Este es uno de los milagros más importantes que Jesús hizo por varias razones que se deben discutir dada su trascendencia en el tiempo y para todos los enfermos, impedidos y ciegos, aunque sean de nacimiento. Fue el último milagro de curación que registran los evangelios antes de resucitar a Lázaro. Se puede notar que es el milagro con más información detallada que registra Juan en el evangelio (Juan 9:3): Pasando Jesús con sus discípulos frente al templo, vieron al joven ciego de nacimiento que acostumbraba a pedir en las escaleras. No era la primera vez que pasaban por su lado, por ser ciego de nacimiento, por haber sido desahuciado por los médicos de su tiempo, a ninguno de los discípulos se le ocurrió que Jesús pudiera sanarlo.
Al verle allí en su ignominia diaria, le hicieron la pregunta al Maestro: si su defecto físico venía a consecuencia del pecado de él o de sus padres. Esto porque los judíos enseñaban que ese tipo de defecto físico era consecuencia del pecado del individuo o de sus ancestros. Jesús aprovechó la oportunidad de la pregunta para realizar un milagro muy importante y de mucha trascendencia futura. Les dijo: “Ni éste pecó ni sus padres para que naciese ciego, mas para que las obras de Dios se manifiesten en él. Conviéneme hacer las obras del que me envió mientras dura el día, la noche viene cuando nadie puede obrar. Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo”. Dicho esto escupió en tierra e hizo lodo con la saliva, y untó sobre los ojos del ciego y díjole: “Ve y lávate en el estanque de Siloé”. Y fue entonces, se lavó, y volvió viendo.
Este milagro requiere un estudio especial porque contiene una información muy particular. Veamos el detalle de la escritura:
1. Para que las obras de Dios se manifiesten en él.
2. La noche viene cuando nadie puede obrar.
3. Entre tanto estuviere en el mundo, luz soy del mundo.
4. Escupió en tierra, mezcló con tierra e hizo lodo para aplicar en los ojos del ciego.
5. Ve y lávate en el estanque de Siloé, que significa enviado.
6. Fue, se lavó, y regresó viendo.
Estas aseveraciones contienen un resumen muy preciso del acto a través del cual el Señor le devuelve la vista a un ciego de nacimiento y a la vez establece, con ejemplo y palabra, la acción o la tónica que tomarán los milagros que se harán en el tiempo final cuando en la noche de la historia no se le permita a los discípulos obrar libremente y sanar a los enfermos.
Oyendo este relato escuché a un médico supuestamente cristiano comentar que cosa tan sucia había hecho Jesús: La saliva contiene bacterias y el polvo también por lo tanto ese acto va en contra de la ciencia médica. Aclaro, no todos los milagros de Jesús, necesariamente, están a favor de la ciencia, y por eso dejan de ser un milagro. Justamente las acciones que los discípulos de esta etapa de la historia tienen que llevar a cabo para que los enfermos sanen y los ciegos vean es una acción que parecerá a los ojos de todo un absurdo en contra de los principios científicos de la ciencia médica. Este ciego en particular no tenía sus ojos. Al levantar sus párpados se veían las cavernas de los ojos vacías sin la conexión del nervio óptico que conecta los ojos con el cerebro. Por lo tanto, no era posible para la ciencia de su tiempo ni para la ciencia moderna que este tipo de ciego recobrara la visión como lo hizo. Jesús hizo todo tipo de milagros durante su ministerio, pero éste caso, contiene lecciones importantísimas de curación, de ciencia divina y de salvación que no se pueden encontrar en otros milagros. Este acto de curación tiene connotaciones proféticas que van más allá de otros milagros.
“La noche viene cuando nadie puede obrar”. ¿A qué noche se refiere Jesús? Esa es una profecía que predice el tiempo cuando los discípulo de Jesús no podrán predicar la palabra, ni curar a los enfermos sin ser perseguidos por las autoridades. Hace tiempo que ni los discípulos curan enfermos ni la iglesia ha ejercido ese don divino. Por lo tanto, podemos concluir que estamos en la penumbra de la tarde, y la noche, y está a punto de cerrar la puerta de la claridad y entrar en las tinieblas de un mundo oscuro y tenebroso donde la presencia divina se retira y no vamos a ver ni milagros ni curaciones, ni gente arrepintiéndose, ni ciegos abriendo sus ojos para salvación. Estamos en ese umbral y en cualquier momento las tinieblas de la incredulidad, la falta de fe genuina, la impotencia de la iglesia y de los discípulos y el control de los gobiernos civiles sobre la gente no darán lugar a que los enfermos sean tratados con los siete remedios de la naturaleza que Jesús nos enseñó que abrirían los ojos de los ciegos de nacimiento y les permitiría ver el rostro del Señor que es el autor de la medicina divina para este tiempo.
El verso 14 del capítulo 9 de Juan, lee: “ y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo y le había abierto los ojos”, es precisamente el sábado el día escogido por Dios para que abramos los ojos a los que por la naturaleza de su “nacimiento” no pueden ver la luz de una verdad tan importante. Muchos decían: “¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales?” En Marcos 16:15 podemos encontrar la contestación a esa pregunta: “En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, quitarán serpientes y si bebieren cosa mortífera no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Esa es la Gran Comisión Evangélica encomendada por Jesús a sus discípulos y a la iglesia. Más adelante en Juan 9 se ve el resultado de ese plan maestro que Jesús nos muestra en historias reales y en parábolas. La historia real es el tronco del árbol, las parábolas son las ramas y sus frutos.
La historia del ciego de nacimiento nos permite ver el plan de curación que utiliza los elementos de la comisión evangélica, y los otros elementos de la naturaleza que se añaden en la experiencia del ciego; a saber: La saliva o lo que sale de la boca de Dios (su palabra), los elementos de la tierra que componen nuestro cuerpo y los alimentos de los que nos alimentamos; todo lo que la tierra puede producir. A eso se le suma la fe del ciego que está dispuesto a caminar el camino que se le indica y lavarse o desintoxicarse del mundo y de su concupiscencia. Esa maravillosa combinación de factores hacen y harán los milagros maravillosos de los últimos días que le permitirán, como señaló el profeta Daniel: “Muchos serán limpios, emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente. Y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos” (Daniel 12:10). “Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan a justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” (verso 3).
Este no es un mensaje para que todos lo entiendan. “Sólo los entendidos lo entenderán” y si usted lo entiende, tiene que limpiar su cuerpo, como señala el profeta, y como le señaló Jesús al ciego: “Ve y lávate”; como era indispensable con las víctimas del sacrificio y del holocausto en el santuario del desierto (Levíticos 1:9-13, Mateo 13:11-17) Esta acción de lavamiento y limpieza viene desde el principio cuando Dios tuvo que usar el agua en abundancia para limpiar y purificar la tierra con el diluvio. En términos científicos le llamamos “desintoxicación” pues hoy día a diferencia de los tiempos de Cristo, la gente está intoxicada de miles de productos que consumen con todo tipo de alérgenos, toxinas, inmundicias de la carne de animales muertos y sus muchos derivados, de drogas médicas y de drogas añadidas en todo insumo procesado que se utiliza para limpieza en el hogar, para cosméticos y para miles de usos que no vale la pena mencionar, pero que comercialmente se ofrecen y la gente los compra; los usa constantemente y los aplica en su vida diaria.
Todos esos componentes tóxicos y dañinos a la salud que parecen inofensivos, que se usan hasta para condimentar los alimentos, como el glutamato monosódico y los digestivos químicos, son los cuales mucha gente no puede comer. Todos esos y muchos otros químicos ambientales que respiramos, nos enferman y dañan órganos y sistemas, además de contaminar la sangre y coagularla. Mucha gente tiene que tomar anticoagulantes químicos para poder sobrevivir a esa catástrofe tóxica que oscurece y espesa la sangre, a tal grado que a veces ni pasa por la aguja cuando se les extrae al paciente para una prueba de laboratorio, y se ven en la necesidad de utilizar agujas más gruesas para tomar la muestra de sangre y examinarla.
Todo eso que mencionamos y muchas otras no mencionadas pueden contaminar la sangre y por ende el cuerpo humano para enfermar la gente. Está claro, y es un axioma bíblico, que el cuerpo humano es un templo donde puede o no habitar el Espíritu Santo dependiendo del grado de contaminación y sucio que haya en el mismo. La limpieza interna es tan importante como la limpieza externa, y Dios no puede morar o hacer presencia en un ambiente sucio y descuidado. El ejemplo de limpieza y pulcritud interna y externa de todos los ritos del santuario, nos conducen a una conclusión muy importante al respecto: Dios no puede, el Espíritu Santo no puede, Cristo no puede morar ni habitar en un cuerpo sucio, enfermo, contaminado con drogas y químicos tóxicos que puedan afectar las funciones de órganos y sistemas, así como nublar o modular de alguna manera el comportamiento humano ante los requisitos espirituales del Creador.
Para detectar la acumulación de tóxicos en la química interna del organismos, vasta con oler las áreas de transpiración como lo son los pies y las axilas. Si se produce mal olor en el sudor, y la persona necesita usar desodorantes y perfumes para ocultar el mal olor del cuerpo y del cabello, y si las heces fecales huelen mal, el cuerpo está intoxicado y lleva el rumbo a enfermarse. Una sola de estas señales de mal olor, nos indican que alguna de nuestras costumbres tienen que ser revisadas y transformadas.
Si hay el más mínimo olor desagradable en un cuerpo, o en sus excreciones es la señal de que tenemos que corregir, y explico: Al evacuar no deben sentirse malos olores en las heces fecales.
Cuando se consume alimento sencillo en la forma correcta, no debe haber mal olor en las excreciones del intestino, de la orina y de la piel. El mecanismo natural del cuerpo contiene desodorantes naturales que compensan las funciones orgánicas sin que se produzcan malos olores. Un ejemplo para que comprendamos esto, es el olor de un bebé que lacta de una madre que cuida su alimentación. Tan pronto ese niño comienza a comer de la comida que comen los adultos, pierde el olor natural que tenía al nacer. Eso nos indica que los adultos comen y preparan los alimentos de forma incorrecta y el cuerpo tiene que procesar muchas toxinas, las cuales se forman cuando se combinan mal los alimentos. Por ejemplo: siempre que se mezcla la química natural de los vegetales que crecen bajo tierra (tubérculos y raíces) con los que crecen sobre la tierra, a los que también le llamamos aéreos, se produce fermentación en la digestión y eso causa mal olor en las heces fecales. Lo mismo ocurre cuando se consumen lácteos y productos derivados de animales. La fermentación y putrefacción de esos productos en el sistema digestivo, reparte malos olores y descomposición en todos los órganos del cuerpo; al salir, dejan una ofensa mal oliente en los gases y en las evacuaciones. Esas son las señales de malas combinaciones aun cuando no se consuman carnes y la persona es vegana. Pero si hay mal olor en las excreciones, es señal de malas combinaciones en los alimentos y se van acumulando elementos tóxicos que los enfermarán al tiempo.
Por eso, el texto bíblico es claro y al animal o cordero del sacrificio se le lavaban los intestinos para evitar malos olores en el templo o santuario. De acuerdo al evangelio, ya no es necesario tener ese santuario, pues cada persona es un santuario y su cuerpo es el templo donde debe habitar la presencia divina o Espíritu Santo (Levítico 1:9-13). ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros? (1 de Corintios 6:15-16). Cuando el cuerpo está sucio invita a los demonios para que entren en diferentes categorías y moren en la mente y el cuerpo y lo controlen con todo aquello que complace la vista, la carne y aleja al Espíritu.
Mientras que nuestros pacientes, los que se han curado y han aprendido la lección de sencillez en la alimentación, solo hacen una o dos comidas simples de vegetales al día, y de esa manera han podido controlar su apetito y seleccionar cuidadosamente lo que consumen, vemos a la nutrición moderna recomendando una dieta variada, complicada en ingredientes, mezclando hidratos de carbono con proteínas y grasas de origen animal. Todo lo contrario a lo que recomendamos para lograr curar la mayoría de las enfermedades crónicas que sufre la gente y que son el resultado de esas recomendaciones, supuestamente balanceadas. De haber algún balance en ellas, podemos señalar sin lograr equivocarnos, que es un balance que se inclina peligrosamente hacia el lado de las enfermedades: diabetes, hipertensión, problemas autoinmunes y cáncer que son las que predominan en la gente que supuestamente cuidan su salud con ese tipo de alimentación.
En los últimos años, tanto la medicina moderna como la nutrición han hecho estudios sobre la alimentación a base de plantas (vegetarianas) y han podido comprobar que es una alternativa mucho más saludable que la que ellos han recomendado tradicionalmente desde que existe la nutrición moderna. No obstante debido a su preparación académica convencional, aún no se atreven a incursionar profundamente en recomendar solo frutas y vegetales a la gente porque piensan que van a carecer de las proteínas que el cuerpo requiere para su función normal sana. Esa preocupación infundada totalmente, los lleva a recomendar altas concentraciones de proteínas a sus clientes, al público para compensar la ausencia de carnes, leche y huevos en la dieta. Sin embargo, se equivocan y fallan en entender que para no enfermarse, o para curarse si está enfermo, mientras más sencilla la alimentación, y mejor si se acerca al ayuno, más rápida y efectiva es la curación.
Explicándole esto a una nutricionista que había atendido a uno de los pacientes que se curó de cáncer con el ayuno sustentado, alimentación vegetal simple, sin las proteínas derivadas de animales, ésta no podía entender cómo con una alimentación simple y que solo incluía unos pocos tubérculos, podía curarse de un cáncer “terminal” en menos de un año de haber realizado los cambios alimentarios y dejado la alimentación complicada y sobrecargada de proteínas que ella le había recomendado. Le hablé de los estudios del Dr. Valter Longo de la Universidad de California que indican que el cáncer se cura con ayuno y no lo podía creer. Su adiestramiento en la escuela de nutrición y todos los textos que tuvo que estudiar al respecto, nada indicaba de esa posibilidad. Su mente envuelta en lo que estudió no le permitía aceptar algo tan simple y diferente. ¿Estarían equivocados los autores de tantos textos de nutrición que tuvo que estudiar en la universidad?
Ella había leído que los vegetales eran necesarios para completar la nutrición que las carnes y los derivados animales como la leche y el huevo, no podían suplir. Eso de eliminar totalmente las carnes y derivados animales, no estaba claro para ella; solo había estudiado que las dietas vegetarianas requerían de proteínas suplementarias para que no hubiera deficiencias. Cuando llegó mi paciente curado de cáncer, a demostrar que estaba curado con una dieta simple de papas y zanahorias, se alarmó en extremo y asustó, de tal manera al paciente, que éste, momentáneamente olvidó que estaba curado, y se preocupó al extremo que llamó de la misma oficina de la nutricionista preguntando si ya podía comenzar de nuevo a comer de la dieta general para no desnutrirse. Mi contestación fue: Sí claro, si quieres volverte a enfermar, puedes comenzar.
Como imaginarán al leer esta experiencia, tuve que tener una conversación con la nutricionista para aclarar la duda que acababa de crear en la mente del paciente que fue feliz a la cita de la nutricionista que tenía desde antes de curarse para mostrarle que su curación milagrosa, y ahora ella le crea dudas al respecto.
Esta experiencia y muchas más que he tenido con médicos y nutricionistas me confirman el atraso que tiene la ciencia médica moderna en este campo tan importante de la salud humana y animal, y en la curación de los enfermos de todo tipo. Con toda la evidencia científica y los estudios que se han realizado, es para que ya hubieran cambiado la alimentación en los hospitales, en los hospicios de ancianos y en los comedores escolares y se hubiese proclamado una campaña para mejorar la alimentación general. Pero esa no parece ser la intención de los políticos que parece que quieren eliminar a todos los adultos mayores y ancianos que no trabajan para economizarse las pensiones. Si los médicos le prohibieran las carnes y sus derivados a los enfermos, y estos mejoraran y se curaran de las enfermedades comunes crónicas que sufren, se crearía una conciencia general en la población que haría a la gente más cuidadosa con su salud al comer moderadamente productos de origen animal y muchos las eliminarían enteramente de su dieta. Así como se ha ido creando una conciencia general sobre el uso excesivo de sal. Pero parece que los médicos y los nutricionistas creen que si la gente no se enferma, ellos y las farmacéuticas no van a sobrevivir económicamente, se hacen de la vista larga ante la gran ola de enfermedades y cáncer que cada año aumentan en proporción a la población general del mundo.
En la curación del ciego de nacimiento está la clave para los milagros modernos en esta etapa de la historia antes de que llegue el tiempo “cuando nadie pueda obrar”, como señaló el Maestro (Juan 9:4). La segunda parte de esta curación milagrosa en la que Jesús trasplanta ojos nuevos en este hombre joven, nos da una idea del resultado que se producirá en los vecinos, en los compañeros, en la familia y allegados de los que se curen como consecuencia de tener un encuentro personal con el Maestro y seguir sus instrucciones al pie de la letra. El verso 11 resume la experiencia del que había nacido ciego. Esta curación causó grandes discusiones entre los fariseos, pero el joven que había sido ciego, que estaba acostumbrado a oír los sermones de los sacerdotes en el templo, donde a diario el ciego se sentaba a pedir limosnas, sabía tanto del tema, que sus contestaciones fueron enseñanza para los fariseos y sacerdotes (versos 30-40) así como para todos nosotros hoy día, siglos después.
Este es el milagro de curación más largo y completo que relatan los evangelios y recoge la opinión de los vecinos, y los que le habían visto que era ciego decían: ¿Es este?, otros: A él se parece, y el dijo: Yo soy. También los fariseos lo interrogaron porque era sábado y ellos celaban fanáticamente las acciones de Jesús al curar en ese día. Las opiniones se dividieron y unos decían: Este hombre no es de Dios porque no guarda el sábado. Otros en cambio decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Estas diferencias produjeron disensión entre ellos. Volvieron a traer al ciego para interrogarle: ¿Tu que dices del que te abrió los ojos? Y el dijo: Es profeta. Mas los judíos no querían creer que había sido ciego y hubiese recibido la vista hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista. Le preguntaron a ellos; ¿Es este vuestro hijo el que dicen que nació ciego? ¿Cómo puede ver ahora? Respondiendo sus padres dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Mas como ve ahora, nosotros no sabemos; edad tiene, preguntadle a él, el hablará de sí. De esta manera se excusaron los padres porque tenían miedo de los judíos; ya habían resuelto que, si alguno confesaba que Jesús era El Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. Por eso dijeron: Edad tiene, preguntadle a él. Así, que volvieron a llamar al que había nacido ciego y le dijeron: Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que este hombre es pecador. Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé. Una cosa sé, que habiendo sido ciego, ahora veo. Una vez mas insistieron en preguntarle: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? El joven respondió: Ya se los he dicho antes y no han entendido. ¿Por qué lo queréis oír otra vez? ¿Acaso vosotros queréis haceros sus discípulos?
Aquí, en esta parte de la conversación, los Fariseos lo increparon y le dijeron: Tú eres su discípulo, pero nosotros discípulos de Moisés somos. Aquí los Fariseos establecieron una diferencia separada: (V.28). Con esas palabras, los dirigentes religiosos de su tiempo rechazaron a Jesús y a su obra con los enfermos, y maltrataron al que había sido ciego de acción y de palabra. Sin embargo, el joven que conocía muy bien desde niño la religión judía, porque llevaba años sentándose a la puerta del templo cada día a pedir limosna, y escuchaba todos los sermones y pláticas de los sacerdotes. Oía las conversaciones de Fariseos y Saduceos, y sus discusiones teológicas. Ninguno de ellos en todos esos años, tuvo una consideración especial ni una oración por él en su condición. Ahora se veía cuestionado y rechazado solo porque había recibido la atención del Maestro; lo había sanado, otorgándole el mejor regalo de su vida: la visión física y la convicción espiritual de Uno que era, sin lugar a duda para él, más grande que ellos y que Moisés.
Su discurso ante ellos fue la gota que desbordó el vaso; veamos su reacción contra los sacerdotes: “Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de donde es, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a este oye. Desde el principio no fue oído, que alguien abriese los ojos de uno que nació ciego. Si este hombre no fuera de Dios no podría haber hecho nada”. Con estas palabras, el joven provocó la ira y el coraje de los Fariseos que lo echaron fuera del templo. Cuando Jesús se enteró que lo habían echado fuera lo buscó y le habló: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él diciendo: ¿Quién es Señor para que crea en él? Y díjole Jesús: Le has visto y el que habla contigo, él es. Y él dice: Creo Señor; y le adoró de inmediato. Y dijo Jesús: Yo para juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, sean cegados. Estas palabras fueron oídas por algunos de los fariseos que están con él y le dijeron: ¿Somos nosotros también ciegos? Y les contestó Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado; mas ahora porque decís, vemos, por tanto, vuestro pecado permanece.
Aquí hay una lección de teología pura y correcta que ni los dirigentes de las iglesias ni los teólogos han querido aprender y enseñar: Jesús estableció la diferencia que ellos no aceptaban y que por siglos, habían enseñado incorrectamente y habían aplicado mal en la persona del ciego que se sentaba todos los días en la escalera del templo a pedir limosna. “Ni éste, ni sus padres pecaron para que naciera ciego”. La creencia errónea de que todo defecto físico de nacimiento es el resultado del pecado de la persona o de sus padres, era una de las falsas enseñanzas y creencias de los Fariseos legalistas de aquel tiempo y todavía esa doctrina se oye en las iglesias cristianas. A continuación, Jesús les habla una parábola de las ovejas y claramente se puede deducir que ellos no la entendieron (Juan 10:6), y aunque Jesús les explicó el significado de la parábola, tampoco la quisieron entender, más aún, tomaron piedras para apedrearlo.
Definitivamente, este fue el último milagro de curación de Jesús antes de ir a resucitar a Lázaro y es el milagro más detallado y expresado en los evangelios porque tiene connotaciones eternas y cambia la dinámica religiosa de su tiempo, abriendo una nueva etapa en la obra de curar a los enfermos y sus resultados. Una nueva etapa de curaciones se presenta en esa historia que introduce nuevos elementos al evangelio. La combinación de tres elementos serían integrados a una nueva manera de curar a los enfermos cuando Cristo ya no estuviera con sus discípulos.
La palabra: La combinación de lo que sale de la boca del Señor, representado por su saliva.
La tierra: Combinada con su palabra es parte de los 7 remedios naturales: aire, agua, plantas medicinales, alimento sano, ejercicio adecuado, la luz del sol, y el descanso. “Del polvo de la tierra fuiste creado.”
La fe inquebrantable del enfermo: genera la acción para ir a lavarse y desintoxicarse de todo aquello que le contaminó; sigue cada instrucción al pie de la letra para obtener la sanidad.
“La noche viene, cuando nadie puede obrar”. Esta profecía de Jesús indica que la luz del día se extinguirá y las tinieblas espirituales de la noche no permitirán que se obre en esa labor de curar a los enfermos y abrirle los ojos a los ciegos. En el verso 40 los fariseos se sienten aludidos con las palabras de Jesús: “Yo he venido a este mundo para que los que no ven vean; y los que ven sean cegados”. Lo que provocó que los fariseos preguntaran sintiéndose aludidos: ¿Somos nosotros también ciegos? Esta ceguera en la etapa oscura de la noche o de las tinieblas espirituales en que se encuentra el mundo, no permiten que la gente se percate de la realidad y reaccionen y vean la condición en que se encuentran y cómo deben actuar para librarse del juicio que se aproxima.
En la Comisión Evangélica el Señor le indicó a los discípulos: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuese bautizado, será salvo; más el que no creyere será condenado. Y esas señales seguirán a los que creyeron:
1. En mi nombre echarán fuera demonios.
2. Hablarán nuevas lenguas.
3. Quitarán serpientes.
4. Si bebieren cosa mortífera no les hará daño.
5. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.
Ese fue el testamento antes de partir, la comisión que dio a los discípulos y fueron sus últimas instrucciones antes de ascender al cielo. Esa fue la despedida a la iglesia antes de partir de su presencia. No hay una iglesia en este mundo llevando a cabo la voluntad divina en todas sus dimensiones. Sólo se ha predicado parte del evangelio, y de las cinco encomiendas, no se está cumpliendo con ninguna de ellas.
Echar fuera demonios es sacar de la mente y del cuerpo humano todo lo que lo incapacita para ver y entender la palabra, mantener una salud perfecta tanto física como espiritual y eliminar toda droga tóxica que pueda nublar la mente y afectar el cuerpo. Esa es la manifestación actual y moderna, de los demonios que se encuentran dominando la vida de una inmensa mayoría de la gente.
Hablar nuevas lenguas no se refiere a hablar diferentes idiomas. Es que se hablan nuevas lenguas cuando se expresa el evangelio en forma distinta a lo tradicional y se añaden nuevos elementos que enriquecen la comprensión, actualizan cada relato, refrescan las lecciones con nuevos elementos como estamos haciendo aquí, y se amplía la comprensión abriendo los ojos a los que no pueden ver. Al hablar el evangelio en nuevas lenguas, se entiende mejor su contenido y renueva la fe de los que pueden verlo.
Quitarán serpientes: La gente está llena de parásitos que el demonio utiliza para tentar y debilitar la voluntad humana y destruir tanto el cuerpo físico como la mente. Esos demonios que se apoderan de los genes humanos y controlan todos los apetitos, la voluntad, comer lo que le place, hacer lo que le gusta, vivir plácidamente, y no guardar las leyes divinas, porque viven para complacer la carne, son elementos dominantes que viven en el cuerpo humano y dominan la voluntad de la gente, pidiendo desde adentro, todo lo que le place hacer y comer. Esos son parásitos que controlan los apetitos desde los intestinos. Son demonios que Jesús tuvo que enfrentar durante su ministerio y que la iglesia moderna desconoce su naturaleza y procedencia, ni cómo sacarlos del cuerpo.
“Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Esta es una de las señales m ás claras y definidas del discipulado: Curar a los enfermos es la demostración más grande y clara que tiene la Comisión Evangélica; ese fue el mayor trabajo de Cristo en su ministerio. Predicó la palabra del Padre, sacó demonios, quitó serpientes y sanó todo tipo de enfermos, así como resucitó muertos. Este último poder está incluido en la Gran Comisión porque es un privilegio suyo dar vida a quién lo desea. Al sanar a los enfermos, se libra a muchos de una muerte ignominiosa y segura.
Cuando la tierra con la saliva o palabra que sale de la boca del Señor, y creamos el lodo interno que renueva órganos y sistemas, y limpiamos, lavamos, y desintoxicamos ese organismo enfermo, internamente sucio y enfermo, le devolvemos no solo la salud física, sino que el enfermo puede ver lo que nunca sus ojos han visto: La Mano Divina obrando eficaz y poderosamente en sus vidas transformándolas por completo. Los remedios naturales de la tierra, combinados con la Palabra Divina, hacen el milagro curativo que, primeramente, abre los ojos de los que han nacido ciegos y no conocen las maravillosas obras de fe que el Señor hace a diario. El uso y aplicación adecuada de esos siete remedios naturales, sumados a la fe del enfermo que sigue las instrucciones al pie de la letra, y se lava, se purifica y se desintoxica, hace milagros modernos que son tan grandes como el que recibió el ciego de nacimiento. Al fin y al cabo, todos nacimos ciegos de este conocimiento que vamos desarrollando a medida que caminamos en la dirección correcta que se nos indica para que ocurra el milagro. Los siete remedios de la naturaleza que debemos aplicar en el proceso de curación son y repito:
1. El aire puro.
2. El agua pura.
3. El alimento sano y limpio.
4. Las plantas medicinales.
5. El ejercicio adecuado.
6. La fe y confianza en el Creador.
7. El descanso o reposo.
Cuando analizamos estos siete remedios naturales que necesitamos aplicar, nos daremos cuenta de que los siete culminan con el descanso. Entonces nos percataremos que por toda la vida estuvimos ciegos y no vimos que el cuarto mandamiento de la Ley de Dios, indica un descanso de un día de cada siete. Veinticuatro horas de descanso por cada semana de siete días y además de ocho horas de cada día en la noche. Ese es el reposo que Dios estableció desde el principio y que sella el proceso curativo con una bendición especial que tiene ese día en específico que no lo tienen los otros días de la semana. El Señor bendijo el día de reposo y lo santificó. Por eso el milagro del ciego de nacimiento, y la mayoría de los milagros que hizo el Maestro Jesús, se hicieron en sábado para que se entendiera que ese reposo tiene una bendición especial que no debemos perder (Éxodo 20:8-11). El descanso verdadero, la salud perfecta, la energía renovada, y la fe en acciones positivas, son los atributos que debe tener todo cristiano para salvación eterna.
