La Teología de la Mujer

Por: Dr. Norman González Chacón

Introducción

El papel de la mujer en el desarrollo de la historia ha cambiado de siglo en siglo y su lugar en el hogar, en la iglesia y en la sociedad ha variado de acuerdo a las circunstancias sociales y legales de cada época. No obstante, siempre a lo largo de la historia, ha habido dudas y contiendas sobre su hegemonía y equidad en relación al varón, cosa que aún se discute y se trata de aclarar en todas las sociedades civiles del mundo. Unos han retrocedido y otros han avanzado, pero aún no están claras las perspectivas del papel de la mujer en la sociedad moderna en términos de equidad con el varón.

Aunque hay mujeres muy fuertes, tal vez más fuertes que muchos varones, no podemos generalizar y decir que “las mujeres pueden hacer el mismo trabajo que los hombres”. Esas que pueden, y realizan tareas fuertes que antes eran exclusivas de hombres, para llegar a ese nivel de fortaleza, necesitan desarrollar altas concentraciones de testosterona en su sistema hormonal. En vez de transformar los estrógenos exógenos y endógenos en progesterona, como la naturaleza lo designa, lo transforman a testosterona, desarrollan fuerza muscular de hombres, características varoniles a largo plazo y con el tiempo pierden la feminidad característica de toda mujer; En vez de atraer a los hombres, atraen a otras mujeres. Algunas desarrollan barba y bigote, cambian el olor de su cuerpo a varón y hasta la ropa, les va gustando vestirse como hombre.

En su naturaleza, las mujeres son frágiles y delicadas, y eso las hace más atractivas al varón ya que despiertan el instinto natural de éste de cuidarlas y protegerlas. Cuando la mujer aumenta el nivel de testosterona surge una competencia endocrina muy sutil que se vuelve antagónica en toda idea o palabra con el varón. Ese es el inicio de discusiones y peleas que con el tiempo, terminan en violencia doméstica. Ocurre imperceptiblemente y ambos perciben un cambio en el carácter y reacciones de su pareja pero no pueden entender ni descifrar la clave del cambio que se opera en su pareja. Ella piensa que que es él y él piensa que es ella.

Muchos, la mayoría de los varones, no están preparados para entender y lidiar con estos cambios hormonales de su pareja. Aquí comienza el varón a tratar de entender lo que ocurre y casi nunca el hombre logra comprender la razón de esos cambios .

Por esa causa, aumentan los divorcios, las separaciones y la violencia doméstica. De nada valen las consultas a médicos y psicólogos si antes no se da una explicación de índole endocrina que los médicos no están capacitados para ofrecer. La naturaleza de la psicología moderna está guiada por patrones anti-cristianos que no tratan el problema por las vias divinas de procedimiento y desvían la solución a la inversa.

La Familia del Cielo

La familia es la obra más perfecta de la creación de Dios. El Creador se tomó su tiempo en crear al hombre y luego de que éste viera toda la creación y a los animales cada uno con su pareja, esperó hasta que Adán echara de menos una compañera. Cuando se la proporcionó lo hizo sacándola de su costado. No la sacó de la cabeza, ni del abdomen, ni de los pies, la sacó de su lado y le concedió ese regalo.

No hay testigos del desarrollo de la familia humana y del plan perfecto de Dios para esa importante institución. Nadie vio la familia crecer y multiplicarse de acuerdo al plan divino antes del pecado. La información que tenemos es, lamentablemente, posterior al pecado y, por lo tanto, diferente al plan original. Por esa razón, la vindicación del plan de Dios ante el universo, tiene que verse realizado en la familia del cielo desarrollada en en un ambiente santo y perfecto. (No trabajarán en vano ni parirán para maldición…)(Isaias 65:23)

El relato de Génesis al respecto es corto y resumido. No tenemos mucha información, pero por el contexto, podemos aclarar y resumir que la familia de la tierra fue diseñada por el modelo de la familia celestial. “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo crio; varón y hembra los crió.’’ 

Si nos apartamos un poco de las enseñanzas tradicionales que la iglesia cristiana ha impuesto fuera del contexto bíblico, podemos entender mejor el propósito divino para la familia de la tierra.

El contexto nos indica que en la familia del cielo existe un padre, una madre y un hijo. Ese es el modelo del cual, la familia de la tierra fue diseñada. La iglesia cristiana ha fallado en darle su lugar al Espíritu Santo o (La Espíritu Santa) que por toda la evidencia que vamos a estudiar, es la madre divina del hijo, Jesucristo. La negación de la iglesia cristiana en no reconocer la verdadera personalidad del Espíritu Santo es una treta del sacerdocio romano para introducir la deidad de María en la santería oficial. Ignorar la verdadera identidad de la deidad femenina es considerado por el hijo como un pecado imperdonable y  está claramente definida por Jesús en Mateo 12: 31-32 y es bien claro en cuanto a lo que se considera un desprecio, una blasfemia o un acto de indiferencia el no reconocer el valor y la presencia femenina en el círculo divino, así como en el humano.

En la biblia de los homosexuales se comenta la presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para justificar que la familia celestial se compone de tres varones. Esto es una blasfemia mayor porque no solo pervierte el orden divino establecido, sino que devalora el plan divino para la familia humana y degrada la creación de la mujer y de las relaciones de familia y su gran responsabilidad en reproducir la obra maestra del Creador.

Definición teológica del Espiritu Santo

La definición del Espíritu Santo se tomó de la palabra “parakletos” que en su significado real indica que “fue sacada del lado de él” o sea que como Eva fue sacada del costado de Adán, la Espíritu Santa fue sacada del lado del Padre para venir a la tierra, instituir en toda justicia a los siervos de Dios y para inspirar a todos los estudiosos a comprender el verdadero significado de las escrituras. Por desgracia, los monjes tradujeron literalmente Parakletos como el consolador y no tuvieron la delicadeza de traducir: la consoladora.

Reconocer el verdadero valor del Dios femenino de nuestra trinidad es reconocer el origen de la mujer en la creación y su valor como parte de la familia del cielo y de la tierra. Tanto que han luchado las mujeres para hacer valer sus derechos y no han tomado en cuenta al modelo del cual fueron creadas ni el propósito de su complicado sistema reproductivo que las hace únicas depositarias divinas para llevar a cabo la tarea más importante y sublime de reproducir la especie y darle hijos y nietos a Dios.

