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Los Ángeles Parte II

Un Conflicto entre el Bien y el Mal

 Por Dr. Norman Gonzalez Chacón

Los ángeles de Dios tienen que enfrentar constantemente a los ángeles malignos de Satanás, que están todo el tiempo conspirando para llevar a cabo obras siniestras, eventos catastróficos, accidentes horribles, guerras entre las naciones, desastres en la naturaleza: tornados, terremotos, inundaciones, tormentas, sequías, plagas, enfermedades, epidemias y todo lo que pueden de alguna manera trastornar en la tierra para destruir y crear el caos. La intención satánica es que la gente piense que todos esos desastres vienen de Dios, al punto que se le han llamado “Acts of God”. 

Esa idea generalizada de que Dios castiga la tierra y a sus criaturas por su desobediencia, es una treta satánica para justificar todo lo malo que ocurre sobre la tierra, y achacárselo a Dios, que es quién supuestamente castiga y hace sufrir a unos, mientras premia a otros. Esa falsa doctrina es predicada en muchas iglesias, y se ha convertido en creencia general de la humanidad: “Que las plagas provienen de Dios porque están profetizadas en la Biblia”.

Es cierto, que algunos de los profetas en el pasado, advirtieron a la iglesia, y  específicamente al pueblo de Dios, que si no se arrepentía, le crearía todo tipo de plagas y calamidades,  porque es la forma en que el profeta ve lo que va a ocurrir y cómo se van a manifestar los elementos de la tierra como consecuencia de la conducta pervertida de los hombres. Esta visión equivocada de la realidad, es con el fin de achacarle a Dios todas las calamidades y desastres que sobrevienen al ser humano y a la tierra por su desobediencia; cuando en realidad, es la obra siniestra de los ángeles malignos de Satanás, creada e inducida por ellos en los seres humanos que por su conducta, se convierten en sus instrumentos para crear el caos, la destrucción, las calamidades, los desastres en la tierra y achacarlas a Dios.

Esta idea distorsionada de la realidad, se enseña y se predica en las iglesias como parte del terrorismo teológico que muchas denominaciones enseñan a sus feligreses, y que llevan gente a esas congregaciones. Personas que huyen del desastre inminente, por el temor que desarrollan cuando ven esas calamidades ocurrir, y buscan refugio en las iglesias por el interés de salvarse de ellas, y no por amor al Salvador del Mundo.

Si los ángeles de Dios nos pudieran hablar directamente, nos dirían que por más que ellos se esfuerzan en proteger a la humanidad de todos esos desastres y enfermedades, la ley de causa y efecto se hace sentir de forma natural en todos los ámbitos donde se violan las leyes naturales de Dios y se actúa en contra de la naturaleza física, biológica, cósmica, natural y de los principios de vida establecidos por Dios desde la creación. Principios y leyes que son vulnerados, ignorados, y pisoteados por la conducta humana. Como consecuencia, se produce todo tipo de enfermedades, desastres, cataclismos y accidentes sobre la tierra que son el resultado de la desobediencia en general a las leyes, preceptos y estatutos divinos. 

La ley de causa y efecto señala que todo lo que el hombre sembrare eso será lo que cosechará (Gálatas 6:7). Esa ley con la constante siembra de la mala semilla del enemigo, actúa como consecuencia natural de una conducta pervertida y contumaz que hace que lo malo parezca bueno y lo bueno parezca malo. Los seres humanos instigados por el enemigo común de Dios, han enseñado doctrinas que pervierten totalmente la verdad de la voluntad divina y la han distorsionado para que parezca ridícula y fuera de lugar en la vida desenfrenada de los hombres y mujeres que le han dado la espalda a la verdad de Dios.

Este trastoque de los valores divinos, combinado con las enseñanzas satánicas, han formado parte de las doctrinas y filosofías enseñadas en las escuelas y universidades. Es lo que ha confundido al mundo y lo tiene sufriendo todo tipo de calamidades como consecuencia de su propia conducta errática y distanciada de la verdad divina.

Todas las tendencias del ser humano que nace y crece en este siglo, trae una genética defectuosa que se ha ido degenerando con la maldad y el error como consecuencia. Toda la conducta humana ha sido modificada a las circunstancias señaladas por la maldad y el error. Corregir esas tendencias no es posible bajo las pautas de las sociedades modernas y los nuevos conceptos de vida de la educación actual que ha puesto en la mente humana la filosofía, la teología, y la psicología de este tiempo. Todo ha sido pervertido por los conceptos erróneos que Satanás y sus ángeles han ido creando y que han sido acogidos por las masas sociales como bueno, cuando es la semilla del caos y del error. Esa tendencia al mal de todas las enseñanzas humanas, le hace el trabajo más difícil y complicado a los ángeles de Dios, pues ya Sus hijos participan de todas esas aberraciones de las sociedades modernas y se envuelven en todas las actividades mundanas, estudian en las mismas escuelas, y participan de todos esos engaños que el maligno ha creado para cambiar el mundo a su conveniencia.

Esta sociedad actual, que practica “las profesiones”que el demonio ha creado y ha instituido en las escuelas y universidades del mundo, viola las leyes divinas establecidas para evitar justamente que las cosas llegaran al extremo que han llegado. Por eso existe tanta violencia y engaño en el mundo. Los ángeles de Dios han tenido que luchar contra todos los ángeles satánicos y contra los seres humanos, que por mayoría, han escogido la vida ficticia del error y la han convertido en la ley de regla y conducta humana. Cuando vemos las películas de cine, vemos las proyecciones satánicas del ideal humano inducido por la mente pervertida y muy astuta de un enemigo sagaz que influye en las mentes incautas, sus ideas falsas, revolucionarias y siniestras. 

¿Cómo podemos enderezar esa curva maléfica de la conducta general que la defiende, la enseña, la practica, y la convierte en ley para que todos se lo agradezcan? La magnificación del error es un mal generalizado que hace ver lo malo como bueno y que manipula la conducta general de las sociedades modernas hacia parámetros irreales, y teorías científicas que sólo se comprueban en base al error mismo.

Los ángeles de Dios, encargados de velar por la paz y el desarrollo correcto de la conducta humana, han visto el rechazo total de la sociedad a las leyes divinas del orden universal, que de haber sido observadas, hubieran evitado todas esas calamidades, desastres, accidentes, guerras y plagas que siguen ocurriendo y seguiremos viendo a diestra y siniestra. Como consecuencia natural de esa conducta desviada de las leyes que el Creador estableció desde el principio, solo se produce fracaso, dolor, enfermedad y la muerte que acechan a una sociedad suicida.

La conducta desviada de los seres humanos, ha llegado al extremo peligroso y fatal de intervenir en los alimentos y frutos de la tierra para acondicionarlos y ser parte del plan universal de manejo de la conducta humana para esclavizarla intelectual y físicamente. A esa nueva era de enseñanza y práctica del supuesto y anhelado “Nuevo Orden Mundial” que se está estado tratando de implantar, y que va en total controversia con los planes de Dios para una tierra nueva y perfecta, constituyen una gran mayoría de intelectuales profesionales, científicos, sociólogos, y ricos comerciantes interesados en este nuevo concepto de gobierno universal cuya meta es esclavizar voluntariamente a toda la humanidad, si Dios no interviene y lo impide a tiempo. Para eso necesita el apoyo de un pueblo que rechace naturalmente esa intención satánica y que pida voluntariamente la intervención divina y el cese de esos planes malignos.

Habrá un decreto de muerte para quienes se opongan a la implementación del nuevo orden mundial. Pero de parte de Dios existe también un decreto de muerte para los que se atrevan a tocar a uno solo de sus hijos obedientes que se opongan al nuevo régimen. Por motivos obvios, las iglesias no son el lugar más seguro para sobrevivir la crisis que se avecina. Debido a su naturaleza errática, sus dirigentes y pastores están propensos a obedecer a los hombres de gobierno antes que a Dios. Debido a esa tendencia humana de temor y debilidad, vimos durante la pandemia, muchos dirigentes religiosos ceder ante los dictados de los jefes de Estado, a la orden para vacunar a toda la población. Muchos cristianos concientes se percataron de la traición que los pastores y ministros le hicieron a sus feligreses, cuando los dirigentes religiosos se unieron al gobierno para obligar a todos, grandes y chicos, niños, adultos y viejos a recibir la inyección experimental. 

Todos los que entendieron de lo que se trataba, y decidieron no inyectarse, fueron discriminados por las iglesias, por los sacerdotes, y por pastores que les prohibieron participar del culto, si no estaban vacunados o usaban una mascarilla, entrar a las iglesias. Si la vacuna hubiera sido la marca de Apocalipsis 18:4, todas las siete denominaciones de iglesias llamadas cristianas se hubieran constituido en la gran Babilonia, en la imagen de la bestia; y los que recibieron la marca estarían perdidos eternamente. Rogamos a Dios para que eso no sea así, pues de serlo, muchos se habrían sellado para perdición eterna.

Por esa unión de las iglesias cristianas a los dictados de los gobiernos dictatoriales que violaron los derechos individuales de la gente a no recibir la marca maldita, la orden del ángel de Apocalipsis indica que los que quieran recibir el sello de Dios deben salir cuanto antes de esas iglesias. “Salid de en medio de ellas, pueblo mío”, dice Jehová: “Para que no seáis participantes de sus pecados y recibáis sus plagas”. Muchos de los que recibieron la inyección obligatoria están sufriendo de condiciones que nunca antes habían padecido. Otros, han muerto súbitamente, y a otros, les espera una muerte prematura y muchos sufrimientos y condiciones de salud que nunca hubieran sufrido si no hubieran recibido la inyección obligatoria. Cuando el texto de Apocalipsis dice que no participemos de sus pecados ni de sus plagas, parece ser que las plagas de condiciones que están presentando los que recibieron el experimento que la iglesias ayudaron a promover, se está manifestando y cobrando vidas.

Como señalé anteriormente, si esa hubiera sido la marca de la bestia de Apocalipsis 18 (Que nadie en la tierra sabe si lo fue o no, y nadie puede asegurar que no lo fue), una inmensa cantidad de cristianos, miembros de todas esas iglesias qué se unieron con el gobierno para obligar a la gente a recibirla, y cayeron víctimas de la trampa y del engaño, se sellaron para perdición por culpa de sus pastores y sacerdotes, y están recibiendo las plagas señaladas.

Muy pocos pastores, ministros o sacerdotes están preparados para defender a sus feligreses ante situaciones como la mencionada. Peor aún, desconocen las señales que pueden decidir la salvación de las almas que militan en sus congregaciones, porque desconocen el cumplimiento de las profecías que inexorablemente estamos viendo. Ellos mismos aceptaron recibir la vacuna y lo hicieron publicamente para inducir a otros que se oponían a recibirla ellos también. Este experimento universal que ha cambiado al mundo que conocíamos por otra cosa diferente, y qué además, ha cambiado la práctica de la medicina convencional en todo el mundo, no puede pasar desapercibida en la práctica religiosa de los creyentes, ni ante los ojos de Dios. Claro, estudiar las Escrituras en este tiempo, es similar al tiempo del nacimiento de Cristo. Los sabios estudiosos de Oriente, que en el tiempo de nacer el Mesías eran los únicos que conocían perfectamente las señales; al ver la aparición de la estrella, salieron para adorarle desde sus respectivos países hasta el pequeño pueblo de Belén de Judea.

Esa señal, que sólo era otra estrella más de las millares que se ven en el cielo, fue suficiente para quienes estudiaban las escrituras darse cuenta del evento que estaba ocurriendo y de su importancia. Si los tres sabios reyes que salieron del oriente en busca del Mesías nacido, hubieran sido igual a los sacerdotes de este tiempo, nunca se hubieran percatado de la gran profecía que se estaba cumpliendo en Belén y hubieran ignorado, como lo hicieron los dirigentes de las iglesias, el evento magno más importante de la historia del mundo que estaba ocurriendo, y ellos estaban entretenidos en sus negocios y no vieron, ni vivieron la gran bendición, ni tuvieron ese inmenso privilegio de ver al niño Jesús, al Salvador del mundo, en la primera etapa de su vida.

Hoy día, la iglesia cristiana se confabuló con el Herodes moderno para vacunar a todos los niños y acabar marcándolos para muerte eterna. Por eso, la profecía es clara y señala: “Maldito el hombre que confía en otro hombre” (Jeremías 17:5). Los pastores confiaron en los gobernantes y los gobiernos de los hombres traicionaron a las iglesias que no tuvieron la luz de las profecías de su tiempo. Debido a que la salvación no depende de los pastores y ministros, hombres o mujeres, sino que es individual, el llamado de Dios es a salir de esas iglesias cuanto antes, y mantenerse fuera de ese ambiente. Si su pastor apoyó de alguna manera la vacunación compulsoria que los gobiernos herodianos han dictaminado; si su pastor no se opuso o no le firmó el documento, o apoyó su decisión de no someterse a los dictadores gubernamentales que violaron los derechos constitucionales de la gente por el lucro personal, y si en su iglesia le prohibieron entrar sin haberse inyectado o a tener la prueba negativa y la máscara maldita; ni defendieron sus derechos a disentir, debes salir inmediatamente de esas iglesias corruptas como recomienda el ángel de  Apocalipsis 18:4: “Salid de en medio de ellas, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis sus plagas”.

Desde el Presidente de los Estados Unidos, los gobernadores de Puerto Rico y de muchos Estados, el Secretario y asesores de salud al igual que los directores de la Organización Mundial de la Salud que violaron derechos civiles tan importantes como la dignidad del ser humano y su derecho a no introducir un elemento extraño y experimental en su cuerpo, ni aceptar una marca que les identifique en la sociedad donde habita. Todos ellos recibirán las plagas que están señaladas para ese fin. “Dios no puede ser burlado, que todo lo que el hombre sembrare, eso es lo qué cosechará” (Gálatas 6:7). Esta sentencia se cumplirá inexorablemente en cada uno de los que conspiraron para inyectar el veneno a todos los que lo permitieron y fueron engañados. “Quién mata a un buey, es como quien mata a un hombre”. “Quién fuerza una vacuna es como quien viola una niña”. Una violación es una violación, y es denigrante, invasiva, indignante, repugnante, y quien la comete, debe recibir todo el peso de la ley debido a que se realizó con toda malicia, fuerza, y engaño. Tanto los líderes religiosos que no se opusieron, y los dirigentes y funcionarios políticos y de salubridad que lo permitieron, pagarán en su carne por el daño causado y por las consecuencias que a largo plazo han ido transformando el mundo entero y cambiando la dinámica de vida de millones de seres humanos, que directa o indirectamente, han sufrido y seguirán sufriendo los cambios que todo el planeta ha sufrido por esa causa.

No fue la pandemia que cambió el mundo. Fueron los funcionarios, religiosos, políticos del gobierno, médicos y farmacéuticas, junto a los medios de comunicación quienes tomaron las iniciativas funestas que han transformado al mundo actual. Muchos fueron inducidos por ignorancia, otros que fueron comprados con dinero; otros que vieron sus intereses en peligro y actuaron en defensa de los mismos y en perjuicio de sus semejantes. Todos tienen una excusa, pero nada de razón para que no paguen por sus decisiones erradas. En su momento, lo pagarán en carne propia, como está profetizado.

Algunos dirigentes religiosos se vendieron por no salir de su zona de comodidad, otros por conveniencia económica, y muchos por ignorancia de las profecías.  Tanto  ellos, como los políticos que le siguieron el juego a los médicos y a las grandes empresas farmacéuticas que iniciaron la ola de terror que aún permanece, sufrirán las consecuencias del engaño a medida que la gente lo descubra. A pesar de que al descubrirse el engaño, los políticos, astutamente para no incriminarse, decretaron la normalización de la pandemia mediante estadísticas inventadas para ese fin. No obstante, todos los que recibieron el experimento en sus cuerpos, sufrirán las consecuencias de alguna manera, que nadie puede predecir y que nadie podrá señalar por su causa. Por lo tanto, la vida, el sufrimiento, el acortamiento de la misma, y los efectos que muchos han de sufrir, se diluirán y se verán como la consecuencia natural de lo que cada persona sufre de acuerdo a su estado de salud y de su genética individual. A ninguna entidad de las que obligaron a tanta gente a recibir las inoculaciones funestas, se le podrá reclamar por los daños y sufrimientos que esas personas y sus familiares tendrán que soportar debido a sus efectos. Nadie aceptará la culpa, ningún médico ni funcionario político, religioso, o fabricante, aceptará la culpa y la responsabilidad del sufrimiento o de la muerte prematura de todas esas víctimas. Pero la sangre de los afectados reclamará su culpabilidad.

Mientras eso ocurre y la gente sufre, los mecanismos efectivos del miedo y del terror inducido, siguen cobrando fuerza en la sociedad y ante unos gobiernos que no hacen nada para evitarlo, un sistema médico que los apoya, y unos líderes religiosos que lo validan. La gente, presa del miedo, sigue aceptando vacuna tras vacuna, medicamento tras medicamento, creyendo que eso los salvará de la destrucción inminente y del sufrimiento inducido y proyectado.

Existe una agenda macabra para controlar la humanidad, que sigue los dictados de Satanás, que quiere adueñarse del mundo en un solo gobierno. Su propósito es sacar a Dios de la mente de todos y que no exista nadie sobre la tierra que crea en Dios. Quedará solo Satanás que se hará visible y se personalizará como dirigente del mundo, para que todos le adoren y le sirvan. Él ha estado esperando para ser el rey de este mundo sin competencia. Satanás fue el primer demócrata de la historia del universo. Levantó su rebelión y convenció a una tercera parte de los ángeles del cielo con la filosofía demócrata que sacaba a Dios del control y le daba el poder a los pueblos y naciones. Según su filosofía, los pueblos por votación mayoritaria escojerán sus dirigentes y legisladores que crearán sus propias leyes y acuerdos. Vemos en su creatividad, un gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo. Esa es la base de las democracias y por eso a Satanás se le llamó demo-nio. La palabra Democracia esta formada de: “Demos= pueblo o gente y Krátos= gobierno, poder y autoridad”. La idea original de que el mundo fuera manejado por las decisiones de la gente mediante sus representantes elegidos por el voto de la mayoría, ha sido una astuta treta para sacar a Dios del gobierno universal, y Satanás representar la voluntad de la gente. Al oído, y en teoría, se ve muy justo y razonable, pero en la práctica, ha sido un gran fracaso porque no siempre las mayorías han tenido la razón, y en base a la filosofía de la democracia se han cometido muchas injusticias sociales y se han promulgado leyes que degradan la moral y crean nuevas y muy subjetivas leyes que liberan la conducta humana y producen corrupción y violencia. 

A simple vista y en primera instancia, suena bien y es muy convincente. A todos nos gustaría que se hicieran las leyes a nuestro gusto y conveniencia. La idea suena bien al oído y por eso convenció a millares de ángeles que la creyeron y se unieron a la rebelión del demo-nio. Por eso, ha convencido a tantos hombres inteligentes, que a través del tiempo, han luchado para implantar la democracia en los distintos países del mundo. La democracia pasó a ser el ideal de gobierno que sustituía a las monarquías reinantes de reyes déspotas y crueles dictadores que gobernaron el mundo en las distintas épocas como tiranos que sólo buscan el poder y las riquezas, y despojan a los pueblos de todo lo que la gente gana con su trabajo. La democracia se ha impuesto como un mejor estilo de gobierno inicialmente, pero con el tiempo se convierte en un instrumento de opresión y de recolección de impuestos exhorbitantes para satisfacer la corrupción de sus gobernantes, al igual que lo fueron los crueles reyes o dictadores tiranos. 

Pero detrás de la demo-cracia está un demo-nio que ha sido el padre de la corrupción, del engaño, y de la política demagógica que ofrece una cosa y otorga otra muy diferente. Se trata del arte de hacer política, que se ha convertido en una ciencia que se enseña en las universidades, y se trata de la organización que maneja los asuntos, las leyes, las finanzas y las decisiones que se toman en concenso para manejar los asuntos que afectan a la gente y a los pueblos, para mantener el control de los gobiernos y establecer las leyes que lo rigen. Se estudia como marco de referencia para preparar a los futuros dirigentes, representantes y gobernantes de la tierra. Su fundador fue el demo-nio y por eso se le llama demo-cracia. Aunque fue creada antes de la fundación de este mundo, se desarrolló como ciencia en Grecia cuando Aristóteles escribió y definió sus parámetros como un mecanismo o forma de mantener a la sociedad bajo control, estableciendo reglas, órdenes, estatutos, principios y leyes que castiguen a quienes violen las reglas que se aprueban por legislación política mayoritaria.

Satanás ha logrado que la política demo-crática se convierta en el estilo de gobierno ideal que las sociedades modernas escogen para regirse por el voto mayoritario de sus ciudadanos. Esa fue la propuesta original de Satanás en el cielo contra la teocracia divina existente, y ha prevalecido  en el mundo como la mejor opción de gobierno de los pueblos, por los pueblos, y para los pueblos en general, a falta del verdadero gobierno perfecto de Dios.

Pero la democracia tiene un grave defecto que se oculta detrás del ideal socio-político: es que la democracia es buena en la medida en que refleja el carácter de sus proponentes, pero puede ser muy mala, cuando sus proponentes llevan intenciones malignas personales, agendas escondidas, intereses creados, deseos de ganancias económicas, fama, dinero y otras agendas individuales o colectivas cuando se organizan en partidos políticos para cobrar fuerza que se maneja en las democracias para aprovecharse sus dirigentes del pueblo y de la gente que lo compone. Los obligan a pagar contribuciones para sostener a toda la burocracia que el mismo gobierno decida emplear para sus funciones. En resumen, son los obreros que trabajan y aportan sus contribuciones al gobierno y éste decide lo que hace con el dinero del fisco.

Se trata de una estrategia política para extraer del pueblo obrero que trabaja, todo lo más que se puede para engrosar las arcas del gobierno, a fin de que sobren suficientes fondos para los políticos derrochar y enriquecerse. Por eso se ha visto que los gobiernos democráticos abruman a los pueblos que lo componen con arbitrios y contribuciones excesivas. Los obreros que trabajan, aportan para sostener a los políticos y convertirlos en ricos. Los ricos tienen privilegios que los que trabajan no pueden tener, y es por eso que las democracias son constantemente amenazadas y sus dirigentes rechazados por el voto del pueblo, cuando éste es oprimido y abrumado por los impuestos; ese pueblo no recibe los servicios que el gobierno promete y nunca cumple. Esa es la actuación típica de los gobernantes y legisladores de las democracias y por eso aparecen candidatos que ganan el voto popular y luego se convierten en tiranos dictadores.

El gobierno de la democracia falla en la medida en que sus políticos fallen en cumplir sus compromisos y promesas de campaña para ser elegidos. Es un gobierno provisional que Satanás ha permitido que sea la mejor opción en lo que él termina su trabajo de sacar a Dios de las agencias públicas y privadas, de las iglesias, y de la mente de la gente, a fin de no tener ni un obstáculo en imponer e implantar su gobierno personal que siempre ha tenido en mente y proclamarse rey de esta tierra.

Un gobierno exitoso se inició en los Estados Unidos en sus comienzos; un gobierno democrático y republicano que se fue corrompiendo en la medida que se fue sacando la fase republicana y asentando la democracia. Es que en la medida y proporción que se saca a Dios de la administración, de la educación, y de la justicia, así en esa misma medida y proporción, se aleja la paz y la seguridad de sus componentes. Así se apartan los pueblos y las gentes del éxito y de la prosperidad verdadera cuando todas las riquezas que se obtienen para el disfrute de todos los que trabajan por igual, van a parar a mano de políticos corruptos.

En la medida en que las pretensiones humanas han ido aumentando, se ha ido eliminando el concepto divino de la sociedad, y en esa misma proporción, aumenta la corrupción, la violencia, el engaño y la lujuria que descomponen a cualquier sociedad en poco tiempo. Cuando los hombres le quitan el control de las decisiones a Dios, como ha ocurrido en las escuelas, en la judicatura, en los gobiernos, y en los hospitales; el caos, la violencia y la corrupción se apoderan de la sociedad, y el único refugio es: “sálvese quien pueda”. A ese nivel llega toda nación cuando se le da el control del gobierno a los demó-cratas y se saca a Dios de la administración de la justicia.

A ese nivel han llegado las naciones del mundo porque no hay ni una, que le de el lugar a Dios que Dios se merece. Por esa razón, todo el planeta está en un deterioro extremo, visible en todas las sociedades, incluyendo la religión que ha permitido que los políticos dominen sobre la voluntad divina expresada en las leyes de Dios y no en las leyes de hombres, que han sido respaldados por los dirigentes de las iglesias en una política oscura e incomprensible. Si la Iglesia se hubiera expresado unánimente, si se hubiera hecho presente en la dinámica social, defendiendo firmemente los postulados divinos y rechazando las filosofías humanas que se enseñan en las escuelas y universidades a sus estudiantes y si hubieran defendido los fundamentos divinos de la familia, de la de los diez mandamientos de la ley de Dios, y de todos los estatutos y preceptos que Dios comunicó al hombre para preservar la paz, la salud, la vida y la familia, ni una sola de las calamidades sociales, ni de las enfermedades que conocemos, existiría en las sociedades protegidas por los ángeles de Dios que se encargan de cuidar la vida de sus hijos y la de los hijos de los hijos, hasta la cuarta generación. “Dejáronme a mi; dice Dios: fuente de aguas vivas, para cavar para sí, cisternas que no retienen aguas”. Los pastores y dirigentes religiosos que debieron haber defendido hasta la muerte los postulados cristianos ante la liberación demócrata de las leyes morales de vida, del aborto, del género, de la lealtad al Dios del Cielo, y de  otros asuntos de leyes que se han menospreciado para rebajar la conducta humana, han permitido que la corrupción y la violencia aumenten en la sociedad sin que las leyes puedan detenerlas.

Se escogieron ellos mismos, guiados por sus propios intereses y dirigieron la iglesia por caminos equivocados. Creyeron que la iglesia era su negocio personal, su finca privada, y se aliaron con los gobiernos para recibir la ayuda económica destinada a corporaciones sin fines de lucro, y aceptaron otras ayudas económicas, que convirtieron las iglesias en negocios sin fines de lucro, pero productivas en gran medida para los pastores. No tienen que pagar impuestos por ello, y en cambio, reciben grandes compensaciones. Pastores que no fueron escogidos por Dios, dirigen los grandes movimientos que se dicen cristianos en contra de los principios de vida que el Maestro Jesus enseñó a sus discípulos.

En este siglo, las iglesias envían a sus hijos a las universidades, y éstas se encargan de prepararlos para que se burlen de los postulados tradicionales de la Iglesia mediante filosofías humanistas que rechazan la divinidad suprema, que ponen en duda la existencia de Dios, de una promesa divina de paz, y de un salvador que está presto a venir por segunda vez. El primer paso fue sacar a Dios de las escuelas, y luego sacaron la Biblia de los tribunales de justicia, de los corazones fieles, de toda actividad educativa y comercial, y hasta de ciertas celebraciones religiosas que han convertido a fiestas paganas. Cada año que pasa vemos cómo los activistas que se oponen a que se ore en las escuelas y que se hable de Dios, ganan terreno en educar a los niños en las nuevas enseñanzas sobre identidad de género que ellos inventaron en contra de las enseñanzas bíblicas sobre la integridad de la familia, formada por un hombre y una mujer y sus hijos. Esta tendencia ya es respaldada por varias denominaciones religiosas, que endosan la conducta homosexual y han ido cambiando sus dogmas originales. Se han aliado con el enemigo de Dios, traicionando así la fe y la enseñanza tradicional por el solo hecho de ganar adeptos y ser aceptados en la sociedad.

Es conveniente señalar que en la medida que el ser humano saca a Dios de su vida, entra Satanás a poseerla. Las enseñanzas anticristianas de las escuelas y universidades desestabilizan la fe cristiana y menosprecian las leyes y recomendaciones divinas. Además, siembran en la mente de los estudiantes la idea de la inexistencia de Dios. Ponen en duda las escrituras sagradas y las limitan a unos libros viejos que no tienen mucho valor moderno. La negación es tan insistente en todas las disciplinas, que muchos estudiantes no se atreven a decir que ellos y sus padres son cristianos o creyentes en el evangelio de Cristo, y poco a poco su fe en Dios se va debilitando según avanzan en sus estudios. Cuando salen, es poca su fe en Dios, o ninguna.

Filosofía anti-creacionista

Todas las enseñanzas universitarias contienen ideas absolutistas que penetran en la mente de los estudiantes, siembran las dudas en las mentes cristianas y establecen puentes sólidos en la mente de los no cristianos. Las ciencias naturales han sido desnaturalizadas de sus parámetros originales. La botánica y la zoología se analizan para introducir químicas experimentales basadas en las sintetización de procesos antinaturales y la formulación de mezclas tóxicas en contra de la naturaleza creada. La botánica original ha sido invalidada totalmente por la manipulación genética y el intercambio de cromosomas de diferentes especies entre sí es lo que prevalece en la mayoría de los procesos investigativos. No queda nada en su estado original como Dios lo creó en el principio y por eso existen tantas enfermedades del sistema digestivo y de la sangre. Por esa razón, los virus y bacterias se vuelven más peligrosos en el organismo de quienes utilizan medicación para sus diferentes condiciones de salud. Es que el cuerpo humano sufre los cambios que se le han hecho a los alimentos y en la mayoría de los casos, no asimila adecuadamente aquellos frutos y vegetales que han sido hibridados, injertados o manipulados genéticamente. Nuestro sistema fue diseñado compatible con los alimentos tal cómo Dios los creó originalmente sobre la tierra. Aunque a la vista parezcan iguales, o hasta de mejor apariencia externa, las alteraciones y modificaciones genéticas que han sufrido esos frutos y vegetales, no son reconocidas por nuestro sistema inmunológico como alimento nutriente. En la mayoría de los casos, es rechazado para llevar a cabo funciones vitales. Si por necesidad biológica vital, el organismo utiliza y echa mano de esos nutrientes alterados y los admite y los procesa, el resultado es detrimental para energizar y vitalizar órganos y sistemas que se van a ir afectando hasta enfermarse seriamente. Un ejemplo de estos procesos lo podemos comprobar en diferentes enfermedades que han surgido y que no tienen explicación alguna para la ciencia que desconoce la diferencia que existe entre un alimento genuinamente creado por Dios en su estado natural y uno modificado o transgénico. Por eso vemos la falta de hueso sólido en personas que han tomado leche de vacas toda la vida y sufren de osteoporosis. Así también podemos observar cómo tantas personas sufren de diversas infecciones a pesar de la vitamina C que consumen: Es que tanto la vitamina C que se vende comercialmente como la vitamina C de los frutos y vegetales que han sido modificados genéticamente, no funciona como la verdadera vitamina C que Dios creó en la naturaleza. La verdadera es un ascorbato natural alcalino, y la que proviene de frutas y vegetales modificados o alterados genéticamente, es un ácido ascórbico irritante y dañino a las células que la necesitan. No sólo acidifican el sistema que las recibe, lo inflaman y lo irritan, impidiendo la mitosis natural y produciendo una mitosis imperfecta. Nuestro organismo no fue creado para ese tipo de combustible, y al igual como ocurre con un motor de gasolina si usted le echa combustible diesel o gas crudo, arruinará todo el sistema y se echará a perder el motor de su auto. Así de similar podemos señalar, que ocurre en el cuerpo humano cuando lo alimentamos con frutos híbridos o manipulados genéticamente (transgénicos). Si usted consulta a un científico, nutricionista, o profesional de la salud, estos le dirán que tomar vitamina C o ácido ascórbico es la misma cosa para nuestro organismo, porque desconocen la diferencia y el origen de las enfermedades. Ese mismo médico, o profesional de la salud, le dirá que la ciencia desconoce el origen y causa de la mayoría de las enfermedades que sufre la gente. Por lo tanto, si desconocen su origen: ¿Cómo se atreven a tratarlas?, ¿Cómo pueden atacar a un enemigo que desconocen totalmente?, ¿Cómo pueden aseverar que la vitamina C de fuentes naturales no modificadas y el ácido ascórbico es lo mismo?, ¿Cómo pueden violar las leyes naturales sin afectar la vida y la salud de la gente?, ¿Por eso será que muere tanta gente en los hospitales? Tanta investigación que hacen, y a estas alturas no han podido descubrir la causa de la mayoría de las enfermedades y producir medicinas que las curen.

Definitivamente algo anda muy mal en la práctica de la medicina moderna. Saben mucho de la terminología, conocen e identifican por nombres cada condición y síntoma, cada órgano y sus funciones, conocen cada uno de los componentes químicos del tejido y de la sangre, de los componentes orgánicos del cerebro y del corazón y no han podido crear medicinas que lo curen. Eso es increíble y sospechoso. Cuando aplican el supuesto medicamento, que saben que no cura la condición, tiene más efectos secundarios que el bien que pretende hacer, y produce otras condiciones que al sumarse, son peores que la que pretenden tratar inicialmente. Aparte, de que aseguran y garantizan que no cura la enfermedad.

Ante esa realidad que es altamente preocupante cuando nos percatamos de su impotencia para curar las enfermedades que sufre la gente, nos preguntamos: ¿Para qué la gente va al médico?, ¿Para que por los síntomas, le  identifiquen la condición?, ¿Para que le recete una droga que no lo va a curar?, ¿Para qué sirve ese esfuerzo, ese ejercicio y ese riesgo?, ¿No se ha preguntado usted qué hay detrás de una ciencia que no produce resultados curativos?, ¿Estarán usando los enfermos para financiar una industria que se aprovecha de la ignorancia de la gente para vender inservibles?, ¿Los estarán usando de ratas de laboratorio?

La sospecha de un gran fraude universal aumenta a medida que analizamos el asunto de la salud desde la perspectiva de la medicina natural que cura económicamente todas esas enfermedades que la gente sufre y que la medicina convencional no cura; así lo acepta como un hecho. Porque los médicos, ante la imposibilidad de curar una enfermedad con las drogas químicas, no optan por usar las medicinas naturales, es obvio, primeramente, que no es un buen negocio. Los médicos reciben muy buenas compensaciones de las grandes empresas farmacéuticas y cuando recomiendan remedios naturales simples, violan los cánones de su mal llamada ética. Otra desventaja para ellos es que el paciente aprende a curarse sin depender del médico y deja de ir a la consulta. Eso les reduce los clientes y por consiguiente, los ingresos. Por esas y otras razones,  a  muchos médicos no les interesa practicar medicina natural tradicional. Algunos combinan uno que otro producto natural con las drogas químicas. A eso le llaman medicina alternativa. 

La sospecha general de un gran fraude universal para mantener a la población mundial atemorizada por las enfermedades y pandemias asistiendo constantemente a las oficinas médicas y hospitales para asegurarse de su salud, vacunarse constantemente y tomar toda clase de medicamentos. De esta manera la población mundial se reducirá a una dependencia absoluta a drogas químicas que los convertirá en adictos que necesitan medicarse constantemente para poder funcionar y sobrevivir. Esto, sumado al terror de sucumbir a la gran cantidad de enfermedades virales que seguirán propagando por encargo, laboratorios inescrupulosos que se han dedicado a producir armas biológicas como lo son el virus VIH, el virus Covid, el Micoplasma, y otros que ya están registrados y patentados como propiedad de sus fabricantes, y clasificados como armas biológicas. Estas armas químicas, que han sido creadas para reducir la fuerza militar de los ejércitos enemigos, están siendo probadas con gente inocente que vive ajena a las maquinaciones circunstanciales de los políticos que las promueven y ordenan su fabricación y su experimentación en países donde sus gobernantes prestan su apoyo y reciben grandes sumas de dinero para llevar a cabo las pruebas necesarias para perfeccionar y desarrollar esas armas químicas biológicas. Por esa razón, cuanto más contagioso y rápido sea un virus en propagarse, mucho más apreciado es para sus fabricantes, porque la rápida propagación y el daño inmediato que produzca, es la señal de su efectividad en términos militares y bélicos.

Todos esos ensayos químico-biológicos están siendo probados en poblaciones aisladas, pero eventualmente se propagan al mundo como consecuencia de la gente que viaja de un lugar a otro del mundo constantemente, y que llevan o cargan el virus de un país a otro y lo hacen universal.

Posibles soluciones

Una posible solución, para usted no sufrir las consecuencias más agresivas de cada uno de esos productos biológicos creados en el laboratorio, es adoptar una dieta vegana que asegure el funcionamiento de su sistema inmunológico a la máxima capacidad. Sabemos que el transporte más rápido y seguro para la propagación de un virus son los animales. Tan pronto llega a los animales, estos lo transmiten a los humanos. Por eso tenemos varios virus: porcino, aviar, de mono, canino, gatuno, y otros. Se trata de medios vivos de mantener el virus activo y saludable, tanto en los animales que lo transportan como en el alimento de los seres humanos que eventualmente consumirán la carne de los animales de mayor preferencia en el mundo: pollos, huevos, peces, cerdos, pavos, etc. Todo animal que se mata para comer, carga proteínas en su cuerpo que son tóxicas y nocivas para los seres humanos y se convierten en transportes de bacterias, de viruses, de microbios y otras sustancias que afectan el funcionamiento de órganos y sistemas, como lo son la sangre y la grasa que reciben ese tipo de proteínas.

Experiencia propia

Cuando descubrimos a través de la Biblia que Dios no nos había dado originalmente los animales para consumo y alimento humano, los eliminamos de nuestra dieta. De inmediato, pudimos comprobar el cambio que se produce en la salud y en el rendimiento de la energía física y mental. Así comenzamos nuestro trabajo de educar a la gente en los mejores hábitos de alimentación a base de frutas y vegetales. Es conveniente señalar que la referencia al ayuno aparece 41 veces en el Antiguo Testamento y 27 veces en el nuevo Testamento. Un total de 68 veces en ambos. 

Una de las historias más fascinantes de la Biblia está en el libro de Daniel. Éste y sus hermanos, hijos de Judá: Ananías, Misael y Azarías, fueron escogidos por Nabucodonosor, rey de Babilonia, para educarlos en asuntos de gobierno y de relaciones públicas, representando al pueblo israelita ante la corte real. A estos futuros ayudantes y asesores del rey, se les asignaron profesores de lo mejor de Babilonia para que les enseñaran el idioma caldeo y fueran instruidos en las ciencias de su tiempo. Se les asignó la misma comida de la dieta del rey y se le concedieron otros privilegios como vivir en el palacio y estudiar las ciencias de su tiempo por espacio de 3 años. Estos cuatro jóvenes habían sido criados e instruidos desde niños en sus prácticas sanas de vida y de alimentación del pueblo hebreo qué se regía por las escrituras sagradas. Por lo tanto, Daniel y sus amigos propusieron en su corazón, no contaminarse con la comida del rey, ni con el vino que los babilonios bebían. Pidió, por lo tanto Daniel, al Príncipe de los Eunucos que estaba a su cargo, que le dieran a ellos cuatro, legumbres y agua, rechazando así, los manjares del palacio. Daniel y sus compañeros le habían agradado mucho al encargado de sus estudios y necesidades, por lo que éste accedió a probar por 10 días con legumbres y agua que era su alimentación acostumbrada. El principal a su cargo estuvo de acuerdo con una condición: Si después de diez (10) días se veían bien de peso y de rostro, aceptaría seguirles su dieta acostumbrada; de lo contrario, tendrían que comer la comida que el rey había designado. 

Demás, está señalar el resultado, al cabo de los diez días se veían de mejor semblante y más nutridos que los otros jóvenes que comían de la comida del rey. De esa manera, el príncipe de los vasallos del rey se llevaba la comida asignada a ellos para su casa y le traía las legumbres para ellos comer. Pasado los tres años de preparación, fueron traídos todos ante la presencia del rey que los interrogó en toda ciencia y asuntos de gobierno; ¿el resultado?, salieron diez (10) veces más inteligentes y sabios que todos los científicos, magos y profesores de su reino. La alimentación natural de Daniel y sus hermanos hebreos, les ayudó a salir más sabios e inteligentes que todos los sabios magos y astrólogos de Babilonia en su tiempo.

La alimentación natural de estos jóvenes hebreos es un ejemplo para que todos los que dudan de la relación de la alimentación con el estado físico y mental de la gente hagan la prueba de diez días de Daniel y sus compañeros y sientan en sus mentes y en sus cuerpos la diferencia. Sólo verduras, legumbres y agua como bebida y se produce un cambio tan notable, que muchos que han sufrido condiciones de salud por mucho tiempo no pueden creer el cambio que se opera en el organismo al aplicar el ayuno de Daniel de frutas, vegetales y legumbres. En otros diez días más se amplía el bienestar obtenido, y en otros diez días se completa un mes de cambios que nos comprobarán que en poco tiempo las enfermedades crónicas que la medicina moderna de drogas tóxicas clasifica como incurables, pueden mejorar grandemente o curar sin ningún tipo de medicamento. Sólo cambiando el tipo de alimentación que la persona acostumbraba consumir, por la dieta sencilla que Daniel y sus compañeros aceptaron para ellos; que no es otra, que la que Dios, desde el principio, le recomendó a los primeros seres que creó en el Edén (Génesis 1:29). Está claro, que esa dieta no es del agrado de aquellos que han hecho de la comida complicada y condimentada su principal razón de vida, o de los muchos que viven para comer en vez de comer para vivir. Esos están sentenciados a sufrir todo tipo de enfermedades mucho más temprano en la vida que los temperantes que se cuidan alimentándose lo más natural posible. La diferencia, según estudios realizados por la Escuela de Medicina de Loma Linda, en California, y por la Universidad Del Sur de California, estos últimos dirigidos por el doctor en gerontología Valter Longo, han demostrado que las personas que llevan dietas vegetarianas pueden vivir un promedio mayor de 7 a 10 años sin enfermedades, sin achaques, ni problemas mayores de salud.

Una dieta vegetariana es específicamente un ayuno como el de Daniel. El estudio se llevó a cabo con gente que no comía ciertas carnes, pero utilizaban ciertos productos de origen animal como pescado, atún, leche, queso y huevos. Aún esos que no se pueden llamar vegetarianos absolutos, obtuvieron buenos resultados, añadiendo años de vida útil y libres de la mayoría de las enfermedades comunes crónicas que sufre la gente en esta sociedad: diabetes, hipertensión, artritis y otras condiciones autoinmunes, Parkinson, Alzheimer, y cáncer entre otras. Mencionamos sólo las principales o más comunes que sufre la gente de este siglo, pero son muchos los males que se adjuntan y complican el cuadro clínico de millones de personas en el mundo, que desconocen que sus enfermedades y sufrimientos, son el resultado del plato que desayunan, almuerzan y cenan a diario. 

El ayuno sustentado que creamos para los que no pueden ayunar, porque son dependientes o adictos a la comida, les puede ser muy útil en lo que se acostumbran y realizan el cambio saludable. El ayuno sustentado elimina todos aquellos componentes de la dieta común que son altos en proteínas animales y vegetales, pero les permite comer tres veces al día, parecido a lo que acostumbraban por años. Después de un tiempo en el ayuno sustentado que se compone de alimentos vegetales sencillos, pero preparados de forma sabrosa y nutritiva, la gente se distancia de los hábitos que adquirieron y que los llevaron a enfermarse, o al sobrepeso insalubre. Cuando se percatan de que pueden ayunar de esa manera, y experimentan los cambios positivos en su salud, lo hacen convencidos de los beneficios obtenidos.

En esa etapa, ya la persona ha superado la primera crisis de adicción a la comida insalubre, se han desaparecido la mayoría de las enfermedades que sufrieron, y disfrutan de la vida como nunca antes. No hay mayor satisfacción para el ser humano que estuvo sufriendo una o varias enfermedades, que sentirse bien y librarse de ellas. La experiencia de la mayoría de nuestros pacientes cuando llegan a esa etapa, es que ven el cielo más azul que antes, escuchan con mas deleite su música favorita, sienten una alegría constante en el corazón todo el tiempo, duermen plácidamente, disfrutan los elementos de la naturaleza y saborean los nuevos manjares naturales de su nueva dieta.  Ahora, el trabajo que antes les agobiaba lo realizan con un placer diferente. O sea, que ven el mundo y todo lo que los rodea con una visión diferente y una perspectiva halagüeña.

La cantidad de personas curadas totalmente de enfermedades de todo tipo, nos hace reflexionar sobre el fracaso de la medicina convencional moderna, que con tantos adelantos científicos y estudios que se realizan, aún no puede curar ni una sola de las enfermedades mencionadas que sufre la gente. Esta incapacidad para curar, es una vergüenza social que tratan de invisibilizarla, resaltando el supuesto valor de las cirugías y trasplantes de órganos, que son, o deben ser el último recurso a recurrir, si no se han hecho antes los cambios en la alimentación que estamos señalando; que restablecen los órganos afectados por el descuido en el estilo de vida y de alimentación. Esas cirugías, que la priorizan como una mecánica salvadora, en realidad, y desde el punto de vista de la medicina natural, la mayoría de estas intervenciones son innecesarias porque los enfermos curan cuando se aplican los remedios naturales sencillos, y no necesitan cirugías mutilantes ni transplantes. No creo que exista un médico que desconozca esta alternativa, ya que los mismos enfermos, cuando se curan con medicina natural, regresan al médico que los trataba para que éste les confirme que están curados y que no necesitan ni drogas ni intervenciones quirúrgicas. Cuando le realizan los nuevos estudios y laboratorios, se percatan de la realidad y del milagro que se ha efectuado sin drogas y sin cirugías, y el paciente curado les indica lo que hicieron y están haciendo para lograrlo. Algunos médicos los felicitan y otros los menosprecian y los maltratan de palabra, porque les incomoda en gran manera que el paciente pudo más que el médico y sus drogas. Pero ese médico pudo comprobar que se efectuó un proceso curativo y que el enfermo está totalmente curado y no necesita ni médico ni medicinas. ¿Por qué algunos médicos reaccionan de esa manera? Porque se sienten frustrados cuando saben que su medicina no cura a la gente y que existen alternativas que pueden hacer milagros modernos y curar todo tipo de enfermedades, a diferencia de otros, que felicitan al paciente, y lo animan a seguir con el cambio, hay muchos que tratan de atemorizarlos, porque según ellos, esas dietas que hace la gente que les permiten curarse no pueden seguirse por mucho tiempo, porque los enferma y desnutre. Siguiendo la lógica natural, si los curó de sus enfermedades, ¿Cómo los va a enfermar y a desnutrir? Ellos no tienen contestación ni explicación posible a la interrogante, pero su ignorancia a los procesos naturales del cuerpo humano, los perturba y los lleva a pensar y a hablar erráticamente, sin sentido. 

Pero el paciente curado que tanto sufrió con la enfermedad y con los médicos, no es tonto, y entiende que el milagro efectuado le costó trabajo y sacrificio de muchos placeres que antes se daba comiendo, y que resultaron dañinos a su salud. Ahora sintiéndose libre de esas enfermedades limitantes y peligrosas, se sienten como presos liberados de la cárcel. 

La alegría y el gozo de la salud, surgen espontáneos de un cuerpo que ha sanado de sus enfermedades. Los ángeles de Dios están ansiosos de que todo esto acabe pronto, y se mueven sin cesar, cuidando de los señalados para salvarse y que éstos encuentren el camino libre para lograrlo. En esta etapa de la historia, no habrá mártires que sean inmolados en nombre de la verdad, porque la verdad misma relucirá a través de los medios y establecerá la diferencia.

El enemigo ha llegado a un nivel de maldad, violencia y engaño, que es intolerable a los ojos de Dios, y que muy pronto Dios recogerá a su pueblo y lo trasladará de esta tierra para que Satanás termine su obra de maldad con los suyos. ¡Ay de los moradores de la tierra que no hayan sido señalados para salvarse! Quedarán con Satanás y sus ángeles malignos en este mundo, participando de la violencia y de las enfermedades más terribles por los próximos mil años. La tierra será un caos de todo lo que los hombres y Satanás han sembrado en ella. Serán víctimas de sus propios actos delictivos, de todo lo que han sembrado, adulterado, hibridado y desnaturalizado sobre la tierra. Les harán creer a sus hijos que ha sido Dios el causante de todas sus calamidades. Estarán unos esclavos de otros, como ocurrió en Egipto con los israelitas, que estuvieron cuatrocientos años bajo el yugo de los faraones. Esta vez son mil años en que se producirán doce generaciones que sufrirán la esclavitud de los magnates que estarán dirigiendo el nuevo orden mundial, la globalización del comercio, de la banca, de la industria, de la moneda, y de todo lo que desde hace años, los grandes empresarios y magnates de la tierra están proponiendo establecer en el mundo con un solo gobierno y un solo gobernante: Satanás en persona se hará visible para cumplir sus planes malévolos que lo llevaron a rebelarse contra Dios en el Cielo. Gobernar, reinar, dirigir y someter a todos los habitantes de la Tierra, a su proletariado, como siempre deseó, Satanás será el rey de esta Tierra y todos le rendirán culto y pleitesía. Por mil años que durará su reinado, doce generaciones que sufrirán su gobierno.

Mientras eso ocurre en la Tierra, el pueblo de Dios estará en el cielo de Dios disfrutando de la compañía de Jesús, del Espíritu Santo y de todos sus ángeles, y de los salvados de todas las épocas desde la creación. Disfrutarán de todo lo perfecto y maravilloso que Dios prepara para sus hijos y para los hijos de sus hijos vivos que han sido salvos y trasladados, resucitados los que habían muerto y transformados todos. La Paz de Dios estará en cada corazón y el gozo perfecto que crea alegría santa en la vida de cada uno de los que creyó en la palabra de salvación y obtuvo el boleto para el viaje al espacio donde nos encontró el Señor en en el camino y nos escoltó hasta su reino. No habrá mas dolor, ni una lágrima, ni un detalle, que Dios no haya previsto para la felicidad de su pueblo.

Volviendo la mirada a la Tierra, cada día de los mil años se volverá más estéril, y apenas producirá para alimentar a los ricos y a los esclavos que tendrán que comer los alimentos que ellos mismos adulteraron. Es como castigarse a sí mismos y poco a poco desfallecer por la falta de vitalidad que las plantas y los productos de la tierra adulterados van perdiendo generación tras generación. El enemigo que sembró la mala semilla ya no tiene poder para restaurar la creación para suplirle alimento a todo el mundo. Muchos enfermarán y sufrirán hambre porque el alimento bueno escaseará cada año. Además, los elementos básicos, el agua y los minerales de la tierra se irán extinguiendo, como ya podemos observar en la naturaleza, que cada año es menos productiva a causa de la mano del hombre que la ha adulterado mediante sus métodos de hibridación, manipulación genética y fertilización química. Con todos los grandes laboratorios y farmacéuticas a su disposición, Satanás no podrá reparar el daño que él y los hombres a su mando, han ido haciéndole a los frutos de la tierra. Como en el pasado, se tendrán que comer todas las bestias de la tierra, todos los animales domésticos, y al final, se comerán a los niños que nazcan, para no morir de hambre. Terminando los mil años, estarán hambrientos y sin alimento. Esto ya ocurrió anteriormente, cuando Satanás y sus ángeles fueron echados del cielo al abismo y asentaron en cada uno de los planetas de nuestro Sistema Solar, dejándolos arrasados y estériles a su paso. Así estará la Tierra, perdiendo la vitalidad y aumentando los desiertos cumplidos los mil años del reinado de Satanás. 

Es entonces cuando Jesús vuelve con la Santa Ciudad y los redimidos y la coloca en el Monte de los Olivos, que será allanado para formar una planicie enorme donde se asentará la Nueva Jerusalén que el profeta describe en Apocalipsis con sus medidas exactas. Una vez más, el ambicioso e incansable Satanás tratará de atacar y apoderarse de la santa ciudad que tiene abundancia de árboles y alimentos, para poseerla. Para esa hazaña, reunirá todos los ejércitos de la Tierra para atacar la gran ciudad. Esa será su gran batalla y la perderá ante los ejércitos del Dios vivo. También será su destrucción final, pues no podrá presentar un ejército más poderoso que el que Jesús tendrá custodiando la gran ciudad de oro. Los ángeles de Dios con su poder y disposición, destruirán finalmente a Satanás y a todos sus ángeles malignos, así como a la gente que les sirvieron como colaboradores. En su gobierno, todos serán destruidos y no quedara de ellos, ni raíz ni rama. La Tierra arderá como estopa a todo alrededor de la Nueva Jerusalén, y los elementos de la Tierra, ardiendo en fuego serán derretidos y desechos. El planeta se volverá a hacer de nuevo con toda la sabiduría divina mucho más allá de la tecnología que el hombre ha adquirido mediante inspiración divina en cualquier momento de la historia de este mundo durante estos seis mil años. El planeta Tierra será renovado a una perfección mayor y con nuevos elementos que ojo humano no ha visto, que lo que Dios creó en un principio para Adán y Eva. Ellos estarán ahí y testificarán de la gran diferencia con la que Dios premiará a sus hijos y les dará el planeta más bello y fructífero de todo el universo. Así son las cosas que Dios tiene preparadas para los que perseveren y venzan las tentaciones vanas que Satanás le pone a los santos hijos de Dios que tratan de serles fieles.

Para esa etapa, el pecado, la tentación, la maldad, y el engaño, que prevalecieron en la Tierra, desaparecerán para siempre y viviremos felices eternamente con Jesucristo, Rey y Señor de toda la creación. No sembraremos para que otro coseche; la ley de siembra y cosecha será vigente junto a los diez mandamientos originales que estarán en vigor, sin que a nadie se le ocurra violarlos. No habrán casas para alquilar, porque cada salvo tendrá su hogar propio, su finca personal y familiar, como la ha soñado tener en esta Tierra.

Los mil años que pasaremos en las Santa Ciudad estaremos en apartamentos de lujo, con paredes de oro y piedras preciosas, esperando que Jesús termine el juicio de los impíos y de Satanás, que arderán en el fuego, que purificará la Tierra, que será hecha nueva. Cuando esto ocurra, los ángeles establecerán un perímetro alrededor de la ciudad. que ni Satanás ni sus ángeles podrán penetrar. Pero pensarán, y planearán atacar la ciudad y poseerla. Es en ese momento cuando Satanás se dispone a atacar la ciudad  con sus milicias demoníacas, que Jesús dirá: ¡Basta ya! y los destruirá con un fuego infernal que se extenderá por toda la Tierra y que derretirá toda estructura hecha por el hombre, y toda planta que Satanás adulteró y convirtió en malezas estériles, en yerbajos espinosos, o en frutos híbridos. Todo quedará quemado de raíz a rama. Todo será hecho nuevo, como en el principio, y mejor aún, pues el Señor tiene sorpresas que no imaginamos con nuestra mente finita y humana, pero que su sabiduría divina infinita, ha ideado para nuestra alegría y felicidad eterna. Cosas que ojo no ha visto, ni han subido a la mente humana, son las que Dios prepara y planifica para su pueblo. Este planeta Tierra volverá a su forma original, como fue creado en un principio, pero mucho mejor ahora que tendremos casas y fincas para vivir y sembrar todo lo que deseemos cosechar. Los mil años que viviremos en la Santa Ciudad, serán para asistir a la escuela del Señor, donde aprenderemos a vivir y a descubrir los secretos de la naturaleza, de nuestro cuerpo, de las plantas y animales nuevos, y de toda la creación nueva, con la cual compartiremos conociendo sus funciones y sus usos y propósitos. Nada escapará a la sabiduría divina, que no lo revele a sus hijos privilegiados que rescató de este mundo corrupto. La diferencia tan grande de una cosa con la otra nos hará recapacitar sobre el pecado y sus consecuencias, a tal grado, que repudiaremos de inmediato la posibilidad de pecar, y no existirá tampoco un demonio que nos tiente a hacerlo. 

Como todo lo que podemos imaginar con nuestra mente, no alcanzamos a vislumbrar siquiera un ápice de las cosas que Dios está preparando para sus redimidos. Iremos de sorpresa en sorpresa, descubriendo todo lo que Dios ha diseñado para que nos ocupe toda la semana de trabajo y acción, que será en gran manera productiva y placentera en extremo. Pero lo más que desearemos, es que llegue el último y séptimo día de la semana para deleitarnos, escuchando nuevas y maravillosas historias del universo y del plan de salvación que Jesús, de su propia boca, nos contará cada sábado cuando asistiremos a su presencia en el gran templo de la Ciudad Santa. Allí cantaremos con los ángeles celestiales que nos acompañarán con los instrumentos musicales y las arpas de oro que elevarán nuestras voces hasta el Padre y la Madre Celestial que nos acompañarán y recibirán la honra y la gloria que ellos, sólo merecen. El evento se volverá universal y se transmitirá en vivo a todo el universo que se unirá al coro musical, cada mundo desde sus órbitas espaciales. 

