¡Podemos Salvarnos!

¡Quizás Estemos a Tiempo!

 Por: Dr. Norman González Chacón

Este tema está basado en los siguientes pasajes bíblicos: Isaías 6:10, Éxodo 15:26, Mateo 13:13, Mateo 11:25, Juan 12:40, Marcos 4:12, Lucas 8, y Hechos 28:26-29. Durante mis 81 años de vida he visitado muchas iglesias y he escuchado sermones de todo tipo, de cuanto tema puedan ustedes imaginar.  He estudiado teología en dos seminarios teológicos diferentes, y he estudiado la Biblia durante toda mi vida y nunca, nunca he escuchado a alguien predicar sobre el tema que estaré considerando con ustedes, un tema que se repite en todo el texto bíblico, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.  

Jesús fue claro y muy específico al hablar del tema que les compartiré a continuación.  Fue considerado por los cuatro evangelistas y el apostol Juan lo expresó en su mensaje a las 7 iglesias. Cuando un tema como éste, se repite en conceptos y en palabras, como ocurre a través de todo el texto bíblico, y nadie se atreve a considerarlo, hay que analizar las razones que existen para ello. 

Como les he expresado en temas anteriores, la iglesia cristiana de hoy ha sido negligente en enseñar ciertas verdades que resultan claves para establecer doctrinas que no les  son simpáticas a sus pastores y ministros. Esta puede ser la razón por la cual no se habla de este tema mientras se enfatiza repetidamente sobre otros asuntos y temas que no son tan importantes como para establecer un criterio vital que tiene que ver con la salud y la salvación. Es bueno señalar que estos dos términos surgen de una misma palabra o raíz gramatical, en los idiomas originales: arameo, hebreo y griego. Las palabras o conceptos Salud y salvación, van de la mano por todo el texto bíblico del Antiguo y Nuevo Testamento. Por lo tanto, hay que asociar directamente el término con su significado y leer cuidadosamente cada texto que alude a estos términos, debido a que los traductores, no tenían la más mínima idea de cuándo las escrituras se refieren a la salud física o a la salvación espiritual se refiere a ambas cosas, o en cuanto a traducir salud,  salvación o lo contrario. Donde se traduce salvación por salud, no es tan grave como cuando traducen salvación cuando se refiere a salud. Podemos entender que los traductores hayan usado el término salvación, ya que el mensaje de salud, como lo expresa la biblia ha sido menospreciado y dejado a un lado por la iglesia cristiana e ignorado también por los judíos. 

¿Cuál es ese mensaje de salvación o de salud, que ha sido ignorado por muchos? Desde el Génesis hasta el Apocalipsis existen importantes referencias que aluden al tema de la salud y que todos han ignorado a sabiendas.  Habiendo Dios terminado su obra creadora, y conociendo como nadie en el mundo conoce, cada célula y cada función del organismo humano, el Creador asignó tanto para salud y salvación, la alimentación específica a cada especie creada. Tanto los animales, así como los seres humanos creados a su imagen y semejanza, recibieron la recomendación en cuanto a su alimentación. 

De la misma manera como todo ingeniero que diseña una maquinaria, le incluye un libro de instrucciones donde especifica el tipo de combustible, de lubricantes y de otras direcciones que garantizan el buen funcionamiento de la máquina y por consiguiente, una más larga duración de sus funciones, así se aseguró el Creador de especificar el tipo de alimento más adecuado para cada especie creada. En Génesis 1:29, podemos leer el tipo de alimentación que le asigna el Creador a los seres humanos como requisito para los seres humanos para vivir eternamente saludables y de no sufrir ninguna enfermedad o condición que le redujera el término de vida. En el verso 30, también le asigna específicamente el alimento a todos los animales y a las bestias del campo.