Si no podemos entender esto, viviremos blasfemando y menospreciando al ser que nos cuida, nos consuela, nos protege, nos ilumina, nos instruye y nos redarguye. Quién única estuvo dispuesta a dejar la presencia y compañía del Padre para estar velando por sus hijos en la tierra. Ese es un sacrificio que sólo una madre suele hacer. Por eso, Jesús fue claro y dijo que el que se atreva a “mentarle la madre” no tiene perdón, porque el único pecado que no tiene perdón es la blasfemia contra la Espíritu Santa. –“Todo pecado será perdonado a los hombres menos la blasfemia contra el Espíritu Santo”. Ese es el único pecado que no tiene perdón jamás. ¿Cómo la iglesia cristiana se va a librar de esa culpa? No reconocer a la Madre Divina es imperdonable a los hombres, así como a la iglesia o a las iglesias que han enseñado tal herejía. 

De las tres doctrinas de error que la iglesia carga en su culpa, la blasfemia contra la Espíritu Santa es una, y su resultado es imperdonable.

Un error, como la mentira, siempre conduce a otras mentiras y errores y esta falta de la iglesia no es la excepción: A consecuencia de esta gran falla, se ha perdido el interés más apremiante y prometedor que la salvación le ofrece a la familia cristiana. Estar juntos y procrear en la tierra nueva. Si vemos los comentarios de la iglesia con respecto a este tema, son incongruentes con la realidad de la restauración del Edén y del plan divino. Con la visión nublada de la contestación de Jesús a los saduceos con respecto a la resurrección, cierran el capítulo de la familia en el cielo y los compara a los ángeles que ni se casan ni se descasan. Nada menos que eso, Jesús no está definiendo el estatus de la familia en la tierra nueva, ni tan siquiera está convenciendo a los religiosos de su tiempo de algo tan especial como lo son las relaciones de familia en el Edén restaurado. Está reprendiendo la insensatez de los saduceos con respecto a la resurrección y está reprendiendo su ignorancia con relación a este tema tan importante para todos.

Paráboloa de las bodas

En las parábolas de bodas, Jesús es el novio que espera casarse con la novia. En Isaías 65:23, y 66:9 dice: No parirán para maldición ¿Yo que hago parir, no pariré? El mismo Jesús se incluye en las expectativas familiares de la tierra nueva y establece que la familia del cielo y la familia de la tierra serán una sola en el reino venidero. No existe un incentivo mayor para los creyentes en el evangelio que ir a vivir con Cristo al reino de los cielos y para los que estén solteros o solteras buscar compañía entre los salvados. La verdad permitirá que muchos jóvenes esperen pacientemente por una compañía idónea en el Reino y a no apresurarse a encontrar pareja entre los inconversos. Este es uno de los grandes errores conceptuales de la iglesia que hace que los jóvenes se apresuren a casarse antes de la venida del Señor porque si no lo hacen, se quedan solteros para siempre.

Justamente las bodas del Cordero son la culminación del gran plan de redención y literalmente, Jesús no se casa con la iglesia como muchos teólogos afirman. Se ha enseñado mal a la iglesia, su boda está planeada y diseñada hace mucho tiempo y la novia real, de la cual la iglesia es el símbolo, espera pacientemente en la casa del Padre para su desposamiento. Se trata de una mujer especial que representa a la iglesia. Aquella a quién él salvó de ser apedreada, quien le ungió los pies con perfume de nardos, quién le siguió por todos lados y de lejos le escuchaba con corazón ardiente, aquella que fue la primera en llegar al sepulcro con la esperanza de verle vivo y su corazón no la engañó. Aquella que se sentaba a sus pies a escucharle; a quien le sacó 7 demonios de su cuerpo… es la fiel y perfecta representación de una iglesia prostituida que tiene que pasar por todas esas etapas de pecado para ser perdonada si se arrepiente, pero piensa que es rica, que no tiene necesidad de ninguna cosa, cuando en la realidad es una cuitada, miserable, pobre, ciega y desnuda. Apoc. 3:17

Por esa razón, Jesús escogió a María; la perdonó, la salvó y la llevó al cielo con los testigos que ascendieron con él el día de Pentecostés. Desde esa fecha, ella espera pacientemente en la casa del Padre, para la gran boda donde la familia del cielo y la  familia de la tierra son una misma familia.

Frente a todos los redimidos de todas las épocas históricas de la tierra, se efectuará la gran boda y la ceremonia iniciará la segunda parte del plan de redención desde la nueva Jerusalén. 

¡Cuántos años han tenido que esperar estos novios para ver su sueño de amor realizarse! Si la iglesia hubiera cumplido su misión, ya hace tiempo, estaríamos con el Señor en el Nuevo Edén restaurado, comiendo del árbol de la vida.

La más grande y sublime historia de amor

Ante una historia de amor tan grande y sublime, los jóvenes de las iglesias cristianas se apresuran a casarse porque la iglesia les enseña que el que vaya soltero al reino de los cielos, quedará soltero para la eternidad. ¡Cosa más absurda! ¿El que hizo parir, no parirá? (Isaías 66:9) 

Cosas que ojo no vio, ni oreja oyó, ni han subido a la imaginación humana son las que está Él preparando para los redimidos. Las sorpresas serán grandes e inesperadas, las alegrías se sucederán una tras otra.

El reino de los cielos es semejante a la creación original que Dios hizo en la tierra, pero sin el peligro del pecado acechando. La nueva creación corrige los riesgos de la primera debido a que la experiencia del pecado y del pecador han convencido al Creador de que el malo no se arrepiente y de que hay que instalar controles para que lo malo no se levante jamás. 

Los niños correrán por la campiña y jugarán con el tigre y con el león amigablemente. (Isaías 65:20-25) (Isaías 66: 7-14)

El pecado, lo que hizo fue interrumpir el plan perfecto de Dios, pero no lo cambia. Todo continuará con el segundo Adán y la segunda Eva. Ellos, con su boda, iniciarán la dispensación de paz eterna donde la maldad jamás se levantará. El profeta Isaías vio muchos niños corriendo y jugando en la tierra nueva.

Las tres grandes mentiras que la mujer escondió en las tres medidas de harina de Mateo 13 son: 

1. La inmortalidad del alma: “No morirás”

2. La abolición de las leyes y mandamientos 

3. El adulterio de la verdad eterna que blasfema contra el Espíritu Santo…

La iglesia cristiana es cómplice del gran engaño que no ha permitido que la iglesia cristiana de hoy tenga el poder curativo del tiempo de Cristo.

¿Pastorado de de la mujer?