A veces recibiremos visitas de otros mundos y en otras ocasiones estaremos visitándolos nosotros a ellos y compartiendo la experiencia de la salvación que se nos dió  la oportunidad y el privilegio de estar allí con Jesús y su familia en persona. Ellos nos contarán cómo vieron y sufrieron la caída de Eva en el Edén, y cómo les afectó el cambio que se fue produciendo en la Tierra y en sus habitantes. Después del pecado, esa experiencia los fortaleció para rechazar al maligno si éste llegaba a sus mundos y tocaba a sus puertas.

Dios limitó a Satanás a esta Tierra y a los planetas de nuestro sistema solar que están convertidos en desiertos desolados y vacíos de toda vida, tras Satanás habitarlos por un tiempo. Los esfuerzos de los hombres en alcanzar el espacio y visitar otros mundos en busca de vida, son totalmente futiles y carecen de razón, ya que no encontrarán vida en ninguno de los planetas de nuestro sistema solar, donde Satanás con sus huestes, acentó pie por mil años en lo que se creó la tierra.  Por todo ese tiempo, Satanás estuvo en el abismo, los destruyó, y los dejó áridos como desiertos sin vida. Así hubiera ocurrido con la Tierra, si los ángeles de Dios no la hubieran cuidado de los planes siniestros de Satanás. Muchas de las plantas venenosas y malezas que crecen en esta Tierra fueron cruces que Satanás y sus científicos del mal hicieron con plantas silvestres que importaron de planetas vecinos que destruyeron con su presencia, como hubieran hecho con nuestro planeta Tierra si Dios nos hubiera abandonado a nuestra suerte y a la autoridad y dominio de Satanás. El destructor y deformador de la creación perfecta de Dios quiso crear su propia versión de la naturaleza, y sembró su semilla de maldad. Pero no dio frutos buenos. No le salió el experimento y se desacreditó como agrónomo, como ingeniero, como médico, como educador, y como dirigente religioso. Todavía tiene seguidores y ha sido medianamente exitoso. En religión, proyecta unir a todos los países en un solo gobierno mundial para él gobernar la Tierra. Pero no logrará sus planes de exterminar a todos sus oponentes. El Señor Jehová intervendrá a tiempo y destruirá sus planes, una y otra vez que lo intente. Ahora le toca fracasar como político y aspirante a la gobernación del mundo. 

Es un ser muy inteligente en gran medida, pero el orgullo y la vanidad lo han engañado de la misma manera como él ha engañado a toda la humanidad con sus falsas enseñanzas en las escuelas y universidades que maneja. Será víctima de sus engendros macabros. Ha logrado estandarizar la enseñanza de todas las materias que el hombre ha creado bajo su tutela en el mundo. Cada día y cada siglo inventa nuevas materias de engaño. Cada vez que puede, induce a los legisladores a formular leyes que van en contra de la moral, de la dignidad del ser humano, y para coartar sus derechos inalienables, físicos, y de conciencia. Cada siglo ha ido cambiando sus tácticas de enseñanza y control de la mente humana. Cada cierto tiempo ha variado sus planes malévolos para mantener engañadas a las iglesias y a los gobiernos. Ha creado terribles drogas tóxicas, y mortales para hacerle creer a la gente que son medicinas, cuando son alucinantes tóxicos, que producen adicción y enfermedades diferentes. Bajo el efecto de esas poderosas drogas induce a la gente a creer que van a curarse, tomando ese veneno que los lleva a la tumba, sin percatarse que están perdiendo la razón, enajenados con la droga, pierden la oportunidad de entregar sus vidas a Dios antes de morir.

A veces escucho personas quejarse de que la droga costosa que le recomendó el médico, su seguro no la paga y le recomienda otra opción más económica. Eso no es del agrado del paciente que busca la mejor droga y la más cara para su tratamiento. El seguro médico sabe que una droga de marca y una llamada genérica son el mismo engaño y que ninguna lo va a curar. Esa es una de las razones para economizar, y muchas veces ni siquiera van a hacerlo sentir mejor. Le sustituyen el medicamento caro por uno menos costoso para el seguro y eso no es del agrado del paciente que clama por la droga, aunque sea más costosa y mas dañina en efectos secundarios. 

La lucha no termina nunca, pues la gente que ha puesto su confianza y su fe en la medicina de drogas y cirugías innecesarias, no se conforma con tratamientos sencillos. Este tipo de personas, que son creyentes fieles del sistema médico moderno creado por Satanás, son comedores compulsivos que han hecho de la comida parte de su estilo de vida. Son los que claman por las drogas más fuertes para compensar los malos hábitos de alimentación, y la droga los engaña haciéndole desaparecer los síntomas por un tiempo.

Seguimos mostrando el trabajo incansable de los ángeles de Dios en esta tierra por las veinticuatro horas del día sin descansar. No hay descuido posible ni descanso que puedan tomar, porque de hacerlo, costaría vidas de los inocentes hijos de Dios que tienen a su cargo y cuidado. Si desatienden un segundo uno de ellos, Satanás lo destruiría de inmediato. 

Hacia un N.O.M.

HACIA UN NUEVO ORDEN MUNDIAL

La organización del Nuevo Orden Mundial está diseñada y casi aprobada por todas las naciones del mundo. La junta directora les garantiza a los países participantes, la igualdad económica, política y social. La participación será proporcional a la inversión que cada nación hará y sus beneficios particulares. En teoría, el nuevo orden mundial (NOM), promete a cada nación participante unos beneficios políticos y económicos superiores a todo lo que han logrado bajo los principios actuales de cada nación, pues la unión evita la emigración, inmigración, la mudanza, o el traslado de la gente de un país aotro en busca de mejores condiciones de vida, ya que no ofrece esa igualdad que tanto la gente anhela encontrar.

Por el momento, la integración de todos los países estará garantizada por ese interés. El que no participe, quedará aislado en el mundo, de toda transacción comercial del mercado común y de la distribución de alimentos, moneda y otros beneficios marginales. El NOM es una muy bien planeada estrategia de los grandes magnates de la Tierra y sus empresas. Tienen un denominador común que los protege y los defiende que son el sistema médico moderno, las grandes empresas farmacéuticas, las drogas, y los grandes laboratorios de investigación que prometen una manipulación controlada de la población, mediante la creación de todo tipo de técnicas que produzcan enfermedades con la intención de controlar la salud de la gente. 

Ante esas eventualidades, la población deberá vacunarse y tener su expediente de vacunación y tratamientos al día. Eso le permitirá a las autoridades de todos los países del mundo llevar a cabo los censos de población y el control absoluto de las voluntades humanas mediante el miedo, o el temor de contagio y de muerte.

El experimento inicial ya comenzó, y ha tenido éxito en dos de las fases más importantes:

1. El logro de que el miedo lleve a todos a tomar la inoculación indicada. 

2. Que mediante la inyección de ciertas sustancias al cuerpo humano, éste queda a merced de químicos y productos manipulados a través de la biotecnología, que pueden dominar el pensamiento y la voluntad humana de acuerdo al diseño de lo que los manipuladores quieran lograr.

El NOM promete un cambio positivo en el mundo, que incluirá una sola moneda, un solo gobierno, una sola educación, una sola religión, un solo sistema de salud y  un solo sistema de vida, lo que a simple vista parece ser algo muy bueno y deseable por la mayoría de la gente si se le encuesta. El nuevo orden o nueva era de vida, está respaldada por todos los gobiernos que se dicen llamar “democráticos” sobre la tierra. Su inicio ya cuenta con el apoyo incondicional de todos los países del mundo que conocen el plan a fondo. Veamos el orden de los acontecimientos de acuerdo a cómo se prepara la agenda mundial, enfocada a comenzar para el año 2030: 

1. El primer paso de los gobiernos es introducir las nuevas agendas de género en las escuelas y universidades. Ya se está preparando el terreno a esos respectos utilizando el cine, los medios, la televisión , el internet y los juegos electronicos para inducir un gran cambio en la mente de las futuras generaciones que responderán como robots a la agenda que les será impuesta a través de el sistema celular de comunicación. La religión se concentrará en el individuo y su poder mental para lograr sus metas personales. Para eso, hay que ridiculizar a Dios y sacarlo de toda posibilidad en la mente humana. Cuando la agenda menciona el 2030, se refiere a un tipo de religión en la que dios es el mismo ser humano con la fuerza del poder estatal que lo apoya.

2. El segundo paso es unificar la banca comercial bajo un control absoluto de una junta administrativa compuesta por sus propios inversionistas que manejarán la moneda común y la paga de los que trabajarán para vivir y comer, que serán las únicas actividades permitidas que no necesitarán permiso virtual del Estado. Los grandes empresarios serán promovidos en un principio, en lo que aceptan la agenda, y tan pronto la acepten y todo marche de acuerdo al plan maestro, serán despojados de sus poseciones y de sus negocios que pasarán a ser propiedad del Estado. 

Los empleados de esas grandes empresas trabajarán como esclavos voluntarios por ropa y comida de mala calidad y no recibirán un sueldo definido como se acostumbra hoy, pues se les dará una tarjeta para comprar solo lo necesario y nada mas allá de lo indispensable. Todo lo que alguien se atreva a comprar sin la debida autorización del estado, será devuelto y la persona recibirá un castigo proporcional al daño que hizo. Ya se está trabajando en las enmiendas constitucionales que serán eliminadas, junto a la constitución misma, para hacer desaparecer todo vestigio de los derechos individuales. Se trabajará seis días y se dará un día alternado de descanso por semana para que la actividad comercial no se detenga. 

3. La salud globalizada es un hecho que ya está en proceso y que fue debidamente ensayado en el simulacro de “pandemia COVID 19”para la cual los científicos designados secretamente, crearon simultáneamente el virus y la supuesta vacuna que lo contrarrestaría. Experimentaron el efecto, en una gran población a nivel mundial y lograron, mediante el miedo, controlar a una gran cantidad de la población del planeta, contando con los dirigentes políticos de esas naciones que se prestaron al experimento. Con el mismo, paralizaron una parte de la economía privada, mientras movilizaron intensamente la economía de las grandes empresas farmaceuticas y hospitales.

Todo esto como parte de un plan donde todo un sistema de salud sigue obteniendo beneficios de las epidemias comunes de gripes e influenzas estacionales que cambiaron de nombre a diferentes variantes del virus. De esa manera, han manipulado al mundo entero y lo han sometido a la voluntad de los grandes intereses mediante la inyección de sustancias que pueden modificar el genoma humano y cambiar los intereses físicos, mentales y espirituales de la gente. 

Una gran parte de la población mundial ya tiene la primera parte del receptor químico y sólo falta que la administren el segundo paso del experimento, que es el receptor celular que recibirá las señales que han sido diseñadas para manejar las mentes preparadas desde los centros de control de la voluntad humana, bajo la direccion de sus dirigentes, que a su vez, los inducirán aactuar de acuerdo a las necesidades e intenciones de los gobiernos regionales, o del gobierno central. Cuando esté funcionando el NOM, todo lo que hagan los dirigentes políticos, será aprobado y bueno para la población sometida. Mientras tanto, seguirán los laboratorios secretos la creación de todo tipo de enfermedades infecciosas que pueden controlar la salud de la gente para las cuales, “deberán vacunarse” y tener sus expedientes de vacunación al día pues de lo contrario no podrán trabajar, ni comprar, ni vender.

Eso le permitirá a los ciudadanos de todos los países del mundo, llevar a cabo los censos de población y el control absoluto de las voluntades humanas mediante el miedo o temor de contagio y muerte. Esa es la excusa y razón para obligarlos a tomar la señal. El experimento inicial ya comenzó y a tenido éxito en dos fases importantes: 

1. El logro de que el miedo lleve a todos a tomar la inoculación indicada voluntariamente. 

 2. Que mediante la inyección de ciertas sustancias al cuerpo humano, éste queda a merced de esos químicos que pueden, como ocurre con ciertas drogas, se pueda dominar el pensamiento y la voluntad de la persona de acuerdo al diseño de lo que los manipuladores quieran lograr. 

Esto ha sido probado por años con drogas que se usan en psiquiatría para someter la voluntad humana al tratamiento indicado. El NOM promete un cambio positivo en el mundo que incluirá una sola moneda, un solo gobierno, una sola educación, una sola religión, un solo sistema de salud, y un solo estilo de vida, lo que a simple vista parece ser algo muy bueno y deseable. El nuevo orden o nueva era de vida está respaldado por todos los gobiernos que se denominan demócratas sobre la tierra, y su inicio, ya cuenta con el apoyo incondicional de todos los sectores industriales, educativos, religiosos, económicos, y sociales, porque los han convencido con su teoría igualitaria.

Le parece bueno a la población que aceptará por imposición celular todo lo que el Gobierno dicte como pautas de vida, como reglas de conducta general, y de trabajo esclavizante y  servil. La inducción conductual ha sido ensayada con éxito en los que han recibido tres o cuatrto dosis de la vacuna ARN-20-22, y los pueblos objetos del ensayo se someten voluntariamente y no tienen ni la fuerza ni la discreción para protestar ni resistirse a las dictaduras gubernamentales ni para defender sus derechos individuales ni colectivos. Este es el medio biológico que los gobiernos utilizarán para controlar a la gente bajo un régimen dictatorial, una economía satisfactoria para los grandes intereses. Una instrucción dominante sobre el pensamiento y la conducta humana, y sobre todo, de los estudiantes que se preparan para dirigir el nuevo orden mundial y ayudar a los gobiernos regionales en la administración de los métodos y prácticas que cambiarán la vida del mundo hacia una globalización integral de todos los sistemas en un solo propósito y objetivo: 

De esta manera, se controla la conducta humana, lo que faciitará la labor de la justicia, se elimina el crimen y la violencia a un máximo, se manipula la mente y las emociones humanas bajo un control absoluto de la conciencia y de la voluntad. Toda la disidencia quedará apagada cuando se termine el proceso de inyectar las diferentes dosis de sustancias, a través de las cuales, la población recibirá las órdenes conductuales, a través de las ondas celulares, así como se reciben los mensajes y las imágenes a través de los teléfonos celulares. El mecanismo celular receptor estará en el interior de cada criatura que reciba la dosis completa del gran experimento, que ya comenzó a instalarse en cada persona que ha recibido la inyección para el supuesto virus  a través del ARN mensajero. Esa es la forma en que la medicina moderna se subordina al gobierno para llevar a cabo la gran tarea de inocular a toda la población del mundo en un periodo de 5 a 7 años. 

Ya esas sustancias han sido probadas e identificadas y se están aplicando en las cárceles a reclusos de conducta problemática. No se pueden detectar en las autopsias, pero se les administran vacunas para supuestamente protegerlos de de un virus, que realmente no existe, para sacarlos, de circulación. Es importante señalar que en las cárceles, al igual que en los hospitales, se pierden los derechos constitucionales y se han estado probando todo tipo de sustancias que se convierten en receptores de ondas para controlar, no solamente la conducta humana, sino la salud.

Y desde esos centros de control, que se están instalando convenientemente en lugares específicos que dominan áreas específicas, en uno o dos años más, estará todo el aparato manipulador listo para llevar las señales de control a la gente a través de las antenas celulares 5G, 6G y 7G, que ya han sido colocadas estratégicamente en diferentes zonas del experimento, de manera que alcancen a toda la población, evitando que la gente rechace o se defienda para no ser como robots, formando parte del NOM.

La primera motivación del experimento es para evitar las protestas públicas de los grupos disidentes que se oponen a los planes gubernamentales. La gente que recibe el inductor químico que modifica sus genes, pierde la capacidad de protestar y rechazar las propuestas de los gobiernos y de sus dirigentes políticos. Se vuelven tolerantes y dóciles ante los abusos y órdenes del gobierno civil. Se someten docilmente y aprueban aún aquellas decisiones que van en contra de sus intereses personales porque están siendo programados para aceptar toda la decisión mediática que se proponga por el Estado. 

El bien común se vuelve ley contra los intereses personales de los mismos ciudadanos; por esa razón, unos a otros se traicionarán y se acusarán de no cooperar con el gobierno. 

El objetivo primario del plan globalizador es para silenciar y controlar los grupos religiosos y los opositores por conciencia, para lograr que apoyen el nuevo orden mundial y reciban la marca o receptor químico en las mismas congregaciones a las que asisten los “fieles” que aceptan las propuestas del Estado, a través de sus pastores, sacerdotes y ministros. Los que no acepten, serán encarcelados unos, y hospitalizados otros, para inyectarles las sustancias que los convencerán y los harán cambiar de opinión y cooperar con el sistema, a unirse, o morir; ya sea en la cárcel o en el hospital. 

En el siguiente capítulo, estarémos comentando el papel que juega la iglesia cristiana en este plan universal, y cual debe ser la actitud de los cristianos fieles que anhelan salvarse, ante la inminente intervención de los gobiernos en la religión y en los derechos de la gente a afiliarse, congregarse o pertenecer y creer diferente a otros. ¿Será el Sumo Pontífice Romano la figura que dirigirá el Nuevo Orden Mundial o se perfila un magnate industrial que lo rete? 

El Evangelio de La Paz y la Salud Parte X

Por: Dr. Norman González Rivera

Los Esenios

En el año 1928, Edmond Bordeaux publicó por primera vez la traducción del libro primero del Evangelio Esenio de La Paz, de un antiguo manuscrito encontrado en los archivos secretos del Vaticano, y que eran parte de los muchos escritos hallados en el Mar Muerto en Palestina, y en el lago Moreotis en Egipto y Siria. Estos principios fundamentales se enseñaron en muchos países desde tiempos remotos, pero fueron practicados y transmitidos en su forma más pura por los esenios; Una misteriosa hermandad que vivió durante los últimos dos o tres siglos antes de Cristo, y que tuvieron el privilegio de compartir con él durante su juventud y crecimiento como hombre, en lo que fue el siglo primero de nuestra era.

Los esenios se distinguieron por vivir aislados y separados de las sociedades urbanas. Y por esa razón vivían en las riberas de los lagos y de los ríos, y practicaban una forma comunal de vida, compartiendo todo por igual. Fueron agricultores y arbocultores, con un vasto conocimiento de los cultivos de una extraordinaria variedad de frutas, vegetales y legumbres. Desarrollaron tecnicas sencillas de cultivo en áreas relativamente desiertas y con un mínimo de trabajo, ya que son áreas donde no crecen muchos hierbajos que afectan las siembras.

Establecieron su propio sistema de economía, basado completamente en las leyes de Dios, y demostraron que dichas leyes, pueden cubrir perfectamente bien todas las necesidades materiales de los hombres. Eran conocidos como los sanadores de su tiempo. De ahí el nombre de esenios que significa curanderos, terapeutas, médicos, o enfermeros de la salud. En eso eran conocidos como los mássabios y conocedores de las artes curativas de su tiempo.Entre sus discípulos, estuvieron Elías, Juan el Bautista, Juan, el discípulo amado de Jesús, y Jesús mismo; que además de aprender de ellos, les enseñó a perfeccionar muchas de las diferentes formas de curar a los enfermos, y los entrenó en el uso de plantas medicinales, y del ayuno. curativo.

Sus enseñanzas explican cómo la observancia a las leyes divinas evitan la mayoría de los problemas del hombre, y son el método por el cual éste puede encontrar la salida a todos sus dilemas y permanecer saludable para enfrentarlos.

En todas las épocas de la historia, las hermandades escénias han estado, de alguna manera, presentes en la vida de las personas que necesitan curarse de sus problemas de salud, de sus enfermedades de todo tipo, y de todo lo que le reste energía de vida. Llámense como se llamen o no se llamen esenios; Pueden llamarse médicos, curanderos. terapeutas, naturópatas, enfermeros o de alguna manera alusiva a sus capacidades profesionales de curar las enfermedades, con los siete remedios o elementos de la naturaleza que representanla medicina universal para todos los tiempos. Es un asunto de preferencia social o de tiempo y circunstancias de la época. Pero eso no cambia ni altera la labor de estos seresque han dedicado sus vidas y sus esfuerzos, a conocer los secretos de la naturaleza y su relación con las personas que enferman en cada sociedad y época. En realidad, se puede deducir que los grandes adelantos de las ciencias del hombre no han podido evitar las enfermedades ni curar a los enfermos; Por lo cual, las técnicas sanadoras de los esenios pueden significar grandes cambios y avances de la forma en que debemos aplicar los siete remedios naturales para aliviar, en lo que el enfermo puede cambiar, su estilo de vida con respecto a las leyes naturales de la salud que el Creador del universo puso en la naturaleza; le dio el conocimiento a sus siervos los profetas y apóstoles, para aliviar la carga de las enfermedades sobre la faz de la Tierra.

El que creyere y fuere curado, será salvo. El que no creyere será condenado a sufrir las consecuencias y la muerte eterna.

El estudio y aplicación de las prácticas escénicas que Jesucristo practicó en su tiempo, Están disponibles para todos, todo el tiempo. Y si se obedecen las leyes naturales de la salud, que desde el principio de la creación fueron establecidas para la salud de la Tierra y sus habitantes, el principio básico de ese legado, parte de la aplicación de la Ley de Dios y de la recomendación original establecida en  Génesis 1:29, que es el fundamento principal de la voluntad divina para la salud y larga vida del hombre en la tierra. La desviación de ese propósito fue declarada por el Señor a sus discípulos en el sermón del monte, y en las siete (7)parábolas de Mateo 13, que señalan claramente al enemigo que sembró la mala semilla en el cielo, que luego la sembró en el Edén, y que ha seguido sembrando el engendro del mal, en todo lo que de alguna manera ha sido adulterado de su forma y propósito original, para las cuales Dios lo creó.

Jesus acostumbraba visitar y reunirse con los esenios en sus comunidades a donde acudían enfermos de todo tipo  a buscar ayuda. Allí les enseñaba los “secretos del reino de los cielos” a la vez que ponían en práctica las importantes lecciones de sanidad divina en sus pacientes enfermos.

A la orilla del lago o del río de aguas vivas, se producián importantes y efectivos milagros de limpieza interna y  de curación, que nunca antes ni despues, se pudieron ver realizadas por la falta de fe de los discipulos y de la iglesia naciente. Sin embargo, por siglos despues, los esenios siguieron sus prácticas y las enseñanzas del Maestro y fueron el testimonio que se escribió para las futuras generaciones conservar las técnicas curativas y sanar a todo tipo de enfermos. Ese es legado que recibimos de esa hermandad para llevar ese testimonio hasta el tiempo del fin, y dar la oportunidad de que el mundo entienda que las leyes naturales de Dios, siguen siendo válidas por los siglos sin fin de la historia del universo y de sus pobladores. 

En el año 1928, Edmond Bordeaux publicó por primera vez la traducción del libro primero del Evangelio Esenio de La Paz, de un antiguo manuscrito encontrado en los archivos secretos del Vaticano, y que eran parte de los muchos escritos hallados en el Mar Muerto en Palestina, y en el lago Moreotis en Egipto y Siria. Estos principios fundamentales se enseñaron en muchos países desde tiempos remotos, pero fueron practicados y transmitidos en su forma más pura por los esenios; Una misteriosa hermandad que vivió durante los últimos dos o tres siglos antes de Cristo, y que tuvieron el privilegio de compartir con él durante su juventud y crecimiento como hombre, en lo que fue el siglo primero de nuestra era.

Los esenios se distinguieron por vivir aislados y separados de las sociedades urbanas. Y por esa razón vivían en las riberas de los lagos y de los ríos, y practicaban una forma comunal de vida, compartiendo todo por igual. Fueron agricultores y arbocultores, con un vasto conocimiento de los cultivos de una extraordinaria variedad de frutas, vegetales y legumbres. Desarrollaron tecnicas sencillas de cultivo en áreas relativamente desiertas y con un mínimo de trabajo, ya que son áreas donde no crecen muchos hierbajos que afectan las siembras.

Establecieron su propio sistema de economía, basado completamente en las leyes de Dios, y demostraron que dichas leyes, pueden cubrir perfectamente bien todas las necesidades materiales de los hombres. Eran conocidos como los sanadores de su tiempo. De ahí el nombre de esenios que significa curanderos, terapeutas, médicos, o enfermeros de la salud. En eso eran conocidos como los mássabios y conocedores de las artes curativas de su tiempo.Entre sus discípulos, estuvieron Elías, Juan el Bautista, Juan, el discípulo amado de Jesús, y Jesús mismo; que además de aprender de ellos, les enseñó a perfeccionar muchas de las diferentes formas de curar a los enfermos, y los entrenó en el uso de plantas medicinales, y del ayuno. curativo.

Sus enseñanzas explican cómo la observancia a las leyes divinas evitan la mayoría de los problemas del hombre, y son el método por el cual éste puede encontrar la salida a todos sus dilemas y permanecer saludable para enfrentarlos.

En todas las épocas de la historia, las hermandades escénias han estado, de alguna manera, presentes en la vida de las personas que necesitan curarse de sus problemas de salud, de sus enfermedades de todo tipo, y de todo lo que le reste energía de vida. Llámense como se llamen o no se llamen esenios; Pueden llamarse médicos, curanderos. terapeutas, naturópatas, enfermeros o de alguna manera alusiva a sus capacidades profesionales de curar las enfermedades, con los siete remedios o elementos de la naturaleza que representanla medicina universal para todos los tiempos. Es un asunto de preferencia social o de tiempo y circunstancias de la época. Pero eso no cambia ni altera la labor de estos seresque han dedicado sus vidas y sus esfuerzos, a conocer los secretos de la naturaleza y su relación con las personas que enferman en cada sociedad y época. En realidad, se puede deducir que los grandes adelantos de las ciencias del hombre no han podido evitar las enfermedades ni curar a los enfermos; Por lo cual, las técnicas sanadoras de los esenios pueden significar grandes cambios y avances de la forma en que debemos aplicar los siete remedios naturales para aliviar, en lo que el enfermo puede cambiar, su estilo de vida con respecto a las leyes naturales de la salud que el Creador del universo puso en la naturaleza; le dio el conocimiento a sus siervos los profetas y apóstoles, para aliviar la carga de las enfermedades sobre la faz de la Tierra.

El que creyere y fuere curado, será salvo. El que no creyere será condenado a sufrir las consecuencias y la muerte eterna.

El estudio y aplicación de las prácticas escénicas que Jesucristo practicó en su tiempo, Están disponibles para todos, todo el tiempo. Y si se obedecen las leyes naturales de la salud, que desde el principio de la creación fueron establecidas para la salud de la Tierra y sus habitantes, el principio básico de ese legado, parte de la aplicación de la Ley de Dios y de la recomendación original establecida en  Génesis 1:29, que es el fundamento principal de la voluntad divina para la salud y larga vida del hombre en la tierra. La desviación de ese propósito fue declarada por el Señor a sus discípulos en el sermón del monte, y en las siete (7)parábolas de Mateo 13, que señalan claramente al enemigo que sembró la mala semilla en el cielo, que luego la sembró en el Edén, y que ha seguido sembrando el engendro del mal, en todo lo que de alguna manera ha sido adulterado de su forma y propósito original, para las cuales Dios lo creó.

Jesus acostumbraba visitar y reunirse con los esenios en sus comunidades a donde acudían enfermos de todo tipo  a buscar ayuda. Allí les enseñaba los “secretos del reino de los cielos” a la vez que ponían en práctica las importantes lecciones de sanidad divina en sus pacientes enfermos.

A la orilla del lago o del río de aguas vivas, se producián importantes y efectivos milagros de limpieza interna y  de curación, que nunca antes ni despues, se pudieron ver realizadas por la falta de fe de los discipulos y de la iglesia naciente. Sin embargo, por siglos despues, los esenios siguieron sus prácticas y las enseñanzas del Maestro y fueron el testimonio que se escribió para las futuras generaciones conservar las técnicas curativas y sanar a todo tipo de enfermos. Ese es legado que recibimos de esa hermandad para llevar ese testimonio hasta el tiempo del fin, y dar la oportunidad de que el mundo entienda que las leyes naturales de Dios, siguen siendo válidas por los siglos sin fin de la historia del universo y de sus pobladores. 

El Ministerio de los Ángeles – Parte I

Por: Dr. Norman Gonzalez Chacón

Este es un tema fascinante por demás, ya que nos permite conocer el importante ministerio de los ángeles, que al mando del Padre Celestial y del Espíritu Santo, realizan las labores que se les encomiendan: Llevan y traen información, cuidan de los hijos de Dios en la tierra, velan por los inválidos, vigilan y controlan los movimientos bélicos de los ángeles de Satanás, y mantienen el orden de las naciones en la tierra, y de los elementos de la naturaleza. Otra importante labor que realizan estos seres especiales es la de llevar información vital a los profetas y mensajeros de Dios en la tierra para que la humanidad sea amonestada adecuadamente. Por eso le reveló al profeta: “que no hará nada el Señor sin que lo revele a sus siervos los profetas” (Amós 8:11). La labor de los ángeles es constante y son ellos los que tienen la responsabilidad de cuidar del rebaño de Dios en la tierra. Están atentos cuidando cada niño, adulto, y anciano que pertenezca al pueblo de Dios señalado para salvación. Cuidan también de los no creyentes en el evangelio que han sido señalados para salvación, cuando aún no han tomado la decisión de unirse al mismo. Cuidan también de los inconversos e impíos que claman a Dios por ayuda.

Cada misión asignada a los ángeles es de naturaleza divina, y ellos se esmeran en cumplir con precisión y premura. En el libro de Apocalipsis,vemos cómo el Señor utiliza los ángeles para traer los mensajes a la tierra y cómo se comunican con los seres humanos (Apocalipsis 1:1, 2:1 y 2:12). En estos textos se repite el mensaje a las iglesias individualmente. Cada mensaje es comunicado fielmente sin quitar ni añadir una letra. Cada detalle del mensaje es comunicado con exactitud. Ellos tienen la habilidad de retener en su mente toda la información y no omiten ni alteran nada del mensaje que Dios les entrega para el ser humano. Según las escrituras, el hombre fue hecho un poco menor que los ángeles en capacidad y en movimiento. Los ángeles le sirven a Dios por amor y a la raza humana también. Los ángeles son el medio que Dios tiene para comunicarse con el ser humano pecador, para que podamos recibir esos mensajes divinos sin que muramos ante la presencia del Dios vivo. 

Los ángeles destacados en la Tierra son dirigidos por el Espíritu Santo (Salmo 34:7 y El Evangelio de La Paz, cap. XXI). Su labor es incansable, cuidando a los hijos de Dios de los ataques constantes del maligno. Si no fuera por la intervención divina de los ángeles, Satanás destruiría al pueblo de Dios en segundos. Pero la intervención de poderosos ángeles en la tierra, evita grandes desastres que afecten a los señalados para salvación. Los señalados son todos aquellos que su genética está dominada por genes de la descendencia de los hijos de Dios y tienen una inclinación a buscar la voluntad divina en sus vidas. Queda de su parte tomar la decisión de servirle a Dios aunque no pertenezcan a ninguna organización religiosa. Estos seres tienen en su conciencia genética el temor de Dios y la fe suficiente en la existencia de Dios para ser justos en sus vidas y obrar lo más honestamente que puedan, de acuerdo a su conocimiento y perspectiva de vida. El temor de Dios los hace cuidadosos en sus actuaciones y viven con la esperanza de que Dios se manifieste de alguna manera en sus vidas, y que los cuide y los guarde en todos sus caminos.

Esa actitud le permite a los ángeles de Dios, cuidar de esas personas, aunque ellas no conozcan la voluntad divina para ellos, ni tengan el conocimiento necesario para ser fieles y obedecer las leyes divinas. Mientras llega la oportunidad de aprender de Dios y de su palabra, estas almas son cuidadas por ángeles que no se apartan de su lado. Porque si lo hicieran y se apartaran, en segundos, Satanás las destruiría para siempre con las fuerzas destructivas que por siglos ha utilizado para acabar con todos aquellos que son aptos para salvación eterna, pero que no se han puesto en las manos de Dios a tiempo. Esas almas se encuentran esparcidas por todos los lugares del mundo y constituyen un remanente que tiene oportunidad aún de salvarse si entra en el conocimiento de la voluntad divina para sus vidas.

Por la naturaleza de sus reacciones y razonamientos, su genética les indica sobre lo que es lícito e ilícito. Lo que puede ser bueno para ellos y lo que puede ser malo, y por instinto natural, actúan de acuerdo a la justicia divina que sus conciencias les dictan dentro de su ignorancia teológica. En otras palabras, son seres que de acuerdo a su experiencia y criterio, actúan de buena fe y obras para satisfacer su conciencia de acuerdo a su entendimiento. Estos que han sido señalados para salvación pero que no han descubierto aún el camino a Cristo y a su voluntad, cuidan y guardan de manera especial para evitar que sean destruidos por Satanás antes que tomen esa importante desición. En muchas ocasiones, estas almas hospedaron ángeles en sus casas, caminaron por senderos peligrosos y fueron cuidados por huestes celestiales y librados de grandes peligros, solo porque tienen la oportunidad de salvarse, por su genética dominante, la genética de los hijos de Dios y el cuidado de sus ángeles protectores que conocen cada alma con aptitud de salvarse.

Dios conoce el corazón de cada criatura que vive sobre la tierra y ve las aptitudes de cada cual, así como sabe la dominancia genética heredada. Con gran tristeza observa como hay almas en cuyas vidas dominan los genes malignos de la descendencia funesta de Caín, y sabe que no tienen esperanza de salvación porque no les interesa salvarse, ni de pertenecer al pueblo de Dios. Esos ya están condenados a su suerte y Satanás no le causa daño porque sabe que son súbditos de su reino.  Al contrario, los premia con riquezas, con posesiones, con buenos negocios y con la honra de los otros iguales que milita entre sus protegidos que le sirven. A ellos les da su apoyo y su ayuda para que triunfen. Pero el tiempo de exito y prosperidad no les dura, pues la paga del pecado es la muerte, y ésta los sorprende en el mismo pináculo de la gloria y la fortuna. Estos seres se van sin disfrutar, lo que con gran esfuerzo humano lograron con la ayuda de Satanás. Generalmente, este tipo de personas gustan disfrutar de los placeres terrenales, comen opíparamente de todo lo que su apetito pervertido desea, se enferman temprano en la vida y sufren las consecuencias de la gula y la lujuria, de la bebida y otros placeres que su estilo de vida les permite. Casi nunca pueden disfrutar por mucho tiempo, los beneficios de las riquezas que Satanás les permitió y les ayudó a lograr con gran esfuerzo humano de su parte. Aunque las drogas y medicamentos que tienen que usar para estabilizar sus enfermedades, no curan las condiciones que sufren, los enajenan de la realidad y les permiten sobrevivir un tiempo relativo a sus condiciones.

Los ángeles de Dios acampan en derredor de los que le obedecen y los defiende. (Salmo 34:18). 718. Esta promesa se cumple en cada alma que sinceramente actúa de acuerdo a una conciencia sana, siempre tratando de hacer la voluntad divina por encima de sus intereses personales. Pensando en que sus actuaciónes nunca afecten al prójimo. Cuando se antepone la voluntad divina a las preferencias y comodidades humanas, las bendiciones del cielo no se dejan esperar y caen como la lluvia en abundancia. Los ángeles de Dios están comisionados para atender las necesidades de los señalados, cuidar de ellos y de su familia, así como de proveer el conocimiento y la habilidad de ganar el pan y obtener los bienes necesarios para subsistir en paz. Cada día y cada noche, la presencia de los ángeles es de cuidar sin fallar de todos los que son aptos para salvarse. Esta presencia es permanente y por eso los hijos de Dios no necesitan armas para defenderse, ni perros guardianes para que los cuiden, porque el ángel de Jehová acampa en su alrededor y los defiende de todo mal y acecho.

Para mantener esa seguridad activa, el ser humano tiene que tener una confianza absoluta en el cuidado protector del Padre celestial y en la armoniosa protección de la Madre divina y de los ángeles comisionados a su cuidado. Cuando buscamos del Creador, encontraremos que todas las fuerzas celestiales se unen para librarnos de las trampas y acechanzas del maligno. Somos protegidos en la medida de nuestra fe y de la confianza que demostremos en el cuidado de ellos hacia nosotros. No hay mayor seguridad en la tierra que la que el Padre nos asegura a través de sus ángeles protectores designados y dirigidos por el Espíritu Santo que los comanda.

El ministerio de los ángeles de Dios es un privilegio que el Señor ha permitido que sea compartido por los señalados para salvación, si ellos acceden y aceptan el cuidado especial por fe y actúan en conformidad a las leyes divinas del Creador. Cuando nos descuidamos, o somos irresponsables con nuestra salud, y con nuestra forma de actuar y de responder a sus leyes naturales de vida, o cuando nos arriesgamos en empresas mundanas o nos asociamos con los hijos del maligno, los ángeles sufren y tratan en todo lo posible de protegernos. Pero si insistimos en el error, perdemos los beneficios del seguro divino que ellos nos proveen.

Por esa razón, todo hijo de Dios debe tener su seguro angelical al día. Y comportarse como es digno del evangelio de Cristo. De esa misma manera, actuar en la vida del lado de la justicia divina siempre, para que los ángeles de Dios puedan reclamar que Satanás no intervenga con nosotros y nos puedan defender en todo momento. Para eso, debemos conocer las promesas de Dios referente a las leyes de la salud; de los mandamientos de Dios, y de los preceptos y estatutos divinos para una vida agradable a Dios y aceptable delante de los hombres. De esa manera, le facilitamos el trabajo a Los ángeles de Dios, que nos cuiden y le damos la autoridad, sobre todo mal que nos aceche.

“No tendrás temor de espanto nocturno, ni de Saeta que vuele de día, ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad, que en medio del día destruya, porque a sus ángeles mandará que te guarden en todos tus caminos para que tu pie no tropiece en piedra (Salmo 91:5-7). Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, mas a ti no llegarán. Ciertamente, con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi, mi refugio, al altísimo por tu habitación. No te sobrevendrá mal ni plaga tocará tu morada, pues a sus ángeles mandará acerca de ti que te guarden en todos tus caminos y en las manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra”(Salmo 91:5-16).

Este salmo tiene una promesa que se cumple en toda criatura que se ampara en el cuidado de los ángeles de Dios. Podemos confiar plenamente en su palabra y vivir de acuerdo a sus ordenanzas y recomendaciones. Eso garantiza que nuestros pies “nunca tropezarán” en las inumerables piedras del camino de la vida “porque a sus ángeles mandará que nos guarden en todo camino”. 

Son promesas sobre promesas, y bendiciones sobre bendiciones las que acompañan a quienes confían en el cuidado protector de los ángeles de Dios en sus vidas y en las de sus familiares. Todo depende de nuestra confianza en esas promesas y de la obediencia que mostremos a sus leyes de vida; los mandamientos, preceptos, y estatutos que han sido dados para la salud, y para el orden social universal.

Sin saberlo, muchos han hospedado y tratado con ángeles que se han presentado para probar la hospitalidad y las atenciones de muchos con los forasteros. Han conversado con ellos, les han dado comida, y los ángeles los han cuidado y los han librado en situaciones de extremo peligro, han sido escoltados en medio del fuego, de gente malvada con malas intenciones, de accidentes graves, y de otros peligros que ellos nunca se percataron de lo cerca y arriesgado que estuvieron de esas amenazas. Como ocurrió en el caso de Lot en Sodoma, él y su familia fueron cuidados por los ángeles que ellos hospedaron creyendo que eran forasteros. Fueron ángeles que llegaron con la encomienda de sacar a Lot y a su familia de Sodoma y de salvarlos de la destrucción inminente. Debido a que vinieron con la apariencia de hombres, nadie sospechó de su origen y propósito.  Son ángeles celestiales que han venido a traer mensajes específicos a los hombres sobre la tierra.  Muchas de las llamadas apariciones que han visto algunas personas y que les han parecido que es una vírgen, de acuerdo a su apariencia, han sido ángeles de Dios con mensajes específicos. Cada cual ve lo que cree ver y no hay quién le haga cambiar su apreciación del fenómeno observado.  La biblia habla del ministerio de los ángeles en más de trescientos textos en que se refiere a ellos. 

Aunque no todas las apariciones provienen de Satanás, éste también se presenta como un ángel de luz para quienes le conviene engañar. A muchos, les envía sus ángeles malignos disfrazados como si provinieran de Dios con mensajes engañosos a fin de confundir y crear situaciones que los seres humanos ven como si fueran de Dios y de sus ángeles. Son meras tretas satánicas sin ningún propósito específico que no sea de mantener engañados a sus fieles seguidores.

El ministerio sagrado de los ángeles de Dios, siempre que conlleva una aparición o una compañía protectora, no se anuncia ni ostenta su presencia para que se convierta en una adoración. El cristiano sabe que no podemos adorar a los ángeles aunque provengan del mismo trono de Dios. Nuestra adoración es solo al Creador de los cielos y de la tierra. Y más allá de eso, se puede convertir en idolatría, y los ángeles de Dios no fomentan, bajo ningún concepto ni circunstancia, ese tipo de expresiones humanas. Por esa razón, muchos que han hospedado o tenido contacto con ángeles de Dios, no se han dado cuenta que trataron con seres especiales divinos, asignados para asistirles en situaciones especiales. Los ángeles se presentan como humanos y humildemente llevan a cabo sus encomiendas sin ostentar su poder ni su presencia. Por esa razón, sólo los beneficiados con su presencia y cuidado se dan cuenta de que fueron ángeles de Dios, después que se han ido y han realizado su trabajo. Veamos un par de ejemplos: En una balacera contra una iglesia, unos bandidos hirieron y mataron a varias personas. La intención de los vándalos era matar a todos, pero ángeles de Dios intervinieron y no dejaron que los señalados para salvación, de esa congregación, fueran heridos o murieran. Estos pudieron ver las manos protectora de los ángeles desviando las balas asesinas. Hago la salvedad de que esto no siempre es una regla general de los ángeles en su ejecución. Hay excepciones en la que solo Dios puede determinar distinto de acuerdo a su juicio, su plan, dentro de su misericordia y omnisapiencia. 

En una ocasión de lluvias torrenciales, estando en la finca de nuestro hijo, grandes piedras de la montaña cayeron en el camino de salida. Cuando fueron a pasar, encontraron esas enormes piedras que no permitían el paso y trataron de removerlas con sus fuerzas, lo que requería de maquinaria pesada para hacerlo. Desde la montaña, la familia vio como un tercero, vestido de blanco, se les unió para remover las piedras hacia un lado del camino y ellos poder pasar.  El esfuerzo fue grande y ellos pensaron que lo pudieron hacer con sus propias fuerzas, pues no vieron a un tercer personaje que se les unió y que fue, quien aplicó fuerzas no humanas para remover las piedras del medio. Al regreso de ellos a la casa, la familia que vio la operación desde arriba de la montaña les pregunto al padre y al hijo, quién fue el tercero que les ayudó. Ellos no supieron explicar porque no lo vieron, que un ángel de Dios había venido en su ayuda para remover las enormes piedras. No obstante, reconocieron que sólo un ser muy poderoso pudo ayudarles ya que las enormes y pesadas piedras quedaron a la orilla del camino para testificar que sólo Dios o uno de sus ángeles podían remover hacia el lado, aquellas enormes y pesadas piedras. Una vez más, el ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen y los defiende (Salmo 34:7).

Los que sobrevivieron a la balacera contra la Iglesia y sus miembros, pudieron reconocer la presencia de ángeles que desviaron las balas que venían contra ellos y los salvaron. De ahí en adelante, la espiritualidad de la congregación que sobrevivió a esa ataque, creció enormemente y todos reconocieron la presencia divina en las personas que sobrevivieron ese ataque. Cuando los ángeles de Dios intervienen, los seres humanos reconocen la presencia divina que los favorece.

Al igual que esos, las enormes y pesadas piezas del camino, estuvieron por mucho tiempo como testimonio vivo de la presencia del ángel que llegó a sacarlas del medio hasta que vino la maquinaria pesada que con dificultad, las empujó montaña abajo. Todos incluyendo al operador de la máquina, pudieron reconocer que ninguna mano humana pudo sacarlas del medio y llevarlas a la orilla.

Los hijos de Dios en la tierra tienen la seguridad de los ángeles guardianes que los acompañan y protegen de toda asechanza de maldad, y deben confiar plenamente en esa presencia divina que los guarda de todo mal en todo momento. Mientras que los impíos hijos de los hombres, se protegen con armas, municiones, vehículos blindados, perros guardianes, y escoltas armadas, los hijos de Dios en la tierra no necesitan de ninguna de esas estrategias protectoras, ni de chalecos a prueba de balas para proteger sus vidas; “Pues el ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen y los defiende”, y cuando creemos que Dios envía a sus ángeles para protegernos, la certeza de nuestra fe y confianza en que es así, se hace realidad en el cuidado que los ángeles nos ofrecen. 

Eso no debe ser motivo para que retemos el peligro y a los ángeles malignos, arriesgándonos en misiones peligrosas, en terreno minado o prohibido por el enemigo. No debemos exponernos, porque al hacerlo y retar al enemigo, podemos caer en la actuación de la vanagloria o presunción; y eso por ser pecado, hace que el ángel de Dios no pueda protegernos de la misma manera que cuando cuidamos nuestro pie de no penetrar el territorio enemigo. Cuando provocamos y retamos al enemigo podemos perder la pelea antes de la batalla. El ángel o los ángeles protectores no están de nuestro lado cuando retamos el peligro y nos arriesgamos en situaciones bélicas, en disputas innecesarias, en retos a las leyes civiles, a las leyes naturales de vida, o en asuntos que no nos incumben, al traspasar o violar los límites de la velocidad en las carreteras, y otras provocaciones al peligro, entramos en lugares prohibidos para un cristiano, o penetramos en las áreas específicas del enemigo. Esas son algunas de las situaciones en las que podemos incurrir, que el ángel del Señor que nos cuida, pierde potestad de cuidarnos y protegernos de la manera que lo hace cuando andamos en ley y orden, y no nos arriesgamos en terrenos peligrosos que no son lugares para que un hijo de Dios penetre.

Cuando portamos armasdependemos de perros guardianes, escoltas y otras pruebas de inseguridad humana, estamos menospreciando el cuidado de los ángeles de Dios y poniendo nuestra seguridad en juego. El enemigo capta nuestras dudas y se aprovecha de nuestro temor y falta de confianza y fe en Dios y sus ángeles, para ponernos en situaciones de vida o muerte que no son comunes. Cuando tenemos confianza absoluta y fe a toda prueba, el cuidado de Dios a sus hijos a través de los ángeles guardianes, es rico y poderoso.El ministerio de los ángeles de Dios va más allá de toda inteligencia y estrategias humanas, y su compromiso con los hijos fieles de Dios es inexpugnable, irrevocable y permanente, mientras obedezcamos las leyes del orden y de la salud.

Continuará…

La Ley de Siembra y Cosecha

Por Dr. Norman Gonzalez Chacón

Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada”(Mateo 15:13).

“Todo lo que el hombre sembrare, eso cosechará”  (Gálatas 6:7).

Estas importantes declaraciónes del Maestro, tienen varias interpretaciones diferentes sumamente importantes. Jesús emitió esta declaración cuando supo que los Fariseos se ofendieron porque les dijo: “Hipócritas, que invalidaís los mandamientos de Dios por vuestras tradiciones” (Mateo 6:7,Marcos 7). De inmediato, añadió: “Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada”. Como toda palabra que sale de la boca del Señor, tiene connotaciones particulares que nos llevan a tres conclusiones diferentes entre sí, pero muy significativas en el entendimiento y comprensión de las intenciones del Maestro: Una se refiere a los dirigentes religiosos que han invalidado los mandamientos de Dios, los preceptos, y los estatutos divinos para establecer sus propias doctrinas y mandamientos para imponer tradiciones a su conveniencia (Mateo 15:6). Esa era la práctica de la curia religiosa de su tiempo, y exactamente la condición de las iglesias cristianas existentes al día de hoy. Han invalidado las leyes divinas para imponer sus doctrinas y tradiciones inventadas por hombres, para atraer peces a la red y llenar las iglesias de toda clase de gente.

Arrancando la mala hierba

La segunda conclusión es tan importante como la primera, porque descorre el velo de lo no revelado y lo pone al alcance de todos los que puedan entender la palabra: “Toda planta que no plantó el Padre celestial” en la creación original de la tierra, será desarraigada. Esta declaración de Jesús revela dos importantes hechos que son clave para aclarar conceptos, que la iglesia cristiana ha pervertido en su interpretación de las escrituras. Uno de esos conceptos convertido en doctrina es el primero de los tres grandes errores que una mujer (una iglesia), puso en tres medidas de harina, hasta que toda la masa del evangelio quedó leudada o fermentada con el error (Mateo 13:33). Se trata de la salvación universal, un concepto espurio que no guarda relación con el plan de salvación ni con las enseñanzas del Maestro Jesucristo. Sólo se salvan los señalados para salvación que aceptan el llamado divino y obedecen los mandamientos de Dios. Esta doctrina de la iglesia cristiana, es un concepto falso que Jesús combatió y presentó claramente en sus declaraciones (Mateo 13:14-15, 24:30, 25:31-34), y otros: “No todo el que me dice Señor Señor, entrará en el reino de los cielos. Sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Por lo tanto, esa mentira que sembró la iglesia en los creyentes debe ser desarraigada de la mente de todos. El concepto de salvación universal, por fe y por gracia, es una doctrina falsa de la iglesia, concebida para mantener todo tipo de personas, sosteniendo las finanzas de las iglesias. Los intérpretes y teólogos religiosos han hecho de las expresiones del apóstol Pablo, una doctrina que se les hace difícil de explicar, tratando de confirmar el error que surgió en los primeros siglos de la historia de la supuesta reforma protestante y que realmente fue una deforma del mensaje de Cristo a sus discípulos. Tratando de ganar adeptos a la iglesia recién organizada, bajo principios incorrectos, utilizaron los elementos básicos de salvación; tanto la fe del creyente como la gracia divina como excusa para eliminar las leyes eternas de vida, aún cuando Jesús aclaró que “No he venido a abrogar la ley ni los profetas, sinó a cumplir.” En Mateo 13:13, el Maestro hace una aclaración muy importante que establece diferencia entre quiénes entienden y aceptan el Evangelio y los separa de quienes no lo pueden comprender ni aceptar. En los versos del 13 al 16, Jesús establece, citando las palabras del profeta Isaías, quiénes pueden comprender el mensaje de salvación y quiénes no lo van a entender jamás y por lo tanto, quedan excluidos del plan de salvación.

Las iglesias cristianas han abolido las leyes, han suavizado las normas y requisitos de salvación, y han creado un concepto erróneo de la doctrina de salvación en la que “todos los que creen” tienen derecho a la salvación, cuando es de conocimiento bíblico, que aún los demonios creen y tiemblan,  y no se van a salvar (Santiago 2:19 y Lucas 8).

Desde el mismo principio de la historia de la tierra, Dios ha separado la semilla buena de la mala. A los descendientes de Adán por Seth, se les denominó como hijos de Dios y a los descendientes de Caín les llamó hijos de los hombres. Estas dos simientes se mezclaron, a pesar de las recomendaciones divinas, y hoy día, los genes de unos y otros están combinados de manera tal, que sólo Dios puede determinar quién está señalado para salvación y quién está señalado para perdición eterna. Cuando Jesús declara que toda planta que no plantó el padre celestial será desarraigada, está estableciendo un principio de restauración total de toda la creación que ha sido afectada“por la mala semilla”. Cuando lo entendamos en su verdadero significado, descubriremos el engaño que la iglesia cristiana ha sembrado en el corazón de los creyentes. El que sembró la mala semilla en el cielo y levantó una rebelión innecesaria, también sembró la mala semilla en la mente y en el vientre de Eva; y sembró todo tipo de malas hierbas, espinas y abrojos y plantas venenosas en el huerto de Dios. El ser humano ha sido el mejor colaborador del demonio en propagar la mala semilla en cada cosa que Dios hizo buena sobre la tierra. Mediante técnicas de hibridación y manipulación genética, ha mezclado el trigo con la cizaña en todo lo creado. 

La importancia de hacer esta separación es vital para comprender que hay gente, que por más que usted trate de convencerla para que acepte el plan de salvacion y entienda la Palabra, sus genes malignos, no le permitirán entender la necesidad de realizar un cambio en sus vidas, y al usted hablarles del plan de salvación, se reafirman mucho más en el error. En vez de acercarse a Dios, se alejan compulsivamente de las pautas del evangelio eterno. Son naciones, y constituyen una inmensa mayoría, muchos de los cuales militan en las iglesias cristianas. “Los cuales, desde siempre, han estado ordenados para condenación; hombres impíos, convirtiendo la gracia salvadora de nuestro Dios en disolución, y negando a Dios que sólo es el que tiene dominio, y a nuestro Señor Jesucristo (Judas 4). “Son descendientes de Los ángeles que no guardaron su dignidad, más dejaron su habitación. Los ha reservado debajo de obscuridad en prisiones eternas hasta el juicio del Gran día. Ay de ellos porque han seguido el camino de Caín y se lanzaron en el error de Balaam por recompensa, y perecieron en la contradicción de Coré (Judas 1:25).

Este tipo de gente se encuentra en todas partes: en los gobiernos, en las escuelas y universidades, en las instituciones de caridad y en las iglesias. Son las “nubes sin agua” que oscurecen el sol y pasan de un lado al otro del cielo sin apenas llamar la atención. Los que militan en las iglesias son pasajeros sin equipaje, que están allí por si hay juicio, no perderse y si hay premio de salvación, salvarse. Dependiendo de la cantidad de genes buenos y malos que tengan en su genoma, actúan con sinceridad o hipocresía de acuerdo al tema que les ocupa. A veces se puede confiar en ellos, pero a veces la duda nos asalta, pues su carácter va de un extremo al otro sin dar lugar a un análisis profundo de la situación que enfrentan, y sus reacciones sorprenden por ser extremas en gran manera. Pueden ser diáconos, ancianos, ayudantes o pastores; El cargo no cambia la idiosincrasia de su carácter, ni disminuye ni disimula su alegría o su disgusto. Algunos se envuelven con aparente sinceridad en el trabajo que se les asigna, y otros rehúyen trabajar y ofrecen excusas por su actitud. La mayoría de esos caracteres que describimos no tienen esperanza de salvación. Son los que al final del juicio, al Señor le dicen: “Señor, Señor, en tu nombre predicamos, en tu nombre echamos fuera demonios, sanamos, enfermos y oramos por la humanidad”. A esos el Señor les contesta: “No los conozco, apartados de mí obradores de maldad; al fuego eterno. (Mateo 5:)

Esas duras expresiones del Señor, indican el grado de indiferencia que sus actuaciones produjeron en las feligresía y en el trabajo que realizaron. No hay un término medio en las decisiones divinas al respecto.

La idea de la salvación universal por la fe y por la gracia, hay que definirla en términos reales: ¿De quién es la fe, y hasta donde nos lleva la gracia de Cristo que se magnificó en la cruz del Calvario? No depende de Dios ni de su hijo Jesucristo, depende de cada creyente y de su confianza en el plan divino de salvación. Pero los que ignoraron las leyes, desobedecieron los mandamientos, los preceptos y los estatutos, no pueden reclamar salvación ante el juez justo. La iglesia cristiana colgó las leyes de Dios en la cruz y de esa manera invalidó el compromiso de Dios con su pueblo en Éxodo. 15:26, Levítico 26:37 y Mateo 5:17-19. “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas. No he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque, de cierto os digo, que hasta que perezcan el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas”.Ni el texto de Éxodo 15, ni el texto de levítico 26, ni el de Mateo 5, pueden ser ignorados impunemente por la iglesia cristiana y pasar desapercibido ante los hombres y ante Dios. Para afirmar esas declaraciones, el Señor envía a su ángel mensajero con la siguiente declaración: “Aquí está la paciencia de los santos, aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesucristo”. (Apocalipsis, 14:12). Los otros no están allí.