Cuando los primeros habitantes de la tierra desobedecieron las recomendaciones divinas y pecaron, comenzaron a perder años de vida y productividad, lo que les redujo el término de vida a un promedio de mil años. Dependiendo de su lealtad al mandato divino, unos duraron más y otros menos, hasta que los hijos y las hijas de Caín comenzaron a matar animales para comer. De inmediato, ese cambio les redujo el término de vida a unos ciento veinte años. Dios mismo les puso en conocimiento y viendo que los designios de sus pensamientos era constantemente hacia el mal, les aconsejó que por lo menos, si comían animales no comieran su sangre (Génesis 6:3 y 9:4). Antes del diluvio, la tierra producía abundancia de frutos y vegetales para consumo humano y era fácil encontrar alimento por todas partes. Posterior al diluvio, la tierra quedó dura y estéril pues el terreno fértil o (top soil) fue a parar al fondo del mar. Por lo tanto, para comer había que sembrar y trabajar la tierra o matar animales. A los seres que habitaban la tierra en esa época, no les importó que su promedio de vida bajara de de mil a ciento veinte años, ya que muchos no desangraban correctamente a los animales para su consumo. Muy pronto en la historia se olvidaron de las recomendaciones divinas y por instintos adquiridos de los animales que consumieron, comenzaron a  comer la sangre con la carne como ocurre hoy día. Por esa razón, el promedio de vida ha seguido bajando de 120 a 70 años, con muchas enfermedades y limitaciones durante ese corto periodo de tiempo que todos ven como cosa normal, cuando de acuerdo al plan divino, no lo es.

Por esa razón, se ha ido complicando el cuadro de salud de toda la humanidad, como también de los animales que se atacan y se comen unos a otros, incluyendo al hombre: todos se enferman porque hay una ley violada, olvidada y despreciada que señala que: “todo lo que el hombre sembrare en la tierra, eso cosechará”. Esa es la ley de causa y efecto, y de efecto-causa. Es una ley natural que rige el universo, igual que las leyes que mantienen la órbita de los planetas, y hace que el sol mantenga su curso día a día. Cuando sembramos muerte, cosechamos muerte. Matar animales para comerlos, genera consecuencias que aceleran la muerte. La gente muere cada día como consecuencia de lo que comen. Esa misma consecuencia limita los años de vida útil. Es el precio que se paga por violar el sexto mandamiento de la ley de Dios que dice clara y explícitamente: “No matarás”, un mandamiento categórico que incluye, según Jesús lo explicó a sus discípulos, enojarse locamente contra su hermano, o matarlo como hizo Caín con Abel. Matar animales para el único fin de consumirlos, cuando hay abundancia en la tierra de frutas y vegetales, es un riesgo que corren quienes comen la carne de animales muertos. 

De estas leyes naturales nadie se escapa: “Siembra vientos y cosecharás tempestades”, “No matarás”, para que no mueras antes de tu tiempo señalado por tu propia genética. Son designios divinos para establecer el orden y el respeto en las sociedades civilizadas y de ese código se han copiado muchas de las leyes civiles que han sido dictadas para preservar el orden social y civil. Son igualmente punitivas para  quienes las violan. Por ejemplo: Hoy día matar a un perro o a un caballo, es tan malo ante la ley, como matar a una persona. ¿Cuál es la diferencia, vida por vida, entre un perro y un caballo y un cerdo o un buey? No obstante, los cerdos, pollos, vacas, bueyes, terneros y muchos otros animales que son sacrificados diariamente por millones en el mundo, nadie se inmuta ni los defiende. A nadie culpan por esos asesinatos.

Al contrario, salir en defensa de esos animales que la gente consume, es hacerse odioso y antipático, debido a que la gente que come carne, se ofende si alguno sale en defensa de ellos. Por esa razón, hay una organización que defiende ciertos animales solamente, mientras  a esos otros, nadie los defiende. A ningún legislador se le ocurriría jamás pensar en crear legislación prohibiendo esa matanza de gran escala comercial.

Al violarse estas dos leyes naturales que mencionamos anteriormente, quienes consumen esos animales sacrificados en el altar comercial de la gula y del placer, sufren las consecuencias directas de su insistencia en comer la carne de esos animales muertos y descuartizados para su mercadeo sistemático: todas las enfermedades conocidas y las nuevas que van apareciendo, son el resultado directo del consumo de animales en violación a las leyes naturales de vida y de salud universales. Esa materia de estudio, no se enseña en ninguna escuela del mundo, pues a quién le compete enseñarla es a la iglesia cristiana y no lo hace. Al contrario, se basa en la orden que Dios le da a Pedro para predicarle el mensaje a los gentiles y le muestra un lienzo con toda clase de animales que representan todas las razas y naciones y le dice: “Pedro, mata y come”. Esto, nada tiene que ver con comer animales, pues se refiere a gentes y pueblos, etnias o naciones y la iglesia lo usa incorrectamente para afianzar la costumbre humana de comer animales. 