Para poder entender las razones por las cuales la mujer no puede ejercer el sacerdocio o el pastorado es importante analizar toda la información que surge del texto bíblico y cuantificar el daño que la mujer le infligió al plan de Dios desde un principio. Hay que tener en cuenta que Dios nombró al hombre mayordomo de los bienes de Dios en la tierra y a la mujer, su ayuda idónea. Si se hubieran mantenido juntos, le hubiera sido muy difícil a Satanás engañar al hombre que había sido preparado por Dios para enfrentar a su enemigo.

Pero Eva resultó muy curiosa y se aventuró a indagar en terreno prohibido todo lo nuevo que podía descubrir en el patio de su vecino.

El árbol de la ciencia del bien y del mal era bueno para unos y malo para otros. Con el mismo amor y entusiasmo creador que Dios hizo todos los árboles del huerto con propósitos, sabores y colores diferentes, así creó este árbol espectacular que era la puerta de entrada a la tierra a todos los seres que participaron de la rebelión de Satanás que se arrepintieran y quisieran ser parte de la población terrestre; de la familia humana. Ese árbol para los rebeldes, era el pasaporte del amor divino y del perdón que el Padre les ofrecía a los caídos en las mentiras de Satanás. 

Pero Eva, se sintió atraída a ese lugar porque vió movimiento de seres que se allegaban a comer del fruto de ese árbol que les daba entrada a ser parte de la familia humana. Se trataba de ángeles caídos que venían a comer del arbol para humanarse y formar parte de la familia de la tierra. Se humanaron, adquirieron el poder de la procreación y la apariencia de los seres recien creados, pero no se arrepintieron ni se apartaron de la rebeldía. 

En ese terreno extraño y peligroso se adentró Eva en su afán de entablar amistad con los vecinos. Llegando al árbol se encontró con la serpiente alada que la saludó sorprendido de que una mujer de la nueva creación, tan bella y completamente desnuda, lo fuera a visitar a su territorio, donde se llevaban las cuentas de cuántos de los agentes rebeldes se habían humanado. Esta medida de contabilidad era necesaria para no reducir en extremo las huestes de malicias espirituales que llevarían a cabo la obra de inducir el engaño cuando el mundo creciera en población. Solo se humanarían los que participarían en la reproducción y población de la tierra en sus inicios. Pero a raíz del incidente con Eva, Dios removió el árbol de la ciencia y puso guardianes poderosos para evitar que siguieran entrando a la tierra, los rebeldes secuaces de Satanás, ya que ninguno aceptó la invitación de Dios al arrepentimiento. Al contrario, se volvieron más crueles y rebeldes contra Dios y contra toda la creación. En esto, Eva les dio fuerza y razón al traicionar a Dios. A estos seres, Dios les llamó los hijos de los hombres (Gen 6: 2-12) para hacer la diferencia y separarlos de los hijos de Dios.

La visita de Eva a su vecino le trajo consecuencias funestas a ella y a todos nosotros. Comer de la fruta prohibida para ella cambió el rumbo de la historia y de su vida. Embriagada con la uva tóxica perdió el control de sus reacciones y le fue infiel a Dios y a su marido. Uno de los rebeldes que se había humanado, la tomó y de esa relación quedó embarazada de un demonio.

No hay lugar a dudas que ella sabía las consecuencias de comer de esa fruta prohibida. Cuando Satanás le argumentó que Dios les había prohibido comer de todos los árboles del huerto, ella, como toda una abogada le corrigió y le aclaró: “De todos los árboles del huerto podemos comer, menos de ese árbol”, o sea que ella estaba clara y bien definida, pero aún así, estuvo de acuerdo en probar de la fruta prohibida.

De ese encuentro, salió violada y embarazada. ¿Qué le puede ocurrir a una mujer bella que sale de su hogar, sola y desnuda a casa de un vecino satánico que no conoce?

Son uvas, no manzanas

La biblia ofrece algunos detalles interesantes que nos ayudan a componer el cuadro de lo que ocurrió y de las circunstancias particulares del suceso. Ella se insinuó a sus vecinos, tomó el vino embriagador de la fruta prohibida con ellos y salió viva para sufrir el castigo de su osada desobediencia. A partir de ese evento, las uvas que crecían en fuertes y frondosos árboles recibieron la maldición y hasta hoy, la uva es una planta rastrera que como la serpiente, perdío su poder de estar erguida. La uva es la única fruta que no se reproduce por semilla porque su semilla es estéril

Las leyes de Dios están escritas desde antes de la fundación del mundo. Son leyes universales de biología, de física y de todas las ciencias conocidas, pero tienen un elemento integrado de justicia que el hombre no ha querido reconocer. Por esa razón, desde el principio, “los hijos de los hombres” han luchado para modificar las leyes naturales y configurarlas a su antojo para no sufrir las consecuencias de la justicia.

Las consecuencias de la traición de Eva como co–representante de la naturaleza humana se sintieron por toda la tierra. El terreno blando para la siembra se endureció y en su lugar salieron plantas espinosas, abrojos, insectos indeseables y yerbajos. El cuerpo de la mujer sufrió internamente cambios permanentes en toda su fisiología que recibió y procesó el semen de la rebelión y que le dieron vida al hijo de la maldición. “Maldita será la tierra por tu culpa” (Gen 3: 17-19) Todo cambió desde entonces y se activaron todos los mecanismos de juicio que Dios había puesto intrínsecamente en cada una de las leyes afectadas por la traición y la desobediencia de sus mayordomos. El vientre de Eva no fue la excepción, allí se recibió la semilla de la rebelión y la consecuencia natural es dolor y muerte.

La ley fue clara siempre: “El día que de él comieres, morirás ciertamente” (2:17) La muerte no fue instantánea, pero murieron espiritualmente porque se separaron de la fuente de la vida. (Colosenses 2:13) No obstante, la ley cayó sobre ellos y sobre toda la creación. La maldición de Dios alcanzó cada cosa creada y los resultados se vieron de forma instantánea.

Una maldición especial fue promulgada sobre el vientre de la mujer que recibió la semilla de la rebelión: “Con dolor parirás a tus hijos”. En la física, la ley de la entropía se refiere a la degradación constante e irreversible de la materia y la energía del universo hacia un constante desgaste. Los científicos han tratado de crear un generador que arranque y funcione con su propia generación de energía sin uso de combustible que se agote, y no han podido lograrlo porque la ley de entropía que lo impide no lo permite.