Aunque Dios estableció los remedios de la naturaleza y las plantas medicinales desde la Creación, su enemigo se dedicó a manipular, hibridar y amalgamar las plantas para convertir muchas de ellas en drogas tóxicas y mortales. Con esta acción el enemigo de Dios y del ser humano, adulteró la creación original, y los alimentos y plantas medicinales perdieron mucho de su poder alimenticio y curativo. Con esta acción surgieron las drogas tóxicas y alucinantes que los hechiceros usaron en el pasado y que los médicos recetan hoy día con nombres científicos y fórmulas químicas combinadas. De ahí que la farmacéutica moderna tiene como origen “la hechicería del pasado”.
En el caso que nos ocupa aquí, Jesús establece la tónica de la medicina que los discípulos estarían practicando en un futuro para que enseñaran a la gente estos tres principios básicos para la curación de los enfermos. La palabra, los elementos de la tierra y la fe que produce la obediencia del enfermo a los principios que señala la palabra de Dios.
Estos tres principios utilizando el Consejo Divino y los siete remedios de la naturaleza, añadido a la cooperación del enfermo en seguir las instrucciones del Maestro, permiten que el cuerpo humano se recupere de toda enfermedad y dolencia. Además, abre los ojos de los que no han visto el Poder de Dios en esa obediencia a Su Palabra y al proceso natural que el Señor establece para la curación de los enfermos, mediante la aplicación de estos tres principios.
No es un secreto que las medicinas naturales mencionadas son el regalo de Dios a la humanidad al igual que lo es el alimento que se produce en la tierra donde crecen todo tipo de frutas y vegetales para nuestra salud alimentaria.
Es triste y lastimoso reconocer que la iglesia y los discípulos del Señor en todo el mundo desconocen, y no viven esta gran verdad. Todavía van y envían a los enfermos a médicos y hospitales para que reciban drogas tóxicas. Han despreciado la Medicina Divina y optado por la ciencia del mal que los esclaviza y nubla su intelecto.
“Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará” (Juan 8:32). ¡Los entendidos entenderán!
Hablaremos del gran chasco que ocurrió en 1844, cuando un gran grupo de cristianos se quedaron esperando la venida del Señor. Habían llegado a esa fecha tomando en consideración la terminación de las setenta semanas de la profecía de Daniel 8 y 12. Muchas de las interpretaciones proféticas que se consideraron para ese tiempo, siguen vigentes en la Iglesia Adventista hoy día, mientras que las demás denominaciones, por no tener una excusa, ni una explicación para ello, han optado por ignorar todo lo que tiene que ver con el cumplimiento de los eventos proféticos, y solo proclaman la venida de Cristo como la culminación de Su promesa a los discípulos.
Tratando de aclarar este asunto, Elena G. de White intentó describir los acontecimientos que debieron haber ocurrido al final de los 2,300 días de Daniel 8:14, que se describen en la página 470 del libro Conflicto de los Siglos de su autoría, y que más adelante trata de aclarar en las páginas 478 y 479.
Analicemos este asunto, a la luz de lo que Jesús le pudo adelantar a los discípulos en cuanto a su venida y el fin del mundo. Tanto el libro de Daniel que había sido escrito siglos antes, como el Apocalipsis, que aún no se había escrito, necesitaban la clave secreta que aún no había sido descubierta por la iglesia primitiva, y por esa razón, los cristianos de esa época conjeturaban las escrituras tratando de entender y explicar el significado de las imágenes proféticas. Sin embargo, Jesús ya le había dado la clave secreta a sus discípulos en Mateo 13 y ninguno de los entendidos la entendió. En alusión a este tema del 1844, en la página 479, se explica (dictado en el mismo lenguaje simbólico): En la parábola de las bodas, se dice que Cristo se casa con la iglesia, representada por la Santa Ciudad. Este es el primer error que tenemos que corregir. La iglesia, el pueblo de Dios, está representado en la parábola por las diez vírgenes; las sabias, que se prepararon para cualquier evento y las fatuas o descuidadas, que no lo hicieron. La aclaración de la señora White es pertinente y muy importante porque aclara que la esposa representa la Ciudad Santa y las vírgenes que van al encuentro del esposo simbolizan a la Iglesia. En el capítulo 19 de Apocalipsis, el pueblo de Dios, lo constituyen los invitados a la cena de bodas. Ella añade aclarando el asunto: “Si son los invitados, no pueden representar también a la esposa”. Este es uno de los problemas más graves que esta interpretación crea en la mente de muchos que analizan el asunto y tratan de entenderlo. La confusión de los eventos se produce al tratar de explicar la venida del Señor al lugar santísimo del templo templo en 1844, como la venida a la tierra, y no entender el asunto clave del santuario que se estaba realizando en ese tiempo que puede aclarar la serie de sucesos.
Qué implica este acto:
1. El paso del sumo sacerdote del lugar santo al lugar santísimo. Es un asunto que se llevaba a cabo en un solo día en el santuario de Israel. No podemos llamar a ese acto una venida del Señor a su templo porque se trata de un paso transitorio en su ministración al que no debemos llamar “venida”. No podemos justificar un error con otro error. No podemos perder de vista que cada símbolo o representación profética tiene un original. Por esa razón, la Sra. White se da cuenta y aclara: “Si son los invitados, no pueden representar también a la esposa”. Si Jesús se casa con la Santa Ciudad, ¿Como se va a casar con la iglesia? ¿Quienes constituyen el pueblo de Dios o los invitados? Aquí está la clave del error que cometió la iglesia al aplicar una teología inventada para salir de un error, y al hacerlo, comete otro error mayor. Ninguno de los teólogos de la Iglesia ha corregido esto porque cuando han tratado de hacerlo, los despiden, los retiran, le pierden la confianza y los sacan de la iglesia o de la consejería como desertores, cuando lo que han hecho, es tratar de poner el mensaje en orden y que la profecía se aclare por sí misma. En un artículo anterior les hablé de los dos mensajes de la Biblia contenidos en el capítulo 7 de Apocalipsis, que habla del librito escrito por dentro y por fuera. Allí se aplican los dos mensajes que corren paralelos en la Biblia.
2. La representación simbólica de la Iglesia, en la profecía, es una mujer. En todas las alusiones apocalípticas y parabólicas, la mujer y la iglesia (o pueblo de Dios) se representan mutuamente. Esta es una constante que no se puede negar, ni cambiar a priori, y comienza desde el mismo principio, desde el Edén. Lo constata el profeta Isaías en Isaías 4:1 y el mismo Jesús en Mateo 13. La iglesia y la mujer se representan mutuamente en la Biblia. Cuando analizamos las parábolas de Jesús, tanto de bodas como de la levadura, podemos entender este simbolismo claramente y ponerlo en la perspectiva correcta al interpretar la profecía, y esto es un patrón que permanece desde Génesis hasta Apocalipsis. Dios no cambia de parecer. La Biblia, o su palabra, permanecen para siempre. Los símbolos son conceptos permanentes y no pueden alterarse a conveniencia de alguien. Por eso, la pluma inspirada aclaró: “En el Apocalipsis, el pueblo de Dios lo constituyen los invitados a la cena de las bodas (Apocalipsis 19:9). Si son los invitados, no pueden representar también a la esposa”. (El Conflicto de los Siglos página 479-480).
Aquí la Sra. White hace alusión a la parábola de las diez vírgenes y aclara el error, que a pesar de su intervención a tiempo, es confirmado a través del texto, y ha obligado a la teología a establecer algo que no es parte de la realidad profética y que se ha introducido como un grano de levadura en el mensaje profético que ha leudado o fermentado toda la masa del Evangelio. Para compensar el error y tratando de aclararlo, se comete otro más grave; porque distorsiona aún más el evento profético y confunde a la feligresía. Su pueblo no iba a asistir en persona a las bodas, dice ella. Ya que estas se verifican en el cielo, mientras que ellos están en la tierra. A ellos se les representa como si entraran a la boda. Más adelante se contradice diciendo: En ese sentido se dice que ellos van simbolicamente con él a las bodas. Este es un asunto muy serio, que si no se explica correctamente, confunde al lector y lo saca de los acontecimientos proféticos en orden, y lo obliga a conjeturar la invitación a las bodas del Cordero que son extendidas a todos en este tiempo. Solo los que se hayan vestidos apropiadamente entrarán y disfrutarán con Cristo ese evento único en su clase. Aquí se producirá la unión de lo terrenal humano con lo celestial divino y se unirán, con lazos permanentes, la familia del cielo y la familia de la tierra. ¿Cómo es que en un evento de tanta importancia, los invitados no pueden asistir cuando fueron llamados y convocados para estar presentes? La invitación le toca hacerla, a las damas de interés general: La madre del novio y la novia en persona (Apocalipsis 22:17).
3. Se introdujeron elementos que no son correctos en la descripción de esta fase de la celebración de bodas: Uno es la introducción de un juicio investigador que no termina nunca y el otro es la confusión de con quién se casa el novio; unos dicen que con la iglesia y otros con la ciudad santa. La iglesia ha sostenido por siglos que Jesús se casa con la iglesia que viene a buscar, que está representada a su vez por:
La Ciudad Santa, la Nueva Jerusalén.
La Iglesia rescatada de la Tierra.
Ambas teorías se caen ante la realidad profética porque para que haya un símbolo debe haber un original o una realidad que los represente. La realidad es vestida de simbolismo, y son los símbolos los que representan la realidad. Si Jesús se casa con la iglesia, ¿Quiénes son los invitados a la boda? Si se casa con la nueva Jerusalén, ¿Cómo se explica la relación de la familia del cielo con la familia de la Tierra? ¿Cómo podemos enlazar una cosa con la otra sin cometer el adulterio de una verdad que es trascendental en los planes divinos futuros? ¿Cómo podemos entender y poner por separado los eventos de la boda expresados por Jesús en los Evangelios? ¿Cómo podemos corregir el grave error de la Iglesia en el orden y ocurrencia de los acontecimientos o eventos relacionados a su venida al supuesto juicio investigador que descubre a un hombre sin el vestido de bodas en la fiesta o ceremonia nupcial?
Tenemos que establecer las reglas de interpretación claramente, para no cometer el mismo error de la Iglesia de 1844 que se ha sostenido hasta el día de hoy. Los detalles de las tres parábolas de bodas de los Evangelios, nos deben dar la clave correcta, sin lugar a dudas. Aunque la presencia de Jesús en la boda de Caná fue un evento real donde el Maestro hizo su primer milagro, se introduce un elemento clave para entender e interpretar las otras parábolas de bodas.
A la mitad de la semana, se acabó el vino.
La materia prima para hacer el nuevo vino no es la uva, es el agua.
Al tomar el vino nuevo, los ebrios que ahora, a mitad de la semana estaban borrachos, experimentan un fenómeno: Quedaron sobrios y reconocieron que el buen vino no necesariamente puede emborrachar, como ocurrió con las uvas que comió Eva del árbol de la ciencia y que nubló su mente.
Las Bodas en Caná
Es importante conocer el contexto de las celebraciones de bodas en la región donde se origina la parábola. Las bodas en esa región duraban una semana. Durante todo ese tiempo, la novia se trasladaba a la casa del padre del novio, donde era observada por la familia de éste y allí se le realizaban las pruebas de virginidad, supervisadas por la madre del novio, que se ocupaba de ese asunto. De esa manera, al finalizar la semana en que se celebraba la boda, la novia recibía el endoso y recomendación de los padres del novio. Desde el comienzo de la semana de bodas, el novio se hospedaba en la casa de su mejor amigo, hasta el día en que se celebraba la ceremonia nupcial donde se encontraban ambos novios y le era entregada la esposa. El novio venía acompañado de un séquito de jóvenes vírgenes que salían desde la casa del amigo del novio, hasta el lugar donde se celebraba la boda, que casi siempre era en la casa del padre del novio. El amigo del novio coordinaba los detalles de la salida y éste salía a la hora acordada hacia la casa del padre donde se celebraría la última parte de la ceremonia en la cual se le entregaba la novia. Si todo estaba en orden, el novio recibía el aviso y salía en marcha con las vírgenes a la parte final de la ceremonia de bodas. Si algo inesperado ocurría, que atrasara la ceremonia, se enviaba un mensajero para que el novio no llegara a la casa y la novia no estuviera lista esperando en el altar. Esa era la costumbre, y por esa razón, algo ocurrió con la novia. Algo que hizo que el novio de la parábola de bodas, junto a las diez vírgenes, se detuvieran en el camino. Algo ocurrió que la novia no estuvo lista, aguardando en el altar. Eso cuando ocurría se consideraba una gran vergüenza para el novio y sus familiares. En la parábola, no se explica el problema, pero el novio se tuvo que detener para dar oportunidad a que el problema se resolviera y pudieran continuar la marcha. Pero la demora fue larga y las vírgenes se durmieron todas. Por lo tanto, La tardanza del esposo no responde a una situación provocada por éste, sino que es el resultado de algo que ocurrió con la novia, que no estaba lista en su lugar, esperando en el altar nupcial a la hora indicada.Eso era altamente vergonzoso para el novio y su familia. ¿Qué ocurrió?
Con esta ilustración de las bodas en esa región de Palestina, Jesús le enseña a los discípulos una lección muy importante: no fue el novio o el esposo quien demoró la ceremonia de bodas como enseña la iglesia y como se dice y enseñan todas las iglesias. Lo que da lugar a que las vírgenes se durmieran todas, es que la novia no estaba lista y por alguna razón no llegó a tiempo al altar para esperar al novio a la hora indicada.
Esta lección que la iglesia enfatiza en las cinco virgenes prudentes que guardaron aceite y las cinco vírgenes fatuas que se durmieron, ha sido malinterpretada por la iglesia cristiana que le achaca la demora, injustamente al novio. Por eso, dicen: “la tardanza del esposo” en llegar a las bodas y se aplica en la teología cristiana a la supuesta demora de la segunda venida de Jesús a la Tierra. ¿Quién es el culpable? Es obvio que el novio fue avisado y se detuvo en el camino para dar tiempo a que la novia estuviera preparada. No se explica la razón debido a que no existe razón alguna para que este percance ocurra. La novia debía estar en el altar a la llegada del esposo. Es la fase final de la ceremonia que cierra el evento, y era la costumbre en esa época y en esa región, cuando se le entrega la novia al esposo. Jesús conocía la tradición. Y por eso usó la parábola para ilustrar el asunto, no solo de que las vírgenes se durmieran, sino la razón por la cual, ocurrió la demora del esposo en llegar a la ceremonia final.
Si analizamos la parábola a la luz de la costumbre de la época y de la región, podemos descubrir la razón por la cual, Jesucristo el novio, se ha demorado en llegar a las bodas. En este caso, nosotros, los fieles amigos de la pareja, somos los invitados. “Si somos los invitados, no podemos ser la novia”. Por lo tanto, la Iglesia nuevamente se equivoca en su interpretación de la parábola y del evento profético que le es presentada al profeta Juan en la visión que se discute sobre ese tema en Apocalipsis.
Vamos a repasar el texto de apocalipsis, a la luz de la parábola, y tendremos una visión más clara de lo que allí se explica:
Primeramente, tenemos que estar claros en cuanto a que todo símbolo tiene que tener una realidad. En la página 479 del Conflicto de los Siglos, se trata de aclarar el asunto que tanta controversia causó porque se mezclaron los símbolos con los símbolos y se ignoró la realidad que sostenía el símbolo. Por eso. La escritora aclara: “si son los invitados, no pueden representar tambien a la esposa”. Por lo tanto, cada símbolo debe tener una realidad para que pueda entenderse correctamente la parábola. Veamos el simbolismo en su realidad:
La boda representa la unión de lo terrenal con lo celestial. El acto de ser investido Cristo de la dignidad de rey, y eso implica que toma esposa y congregación.
La ciudad santa, la nueva Jerusalém que es la capital de su reino y lo representa, se denomina profética y simbólicamente, la novia, la esposa del Cordero. Lo subrayado está incorrecto, no es la esposa ni lo representa.
La esposa, la novia, o la mujer, representa a la iglesia y ésta es representada en todo el texto bíblico por una mujer. Y la ciudad santa representa a su vez a la novia o esposa.
Las vírgenes que acompañan al esposo simbolizan a las Iglesias que son los invitados a las bodas; unas prudentes y otras menos prudentes. Dice la escritura inspirada aclarando el asunto. “Si son los invitados, no pueden representar también a la esposa”; y de inmediato cita a Daniel 7:14, y a Apocalipsis 21:2, donde dice: “preparada como una novia”. En la confusión en que se produce el evento que esperaban y que no vieron cumplirse, cometieron varios errores que nunca han corregido por no dar marcha atrás a las conjeturas que crearon para justificar su error. Más adelante, comenta: “las que estaban preparadas, entraron con él a las bodas y fue cerrada la puerta”. Su pueblo, (las iglesias comisionadas, no van a asistir en persona a las bodas, ya que estas, se verifican en el cielo, mientras que ellos están en la Tierra). Esta explicación, más que aclarar, confunde debido a que si somos los invitados. No podemos representar a la esposa ni quedarnos afuera, y si somos los invitados, no pueden celebrarse las bodas debido a que no pueden haber bodas sin la presencia más importante que son los testigos o invitados que la justifican. Sin los invitados, el hombre rey no podía celebrar las bodas de su hijo, por lo tanto, la argumentación representativa, se descompone del símbolo en ese asunto tan importante, debido a que a la Iglesia no le interesa aclarar correctamente el tema, ni ha querido poner los eventos en el orden correcto para no tener que reconocer que estaba eqivocada y justificar la invención de un juicio investigador que dura cientos de años y parece nunca terminar. En la parábola, el hallazgo de un invitado sin el traje apropiado representa ese acto de juicio que el rey hizo en un segundo y no le tomó años en tomar la decisión de expulsarlo de la boda. La aclaración del Conflicto, página 510, alude al caso de la visión de Daniel 7:9-10, que fue donde siglos antes, sin los nuevos detalles que surgen en el Apocalipsis, se habla de un juicio. Por lo tanto, esa descripción de juicio, no puede ser usada como evidencia actualizada de un juicio, que según la iglesia, dura siglos, y que al poder divino le toma segundos o fracciones de segundos en decidir quién se salva y quién se pierde (Mateo 24).
Daniel describe la escena: “El juez se sentó y loslibros se abrieron”. En el Apocalipsis lo describe mas simple: “y otro libro fue abierto. El cual es ellibro de la vida,y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros segúnsus obras”. Apocalipsis 20:12. Es obvio, que Daniel no podía ver otra cosa que no fueran los libros de su tiempo. Al igual que en el Apocalipsis, Juan lo ve y no tiene la capacidad, ni la experiencia para comprender que Dios no necesita escribir los nombres y buscarlos en orden alfabético, en libros viejos, como tenemos que hacer en la tierra. Ni estar siglos, escrutando la vida de cada uno, ni siquiera de los millones que se pierden. La tecnología dirigida divinamente, es mayor que la tecnología cibernética que el hombre ha creado y que permite que al segundo aparezca toda la información o temática que se busca, sobre todo, a la información personal de cada ciudadano. La tecnología viva divina va más allá de meros libros antiguos o rollos de pergaminos que, según la Iglesia ha enseñado, toman siglos en realizar una búsqueda interminable de quién se pierde o se salva. Daniel lo ve como se hubiera visto en su tiempo, que vivió en la época en que los reyes y dignatarios leían de los manuscritos, los edictos y juicios. Se describe la escena como sigue: “Estuve mirando, dice el profeta Daniel hasta que fueron puestos tronos y se sentó un anciano de días cuyo vestido erablanco como la nieve y el pelo de su cabeza como lana limpia”.“El juez se sentó y los librosseabrieron” (Daniel 7:9 al 10).
Esta es la forma en la que el Ángel le presenta al profeta Daniel el juicio celestial mediante una ilustración que él puede asociar a como se lleva a cabo un juicio terrenal que se extiende ya de forma resumida hasta el Apocalipsis de lo que sucedería en nuestra época. El usar una ilustración terrenal, no necesariamente implica el proceso que se lleva en la esfera celestial. Cuando tomamos en consideración los adelantos tecnológicos en el campo de los ordenadores o computadoras, que agiliza los procesos de cálculos y de archivo a segúndos, no podemos pensar que el sistema de juicio divino pueda ser más arcaico que al nuestro y se esté llevando a cabo un juicioinvestigador, atacuñado por la iglesia,que ha tomado siglos para dilucidar el estatus en cuanto a salvación o perdición de los seres humanos. Entiendo que cada acción, buena o mala que pueda ser crucial para estos efectos se computa y se constata cada momento y es efectiva inmediátamente con sus consecuencias en cada uno de nosotros. Por eso no podemos justificar que la demora en la venida de Jesús dependa de la culminación de un proceso que en las esferas celestiales, no necesita de ningún otro elemento que no sea el que opera en cada uno de nosotros y queda registrado cada instante en los archivos celestiales.
Este asunto, no ha sido considerado ni discutido por la Iglesia cristiana, que con todos sus errores, sigue insistiendo en ver la dinámica divina como un proceso arcaico, lento y difícil, creando especulaciones y basándose en la parábola de bodas del rey, que hizo bodas a su hijo, de un juicio investigador que no ha terminado aún, y que no terminará nunca. Para Dios, la creación de la Tierra en siete días, fue un proceso que él pudo haber hecho en segundos si lo deseaba. La extensión y organización del tiempo en días y semanas, fue para el hombre, y su posición en la sociedad y en la familia con Dios. Él sabía lo que hacía desde un principio, creó lo que pudo haber hecho en segundos, en una secuencia de siete días. Por no realizar a Diós con toda su poder, muchos teólogos, aseveran que esos siete días fueron siglos, pero el poder de Dios, sobrepasa la comprensión humana y más. Si Dios pudo crear la Tierra y todo lo que en ella hay en siete días, ¿Cómo se va a demorar tantos años en juzgar a los malos de los buenos. No sabemos cuánto le tomó en crear el universo, pero lo que haya sido, da fe de un poder, una inteligencia, y una tecnología sorprendentemente adelantada como para que nuestra mente terrenal, por más científica que pueda demostrar ser, no pueda emitir un proceso de juicio simple como para separar los malos de los buenos en segundos.
Es inaudito el hecho que ubica a Dios en un plano humano con mecanismos lentos y arcaicos, tratando de separar justos e injustos durante miles de años investigando caso por caso, acto por acto, de la conducta humana con métodos rústicos y lentos, cuando Dios puede tener en sus manos la tecnología más avanzada que el hombre ni siquiera sospecha de su existencia y complejidad. No es Juan Pérez, ni Pedro López ni Elsa Rodríguez quienes van a ser juzgados. De nuevo, la iglesia cristiana menosprecia y subestima el poder de Dios y lo reduce a un plano sub humano que lo degrada al máximo. La clave de cada nombre está escrita en la configuración del genoma humano y está posteada en las computadoras vivas de Dios en el cielo; y en cuestión de segundos, Dios sabe, quién se pierde, o quién se salva.
Una vez mas, la iglesia se equivoca si trata de explicar los juicios de Dios en la fase final de la historia con elementos humanos comunes que ya no se necesitan ni se usan. Puede ser permitido como una parábola, o un símbolo representativo, pero nunca como un acto final de Dios sobre la humanidad juzgada. Eso no puede caber en la dinámica divina que tiene recursos tan asombrosos que puedan auscultar la mente y el corazón de la gente, como ningún otro método terrenal lo puede hacer. En eso, nuevamente la iglesia cristiana se limita y limita la grandeza de Dios que ha de recrear la Tierra al máximo mayor que lo que la creó en un principio, pues ya el ser humano se ha ido relacionando con la tecnología cibernética y se le hará fácil manejar y conocer la tecnología de Dios que es superior. Tecnología que posee energía de vida propia y refleja el carácter perfecto del Creador. Esa tecnología se constituye en un instrumento nuevo en la nueva creación con la cual no se contaba que el hombre original pudiera manejar en el principio. Por esa razón, hoy no podemos regresar a un juicio investigador que dure eternamente, pues la información fluye de inmediato en la tecnología divina.
A la vista está claro, que ni él mismo ser humano se pudo manejar y mantenerse dentro de los parámetros que Dios le señaló. Pasaron casi seis mil años para que el hombre pudiera tener una computadora electrónica en sus manos. Veamos esta cita del Conflicto de los Siglos 381: “los justos y los impíos continuarán viviendo en la Tierra, en su estado mortal…” Se trata de una frase fuera del contexto real porque después que el pueblo de Dios haya sido rescatado y llevado al cielo, sólo quedarán los impíos al mando de Satanás, quienes reinarán en la Tierra por mil años. Cuando los mil años sean cumplidos, Satanás será desatado o literalmente liberado de sus limitaciones de acción y puesto a prueba ante la presencia de la nueva Jerusalén, con los redimidos en ella ante su vista. Durante el proceso de separación de los que se salvaron, que no es otra cosa que el sellamiento y marca de todos los habitantes de la Tierra con la señal que cada uno voluntariamente tomó, los salvados y los impios se separan en dos direcciones diferentes: El pueblo de Dios al rechazar la marca universal tendrá que ocultarse en los campos y montañas desoladas, desde donde serán rescatados o, como dice en Mateo 24:40; unos serán tomados y llevados con Cristo al cielo sin que el mundo se entere de su desaparición de esta Tierra. Estarán dos durmiendo en una cama, uno será tomado y el otro será dejado; dos en el campo trabajando, uno será tomado y el otro dejado. Es obvio que la venida de Cristo en gloria, no es la misma en la que el Señor rescata los suyos de todos los lugares de la Tierra en que se encuentran. Ese rescate se producirá a raíz del acto de señalamiento en el cual unos toman la señal de Dios en sus frentes y los otros la toman en la mano derecha o en el brazo. De ahí en adelante, el mundo sigue, tal como ha estado siempre; la gente en actividades humanas, sus negocios, la búsqueda de riquezas y placeres, trabajo secular y las obras de construccion seguirán su mismo ritmo como si nada hubiera pasado. Los santos de Dios sellados ascenderán con Cristo y estarán con el Señor hasta que mil años sean cumplidos. Después de esa fecha, volverán a esta Tierra con la Santa Ciudad que será la capital del reino. Allí se consumarán las bodas del Cordero y lo que eso significa para los suyos.
Esa marca que identificará a los fieles de los infieles ha sido motivo de grandes discusiones y controversias porque puede transformarse de acuerdo a las circunstancias de cada época en particular. En el caso de Noé, él y su familia fueron protegidos en el Arca; Lot y su familia tuvieron que salir de la ciudad amenazada de Sodoma; Jacob tuvo que salir de la comodidad de un hogar confortable y seguro para salvarse, el pueblo de Israel tuvo que salir de Babilonia, de Egipto, y finalmente, de Jerusalém.
En el tiempo del fin, el pueblo de Dios tiene que salir de las ciudades para los campos y montes, donde habrá de esperar su rescate. Primeramente, tiene que salir de las iglesias que han apostatado ( Apoc. 18:4), y si esperan por su rescate en las montañas, es obvio que las grandes multitudes en las ciudades y zonas pobladas no se darán cuenta del evento que recoge la cosecha del Señor y pone a todos los que recibieron la marca de Apocalipsis 13 en su mano derecha, en la nave que los conducirá al cielo.
Esa contada multitud irá con su Señor al cielo sin que muchos se percaten de su rescate divino. Irán a vivir a la santa ciudad y estarán compartiendo con Jesús el conocimiento de todas las cosas que el Maestro les enseñará. Viajarán por el universo y conocerán los muchos mundos que no cayeron en las mentiras de Satanás y en sus engaños. En esos mil años, el nuevo orden mundial, o gobierno de Satanás oprimirá a los habitantes de la Tierra que por doce generaciones sufrirán la opresión de su gobierno, la esclavitud de sus desobediencia, y las enfermedades que minarán grandemente las energías de todos. Será un gobierno que todos repudiarán; económicamente un fracaso comercial, una carga hostil, una esclavitud servil. Algo que nadie deseará, y tan debilitado, que nadie querrá tener.
Es en medio de ese caos gubernamental de Satanás y de su fracaso económico bajo el nuevo orden mundial, que bajará la Santa ciudad del cielo con todos los redimidos y será asentada sobre el monte de los olivos que se allanará para darle cabida a ese cuadrado perfecto de oro, de perlas, y joyas preciosas. Al Satanás, ver tanta belleza, y semejantes riquezas, tratará de atacar y sitiar la ciudad de Dios para adueñarse de ella y salvar así su economía fracasada.