Todo el que viola estas leyes recibe la retribución natural de su doble pecado contra la naturaleza; dos violaciones del mandamiento “No matarás”: Porque se hace cómplice del asesinato o sacrificio masivo de los animales y porque destruye su organismo al comer de esas carnes, acortando su propia vida útil. Ambas violaciones ocurren simultaneamente cuando se come carne. Según el texto bíblico, somos morada del Espíritu que nos da la vida y no tenemos derecho a rechazarla porque se considera para todos los fines como suicidio, y el mandamiento es claro y definido: No matarás. Esto es un asunto serio y sus implicaciones son graves y muy costosas para toda la humanidad que sufre enfermedades y muertes prematuras, a corto, mediano y largo plazo.

En 1913, una consagrada mujer llamada Ellen White, escribió en el libro; Spiritual Gifts, el siguiente mensaje: “Los que gratifiquen su apetito y entonces sufran por su intemperancia y tomen drogas para aliviarse, pueden estar seguros de que Dios no intervendrá para salvar la salud y la vida que se puso en peligro de forma tan temeraria.” Jesús le dijo a sus discípulos que no quería curar a gente que no entendieran su mensaje ni obedecieran los mandamientos y las leyes naturales de la salud, que comprenden: los 10 mandamientos de la ley Mosaica, los preceptos y los estatutos establecidos desde un principio, y que a través de Moisés, fueron dadas durante el camino del desierto. En el pentateuco hay muchas otras leyes y otros mandamientos que creó Dios desde un principio, cuando creó al ser humano. 

El asunto de la salud y de la alimentación van de la mano y Dios no va a salvar ningún alma que esté contaminada con sangre inocente ni con la carne de los animales asesinados para el placer de consumirlos. El doble pecado, contra el animal y contra quien lo consume, es causa del aparente abandono del cuidado protector de Dios a su pueblo, y por esa razón, los que no obedecen sus leyes no pueden pedirle a Dios que los cure a menos que se comprometan a no participar mas de ese crimen violento y constante. Aún así, en los cuatro Evangelios, se da cuenta de las palabras de Jesús para no sanar a ningún enfermo, que no entienda esto y sea parte de ese gran pecado contra la carne que se vuelve en un desprecio contra la ley de Dios y su Espíritu Santo ( Exodo 15:26, Isaias 6:10, Mateo 11:25, 13:13, Marcos 4:12, Lucas 8:10, Juan 12:40, Hechos 28:26-29) 

En Génesis 1:29, Dios le asignó la alimentación al ser humano, y en el verso 30 le asigna su alimentación a los animales. De inmediato que los creó, les dio su libro de instrucciones para que no se  enfermaran: En un solo texto estaban las reglas de vida que nos deben acompañar a través del tiempo y de las edades. En un solo texto está el secreto de una vida sana, sin enfermedades. Es maravilloso que en un solo texto encontremos ese secreto que nos garantiza la salud y larga vida sobre la tierra, mientras yo tengo que explicarlo con tantos escritos y palabras (Génesis 1:29-30).

En qué comer o qué no comer estaba el secreto de la vida eterna, y Adán y Eva lo sabían, pero no lo pudieron guardar como lo más precioso que Dios les regaló con su vida. Comer o no comer de un fruto, cuando había tanta variedad de ellos en el Edén, fue todo lo que Dios les exigió en el principio. Desde el día que comieron del fruto prohibido, comer ha sido un factor determinante en la salud y la vida de todos los habitantes del planeta. Todas las enfermedades responden a ese factor y si se hace el cambio a tiempo, se puede comprobar la respuesta curativa del organismo. Es una reacción curativa inmediata que comienza con un proceso curativo maravilloso, cualquiera que sea su nombre, naturaleza o clasificación, al hacer los ajustes necesarios, el enfermo comienza a sanar.  Todo esto, si se hacen los cambios a tiempo, antes de que el organismo pierda la capacidad de regenerar sus células, por la gravedad de sus condiciones y las drogas que se estén consumiendo.