El tercer concepto que debemos discutir porque es la aplicación literal de la expresión del Maestro: “Toda planta que no sembró mi padre celestial será desarraigada”, nos lleva al texto literal, y trae una gran noticia muy esperanzadora para todos: En la tierra nueva no tendremos que batallar con las malezas, ni con las espinas y abrojos, ni con los bejucos y yerbajos que ahogan las plantaciones, los árboles frutales y las plantas medicinales. Cuando el señor habla de las plantas que no plantó el Padre celestial, se refiere a toda planta silvestre que no da fruto ni semilla aprovechable. De este tipo de plantas están llenos los campos, y el trabajo qué tienen que hacer los agricultores para aliviar sus siembras de esos rastrojos y bejucos silvestres, es mayor que lo que cuesta sembrar y cultivar los productos de la tierra.

¿Quién sembró la mala semilla en el campo? Un hombre enemigo ha hecho esto, dice el Señor en Mateo 13:28. Esas fueron las palabras del Maestro a la pregunta de los discípulos. Ese mismo personaje belicoso y contumaz, ha sembrado la mala semilla por toda la tierra. No existe nada que no haya amalgamado con la cizaña venenosa que lo representa. Ha invadido el campo del Señor y ha convertido la verdad en error, la esperanza en desasosiego, lo bueno en malo; Ha corrompido cada fruto de la tierra mediante técnicas de hibridación, amalgamación y manipulación genética. Ha transformado los frutos de la tierra a su antojo y conveniencia, y ha sembrado la mala semilla en el corazón de todos los hombres aptos para salvación. Esa mala semilla ha sido inyectada en el mensaje a las iglesias que han sucumbido a la insistente intervención de la mentira. Ha sido exitoso introduciendo la mala semilla en el mensaje puro del Señor, y los hombres han sido sus ayudantes y colaboradores principales en esa obra de mal. No existe nada que no haya sido contaminado con el error. Los conceptos salvíficos han sido adulterados en su esencia. Por esa razón, Jesús utilizó el mensaje de las parábolas para ocultar en ellas los conceptos puros del evangelio, y allí han estado esperando por los entendidos que lo puedan entender para separar el trigo de la cizaña.

En la parábola del trigo y la cizaña, el Maestro declara las definiciones proféticas y espirituales de las parábolas y su intención de usar ese lenguaje simbólico, “porque a vosotros os es concedido saber los misterios del reino de los cielos; Más a ellos no es concedido” (Mateo 13:11). “Por eso les hablo por parábolas. Porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden; para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane”. Por estas declaraciones citadas del profeta Isaías. Jesús indica que no desea que este tipo de personas oigan y entiendan la palabra, para no tener que sanarlos si dicen convertirse (verso 15).

Por lo tanto. el concepto de salvación universal que adjudica la fe y la gracia como elementos básicos de salvación, no tienen cabida en el verdadero mensaje de Cristo. Pero los dirigentes de los movimientos cristianos a partir de la reforma católica, han creado una teología reformada sobre este tema y enseñan erróneamente que la salvación es por la fe y por la gracia. Ese es el concepto que según Jesús según narra en la parábola, una mujer (una iglesia), introdujo en tres medidas de harinas (tres masas) con la levadura que ha fermentado el evangelio. Según Jesús en Mateo y en Marcos, la levadura es la doctrina de error e hipocresía de los Fariseos. Y esta doctrina, ha sido adoptada por todas las iglesias cristianas de este siglo. Unánimemente han incorporado este error basándose en las reflexiones sobre el tema del apóstol Pablo en las cartas a las iglesias de su tiempo, cuando se discutía el tema de la salvación, a partir del mensaje de Cristo a sus discípulos.

Al no comprender el verdadero significado de cada parábola, se confundieron y aceptaron las teorías reformistas humanas de salvación, que más tarde los reformadores convirtieron en doctrinas cristianas de la iglesia reformada (deformada). Hoy día, las iglesias cristianas predican un mensaje de salvación, que en vez de salvar, pierde a los oyentes y a los creyentes; y los envuelve en una confusión que pocos teólogos y pastores pueden explicar de forma clara y sencilla. La fe, la gracia y las obras, son temas que nadie domina a la perfección, porque no están basados en verdades absolutas. Pero todos, tratan de explicar, lo inexplicable. No vamos a encontrar en las palabras del Maestro Jesús, nada semejante, ni confuso. Todo lo que Jesús habló está claramente definido en los evangelios y de ese tema no presentó ni una sola parábola, ni sermón.

Por lo tanto, el mensaje que recibe la iglesia cristiana, ni es cónsono con el mensaje de Cristo a sus discípulos, ní se puede considerar como la verdad absoluta. La verdad es luz clara y su brillantez alumbra la obscuridad como la luz del sol.

En la parábola del hijo pródigo, que presenta Jesús a los esenios, se incluyen elementos nuevos que no aparecen en la parábola de Lucas 15. Pero al definirla a sus discípulos, utiliza las mismas palabras definitorias que constituyen la clave secreta que abre los misterios escondidos desde la fundación del mundo, hasta el Apocalipsis. En el caso de Mateo 13:37-39, donde ofrece las 7 palabras claves que son las siguientes: 

1. El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombreE 

2. El campo es el mundo. 

3. La buena semilla son los hijos del Reino. 

4. La cizaña son los hijos del malo.

5. El enemigo que la sembró es el diablo. 

6. La siega es el fin del mundo. 

7. Los segadores son los ángeles 7. 

En la parábola del hijo pródigo a los esenios, los siete (7) años de comer y beber, y de una vida desenfrenada, son los pecados del pasado; el malvado acreedor es el enemigo, Satanás. Las deudas son las enfermedades, el trabajo duro son los dolores, el hijo pródigo sois vosotros mismos, el pago de las deudas es la expulsión de los demonios, de las enfermedades;  y el campo del padre es el mundo. 

El mismo método que usó Jesús con los discípulos, lo usó con los esenios y con los enfermos (Mateo 13:37-39). Jesús resume la parábola de la siguiente manera: “De manera que, como es cogida la cizaña y quemada en el fuego, así será en el fin de este siglo (verso 40).  “Enviará el hijo del hombre sus ángeles, y correrán de su reino todos los escándalos y los que hacen iniquidad”“Y los echarán en el horno de fuego. Allí será el lloro y el crujir de dientes” (verso 42). “Entonces, los justos resplandecerán como el sol en el reino de su padre: el que tiene oídos para oír, oiga” (verso 43).

De la misma manera resume la parábola del hijo pródigo. En el capítulo 15 verso 14 del Evangelio de Paz a los Esenios, Jesús les dice: “Pues yo os digo que es mejor que el hijo obedezca a su padre y vigile a los sirvientes de su padre en su campo. Verso 15: a que se convierta en deudor del malvado acreedor y fatigarse y sudar en la servidumbre para pagar las deudas. Verso 16: De igual modo, es mejor que los hijos del hombre obedezcan también las leyes de su Padre celestial (Éxodo 15:26 y 23:25). Verso17: y que trabajen con sus ángeles en su reino. Verso 18: a convertirse en deudores de Satanás. El señor de la muerte, de todos los pecados, y de todas las enfermedades, Verso 19: a sufrir con dolores y sudor de su frente, Verso 20: hasta haber  reparado todos sus pecados”.

La analogía es muy parecida y el estilo es el mismo. La alegoría que hace Jesús de ambas parábolas, presenta la misericordia de Dios para los pecadores arrepentidos y el perdón que el Padre otorga. En la parábola del sembrador, el Señor enfoca la obra del enemigo en el campo del Señor, que es el mundo, y la acción de los ángeles, que al fin del tiempo, segarán la viña y apartarán los buenos de los malos, que serán echados en el horno de fuego.

El método de enseñanza es el mismo y su aplicación es similar, por lo que las lecciones del Maestro van encaminadas a lograr, que tanto los pecadores como los enfermos, aprendan las lecciones de vida que los encaminarán a la casa del Padre y a la herencia de todos los bienes que este posee y desea compartir con los que le aman y le obedecen.

De ese mismo tema se trata todo el libro de Apocalipsis y el mensaje va dirigido a las siete (7) iglesias que contiene en su seno: los que se han de salvar y los que se han de perder. Los ángeles, que se ocupan de llevar los mensajes de amonestación y cambio, están comisionados para llevar cada uno de los mensajes a su tiempo. En Apocalipsis, capítulo 5, hace referencia al libro que está escrito por dentro y por fuera con 2 mensajes diferentes: uno literal conocido, y el otro mensaje secreto, para que sólo sea entendido por los entendidos, que son los escogidos de Dios para entender y propagar ese mensaje del último tiempo. De eso se trata el capítulo 5, y el capítulo 10, que es continuación del mismo. La clave secreta la había revelado Jesús en Mateo 13 previamente, igual que en el capítulo 15 del mensaje a los esenios, lo confirma de la misma manera. Por lo tanto, se confirma la aseveración prospectiva del fin que indica: “Que no hará nada el Señor, sin que lo revele a sus siervos los profetas” (Amós 3:7-8). Nuevamente recordamos que el único que podía abrir el libro y desatar sus sellos es el León de la tribu de Judá, Jesucristo el Señor.

¿Cuándo hemos escuchado en las iglesias del mensaje secreto de Cristo para sus discípulos? Si alguno dice ser discípulo de Cristo, debe conocer el mensaje oculto en las parábolas y en el Apocalipsis. ¿Qué ha pasado en la iglesia cristiana que ha perdido los dones del espíritu? 

Veamos los dones del espíritu (1 Corintios 12): 

1. Don de la sabiduría y el entendimiento. 

2. Don de ciencia y sanidad a los enfermos. 

3. Don de paciencia y fortaleza. 

4. Don de la palabra, de hablar nuevas lenguas. 

5. Don de interpretación de las Escrituras. 

6. Don de profecía, y fe espiritual.

7. Don de Consejería, perseverancia y persuasión. 

Estos 7 dones espirituales son un regalo del Espíritu Santo al que los busca para practicarlos. La sabiduría divina y el entendimiento de las Escrituras, de las situaciones que se nos presentan y se le presentan a nuestro prójimo, requieren de una ayuda divina del Espíritu para ejercer ese importante ministerio. La segunda es consecuencia de la primera, y requiere preparación individual del creyente para entender la ciencia divina a través de la cual se pueden curar todos los enfermos que tengan la fe para sanarse, mediante la aplicación de la oración, el ayuno, y los siete remedios de la naturaleza, como hizo Jesús con el ciego de nacimiento del capítulo 9 de Juan.

La Comisión evangélica que le fue dada a los discípulos, contenía cinco principios básicos de la curación milagrosa y la predicación del Evangelio que identificará al discípulo verdadero: 

1. En el nombre de Cristo echarán fuera demonios.

2. Hablarán nuevas lenguas.

3. Quitarán serpientes. 

4. Si bebieren cosa mortífera no les hará daño. 

5. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.

En estos escritos, estamos sacando los demonios de la confusión y la ignorancia que sufren las iglesias cristianas. Respecto a estos cinco principios que identifican al verdadero creyente y practicante del evangelio de Cristo se manifiestan:  

  • Al exponer la palabra con claridad, seguridad y dominio del tema.
  •  Al avalar y descubrir los secretos escondidos para los entendidos, estamos hablando en nuevas lenguas que sólo los entendidos pueden entender. Esas nuevas lenguas renuevan la fe y el conocimiento del Evangelio y abren el camino para que el Espíritu Santo obre en el corazón de los entendidos. 
  • Quitarán serpientes: En el proceso de limpieza y desintoxicación, los enfermos  expulsan las serpientes y parásitos, los gusanos que dominan la alimentación y que no le permite a los creyentes ni a los enfermos ayunar y orar para prepararse y curar. Si en el proceso de llevar a cabo la comisión evangélica incurrimos en comer algo, o beber alguna cosa que sea mortífera, no puede hacernos daño “pues a sus ángeles, mandará que nos guarden en todo camino”. Y para que nuestro pie no tropiece ni nos afecte en nada. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán. Es la culminación poderosa y efectiva de cumplir con los cinco elementos de la comisión que el Señor le encomendó a la Iglesia antes de partir (Marcos 15:16-18).

Estas señales, inequívocas y contundentes, seguirán a los que creyeren; y son el resultado de desarrollar los siete dones espirituales que deben caracterizar a todo creyente sincero del Evangelio. Cuando eso ocurre, la unción del Espíritu Santo Multiplica y amplifica estos dones espirituales para que se produzcan señales y prodigios mediante el nombre de su Santo Hijo Jesús. La sanidad de los enfermos para este tiempo, requiere de 3 elementos básicos que el Maestro practicó en su último milagro, antes de resucitar a Lázaro: 

  • Se trata del ciego de nacimiento en el que Jesús demostró su gran poder de curación: Pasaba Jesús con los discípulos frente a las escalinatas del templo, y vieron allí un joven que era ciego desde su nacimiento. Los discípulos le preguntaron si por su pecado, o el pecado de sus padres, estaba en esa condición. Los judíos enseñaban que las enfermedades eran consecuencia. del pecado de la persona o de sus antecesores. Esa idea aún queda en mucha gente, debido a que la ciencia moderna enseña que muchas de las plagas modernas son consecuencia de una genética defectuosa que carga los genes de la enfermedad de generación en generación.Jesús rompió con esa premisa y les dijo. Ni éste pecó ni sus padres. Más para que las obras de Dios se manifiesten en él. Muchas veces Jesús había estado cerca de ese ciego que se sentaba cada día en las escaleras del templo a pedir limosna. Nunca el joven ciego pidió que fuera sanado porque nació sin ojos y sólo tenía el hueco de las córneas bajo sus párpados. Todos los médicos de su tiempo que lo vieron, dijeron que sería ciego por toda la vida debido a que nació con ese defecto. Pero, para que las obras de Dios se manifestaran específicamente en ese tipo de ciego, Jesús escupió en tierra, hizo lodo con su saliva, y llenó con el lodo, los huecos de los ojos del ciego. De inmediato, le dijo: “Ve y lávate en el estanque de Siloé que era un lugar famoso por las curaciones que allí ocurrían. Quedaba al otro extremo de la ciudad, distante del templo donde el ciego acudía a pedir a diario. El ciego no titubeó y salió a lavarse a donde Jesús lo envió. Es curioso y significativo a la vez, que la misma agua del estanque de siloé pasaba por al frente del templo donde ocurrió el suceso mencionado. ¿Por qué Jesús lo envio tan lejos? La respuesta es: Porque el ciego no pidió ser sanado y para probar su fe, Porque el ciego estaba resignado a ser ciego toda la vida, y no tenía esperanza ni fe para pedir curación al Maestro. Todos los médicos lo habían desahuciado, y no tenía ni la más leve esperanza de ver. Pero al sentir la mano divina en sus ojos, presintió que su salvación había llegado, y sin titubear, siguió las instrucciones al pie de la letra. Fue a lavarse a Siloé y de allí volvió viendo. Los tres elementos de curación que el Señor diseñó para este tiempo, se reunieron para lograr que un ciego de nacimiento tuviera un par de ojos nuevos:
  • La saliva que sale de la boca de Dios que es su Palabra,
  • La mezcla de esa palabra con los elementos de la tierra de la cual fuimos formados y donde se dan las plantas medicinales y nuestro alimento.
  • La fe del ciego que no dudó en ir a lavarse. 

Esos son los 3 elementos de curación que Jesús introduce para este tiempo para que se produzcan milagros tan grandes o mayores que los que se hicieron en esa etapa de la historia del cristianismo.

  • La saliva es el símbolo de la palabra y del don de lenguas que mencionamos. 
  • La palabra que sale de la boca de Dios es salud y vida para todo el que las recibe con gozo y con fe. 
  • Los elementos de la Tierra de donde fuimos creados establecen una compatibilidad absoluta con las necesidades que cada enfermo tiene de curarse. De la tierra fuimos creados y lo que la tierra produce: Las plantas, los alimentos y las hierbas medicinales, son los elementos del suelo que le permiten a los ciegos de nacimiento ver la obra maravillosa de Dios. 

Los milagros modernos deben estar basados en esos tres elementos para que las obras de Dios se manifiesten en cada enfermo. La enfermedad es causada por los malos hábitos de alimentación de la gente, o por su mal estilo de vida y razonamientos. Todo el que desea curarse, debe entender que los milagros modernos requieren de la aplicación de esos tres elementos mencionados: 

  • La palabra de Dios
  • Los elementos de la tierra.
  • La fe del enfermo.

Esta obra maravillosa que se produce como consecuencia de la unión de esos tres elementos, puede curar todo tipo de enfermedades, modernas y antiguas, sacar demonios, echar fuera los serpientes que pueden haber en nuestro cuerpo y sanar tanto el cuerpo como el espíritu del enfermo. Cuando el Maestro obra a través de esos tres elementos, se producen una transformación maravillosa en el cuerpo y en la mente del que los recibe. El Espíritu a la verdad está presto, más la carne enferma (Mateo 26:41, Marcos 14:38 y Romanos 8:26). Para restaurar un cuerpo enfermo, necesitamos vencer todos los poderes del infierno, echar fuera a los demonios que lo habitan en el cuerpo, y presentar un organismo limpio y puro ante la presencia divina. Cuando eso ocurre, y se combinan esos tres elementos, no hay enfermedad que se resista, ni cáncer que pueda destruirlo. Si no fuera por los milagros que hemos presenciado en los últimos 60 años de practicar las artes curativas naturales mediante la utilización de los tres elementos mencionados, no tendríamos la seguridad de lo que aquí expresamos, ni entenderíamos la voluntad divina expresada en la Palabra ni como obra el Espíritu Santo a través de esos medios y sus resultados. Cada curación milagrosa que hemos presenciado es una confirmación divina del poder que el Maestro le entregó a los discípulos y a su iglesia para sanar enfermos y restaurar los dones que la iglesia cristiana perdió por no aceptar la Comisión Evangélica que le fue conferida. Si el mundo hubiera conocido el poder divino para sanar enfermedades, nunca los médicos y los hospitales hubieran usurpado el lugar que le fue otorgado a la Iglesia por el Señor Jesucristo. Hoy día, el mundo convulsa, confundido y enfermo de todo tipo de enfermedades causadas por el estilo de vida, de alimentación y por la violación colectiva a las leyes divinas de la salud y del descanso, auspiciadas por la iglesia cristiana. Por esa razón, ningún enfermo que no restaure en su vida, esos principios establecidos por Dios desde la creación, puede obtener una curación absoluta y permanente de sus enfermedades. No obstante. puede ir obteniendo resultados curativos en la medida y proporción que vaya poniendo en práctica todo lo que debe aprender del libro de ciencias naturales más importante que se pueda encontrar en el mundo, La Biblia. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto el cuál es Cristo”(1era. Corintios 3:11-17). Este pasaje del apóstol Pablo a los corintios, resume la importancia de buscar en la Palabra de Dios, la sabiduría y el conocimiento, que los hombres han desechado, para imponer sus propias enseñanzas.

¡Que Dios Bendiga al lector que entiende!

Las Siete Parábolas

Por: Dr. Norman González Chacón

Las Parábolas de Jesús

El idioma natural de Jesús fue el arameo de Galilea y la primera traducción que se realizó de sus palabras fue al griego. Esa traducción hizo que en numerosos casos se modificara el sentido original de sus palabras y se perdiera parte de su valor didáctico original. Cada traductor le da un toque propio a la traducción, y es por eso, que en cada versión bíblica,  la preparación y el toque personal de cada traductor inducen cambios en las palabras y muchas veces en el pensamiento de lo que se dice.

Campo de Trigo

Algunos Ejemplos 

1. En la parábola de los siervos, a los que su señor les asigna dinero, Mateo habla de tres siervos que reciben cinco, dos, y un talento. En Lucas, la misma parábola menciona diez siervos, cada uno de los cuales recibe 100 denarios. 

2. En la parábola de la gran cena de Mateo 22:2, el anfitrión es un rey, y en la misma parábola de Lucas 14, El anfitrión es un particular: el hombre rico. Otros detalles se pueden diferencian el evangelio de Tomás, y en el Evangelio de La Paz de los esenios. Cada uno con diferentes detalles del mismo evento. Lo mismo ocurre con las parábolas de bodas y el ladrón. En todos los casos, vemos discrepancias en la narración y en la traducción. No vamos a disentir ni a discutir los cambios que han ocurrido en todas las parábolas, pues ese no es el propósito nuestro en esta escrito, sino destacar el peso que las traducciones y la personalidad del traductor y su idiosincrasia tienen sobre el texto de cada parábola o de cada narración evangélica en general.

La iglesia primitiva interpretó las parábolas de Cristo lógicamente y las remitió directamente a la venida de Cristo (parusia), y por años, tanto la Iglesia, como los exégetas, las interpretaron de la manera más propia a los intereses que en ese momento incumbían a la iglesia y a la feligresía de su tiempo. Lo hicieron de la manera que creyeron más conveniente. No obstante, las diferencias entre unas y otras versiones, se pueden justificar bajo la premisa de la iglesia moderna y la teología contemporánea le han aplicado de forma simplista y directa. Por siglos, ninguno de ellos se percató del mensaje oculto en las parábolas, ni de su significado simbólico espiritual, que contiene el lenguaje secreto que ninguna traducción puede opacar o cambiar porque se constituye en una constante que no puede ser alterada por traducciones humanas ni conveniencias personales.

No importa su clasificación gramática, teológica, metafórica,  parábolica, alegórica, o proverbio, lo cierto es que a raíz de la aparición de los rollos del Mar Muerto en Qumran, y de otros lugares donde se han hallado escritos esenios de las Escrituras y de la relación de Jesús con esos estudiosos de las mismas, se puede deducir que el fondo histórico de las parábolas y la intención divina del Maestro, representan dos mensajes diferentes, pero complementarios en su esencia: Uno es literal, y el otro es profético que revela la voluntad divina para sus siervos fieles que se han de salvar. Jesucristo tiene una intención que va más allá del hecho, cualquiera que sea y de la parábola literal, diga lo que diga. Es porque en ellas existe una intención primaria y otra secundaria. La primera es la narrativa literal, que puede contener una enseñanza espiritual, prospectiva profética. La segunda, es otra cosa diferente. Se trata de un mensaje oculto y misterioso que sólo los entendidos pueden entender, según señala el maestro en Mateo 13:11. Son misterios del Reino de los cielos que han estado guardados en cada parábola para los elegidos que puedan entender el verdadero mensaje oculto que corre paralelo al texto literal de cada símbolo que se presenta en la Biblia.

Desde Génesis hasta Apocalipsis encontraremos dos mensajes que corren paralelos que se complementan, pero que dicen cosas diferentes que son guardadas y protegidas para los “entendidos”(Mateo 13:11-17, y Daniel 12:10).

Por siglos, el mensaje del misterio escondido ha estado allí esperando que sea descubierto por los “entendidos” que lo rescaten para la preparación de un pueblo para encontrarse con su Señor. Al parecer, no ha habido muchos entendidos que se interesen por ese mensaje oculto. A continuación, cito un párrafo de la página 15 del libro “Las parábolas de Jesús”, escrito por Joachím Jeremías, en el que hace un análisis literario de las parábolas de Jesús en su sitz im leben, en sus contextos, formato y estilo. Pero no descubre, después de un estudio tan exhaustivo, el significado oculto que contienen las parábolas, habiendo pasado por cada detalle de cada una de ellas. 

Es increíble, que despues de un estudio literario tan abarcador y profundo, el profesor no haya encontrado la clave secreta de los mensajes que revelan el misterio escondido (Véase Mateo 13: 11,  44, Hechos 28:26-27, Isaías 6:10, Lucas 8:10, Mateo 13:52, Apoc.5:1-5, Apoc. 10:7-11 y Apoc. 18:1). 

Las parábolas de Jesús, tomadas en conjunto, no solamente se han transmitido de un modo seguro, sino que también son una materia que al parecer, no presentan problema alguno para que el simple lector las entienda. Conducen a los oyentes a un mundo que les es familiar. Todo es tan sencillo y claro que un niño las puede comprender. Todo es tan evidente, que los oyentes pueden contestar cada vez: sí, así es. Sin embargo, las parábolas nos presentan un problema diferente y difícil. El descubrimiento de su sentido original para sus discípulos ”entendidos” de todas las edades.

Muchos analistas exégetas y teólogos han estado cerca de descubrir los secretos ocultos del reino de los cielos según los reveló Jesús en Mateo 13:11 y 35 y en Marcos 11:22-34, según se encuentran en las parábolas. Pero el misterio ha estado oculto a sus ojos y no han podido entenderlo debido a que sólo lo entenderán “los entendidos” (Mateo 13:11, Daniel 12:9-10). “Porque, de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y de oír lo que oís, y no lo oyeron” (Mateo 13:17).

El mensaje oculto de las parábolas estaba determinado para ser revelado en el tiempo postrero,o tiempo del fín (Daniel 12:3-9-10). Su revelación estaba destinada para que se pudiera entender el libro apocalíptico de la revelación que aún no se había revelado a ningún hombre. El método interpretativo está en las parábolas de Jesús y su intención era doble: primeramente, ocultar el verdadero mensaje del último tiempo a los ojos de los mensajeros enemigos y prevaricadores que lo querían destruir. Posteriormente, que sus discípulos sinceros tuvieran fuerza, poder, y consuelo, para resistir los embates de los enemigos de la verdad en los últimos días de la historia del mundo, cuando todo el mensaje estuviera adulterado, como así ha ocurrido. Los símbolos del camino han servido para guiar al pueblo de Dios de los últimos días en la luz de la voluntad divina, en el tiempo más oscuro de la historia, Ahora, vemos como en un espejo, claramente la voluntad divina, desde Génesis hasta Apocalipsis, con una nueva y refrescante versión del Evangelio eterno para los “entendidos”.

Los 2 mensajes corren paralelos y muy entrelazados por todo el texto bíblico, a fin de proteger el verdadero y último mensaje de los ataques de sus enemigos, intérpretes, traductores, y teólogos que por siglos han dividido o desviado la verdad a sus intereses particulares. 

El mensaje oculto de las parábolas, descorre el velo de lo desconocido para convertir todo lo conocido en una nueva y fresca revelación: la verdadera luz que ilumina el camino de la última revelación de Jesucristo a los entendidos. Esta fase reveladora, saca del tesoro cosas nuevas y cosas viejas debido a que el mensaje, viejo literal, se viste de bodas con la nueva visión interpretativa de las parábolas. Es así con la historia de Adán y Eva en el Edén. Se viste de un nuevo significado con elementos aclaratorios que no están en el Génesis a la simple vista del lector común. Lo mismo ocurre con los sueños de José con sus hermanos, del copero y del panadero, los sueños del Faraón de las siete vacas, y de los siete años que sirvió Jacob a Labán por cada una de sus esposas. Las parábolas se encuentran por toda la Biblia (Génesis. 21:28, Génesis 48:19, 49:1-27 y Éxodo 21:6), las 7 hijas del sacerdote de Madian y la zarza ardiendo (Éxodo 32). Otro elemento que contiene una gran cantidad de imágenes ilustrativas a manera de parábolas es el tabernáculo del desierto que contiene información profética clave, en símbolos que forman una parábola. En fin, en cada libro de la Biblia hay mensajes ocultos con símiles, símbolos, alegorías y parábolas. Pero son las parábolas las que hablan en sentido profético el mensaje oculto que corre por todo el texto bíblico.

Análisis de las parábolas: Las siete (7) parábolas, y las siete (7) palabras clave.

Primera Parábola

La primera parábola de Mateo 13, que es el texto más preciso de la secuencia, indica que el sembrador, esparció la semilla y ésta cayó en diferentes tipos de terreno. De acuerdo a la topografía del mismo, fructificó o se secó donde no tenía mucha tierra. Mas saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz. Y parte cayó entre las espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron. Y parte cayó en terreno bueno, donde produjo frutos cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta (100, 60 y 30). Estos tres primeros terrenos donde cayó la semilla son tres intentos por sobrevivir que no tuvieron éxito y las semillas se perdieron. Jesús explica las razones por las cuáles no sobrevivieron. Al definir el éxito de la semilla que cayó en buena tierra, también la divide en tres etapas diferentesde acuerdo a sus frutos. La que dio fruto a 100% la que dio fruto a un 60% y la que sólo dio un 30%.  Son números que definen a los que reciben la palabra y dan frutos en diferentes proporciones.

No vamos a entrar en muchos de los detalles de la parábola, porque podría ser de tropiezo para los que la entienden y fructifican en ella con sus diferentes porcientos. Pero es importante señalar que estos tres tipos de oyentes que reciben la palabra con gozo son los tres tipos de cristianos que con sus dificultades particulares entienden y aceptan y se preparan para el reino. Cada cual debe analizar si su envolvimiento, su entendimiento en el mensaje que lo clasifican en una de estas tres categorías puede mejorar, y de eso depende su salvación. No vamos a entrar en los detalles de cada parábola ahora debido a que hay infinidad de escritos en los que se discuten los aspectos literarios de cada una. No sabemos si hacemos bien al revelar este secreto que el Señor nos ha revelado, pero lo hacemos confiando en que los “entendidos” lo entenderán y el resto no lo entenderá ni lo podrán usar indebidamente contra el texto de la Biblia o contra sus hermanos, o sacarlo fuera del contexto, como han hecho los exégetas y teólogos con el texto del Evangelio. Sólo queremos alcanzar aquellos creyentes sinceros que buscan profundizar en los secretos del misterio del Reino de los cielos buscando la perla de gran precio si cavando profundo la hallan.

Segunda Parábola

La segunda parábola de esa disertación compara el Reino de los cielos con un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero por la noche, cuando todos dormían, vino un enemigo y sembró la cizaña (Lolium temulentum) que es una hierba parecida al trigo, pero tóxica. Y luego de haberla sembrado, se fue. Más adelante en la historia, los científicos de Satanás juntaron mediante hibridación al trigo bueno con otras variedades para lograr trigo en las diferentes estaciones del año. De ese proceso salió trigo de muy mala calidad. La toxidad de dicha combinación ha ido dominando sobre la genética del trigo bueno hasta hoy que tenemos un trigo tóxico cuyo gluten daña el cuerpo humano de quienes lo consumen. Cuando Jesús le dice a los discípulos que en las parábolas les revelará cosas que han estado escondidas desde la fundación del mundo (Mateo 13:35). 

Cizaña

Citando las palabras del profeta: “Abriré mi boca en proverbio; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos” (Salmo 78:2), que indica la intención de las parábolas y su verdadera razón de existencia, nos percatamos que ese enemigo sembró la mala semilla en el cielo, mil años antes de la creación de la tierra. A esa distancia de la existencia se remonta a la primera definición de la parábola del sembrador. Esta acción se repite una y otra vez en la historia de la tierra. Ese enemigo sembró la mala semilla en el cielo y causó una gran conmoción entre las huestes de ángeles celestiales, de los cuales una tercera parte cayó en el engaño y sucumbió a las cizaña introducida. Luego de creada la tierra, ese enemigo sembró la cizaña en la mente de la primera pareja, convenciéndolos para que comieran de la fruta prohibida. Después de hacerlos caer en el engaño, sembró la mala semilla en el vientre de Eva y no se disculpa. Al contrario, sigue sembrando la mala semilla entre todos los nuevos habitantes de la tierra recién creada. Sembró la mala semilla en el corazón de Caín. Según las Escrituras, éste resultó ser hijo del maligno (1 de Juan 3:12). La parábola del sembrador tiene alcances tan grandes en la tierra como lo tienen los eventos hasta el día de hoy: Satanás ha sembrado la mala semilla en la Tierra, en los sembrados, en los frutos y vegetales, en las aguas, en los árboles, en la vegetación, en la palabra de Dios, en las iglesias, en los gobiernos, en las naciones, en la mente de los hombres, y en cada cosa buena que Dios creó perfecta en un principio y que ese enemigo la ha adulterado con cizaña. La Biblia no es la excepción, y ese enemigo ha usado a los traductores y a la Iglesia para pervertir, con esa mala semilla, todo lo que Dios hizo bueno en gran manera y que ha sido objeto de su obra maligna. 

Hoy día, las diferentes enseñanzas de las escuelas y universidades contienen errores que van encaminados a sacar a Dios de todo lo que el hombre realiza; de toda actividad y ponen en ridículo, la fe y la religión que profesan muchos estudiantes que cuando entran a esas escuelas en  busca de una preparación formal profesional, ven su fe ridiculizada por los supuestos profesores universitarios. Por esa razón, Dios tuvo que esconder el mensaje final a su pueblo en parábolas, símbolos, alegorías y otras figuras del lenguaje. Para evitar que Satanás pudiera intervenirlas a través de traductores, teólogos, intérpretes y versiones y revisiones, y por mentes depravadas. Por esa razón, el mensaje permanece oculto y sólo los entendidos que prestan su voluntad de creer y salvarse lo pueden comprender en su esencia y verdadero significado.

La primera parábola que identifica los cuatro tipos de creyentes que oyen la palabra. Y tratan de comprenderla y dar frutos nos da una idea de lo difícil que es encontrar gente que entienda y que fructifique en la palabra.  

De los cuatro tipos de oyentes, sólo uno la entiende y lleva un mensaje clasificador que identifica al enemigo y sus tácticas engañosas. La mala semilla de cizaña ha proliferado en todo evento y en todo cuanto el Creador hizo bueno. Eso repercute en la mente de una inmensa mayoría de creyentes cristianos que han recibido un mensaje adulterado de parte de sus dignatarios y dirigentes religiosos. En todos los demás aspectos de la vida, la verdad está mezclada con el error y es muy tarde para separar lo bueno de lo malo. Cuando se introduce una pequeña porción de error en una gran verdad, l resultado es que toda la verdad se convierte en una mentira.

Tercera Parábola

La tercera parábola compara el Reino de los cielos al grano de mostaza que alguien sembró en su campo. Esta pequeña semilla crece y se constituye en un frondoso y grande árbol donde las aves anidan. Aquí el Maestro describe como la pequeña semilla del Evangelio, cuando se siembra en un campo fértil, crece, se hace un frondoso árbol que le da sombra a las aves del cielo para anidar en sus ramas. Aquí hay sabiduría divina, y el maestro adelanta proféticamente, lo que ocurriría con el Evangelio cuando crece que tenga ramas frondosas (iglesias populosas), donde todo tipo de aves, tanto buenas como de rapiña, anidan en sus ramas. Las iglesias y los ministros de corbata, sacerdotes y teólogos han anidado en las iglesias cuyo tronco originalmente era un estandarte de la verdad divina. Todo se disolvió, como la sal en el agua. Y hoy sufrimos una perversión de la verdad tan grande, que es muy difícil volverla a su condición original (Isaías. 59:15). Todo está afectado por la mala semilla que sembró el enemigo y no hay manera de sacar de la mente humana los errores introducidos. La recomendación del Maestro fue de dejarlos crecer hasta la siega y ahí se separará el trigo bueno de la cizaña.

Por esa razón, repetimos, Dios tuvo que ocultar el verdadero mensaje bajo símbolos parabólicos a fin de protegerlo de los enemigos que lo han querido adulterar, destruir y hacerlo desaparecer para conformarlo a los intereses personales de unos.

No obstante, para el creyente ávido de encontrar la verdad, el mensaje de la Biblia se convierte en alimento espiritual cuando se van comprendiendo los mensajes ocultos en el texto literal y le dan una nueva dinámica al texto común literal, que corre desde Génesis hasta Apocalipsis.

Esta nueva revelación del mensaje final es dinámica y progresiva. A medida que el creyente va adquiriendo los conceptos nuevos que le dan vida al mensaje literal, que por siglos ha estado vigente en el estudio común de la Biblia como la cizaña estará haciendo daño hasta la siembra final;  hasta ese tiempo, tendremos que separar la paja del grano.

Cuarta Parábola

Es altamente significativa para enmarcar y resaltar los tres errores doctrinales que una mujer (una iglesia), escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado o fermentado. Cuando estudiamos la interpretación común de la teología errada, vemos que se le da una interpretación falsa y desviada a la verdad cuando se enseña en muchas escuelas de teología que la levadura es el elemento poderoso que ha hecho crecer el evangelio. Pero según nuestro maestro Jesucristo, la levadura que hace crecer la masa artificialmente, produciendo burbujas de aire en el pan, es la doctrina de hipocresía de los Saduceos y Fariseos del tiempo de Cristo, que no son otra cosa que los pastores, ministros, sacerdotes y teólogos de nuestro tiempo. La infatuación del Evangelio en tres medidas de harina es lo que podemos señalar como las tres doctrinas de error que la iglesia cristiana ha introducido en el Evangelio y que lo han adulterado al extremo: 1. La inmortalidad del alma. 2. La abolición de los mandamientos, leyes y estatutos perpetuos. 3. El concepto de salvación universal por medio de la fe y la gracia divina. Estos tres conceptos que han transformado el verdadero evangelio de Cristo en una confusión universal de conceptos erróneos, han contaminado la mente de toda la cristiandad, constituyen la cizaña que el enemigo de la segunda parábola sembró en el campo del Señor. Hoy día, todo el Evangelio está leudado o fermentado con la levadura de la iglesia cristiana que introdujo esos tres grandes errores doctrinales en el Evangelio,   y que todos los creen como verdades bíblicas, cuando no lo son en realidad. Las consecuencias de la levadura que fermenta la gran masa de creyentes en el Evangelio, ha ido erosionando la verdad a tal grado, que muchos profesionales se avergüenzan de decir que son cristianos porque en las escuelas y universidades ridiculizan a los creyentes del Evangelio y los hacen parecer ignorantes y tontos. 

Quién estudia en esas universidades termina confundido y su fe flaquea cuando tiene que dar testimonio. El hombre ha sacado a Dios de las escuelas, de las cortes de justicia, de los gobiernos, de las actividades públicas y del corazón de las almas sinceras.

En el verso 35 del capítulo 13 de Mateo, el Señor testifica: “Abriré en parábolas mi boca, y declararé cosas que han estado escondidas desde la fundación del mundo”. Estas declaraciones del Maestro Jesucristo, son la evidencia clara y contundente de que en las parábolas está la revelación de los últimos mensajes a la feligresía del tiempo final y del libro no comprendido del Apocalipsis a las siete Iglesias, que han persistido denominaciónalmente a través de los siglos hasta hoy día. 

En este punto, los discípuos interrumpen la plática del Maestro para pedirle que les interprete la parábola de la cizaña del campo:  

Aquí el Maestro aprovecha para introducir las siete (7) palabras clave que abren la puerta de lo conocido a lo desconocido; de lo literal común, a lo simbólico espiritual, de lo que todos saben, a lo nuevo y maravilloso de la revelación:

  1. El que siembra la semilla = es el Hijo del Hombre.
  2. El campo es = el mundo.
  3. La buena semilla = son los hijos del reino.
  4. La cizaña = son los hijos del malo.
  5. El enemigo que la sembró = es el diablo.
  6. La siega = es el fin del mundo.
  7. Y los segadores = son los ángeles.

Estas siete definiciones son las que Jesús introduce en sus parábolas. Para que sus discípulos descifren los misterios que han estado escondidos desde la fundación del mundo. Y de los eventos finales que más adelante le serían concedidos a las 7 iglesias de Asia, que a su vez. Representan las 7 grandes movimientos cristianos. Que se desarrollarían a partir de su ausencia. En el Apocalipsis se utilizaron los mismos elementos simbólicos de las parábolas. Y se añadieron algunos otros. Que se definen en el mismo texto de Apocalipsis 1:20. Estas definiciones autólogas del Apocalipsis, se añaden a las 7 palabras claves de Mateo 13. Y nos permiten, junto a otros textos, descubrir el misterio de las parábolas por su mismo autor, el Señor Jesucristo. Por lo tanto, es Él, el único que puede desatar los sellos y revelar los misterios escondidos en el libro escrito por dentro y por fuera. Este es el libro que nadie podía abrir, ni en el cielo ni en la tierra, ni debajo de la tierra. Abrirlo y desatar sus sellos o mensajes celosamente guardados para el tiempo indicado (Apocalipsis 5:2 y 3). Y cuando uno de los ancianos me dice: “No llores. He aquí el León de la tribu de judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro y desatar sus 7 sellos”. 

Es interesante notar que en Mateo 13, Jesús ofrece el mensaje en 7 parábolas y les da para entender las 7 palabras clave que son la llave que abre los misterios que habían estado escondidos desde la fundación del mundo. Este libro está escrito por dentro y por fuera y viene de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Sabemos que la mano derecha representa la herramienta que trata la salud de los enfermos. Y que el libro sellado tiene 2 mensajes que corren paralelos a través de su texto. De eso se tratan las parábolas: un mensaje dentro de otro mensaje para que sólo los entendidos lo puedan entender (Mateo 13:11).

“Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres y los 24 ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico” (Apocalipsis 5:7-9). Este nuevo cántico se refiere al nuevo mensaje que surge del libro que al desatar sus sellos, se abre para que se pueda entender un nuevo mensaje, que reafirma el mensaje tradicional con nuevos elementos que le hacen sonar como nueva música a los oídos. Por eso se denomina como cántico el mensaje del misterio escondido revelado por El León de la tribu de Juda, El Maestro Jesucristo. Al darse a conocer este mensaje, la palabra de Dios, que es la espada de 2 filos produce un efecto de juicio sobre los que los aceptan y sobre los que los rechazan. Nueva luz del candelero ilumina a los que aceptan que ven el camino alumbrarse con la gloria de Dios y los que lo rechazan se quedan sin luz en las tinieblas oscuras de la ignorancia. El mensaje del Señor es dinámico y progresivo. Le ofrece nuevos recursos a sus siervos, a la vez que confunde a los enemigos de la verdad, como ocurrió con los fariseos y los Saduceos cuando enfrentaban al Maestro. La verdad es una luz que brilla y alumbra el camino de la salvación a los que caminan en la dirección correcta. Esos son los entendidos que entienden. El siete (7) aparece unas 437 veces a través de todo el texto bíblico.

El siete (7) es el número de la plenitud divina y cuando se usa como se presenta en la Biblia, en las parábolas, y en Apocalipsis, es la señal que indica que la plenitud del poder divino está en acción y hay perfección en lo que señala. 

  1. La creación de la Tierra en siete (7) días (Genesis 1).
  2. El ciclo semanal de siete (7) días.
  3. Siete (7) milenios para la historia de éste mundo.
  4. Cualquiera que mate a Caín siete (7) veces será castigado. 
  5. De todo animal limpio tomarás siete (7) parejas. 
  6. Jacob le sirvió 7 años a Labán por Lea y 7 años por Raquel.
  7. Pasados otros siete dias, yo haré llover sobre la tierra.
  8. En el Éxodo se menciona el siete (7), en 16 capítulos.
  9. En el levítico se menciona el número siete en 38 capítulos.
  10. En Números se menciona el siete (7) en 25 capítulos.
  11. En Deuteronomio se menciona el siete (7) en once textos.
  12. En Isaías 4:1 se profetiza sobre las siete (7) mujeres que en el tiempo del fin echarán mano de un hombre. Esas siete (7) mujeres representan a las siete iglesias de Apocalipsis que sólo les interesará tener el nombre del esposo; “cristianas”, para ellas evitar el oprobio y ser exitosas en sus negocios y actividades proselitistas. No aceptan las bendiciones que el esposo les pueda dar ni su protección, ellas sólas se mantienen, se visten de su propia ropa de justicia, de acuerdo a la moda que les gusta,  y se alimentan de lo que ellas prefieren alimentarse, sin aceptar nada del esposo ni obedecer sus leyes. Actúan como mujeres libres que se venden por dinero. Esta importante profecía de Isaías, menciona claramente que son siete (7) mujeres; lo que indica que se trata de la totalidad de las iglesias de su tiempo. La plenitud del número siete (7) es el cumplimiento de las profecías. En su tiempo, en Apocalipsis, el siete se menciona 40 veces. En total, el número siete (7) aparece unas 

          437 veces en la Biblia. 

Quinta Parábola

En esta parábola, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo: (ya estudiamos que el campo es el mundo,según el Mateo 13:38). Y ese tesoro, está escondido, por lo que el hombre que lo descubre vende todo lo que tiene y compra el campo para obtenerlo. En esta parábola de un solo texto, al igual que lo es la de Isaías 4:1, se nos exhorta a salir de nuestros intereses mundanales y posesiones terrenales para comprar ese tesoro escondido y darlo a conocer al mundo. Ya se nos había aclarado en la primera parábola de la semilla que cae entre las espinas del capítulo 13:22, que: “El afán de este siglo, y el engaño de las riquezas y posesiones, ahogan la palabra y la hacen infructuosa”. Las iglesias llamadas “cristianas” la rechazarían, así como han rechazado la ayuda divina y el don de sanidad; Han despreciado los mandamientos, han falseado el derecho de los estatutos y han creado sus propias doctrinas de justificación que el mundo ha aceptado fácilmente. 

Sexta Parábola

Es semejante a la quinta; nos presenta al hombre tratante o negociante que se dedica a buscar perlas y a comprarlas. Cuando halla esa perla preciosa de gran precio, vendió todo lo que tenía y la adquirió. Esa debe ser la actitud de quien encuentra el tesoro, la perla de salvación y la adquiere vendiendo todas sus posesiones para adquirirla. “El que lee, entienda”.

Séptima Parábola

Indica que el reino de los cielos es semejante a la red, que echada en la mar, coge toda clase de peces: la cual estando llena, es sacada a la orilla donde escogen los peces buenos en canastas, y los malos los regresan al mar. Añade el señor su comentario al respecto y nos da la definición correcta para evitar malos entendidos (Mateo 13:49): “Así será al fin del siglo; saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos (verso 50), y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes. Dicho esto, el Maestro les pregunta a los discípulos: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: “Sí Señor”, y añade: “Por eso, todo escriba doctó en el reino de los cielos, es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas” (Mateo 13:52). Con esta aseveración, el Señor nos indica que de ese tesoro, tenemos que aprender cosas nuevas que ojo no vio, ni oreja oyó; ni han subido al corazón humano, porque el mensaje final debe contener cosas nuevas para complementar y ampliar lo viejo que está escrito en el texto literal, y qué se amplía y se complementa con lo nuevo que surge de las parábolas que acababa Jesús de pronunciar, como clave y esencia del mensaje que los discípulos de todas las épocas deben de predicar al mundo, si lo entienden. Ese mensaje que el Señor quiere llevar y que se encuentra encapsulado en todas las parábolas que Jesús compatió con sus discípulos. Si aprendemos a entender el mensaje escondido como la perla de gran precio y el tesoro del campo, Si nos dejamos guiar por la iluminación del Espíritu Santo, descubriremos ese tesoro escondido que tiene tanto valor para los discípulos que se conviertan en la etapa final de la historia de esta Tierra. Jesús fue claro y contundente cuando les preguntó: “¿Habéis entendido?” 

COSAS NUEVAS Y COSAS VIEJAS

“Y Él les dijo: todo escriba docto: En el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas. Habiendo terminado Jesús de definir el significado de las parábolas a sus discípulos, les pregunta: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Y ellos respondieron:  Sí, Señor”(Mateo 12:35, y Mateo 13:51). No queda la menor duda de que aunque dijeron haber entendido, realmente no entendieron el alcance de las palabras del Maestro. 

Posiblemente después de su partida y ascensión que quedaron solos, El Espíritu Santo les recordó esas palabras y los iluminó para que entendieran que todo lo nuevo que Jesús compartió con ellos era parte del nuevo mensaje que a ellos mismos les tocaba a su vez compartir con el mundo. “Todo escriba docto en el reino de los cielos, saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas”. Jesús sacó del mensaje tradicional del judaísmo de su tiempo, lo poco que podía utilizar en su nueva proyección del Evangelio. En cada alocución a sus discípulos les presentaba nuevas verdades que los judíos habían ignorado por su obstinación en mantenerse apegados a la letra y a la tradición de las leyes que ellos mismos interpretaron a su antojo y conveniencia. 

Les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas (Mateo 7:29). “Porque os digo, que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y de los fariseos, no entraréis en el reino de los cielos (Mateo 5:20). Hoy día, es bien difícil asistir a una iglesia y escuchar un mensaje nuevo y refrescante que no sean los tradicionales conceptos que se repiten, y repiten, en cada sermón como muletas para sostener un mensaje enfermo y muerto, sin vida y sin aliento, para una iglesia hambrienta y sedienta de cosas nuevas que puedan ser atesoradas en las corazones, para edificación, conversión y novedad de vida.

Aunque el mensaje de las parábolas está escrito junto con todo el texto bíblico tradicional, cuando entendemos el verdadero mensaje que surge del texto literal, y conocemos el lenguaje simbólico del misterio escondido, todo ese Tesoro que ha estado oculto a la vista común, se viste de nuevo y reaparece un poderoso mensaje que vuelve el alma y alegra los huesos y el corazón de los hambrientos de la palabra; Un mensaje completo, convincente, lógico, y más cortante que una espada de dos filos. Noten que en el Apocalipsis, El profeta ve en la mano derecha del que estaba sentado en el trono, un libro escrito por dentro y por fuera y sellado con siete (7) sellos. Este libro estuvo cerrado y sellado por siglos debido a que no había, ni en el cielo ni en la Tierra, alguien digno de abrirlo y desatar sus sellos. En ese acto, el profeta llora porque no había sido hallado, ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo, y mucho menos, de desatar sus sellos.

Pero Jesús, el León de la tribu de Juda, la raíz de David que ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete (7) sellos, lo hizo en siete (7) parábolas que dio a sus discípulos un día a la orilla de la Mar de Galilea. Al pronunciar estas siete (7) parábolas y ofrecer las definiciones en siete (7) palabras clave, abre los siete (7) sellos del libro y los pone a la luz de los entendidos. El mensaje a las siete (7) iglesias de Apocalipsis es parte de ese libro sellado que él abrió para que en el tiempo postrero, tuviéramos la luz que necesitamos para iluminar el camino a la nueva Jerusalén. El León de la tribu de Judá ha vencido para abrir el libro y desatar los sellos que habían estado cerrados por cuatro mil años. 

El capitulo 5 de Apocalipsis, es interrumpido por el capítulo 6, que está fuera de su lugar. (Esto ocurrió cuando los escribas que encontraron los escritos de Juan en la isla de Patmos, no supieron del orden en que habían sido dictados los mensajes por el ángel y los colocaron fuera de lugar, que en secuencia les pertenece). Por lo tanto, el capítulo 10, es el que va después del 5, y es continuación del mismo, hasta la interrupción que ocurre en el capítulo 11, qué es secuencia del capítulo 6:13-14. Para fines interpretativos correctos, el capítulo 10, es secuencia del 5. Por esa razón, el ángel fuerte que desciende del cielo y ruge como león, es detenido en su acción y se le da la orden de no escribir hasta que el  misterio de Dios sea consumado, tal como él lo anunció a sus siervos los profetas. Este ángel, baja cercado de una nube y ostenta el arco celeste sobre su cabeza; y su rostro es como el sol y sus pies como columnas de fuego. Es Cristo, el León de la tribu de Juda que se menciona en el capítulo 5, y tiene en su mano el libro o el librito abierto, con un pie en la Tierra y otro en el mar, lo que es indicativo de que es un mensaje abarcador que cubre toda la creación y por eso jura por el que ha creado el cielo y las cosas que están en ellas y el mar y las cosas que están en el mar; que el tiempo no se extenderá más y el misterio de Dios será revelado, tal como él lo anunció a sus siervos los profetas (Apocalipsis 10:6). Cuando el profeta probó el libro, le supo dulce en la boca, pero luego, le amargó el vientre. Reitera el ángel que hay que profetizar nuevamente a muchos pueblos, gentes, lenguas y reyes. Este es el mensaje que Jesús le anticipó a sus discípulos en las siete (7) parábolas clave que contienen el último mensaje de amonestación al mundo que perece bajo el dominio de las enfermedades que Satanás ha creado para someter a sus víctimas que no tienen el nombre de Dios escrito en sus frentes.

Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. La verdad presente para esta etapa de la historia es una revelación nueva que aunque amarga el vientre de quienes la prueban, es una dulce noticia que llena el alma de alegría, gozo y dulzura. Es el mensaje de Elías, Profeta que surge como un llamado a su pueblo a adorar al Dios que hizo la creación y todo lo que en ella hay. El capítulo cuatro de Isaías y el capítulo 12 de primera de Reyes, son complementos anticipados de esta profecía de Apocalipsis 5 y 10 que esboza lo que el pueblo de Dios tendrá que pasar en ese tiempo en que no habrá lluvia ni profecía en la Tierra: La tinaja de la harina no escaseará ni se disminuirá la botija del aceite hasta el día en que Jehová da la lluvia sobre la Tierra. Se volverán a hacer milagros en ese tiempo, como los del tiempo de Cristo en su ministerio. Se levantarán muertos y el mundo reconocerá que la verdad de Jehová está en nuestras bocas; 1era. de Reyes 17, 18, 24. El capítulo 12 de Daniel describe también las escenas que se producirán al fin de los tiempos.: Multiplicaráse la ciencia, muchos serán limpios y emblanquecidos, y purificados; más los impíos obrarán impíamente y ninguno de los impíos entenderá. Pero entenderán los entendidos. Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; Y los que enseñan a justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad (Daniel 12:3 y 10). 

El mensaje nuevo NO reemplaza al mensaje viejo, al contrario, lo fortalece, lo complementa, y lo actualiza porque lo entendemos a la luz de la ciencia que se ha aumentado. La verdad presente es progresiva, es dinámica, y se renueva en cada siglo. La luz de la verdad es como la luz del sol que va aumentando a medida que va saliendo hasta que llega al mediodía de la historia. Los Fariseos, y Saduceos del tiempo de Cristo, no pudieron ver la verdad presente que tenían ante sus ojos porque estaban hinchados y saturados de la vieja levadura (1era. de Corintios 5:7-9). La vieja levadura corrompe la masa del Evangelio si no se limpia y se renueva (Verso 8). “Así que hagamos fiesta, no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y de verdad”. Los pastores y ministros que no conocen la verdad presente de hoy dìa, son como los Fariseos que no pudieron ver lo que tenían ante sus ojos: Dios se manifestó a través de su hijo entre ellos y no lo pudieron reconocer.  “A los suyos vino, y los suyos no le recibieron” (Juan, 1:11-12). Ellos esperaban un salvador al frente de un ejército poderoso para librarlos de los romanos. Ese era el concepto que ellos mismos habían creado para justificar la venida del mesías esperado. Tuvieron al hijo de Dios frente a sus ojos y no lo pudieron reconocer porque sus conceptos tradicionales pasados, no estaban de acuerdo con la verdad presente que tenían ante sus ojos. De nuevo, como los ministros, pastores y sacerdotes de este tiempo no pueden entender la verdad presente de hoy, porque viven un pasado histórico que se va transformando de siglo en siglo y que sus ojos no pueden ver, ni sus mentes comprender, porque son pobres, ciegos, y desnudos, ante la majestad del cielo que se presenta ante ellos, y esa es la verdad presente de hoy día.

El Evangelio de La Paz y la Salud

INTRODUCCIÓN

Por: Dr. Norman González Chacón

De los rollos encontrados de una biblioteca Esenia en el mar muerto.

El Evangelio de Paz y Salud I
El Evangelio de La Paz y la Salud II
El Evangelio de La Paz y la Salud III
El Evangelio de La Paz y la Salud IV
El Evangelio de La Paz y la Salud V
El Evangelio de La Paz y la Saud VI
El Evangelio de La Paz VII
El Evangelio de la Pa y la Salud VIII
El Evangelio de La Paz y la Salud Parte IX
El Evangelio de La Paz X

Los Esenios

En el año 1928, Edmond Bordeaux publicó por primera vez la traducción del libro primero del Evangelio Esenio de La Paz, de un antiguo manuscrito encontrado en los archivos secretos del Vaticano, y que eran parte de los muchos escritos hallados en el Mar Muerto en Palestina, y en el lago Moreotis en Egipto y Siria. Estos principios fundamentales se enseñaron en muchos países desde tiempos remotos, pero fueron practicados y transmitidos en su forma más pura por los esenios; Una misteriosa hermandad que vivió durante los últimos dos o tres siglos antes de Cristo, y que tuvieron el privilegio de compartir con él durante su juventud y crecimiento como hombre, en lo que fue el siglo primero de nuestra era.

Los esenios se distinguieron por vivir aislados y separados de las sociedades urbanas. Y por esa razón vivían en las riberas de los lagos y de los ríos, y practicaban una forma comunal de vida, compartiendo todo por igual. Fueron agricultores y arbocultores, con un vasto conocimiento de los cultivos de una extraordinaria variedad de frutas, vegetales y legumbres. Desarrollaron tecnicas sencillas de cultivo en áreas relativamente desiertas y con un mínimo de trabajo, ya que son áreas donde no crecen muchos hierbajos que afectan las siembras.

