Entre los miles de lectores del blog en todo el mundo, hay uno solo que ha demostrado no estar de acuerdo a la exhortación que le hacemos a la iglesia cristiana a despertar y tomar las riendas del evangelio verdadero. No pretendemos criticar ni acusar a iglesia alguna. A través de todo el texto bíblico, Dios está llamando a disciplina a su pueblo, a sus hijos, y a su iglesia. A este importante asunto, le dedicaremos parte del artículo de esta semana para ayudar a este hijo de Dios con su duda, y abrirle los ojos al verdadero evangelio. Tomando las palabras de Jesús, que son claras, definidas en concepto, y revestidas de autoridad, nos remitimos al texto mismo que le da forma al Evangelio en Juan 14:12. Jesús, hablando a los discípulos, les dice: “De cierto de cierto os digo, el que en mí cree las obras que yo hago, también él las hará, y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre”. “ Y todo lo que pidieres al Padre en mi nombre, esto haré: para que el padre sea glorificado en el hijo”. En Marcos 16:18, leemos: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. En Éxodo 15:21 y en Éxodo 23:25, desde el mismo principio de la historia del mundo, las enfermedades que surgieron como consecuencia del pecado, han estado minando la salud de los hombres y mujeres, y al igual que ahora, son motivo de gran preocupación entre la cristiandad que no halla curaciones milagrosas en la iglesia.
Jesús sanó todo tipo de enfermos. La lepra, una de las enfermedades más graves de ese tiempo, era tan temida y común como el cáncer de hoy día. Su ministerio principal, con el que llamó la atención de la gente y de los dirigentes políticos y religiosos de su tiempo, fue la gran cantidad de enfermos de todo tipo que sanó. Fue bálsamo sanador para los leprosos, endemoniados, tullidos, mancos, ciegos, cojos, paralíticos, sordos, y muchos otros. Ninguna enfermedad física o mental resistió su poderosa mano curadora. Además de haber curado todo tipo de enfermos, levantó varios muertos y resucitó a Lázaro que ya hacía varios días que estaba su cuerpo en estado de descomposición. Toda esa obra milagrosa que realizó en su corto ministerio, da testimonio de su poder y origen divino.
Lo más importante de todo su ministerio, es que el Señor le impartió su poder a los discípulos y a su Iglesia para que realizaran obras tan grandes y milagrosas como las que él hizo con la gente. Estos hombres fueron investidos con el mismo poder del Espíritu y realizaron grandes milagros como lo hizo Jesús. Éste señaló: “De cierto, de cierto, os digo: el que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará, y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”. El poder milagroso del Maestro, fue sobre los discípulos y pudieron realizar grandes milagros como Jesús.
Al igual que los discípulos recibieron el poder de curar a los enfermos de toda enfermedad existente, ese don divino pasó a la Iglesia que fue investida del mismo poder que recibieron los discípulos.
La pregunta que le hago a usted hoy, es: ¿Dónde está ese poder que la iglesia cristiana no ha podido manifestar? ¿Por qué la iglesia no manifiesta ese poder impartido por el Maestro para sanar a los enfermos hoy día? A veces se da el caso que uno u otro enfermo es sanado por su fe y la oración. No hay duda de que aún el Señor se manifiesta en milagros que ocurren por la fe del enfermo, o de quién ora por él. Su promesa está vigente aún pero no vemos una iglesia con el poder de sanar todos los enfermos que allí lleguen buscando sanidad. El texto dice: “sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán,” refiriéndose a todo discípulo que ministre en la Iglesia cristiana. Ese poder ya no existe en las iglesias, aunque la mayoría de los pastores siguen predicando que Jesucristo sana y salva, no vemos que esa promesa se esté cumpliendo en la iglesia moderna. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué la iglesia ha perdido ese poder que Jesús legó?. ¿A dónde los enfermos van en busca de sanidad? ¿Será que acaso el Señor le retiró ese poder a la iglesia cristiana? Amigo que me escribió, si usted cree que somos salvos por la gracia de Cristo solamente, dígame si esa gracia salvadora tiene o no tiene el poder de sanar a los enfermos. ¿A dónde podemos enviar a tantos niños y adultos con tantas enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes, las enfermedades autoinmunes, la hipertensión, enfermedades y defectos del corazón de todo tipo, y todas las demás que se manifiestan entre los miembros de las iglesias cristianas. Se ha preguntado usted, o le ha preguntado a su pastor: ¿Qué haremos con tantos enfermos que necesitan curarse? Un buen amigo y pastor, me dijo: “Para eso están los hospitales, y Dios le dio el conocimiento a los médicos para tratarlos.” ¿De veras es usted tan ingenuo o ignorante que cree que los médicos curan estas enfermedades en los hospitales? No amigo querido, aún no han encontrado la cura, ni la encontrarán jamás en los hospitales. Las drogas químicas, cirugías y tratamientos tóxicos, jamás curarán ni a un solo enfermo. Es cierto, que a veces, un enfermo de cáncer se cura a pesar del tratamiento tóxico, temporalmente, y después de muchos tratamientos y cirugías, pero ese es el poder del cuerpo humano que resiste toda esa química y se estabiliza por un tiempo. Pero tarde o temprano, la enfermedad vuelve a atacar, y no es lo mismo que la primera vez.