Hay gente por todo el mundo, que hagan lo que hagan, están muertos en vida y que no tienen esperanza de curar. Esos cuyas vidas dependen de drogas químicas, de respiradores mecánicos, de marcapasos, de tuberías y de diálisis ya están muertos para fines de curación y muy posiblemente de salvación también. A esos muertos se les hizo tarde. Las drogas que están consumiendo no les permiten creer en la salvación que el Señor les ofrece, porque esa droga es su medio de vida y no pueden sostenerse sin ella para vivir en salud. La droga se convierte en su medio de salvación y de vida y no pueden entender su dependencia química artificial que es contraria al proceso curativo. Ninguna droga química garantiza curación alguna, y en eso, los fabricantes y traficantes son claros y no se les permite engañar a la gente.  Cada droga química trae sus indicaciones escritas y dicen claramente que sólo sirven para tratar los síntomas de tales o cuales condiciónes, para las cuales el médico las recomienda. Éste le explica al enfermo que debe tomarlas como se le ha indicado y que no puede fallar en hacerlo porque es la única manera de ese enfermo sobrevivir con su enfermedad. Cuando usted llegue al punto de depender de una droga, cualquiera que sea, o de la batería que energiza un marcapasos, de la máquina que le dializa la sangre, o de un trasplante de algún órgano, es porque ya usted sobrepasó la frontera de la vida y es dependiente de un sistema que lo puede mantener vivo por un tiempo, pero para fines de curarse o de salvarse, ya está muerto.

Esto puede sonar cruel, increíble y dudoso para muchos. Sobre todo para muchos cristianos evangélicos que creen en el error doctrinal de la salvación universal. Pero cuando estudiamos a fondo el mensaje de Cristo, podemos entender y abrir los ojos a verdades eternas y sorprendentes que no son lo que parecen ser. Se dice en el ambiente artificial de las iglesias cristianas, una mentira similar a la del Edén cuando la serpiente le dijo a Eva: “No morirás”. En esas iglesias, pretenden hacerle creer a la feligresía, que todos, todos los que están en la iglesia están salvos por fe. Este disparate teológico que fue predicado por los  supuestos reformadores que vienen de la iglesia cristiana y dan base al protestantismo: Lutero, Calvino, Knox, Hus, Wycliffe, y otros, contribuyeron al engaño. Son vistos por los líderes cristianos como héroes de la reforma que salvaron a la iglesia y cuyas teorías de salvación contienen graves errores que van sobre las palabras de Jesús a los discípulos: “Entonces, llegándose los discípulos le dijeron: ¿Por qué les hablas, por parábolas? Y él respondió y les dijo: Porque a vosotros es concedido saber los misterios del Reino de los cielos. Mas a ellos no es concedidoporque a cualquiera que tiene se le dará y tendrá más, pero el que no tiene aún lo que tiene, le será quitado” (Mateo 13:10-12). Estas palabras, que son palabras de Cristo mismo a sus discípulos, tiene mucha información que es trascendental y debemos estar concientes de que son parte del Evangelio Eterno y  de la salvación misma. Cuando escuchamos pastores que hablan de todo, menos de un tema tan importante como este, nos damos cuenta que la iglesia cristiana está totalmente perdida. Continuemos con el estudio: “Porque a cualquiera que tiene, se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aún lo que tiene, le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. De manera, que se cumple en ellos la profecía de Isaías qué dijo: “De oído oiréis; y no entenderéis; y viendo veréis y no percibireis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y Yo los sane” (Mateo 13:10-17). 

En estos pasajes, citando a Isaías el Maestro describe un cuadro claramente moderno de las consecuencias de lo que estamos hablando en este tema: Los ojos, los oídos, el corazón de este pueblo está enfermo; un corazón engrosado (forrado de grasa). “De los oídos, oyen pesadamente”. Porque tienen los oídos tapados y oyen ruidos extraños. Y sus ojos, cierran para poder ver, porque no ven bien, tienen que fijarse mucho y usar lentes muy gruesos, “para que no vean de los ojos y oigan con los oídos, y entiendan, y se conviertan, y yo los sane”. O sea, que está claramente definido que Jesús no quiere sanar a esas personas que tienen el corazón lleno de grasa, y a veces, el cuerpo completo está engrosado con un gran sobrepeso y muchísimas otras enfermedades para las cuales tienen que tomar drogas, que no curan ninguna de las condiciones presentes y solo ocultan los síntomas de éstas.  En cambio, cada droga que se añade, ejerce un control químico desde el cerebro que no le permite al que las usa, ver las cosas espirituales desde la perspectiva divina. La droga, domina la voluntad humana y la somete a la ignominia eterna que vemos en todo adicto. No importa qué tipo de droga sea, ni el propósito para el que se use, todas tienen el mismo fin de someter al organismo a un proceso artificial que no progresa curativamente nunca. Al contrario, el efecto químico de todas crea otras condiciones y obliga al usuario a consumir más y otras nuevas.  