Establecieron su propio sistema de economía, basado completamente en las leyes de Dios, y demostraron que dichas leyes, pueden cubrir perfectamente bien todas las necesidades materiales de los hombres. Eran conocidos como los sanadores de su tiempo. De ahí el nombre de esenios que significa curanderos, terapeutas, médicos, o enfermeros de la salud. En eso eran conocidos como los mássabios y conocedores de las artes curativas de su tiempo.Entre sus discípulos, estuvieron Elías, Juan el Bautista, Juan, el discípulo amado de Jesús, y Jesús mismo; que además de aprender de ellos, les enseñó a perfeccionar muchas de las diferentes formas de curar a los enfermos, y los entrenó en el uso de plantas medicinales, y del ayuno. curativo.

Sus enseñanzas explican cómo la observancia a las leyes divinas evitan la mayoría de los problemas del hombre, y son el método por el cual éste puede encontrar la salida a todos sus dilemas y permanecer saludable para enfrentarlos.

En todas las épocas de la historia, las hermandades escénias han estado, de alguna manera, presentes en la vida de las personas que necesitan curarse de sus problemas de salud, de sus enfermedades de todo tipo, y de todo lo que le reste energía de vida. Llámense como se llamen o no se llamen esenios; Pueden llamarse médicos, curanderos. terapeutas, naturópatas, enfermeros o de alguna manera alusiva a sus capacidades profesionales de curar las enfermedades, con los siete remedios o elementos de la naturaleza que representanla medicina universal para todos los tiempos. Es un asunto de preferencia social o de tiempo y circunstancias de la época. Pero eso no cambia ni altera la labor de estos seresque han dedicado sus vidas y sus esfuerzos, a conocer los secretos de la naturaleza y su relación con las personas que enferman en cada sociedad y época. En realidad, se puede deducir que los grandes adelantos de las ciencias del hombre no han podido evitar las enfermedades ni curar a los enfermos; Por lo cual, las técnicas sanadoras de los esenios pueden significar grandes cambios y avances de la forma en que debemos aplicar los siete remedios naturales para aliviar, en lo que el enfermo puede cambiar, su estilo de vida con respecto a las leyes naturales de la salud que el Creador del universo puso en la naturaleza; le dio el conocimiento a sus siervos los profetas y apóstoles, para aliviar la carga de las enfermedades sobre la faz de la Tierra.

El que creyere y fuere curado, será salvo. El que no creyere será condenado a sufrir las consecuencias y la muerte eterna.

El estudio y aplicación de las prácticas escénicas que Jesucristo practicó en su tiempo, Están disponibles para todos, todo el tiempo. Y si se obedecen las leyes naturales de la salud, que desde el principio de la creación fueron establecidas para la salud de la Tierra y sus habitantes, el principio básico de ese legado, parte de la aplicación de la Ley de Dios y de la recomendación original establecida en  Génesis 1:29, que es el fundamento principal de la voluntad divina para la salud y larga vida del hombre en la tierra. La desviación de ese propósito fue declarada por el Señor a sus discípulos en el sermón del monte, y en las siete (7)parábolas de Mateo 13, que señalan claramente al enemigo que sembró la mala semilla en el cielo, que luego la sembró en el Edén, y que ha seguido sembrando el engendro del mal, en todo lo que de alguna manera ha sido adulterado de su forma y propósito original, para las cuales Dios lo creó.

Jesus acostumbraba visitar y reunirse con los esenios en sus comunidades a donde acudían enfermos de todo tipo  a buscar ayuda. Allí les enseñaba los “secretos del reino de los cielos” a la vez que ponían en práctica las importantes lecciones de sanidad divina en sus pacientes enfermos.

A la orilla del lago o del río de aguas vivas, se producián importantes y efectivos milagros de limpieza interna y  de curación, que nunca antes ni despues, se pudieron ver realizadas por la falta de fe de los discipulos y de la iglesia naciente. Sin embargo, por siglos despues, los esenios siguieron sus prácticas y las enseñanzas del Maestro y fueron el testimonio que se escribió para las futuras generaciones conservar las técnicas curativas y sanar a todo tipo de enfermos. Ese es legado que recibimos de esa hermandad para llevar ese testimonio hasta el tiempo del fin, y dar la oportunidad de que el mundo entienda que las leyes naturales de Dios, siguen siendo válidas por los siglos sin fin de la historia del universo y de sus pobladores.

Se trata del mayor número de rollos encontrados (jeroglíficos sumerios), muchos de los cuales se remontan a varios siglos antes y después de Cristo. Las enseñanzas que allí se encuentran, han sido transmitidos por los Esenios, una misteriosa hermandad que vivió durante los últimos dos o tres siglos antes y un siglo después de Cristo en el Mar Muerto, en Palestina, en el lago Mareotis, en Egipto y en Siria. Los miembros de la hermandad fueron conocidos como esenios y en Egipto como therapeute o sanadores. Muchas de las escuelas antiguas siguieron los escritos y tradiciones de vida de los esenios. Acostumbraban vivir en las riberas de los lagos, a la orilla de los ríos y practicaban una forma comunal de vida, compartiendo todo por igual. Fueron agricultores, arbocultores con un vasto conocimiento de los cultivos, de los suelos y de las condiciones climatológicas que les permitió cultivar una gran cantidad de frutas y legumbres en áreas relativamente desiertas y con un mínimo de trabajo. Estudiaron profundamente la educación de sus niños, la medicina, y la astronomía. Establecieron su sistema económico basado estrictamente en las leyes naturales de Dios. Se dedicaron mayormente a las artes curativas, hacían ayunos prolongados, y conocían las plantas y hierbas para curar tanto hombres como animales.

Jesús, el Gran Maestro, se reunía desde muy joven con los esenios y estudiaban juntos todo lo que les interesaba. Eran los sanadores de los enfermos y superaban por mucho a los médicos y hechiceros de su tiempo.

Esta hermandad se dedicaba a curar a los enfermos de forma diferente a los médicos de su época. Al igual que en nuestros tiempos, existen médicos convencionales de la medicina moderna, y existen naturópatas, naturólogos,  y quiroprácticos que utilizan técnicas naturales diferentes, a los que acude la gente buscando sanidad. Vestían túnicas blancas y turbantes en la cabeza, parecido a los árabes, pero algo diferentes. 

Los naturópatas o terapeutas naturales, así como la mayoría de los quiroprácticos, no utilizan drogas tóxicas para tratar a sus clientes enfermos. Mientras, que los médicos convencionales, utilizan drogas tóxicas con efectos secundarios y terciarios que producen otras enfermedades a largo plazo. Y no curan efectivamente la enfermedad; Solo tratan los síntomas para que la persona se sienta cómoda. En el caso que se presenta en la Biblia, en Marcos 5:25, que trata de una mujer que había estado sufriendo con flujo de sangre por 12 años. Ésta había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía y nada le había aprovechado, antes, le iba peor. Así, existen hoy día, millones de personas que acuden a los médicos creyendo que se van a curar y no logran hacerlo. Ellos le recomiendan las drogas tóxicas, los operan, los mutilan, y los entretienen con esos medicamentos dañinos; y finalmente los refieren al hospital, donde muchos salen igual o peor, y otros mueren. En el tiempo de Jesús era igual. Y en todos los tiempos, los médicos son los menos qué saben de curar enfermedades, Tratan a la gente, los entretienen con drogas que producen efectos secundarios y crean otras enfermedades. Al fin, pocos pueden salvarse de esos tratamientos y sobrevivir en salud. 

Los terapeutas naturales, ya sean naturópatas, quiroprácticos, o naturólogos tradicionales, están preparados para tratar las enfermedades que sufre la gente de forma natural, utilizando los siete remedios de la naturaleza en combinaciones espectaculares que se pueden catalogar como milagros modernos. Eso hacían los esenios o terapeutas naturalistas sanadores de su tiempo. Con ellos se reunía Jesús para enseñarle los secretos del Reino de los cielos relacionados a la salud, la naturaleza, y a la palabra de Dios que lleva a la salvación. Ellos escribieron el evangelio de La Paz en rollos de piel y tabletas de arcilla. Esos manuscritos fueron encontrados en Qumrán y en otras cuevas para 1930 y al enterarse de  su existencia, el Dr. Edmond Bordeaux Szekely se interesó en saber qué contenían y de que se trataba el hallazgo. Al enterarse que fueron llevados a la Biblioteca del Vaticano, hizo todo lo posible por verlos, y allí los estudiosos, así como él, tradujeron lo que les pareció más interesante para el lector común. Veamos el caso que tenemos a mano:

En este estudio, encontraremos verdades del Evangelio que cuando se tradujo la Biblia, perdieron mucho de su significado original por adaptar el pensamiento y el contexto de los evangelios, a las pretensiones particulares de la iglesia cristiana que fue adaptando el texto a sus nuevas creencias doctrinales, y así las ha enseñado y practicado hasta el día de hoy. 

EL EVANGELIO ESENIO DE LA PAZ

 Capítulo 1

1.Y entonces muchos enfermos y tullidos fueron a Jesús, preguntándole: «Si todo lo sabes, dinos ¿por qué sufrimos estas penosas plagas? ¿Por qué no estamos enteros como los demás hombres? 

2.Maestro, cúranos, para que nos hagamos fuertes y no tengamos que vivir por más tiempo en nuestro sufrimiento. 

3.Sabemos que en tu poder está curar todo tipo de enfermedad. 

4.Líbranos de Satán y de todos sus grandes males. 

5.Maestro, ten compasión de nosotros».

6.Y Jesús respondió: 

7.»Felices vosotros que tenéis hambre de la verdad, pues os satisfaré con el pan de la sabiduría. Felices vosotros que llamáis, pues os abriré la puerta de la vida.

8.Felices vosotros que rechazáis el poder de Satán, pues os conduciré al reino de los ángeles de nuestra Madre, donde el poder de Satán no puede penetrar.

 9.Y ellos le preguntaron con desconcierto: «¿Quién es nuestra Madre y cuáles son sus ángeles? ¿Y dónde se halla su reino?»

10.»Vuestra Madre está en vosotros; y vosotros en ella.  (Madre Celestial)

11.Ella os alumbró y ella os da vida. 

12.Fue ella quien dio vuestro cuerpo, y a ella se lo devolveréis de nuevo algún día. 

13. Felices vosotros cuando lleguéis a conocerla, así como a su reino; 

14. si recibís a los ángeles de vuestra Madre y cumplís sus leyes. 

15. En verdad os digo que quien haga esto nunca conocerá la enfermedad. 

16. Pues el poder de nuestra Madre está por encima de todo. (madre tierra y madre divina)

17. Y este poder destruye a Satanás y su reino, 

18. y tiene gobierno sobre todos vuestros cuerpos y sobre todas las cosas vivas.

Capítulo II

1.»La sangre que en nosotros corre ha nacido de la sangre de nuestra Madre Terrenal.

2. Su sangre cae de las nubes, brota del seno de la tierra, murmura en los arroyos de las montañas, 

3. fluye espaciosamente en los ríos de las llanuras, duerme en los lagos y se enfurece poderosa en los mares tempestuosos.

 4.»El aire que respiramos ha nacido del aliento de nuestra Madre Terrenal. Su respiración es azul celeste en las alturas de los cielos, silba en las cumbres de las montañas, susurra entre las hojas del bosque, 

5. ondea sobre los trigales, dormita en los valles profundos y abrasa en el desierto.

 6. «La dureza de nuestros huesos ha nacido de los huesos de nuestra Madre Terrenal, de las rocas y de las piedras. 

7. Se yerguen desnudas a los cielos en lo alto de las montañas, 

8. son como gigantes que yacen dormidos en las faldas de las montañas, 

9. como ídolos levantados en el desierto, y están ocultos en las profundidades de la tierra.

10.»La delicadeza de nuestra carne ha nacido de la carne de nuestra Madre Terrenal;

11. carne que madura amarilla y roja en los frutos de los árboles, y nos alimenta en los surcos de los campos.

12.  «Nuestros intestinos han nacido de los intestinos de nuestra Madre Terrenal

13. Y están ocultos a nuestros ojos como las profundidades invisibles de la tierra.

14. «La luz de nuestros ojos y el oír de nuestros oídos nacen ambos de los colores y de los sonidos de nuestra Madre Terrenal

15. que nos envuelve como las olas del mar al pez, o como el aire arremolinado al ave.

16. «En verdad os digo que el Hombre es Hijo de la Madre Terrenal’-Celestial y de ella recibió el Hijo del Hombre todo su cuerpo, 

17. del mismo modo que el cuerpo recién nacido nace del seno de su madre. 

18. En verdad os digo que sois uno con la Madre divina; ella está en vosotros y vosotros en ella. 

19.De ella nacisteis, en ella vivís y a ella de nuevo retornaréis.

20. Guardad por tanto sus leyes, pues nadie puede vivir mucho ni ser feliz sino aquel que honra a su Madre y cumple sus leyes. 

21. Pues vuestra respiración es su respiración, vuestra sangre su sangre, 

22. vuestros huesos sus huesos; vuestra carne su carne; 

23. vuestros intestinos sus intestinos; vuestros ojos y vuestros oídos son sus ojos y sus oídos.

24.»En verdad os digo que si dejaseis de cumplir una sola de todas estas leyes, si dañaseis uno sólo de los miembros de todo vuestro cuerpo, 

25. Os perderíais irremisiblemente en vuestra dolorosa enfermedad y sería el llorar y rechinar de dientes. 

26. Yo os digo que, a menos que sigáis las leyes de vuestra Madre, no podréis de ningún modo escapar a la muerte. 

27.Y quien abraza a las leyes de su Madre, a él abrazará su madre también. 

28. Ella curará todas sus plagas y él nunca enfermará. 

29. Ella le dará larga vida y le protegerá de todo mal;  

30. del fuego, del agua, de la mordedura de las serpientes venenosas. 

31. Pues ya que vuestra madre os alumbró, conserva la vida en vosotros. 

32. Ella os ha dado su cuerpo, y nadie sino Ella os cura. 

33.Feliz es quien ama a su Madre y yace sosegadamente en Su regazo. 

34. Porque vuestra Madre os ama, incluso cuando le dais la espalda. 

35. Y ¿cuánto más os amará si regresáis de nuevo a Ella? 

36. En verdad os digo que muy grande es su amor, 

37. más grande que la mayor de las montañas y más profundo que el más hondo de los mares. 

38.Y aquellos quienes aman a su Madre, Ella nunca les abandona. 

39. Así como la gallina protege a sus polluelos, como la leona a sus cachorros, como la madre a su recién nacido, 

40. así protege la Madre Terrenal al Hijo del Hombre de todo peligro y de todo mal.

Capitulo III

1.»Pues en verdad os digo que males y peligros innumerables esperan a los Hijos de los Hombres.

2. Belcebú, el príncipe de todos los demonios, la fuente de todo mal acecha en el cuerpo de todos los Hijos de los Hombres. 

3.Él es la muerte, el señor de toda plaga y, poniéndose una vestimenta agradable, tienta y seduce a los Hijos de los Hombres. 

4.Promete riqueza y poder, y espléndidos palacios, y adornos de oro y plata, y numerosos sirvientes.

5.Promete gloria y renombre, sensualidad y fornicación, borrachera y atracón, vida desenfrenada, holgazanería y ocio. 

6.Y tienta a cada cual según aquello por lo que más se inclina su corazón. Y el día en que los Hijos de los Hombres ya se han vuelto esclavos de todas estas vanidades y abominaciones, 

7.entonces él, en pago de ello, les arrebata todas aquellas cosas que la Madre Terrenal tan abundantemente les dio. 

9.Les arrebata su respiración, su sangre, sus huesos, su carne, sus intestinos, sus ojos y sus oídos. 

10.Y la respiración del Hijo del Hombre se vuelve corta y sofocada, trabajosa y maloliente como la de las bestias inmundas. 

11.Y su sangre se vuelve espesa y fétida, como el agua de las ciénagas; 

12. se coagula y ennegrece como la noche de la muerte. 

13.Y sus huesos se vuelven duros y nudosos; se deshacen por dentro y por fuera se resquebrajan, como una piedra cayendo sobre una roca. 

14.Y su carne se vuelve grasienta y acuosa; 

15.se corrompe y se pudre 

16. con costras y forúnculos que son una abominación. 

17. Y sus intestinos se llenan de inmundicia detestable rezumando corrientes en putrefacción, y en ellos habitan numerosos gusanos abominables.

18.Y sus ojos se enturbian, hasta que la noche oscura los envuelve; 

19. y sus oídos se tapan, como el silencio de la tumba. 

20. Y por último, el Hijo del Hombre perderá la vida. 

21. Pues no guardó las leyes de su Madre, sino que sumó un pecado a otro.  

22. Por ello le son arrebatados todos los dones de la Madre Terrenal: la respiración, la sangre, los huesos, la carne, los intestinos, los ojos y los oídos.

23. y por último, la vida con la que coronó su cuerpo la Madre Terrenal.

24.»Pero si el pecador Hijo del Hombre se arrepiente de sus culpas y las repara, y regresa de nuevo a su Madre Terrenal; 

25.y si cumple las leyes de su Madre Terrenal y se libera de las garras de Satán resistiendo sus tentaciones, 

26.Entonces la Madre Terrenal recibe de nuevo a su Hijo pecador con amor y le envía sus ángeles para que le sirvan. 

27.En verdad os digo que cuando el Hijo del Hombre resiste al Satán que habita en él y no hace su voluntad, 

28.En esa misma hora se hallan ahí los ángeles de la Madre para servirle con todo su poder 

29.Y liberarle por entero del poder de Satán.

30. «Pues ningún hombre puede servir a dos señores. 

31. Porque o bien sirve a Belcebú y sus demonios o sirve a nuestra Madre Terrenal y a sus ángeles. 

32. O sirve a la muerte o sirve a la vida. 

33. En verdad os digo qué felices son aquellos que cumplen las leyes de la vida y no vagan por los caminos de la muerte.»

34. Porque en ellos las fuerzas de la vida están fuertemente impresas, y escapan las plagas de la muerte.

Capítulo IV

1.Y cuantos le rodeaban escuchaban sus palabras con asombro, pues su palabra tenía poder

2. y enseñaba de manera bien distinta a la de los sacerdotes y escribas.

3.Y aunque el sol ya se había puesto, no se fueron a sus casas. 

4.Se sentaron alrededor de Jesús y le preguntaron: 

5.»Maestro ¿cuáles son esas leyes de la vida? 

6. Quédate con nosotros un rato más y enséñanos. 

7. Querernos escuchar tu enseñanza para que podamos curarnos y volvernos rectos».

8. Y el propio Jesús se sentó en medio de ellos y dijo: 

9. «En verdad os digo que nadie puede ser feliz, excepto quien cumple la Ley».

10.Y los demás respondieron: «Todos cumplimos las leyes de Moisés, nuestro legislador, tal como están escritas en las sagradas escrituras»».

11.Y Jesús les respondió: «No busquéis la Ley en vuestras escrituras, pues la Ley es la Vida, mientras que lo escrito está muerto. 

12. En verdad os digo que Moisés no recibió de Dios sus leyes por escrito, sino a través de la palabra viva. 

13. La Ley es la Palabra viva del Dios vivo, 

14. dada a los profetas vivos para los hombres vivos. 

15. En dondequiera que haya vida está escrita la ley. 

16. Podéis hallarla en la hierba, en el árbol, en el río, en la montaña, 

17. en los pájaros del cielo, en los peces del mar; pero buscadla principalmente en vosotros mismos. 

18. Pues en verdad os digo que todas las cosas vivas se encuentran más cerca de Dios que la escritura que está desprovista de vida. 

19. Dios hizo la vida y todas las cosas vivas de tal modo que enseñasen al hombre, por medio de la palabra siempre viva, las leyes del Dios verdadero. 

20. Dios no escribió las leyes en las páginas de los libros, sino en vuestro corazón y en vuestro espíritu. 

21. Se encuentran en vuestra respiración, en vuestra sangre, en vuestros huesos, en vuestra carne, 

22. en vuestros intestinos, en vuestros ojos, en vuestros oídos 

23. y en cada pequeña parte de vuestro cuerpo. 

24. Están presentes en el aire, en el agua, en la tierra, 

25. en las plantas, en los rayos del sol, en las profundidades y en las alturas. 

26. Todas os hablan para que entendáis la lengua y la voluntad del Dios Vivo. 

27. Pero vosotros cerráis vuestros ojos para no ver, y tapáis vuestros oídos para no oír. 

28. En verdad os digo que la escritura es la obra del hombre, pero la Vida y todas sus huestes son la

 obra de nuestro Dios. 

29. ¿Por qué no escucháis las palabras de Dios que están escritas en Sus obras? 

30. ¿Y por qué estudiáis las escrituras muertas, que son la obra de las manos del hombre?»

Capítulo V

1.»¿Cómo podemos leer las leyes de Dios en algún lugar, de no ser en las Escrituras? 

2. ¿Dónde se hallan escritas? Léenoslas de ahí donde tú las ves, pues nosotros no conocemos más que las escrituras que hemos heredado de nuestros antepasados. 

3. Dinos las leyes de las que hablas, para que oyéndolas seamos sanados y justificados.»

4. Jesús dijo: «Vosotros no entendéis las palabras de la Vida, porque estáis en la Muerte. 

5. La oscuridad oscurece vuestros ojos, y vuestros oídos están tapados por la sordera. 

6. Pues os digo que no os aprovecha en absoluto que estudiéis las escrituras muertas si por vuestras obras negáis a quien os las ha dado. 

7. En verdad os digo que Dios y sus leyes no se encuentran en lo que vosotros hacéis. 

8.  No se hallan en la glotonería ni en la borrachera, ni en una vida desenfrenada, ni en la lujuria, ni en la búsqueda de la riqueza, ni mucho menos en el odio a vuestros enemigos. 

9. Pues todas estas cosas están lejos del verdadero Dios y de sus ángeles. 

10. Todas estas cosas vienen del reino de la oscuridad y del señor de todos los males. 

11. Y todas estas cosas las lleváis en vosotros mismos; y por ello la palabra y el poder de Dios no entran en vosotros, 

12. pues en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu habitan todo tipo de males y abominaciones. 

13. Si deseáis que la palabra y el poder del Dios Vivo penetren en vosotros, no profanéis vuestro cuerpo ni vuestro espíritu;

14. Pues el cuerpo es el templo del espíritu, y el espíritu es el templo de Dios. 

15. Purificad, por tanto, el templo, para que el Señor del templo pueda habitar en él y ocupar un lugar digno de él.

Capítulo VI

1.»Y retiraos bajo la sombra del cielo de Dios, de todas las tentaciones de vuestro cuerpo y de vuestro espíritu, que vienen de Satán.

2. «Renovaos y ayunad. 

3. Pues en verdad os digo que Satán y sus plagas solamente pueden ser expulsados por medio del ayuno y la oración. 

4. Id por vuestra cuenta y ayunad en solitario, sin descubrir vuestro ayuno a hombre alguno. 

5. El Dios Vivo lo verá y grande será vuestra recompensa. 

6. Y ayunad hasta que Belcebú y todos sus demonios os abandonen y todos los ángeles de nuestra Madre Terrenal vengan a serviros. 

7. Pues en verdad os digo que a no ser que ayunéis, nunca os libraréis del poder de Satán ni de todas las enfermedades que de Satán vienen. 

8. Ayunad y orad fervientemente, buscando el poder del Dios vivo para vuestra curación. 

9. Mientras ayunéis, evitad a los hijos de los hombres y buscad los ángeles de nuestra Madre Terrenal, 

10. pues quien busca hallará.

11. «Buscad el aire fresco del bosque y de los campos, y en medio de ellos hallaréis el ángel del aire. 

12. Quitaos vuestro calzado y vuestras ropas y dejad que el ángel del aire abrace vuestro cuerpo. 

13. Respirad entonces larga y profundamente, para que el ángel del aire penetre en vosotros, 

14. En verdad os digo que el ángel del aire expulsará de vuestro cuerpo toda inmundicia que lo profane por fuera y por dentro. 

15. Y así saldrá de vosotros toda cosa sucia y maloliente, igual que el humo del fuego asciende en forma de penacho y se pierde en el mar del aire. 

16. Pues en verdad os digo que sagrado es el ángel del aire, quien limpia cuanto está sucio y confiere a las cosas malolientes un olor agradable. 

17. Ningún hombre que no deje pasar el ángel del aire podrá acudir ante la faz de Dios. 

18. Verdaderamente, todo debe nacer de nuevo por el aire y por la verdad, 

19. pues vuestro cuerpo respira el aire de la Madre Terrenal, y vuestro espíritu respira la verdad del Padre Celestial 
 

Capitulo VII 

1.»Después del ángel del aire, buscad el ángel del agua. 

2. Quitaos vuestro calzado y vuestras ropas y dejad que el ángel del agua abrace todo vuestro cuerpo. 

3. Entregaos por entero a sus acogedores brazos y, así como el aire penetra en vuestra respiración, que el agua penetre también en vuestro cuerpo. 

4. En verdad os digo que el ángel del agua expulsará de vuestro cuerpo toda inmundicia que lo mancille por fuera y por dentro. 

5. Y toda cosa sucia y maloliente fluirá fuera de vosotros, igual que la suciedad de las vestiduras, lavada en el agua, se va y se pierde en la corriente del río. 

6. En verdad os digo que sagrado es el ángel del agua que limpia cuanto está sucio, y que confiere a todas las cosas malolientes un olor agradable. 

7. Ningún hombre a quien no deje pasar el ángel del agua podrá acudir ante la faz de Dios. 

8. En verdad que todo debe nacer de nuevo del aguay de la verdad, 

9. pues vuestro cuerpo se baña en el río de la vida terrenal y vuestro espíritu se baña en el río de la vida eterna. 

10. Pues recibís vuestra sangre de nuestra Madre Terrenal y la verdad de nuestro Padre Celestial.

11. «Pero no penséis que es suficiente que el ángel del agua os abrace sólo externamente.

12. En verdad os digo que la inmundicia interna es, con mucho, mayor que la externa. 

13. Y quien se limpia por fuera permaneciendo sucio en su interior, es corno las tumbas bellamente pintadas por fuera, pero llenas por dentro de todo tipo de inmundicias y de abominaciones horribles. 

14. Por ello, en verdad os digo, que dejéis que el ángel del agua os bautice también por dentro, para que os liberéis de todos vuestros antiguos pecados, 

15. y para que asimismo internamente seáis tan puros como la espuma del río jugueteando a la luz del sol.

16. «Buscad, por tanto, una gran calabaza con el cuello de la longitud de un hombre; 

17. extraed su interior y llenadla con agua del río caldeada por el sol. 

18. Colgadla de la rama de un árbol, arrodillaos en el suelo ante el ángel del agua 

19. y haced que el extremo del tallo de la calabaza penetre vuestras partes ocultas, para que el agua fluya a través de todos vuestros intestinos. 

20. Luego, descansad arrodillándoos en el suelo ante el ángel del agua y orad al Dios vivo para que os perdone todos vuestros antiguos pecados; 

21. y orad también al ángel del agua para que libere vuestro cuerpo de toda inmundicia y enfermedad, 

22. Dejad entonces que el agua salga de vuestro cuerpo, para que se lleve de su interior todas las cosas sucias y fétidas de Satán. 

23. Y veréis con vuestros ojos y oleréis con vuestra nariz todas las abominaciones e inmundicias que mancillaban el templo de vuestro cuerpo; 

24. igual que todos los pecados que residían en vuestro cuerpo, atormentándoos con todo tipo de dolores, 

25. En verdad os digo que el bautismo con agua os libera de todo esto. 26.Repetid vuestro bautismo con agua todos los días durante vuestro ayuno, 

27. hasta el día en que veáis que el agua que expulsáis es tan pura como la espuma del río. 

28. Entregad entonces vuestro cuerpo a la corriente del río y, una vez en los brazos del ángel del agua, dad gracias al Dios vivo por haberos librado de vuestros pecados. 

29. Y este bautismo sagrado por el ángel del agua es el renacimiento a la nueva vida.

30. Pues vuestros ojos verán a partir de entonces y vuestros oídos oirán. 

31. No pequéis más, por tanto, después de vuestro bautismo, para que los ángeles del aire y del agua habiten eternamente en vosotros y os sirvan para siempre.

32.»Y si queda después dentro de vosotros alguno de vuestros antiguos pecados e inmundicias, buscad al ángel de la luz del sol. 

33. Quitaos vuestro calzado y vuestras ropas y dejad que el ángel de la luz del sol abrace todo vuestro cuerpo. 

34. Respirad entonces larga y profundamente para que el ángel de la luz del sol os penetre. 

35. Y el ángel de la luz del sol expulsará de vuestro cuerpo toda cosa fétida y sucia que lo mancille por fuera y por dentro. 

36. Y así saldrá de vosotros toda cosa sucia y fétida, del mismo modo que la oscuridad de la noche se disipa ante la luminosidad del sol naciente. 

37. Pues en verdad os digo que sagrado es el ángel de la luz del sol, quien limpia toda inmundicia y confiere a lo maloliente un olor agradable. 

38. Nadie a quien no deje pasar el ángel de la luz del sol podrá acudir ante la faz de Dios. 

39. En verdad que todo debe nacer de nuevo del sol y de la verdad, 

40. pues vuestro cuerpo se baña en la luz del sol de la Madre Terrenal, y vuestro espíritu se baña en la luz del sol de la verdad del Padre Celestial

 41.»Los ángeles del aire, del agua y de la luz del sol son hermanos. 

42. Les fueron entregados al Hijo del Hombre para que le sirviesen y para que él pudiera ir siempre de uno a otro.

 43.»Sagrado es, asimismo, su abrazo. 

44. Son hijos indivisibles de la Madre Terrenal, así que no separéis vosotros a aquellos a quienes la tierra y el cielo han unido. 

45. Dejad que estos tres ángeles hermanos os envuelvan cada día y habiten en vosotros durante todo vuestro ayuno.

Capítulo VIII

1.»Pues en verdad os digo que el poder de los demonios, todos los pecados e inmundicias, huirán con presteza de aquel cuerpo que sea abrazado por estos tres ángeles. 

2. Del mismo modo que los ladrones huyen de una casa abandonada al llegar el dueño de ésta, uno por la puerta, otro por la ventana y un tercero por el tejado, cada uno donde se encuentra y por donde puede, 

3. Así mismo huirán de vuestros cuerpos todos los demonios del mal, todos vuestros antiguos pecados 

4. Y todas las inmundicias y enfermedades que profanaban el templo de vuestros cuerpos. 

5. Cuando los ángeles de la Madre Terrenal entren en vuestros cuerpos, de modo que los señores del templo lo posean nuevamente, 

6. Entonces huirán con presteza todos los malos olores a través de vuestra respiración y de vuestra piel, 

7. Y las aguas corrompidas saldrán por vuestra boca y vuestra piel y por vuestras partes ocultas y secretas. 

8. Y todas estas cosas las veréis con vuestros propios ojos, las oleréis con vuestra nariz y las tocaréis con vuestras manos. 

9. Y cuando todos los pecados e inmundicias hayan abandonado vuestro cuerpo, vuestra sangre se volverá tan pura como la sangre de nuestra Madre Celestial y como la espuma del río jugueteando a la luz del sol. 

10. Y vuestro aliento se volverá tan puro como el aliento de las flores perfumadas; 

11. Vuestra carne tan pura como la carne de los frutos que enrojecen sobre las ramas de los árboles; 

12. La luz de vuestro ojo tan clara y luminosa como el brillo del sol que resplandece en el ciclo azul.

13.Y entonces os servirán todos los ángeles de la Madre Terrenal. 

14. Y vuestra respiración, vuestra sangre y vuestra carne serán una con la respiración, la sangre y la carne de la Madre Celestial, 

15. Para que vuestro espíritu se haga también uno con el espíritu del Padre Celestial. Pues en verdad nadie puede llegar al Padre Celestial sino a través de la Madre Celestial.

Capítulo IX

1. Del mismo modo que un niño recién nacido no puede entender la enseñanza de su padre mientras su madre no te haya primero amamantado, bañado, cuidado, dormido y alimentado. 

2. Mientras el niño es pequeño, su lugar está junto a su madre y a ella debe obedecer. 

3. Cuando el niño ya ha crecido, su padre le lleva a trabajar al campo a su lado, y el niño regresa junto a su madre solamente cuando llega la hora de la comida y de la cena. 

4. Y entonces el padre le enseña para que se adiestre en los trabajos de su padre. 

5. Y cuando el padre ve que su hijo entiende su enseñanza y hace bien su trabajo, 

6. Le da todas las posesiones para que éstas pertenezcan a su amado hijo y para que éste continúe la obra de su padre. 

7. En verdad os digo que feliz es el hijo que acepta el consejo de su madre y lo sigue. 

8. Y cien veces más feliz es el hijo que acepta y sigue también el consejo de su padre, pues ya se os dijo: 

9.»Honra a tu padre y a tu madre para que tus días se alarguen en la tierra,». 

10. Pero yo os digo, Hijos de los Hombres: Honrad a vuestra Madre Terrenal y guardad todas Sus leyes, para que sean largos vuestros días en esta tierra, 

11. Y honrad a vuestro Padre Celestial para que sea vuestra en los cielos, la vida eterna. 

12. Pues el Padre Celestial es un centenar de veces más grande que todos los padres por sangre y descendencia. Y mayor es la Madre Celestial que todas las madres por el cuerpo. 

13. Y más querido es el Hijo del Hombre a los ojos de su Padre Celestial y de su Madre Celestial, que lo son los niños a los ojos de sus padres por sangre y por descendencia y de sus madres por el cuerpo. 

14. Y más sabias son la Palabra y la Ley de vuestro Padre Celestial y de vuestra Madre Celestial que las palabras y la voluntad de todos los padres por sangre y por descendencia, y de todas las madres por el cuerpo. 

15. Y también de más valor es la herencia de vuestro Padre Celestial y de vuestra Madre Celestial, el reino eterno de la vida eterna y celestial, que todas las herencias de vuestros padres por sangre y por descendencia, y de vuestras madres por el cuerpo.

16.»Y vuestros verdaderos hermanos son todos aquellos que hacen la voluntad de vuestro Padre Celestial y de vuestra Madre Celestial, y no vuestros hermanos de sangre. 

17. En verdad os digo que vuestros verdaderos hermanos en la voluntad del Padre Celestial y de la Madre Divina, os amarán un millar de veces más que vuestros hermanos de sangre. 

18. Pues desde los días de Caín y Abel, cuando los hermanos de sangre transgredieron la voluntad de Dios, no existe una verdadera fraternidad por la sangre, 

19. Y los hermanos actúan entre sí como extraños, 

20. Por ello os digo, amad a vuestros verdaderos hermanos en la voluntad de Dios un millar de veces más que a vuestros hermanos de sangre.

Capítulo X

1.Pues vuestro Padre Celestial es amor.

2.Pues vuestra Madre Celestial es amor.

3.Pues el Hijo del Hombre es amor.

4.»Por el amor el Padre Celestial y la Madre Divina y el Hijo del Hombre se hacen uno. 

5.Pues el espíritu del Hijo del Hombre fue creado del espíritu del Padre Celestial, y su cuerpo del cuerpo de la Madre Terrenal. 

6.Haceos, por tanto, perfectos como perfectos son el espíritu de vuestro Padre Celestial y el cuerpo de vuestra Madre Divina.

7.Y amad así a vuestro Padre Celestial, igual que Él ama vuestro espíritu. 

8. Y amad así a vuestra Madre Celestial, igual que Ella ama vuestro cuerpo. 

9. Y amad así a vuestros verdaderos hermanos, igual que vuestro Padre Celestial y vuestra Madre Celestial les aman. 

10. Y entonces os dará vuestro Padre Celestial su Santo Espíritu, y vuestra Madre Divina os dará su cuerpo santo. 

11. Y entonces los Hijos de los Hombres se darán amor unos a otros como verdaderos hermanos, el amor que recibieron de su Padre Celestial y de su Madre Divina; 

12.Y todos se convertirán en “consoladores” unos de otros. 

13. Y desaparecerá entonces de la tierra todo mal y toda tristeza, y habrá amor y alegría sobre la tierra. 

14. Y será entonces la tierra como los cielos, y vendrá el reino de Dios, 

15. Y entonces vendrá el Hijo del Hombre en toda su gloria, para heredar el reino de Dios. 

16. Y entonces los Hijos de los Hombres dividirán su divina herencia, el reino de Dios. 

17. Pues los Hijos del Hombre viven en el Padre Celestial y en la Madre Terrenal, y el Padre Celestial y la Madre Terrenal viven en ellos. 

18. Y entonces con el reino de Dios llegará el fin de los tiempos,

19. Pues el amor del Padre celestial da vida eterna a todo lo que está en el reino de Dios. 

20. Pues el Amor es eterno. 

21. El Amor es más fuerte que la Muerte. 

22 «Aunque yo hable con las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, mis palabras son como el sonido del latón o como el tintineo de un platillo. 

23. Aunque dígalo que ha de venir y conozca todos los secretos y toda la sabiduría; y aunque tenga una fe tan fuerte como la tormenta que mueve las montañas de su sitio, si no tengo amor no soy nada. 

24. Y aunque dé todos mis bienes para alimentar al pobre y le ofrezca todo el fuego que he recibido de mi Padre, si no tengo amor no hallaré en ello provecho alguno,

25. El amor es paciente y el amor es amable, El amor no es envidioso, no hace el mal, no conoce el orgullo; no es rudo ni egoísta. 

26. Es ecuánime, no cree en la malicia; no se regocija en la injusticia, sino que se deleita en la justicia. El amor lo defiende todo, el amor lo cree todo, el amor lo espera todo, y el amor lo soporta todo;  

27. Nunca se agota;

28. Pero en cuanto a las lenguas, cesarán, 

29.Y en cuanto al conocimiento, se desvanecerá. 

30. Pues poseemos en parte la verdad y en parte el error, más cuando venga la plenitud de la perfección, 31. lo parcial será aniquilado. 

32. Cuando el hombre era niño hablaba como un niño, entendía como un niño, pensaba como un niño; 

33. Pero cuando se hizo hombre abandonó las cosas de los niños. Porque nosotros vemos ahora a través de un cristal y a través de dichos oscuros. 

34. Ahora conocemos parcialmente, más cuando hayamos acudido ante el rostro de Dios,

35. Ya no conoceremos en parte, pues nosotros mismos seremos enseñados por él. 

36. Y ahora nos quedan tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de ellas es el amor. 

Capítulo XI

1.»Y ahora os hablo en la lengua viva del Dios vivo, por medio del Santo Espíritu de nuestro Padre Celestial. 

2. No hay aún ninguno de entre vosotros que pueda entender todo cuanto os digo. 

3. Quien os comenta las escrituras os habla en una lengua muerta de hombres muertos, a través de su cuerpo enfermo y mortal. 

4. Por lo tanto, a él le pueden entender todos los hombres, pues todos los hombres están enfermos y todos están en la muerte. 

5. Nadie ve la luz de la vida.  

6. . El ciego guía a los ciegos en el oscuro sendero de los pecados, las enfermedades y los sufrimientos, 

7. Y al final se precipitan todos en la fosa de la muerte. 

8. «Yo os he sido enviado por el Padre para que haga brillar la luz de la vida entre vosotros. 

8. La luz se ilumina a sí misma en la oscuridad, 

9. mas la oscuridad se conoce sólo a sí misma y no conoce la luz. 

10.  Aún tengo que deciros muchas cosas, mas aun, no podéis comprenderlas. 

11. Pues vuestros ojos están acostumbrados a la oscuridad, y la plena Luz del Padre Celestial os cegaría. 

12. Por eso no podéis entender aún cuanto os hablo acerca del Padre Celestial, 

13. quien me envió a vosotros. 

14. Seguid pues primero sólo las leyes de vuestra Madre Terrenal, de quien ya os he contado. 

15. Y cuando sus ángeles hayan lavado y renovado vuestros cuerpos y fortalecido vuestros ojos, seréis capaces de soportar la luz de nuestro Padre Celestial. 

16. Cuando seáis capaces de contemplar el brillo del sol del mediodía con los ojos fijos, podréis entonces mirar la luz cegadora de vuestro Padre Celestial, la cual es un millar de veces más brillante que el brillo de un millar de soles. 

17. Mas ¿cómo miraríais la luz cegadora de vuestro Padre Celestial, si no podéis soportar siquiera la luz del sol radiante?  

18. Creedme, el sol es como la llama de una vela comparado con el sol de la verdad del Padre Celestial. 

19. No tengáis, por tanto, sino fe y esperanza y amor. 

20. En verdad os digo que no descaréis vuestra recompensa, 

21. Si creéis en mis palabras creréis en quien me envió, 

22. Que es el señor de todos y para quien todas las cosas son posibles.

23. Pues lo que resulta imposible con los hombres, es posible con Dios. 

24. Si creéis en los ángeles de la Madre en la tierra, y cumplís sus leyes, vuestra fe os sostendrá y nunca conoceréis la enfermedad. 

25. Tened esperanza también en el amor de vuestro Padre celestial, pues quien confía en él no será nunca defraudado ni tampoco conocerá la muerte.

26. «Amaos los unos a los otros, pues Dios es amor, y así sabrán los ángeles que vais por sus caminos 

27. Y entonces acudirán todos los ángeles ante vuestro rostro y os servirán. 

28. Y Satanás partirá de vuestro cuerpo con todos sus pecados, enfermedades e inmundicias.

29. Id, renunciad a vuestros pecados; arrepentíos vosotros mismos; 

30. Y bautizaos vosotros mismos; para que nazcáis de nuevo y no pequéis más.

Capítulo XII

1.»Entonces Jesús se levantó. Pero todos los demás permanecieron sentados, pues cada hombre sentía el poder de sus palabras. 

2. Y entonces apareció la luna llena entre las nubes desgarradas y envolvió a Jesús en su resplandor. 

3. De su cabello ascendían destellos, y permaneció erguido entre ellos en la luz de la luna, como si flotase en el aire. 

4. Y nadie se movió, ni tampoco se oyó la voz de nadie. 

5. Y nadie supo cuánto tiempo había pasado, pues el tiempo parecía parado. 

6. Entonces Jesús tendió sus manos hacia ellos y dijo: «La paz sea con vosotros». 

7. Y de este modo, partió como la brisa que mece las hojas de los árboles. 

8. Y aún durante un buen rato permaneció la compañía sentada sin moverse, 

9. y luego fueron saliendo del silencio, uno tras otro, como tras un largo sueño. 

10. Pero nadie deseaba irse, 

11. como si las palabras de quien les había dejado aún sonasen en sus oídos. 

12. Y permanecieron sentados como si escuchasen alguna música maravillosa. 

13. Pero al fin uno dijo, como si estuviera algo atemorizado: «¡Qué bien se está aquí!» 

14. Otro dijo: «¡Ojalá esta noche no acabara nunca!» 

15. Y otros: «¡Ojalá pudiera estar entre nosotros para siempre!» 

16.»De verdad que es el mensajero de Dios, pues puso la esperanza en nuestros corazones». 

17. Y nadie deseaba irse a su casa, diciendo: «Yo no voy a casa, donde todo es oscuro y triste. 

18. ¿Por qué hemos de ir a casa» donde nadie nos quiere?» 

19. Y de este modo hablaron, pues casi todos ellos eran pobres, cojos, ciegos, lisiados, vagabundos, gentes sin hogar 

20. despreciadas en su desdicha, 

21. que sólo habían nacido para ser motivo de lástima en las casas donde durante apenas unos días encontrasen refugio 

22. incluso algunos que tenían tanto casa como familia dijeron: «También nosotros nos quedaremos con vosotros». 

23. Pues todos sentían que las palabras de quien se había ido unían a la pequeña compañía con hilos invisibles. 

24. Y todos sentían que habían nacido de nuevo. 

25. Veían ante sí un mundo luminoso, incluso cuando la luna se ocultó en las nubes. 

26. Y en los corazones de todos se abrieron flores maravillosas, de una belleza maravillosa: las flores de la alegría. 

27. Y cuando los brillantes rayos del sol aparecieron sobre el horizonte, todos sintieron que aquel era el sol del reino de Dios que venía. 

28. Y con semblantes alegres se adelantaron a encontrar a los ángeles de Dios. 

Capítulo XIII

1.Y muchos sucios y enfermos siguieron las palabras de Jesús  

2.  y buscaron las orillas de las corrientes murmurantes. Se descalzaron y desvistieron, 

3. ayunaron y entregaron sus cuerpos a los ángeles del aire, del agua y de la luz del sol. 

4. Y los ángeles de la Madre Terrenal les abrazaron y poseyeron sus cuerpos por dentro y por fuera. 

5. Y todos ellos vieron cómo todos los males, pecados e inmundicias les abandonaban rápidamente. 

6. Y el aliento de algunos se volvió tan fétido como el olor que sueltan los intestinos, 

7. Y a  algunos les fluían babas y de sus partes internas surgió un vómito maloliente y sucio. 

8. Todas estas inmundicias salieron por sus bocas. En algunos por la nariz, y en otros por los ojos y los oídos. 

9. Y a muchos les vino por todo su cuerpo un sudor apestoso y abominable por toda su piel. 

10. Y en muchos de sus miembros se abrieron absesos y forúnculos grandes y calientes, de los que salían inmundicias malolientes, 

11. y de sus cuerpos fluía orina en abundancia; 

12. y en muchos su orina no estaba sino seca y se volvía tan espesa como la miel de las abejas; 

13. la de los otros era casi roja y dura casi como la arena de los ríos. 

14. Muchos lanzaban fétidos gases de sus intestinos, semejantes al aliento de los demonios. 

15. Y su hedor se hizo tan grande que nadie podía soportarlo. 

16. Y cuando se bautizaron a sí mismos, el ángel del agua penetró en sus cuerpos, 

17. y de ellos salieron todas las abominaciones e inmundicias de sus antiguos pecados, 

18. y semejante aun río que descendiese de una montaña, salieron a borbotones de sus cuerpos gran cantidad de abominaciones duras y blandas. 

19. Y la tierra donde cayeron sus aguas quedó contaminada, y tan grande era el hedor que nadie podía permanecer en aquel lugar. 

20. Y los demonios abandonaron sus intestinos en forma de numerosos gusanos que se retorcían en el lodo de sus inmundicias internas.

21. Y después que el ángel del agua les hubo expulsado de los intestinos de los Hijos de los Hombres, 

22. se retorcieron en el suelo con ira impotente. Y entonces descendió sobre ellos el poder del ángel de la luz del sol, y allí perecieron en sus desesperadas convulsiones, pisoteados bajo los pies del ángel de la luz del sol. 

23. Y todos se estremecieron aterrorizados al mirar todas aquellas abominaciones de Satán, de quienes les habían salvado los ángeles. 

24. Y dieron gracias a Dios por haberles enviado sus ángeles para liberarles. 

25. Y había algunos atormentados por grandes dolores que no parecían querer abandonarles; 

26. y no sabiendo qué hacer, decidieron enviar alguno de ellos a Jesús, 

27. pues deseaban mucho tenerle entre ellos.

Capítulo XIV

1.Y cuando dos hubieron ido en su busca, vieron al mismo Jesús acercándose por la orilla del río. 

2. Y sus corazones se llenaron de esperanza y de alegría cuando oyeron su saludo: «La paz sea con vosotros». 

3. Y muchas eran las preguntas que deseaban hacerle, más en su sorpresa no podían empezar, pues nada acudía a sus mentes. 

4. Les dijo entonces Jesús: «He venido porque me necesitáis». 

5. Y uno gritó: «Maestro, te necesitamos de verdad. Ven y líbranos de nuestros dolores y sufrimientos». 

6. Y Jesús les habló en parábolas: 

7. «Sois como el hijo pródigo, quien durante muchos años comió y bebió, y pasó sus días con sus amigos en el desenfreno y la lascivia. 

8. Y cada semana, sin que su padre lo supiese, contraía nuevas deudas, malgastando cuanto tenía en pocos días. 

9. Y los prestamistas siempre le prestaban, pues su padre poseía grandes riquezas y siempre pagaba pacientemente las deudas de su hijo. 

10. Y en vano amonestaba a su hijo con buenas palabras, porque nunca escuchaba las advertencias de su padre, 

11. quien le suplicaba en vano que renunciase a sus vicios sin fin, y que fuera a sus campos a vigilar el trabajo de sus sirvientes. 

12. Y el hijo le prometía siempre todo si pagaba sus antiguas deudas, 

13. mas al día siguiente empezaba de nuevo. 

14. Y durante más de siete años el hijo continuó en su vida licenciosa. 

15. Pero, al fin, su padre perdió la paciencia y no pagó más a los prestamistas las deudas de su hijo. 

16. «Si sigo pagándolas siempre, dijo, no acabarán los pecados de mi hijo». 

17. Entonces, los prestamistas, que se vieron engañados, en su cólera se llevaron al hijo corno esclavo, para que con su trabajo diario les pagase el dinero que habían tornado prestado. 

18. Y entonces se acabó el comer, el beber y todos los excesos diarios. 

19. De la mañana a la noche mojaba los campos con el sudor de su frente, y con el trabajo desacostumbrado todos sus miembros le dolían. 

20. Y vivía de pan seco, no teniendo más que sus propias lágrimas para humedecerlo. 

21. Al tercer día había sufrido tanto por el calor y el cansancio, que le dijo a su dueño: 

22. «No puedo trabajar más porque me duelen todos mis miembros. 

23. ¿Por cuánto tiempo más me atormentarás?» 

24. «Hasta el día en que por el trabajo de tus manos me hayas pagado todas tus deudas, 

25. y cuando hayan pasado siete años, serás libre». 

26. Y el hijo desesperado respondió llorando: «¡Pero si no puedo soportarlo ni siquiera durante siete días! 

27. Ten piedad de mí, pues todos mis miembros me duelen y me abrasan». 

28. Y el malvado acreedor le gritó: «¡Sigue con tu trabajo! 

29. Si pudiste dedicar tus días y tus noches al desenfreno durante siete años, tendrás que trabajar ahora durante siete años. 

30. No te perdonaré hasta que me hayas pagado todas tus deudas hasta la última dracma». 

31. Y el hijo regresó desesperado a los campos, con sus miembros atormentados por el dolor, para seguir con su trabajo. 

32. Ya difícilmente podía tenerse en pie debido al cansancio y a los dolores, cuando llegó el séptimo día, el día del Sabbath, en el cual nadie trabaja en el campo. 

33. Reunió el hijo entonces el resto de sus fuerzas y se arrastró hasta la casa de su padre. 

34. Y echándose a los pies de su padre, le dijo: 

35. «Padre, créeme por última vez y perdóname todas mis ofensas contra ti. 

36. Te juro que nunca más volveré a vivir desenfrenadamente y te obedeceré en todo. 

37. Libérame de las manos de mi opresor. 

38. Padre, mírame y contempla mis miembros enfermos y no endurezcas tu corazón».

39. Entonces brotaron lágrimas de los ojos del padre, que tomando a su hijo en brazos dijo: 

40. «Alegrémonos, porque hoy se me ha dado una gran alegría, 

41. pues he recuperado a mi amado hijo que estaba perdido». 

42. Le vistió con sus mejores ropas, y durante todo el día (del sabath)hicieron fiesta. 

43. Y a la mañana siguiente dio a su hijo una bolsa de plata para que pagasea sus acreedores cuanto les debía. 

44. Y cuando su hijo regresó, le dijo: 

45. «Ya ves, hijo mío, lo fácil que es con una vida desenfrenada contraer deudas por siete años,

46. pero es difícil pagarlas con el trabajo de siete años». 

47.»Padre, es verdaderamente duro pagarlas incluso durante sólo siete días». 

48. Y el padre le advirtió, diciéndole: «Sólo por esta vez se te ha permitido pagar tus deudas en siete días en lugar de en siete años, 

49. el resto te está perdonado. 

50. Pero cuida de no contraer más deudas en el tiempo venidero. 

51. Pues en verdad te digo que nadie más que tu padre perdona tus deudas por ser su hijo. 

52. Porque de haber sido con cualquier otro, habrías tenido que trabajar duramente durante siete años, como está ordenado en nuestras leyes». 

53. «Padre, a partir de ahora seré tu hijo amante y obediente, y nunca más contraeré deudas, 

54. pues sé que pagarlas es duro. 

55″Y fue al campo de su padre y todos los días vigilaba el trabajo de los labradores de su padre.

 56.Y nunca les hizo trabajar demasiado duro, pues recordaba su propio trabajo pesado. 

57. Y pasaron los años y las posesiones de su padre aumentaron más y más bajo su mano, 

58. pues su tarea contaba con la bendición de su padre. 

59. Y lentamente devolvió a su padre diez veces más de cuanto había derrochado durante aquellos siete años. 

60. Y cuando el padre vio que el hijo trataba bien a sus sirvientes y todas sus posesiones, le dijo: 

61, «Hijo mío, veo que mis posesiones están en buenas manos. 

62. Te doy todo mi ganado, mi casa, mis tierras y mis tesoros. 

63. Que todo esto sea tu herencia; 

64. continúa aumentándola para que me goce en ti». 

65. Y cuando el hijo hubo recibido la herencia de su padre, perdonó las deudas a todos sus deudores que no podían pagarle; 

66. pues no olvidó que su deuda había sido también perdonada cuando no podía pagarla. 67. 

67. Y Dios le bendijo con una vida larga, con muchos hijos y con muchas riquezas, pues era amable con todos sus sirvientes y con todo su ganado y posesiones.» 

Capítulo XV

1.Jesús se volvió entonces al pueblo enfermo y dijo: 

2. «Os hablo en parábolas para que entendáis mejor la palabra de Dios. 

3.  Los siete años de comer y beber y de vida desenfrenada son los pecados del pasado. 

4. El malvado acreedor es el enemigo Satanás. 

5. Las deudas son las enfermedades. 

6. El trabajo duro son los dolores. 

7. El hijo pródigo sois vosotros mismos. 

8. El pago de las deudas es la expulsión de vosotros de los demonios y de las enfermedades y la curación de vuestro cuerpo. 

9. La bolsa de plata recibida del padre es el poder libertador de los ángeles. 

10. El padre es Dios. 

11. Las posesiones del padre son el cielo y la tierra. 

12.  Los sirvientes del padre son los ángeles. 1

3..  El campo del padre es el mundo, que se convierte en el reino de los cielos si los Hijos del Hombre trabajan en él,  junto a los ángeles del Padre Celestial. 

14. Pues yo os digo que es mejor que el hijo obedezca a su padre y vigile a los sirvientes de su padre en su campo, 

15.  a que se convierta en deudor del malvado acreedor, y fatigarse y sudar en la servidumbre para restituir todas sus deudas. 

16. De igual modo, es mejor que los Hijos del Hombre obedezcan también las leyes de su Padre Celestial, 

17. y que trabajen con sus ángeles en su reino, 

18. a convertirse en deudores de Satanás, el señor de la muerte, de todos los pecados y todas las enfermedades, 

19.  a sufrir con dolores y sudor de su frente, 

20. hasta haber reparado todos sus pecados. 

Capítulo XVI

1.En verdad os digo, que grandes y muchos son vuestros pecados. 

2. Durante muchos años habéis cedido a las tentaciones de Satanás. 

3. Habéis sido glotones, bebedores y fornicarios, 

4. y vuestras antiguas deudas se han multiplicado. Y ahora debéis repararlas, y el pago es duro y difícil. 

5. No os impacientéis por tanto ya al tercer día, como el hijo pródigo, 

6. sino esperad pacientemente al séptimo día, que está santificado por Dios, 

7. y entonces acudid con corazón humilde y obediente ante el rostro de vuestro Padre Celestial, 

8. para que os perdone vuestros pecados y todas vuestras antiguas deudas. 

9. En verdad os digo que vuestro Padre Celestial os ama infinitamente, 

10. pues también él os permite pagar en siete días las deudas de siete años. 

11. Quienes le deban los pecados y enfermedades de siete años, pero le paguen honestamente y perseveren hasta el séptimo día, 

12. a ellos perdonará nuestro Padre Celestial las deudas de los siete años completos. 

13. «¿Y si hemos pecado durante siete veces siete años?», preguntó un hombre enfermo que sufría horriblemente. 