Primeramente, rodea y sitia la ciudad; luego, anuncia su intención de atacarla. Los santos del Señor se sienten seguros en la ciudad cuando oyen la voz de Satanás exigiendo que se rindan y abran las puertas para él entrar. Como pasa el tiempo y no recibe respuesta, lanza la primera bomba sobre la ciudad. Pero ésta tiene un escudo atmosférico que no permite que nada la dañe ni a sus ocupantes. La bomba de fuego choca contra la atmósfera protectora de la ciudad y cae encendida entre las huestes satánicas que la lanzaron. El fuego se extiende por el campamento de Satanás, y en segundos, se propaga quemando todo lo que encuentra a su paso. El fuego hace detonar todas las armas y municiones que fueron acumuladas para el ataque, y en segundos, un fuego infernal se extiende destruyendo y convirtiendo a cenizas, todo lo que encuentra a su paso. Ese es el fin de Satanás y de todos los que le apoyaron.
Desde los muros de la ciudad, los redimidos presencian el fuego que se extiende por toda la Tierra y no deja ni raíz ni rama.
Así termina el conflicto de los siglos que tanto dolor, enfermedades y muertes ha provocado en la humanidad de todas las edades y épocas.
Purificada finalmente la Tierra con el fuego que destruye todo y lo vuelve cenizas, el Señor la recreará como en un principio lo hizo para Adán y Eva. Esta vez, edificará moradas, y le entregará a todos los que se salvaron una casa y un terreno de acuerdo a lo que tuvieron o soñaron tener en esta Tierra. Todo perfecto, como lo hizo en un principio. Pero esta vez. nos sorprenderá con muchas cosas nuevas que el hombre ha creado y que Dios ha perfeccionado para nosotros disfrutar eternamente y para siempre. Nada de esa tecnología se dañará ni se afectará con el paso del tiempo. El Señor nos dará una residencia básica que será sencilla pero muy cómoda y espaciosa para cada familia. Pero a medida que las familias crezcan, nosotros las agrandaremos de acuerdo a las necesidades particulares. Una cosa les adelanto, y es para que vayamos acostumbrando la mente a todo lo nuevo; esas casas no tendrán ni cocina ni servicios sanitarios. En cada patio habrá árboles y plantas que nos darán el alimento que podamos consumir, que serán solo aquello que el cuerpo humano necesita consumir en perfección, que es muy poco, y no habrá desperdicio ni nada que ensucie la casa ni la campiña. Ni envolturas, ni cáscaras, todo será consumible como antes del pecado, nuestros orificios de eliminación serán cerrados y nada maloliente o contaminante eliminaremos de nuestro cuerpo, porque comeremos lo que el organismo necesita para su energía y nada eliminaremos porque todo será convertido en salud y energía.
La apariencia de las moradas será una fascinante experiencia que descubriremos cuando lleguemos al frente de la nuestra. De inmediato la reconoceremos porque su apariencia identificará a los que en ella vivirán y se nos parecerá como algo conocido y familiar. Los solteros que lleguen a la Tierra nueva podrán escoger compañera o compañero y el Señor será el oficiante. Cada boda que allí se celebre será una gran celebración para todos. Está claro en las Escrituras, que nacerán niños en la Tierra nueva y aunque en la resurrección no habrá oportunidad, en la tierra nueva tendremos bodas a menudo. La primera y mas suntuosa de todas será la de Jesús con una mujer de la tierra. Esa es la unión que unirá la familia de la tierra con la familia del cielo para siempre. Esa boda la celebrará el Padre y la verán en todos los confines del universo que han esperado pacientemente la redención del planeta tierra. La novia o esposa, junto a la madre divina dicen ¡VEN! Y el que oye, puede invitar a otros, y TODOS, tendremos la oportunidad de asistir a la ceremonia donde la mujer, en representación oficial de la iglesia, reivindicará, a todas las mujeres del mundo que fueron menospreciadas y maltratadas por ser mujer. Jesús escogió a la mujer que mejor representa a la iglesia cristiana para que sea su compañera eterna: Aquella que salvó de ser apedreada y que se convirtió en la mas fiel discípula; aquella que ungió sus pies con el perfume mas caro, y los secó con sus cabellos, Veamos esta cita del libro Deseado de todas las Gentes: Pags. 520-522.
“Cuando a la vista humana su caso parecía desesperado, Cristo vió en María aptitudes para lo bueno. Vió los rasgos mejores de su carácter. El plan de la redención ha investido a la humanidad con grandes posibilidades, y en María, estas posibilidades debían realizarse. Por su gracia, ella llegó a ser participante de la naturaleza divina. Aquella, que había caído y cuya mente había sido habitación de demonios, fue puesta en estrecho compañerismo y ministerio con el Salvador. Fue María la que sentaba a sus pies y aprendía de Él, fue María la que derranó sobre su cabeza el precioso ungüento, y bañó sus pies con sus lágrimas. María estuvo junto a la cruz y le siguió hasta el sepulcro. María fue la primera en llegar a su tumba despues de su resurrección. Fue María la primera que proclamó al Salvador resucitado” (DTG, pags. 520-522). La única forma que tiene la iglesia cristiana de participar, como María, de la naturaleza divina, y de ser perdonada y elevada a los mas altos honores de salvación, es de entrar, como María, “en estrecho compañerismocon elsalvador.” La iglesia que se ha prostituido, tiene una puerta abierta (Apoc. 3:8), y una oportunidad de entrar gloriosa a las bodas de Cristo y de desposarse con Él. Al fin y al cabo, la mujer y la iglesia se representan mutuamente en la profecía y ambas pueden al final de la historia, encontrarse como el símbolo con la realidad.
Es así como estaremos aprendiendo todos los secretos de las ciencias verdaderas. Visitaremos otros mundos y conoceremos otras culturas que nunca cayeron en la trampa de Satanás y se mantuvieron en vigilancia y en santidad. Los salvados estaremos disfrutando de todas esas bendiciones. Dios los igualará a nosotros y les dará las mismas capacidades para reproducirse. Y seremos todos semejantes al Señor en apariencia, y compatibles por el genoma. En la Tierra nueva, tendremos la oportunidad de procrear y poblar el universo de Dios de seres perfectos, a imagen y semejanza suya. Los niños nacerán sin dolor para sus madres como en el principio, Dios lo hizo así. La familia vivirá y crecerá unida en el amor con el Creador y planificada de todo defecto. Lo que disfrutaremos, no puede explicarse en palabras humanas, de lo grande y nuevo que va a ser. Solo podemos mencionar lo que está revelado en la palabra y que fue parte de la creación original que echó a perder Eva cuando fue tentada y cayó. Eso no volverá a ocurrir. Y la abuela Eva, junto con el abuelo Adán, nos contarán la historia real con sus vivencias de lo que fue el cambio antes y después del pecado.
Por esa razón, la palabra dice que, “cosas que ojo no vió, ni oído oyó, ni tan siquiera pueden subir a la mente humana más imaginativa”; son las que Dios tiene preparadas para sorprendernos y en verdad nos sorprenderá con la de cosas nuevas que ojo, no ha visto ni podemos imaginar siquiera.
Este es un tema fascinante que nuestra imaginación corta y acostumbrada a este mundo en perdición, no puede alcanzar a ver en su magnitud y variedad de elementos nuevos, que encontraremos en la Tierra nueva y que, aunque lo imaginemos, con nuestras mentes finitas y acostumbradas al mundo actual, no será igual porque será sorprendente para todos los que tengamos el privilegio de salvarnos y ver lo que Dios ha preparado para sus hijos con todo su amor.
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EVENTOS PROFETIZADOS
Los eventos que son mencionados en el Apocalipsis descartando las profecías de Daniel que terminaron en 1844, no nos sirven de guía en esta etapa ni para justificar un juicio investigador eterno, los eventos que ocurrirán antes de la venida del Señor para juicio y castigo a los impíos es un asunto que debe preocupar al mundo actual y a los cristianos que creen que con solo creer y visitar la iglesia o ser miembro de una congregación se han de salvar. Deben tener en cuenta las palabras de Jesús en Mateo 24, donde el Señor no reconoce a muchos de esos supuestos cristianos, ni a sus pastores o ministros, y los manda a echar en el fuego eterno junto a Satanás.
Es bueno aclarar que el fuego eterno es considerado eterno porque extermina todo lo que existe en la Tierra y no deja ni raíz, ni rama, ni nada que pueda reverdecer o recordar este mundo de pecado y de maldad. No quiere decir que arderá eternamente sin consumirse. Las cenizas de todo lo que hay sobre la Tierra y que ha sido hecho por la mano del hombre, o ha sido alterado en su origen, por Satanás, servirán de abono a las nuevas cosechas de plantas genuinas creadas por Dios, que crecerán de todo lo que el Creador, en el principio hizo perfecto, junto a todo lo nuevo que ha creado para sorprendernos con cosas que, ojo no ha visto, ni han subido a la mente humana, ni existen en otros mundos habitados.
No vamos a entrar en las profecías de calamidades, plagas y enfermedades, que recrudecerán al paso del tiempo en la Tierra debido a que el pueblo de Dios será librado milagrosamente de ellas cuando rechacen la imposición de la marca y sean recogidos por Dios desde lugares remotos en campos y montañas. Muchos que no salieron a tiempo o no habían provisto lugares para esconderse, serán puestos a dormir, algunos serán asesinados, y otros morirán de las plagas de enfermedadeds mortales que se mencionan en Apocalipsis. Estos no participan de las actividades religiosas de la mayoría de las iglesias y para ese tiempo ya deben haber salido de esas congregaciones para evitar estar en lugares donde el Señor no los pueda recoger, liberar y rescatar a tiempo antes de que los juicios divinos finales los afecten. Tenemos el ejemplo más claro y preciso en el pueblo de Israel cuando fue sacado de Egipto, a pesar de que la mayoría se había olvidado del Dios verdadero y de las leyes divinas que se encontraban en la tradición familiar de las doce tribus.
Dios les escribió los Mandamientos con su propia mano, y se los entregó a Moisés en el árido desierto que conecta Egipto con Palestina. Les abrió el paso a través del Mar Rojo. Les protegió del fuerte calor del día, con una nube. Sombrilla que los acompañaba durante el día y en la noche emitía una luz tenue y los calentaba del frío nocturno del desierto y de la oscuridad.
Dios les proveyó agua y alimento, sencillo y fácil de preparar y no carecieron de nada durante los 40 años que deambularon por el infructuoso desierto. La ropa no se desgastó, las zapatillas, no se rompieron. No necesitaron dinero ni ninguna cosa material. Todo lo que cargaron de Egipto lo dejaron en el camino y nada les hizo falta en medio de un desierto ardiente y solitario.
La historia del pueblo de Israel, se debe repasar a la luz de la historia de Lot y su familia, que tuvieron que salir de Sodoma de la misma manera. La promesa de Dios que se hizo muy temprano en el Éxodo 15:26, se extiende al pueblo de Dios en todas las épocas y se proyecta a todos los que han de salvarse de la ecatombe final, en medio de un mundo que se ha olvidado de los mandamientos de Dios, aunque se llaman cristianos, judíos, budistas, cristianos romanos, etcétera. Los eventos finales nos indican que:
1.Las plagas de enfermedades incurables para la ciencia moderna seguirán aumentando y afectando a todos los que se han de perder.
2. Se establecerá una marca o identificación(ID) visible o invisible, que identificará al mundo que está envuelto en el proceso secular y en las actividades comerciales y mundanales que incluyen todas las iglesias, corporaciones y grupos que responden a esa marca impuesta.
3. Para ese tiempo, los hijos de Dios que desean salvarse tienen que salir de en medio de esas congregaciones, de las actividades comerciales y seculares, y deben ubicarse en lugares aislados: campos, montes o desiertos donde el señor pueda proveerles alimentos, seguridad y resguardo de las plagas y cataclismos, que estarán ocurriendo por todo el mundo y que no deberán afectar a su pueblo, si éste se halla en el lugar correcto, con la alimentación correcta y en ayuno y oración constante.
4.La desaparición de los que han de salvarse de las comunidades donde vivieron, trabajaron y advirtieron del peligro inminente de las plagas. No serán extrañados, pues parecerá que se mudaron al campo y eso lo justificará de su ausencia en la sociedad y en el ámbito familiar donde se movían. Los impíos se acordarán de los consejos que recibieron para curar sus enfermedades, pero no encontrarán los remedios, ni podrán accesar una alimentación que los mejore o los cure de sus males y sufrimientos.
5. En medio de esas catástrofes, pandemias, epidemias y enfermedades, el pueblo de Dios debe estar fuera del alcance de las medidas impuestas por los gobiernos políticos y civiles que impotentes ante los males, impondrán a los pueblos, medidas totalitarias con la esperanza de evitar que todos sucumban a las enfermedades, aunque no podrán evitar que miles y millones mueran. Pese a las medidas de prevención no podrán evitar el desastre.
6. En medio de esa crisis, cuando la situación lo amerite, Dios recogerá a su pueblo de esos lugares aislados: desiertos, montes y campos donde se hallen. En el libro de Mateo y Lucas, se define cómo será esta operación de rescate que pondrá al pueblo de Dios en resguardo, seguro, como ocurrió en el cruce del Mar Rojo. Dios levantará a su pueblo que le espera y lo trasladará a la Santa Ciudad, donde el Señor ha preparado apartamentos lujosos para todos y allí vivirán por mil (1,000) años hasta que la Tierra sea purificada y hecha nueva.
7. En esos 1,000 años, los gobiernos de la Tierra, el nuevo orden mundial tratará de desarrollarse al mando de hombres dirigidos por Satanás. Se estará tratando de lograr el éxito comercial e industrial. Satanás, habiendo fracasado muchos gobernantes tomará el control del gobierno mundial y tratará de ser exitoso. No obstante, las enfermedades y la esclavitud a la que estará sometida la humanidad no permitirán que haya alegría o conformidad y paz. En la expectativa de la gente que no estarán felices ni producirán suficiente para sostener los servicios esenciales que la gente necesita para sobrevivir, Satanás verá en carne propia el fracaso de todo lo que hizo con la naturaleza, con los alimentos, con las fuentes de agua naturales y con los elementos de la Tierra. No le podrá dar marcha atrás a su obra de hibridación y manipulación genética de las plantas, que no serán suficiente para abastecer las necesidades mundiales de alimentación.
Llegará el momento en que se coman hasta los animales domésticos que quedan y cuando se acaben se comerán a los niños que nazcan para sobrevivir. Serán dos generaciones que sufrirán las calamidades por la obra de Satanás en las ciencias, en la agricultura, en la salud precaria de la gente, que estarán alimentados artificialmente. En medio de ese caos cuando la gente ya esté desesperada y el gobierno haya fracasado, aparecerá en los cielos la señal de la venida del Señor (Apocalipsis 21), que vendrá, con su Santa Ciudad y todos los salvos de todas las épocas a establecerse en esta Tierra abandonada, sucia y en total deterioro. La santa ciudad será instalada en el monte de los olivos, que se convertirá en un inmenso valle y recibirá la Ciudad Divina.
8. En medio de deteriorada aparición de los edificios y construcciones terrenales. Mal mantenidos y peor servidos. La Santa Ciudad de Dios, con los redimidos resplandecerá con luz propia y atraerá la mirada de todos los habitantes del mundo que viajarán de un lado a otro a verla desde afuera.
9. Satanás verá la oportunidad de tomarla por asalto y establecer su Gobierno en ella. Eso le ganará el respeto y le ayudará a estabilizar la economía con el oro y las joyas que la ciudad contiene.
10. Reúne a los ejércitos de la Tierra, rodea y sitia la ciudad con todos los armamentos bélicos disponibles. Anuncia que si no se rinden y abren las puertas para Él entrar, iniciará un ataque nuclear con las bombas que tiene su ejército (Apocalipsis 19:19). Al no recibir respuesta de la ciudad para darles entrada lanza la primera bomba sobre ella y con gran asombro. Él y sus secuaces ven que la Santa Ciudad tiene una atmósfera protectora impenetrable. Un escudo atmosférico, como lo tienen muchos planetas habitados. La bomba lanzada rebota contra la atmósfera protectora de la ciudad y cae en medio del campo de Satanás y sus ejércitos. Esto inicia el fuego eterno que consume la Tierra, sus edificaciones y sus habitantes. Así como a la naturaleza adulterada por el maligno que se quema con ellos y no queda ni raíz ni rama.
Ese es el orden apocalíptico en que ocurrirán los eventos finales y el final de los impíos con Satanás. Durante esos 1,000 años que Satanás estará al mando de los gobiernos y de la economía, de la salud y de la mente de la gente, se podrá demostrar que sus ideas fueron un fracaso, como es la teoría de un nuevo orden mundial esclavizante y tirano. No tiene posibilidad de resistir ante el gobierno amoroso y familiar de Jesús. Sus propios favorecidos, lo aborrecerán y lo rechazarán y solo le servirán por miedo o temor a su venganza. Por un momento, el tiempo que tarde Satanás en atacar la santa ciudad, se podrá ver el contraste entre el Reino del amor y el reino del terror.
Si estamos aún en la Tierra, viendo el desastre social de los gobiernos es porque aún el Señor no ha comenzado a recoger la cosecha de almas que se preparan para el Reino de Dios. El capítulo 10 de Apocalipsis contiene el mensaje que fue sellado y no se escribió en ese momento porque era para el tiempo en que el misterio de Dios fuese revelado y se diera esta información en detalle para su consumación. En Mateo 13, Jesús le dio la clave a sus discípulos, en las 7 parábolas con 7 palabras clave que nos permiten entrar y entender los símbolos de Apocalipsis y ver la razón por las cuales este mensaje no se había dado a conocer antes. El librito permanecía cerrado hasta que el León de la tribu de Judá, Jesus, lo abrió. Para nosotros es un mensaje dulce para los que están en preparación, pero amargo en el vientre por su cortante significado en el tiempo para los que no han hecho la preparación adecuada. Cada mensaje es un trueno. Contra la actitud despreocupada y poco responsable de las iglesias que todavía no habían sido organizadas, y ya el Maestro las estaba reprendiendo.
Estamos abriendo el libro escrito por dentro y por fuera con los 2 mensajes en clave: el que todos han leído en la Biblia de Génesis hasta Apocalipsis y el mensaje oculto en símbolos y parábolas para los entendidos del tiempo final (Mateo 13:11). El mensaje de los 7 truenos es contundente y sonoro en gran manera y contiene los rayos de luz que nos permiten ver el camino en medio de la corriente de la tormenta:
“Aquí está la paciencia de los santos, aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12).
¿Cómo pueden las iglesias cristiana todas ignorar este texto con ese mensaje que asegura quienes están ahí? La Tierra ha sido cegada y los salvos estarán con Jesús en el Reino, mientras el mundo sigue su curso. Como siempre se ha esperado, el pueblo de Dios será recogido y llevado con el Señor a su Reino. La gente seguirá negociando en sus empresas comerciales, en industrias, en hospitales, en escuelas, en universidades y nadie se dará cuenta de que el pueblo de Dios se ha marchado, ha sido recogido en el alfolí divino y resguardado en la ciudad de Dios.
Los ministros, sacerdotes, y pastores, seguirán predicando sus sermones vacíos a congregaciones vacías: Haciendo cuentos, historias y chistes, entreteniendo a las congregaciones, sin saber que les fue pasado juicio y fueron hallados faltos. “Pesado has sido en balanza y has sido hallado falto” (Daniel 5:27, Mateo 25:34-41).
El orden de los acontecimientos apocalípticos ha sido reparado del daño que los traductores de la Biblia le han ocasionado, y al Jesús desatar los 7 sellos que los 7 truenos anunciaron, se puede entender claramente el mensaje especial oculto para los entendidos. Así podemos poner en orden muchos de los capítulos de Apocalipsis que están fuera de lugar. Pero por lógica, los entendidos entenderán. Y lo que para muchos son truenos y relámpagos, para otros son rayos de iluminación y palabra de Dios que guía a su pueblo escogido (Mateo 24:34, 40:46).
Después que el León de la tribu de Judá, Jesucristo, abrió el libro y desató sus sellos le dió a conocer a sus discípulos la información clave para entender el Apocalipsis. Desde ese momento, éste dejó de ser un libro sellado. Siguiendo el patrón establecido por Jesús en las 7 parábolas de Mateo 13, no solo el Apocalipsis, queda descubierto y claro, sino todos los libros proféticos de la Biblia, las parábolas, los símbolos, y las ilustraciones proféticas, quedan claras, a la luz de la nueva cosmovisión profética que se abre ante los ojos de los que entienden que el mensaje tradicional que se ha predicado en las iglesias cristianas, es el mensaje literal histórico que se puede leer en un libro antiguo. Sin embargo, la Biblia contiene otro mensaje oculto en símbolos, en parábolas y en imágenes proféticas que trasciende sobre los mensajes escritos literales y contiene ese mensaje especial de parte de Dios para sus hijos, los entendidos. Los entendidos son aquellos que escudriñan con oración y ayuno las imágenes y descubren el mensaje escondido (Mateo 13:11-16, Mateo 11:25, Daniel 12:10).
El profeta Daniel lo vio anticipadamente y aunque no lo pudo entender de inmediato porque la ciencia de su tiempo estaba atrasada en relación con el mensaje que estaba produciendo, esta ciencia sería multiplicada a un nivel que él no podía comprender en ese momento (Daniel 12:4). Pero la clave para entenderlo se encuentra en Daniel 12:10. No obstante, Daniel explica lo que quiere decir con la frase inspirada que al fin de ese tiempo, muchos serán limpios y emblanquecidos y purificados; y entenderán los entendidos.
Este acertijo profético no es otra cosa que la demostración clara del mensaje que se oculta para los que sean limpios y estén emblanquecidos con la alimentación sana a base de frutas, vegetales y plantas naturales que no hayan sido intervenidas genéticamente. En Daniel se cumplió la revelación que recibe el que se limpia, se purifica y ayuna, para poder comprender las grandes verdades que se ocultan y que están disponibles para los limpios que la entenderán en proporción a la limpieza que hayan hecho de su organismo. Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la comida del rey, ni con el vino de su mesa (Daniel 1:8). Una cosa es consecuencia de la otra, nadie con un organismo contaminado con productos derivados de animales y plantas injertadas, híbridas o manipuladas genéticamente podrá comprender las profundidades del verdadero evangelio oculto en símbolos y parábolas. Daniel propuso en su corazón no contaminarse.
Cuando Daniel habló de la multiplicación de la ciencia en ese tiempo predicho, no tenía ni la más mínima idea de lo que sus palabras significarían al paso del tiempo. Hoy, la ciencia ha avanzado tanto, que la inteligencia humana se ha visto en precario ante la inteligencia artificial de los sistemas que se han creado bajo el diseño de agentes de inteligencia satánica que se preparan para controlar a la humanidad, a fin de que ésta pueda ser manipulada por los gobiernos. Por esa razón, las escuelas les enseñan a los niños todo sobre nada, y la cibernética les enseña todo lo que no deben saber. La inteligencia artificial los prepara para ser esclavos del sistema que los gobiernos deciden implantar para su supuesto beneficio. La inteligencia artificial dominará sobre la voluntad humana a todos los que recibieron la vacuna experimental y consumieron alimentos genéticamente modificados, así como animales y productos derivados de animales. La vacuna experimental ha sido creada para alterar el genoma y preparar el cerebro para obedecer señales de ondas específica emitidas a distancia. La inteligencia artificial crea estadísticas creíbles bajo condiciones casi reales creadas para producir resultados falsos, que luego son utilizados para llevar información falsa con el fin de confundir a un público específico o a toda la población mundial. Esta aparente nueva tecnología ha sido usada por los medios de comunicación desde hace algún tiempo a conveniencia de ciertos sectores de la industria, para convencer a la gente a utilizar ciertos productos, sustancias, artefactos e ingredientes que se incluyen en esos anuncios publicitarios. Esa tecnología, también se usa en las universidades y en las escuelas tecnológicas que dependen de la alta tecnología.
La inteligencia artificial crea una dependencia cada vez mayor, cuando se utiliza constantemente, como se utiliza un teléfono celular. En muchas instancias en las que antes había que utilizar cálculos matemáticos, manuales, direcciones escritas, mapas, catálogos, libros, u otras fuentes de información, ahora se acceden directamente desde un dispositivo que se lleva en un bolsillo. La inteligencia artificial ha hecho desaparecer los teléfonos públicos, las bibliotecas, los catálogos de referencia, los libros impresos, las reuniones presenciales, los mapas impresos, las máquinas de juegos, las cámaras fotográficas y muchos otros productos, artefactos y equipos. Pronto desaparecerá inclusive la costumbre de ir de compras y será sustituida, como han sido sustituidas las biblias, los periódicos impresos, las reuniones familiares y de negocios, y muchas otras prácticas que irán desapareciendo. Todo esto gracias a la inteligencia artificial.
Muchos de los cambios que observamos en la conducta humana son el resultado directo de la inteligencia artificial que se va adueñando de nuestras costumbres y prácticas tradicionales. Va cambiando el rumbo de las vidas de todos los habitantes del planeta que sucumben a su uso y práctica. Pero eso no es todo, muy pronto estaremos recibiendo órdenes e instrucciones a manera de sugerencias que nos irán cambiando el estilo de vida, la forma de actuar y pensar, de tomar decisiones y de trabajar. Pronto, muchos de los obreros de la industria serán substituidos por robots. Los que todavía trabajen, trabajarán desde sus casas, y la tecnología supervisará la calidad su trabajo. Si alguna persona de las que ejecuta alguna de las tareas que no puede hacer el robot, llegase a estar incapacitado para realizarla, lo sacan de circulación y lo eliminan con una inyección letal al igual que a los criminales. Para esos no habrá cárceles. Los Gobiernos no mantendrán gente en cárceles, ni en hospitales, ni en cuidados de ancianos. Ni cuidará enfermos crónicos. Todo el que no produzca para el gobierno recibirá la inyección letal, será cremado y nadie lo recordará. Los ricos magnates serán cuidados por el gobierno hasta que se le acaben sus ahorros o la persona muera. Si el dinero que tenía el incapacitado se acaba primero, lo eliminan de inmediato. El gobierno no gastará un centavo en mantener a la gente, que a su vez, mantendrá al gobierno. A eso, los políticos de la tierra le llaman el gobierno perfecto e ideal. En ese tipo de gobierno, tanto tienes, tanto vales y cuando se te acaba, te mueres.
Para este tiempo, la mayoría de la gente que recibió la señal, y tienen la proteína receptora en su organismo, perdieron la capacidad de protestar y rechazar los otros componentes que irán sometiendo su voluntad a las señales y voluntad del sistema. La mayoría de los cristianos tomaron la inyección experimental que se usó para iniciar el sometimiento de las masas a la voluntad de sus dirigentes. Ya están siendo programados para obedecer y someterse al sistema.
La señal de Apocalipsis 13:14-17, se cumple inexorablemente, sobre todos los que aceptaron las diferentes dosis de la inyección. Temerosos de ser afectados por el virus que supuestamente estaba propagándose y matando gente, cayeron en la trampa satánica del gobierno que los fue llevando a la servidumbre. El enemigo común de los que se decían discípulos del Maestro, cambió la marca, transformó la señal, y logró que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y ciervos, se pusieran la marca en su mano derecha que eventualmente se convirtió en un asunto de conciencia que llevan en el lóbulo frontal (en la frente), todos los que recibieron la marca en la mano. Esa expresión de la mano derecha, por otro lado, implica un asunto de salud claramente definido en la Biblia, establecido en la comisión evangélica, va de la mano con la prédica del evangelio y es parte de la distinción de los verdaderos discípulos de Jesús. Él mismo le dio la potestad de poner la mano sobre los enfermos para sanarlos. Es en esa mano, que se recibe la señal para evitar que se use en la forma recomendada por el Maestro Jesucristo a sus discípulos de todas las edades, “Sobrelos enfermos, pondrán sus manosy sanarán”. Esa es la misma mano que hace siglos, la iglesia cristiana le cedió a los médicos y a los hospitales para que hicieran el trabajo que Jesús le encomendó a la iglesia cristiana. La conciencia ha sido menoscabada por la ciencia y la señal indicada por el profeta ha sido modificada para engañar a los que esperaban una persecución como en los tiempos de la iglesia primitiva. Esta vez, la tecnología de la inteligencia artificial satánica se impuso una vez más sobre la humanidad, que fue sorprendida y accedió a recibir la marca de manos del sistema médico que la impuso.
Este sistema moderno que tomó el lugar que Jesucristo le asignó a la iglesia y a los discípulos, fue sugerido y promovido por la misma iglesia cristiana cuando se dio cuenta que perdió el don de sanidad que el Señor le había concedido. Esa pérdida ocurre como consecuencia de haber rechazado y alterado la ley de los Diez Mandamientos. Al poner levadura en la masa del Evangelio, perdió todos los dones del Espíritu junto al don de la sanidad, que era el más importante regalo que Dios le concedió a sus discípulos. Esa era la señal divina que determinaba quién era, o no, un verdadero discípulo. Al asociarse con los médicos y a los hospitales, invalidan la Comisión Evangélica dada en Marcos 16:17-18, porque los médicos, en ninguna parte de la historia, han podido curar las enfermedades que sufre la gente. Sólo enmascaran los síntomas con drogas tóxicas que no tienen la capacidad de curar ninguna enfermedad.