El mensaje para los que entiendan esto es para que salgan de inmediato de esas congregaciones engañadas que se perderán junto con sus pastores hipócritas (Jeremías 8:22, 9:12-16). Hay que tener en cuenta que el rey Asa enfermó, y en vez de consultar a Dios, consultó a los médicos, y vean lo que le ocurrió: Lo mismo que le ocurre hoy a todos los que consultan a los médicos y estos los refieren a los hospitales (2da.Crónicas 16:12, Marcos 5:26 y Lucas 8:43). En Apocalipsis dice que en los hospitales ha sido hallada la sangre de los profetas y de los Santos y de todos los que han sido muertos en la tierra por sus hechicerías (Pharmakeias) farmacológicas que los enajenaron, los envenenaron, y murieron allí (Apocalipsis 18:23-24).

Jesús, refiriéndose a su ministerio, dijo: “No he venido a abrogar la ley ni los profetas, no he venido a abrogar sino a cumplir” (Mateo 5:17-37). “Si me amáis guardad mis mandamientos (Juan 14:15). Nos dijo claramente: “Porque de cierto os digo que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:17-18, Deuteronomio 4:2, 5:22, 6:17, 7:9, 8:6, 12:32, Eclesiastés 3:14, Levítico 22:31, Salmo 11:9-10, Proverbios 31:2 y 1ra.de Juan 3:24). Todos estos aspectos bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento enfatizan en la permanencia eterna de las leyes, de los mandamientos, y de los estatutos, que no han sido abolidos nunca, como han enseñado los reformadores de la iglesia cristiana que se convirtieron en deformadores del mensaje de Jesucristo. Han impuesto la enseñanza falsa del libre albedrío, de la elección condicionada, de la redención o salvación universal. La exploración general, son conceptos de la Reforma Protestante que no tienen base bíblica y se enseñan como dogmas de la Iglesia cristiana. Martín Lutero, uno de los padres de la reforma protestante, escribió las 95 tesis y las puso en la catedral de Wittenberg en 1517, con el único fin de lograr una reforma en la iglesia católica de su tiempo. Las 95 tesis son todas referentes a las indulgencias del Papa y no dan argumentos con los cuales la iglesia protestante evangélica pueda sostener su doctrina. Por lo tanto, la reforma protestante tomando como base las reclamaciones de Lutero a la iglesia católica, no son evidencias suficientes para establecer las doctrinas evangélicas que le dieron fuerza y poder a la reforma protestante. Otros supuestos reformadores: Juan Calvino, Wesley, y otros, que proclamaron el mensaje que le dio fuerza a la reforma, establecieron la diferencia entre las siete principales denominaciones de la reforma protestante. En resumen, lo que fue la propuesta para reformar la Iglesia católica se convirtió en la base de la reforma protestante en Alemania y de ahí se extendió al mundo sin una verdadera comprensión del mensaje de Cristo. En el año 2017 se cumplieron 500 años de la reforma protestante que en realidad es una deforma o distorsión criminal y falsa de las doctrinas básicas de la Biblia. 

Básicamente una reforma presbi-luterana que luego se sigue deformando debido a que cada denominación que surge sobre esa misma reforma hace su propia versión de lo que desean creer, para que sea Dios quien acepte sus postulados. Esta fue y ha sido la adulteración del mensaje original de Jesucristo que episcopales, presbiterianos, luteranos, bautistas, metodistas, adventistas y menonitas, componen el cuadro moderno de las siete iglesias que se desprenden de la reforma protestante. Cada una tiene unas doctrinas específicas que las identifican para ser diferente entre sí. En el Apocalipsis, las 7 iglesias de Asia son igualmente diferentes en las reclamaciones que el Ángel les hace. Las siete se han subdividido y tienen sus movimientos de reforma, debido a que, por sus defectos doctrinales, cuando muchos creyentes los descubren, y tratan de enmendar, emigran, dejan las congregaciones y forman movimientos de reforma. Cuando los dirigentes de esas grandes denominaciones se percatan y tratan de hacerlos cambiar, los rechazan, los expulsan, los excomulgan como disidentes, y no escuchan sus razonamientos porque ninguna reconoce sus errores doctrinales. Todas participan del carácter laodicense que no les permite ver la vergüenza de su desnudez y su ceguera espiritual. Por esa razón, el ángel de Apocalipsis les transmite el mensaje divino a los fieles que aún se encuentran en esas iglesias y les dice: “Salid de en medio de ellas pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados y no recibáis de sus plagas” (Apoc. 18:4 y Ezequiel caps. 22, y 24).