El vientre de la mujer que fue diseñado con el propósito de generar vida sufrió modificaciones específicas de función y tiempo, de causa y efecto, de formación y depuración. Dios tuvo que aplicar la ley en toda su capacidad de generación y restauración. El vientre de la mujer estaba, al igual que la tierra y la vid, sujeto a la esterilidad permanente de su capacidad de generar vida y el único mecanismo de salvación era de sangre. “Sin derramamiento de sangre no se hace remisión de pecado” (Rom 3).

La ley que Dios aplica es el único recurso de redención que las circunstancias le dejan disponer. Para eso, el derramamiento lunar-mensual de sangre que desarrolla el vientre de la mujer es el único mecanismo disponible de salvación para un vientre maldito que recibió la semilla de la rebelión y la reprodujo.

Sincronía entre la mujer y la luna

Desde ese momento, la mujer y la luna sincronizaron sus relojes biológicos para dar paso al perdón condicional que le permitiera procrear de acuerdo con el plan original.

“Sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecado” A Eva le tocó la parte más crítica de la maldición y por su desobediencia, fue destituida del plan original. “A tu marido será tu deseo”. De aquí en adelante, para todo, tienes que contar con tu marido y el se adueñará de ti y de tus decisiones pues no supiste mantener el juicio de la libertad de acción que recibiste en un principio y te metiste sola en grandes problemas que ahora le cuestan muy caro a toda la humanidad.”

El derramamiento lunar de sangre lo sufren las mujeres como parte de la depuración que su vientre debe hacer cada vez que se desprende la pared uterina para la preparación física de una nueva vida.

La luna, se convierte en el reloj biológico que marca la fase del derramamiento de sangre y la privación de la emancipación de la mujer, debido a que son símbolos la una de la otra. De ahí en adelante, la mujer no puede alumbrar con luz propia como le ocurre a la luna. Depende del marido para tomar sus decisiones pues no pudo demostrar el control propio, así como la luna depende del sol para alumbrar. La falta de esa luz propia que perdió la mujer en un principio ha tenido a las mujeres de todas las épocas luchando infructuosamente por igualarse al varón. Esa lucha milenaria le ha causado enormes retos a las mujeres que nunca podrán ser alcanzados a menos que el varón baje a su nivel, pero nunca, por su naturaleza, las mujeres podrán alcanzar el nivel de emancipación social y biológico del hombre.

Es que biológicamente no está equipada para ser cabeza del varón ni para ejercer el sacerdocio. Los sacerdotes, según la ley, debían retirarse a los cincuenta años, justo a la edad que se le retira la regla menstrual a la mujer. Por lo tanto, no existe una etapa libre para la mujer ejercer el sacerdocio sin profanar el santuario con la sangre de la depuración. Despues de pasar el período menstrual, las mujeres judías tenían que hacer un ritual de limpieza con agua antes de recibir al esposo. 

De nada le vale a las mujeres estudiar carreras largas para superar a muchos hombres que se van quedando en el camino. Pueden lograrlo socialmente pero biológicamente su cuerpo las traiciona el día de la graduación, el día de presentar un caso en corte, o realizar una cirugía difícil si recibe la visita de su regla mensual. Lo mismo ocurre cuando queda embarazada. Muchos niños nacen con defectos de nacimiento debido a que su madre no pudo descansar los periodos requeridos de un embarazo ni darse el tiempo requerido para la preparación física y mental que eso significa. 

Consecuencias en los niños

Los niños que nacen bajo circunstancias de mucho estrés de parte de la madre durante el periodo de gestación sufren traumas emocionales irreversibles para toda la vida. No obstante, la mujer que quiere ser mayordoma de su estatus pagará las consecuencias en sus relaciones con su compañero, con sus pares, con sus hijos y con ellas mismas, porque vivieron al margen de sus capacidades naturales.

Es una ley natural, una sentencia divina que permea sobre toda mujer y de la cual nadie, aunque haga lo que haga, se puede escapar. Para vivir con una mujer mayordoma, el marido tiene que aceptar ser su subalterno y someterse. Cuando el hombre se somete a ese tipo de relación, sus hormonas se descontrolan y su virilidad se va hundiendo en la incapacidad. Muchas mujeres en ese tipo de relación desarrollan barba y vello corporal como hombre, debido a que los niveles de testosterona aumentan según aumentan sus ejecutorías de mando. A medida que pasan los años, su feminidad desaparece bajo una apariencia varonil.

Lo mismo le ocurre al hombre, pero a la inversa. Cuando se somete a la mayordomía femenina, sus hormonas, sus rasgos y sus ademanes se feminizan también. Esta conversión hormonal es una de inducción emocional que domina el sistema hormonal y produce cambios físicos y síquicos, así como traumas espirituales que afectan a todo el componente familiar. A esa tendencia que se ha hecho global y que ha repercutido hasta en los 7 emiratos árabes en los que se les ha dado permiso a las mujeres para manejar autos y otras cosas, como señal de la gran liberación femenina; no es un avance social suficiente para nivelar la balanza. Ni las luchas feministas por la igualdad de género.

Mujeres liberadas, madres solteras, hogares destruidos, niños sin padre, maestros sin vocación, políticos corruptos, justicia defectuosa, educación ineficiente etc., etc., son los resultados de la liberación femenina al extremo.

Siempre que se invierte o se pervierte el orden divino, los resultados son desastrosos para la humanidad. Las leyes naturales están para preservar el orden natural de toda la creación y cuando se violan o se obvian, el desastre es inminente.

Volviendo al ciclo lunar que es el calendario perpetuo que señala el periodo menstrual, tenemos en la luna un espejo donde se refleja la imagen y el carácter de la mujer. Es conveniente señalar que en las profecías del apocalipsis la mujer, la luna y la iglesia, se representan mutuamente, tan similarmente, que hasta las desviaciones del ciclo natural se pueden aceptar como semejanzas de las fallas de la una y de la otra.

Por ejemplo: sabemos que la luna fue creada para alumbrar la parte oscura del día que es la noche. Debía estar alumbrando desde la puesta del sol en la noche, hasta la salida del sol en la mañana. Ese fue el ciclo original que Dios creó en el principio, pero la realidad es diferente: vemos a la luna saliendo tarde en la noche, unas veces y otras compitiendo con el sol de día en la mañana o en la tarde, y en ocasiones, no vemos la luna en la noche. Así como ha ocurrido con la mujer que ha descuidado su responsabilidad familiar para cumplir con otros trabajos, no se le ve en el hogar cuando debe alumbrar a su familia, ha invertido sus ciclos naturales de trabajo y descanso, ha roto con los patrones originalmente establecidos, y se ha divorciado del hogar, del marido y de los hijos para ser la mujer profesional. De forma similar, la iglesia ha fallado en su responsabilidad maternal y con su esposo. Las similitudes son sorprendentemente iguales: La revelación del Espíritu al Apostol Juan en Patmos es formidable y precisa.