Al tomar la señal, la iglesia queda incapacitada para llevar el mensaje que tenía que llevar. Si se ha demorado la venida del esposo a las bodas es porque no hay una novia preparada esperando en el altar. No hay una iglesia realizando el trabajo que encomendó el Maestro para que se lleve a cabo la venida del esposo a las bodas. Todas se durmieron, perdieron la noción de su misión principal: “Sobre los enfermos, pondrán sus manos y sanarán”. La verdadera y más importante misión de la iglesia que representa a Cristo en la Tierra es esa: “Y estas señales seguirán a los que creyeren en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, quitarán serpientes y si bebieren cosa mortífera, no les dañará, sobre los enfermos, pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:15-18).
La gran Comisión Evangélica, fue adulterada y falsificada cuando las siete iglesias apostataron y se aliaron con los médicos y con los hospitales. Las siete se asociaron con la falsa medicina que hace milagros mentirosos y no es capaz de curar ninguna de las enfermedades crónicas conocidas que afectan a la humanidad. Tratan y tratan a los enfermos con toda clase de fármacos (hechicerías) que nada curan, pero le hacen creer a la gente que se curan si las toman de por vida. Con esa esperanza, muchos toman drogas de por vida y se enajenan de la realidad. Pierden la noción de lo espiritual y se concentran en espejismos que ellos mismos crean en su mente, inducidos por la misma droga.
La iglesia de Dios de los días finales, tiene que distinguirse porque hablará nuevas lenguas del mismo evangelio que se ha predicado por siglos. Quitarán serpientes que le estarán diciendo a la gente: Toma la medicina que no morirás, instala el marcapasos que no morirás, haz el transplante para que no mueras, etc. Como fue en el principio, todo va a ser a fin con lo que tu iglesia enseña. De una forma u otra, la inmortalidad del alma es una teoría falsa que por solo creer en el Señor, no morirás eternamente. Se predica en todas las iglesias que se dicen cristianas. Como lo predijo Isaías 4:1, las 7 mujeres que se apoderaron del nombre de Cristo, han adulterado el evangelio puro y se han aliado al enemigo para engañar a la humanidad con una medicina falsa que no cura las enfermedades que sufre la gente. Las 7 iglesias son reprendidas fuertemente por el Señor en el Apocalipsis, por haberse asociado con falsos apóstoles y haberse convertido en sinagogas de Satanás, por ser falsos judíos, por tener en su medio la silla y morada de Satanás, porque tienen a los que retienen las doctrinas de Balaam, que enseñaba a Balac a comer comida sacrificada a los ídolos, el ídolo del apetito y que permite que Jezabel le enseñe a los hijos de la iglesia a comer de esa manera y no se arrepiente. Por eso muchos se enferman y son echados en cama, y sus hijos mueren sin remedio de las mismas enfermedades. La iglesia del Señor de Sardis está muerta, aunque allí quedan muy pocos que no se han contaminado y aún están escritos en el libro de la vida. La mayoría se apartó y fue rechazada. Los demás son mentirosos y engañan a la gente con falsas doctrinas. La última iglesia es tibia y será vomitada. Está desnuda y ciega, no ve su pobreza, la vergüenza de su desnudez. Ni puede ver, el camino que la puede llevar a la puerta y encontrarse con el Señor.
El mensaje de Apocalipsis es para las 7 iglesias que fallaron en llevar el mensaje puro y mantenerse en el camino que Jesús le enseñó a los discípulos. Por tal razón, Satanás (el dragón) les envía tres espíritus inmundos a manera de ranas; que son las tres doctrinas de error que Jesús adelantó en Mateo 13:33. Para el tiempo del fin estas doctrinas serán las bases sobre las cuales los reyes o gobernantes de la Tierra establecerán un conjunto de prácticas o doctrinas de la religión universal que en un principio, el nuevo orden mundial aceptará en lo que logra apartar el mundo religioso de las verdades básicas del Evangelio (Apoc.16:13). Estas tres doctrinas o espíritus inmundos son: la doctrina de la inmortalidad del alma, la salvación universal por fe y la abolición de los Mandamientos de la ley de Dios; ya veremos cómo se van cumpliendo estas predicciones. Las iglesias han participado en su adulteración y abolición, para hacer desaparecer el verdadero día de descanso, promover el aborto, la eutanasia y la pena de muerte para todo el que no concuerde con los dictados de los gobiernos. ¿Cómo podemos creer que las iglesias que se dicen cristianas cooperen con los gobiernos para congregarlos para la batalla contra el Dios todopoderoso? (Apoc. 16:3).
A raíz de la declaración de la reciente pandemia, los gobiernos de la Tierra declararon una emergencia mundial y obligaron a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les pusiese una marca en su mano derecha o en su frente. La iglesia cristiana se unió a esa imposición y no ofreció resistencia alguna ni se dio cuenta de lo que eso implicaba. Dirigentes religiosos, pastores, ministros, y sacerdotes, de todas las denominaciones se unieron a los gobiernos dictatoriales y cooperaron, aceptaron y promovieron que a todos se les pusiera la marca que interviene con el genoma divino y prepara a la gente para someterse a todo lo que viene, sin protestar ni resistirse.
Como señalamos antes, nunca en la historia del mundo había ocurrido algo semejante de carácter universal como esta situación que sorprendió al mundo y a las 7 denominaciones mundiales. “Y los congregó junto a los gobiernos de la tierra para la batalla del gran día del Dios todopoderoso”. Todos los que recibieron la marca recibieron de una a cinco dosis de un elemento químico que altera el genoma humano y poco a poco lo va transformando en un receptor de ondas electromagnéticas que recibirá las órdenes de los gobiernos y quitará poco a poco todo vestigio de la obediencia a Dios y a sus leyes.
El ensayo que predijo el profeta en Apocalipsis 13, fue altamente exitoso para lograr que una inmensa población de los habitantes del mundo quedarán hechizados con el fármaco. De esta plaga mueren muchos y seguirán muriendo a su tiempo, hasta una tercera parte de los habitantes del mundo. Todos los que recibieron la señal y vendieron su conciencia a los gobiernos y a las iglesias que la promovieron.
De esa plaga muere un tercio de los habitantes de la Tierra. Según el verso 15 de Apocalipsis 16, se repite la frase que “el Señor viene como ladrón”. Cuando Jesús usa el término como ladrón, debe ser entendido el término como Él mismo lo explica en el verso 43 de Mateo 24 y en el verso 39 de Lucas 12, donde compara su venida tan importante como la de un ladrón que se produce cuando menos se espera. En ese mismo capítulo se refiere al tiempo de Noé, “Y cuando el diluvio vino y llegó a todos”. Lo ilustra con la experiencia de dos mujeres moliendo en un molino, “una será tomada y la otra dejada”. Dos personas trabajando en el campo, «una será tomada y la otra dejada”. Está muy claro que ese acontecimiento es diferente a su venida en gloria, cuando todo ojo le verá y hasta los que le traspasaron resucitarán para ver Su venida, para dar a cada uno según sus obras (Mateo 25:31-40). Por lo tanto, la venida del Señor a recoger los justos que se han preparado, y lo esperan para salvación, es secreta e invisible, y la venida del Señor en gloria, cuando todo ojo le verá, es otro evento separado. Son dos eventos diferentes que la iglesia ha mezclado. Han confundido a la feligresía, que espera una venida gloriosa que todo ojo verá para rescatar a su pueblo, cuando no es eso lo que enseña la Biblia.
La venida del Señor a recoger a su pueblo es un acto previo, privado e invisible para el mundo: Dos personas, en un mismo hogar, una será tomada y la otra dejada. Esa es una explicación clara y contundente del propio maestro a sus discípulos. Pueden haber dos personas durmiendo en una cama, uno es tomado y el otro puede ser dejado. Hay casos en que el Señor pone a dormir a una persona que le llegó su día. Si la persona está preparada y vive en un ambiente familiar en el que todos los demás han de perderse, el Señor muy bien puede permitir que muera esa persona para justificar su proceso de selección ante los demás que han de quedar para perdición eterna. En ese caso. ¿Se puede decir qué uno fue tomado y los otros dejados? Como siempre se ve, se ha dicho y todos reconocen la salvación es individual, y en cada siglo y cada generación se salvan unos y se pierden otros. Por lo tanto, el proceso de selección que hace el Señor para rescatar a los que han de salvarse, es uno de carácter individual y en cada caso Él usa su criterio y crea las circunstancias propias de cada caso que ha de salvar (Apocalipsis 20:12). No importa el tipo de muerte. Por la que la persona pase, si se ahogó en el mar y los peces comieron su cuerpo, si se quemó en un incendio y no quedaron restos, solo cenizas, si los familiares decidieron cremarlo o enterrarlo, o fue levantado vivo, su nombre fue escrito en el libro de la vida.
En el capítulo 21 de Apocalipsis se presenta la visión: “Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva… también vi la ciudad santa, la nueva Jerusalem que bajaba del cielo…» (verso 2). Esta venida en que todo ojo le verá es al fin de los 1,000 años, y es en ese viaje que descienden con el Señor los redimidos de todas las edades y etapas históricas de la Tierra. Todos los salvados que fueron rescatados, descienden en la Santa Ciudad que se asienta en la Tierra, y se constituye en la capital del nuevo Reino Eterno.
El Juicio Final
El juicio final, que determina quien se salva y quien se pierde es un acto de justicia que cada criatura enfrentará durante su vida y que lo determina la propia persona, con su comportamiento ante las leyes divinas y su actitud ante el prójimo y ante el Creador. El código de comportamiento humano está al alcance de todos, y si lo violamos en alguno de sus preceptos, mandamientos o estatutos, tenemos acceso al único Abogado que puede interceder en nuestro caso si queremos vivir en armonía con la Ley Divina. Tenemos la libertad de decidir si vivimos en armonía con esa ley, o si vivimos sin ley, por la libre. Cada ser humano tiene la capacidad de decidir si obedece o no. De no tener dicha capacidad, el Señor decide. ¿Cómo será juzgado y sentenciado? ¿Será de acuerdo a su capacidad de entender? En la Biblia, no dice cómo el Señor juzgará a los minusválidos, pero Él sabe cómo tratar justamente cada caso. Su justicia es perfecta para siempre. Con amor, comprensión, misericordia y compasión se lleva el juicio de cada criatura tomando en consideración los actos y pensamientos que cada cual va creando día a día sobre su persona, y es anotado en el registro celestial y sumado o restado de su cuenta de acuerdo a cada decisión.
Recordemos que tenemos en nuestra sangre la combinación de dos genéticas que son antagónicas: La genética divina que nos insta a todo lo bueno, lo justo, lo puro y lo recto, y tenemos a la vez la genética rebelde y engañosa de Caín que por influencia de Satanás nos llega luego del pecado. Ambas genéticas se manifiestan en nosotros dependiendo de nuestra educación, cultura, alimentación y entendimiento de los aspectos que podemos controlar. Permitimos que dominen los “genes malos” que están en nuestro genoma y que nos instan a todo lo malo o ayudamos a que se expresen los genes buenos de la naturaleza divina que nos instan a obedecer y a ser buenos. La decisión está en nuestras manos. ¿Alimentamos los genes buenos o alimentamos los genes malos? Los genes divinos se alimentan físicamente de toda planta vegetal que Dios designó para alimentar al ser humano. Los genes malignos se alimentan de carne y sangre de animales muertos. ¿Cómo es? La ley establece: “Ni carne ni sangre, heredarán el reino de los cielos”.
Uno de los más importantes asuntos de salvación está relacionado a la alimentación física y espiritual. ¿Que comemos? Eso nos lleva a una o la otra vertiente: si nos alimentamos de los frutos de la Tierra, los genes malignos que heredamos de nuestros antepasados mueren paulatinamente y se extinguen en nuestro cuerpo. De igual manera, cuando comemos carne y sangre, alimentamos y fortalecemos los genes malignos en nuestro organismo. Esos genes se heredan de nuestros padres y antepasados, que han consumido la carne, y se hacen parte de nuestro genoma. Se crean células parasitarias que forman parte de nuestra sangre y que inclinan la balanza de nuestras decisiones, resoluciones y deseos porque influyen en todos nuestros actos, gustos y reacciones; nos hacen hacer o decir cosas que no queremos hacer o decir, porque dominan nuestro apetito. Si complacemos dicho apetito estas células se reproducen en grandes cantidades que infectan todo el cuerpo y la mente. Nos hacen susceptibles a infecciones e inflamaciones, y a enfermedades de todo tipo. Estas células, que se constituyen parte de nuestro genoma y manipulan nuestro comportamiento, no son parte de la creación divina del Creador, son consecuencia de la mezcla de razas que ha ocurrido desde el principio de la historia humana que se ha alimentado con toda clase de animales. La eliminación de esas células de nuestra sangre ocurre cuando eliminamos de nuestra alimentación todos los productos que de una u otra manera forma, se derivan de animales.
Cuando señalamos la mezcla de razas, nos referimos a la unión que en el principio ocurrió con seres diferentes a como Dios creó a Adán y a Eva. Este tipo de seres, que el apóstol Juan nos describe como animales en el Apocalipsis, no fueron parte de la creación que Dios hizo en la Tierra a su imagen y semejanza. Eran seres de diferentes mundos que aceptaron la política independiente de Satanás y se unieron a su rebelión. Esos fueron los primeros que aceptaron la invitación de Dios a arrepentirse y a venir a vivir en la Tierra recién creada. Aceptaron la invitación, pero no se arrepintieron y le sirvieron de instrumento a Satanás para poblar la Tierra y preparar su reino terrenal.
Debido al golpe tan grande que recibieron Adán y Eva al ser echados del Edén, y del acceso al árbol de la vida, estuvieron por más de 130 años sin tener hijos. Cuando nace, Set ya los enemigos de Dios, secuaces de Satanás, los hijos de Caín, se habían multiplicado en la Tierra y habían construido implementos de labranza e instrumentos musicales, y edificado pueblos y ciudades en todo el valle de Mesopotamia. Caín, el primogénito de Eva, hijo de la rebelión, sirvió de padre a los ángeles caídos que se sumaron a los pobladores de la Tierra al comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, unos como hombres y otros mujeres. Como resultado de estas uniones surgieron las mujeres que se casaron con los descendientes de los hijos de Dios por parte de Set, así como las esposas de los hijos de Noé. Los hijos de Dios y los hijos de los hombres, que fueron los hijos de la rebelión, se fueron mezclando unos con los otros hasta que todos se contaminaron con los genes malignos. ¿Cuál ha sido la magnitud del engaño? La malignidad, la enfermedad y la muerte que ha ido en aumento a través de las generaciones. Así como Eva contaminó su vientre al comer la fruta prohibida, para ellos, la malignidad que se inicia en ese acto, indujo la malignidad en ambas descendencias. Por lo que Dios tuvo que intervenir y dar recomendaciones para evitar que el mal se extendiera sin remedio. Por medio del diluvio universal, Dios tuvo que destruir esas primeras generaciones que debido a sus inclinaciones al mal, desfiguraron por completo los planes divinos para el planeta Tierra.
Con el pecado de Eva, cambió la naturaleza perfecta y con el diluvio se transformó la topografía terrestre. Surgieron los continentes, aumentaron los mares, se crearon las grandes montañas y abismos y se echó a perder la fertilidad de la Tierra en muchas regiones que se convirtieron en desiertos.
Cuando analizamos la sangre humana encontramos células parasitarias que no corresponden a la naturaleza humana creada por Dios en el principio. La sangre original, antes del pecado, era del color de la savia de los árboles, muy compatible con la naturaleza vegetal. El cambio en la composición y balance de la sangre humana se produjo como consecuencia de la inclusión de la carne animal en la alimentación humana. En el genoma humano se encuentran genes de otras especies y animales que no corresponden a la creación original. Dios desde el principio no quería que el hombre consumiera sangre animal en su alimentación, pero los seres malignos y su descendencia necesitan sangre animal para sostenerse. La presencia de estos genes en la sangre, crean una necesidad o hambre que hace que la gente coma la carne de animales muertos. La sangre muerta no puede sostener la vida saludablemente, pero puede transportarse en las células rojas y por esa razón, existen tantas enfermedades malignas y crónica cuya curación sólo puede ocurrir cuando la persona deja de comer carne muerta. Por esa razón, las transfusiones de sangre se hacen de personas vivas y no se puede utilizar la sangre de los muertos.
La salud y la salvación
El asunto de la salud está íntimamente relacionado a la salvación. En los idiomas originales de la Biblia el término se intercambia y ambas palabras, salud y salvación, se pueden traducir indistintamente, y son términos similares que se intercambian interesantemente a través del texto bíblico al asociar la salud física y la salud espiritual o salvación del alma.
Cuando el apóstol señala que nuestro cuerpo es templo y morada del Espíritu Santo, y que Dios destruirá quien destruya este cuerpo con prácticas dañinas, como lo son la falta de descanso, el uso de drogas, el consumo de alimentos impuros, tóxicos de cualquier tipo y la carne de animales muertos, quiere decir que la persona misma se destruye con esos hábitos que dañan el cuerpo. El Espíritu Santo no puede habitar en templos sucios, tóxicos y malolientes. Esos hábitos, y estilos de vida que los lleva a enfermarse aunque parezcan aseados por fuera, están inmundos por dentro.
En el ritual del santuario, Dios ordenó que cada cordero que fuera a ser utilizado para sacrificio debía ser perfecto, saludable y sin manchas. Además, antes de ofrecerlo en sustitución del pecador, debían lavar con agua sus intestinos (Levítico 1:9). La limpieza del cuerpo debe comenzar lavando con agua los intestinos. Tal como le enseñó Jesús a los Esenios. Al lavar los intestinos, el hígado, los riñones, los pulmones y la sangre drenan, se limpian y comienza un proceso de restauración celular en todas las áreas, que sufrieron la toxicidad. Las células madre se reproducen saludablemente, y el organismo se recupera de todo el daño y las enfermedades sufridas. (ver Apocalipsis 3:3, Mateo 10:32, Lucas 10:20, 1ra Pedro 4:17, Apocalipsis 20:12. Filipenses 3:6, Juan 5:4, Lucas 20:35).
Nota 1: Es bueno y conveniente señalar aquí, que los tratamientos médicos a base de inyectar células madre en áreas afectadas y que resultan exitosos por un tiempo, son innecesarios. Cuando se hace la limpieza y desintoxicación orgánica recomendada, que incluye los 7 remedios naturales, la limpieza con agua de los intestinos y la alimentación sana a base de plantas en condiciones de limpieza orgánica adecuadas, es cuando todas las enfermedades y condiciones de salud desaparecen porque el organismo recupera sus capacidades innatas de restauración. Estamos programados por Dios para curarnos de todo mal siempre y cuando observemos las leyes de la naturaleza.
Estamos en una etapa crítica de la historia, en la que las enfermedades, las drogas y los tratamientos médicos dominan la vida de la gente. La dependencia a fármacos ha esclavizado de por vida a una gran mayoría de la población mundial. La gente recibe la información clara y precisa del daño secundario o colateral que hace cada uno de los medicamentos que les han sido prescritos por los médicos, y no saben cómo librarse de ellos ni producir alternativas diferentes. Los médicos tampoco tienen alternativas no tóxicas ni dañinas para ofrecerle a sus pacientes por lo que todos viven en una dependencia cíclica viciosa que va deteriorando el organismo poco a poco hasta destruirlo totalmente. No existe un solo tratamiento médico que no tenga efectos secundarios; en la mayoría de las veces son peores que el mal que pretenden controlar. Por ejemplo, el uso de algo tan inocuo como la aspirina, puede causar cáncer o un deterioro fatal de la vida de quien la usa constantemente.
Muchas personas viven de forma artificial o mecánica, con un marcapasos que si se daña la persona muere. Otros dependen de un fármaco, que si lo dejan de tomar, fallecen en poco tiempo. Esas víctimas del sistema médico, que destruyen su organismo con drogas tóxicas y tratamientos químicos fuertes, ya recibieron la marca en su mano derecha que los llevará a la perdición eterna. Nadie bajo los efectos de esas drogas puede aspirar a la salvación porque sus organismos están atados a los fármacos modernos (hechicería) que pertenecen al enemigo de Dios y de las almas. Aunque Dios lo ame mucho porque salvaron a otros, sus vidas están perdidas porque son irreconocibles para el ángel sellador.
Nota 2: Cuando se menciona la mano derecha en el libro de Ezequiel 21, 22 y en Apocalipsis 13 se está aludiendo proféticamente a la medicina divina o a la mano que Jesús imponía sobre los enfermos y los curaba. Cuando él señala que se impondrá una marca en la frente o en la mano derecha que separará a los justos de los impíos en la fase final de la historia, se refiere a un asunto de salud, que es clave y decisivo para salvación o perdición. La iglesia cristiana no ha entendido esto en su significado profético, y ha inventado doctrinas que desvían la atención de la gente de la realidad, que se muestra ante todos los que tienen que tomar una de las dos: la marca de Dios o la marca de la bestia. La marca de Dios en la mano derecha es el poder curativo de los elementos de la naturaleza, y en la frente es de lealtad incondicional a las leyes de Dios. Aquí está, dice Apocalipsis, la paciencia de los santos, aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesucristo (Apocalipsis 14:12). La frente es parte importante de la cara que le damos al mundo, y de la conciencia que proyectamos con nuestras vidas. A nadie con dos dedos de frente, se le ocurre decir que Jesús abolió los mandamientos en la cruz, cuando todavía, las cortes de justicia y sus jueces asociados, penalizan a los que matan, roban, promueven drogas ilegales tóxicas y hablan falso testimonio. ¿Cómo la iglesia que Dios puso en la Tierra para representarlo y que lleva su nombre cristiana, puede atreverse enseñar que Jesús abolió las leyes de su Padre cuando él mismo le dijo a sus discípulos, no he venido a abrogar la ley ni los profetas, sino a cumplir? El que me ama guarda mis mandamientos.
Noten lo claro que ha sido cuando dice: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino el que hiciere la voluntad de mi padre, que está en los cielos” (Mateo 7:21). Jesús guardó todos los mandamientos y así enseñó a sus discípulos, mientras que la iglesia cristiana ha enseñado por siglos a sus feligreses que la ley está abolida y que somos salvos por la gracia y la fe únicamente. Esto es un error doctrinal. La iglesia cristiana se ha ido alejando de la presencia iluminadora del Espíritu Santo y poco a poco ha perdido los dones espirituales que le fueron concedidos por el Señor. Por esa razón no se ven curaciones, ni verdaderos milagros de sanidad en las iglesias, como se vieron en el tiempo de Cristo y de los apóstoles cuando se inició la organización de la iglesia primitiva. No obstante, el Señor ha cumplido su palabra y ha mantenido su promesa a través de la cual, si la iglesia cambia el rumbo errático, y se arrepiente, si unge sus ojos con el colirio divino, si se aferra a la observancia de las leyes, preceptos y estatutos divinos, entonces recuperará el don de sanidad que le permitirá ser receptora de todos los otros dones espirituales que perdió. La obediencia, la fe, el amor, el ayuno y la oración, son los medios dispuestos por Dios para que se hagan señales y prodigios mediante el nombre de su Santo hijo Jesús. Eso hará que el Espíritu Santo regrese y tome el control espiritual de la iglesia y se produzcan las curaciones milagrosas que abrirán los ojos de los ciegos y que los conducirán a los pies del maestro. El mundo espera mucho más de la iglesia cristiana que lo que ésta está produciendo para el mundo. Cuando la iglesia no produce frutos, es cortada y echada al fuego, igual que la higuera estéril del relato evangélico. Esta es una representación simbólica de la iglesia en este tiempo. Por tres siglos, el Señor ha venido a buscar frutos en ella y no los ha hallado. ¿Qué hizo el Señor con la higuera estéril? ¿Hará lo mismo con la iglesia estéril? Todos estos ejemplos bíblicos, son amonestaciones para la iglesia de hoy día. La iglesia es el conjunto de entidades que se han organizado para llevar a cabo la obra apostólica que el Señor comisionó a sus discípulos en Mateo 16:15. Estas señales seguirán a los que creen, y a continuación, el Señor define las siete encomiendas que le da a sus discípulos y por consiguiente a la iglesia (Marcos 16:15).
Como podemos concluir, no existe ninguna iglesia o denominación que esté cumpliendo con la comisión que el Señor Jesucristo le impuso a su iglesia en la Tierra. Al contrario, lo que vemos es que las iglesias se han convertido en clubes privados para entretener a la gente, asignarle un buen sueldo al pastor para que los entretenga y los haga sentirse bien, les hable algo de la Biblia de vez en cuando y les prometa a todos que se van a salvar y a ir al Cielo con Dios cuando mueran. Hay miles de iglesias, pastores y de sacerdotes prometiéndole salvación, y un lugar en el cielo a todos los que sean miembros de sus congregaciones. Cuando se enferman los feligreses, oran por ellos y los mandan al hospital o al médico. Si se curan, les dicen que fue la oración; que Dios hizo el milagro. Si no se curan, le hacen una ceremonia muy elocuente de despedida, y le aseguran al resto de la congregación que el difunto ya está con el Señor sentado a su diestra, que lo llamó para darle una ocupación en el cielo, de manera que el pastor y la congregación lo despiden satisfechos, y que por haber perseverado en la iglesia, tiene un lugar asegurado en el cielo con Dios. De esa manera, los pastores y las iglesias se las arreglen para quedar bien con todo el mundo. ¿Cómo cumplen con la comisión evangélica que Jesús le impuso a la iglesia?¿De qué estamos hablando? Ellos explican eso muy claramente: para eso van al seminario y se preparan para explicar cada aspecto de las Escrituras a su mejor conveniencia. La salvación universal a todo el que cree y se hace miembro de su congregación, es la canción más cantada en el mundo y son los que se dicen cristianos, los que la cantan, la predican y la creen. Jesucristo anticipó esta actitud en los capítulos 24 y 25 de Mateo. Allí se encuentran las palabras textuales del Maestro. Vemos el acto de juicio de separar a los cabritos de las ovejas. Allí se presenta el cuadro: sacerdotes y pastores que en su nombre predican, construyen iglesias, sanan enfermos, sacan demonios y el Señor, no los reconoce y los manda al infierno. Esos son los pastores que han menospreciado los preceptos y las leyes divinas. Que predicaron y enseñaron en sus iglesias los tres errores doctrinales que hemos descrito anteriormente. Que han predicado la prosperidad a cuenta de los pobres, que abolieron los Mandamientos que no les convenían y los enseñaron a su modo. Esos son los que ponen la levadura en las 3 medidas de harina y toda la masa del evangelio ha sido fermentada (Mateo 13:33).
Nota 3: No podemos concluir que el recogido de la cosecha de las almas sinceras rescatadas para el Señor se le pueda llamar la segunda venida de Cristo (Mateo 24:44) porque, según sus propias palabras, el pueblo será juntado dentro de los habitantes del mundo de uno en uno según se encuentren ubicados en diferentes actividades: moliendo en un molino, trabajando en el campo, cada uno en su faena, serán tomados y llevados. Por esta razón, deben estar en lugares apartados de la ciudad, en los campos y montañas lejos del tumulto de las grandes ciudades. Esa selección y rescate no se puede producir en medio de las grandes congregaciones, porque el Señor vendrá como ladrón, cuando menos lo esperen y tomando los suyos, nos llevará consigo; mientras tanto, el mundo seguirá su curso y nadie notará la ausencia de los rescatados. Primero porque son pocos y segundo porque hace tiempo que ya se fueron apartando del resto de la población. Pensarán que se mudaron al campo, que se mudaron lejos o que se fueron del país y seguirán su vida como siempre, sin extrañar su ausencia.