Todo el conglomerado de iglesias que se dicen ser cristianas está siendo denunciadas en el capítulo 4 del libro de Isaías en la parábola de las siete mujeres: “Y echarán mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan y nos vestiremos de nuestra ropa; solamente sea llamado tu nombre sobre nosotras; Quita nuestro oprobio”. Veamos la interpretación sencilla de esta parábola: 

1. Las 7 mujeresson las siete iglesias mencionadas.

2. En aquel tiempo, es el tiempo actual, tiempo del fin, en que existen estas iglesias que se apellidan cristianas.

3. Comeremos de nuestro pan. El pan de la enseñanza son las doctrinas particulares que cada una de estas denominaciones ha creado a su antojo y conveniencia.

4. Nos vestiremos de nuestra ropaLa ropa es la justicia de Cristo que nos viste con su manto sagrado. Las iglesias rechazan las vestiduras sagradas y se visten a la moda de su propia cuenta, creando doctrinas a su modo y conveniencia 

5. Solamente sea llamado tu nombre sobre nosotras. Solo les interesa llamarse cristianas para aparentar que están casadas con Cristo, solo por apariencia.

6. Quita nuestro oprobio, siempre ha sido oprobio para las mujeres que viven con hombres sin estar casadas, poder casarse y usar su apellido legalmente.

7. Estas 7 mujeres son las siete iglesias de Apocalipsis que aparecen en los tres primeros capítulos de ese libro, que, a su vez, están representadas en la reforma por los siete movimientos denominacionales mencionados anteriormente.

En esta parábola de Isaías, al igual como señala Job 29:14, Isaías 61:10, Ezequiel 22, y Jeremías 44, así como muchos otros textos proféticos, lo que fue la casa de Israel, es lo que hoy son las iglesias cristianas en general. Han profanado el santuario de Dios en la tierra creando ritos y ceremonias doctrinas y enseñanzas inventadas por ellas y que no agradan a Dios porque son anatemas falsas que desvían la mente del creyente hacia un culto profano. Llenas de errores doctrinales, esas siete mujeres caprichosas y atrevidas, han deformado el mensaje divino, han abolido los mandamientos, han cambiado las leyes de vida y salud, y han pervertido el verdadero mensaje de salvación. Por esa razón, el Ángel les trae un mensaje de reprobación para que se arrepientan, cosa que no les interesa porque siguen justificándose a sí mismas con sus doctrinas falsas, y así le han hecho creer a sus feligreses. Éstos inocentemente, corren el riesgo de perderse con sus iglesias y pastores. Este conjunto de siete iglesias son parte de la confusión religiosa que ellas mismas han creado y que constituyen la Babilonia de este tiempo. Nuevamente exhortamos a los que entiendan, que tienen que salir de esas iglesias antes de que comiencen a caer las plagas finales sobre ellas.

La primera plaga moderna que representa el resultado de esta desobediencia es el cuarto sello de Apocalipsis 6, que anticipa la aparición de un caballo amarillo que significa muerte por enfermedades, que las iglesias no pueden frenar ni curar aún cuando las siete, tienen sus propios hospitales. En esos hospitales recluyen a los enfermos los tratan con todo tipo de drogas químicas, los intervienen quirúrgicamente y les extraen los tumores que se forman de la mala alimentación que las mismas iglesias fomentan. A veces les instalan órganos de gente que ha muerto, marcapasos eléctricos para estimular la función de un corazón cansado y moribundo. Los mutilan internamente sacándole órganos vitales como el apéndice, la vesícula, la glándula tiroides, los ovarios, la matriz, y otras vísceras necesarias como la próstata en los hombres, que los incapacita para vivir sanamente, y nunca les señalan el origen o la causa de sus enfermedades. En muchos casos, la mutilación llega al extremo de amputar extremidades que con tratamientos naturales pueden salvarse.