Cambios en la luna

¿Por qué la luna cambió sus ciclos de alumbrar la noche? Por los cataclismos que ha sufrido la tierra que se ha inclinado sobre su eje. Desde el primer terremoto en el que Dios removió el huerto del Edén, luego el diluvio y posteriormente cientos de explosiones cósmicas y movimientos sísmicos que han hecho inclinar el planeta tierra sobre su eje más de 23.5 grados. Esto ha hecho que la elíptica que traza su movimiento se haya alargado. En un principio la tierra tardaba en girar sobre si misma 30 horas y la luna fue retrasando su poder de rotación girando ahora en 24 horas. Se sabe que se aleja de nosotros 3.8 cm cada año, lo que, añadido a los cambios sufridos durante siglos y a los cataclismos terrestres, nos da la razón que esbozamos en la que este astro que representa a la mujer esté fuera de tiempo y de la sincronización en relación con el día y a la noche de la tierra. 

Cuando la mujer tratando de liberarse de sus deberes de madre y esposa, escoge una profesión que la tendrá una tercera parte del día o más, fuera del hogar, esta dando el primer paso para perder a su marido, a sus hijos y el hogar. Cuando se cambia el curso de un rio y se edifica una ciudad en el cauce, la ciudad por completo se corre el riesgo de que un día, una lluvia intensa y prolongada desate una inundación en la que las corrientes de agua vuelvan al cauce original y se pierda la ciudad. Eso pasa a menudo porque los ingenieros constructores creen que su ingenio es más poderoso que la fuerza de la naturaleza. 

Muchas mujeres piensan que su inteligencia y su astucia son mayores que las leyes de la naturaleza y se toman los riesgos calculados de acuerdo con su conveniencia y deseo. Pero los resultados a largo plazo revelan la gran equivocación en nadar en contra de la corriente. Cada año aumenta la cantidad de madres solteras criando niños solas. Tarde o temprano se cosechan los resultados y no son los más halagüeños. Eso no descarta que la mujer estudie y se prepare profesionalmente. Hay circunstancias en que esa preparación puede hacer la diferencia para salvar la economía del hogar, la seguridad que garantice los estudios de los hijos cuando vayan a la universidad y la adquisición de una casa para vivir. Son etapas críticas que se pueden anticipar antes que nazcan los niños o cuando ya crecieron y que van a salir a estudiar. No obstante, esa etapa tan importante desde antes que los niños nazcan, hasta que terminen su secundaria y entren a la universidad, necesitan de un padre y una madre que les den la bendición, el apoyo y la seguridad de un hogar, cada día.

Es interesante saber que estas recomendaciones no son ni del médico ni del psicólogo ni del sociólogo. Están dentro del código de leyes naturales y divinas que mencionamos al principio y que deben regir la conducta humana para preservar la estabilidad física y emocional de la familia y por consiguiente, de la sociedad.

Nadie se escapa de las consecuencias

A pesar de la culpa que la mujer carga y el castigo que recibe de parir con dolor y derramar sangre cada luna, está cobijada por el pacto de la gracia divina y puede salvarse de esa penalidad si se prepara adecuadamente para criar a sus hijos. Tiene que hacer la preparación necesaria para enfrentar con gozo los “dolores de la preñez” eso quiere decir que, para comenzar, esa preparación debe ir encaminada a un parto natural con el menor dolor posible sin la opción de una cesárea. Por eso, tiene que prepararse y la preparación conlleva un proceso de educación en salud y en las técnicas naturales de dar a luz de la manera más natural que se puede. Para ese fin, debe estar en su peso ideal, llevar una alimentación lo mas sana y natural posible, hacer los ejercicios indicados para ensanchar la pelvis, estirar los músculos pélvicos y encontrar un médico obstetra mujer o una partera que crea y practique el parto natural.

Al aceptar la responsabilidad de traer niños saludables al mundo, criarlos en el temor de Dios y en el amor familiar de sus padres y abuelos, enseñarlos en toda voluntad divina y buena obra y disciplina personal, la mujer entra en un proceso de justicia divina en la que se depura de las consecuencias directas del pecado original, y se cobija del manto de la gracia divina que la protege y protege su hogar y sus hijos de todos los “dardos de fuego del maligno”. Eso incluye la pérdida del esposo por infidelidad, las enfermedades graves de los niños, de ella y del padre, los accidentes desgraciados y todo lo que el seguro divino cubre en estos casos que se consideran bajo la gracia divina, que es la cubierta universal del seguro divino que se extiende hasta la cuarta generación.

La alimentación sana, controladamente vegetariana es parte del seguro protector y debe implementarse desde la boda y extenderse muy cuidadosamente al periodo de gestación del niño y durante la lactancia.

Es importante señalar que la sentencia de la mujer, posterior a su gran pecado no solo incluye los dolores del parto, sino todas las indisposiciones que acompañan el embarazo como nauseas, vómitos, dolores de cabeza, antojos irregulares e irrazonables, y muchos otros síntomas y molestias que no ocurren si la dieta es vegetariana. Muchos de esos síntomas y molestias no se sufren durante esas etapas cuando la alimentación es la indicada. En 1 de Timoteo 2: 12 al 15, el Apóstol Pablo le abre una puerta de salvación a la mujer dentro del marco de su comportamiento como tal, bajo el temor y el amor de Dios.

Es, por lo tanto, el proceso procreador planificado y correcto, el medio que logra reconciliar a la mujer con el plan divino, lo injusto con lo justo, lo divino con lo humano, lo creado con lo procreado. El total beneficio de esa sabia ecuación es para la familia humana y su felicidad se da dentro del marco de las puertas del hogar cristiano.

Un mal comienzo, puede tener un fin desgraciado. Nacen muchos niños a diario con defectos de nacimiento por la imprudencia de ambos padres que transmitieron una genética mala y defectuosa. Cuando se actúa en contra de las leyes naturales o estas no son conocidas ni tomadas en cuenta, las consecuencias naturales de la desobediencia original pueden caer desgraciadamente (sin la gracia) sobre quienes pongan el reto a la casualidad. Esta no es una cubierta segura porque no protege desde el uno por ciento al noventa y nueve, (1% al 99%) por lo que los resultados pueden ser tan variados como negativos o positivos. El riesgo es alto y la ley de probabilidades es inflexible cuando se vive en riesgo.