Nota 4: Satanás será liberado de su limitaciones, que han protegido al pueblo de Dios de su ira. Y reunirá a las naciones de la Tierra bajo un solo gobierno a fin de tomar el comando del mundo como siempre lo ha deseado. No estando el pueblo de Dios ya en la Tierra, la misericordia divina se retirará. El Espíritu Santo, no intercederá más por la humanidad, y las plagas, azotarán fuertemente: enfermedades de todo tipo, epidemias por doquier, y protestas que la gente evitará. Los sobrevivientes estarán indefensos, esclavizados al trabajo, y enfermos sin esperanza. El Gobierno de Satanás no funcionará como él lo planificó, porque sin la presencia divina en la Tierra todo se complica, se agrava y se sale de control. Todo lo que el maligno ha sembrado en la Tierra, eso cosechará y nadie estará feliz en su gobierno. Muy parecido a la práctica de la política que ya vemos en las legislaturas, congresos, y gobiernos actuales sin la presencia divina interviniendo. Los hombres y mujeres de Estado no se entenderán para legislar apropiadamente, y la palabra final de cada legislación la tendrá que tomar Satanás en persona, de acuerdo a su criterio y conveniencia; como siempre, la última firma la da el gobernador. Toda su astucia y sabiduría no le servirán para resolver la gran cantidad de problemas que se multiplicarán de día en día. Los mismos que respaldaron a Satanás para que dirigiera la nueva era, se volverán contra él y le reclamarán por el caos de su gobierno y la falta de alimentos, de productos de primera necesidad, de servicios médicos, de medicinas y de combustibles.
El mundo que ha desestabilizado Satanás, se volverá su propia prisión y su gran problema porque tendrá que reconocer su gran error de sacar a Dios del control de la Tierra. Tratará infructuosamente de mantener el control de la naturaleza que desde el principio le saboteó a Dios y a los primeros habitantes de la Tierra. Ninguno de sus sabios científicos podrá reparar el daño ocasionado a la naturaleza, a las fuentes de agua, al medio ambiente y a todos los recursos naturales que destruyó y manipuló genéticamente. Ver su obra destructora en todos los elementos de la Tierra, y en la gente, será parte del gran castigo que comenzará a sufrir el enemigo de Dios.
Nota 5: Al fin de los mil años y cuando el gobierno mundial de Satanás esté en el mayor descrédito y caos en la Tierra, se producirá la venida gloriosa del Señor con la Santa Ciudad de oro, y puertas de perlas, y joyas preciosas, con el pueblo redimido de Dios en su interior. Ahí están los que describe Apocalipsis 14:12 que fueron rescatados de la Tierra y constituyen el pueblo de Dios. La ciudad desciende sobre el monte de los olivos, que se convierte en un gran valle y recibe el tesoro más grande visto por seres humanos en la historia del mundo.
Satanás ve la oportunidad de estabilizar su mal estado de Gobierno con la riqueza que acaba de arribar a la Tierra. Reúne a sus ejércitos y rodea la Santa Ciudad para tomarla por asalto. Como señalábamos antes, es en ese intento de asalto a la ciudad divina cuando sus armas de fuego rebotan en la atmósfera divina de la ciudad y caen en su propio campamento y entre sus soldados. El fuego se propaga en segundos y Satanás y sus huestes se queman en un lago de fuego que destruye todo lo que está en la superficie de la Tierra y no deja nada más que cenizas. Entonces sopla un fuerte viento del norte que arrastra las cenizas al mar y la Tierra queda limpia, como un campo para la nueva siembra de Dios.
Conclusión
En síntesis, ese es el orden de los sucesos que han de ocurrir y que la iglesia cristiana ha ignorado y mezclado con teorías humanas. Por muchos años han creado confusión sobre los eventos finales y no sabe cómo presentarlos ahora para no tener que dar marcha atrás y rechazar las conjeturas que fue creando a través del tiempo para quedar bien con los eventos anunciados en 1844. Los mismos no se vieron, ni se cumplieron como estos habían señalado en un principio, una señal clara de que las iglesias hace siglos perdieron el rumbo del mensaje de Cristo. Por esa desviación el Señor no ha podido cerrar el tiempo y venir en busca de un pueblo que se encuentra confundido o mal orientado por pastores, que por su costumbre de comer carne, se comen las ovejas del rebaño. ¿Cómo podemos reparar el daño que se le ha hecho al mensaje precioso de Cristo y su ejemplo? ¿Cómo se puede restaurar algo que ha sido roto en pedazos, cuando hay fragmentos perdidos que no aparecen en el texto y otros han sido alterados en su esencia original?
Hagamos cada día nuestra parte, y oremos por el cumplimiento de las promesas del Señor.
Todos los que cayeron en el gran engaño de los siglos, sufrirán las consecuencias múltiples de su gran error. No hay manera de revertir totalmente las consecuencias directas e indirectas de un veneno mortal que fue administrado al organismo humano con propósitos específicos y muy definidos. Desde hace siglos, la iglesia cristiana tiene la advertencia de una serie de eventos que están señalados para ocurrir al final de los tiempos, y que de una u otra manera, marcarían la diferencia entre los que se salvan y los que se pierden. En el Apocalipsis se advierte sobre una marca que le será impuesta a todos los moradores de la tierra y que definirá su afiliación y su destino eterno (Apocalipsis 13:17).
Para los siglos XVIII y XIX, la iglesia cristiana estuvo inmersa en un fuerte debate con respecto al día de reposo. Unos alegaban que era el sábado que observaban los judíos, y el otro, el domingo que observaban los cristianos que surgieron de la reforma de Martín Lutero. La discusión sobre este tema se convirtió en un asunto doctrinal, que, al paso de los años, se volvió crítico para definir la línea de separación entre los cristianos que adoptaron el domingo como los católicos, y los bautistas del séptimo día, los adventistas del séptimo día, y otros grupos que permanecieron firmes en la observancia del sábado como día de reposo. Tan ardiente se volvió la controversia, que los teólogos de ambos sectores buscaron toda la evidencia que pudieron encontrar para sostener, cada grupo, su doctrina sobre el día de reposo. Este asunto, se volvió trascendental en la doctrina de cada sector, y en poco tiempo, se estableció teología doctrinal al respecto. Los adventistas, que fueron los más férreos defensores del sábado de reposo, encontraron un buen puntal de apoyo en la profecía de Apocalipsis 13:16-17 donde se señala la imposición mundial de una marca que identificaría a los verdaderos creyentes de los falsos. La marca en particular sería impuesta en la mano y en la frente de los creyentes y nadie podría comprar ni vender sin la marca aludida.
Para los adventistas, el asunto del sábado y del domingo, quedó resuelto en términos teológicos ratificado por la profecía de Apocalipsis 13:16-18, y 14:12-13, que identifica a los verdaderos adoradores al final de los tiempos proféticos. Lo que no previeron los adventistas, es que Satanás, cansado de oír el mismo repetir de su posible estrategia, cambia los eventos y escoge símbolos diferentes para confundir a la humanidad que había proclamado la controversia de sábado o domingo, como el tema sobre el cual se decidiría la suerte de todos los que, de alguna manera, esperaban los acontecimientos que provocarían el día y la hora.
Los que por siglos proclamaron la estrategia de Satanás en cuanto al día de reposo, subestimaron su inteligencia, su astucia y su capacidad estratégica sobrenatural; no hay que ser muy inteligente para creer que aún, después de muchos siglos, Satanás va a seguir el patrón de conducta que una iglesia decida. No es tonto ni bruto, al contrario, su inteligencia ha logrado establecer la duda y la incertidumbre en una gran parte de la población mundial y la tiene de su lado. También ha logrado unificar sus huestes espirituales y terrenales bajo su mando. Ha diseñado un gobierno mundial que responderá a sus intereses particulares, y unificará los gobiernos de la tierra bajo su poder absoluto. Solo faltan siete años a partir de la publicación de este escrito en 2023, para que se proclame la agenda 2030 o lo que los políticos han llamado: “El Nuevo Orden Mundial o Nueva Era”.
La estrategia de lo que fue la disputa doctrinal entre sábado y domingo, que las iglesias proclamaron como eje de la controversia, no tiene valor estratégico hoy, ni es suficiente evidencia de peso como para dar lugar a una contienda moderna que defina las posiciones claramente. En el nuevo Orden Mundial se trabajará los siete días de la semana y nadie podrá reclamar derechos al respecto. Las enmiendas constitucionales que protegían esos derechos individuales de conciencia están siendo impugnadas y eliminadas de las constituciones que las han sostenido. Es bueno mencionar que esa agenda está siendo perfeccionada en diseño desde hace décadas. Tanto el oriente como el occidente han participado en su diseño y cada año nos acercamos más a su implementación mundial.
La profecía de Apocalipsis 16:12, indica que el río Eufrates se secó para dar paso a los reyes de oriente, y nos advierte sobre el mensaje de las iglesias cristianas que no han entendido las profecías de los eventos finales, ni han proclamado el mensaje de tiempo, le han abierto el paso a Satanás para que junte oriente con occidente en un mismo fin y propósito: Formar la alianza del Nuevo Orden Mundial o Agenda 2030. Para ese fin, viene trabajando con las iglesias cristianas desde 1863 y uniéndolas en un fin específico: Que rechacen el don de sanidad divina que Dios le dio a la iglesia apostólica para sanar a los enfermos y que sea sustituido por un falso y peligroso sistema de tratar a los enfermos que no cura. Esa es la medicina moderna a base de drogas tóxicas. Esta falsa medicina que no cura, está representada en el capítulo 18:22-24 de Apocalipsis como un tipo de “hechicería” en la que todas las gentes han caído y errado.
La gran inteligencia y astucia de Satanás ha logrado que las siete grandes denominaciones que se hacen llamar cristianas, evangélicas o de la reforma, todas se hayan aliado a los hospitales y desde allí, han sustituido uno de los dones más preciosos que Dios le concedió a la iglesia a través de su hijo Jesucristo: El don de sanidad. Este don desapareció de la iglesia cristiana a medida que ésta se fue aliando a los médicos y a los hospitales. Por lo tanto, el asunto de la marca de la bestia que identificaría a los fieles del último tiempo deja de ser la antigua polémica del día de reposo para convertirse en un “issue” o asunto diferente: No existe nada más importante que pueda anteponerse a la salud y a la alimentación, y de eso Satanás sabe…
Desde el mismo principio de la historia de la tierra, el asunto de la controversia entre La mujer y Satanás estuvo basado en comer o no comer. Esa fue la prueba que Eva no pasó en el principio y la prueba en que TODAS las siete denominaciones que se hacen llamar cristianas han fallado. Como señalé en un principio, Satanás no es tonto y cambia sus estrategias de engaño de acuerdo con las circunstancias. La palabra hechicería (pharmakeia) es indicativa de drogas mágicas que le hacen creer al que las usa que está curando, cuando no es así. Ninguna droga cura ninguna enfermedad y la medicina moderna a la que se han incorporado las siete grandes organizaciones religiosas, (“Las sieteiglesias de Apocalipsis”) no tienen la forma de curar a los enfermos de manera efectiva como lo hacía Jesús en su tiempo. Dice Apocalipsis 18:24, refiriéndose a esas instituciones: “Y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra”. Como sabemos, casi todos van a morir a los hospitales. Con el tiempo, todos, excepto los que asesinan en las calles, morirán en los hospitales que se convierten en la antesala de las funerarias. “Todos los que han sido muertos”. Esta expresión es indicativa de que los han matado. De lo contrario, diría: “los que han muerto”. Estudios realizados demuestran que los que logran salir vivos de un hospital, la mayoría hubieran sobrevivido sin ir al hospital. La Medicina Moderna a base de drogas tóxicas es incapaz de curar una sola de las enfermedades crónicas que sufre la humanidad. Ese no era el plan original de Dios para curar las enfermedades que sufre la gente.
La Marca o Señal:
Esta marca o señal en la mano derecha o en la frente implica dos cosas importantes: La mano derecha de Cristo fue su mano sanadora por lo que la nuestra, debe ser la mano que imparte salud a los enfermos y sana toda dolencia física y espiritual. La mano derecha del evangelio de Cristo fue su virtud sanadora. En el caso de la marca sobre la frente, es indicativo de un estado claro y bien definido de conciencia. Ambas cualidades deben identificar al verdadero creyente de este tiempo difícil. La virtud o el poder curativo de Cristo, fue una actividad tan grande y abarcadora que levantó muertos. Su poderosa mano siempre estuvo presta a sanar toda dolencia. En la etapa en que se desarrollan los acontecimientos señalados en el Apocalipsis, la iglesia o pueblo de Dios remanente, debe estar preparada para sanar las enfermedades que sufren los que están en busca de la verdad para vivir en su ley y ser limpiados, purificados, y emblanquecidos, para poder entender el mensaje final y ponerse en armonía con la Palabra (Daniel 1:12-15 y 12:10). Ese proceso de limpieza no es otra cosa que el ayuno sustentado con oración y alimentos vegetales, sencillos y sanos; la dieta original del Edén, la dieta del desierto, la dieta de Daniel, que es la alimentación designada por Dios para su pueblo en los últimos tiempos.
Toda la información que se puede recopilar al respecto, indica que se producirían unos eventos extraordinarios únicos en su tipo, que estremecerían al mundo por su singularidad sin precedentes y su exclusividad para definir quién está preparado y quién no lo está. El texto de Apocalipsis, según se desarrolla, muestra de forma progresiva y tajante, mensajes de juicio, eventos, plagas, y situaciones descomunales que afectan a todo el mundo existente, la naturaleza, el curso de los ríos, y grandes cataclismos que conmoverán los cimientos de la tierra, afectarán la salud y la vida, y trastornarán, de forma general, a toda la humanidad que se dividirá en dos grupos: Un grupo grande y poderoso, y un grupo débil y pequeño. Al grupo grande, el profeta le llama “La Gran Babilonia” y es manejada y dirigida por los magnates y mercaderes de la tierra. El grupo pequeño, es llamado por Dios: “pueblo mío” (Isaías 40:1).
El capítulo 13 de Apocalipsis hace unas declaraciones que muchos no han podido creer que puedan ocurrir en un mundo democratizado políticamente y en el que tantas vidas, le ha costado mantener ciertas libertades básicas. Sin embargo, la profecía se cumple y el ejemplo de ello acaba de producirse y todo el planeta tierra es testigo de su ocurrencia. La pandemia que paralizó al mundo es el mejor y más fehaciente evento de lo que describe el profeta en el capítulo 13. ¿Se trató de un simulacro o fue una realidad? ¿Se cumplió la profecía, o fue solo un ensayo? ¿Se producirá otro evento mundial como este que imponga una marca que quién no la tenga no pueda comprar ni vender?
No solo comprar ni vender, la situación que provocó este evento no ha tenido, y posiblemente no tendrá otra similar, y los que tomaron la señal están sentenciados a morir antes de lo que su genética lo hubiera determinado en condiciones normales. ¿A quién se le ocurriría que una vacuna o inyección podía sustituir una vieja y muy centrada rencilla teológica entre un día de reposo y otro?
Tal parece que Satanás nuevamente le tomó la delantera a la iglesia como lo hizo con Eva en el Edén. La iglesia esperando por un acontecimiento que ella misma anunció, y Satanás le cambia el juego, la engaña como a Eva, le pone la marca y le dice “No Morirás”.
Esa fue exactamente la razón para los gobiernos de la tierra imponer una vacunación compulsoria universal; para que “no muera gente.” Y tal como ocurrió con Eva en el Edén, ese “No Morirás” fue la sentencia de muerte de un mundo perfecto, habitado por seres perfectos dentro de la creación perfecta de Dios. En el caso de la pandemia, los que no tenían buena salud, murieron primero, luego han ido sufriendo diferentes males los que se creían sanos y muchos de esos han muerto súbitamente sin haberse enfermado jamás.
Ese “No Morirás” es el principio de la muerte y desde que muchos recibieron la marca maldita, comenzó su proceso de deterioro interno y sus vidas serán acortadas de acuerdo con el grado de conciencia y responsabilidad que cada cual tuvo para recibir la marca. Si se salvan o se pierden, eso lo decide Dios que juzga cada caso por sus méritos y conoce el daño que este flagelo le hace al ADN del cuerpo donde se encuentra nuestro nombre celestial en la fórmula en que se colocan nuestros cromosomas. Solo Dios sabe si el proceso de sellamiento acaba de pasar y el remanente está listo para ascender al cielo y los demás, sellados para perdición. Estarán como los judíos que rechazaron a Cristo y que aún esperan que se manifieste el Mesías que ellos crearon en su liturgia.
Tenemos que considerar que este evento pandémico que acaba de ocurrir, sorprendió al mundo religioso desnudo y ciego. La amonestación a la iglesia de Laodicea es a buscar el colirio divino que le cure la ceguera para ver su verdadera condición y darse cuenta de su desnudez espiritual que la hace creerse rica cuando es muy pobre (Apocalipsis 3: 15-19).
Todas las iglesias cristianas cayeron en el engaño, y la gran mayoría de ellas recomendó a sus miembros que se vacunaran, que recibieran la marca, o no podrían asistir a los servicios, ni recibir la comunión. Si esa fue, o no fue, la señal de Apocalipsis 13, solo Dios lo sabe, pero algo muy interno en la conciencia de cada cual, le dirá lo que este hecho significará para su vida espiritual, un día que está muy próximo a ocurrir.
Todos estamos de acuerdo en que ha sido un evento único en la historia del planeta, algo que nunca ocurrió ni se esperaba que ocurriera de la forma y manera que ocurrió. Fue algo que definió vidas, negocios, políticas, y el curso de la historia. ¿Por qué no puede ser la marca de Apocalipsis 13:16-17? ¿Nuevamente es la Iglesia cristiana quién decide lo que es de Dios y lo que es de los hombres? ¿Acaso la iglesia cristiana tiene una comunicación tan intima con Dios que éste le da las instrucciones cara a cara como a Moisés? ¿Cuántos cayeron en la trampa si fue un engaño satánico? Repetimos: ¿Cómo podemos estar seguros de que ésta no fue la marca?
La inyección tóxica contiene elementos dañinos a la salud humana que en un período de tiempo pueden ser diferente de persona a persona. Tiene la capacidad de intervenir con los genes y cromosomas para cambiar, la genética divina que es natural en cada criatura, y por la cual somos identificados en los archivos del cielo. La información que se desprende de los estudios científicos responsables, indica que la capacidad del compuesto para desarmar y cambiar la genética original es apropiada para convertir a la raza humana en seres controlados por ondas electrónicas desde distancia. Ese es uno de los planes siniestros que se contemplan en el nuevo orden mundial donde todos trabajarán los siete días para el gobierno sin protestar. Al desactivar la genética individual que conecta las personas con sus seres queridos y con el Creador, quedarán a merced de la voluntad de cada gobierno que les obligará a hacer lo más conveniente para los fines e intereses de cada Estado.
Al alterar la genética original que enlaza al ser humano con lo que ha aprendido de la voluntad del Creador, se queda a merced de los que manejan las ondas magnéticas que dominarán el cerebro y voluntad a la de los intereses creados para ese fin. Muchos serán como autómatas dirigidos por inteligencias artificiales que los usarán para sus fines y propósitos.
Por esa razón, recibir una de estas vacunas mensajeras es sumamente peligroso para los que anhelan salvarse y vivir con Cristo en la tierra nueva. Los que no reciban la marca de la bestia de Apocalipsis 13, no tendrán que correr el riesgo de ser convertidos a esclavos de los gobiernos que pretenderán hacer trabajar a la gente los siete días de cada semana. Por eso, la marca de Dios, es el único refugio que nos puede servir para no tener que vivir esa experiencia satánica. En medio de esa política de cambio a la nueva era, Dios intervendrá con los que no tomaron la señal de la Bestia ni de su imagen y los recogerá como la gallina junta sus polluelos debajo de sus alas y los protege. Estarán esperando a su salvador en lugares aislados, en campos y montes donde estarán refugiados fuera del alcance de los enemigos que los buscarán para inyectarles los controles químicos y no los hallarán, pues el Señor, en medio de la tormenta de persecución y odio, levantará a su pueblo fiel y dejaremos esta tierra maldita por el pecado y la maldad para que Satanás y sus ejércitos dominen la tierra como siempre ha deseado, e imponga su gobierno demo-níaco mundial, su agenda 2030, su nueva era y que se dé el gusto de gobernar a quienes le den su voto de confianza para sus fines. De esa etapa, en que el pueblo de Dios sea rescatado, a la venida gloriosa de Cristo con la Santa Ciudad a esta tierra, pasarán mil años y durante ese término los súbditos de su gobierno se darán cuenta del pésimo gobierno de Satanás que no logrará ninguna de las metas que se ha propuesto debido a que “Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los edificadores” (Salmo127:1-2).
El mundo seguirá su curso como hasta hoy, y muy pocos extrañarán al pueblo de Dios que fue levantado y que estará esos mil años con Cristo en la Santa ciudad, aprendiendo todo lo “nuevo” de la nueva creación que se comenzará a construir a raíz de la destrucción final de Satanás y de los impíos que con él fraguaron la rebelión contra Dios y su pueblo. Al bajar la Santa Ciudad de oro puro y brillante con los salvados, el gobierno de Satanás al borde de la quiebra mas desastrosa, tomará la equivocada decisión de tratar de tomar por la fuerza la Santa Ciudad de Dios donde se encuentra su pueblo redimido y reúne sus ejércitos y armamentos bélicos para atacarla. Al lanzar la primera bomba, el escudo protector de la atmósfera de la ciudad santa lo repele, y prende el fuego destructor en los ejércitos satánicos y hace explotar toda la artillería química iniciando el fuego que los destruye para siempre.
Nota 1:
Cuando estudiamos la revelación del libro apocalíptico a la luz de su iluminación previa, revelada en las siete parábolas de Mateo 13, que contienen la clave, dada por Jesús para interpretar las profecías de ese último libro, y lo hacemos con toda humildad de aprender, con ayuno y oración, la presencia iluminadora del Espíritu Santo se manifiesta en imágenes claras y entendibles.
Entonces nos convertimos en receptores humanos de la presencia divina de Dios. Cuando nos convertimos en el instrumento que Dios puede usar para comunicar el contexto histórico de su pueblo, y cómo éste ha guiado a sus profetas y a sus siervos a través de los siglos, no es difícil crear un cuadro claro de los acontecimientos que se manifiestan en la profecía. Por esa razón, y tomando en cuenta que Dios ha dirigido a su pueblo en el pasado, las profecías se constituyen en parte esencial de ese mensaje instructivo para sus mensajeros y caudillos. Así lo mostró con claridad en los planes del santuario y estableció su pacto con el hombre. Así está en este momento, iluminando hoy la mente de quienes se dejan guiar a la descripción profética de la última revelación. De aquí en adelante, cada cual es responsable de creer, o no creer; de hacer, o no hacer.
El tiempo llegó, la profecía se cumplió. Estamos en la espera para que el mundo actúe de acuerdo con las órdenes de su comandante Satanás y adelante los pasos para comenzar a cerrar el cerco sobre los fieles hijos de Dios que se oponen a toda la obra maligna. Ellos anhelan salir de Babilonia y refugiarse en los campos y en los montes donde serán resguardados y levantados. Esa es una acción, que tan pronto los fieles tomen, el Señor les abrirá el paso y les proporcionará los lugares donde han de refugiarse y esperarán por su rescate divino. Los que se queden en las ciudades y en medio de las metrópolis, sufrirán persecución. No podrán obtener alimentos sanos, serán encarcelados, y muchos desertarán de la fe para salvar sus vidas. Otros por el miedo a las leyes que los gobiernos promulgan, van a querer apartarse, servir a dos señores, y caerán en la trampa del enemigo.
Este es un asunto personal que se desliga de los lazos familiares. El Señor le indicó claramente a sus discípulos que en esa etapa: “Estarán dos moliendo en un molino; uno será tomado y otro será dejado. Estarán dos trabajando en el campo, uno será tomado y el otro será dejado”. Este escogido que selecciona a los que se han de salvar de entre los que desean salvarse, es un remanente de la semilla que cayó en buena tierra y dio fruto. Aún, entre los que huyan a los montes y salgan de las ciudades, no tienen la seguridad de salvación pues tenemos el ejemplo del pueblo de Israel: Más de un millón de personas salieron de Egipto para la tierra prometida y solo llegaron dos. Ese porciento tan bajo, comparado con la población mundial de hoy, es significativo de que muchos son llamados, pero pocos escogidos. Ese es uno de los tres errores doctrinales de la iglesia cristiana y es de origen pagano. Es otra de esas medias-verdades que Satanás inventó para seguir engañando a la humanidad: Proclama la salvación universal a todo el que cree por fe. Eso no es del todo correcto ya que es un error doctrinal que se ha propagado en el mundo cristiano para obligar a Dios a aceptar la voluntad de la iglesia por sobre las verdades establecidas por Él en Su ley. Creer por fe no es un elemento de salvación por sí mismo, es parte del concepto amplio de salvación que surge del mismo principio de orden que surge de la ley.
En esa fase final del mundo para el remanente, se presentarán de nuevo los tres errores doctrinales ante toda la humanidad, y muchos que han luchado por salvarse se perderán confundidos por esa demagogia: Nuevamente se oirá y ya se oyó la voz de Satanás proclamar:
1. “NO Morirás”; “Para eso te tienes que vacunar”
2. “Todos los que creen en el Señor se salvan” ¡Falso! La salvación universal es otra mentira del engañador.
3. La ley de los diez mandamientos fue abolida en la cruz por Cristo: Si así hubiera sido, Jesús lo hubiera dicho, y dijo todo lo contrario: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Estos tres errores que corren en la cristiandad como doctrinas, son la levadura que una mujer (dígase Iglesia) puso en tres medidas de trigo bueno hasta que toda la masa “del evangelio” quedó fermentada con los errores anteriores y éste último (Mateo 13:33, 16:12).
Las mentiras de Satanás son las mismas, pero las disfraza de nuevos eventos para que la iglesia no las reconozca. La antigua mentira del Edén y la última de la pandemia, son la misma mentira que la iglesia ha enseñado por siglos como la inmortalidad del alma, el estado de los muertos, y la vida después de la vida. Esos tres errores básicos fermentan, adulteran y transforman la verdad del evangelio en filosofías teológicas y vanas sutilezas. Nadie se salvará creyendo y practicando esas mentiras. “La iglesia cristiana ha sido pesada en la balanza del santuario y ha sido hallada falta.”
Nota 2:
Los que creyeron en la mentira y recibieron la inyección experimental, permitieron que un elemento tóxico, innovador y muy particular, entrara a su organismo con un mensaje específico al genoma y por consiguiente, a cada organo y célula del cuerpo.
Sin entrar en los tecnicismos de la química biológica que lo define, podemos concluir que este experimento lleva un propósito diferente al de todas las vacunas existentes hasta ese momento. Se trata de un ARN mensajero que lleva una misión específica para transformar el genoma humano y hacerlo vulnerable de tal manera que la voluntad humana pueda ser manejada desde afuera a distancia.
Al trasponer las tiras de ADN, se pierde la identidad genética que traemos de nacimiento. y quedamos susceptibles a ser manipulados a través de ondas de radiofrecuencias específicas diseñadas para ese fin. Se pierde también la identidad genética que recibimos del Creador cuando nos formamos en el vientre de nuestra madre y recibimos el espíritu de vida. Esa identidad es sagrada y corresponde a nuestro nombre divino, que un día se nos ha de revelar escrito en una piedrecita de jaspe blanco.
Lamentablemente, para los que recibieron la inyección satánica, introdujeron en su cuerpo un elemento tóxico con una misión específica: alterar el genoma humano, para recibir mensajes de ondas que se estarán irradiando para ir dominando la naturaleza humana desde centros de control que llevarán a la humanidad a una esclavitud voluntaria a las órdenes que se impartan desde centros especializados.
A raíz de la vacunación compulsoria, hemos observado que muchos organismos sanos, fuertes, atléticos, y bien formados, han sucumbido y han caído muertos a raíz de los efectos adversos de la inyección experimental. Otros han sufrido infartos, han desarrollado tumores cáncerosos, trombos, inflamación de las meninges y de las arterias del corazón, así como otras condiciones de salud que nunca antes habían sufrido.
Ya hay documentación científica que confirma lo que está ocurriendo en personas con dos o tres dosis del tóxico aludido.
En la sociedad y en la familia, se han efectuado cambios diversos en el comportamiento de los inyectados que van desde trastornos de la personalidad, variaciones extremas en el carácter; dificultad para aprender en niños y adultos, disminución proporcional de la espiritualidad en los que la tenían. Lentitud en desarrollar ideas y comprender el texto escrito, de temas convenientes. Muchos sufren de irritabilidad constante, lentitud al manejar vehículos o máquinaria, torpeza al caminar y al llevar a cabo tareas. Se aprecian trastornos de la personalidad, trastornos del sueño, trastornos de la menstruación en mujeres, impotencia en hombres, esterilidad reproductiva en hombres y mujeres jóvenes, dolores musculares, infartos al miocardio, miocarditis y pericarditis, alergias, picor en la piel, úlceras de todo tipo, y muerte súbita, sin que se pueda detectar su causa.
Muchos pastores y sacerdotes han observado la pérdida proporcional de la espiritualidad de sus congregaciones. También la pérdida de interés en participar activamente en los servicios que se ofrecen.