Estas prácticas que para Dios deben resultar bárbaras y sin sentido, al igual que lo son para los que conocemos la relación de las enfermedades con la alimentación y el uso de drogas, así como con el estilo de vida, son innecesarias cuando se adopta una alimentación sana, sencilla y libre de productos de origen animal. Cuando no se es cómplice de la muerte de animales ni de congéneres, se vive una vida sana sin enfermedades y se reciben las promesas del Padre celestial que nos alarga la vida útil y nos da la claridad mental hasta el último día de nuestra vida sobre la tierra. No necesitamos de drogas enajenantes para vivir, ni mucho menos para morir cuando nos llegue ese momento. No es lo mismo morir tranquilamente en el hogar que morir bajo instrumentos de respiración artificiales, de estímulos cardiacos, de drogas de todo tipo, y de un tubo a través de la tráquea, otro a través del abdomen, y agujas inyectando sueros a través de la piel. Todos esos métodos mecánicos que sostienen por días un cuerpo que ya no responde, en lo que el hospital extrae el último dólar del seguro médico del desgraciado que cae víctima de su descuido, de su alimentación, y de su ignorancia a las leyes divinas de la salud. Esto ocurre muchas veces cada día, en todos los hospitales del mundo y nadie se cuestiona, si esas prácticas son necesarias, si son moralmente correctas, si son aprobadas por el Creador, y si en verdad, alargan la vida a costa de todos esos gastos y sufrimientos.

Cuando el profeta Jeremías preguntó: ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué pues, no se ha restablecido la salud de la hija de mi pueblo? Pasóse la siega, acabóse el verano y nosotros no hemos sido salvos”. ¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿Y a quién habló la boca de Jehová para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha perecido, ha sido asolada como desierto, que no hay quién pase? Y dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual dí delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella… (Véase todo el capítulo 9 de Jeremías y entiendan que se refiere al pueblo de Dios, las iglesias, de cada época en particular).

Las iglesias cristianas han abolido las leyes y mandamientos de Dios con subterfugios humanos achacándole a Cristo su abolición en la cruz, cuando allí, en ese calvario, se cumplió la ley escrita con sangre. Por eso, cosechan enfermedades, sufrimientos y muerte eterna.

12 comentarios sobre “¡Podemos Salvarnos!

  1. Yo no puedo creer lo que acabo de leer. Como es posible que usted diga tantos disparates torciendo la palabra de Dios. Hasta Dios mismo comio carne con Abraham en su casa y usted predique que comer carne atenta contra la salvacion del alma es predicar otro evangelio. El que predica ustede es diabólico y por tanto según Pablo usted es anatema..que barbaridad. La salvación no depe de de la comida en lo absoluto. La salvación ya Dios la determino para sus escogidos desde antes de la fundación del mundo sin méritos ninguno. Los salvos son salvos porque Dios tuvo misericordia de sus elegidos y los demás fueron destinados al infierno según dice Pablo en Romanos.

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  2. Llevo con ustedes más de veinte años, he logrado un estila de vida distinto y una mentalidad y espiritualidad alejada de las estructuras de poder y control social que son las iglesias, En lo personal traté de llevar el mensaje de sana alimentación y como usted menciona fue rechazado. Las contradicciones son muchas y la falta de empatía que crea sus estilos de vida tanto para ellos como para su medio ambiente degradan cualquier gestión que realicen.

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  3. Saludos desde Ponce, Dr Normans e hijo. Ese escrito hizo, muchas cosas no me cuadran iglesia .Muchas personas dicen ser Cristiana estan a favor de comer animales, no quieren escuchar alimento natural y plantas son medicina. Nuestro señor Jesucristo , nos enseña el respeto y amor a vida. Gracias , por enseñanza que me da hace 15 años lo escuchó radio, tengo todas revistas y estoy ansiosa empieze temas biblia en tiva. Me gustaría invitara naturopatas de toda isla a tiva y prepararlo con conocimiento mas cristiano. La Biblia es un filtro.

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  4. Saludos Dr. estoy leyendo siempre sus blog y me parecen concretos y correctos no se donde ir a una iglesia que hable la verdad y que hable de la Torá … aparte estoy comiendo bastante bien quiero estar en buen camino y no quiero caer en cualquier iglesia . Que no digan las cosas como Jehová las dejo yo viví bajo ignorancia por mucho tiempo, y estoy despertando

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    1. Qué mucho me alegro de su gran experiencia. No tenemos una iglesia que le podamos recomendar, pero puede hacer los cultos en familia los sábados en lo que comenzamos servicios a través del canal 8 de TIVA.

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    2. Hay que adorar en el hogar pues ninguna está siguiendo el texto bíblico. Le voy a invitar a algunas reuniones que realizamos para aprender y discutir estos temas. Pero no se trata de una iglesia convencional.

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