14. «Incluso en ese caso el Padre Celestial os perdona todas vuestras deudas en siete veces siete días. 

CAPÍTULO XVII

1.»Felices son aquellos que perseveran hasta el fin, 

2. pues los demonios de Satán escriben todas vuestras malas acciones en un libro, el libro de vuestro cuerpo y de vuestro espíritu. 

4. En verdad os digo que no hay una sola acción pecaminosa, hasta desde el principio del mundo, que no sea escrita ante nuestro Padre Celestial. 

5. Pues podéis escapar a las leyes hechas por los reyes y gobernantes, pero a las leyes de vuestro Dios, a esas no puede escapar ninguno de los Hijos del Hombre. 

6. Y cuando acudís ante el rostro de Dios, los demonios de Satanás hacen de testigos en contra vuestra por medio de vuestros actos, 

7. y Dios ve vuestros pecados escritos en el libro de vuestro cuerpo y de vuestro espíritu,  y su corazón está triste. 

8. Mas si os arrepentís de vuestros pecados y buscáis a los ángeles de Dios por medio del ayuno y de la oración, 

9.  entonces, por cada día que seguís ayunando y orando, los ángeles de Dios borran un año de vuestras malas acciones del libro de vuestro cuerpo y de vuestro espíritu. 

10. Y cuando la última página ha sido también borrada y limpiada de todos vuestros pecados, os encontráis ante la faz de Dios, 

11.  Dios se alegra en su corazón y os perdona todos vuestros pecados. 

12. Os libera de las garras de Satanás y del sufrimiento; 

13. os hace entrar en su casa 

14. y ordena a todos sus sirvientes, y a todos sus ángeles, que os sirvan. 

15. Os da larga vida, y nunca más conocéis la enfermedad. 

16. Y si en adelante, en lugar de pecar, pasáis vuestros días haciendo buenas acciones, 

17. entonces escribirán los ángeles de Dios todas vuestras buenas acciones en el libro de vuestro cuerpo y de vuestro espíritu. 

18. En verdad os digo que ninguna acción buena queda sin ser escrita ante Dios, y así ocurre desde el principio del mundo. 

19. Pues de vuestros reyes y de vuestros gobernadores podéis esperar en vano vuestra recompensa, 

20. mas nunca han de esperar vuestras acciones buenas su premio de Dios. 

21.»Y cuando acudís ante el rostro de Dios, sus ángeles atestiguan a vuestro favor por medio de vuestras buenas acciones. 

22. Y Dios ve vuestras buenas acciones escritas en vuestros cuerpos y en vuestros espíritus, y se alegra en su corazón. 

23. Bendice vuestro cuerpo y vuestro espíritu, y todas vuestras acciones, 

24. y os da en herencia su reino terrenal y celestial, para que en él tengáis la vida eterna. 

25. Feliz es aquel que puede entrar en el reino de Dios, pues nunca conocerá la muerte.» 

Capítulo XVIII

1.Y un gran silencio se hizo tras sus palabras.

2.Y quienes se sentían desanimados obtuvieron nueva fuerza de sus palabras, y continuaron ayunando y orando. 

3. Y quien había hablado primero exclamó: «Perseveraré hasta el séptimo día». 

4. Y el segundo igualmente dijo: «Yo también perseveraré durante siete veces el séptimo día». 

5. Jesús les respondió: «Felices son aquellos que perseveran hasta el fin, pues heredarán la tierra». 

6. Y había entre ellos muchos enfermos atormentados por fuertes dolores, y se arrastraron con dificultad hasta los pies de Jesús. 

7. Pues no podían ya caminar sobre sus pies. 

8. Dijeron: «Maestro, el dolor nos atormenta intensamente; dinos qué haremos»

9. Y mostraron a Jesús sus pies, cuyos huesos estaban retorcidos nudosos y dijeron: 

10. «Ni el ángel del aire ni el del agua, ni el de la luz del sol han disminuido nuestros dolores, 

11. a pesar de habernos bautizado nosotros mismos y de haber ayunado y orado y seguido tus palabras en todo». 

12.»En verdad os digo que vuestros huesos sanarán. 

13. No desesperéis, pero no busquéis vuestra curación sino en el sanador de los huesos, el ángel de la tierra. 

14. Pues de ella salieron vuestros huesos, y a ella retornarán. 

15. Y señaló con su mano donde la corriente de agua y el calor del sol habían ablandado la tierra dando un barro arcilloso, en el borde del agua. 

16. «Hundid vuestros pies en el fango, para que el abrazo del ángel de la tierra extraiga de vuestros huesos toda inmundicia y toda enfermedad. 

17. Y veréis cómo Satán y vuestros dolores huyen del abrazo del ángel dela tierra. 

18. Así desaparecerán las nudosidades de vuestros huesos, y se enderezarán, y todos vuestros dolores desaparecerán». 

19. Y Los enfermos siguieron sus palabras, pues sabían que se curarían. 

Capítulo XIX

1.Y había también otros enfermos que sufrían mucho con sus dolores, a pesar de lo cual persistían en su ayuno. 

2. Y sus fuerzas se agotaban, y un calor extremo les atormentaba. 

3. Y cuando se levantaban de su lecho para ir donde Jesús, les empezaba a dar vueltas la cabeza, como si un viento racheado les azotase, 

4. y tantas veces como trataban de ponerse en pie caían nuevamente al suelo. 

5. Entonces, Jesús acudió a ellos y les dijo: 

6. «Sufrís porque Satán y sus enfermedades atormentan vuestros cuerpos. 

7. Más no temáis, pues su poder sobre vosotros terminará pronto. 

8. Porque Satán es como un vecino colérico que penetró en la casa de su vecino mientras éste estaba ausente, 

9. pretendiendo llevarse sus bienes a su propia casa. 

10. Pero alguien avisó al otro que su enemigo estaba saqueando su casa, 

11. y regresó a ésta corriendo. 

12. Y cuando el malvado vecino, tras haber reunido cuanto encolerizó por no poder llevarse todo y se puso a romper y estropear cuanto allí había, para destruirlo todo. 

14. Así, aunque aquellas cosas no pudieran ser suyas, tampoco las tendría el otro. 

15. Pero el dueño de la casa llegó inmediatamente, y antes de que el malvado vecino consiguiese su propósito, le asió y le echó de la casa. 

16. En verdad os digo que de igual modo penetró Satán en vuestros cuerpos, que son la morada de Dios. 

17. Y tomó en su poder cuanto deseó robar: 

18. vuestra respiración, vuestra sangre, vuestros huesos, vuestra carne, 

19. vuestros intestinos, vuestros ojos y vuestros oídos. 

20. Mas por medio de vuestro ayuno y de vuestra oración habéis llamado de nuevo al señor de vuestro cuerpo y a sus ángeles. 

21. Y ahora Satán ve que el verdadero señor de vuestro cuerpo vuelve y que es el fin de su poder. 

22. Por ello, en su cólera, reúne una vez más sus fuerzas para destruir vuestros cuerpos antes de la llegada del Señor. 

23. Por eso Satán os atormenta con tanto dolor, pues siente que su fin ha llegado. 

24. Mas no dejéis que vuestros corazones se estremezcan, pues pronto aparecerán los ángeles de Dios para ocupar nuevamente sus lugares y volver a consagrarlos como templos de Dios. 

25. Y asirán a Satán y le expulsarán de vuestros cuerpos, junto con todas sus enfermedades y todas sus inmundicias. 

26. Felices seréis, pues recibiréis la recompensa de vuestra constancia, y nunca más conoceréis enfermedad». 

Capítulo XX

1.Y había entre los enfermos uno a quien Satán atormentaba más que a ningún otro. 

2. Su cuerpo estaba enjuto como un esqueleto y su piel amarilla como una hoja seca. 

3. Estaba ya tan débil que ni siquiera a gatas podía arrastrarse hasta Jesús, y sólo de lejos pudo gritarle: «Maestro, Maestro,

4.  apiádate de mí, pues nunca ha sufrido hombre alguno, ni siquiera desde el principio del mundo, como yo sufro. 

5.  Sé que has sido en verdad enviado por Dios, y sé que si lo deseas, puedes expulsar inmediatamente a Satanás de mi cuerpo. 

6. ¿No obedecen los ángeles de Dios al mensajero de Dios? 

7.Ven, Maestro, y expulsa ahora a Satanás de mí, pues se enfurece colérico en mi interior y doloroso es su tormento». 

8, Y Jesús le respondió: 

9. «Satán te atormenta tanto porque ya has ayunado muchos días y no pagas su tributo. 

10. No le alimentas con todas las abominaciones con las que hasta ahora profanabas el templo de tu espíritu. 

11. Atormentas a Satán con el hambre, y por eso en su cólera te atormenta él a ti a su vez. 

12.  “No temas, pues te digo que Satanás será destruido antes de que tu cuerpo sea destruido; 

13. pues mientras ayunas y oras, los ángeles de Dios protegen tu cuerpo para que el poder de Satán no te destruya. 

14. Y la ira de Satán es impotente contra los ángeles de Dios».

15. Entonces acudieron todos juntos a Jesús, y con grandes voces le suplicaron diciendo: 

16. «Maestro, compadécete de él, pues sufre más que todos nosotros, 

17. y si no expulsas en seguida a Satán de su cuerpo tememos que no sobrevivirá hasta mañana». 

18. Y Jesús les replicó: «Grande es vuestra fe. Sea según vuestra fe, 

19. y pronto veréis, cara a cara, el horrible semblante de Satanás y el poder del Hijo del Hombre. Pues expulsaré de ti al poderoso Satán por medio de la fortaleza del inocente cordero de Dios, la criatura más débil del Señor. 

20. Porque el Espíritu Santo de Dios hace más poderoso al más débil que al más fuerte». 

21. Y Jesús ordeñó a una oveja que estaba pastando en la hierba. 

22. Y puso la leche sobre la arena caldeada por el sol, diciendo: 

23. «He aquí que el poder del Ángel del agua ha penetrado en esta leche. 

24. Y ahora penetrará también en ella el poder del ángel de la luz del sol» 

25. Y la leche se calentará con la fuerza del sol. 

26. «Y ahora los ángeles del agua y del sol se unirán al ángel del aire.» 

27. Y he aquí que el vapor de la leche caliente empezó a elevarse lentamente por el aire. 

28. «Ven y aspira por la boca la fuerza de los ángeles del agua, de la luz del sol y del aire, para que ésta penetre en tu cuerpo y expulse de él a Satán. 

29. Y el enfermo a quien Satán tanto atormentaba aspiró a su interior profundamente aquel vapor blanquecino que ascendía. 

30. «Satanás abandonará inmediatamente tu cuerpo, ya que lleva tres días sin comer y no halla alimento alguno dentro de ti.

31.  Saldrá de ti para satisfacer su hambre con la leche caliente y humeante, pues este alimento es de su agrado. 

32. Olerá su aroma y no será capaz de resistir el hambre que lleva atormentándole desde hace tres días.

33.Pero el Hijo del Hombre destruirá su cuerpo para que no atormente a nadie más.» 

34. Entonces el cuerpo del hombre se estremeció con una convulsión y pareció como si fuese a vomitar, pero no podía. 

35. El hombre abría la boca en busca de aire, pues se le cortaba la respiración. 

36. Y se desmayó en el regazo de Jesús. 

37.»Ahora Satanás abandona su cuerpo. Vedle». Y Jesús señaló la boca abierta del hombre enfermo. 

38. Y entonces vieron todos con asombro y terror cómo surgía Satán de su boca en forma de un gusano abominable, en busca de la leche humeante. 

39.  Entonces Jesús tomó dos piedras angulosas con sus manos y aplastó la cabeza del gusano de Satanás. 

40.. y extrajo del cuerpo del enfermo todo el cuerpo del monstruo, que era casi tan largo como el hombre. 

41. Una vez que hubo salido aquel abominable gusano de la garganta del enfermo, éste recuperó de inmediato el aliento, y entonces cesaron todos sus dolores. 

42. Y los demás miraban con terror el abominable cuerpo de Satanás. 

43. «Mira qué bestia abominable has llevado y alimentado en tu propio cuerpo durante tantos años. 

44.  La he expulsado de ti y matado para que nunca más te atormente. 

45.  Da gracias a Dios por haberte liberado sus ángeles, y no peques más, no vaya a retornar otra vez Satán a tu cuerpo. 

46. Que tu cuerpo sea en adelante un templo dedicado a tu Dios». 

47. Y todos permanecían asombrados por sus palabras y su poder. Y dijeron: «Maestro, verdaderamente eres el mensajero de Dios, y conoces todos los secretos». 

48.»Y vosotros, les replicó Jesús, sed verdaderos Hijos de Dios para participar también de su poder y del conocimiento de todos los secretos. 

49. Pues la sabiduría y el poder solamente pueden provenir del amor a Dios. 

50. Amad, pues, a vuestro Padre Celestial y a vuestra Madre Celestial con todo vuestro corazón y con todo vuestro espíritu. 

51. Y servidles para que Sus ángeles os sirvan también a vosotros. 

52. Sacrificad todos vuestros actos a Dios, Y no alimentéis a Satanás, pues la retribución del pecado es la muerte. 

53.  Mientras que en Dios se halla la recompensa del bien, su amor, el cual es el conocimiento y el poder de la vida eterna». 

54. Y todos se arrodillaron para dar gracias a Dios por su amor. 

55. Y Jesús partió, diciendo: «Vendré de nuevo junto a quienes persistan en la oración y el ayuno hasta el séptimo día. 

56. La paz sea con vosotros». 

57. Y el hombre enfermo de quien había expulsado Jesús a Satán se puso en pie, pues la fuerza de la vida había regresado a él. 

58. Respiró profundamente y sus ojos se esclarecieron, pues todo dolor le había abandonado. 

59.Y arrojándose al suelo donde Jesús había estado, besó la huella de sus pies y lloró. 

Capítulo XXI

1.Y era en el lecho de un río donde muchos enfermos ayunaban y oraban con los ángeles de Dios durante siete días y siete noches. 

2. Y grande fue su recompensa, pues seguían las palabras de Jesús. 

3. Y al acabar el séptimo día todos sus dolores les abandonaron. 

4. Y cuando el sol se levantó sobre el horizonte de la tierra, vieron que Jesús venía hacia ellos desde la montaña, con el resplandor del sol naciente alrededor de su cabeza: 

5. «La paz sea con vosotros». 

7. Y ellos no dijeron una palabra, sino que sólo se postraron ante él y tocaron el borde de su vestidura en agradecimiento por su curación. 

8.»No me deis las gracias a mí, sino a vuestra Madre, la cual os envió a sus ángeles sanadores. Id y no pequéis más, para que nunca volváis a conocer la enfermedad. 

9. Y dejad que los ángeles sanadores sean vuestros guardianes». 

10. Pero ellos le contestaron: «¿Adónde iremos, Maestro? Pues en ti están las palabras de la vida eterna. 

11.Dinos cuáles son los pecados que debemos evitar, para que nunca más conozcamos la enfermedad». 

12. Jesús respondió: «Así sea según vuestra fe», y se sentó entre ellos diciendo: 

Capítulo XXII

1.»Fue dicho a aquellos de los antiguos tiempos: «Honra a tu Padre Celestial y a tu Madre Terrenal y cumple sus mandamientos, para que tus días sean cuantiosos sobre la tierra». 

2. Y luego se les dio el siguiente mandamiento: «No matarás», 

3. Pues Dios da a todos la vida, y lo que Dios ha dado no debe el hombre arrebatarlo. 

4. Pues en verdad os digo que de una misma Madre procede cuanto vive sobre la tierra. 

5. Por tanto, quien mata, mata a su hermano. 

6. Y de él se alejará la Madre Divina y le retirará sus pechos vivificadores. 

7. Y se apartarán de él sus ángeles y Satanás tendrá su morada en su cuerpo. 

8. Y la carne de los animales muertos en su cuerpo se convertirá en su propia tumba. 

9. Pues en verdad os digo que quien mata se mata a sí mismo, y quien come la carne de  animales muertos come del cuerpo de la muerte. 

10.  Pues cada gota de su sangre se mezcla con la suya y la envenena; 

11. su respiración es un hedor; su carne se llena de forúnculos; sus huesos se convierten en yeso; sus intestinos se llenan de descomposición; 

12. sus ojos se llenan de costras; y sus oídos de ceras. 

13. Y su muerte, de los animales, será la suya propia. 

14. Pues solamente en el servicio de vuestro Padre Celestial son vuestras deudas de siete años perdonadas en siete días. 

15.  Mientras que Satanás no os perdona nada y debéis pagarle todo. 

16.  Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 

17.  quemadura por quemadura, herida por herida, 

18. vida por vida, muerte por muerte. 

19. Pues el costo del pecado es la muerte. 

20. No matarás, ni comerás la carne de vuestra inocente presa, no sea que os convirtáis en esclavos de Satanás. 

21.Pues ése es el camino de los sufrimientos y conduce a la muerte. 

22.Sino haced la voluntad de Dios, de modo, que sus ángeles os sirvan en el camino de la vida. 

23, Obedeced, por tanto, las palabras de Dios: 

24. «Mirad, os he dado toda yerba que lleva semilla sobre la faz de toda la tierra, y todo árbol, en el que se halla fruto que dé árbol que dé semilla, servirá para comer. 

25. Y para toda bestia del campo y toda ave del cielo, y para toda cosa que se mueve sobre la tierra, donde hay aliento de vida, he dado toda  yerba verde, de un ave del cielo, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, donde se halle el aliento de la vida, doy toda yerba verde como alimento. 

26.  También la leche de toda bestia limpia que vive sobre la tierra, será vuestro alimento. Al igual que a ellos les he dado hierba verde, así os doy a vosotros su leche. 

27. Pero no comeréis la carne, ni la sangre que la aviva. 

28. Y en verdad demandaré vuestra sangre en donde  está vuestro espíritu en que se halla vuestra alma. 

29. Demandaré todos los animales asesinados y las almas de todos los hombres asesinados. Pues yo el Señor tu Dios soy un Dios fuerte y celoso, castigando la iniquidad de los padres sobre sus hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos quienes me odian, 

30. y mostrando misericordia hacia los millares de aquellos que me aman y cumplen mis mandamientos. 

31. Ama al Señor tu Dios con todo corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas; 

32. Éste es el primer y más grande mandamiento. 

33. Y el segundo es según éste: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». 

34. No hay mandamiento más grande que éstos». 

Capítulo XXIII

1.Y tras estas palabras todos permanecieron en silencio, excepto uno que voceó: 

2.»¿Qué debo hacer, Maestro, si veo que una bestia salvaje ataca a mi hermano en el bosque? 

3. ¿Debo dejar perecer a mi hermano o matar a la bestia salvaje? 

4.¿No transgrediría así la ley?» 

5.Y Jesús le respondió: «Fue dicho a aquellos de los antiguos tiempos: 

6.»Todos los animales que se mueven sobre la tierra, todos los peces del mar y todas las aves del cielo, han sido puestos bajo vuestro poder». 

7. En verdad os digo que de todas las criaturas que viven sobre la tierra, sólo el hombre creó Dios a su imagen» 

8. Por ello, los animales son para el hombre, y no el hombre para los animales. 9. No transgredirás, por tanto, la ley si matas al animal salvaje para salvar a tu hermano. 

10. Pues en verdad les digo, que el hombre es más que el animal. 11. Pero quien mata al animal sin causa alguna, sin que éste le ataque,  

12. por el deseo de matar, o por su carne, o porque se oculta, o incluso por sus colmillos, 

13. malvada es la acción que comete, pues él mismo se convierte en bestia salvaje. 

14. Y Por tanto su fin ha de ser también como el fin de los animales salvajes». 

15. Y otro dijo entonces: 16.»Moisés, el más grande de Israel, consintió a nuestros antepasados comer la carne de animales limpios, 

17. y sólo prohibió la carne de los animales impuros o inmundos. 

18. ¿Por qué, entonces, nos prohíbes la carne de todos los animales?  

19.  ¿Qué ley viene de Dios, la de Moisés o la tuya?» 

20. Y Jesús respondió: 

21. «Dios dio, a través de Moisés, diez mandamientos a vuestros antepasados. 

22. «Estos mandamientos son duros», dijeron vuestros antepasados y no pudieron cumplirlos. 

23., Cuando Moisés vio esto, tuvo compasión de sus gentes y no quiso que se perdiesen. 

24. Y les dio entonces diez veces diez mandamientos, 

25. menos duros, para que los siguiesen. 

26. En verdad os digo; que si vuestros antepasados hubiesen sido capaces de seguir los diez mandamientos de Dios, Moisés no habría tenido nunca necesidad de sus diez veces diez mandamientos. 

27. Pues aquel cuyos pies son fuertes como la montaña de Sion, no necesita muletas; 

28. mientras que aquel cuyos miembros flaquean, llega más lejos con muletas que sin ellas. 

29. Y Moisés dijo al Señor:  

30. «Mi corazón está lleno de tristeza, pues mi pueblo se perderá. Porque no tienen conocimiento, 

31. ni son capaces de comprender tus mandamientos. 

32.  Son como niños pequeños que no pueden entender aún las palabras de su padre. 

33. Consiente, Señor, que les dé otras leyes, para que no se pierdan. 

34. Si ellos no pueden estar contigo, Señor, que al menos no estén contra ti;  

35. Para que puedan mantenerse a sí mismos, y cuando haya llegado el momento y estén maduros para tus palabras, revélales tus leyes». 

36. Por eso rompió Moisés las dos tablas de piedra donde estaban escritos los diez mandamientos, y les dio en su lugar diez veces diez mandamientos. 

37. Y de estas diez veces diez, los Escribas y los Fariseos han hecho cien veces diez mandamientos.

38. Y han puesto insoportables cargas sobre vuestros hombros, 

39. que ni ellos mismos sobrellevan. 

40. Pues cuanto más cercanos estemos a Dios, menos los necesitamos, 

41. y cuanto más lejanos se hallan de Dios, más necesitamos entonces. 

42. Por eso innumerables son las leyes de los Fariseos y de los Escribas, 

43. Siete las leyes del Hijo del Hombre, tres las de los ángeles; y una la de Dios. 

44. «Por eso yo solamente os enseño las leyes que podéis comprender, para que os convirtáis en hombres y sigáis las siete leyes del Hijo del Hombre. 

45. Entonces os revelarán también los ángeles sus leyes, para que el espíritu santo de Dios descienda sobre vosotros y os guíe hacia su ley». 

46. Y todos estaban asombrados de su sabiduría, y le pedían: 

47. «Continúa, Maestro, y enséñanos todas las leyes que podemos recibir». 

Capítulo XXIV

1. Y Jesús continuó: «Dios ordenó a vuestros antepasados: «No matarás».

2. Pero su corazón estaba endurecido y mataron.

4. Entonces Moisés deseó que por lo menos no mataran hombres, y les permitió matar a los animales. 

5. Y entonces el corazón de vuestros antepasados se endureció más aún, y mataron a hombres y animales por igual. 

6.  Mas yo os digo: 

7. No matéis ni a hombres ni a animales, ni siquiera el alimento que llevéis a vuestra boca.

8. Pues si coméis alimento vivo, él mismo os vivificará; 

9. pero si matáis vuestro alimento, la comida muerta os matará también. 

10. Pues la vida viene sólo de la vida, y de la muerte viene siempre la muerte. 

11.  Porque todo cuanto mata vuestros alimentos, mata también a vuestros cuerpos. 12.Y todo cuanto mata vuestros cuerpos también mata vuestras almas. 

13. Y vuestros cuerpos se convierten en lo que son vuestros alimentos, igual que vuestros espíritus se convierten en lo que son vuestros pensamientos.

14.  Por tanto, no comáis nada que el fuego, el hielo o el agua haya destruido. 

15. Pues los alimentos quemados, helados o descompuestos quemarán, helarán y corromperán también vuestro cuerpo. 

16.  No seáis como el loco agricultor que sembró en su campo semillas cocinadas, heladas y descompuestas 

17.  y llegó el otoño y sus campos no dieron nada. 

18.  Y grande fue su aflicción. 

19.  Sino sed como aquel agricultor que sembró en su campo semilla viva, 

20.  y cuyo campo dio espigas vivas de trigo, pagándole el céntuplo por las semillas que plantó. 

21.  Pues en verdad os digo, vivid sólo del fuego de la vida, y no preparéis vuestros alimentos con el fuego de la muerte, 

22.  que mata vuestros alimentos vuestros cuerpos y también vuestras almas.» 23.»Maestro ¿dónde se halla el fuego de la vida?», preguntaron algunos de ellos.

24.»En vosotros, en vuestra sangre y en vuestros cuerpos». 

25. «¿Y el fuego de la muerte»?, preguntaron otros. 

26. «Es el fuego que arde fuera de vuestro cuerpo, que es más caliente que vuestra sangre. 27.   Con ese fuego de muerte cocináis vuestro alimento en vuestros hogares y en vuestros campos. 

28.  En verdad os digo que el mismo fuego destruye vuestro alimento y vuestros cuerpos 29. como el fuego de la maldad que destroza vuestros pensamientos y destroza vuestros espíritus. 

30.  Pues vuestro cuerpo es lo que coméis, y vuestro espíritu es lo que pensáis. 

31.  No comáis nada, por tanto, que haya matado un fuego más fuerte que el fuego de la vida. 

32.  Preparad, pues, y comed todas las frutas de los árboles, todas las hierbas de los campos y toda leche de los animales limpios, buena para comer. 

33.  Pues todas estas cosas las ha nutrido y madurado el fuego de la vida, todas son dones de los ángeles de nuestra Madre Tierra. 

34.  Mas no comáis nada a lo que sólo el fuego de la muerte haya dado sabor, pues tal alimento viene de Satanás.» 

Capítulo XXV

1.»¿Cómo deberíamos cocer sin fuego el pan nuestro de cada día, Maestro?», preguntaron algunos con desconcierto. 

2. «Dejad que los ángeles de Dios preparen vuestro pan. 

3.  Humedeced vuestro trigo para que el ángel del agua lo penetre. 

4.  Ponedlo entonces al aire, para que el ángel del aire lo abrace también. 

5.   Y dejadlo de la mañana a la tarde bajo el sol, para que el ángel de la luz del sol descienda sobre él. 

6.  Y la bendición de los tres ángeles hará pronto que el germen de la vida brote en vuestro trigo. 

7.  Moled entonces vuestro grano y haced finas obleas, como hicieron vuestros antepasados cuando partieron de Egipto, la morada de la esclavitud. 

8.   Ponedlas de nuevo bajo el sol cuando aparezca en la mañana,

9.  Y cuando se halle en lo más alto de los cielos, dadles la vuelta para que el ángel de la luz del sol las abrace también por el otro lado, y dejadlas así hasta que el sol se ponga en la tarde. 

10.   Pues los ángeles del agua, del aire y de la luz del sol alimentaron y maduraron el trigo en el campo, y ellos deben igualmente preparar también vuestro pan. 

11.  Y el mismo sol, que con el fuego de la vida, hizo que el trigo creciese y madurase, debe cocer vuestro pan con el mismo fuego. 

12.  Pues el fuego del sol da vida al trigo, al pan y al cuerpo. 

13.  Pero el fuego de la muerte mata el trigo, el pan y el cuerpo. 

14.  Y los ángeles vivos del Dios Vivo solamente sirven a los hombres vivos. 

15.  Pues dios es el Dios de los vivos y no el Dios de los muertos. 

16. «Comed, pues, siempre de la mesa de Dios: los frutos de los árboles, el grano, y las hierbas del campo,  

17.  de la leche de los animales limpios, y la miel de las abejas. 

18.  Pues todo más allá de esto, es de Satanás, y por los caminos del pecado y la enfermedad conducen hacia la muerte. 

19.  Mientras que los alimentos que coméis de la abundante mesa de Dios, dan fortaleza y juventud a vuestro cuerpo, y nunca conoceréis la enfermedad. 20.Pues la mesa de Dios alimentó a Matusalén, el viejo, y en verdad os digo que si vivís igual como él vivió, también el Dios de los vivos os dará una larga vida sobre la tierra como lo fue la suya. 

Capítulo XXVI

1.  «Pues en verdad os digo que el Dios de lo vivo es más rico que todos los ricos de la tierra, 2.  y su abundante mesa es más rica que la más rica de las mesas de festín de todos los ricos de la Tierra. 

3.  Comed, pues, durante toda vuestra vida en la mesa de nuestra Madre Tierra, y nunca conoceréis la necesidad. 

4. Y cuando comáis en su mesa, comedlo todo tal como se halle en la mesa de la Madre Tierra.

5. No cocinéis ni mezcléis todas las cosas unas con otras, o vuestros intestinos se convertirán en ciénagas humeantes. 

6.  Pues en verdad os digo que esto es abominable a los ojos del Señor.

7.»Y no seáis como el sirviente avaricioso que comía siempre de la mesa de su señor la ración de otros. Y todo lo devoraba y lo mezclaba en su glotonería. 

8. Y viendo aquello, su señor se encolerizó con él y le expulsó de la mesa. Y cuando todos acabaron su comida, mezcló cuanto quedó en la mesa y llamó al glotón sirviente, y le dijo: 

10.  «Toma y come esto junto a los cerdos, pues tu lugar está entre ellos, y no en mi mesa». 

11. «Tenedlo en cuenta, por tanto, y no profanéis con todo tipo de abominaciones el templo de vuestros cuerpos. 

12. Contentaos con dos o tres tipos de alimento, que siempre hallaréis en la mesa de nuestra Madre Tierra. 

13. Y no deseéis devorar todo cuanto veáis en derredor vuestro. 

14.   Pues en verdad os digo, que si mezcláis en vuestro cuerpo todo tipo de alimentos,   

15. Entonces cesará la paz en vuestro cuerpo y se desatará en vosotros una guerra interminable. 

16. Y se aniquilará vuestro cuerpo como los hogares y los reinos que, divididos entre sí, aseguran su propia destrucción. 

17. Pues vuestro Dios es el Dios de la paz, y nunca ayuda a la división. 

18. No levantéis, pues, contra vosotros la cólera de Dios, 

19.  para que no vaya a expulsaros de su mesa, y os veáis obligados a ir a la mesa de Satán, 20.  donde el fuego de los pecados, de las enfermedades y de la muerte corromperá vuestros cuerpos. 

Capítulo XXVII

1″Y cuando comáis, no comáis hasta no poder más y hartaros. 

2.  Huid de las tentaciones de Satanás y escuchad la voz de los ángeles de Dios.  

3.  Pues Satanás y su poder os tentarán siempre a que comáis más y más. 

4.  Pero vivid por el espíritu y resistid los deseos del cuerpo que son de la carne. 

5.  Y vuestro ayuno complazca siempre a los ángeles de Dios. 

6.  Así que tomad cuenta de cuanto hayáis comido cuando os sintáis saciados, 

7.  y comed siempre menos de una tercera parte de ello. 

8. «Que el peso de vuestro alimento diario no sea menos de una mina, pero vigilad que no exceda de dos. 

9.  Entonces os servirán siempre los ángeles de Dios, y nunca caeréis en la esclavitud de Satán y de sus enfermedades. 

10.  No obstaculicéis la obra de los ángeles en vuestro cuerpo comiendo demasiado a menudo. 

11.  Pues en verdad os digo que quien come más de dos veces diarias hace en él la obra de Satanás. 

12.  Y los ángeles de Dios abandonan su cuerpo y pronto toma Satán posesión de él. 

13.  Comed tan sólo cuando el sol esté en lo más alto de los cielos, y de nuevo cuando se ponga. 

14.  Y nunca conoceréis enfermedad, pues ello halla aprobación a los ojos del Señor. 

15. Y si deseáis que los ángeles se complazcan en vuestro cuerpo y que Satanás os evite de lejos, sentaos entonces sólo una vez al día a la mesa de Dios. 

16. Y entonces serán numerosos vuestros días sobre la tierra, 

17.  Pues esto es grato a ojos del Señor. 

18.  Comed siempre cuando sea servida ante vosotros la mesa de Dios, 

19.    y comed siempre de aquello que halléis sobre la mesa de Dios. 

20.  Pues en verdad os digo que Dios sabe bien lo que vuestro cuerpo necesita y cuándo lo necesita. 

Capítulo XXVIII

1.»Con la llegada del mes de Iyar,  (el segundo mes, cae entre abril y mayo del nuestro) comed cebada; 

2.  con el mes de Sivan (entre mayo o junio), comed trigo, la más perfecta de las hierbas que dan semilla. 

3. Y que vuestro pan de cada día sea hecho de trigo, para que el Señor cuide vuestros cuerpos. 

4.  Con el mes de Tammuz (junio o julio), comed la uva ácida, para que vuestro cuerpo adelgace y Satán lo abandone. 

5.  En el mes de Elul, (agosto septiembre), recoged la uva para que su jugo os sirva de bebida. 

6.  En el mes de Marcheshvan (octubre-noviembre), recoged la uva dulce, endulzada y seca por el ángel de la luz del sol, para que aumente vuestros cuerpos y que los ángeles del Señor moren en ellos. 

7.  Debéis comer los higos jugosos en los meses de Ab y de Shebat,  (enero-febrero),  

8.   y los que sobren, que el ángel de la luz del sol os los guarde. 

9, Comedlas con las almendras durante todos los meses en que los árboles no dan frutos. 

10.Y las hierbas que brotan después de la lluvia, comedlas durante el mes de Thebet, (diciembre – enero), para purificar vuestra sangre de todos vuestros pecados. 

11. Y en el mismo mes empezad a beber también la leche de vuestros animales limpios, 

12.  pues para ello dio el Señor las hierbas de los campos a todos los animales limpios que producen leche, para que ellos alimentasen al hombre con su leche. 

13.  Pues en verdad os digo que felices son aquellos que comen sólo en la mesa de Dios, y renuncian a todas las abominaciones de Satán. 

14.  No comáis alimentos impuros traídos de países lejanos, sino comed siempre cuanto produzcan vuestros árboles. 

15.  Pues vuestro Dios sabe bien lo que os es necesario, y dónde y cuándo. 

16.   Y Él da a todos los pueblos de todos los reinos los alimentos mejores para cada uno de ellos. 

Capítulo XXIX

1.No comáis como los paganos, que se atiborran con prisa, profanando sus cuerpos con todo tipo de abominaciones. 

2. «Pues el poder de los ángeles de Dios penetra en vosotros con el alimento vivo que el Señor os proporciona de su Mesa Real. 

3.  Y cuando comáis, tened sobre vosotros al ángel del aire, y bajo vosotros al ángel del agua. 

4.  Respirad larga y profundamente en todas vuestras comidas para que el ángel del aire bendiga vuestro alimento. 

5. Y masticadlo bien con vuestros dientes, para que se vuelva agua y que el ángel del agua lo convierta dentro de vuestro cuerpo en sangre. 

6.  Y comed lentamente, como si fuese una oración que hicieseis al Señor. 

7.  Pues en verdad os digo que el poder de Dios penetra en vosotros si coméis de tal modo en su mesa. 

8.  Mientras que Satán convierte en ciénaga humeante, (vapor fangoso) el cuerpo de aquel a quien no descienden los ángeles del aire y del agua en sus comidas. 

9.  ni al que devora precipitadamente sus alimentos

10.  Y el Señor no le permite permanecer por más tiempo en su mesa. 

11.  Pues la mesa del Señor es como un altar, y quien come en la mesa de Dios se halla en un templo. 

12.  Pues en verdad os digo que el cuerpo de los Hijos del Hombre se convierte en un templo, 13.  y sus entrañas en un altar, si cumplen los mandamientos de Dios. 

14.  Por tanto, no pongáis nada sobre el altar del Señor cuando vuestro espíritu esté irritado, ni penséis de alguien con ira en el templo de Dios. 

15. Y entrad solamente en el santuario del Señor cuando sintáis en vosotros la llamada de sus ángeles, 

16.  pues cuando coméis con tristeza, o con ira, o sin deseo, se convierte en veneno en vuestro cuerpo. 

17.   Pues el aliento de Satán lo corrompe todo. 

18. Poned con alegría vuestras ofrendas sobre al altar de vuestro cuerpo,

19.  y dejad que todos vuestros malos pensamientos se alejen de vosotros al recibir en vuestro cuerpo el poder de Dios procedente de su mesa. 

20. Y nunca os sentéis a la mesa de Dios antes de que él os llame por medio del ángel del apetito. 

Capítulo XXX

1.»Regocijaos, pues, siempre con los ángeles de Dios en su mesa real, pues esto complace al corazón del Señor. 

2.  Y vuestra vida será larga sobre la tierra, pues el más valioso de los sirvientes de Dios os servirá todos los días: 

3.  El ángel de la alegría. 

4.  «Y no olvidéis que cada séptimo día es santo y está consagrado a Dios. 

5.  Durante seis días alimentad vuestro cuerpo con los dones de la Madre Terrenal, 

6.  más en el séptimo días santificad vuestro cuerpo para vuestro Padre Celestial. 7.  7. Y en el séptimo día no comáis ningún alimento terrenal, sino vivid tan sólo de las palabras de Dios. 

8. Y estad todo el día con los ángeles del Señor en el reino del Padre Celestial. 

9.  Y en el séptimo día dejad que los ángeles de Dios levanten el reino de los cielos en vuestro cuerpo, 

10.  ya que trabajasteis durante seis días en el reino de la Madre Terrenal. 

11.  Y no dejéis que ningún alimento entorpezca la obra de los ángeles en vuestro cuerpo a lo largo del séptimo día. 

12.  Y Dios os concederá larga vida sobre la tierra, para que tengáis vida eterna en el reino de los cielos. 

13.  Pues en verdad os digo que si no conocéis más enfermedades sobre la tierra, viviréis por siempre en el reino de los cielos. 

14.  «Y Dios os enviará cada mañana el ángel de la luz del sol para despertaros de vuestro sueño. 

15. Obedeced, por tanto, la llamada de vuestro Padre Celestial y no permanezcáis ociosos en vuestros lechos, 

16.  pues los ángeles del aire y del agua ya os aguardan afuera. 

17.  Y trabajad durante todo el día con los ángeles de la Madre Terrenal para que lleguéis a conocerlos a ellos y a sus obras cada vez más y mejor. 

18.  Mas cuando el sol se ponga y vuestro Padre Celestial os envíe su ángel más preciado, el sueño, 

19.  id a descansar y permaneced toda la noche con el ángel del sueño. 

20.  Y entonces os enviará el Padre Celestial sus ángeles desconocidos para que permanezcan junto a vosotros a lo largo de la noche. 

21.  Y los ángeles desconocidos del Padre Celestial os enseñarán muchas cosas sobre el reino de Dios, 

22.  así como los ángeles que conocéis de la Madre Terrenal os instruyen en las cosas de su reino. 

23.  Pues en verdad os digo que seréis cada noche los invitados del reino de vuestro Padre Celestial si cumplís sus mandamientos. 

24.  Y cuando os despertéis por la mañana, sentiréis en vosotros el poder de los ángeles desconocidos. 

25.  Y vuestro Padre Celestial os los enviará cada noche para que enriquezcan vuestro espíritu,

26.  igual que la Madre Celestial os envía sus ángeles para que construyan vuestro cuerpo. 

27.  Pues en verdad os digo que si durante el día os acoge en sus brazos vuestra Madre Terrenal, 

28.  y si durante la noche os respira su beso el Padre Celestial, 

29.  entonces los Hijos de los Hombres os convertiréis en los Hijos de Dios. 

30.  «Resistid de día y de noche las tentaciones de Satán. 31.  No os despertéis de noche ni durmáis de día, 

32.  no os abandonen los ángeles de Dios. 

Capítulo XXXI

1.»Ni tampoco os deleitéis con ninguna bebida, ni en ningún humo de Satán, que os despertarán por la noche y os harán dormir de día. 

2.  Pues en verdad os digo que todas las bebidas y humos de Satán son abominaciones a los ojos de vuestro Dios. 

3.  «No forniqueís ni os prostituyaís, ni de día ni de noche, 

4.   pues el putañero es como un árbol cuya savia se va del tronco. 

5.  Árbol que se secará antes de tiempo y no llegará a dar fruto. 

6.  Por tanto, no forniqueis para que Satanás no seque vuestro cuerpo 

7.  y el Señor haga infructuosa vuestra simiente. 

8.  «Evitad cuanto esté demasiado caliente o demasiado frío. 

9.  Pues es la voluntad de vuestra Madre Terrenal que ni el calor ni el frío dañen vuestro cuerpo. 

10.  Y no dejéis que vuestros cuerpos estén más calientes o más fríos del calor o del frío que les proporcionen sus ángeles. 

11.  Y si cumplís los mandamientos de la Madre Terrenal, entonces en cuanto vuestro cuerpo se vuelva demasiado caliente os enviará el ángel del frescor para que os refresque, 

12. y en cuanto vuestro cuerpo esté demasiado frío os enviará el ángel del calor para calentaros de nuevo. 

Capítulo XXXII

1.»Seguid el ejemplo de todos los ángeles del Padre Celestial y de la Madre Celestial, 

2.  que trabajan día y noche sin cesar en los reinos de los cielos y de la Madre Tierra. 

3.  Por tanto, recibid también en vosotros mismos a los más poderosos de todos los ángeles de Dios, los ángeles de la actividad.  

4.   y trabajad juntos sobre el reino de Dios; 

5.  Seguid el ejemplo del agua cuando corre, del viento al soplar, 

del sol naciente y poniente, 

6.  de las plantas y los árboles en su crecer, de los animales cuando corren y retozan, 

7.  de la luna creciente y menguante, de las estrellas en su ir y venir; 

8.  Todas estas cosas se mueven y realizan sus tareas. 

9.  Porque cuanto tiene vida se mueve, y sólo lo que está muerto permanece quieto. 

10.  Y Dios es el Dios de los vivos, 

11.  y Satán el de lo muerto. 

12.  Servid, pues, al Dios Vivo, 

13.  para que el movimiento eterno de la vida os mantenga 

14.  y para que escapéis de la eterna inmovilidad de la muerte. 

15.  Trabajad, pues, sin cesar para levantar el reino de Dios, de modo que no seáis arrojados al reino de Satanás. 

16.  Pues una alegría eterna abunda en el reino vivo de Dios, 

17.  mientras que una quieta tristeza oscurece el reino de la muerte de Satán. 

18.  Sed, pues, verdaderos Hijos de vuestra Madre Divina y de vuestro Padre Celestial, para que no caigáis en esclavos de Satán. 

19. Y vuestra Madre Celestial y vuestro Padre Celestial os enviarán sus ángeles para que os enseñen, os amen y os sirvan. 

20.  Y sus ángeles escribirán los mandamientos de Dios en vuestra cabeza, en vuestro corazón y en vuestras manos, 

20.  para que conozcáis, sintáis y cumpláis los mandamientos de Dios. 

22.»Y orad todos los días a vuestro Padre Celestial y a vuestra madre, para que vuestra alma se vuelva tan perfecta como el Espíritu Santo de vuestro Padre Celestial, 

23.  y para que vuestro cuerpo se vuelva tan perfecto como el cuerpo de vuestra Madre Divina. 

24. Pues si entendéis, sentís y cumplís los mandamientos, entonces todo cuanto pidáis a vuestro Padre Celestial y a vuestra Madre Celestial, os será concedido. 

25. Porque la sabiduría, el amor y el poder de Dios están por encima de todo. 

26. «Orad, por tanto, del siguiente modo a vuestro Padre Celestial: «Padre nuestro que estás en los cielos, bendito sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad como en los cielos así en la tierra. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy. Y perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos conduzcas a la tentación sino líbranos del Maligno, pues tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre. Amén». 

33.   «Y orad del siguiente modo a vuestra Madre Divina: «Madre nuestra que estás en la tierra, bendito sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad en nosotros así como en ti se hace. Igual que envías cada día a tus ángeles, envíalos también a nosotros. Perdónanos nuestros pecados, porque todos los expiamos en ti. Nonos conduzcas a la enfermedad sino líbranos del mal, pues tuya es la tierra, el cuerpo y la salud. Amén.» 

40.  Y todos rezaron junto a Jesús, al Padre Celestial y a la Madre Celestial. 

Capítulo XXXIII

1.Y después Jesús les habló así: 

2.»Igual que vuestros cuerpos han renacido por medio de los ángeles de la Madre Divina, 

3. que vuestro espíritu renazca de igual modo por medio de los ángeles del Padre Celestial. 

4.  Convertíos, pues, en verdaderos Hijos de vuestro Padre y de vuestra Madre,  y en verdaderos Hermanos de los Hijos de los Hombres. 

5.   Hasta ahora estuvisteis en guerra con vuestro Padre, con vuestra Madre y con vuestros Hermanos. Y habéis servido a Satanás. 

6.Vivid a partir de hoy en paz con vuestro Padre Celestial, con vuestra Madre, y con vuestros Hermanos, los Hijos de los Hombres. 

7.  Y luchad únicamente en contra de Satán, para que no os robe vuestra paz. 

8.  A vuestro cuerpo doy la paz de vuestra Madre Terrenal, 

9. y que la paz de vuestro Padre Celestial a vuestro espíritu. Y que la paz de ambos reine entre los Hijos de los Hombres. 

10.»¡Venid a mí cuantos os sintáis hastiados y cuantos padezcáis los conflictos y las aflicciones! 

11. Pues mi paz os fortalecerá y confortará. 

12.  Porque mi paz rebosa dicha. 

13.  Por eso os saludo siempre de este modo: ¡La paz sea con vosotros! 

14.   Saludaos siempre por tanto entre vosotros de igual manera, para que a vuestro cuerpo descienda la paz de vuestra Madre Terrenal y a vuestro espíritu la paz de vuestro Padre Celestial. 

15.Y entonces hallaréis la paz también entre vosotros, 

16. pues el reino de Dios estará en vuestro interior. 

17. Y ahora regresad entre vuestros Hermanos, con quienes hasta ahora estuvisteis en guerra, y dadles a ellos también vuestra paz. 

18. Pues felices son quienes luchan por la paz, porque hallarán la paz de Dios. 

19.  Id, y no pequéis más. Y dad a todos vuestra paz, igual que yo os he dado la mía. Pues mi paz es la de Dios. 

20,  La paz sea con vosotros.» 

Y les dejó. 

Y su paz descendió sobre ellos; y con el ángel del amor en su corazón, con la sabiduría de la ley en su cabeza y con el poder del renacimiento en sus manos, se dispersaron entre los Hijos de los Hombres para llevar la luz de la paz a aquellos que luchaban en la oscuridad. Y se separaron, deseándose unos a otros: 

«LA PAZ SEA CONTIGO. » 

APÉNDICE *

 A mediados del siglo IV San jerónimo comenzó a encontrar trozos de algunos manuscritos antiguos en poder de unos anacoretas que vivían en cabañas, en un valle escondido del desierto de Calkis. A medida que aprendía hebreo y arameo empezó a entender el significado de los pergaminos fragmentados, y poco a poco comenzó a reunir más. Durante los años siguientes los fue traduciendo al latín. Las enseñanzas que esos rollos contenían le afectaron profundamente. Quedó marcado para el resto de su vida porque entre ellos ±que tanto le costó traducir, para lo cual tuvo que aprender dos difíciles lenguas y sacrificar toda una vida de intensa dedicación a la «vía del desierto»± estaba el Evangelio Esenio de la Paz, Tras su muerte sus manuscritos se dispersaron, así como sus traducciones hebreas y arameas, pero muchos alcanzaron el refugio de los Archivos Vaticanos. Al siglo siguiente, en su búsqueda de la verdad, el joven San Benito tropezó en algún lugar con las traducciones de San Jerónimo, igual que muchos años antes el mismo Jerónimo tropezó con los rollos originales en su propia búsqueda de la verdad, Las enseñanzas esenias tuvieron un profundo efecto sobre el joven eremita, atormentado como estaba por el amenazador desorden mundial de la Edad Media. Inspirado por la visión de la Hermandad Esenia, Benito concibió la santa Regla, esa obra maestra de orden y simplicidad que dio lugar a un sistema monástico que a la larga salvó a la cultura occidental de la extinción durante las Edades Oscuras. Cuando Benito fundó el más famoso de sus monasterios en Monte Cassino, ciertos antiguos rollos encontraron un lugar seguro detrás de esas tranquilas paredes. Y allí durmieron en los estantes del Scriptorium, donde los monjes pacientemente copiaban pergamino tras pergamino, siglo tras siglo. Esperaron también pacientemente bajo capas de polvo en los Archivos Secretos del Vaticano. Habían sido escritos centenares de años antes por los mismos esenios, la misteriosa

 fuente. Fueron resucitados y traducidos en el siglo IV por San jerónimo, la

corriente. Inspiraron la fundación de una Orden que salvaría a la cultura occidental de la extinción, por San Benito, el río. Y ahora estaban a punto de ser redescubiertos por mí. 

Todo comenzó con un trabajo que escribí sobre San Francisco, y leí como despedida en mi último curso de enseñanza media. Se titulaba «Deja que San Francisco cante en tu corazón», y ponía en palabras mi amor y devoción por el amable »santo pagano» que siempre había sido mi favorito. Estaba acabando mis años de estudios secundarios en un monasterio Piarista antes de salir para una universidad Unitaria. Mi madre, francesa católica, y mi padre, transilvano unitario, habían llegado a una solución pacífica en cuanto a mi educación. Mi trabajo impresionó mucho a nuestro querido director, monseñor Mondik, y en cuanto me licencié me llamó a su despacho para darme unas noticias asombrosas. Yo había dicho en el trabajo que mi mayor deseo era aprender todo lo que pudiera sobre San Francisco, y ahora él me contaba que yo había sido elegido para estudiar durante algunos meses en los Archivos Secretos y llevar a cabo precisamente eso. Mons. Mondik me dio una carta de presentación para su amigo de la infancia Mons. Mercati, que ahora era jefe de los archivos vaticanos. La única condición era que debería vivir en la pobreza, en la castidad y en la obediencia, justo como un monje franciscano, durante el tiempo de permanencia en Roma, lo que significaba vivir y vestir del modo más simple posible, y comer sólo pan moreno, queso, fruta y hortalizas. Por otro lado, Mons. Mondik me dijo que tendría un banquete espiritual cada día al disponer de los inagotables tesoros de las edades que se encontraban en los Archivos y en la Biblioteca del Vaticano. Desde la perspectiva actual, transcurridos muchos años, todo lo ocurrido fue que viví como un esenio para estudiar al que era la personificación misma del espíritu esenio: San Francisco. Y aunque entonces no lo sabía, pronto conocería de los esenios más que nadie en casi quinientos años (1). Mons. Mercati, una de las personalidades más inolvidables que jamás he conocido, un amable y bondadoso sabio de ojos ardientes y una memoria sobrehumana que (se decía) abarcaba los cuarenta kilómetros de largos estantes de los Archivos. Me dijo que había leído mi trabajo, y me preguntó por qué quería yo estudiar en los Archivos. Le conté mi deseo de conocer la fuente del conocimiento de San Francisco, estudiar todo lo que había conocido el santo más original y único. La respuesta que me dio fue misteriosa y fascinante. Me dijo que San Francisco era el océano, y yo, debía encontrar el río que lo nutría, igual que él lo hizo. Entonces debería buscar la corriente. Y luego, si estaba afirmado en el Camino, encontraría la fuente. Yo estaba tremendamente animado, no sólo por el reto de sus palabras, sino también por su amabilidad hacia mí, por la señorial compasión que brillaba en sus ojos y me envolvía como en un abrazo. Decidí encontrar la fuente que decía, aunque me llevara el resto de la vida. Y cuando observé bien por primera vez los Archivos Secretos del Vaticano, comencé a pensar que eso me ocuparía, o tal vez más. Había salas y corredores sin fin, docenas de subdivisiones, una habitación con más de 600 índices escritos a mano, y más de 40 kilómetros de estanterías de rollos, pergaminos, manuscritos y códices. En una esquina, había una habitación empolvada con más de10.000 envoltorios de documentos ¡sin examinar! Pero no estaba solo en mi perplejidad. Había allí estudiantes de todo el mundo, y compartimos una fraternal atmósfera de camaradería y unión. No siempre entendíamos las lenguas de los demás, pero teníamos en común una intensa dedicación a nuestros estudios, y una inquebrantable devoción a Mons. Mercati, a quien todos queríamos. Quizá por mi fluidez en latín y griego, quizá por mi paciente lucha con los índices polvorientos, un día Mons. Mercati me premió con otra de sus misteriosas manifestaciones: «Recuerda hijo mío que el

océano latino está alimentado por el río griego, que está alimentado por la corriente aramea, que se origina en la fuente hebrea«. Y me asignó un monje francés para que me ayudara en arameo y en hebreo, lenguas que no dominaba como el latín y el griego. Sus palabras iluminaron algo en mi mente, como un movimiento del ajedrez que repentinamente revela todo el juego, y poco después supe que estaba en el camino correcto. Fue entonces cuando decidí descender por una misteriosa escalera circular que conducía a la parte más antigua de los Archivos, donde se guardaban los documentos más preciosos y antiguos. También me había fijado en una puerta siempre cerrada próxima al final del corredor inferior que conducía al despacho de Mons. Mercati, de la que sólo él tenía la llave. Pero por el momento me concentré en la mencionada parte más antigua de los Archivos, bregando corno nunca antes con cuatro lenguas arcaicas, moviéndome tanto con la intuición como con un trabajo de detective perseverante. Cuando finalmente tuve mi primera clave real sentí una profunda satisfacción y un insaciable deseo de saber más. Fui inmediatamente a Mons. Mercati y le pedí permiso para visitar los archivos del monasterio benedictino de Monte Casino. Me lo concedió con un guiño de ojos. Su carta de recomendación para el Abad estaba fechada del día anterior. Se divirtió con mi asombro. «Ve con Dios, hijo mío. Creo que has encontrado el río.» Había encontrado el río, aunque mi primera visita a Monte Cassino no reveló la corriente. Pero después de pasar una semana en el monasterio observando el paseo de los monjes por los bosquecillos y trabajando en su huerto, comiendo su pan y los frutos todos juntos en sus comidas comunitarias, meditando en sus pequeñas celdas, cantando unidos sus bellos cánticos mañana y tarde, supe lo que tenía que encontrar en los Archivos Vaticanos, y supe dónde buscarlo. Volví a Mons. Mercati. Reuní todo mi valor y le pedí la llave de su habitación cerrada. Hubo una larga pausa mientras sus ojos buscaron los míos, y entonces me la dio solemnemente, deseándome suerte y diciéndome que me asegurase de devolvérsela. Entré en la habitación secreta como un antiguo iniciado debía haber entrado en la cámara secreta de la Gran Pirámide, y me abrí camino solo a través de los polvorientos manuscritos empleando todo el conocimiento, que me había costado tanto conseguir,  para encontrar el camino. No transcurrió mucho tiempo hasta que encontré lo que buscaba. Pocos días después devolví la llave a Mons. Mercati y le pedí permiso para volver a Monte Cassino. Miró mi rostro y sonrió: «Me alegro de que hayas encontrado la corriente, hijo mío. Ahora espero que encuentres la fuente«. Y de nuevo me entregó una carta fechada del día anterior, esta vez pidiendo al Abad que me dejara usar las grandes vitrinas del Scriptorium. Ahondé en los archivos de Monte Cassino como pez en el agua. El río de San Benito me llevó; me impulsó la corriente de San Jerónimo, que había descubierto en el precioso almacén de la habitación cerrada, y escudriñé versiones inéditas de Josefo, Filón y Plinio, junto a muchos otros clásicos latinos. De nuevo vi los hermosos manuscritos de San Jerónimo. Muchos de estos inapreciables trabajos se habían considerado perdidos desde hacía mucho tiempo, y yo leía y leía como en un cuento de tesoros de increíble riqueza. Averigüé que otras copias de sus trabajos existían aún entre otros monasterios benedictinos, como en la biblioteca de San Salvatore, donde permaneció por siglos una bella copia hasta que con la destrucción de la abadía llegó a la Biblioteca Laurenzianade Florencia, donde ahora se la ha catalogado como el Evangelio Amutino. Los manuscritos originales de San Jerónimo, que se creían perdidos en el siglo V, por fortuna sobrevivieron en el monasterio benedictino de Monte Cassino y en el Vaticano. Entre estos manuscritos estaba el texto completo del Evangelio Esenio de la Paz. Había encontradola fuente: fragmentos hebreos del Evangelio Esenio, la versión aramea de la cual yo había leído en los estantes de la habitación cerrada de Mons. Mercati. Supe ahora la procedencia de la luz intensa que brillaba en esa figura amada, y percibí por un instante la heroica medida de su silencio. ¿Debería también yo ahora guardar silencio? Volví al Vaticano y fui inmediatamente al despacho de Mons. Mercati, ese estudio lleno de libros que había llegado a conocer tan bien. Cuando levantó la vista, vi algo nuevo en su expresión: mezclada con su familiar mirada de sabia compasión había una indescifrable mirada casi de conmiseración, de algo compartido que él nunca había compartido con ninguna persona.  ±Has encontrado la fuente ±dijo en tono bajo.  ±¿Cómo lo sabe? ±pregunté  ±Porque, hijo mío ±dijo centelleándole la mirada±, tienes esa apariencia. Y de nuevo esa extraña expresión cruzó su rostro. Vi reflejada en ella toda la sabiduría y la compasión de las edades, mezclada con el tierno humor y la participación en un secreto indeciblemente precioso. Repentinamente, las lágrimas inundaron mis ojos.  ¿Qué haré, Padre? pregunté.  Deja que San Francisco cante en tu corazón, susurró. Me arrodillé y besé su mano. Él dijo sólo una palabra, la palabra en latín más corta: «I»(ve). Y me fui y nunca más le volví a ver. 