Los niños nacen con defectos físicos, crecen con enfermedades de todo tipo, con inclinaciones extrañas de genes malignos que corren en la sangre de sus antecesores o de sus padres. Ellos y la sociedad toda, sufrimos el precio de la desgracia y todos nos afectamos porque una mujer, en el principio, violó las leyes naturales impuestas para la ley y orden. ¿Cuánto más sufrimos a diario cuando en vez de una, muchas mujeres violan por ignorancia o descuido muchas de las leyes naturales de la salud?

Este es un serio y muy importante tema que trasciende en nuestra sociedad creando inexplicables situaciones que viven las familias con sus hijos a diario y que no tienen una explicación lógica para ellos, aunque la hay, existe y se pueden ver los resultados de la maldición original en todas partes sin que lo cuestionemos por ignorancia. Pero la ignorancia no nos releva del cumplimiento de la ley y las consecuencias no se dejan esperar. Tenemos hospitales especializados para niños que sufren todo tipo de enfermedades que son el resultado del pecado de sus padres por tres generaciones.  Eso no lo reconoce la ciencia ni lo cuestiona el Departamento de niños y familia que carecen del conocimiento y de la sabiduría para tratar de educar a las familias antes que sucedan estas desgracias tan lamentables que separan a las familias de los hijos por ignorantes. Los remedios de estas agencias pueden ser peores que la enfermedad misma.

Cuando una mujer da a luz por cesárea y no siente los dolores de parto como señala la ley natural, no piense que se ha escapado de los alcances de la ley… solo pospuso su cumplimiento, pero las consecuencias las sufrirá tarde o temprano porque nadie escapa impune de esa sentencia original. Al contrario, cuanto más tiempo pasa en pagar, mas alta se vuelve la deuda, como las hipotecas, y mucho mayor es el sufrimiento y por mucho mas tiempo. La ley es clara y el mandamiento es perfecto: “Todo lo que el hombre sembrare, eso segará” y no hay escape a esa sentencia del más alto tribunal. “Hay que pagar”.

Decía un sabio educador: “si educamos a nuestros niños no tendremos que encarcelar a nuestros adultos”. Nuestro sistema educativo no está capacitado para enseñar en valores porque los sistemas, desgraciadamente no tienen corazón ni consciencia. Son como robots que actúan mecánicamente sin razonar lo que hacen ni el porqué lo hacen. Los valores se aprenden cuando se enseñan por gente que tiene la conciencia de los valores y éstos dependen de una sola fuente original y no se pueden sustituir. Los valores se obtienen del estudio de las leyes naturales de vida que están todas expresadas en el texto de la biblia. Pero los sociólogos modernos aprendieron en escuelas seculares y practicaron valores ficticios que cuando se ponen en práctica son como “tambores que suenan y timbales que retiñen”, Suenan fuerte pero no tienen un significado práctico ni crean una conciencia sana y protectora. Sólo son palabrerías conceptuales sin corazón que lata y sienta.

Filosofía secular

Con esa filosofía moderna del comportamiento humano, no se pueden lograr valores reales que se alimenten del maná del cielo que es la única fuente productiva de valores reales que perduren entre la pobreza espiritual y la tendencia moderna racionalista de los filosofías modernas de las escuelas trascendentales que no ha podido sobrevivir a la realidad del fracaso; cada día hay menos moralidad, menos urbanidad, menos humanidad y más crímenes y agresiones. Los niños, amparados en la ley defectuosa, agreden a los padres y a los maestros impunemente; se burlan de los sacerdotes y pastores religiosos y se convierten en criminales muy fácilmente.

Tanto la sociología moderna como la psicología comparten la culpa del desastre social que vivimos porque han sido ellos los que han cambiado las leyes de corrección de los padres a los hijos; de los maestros a los estudiantes, de la justicia a los delincuentes. En poco tiempo, la filosofía vana de la psicología moderna ha transformado los verdaderos valores de la sociedad en un liberalismo disfuncional que es el resultado por el cual la sociedad sufre tanta violencia y que la educación y la corrección se hayan desviado de sus parámetros originales. Pero la iglesia cristiana es la más responsable porque en vez de defender sus valores, aceptó las teorías vanas de los sociólogos y de los psicólogos y los incorporó a las escuelas cristianas para confusión y vergüenza.

La ley natural dice que el padre que ama a sus hijos madruga en castigarlos. Los psicólogos dicen que ese castigo es maltrato y se penaliza a los padres que tratan de corregir a sus hijos. El sistema ha aceptado las recomendaciones de los sociólogos y psicólogos y tanto los padres como los jueces han perdido parte importante de sus prerrogativas en administrar justicia, al igual que los maestros y los policías que están limitados por la propia ley que no les permite usar su criterio profesional para encausar actos delictivos que se han alivianado para permitirse y que hace unos años atrás se penalizaban. La iglesia, en vez de protestar y luchar contra esa tendencia, las incorporó acomodaticiamente a su curriculum y el resultado es una pérdida incalculable de los valores, de los niños, y de los hogares.

Esa liberación del castigo por actos de delincuencia de niños y jóvenes que se valen del apoyo psicológico y sociológico que sale en defensa de sus “supuestos” derechos, ha echado a perder una gran parte de la juventud que se levanta en esta época y que no han tenido la oportunidad de conocer la otra cara de la moneda que representa la presencia de la iglesia en la vida de esos niños y jóvenes. Los verdaderos valores han sido sustituidos por pseudo valores que no son capaces de formar la conducta descontrolada de la juventud y los resultados son desastrosos para la sociedad que sufre doblemente porque son sus hijos los que delinquen, son sus hijos los que ven convertirse en delincuentes, en asesinos, en lacras sociales y ellos, impotentes ante la situación, no tienen los mecanismos para ayudarlos a rehabilitarse. 

La nueva sociedad

La sociedad tampoco los rehabilita y los psico-sociólogos se lavan las manos porque no es su incumbencia, cuando fueron ellos los que reclamaron derechos que los niños no necesitan para educarse en valores porque los verdaderos valores no permiten que los educadores, cuando los enseñan y practican, los vulneren por su conducta.

Cuando los verdaderos valores se convierten en parte de la educación de los estudiantes, la formación del carácter y las tendencias naturales que se desarrollan son ideales para la reformación de la sociedad. Pero para lograr esa meta ideal, se necesitan psicólogos y sociólogos con base de fe cristiana que vuelvan a re-instruir a la sociedad, a los jueces, a los maestros, a los padres y a todos, con esos verdaderos valores que instruyen, educan, enseñan y ejemplifican la vida de los grandes héroes de la sociedad, que no son Superman, ni Spiderman, ni Wonderwoman, ni Bad Bunny, ni Chencho el del “punto”.         

