usados por ellos, pero el orden exacto del Apocalipsis incluye un capítulo profundamente espiritual, un capítulo de guerra contra fuerzas que vienen del abismo. Y solo los que fueron sellados y arrebatados por Dios estarán protegidos, y desde la santa ciudad en el cielo podrán ver, en pantalla divina, lo que está ocurriendo en la Tierra. ¿Por qué está escrito que les fue mandado que no dañasen a la hierba de la Tierra ni a cosa verde alguna ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Aquí podemos ver que cuando se habla de árboles o de hierba, se refiere a Seres humanos. Si esto te está estremeciendo, escribe en los comentarios la palabra ¡Maranata”, porque esa palabra significa el Señor viene y necesitamos clamar juntos en este tiempo. Y si todavía no has tomado la decisión de entregar tu vida a Cristo de manera total, sin reservas, sin medias tintas, sin tibieza, este puede ser el momento si no has recibido el sello maldito. Si fuíste señalado en el juicio para salvarte, pero no has hecho la preparación requerida, puedes quedar totalmente fuera de los planes de Dios. Porque el orden exacto que estoy mostrándote no es ciencia ficción. Es palabra de Dios, es una realidad. Es lo que va a suceder y nadie sabe cuánto tiempo nos queda antes de que comience la secuencia completa. La sexta Trompeta abre el segundo ¡Ay!. Y entonces se desatan cuatro ángeles que estaban atados junto al gran Río Eufrates, los cuales estaban preparados para la hora, día, mes y año. A fin de matar a la tercera parte de los hombres. Esa fecha es una exacta determinación, como lo son todos los eventos preféticos anunciados que van en contra de esa tercera parte de la humanidad. Y aquí Juan describe ejércitos de jinetes cuyo número era de unos doscientos mil, de jinetes con corazas de color de fuego, de zafiro y de azufre, y las cabezas de los caballos como cabezas de leones y de su boca salía  fuego, humo y azufre. Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres y aquí casi nadie hace esta conexión, pero el Éufrates es el río que salía del jardin del Edén. Es el río de los orígenes. Es el río donde la humanidad caída, comenzó a multiplicarse y será exactamente en ese río donde se ejecutará un juicio que ha estado pendiente donde quedaron sentenciados todos los que fueron hallados culpables. La región del Éufrates incluye a Irak, Siria, Partes de Turquía, y partes de Irán. Mira el mapa, mira las noticias, mira lo que está ocurriendo hoy mismo en esa zona. Mira cómo Israel se prepara, cómo Irán amenaza, cómo Turquía se reposiciona, cómo Rusia mantiene bases militares en Siria… La región del Éufrates, es el corazón geopolítico más caliente del planeta. La profecía díce que se secará para darle paso a los reyes de oriente. Y eso no es casualidad, es profecía cumpliéndose en tiempo real, pero ahora es cuando lo que viene cambia todo: Porque tiene una aplicación literal y otra espíritual: Al secarse la fuente de agua de vida, las religiones orientales toman el control de la parte espiritual de un mundo confundido y lo manejan a su antojo y conveniencia. 

Pero se complica un poco más, porque entre la sexta y la séptima trompeta hay otra pausa profética. Y dentro de esa pausa aparece la revelación que muchos consideran el corazón del Apocalipsis. Aparece un ángel poderoso descendiendo del cielo envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza, su rostro como el sol, sus pies como columnas de fuego y en su mano un librito abierto. Y este ángel pone su pie derecho sobre el mar y su pie izquierdo sobre la Tierra y clama a gran voz, como ruge un león, y siete truenos emiten sus voces. Pero Juan recibe la orden de sellar lo que dijeron los siete truenos. Es uno de los grandes misterios del Apocalipsis. ¿Qué dijeron los truenos? Nadie lo sabe con certeza, solo Dios y casi nadie hace esta conexión. La discutiremos aparte en un próximo programa, pero no olvidemos que el libro de Enoc también menciona truenos como voces de los cielos, como manifestaciones del juicio divino. Es el lenguaje del trono y entonces el ángel jura por el que vive por los siglos de los siglos que el tiempo no será más; Sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos, los profetas. “El misterio de Dios”, ¿Qué misterio es ese?. Esa frase es uno de los puntos más importantes del orden exacto del fin. Porque significa que la séptima trompeta cerró una era completa de la historia, la era de la paciencia de Dios, la era de la oportunidad para arrepentirse, la era de la gracia abierta a las naciones.¿Por qué Satanás tiene poco tiempo? Porque el reloj profético está corriendo, porque el cumplimiento del tiempo es exacto y no espera por nada ni por nadie. Porque cada minuto que pasa es un minuto menos para el regreso de Cristo. ¿Y el dragón sabe esto? El dragón lee la Biblia mejor que muchos creyentes, el dragón sabe que su fin está sellado. Por eso se levanta el sistema de la bestia. Por eso aparecen las dos bestias del capítulo 13. La bestia que sube del mar con 7 cabezas y 10 cuernos, que recibe poder del dragón, y la bestia que sube de la Tierra, que tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. Esa segunda bestia es el falso profeta, el que preparó el camino para la adoración del anticristo, el que hizo descender fuego del cielo a la vista de los hombres, el que engaña a los moradores de la Tierra con las señales que se le permiten hacer en presencia de la bestia. Y entonces aparece la marca, la marca en la mano derecha o en la frente. Y nadie podía comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre. Y aquí está la sabiduría, el que tiene entendimiento cuente el número de la bestia, pues es número de hombre y su número es 666. Casi nadie hace esta conexión. Pero estamos viviendo una época donde toda la infraestructura para esa marca ya está constituida. Sistemas de identificación digital, monedas centrales digitales, inteligencia artificial capaz de monitorear cada transacción del planeta, microchips implantables. tecnologías biométricas; todo lo que se necesita para implementar el sistema de Apocalipsis 13, ya existe. Solo falta la activación, solo falta el momento, solo falta el líder global que conecte todas las piezas y la mayoría de los cristianos ignora este detalle. Pero la Biblia ya había advertido, Enoc ya había advertido, Daniel ya había advertido, y aquí estamos viendo cumplirse las profecías delante de nuestros ojos. Entonces, suena la séptima trompeta y grandes voces en el cielo dicen, los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos. Esta es la declaración del triunfo. 