La Gran Caída de Babilonia

El Destino de las Iglesias Cristianas

Por: Dr. Norman González Chacón

Introducción

La mayoría de los cristianos que se encuentran participando de los cultos que se ofrecen en las siete denominaciones que a sí mismas, se llaman “cristianas”, no se han percatado, ni les será fácil hacerlo, del gran engaño en que participan. Creyendo que por llamarse cristianas, están participando del pueblo de Dios, muchos nunca se percatarán del gran engaño al que han sido inducidos por estas denominaciones, cuya identidad como “cristianas”, está asociada a una gran confusión de doctrinas falsas creadas por ellas mismas.  Una de estas doctrinas surge como una tendencia general  que ellas mismas fomentan para asociarse a médicos y hospitales. Tanto la medicina moderna como las iglesias, han usurpado el poder sanador de Cristo sobre toda clase de enfermos y enfermedades, y han sustituido una cosa por la otra. Esta triste y desgraciada situación, coloca a muchos, cuya fe en el evangelio de Cristo les insta a congregarse en esas iglesias, en una encrucijada de fe que no les permite apreciar la diferencia entre lo que la iglesia cristiana practica y el verdadero evangelio de Cristo. En estos escritos hemos tratado de separar la paja del trigo y mostrar, de forma sencilla y comprensible para todos, que ese conglomerado de denominaciones “cristianas” que componen las siete iglesias de Apocalipsis, en su esencia, no son, ni pueden ser el pueblo de Dios de los últimos días, porque al asociarse a los hospitales, rechazaron el poder sanador que Cristo le entregó a los discipulos. Esa dicotomía entre lo que debe ser y es, la iglesia cristiana, establece una diferencia muy marcada, que en el último mensaje de la Biblia en Apocalipsis, define los extremos de lo que el Señor llama “su pueblo” y la gran confusión que desde el principio de la historia se denomina como “la Gran Babilonia, la madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra”.

En Apocalípsis se les Amonesta y se les Amenaza

En el llamado que Jesucristo le hace a las siete (7) iglesias aludidas en los primeros tres capítulos de la revelación, el Señor Jesucristo le manifiesta a sus siervos “las cosas que deben suceder presto” Y las declaró enviándolas por su ángel a Juan, su siervo y profeta (Apocalipsis 1:1). Esta revelación es más que otra cosa, una amonestación fuerte del ángel a estas siete iglesias, que más que iglesias, se convirtieron en siete grandes denominaciones corruptas que han tomado el nombre de “cristianas” para negociar con el mundo sus mercaderías y doctrinas falsas. El profeta Isaías se adelantó y profetizó sobre este tema en una pequeña pero muy significativa parábola que podemos citar como una alerta a tiempo, del origen de este gran conflicto: En el capítulo 4 de Isaías, se describe la intención de estas siete mujeres-iglesias, que representan a siete denominaciones que tomaron la decisión, por su propia cuenta, de adoptar el nombre de Cristo, solo para evitar el oprobio de permanecer solteras. A ellas sólo les interesa el nombre de “cristianas”, y no exigen ninguna otra cosa; con sólo el nombre de Cristo, tienen lo que necesitan para negociar y mercadearse: “Nosotras comeremos de nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas, solamente sea llamado tu nombre sobre nosotrasquita nuestro oprobio”. Estas siete (7) iglesias o mujeres de la parábola profética de Isaías 4:1, se visten de su propia justicia, se procuran su propia comida, y no necesitan que el Señor las atienda, las sostenga, ni les provea ninguna cosa, porque ellas sólo requieren de su nombre para negociar y ser exitosas en el mundo por sí mismas.

La Teología las Apoya en sus Errores

Muy pocos exégetas o teólogos se atreven a descubrir la revelación de esta parábola profética que anticipa el verdadero carácter y personalidad de esas siete mujeres (iglesias o denominaciones), que representan al cristianismo de hoy ante el mundo. Ellas crearon sus propias doctrinas, y se vistieron de su propia “ropa” de justicia. También confeccionaron el menú de su alimentación de acuerdo a su propio criterio. Para eso, crearon sus propias doctrinas y abolieron las leyes y mandamientos de Dios con respecto a estatutos tan importantes como la alimentación recomendada por la Biblia, que prevenía las enfermedades en el pueblo de Dios. Con toda malicia y alevosía, ignoraron sus promesas que fueron dadas para la salud de las naciones, tanto en el antiguo como en el nuevo testamento. (Véase Génesis 1:29, Éxodo 15:26, Levítico7:26 y 17:10-16, Mateo 4:23-24,  8:7, 8:16,10:8,11:5, 12:15-22, Marcos 16:15-18, y Juan 14:12).

Sustituyeron el Poder del Maestro

Para compensar la pérdida del poder de curar a los enfermos, que era parte de la gran comisión evangélica que fue encomendada por Cristo a sus discipulos, adoptaron médicos y hospitales para supuestamente curar a los enfermos. Al rechazar el mayor de los dones del Espíritu Santo, que es el don de curar a los enfermos, esas iglesias se alejaron de la fuente del poder curativo genuino y del éxito que Jesús y los discípulos tuvieron en sanar enfermos, echar fuera demonios, sacar serpientes (Marcos 16:15). “Sólo dános tu nombre, quita nuestro oprobio”(Isaías 4:1). Únicamente les interesaba el nombre de Cristo para sentirse en control, pero al vestirse de su propia justicia, no se percataron de la gran pérdida del poder que les fue retirado al rechazar los principios de vida establecidos en La Palabra desde el Edén. 

El Espíritu les Reclama

En el Apocalipsis, el Señor les reclama a esas siete iglesias, todos los dones que perdieron como consecuencia de sus actos y de las asociaciones que hicieron con entidades paganas. Una reclamación que el ángel le repite a varias de esas iglesias, es que le enseñaron a los hijos de la iglesia a comer comida sacrificada a los ídolos de su tiempo (cap. 2:14-20). Al transportar esos mensajes a las iglesias de hoy día, vemos cómo se cumple cada acto de desobediencia en los hijos de los cristianos que sufren las mismas enfermedades que está sufriendo el resto del mundo. Vean cómo en una pequeña parábola de un solo texto, el Señor pinta con gran exactitud y precisión, las características, defectos y tendencias, de lo que siglos mas tarde, fue el rumbo de estas siete iglesias a las que se dirige el último mensaje de amonestación en el fin del tiempo de gracia. 

Para los entendidos, el mensaje del último libro que se añade a las escrituras, a menos de un siglo despues de la ascensión gloriosa del Señor, es una fuerte amonestación a esas siete iglesias, que se establecieron en el continente asiático para supuestamente llevar a cabo la gran comisión evangélica que Jesucristo le entregó a sus discípulos (Hechos 7:49-60).

No habiendo recibido una respuesta positiva de arrepentimiento y de cambio, de parte de esas iglesias, el ángel designado procede a derramar sobre los hombres que tomaron la señal de esa confusión, que crearon esas iglesias, a raíz de la supuesta reforma protestante, todas las plagas y enfermedades existentes. Es la historia, está escrita, y por esa razón, la gran caída de esa Babilonia de confusión y desobediencia, viene acompañada de todo tipo de plagas y enfermedades incurables. Son enfermedades directamente relacionadas a la violación de las leyes de vida, salud y alimentación que fueron dadas por Dios desde el Edén y que las iglesias abolieron. 

Esas iglesias que decidieron adoptar su propia alimentación, en contra de los preceptos bíblicos establecidos desde el principio, y en conformidad con el resto del mundo. Aunque la alimentación particular del pueblo de Dios fue parte del estilo de vida de los israelitas y judíos de todas las épocas, las iglesias cristianas abandonaron las recomendaciones divinas en cuanto a la alimentación, basándose erróneamente, en la visión de Pedro de Hechos 10, que no se refiere a nada que tenga que ver con comida. Pero, forzando su propósito, y creando sus propias doctrinas, la aplican fuera del contexto para aseverar que Dios limpió todos los animales y que se pueden comer. En un principio, Pedro resistió la visión (Hechos 10:28-35),  pero muy pronto se dio cuenta de que no se refería a que debía comer de esos animales, sino que había que llevar el mensaje a hombres y mujeres de todas las naciones. La iglesia cristiana, basándose en esa visión, ha hecho una teología propia y extraña para justificar la alimentación a base de la carne y la sangre de animales, limpios o inmundos. Basándose únicamente en esa visión que nada tenía que ver con alimentación o comida, y así lo hace saber el apostol Pedro, cuando comprende que a ningún hombre llame común o inmudo sino que el mensaje tenía que ser llevado a todas las naciones representadas en el lienzo (Hechos 10:34-35).

Al cambiar la alimentación original, la retribución natural de la ley de causa y efecto de Gálatas 6:7-18, entra en vigor y provoca las plagas señaladas que caen sobre todos los que violan los principios de vida establecidos por Dios mismo desde el Edén. Las iglesias y sus hijos, reciben la retribución natural que está señalada para los impíos en forma de todo tipo de enfermedades incurables. Esta maldición es consecuencia directa de la violación de las leyes de la salud, dadas desde el principio al pueblo de Dios. Son leyes dadas para tratar de reparar el daño que el pecado le causó a la humanidad, y que las iglesias abolieron para negociar con la salvación de la gente y hacerles fácil aceptar el evangelio en sus errores.  Adoptaron médicos y hospitales, a donde pudieran enviar a los enfermos, y de esa manera, se lavaron las manos y sustituyeron el poder sanador del Espíritu Santo, por algo tan ineficaz y poco seguro como lo es la medicina de las drogas tóxicas y de las cirugías innecesarias que mutilan los órganos afectados por la alimentación incorrecta, y enajenan la mente de la realidad de su condición.

Todo el problema de las enfermedades que sufren los cristianos, al igual que el resto del mundo, es la consecuencia natural directa de la violación criminal de las leyes de la salud, y ha sido la iglesia cristiana quién ha provocado la ira de Dios al respecto, enseñando a los hijos de la iglesia a comer la comida sacrificada a los ídolos modernos: el vientre y la satisfacción de su apetito pervertido. Vemos los establecimientos: restaurantes, carnicerías, supermercados, comida chatarra, frutas y vegetales híbridos, en su mayoría manipulados genéticamente, así como muchas otras mezclas de alimentos confeccionados con la carne de animales muertos (Apoc.22:14, y 20:3).

Sin la bendición de Dios y de espaldas a la verdad, la iglesia cristiana no tiene otra salida que no sea arrepentirse, volver atrás, y comenzar de nuevo aplicando todas las recomendaciones divinas que desde el Génesis, Dios ha dado para salvación de su pueblo y de sus hijos. El llamado del Apocalípsis es a lavarse los ojos con el colirio natural para que puedan ver su verdadera condición  y ceguera espiritual. 

Los miles de niños que mueren de cáncer y de otras enfermedades cada año, le serán reclamadas, como lo hace el ángel de Apocalipsis a las iglesias, a los padres mentirosos, a los pastores engañadores, y a los sacerdotes hipócritas (Apocalipsis 22). Padres que no han sabido tomar decisiones sabias para sus hijos, que han sido engañados por los pastores de las iglesias, por el gobierno y por los médicos que los vacunan.

Estamos ante una situación sumamente crítica. La iglesia cristiana no está apta para reconocer su gran responsabilidad sobre tantas almas que a diario sucumben a las enfermedades alimentarias y mueren en los hospitales bajo los efectos de drogas alucinantes tóxicas. Drogas que no tienen poder para curar y mucho menos para clarificar las mentes enajenadas por las mismas drogas. Vemos que en el capítulo 18:24 de Apocalipsis, allí en esas instituciones, “fue hallada la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que mueren en la tierra”. Esos monstruos hospitalarios le ofrecen cama y comida a todos los que, cansados de luchar, sucumben a las enfermedades que la iglesia propaga con su actitud irresponsable y criminal. Bajo el efecto de las drogas alucinantes, mueren creyendo que se están curando.

Xxx La caída del imperio babilónico de esta etapa, que se puede resumir en 7 cabezas y 10 cuernos, es mucho más complejo de lo que parece a simple vista, ya que el ángel, la ve sentada sobre muchas aguas que representan grandes muchedumbres y gentes. Además, añade algo muy sutil y significativo que define su carácter: “Con ella han fornicado los reyes de la tierra, y los que mueren en la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación”. Al apóstol se le muestra a esta mujer embriagada de la sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Jesús que cayeron en sus manos y fueron muertos o asesinados por ese sistema. El ángel me dijo: “¿Por qué te maravillas? Yo te diré el misterio de la mujer y de la bestia que la trae, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos: Las siete cabezas son siete montes donde se sienta la mujer. Y son siete reyes. Los cincoson caídos, el uno es, el otro, aún no es. No ha venido, y cuando viniere, es necesario que dure breve tiempo. Y la bestia que era y no es, es también el octavo y es de los siete, y va a la perdición (verso 12). Y los diez cuernos que has visto son diez reyes que aún no han recibido reino. Más tomarán potencia por una hora como reyes con la bestia (verso 13). Estos tienen un consejo. Y darán su potencia y autoridad a la bestia. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera y la harán desolada y desnuda. En este capítulo se repite Apocalipsis 10 sin muchos cambios: Vemos la bestia de siete cabezas y diez cuernos persiguiendo al pueblo de Dios. Este poder para perseguir y obligar es a través de un mandato ejecutivo del dirigente político a cargo del mismo. Sale del mundo institucional gubernamental, y lleva como fin doblegar las conciencias y someter a los que no quieren recibir las órdenes del Estado. Sabemos que las siete cabezas son las siete iglesias que reciben la fuerte amonestación del profeta, pero los cuernos, hasta que se muestren como poderes políticos, cívicos, militares o ya sea como entidades de salud, educación, u otras, se consideran poderes políticos, que se manifestarán apoyando posiciones religiosas (Apoc. 16:13-14). Salen de la iglesia y  manifiestan control político o fuerza civil o militar para obligar a imponer decretos inconstitucionales que violan la dignidad humana y los derechos individuales. No los podremos identificar hasta que por sí mismos se manifiesten, pero son divisiones religiosas dirigidas por hombres que manifiestan su conducta impía en ciertas doctrinas que no son bíblicas, pero que basadas en los textos mal interpretados, crean confusión y de eso se aprovechan para ejercer su liderazgo. Por eso salen de la boca del dragón y de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta. Esa ha sido la actuación de pastores, de ministros y sacerdotes, que basándose en esas ideas preconcebidas, arrastran tras sí discípulos. Son tres cuernos adicionales que representan esa iniciativa particular de esos dirigentes. No podemos olvidar que por la fuerza civil, se imponen dogmas de conciencia de esos dirigentes a la población que no conoce las profecías. Por eso, en términos de educación, alimentación, y salud, el pueblo de Dios, para ese tiempo debe haber salido de esa confusión, debe haber abandonado esas congregaciones que recibirán las plagas finales, y se debe de encontrar aislado en las montañas o lugares poco habitados, lejos del alcance de los edictos dictatoriales de los gobiernos. Según la definición de Apocalipsis 17:12, esos diez cuernos corresponden a diez reyes o dirigentes políticos que aún no han recibido reino, pero que tomarán poder por una hora con la bestia. El capítulo 17:16, declara que los diez traicionarán a la bestia y la harán desolada y desnuda. Esa gran ciudad, que tiene reino y dominio sobre los reyes de la tierra, es la gran Babilonia que se convierte en guarida de todo espíritu inmundo, habitación de demonios, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Si para ese tiempo, queda alguno de los hijos de Dios en ellas, no debe demorar en salir para que no reciba las plagas finales que les están designadas a esas instituciones.

Sabemos que para ese tiempo Babilonia está constituida por una poderosa unión de entidades sociales, públicas y privadas que se unen para formar una poderosa fuerza política-religiosa que tiene como elemento común de adoctrinamiento y presión, la educación, la salud, la alimentación humana en todos sus aspectos, y que al unir esos poderosas entidades sociales adquieren el control absoluto de la gente y de los gobiernos. La necesidad de alimentarse los une, y en su lucha por sobrevivir, no dudan en buscar protección bajo esa sombrilla peligrosa de la confusión babilónica. La unión de los médicos y de los hospitales con la educación del Estado, la alimentación de la gente mediante la manipulación genética de los alimentos, y las drogas farmacológicas, establecen un dominio absoluto de la voluntad humana que puede ser manejada a distancia mediante el miedo a sufrir enfermedades de no encontrar alimento, sufrir epidemias, llagas, plagas diferentes y enfermedades de todo tipo. Recordemos que a todos se impondrá una marca, y que nadie podrá comprar o vender si no tiene la señal de identificación de la bestia. La medicina moderna le sirve de medio y se reserva el derecho de tratar a cada cual de acuerdo al protocolo establecido de antemano y no deja oportunidad a la disidencia.

Es en el medio de ese caos general, que se produce la caída del sistema babilónico. Todos se echan la culpa unos a los otros y el consorcio se traiciona a sí mismo sin control alguno. Todos luchan por la supremacía, por el dominio político y por volver a dominar a ese monstruo de siete cabezas y diez cuernos. Esta caída afecta los más importantes aspectos de la sociedad y de los gobiernos que ven fracasar sus planes de controlar absolutamente a la humanidad. Por la lucha para decidir y la falta de recursos humanos y económicos, el consorcio se viene abajo y cae estrepitosamente. La escasez de drogas, la falta de médicos que se dan cuenta del engaño y se escapan del consorcio cuando se percatan de la verdad que el sistema guardó celosamente.  Todo abona a un fracaso universal, causado inicialmente por las mentiras que propagaron para crear la pandemia. Ya con la experiencia de la pandemia del Covid 19, muchos médicos y otros profesionales de la salud, están desertando de ese sistema y han salido huyendo de sus ciudades para ir a trabajar a otros lugares con mejores condiciones de trabajo y sin las presiones del Estado. El atropello contra los empleados del sistema de salud, personal de cuido del paciente, enfermeros, médicos, y tecnicos de sala, crea un ambiente negativo de trabajo que deja dolorosos cargos de conciencia en los profesionales de la salud, por la forma en qué se acostumbraba a tratar a los enfermos y que cambió a partir de la pandemia. Todos esos cambios en el trato, en la forma de manejar los enfermos antes y después de la pandemia, crean una gran desconfianza en el personal que se visualiza en el mismo lugar del enfermo. Si fueran ellos que cayeran en cama, se horrorizarían de los resultados y del trato institucional que sufrirían. Todo estos cambios que han surgido a raíz de la emergencia reciente, crea un ambiente de inseguridad y desasosiego en el empleado de la salud que prefiere abandonar el hospital y trabajar en cualquier otra cosa en que no tenga que revivir esas escenas tétricas que les ha tocado vivir en los hospitales. 

Todos esos cambios que vinieron con la pandemia y que han marcado una diferencia en el manejo de los enfermos en los hospitales, en la seguridad física del mismo, en la forma de manejar la enfermedad y en la dignidad humana violada. Según la profecía de Apocalipsis 18:11, esos “mercaderes de la tierra” lloran y se lamentan sobre aquella gran ciudad, porque nadie compra ya sus mercaderías o sus mentiras. Por esa razón, el personal de conciencia que fue entrenado para cuidar efectivamente a los enfermos, se siente traicionado en su conciencia con el trato que ahora se le da a esas víctimas, y se resienten. Por esa razón, cada día hay menos empleados de la salud dispuestos a trabajar en condiciones desventajosas, con sueldos buenos o malos, con horarios comprometidos y turnos seguidos. La falta de personal que cuida de los enfermos seguirá siendo un serio problema que enfrentarán los hospitales, y que causará una estrepitosa caída de esa Babilonia moderna. Aunque le tripliquen los sueldos, no querrán trabajar cuidando enfermos bajo las premisas comprometedoras de esa lucha sin razón. Por eso, en Apocalipsis 17:16, se vuelven contra la bestia y la traicionan. Esta traición es el resultado de las actuaciones mentirosas e hipócritas de la bestia que no guardan consistencia con sus propias actuaciones, y sus fieles empleados se sienten traicionados por ella.

Desde el capítulo 13 de Apocalipsis, podemos apreciar el poder de esta bestia grande y terrible que tiene siete cabezas y diez cuernos. No hay lugar a dudas que aquí se presenta un poder político religioso con diferentes características de su identidad que la hacen única y sobresaliente como un poder con garras que aplica todo el poder que los hombres le ofrecen en su presencia y que ella toma con autoridad y acuerdo para perseguir, engañar, desviar y finalmente destruir al pueblo de Dios (los opositores) de este último tiempo.

Es importante relacionar el poder representado por los siete cabezas y diez cuernos. Su repetición en el Apocalipsis desde el capítulo 13 hasta el 20, nos ayuda a comprender la verdadera importancia de esta poderosa entidad que comienza a gestarse y a manifestarse desde el siglo 18 y que toma como rehenes a las más importantes agencias sociales de cada década para llevar a cabo su obra siniestra. Es así como las siete cabezas se ponen en común acuerdo para crear hospitales, escuelas, universidades, laboratorios de experimentación agrícola, laboratorios de alimentos manipulados genéticamente, y otros, donde se convierten las propiedades medicinales de las plantas en drogas tóxicas, industrias farmacéuticas que transforman toda la creación de Dios en un caos químico que a su vez transforma la alimentación de la humanidad en una plaga mortal de cáncer que destruye una tercera  parte de los hombres moradores de la tierra (Apoc. 9:18-21). Desde 1863 y en adelante, se comenzó a adoctrinar a la gente desde las siete denominaciones que forman la bestia de siete cabezas y diez cuernos, para que la gente aceptara, como si viniera de Dios, la unión fornicaria de la medicina de las drogas y la iglesia denominada cristiana. En Apocalipsis 18:23, se identifica a los magnates de la tierra que en cada época histórica han contribuido a la amalgama de confusión que permea hoy y que hará que los diez cuernos se unan para perseguir a los santos de Dios. Para 1900 ya se estaban anticipando las escuelas de medicina, y se estaban acreditando muchas de ellas. 

Los Grandes Magnates de la Tierra

Uno de los magnates de la industria de alimentos, John Harvey Kellogg, elaboró el plan de estandarizar la educación médica y sacar de las escuelas existentes todo vestigio de las medicinas naturales y de los equipos de hidroterapia. En su lugar, se instalaron equipos de rayos X y otras formas de tratar a los enfermos con drogas tóxicas en vez de con plantas medicinales. Luego, el magnate del petróleo. John B. Rockefeller (1839 a 1937), fue el primer multimillonario de los Estados Unidos y un gran monopolista de origen, que llegó a controlar el 90% de la industria del petróleo en los Estados Unidos a través de su compañía petrolera Standard Oil, que luego la dividió para convertirlas en Chevron, Exxon, Mobil, etcétera (véase la historia industrial del petróleo).  Este magnate, introduce la industria de las drogas químicas como si fueran medicinas y monopoliza  la farmaceútica moderna bajo su administración.           

Otro magnate de la industria farmacéutica que pudo desarrollar la cibernética moderna para ponerla al alcance de los grandes intereses de ésta época, Bill Gates, fundó junto a Paul Allen, la compañía Microsoft. Este encabezó la lista de los cuatrocientos estadounidenses más ricos del mundo, según publicó recientemente la revista Forbes. Su relación con las grandes empresas farmacéuticas es parte de su gran enriquecimiento económico y su control monetario de más de 54,000 millones de dólares. Según su propia experiencia, ha renunciado a su participación en Microsoft para dedicarse a una filantropía extraña, desde donde trata de controlar la industria de los alimentos en todo el mundo para unos fines específicos que sólo ellos conocen. Estamos reproduciendo estas historias, según los historiadores de los medios los han descrito, pero quién mejor los identifica es el ángel de Apocalipsis, que los describe como los grandes mercaderes de la tierra que se han enriquecido con sus hechicerías o pharmakeias. Apocalipsis 18:23-24, añade el texto que en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los que han sido muertos o asesinados en la tierra.

Estos insignes mercaderes, han causado, y seguirán causando, tantas muertes, sufrimientos y dolores al pueblo de Dios, que su castigo será tan fuerte, como el daño que le hacen a inocentes. Almas que aún no habían hecho la decisión de su fe por la interferencia química de las drogas que enagenan el cerebro, pero que habían sido señaladas para salvarse. Las drogas que han tomado, no les permiten hacer decisiones tan importantes como lo son aquellas relativas a su salvación. Las hechicerías opharmakeias (drogas) les nublan el entendimiento de las cosas espirituales y reciben la retribución de su mala decisión. Todo el consorcio que compone la confusión babilónica, cae estrepitosamente bajo el conjunto de sus propias mentiras (Apoc.21:8), sus hechicerías, o drogas tóxicas; sus fornicaciones e idolatrías. Su destino y parte será en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Todas esas artimañas de la bestia que era y no es, es también el octavo y es de los siete y va a perdición, según Apocalipsis 17:11. Concurren en un consorcio que al formarse, maravillará al mundo viendo a la bestia que era y no es aunque es (verso 17:8). Este interesante acertijo que identifica el carácter inseguro de esta unión de poderes, está sentenciada a durar una hora profética (Apoc. 17:10). Una hora profética es relativamente un tiempo breve pero no definido por reloj o calendario, en el que tratan de ponerse de acuerdo las cabezas y los cuernos. Puede ser muy corto para unos y muy largo para los que sufren persecución. Pero apenas logran llegar a un acuerdo, se produce la división en la manera de actuar y competir, y no logran un acuerdo sólido y duradero. En una hora profética quedan nuevamente en separación y discordia. Ellos pelearán entre sí y se separán de nuevo, luego pelearán contra el Cordero y el Cordero los vencerá (17:14).

Esa hora profética provee un tiempo suficiente para que las cabezas y los cuernos se pongan de acuerdo y se proclamen en contra del Cordero. Es lo único que los va a unir en un fin común. Por la forma en qué se redacta el capítulo 17, se puede ver que la unión de las cabezas que dirigen y los cuernos que las representan son difíciles de ponerse en acuerdo mutuo, y así como los dedos de la estatua de Daniel 7, de hierro y barro cocido, no se unen fácilmente. Esta frágil amalgama de ideas y propósitos de esta gran bestia, no logra solidificar la unión de esos reinos, ni tan siquiera ponerlos de acuerdo por “una hora”. Cada cabeza se cree hábil para dirigir. Cada reino trata de dominar el acuerdo común que no se materializa por la disidencia de todos. Esa hora profética, el momento más difícil para el pueblo de Dios que ve esta bestia terrible conspirar para destruirlos, es el momento en que el Cordero interviene en medio de la lucha y los vence (Apoc. 17:1).

No debemos olvidar ni por un instante que las siete cabezas y diez cuernos constituyen una fuerza o poder social muy fuerte al que se unen en sucesión las diferentes agencias de los gobiernos, salud, educación, familia, servicios sociales, policías, bomberos, militares, y otras agencias concernidas que manipulan y controlan la opinión pública y a los cuales se les añaden los periodistas de los diferentes medios. Para los medios que intervienen, todo ese ejército de entidades públicas y privadas se unen contra el  ”enemigo” o pueblo de Dios que aún quede militante y visible sobre la tierra y que se oponga a los decretos. 

Desde esa perspectiva, todos los que esperaron a última hora para salir de Babilonia, que rechazaron tarde la confusión, y desean formar el remanente, tendrán que sufrir las amenazas, la presión pública y social, las dictaduras de los gobiernos en cuanto a educación y salud, las leyes y decretos de los gobernantes dictatoriales, de los sistemas de salud, y la presión de los jueces que representan la corrupta justicia de Babilonia. Tarde se darán cuenta que será tiempo de angustia cual nunca fue en toda la historia de la tierra. Muchos serán encarcelados y otros morirán en los hospitales. Por esa razón, el llamado del Espíritu es a salir de inmediato, ¡YA!, de esas iglesias en confusión, para formar el remanente  que estará refujiado y protegido por Dios en las montañas y lugares remotos esperando la venida gloriosa del Señor en su rescate.

El Final del Fin

Del capítulo 21 del Apocalipsis en adelante, podemos apreciar el cambio que se produce en el ambiente general de la tierra. Se presenta a la santa ciudad y la venida gloriosa de Jesús a su pueblo, que le espera triunfante. De ahí en adelante, los redimidos secan sus lágrimas y observan, cómo la gloria de Dios se acerca a la tierra. El séquito nupcial, la hueste de ángeles que acompañan al Salvador y la gran nube de testigos que representan los invitados a la fiesta de bodas. Allí nos encontraremos  todos los que hemos aceptado y hayamos creído este mensaje.

El Pecado Imperdonable

Por Dr. Norman González Chacón

Tres dispensaciones, tres rituales o ritos ceremoniales, tres elementos de conversión, tres etapas históricas del tiempo y la participación del Espíritu Santo en la obra de conversión y transformación son las diferentes etapas por las que tiene que pasar el pueblo de Israel para llegar a la tierra prometida. 

La historia de la iglesia cristiana del mundo está dividida en tres grandes dispensaciones. Son periodos de tiempo histórico-bíblico que se caracterizan por la forma en que Dios se relaciona con su pueblo, y los diferentes pactos y cambios que éste realiza con los hombres a través de esas etapas. La primera de las tres dispensaciones es la del Padre, la segunda dispensación es la del Hijo, y la tercera es la del Espíritu Santo. Dios le ordenó a Moisés construir un santuario en el desierto para que el pueblo entendiera los rituales establecidos y poder manifestarse a ellos. A través de sus rituales y símbolos les manifestó su plan a fin de que entendieran las leyes que Dios le dictó a su profeta de confianza, para que pudiera gobernar a su pueblo. En el santuario, estaban muy bien definidos y separados entre sí los tres recintos que prefiguraban estas tres dispensaciones en las que se divide la historia.

La primera dispensación está representada en el primer compartimiento del santuario desde la puerta del patio, que es el atrio del santuario que contiene dos muebles importantes, que a su vez representan dos elementos de purificación: el altar de los sacrificios y la fuente de agua donde se lava el cordero del holocausto o del sacrificio. Esta primera dispensación se caracteriza por ser la más larga de tiempo histórico, ya que abarca desde la creación hasta la llegada del pueblo de Israel a la tierra prometida. Termina con los llamados de los profetas al arrepentimiento y con el anuncio de la venida de la segunda dispensación y del Mesías. 

El altar de los sacrificios representa esa dispensación en términos del perdón de los pecados, y la muerte del cordero prefigura la muerte del Cordero de Dios, Jesucristo. La fuente de agua donde se lavaban las partes del sacrificio representa la primera purificación de la tierra en esa etapa con el agua del diluvio, que representa a su vez, el ritual que abre la segunda dispensación que es el bautismo de Juan, que precede al ministerio de Cristo, siendo Él mismo bautizado por Juan en el río Jordán. Luego del atrio exterior, que no estaba cobijado, se entra al lugar Santo donde están los muebles simbólicos que representan la luz del candelero que ilumina el mensaje y al Espíritu Santo, y la mesa del pan que Dios le propone al ser humano que no le faltará nunca. Estos a su vez, representan la luz que emana del Espíritu y que ilumina la mente y la conciencia de cada pecador arrepentido. La mesa de los panes, además, representa el pacto que Dios hace con su pueblo de enviar el maná celestial para que no falte de la mano de Dios en la tierra, el pan diario, que es Cristo.  El tercer mueble de ese recinto es el altar de oro que anticipa el compromiso de oro de Dios en enviar un mediador que es Cristo para preparar el camino hacia una nueva tierra prometida. Este camino es Cristo que dijo: “Yo soy el Camino, la verdad, y la vida,” ese altar a su vez, representa la antesala de la nueva dispensación que está por venir y donde se desarrolla el último llamado al hombre para prepararse. 

El tercer recinto es símbolo de la tercera dispensación donde la iglesia, la mujer y la presencia del Espíritu Santo se hacen evidentes, y toman el control de la iglesia de Cristo en el último tramo de la historia del mundo actual. El agua, la sangre y el fuego son los tres elementos de purificación de ese santuario y son los tres elementos que Dios usó y usará para purificar la tierra: primero con agua del diluvio universal, en la primera dispensación, luego con la sangre de Cristo en la segunda dispensación, y más tarde con el fuego final del Espíritu Santo que encenderá la tierra para su última purificación antes de ser hecha nueva.

Es importante tener en cuenta que en la tercera dispensación se llevará a cabo el ritual del santuario del cielo, si Dios acepta todo lo que aquí se realice. Lo demostrará con el fuego de la presencia divina que llenará la tierra al igual que llenaba el lugar santísimo del santuario del desierto con la presencia divina o “Santa Shekina” una vez al año, cuando el sacerdote hacía expiación, sin que se quemara ninguno de sus muebles. 

Además de los tres elementos de purificación: agua, sangre y fuego, cada dispensación tiene un ritual a través del cual el creyente acepta el plan divino, y lo demuestra con su participación públicamente. En la primera dispensación el ritual era la circuncisión, en la segunda fue el bautismo en agua, y en la tercera, es el bautismo del Espíritu Santo en fuego (Mateo 3:11-17). En cada dispensación, hay también un elemento de transición muy importante: En la primera dispensación es la Pascua que se celebró la víspera de la salida del pueblo de Israel de Egipto. En este ritual se comía el cordero con hierbas amargas, de pie y con el bordón en la mano, queriendo decir que el pueblo que lo celebraba estaba listo para salir con todo el equipaje para el viaje dispuesto. En la segunda etapa de la segunda dispensación no se come el cordero, ni requiere de las hierbas amargas, ni comer de pie como en la primera. Esta vez es Jesús mismo que introduce y dirige la segunda etapa de este ritual lavando con agua los pies de los discípulos, y luego comiendo el pan con el vino de la cena, sentado cómodamente en una mesa con los discípulos a su lado. Este ritual cambia, al igual que los otros en cada dispensación. El Maestro, introduce en los participantes al comer, el cuerpo y al beber, la sangre transfigurados en el pan y el vino de la cena Pascual. 

Tan pronto entra una dispensación, el ritual de esa etapa debe cambiar. Si los cristianos están atentos a los acontecimientos, ayunan y oran en busca de luz; el Espíritu les iluminará y se percatarán del cambio. Pero si el evento los encuentra durmiendo, no podrán ver la transformación que corresponde. Juan el Bautista señaló claramente que después de él vendría alguien que los bautizaría con sangre y con el fuego del Espíritu Santo. Los apóstoles tuvieron una lucha fuerte para hacerles entender a los judíos de su tiempo que los ritos de la primera etapa o el ritual de la primera, que era la circuncisión, ya no era asunto de importancia porque había un nuevo ritual que la sustituía en ese momento histórico, que era el bautismo de Juan. Esta situación le ocasionó muchos problemas al apóstol Pablo y a otros discípulos cuando llevaron el mensaje a los gentiles y estos aceptaban a Cristo. Los judíos pretendían que fueran circuncidados, y aún siguen con esa idea del pasado. Cada vez que cambia una dispensación, cambia el ritual del santuario de esa etapa. 

Estamos en las mismas condiciones del tiempo de Cristo y de las luchas del apóstol Pablo. Todavía los cristianos no reconocen que desde que Cristo ascendió a un nuevo ministerio en el santuario del cielo, entramos en la dispensación del Espíritu Santo y por ley del santuario, cambia el ritual y tenemos que ser bautizados en el fuego del Espíritu Santo. Por lo tanto, el bautismo de Juan quedó atrás hace mucho tiempo y la iglesia cristiana, al igual que le ocurrió a los judíos con la circuncisión, siguen atrasados en el tiempo y bautizando los nuevos conversos en agua como los judíos que aún están circuncidando a los varones en plena dispensación del Espíritu Santo. 

No voy a detenerme mucho hablando de los judíos y cristianos que siguen circuncidándose el prepucio, ni de los cristianos bañando a los nuevos conversos con agua, cuando hace más de quinientos años, entramos en la dispensación del Espíritu Santo y eso significa que los ritos y las doctrinas cambiaron por ley del santuario. Por eso Jesús, cuando celebró la nueva Pascua realizó el cambio de la celebración de ese evento de acuerdo con las circunstancias de esa etapa. Esa transformación era el marco de lo que sería una nueva visión evangélica que abría el paso del sumo sacerdote a la expiación final en el santuario del cielo, muy pronto.

La dispensación del Espíritu Santo trae una nueva visión del Evangelio de Cristo al mundo: La creencia cristiana en general ha perdido el camino del santuario y desconoce en qué etapa está la ministración de Cristo en el santuario celestial. El Espíritu Santo que es la madre divina, ha tenido que guiar a los fieles de la tierra en todo lo que puede, y el ser humano le permite, para tratar de enderezar el camino de la iglesia en la tierra de acuerdo con la administración de Cristo en el cielo. Esto ha retrasado la venida del Señor (la demora del esposo a las bodas), porque la iglesia ha querido trazar sus propias doctrinas y seguir su propio camino sin analizar, a la luz del Espíritu, el mensaje que la Biblia ha trazado por casi seis mil años para completar la obra del Señor de acuerdo con los acontecimientos que ocurren en la tierra y en el cielo. No hay sincronización de una cosa con la otra, por eso la iglesia anda por un lado distinto al de la razón de los ritos y ceremonias que se deben estar practicando hoy en la Iglesia cristiana en general, y están atrasados, podemos decir, obsoletos para fines del tiempo que se vive y de las circunstancias que la hermandad experimenta en espiritualidad, salud, fe, esperanza y caridad. El mensaje de las iglesias no ha adelantado nada en los últimos dos mil años. 

El único avance que el Espíritu Santo ha podido inducir en estos tiempos es relativo a la liberación y emancipación de la mujer en esta etapa. Algunas iglesias han progresado en esto y entienden el valor de la mujer como persona y promueven la igualdad de la mujer en la sociedad actual. Eso es fruto del trabajo del Espíritu Santo en inducir esta idea en la mente humana en esta etapa de la historia del mundo, y lo ha podido hacer porque el ambiente que se creó en contra de la mujer y su participación en la sociedad actual le ha permitido al Espíritu Santo introducir esta idea en todas las mujeres que han sentido el discrimen por género. 

No obstante, Jesús le advirtió a la iglesia apostólica, sobre el único pecado que no será perdonado ni a la Iglesia ni a los hombres que la dirigen (Mateo 12:30-32): la blasfemia contra el Espíritu Santo no será perdonada ni en este siglo ni en el venidero. Los hombres que dirigen la iglesia cristiana han ignorado el papel de la mujer en la familia divina, en la familia cristiana, en la iglesia, y en el mundo, donde el Espíritu Santo cuida, dirige, y ministra, mientras Cristo hace su transición en el santuario celestial y cumple con el ritual del santuario en el cielo para venir triunfante a rescatar al remanente. Noten como en el capítulo 12 de Mateo, Jesús se expresa sobre este asunto tan importante y delicado que la iglesia no toca ni con pinzas ni con guantes: se trata de la presencia femenina en la familia del cielo, de la cual, la familia de la tierra está hecha a imagen y semejanza (Génesis 12:6-27).

La familia de la tierra: hombre, mujer e hijo son una copia fiel y exacta de la familia del cielo. La Iglesia cristiana en vez de resaltar este tema, que es tan importante para que la gente entienda el valor de la familia en el plan de Dios, en la iglesia misma y en el mundo, lo ha ocultado y le ha asignado un papel y un adjetivo masculino a la Espíritu Santa y es por eso que ha cometido por años, un pecado que no será perdonado a los hombres que dirigen la iglesia, “ni en este siglo ni en el venidero”. Al contrario, esta testarudez les cuesta a los varones de la Iglesia que su rol de esposo, pastor o sacerdote sea cuestionado en el seno mismo de la iglesia, y que el Espíritu Santo que induce esta verdad en el corazón de las mujeres de este siglo, pueda tener éxito para que se emancipen y reclamen su lugar en la organización y dirección de la iglesia en este tiempo. La imagen patriarcal de la primera dispensación del Padre, y de la segunda dispensación del Hijo, debió de haber cambiado tan pronto el Espíritu Santo tomó la dirección de la iglesia apostólica, a raíz de la ascensión de Cristo al cielo (Juan 14:15-18, 15:26 y 18:26). Sin embargo los varones a cargo de la iglesia impusieron su autoridad y no permitieron que las mujeres tomarán parte activa en la dirección de la iglesia naciente. Aún en muchas congregaciones cristianas, las mujeres están sometidas y no se les permite dirigir el ministerio, cuando fue una dama tan importante, la que dejó la diestra del Padre celestial para venir a cuidar y a guiar a la iglesia en la última etapa profética de la historia del mundo.  

La esposa del Padre, la Madre del Hijo y la que imparte la inspiración a los escogidos para ministrar, escribir y actuar en justicia, no ha sido reconocida en la etapa más crítica de la historia del mundo. El Padre la designó por sus méritos y no reconocerla de esa manera, es lo que causa el único pecado que es imperdonable a los hombres (Mateo 12:31-32; Marcos 3:28-29 y Lucas 12:10).

Noten que los textos de Mateo, Marcos, y Lucas, se refieren a los hombres que cometan el error de ignorar el papel del Espíritu Santo y su género en la familia celestial y en la iglesia, como parte de la familia de Dios (Juan 14, y Juan 16).  La Espíritu Santa, que es como la debemos llamar para no confundirnos y darle su posición en la difícil labor de cuidarnos de los dardos de fuego del maligno enemigo, en lo que Jesús termina su preparación en el santuario celeste y viene a reunir su iglesia. Ella fue sacada de la presencia y compañía del Padre celestial para venir a cuidar a sus hijos en la tierra. Como toda madre abnegada se sacrifica por sus hijos, así el Espíritu Santo dejó la presencia del Padre, asumió la custodia de sus hijos en esta tierra, y ha cuidado con abnegación y entrega de todos ellos. Por esa razón, se le denomina como “parakletos”, que, aunque se mal traduce como “consolador”quiere decir sacada del lado del Padre al igual que Eva fue sacada del costado de Adán, la Espíritu Santa fue sacada del lado del Padre celestial para venir a esta tierra y cuidar de la iglesia y para iluminar la mente humana para aprender las cosas espirituales.

Sin embargo, la iglesia cristiana no ha respondido a ese sacrificio tan grande que ha separado a la familia del cielo y ha obligado a la Madre eterna a permanecer en custodia de una iglesia que no respeta la entrega ni el sacrificio de una madre por sus hijos (Jeremías 25:34).

Por esa razón, en el llamado a las bodas del Cordero en Apocalipsis, las mujeres divinas, se unen para el llamado final: “El Espíritu y la Esposa dicen ven y el que oye diga ven” (Apocalipsis 22:17).

Debido a que la tercera dispensación es la etapa asignada al Espíritu Santo o a la mujer, es la etapa histórica en la que las mujeres reclaman participación en todas las esferas de la sociedad y por consiguiente, de la iglesia. No podemos oponernos a que ellas tomen iniciativas que en las otras dispensaciones correspondían al hombre y que ahora, en esta época en particular, las mujeres reclaman para sí con todo el derecho que les asiste. Por naturaleza, el Espíritu clama por los derechos de las mujeres, y éstas sienten en su interior, el valor y el interés en ocupar su lugar en todo, y si no respetamos ese derecho natural, cometemos un pecado imperdonable. 

Nuestro llamado a la iglesia cristiana es para que se ponga al día en la teología práctica para este tiempo. Jesús le dijo a los discípulos en la mesa de la Santa cena: “Y os digo, que desde ahora, no beberé más de este fruto de la vid hasta aquel día cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre” (Mateo 26:29). La promesa es que retornaremos a la mesa con Jesús y tomaremos del pan y del vino nuevos en la tierra nueva. Mientras tanto, recibamos el verdadero bautismo de esta dispensación que es impartido por el Santo Espíritu de la Madre Divina que nos ha criado, nos ha cuidado, y nos ha alimentado con su mano poderosa para que entendamos y crezcamos con su amor y protección divina hasta que Cristo asuma el poder de nuevo.

Recibir ese bautismo requiere de una conversión genuina, de una aceptación total del Evangelio para este tiempo, y quien lo reciba, recibirá adjunto, el poder para echar fuera demonios, quitar serpientes de en medio de las congregaciones, sobrevivir a los venenos en los alimentos, hablar nuevas lenguas y sanar a los enfermos mediante el método escogido para este tiempo. Esas son las cinco señales que seguirán a los que reciban el bautismo del Espíritu Santo (Marcos 16:15-18). Los que crean en esta encomienda, y la acepten recibiendo el bautismo del Espíritu, serán salvos y al que no lo reciba será condenado. 

Esa es la gran realidad para este tiempo y no hay otra alternativa, pues la iglesia cristiana en general sigue viviendo en el pasado y no se ha percatado que estamos en el fin del tiempo y que el verdadero cristiano se tiene que identificar por los frutos del Espíritu Santo (Véase en DrNorman.blog el artículo: “La Gran Comisión” que explica cada una de estas cinco señales que Jesús le dio a sus discípulos para identificar a los verdaderos apóstoles en el tiempo final). Según se detalla en el artículo señalado, “Echar fuera demonios” significa evangelizar y ayudar a la conversión de gente que ha sido confundida por el demonio, y al aceptar a Cristo en su corazón, echan fuera los demonios que allí moraban. Este mismo escrito o blog, que usted lee ahora es el cumplimiento de ese mandato divino: “Hablarán en nuevas lenguas”. Estamos hablando en un lenguaje nuevo que nunca se había hablado en la iglesia cristiana, y esto cumple con el cometido de la gran comisión evangélica. “Tomarán en sus manos serpientes”: tendrán que enfrentarse a demonios y tentaciones, y a severa oposición y resistencia. 

Realizar milagros y curaciones, de acuerdo a la comisión divina, es algo que las iglesias no han entendido. Las ha vuelto impotentes para sanar sus propios enfermos, y por ende ha depender de médicos y hospitales, quienes convierten al enfermo en adictos a drogas, y nunca se curan. 

El acto curativo de Jesús constó de siete pasos (Juan 9:3-8):

  1. Jesús les hace saber que la enfermedad o ceguera no es por la genética pecaminosa de los padres.
  2. Jesús conocía desde hacía tiempo el ciego de nacimiento que se sentaba a pedir en la escalera del templo. Estaba terminando su ministerio y era conveniente que las obras de Dios se manifestaran en el momento preciso.
  3. Jesús con ese acto iluminó el mundo y proyectó la nueva forma de curar a los enfermos en la nueva etapa profética.
  4. Escupió en tierra: Quiere decir, se expresó con propiedad y como la luz del mundo, proyectó la nueva manera de curar a los enfermos en esta nueva etapa (Éxodo 15:26).   
  5. Mezcla lo que sale de la boca de Dios con los 7 remedios naturales de la tierra: agua pura, hierbas medicinales, plantas que sirvan de alimento sano, luz solar, aire puro, paz mental y la fe del enfermo.
  6. Le dio instrucciones precisas del tratamiento: “Ve y lávate en Siloé”. 
  7. “Y fue entonces, y lavóse, y volvió viendo”.  

Hay unos requisitos ineludibles para que se puedan dar los milagros modernos de curación y tienen la virtud intrínseca de abrir los ojos de los ciegos a las verdades del Evangelio por los cambios que estos pueden ver en sus vidas y la conciencia espiritual que se produce.

Son tres elementos combinados: La palabra de Dios, los siete remedios de la naturaleza obrando, mas la fe del enfermo, los que producirán los milagros modernos mejores y mayores que los que Jesús y sus discípulos hicieron en la tierra en su tiempo (Juan 14:12 y Lucas 14:18). 

No existe mayor milagro que ver a un individuo que está enfermo o muerto en sus delitos y pecados que traerlo a la vida por medio de la conversión y de la transformación que se produce cuando ese ciego abre los ojos y ve la gloria de Dios en su vida. El milagro que se realiza con la aplicación de los 7 remedios de la naturaleza y la palabra del Maestro es cada día mayor porque estamos devolviéndole la vida a uno que estaba muerto y su vida dependía de drogas químicas, de un marcapasos, de un respirador, de un trasplante, de una transfusión, o de una cirugía mutilante. Vemos con frecuencia y celebramos la vida de enfermos que hace 20 ó 30 años recibieron la aplicación de esos 7 remedios porque estaban sufriendo de cáncer terminal, le habrían dado algunos meses de vida, y hoy veinte o treinta años después están vivos alabando a Dios con sus vidas que son testimonio de los grandes milagros que se pueden hacer en esta etapa, cuando aplicamos la palabra con virtud y conocimiento. 

Las iglesias no tienen la preparación especial requerida para ministrar un mundo que perece en el pecado, en la ceguera espiritual, en las manos de los médicos y hospitales, donde los endrogan, los enajenan y los entuban hasta morir, creyendo que van a curarse. Esta es la única verdad que podemos aceptar y creer con certeza de que se cumplirá a su tiempo, mediante una fe genuina y que con la aplicación de los elementos señalados harán la diferencia y realizarán el gran milagro de una vida transformada, de un enfermo terminal curado, y de un pecador arrepentido convertido a Cristo. Mayor milagro que ese, no lo hay, lo vemos constantemente en nuestro trabajo misionero.

¡Podemos Salvarnos!

¡Quizás Estemos a Tiempo!

 Por: Dr. Norman González Chacón

Este tema está basado en los siguientes pasajes bíblicos: Isaías 6:10, Éxodo 15:26, Mateo 13:13, Mateo 11:25, Juan 12:40, Marcos 4:12, Lucas 8, y Hechos 28:26-29. Durante mis 81 años de vida he visitado muchas iglesias y he escuchado sermones de todo tipo, de cuanto tema puedan ustedes imaginar.  He estudiado teología en dos seminarios teológicos diferentes, y he estudiado la Biblia durante toda mi vida y nunca, nunca he escuchado a alguien predicar sobre el tema que estaré considerando con ustedes, un tema que se repite en todo el texto bíblico, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.  

Jesús fue claro y muy específico al hablar del tema que les compartiré a continuación.  Fue considerado por los cuatro evangelistas y el apostol Juan lo expresó en su mensaje a las 7 iglesias. Cuando un tema como éste, se repite en conceptos y en palabras, como ocurre a través de todo el texto bíblico, y nadie se atreve a considerarlo, hay que analizar las razones que existen para ello. 

Como les he expresado en temas anteriores, la iglesia cristiana de hoy ha sido negligente en enseñar ciertas verdades que resultan claves para establecer doctrinas que no les  son simpáticas a sus pastores y ministros. Esta puede ser la razón por la cual no se habla de este tema mientras se enfatiza repetidamente sobre otros asuntos y temas que no son tan importantes como para establecer un criterio vital que tiene que ver con la salud y la salvación. Es bueno señalar que estos dos términos surgen de una misma palabra o raíz gramatical, en los idiomas originales: arameo, hebreo y griego. Las palabras o conceptos Salud y salvación, van de la mano por todo el texto bíblico del Antiguo y Nuevo Testamento. Por lo tanto, hay que asociar directamente el término con su significado y leer cuidadosamente cada texto que alude a estos términos, debido a que los traductores, no tenían la más mínima idea de cuándo las escrituras se refieren a la salud física o a la salvación espiritual se refiere a ambas cosas, o en cuanto a traducir salud,  salvación o lo contrario. Donde se traduce salvación por salud, no es tan grave como cuando traducen salvación cuando se refiere a salud. Podemos entender que los traductores hayan usado el término salvación, ya que el mensaje de salud, como lo expresa la biblia ha sido menospreciado y dejado a un lado por la iglesia cristiana e ignorado también por los judíos. 

¿Cuál es ese mensaje de salvación o de salud, que ha sido ignorado por muchos? Desde el Génesis hasta el Apocalipsis existen importantes referencias que aluden al tema de la salud y que todos han ignorado a sabiendas.  Habiendo Dios terminado su obra creadora, y conociendo como nadie en el mundo conoce, cada célula y cada función del organismo humano, el Creador asignó tanto para salud y salvación, la alimentación específica a cada especie creada. Tanto los animales, así como los seres humanos creados a su imagen y semejanza, recibieron la recomendación en cuanto a su alimentación. 

De la misma manera como todo ingeniero que diseña una maquinaria, le incluye un libro de instrucciones donde especifica el tipo de combustible, de lubricantes y de otras direcciones que garantizan el buen funcionamiento de la máquina y por consiguiente, una más larga duración de sus funciones, así se aseguró el Creador de especificar el tipo de alimento más adecuado para cada especie creada. En Génesis 1:29, podemos leer el tipo de alimentación que le asigna el Creador a los seres humanos como requisito para los seres humanos para vivir eternamente saludables y de no sufrir ninguna enfermedad o condición que le redujera el término de vida. En el verso 30, también le asigna específicamente el alimento a todos los animales y a las bestias del campo.

Cuando los primeros habitantes de la tierra desobedecieron las recomendaciones divinas y pecaron, comenzaron a perder años de vida y productividad, lo que les redujo el término de vida a un promedio de mil años. Dependiendo de su lealtad al mandato divino, unos duraron más y otros menos, hasta que los hijos y las hijas de Caín comenzaron a matar animales para comer. De inmediato, ese cambio les redujo el término de vida a unos ciento veinte años. Dios mismo les puso en conocimiento y viendo que los designios de sus pensamientos era constantemente hacia el mal, les aconsejó que por lo menos, si comían animales no comieran su sangre (Génesis 6:3 y 9:4). Antes del diluvio, la tierra producía abundancia de frutos y vegetales para consumo humano y era fácil encontrar alimento por todas partes. Posterior al diluvio, la tierra quedó dura y estéril pues el terreno fértil o (top soil) fue a parar al fondo del mar. Por lo tanto, para comer había que sembrar y trabajar la tierra o matar animales. A los seres que habitaban la tierra en esa época, no les importó que su promedio de vida bajara de de mil a ciento veinte años, ya que muchos no desangraban correctamente a los animales para su consumo. Muy pronto en la historia se olvidaron de las recomendaciones divinas y por instintos adquiridos de los animales que consumieron, comenzaron a  comer la sangre con la carne como ocurre hoy día. Por esa razón, el promedio de vida ha seguido bajando de 120 a 70 años, con muchas enfermedades y limitaciones durante ese corto periodo de tiempo que todos ven como cosa normal, cuando de acuerdo al plan divino, no lo es.

Por esa razón, se ha ido complicando el cuadro de salud de toda la humanidad, como también de los animales que se atacan y se comen unos a otros, incluyendo al hombre: todos se enferman porque hay una ley violada, olvidada y despreciada que señala que: “todo lo que el hombre sembrare en la tierra, eso cosechará”. Esa es la ley de causa y efecto, y de efecto-causa. Es una ley natural que rige el universo, igual que las leyes que mantienen la órbita de los planetas, y hace que el sol mantenga su curso día a día. Cuando sembramos muerte, cosechamos muerte. Matar animales para comerlos, genera consecuencias que aceleran la muerte. La gente muere cada día como consecuencia de lo que comen. Esa misma consecuencia limita los años de vida útil. Es el precio que se paga por violar el sexto mandamiento de la ley de Dios que dice clara y explícitamente: “No matarás”, un mandamiento categórico que incluye, según Jesús lo explicó a sus discípulos, enojarse locamente contra su hermano, o matarlo como hizo Caín con Abel. Matar animales para el único fin de consumirlos, cuando hay abundancia en la tierra de frutas y vegetales, es un riesgo que corren quienes comen la carne de animales muertos. 