Todo esto se puede justificar como parte del plan preconcebido para preparar a la humanidad para el establecimiento de un gobierno global universal que estará dirigido inicialmente por una junta nombrada por Jefes de Estado. Éstos responderán todos a un mismo fin. Le han llamado Agenda 2030 porque se espera que para esa fecha se pueda implantar con efectividad y esa es la meta de todos los gobiernos existentes. Los nuevos proponentes del sistema les han prometido una exitosa actividad financiera y una gran prosperidad como nación y como individuos a sus dirigentes políticos actuales. Por eso, todos desean apresurar la instalación de esa nueva era, para poder disfrutar de los beneficios que obtendrán cuando eliminen las pensiones de los retirados, las ayudas económicas, los proyectos sociales, y todos los gastos que los gobiernos incurren atendiendo a los minusválidos que serán sacrificados tan pronto dejen de producir trabajo para el Estado. Los incapacitados para trabajar recibirán una inyección letal, que los pondrá a dormir el sueño eterno. Los niños que nazcan serán propiedad del Estado y serán lactados por la madre, durante un tiempo corto y definido, y luego el gobierno se hará cargo de ellos y los criarán y educarán para convertirlos en esclavos del sistema o en técnicos del régimen. El cerebro de este proyecto no es otro que Satanás, y lo ha presentado a los líderes de los países como la gran solución a los problemas económicos de los países.
La eliminación de la posibilidad de guerras y conflictos entre naciones, el fin de la recesión económica y el florecimiento de una nueva economía mundial, y la solución a todos los problemas de los gobiernos actuales, hacen de esta idea satánica, una invitación que ningún líder político puede despreciar.
La organización del Nuevo Orden Mundial está diseñada y casi aprobada por todas las naciones del mundo. La junta directora les garantiza a los países participantes, la igualdad económica, política y social. La participación será proporcional a la inversión que cada nación hará y sus beneficios particulares. En teoría, el nuevo orden mundial (NOM), promete a cada nación participante unos beneficios políticos y económicos superiores a todo lo que han logrado bajo los principios actuales de cada nación, pues la unión evita la emigración, inmigración, la mudanza, o el traslado de la gente de un país aotro en busca de mejores condiciones de vida, ya que no ofrece esa igualdad que tanto la gente anhela encontrar.
Por el momento, la integración de todos los países estará garantizada por ese interés. El que no participe, quedará aislado en el mundo, de toda transacción comercial del mercado común y de la distribución de alimentos, moneda y otros beneficios marginales. El NOM es una muy bien planeada estrategia de los grandes magnates de la Tierra y sus empresas. Tienen un denominador común que los protege y los defiende que son el sistema médico moderno, las grandes empresas farmacéuticas, las drogas, y los grandes laboratorios de investigación que prometen una manipulación controlada de la población, mediante la creación de todo tipo de técnicas que produzcan enfermedades con la intención de controlar la salud de la gente.
Ante esas eventualidades, la población deberá vacunarse y tener su expediente de vacunación y tratamientos al día. Eso le permitirá a las autoridades de todos los países del mundo llevar a cabo los censos de población y el control absoluto de las voluntades humanas mediante el miedo, o el temor de contagio y de muerte.
El experimento inicial ya comenzó, y ha tenido éxito en dos de las fases más importantes:
1. El logro de que el miedo lleve a todos a tomar la inoculación indicada.
2. Que mediante la inyección de ciertas sustancias al cuerpo humano, éste queda a merced de químicos y productos manipulados a través de la biotecnología, que pueden dominar el pensamiento y la voluntad humana de acuerdo al diseño de lo que los manipuladores quieran lograr.
El NOM promete un cambio positivo en el mundo, que incluirá una sola moneda, un solo gobierno, una sola educación, una sola religión, un solo sistema de salud y un solo sistema de vida, lo que a simple vista parece ser algo muy bueno y deseable por la mayoría de la gente si se le encuesta. El nuevo orden o nueva era de vida, está respaldada por todos los gobiernos que se dicen llamar “democráticos” sobre la tierra. Su inicio ya cuenta con el apoyo incondicional de todos los países del mundo que conocen el plan a fondo. Veamos el orden de los acontecimientos de acuerdo a cómo se prepara la agenda mundial, enfocada a comenzar para el año 2030:
1. El primer paso de los gobiernos es introducir las nuevas agendas de género en las escuelas y universidades. Ya se está preparando el terreno a esos respectos utilizando el cine, los medios, la televisión , el internet y los juegos electronicos para inducir un gran cambio en la mente de las futuras generaciones que responderán como robots a la agenda que les será impuesta a través de el sistema celular de comunicación. La religión se concentrará en el individuo y su poder mental para lograr sus metas personales. Para eso, hay que ridiculizar a Dios y sacarlo de toda posibilidad en la mente humana. Cuando la agenda menciona el 2030, se refiere a un tipo de religión en la que dios es el mismo ser humano con la fuerza del poder estatal que lo apoya.
2. El segundo paso es unificar la banca comercial bajo un control absoluto de una junta administrativa compuesta por sus propios inversionistas que manejarán la moneda común y la paga de los que trabajarán para vivir y comer, que serán las únicas actividades permitidas que no necesitarán permiso virtual del Estado. Los grandes empresarios serán promovidos en un principio, en lo que aceptan la agenda, y tan pronto la acepten y todo marche de acuerdo al plan maestro, serán despojados de sus poseciones y de sus negocios que pasarán a ser propiedad del Estado.
Los empleados de esas grandes empresas trabajarán como esclavos voluntarios por ropa y comida de mala calidad y no recibirán un sueldo definido como se acostumbra hoy, pues se les dará una tarjeta para comprar solo lo necesario y nada mas allá de lo indispensable. Todo lo que alguien se atreva a comprar sin la debida autorización del estado, será devuelto y la persona recibirá un castigo proporcional al daño que hizo. Ya se está trabajando en las enmiendas constitucionales que serán eliminadas, junto a la constitución misma, para hacer desaparecer todo vestigio de los derechos individuales. Se trabajará seis días y se dará un día alternado de descanso por semana para que la actividad comercial no se detenga.
3. La salud globalizada es un hecho que ya está en proceso y que fue debidamente ensayado en el simulacro de “pandemia COVID 19”para la cual los científicos designados secretamente, crearon simultáneamente el virus y la supuesta vacuna que lo contrarrestaría. Experimentaron el efecto, en una gran población a nivel mundial y lograron, mediante el miedo, controlar a una gran cantidad de la población del planeta, contando con los dirigentes políticos de esas naciones que se prestaron al experimento. Con el mismo, paralizaron una parte de la economía privada, mientras movilizaron intensamente la economía de las grandes empresas farmaceuticas y hospitales.
Todo esto como parte de un plan donde todo un sistema de salud sigue obteniendo beneficios de las epidemias comunes de gripes e influenzas estacionales que cambiaron de nombre a diferentes variantes del virus. De esa manera, han manipulado al mundo entero y lo han sometido a la voluntad de los grandes intereses mediante la inyección de sustancias que pueden modificar el genoma humano y cambiar los intereses físicos, mentales y espirituales de la gente.
Una gran parte de la población mundial ya tiene la primera parte del receptor químico y sólo falta que la administren el segundo paso del experimento, que es el receptor celular que recibirá las señales que han sido diseñadas para manejar las mentes preparadas desde los centros de control de la voluntad humana, bajo la direccion de sus dirigentes, que a su vez, los inducirán aactuar de acuerdo a las necesidades e intenciones de los gobiernos regionales, o del gobierno central. Cuando esté funcionando el NOM, todo lo que hagan los dirigentes políticos, será aprobado y bueno para la población sometida. Mientras tanto, seguirán los laboratorios secretos la creación de todo tipo de enfermedades infecciosas que pueden controlar la salud de la gente para las cuales, “deberán vacunarse” y tener sus expedientes de vacunación al día pues de lo contrario no podrán trabajar, ni comprar, ni vender.
Eso le permitirá a los ciudadanos de todos los países del mundo, llevar a cabo los censos de población y el control absoluto de las voluntades humanas mediante el miedo o temor de contagio y muerte. Esa es la excusa y razón para obligarlos a tomar la señal. El experimento inicial ya comenzó y a tenido éxito en dos fases importantes:
1. El logro de que el miedo lleve a todos a tomar la inoculación indicada voluntariamente.
2. Que mediante la inyección de ciertas sustancias al cuerpo humano, éste queda a merced de esos químicos que pueden, como ocurre con ciertas drogas, se pueda dominar el pensamiento y la voluntad de la persona de acuerdo al diseño de lo que los manipuladores quieran lograr.
Esto ha sido probado por años con drogas que se usan en psiquiatría para someter la voluntad humana al tratamiento indicado. El NOM promete un cambio positivo en el mundo que incluirá una sola moneda, un solo gobierno, una sola educación, una sola religión, un solo sistema de salud, y un solo estilo de vida, lo que a simple vista parece ser algo muy bueno y deseable. El nuevo orden o nueva era de vida está respaldado por todos los gobiernos que se denominan demócratas sobre la tierra, y su inicio, ya cuenta con el apoyo incondicional de todos los sectores industriales, educativos, religiosos, económicos, y sociales, porque los han convencido con su teoría igualitaria.
Le parece bueno a la población que aceptará por imposición celular todo lo que el Gobierno dicte como pautas de vida, como reglas de conducta general, y de trabajo esclavizante y servil. La inducción conductual ha sido ensayada con éxito en los que han recibido tres o cuatrto dosis de la vacuna ARN-20-22, y los pueblos objetos del ensayo se someten voluntariamente y no tienen ni la fuerza ni la discreción para protestar ni resistirse a las dictaduras gubernamentales ni para defender sus derechos individuales ni colectivos. Este es el medio biológico que los gobiernos utilizarán para controlar a la gente bajo un régimen dictatorial, una economía satisfactoria para los grandes intereses. Una instrucción dominante sobre el pensamiento y la conducta humana, y sobre todo, de los estudiantes que se preparan para dirigir el nuevo orden mundial y ayudar a los gobiernos regionales en la administración de los métodos y prácticas que cambiarán la vida del mundo hacia una globalización integral de todos los sistemas en un solo propósito y objetivo:
De esta manera, se controla la conducta humana, lo que faciitará la labor de la justicia, se elimina el crimen y la violencia a un máximo, se manipula la mente y las emociones humanas bajo un control absoluto de la conciencia y de la voluntad. Toda la disidencia quedará apagada cuando se termine el proceso de inyectar las diferentes dosis de sustancias, a través de las cuales, la población recibirá las órdenes conductuales, a través de las ondas celulares, así como se reciben los mensajes y las imágenes a través de los teléfonos celulares. El mecanismo celular receptor estará en el interior de cada criatura que reciba la dosis completa del gran experimento, que ya comenzó a instalarse en cada persona que ha recibido la inyección para el supuesto virus a través del ARN mensajero. Esa es la forma en que la medicina moderna se subordina al gobierno para llevar a cabo la gran tarea de inocular a toda la población del mundo en un periodo de 5 a 7 años.
Ya esas sustancias han sido probadas e identificadas y se están aplicando en las cárceles a reclusos de conducta problemática. No se pueden detectar en las autopsias, pero se les administran vacunas para supuestamente protegerlos de de un virus, que realmente no existe, para sacarlos, de circulación. Es importante señalar que en las cárceles, al igual que en los hospitales, se pierden los derechos constitucionales y se han estado probando todo tipo de sustancias que se convierten en receptores de ondas para controlar, no solamente la conducta humana, sino la salud.
Y desde esos centros de control, que se están instalando convenientemente en lugares específicos que dominan áreas específicas, en uno o dos años más, estará todo el aparato manipulador listo para llevar las señales de control a la gente a través de las antenas celulares 5G, 6G y 7G, que ya han sido colocadas estratégicamente en diferentes zonas del experimento, de manera que alcancen a toda la población, evitando que la gente rechace o se defienda para no ser como robots, formando parte del NOM.
La primera motivación del experimento es para evitar las protestas públicas de los grupos disidentes que se oponen a los planes gubernamentales. La gente que recibe el inductor químico que modifica sus genes, pierde la capacidad de protestar y rechazar las propuestas de los gobiernos y de sus dirigentes políticos. Se vuelven tolerantes y dóciles ante los abusos y órdenes del gobierno civil. Se someten docilmente y aprueban aún aquellas decisiones que van en contra de sus intereses personales porque están siendo programados para aceptar toda la decisión mediática que se proponga por el Estado.
El bien común se vuelve ley contra los intereses personales de los mismos ciudadanos; por esa razón, unos a otros se traicionarán y se acusarán de no cooperar con el gobierno.
El objetivo primario del plan globalizador es para silenciar y controlar los grupos religiosos y los opositores por conciencia, para lograr que apoyen el nuevo orden mundial y reciban la marca o receptor químico en las mismas congregaciones a las que asisten los “fieles” que aceptan las propuestas del Estado, a través de sus pastores, sacerdotes y ministros. Los que no acepten, serán encarcelados unos, y hospitalizados otros, para inyectarles las sustancias que los convencerán y los harán cambiar de opinión y cooperar con el sistema, a unirse, o morir; ya sea en la cárcel o en el hospital.
En el siguiente capítulo, estarémos comentando el papel que juega la iglesia cristiana en este plan universal, y cual debe ser la actitud de los cristianos fieles que anhelan salvarse, ante la inminente intervención de los gobiernos en la religión y en los derechos de la gente a afiliarse, congregarse o pertenecer y creer diferente a otros. ¿Será el Sumo Pontífice Romano la figura que dirigirá el Nuevo Orden Mundial o se perfila un magnate industrial que lo rete?
En el año 1928, Edmond Bordeaux publicó por primera vez la traducción del libro primero del Evangelio Esenio de La Paz, de un antiguo manuscrito encontrado en los archivos secretos del Vaticano, y que eran parte de los muchos escritos hallados en el Mar Muerto en Palestina, y en el lago Moreotis en Egipto y Siria. Estos principios fundamentales se enseñaron en muchos países desde tiempos remotos, pero fueron practicados y transmitidos en su forma más pura por los esenios; Una misteriosa hermandad que vivió durante los últimos dos o tres siglos antes de Cristo, y que tuvieron el privilegio de compartir con él durante su juventud y crecimiento como hombre, en lo que fue el siglo primero de nuestra era.
Los esenios se distinguieron por vivir aislados y separados de las sociedades urbanas. Y por esa razón vivían en las riberas de los lagos y de los ríos, y practicaban una forma comunal de vida, compartiendo todo por igual. Fueron agricultores y arbocultores, con un vasto conocimiento de los cultivos de una extraordinaria variedad de frutas, vegetales y legumbres. Desarrollaron tecnicas sencillas de cultivo en áreas relativamente desiertas y con un mínimo de trabajo, ya que son áreas donde no crecen muchos hierbajos que afectan las siembras.
Establecieron su propio sistema de economía, basado completamente en las leyes de Dios, y demostraron que dichas leyes, pueden cubrir perfectamente bien todas las necesidades materiales de los hombres. Eran conocidos como los sanadores de su tiempo. De ahí el nombre de esenios que significa curanderos, terapeutas, médicos, o enfermeros de la salud. En eso eran conocidos como los mássabios y conocedores de las artes curativas de su tiempo.Entre sus discípulos, estuvieron Elías, Juan el Bautista, Juan, el discípulo amado de Jesús, y Jesús mismo; que además de aprender de ellos, les enseñó a perfeccionar muchas de las diferentes formas de curar a los enfermos, y los entrenó en el uso de plantas medicinales, y del ayuno. curativo.
Sus enseñanzas explican cómo la observancia a las leyes divinas evitan la mayoría de los problemas del hombre, y son el método por el cual éste puede encontrar la salida a todos sus dilemas y permanecer saludable para enfrentarlos.
En todas las épocas de la historia, las hermandades escénias han estado, de alguna manera, presentes en la vida de las personas que necesitan curarse de sus problemas de salud, de sus enfermedades de todo tipo, y de todo lo que le reste energía de vida. Llámense como se llamen o no se llamen esenios; Pueden llamarse médicos, curanderos. terapeutas, naturópatas, enfermeros o de alguna manera alusiva a sus capacidades profesionales de curar las enfermedades, con los siete remedios o elementos de la naturaleza que representanla medicina universal para todos los tiempos. Es un asunto de preferencia social o de tiempo y circunstancias de la época. Pero eso no cambia ni altera la labor de estos seresque han dedicado sus vidas y sus esfuerzos, a conocer los secretos de la naturaleza y su relación con las personas que enferman en cada sociedad y época. En realidad, se puede deducir que los grandes adelantos de las ciencias del hombre no han podido evitar las enfermedades ni curar a los enfermos; Por lo cual, las técnicas sanadoras de los esenios pueden significar grandes cambios y avances de la forma en que debemos aplicar los siete remedios naturales para aliviar, en lo que el enfermo puede cambiar, su estilo de vida con respecto a las leyes naturales de la salud que el Creador del universo puso en la naturaleza; le dio el conocimiento a sus siervos los profetas y apóstoles, para aliviar la carga de las enfermedades sobre la faz de la Tierra.
El que creyere y fuere curado, será salvo. El que no creyere será condenado a sufrir las consecuencias y la muerte eterna.
El estudio y aplicación de las prácticas escénicas que Jesucristo practicó en su tiempo, Están disponibles para todos, todo el tiempo. Y si se obedecen las leyes naturales de la salud, que desde el principio de la creación fueron establecidas para la salud de la Tierra y sus habitantes, el principio básico de ese legado, parte de la aplicación de la Ley de Dios y de la recomendación original establecida en Génesis 1:29, que es el fundamento principal de la voluntad divina para la salud y larga vida del hombre en la tierra. La desviación de ese propósito fue declarada por el Señor a sus discípulos en el sermón del monte, y en las siete (7)parábolas de Mateo 13, que señalan claramente al enemigo que sembró la mala semilla en el cielo, que luego la sembró en el Edén, y que ha seguido sembrando el engendro del mal, en todo lo que de alguna manera ha sido adulterado de su forma y propósito original, para las cuales Dios lo creó.
Jesus acostumbraba visitar y reunirse con los esenios en sus comunidades a donde acudían enfermos de todo tipo a buscar ayuda. Allí les enseñaba los “secretos del reino de los cielos” a la vez que ponían en práctica las importantes lecciones de sanidad divina en sus pacientes enfermos.
A la orilla del lago o del río de aguas vivas, se producián importantes y efectivos milagros de limpieza interna y de curación, que nunca antes ni despues, se pudieron ver realizadas por la falta de fe de los discipulos y de la iglesia naciente. Sin embargo, por siglos despues, los esenios siguieron sus prácticas y las enseñanzas del Maestro y fueron el testimonio que se escribió para las futuras generaciones conservar las técnicas curativas y sanar a todo tipo de enfermos. Ese es legado que recibimos de esa hermandad para llevar ese testimonio hasta el tiempo del fin, y dar la oportunidad de que el mundo entienda que las leyes naturales de Dios, siguen siendo válidas por los siglos sin fin de la historia del universo y de sus pobladores.
En el año 1928, Edmond Bordeaux publicó por primera vez la traducción del libro primero del Evangelio Esenio de La Paz, de un antiguo manuscrito encontrado en los archivos secretos del Vaticano, y que eran parte de los muchos escritos hallados en el Mar Muerto en Palestina, y en el lago Moreotis en Egipto y Siria. Estos principios fundamentales se enseñaron en muchos países desde tiempos remotos, pero fueron practicados y transmitidos en su forma más pura por los esenios; Una misteriosa hermandad que vivió durante los últimos dos o tres siglos antes de Cristo, y que tuvieron el privilegio de compartir con él durante su juventud y crecimiento como hombre, en lo que fue el siglo primero de nuestra era.
Los esenios se distinguieron por vivir aislados y separados de las sociedades urbanas. Y por esa razón vivían en las riberas de los lagos y de los ríos, y practicaban una forma comunal de vida, compartiendo todo por igual. Fueron agricultores y arbocultores, con un vasto conocimiento de los cultivos de una extraordinaria variedad de frutas, vegetales y legumbres. Desarrollaron tecnicas sencillas de cultivo en áreas relativamente desiertas y con un mínimo de trabajo, ya que son áreas donde no crecen muchos hierbajos que afectan las siembras.
Establecieron su propio sistema de economía, basado completamente en las leyes de Dios, y demostraron que dichas leyes, pueden cubrir perfectamente bien todas las necesidades materiales de los hombres. Eran conocidos como los sanadores de su tiempo. De ahí el nombre de esenios que significa curanderos, terapeutas, médicos, o enfermeros de la salud. En eso eran conocidos como los mássabios y conocedores de las artes curativas de su tiempo.Entre sus discípulos, estuvieron Elías, Juan el Bautista, Juan, el discípulo amado de Jesús, y Jesús mismo; que además de aprender de ellos, les enseñó a perfeccionar muchas de las diferentes formas de curar a los enfermos, y los entrenó en el uso de plantas medicinales, y del ayuno. curativo.
Sus enseñanzas explican cómo la observancia a las leyes divinas evitan la mayoría de los problemas del hombre, y son el método por el cual éste puede encontrar la salida a todos sus dilemas y permanecer saludable para enfrentarlos.
En todas las épocas de la historia, las hermandades escénias han estado, de alguna manera, presentes en la vida de las personas que necesitan curarse de sus problemas de salud, de sus enfermedades de todo tipo, y de todo lo que le reste energía de vida. Llámense como se llamen o no se llamen esenios; Pueden llamarse médicos, curanderos. terapeutas, naturópatas, enfermeros o de alguna manera alusiva a sus capacidades profesionales de curar las enfermedades, con los siete remedios o elementos de la naturaleza que representanla medicina universal para todos los tiempos. Es un asunto de preferencia social o de tiempo y circunstancias de la época. Pero eso no cambia ni altera la labor de estos seresque han dedicado sus vidas y sus esfuerzos, a conocer los secretos de la naturaleza y su relación con las personas que enferman en cada sociedad y época. En realidad, se puede deducir que los grandes adelantos de las ciencias del hombre no han podido evitar las enfermedades ni curar a los enfermos; Por lo cual, las técnicas sanadoras de los esenios pueden significar grandes cambios y avances de la forma en que debemos aplicar los siete remedios naturales para aliviar, en lo que el enfermo puede cambiar, su estilo de vida con respecto a las leyes naturales de la salud que el Creador del universo puso en la naturaleza; le dio el conocimiento a sus siervos los profetas y apóstoles, para aliviar la carga de las enfermedades sobre la faz de la Tierra.
El que creyere y fuere curado, será salvo. El que no creyere será condenado a sufrir las consecuencias y la muerte eterna.
El estudio y aplicación de las prácticas escénicas que Jesucristo practicó en su tiempo, Están disponibles para todos, todo el tiempo. Y si se obedecen las leyes naturales de la salud, que desde el principio de la creación fueron establecidas para la salud de la Tierra y sus habitantes, el principio básico de ese legado, parte de la aplicación de la Ley de Dios y de la recomendación original establecida en Génesis 1:29, que es el fundamento principal de la voluntad divina para la salud y larga vida del hombre en la tierra. La desviación de ese propósito fue declarada por el Señor a sus discípulos en el sermón del monte, y en las siete (7)parábolas de Mateo 13, que señalan claramente al enemigo que sembró la mala semilla en el cielo, que luego la sembró en el Edén, y que ha seguido sembrando el engendro del mal, en todo lo que de alguna manera ha sido adulterado de su forma y propósito original, para las cuales Dios lo creó.
Jesus acostumbraba visitar y reunirse con los esenios en sus comunidades a donde acudían enfermos de todo tipo a buscar ayuda. Allí les enseñaba los “secretos del reino de los cielos” a la vez que ponían en práctica las importantes lecciones de sanidad divina en sus pacientes enfermos.
A la orilla del lago o del río de aguas vivas, se producián importantes y efectivos milagros de limpieza interna y de curación, que nunca antes ni despues, se pudieron ver realizadas por la falta de fe de los discipulos y de la iglesia naciente. Sin embargo, por siglos despues, los esenios siguieron sus prácticas y las enseñanzas del Maestro y fueron el testimonio que se escribió para las futuras generaciones conservar las técnicas curativas y sanar a todo tipo de enfermos. Ese es legado que recibimos de esa hermandad para llevar ese testimonio hasta el tiempo del fin, y dar la oportunidad de que el mundo entienda que las leyes naturales de Dios, siguen siendo válidas por los siglos sin fin de la historia del universo y de sus pobladores.
Los ángeles de Dios tienen que enfrentar constantemente a los ángeles malignos de Satanás, que están todo el tiempo conspirando para llevar a cabo obras siniestras, eventos catastróficos, accidentes horribles, guerras entre las naciones, desastres en la naturaleza: tornados, terremotos, inundaciones, tormentas, sequías, plagas, enfermedades, epidemias y todo lo que pueden de alguna manera trastornar en la tierra para destruir y crear el caos. La intención satánica es que la gente piense que todos esos desastres vienen de Dios, al punto que se le han llamado “Acts of God”.
Esa idea generalizada de que Dios castiga la tierra y a sus criaturas por su desobediencia, es una treta satánica para justificar todo lo malo que ocurre sobre la tierra, y achacárselo a Dios, que es quién supuestamente castiga y hace sufrir a unos, mientras premia a otros. Esa falsa doctrina es predicada en muchas iglesias, y se ha convertido en creencia general de la humanidad: “Que las plagas provienen de Dios porque están profetizadas en la Biblia”.
Es cierto, que algunos de los profetas en el pasado, advirtieron a la iglesia, y específicamente al pueblo de Dios, que si no se arrepentía, le crearía todo tipo de plagas y calamidades, porque es la forma en que el profeta ve lo que va a ocurrir y cómo se van a manifestar los elementos de la tierra como consecuencia de la conducta pervertida de los hombres. Esta visión equivocada de la realidad, es con el fin de achacarle a Dios todas las calamidades y desastres que sobrevienen al ser humano y a la tierra por su desobediencia; cuando en realidad, es la obra siniestra de los ángeles malignos de Satanás, creada e inducida por ellos en los seres humanos que por su conducta, se convierten en sus instrumentos para crear el caos, la destrucción, las calamidades, los desastres en la tierra y achacarlas a Dios.
Esta idea distorsionada de la realidad, se enseña y se predica en las iglesias como parte del terrorismo teológico que muchas denominaciones enseñan a sus feligreses, y que llevan gente a esas congregaciones. Personas que huyen del desastre inminente, por el temor que desarrollan cuando ven esas calamidades ocurrir, y buscan refugio en las iglesias por el interés de salvarse de ellas, y no por amor al Salvador del Mundo.
Si los ángeles de Dios nos pudieran hablar directamente, nos dirían que por más que ellos se esfuerzan en proteger a la humanidad de todos esos desastres y enfermedades, la ley de causa y efecto se hace sentir de forma natural en todos los ámbitos donde se violan las leyes naturales de Dios y se actúa en contra de la naturaleza física, biológica, cósmica, natural y de los principios de vida establecidos por Dios desde la creación. Principios y leyes que son vulnerados, ignorados, y pisoteados por la conducta humana. Como consecuencia, se produce todo tipo de enfermedades, desastres, cataclismos y accidentes sobre la tierra que son el resultado de la desobediencia en general a las leyes, preceptos y estatutos divinos.
La ley de causa y efecto señala que todo lo que el hombre sembrare eso será lo que cosechará (Gálatas 6:7). Esa ley con la constante siembra de la mala semilla del enemigo, actúa como consecuencia natural de una conducta pervertida y contumaz que hace que lo malo parezca bueno y lo bueno parezca malo. Los seres humanos instigados por el enemigo común de Dios, han enseñado doctrinas que pervierten totalmente la verdad de la voluntad divina y la han distorsionado para que parezca ridícula y fuera de lugar en la vida desenfrenada de los hombres y mujeres que le han dado la espalda a la verdad de Dios.
Este trastoque de los valores divinos, combinado con las enseñanzas satánicas, han formado parte de las doctrinas y filosofías enseñadas en las escuelas y universidades. Es lo que ha confundido al mundo y lo tiene sufriendo todo tipo de calamidades como consecuencia de su propia conducta errática y distanciada de la verdad divina.
Todas las tendencias del ser humano que nace y crece en este siglo, trae una genética defectuosa que se ha ido degenerando con la maldad y el error como consecuencia. Toda la conducta humana ha sido modificada a las circunstancias señaladas por la maldad y el error. Corregir esas tendencias no es posible bajo las pautas de las sociedades modernas y los nuevos conceptos de vida de la educación actual que ha puesto en la mente humana la filosofía, la teología, y la psicología de este tiempo. Todo ha sido pervertido por los conceptos erróneos que Satanás y sus ángeles han ido creando y que han sido acogidos por las masas sociales como bueno, cuando es la semilla del caos y del error. Esa tendencia al mal de todas las enseñanzas humanas, le hace el trabajo más difícil y complicado a los ángeles de Dios, pues ya Sus hijos participan de todas esas aberraciones de las sociedades modernas y se envuelven en todas las actividades mundanas, estudian en las mismas escuelas, y participan de todos esos engaños que el maligno ha creado para cambiar el mundo a su conveniencia.