Pero antes del triunfo final, deben terminar de derramarse las siete copas de la ira de Dios, y aquí, hermano o hermana, entramos en la parte más intensa de todo el orden profético, porque las copas no son advertencias, las copas son juicios finales. Las copas se derraman sin pausa, sin oportunidad de arrepentimiento, sin demora, son los últimos momentos antes del regreso en secreto del rey. Antes del arrebataniento de los santos dormidos, de los santos vivos y de los 144,000.     

La primera copa se derramó en 1850 en forma de úlceras malignas y pestilentes sobre los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen. Tan pronto los científicos se dieron cuenta y comenzaron a cuantificarlos en estadísticas, le llamaron CÁNCER. La segunda Copa se derrama sobre el mar. Y este se convierte en sangre como de muerto. Y todo ser vivo muere en el mar. Ya explicamos que el mar significa muchedumbres, La tercera copa se derrama sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas y esto se convierten en sangre. La cuarta copa se derrama sobre el sol y le es dado a quemar a los hombres con fuego, y los hombres se quemaron con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios que tiene poder sobre estas plagas y no se arrepintieron para darle gloria. ¿Te das cuenta del corazón endurecido? Incluso, ante el juicio directo, no se arrepintieron; Esa es la marca de un alma rendida al engaño. La quinta copa se derrama sobre el trono de la bestia y su reino, se vuelve tenebroso y mordieron de dolor sus lenguas; y blasfemaron contra el Dios del cielo, por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras. La sexta copa se derrama sobre el gran Río Eufrates y el agua de él se seca para que estuviese preparado el camino a los reyes del Oriente. Y aquí surge la batalla de Armagedon: Tres espíritus inmundos como ranas salen de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta. Pues son espíritus de demonios que hacen señales y van a los reyes de la Tierra en todo el mundo para reunirlos para la batalla del gran día del Dios todopoderoso. Y los reúne en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. Justo allí donde Satanás sabe que bajará Jesús con la santa ciudad. Hermano, Hermana, escucha bien. La batalla final no es invento de Hollywood, no es alegoría, no es metáfora. Es un evento que sucederá en la Tierra de Israel, en el valle de Megido, cuando los ejércitos del mundo se reúnan para enfrentar al Cordero y despojarlo de la nueva Jerusalen. Y entonces se derrama la séptima Copa y una gran voz sale del templo del cielo del trono diciendo ¡Hecho Está!. Y hubo relámpagos y voces y truenos y un gran temblor de Tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la Tierra. Y la gran ciudad de Babilonia fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron y toda isla huyó y los montes no fueron hallados.. Es el juicio final sobre el sistema rebelde de este mundo. Es el cierre definitivo de la era de la maldad, y aquí viene una de las revelaciones más impresionantes del orden completo, porque en Apocalipsis 19 Juan ve los cielos abiertos y aparece un caballo blanco y el que lo monta se llama fiel y verdadero y con justicia, juzga y pelea. Este caballo blanco es el verdadero, Sus ojos eran como llama de fuego y había en su cabeza muchas diademas y tenía un nombre escrito que ninguno conocía, sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es el verbo de Dios. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones y él las regirá con vara de hierro y él pisa el lagar del vino, del furor y de la ira del Cristo poderoso. Y en su vestidura y en su muslo, tiene escrito este nombre: Rey de Reyes y Señor de Señores, Hermano, Hermana, ese es Jesús, Ese es el mismo Jesús que caminó por las calles de Galilea, ese es el mismo Jesús que murió en la cruz por ti y por mi. Ese es el mismo Jesús que resucitó al tercer día. Y él vuelve como rey, no como cordero manso, sino como león rugiente. No como siervo sufriente, sino como juez vencedor. Y todo ojo, le verá, y todos los que le traspasaron le verán y harán lamentación por él todas las tribus de la Tierra que resuciten a su regreso: Si esto está tocando lo más profundo de tu alma, escribe en los comentarios. “!Estoy listo porque no hay tiempo para tibieza!. No hay tiempo para postergar la decisión. No hay tiempo para esconderse de Dios, la hora final para los señalados está cerca, pero puede cerrarse en cuelquiera de las profecías que se están cumpliendo y cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas delante del trono… 