De estas leyes naturales nadie se escapa: “Siembra vientos y cosecharás tempestades”, “No matarás”, para que no mueras antes de tu tiempo señalado por tu propia genética. Son designios divinos para establecer el orden y el respeto en las sociedades civilizadas y de ese código se han copiado muchas de las leyes civiles que han sido dictadas para preservar el orden social y civil. Son igualmente punitivas para  quienes las violan. Por ejemplo: Hoy día matar a un perro o a un caballo, es tan malo ante la ley, como matar a una persona. ¿Cuál es la diferencia, vida por vida, entre un perro y un caballo y un cerdo o un buey? No obstante, los cerdos, pollos, vacas, bueyes, terneros y muchos otros animales que son sacrificados diariamente por millones en el mundo, nadie se inmuta ni los defiende. A nadie culpan por esos asesinatos.

Al contrario, salir en defensa de esos animales que la gente consume, es hacerse odioso y antipático, debido a que la gente que come carne, se ofende si alguno sale en defensa de ellos. Por esa razón, hay una organización que defiende ciertos animales solamente, mientras  a esos otros, nadie los defiende. A ningún legislador se le ocurriría jamás pensar en crear legislación prohibiendo esa matanza de gran escala comercial.

Al violarse estas dos leyes naturales que mencionamos anteriormente, quienes consumen esos animales sacrificados en el altar comercial de la gula y del placer, sufren las consecuencias directas de su insistencia en comer la carne de esos animales muertos y descuartizados para su mercadeo sistemático: todas las enfermedades conocidas y las nuevas que van apareciendo, son el resultado directo del consumo de animales en violación a las leyes naturales de vida y de salud universales. Esa materia de estudio, no se enseña en ninguna escuela del mundo, pues a quién le compete enseñarla es a la iglesia cristiana y no lo hace. Al contrario, se basa en la orden que Dios le da a Pedro para predicarle el mensaje a los gentiles y le muestra un lienzo con toda clase de animales que representan todas las razas y naciones y le dice: “Pedro, mata y come”. Esto, nada tiene que ver con comer animales, pues se refiere a gentes y pueblos, etnias o naciones y la iglesia lo usa incorrectamente para afianzar la costumbre humana de comer animales. 

Todo el que viola estas leyes recibe la retribución natural de su doble pecado contra la naturaleza; dos violaciones del mandamiento “No matarás”: Porque se hace cómplice del asesinato o sacrificio masivo de los animales y porque destruye su organismo al comer de esas carnes, acortando su propia vida útil. Ambas violaciones ocurren simultaneamente cuando se come carne. Según el texto bíblico, somos morada del Espíritu que nos da la vida y no tenemos derecho a rechazarla porque se considera para todos los fines como suicidio, y el mandamiento es claro y definido: No matarás. Esto es un asunto serio y sus implicaciones son graves y muy costosas para toda la humanidad que sufre enfermedades y muertes prematuras, a corto, mediano y largo plazo.

En 1913, una consagrada mujer llamada Ellen White, escribió en el libro; Spiritual Gifts, el siguiente mensaje: “Los que gratifiquen su apetito y entonces sufran por su intemperancia y tomen drogas para aliviarse, pueden estar seguros de que Dios no intervendrá para salvar la salud y la vida que se puso en peligro de forma tan temeraria.” Jesús le dijo a sus discípulos que no quería curar a gente que no entendieran su mensaje ni obedecieran los mandamientos y las leyes naturales de la salud, que comprenden: los 10 mandamientos de la ley Mosaica, los preceptos y los estatutos establecidos desde un principio, y que a través de Moisés, fueron dadas durante el camino del desierto. En el pentateuco hay muchas otras leyes y otros mandamientos que creó Dios desde un principio, cuando creó al ser humano. 

El asunto de la salud y de la alimentación van de la mano y Dios no va a salvar ningún alma que esté contaminada con sangre inocente ni con la carne de los animales asesinados para el placer de consumirlos. El doble pecado, contra el animal y contra quien lo consume, es causa del aparente abandono del cuidado protector de Dios a su pueblo, y por esa razón, los que no obedecen sus leyes no pueden pedirle a Dios que los cure a menos que se comprometan a no participar mas de ese crimen violento y constante. Aún así, en los cuatro Evangelios, se da cuenta de las palabras de Jesús para no sanar a ningún enfermo, que no entienda esto y sea parte de ese gran pecado contra la carne que se vuelve en un desprecio contra la ley de Dios y su Espíritu Santo ( Exodo 15:26, Isaias 6:10, Mateo 11:25, 13:13, Marcos 4:12, Lucas 8:10, Juan 12:40, Hechos 28:26-29) 

En Génesis 1:29, Dios le asignó la alimentación al ser humano, y en el verso 30 le asigna su alimentación a los animales. De inmediato que los creó, les dio su libro de instrucciones para que no se  enfermaran: En un solo texto estaban las reglas de vida que nos deben acompañar a través del tiempo y de las edades. En un solo texto está el secreto de una vida sana, sin enfermedades. Es maravilloso que en un solo texto encontremos ese secreto que nos garantiza la salud y larga vida sobre la tierra, mientras yo tengo que explicarlo con tantos escritos y palabras (Génesis 1:29-30).

En qué comer o qué no comer estaba el secreto de la vida eterna, y Adán y Eva lo sabían, pero no lo pudieron guardar como lo más precioso que Dios les regaló con su vida. Comer o no comer de un fruto, cuando había tanta variedad de ellos en el Edén, fue todo lo que Dios les exigió en el principio. Desde el día que comieron del fruto prohibido, comer ha sido un factor determinante en la salud y la vida de todos los habitantes del planeta. Todas las enfermedades responden a ese factor y si se hace el cambio a tiempo, se puede comprobar la respuesta curativa del organismo. Es una reacción curativa inmediata que comienza con un proceso curativo maravilloso, cualquiera que sea su nombre, naturaleza o clasificación, al hacer los ajustes necesarios, el enfermo comienza a sanar.  Todo esto, si se hacen los cambios a tiempo, antes de que el organismo pierda la capacidad de regenerar sus células, por la gravedad de sus condiciones y las drogas que se estén consumiendo.

Hay gente por todo el mundo, que hagan lo que hagan, están muertos en vida y que no tienen esperanza de curar. Esos cuyas vidas dependen de drogas químicas, de respiradores mecánicos, de marcapasos, de tuberías y de diálisis ya están muertos para fines de curación y muy posiblemente de salvación también. A esos muertos se les hizo tarde. Las drogas que están consumiendo no les permiten creer en la salvación que el Señor les ofrece, porque esa droga es su medio de vida y no pueden sostenerse sin ella para vivir en salud. La droga se convierte en su medio de salvación y de vida y no pueden entender su dependencia química artificial que es contraria al proceso curativo. Ninguna droga química garantiza curación alguna, y en eso, los fabricantes y traficantes son claros y no se les permite engañar a la gente.  Cada droga química trae sus indicaciones escritas y dicen claramente que sólo sirven para tratar los síntomas de tales o cuales condiciónes, para las cuales el médico las recomienda. Éste le explica al enfermo que debe tomarlas como se le ha indicado y que no puede fallar en hacerlo porque es la única manera de ese enfermo sobrevivir con su enfermedad. Cuando usted llegue al punto de depender de una droga, cualquiera que sea, o de la batería que energiza un marcapasos, de la máquina que le dializa la sangre, o de un trasplante de algún órgano, es porque ya usted sobrepasó la frontera de la vida y es dependiente de un sistema que lo puede mantener vivo por un tiempo, pero para fines de curarse o de salvarse, ya está muerto.

Esto puede sonar cruel, increíble y dudoso para muchos. Sobre todo para muchos cristianos evangélicos que creen en el error doctrinal de la salvación universal. Pero cuando estudiamos a fondo el mensaje de Cristo, podemos entender y abrir los ojos a verdades eternas y sorprendentes que no son lo que parecen ser. Se dice en el ambiente artificial de las iglesias cristianas, una mentira similar a la del Edén cuando la serpiente le dijo a Eva: “No morirás”. En esas iglesias, pretenden hacerle creer a la feligresía, que todos, todos los que están en la iglesia están salvos por fe. Este disparate teológico que fue predicado por los  supuestos reformadores que vienen de la iglesia cristiana y dan base al protestantismo: Lutero, Calvino, Knox, Hus, Wycliffe, y otros, contribuyeron al engaño. Son vistos por los líderes cristianos como héroes de la reforma que salvaron a la iglesia y cuyas teorías de salvación contienen graves errores que van sobre las palabras de Jesús a los discípulos: “Entonces, llegándose los discípulos le dijeron: ¿Por qué les hablas, por parábolas? Y él respondió y les dijo: Porque a vosotros es concedido saber los misterios del Reino de los cielos. Mas a ellos no es concedidoporque a cualquiera que tiene se le dará y tendrá más, pero el que no tiene aún lo que tiene, le será quitado” (Mateo 13:10-12). Estas palabras, que son palabras de Cristo mismo a sus discípulos, tiene mucha información que es trascendental y debemos estar concientes de que son parte del Evangelio Eterno y  de la salvación misma. Cuando escuchamos pastores que hablan de todo, menos de un tema tan importante como este, nos damos cuenta que la iglesia cristiana está totalmente perdida. Continuemos con el estudio: “Porque a cualquiera que tiene, se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aún lo que tiene, le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. De manera, que se cumple en ellos la profecía de Isaías qué dijo: “De oído oiréis; y no entenderéis; y viendo veréis y no percibireis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y Yo los sane” (Mateo 13:10-17). 

En estos pasajes, citando a Isaías el Maestro describe un cuadro claramente moderno de las consecuencias de lo que estamos hablando en este tema: Los ojos, los oídos, el corazón de este pueblo está enfermo; un corazón engrosado (forrado de grasa). “De los oídos, oyen pesadamente”. Porque tienen los oídos tapados y oyen ruidos extraños. Y sus ojos, cierran para poder ver, porque no ven bien, tienen que fijarse mucho y usar lentes muy gruesos, “para que no vean de los ojos y oigan con los oídos, y entiendan, y se conviertan, y yo los sane”. O sea, que está claramente definido que Jesús no quiere sanar a esas personas que tienen el corazón lleno de grasa, y a veces, el cuerpo completo está engrosado con un gran sobrepeso y muchísimas otras enfermedades para las cuales tienen que tomar drogas, que no curan ninguna de las condiciones presentes y solo ocultan los síntomas de éstas.  En cambio, cada droga que se añade, ejerce un control químico desde el cerebro que no le permite al que las usa, ver las cosas espirituales desde la perspectiva divina. La droga, domina la voluntad humana y la somete a la ignominia eterna que vemos en todo adicto. No importa qué tipo de droga sea, ni el propósito para el que se use, todas tienen el mismo fin de someter al organismo a un proceso artificial que no progresa curativamente nunca. Al contrario, el efecto químico de todas crea otras condiciones y obliga al usuario a consumir más y otras nuevas.  

El mensaje para los que entiendan esto es para que salgan de inmediato de esas congregaciones engañadas que se perderán junto con sus pastores hipócritas (Jeremías 8:22, 9:12-16). Hay que tener en cuenta que el rey Asa enfermó, y en vez de consultar a Dios, consultó a los médicos, y vean lo que le ocurrió: Lo mismo que le ocurre hoy a todos los que consultan a los médicos y estos los refieren a los hospitales (2da.Crónicas 16:12, Marcos 5:26 y Lucas 8:43). En Apocalipsis dice que en los hospitales ha sido hallada la sangre de los profetas y de los Santos y de todos los que han sido muertos en la tierra por sus hechicerías (Pharmakeias) farmacológicas que los enajenaron, los envenenaron, y murieron allí (Apocalipsis 18:23-24).

Jesús, refiriéndose a su ministerio, dijo: “No he venido a abrogar la ley ni los profetas, no he venido a abrogar sino a cumplir” (Mateo 5:17-37). “Si me amáis guardad mis mandamientos (Juan 14:15). Nos dijo claramente: “Porque de cierto os digo que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:17-18, Deuteronomio 4:2, 5:22, 6:17, 7:9, 8:6, 12:32, Eclesiastés 3:14, Levítico 22:31, Salmo 11:9-10, Proverbios 31:2 y 1ra.de Juan 3:24). Todos estos aspectos bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento enfatizan en la permanencia eterna de las leyes, de los mandamientos, y de los estatutos, que no han sido abolidos nunca, como han enseñado los reformadores de la iglesia cristiana que se convirtieron en deformadores del mensaje de Jesucristo. Han impuesto la enseñanza falsa del libre albedrío, de la elección condicionada, de la redención o salvación universal. La exploración general, son conceptos de la Reforma Protestante que no tienen base bíblica y se enseñan como dogmas de la Iglesia cristiana. Martín Lutero, uno de los padres de la reforma protestante, escribió las 95 tesis y las puso en la catedral de Wittenberg en 1517, con el único fin de lograr una reforma en la iglesia católica de su tiempo. Las 95 tesis son todas referentes a las indulgencias del Papa y no dan argumentos con los cuales la iglesia protestante evangélica pueda sostener su doctrina. Por lo tanto, la reforma protestante tomando como base las reclamaciones de Lutero a la iglesia católica, no son evidencias suficientes para establecer las doctrinas evangélicas que le dieron fuerza y poder a la reforma protestante. Otros supuestos reformadores: Juan Calvino, Wesley, y otros, que proclamaron el mensaje que le dio fuerza a la reforma, establecieron la diferencia entre las siete principales denominaciones de la reforma protestante. En resumen, lo que fue la propuesta para reformar la Iglesia católica se convirtió en la base de la reforma protestante en Alemania y de ahí se extendió al mundo sin una verdadera comprensión del mensaje de Cristo. En el año 2017 se cumplieron 500 años de la reforma protestante que en realidad es una deforma o distorsión criminal y falsa de las doctrinas básicas de la Biblia. 

Básicamente una reforma presbi-luterana que luego se sigue deformando debido a que cada denominación que surge sobre esa misma reforma hace su propia versión de lo que desean creer, para que sea Dios quien acepte sus postulados. Esta fue y ha sido la adulteración del mensaje original de Jesucristo que episcopales, presbiterianos, luteranos, bautistas, metodistas, adventistas y menonitas, componen el cuadro moderno de las siete iglesias que se desprenden de la reforma protestante. Cada una tiene unas doctrinas específicas que las identifican para ser diferente entre sí. En el Apocalipsis, las 7 iglesias de Asia son igualmente diferentes en las reclamaciones que el Ángel les hace. Las siete se han subdividido y tienen sus movimientos de reforma, debido a que, por sus defectos doctrinales, cuando muchos creyentes los descubren, y tratan de enmendar, emigran, dejan las congregaciones y forman movimientos de reforma. Cuando los dirigentes de esas grandes denominaciones se percatan y tratan de hacerlos cambiar, los rechazan, los expulsan, los excomulgan como disidentes, y no escuchan sus razonamientos porque ninguna reconoce sus errores doctrinales. Todas participan del carácter laodicense que no les permite ver la vergüenza de su desnudez y su ceguera espiritual. Por esa razón, el ángel de Apocalipsis les transmite el mensaje divino a los fieles que aún se encuentran en esas iglesias y les dice: “Salid de en medio de ellas pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados y no recibáis de sus plagas” (Apoc. 18:4 y Ezequiel caps. 22, y 24).

Todo el conglomerado de iglesias que se dicen ser cristianas está siendo denunciadas en el capítulo 4 del libro de Isaías en la parábola de las siete mujeres: “Y echarán mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan y nos vestiremos de nuestra ropa; solamente sea llamado tu nombre sobre nosotras; Quita nuestro oprobio”. Veamos la interpretación sencilla de esta parábola: 

1. Las 7 mujeresson las siete iglesias mencionadas.

2. En aquel tiempo, es el tiempo actual, tiempo del fin, en que existen estas iglesias que se apellidan cristianas.

3. Comeremos de nuestro pan. El pan de la enseñanza son las doctrinas particulares que cada una de estas denominaciones ha creado a su antojo y conveniencia.

4. Nos vestiremos de nuestra ropaLa ropa es la justicia de Cristo que nos viste con su manto sagrado. Las iglesias rechazan las vestiduras sagradas y se visten a la moda de su propia cuenta, creando doctrinas a su modo y conveniencia 

5. Solamente sea llamado tu nombre sobre nosotras. Solo les interesa llamarse cristianas para aparentar que están casadas con Cristo, solo por apariencia.

6. Quita nuestro oprobio, siempre ha sido oprobio para las mujeres que viven con hombres sin estar casadas, poder casarse y usar su apellido legalmente.

7. Estas 7 mujeres son las siete iglesias de Apocalipsis que aparecen en los tres primeros capítulos de ese libro, que, a su vez, están representadas en la reforma por los siete movimientos denominacionales mencionados anteriormente.

En esta parábola de Isaías, al igual como señala Job 29:14, Isaías 61:10, Ezequiel 22, y Jeremías 44, así como muchos otros textos proféticos, lo que fue la casa de Israel, es lo que hoy son las iglesias cristianas en general. Han profanado el santuario de Dios en la tierra creando ritos y ceremonias doctrinas y enseñanzas inventadas por ellas y que no agradan a Dios porque son anatemas falsas que desvían la mente del creyente hacia un culto profano. Llenas de errores doctrinales, esas siete mujeres caprichosas y atrevidas, han deformado el mensaje divino, han abolido los mandamientos, han cambiado las leyes de vida y salud, y han pervertido el verdadero mensaje de salvación. Por esa razón, el Ángel les trae un mensaje de reprobación para que se arrepientan, cosa que no les interesa porque siguen justificándose a sí mismas con sus doctrinas falsas, y así le han hecho creer a sus feligreses. Éstos inocentemente, corren el riesgo de perderse con sus iglesias y pastores. Este conjunto de siete iglesias son parte de la confusión religiosa que ellas mismas han creado y que constituyen la Babilonia de este tiempo. Nuevamente exhortamos a los que entiendan, que tienen que salir de esas iglesias antes de que comiencen a caer las plagas finales sobre ellas.

La primera plaga moderna que representa el resultado de esta desobediencia es el cuarto sello de Apocalipsis 6, que anticipa la aparición de un caballo amarillo que significa muerte por enfermedades, que las iglesias no pueden frenar ni curar aún cuando las siete, tienen sus propios hospitales. En esos hospitales recluyen a los enfermos los tratan con todo tipo de drogas químicas, los intervienen quirúrgicamente y les extraen los tumores que se forman de la mala alimentación que las mismas iglesias fomentan. A veces les instalan órganos de gente que ha muerto, marcapasos eléctricos para estimular la función de un corazón cansado y moribundo. Los mutilan internamente sacándole órganos vitales como el apéndice, la vesícula, la glándula tiroides, los ovarios, la matriz, y otras vísceras necesarias como la próstata en los hombres, que los incapacita para vivir sanamente, y nunca les señalan el origen o la causa de sus enfermedades. En muchos casos, la mutilación llega al extremo de amputar extremidades que con tratamientos naturales pueden salvarse.

Estas prácticas que para Dios deben resultar bárbaras y sin sentido, al igual que lo son para los que conocemos la relación de las enfermedades con la alimentación y el uso de drogas, así como con el estilo de vida, son innecesarias cuando se adopta una alimentación sana, sencilla y libre de productos de origen animal. Cuando no se es cómplice de la muerte de animales ni de congéneres, se vive una vida sana sin enfermedades y se reciben las promesas del Padre celestial que nos alarga la vida útil y nos da la claridad mental hasta el último día de nuestra vida sobre la tierra. No necesitamos de drogas enajenantes para vivir, ni mucho menos para morir cuando nos llegue ese momento. No es lo mismo morir tranquilamente en el hogar que morir bajo instrumentos de respiración artificiales, de estímulos cardiacos, de drogas de todo tipo, y de un tubo a través de la tráquea, otro a través del abdomen, y agujas inyectando sueros a través de la piel. Todos esos métodos mecánicos que sostienen por días un cuerpo que ya no responde, en lo que el hospital extrae el último dólar del seguro médico del desgraciado que cae víctima de su descuido, de su alimentación, y de su ignorancia a las leyes divinas de la salud. Esto ocurre muchas veces cada día, en todos los hospitales del mundo y nadie se cuestiona, si esas prácticas son necesarias, si son moralmente correctas, si son aprobadas por el Creador, y si en verdad, alargan la vida a costa de todos esos gastos y sufrimientos.

Cuando el profeta Jeremías preguntó: ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué pues, no se ha restablecido la salud de la hija de mi pueblo? Pasóse la siega, acabóse el verano y nosotros no hemos sido salvos”. ¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿Y a quién habló la boca de Jehová para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha perecido, ha sido asolada como desierto, que no hay quién pase? Y dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual dí delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella… (Véase todo el capítulo 9 de Jeremías y entiendan que se refiere al pueblo de Dios, las iglesias, de cada época en particular).

Las iglesias cristianas han abolido las leyes y mandamientos de Dios con subterfugios humanos achacándole a Cristo su abolición en la cruz, cuando allí, en ese calvario, se cumplió la ley escrita con sangre. Por eso, cosechan enfermedades, sufrimientos y muerte eterna.

El Sermón de Hoy: «Las Bodas del Cordero»

Solo para los «entendidos»

Por Dr. Norman González Chacón

Nota inicial: Este es un tema de gran importancia para las iglesias, sus miembros, los pastores y ministros que tienen la gran responsabilidad de enseñar la verdad del Evangelio tal como la presentó el gran Maestro Jesucristo a sus discípulos de todas las épocas. Para ilustrar sus palabras, usó figuras del lenguaje (parábolas) para que los enemigos que siempre le seguían no pudieran entender el mensaje, ni acusarlo de enseñanzas desconocidas para los judíos de su tiempo, pero que son piezas clave del mensaje que Jesús necesita comunicar a la nueva iglesia que vino a instituir. 

En Mateo capítulo 22: 2-14: “El reino de los cielos es semejante a un hombre rey que hizo bodas a su hijo; y envió sus siervos para que llamasen a los invitados a las bodas; mas no quisieron venir. Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los llamados: He aquí mi comida he aparejado, mis toros y animales engordados son muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas. Mas ellos sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios;  y otros, tomando a sus siervos, los afrentaron y los mataron. Y el rey, oyendo esto, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.  Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas, mas los que fueron convidados no eran dignos. Id, pues por las salidas de los caminos y llamad a las bodas a cuantos halléis. Y saliendo, los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron juntamente malos y buenos, y las bodas fueron llenas de convidados. Y entró el rey para ver los convidados, y vio allí un hombre no vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Más él enmudeció.  Entonces, el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.  Porque muchos son llamados y pocos escogidos”.

Esta parábola de Mateo 22, es parte de las dos parábolas de bodas que el Maestro contó a sus discípulos, y tiene importantes elementos que ilustran aspectos aclaratorios del Reino de los Cielos. Y aunque se dan separadas, constituyen un mensaje sólido y contundente que ilustra aspectos desconocidos del Evangelio, y de los eventos relacionados a Jesús que habrían de ocurrir muy pronto. Sin embargo, también se remontan a la historia de los acontecimientos finales del mundo que nos tocan vivir en este tiempo. Aquí podemos ver el pasado, el presente, y el futuro: La primera invitación del Rey a las bodas de su hijo, la segunda invitación, y la tercera.  Estos tres llamados a las bodas son históricamente, los tres llamados que el rey le hace a sus súbditos para que acudan a las bodas: El llamado de Moisés y de los profetas, el llamado de Jesús el Hijo, y el llamado del Espíritu Santo en Apocalipsis.

Antes de continuar con esta explicación, repasemos las menciones de bodas anteriores para crear el contexto histórico correcto de cada mensaje en su lugar. Comenzaremos con el primer milagro público de Jesús. Precisamente en una boda de un pariente de María, su madre, en la región de Caná de Galilea. Este acto no es parabólico, pero puede ser considerado como tal, por la experiencia didáctica que tiene, y que le da marco a las otras parábolas de bodas.

En esta boda Jesús hizo su primer milagro de convertir agua en vino. Usó el agua como la materia prima del mejor vino que ser humano alguno haya probado en su vida. El agua, que es vida para toda la tierra, se convierte en vino y desembriaga o desintoxica la ebriedad de nuestro organismo. De la misma forma, el agua se convierte en sangre para darnos vida. Son elementos importantes que tenemos que tener en cuenta siempre que hablemos de ambos. Primero, el vino que hace sobrio a los que lo toman. Ese vino, que representa al mensaje del Salvador y desembriaga a los ebrios de esta tierra abriéndoles los ojos a la verdad sublime. Tanto los asistentes a la boda como el maestresala que era responsable de la organización del acto, reconocieron la calidad del nuevo vino. En otra ocasión, Jesús dijo, “Yo soy la vid verdadera (Juan 15)”. Y esa aseveración del Maestro implica que hay una vid falsa que produce vino embriagante que no cumple con los requisitos del buen vino de Dios. Efectivamente, las vides que descienden del árbol del conocimiento de la ciencia del bien y del mal, son vides falsas y dañinas. Embriagan al cerebro y engañan al corazón. Las vides verdaderas que dan uvas dulces, son vides genuinas que fueron creadas por Dios en el principio. Son diferentes y se separan totalmente en sus efectos.

El agua es vida para toda la tierra: Las plantas, la hierba, el terreno, los animales, el alimento y todo sobre la tierra depende del precioso líquido. Nuestro cuerpo no puede sobrevivir sin agua. En nuestro organismo, el agua se convierte en sangre y constituye el elemento principal de la vida. Al Jesús  convertir el agua en vino, nos está enseñando una lección muy importante: “Cualquiera que bebiere de esta agua volverá a tener sed, más el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le darés sera en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:13-14). El buen vino que desembriagó o puso sobrios a los ebrios de la boda, salió de las manos del Salvador y del agua. “El que crea en mí, como dice la escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre. Si alguno tiene sed. Venga a mí y beba” (Juan 7:37-38). En todas las ocasiones en que se refirió al agua, Jesús se refirió a sí mismo como el agua que da vida a toda la creación. Al convertir el agua en vino, los convidados de esa boda, que ya estaban ebrios porque era la mitad de la semana, de los siete días que duraban las bodas en esa región, habían bebido tanto, que acabaron el vino antes de tiempo. Al beber del vino nuevo, quedaron sobrios y se dieron cuenta de la diferencia en la calidad del vino nuevo que Jesús proveyó del agua.

Este milagro con su enseñanza de la transformación milagrosa que hizo el Maestro de Galilea del agua en vino, le ofrece un marco perfecto a las parábolas de bodas que Jesús comparte con sus discípulos en los Evangelios (Lucas 14, Mateo 22, Mateo 25). Las tres parábolas de bodas son tres actos de un mismo drama que Jesús presenta a sus discípulos en el acostumbrado lenguaje parabólico. ¿Por qué les habla en parábolas? Para que los que entienden, entiendan este lenguaje, y para que los no entendidos, no puedan entender. No obstante, el buen vino abrirá los ojos de los embriagados y el Espíritu Santo genera el vaso del agua de vida en los corazones (Mateo 13: 11-17). 

La primera parábola de bodas, que aparece registrada en los evangelios se encuentra en Mateo 22, es la parábola del rey que hizo bodas a su hijo. En esta parábola, el rey preparó una gran fiesta de bodas a su hijo y mandó a sus siervos a llevar la invitación a toda la gente escogida de sus amistades y conocidos. Este rey que hace bodas a su hijo, representa a Dios, quien auspicia las bodas del Cordero de Apocalipsis 19:20. Las bodas están aparejadas (Mateo 22:4), mas a ellos no les interesó, pues estaban ocupados con sus negocios y sus haciendas. La insistencia de los siervos en cumplir con su obligación de llevarlos a las bodas, enojó a los invitados, los afrentaron y los mataron (Mateo 23:37). Esta acción contra los siervos del rey, éste la tomó como una ofensa mayor, y enojado, envió a sus soldados y destruyó a aquellos homicidas y puso fuego a su ciudad. De inmediato, mandó otros siervos a anunciar las bodas por las salidas de los caminos y a traer a cuantos quisieran venir. “Y los siervos fueron por los caminos y juntaron a todos los que hallaron, malos y buenos, y las bodas fueron llenas de convidados”.

Hasta aquí, la parábola describe la invitación que le hizo Dios a su pueblo para que fueran invitados especiales en las bodas de su hijo Jesús. El acto de desprecio que recibió el Señor al conocer que sus amigos anteponen sus intereses personales a la importante invitación, es chasqueante y decepcionante para Dios. Desde un principio, las bodas están aparejadas, y Dios no ha escatimado en los detalles de esa invitación. Pero el pueblo judío, que fue privilegiado con la más importante invitación de la historia, no prestó atención al pedido del Padre. Como nación, no aceptaron la invitación especial. El Padre que tenía que realizar las bodas de su hijo, envió sus siervos a invitar a los gentiles de toda nación, tribu, lengua y pueblo, para que llenaran las bodas con su presencia. Por eso Jesús, se lamentó sobre la gran ciudad de Jerusalén y exclamó: “Jerusalén, Jerusalén que matas a los profetas y apedreas a los que son enviados a tí. ¿Cuántas veces quise juntar tus hijos como la gallina junta sus pollos debajo de sus alas, y no quisiste? He aquí vuestra casa es dejada desierta.” (Mateo 23:37-39). 

En la segunda parte de la parábola,  el rey hace una revisión, a manera de juicio, de los convidados, antes que comience la ceremonia de bodas. En esa acción, encuentra a uno de los invitados que no estaba vestido adecuadamente para una boda como esa, y le pregunta: “Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de bodas?  Más él cerró la boca. Entonces, el rey dijo a los que servían: “Atadlo de pies y manos, tomadle y echadle a las tinieblas de afuera. Porque muchos son llamados y pocos escogidos”. No se puede ser más claro y explícito en cuanto a este tema porque contiene todos los elementos de la historia del Evangelio. El mensaje de invitación y la existencia de esas bodas regias a las cuales somos invitados especiales, a las bodas del Cordero para Dios, son la culminación preciosa y sublime de una relación entre Dios y sus criaturas, entre lo humano y lo divino, que culminan con una unión familiar y permanente de la divinidad con la humanidad.  Este es el mayor privilegio que se le concede a la raza humana para estar de fiesta en la casa del Padre. La parábola es el medio humano que Dios utiliza para ilustrar, a través de un lenguaje accesible al hombre, la grandeza del plan divino para la raza humana a través del hijo. En Apocalipsis 19:9 leemos: “Y Él me dice… escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena del Cordero”.  En el verso 7 antecede; “gozémonos y alegrémonos, y démosle gloria, porque son venidas las bodas del Cordero y su esposa se ha aparejado”. El Profeta ve venir a uno de los siete ángeles, que tenían las siete copas llenas de las siete postreras plagas. “Y habló conmigo diciendo: Ven acá, yo te mostraré a la esposa, mujer del Cordero. Y fuí transportado a un alto monte desde donde  la santa y nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios”. La sorpresa tan grande del profeta al recibir tan importante visión de la santa ciudad, que es el símbolo de la esposa, quedó arrobado con la belleza sin igual de la ciudad de oro, con su esplendor y tamaño. El capítulo 21 de Apocalipsis describe aspectos de la santa ciudad que se presenta dispuesta como una esposa ataviada para su marido, cónsono con el capítulo 19:7, donde anuncia las bodas del Cordero y presenta a la esposa aparejada (Apocalipsis 21:2). El apóstol, arrobado con el brillo del esplendor de la santa ciudad, símbolo de la esposa, perdió de vista la indicación del ángel referente a la esposa y se concentró en describir los doce fundamentos de la ciudad, sus puertas y sus medidas extraordinarias. Pero no se fijó ni buscó a la esposa que representa el original del símbolo, que estaba presente en la ciudad. Por lo tanto, el símbolo, que es la santa ciudad, al no mencionar a la esposa real original que da lugar al símbolo, se queda en la parte abstracta y no toma en cuenta la realidad del símbolo que es la mujer de la cual, la santa ciudad y la iglesia se representan mutuamente en la profecía. La posible distracción del Profeta, no lo dejó percibir la importancia de la presencia de la mujer en la casa del Padre, esperando pacientemente la llegada o venida del esposo a las bodas, que ha sido retrasada porque el factor iglesia que representa a la mujer, no se ha aparejado a tiempo (sobre esto estaremos abundando más adelante en un escrito futuro). 

Podemos ver en la parábola del hombre rico que hace bodas a su hijo, que se realiza una labor de juicio e inspección a los invitados antes de la ceremonia nupcial en la que el padre descubre un invitado sin el vestido de bodas apropiado para la ocasión. El grado de dificultad que presentan estas parábolas de bodas para ser entendidas adecuadamente es porque debido a que la mujer y la iglesia se representan mutuamente en el texto profético, muchos exégetas, al no tener la inspiración del Espíritu Santo, confunden el símbolo con la realidad. Eso le ocurrió al profeta cuando vió la santa ciudad descender, y perdió el privilegio de ver a la verdadera esposa, que es el original que produce el símbolo, que estaba en la casa del padre, dentro de la santa ciudad esperando el aviso para descender a las bodas. En el Apocalipsis, las bodas representan la unión de la divinidad con la humanidad. La mujer y la iglesia se representan mutuamente, y nosotros, los que nos hemos puesto el vestido de bodas, somos los invitados a la gran fiesta donde se unen para siempre la divinidad con la humanidad en un vínculo familiar eterno y glorioso. Se trata de una nueva creación (cap. 21:1-7). “Un cielo nuevo y una tierra nueva porque el primer cielo y la primera tierra se fueron y el mar ya no es” (verso 5). Y el que estaba sentado en el trono dijo: “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas”. Aquí se puede apreciar que de esta tierra no quedará nada para la nueva creación.  Comenzaremos de esa nada a ver la nueva creación de Dios: Un nuevo Adán, una nueva Eva y un nuevo Edén. Un nuevo Adán que es Jesús, una nueva, Eva, que es María Magdalena, la eterna novia que lleva siglos esperando por el novio y las bodas (Apocalipsis 22:6). En ese mismo y último capítulo, el Espíritu, la madre divina de Jesús y la esposa, realizan juntas en perfecta armonía la gran invitación a tomar del agua de la vida de balde. Sin costo alguno, el agua de la vida que nuevamente se transformará en el buen vino que nos desembriaga de los cuidados de esta vida. La boda de Jesús con María Magdalena son la culminación de los eventos finales de esta tierra y el nuevo comienzo de una maravillosa tierra nueva, mucho mejor que la primera, con nuevas cosas que el Señor recreará en victoria para los salvados que merezcan vivir en ese paraíso, donde correrán y jugarán niños que dejarán de ser niños a los cien años (Isaias 65:20).

En la parábola de bodas de las diez vírgenes de Mateo 25, están representados los diez movimientos religiosos cristianos o diez iglesias que fueron invitadas especiales a las bodas de Jesús que estaban comisionadas para acompañar al esposo en su llegada a la ceremonia nupcial. Una de las costumbres judías de su tiempo era que la novia salía al altar a esperar la entrada del novio. Cuando el séquito nupcial estaba cerca, la marcha se detenía y un amigo del novio se adelantaba para avisar a la novia y a sus acompañantes que el novio estaba cerca, para que todos los presentes, de pie, recibieran al novio con el séquito de las vírgenes y los acompañantes escogidos. Jesús presenta una situación común que ocurría con frecuencia en las bodas y ocurre aún en nuestros días en nuestras bodas. Por alguna razón, algo puede ocurrir que puede atrasar una boda, ya sea por la novia, o por el novio.

En el caso de las bodas que nos ocupan la atención, Jesús expone las razones, (verso 5). “Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron”. Esta frase indica que fue el esposo quien se tardó y se detuvo la marcha del séquito en un lugar cercano donde reposaron. Por la larga espera, las vírgenes se durmieron todas. Cuando analizamos la parábola, el verso 13 nos da la clave de lo que ocurrió en esta boda y sus implicaciones: ¿Qué puede haber retrasado la llegada del novio si ya estaban en camino a las bodas con el séquito nupcial? ¿Qué ocurrió allí? Jesús indica a sus discípulos de la tardanza del esposo en llegar, pero el esposo ya venía en camino. El verso 6 nos indica que a la medianoche se oyó el clamor. ¡He aquí el esposo viene! 

¡Salid a recibirle! Ese fuerte clamor despertó a las vírgenes, que de inmediato se arreglaron para reanudar la marcha hacia las bodas. Jesús no da la razón directa que justifica la tardanza del novio porque no es el propósito de la enseñanza que se culpe al novio por el percance. Pero de inmediato, al dar esta parábola, les narra la otra siguiente, y ofrece detalles al respecto. Vamos atrás un poco para mencionar al amigo del esposo que se adelantaba al lugar de bodas para anunciar que el séquito nupcial estaba listo para llegar a las bodas, y a la vez, regresaba y le confirmaba al esposo que allí estaba todo preparado. La novia en su lugar y todos los invitados esperando a la entrada triunfal del novio a las bodas. Jesús no quiere culpar a la novia, porque ese no es el propósito de la enseñanza, lo cierto es que en este caso y en el verdadero, es que la novia no estaba preparada, lista y esperando en su lugar. Eso era indicio de problemas y gran vergüenza, porque representaba una falta de la novia que se consideraba en aquellos tiempos, como una afrenta vergonzosa y de desprecio. Al igual que hoy día, si uno de los contrayentes deja al otro en el altar esperando,  es motivo de vergüenza y habladurías. Jesús no deseaba avergonzar a la novia, pero las vírgenes que se durmieron representan a las iglesias cristianas que se duermen y se quedan sin el aceite o unción del Espíritu Santo. Cuando despiertan de su sueño, encuentran la puerta de la ceremonia de bodas cerrada para ellas. 

Vean que aquí, en esta parábola, Jesús presenta un aspecto muy importante de las bodas del Cordero que no se enseña ni se predica correctamente y en propiedad, en las mismas iglesias cristianas para quienes son estas enseñanzas. En la parábola del mayordomo infiel que le sigue a la del padre que hizo bodas a su hijo, el Señor hace juicio sobre los talentos que son dados a cada cual para ejercer. Las 5 vírgenes que no hicieron provisión de aceite, se quedaron fuera y no pudieron entrar a las bodas. El aceite representa el conocimiento del estudio y la preparación que debe hacer cada persona de los talentos que el Espíritu Santo utilizará para su preparación personal de acuerdo a su provisión individual. Las bodas representan la unión permanente de Cristo con su Iglesia. La llegada del esposo representa la aceptación de la unión permanente de la creación con la divinidad; de lo humano, transformado en divino por gracia de Dios. La humanidad glorificada y la divinidad se convierten en una sola familia: La familia del cielo y la familia de la tierra son una misma. El segundo Adán y la segunda Eva, comenzarán a formar la nueva familia del Padre y de la Madre celestial junto a todos los salvados de la tierra de todas las épocas. Al fin, veremos el plan original de Dios realizarse en perfección. Los niños nacerán sin dolor, como había sido diseñado antes del pecado, crecerán sin enfermarse, estudiarán en la escuela del gran Maestro y de sus padres, jugarán con el tigre y el león, y dejarán de ser niños a los cien años (Isaías 65:20,25).

Estas promesas las hace el Señor a sus hijos fieles y les presenta una interesante vida en la tierra nueva: “No trabajarán en vano, ni parirán para maldición, porque son simiente de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. (Isaías 65:23). El mismo Señor afirma que participará activa y personalmente en la nueva creación, y junto a su amada, le darán hijos y nietos al Padre. Esta nueva visión de la tierra nueva, no ha sido enseñada por la iglesia cristiana, y muchos no tienen una idea clara de las maravillas de esa tierra que veremos personalmente muy pronto si perseveramos. Dice el Señor: “Yo qué hago parir, ¿no pariré? Dijo Jehova: ¿Yo que hago engendrar? ¿Seré detenido?, dice el Dios tuyo” (Isaias 66:8-9). 

Nunca he escuchado a un Pastor enseñar esta preciosa lección de la tierra nueva a sus feligreses. Nunca he escuchado un sermón claro y definido sobre las maravillas que veremos en la tierra nueva cuando Dios haga todo nuevo y añada a su creación toda la tecnología que el hombre ha descubierto y ha desarrollado. Dios la perfeccionará con vida propia, como está en los cielos, y los pondrá en perfección al servicio de todos. Niños, adultos y ancianos que podrán utilizarla a su gusto y conveniencia, ya que en vez de la corriente eléctrica estar conectada a los equipos, estos tendrán vida propia y servirán constantemente. Cuando cometamos errores nos avisarán sin tener que recargarlos o reconectarlos. Es la misma energía viva, que tienen los ángeles, los arcángeles, los querubines del cielo que se mueven libremente por todo el universo, es la perfecta tecnología divina que Moisés y Elías comenzaron a disfrutar desde que fueron llamados por Dios para que entraran en la tierra nueva y se adelantaran a todos nosotros. Dios nos sentará sobre sus rodillas y nos contará las historias reales del Universo y nos enseñará todas las cosas (Isaías 66:12,22,-23). Estas promesas están escritas hace siglos. La iglesia no las ha enseñado a sus fieles que se pierden en el pecado por desconocer las maravillas que veremos y disfrutaremos muy pronto. “Porque he aquí que yo creo nuevos cielos y nueva tierra y de lo primero no habrá más memoria, ni más vendrá al pensamiento” (Isaias 65:17).Todo será tan diferente y glorioso que para nada nos acordaremos de los sinsabores y trabajos de esta vida en esta tierra. Las iglesias, le han hecho creer a la gente que cuando morimos vamos al cielo directamente. Según esa enseñanza, allí no hay nada que hacer sino estar con una pequeña arpa en la mano, sentado todo el tiempo en una nube. ¡Cosa más incierta, mentirosa y dañina! Por esa razón, los jóvenes cristianos no aspiran a salvarse. No les atrae la idea de estar como tontos, sentados en una nube sin hacer nada. 

La promesa divina es que no habrá noche, para que ocupemos todo el tiempo en realizar nuestros más caros y anhelados sueños. La arquitectura divina, la agricultura, la edificación de grandes proyectos; los realizaremos en en armonía con el gran Maestro, en base a las verdaderas ciencias divinas que nos enseñarán los secretos de la  tecnología y de todas las cosas que interesemos saber. “Y edificarán casas y morarán en ellas, plantarán viñas y comerán el fruto de ellas. No edificarán y otro morará, no plantarán, y otro comerá, porque según los días de los árboles, serán los días de mi pueblo y mis escogidos perpetuarán la obra de sus manos. (Isaías 65:21-24, 66:22-23; Apoc.21:22-27 y 22:1-7).

La visión general que las iglesias le han enseñado a la gente, del estado de los salvados en el Reino, es una fatalista y errónea, falsa y totalmente distorsionada de la realidad que la Biblia nos presenta y nos adelanta, para nuestra esperanza bendita. En cada funeral que se celebra en esta tierra, se dice que este fulano que murió, ya, inmediatamente, está morando con el Señor. Ese grave error, que surge de la teoría satánica de la inmortalidad del alma, es uno de los tres errores doctrinales que la iglesia cristiana ha propagado en el mundo, los ha enseñado como doctrina, y con esa idea tiene confundidos a todos(véase drnorman.blog: “Las Tres doctrinas de Error”).

El enemigo de Dios a través de los pastores, de las iglesias y de las escuelas de teología ha realizado este tipo de interpretaciones incorrectas y ha desviado la atención de todos a una fase no deseada y totalmente incorrecta de la vida que esperamos vivir en la tierra nueva. Se basan en la pregunta que le hicieron los Saduceos a Jesús sobre la resurrección. La contestación de éste es directamente sobre la resurrección y nada tiene que ver con las relaciones de familia en la tierra nueva (vease nota 1 al final). Tenemos que tener en cuenta que el Señor hizo esta tierra en perfección y nos la dio para que la disfrutáramos y la trabajáramos. Nuevamente tenemos que traer a la atención que Satanás cambió y dañó  todo con el pecado.  Nadie pudo ver el plan de Dios para la familia humana desarrollarse antes del pecado, tampoco a los niños nacer de sus madres sin dolor, etc., etc. Dios nos promete que todo será hecho nuevo en la tierra prometida de acuerdo al plan original, pero esta vez, sin Satanás interrumpiendo, y con todos los adelantos de la tecnología que los hombres después de seis mil años han desarrollado en la tierra: “Cosas que ojo no vio, ni han subido a la mente humana”. La tecnología celular digital que el científico humano ha desarrollado y que tanto interés crea en la juventud desde niños, es un invento humano imperfecto que Dios perfeccionará con vida propia para que todos podamos manejar para nuestro beneficio. Las computadoras que encontraremos en la tierra nueva son hechas por Dios, y no necesitan electricidad ni baterias. Se mantienen vivas y se actualizan de acuerdo a las necesidades individuales de cada usuario. Las casas que edifiquemos adquieren vida como los árboles y crecen según crece la familia. 

Pero las iglesias “cristianas” que no han entendido ni han crecido, le han hecho creer a los jóvenes y señoritas de la iglesia, que no se podrán enamorar ni casarse en la tierra nueva. Esa mala interpretación la usan los pastores para desalentar a la juventud y hacerles creer que en la tierra nueva no se casarán, cuando la primera boda en esa nueva dispensación, será la boda mas glamorosa y espectacular de la historia del universo, y nosotros los que nos salvemos, seremos los invitados especiales a esa gran ocasión. Por esa razón, los novios han esperado más de dos mil años para realizarlas.  Por esa larga espera, las diez vírgenes (iglesias) están dormidas.  En la parábola de Mateo 22, del Rey que hizo bodas a su hijo, se señala que en esas bodas, auspiciadas por el Padre celestial, todos los que nos vistamos de ropas blancas estaremos presentes y comeremos del gran banquete de bodas. Los pastores, sacerdotes y ministros de corbata ( Véase nota 2 ) que no han enseñado estas lecciones a sus fieles, serán desconocidos por el rey, y si alguno se atreve a entrar, será sacado de inmediato y echado en las tinieblas del infierno: “Apartaos de mí, obradores de maldad, no os conozco; al fuego eterno (Mateo 7:22- 23, y 8:12). 

La tierra nueva nos ofrecerá los retos más grandes y gloriosos: Estaremos entretenidos laborando en lo que más nos gusta a cada cual. Terminaremos un proyecto para comenzar otro, no nos cansaremos de hacer las cosas que nos retan y nos agradan. “Y será que de mes en mes y de sábado en sábado”, (Isaias 66:23), todos nos reuniremos en compañía de Jesús para adorar al Padre como se merece y al Hijo como es conocido. En esta ocasión, presentaremos los primeros frutos de cada cosecha al Señor, para bendecirlos, y los proyectos que hayamos desarrollado serán vistos y aprobados por él. Este descanso semanal nos permitirá compartir horas con el Maestro y escuchar las historias que él nos contará para que conozcamos los secretos del universo creado y de la tierra. Secretos que desconocemos del cuerpo humano y de toda la creación.  Será una universidad eterna donde aprenderemos con el Maestro de maestros y nunca desearemos graduarnos para seguir aprendiendo eternamente con Él (Isaias 65:18-25, 66:7-9,22-24).

Nota # 1:

(Mateo 22:23-30): La pregunta de los Saduceos en relación a la mujer que tuvo siete maridos: ¿de cuál de los siete será ella mujer en la resurrección? Jesús la contesta segura y tajantemente: “Erráis ignorando Las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres maridos; mas son como los ángeles de Dios en el cielo.” Es importante señalar que los Saduceos no creían en la resurrección, pero trataban de hacer caer a Jesús en alguna cosa que ellos pudieran usar en su contra. Por tres ocasiones anteriores trataron los Fariseos y los Saduceos en compinche, de hacerle preguntas que lo comprometieran. Pero el Maestro conocía sus intenciones y los llevó a un terreno desconocido para ellos, en el que no podían ni sabían hacerle caer. “Porque en la resurrección ni los hombres tonarán mujeres ni las mujeres maridos”. Es importante entender el órden de los acontecimientos finales para poder entender las palabras de Jesús a los Saduceos. La tierra nueva no será habitada por los salvados hasta mil años despues de las resurrecciones (Apoc. 20:7-10).  Es entonces que finalizadas las bodas del Cordero y terminado el tiempo de nuestra preparación en todo lo nuevo que aprenderemos con Jesús en esos mil años, Satanás será soltado y tratará de tomar la santa ciudad por asalto. Esa será su última fechoría por la cual será destruido junto a todos sus secuaces. Es entonces que el Señor nos conducirá a la tierra nueva y nos entregará una morada espectacular a cada familia de salvos y una casa adecuada a los solteros. Ahí es que comienza un nuevo Edén para todos los salvos de Dios. (Véase sección: “Las siete mujeres son siete iglesias” incluido en el artículo “Apocalipsis a la Luz de la Verdad Presente” en drnorman.blog)

Nota # 2:

Hemos explicado esto antes en uno de los escritos del blog. No se supone que los pastores usen corbatas para el diario y mucho menos para predicar.  La corbata es un símbolo sexual que no debe ser usada por pastores frente a la congregación pues representa una flecha que señala hacia sus organos sexuales. Este atuendo, llamado corbata, y usado comunmente, fue diseñado a fines del siglo XVII en Francia por los diseñadores de modas que crearon seductores trajes a las mujeres y luego quisieron hacer lo mismo con los varones. Como no pudieron lograr exponer las areas íntimas de éstos, como hicieron con las damas, se aseguraron de señalar con un una vistosa flecha desde el cuello, la genitalia masculina. Por esa razón, un pastor, anciano, diácono o jóven que se presenta ante la congregación, no debe tener ese atuendo señalador en su vestimenta mientras predica la Palabra. Además de ser un distractivo seductor, es un atractivo que sugiere una cosa que no es cónsona con lo que se supone que esté predicando.

«La Marca» y sus Implicaciones

Por: Dr. Norman González Chacón

Los hijos fieles de Dios tendrán que enfrentar pruebas muy difíciles en los últimos días de la historia de este mundo. Algunas no se podrán anticipar, ni posiblemente habrá mucho tiempo para prepararse a la vez que el enemigo de las almas usará toda su astucia para justificar sus engaños, engañar y si fuese posible vencer al pueblo de Dios con sus pruebas. 

La iglesia cristiana ha caído contundentemente en la trampa mortal de la vacunación. Se ha hecho cómplice del gobierno y ha exigido la prueba, las inyecciones, y el certificado de vacunación a sus miembros, sometiéndose a los mandatos del Estado, sin considerar el derecho que tiene cada ser humano a decidir por cuenta propia sobre algo tan importante como lo es la salud y la vida. Ciega y entregada a los caprichos del gobierno, ha actuado en contra de los más elementales principios de la justicia y de los derechos individuales. Su deber era defender a los que no se quisieran inyectar el veneno experimental, y proteger a los niños de algo que nadie puede garantizar ni asegurar que no será nocivo a la salud futura de ellos. Cayó víctima del engaño y sucumbió a los intereses del gobierno que usó y abusó del poder para llevar a cabo su obra siniestra. Si la vacuna hubiera sido la marca de la bestia de Apocalipsis 13, cosa que no sabemos ni podemos negar o asegurar, la iglesia cristiana se acobardó, se vendió, y traicionó a los fieles que no tuvieron la oportunidad de recibir su apoyo cuando más lo necesitaron. Otros, por la presión ejercida por la misma iglesia, cayeron víctimas de la opresión.

La presión mediática, del gobierno y de la iglesia hizo que muchos optaran por inyectarse el veneno mortal, para poder tener la marca (certificado de vacunación y Vacu-ID) en el brazo y en la conciencia y poder comprar, vender, viajar, ir a su trabajo, universidad y compartir familiar y socialmente. Si esta fuera la marca, muchos sellaron su destino para siempre y la iglesia cristiana fue cómplice de su sellamiento y de su perdición o desgracia, tal como lo asevera Apocalipsis 13, pues nunca en la historia del mundo se había impuesto algo semejante a la humanidad so pena de no poder comprar ni vender. Si este fue un ensayo satánico, una inmensa mayoría cayó en la trampa.

Si la inyección maldita fue o no la marca, tuvo todos los atributos y señales de esta, y la iglesia no protegió a sus miembros, ni les advirtió a tiempo. Al contrario, los indujo a tomarla en contra de la conciencia de muchos, a pesar de que estaban en duda ante la situación. Los miles que rechazaron el engaño pueden ser hoy día el remanente que no aceptó la marca diabólica del enemigo de las almas. Si esa fue la marca de la bestia, muchos cristianos se pueden haber sellado para siempre.  Eso lo sabe Dios solamente, y si fue un ensayo del demonio, le quedó exitosamente bien, porque logró imponer su marca en el 80% de la población del mundo. Por esa razón, el llamado de Dios es a salir de esas iglesias que no pasaron la prueba. “Salid de en medio de ellas pueblo mío, para que no seáis participantes de sus pecados ni recibáis sus plagas” (Apocalipsis 18:4).

Hay mucha gente sufriendo los efectos secundarios del flagelo experimental. Muchos han muerto y otros sufrirán de por vida las consecuencias. Vivirán el arrepentimiento fatal inútil, sin esperanza de curación o de salvación. Si esta fue la señal que Dios indica en Apocalipsis 13:16-17, la iglesia falló en advertirlo a sus feligreses y como quiera, es culpable del resultado. La justificación que el gobierno ofrece: “que por el bien de muchos, todos se tienen que someter, porque el bien común es más importante que los derechos de todos”, es un principio satánico que la iglesia no debió permitir y tenía que combatirlo con denuedo y valor frente al Estado. La dignidad del ser humano es inviolable y cada criatura tiene el derecho de defender su bioquímica individual.

Si los pastores cobardes no supieron defender las ovejas de los lobos rapaces, no pueden ser perdonados porque sus acciones tienen consecuencias presentes y futuras que afectarán a inocentes hasta la cuarta generación que cargarán el daño genético ocasionado. La gente sensata cuyos derechos fueron violados deben salir de esas iglesias porque los juicios de Dios caerán sobre ellas muy pronto: “Porque Dios traerá toda obra a juicio juntamente con toda cosa encubierta sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14, Mateo 12:36-37, Apocalipsis 20 y Romanos 2), más sabrán que el juicio de Dios es en verdad contra los que hacen tales cosas.

Los juicios de Dios caerán y ya están comenzando a caer sobre esos pastores y esas iglesias que se convirtieron en centros de vacunación. Desde el gobierno, el Gobernador, el Secretario de Salud y todo el personal que colaboró en esta canallada, y la directora de VOCES, que aprovechó la oportunidad para amasar millones junto a todos los médicos que apoyaron la vacunación masiva y los medios de comunicación que se vendieron a la causa común, todos tendrán su recompensa porque Dios no hace acepción de personas y todo el que colaboró en éste crimen está marcado con la sangre de los inocentes que han muerto y con el sufrimiento de los que padecerán las consecuencias a corto, mediano y largo plazo. Daños que se irán acumulando en evidencia contra ellos y sus descendientes. Sobre los hijos y nietos, hasta la cuarta generación que sufrirán la alteración de su genoma, así también los juicios divinos alcanzarán a todos los que accedieron y colaboraron para marcar y doblegar a todos los que la recibieron por la fuerza. Cada cual recibirá la maldición de acuerdo con la responsabilidad que tuvo y tiene en esta obra maligna. Todos participarán del juicio que ya ha comenzado en sus faces iniciales. Los juicios de Dios caen sobre los impenitentes y no se hacen esperar. Los patronos que discriminaron con sus empleados, las instituciones, universidades y centros de estudio que no quisieron admitir a los objetores, todos recibirán su castigo muy pronto. Los juicios de Dios, no se dejan esperar. 

Esas toxinas que penetraron el cuerpo se alojarán en algún lugar diferente en cada persona, y tendrán efectos negativos en la salud de los que la tomaron y se evidenciarán cuando menos lo esperen. La ley de siembra y cosecha es universal y alcanza lo bueno y lo malo: “Todo lo que el hombre siembra eso cosecha” (Gálatas 6:7).  No se puede engañar a Dios ni esconderse de sus juicios. La sentencia está dada y los que se comprometieron en una causa genocida como esta, pagarán muy cara su osadía. Ya se están viendo los resultados y los médicos que se confabularon con el gobierno no quieren aceptar las incapacidades y muertes causadas por la inyección. 