Esta sociedad actual, que practica “las profesiones”que el demonio ha creado y ha instituido en las escuelas y universidades del mundo, viola las leyes divinas establecidas para evitar justamente que las cosas llegaran al extremo que han llegado. Por eso existe tanta violencia y engaño en el mundo. Los ángeles de Dios han tenido que luchar contra todos los ángeles satánicos y contra los seres humanos, que por mayoría, han escogido la vida ficticia del error y la han convertido en la ley de regla y conducta humana. Cuando vemos las películas de cine, vemos las proyecciones satánicas del ideal humano inducido por la mente pervertida y muy astuta de un enemigo sagaz que influye en las mentes incautas, sus ideas falsas, revolucionarias y siniestras.
¿Cómo podemos enderezar esa curva maléfica de la conducta general que la defiende, la enseña, la practica, y la convierte en ley para que todos se lo agradezcan? La magnificación del error es un mal generalizado que hace ver lo malo como bueno y que manipula la conducta general de las sociedades modernas hacia parámetros irreales, y teorías científicas que sólo se comprueban en base al error mismo.
Los ángeles de Dios, encargados de velar por la paz y el desarrollo correcto de la conducta humana, han visto el rechazo total de la sociedad a las leyes divinas del orden universal, que de haber sido observadas, hubieran evitado todas esas calamidades, desastres, accidentes, guerras y plagas que siguen ocurriendo y seguiremos viendo a diestra y siniestra. Como consecuencia natural de esa conducta desviada de las leyes que el Creador estableció desde el principio, solo se produce fracaso, dolor, enfermedad y la muerte que acechan a una sociedad suicida.
La conducta desviada de los seres humanos, ha llegado al extremo peligroso y fatal de intervenir en los alimentos y frutos de la tierra para acondicionarlos y ser parte del plan universal de manejo de la conducta humana para esclavizarla intelectual y físicamente. A esa nueva era de enseñanza y práctica del supuesto y anhelado “Nuevo Orden Mundial” que se está estado tratando de implantar, y que va en total controversia con los planes de Dios para una tierra nueva y perfecta, constituyen una gran mayoría de intelectuales profesionales, científicos, sociólogos, y ricos comerciantes interesados en este nuevo concepto de gobierno universal cuya meta es esclavizar voluntariamente a toda la humanidad, si Dios no interviene y lo impide a tiempo. Para eso necesita el apoyo de un pueblo que rechace naturalmente esa intención satánica y que pida voluntariamente la intervención divina y el cese de esos planes malignos.
Habrá un decreto de muerte para quienes se opongan a la implementación del nuevo orden mundial. Pero de parte de Dios existe también un decreto de muerte para los que se atrevan a tocar a uno solo de sus hijos obedientes que se opongan al nuevo régimen. Por motivos obvios, las iglesias no son el lugar más seguro para sobrevivir la crisis que se avecina. Debido a su naturaleza errática, sus dirigentes y pastores están propensos a obedecer a los hombres de gobierno antes que a Dios. Debido a esa tendencia humana de temor y debilidad, vimos durante la pandemia, muchos dirigentes religiosos ceder ante los dictados de los jefes de Estado, a la orden para vacunar a toda la población. Muchos cristianos concientes se percataron de la traición que los pastores y ministros le hicieron a sus feligreses, cuando los dirigentes religiosos se unieron al gobierno para obligar a todos, grandes y chicos, niños, adultos y viejos a recibir la inyección experimental.
Todos los que entendieron de lo que se trataba, y decidieron no inyectarse, fueron discriminados por las iglesias, por los sacerdotes, y por pastores que les prohibieron participar del culto, si no estaban vacunados o usaban una mascarilla, entrar a las iglesias. Si la vacuna hubiera sido la marca de Apocalipsis 18:4, todas las siete denominaciones de iglesias llamadas cristianas se hubieran constituido en la gran Babilonia, en la imagen de la bestia; y los que recibieron la marca estarían perdidos eternamente. Rogamos a Dios para que eso no sea así, pues de serlo, muchos se habrían sellado para perdición eterna.
Por esa unión de las iglesias cristianas a los dictados de los gobiernos dictatoriales que violaron los derechos individuales de la gente a no recibir la marca maldita, la orden del ángel de Apocalipsis indica que los que quieran recibir el sello de Dios deben salir cuanto antes de esas iglesias. “Salid de enmedio de ellas, pueblo mío”, dice Jehová: “Para que no seáisparticipantes de sus pecados y recibáis sus plagas”. Muchos de los que recibieron la inyección obligatoria están sufriendo de condiciones que nunca antes habían padecido. Otros, han muerto súbitamente, y a otros, les espera una muerte prematura y muchos sufrimientos y condiciones de salud que nunca hubieran sufrido si no hubieran recibido la inyección obligatoria. Cuando el texto de Apocalipsis dice que no participemos de sus pecados ni de sus plagas, parece ser que las plagas de condiciones que están presentando los que recibieron el experimento que la iglesias ayudaron a promover, se está manifestando y cobrando vidas.
Como señalé anteriormente, si esa hubiera sido la marca de la bestia de Apocalipsis 18 (Que nadie en la tierra sabe si lo fue o no, y nadie puede asegurar que no lo fue), una inmensa cantidad de cristianos, miembros de todas esas iglesias qué se unieron con el gobierno para obligar a la gente a recibirla, y cayeron víctimas de la trampa y del engaño, se sellaron para perdición por culpa de sus pastores y sacerdotes, y están recibiendo las plagas señaladas.
Muy pocos pastores, ministros o sacerdotes están preparados para defender a sus feligreses ante situaciones como la mencionada. Peor aún, desconocen las señales que pueden decidir la salvación de las almas que militan en sus congregaciones, porque desconocen el cumplimiento de las profecías que inexorablemente estamos viendo. Ellos mismos aceptaron recibir la vacuna y lo hicieron publicamente para inducir a otros que se oponían a recibirla ellos también. Este experimento universal que ha cambiado al mundo que conocíamos por otra cosa diferente, y qué además, ha cambiado la práctica de la medicina convencional en todo el mundo, no puede pasar desapercibida en la práctica religiosa de los creyentes, ni ante los ojos de Dios. Claro, estudiar las Escrituras en este tiempo, es similar al tiempo del nacimiento de Cristo. Los sabios estudiosos de Oriente, que en el tiempo de nacer el Mesías eran los únicos que conocían perfectamente las señales; al ver la aparición de la estrella, salieron para adorarle desde sus respectivos países hasta el pequeño pueblo de Belén de Judea.
Esa señal, que sólo era otra estrella más de las millares que se ven en el cielo, fue suficiente para quienes estudiaban las escrituras darse cuenta del evento que estaba ocurriendo y de su importancia. Si los tres sabios reyes que salieron del oriente en busca del Mesías nacido, hubieran sido igual a los sacerdotes de este tiempo, nunca se hubieran percatado de la gran profecía que se estaba cumpliendo en Belén y hubieran ignorado, como lo hicieron los dirigentes de las iglesias, el evento magno más importante de la historia del mundo que estaba ocurriendo, y ellos estaban entretenidos en sus negocios y no vieron, ni vivieron la gran bendición, ni tuvieron ese inmenso privilegio de ver al niño Jesús, al Salvador del mundo, en la primera etapa de su vida.
Hoy día, la iglesia cristiana se confabuló con el Herodes moderno para vacunar a todos los niños y acabar marcándolos para muerte eterna. Por eso, la profecía es clara y señala: “Maldito el hombre que confía en otrohombre” (Jeremías 17:5). Los pastores confiaron en los gobernantes y los gobiernos de los hombres traicionaron a las iglesias que no tuvieron la luz de las profecías de su tiempo. Debido a que la salvación no depende de los pastores y ministros, hombres o mujeres, sino que es individual, el llamado de Dios es a salir de esas iglesias cuanto antes, y mantenerse fuera de ese ambiente. Si su pastor apoyó de alguna manera la vacunación compulsoria que los gobiernos herodianos han dictaminado; si su pastor no se opuso o no le firmó el documento, o apoyó su decisión de no someterse a los dictadores gubernamentales que violaron los derechos constitucionales de la gente por el lucro personal, y si en su iglesia le prohibieron entrar sin haberse inyectado o a tener la prueba negativa y la máscara maldita; ni defendieron sus derechos a disentir, debes salir inmediatamente de esas iglesias corruptas como recomienda el ángel de Apocalipsis 18:4: “Salid de en medio de ellas, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis sus plagas”.
Desde el Presidente de los Estados Unidos, los gobernadores de Puerto Rico y de muchos Estados, el Secretario y asesores de salud al igual que los directores de la Organización Mundial de la Salud que violaron derechos civiles tan importantes como la dignidad del ser humano y su derecho a no introducir un elemento extraño y experimental en su cuerpo, ni aceptar una marca que les identifique en la sociedad donde habita. Todos ellos recibirán las plagas que están señaladas para ese fin. “Dios no puede ser burlado, que todo lo que el hombre sembrare,esoes lo qué cosechará” (Gálatas 6:7). Esta sentencia se cumplirá inexorablemente en cada uno de los que conspiraron para inyectar el veneno a todos los que lo permitieron y fueron engañados. “Quién mata a un buey, es como quien mata a un hombre”. “Quién fuerza una vacuna es como quien viola una niña”. Una violación es una violación, y es denigrante, invasiva, indignante, repugnante, y quien la comete, debe recibir todo el peso de la ley debido a que se realizó con toda malicia, fuerza, y engaño. Tanto los líderes religiosos que no se opusieron, y los dirigentes y funcionarios políticos y de salubridad que lo permitieron, pagarán en su carne por el daño causado y por las consecuencias que a largo plazo han ido transformando el mundo entero y cambiando la dinámica de vida de millones de seres humanos, que directa o indirectamente, han sufrido y seguirán sufriendo los cambios que todo el planeta ha sufrido por esa causa.
No fue la pandemia que cambió el mundo. Fueron los funcionarios, religiosos, políticos del gobierno, médicos y farmacéuticas, junto a los medios de comunicación quienes tomaron las iniciativas funestas que han transformado al mundo actual. Muchos fueron inducidos por ignorancia, otros que fueron comprados con dinero; otros que vieron sus intereses en peligro y actuaron en defensa de los mismos y en perjuicio de sus semejantes. Todos tienen una excusa, pero nada de razón para que no paguen por sus decisiones erradas. En su momento, lo pagarán en carne propia, como está profetizado.
Algunos dirigentes religiosos se vendieron por no salir de su zona de comodidad, otros por conveniencia económica, y muchos por ignorancia de las profecías. Tanto ellos, como los políticos que le siguieron el juego a los médicos y a las grandes empresas farmacéuticas que iniciaron la ola de terror que aún permanece, sufrirán las consecuencias del engaño a medida que la gente lo descubra. A pesar de que al descubrirse el engaño, los políticos, astutamente para no incriminarse, decretaron la normalización de la pandemia mediante estadísticas inventadas para ese fin. No obstante, todos los que recibieron el experimento en sus cuerpos, sufrirán las consecuencias de alguna manera, que nadie puede predecir y que nadie podrá señalar por su causa. Por lo tanto, la vida, el sufrimiento, el acortamiento de la misma, y los efectos que muchos han de sufrir, se diluirán y se verán como la consecuencia natural de lo que cada persona sufre de acuerdo a su estado de salud y de su genética individual. A ninguna entidad de las que obligaron a tanta gente a recibir las inoculaciones funestas, se le podrá reclamar por los daños y sufrimientos que esas personas y sus familiares tendrán que soportar debido a sus efectos. Nadie aceptará la culpa, ningún médico ni funcionario político, religioso, o fabricante, aceptará la culpa y la responsabilidad del sufrimiento o de la muerte prematura de todas esas víctimas. Pero la sangre de los afectados reclamará su culpabilidad.
Mientras eso ocurre y la gente sufre, los mecanismos efectivos del miedo y del terror inducido, siguen cobrando fuerza en la sociedad y ante unos gobiernos que no hacen nada para evitarlo, un sistema médico que los apoya, y unos líderes religiosos que lo validan. La gente, presa del miedo, sigue aceptando vacuna tras vacuna, medicamento tras medicamento, creyendo que eso los salvará de la destrucción inminente y del sufrimiento inducido y proyectado.
Existe una agenda macabra para controlar la humanidad, que sigue los dictados de Satanás, que quiere adueñarse del mundo en un solo gobierno. Su propósito es sacar a Dios de la mente de todos y que no exista nadie sobre la tierra que crea en Dios. Quedará solo Satanás que se hará visible y se personalizará como dirigente del mundo, para que todos le adoren y le sirvan. Él ha estado esperando para ser el rey de este mundo sin competencia. Satanás fue el primer demócrata de la historia del universo. Levantó su rebelión y convenció a una tercera parte de los ángeles del cielo con la filosofía demócrata que sacaba a Dios del control y le daba el poder a los pueblos y naciones. Según su filosofía, los pueblos por votación mayoritaria escojerán sus dirigentes y legisladores que crearán sus propias leyes y acuerdos. Vemos en su creatividad, un gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo. Esa es la base de las democracias y por eso a Satanás se le llamó demo-nio. La palabra Democracia esta formada de: “Demos= pueblo o gente y Krátos= gobierno, poder y autoridad”. La idea original de que el mundo fuera manejado por las decisiones de la gente mediante sus representantes elegidos por el voto de la mayoría, ha sido una astuta treta para sacar a Dios del gobierno universal, y Satanás representar la voluntad de la gente. Al oído, y en teoría, se ve muy justo y razonable, pero en la práctica, ha sido un gran fracaso porque no siempre las mayorías han tenido la razón, y en base a la filosofía de la democracia se han cometido muchas injusticias sociales y se han promulgado leyes que degradan la moral y crean nuevas y muy subjetivas leyes que liberan la conducta humana y producen corrupción y violencia.
A simple vista y en primera instancia, suena bien y es muy convincente. A todos nos gustaría que se hicieran las leyes a nuestro gusto y conveniencia. La idea suena bien al oído y por eso convenció a millares de ángeles que la creyeron y se unieron a la rebelión del demo-nio. Por eso, ha convencido a tantos hombres inteligentes, que a través del tiempo, han luchado para implantar la democracia en los distintos países del mundo. La democracia pasó a ser el ideal de gobierno que sustituía a las monarquías reinantes de reyes déspotas y crueles dictadores que gobernaron el mundo en las distintas épocas como tiranos que sólo buscan el poder y las riquezas, y despojan a los pueblos de todo lo que la gente gana con su trabajo. La democracia se ha impuesto como un mejor estilo de gobierno inicialmente, pero con el tiempo se convierte en un instrumento de opresión y de recolección de impuestos exhorbitantes para satisfacer la corrupción de sus gobernantes, al igual que lo fueron los crueles reyes o dictadores tiranos.
Pero detrás de la demo-cracia está un demo-nio que ha sido el padre de la corrupción, del engaño, y de la política demagógica que ofrece una cosa y otorga otra muy diferente. Se trata del arte de hacer política, que se ha convertido en una ciencia que se enseña en las universidades, y se trata de la organización que maneja los asuntos, las leyes, las finanzas y las decisiones que se toman en concenso para manejar los asuntos que afectan a la gente y a los pueblos, para mantener el control de los gobiernos y establecer las leyes que lo rigen. Se estudia como marco de referencia para preparar a los futuros dirigentes, representantes y gobernantes de la tierra. Su fundador fue el demo-nio y por eso se le llama demo-cracia. Aunque fue creada antes de la fundación de este mundo, se desarrolló como ciencia en Grecia cuando Aristóteles escribió y definió sus parámetros como un mecanismo o forma de mantener a la sociedad bajo control, estableciendo reglas, órdenes, estatutos, principios y leyes que castiguen a quienes violen las reglas que se aprueban por legislación política mayoritaria.
Satanás ha logrado que la política demo-crática se convierta en el estilo de gobierno ideal que las sociedades modernas escogen para regirse por el voto mayoritario de sus ciudadanos. Esa fue la propuesta original de Satanás en el cielo contra la teocracia divina existente, y ha prevalecido en el mundo como la mejor opción de gobierno de los pueblos, por los pueblos, y para los pueblos en general, a falta del verdadero gobierno perfecto de Dios.
Pero la democracia tiene un grave defecto que se oculta detrás del ideal socio-político: es que la democracia es buena en la medida en que refleja el carácter de sus proponentes, pero puede ser muy mala, cuando sus proponentes llevan intenciones malignas personales, agendas escondidas, intereses creados, deseos de ganancias económicas, fama, dinero y otras agendas individuales o colectivas cuando se organizan en partidos políticos para cobrar fuerza que se maneja en las democracias para aprovecharse sus dirigentes del pueblo y de la gente que lo compone. Los obligan a pagar contribuciones para sostener a toda la burocracia que el mismo gobierno decida emplear para sus funciones. En resumen, son los obreros que trabajan y aportan sus contribuciones al gobierno y éste decide lo que hace con el dinero del fisco.
Se trata de una estrategia política para extraer del pueblo obrero que trabaja, todo lo más que se puede para engrosar las arcas del gobierno, a fin de que sobren suficientes fondos para los políticos derrochar y enriquecerse. Por eso se ha visto que los gobiernos democráticos abruman a los pueblos que lo componen con arbitrios y contribuciones excesivas. Los obreros que trabajan, aportan para sostener a los políticos y convertirlos en ricos. Los ricos tienen privilegios que los que trabajan no pueden tener, y es por eso que las democracias son constantemente amenazadas y sus dirigentes rechazados por el voto del pueblo, cuando éste es oprimido y abrumado por los impuestos; ese pueblo no recibe los servicios que el gobierno promete y nunca cumple. Esa es la actuación típica de los gobernantes y legisladores de las democracias y por eso aparecen candidatos que ganan el voto popular y luego se convierten en tiranos dictadores.
El gobierno de la democracia falla en la medida en que sus políticos fallen en cumplir sus compromisos y promesas de campaña para ser elegidos. Es un gobierno provisional que Satanás ha permitido que sea la mejor opción en lo que él termina su trabajo de sacar a Dios de las agencias públicas y privadas, de las iglesias, y de la mente de la gente, a fin de no tener ni un obstáculo en imponer e implantar su gobierno personal que siempre ha tenido en mente y proclamarse rey de esta tierra.
Un gobierno exitoso se inició en los Estados Unidos en sus comienzos; un gobierno democrático y republicano que se fue corrompiendo en la medida que se fue sacando la fase republicana y asentando la democracia. Es que en la medida y proporción que se saca a Dios de la administración, de la educación, y de la justicia, así en esa misma medida y proporción, se aleja la paz y la seguridad de sus componentes. Así se apartan los pueblos y las gentes del éxito y de la prosperidad verdadera cuando todas las riquezas que se obtienen para el disfrute de todos los que trabajan por igual, van a parar a mano de políticos corruptos.
En la medida en que las pretensiones humanas han ido aumentando, se ha ido eliminando el concepto divino de la sociedad, y en esa misma proporción, aumenta la corrupción, la violencia, el engaño y la lujuria que descomponen a cualquier sociedad en poco tiempo. Cuando los hombres le quitan el control de las decisiones a Dios, como ha ocurrido en las escuelas, en la judicatura, en los gobiernos, y en los hospitales; el caos, la violencia y la corrupción se apoderan de la sociedad, y el único refugio es: “sálvese quien pueda”. A ese nivel llega toda nación cuando se le da el control del gobierno a los demó-cratas y se saca a Dios de la administración de la justicia.
A ese nivel han llegado las naciones del mundo porque no hay ni una, que le de el lugar a Dios que Dios se merece. Por esa razón, todo el planeta está en un deterioro extremo, visible en todas las sociedades, incluyendo la religión que ha permitido que los políticos dominen sobre la voluntad divina expresada en las leyes de Dios y no en las leyes de hombres, que han sido respaldados por los dirigentes de las iglesias en una política oscura e incomprensible. Si la Iglesia se hubiera expresado unánimente, si se hubiera hecho presente en la dinámica social, defendiendo firmemente los postulados divinos y rechazando las filosofías humanas que se enseñan en las escuelas y universidades a sus estudiantes y si hubieran defendido los fundamentos divinos de la familia, de la de los diez mandamientos de la ley de Dios, y de todos los estatutos y preceptos que Dios comunicó al hombre para preservar la paz, la salud, la vida y la familia, ni una sola de las calamidades sociales, ni de las enfermedades que conocemos, existiría en las sociedades protegidas por los ángeles de Dios que se encargan de cuidar la vida de sus hijos y la de los hijos de los hijos, hasta la cuarta generación. “Dejáronme a mi; dice Dios: fuente deaguas vivas, para cavar para sí, cisternas que no retienen aguas”. Los pastores y dirigentes religiosos que debieron haber defendido hasta la muerte los postulados cristianos ante la liberación demócrata de las leyes morales de vida, del aborto, del género, de la lealtad al Dios del Cielo, y de otros asuntos de leyes que se han menospreciado para rebajar la conducta humana, han permitido que la corrupción y la violencia aumenten en la sociedad sin que las leyes puedan detenerlas.
Se escogieron ellos mismos, guiados por sus propios intereses y dirigieron la iglesia por caminos equivocados. Creyeron que la iglesia era su negocio personal, su finca privada, y se aliaron con los gobiernos para recibir la ayuda económica destinada a corporaciones sin fines de lucro, y aceptaron otras ayudas económicas, que convirtieron las iglesias en negocios sin fines de lucro, pero productivas en gran medida para los pastores. No tienen que pagar impuestos por ello, y en cambio, reciben grandes compensaciones. Pastores que no fueron escogidos por Dios, dirigen los grandes movimientos que se dicen cristianos en contra de los principios de vida que el Maestro Jesus enseñó a sus discípulos.
En este siglo, las iglesias envían a sus hijos a las universidades, y éstas se encargan de prepararlos para que se burlen de los postulados tradicionales de la Iglesia mediante filosofías humanistas que rechazan la divinidad suprema, que ponen en duda la existencia de Dios, de una promesa divina de paz, y de un salvador que está presto a venir por segunda vez. El primer paso fue sacar a Dios de las escuelas, y luego sacaron la Biblia de los tribunales de justicia, de los corazones fieles, de toda actividad educativa y comercial, y hasta de ciertas celebraciones religiosas que han convertido a fiestas paganas. Cada año que pasa vemos cómo los activistas que se oponen a que se ore en las escuelas y que se hable de Dios, ganan terreno en educar a los niños en las nuevas enseñanzas sobre identidad de género que ellos inventaron en contra de las enseñanzas bíblicas sobre la integridad de la familia, formada por un hombre y una mujer y sus hijos. Esta tendencia ya es respaldada por varias denominaciones religiosas, que endosan la conducta homosexual y han ido cambiando sus dogmas originales. Se han aliado con el enemigo de Dios, traicionando así la fe y la enseñanza tradicional por el solo hecho de ganar adeptos y ser aceptados en la sociedad.
Es conveniente señalar que en la medida que el ser humano saca a Dios de su vida, entra Satanás a poseerla. Las enseñanzas anticristianas de las escuelas y universidades desestabilizan la fe cristiana y menosprecian las leyes y recomendaciones divinas. Además, siembran en la mente de los estudiantes la idea de la inexistencia de Dios. Ponen en duda las escrituras sagradas y las limitan a unos libros viejos que no tienen mucho valor moderno. La negación es tan insistente en todas las disciplinas, que muchos estudiantes no se atreven a decir que ellos y sus padres son cristianos o creyentes en el evangelio de Cristo, y poco a poco su fe en Dios se va debilitando según avanzan en sus estudios. Cuando salen, es poca su fe en Dios, o ninguna.
Filosofía anti-creacionista
Todas las enseñanzas universitarias contienen ideas absolutistas que penetran en la mente de los estudiantes, siembran las dudas en las mentes cristianas y establecen puentes sólidos en la mente de los no cristianos. Las ciencias naturales han sido desnaturalizadas de sus parámetros originales. La botánica y la zoología se analizan para introducir químicas experimentales basadas en las sintetización de procesos antinaturales y la formulación de mezclas tóxicas en contra de la naturaleza creada. La botánica original ha sido invalidada totalmente por la manipulación genética y el intercambio de cromosomas de diferentes especies entre sí es lo que prevalece en la mayoría de los procesos investigativos. No queda nada en su estado original como Dios lo creó en el principio y por eso existen tantas enfermedades del sistema digestivo y de la sangre. Por esa razón, los virus y bacterias se vuelven más peligrosos en el organismo de quienes utilizan medicación para sus diferentes condiciones de salud. Es que el cuerpo humano sufre los cambios que se le han hecho a los alimentos y en la mayoría de los casos, no asimila adecuadamente aquellos frutos y vegetales que han sido hibridados, injertados o manipulados genéticamente. Nuestro sistema fue diseñado compatible con los alimentos tal cómo Dios los creó originalmente sobre la tierra. Aunque a la vista parezcan iguales, o hasta de mejor apariencia externa, las alteraciones y modificaciones genéticas que han sufrido esos frutos y vegetales, no son reconocidas por nuestro sistema inmunológico como alimento nutriente. En la mayoría de los casos, es rechazado para llevar a cabo funciones vitales. Si por necesidad biológica vital, el organismo utiliza y echa mano de esos nutrientes alterados y los admite y los procesa, el resultado es detrimental para energizar y vitalizar órganos y sistemas que se van a ir afectando hasta enfermarse seriamente. Un ejemplo de estos procesos lo podemos comprobar en diferentes enfermedades que han surgido y que no tienen explicación alguna para la ciencia que desconoce la diferencia que existe entre un alimento genuinamente creado por Dios en su estado natural y uno modificado o transgénico. Por eso vemos la falta de hueso sólido en personas que han tomado leche de vacas toda la vida y sufren de osteoporosis. Así también podemos observar cómo tantas personas sufren de diversas infecciones a pesar de la vitamina C que consumen: Es que tanto la vitamina C que se vende comercialmente como la vitamina C de los frutos y vegetales que han sido modificados genéticamente, no funciona como la verdadera vitamina C que Dios creó en la naturaleza. La verdadera es un ascorbato natural alcalino, y la que proviene de frutas y vegetales modificados o alterados genéticamente, es un ácido ascórbico irritante y dañino a las células que la necesitan. No sólo acidifican el sistema que las recibe, lo inflaman y lo irritan, impidiendo la mitosis natural y produciendo una mitosis imperfecta. Nuestro organismo no fue creado para ese tipo de combustible, y al igual como ocurre con un motor de gasolina si usted le echa combustible diesel o gas crudo, arruinará todo el sistema y se echará a perder el motor de su auto. Así de similar podemos señalar, que ocurre en el cuerpo humano cuando lo alimentamos con frutos híbridos o manipulados genéticamente (transgénicos). Si usted consulta a un científico, nutricionista, o profesional de la salud, estos le dirán que tomar vitamina C o ácido ascórbico es la misma cosa para nuestro organismo, porque desconocen la diferencia y el origen de las enfermedades. Ese mismo médico, o profesional de la salud, le dirá que la ciencia desconoce el origen y causa de la mayoría de las enfermedades que sufre la gente. Por lo tanto, si desconocen su origen: ¿Cómo se atreven a tratarlas?, ¿Cómo pueden atacar a un enemigo que desconocen totalmente?, ¿Cómo pueden aseverar que la vitamina C de fuentes naturales no modificadas y el ácido ascórbico es lo mismo?, ¿Cómo pueden violar las leyes naturales sin afectar la vida y la salud de la gente?, ¿Por eso será que muere tanta gente en los hospitales? Tanta investigación que hacen, y a estas alturas no han podido descubrir la causa de la mayoría de las enfermedades y producir medicinas que las curen.
Definitivamente algo anda muy mal en la práctica de la medicina moderna. Saben mucho de la terminología, conocen e identifican por nombres cada condición y síntoma, cada órgano y sus funciones, conocen cada uno de los componentes químicos del tejido y de la sangre, de los componentes orgánicos del cerebro y del corazón y no han podido crear medicinas que lo curen. Eso es increíble y sospechoso. Cuando aplican el supuesto medicamento, que saben que no cura la condición, tiene más efectos secundarios que el bien que pretende hacer, y produce otras condiciones que al sumarse, son peores que la que pretenden tratar inicialmente. Aparte, de que aseguran y garantizan que no cura la enfermedad.