Antes de terminar este tema hoy, quiero compartir con ustedes algo que muy pocos se atreven a señalar: Se trata de una profecíaque tanto Daniel como Isaías, Enoc y Juan dejaron bien aclarada es que en medio de la sexta plaga, es que se va a producir el rapto o arrebataniento de los Santos de Dios. Es en medio de esa terrible situación social y política que tiene al mundo entretenido con todos esos terribles acontecimietos, los sucesos que marcan esa estrepitosa caída de los sistemas que por siglos han manejado la sociedad,  cuando Jesucristo aprovecha para venir, de  forma secreta y a la medianoche a rescatar a los suyos que duermen, a los 144,000 y a los vivos que estan ansiosos por salir de este infierno. Es justo a la medianoche del día 14 de Nisán cuando rescató al pueblo de Israel de Egipto, cuando vuelve, esta vez en persona,  para rescar a los que le acompañarán los próximos mil años en la ciudad santa.

Al finalizar esos mil años, se producirá el último de los Exodos: La salida de todos los redimidos, el nuevo pueblo de Israel con todos los ángeles del cielo que queda en absoluto silencio por media hora profética ( Apoc. 8:1) porque el Señor va con todos sus angeles en camino a la tierra prometida. Esto ocurre al comienzo de la séptima plaga y es bueno que ustedes sepan, que el cielo no vuelve a ser como era, ni la tierra  como en el principio. Despues de los mil años, cuando Cristo regrese a esta Tierra con todo el poder y la gloria, con su pueblo amado, cuando haya exhibido su tesoro por todos los planetas habitados, y les haya confrmado el pacto Abrahamico a todos ellos. Entonces, es entonces que se cumplen las profecías de Apocalipsis 20 y 21. Al llegar de ese viaje de siete días proféticos, el Señor coloca la santa ciudad sobre el Monte de los Olivos que al poner sus pies Jesús allí, se allana en un inmenso valle que acomoda perfectamente la ciudad santa. Cuando los gobernantes de todos los países del mundo ven eso, tiemblan y se atrrepienten de no haber permitido que LA AGENDA GLOBAL NOMBRARÁ UN GOBERNADOR SUPREMO SOBRE TODOS ELLOS. Rapidamente se comunican entre sí y se ponen de acuerdo para nombrar un lider que los proteja en caso de una guerra contra Dios. Existe un candidato; un ángel que puede enfrentar cualquier situación extraordinaria como esa y tiene, porque lo ha demostrado, la capacidad de humanarse y hacerse visible. Por votac ión unanime, Satanás que3da nombrado y al ver la ciudad de oro, con las puertas de perlas y piedras preciosas por todas partes, se convence, que si la puede tomar y hacerla suya, nunca podrá ser destronado. De inmediato, reúne a todos los ejercitos de la tierra a su cargo, y reúne todas las municiones y ojivas dispónibles, los cohetes teledirigidos, los drones explosivos , las bombas nucleares, y todo el arsenal se dispone visible alrrededor de la ciudad. Al sitiar la ciudad,  ansioso de entrar y tomar la ciudad, Pero, como todo buen general, primero da un aviso para que los de adentro se rindan. Así demuestra su experiencia de muchas guerras. El aviso rompe el silencio y va sobre los cánticos de los habitantes de la ciudad que alaban al Señor con voces angelicales. Nadie contesta de adentro. Un segundo y tercer aviso se escuchan en los aires pero tampoco hay respuesta del interior. Satanás amenaza y cumple: Envía un cohete nuclear sobre el centro de la ciudad santa para hacerlos reaccionar. Está quedando mal ante los medios de comunicación que acudieron al evento anunciado por todo el mundo. No está dispuesto a esperar más. El cohete surca el aire y va a caer en el mismo medio de la ciudad; pero algo extraño pasa: La ciudad tiene una cubierta invisible que la protege del calor y de todo elemento extraño. El misil no puede romper la cubierta y rebota para caer en su lugar de origen. La explosión causa una rápída secuencia de explosiones y en pocos segundos, el campamento del agresor se convierte en un infierno en llamas y explosiones secuenciales. Muchos de esos misiles habían sido programados para otros países enemigos unos de otros, y al detonarlos  salen disparados para sus objetivos originales, lo que crea un caos infernal en todo el mundo que arde como estopa. Dios no tuvo que poner un dedo para aniquilar a Satanás, a sus ejércitos,ni los impíos, Pero como está profetizado, cada cual sufre un infierno de acuerdo con la magnitud de su sentencia en el juicio.

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