La violencia que se sembró al obligar a muchos a recibir la inyección experimental tóxica traerá fuertes eventos de violencia, de enfermedades y de sufrimientos sobre los que la hicieron obligatoria. Los que las recibieron por voluntad propia también recibirán su retribución. Si alguno se salva de los resultados, es por una de dos razones: Porque recibieron un placebo durante el experimento y no sufrirán las consecuencias, o porque fueron inocentemente engañados por la propaganda mediática y gubernamental, y nunca sospecharon del peligro y del daño prospectivo. Esos últimos, Dios los tratará con misericordia y tendrá compasión de ellos en la medida de su inocencia y de su arrepentimiento. Dios traerá toda obra a juicio y cada cual recibirá de acuerdo con sus intenciones.

Pronto veremos los resultados de este experimento genético, a mediano y largo plazo. Muchos creen que el virus o la epidemia se exterminó por la acción de la inyección masiva, pero eso no es así, el comportamiento de todo virus es de igual manera general, y éste, con todas las modificaciones genéticas que tiene no es la excepción. Seguirá cobrando víctimas y nunca se exterminará porque la misma vacuna le crea la oportunidad de replicarse en diferentes variantes resistentes a las mismas. Los médicos que defendieron el proceso de vacunación pagarán en carne propia y de sus hijos y descendientes el daño qué han hecho a tantos miles que les creyeron la mentira.

La ley de causa y efecto qué es la misma del karma que se menciona en Gálatas 6.7, es una consecuencia universal de los actos humanos sobre la tierra. Es una ley inflexible que paga, de acuerdo con el precio que se le impone. La ambición de un gobierno inquisidor y dictatorial nos hundirá en un fracaso inmenso que todos reconocerán y recordarán para siempre con desdén y rechazo.

Los Tres Espíritus Inmundos

El triunvirato genocida del gobierno civil, la medicina farmacéutica, y la iglesia cristiana, se constituyen en la profecía de Apocalipsis 16:13-14, que une estos tres espíritus inmundos a manera de ranas. Salen de la boca del dragón, que manda y ordena sobre las potestades de la tierra que obedezcan. La política, la religión y la medicina farmacéutica se unen para imponer por decretos, medidas que parezcan beneficiar a la mayoría, para políticamente inducirlos e introducirlos en la mente de todos los que no se hayan preparado para ese gran engaño. Los decretos que se han de imponer violan los derechos universales y se realizan sobre pretextos del bien común.

A Manera de Ranas

Para entender el término a manera de ranas, tenemos que ir a Éxodo 8 donde se describen las dos primeras plagas de Egipto y estos animales se esparcieron por todo el territorio egipcio y se metieron en los hogares, en las camas, en los hornos, en las mesas de comer, y en las fuentes de agua.  Cuando esta plaga terminó y murieron todas las ranas, la pestilencia que inundó Egipto fue muy grande. Toda la tierra de Egipto sufrió el doble efecto de la plaga: La invasión de las ranas por todos lados y luego el efecto de la pestilencia por los montones de ranas muertas. “Y blasfemaron al Dios del cielo por sus dolores y por sus plagas, pero al igual que Faraón, no se arrepintieron” (Éxodo 8).

Estos tres espíritus inmundos a manera de ranas se posesionan de todo y van a los dirigentes de todo el mundo para ponerlos de acuerdo contra Dios y contra su pueblo. Salen de la boca del dragón, de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, y hacen decretos que unen al mundo en un propósito contra los fieles que permanecen esperando la venida del Señor. 

Cuando estos tres poderes políticos, religiosos y médicos se ponen de acuerdo, los decretos que de ese poder mixto son emitidos, son decretos de muerte y persecución contra Dios y sus santos que le esperan (Apoc.16:12-14). Noten que estos poderes se unen a consecuencia de una pandemia que comienza en la silla de la bestia que hace que su reino se vuelva tenebroso “y se mordían las lenguas de dolor”( cap.16:10). Esta acción del quinto ángel provoca una conmoción mundial (verso 18), como un gran terremoto que dividió la gran ciudad de Babilonia en tres partes, o sea que los tres poderes que se unieron para la gran batalla se separan por no ponerse de acuerdo y sufren individualmente el efecto de las plagas, que son la retribución natural de sus actuaciones. Estos acontecimientos toman su tiempo y en lo que se desarrollan, pueden pasar meses o años, dependiendo de la intensidad de los sucesos y el orden que tomen. 

En el capítulo 12:6 de Apocalipsis, el profeta ve a la mujer embriagada con la sangre de los Santos que murieron como mártires resistiendo los decretos de muerte de la gran bestia.  En el verso 17:9, el ángel define lo que esto significa en sabiduría: “las 7 cabezas son 7 montes sobre los cuales se asientan la mujer”. Son las mismas 7 iglesias que abren el mensaje apocalíptico que nuevamente son mencionadas por su participación con la bestia que se compone de 7 denominaciones o dirigentes médicos políticos y religiosos unidos contra el pueblo de Dios. Tan pronto pierden la primera batalla se traicionan unos a otros y la gran ciudad vaticana que tiene reino sobre los reyes de la tierra impondrá su criterio aprovechando la discordia entre políticos médicos y religiosos y tomará el mando de la persecución. Ellos se levantarán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá (capítulo 17:14). La advertencia al pueblo de Dios se produce en el capítulo 18:4: “Salid de en medio de ella pueblo mío dice el Señor para que no seáis participantes de sus pecados y que no recibáis de sus plagas”.

El pueblo de Dios no puede permanecer en lugares accesibles. Es importante tener en cuenta que estos tres poderes representan las fuerzas más poderosas de la tierra unidas contra el pueblo pequeño de Dios, débil y desarmado, disperso en el mundo. La medicina moderna con los médicos hospitales y grandes farmacéuticas apoyando al poder religioso unido y respaldado con el poder civil de los gobiernos y reyes de la tierra, todos en contra del pueblo pequeño y disperso de Dios. Actualmente, parte de esto ha ocurrido porque las siete denominaciones que mencionamos a las cuales alude la profecía, son las siete iglesias de Apocalipsis que representan 7 denominaciones modernas las cuales, las siete, tienen hospitales bajo su nombre.

Los que no reciban la marca no podrán comprar ni vender ni entrar a lugares públicos. Serán culpados de las calamidades que estarán sufriendo los que recibieron la marca y eso los pondrá en contra de los santos de Dios que serán rechazados, y perseguidos y culpados por las plagas que estarán sufriendo los impíos que tienen la marca.

Como es de conocimiento general, los momentos difíciles de la vida parecen más largos de lo que en realidad son y muchos que no recibieron la marca de la bestia por miedo o por conveniencia, la recibirán en momentos cruciales de prueba y dificultad. Al traicionar su conciencia como ocurrió con Judas cuando entregó al Señor y se den cuenta que no pueden retractarse del daño realizado, dirán a los montes y a las peñas: “caed sobre nosotros y escondednos de la cara de aquel que está sentado sobre el trono y de la ira del Cordero: porque el gran día de su ira es venido” (Apoc. 6:16).

Para esos momentos tan cruciales para el pueblo de Dios, los pasajes del número 14 al 26 de los 50 pasajes de la visión de 1846, son una gran exhortación del ángel para que nos preparemos y fortalezcamos en el poder y en la confianza del Señor que cuidará de su pueblo como la gallina cuida sus polluelos (Filipenses 1 y 2, Efesios 6, Efesios 4, 1era. de Pedro, Juan 13, 2nda. de Corintios 13, 1era. de Corintios 3, Hechos 20 y Gálatas 1). 

Implicaciones de la Marca

Este asunto de la marca es más serio e importante de lo que se ve a simple vista. Se trata de la señal o marca que identifica a los que han de ser salvos del resto del mundo que se perderá. Es una decisión personal que cada ser humano tiene ante sí y que le sirve de pasaporte para el cielo o para el infierno. Estos tres espíritus malignos ya están obrando en acuerdo mutuo y su alcance es sorprendentemente poderoso: serán dirigidos políticamente por el presidente de la poderosa nación americana, religiosamente por el Papa de Roma y los obispos evangélicos y episcopales, así como médicamente por la Organización Mundial de la salud que a su vez tendrá el apoyo de los CDC y otras entidades financiadas por las grandes empresas farmacéuticas. Para lograrlo, se creará una junta mundial de magnates que llevan años trabajando para crear una nueva era basada en un socialismo comunista disfrazado que impondrá un nuevo sistema de economía basado en una moneda universal, una sola religión cuyo dios es el hombre mismo, una sola educación basada en el interés común que se crea y una sola dirección de gobierno que nombrará una junta mundial de asuntos, donde Estados Unidos, China y Rusia serán los principales miembros que compartirán el gobierno a nivel mundial y establecerán las leyes que regirán en ese nuevo orden mundial.

En esa nueva era, estos tres espíritus malignos inmundos a manera de ranas impondrán leyes comunes que separarán a la gente en tres clases sociales: 

  1. Los obreros que harán el trabajo servil. 
  2. Los jefes de grupo que supervisarán el trabajo. 
  3. Los dirigentes que exigirán el fruto de la labor de las masas de pueblo oprimidas por el trabajo, tal como ocurrió con los israelitas en Egipto. 

Debido a que estas masas obreras estarán condicionadas a trabajar por la comida para todos, se les dará un día de descanso alternado por semana y laborarán 6 días corridos que cambiarán el ritmo de la sociedad actual civil.  La idea de que el día de descanso sea alternado cada semana, diferente para unos y otros, es para evitar que la gente se reúna y tenga oportunidad de ponerse de acuerdo en contra del gobierno civil o de reunirse para adorar en las iglesias. Además, se usarán drogas que mantendrán las masas de personas trabajando y controladas por la dosis individual y colectiva que recibirán como parte de sus beneficios salariales. La gente recibirá una identidad digital que será leída por aparatos electrónicos. Estos detectarán su presencia donde quiera que se encuentren y recibirán un mensaje avisándole que se están fuera de su radio de acción para que vuelvan a las áreas donde se les permite moverse, esto muy parecido al grillete electrónico que se le instala a los reclusos para permitirles moverse fuera de la cárcel bajo vigilancia electrónica.

En ese nuevo orden mundial todos seremos esclavos del sistema de gobierno que se renovará autónomamente entre las grandes figuras que lo componen y se dividen el mando de acuerdo a los intereses económicos que ellos mismos crean. Con la fuerza trabajadora laborando en una sola dirección, a favor de sus negocios y de sus empresas, ¿quién dirigirá al mundo en ese nuevo orden? Las tres grandes potencias mencionadas anteriormente, intercambiarán el mando en acuerdo común y tomarán decisiones en conjunto para imponer decretos y leyes que obliguen al pueblo esclavo a aumentar la producción de acuerdo a la demanda mundial, según el tipo de esclavitud, como la que implantaron los faraones en Egipto, pero controlada electrónicamente a distancia. Con sanciones para los que no obedezcan las órdenes que recibirán, se le impondrán penas como la de no recibir el salario por tiempo determinado de acuerdo a la desobediencia incurrida. A los que se les niegue el permiso, NO podrán comprar, ni vender, ni conseguir alimento alguno, ni artículos personales, si no se les restaura el permiso electrónicamente y esto, después de cerciorarse, bajo supervisión, que el esclavo obrero esté nuevamente cumpliendo con su trabajo en su lugar asignado. Los planes de los grandes intereses en gobernar o dirigir esta nueva forma de vida y de gobierno son ambiciosos en gran manera y todas las propiedades y negocios serán únicamente del Estado, y nadie podrá declarar cosa alguna fuera de su vida que pueda decir que sea suyo, porque hasta los matrimonios y los hijos serán propiedad del gobierno. Se les ordenará entregar los niños a los pocos días de nacidos para que el gobierno los críe, los eduque y los utilice a su antojo y conveniencia. No tendrán nombres propios, sino un número por el cual responderán y serán identificados por un chip bajo la piel que será leído por un aparato electrónico.

Al imponer la marca, el sistema a instalarse irá borrando toda la memoria familiar de las personas que vivan en el tiempo de la transición a esa nueva forma de vida o nueva era, lo que les hará perder el sentimiento de familia, de adoración a Dios, y de congregarse para adorar. Esto logrará que los seres humanos desarrollen un nuevo sentimiento de obediencia que será más bien un consentimiento interno de obedecer al gobierno, lo que hará desaparecer por completo toda idea de resistencia o de oposición a los dictados de las nuevas órdenes que cambiarán las vidas de los que estén en el proceso de transición en esa etapa del tiempo. Si observamos a los que recibieron la inyección tóxica, veremos que se aferran a su desición, y se indignan contra los que no la recibieron.

De ahí en adelante, las nuevas generaciones no conocerán de Dios. Ni de la creación ni de ninguna de las libertades que históricamente han caracterizado al hombre desde el principio de la historia. Los niños serán entrenados militarmente para trabajar y responder a las necesidades del Estado y la procreación de nuevas generaciones será in vitro, de acuerdo a las necesidades de crecimiento de los gobiernos reinantes. Las mujeres le prestarán sus vientres al gobierno para replicar la población controlada desde la sede de los laboratorios genéticos.

Esta planificación social ya está en camino, y las naciones interesadas en participar de esta nueva forma de gobierno están entrenando sus mejores cerebros para delinear cada detalle de este sistema que correrá de forma electrónica, impersonal y directa, imponiendo las nuevas leyes y reglas de vida que lo caracterizarán y que dominarán sobre todos.

Por esas razones tan poderosas e importantes, ningún pastor o cristiano de esta generación debe consentir en que inyecten sustancias extrañas a sus hijos, o a sus ovejas o feligreses, ya que han comenzado el experimento para ir preparando a la generación actual para que acepte el cambio en marcha. Muchos están ya convencidos y no necesitan solo que les instalen el aparato electrónico en su brazo derecho. Están ansiosos por recibirlo. Estos, que ya comenzaron a recibir la inyección letal que los convertirá en esclavos voluntarios del sistema,  se convertirán en los propagandistas de la nueva era y estarán vigilando para acusar a los que se opongan. Los fieles cristianos que entiendan esto, serán perseguidos y privados de sus libertades y privilegios, de sus trabajos y de comprar y vender en el mercado. Serán despojados de todas sus pertenencias y de sus propiedades, comenzando con sus niños menores que ya pertenecen al Estado vigente por leyes actuales.

Las iglesias cristianas NO se han levantado contra todas estas nuevas leyes que descomponen la familia tradicional, y han permitido que los gobiernos se adueñen de sus hijos. Los gobiernos han comprado con dinero y con influencia las conciencias de las siete iglesias modernas que en el Apocalipsis se señalan con faltas graves que permiten que Jezabel se haga cargo de los niños de la Iglesia y los separen de la doctrina original del Creador (Apocalipsis 2:2-14).

Para los verdaderos creyentes en el Evangelio de Cristo, que no se han contaminado con los mensajes espurios de los falsos pastores de la Iglesia cristiana, la tribulación, la presión social y gubernamental durará un tiempo profético de 10 días que pueden ser 10 meses o 10 años. No sabemos con certeza cuánto va a durar la persecución que recibirán aquellos que no estén dispuestos a recibir la identificación química electrónica que les será inyectada a todos los moradores del planeta (Apoc. 2:10). La pandemia tiene ya dos años y la presión de los gobiernos sigue, por lo que podemos esperar que se prolongue unos ocho años más.

Este asunto es más complicado que lo que exponemos a simple lectura. Pues la tecnología en manos de los enemigos de Dios y de su pueblo, inventarán, además de los dispositivos que ya existen que los puedan localizar en cualquier lugar en donde se escondan. En el nuevo orden mundial o nueva era, la moneda será controlada. Los ahorros y propiedades en los bancos serán confiscados y los que no se sometan a la marca no tendrán recursos para sobrevivir en un mercado controlado. Sólo podrán subsistir en los campos y regiones remotas y sólo podrán comer de lo que encuentren en la tierra. En algunos lugares remotos el Dios del cielo derramará del maná escondido y alimentará a su pueblo, como lo hizo con el pueblo de Israel por los 40 años que éste deambuló por el desierto. Esa promesa está en pie y Dios cumple lo que promete (Apoc.2:17).

La promesa divina es que Dios no nos desamparará ni nos dejará a merced de los enemigos. Muchos que no podrán resistir serán puestos a descansar por un tiempo en lo que pasa esta gran tribulación. Los que fueron engañados y aceptaron la inyección maligna tendrán que luchar más fuerte para resistir las influencias dominantes de las señales electrónicas que tratarán de dominarlos y someterlos. Además, sufrirán muchas enfermedades por las cuales tendrán que buscar ayuda médica. Ahí los estarán fichando y los estarán esperando para ajustar cuentas con ellos. Esos tendrán una tribulación mayor y muchos no resistirán la fuerte presión social que a través de los medios estarán recibiendo constantemente. Necesitarán de mucha oración y ayuno para romper las ataduras electrónicas que han sido introducidas en su cuerpo.  Muchos no podrán vencer y caerán en la trampa maligna o sufrirán enfermedades inducidas por el veneno. Otros que se han preparado acudirán a los remedios naturales para no caer en las manos de los médicos.

Esa tribulación de 10 periodos de tiempo, los 10 días de Apocalipsis, serán el preámbulo de un rescate maravilloso que Dios hará a su pueblo, esparcido por el mundo, por los campos, por los bosques, por los lugares menos transitados por la gente, y en escondites recónditos donde se refugiarán los que no quieran recibir la marca ni participar de esa forma de vida.

El primer paso a dar en esa dirección es salir de inmediato y muy sigilosamente de esas iglesias que se sometieron a los gobiernos para inyectar las primeras dosis del veneno manipulador que entrará a su genoma y cortará del mismo los genes divinos que unen la naturaleza humana con el Creador. En su lugar, Introducirán genes de obediencia al sistema que han sido programados y muy efectivamente diseñados para controlar la voluntad humana, como “robots” conectados a su control.

Esto que parece ciencia ficción es una realidad que nos sorprenderá sin apenas darnos cuenta de lo que está ocurriendo.  Satanás sabe que le queda poco tiempo y necesita urgentemente convencer a la humanidad de que acepten la señal que los hace suyos para vencer y hacer desaparecer a los pocos que se opondrán al nuevo orden mundial que está desarrollándose en todo el mundo.

La guerra ya comenzó y hay lugares donde han logrado inyectar el poderoso veneno a un 90% de la población. Otros países están más retrasados, pero tienen más de un 48% de la población inyectada con más de una dosis. La presión social y mediática sigue fuertemente respaldada y la meta es vacunar a todos los niños desde que nacen para ir separándolos para el estado tener el control absoluto de ellos.

Esa única institución, la iglesia, que pudo habernos salvado de esta atrocidad espantosa, abominable y desoladora (Daniel 11:31), y 12:11), que sacrifica nuestros hijos en los altares paganos, hubiera sido la iglesia cristiana unida en propósito, para ir contra el Estado y no permitir ese genocidio masivo. Pero la Iglesia cristiana está ciega, sorda y muda, y no ha podido enfrentar al enemigo común que nos acecha. Por esa razón, Jesús lo mencionó en Mateo 24:15 como la señal del fin, antes de su regreso por su pueblo.

Ya vimos las iglesias convertidas en centros de inoculación y a los pastores segregando a los que se pusieron la marca de los que aún no la habían recibido. Estos pastores se mancharon con la sangre inocente de todos los que creyeron su maliciosa intención de colaborar con los gobiernos para embaucar, engañar y vacunar al pueblo de Dios y a sus niños. Ayudaron al lobo a seleccionar las mejores ovejas del rebaño.   

 Para más información sobre las profecías de Apocalipsis para este tiempo, vea el blog Apocalipsis Revelado, o la revista del mismo nombre: drnormans.blog

Las Parábolas de la Biblia (Parte I)

Por: Dr. Norman González Chacón

Las parábolas de la Biblia contienen mensajes de sabiduría ocultos para que sólo aquellos que buscan la verdad, y estén dispuestos a cavar profundo para hallarla, la encuentren, no importa las consecuencias. 

Parábola, del griego parabolé, es una ilustración compartida que expone una historia, verídica o no, o una situación común de las gentes o de los pueblos con el fin de ilustrar una lección o una enseñanza. Es una yuxtaposición literal de una cosa en lugar de la otra con un fin ilustrativo y educativo. En la Biblia hay muchas parábolas o narraciones que pueden contener mensajes escondidos, a manera de parábolas. De éstas se pueden desprender grandes enseñanzas. Jesús le habló a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba (Mateo 13:34 y Marcos 4:34). La razón es muy importante: Las parábolas revelan verdades profundas que quedan a discreción del que las oye y las puede entender, mientras que ilustran verdades profundas y divinas ocultas. Se dice que las parábolas son una forma de enseñanza bastante común en el judaísmo. Historias como las de las bodas, la siembra del trigo, la del hombre rico, y de las diez vírgenes y otras, son fácilmente recordadas por todos. Con el tiempo, la gente va descubriendo si le interesa el significado de la enseñanza escondida en la parábola, de acuerdo a sus intereses particulares y de como los impactan. 

Lo cierto e interesante es que Jesús quería comunicar mensajes especiales a los escogidos sin que lo entendieran sus enemigos. Desde Génesis hasta Apocalipsis la Biblia está saturada de enseñanzas ocultas en parábolas: El sacrificio de Isaac, el nacimiento de los mellizos Jacob y Esaú, los sueños de José, y los sueños del Faraón y de Nabucodonosor, así como el santuario del desierto, son algunos de los relatos históricos que contienen importantes parábolas de las que se desprenden verdades ocultas, que como dijo Jesús: “les revelarán cosas que han estado escondidas desde la fundación del mundo” (Mateo 13:35 y Salmo 78:2). 

Esas verdades escondidas desde la fundación del mundo, constituyen un segundo mensaje que corre paralelo al mensaje literal de la biblia y de ninguna manera lo contradice, pero lo pinta de un nuevo y brillante color. Además, incluye interesantes elementos que aclaran muchos aspectos que se encuentran en el mensaje literal porque sólo le interesan a los entendidos discípulos de Jesús de todas las épocas y etapas históricas.

No existe en la literatura universal un libro con tantas alternativas interpretativas y figuras de lenguaje como la Biblia. Los grandes escritores de la tierra como: Shakespeare, Cervantes, y otros que se han esmerado en crear imágenes ilustrativas con el vocabulario común, no se acercan a la sabiduría que se muestra en el texto bíblico de las parábolas. Las enseñanzas y las verdades que en ellas se revelan, son formidables ilustraciones del mundo espiritual que se pueden entender en lenguaje humano. De hecho, es conveniente señalar que después de la experiencia lingüística de la torre de Babel, el lenguaje humano, no importa la nacionalidad ni la lengua, sufrió graves cambios que impiden una fiel comprensión del mensaje divino oculto en la Palabra para que los entendidos lo entiendan. Hay muchos pasajes que han sido motivo de discusión en la teología debido a los factores de traducción y redacción de los mismos. Por eso en teología se discute el Sitz im leben o contexto de muchos textos para considerar su debida traducción e interpretación.

La responsabilidad de todo creyente en el evangelio de Jesús y de todo estudiante de la Biblia y pastor es de estudiar profundo el texto de Mateo 13:52, para sacar de ese viejo tesoro, cosas nuevas para sus discípulos.

Si ya conocemos el mensaje literal de la Biblia, ahora se abre para todos los entendidos un nuevo y maravilloso campo de estudio científico basado en el mensaje oculto de las parábolas y símbolos que allí se encuentran: Una segunda biblia que contiene información exclusiva pero sencilla de entender para los discípulos sinceros del Maestro. Éste señaló: “Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos y las hayas revelado a los niños” (Mateo 11:25). Los grandes teólogos no han podido entender este mensaje oculto pero los niños en el evangelio lo pueden entender si buscan la dirección del Espíritu Santo que los ilumine. Un ejemplo, lo podemos obtener de las tres parábolas de bodas que se encuentran en los evangelios: Las bodas de Caná, donde Jesús realizó su primer milagro público (Juan 2:), las 10 vírgenes  (Mateo 25), y la parábola del padre que hizo bodas a su hijo (Mateo 22). Estas tres parábolas que tienen que ver con bodas son tres escenas de un mismo acto a través de las cuales el Señor nos revela importantes verdades del Evangelio que no deben ser comprendidas por sus enemigos. 

Primeramente, ocurre la conversión del agua en vino que es el primer milagro que Jesús realiza en Caná de Galilea, en una boda familiar a la cual fue invitada su madre María y Jesús la acompañó. Las bodas judías en esa región duraban una semana y a la mitad de la semana ocurrió el incidente que da lugar a que Jesús tenga que intervenir: El vino provisto por la familia del novio, se terminó. Este contratiempo inesperado era considerado como una gran afrenta de previsión por parte de los celebrantes y María se percató de la situación y llamó a Jesus para que les resolviera. Es obvio que ella sabía del poder que Jesús tenía, aunque aún no había comenzado su ministerio oficialmente. Sus acciones en suplir las necesidades de su madre en el hogar desde niño, le aseguraban a María que Jesús podía resolver el problema del vino en esa boda. Aunque este relato es un hecho real y no una parábola, para fines educativos puede ser considerada como una parábola debido a que este acto inicia un ministerio milagroso de Jesús y abre el entendimiento a los convidados, que a mitad de la semana, habían consumido el vino y estaban embriagados en la gran fiesta. Tanto el maestresala que dirigía la boda, como todos los comensales se dieron cuenta del cambio que este vino nuevo hizo en todos ellos: quedaron sobrios tan pronto lo probaron y comprendieron que era un vino de superior calidad y de efectos desembriagantes diferentes a todo lo que habían probado antes. El buen vino abrió los sentidos de los ebrios en la fiesta y resolvió el percance con gran éxito y efectividad. Nadie salió borracho de esa boda cuando culminó.

Si le aplicamos el concepto de parábola a la historia real que allí se narra, podemos entender que las palabras de Jesús cuando señaló: “Yo soy la vid verdadera” (Juan 15:5 y 14:23), el buen vino se echa en odre nuevo cuando la palabra de vida es como el buen vino que tiene el poder de desembriagar a los ebrios de la vida y les permite gustar del buen vino que no emborracha. La vid verdadera es Cristo y su principal objetivo al venir a este mundo es desembriagar a los ebrios que con los cuidados de la vida, los negocios, las ocupaciones, y las distracciones, no pueden ver ni apreciar lo que significa el buen vino de la vid verdadera. 

Cuando Jesús habla de sí mismo y se señala como el buen Pastor y como la vid verdadera, es porque hay falsos pastores y vides espurias que contrarrestan el efecto del mensaje verdadero del Maestro. Otro episodio de la vida de Jesús que puede catalogarse propiamente como una parábola por el mensaje oculto que contiene, es su último milagro antes de resucitar a Lázaro. Se trata de la curación del ciego de nacimiento (Juan 9). Este hombre joven que por años acostumbraba a sentarse a pedir limosnas en las escaleras del templo, nunca había visto la luz del sol en su desgraciada vida. El Maestro había pasado muchas veces por frente a este ciego y conocía de él pero no se había interesado en sanarlo porque no había llegado su hora. Ese día aciago para el jóven ciego, los discípulos le preguntaron a su Maestro por él: ¿Quien pecó, éste o sus padres para que naciera ciego?. Jesús aprovechó la pregunta para darnos una lección de genética y provisión divina: “Ni este pecó ni sus padres: más para que las obras de Dios se manifiesten en él”.

Jesús tenía en mente sanarlo, pero el tiempo no había llegado. Era sábado, el día que más gente entraba y salía del templo.  “Entonces el maestro escupió en tierra, hizo lodo con su saliva y la puso en los ojos del ciego”. A continuación le dijo: “Ve y lávate en el estanque de Siloé.” El ciego obedeció “ciegamente” las instrucciones del Maestro y caminó de un extremo de la ciudad hasta el otro para llegar al estanque. “Y se lavó allí y volvió viendo”. He discutido este milagro en varios escritos por la importancia que tiene para las generaciones actuales y futuras. Jesús introduce allí una nueva forma de curar a los enfermos, tan efectiva que puede hacer ver a los ciegos de nacimiento: Para el proceso curativo, utilizó la saliva que sale de su boca. En el lenguaje simbólico de las parábolas, la saliva es sinónimo de la Palabra de Dios, la espada de dos filos, y su poder de convencimiento; La tierra o barro del suelo, representa el material del cual estamos hechos y del que nos alimentamos: hierbas, plantas, frutas, vegetales, y todo lo que de la tierra, Dios creó como alimento. La mezcla de estos dos elementos crea un tipo de medicina muy efectiva para toda enfermedad: Se trata de la Medicina Natural, que desde ese momento Jesús incorporaba al ministerio de sanidad de todos sus discípulos en todas las épocas futuras. Pero falta el tercer elemento: “Ve y lávate en el estanque de Siloé”. La misma fuente de agua que surtía el estanque, cruzaba la ciudad y pasaba por el frente del templo donde el ciego se sentaba a pedir a diario. ¿Por qué Jesús hizo caminar tan lejos al ciego si tenía la misma agua tan cerca?  La razón es muy importante: Es porque faltaba un elemento que no necesariamente era agua para lavarse; era la fe del ciego que se ponía a prueba para recobrar la salud visual. 

En la etapa nueva de la iglesia cristiana naciente, los milagros deben hacerse en conformidad a los elementos de la naturaleza y no como milagros sobrenaturales. Esto le permite a cada cristiano práctico llevar el ministerio sanador de Cristo a cada criatura y rincón del mundo. El ciego, caminó determinadamente todo el trayecto que Jesús le ordenó para llegar al estanque famoso por sus curaciones, y allí se lavó. Con ese bautismo local de agua a los ojos fue suficiente para recobrar la vista que nunca antes tuvo. Los milagros modernos deben estimular la fe del enfermo y deben armonizar su vida con los mandamientos de la salud y los preceptos de vida trazados en las escrituras desde Génesis 1:29.

El relato es una de las más largas experiencias que se narran en los evangelios y tiene una gran cantidad de detalles importantes que se pueden discutir en teología. Al recobrar la vista, el que era ciego, se tuvo que enfrentar a los sacerdotes y a los escribas de su tiempo. La indiscutible curación, fue puesta en duda por los enemigos de la verdad que no querían creer lo que a simple vista era tan evidente, que no había manera de refutarlo.

De este relato verídico de las historias del maestro Jesús en la tierra, se desprenden tantos mensajes que no es posible enumerarlos todos, pero una cosa es clara: Jesús dejó tácitamente establecido el mensaje de curación que en la última etapa de la historia abrirá los ojos de los ciegos de nacimiento y curará todo tipo de enfermedades. Y como hizo en las parábolas, sólo los entendidos entenderán este mensaje (Mateo 13:11-17).

Las parábolas de la Biblia contienen importantes mensajes de Dios para su pueblo en lenguaje secreto simbólico para que los enemigos de la verdad no lo puedan entender. Las tácticas militares de todo ejército de la tierra tiene que usar el lenguaje de símbolos y señas que cada soldado debe conocer para entender las órdenes de sus comandantes que dirigen la estrategia de guerra. La Biblia y el ejército de Dios no son la excepción a esas estrategias. Desde Génesis hasta Apocalipsis podemos ver las tácticas divinas para comunicar los mensajes entre el Comandante y sus soldados. Cada cual es responsable de conocer ese lenguaje para no equivocar las órdenes del capitán. Por eso les habló por parábolas (Mateo 13:13). “Por eso, todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas” (Mateo 13:52). Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. El mensaje de Cristo se renueva a sí mismo cuando se activa la luz del Espíritu Santo y nos ilumina el entendimiento. Es estonces cuando vemos clara la intención del Maestro de revelar los secretos escondidos desde la fundación del mundo en simples parábolas que parecen cuentos. Pero la iglesia cristiana laodicense no puede ver ni oír, ni hablar de estos misterios compartidos, debido a que está ciega, sorda y muda. Su participación en la revelación es nula y no puede dar fe de las profecías, ni de su cumplimiento, por su incapacidad.

Los 50 Pasajes

La Iglesia Que Se Quedó Muda

Por: Dr. Norman González Chacón

La iglesia cristiana recibió un importante mensaje en el año 1845, en el cual el Señor llamó a una niña de 17 años, y le dio una visión con el camino que el pueblo de Dios había de recorrer en su viaje a la Santa Ciudad, así como la rica recompensa que se dará a quienes aguarden a su Señor cuando regrese a su festín de bodas. 

El mensaje fue entregado en visión en una tarjeta con letras de oro. Este detalle, en nuestra era, que para toda transacción usted necesita tener una tarjeta, es algo común y que no sorprende a nadie, pero en el año 1846, era algo incomprensible. Solo a la luz de la actualidad en que vivimos, se puede entender que Dios no reveló este mensaje para ellos, sino para nosotros que vivimos este siglo. Como se puede comprobar, la iglesia no ha hecho caso alguno de estos mensajes que forman 50 pasajes importantes que son las guías que acompañarán al pueblo de Dios y que lo fortalecerán, dándole la luz de la verdad presente en cada etapa del tiempo y lo que ha de transcurrir hasta la venida del Señor.

Cuando no se conoce la historia, corremos el riesgo de repetir los mismos errores y fallas de generaciones anteriores. La iglesia cristiana no es la excepción y ha demostrado, al pasar del tiempo, una gran despreocupación por la preparación que el pueblo de Dios debe hacer para recibirle. Se cree dueña del proceso purificador, salvífico y cree que Dios está obligado a salvar a todos los que están registrados en los libros de la iglesia. No se ha percatado del mensaje que el ángel les envía a las 7 iglesias de Apocalipsis y en especial a las iglesias de Pérgamo y Laodicea (Apocalipsis cap. 2).

En el mensaje aludido, Dios trazó la ruta de lo que sería la trayectoria de las iglesias desde sus comienzos en el siglo primero de la era cristiana, y en su desarrollo desde el siglo 19 en adelante, hasta la aparición de Jesús en las nubes para rescatarlos. Un mensaje de versos escogidos que adelantan la marcha de la iglesia y de los aspirantes a salvación desde el año 1800 hasta la venida visible del Salvador. Ese fue el comienzo de las siete grandes organizaciones evangélicas actuales.

Podemos ver que los 50 pasajes son un resumen de los éxitos y fracasos de las iglesias y de sus miembros durante los últimos siglos de la tierra. De lo que tiene que pasar, y de cómo perseverar para ser salvos. Los textos escogidos por el Señor tienen un valor incalculable para la Iglesia de hoy porque le permite una preparación constante y gradual hasta alcanzar los niveles de perfección en Cristo, que la prepararán para ser parte de la grande compañía que se sitúa ante el trono de Dios. Podemos decir que estos 50 pasajes son la Biblia del último tiempo, abreviada y concisa.

La iglesia cristiana aludida, se quedó muda y no ha reaccionado al primer mensaje. Para eso, el primer pasaje dice: “Y ahora, quedarás muda y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga. (Lucas 1:20). Queda muda porque no se atreve a dar el mensaje que tiene que dar, y su falta de voz, le afecta también la vista, porque tampoco ve ni tiene la fe para buscar el colirio divino y lavarse los ojos. Por lo tanto, se convierte en una inválida. “Por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo”. Con iglesia y sin ella, el Señor llevará a cabo su obra redentora a su tiempo. La iglesia muda sin habla es un elemento inútil que no le sirve a Dios, y por lo tanto es descartada y puesta a un lado de la obra redentora. Tenemos que recordar el mensaje de la comisión evangélica: 

1. Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura  

2. Bautizarlos en el nombre de Jesús. 

3. Echarán fuera demonios 

4. Hablarán nuevas lenguas. 

5. Quitarán serpientes.

6. Si comieren o bebieren cosa mortífera, no los dañará. 

7. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.

Es obvio que la iglesia muda no ha cumplido con ninguno de estos siete requisitos que le encargó el Maestro antes de ascender:  Los demonios entran y salen de la iglesia y de la feligresía en la forma de toda clase de pecados, soberbias, locuras y falsas enseñanzas. Siglos después, los sermones, las enseñanzas, las predicaciones, las frases y muletillas de los pastores son las mismas que usaron los pioneros hace 200 años. Nada nuevo, ningún lenguaje nuevo sobre el evangelio, ni sobre las profecías se oye en las iglesias, y si se habla, son las mismas del libro de Daniel y de Apocalipsis que aplican a varios siglos atrás. Las serpientes que atacaron al pueblo de Israel cuando murmuró en el desierto, siguen en las iglesias cristianas, inyectando el poderoso veneno de la duda y de la incredulidad, rechazando la alimentación física y espiritual adecuada a este siglo, sin que nadie haga algo para evitarlo. No hay un Moisés que resuelva y los libere de ese ataque venenoso. Por no observar las reglas de vida y alimentación que están claramente definidas en la Biblia, están comiendo y bebiendo cosas mortíferas que los enferman y sufren las consecuencias, muriendo de las mismas enfermedades que sufre el mundo y que los arroja en los hospitales que las mismas iglesias poseen. Con ello, sustituyen el don de sanidad que el Señor les impartió para que sanaran todo enfermo de toda enfermedad. “Cosas más grandes que las que yo hago, ustedes podrán hacer”. Ciertamente, la Iglesia y los discípulos han hecho grandes edificios de iglesias y grandes y costosos hospitales. Pero el don de curación lo perdieron hace tiempo y los enfermos no se curan de la manera en que el Maestro les enseñó: “Sobre los enfermos, pondrán sus manos y sanarán”. Esa orden divina se ha quedado oculta en el tintero de la Iglesia y nadie se atreve a practicar las curaciones absolutas que Jesús ejemplificó y para las cuales invistió a los discípulos y comisionó a la iglesia primitiva con la potestad del Padre y del Espíritu Santo para que realizaran prodigios, sanidades, señales, y milagros más grandes aún que los que él hizo estando con ellos (Hechos 4:29 al 31 y Juan 14:12 al 17). Esa responsabilidad la Iglesia la delegó a los médicos y a los hospitales, muchos de los cuales sus oficiales enfermeros y personal médico, no cree en los milagros, muchos no creen en la palabra, y todos creen y practican la hechicería o pharmakeia de las drogas que le hacen creer a la gente que están curando porque les alivia los síntomas. Señala el ángel de Apocalipsis 18, que allí en esos hospitales, mueren los impíos igual como mueren los hijos de Dios. No hay diferencia (Apocalipsis 18:24).

El siguiente pasaje lee: “Y ahora Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló. Y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios (Hechos 4:29-31). Al inicio, los discípulos salieron a predicar con denuedo la palabra, pero las amenazas y los tropiezos que tuvieron que afrontar, fuero desanimándolos en su misión y las iglesias que se organizaban no tenían el entusiasmo y el empeño de predicar la palabra, y mucho menos de sanar a los enfermos. El pasaje, insta a los cristianos a luchar con denuedo a predicar, sanar y hacer señales y prodigios en el nombre de Jesús.

El próximo pasaje insta a los discípulos a tener el cuidado de no perder el tiempo y el esfuerzo predicando a quienes no aceptan la Palabra: “ No deis lo santo a los perros ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen”. Este pasaje de Mateo 7: 6-12-15, indica claramente que por más entusiasmo y ánimo que tengamos en predicar la palabra, no la compartamos con quienes no la desean, porque no la merecen. “Para que no se vuelvan contra vosotros y os despedacen”. Jesús señaló este concepto claramente en Mateo 13:13 al 15. Porque hay gente que no entiende el mensaje ni lo acepta, y si lo hace hipócritamente por el interés de curarse, con esos no se debe perder el tiempo enseñándolos ni curándolos, porque el Señor conoce su hipocresía y no quiere sanarlos (Mateo 13:15). Pero los llamados y escogidos hijos suyos que guardan sus mandamientos, sus preceptos y sus estatutos, y caminan en su amor, esos pueden pedir y se les dará todo lo que pidan, siempre y cuando se pida en el orden y de acuerdo con la voluntad divina. En el pasaje número 6 de Mateo 7:12-15, les advierte sobre los falsos profetas que vienen vestidos de ovejas, pero que son lobos rapaces. 

El próximo pasaje vuelve a advertir sobre “los falsos cristos y falsos profetas que harán grandes señales y prodigios a tal grado, que engañarán, si fuese posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:24).

Los siguientes pasajes entre los 50 revelados: 7,8,9,10,11 y 12, advierten sobre filosofías y huecas sutilezas que entrarán a la iglesia y que corromperán la buena práctica del evangelio. Esto, lamentablemente, se ve ocurriendo y por esa razón la iglesia ha ido perdiendo la fuerza original que el Espíritu Santo le otorgó en el aposento alto, de donde surgió triunfante y poderosa para desarrollar su poder inicialmente. El próximo pasaje es preciso y señala un aspecto muy importante de la obra y de la vida cristiana, y de la salud física y espiritual que es el descanso divino: “Nadie, debe caer en semejante ejemplo dedesobediencia”. El descanso es un elemento clave en la vida del creyente que la iglesia cristiana ha descartado, relegado y pisoteado. El descanso semanal o sábado es parte de los 10 Mandamientos y nadie en la tierra ni en el cielo tiene permiso divino para cambiarlo o abrogarlo. “Por lo tanto, queda un reposo (muy significativo) para el pueblo de Dios”, que es señal entre Dios y su pueblo escogido. Nadie que aspire a salvarse “debe caer en semejante ejemplo de desobediencia” (Heb. 4:10 al 12).

El pasaje número 20, de Juan 13:34 y 35, nos recuerda el nuevo mandamiento que Jesús le añade a su ley: “Que os améis unos a otros como yo os he amado”. “En eso conocerán todos que sois mis discípulos”. Luego de esa aclaración, el Espíritu advierte: “que entre vosotros mismos se levantarán lobos rapaces que no perdonarán el rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas para atraer tras sí a los discípulos” (Hechos 28:20).

Estas 50 advertencias sacadas de los Evangelios en esa fecha del siglo XIX (19), son la evidencia de apostasía de la Iglesia en todos los aspectos en que ésta se ha apartado de los principios originales, guiadas por hombres ambiciosos que buscan sus propios intereses y terminan comiéndose las ovejas. En la visión, el ángel cita las palabras del apóstol: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo para seguir un Evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el Evangelio de Cristo (pasaje 24), (Gálatas 1:6-9).

El pasaje 25 alude a los que matan el cuerpo y después nada más pueden hacer. Aquí se refiere a otro tipo de engaño que apareció en la Iglesia en sus comienzos: La unión de las iglesias con los médicos desde el siglo 18 en adelante y que se convirtió en una característica de las 7 iglesias o denominaciones que se crearon en Norteamérica, son el ejemplo de la unión de la iglesia con el falso poder médico hospitalario. Al perder el don de curar a los enfermos por su apostasía, la iglesia cristiana adopta la medicina farmacológica (con su extensa pharmacopeia) para llenar el requisito divino que Jesús le impuso de sanar a los enfermos (Marcos 16:17 al 18), y que constituye el pasaje número 32, y que entraña la gran comisión evangélica que se le encomienda a la iglesia apostólica desde sus comienzos. Al unirse o auspiciar a los médicos y a los hospitales, las iglesias rechazan el poder que Jesús le impartió a los discípulos, alteró el propósito divino, y cambió las leyes a su capricho y conveniencia. Los pasajes 40 y 41 le abren una puerta a la iglesia de Filadelfia para que se arrepienta y le ofrece la llave de David que abre y ninguno puede cerrar. Esta es la única iglesia que, aunque pequeña en número, ha guardado la palabra y será guardada de las pruebas que han de venir sobre el mundo. Por lo tanto, esa es la iglesia remanente que guarda la palabra y no ha negado el nombre de Jesús. De ahí en adelante, los pasajes describen las características de los fieles que se encuentran en esa iglesia (Apocalipsis 14:4-5). Este es el texto clave de Apocalipsis que entra en las características de los fieles que se encuentran en la iglesia de Filadelfia. En la etapa en que se produce la separación de los infieles que habían permanecido en las iglesias y que fueron entregados a la sinagoga de Satanás por mentirosos y falsos. “Estos fieles son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos son primicias para Dios y para el Cordero”.

Para llegar a este punto culminante de la historia, hay que restaurar los siete (7) pasos que señalan la gran comisión evangélica de Marcos 16:16 al 17 que enumeramos anteriormente. Inmediatamente que esto ocurre, muchos, que han estado ciegos de nacimiento, abrirán sus ojos y verán, y se convertirán al mensaje. Habiendo recobrado la salud, sus ojos se abren y ven las maravillas del Evangelio. En esa etapa de la historia es que entramos en el Apocalipsis y descubrimos el mensaje que cura a los enfermos y abre los ojos de los ciegos de nacimiento en este tiempo. Aquellos que desde que nacieron no pudieron ver la luz del Evangelio a pesar de que, como el ciego, se sentaban en el templo todos los días a pedir y pedir sin esperanza. Hoy entran al templo, se sientan en su banca, escuchan una predicación que utiliza mayormente frases aprendidas, muletillas, textos que infunden miedo o temor a perderse, amenazas de consecuencias infernales que preocupan al pecador y lo hacen reaccionar por miedo a quemarse en el infierno, en vez de por amor a salvarse y vivir con Jesús en la tierra nueva. 

Esa es la diferencia en propósito del sermón semanal. Es la evidencia del desgaste físico emocional de los pastores, que tienen una libreta con sermones y los presentan rutinariamente a sus congregaciones sin otra intención que la de mantenerlos en la membresía y pagando sus diezmos y ofrendas para sostener al pastor y su familia, y que ésta pueda moverse en un buen automóvil y vestir con trajes nuevos y vistosos. Conozco pastores que coleccionan trajes, camisas y corbatas, y tienen decenas de ellas en todos los estilos y colores. Es bueno aprovechar esta alusión a los pastores con corbata, porque se trata de una prenda de vestir que ningún Pastor debe utilizar debido a que esta prenda fue creada por modistos franceses para exaltar el sexo, competir con el escote de las modas femeninas, y llamar la atención hacia los órganos sexuales masculinos. La corbata representa una flecha que señala hacia dónde se encuentran estos órganos, y su utilización en el púlpito es una ofensa moral que no tiene justificación alguna en la Iglesia cristiana. Es inmoral y sugestiva porque copia una moda del mundo sin conocer su significado y propósito. Es que la iglesia ha caído tan bajo, que se le hace casi imposible levantarse. Los pasajes número 12, 13, hasta el 22 llevan un mensaje muy específico sobre el comportamiento de la iglesia y el cristiano que se prepara en ella: véase Filipenses 1:6,27-29; 2:13-15; Efesios 4:32, 1era. de Pedro, 1:22, Juan 13:34 y35; 2da de Corintios 13:5; 1ra de Corintios 3:10 al 13; Hechos 20:28 al 30 y Gálatas 1:6-9.

El pasaje número 26 se refiere a todo lo que se dice y se hace oculto que será traído a la luz pública y eso juzgará a todos los que traman maldad contra el pueblo de Dios. No debemos temer de decir lo que tengamos que hablar y señalar el mal donde se encuentre. Ni debemos temer a los médicos que matan el cuerpo y después nada más pueden hacer. De quien debemos cuidarnos es de las asechanzas y tentaciones del demonio, “que, tras quitarnos la vida, puede hacernos perder la salvación y echarnos en el infierno”. El Señor que nos conoce nos cuidará al igual que cuida de todo lo demás (Lucas 12:3-7) “Y mandará a sus ángeles que nos cuiden y nos protejan si andamos en su ley” (Salmo 91 y Lucas 4:10-11).

El pasaje 29 nos asegura que la tribulación o tiempo de angustia será momentánea y pasajera y producirá una experiencia gloriosa y nos permitirá ver, no solo lo que a simple vista vemos, sino las cosas eternas que no se ven (2da de Corintios 4:17-18). Luego nos asegura el pasaje 31, que viviremos, si nos mantenemos firmes en el Señor (1era. de Tesalonicenses 3:8).

De inmediato, menciona el texto de Marcos 16:17 y 18, donde antes de ascender, el Señor le da la gran comisión evangélica a los discípulos con las 7 órdenes de trabajo que cada discípulo y cada iglesia tienen encomendados.

Inmediatamente, se menciona el pasaje Juan 9:33, donde se narra el último milagro de Jesús antes de resucitar a Lázaro: La curación del ciego de nacimiento. Como hemos señalado en otros escritos, esta curación tiene elementos diferentes de todas las demás, porque introduce un método nuevo de curación en el que se combinan tres elementos específicos: la palabra que sale de la boca de Jesús (la saliva), los elementos naturales de la tierra (el barro), y la fe y perseverancia del afectado, que debe seguir las instrucciones al pie de la letra. A este importante pasaje número 34 le sigue otro que nos reafirma el interés que tiene el Creador de cooperar en esta causa de curar enfermos y nos asegura que todo lo que pidamos al Padre en el nombre de Jesús, él lo hará, si estamos en la ley y guardamos sus mandamientos (Juan 14:13-15, pasaje número 35).

El pasaje número 36, reitera el interés del Maestro en darnos todo lo que pidamos en su nombre, si somos buenos discípulos (Juan 15:7-8). Esta promesa es altamente tentadora pues reitera el interés del Señor en premiarnos para que trabajemos con él. No obstante, no conozco a nadie que la esté aprovechando.

El pasaje 39 es de Romanos 8:38-39. Nos asegura que, si somos fieles, si nos mantenemos firmes, nada nos hará separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Como se trata de la Biblia abreviada del tiempo final, los pasajes 40 y 41 nos garantizan la llave de David, que abre la puerta que nadie pueda abrir ni cerrar, y la promesa del Señor que seremos guardados en la hora de la tentación que ha de venir sobre el mundo entero. La promesa se extiende a la iglesia de Filadelfia, que es la única que no es reprobada (Apocalipsis 3:7-15). Aquí se detallan importantes temas del tiempo final que se encuentran en el Apocalipsis y de aquí en adelante estamos en la fase final del gran conflicto como vencedores y herederos de las promesas de Dios. Solamente cita un texto de Filipenses, dónde nos asegura que para este momento nuestra ciudadanía no está en ningún país de la tierra: “Más nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Filip.3:20). Pasaje 43, Santiago 5:7-8; pasaje 44, Filipenses 3:21; pasaje 45, Hebreos 4:9; pasaje 46, Fil.3:21. Todos los demás textos son de Apocalipsis 14 en adelante, donde ya nos vislumbramos en tiempos presentes en la Santa ciudad con el Señor para siempre: pasaje número 50. 

El Señor le dio estos 50 pasajes a una mujer joven de 17 años en una visión particular para disipar dudas en cuanto a malas interpretaciones que se estaban haciendo en las iglesias cristianas recién nacidas en el siglo 18 y que desviarían la palabra del propósito principal para acomodarla al crecimiento económico denominacional que ocurría en todas las iglesias organizadas bajo las pautas del reformador Martín Lutero. Éstas, estaban basadas en los tres errores doctrinales que “una mujer”, dígase iglesia introdujo en el evangelio puro y fermentó la masa del evangelio (Mateo 13:33). La eliminación y abrogación de los mandamientos y la salvación por fe y gracia, que son dos de los grandes errores doctrinales que caracterizan a la iglesia apóstata del último tiempo.

La iglesia que entra en el reposo divino, que señala Hebreos 4:9-12, es la iglesia de Filadelfia que es la única que en el Apocalipsis es hallada sin falta y guardando la palabra de la paciencia divina, que se refiere a los preceptos, mandamientos y estatutos de las leyes de Dios. Esa es la puerta y ahí está la llave, la corona, y el nombre nuevo de Jesús. Ahí están los que guardan los mandamientos de la palabra y los valientes que no han negado su nombre. De esa Iglesia que ha existido en todas las épocas, salen los 144,000 que no se han contaminado con los mensajes espurios de las iglesias reprobadas.

Del pasaje, 43 al 50, comienzan los eventos finales que nos ubican aguardando con paciencia la venida del Señor, la lluvia temprana y la tardía para cosechar el precioso fruto de la venida del Señor (Santiago 5:7-8), el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder, con el cual puede sujetar a sí mismo todas las cosas (Fili.3:21).

Para ese momento histórico, ya se puede ver en el cielo una señal: “Una nube blanca, y sobre la nube, uno sentado semejante al Hijo del hombre que tenía en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda”. La aparición del Salvador que tanto anhelamos sus discípulos es también un acto de juicio para los impenitentes, que no entraron en el pacto. Lo que para los que lo esperan es señal de alegría, esperanza y regocijo, es señal de muerte eterna para los impíos. La venida del Señor sorprenderá a los que no lo esperan y será motivo de fiesta y alegría para los que le esperan en salud. Estos 50 pasajes nos encaminan de forma sintetizada y directa por el tiempo que transcurre entre el llamado a la iglesia y la respuesta del Señor. Es una abreviación concisa de todo el mensaje de la Biblia condensado en 50 pasajes. El número 50 en la Biblia, es símbolo de cumplimiento y de confirmación. Es un símbolo del Pentecostés, que completa el tiempo de misericordia del llamado apostólico. Es la fiesta que sigue a la pascua y que recuerda el momento en que Dios entregó los 10 Mandamientos a Moisés. Es la segunda fiesta del calendario judío, la fiesta de la cosecha y se extiende desde la pascua por 50 días. Fue esa conmemoración la que reunió a Jesús con los discípulos en Jerusalén, donde se manifestó la presencia del Espíritu Santo en el aposento alto y dio lugar al comienzo de la formación de la iglesia, que fue fundada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas. Siendo la principal piedra del ángulo, Jesucristo mismo (Efesios 2:20).

En el santuario del desierto la medida del ancho del atrio era de 50 codos y las cortinas tenían 50 lazadas, y cada cortina tenía 50 corchetes de oro. Estas medidas y las lazadas nos indican la distancia y el tiempo, así como la separación de los eventos que amarran el tiempo de Dios y sostienen la anchura y largura de su infinita misericordia y paciencia. Véase estudio del santuario en Drnormans.Blog. Los símbolos del santuario son un mensaje elocuente del tiempo que se da a la tierra y a la Iglesia para hacer la obra de propagar el Evangelio y preparar el camino para la venida del Señor.

La iglesia que recibió este importante mensaje no le ha prestado atención ni al símbolo ni a la realidad del mismo y no se ha percatado de la realidad que vive la humanidad en momentos de serias dificultades, de pandemias, de terremotos por todo el mundo, guerras y amenazas de  guerras, enfermedades de todo tipo y de angustia extrema para los fieles hijos de Dios.

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Los Cincuenta Pasajes Primeros Escritos: páginas 24-36; Ellen G. White

Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo. Lucas 1:20. PE 24.1

Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. Juan 16:15. PE 24.2

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Hechos 2:4. PE 24.3

Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Hechos 4:29-31. PE 24.4

No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Mateo 7:6-12, 15. PE 24.5

Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. Mateo 24:24. PE 25.1

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Colosenses 2:6-8. PE 25.2

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. Hebreos 10:35-39. PE 25.3

Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:10-12. PE 25.4

Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. . . . Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios. Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. Filipenses 1:6, 27-29. PE 25.5

Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo. Filipenses 2:13-15. PE 26.1

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Efesios 6:10-18. PE 26.2

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32. PE 26.3

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro. 1 Pedro 1:22. PE 26.4

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:34, 35. PE 27.1

Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? 2 Corintios 13:5. PE 27.2

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 1 Corintios 3:10-13. PE 27.3

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Hechos 20:28-30. PE 27.4

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Gálatas 1:6-9.PE 27.5

Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas. Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed. ¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos. Lucas 12:3-7. PE 27.6

Porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; y, en las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Lucas 4:10, 11. PE 28.1

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos. 2 Corintios 4:6-9. PE 28.2

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:17, 18. PE 28.3

Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. 1 Pedro 1:5-7. PE 28.4

Porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor. 1 Tesalonicenses 3:8. PE 28.5

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Marcos 16:17, 18. PE 29.1

Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo. Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él. Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oir; ¿por qué lo queréis oir otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? Juan 9:20-27. PE 29.2

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Si me amáis, guardad mis mandamientos. Juan 14:13-15. PE 29.3

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Juan 15:7, 8. PE 29.4

Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dió voces, diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Marcos 1:23-25. PE 29.5

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:38, 39. PE 29.6

Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten. He aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:7-13. PE 30.1

Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por doquiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fué hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios. Apocalipsis 14:4, 5. PE 30.2

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo. Filipenses 3:20. PE 30.3

Por lo tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Santiago 5:7, 8. PE 30.4

El cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Filipenses 3:21. PE 31.1

Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fué segada. Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. Apocalipsis 14:14-17. PE 31.2

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Hebreos 4:9. PE 31.3

Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Apocalipsis 21:2. PE 31.4

Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente. Apocalipsis 14:1. PE 31.5

Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. Apocalipsis 22:1-5. PE 31.6

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