Ante esa realidad que es altamente preocupante cuando nos percatamos de su impotencia para curar las enfermedades que sufre la gente, nos preguntamos: ¿Para qué la gente va al médico?, ¿Para que por los síntomas, le identifiquen la condición?, ¿Para que le recete una droga que no lo va a curar?, ¿Para qué sirve ese esfuerzo, ese ejercicio y ese riesgo?, ¿No se ha preguntado usted qué hay detrás de una ciencia que no produce resultados curativos?, ¿Estarán usando los enfermos para financiar una industria que se aprovecha de la ignorancia de la gente para vender inservibles?, ¿Los estarán usando de ratas de laboratorio?
La sospecha de un gran fraude universal aumenta a medida que analizamos el asunto de la salud desde la perspectiva de la medicina natural que cura económicamente todas esas enfermedades que la gente sufre y que la medicina convencional no cura; así lo acepta como un hecho. Porque los médicos, ante la imposibilidad de curar una enfermedad con las drogas químicas, no optan por usar las medicinas naturales, es obvio, primeramente, que no es un buen negocio. Los médicos reciben muy buenas compensaciones de las grandes empresas farmacéuticas y cuando recomiendan remedios naturales simples, violan los cánones de su mal llamada ética. Otra desventaja para ellos es que el paciente aprende a curarse sin depender del médico y deja de ir a la consulta. Eso les reduce los clientes y por consiguiente, los ingresos. Por esas y otras razones, a muchos médicos no les interesa practicar medicina natural tradicional. Algunos combinan uno que otro producto natural con las drogas químicas. A eso le llaman medicina alternativa.
La sospecha general de un gran fraude universal para mantener a la población mundial atemorizada por las enfermedades y pandemias asistiendo constantemente a las oficinas médicas y hospitales para asegurarse de su salud, vacunarse constantemente y tomar toda clase de medicamentos. De esta manera la población mundial se reducirá a una dependencia absoluta a drogas químicas que los convertirá en adictos que necesitan medicarse constantemente para poder funcionar y sobrevivir. Esto, sumado al terror de sucumbir a la gran cantidad de enfermedades virales que seguirán propagando por encargo, laboratorios inescrupulosos que se han dedicado a producir armas biológicas como lo son el virus VIH, el virus Covid, el Micoplasma, y otros que ya están registrados y patentados como propiedad de sus fabricantes, y clasificados como armas biológicas. Estas armas químicas, que han sido creadas para reducir la fuerza militar de los ejércitos enemigos, están siendo probadas con gente inocente que vive ajena a las maquinaciones circunstanciales de los políticos que las promueven y ordenan su fabricación y su experimentación en países donde sus gobernantes prestan su apoyo y reciben grandes sumas de dinero para llevar a cabo las pruebas necesarias para perfeccionar y desarrollar esas armas químicas biológicas. Por esa razón, cuanto más contagioso y rápido sea un virus en propagarse, mucho más apreciado es para sus fabricantes, porque la rápida propagación y el daño inmediato que produzca, es la señal de su efectividad en términos militares y bélicos.
Todos esos ensayos químico-biológicos están siendo probados en poblaciones aisladas, pero eventualmente se propagan al mundo como consecuencia de la gente que viaja de un lugar a otro del mundo constantemente, y que llevan o cargan el virus de un país a otro y lo hacen universal.
Posibles soluciones
Una posible solución, para usted no sufrir las consecuencias más agresivas de cada uno de esos productos biológicos creados en el laboratorio, es adoptar una dieta vegana que asegure el funcionamiento de su sistema inmunológico a la máxima capacidad. Sabemos que el transporte más rápido y seguro para la propagación de un virus son los animales. Tan pronto llega a los animales, estos lo transmiten a los humanos. Por eso tenemos varios virus: porcino, aviar, de mono, canino, gatuno, y otros. Se trata de medios vivos de mantener el virus activo y saludable, tanto en los animales que lo transportan como en el alimento de los seres humanos que eventualmente consumirán la carne de los animales de mayor preferencia en el mundo: pollos, huevos, peces, cerdos, pavos, etc. Todo animal que se mata para comer, carga proteínas en su cuerpo que son tóxicas y nocivas para los seres humanos y se convierten en transportes de bacterias, de viruses, de microbios y otras sustancias que afectan el funcionamiento de órganos y sistemas, como lo son la sangre y la grasa que reciben ese tipo de proteínas.
Experiencia propia
Cuando descubrimos a través de la Biblia que Dios no nos había dado originalmente los animales para consumo y alimento humano, los eliminamos de nuestra dieta. De inmediato, pudimos comprobar el cambio que se produce en la salud y en el rendimiento de la energía física y mental. Así comenzamos nuestro trabajo de educar a la gente en los mejores hábitos de alimentación a base de frutas y vegetales. Es conveniente señalar que la referencia al ayuno aparece 41 veces en el Antiguo Testamento y 27 veces en el nuevo Testamento. Un total de 68 veces en ambos.
Una de las historias más fascinantes de la Biblia está en el libro de Daniel. Éste y sus hermanos, hijos de Judá: Ananías, Misael y Azarías, fueron escogidos por Nabucodonosor, rey de Babilonia, para educarlos en asuntos de gobierno y de relaciones públicas, representando al pueblo israelita ante la corte real. A estos futuros ayudantes y asesores del rey, se les asignaron profesores de lo mejor de Babilonia para que les enseñaran el idioma caldeo y fueran instruidos en las ciencias de su tiempo. Se les asignó la misma comida de la dieta del rey y se le concedieron otros privilegios como vivir en el palacio y estudiar las ciencias de su tiempo por espacio de 3 años. Estos cuatro jóvenes habían sido criados e instruidos desde niños en sus prácticas sanas de vida y de alimentación del pueblo hebreo qué se regía por las escrituras sagradas. Por lo tanto, Daniel y sus amigos propusieron en su corazón, no contaminarse con la comida del rey, ni con el vino que los babilonios bebían. Pidió, por lo tanto Daniel, al Príncipe de los Eunucos que estaba a su cargo, que le dieran a ellos cuatro, legumbres y agua, rechazando así, los manjares del palacio. Daniel y sus compañeros le habían agradado mucho al encargado de sus estudios y necesidades, por lo que éste accedió a probar por 10 días con legumbres y agua que era su alimentación acostumbrada. El principal a su cargo estuvo de acuerdo con una condición: Si después de diez (10) días se veían bien de peso y de rostro, aceptaría seguirles su dieta acostumbrada; de lo contrario, tendrían que comer la comida que el rey había designado.
Demás, está señalar el resultado, al cabo de los diez días se veían de mejor semblante y más nutridos que los otros jóvenes que comían de la comida del rey. De esa manera, el príncipe de los vasallos del rey se llevaba la comida asignada a ellos para su casa y le traía las legumbres para ellos comer. Pasado los tres años de preparación, fueron traídos todos ante la presencia del rey que los interrogó en toda ciencia y asuntos de gobierno; ¿el resultado?, salieron diez (10) veces más inteligentes y sabios que todos los científicos, magos y profesores de su reino. La alimentación natural de Daniel y sus hermanos hebreos, les ayudó a salir más sabios e inteligentes que todos los sabios magos y astrólogos de Babilonia en su tiempo.
La alimentación natural de estos jóvenes hebreos es un ejemplo para que todos los que dudan de la relación de la alimentación con el estado físico y mental de la gente hagan la prueba de diez días de Daniel y sus compañeros y sientan en sus mentes y en sus cuerpos la diferencia. Sólo verduras, legumbres y agua como bebida y se produce un cambio tan notable, que muchos que han sufrido condiciones de salud por mucho tiempo no pueden creer el cambio que se opera en el organismo al aplicar el ayuno de Daniel de frutas, vegetales y legumbres. En otros diez días más se amplía el bienestar obtenido, y en otros diez días se completa un mes de cambios que nos comprobarán que en poco tiempo las enfermedades crónicas que la medicina moderna de drogas tóxicas clasifica como incurables, pueden mejorar grandemente o curar sin ningún tipo de medicamento. Sólo cambiando el tipo de alimentación que la persona acostumbraba consumir, por la dieta sencilla que Daniel y sus compañeros aceptaron para ellos; que no es otra, que la que Dios, desde el principio, le recomendó a los primeros seres que creó en el Edén (Génesis 1:29). Está claro, que esa dieta no es del agrado de aquellos que han hecho de la comida complicada y condimentada su principal razón de vida, o de los muchos que viven para comer en vez de comer para vivir. Esos están sentenciados a sufrir todo tipo de enfermedades mucho más temprano en la vida que los temperantes que se cuidan alimentándose lo más natural posible. La diferencia, según estudios realizados por la Escuela de Medicina de Loma Linda, en California, y por la Universidad Del Sur de California, estos últimos dirigidos por el doctor en gerontología Valter Longo, han demostrado que las personas que llevan dietas vegetarianas pueden vivir un promedio mayor de 7 a 10 años sin enfermedades, sin achaques, ni problemas mayores de salud.
Una dieta vegetariana es específicamente un ayuno como el de Daniel. El estudio se llevó a cabo con gente que no comía ciertas carnes, pero utilizaban ciertos productos de origen animal como pescado, atún, leche, queso y huevos. Aún esos que no se pueden llamar vegetarianos absolutos, obtuvieron buenos resultados, añadiendo años de vida útil y libres de la mayoría de las enfermedades comunes crónicas que sufre la gente en esta sociedad: diabetes, hipertensión, artritis y otras condiciones autoinmunes, Parkinson, Alzheimer, y cáncer entre otras. Mencionamos sólo las principales o más comunes que sufre la gente de este siglo, pero son muchos los males que se adjuntan y complican el cuadro clínico de millones de personas en el mundo, que desconocen que sus enfermedades y sufrimientos, son el resultado del plato que desayunan, almuerzan y cenan a diario.
El ayuno sustentado que creamos para los que no pueden ayunar, porque son dependientes o adictos a la comida, les puede ser muy útil en lo que se acostumbran y realizan el cambio saludable. El ayuno sustentado elimina todos aquellos componentes de la dieta común que son altos en proteínas animales y vegetales, pero les permite comer tres veces al día, parecido a lo que acostumbraban por años. Después de un tiempo en el ayuno sustentado que se compone de alimentos vegetales sencillos, pero preparados de forma sabrosa y nutritiva, la gente se distancia de los hábitos que adquirieron y que los llevaron a enfermarse, o al sobrepeso insalubre. Cuando se percatan de que pueden ayunar de esa manera, y experimentan los cambios positivos en su salud, lo hacen convencidos de los beneficios obtenidos.
En esa etapa, ya la persona ha superado la primera crisis de adicción a la comida insalubre, se han desaparecido la mayoría de las enfermedades que sufrieron, y disfrutan de la vida como nunca antes. No hay mayor satisfacción para el ser humano que estuvo sufriendo una o varias enfermedades, que sentirse bien y librarse de ellas. La experiencia de la mayoría de nuestros pacientes cuando llegan a esa etapa, es que ven el cielo más azul que antes, escuchan con mas deleite su música favorita, sienten una alegría constante en el corazón todo el tiempo, duermen plácidamente, disfrutan los elementos de la naturaleza y saborean los nuevos manjares naturales de su nueva dieta. Ahora, el trabajo que antes les agobiaba lo realizan con un placer diferente. O sea, que ven el mundo y todo lo que los rodea con una visión diferente y una perspectiva halagüeña.
La cantidad de personas curadas totalmente de enfermedades de todo tipo, nos hace reflexionar sobre el fracaso de la medicina convencional moderna, que con tantos adelantos científicos y estudios que se realizan, aún no puede curar ni una sola de las enfermedades mencionadas que sufre la gente. Esta incapacidad para curar, es una vergüenza social que tratan de invisibilizarla, resaltando el supuesto valor de las cirugías y trasplantes de órganos, que son, o deben ser el último recurso a recurrir, si no se han hecho antes los cambios en la alimentación que estamos señalando; que restablecen los órganos afectados por el descuido en el estilo de vida y de alimentación. Esas cirugías, que la priorizan como una mecánica salvadora, en realidad, y desde el punto de vista de la medicina natural, la mayoría de estas intervenciones son innecesarias porque los enfermos curan cuando se aplican los remedios naturales sencillos, y no necesitan cirugías mutilantes ni transplantes. No creo que exista un médico que desconozca esta alternativa, ya que los mismos enfermos, cuando se curan con medicina natural, regresan al médico que los trataba para que éste les confirme que están curados y que no necesitan ni drogas ni intervenciones quirúrgicas. Cuando le realizan los nuevos estudios y laboratorios, se percatan de la realidad y del milagro que se ha efectuado sin drogas y sin cirugías, y el paciente curado les indica lo que hicieron y están haciendo para lograrlo. Algunos médicos los felicitan y otros los menosprecian y los maltratan de palabra, porque les incomoda en gran manera que el paciente pudo más que el médico y sus drogas. Pero ese médico pudo comprobar que se efectuó un proceso curativo y que el enfermo está totalmente curado y no necesita ni médico ni medicinas. ¿Por qué algunos médicos reaccionan de esa manera? Porque se sienten frustrados cuando saben que su medicina no cura a la gente y que existen alternativas que pueden hacer milagros modernos y curar todo tipo de enfermedades, a diferencia de otros, que felicitan al paciente, y lo animan a seguir con el cambio, hay muchos que tratan de atemorizarlos, porque según ellos, esas dietas que hace la gente que les permiten curarse no pueden seguirse por mucho tiempo, porque los enferma y desnutre. Siguiendo la lógica natural, si los curó de sus enfermedades, ¿Cómo los va a enfermar y a desnutrir? Ellos no tienen contestación ni explicación posible a la interrogante, pero su ignorancia a los procesos naturales del cuerpo humano, los perturba y los lleva a pensar y a hablar erráticamente, sin sentido.
Pero el paciente curado que tanto sufrió con la enfermedad y con los médicos, no es tonto, y entiende que el milagro efectuado le costó trabajo y sacrificio de muchos placeres que antes se daba comiendo, y que resultaron dañinos a su salud. Ahora sintiéndose libre de esas enfermedades limitantes y peligrosas, se sienten como presos liberados de la cárcel.
La alegría y el gozo de la salud, surgen espontáneos de un cuerpo que ha sanado de sus enfermedades. Los ángeles de Dios están ansiosos de que todo esto acabe pronto, y se mueven sin cesar, cuidando de los señalados para salvarse y que éstos encuentren el camino libre para lograrlo. En esta etapa de la historia, no habrá mártires que sean inmolados en nombre de la verdad, porque la verdad misma relucirá a través de los medios y establecerá la diferencia.
El enemigo ha llegado a un nivel de maldad, violencia y engaño, que es intolerable a los ojos de Dios, y que muy pronto Dios recogerá a su pueblo y lo trasladará de esta tierra para que Satanás termine su obra de maldad con los suyos. ¡Ay de los moradores de la tierra que no hayan sido señalados para salvarse! Quedarán con Satanás y sus ángeles malignos en este mundo, participando de la violencia y de las enfermedades más terribles por los próximos mil años. La tierra será un caos de todo lo que los hombres y Satanás han sembrado en ella. Serán víctimas de sus propios actos delictivos, de todo lo que han sembrado, adulterado, hibridado y desnaturalizado sobre la tierra. Les harán creer a sus hijos que ha sido Dios el causante de todas sus calamidades. Estarán unos esclavos de otros, como ocurrió en Egipto con los israelitas, que estuvieron cuatrocientos años bajo el yugo de los faraones. Esta vez son mil años en que se producirán doce generaciones que sufrirán la esclavitud de los magnates que estarán dirigiendo el nuevo orden mundial, la globalización del comercio, de la banca, de la industria, de la moneda, y de todo lo que desde hace años, los grandes empresarios y magnates de la tierra están proponiendo establecer en el mundo con un solo gobierno y un solo gobernante: Satanás en persona se hará visible para cumplir sus planes malévolos que lo llevaron a rebelarse contra Dios en el Cielo. Gobernar, reinar, dirigir y someter a todos los habitantes de la Tierra, a su proletariado, como siempre deseó, Satanás será el rey de esta Tierra y todos le rendirán culto y pleitesía. Por mil años que durará su reinado, doce generaciones que sufrirán su gobierno.
Mientras eso ocurre en la Tierra, el pueblo de Dios estará en el cielo de Dios disfrutando de la compañía de Jesús, del Espíritu Santo y de todos sus ángeles, y de los salvados de todas las épocas desde la creación. Disfrutarán de todo lo perfecto y maravilloso que Dios prepara para sus hijos y para los hijos de sus hijos vivos que han sido salvos y trasladados, resucitados los que habían muerto y transformados todos. La Paz de Dios estará en cada corazón y el gozo perfecto que crea alegría santa en la vida de cada uno de los que creyó en la palabra de salvación y obtuvo el boleto para el viaje al espacio donde nos encontró el Señor en en el camino y nos escoltó hasta su reino. No habrá mas dolor, ni una lágrima, ni un detalle, que Dios no haya previsto para la felicidad de su pueblo.
Volviendo la mirada a la Tierra, cada día de los mil años se volverá más estéril, y apenas producirá para alimentar a los ricos y a los esclavos que tendrán que comer los alimentos que ellos mismos adulteraron. Es como castigarse a sí mismos y poco a poco desfallecer por la falta de vitalidad que las plantas y los productos de la tierra adulterados van perdiendo generación tras generación. El enemigo que sembró la mala semilla ya no tiene poder para restaurar la creación para suplirle alimento a todo el mundo. Muchos enfermarán y sufrirán hambre porque el alimento bueno escaseará cada año. Además, los elementos básicos, el agua y los minerales de la tierra se irán extinguiendo, como ya podemos observar en la naturaleza, que cada año es menos productiva a causa de la mano del hombre que la ha adulterado mediante sus métodos de hibridación, manipulación genética y fertilización química. Con todos los grandes laboratorios y farmacéuticas a su disposición, Satanás no podrá reparar el daño que él y los hombres a su mando, han ido haciéndole a los frutos de la tierra. Como en el pasado, se tendrán que comer todas las bestias de la tierra, todos los animales domésticos, y al final, se comerán a los niños que nazcan, para no morir de hambre. Terminando los mil años, estarán hambrientos y sin alimento. Esto ya ocurrió anteriormente, cuando Satanás y sus ángeles fueron echados del cielo al abismo y asentaron en cada uno de los planetas de nuestro Sistema Solar, dejándolos arrasados y estériles a su paso. Así estará la Tierra, perdiendo la vitalidad y aumentando los desiertos cumplidos los mil años del reinado de Satanás.
Es entonces cuando Jesús vuelve con la Santa Ciudad y los redimidos y la coloca en el Monte de los Olivos, que será allanado para formar una planicie enorme donde se asentará la Nueva Jerusalén que el profeta describe en Apocalipsis con sus medidas exactas. Una vez más, el ambicioso e incansable Satanás tratará de atacar y apoderarse de la santa ciudad que tiene abundancia de árboles y alimentos, para poseerla. Para esa hazaña, reunirá todos los ejércitos de la Tierra para atacar la gran ciudad. Esa será su gran batalla y la perderá ante los ejércitos del Dios vivo. También será su destrucción final, pues no podrá presentar un ejército más poderoso que el que Jesús tendrá custodiando la gran ciudad de oro. Los ángeles de Dios con su poder y disposición, destruirán finalmente a Satanás y a todos sus ángeles malignos, así como a la gente que les sirvieron como colaboradores. En su gobierno, todos serán destruidos y no quedara de ellos, ni raíz ni rama. La Tierra arderá como estopa a todo alrededor de la Nueva Jerusalén, y los elementos de la Tierra, ardiendo en fuego serán derretidos y desechos. El planeta se volverá a hacer de nuevo con toda la sabiduría divina mucho más allá de la tecnología que el hombre ha adquirido mediante inspiración divina en cualquier momento de la historia de este mundo durante estos seis mil años. El planeta Tierra será renovado a una perfección mayor y con nuevos elementos que ojo humano no ha visto, que lo que Dios creó en un principio para Adán y Eva. Ellos estarán ahí y testificarán de la gran diferencia con la que Dios premiará a sus hijos y les dará el planeta más bello y fructífero de todo el universo. Así son las cosas que Dios tiene preparadas para los que perseveren y venzan las tentaciones vanas que Satanás le pone a los santos hijos de Dios que tratan de serles fieles.
Para esa etapa, el pecado, la tentación, la maldad, y el engaño, que prevalecieron en la Tierra, desaparecerán para siempre y viviremos felices eternamente con Jesucristo, Rey y Señor de toda la creación. No sembraremos para que otro coseche; la ley de siembra y cosecha será vigente junto a los diez mandamientos originales que estarán en vigor, sin que a nadie se le ocurra violarlos. No habrán casas para alquilar, porque cada salvo tendrá su hogar propio, su finca personal y familiar, como la ha soñado tener en esta Tierra.
Los mil años que pasaremos en las Santa Ciudad estaremos en apartamentos de lujo, con paredes de oro y piedras preciosas, esperando que Jesús termine el juicio de los impíos y de Satanás, que arderán en el fuego, que purificará la Tierra, que será hecha nueva. Cuando esto ocurra, los ángeles establecerán un perímetro alrededor de la ciudad. que ni Satanás ni sus ángeles podrán penetrar. Pero pensarán, y planearán atacar la ciudad y poseerla. Es en ese momento cuando Satanás se dispone a atacar la ciudad con sus milicias demoníacas, que Jesús dirá: ¡Basta ya! y los destruirá con un fuego infernal que se extenderá por toda la Tierra y que derretirá toda estructura hecha por el hombre, y toda planta que Satanás adulteró y convirtió en malezas estériles, en yerbajos espinosos, o en frutos híbridos. Todo quedará quemado de raíz a rama. Todo será hecho nuevo, como en el principio, y mejor aún, pues el Señor tiene sorpresas que no imaginamos con nuestra mente finita y humana, pero que su sabiduría divina infinita, ha ideado para nuestra alegría y felicidad eterna. Cosas que ojo no ha visto, ni han subido a la mente humana, son las que Dios prepara y planifica para su pueblo. Este planeta Tierra volverá a su forma original, como fue creado en un principio, pero mucho mejor ahora que tendremos casas y fincas para vivir y sembrar todo lo que deseemos cosechar. Los mil años que viviremos en la Santa Ciudad, serán para asistir a la escuela del Señor, donde aprenderemos a vivir y a descubrir los secretos de la naturaleza, de nuestro cuerpo, de las plantas y animales nuevos, y de toda la creación nueva, con la cual compartiremos conociendo sus funciones y sus usos y propósitos. Nada escapará a la sabiduría divina, que no lo revele a sus hijos privilegiados que rescató de este mundo corrupto. La diferencia tan grande de una cosa con la otra nos hará recapacitar sobre el pecado y sus consecuencias, a tal grado, que repudiaremos de inmediato la posibilidad de pecar, y no existirá tampoco un demonio que nos tiente a hacerlo.
Como todo lo que podemos imaginar con nuestra mente, no alcanzamos a vislumbrar siquiera un ápice de las cosas que Dios está preparando para sus redimidos. Iremos de sorpresa en sorpresa, descubriendo todo lo que Dios ha diseñado para que nos ocupe toda la semana de trabajo y acción, que será en gran manera productiva y placentera en extremo. Pero lo más que desearemos, es que llegue el último y séptimo día de la semana para deleitarnos, escuchando nuevas y maravillosas historias del universo y del plan de salvación que Jesús, de su propia boca, nos contará cada sábado cuando asistiremos a su presencia en el gran templo de la Ciudad Santa. Allí cantaremos con los ángeles celestiales que nos acompañarán con los instrumentos musicales y las arpas de oro que elevarán nuestras voces hasta el Padre y la Madre Celestial que nos acompañarán y recibirán la honra y la gloria que ellos, sólo merecen. El evento se volverá universal y se transmitirá en vivo a todo el universo que se unirá al coro musical, cada mundo desde sus órbitas espaciales.
A veces recibiremos visitas de otros mundos y en otras ocasiones estaremos visitándolos nosotros a ellos y compartiendo la experiencia de la salvación que se nos dió la oportunidad y el privilegio de estar allí con Jesús y su familia en persona. Ellos nos contarán cómo vieron y sufrieron la caída de Eva en el Edén, y cómo les afectó el cambio que se fue produciendo en la Tierra y en sus habitantes. Después del pecado, esa experiencia los fortaleció para rechazar al maligno si éste llegaba a sus mundos y tocaba a sus puertas.
Dios limitó a Satanás a esta Tierra y a los planetas de nuestro sistema solar que están convertidos en desiertos desolados y vacíos de toda vida, tras Satanás habitarlos por un tiempo. Los esfuerzos de los hombres en alcanzar el espacio y visitar otros mundos en busca de vida, son totalmente futiles y carecen de razón, ya que no encontrarán vida en ninguno de los planetas de nuestro sistema solar, donde Satanás con sus huestes, acentó pie por mil años en lo que se creó la tierra. Por todo ese tiempo, Satanás estuvo en el abismo, los destruyó, y los dejó áridos como desiertos sin vida. Así hubiera ocurrido con la Tierra, si los ángeles de Dios no la hubieran cuidado de los planes siniestros de Satanás. Muchas de las plantas venenosas y malezas que crecen en esta Tierra fueron cruces que Satanás y sus científicos del mal hicieron con plantas silvestres que importaron de planetas vecinos que destruyeron con su presencia, como hubieran hecho con nuestro planeta Tierra si Dios nos hubiera abandonado a nuestra suerte y a la autoridad y dominio de Satanás. El destructor y deformador de la creación perfecta de Dios quiso crear su propia versión de la naturaleza, y sembró su semilla de maldad. Pero no dio frutos buenos. No le salió el experimento y se desacreditó como agrónomo, como ingeniero, como médico, como educador, y como dirigente religioso. Todavía tiene seguidores y ha sido medianamente exitoso. En religión, proyecta unir a todos los países en un solo gobierno mundial para él gobernar la Tierra. Pero no logrará sus planes de exterminar a todos sus oponentes. El Señor Jehová intervendrá a tiempo y destruirá sus planes, una y otra vez que lo intente. Ahora le toca fracasar como político y aspirante a la gobernación del mundo.
Es un ser muy inteligente en gran medida, pero el orgullo y la vanidad lo han engañado de la misma manera como él ha engañado a toda la humanidad con sus falsas enseñanzas en las escuelas y universidades que maneja. Será víctima de sus engendros macabros. Ha logrado estandarizar la enseñanza de todas las materias que el hombre ha creado bajo su tutela en el mundo. Cada día y cada siglo inventa nuevas materias de engaño. Cada vez que puede, induce a los legisladores a formular leyes que van en contra de la moral, de la dignidad del ser humano, y para coartar sus derechos inalienables, físicos, y de conciencia. Cada siglo ha ido cambiando sus tácticas de enseñanza y control de la mente humana. Cada cierto tiempo ha variado sus planes malévolos para mantener engañadas a las iglesias y a los gobiernos. Ha creado terribles drogas tóxicas, y mortales para hacerle creer a la gente que son medicinas, cuando son alucinantes tóxicos, que producen adicción y enfermedades diferentes. Bajo el efecto de esas poderosas drogas induce a la gente a creer que van a curarse, tomando ese veneno que los lleva a la tumba, sin percatarse que están perdiendo la razón, enajenados con la droga, pierden la oportunidad de entregar sus vidas a Dios antes de morir.
A veces escucho personas quejarse de que la droga costosa que le recomendó el médico, su seguro no la paga y le recomienda otra opción más económica. Eso no es del agrado del paciente que busca la mejor droga y la más cara para su tratamiento. El seguro médico sabe que una droga de marca y una llamada genérica son el mismo engaño y que ninguna lo va a curar. Esa es una de las razones para economizar, y muchas veces ni siquiera van a hacerlo sentir mejor. Le sustituyen el medicamento caro por uno menos costoso para el seguro y eso no es del agrado del paciente que clama por la droga, aunque sea más costosa y mas dañina en efectos secundarios.
La lucha no termina nunca, pues la gente que ha puesto su confianza y su fe en la medicina de drogas y cirugías innecesarias, no se conforma con tratamientos sencillos. Este tipo de personas, que son creyentes fieles del sistema médico moderno creado por Satanás, son comedores compulsivos que han hecho de la comida parte de su estilo de vida. Son los que claman por las drogas más fuertes para compensar los malos hábitos de alimentación, y la droga los engaña haciéndole desaparecer los síntomas por un tiempo.
Seguimos mostrando el trabajo incansable de los ángeles de Dios en esta tierra por las veinticuatro horas del día sin descansar. No hay descuido posible ni descanso que puedan tomar, porque de hacerlo, costaría vidas de los inocentes hijos de Dios que tienen a su cargo y cuidado. Si desatienden un segundo uno de ellos, Satanás lo destruiría de inmediato.