La nueva sociedad de valores tiene que vencer la subcultura de las drogas y ofrecerles a los niños de hogares pobres, la riqueza de una educación que les permita crecer y llegar a viejos con salud física y económicamente solventes. La subcultura, fruto de la inconformidad que la falta de verdaderos valores crea, enseña que la única forma de un joven pobre llegar a tener un carro nuevo es vendiendo drogas o robándolo.

Los verdaderos valores valoran la dignidad y crean el orgullo de alcanzar metas alcanzables y elevan la mirada del joven que siente el reto a las metas más altas que se pueden alcanzar. Ese tipo de educación estimula al maestro que obtuvo un bachillerato a buscar la maestría y al que llegó a la maestría, a lograr un doctorado, pues contagia al maestro con los mismos valores que imparte a los estudiantes.

Pero hay elementos en nuestra sociedad que se oponen a que se enseñen los valores morales correctos porque sus ambiciones políticas los cargan a crear el caos, la inconformidad, el libertinaje y la duda, porque esas incongruencias crean un ambiente propicio para los golpes de estado, las revueltas sociales, los levantamientos de pueblos y la inestabilidad política donde ellos se aprovechan para sembrar doctrinas de división y puestos políticos de barricadas.

En conjunto, estas fuerzas antagónicas con ambiciones individuales diferentes, pero coincidentes, son las que han ido introduciendo la corriente humanista en todas las escuelas y universidades del mundo, teniendo apariencia de una cosa, pero con un fin específico que es descartar y ridiculizar todo aquello que se relacione o invoque visos de religión, de cristianismo o de valores morales, para sustituirlo con las nuevas tendencias filosóficas humanistas, liberales, anticristianas y transgéneros.

Estos, que parecen ser los salvadores de la mujer, de los niños y de las grandes causas contra la violencia de género, contra el abuso infantil, contra los derechos adquiridos de los trabajadores (obreros) son los que han desestabilizado la sociedad, justificándose en las fallas sociales de la educación y tomando esa atribución de ser quienes defienden los abusos y las agresiones sexuales. Han impuesto una nueva tendencia en la sociedad a los que los psicólogos, los sociólogos y los jueces obedecen. Cuando esta tendencia que parece justa y antiesclavista, que defiende los derechos pisoteados de las mujeres y los niños llega a las esferas legislativas, son acogidas con beneplácito porque parecen ser la culminación de los actos más concomitantes de la justicia.

Cuando los valores morales son mezclados con las filosofías humanistas, los resultados se vuelven nulos y académicos. Una corriente lógica y fuerte que recibe el apoyo de los profesionales de una sociedad se puede establecer como regla y fortalecerse como doctrina rápidamente porque se hace popular y agrada en su intención. No obstante, todo lo que no está firmemente basado en las leyes naturales del Creador porque se formuló sobre conveniencias humanas, no ha de prevalecer con fuerza y razón para perdurar y producir frutos de justicia todo el tiempo. Ese humanismo secular y aparentemente simpático es una trampa mortal para la sociedad porque en vez de unir los lazos familiares los separa. En vez de unificar la educación, la segmenta peligrosamente, en vez de defender a las mujeres y a los niños, los victimiza en un extremo, en vez de resolver el problema social, lo agrava.

La Mujer como el Eje Educador

Por esas razones esbozadas, la verdadera reforma social, dicho en lenguaje sencillo y entendible, tiene que comenzar por educar correctamente a la mujer, a la esposa idónea, a la madre y a la maestra; no en la psicología moderna humanista, sino en los verdaderos valores que enseña la moral cristiana.  

Por las razones expuestas anteriormente, el sacerdocio de la mujer está limitado a su familia bajo la dirección del padre que lo debe administrar. La participación de la mujer en el poder procreador es el recurso de la naturaleza para fortalecer y prolongar la vida familiar en salud física, mental y emocional.

Las congregaciones dirigidas por mujeres que ejercen un pastorado sacerdotal, son en su mayoría, débiles en la proclamación del evangelio y en representar la causa del Maestro Jesucristo. Dijo un gran sabio que “El sacerdocio es la autoridad y poder que Dios ha concedido a los hombres sobre la tierra para actuar por El. 

Jesús escogió 12 apóstoles para edificar la nueva versión de la iglesia cristiana y esta interdicción que cambia la visión de templo o santuario que por siglos prevaleció en el pueblo de Dios, no se abrió para dar paso al sacerdocio femenino porque es obvio que la mujer no puede entrar al santuario sin contaminarlo. No obstante, las mujeres pías y santas del pueblo participaban activamente en la confección y mantenimiento de los accesorios del santuario. Ellas confeccionaban los cortinajes y los lavaban cuando era necesario.

No hemos considerado la misión del Espíritu Santa en la tierra que es consolar a los abatidos y cansados, proveer alimento a los hambrientos, cubierta a los necesitados y asistir al padre y al hijo en toda necesidad. La Espíritu Santa habita en el corazón y en el cuerpo de cada cristiano, hombre o mujer. Se dice que ella es la divinidad femenina de la cual, la familia del cielo sirvió de modelo a la familia terrenal. Padre, Madre e Hijo forman la divina trinidad de la cual se comprende la creación de una pareja con hijos. Su identidad se ha mantenido en silencio por siglos para preservar el sacerdocio del Padre. En el santuario del desierto, como en el templo de Jerusalén no se permitía entrar a ninguna mujer, más allá del atrio interior.

No existe ningún texto bíblico que dé permiso a la mujer para ejercer el sacerdocio.

La mujer puede oficiar y ministrar al lado de su esposo el sacerdote. Pero no puede dirigir el servicio de la ministración ni ofrecer la eucaristía.

No obstante, la falta de iniciativa y liderato de muchos hombres ha provocado que las mujeres tomen la dirección de la iglesia, que ministren y ejerzan el sacerdocio modernamente. Aunque no es el plan de Dios, este ha permitido tal osadía en detrimento de la imagen de Jesucristo que es el líder de cada congregación representado por el pastor, el obispo o el sacerdote.

El otro ordenamiento es de ancianos para fortalecer la ministración del parros (elders).

Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Efesios 2:20

Ninguno puede poner otro fundamento que el que está puesto que es Jesús. 1 Corintios 3:11

La iglesia cristiana es una extensión o prolongación del hogar en el que el padre lleva la dirección y la madre la ayuda idónea para enseñar, redargüir e instruir la justicia.

El fundamento es Cristo y cuando el sacerdote ministra lo está representando a El y no hay un solo texto que indique que una mujer lo puede sustituir, ni aún su madre María fue designada para pertenecer al fundamento de la iglesia.

Tenemos que ver el papel de la madre divina celestial llamada Espíritu Santo que ha sido designada por el Padre para consolar y proteger a la iglesia. Como toda madre, es la mejor custodia que tienen los hijos y la más abnegada y sacrificada parte del grupo familiar, la Madre Divina ha mantenido un papel protagónico muy discreto y nunca se le atribuye el sacerdocio del hijo ni se pretende que ejerza el sacerdocio como tal.

La discreción con que el hijo presenta al consolador que es su verdadera madre divina nos debe dar a una idea clara que ni el Padre Celestial ni su hijo Jesucristo consideraron que la mujer asumiera el ministerio sacerdotal que corresponde al varón. Como podemos ver a través del texto bíblico, se dice muy poco del papel que desempeña el Espíritu Santo. En Génesis, cuando se menciona la creación dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” “varón y hembra los creó” En ese “hagamos” se puede ver con la discreción que el Padre celestial y el hijo divino manejan la identidad de la parte femenina aún antes de que existiera el pecado y se promulgara la maldición sobre la mujer.

No hay evidencia más contundente sobre este tema que la que tuvo Jesús al referirse al Espíritu Santo y a su madre terrenal a quién encomendó a Juan, el discípulo amado antes de morir. Si hubiera querido, la hubiera exaltado al santo ministerio en esa ocasión pero solo se limitó a encomendar su cuidado a su pariente Juan, el discípulo amado por Jesús. 

13 comentarios sobre “La Teología de la Mujer

  1. Irónico que siendo hombre, NACIDO de una MUJER, las desprecies y las degrades a tal punto que necesita tergiversar la fisiología del cuerpo humano junto con las enseñanzas de la biblia haciendo CUENTOS sin bases ni fundamentos. Una cosa no tiene que ver con la otra. EDÚQUESE ANTES DE PUBLICAR, para que sus ignorantes fanáticos no continúen esparciendo estas SANDECES, a las que usted, un “NATUROPATA DEL PATIO” llama leyes naturales.

    Este artículo más que nada, es un reflejo claro de quien realmente es usted cómo ser humano: un HOMBRE MISÓGINO, ABUSIVO con COMPLEJO DE SUPERIORIDAD, pero no se preocupe su trastorno mental puede ser tratado por un PROFESIONAL DE la SALUD CERTIFICADO Y CALIFICADO, anímese y haga una cita, libérese de su trauma.

    Que pena que su esposa, madre y familiares mujeres tengan que lidiar con un ABORTO VIVIENTE con ideales retrógrados.

    Usted es parte del problema de la sociedad!

    Ps. Triste por demás que alguien que dice predicar el evangelio, lleve tanto odio en su corazón y peor aún quiera propagarlo. Usted es la antítesis de todo lo busca proyectar.

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  2. Dios creó a la mujer de la costilla del hombre para que estuviera a su lado y a su altura… ni por debajo, ni por encima… esa parte de Génesis parece que convenientemente no la leyó.

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  3. Me gustaría que publiquen un nuevo artículo respondiendo lo siguiente: si eva cometió pecado original y Dios reformuló leyes divinas y naturales que se han violado y violan cada vez más, mi pregunta es saber frente a este escenario cuándo nos liberaremos de la maldición del pecado original y cómo? Tengo entendido que Jesús vino para liberarnos de ese pecado original. Cómo la humanidad regresa al Edén Terrenal que debería ser la Tierra y no lo es?

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    1. Dios nos está dando la oportunidad de entender los eventos que están ocurriendo previo a su intervención final en los eventos decisivos y la vacuna es uno de los sellos finales que dividirá las ovejas de los cabritos. Pronto, la intervención divina pondrá fin a la corrupción y Jesús vendrá a rescatar a su pueblo que estará mil años de vacaciones viajando con él por el universo, hasta que la tierra sea depurada y restaurada mejor que en el principio.

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    2. Lo vamos a publicar, pero Jesús no vino a librarnos del pecado original como lo enseña la iglesia católica, El vino a enseñar a cumplir las leyes, mandamientos y estatutos, que son la base principal de su mensaje al mundo. Su sangre, terminó con los rituales y leyes de sangre que desde el principio anunciaron su muerte vicaria. Muy pronto vendrá en gloria para rescatar a su pueblo que está siendo sellado para salvación así como los impíos se están vacunando para perdición

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  4. Yo Tenía una opinión hecha de el autor de este artículo, que confieso no era el mejor, pero después de leer la sarta de disparates, conceptos mal definidos, como la palabra para “paracleto”, y la gran cantidad de versículos mal interpretados y fuera de contexto no me cabe nada más que quedar convencido que es el ignorarte con iniciativa más peligroso que he visto en mis cincuenta años.

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      1. Irónico que siendo hombre, NACIDO de una MUJER, las desprecies y las degrades a tal punto que necesite tergiversar la fisiología humana junto con las enseñanzas de la biblia haciendo CUENTOS sin bases ni fundamentos. Una cosa no tiene que ver con la otra. EDÚQUESE ANTES DE PUBLICAR, para que sus ignorantes FANÁTICOS no continúen esparciendo estas SANDECES, a las que usted, un “NATUROPATA DEL PATIO” llama leyes naturales.

        Este artículo más que nada, refleja realmente su calidad como ser humano: un HOMBRE MISÓGINO, ABUSIVO con COMPLEJO DE SUPERIORIDAD, pero no se preocupe su trastorno mental puede ser tratado por un PROFESIONAL DE la SALUD CERTIFICADO Y CALIFICADO , anímese y haga una cita y libérese de su trauma.

        Que pena que su esposa, madre y familiares mujeres el tengan que lidiar con un ABORTO VIVIENTE.

        Es triste por demás que alguien que dice predicar el evangelio, se esconda detrás de la religión para promover el odio e ideales trogloditas. Usted es la antítesis de todo aquello que desea proyectar.

        Usted forma parte del problema de esta sociedad!

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      2. Usted leyendo prejuiciada, no entendió el mensaje de la glorificación de la mujer en la sociedad. Vuelva y léalo sin prejuicio y encontrará la verdad del plan divino para la familia humana.

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