Precisamente, ese es el subterfugio que la Iglesia ha usado para descargar su responsabilidad y su incapacidad para cumplir con la misión de sanar los enfermos. Algunas denominaciones cristianas, para ser más específico: Siete de ellas, tienen hospitales que llevan el nombre de las denominaciones, oran por los enfermos, pero no los curan con el poder divino. Los embalsaban en vida con terapias químicas y drogas que los mantienen vivos un tiempo. Pero a eso no se le puede llamar “curar” con el poder de Dios. ¿Qué haría hoy usted, si se entera de que un cáncer maligno se ha regado por todo su cuerpo? ¿Sabe de alguna iglesia donde curen ese mal, o irá a un hospital?
Pues esa es la razón por la cual alertamos a la iglesia cristiana para que despierte y tome su responsabilidad con los enfermos y con las almas que se pierden, porque no hay bálsamo en Galaad debido a que la iglesia cristiana está ocupada en otras actividades que no son las de curar a los enfermos.
Déjeme decirle, que curar una enfermedad dista mucho de tratar una condición con drogas o medicamentos tóxicos y cirugías extirpadoras. El Señor es el mismo ayer y hoy, y quiere sanar a los enfermos, pero no hay, no hay una iglesia preparada con la investidura divina de curar todas toda enfermedad y dolencia. La iglesia se limita a pedirle a la congregación que ore por los enfermos, y eso es todo lo que puede hacer. Cuando no ven el efecto de la oración los envían al hospital y allí los intoxican con drogas que les hacen creer que se van a curar. Esto es un asunto muy serio que los dirigentes religiosos no quieren ni pueden enfrentar: sencillamente le pasan la papa caliente al médico y al hospital, y a Dios que reparta suerte.
Al fin y al cabo, la humanidad está tan ciega en este asunto de la salud, como lo están en los procesos salvíficos, y creen lo que usted alega en su nota que somos salvos por la gracia, aunque enfermos por consecuencia.
¡Despierte amigo lector!: Dios en su palabra ha dado instrucciones precisas para que la gente no se enferme. La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado, si nos arrepentimos, nos apartamos del pecado, y nos ponemos en armonía con sus leyes, mandamientos y estatutos. Esa es la fórmula preventiva para no enfermarnos. Pero, si pecamos, “abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”, y… médico divino para curar toda enfermedad y dolencia.
Ahora, dígame usted: ¿Qué hacemos con tantos enfermos de todas las edades, que sufren tantas diferentes enfermedades? Si la gracia que usted menciona que nos salva, es salvadora y sanadora, ¿Por qué usted no está curando a los enfermos con esa teoría? “El que dice que me ha conocido y no guarda mis mandamientos, el tal es un mentiroso y no hay verdad en él”. (1 de Juan 2:4) “Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, sí guardamos sus mandamientos” (1 de Juan 2:3) ¿Cuáles mandamientos indica el Apóstol?: “Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo, es la palabra que habéis oído desde el principio (1 de Juan 2:7). Quien único se atrevió a decir que los mandamientos leyes y estatutos fueron abolidos en la cruz, fue la Iglesia cristiana. Y así lo ha estado enseñando erróneamente al mundo. Por esa razón, perdió la bendición que le daba el poder de sanar a los enfermos, y levantar muertos, de realizar grandes conversiones, y de producir grandes manifestaciones divinas.
La presencia de Jehová se ha ido apartando de la Iglesia, porque la iglesia ha ignorado las leyes de Dios y ha prostituido el evangelio con prácticas extrañas y teorías inventadas por hombres. Es bueno mencionar que el protestantismo mayormente está basado en las 95 tesis de Martín Lutero que respondieron a la reforma que éste inicio al colocarlas en las puertas de la catedral de Wittenberg en el año 1517, dando a lugar a una reforma que cambió al mundo y lo dividió en dos grandes bandos religiosos que se mantienen al día de hoy como protestantes y católicos. Sin embargo, esas 95 tesis que elaboró Lutero sobre las fallas del catolicismo de su tiempo, no lograron las reformas que el verdadero Evangelio necesitaba sobre los principios bíblicos, establecidos por Dios desde la creación del mundo y que se repiten libro por libro de la Biblia.
Aunque significan una gran liberación de las prácticas que el papado había ido estableciendo sobre la política y la sociología de su tiempo, sobre la venta de indulgencias, y la acumulación extrema de riquezas, en la parte espiritual, el destacado teólogo que se atrevió a retar ese sistema, se colgó en la parte dogmática que debió restaurar o reformar los hitos espirituales de la voluntad divina, expresada en todos los libros de la Biblia. Las 95 tesis pudieron haber sido más de 200, si Lutero hubiera ido a la médula del problema que enfrentaban los fieles que leían la Biblia de su tiempo, y miraban consternados las prácticas de la iglesia de Roma.
Es por esa razón que Lutero se concentra en el problema mayor que él ve en la Iglesia y no define los importantes aspectos del Evangelio de Cristo para la nueva iglesia naciente que ve el asunto de la salvación, como un problema que Dios resuelve, de acuerdo, a su misericordia, y no como un asunto personal del pecador, que, ejerciendo el libre albedrío, o su innata determinación, se hace acreedor de ese don divino por la obediencia y la fe. Lutero presenta la idea de que la iglesia protestante cristiana ha adoptado y manifestado que la fe, está por encima de todas las buenas obras. Dado que, ver la naturaleza humana como un ser pecaminoso cuyas obras son imperfectas, la salvación queda de parte de Dios y no del pecador. Por eso la iglesia predica que somos salvos por la gracia, ya que no somos capaces de guardar las leyes divinas, dadas desde un principio para regir el mundo.
Es como si los gobiernos civiles de la tierra eliminarán todo el código de leyes que reglamentan la conducta humana en la sociedad, porque muchos de los ciudadanos no las obedecen. Entonces, estamos invirtiendo la voluntad de Dios para con la raza humana y tildando a Dios como injusto, al pedirle al ser humano que se rija por los mandamientos divinos que ellos no pueden obedecer. Con esto, en vez de redimir la raza humana y vindicarla para ser mejores criaturas, lo que la iglesia hace es rebajar la voluntad divina y adaptarla a los defectos humanos.
Esa no es la voluntad de Dios para la raza caída, Él quiere elevar al hombre y llevarlo a adquirir la naturaleza divina, siguiendo los pasos que las escrituras marcan como las huellas de Jesucristo: (Mateo 7:21) “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, y esta es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al hijo y cree en él tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6:40).
Ha sido tarea humana de la Iglesia cristiana rebajar las normas de la salvación y adaptarlas a los defectos humanos, en vez de seguir las reglas de vida para elevar al hombre lo más cerca posible del requisito salvífico. Esta es otra de las tácticas equivocadas de la iglesia cristiana para atraer pecadores a la iglesia, que llenen las arcas, aunque finalmente éstos se pierdan.
Por eso se perderán iglesias enteras con todo y pastor, cuando el Señor haga juicio sobre ellos y les diga: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, no profetizamos en tu nombre y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros: y entonces les protestaré: nunca os conocí; apartados de mi, obradores de maldad”.
No hay otra alternativa de salvación que no sea hacer la voluntad del Padre expresada en cada libro de la Biblia desde el génesis hasta el mensaje de las últimas siete iglesias de Apocalipsis, qué es el mensaje final de Jesucristo a su pueblo, a su Iglesia, a sus hijos, y al remanente que estará esperando esa gran bendición. Dios está llamando a disciplina a cada Iglesia que se empeña en desobedecer la voluntad divina y que trata de implantar su propia versión de salvación: “Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez: y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete”(Apocalipsis 3:18-19).
A través de la historia del mundo, hemos conocido de muchas culturas que incluyen dentro de sus creencias la adoración al Sol como un dios: los indígenas de casi todo el mundo, la cultura egipcia, la mesopotámica, la china, la japonesa, la griega, y la hinduísta. Cuando los colonizadores llegaron a América encontraron que los incas mexicanos también adoraban al Sol. Los primeros cristianos que llegaron a América trataron de convencer a los nativos que la adoración al Sol era idolatría y los trataron de cristianizar, hasta que lo lograron, exitosamente según ellos. Por su concepción del mundo, los pueblos primitivos creían ver en todo lo que les rodeaba y que ellos no podían explicar, la manifestación de los espíritus o fuerzas mágicas que eran manejadas por poderes ocultos. De esas experiencias, surgen los mitos que para muchos son la realidad existencial de su experiencia de vida, hasta que se puedan convencer de lo contrario.
No obstante, en la realidad de muchos, los mitos pueden esconder verdades profundas bajo la apariencia de alegorías, cuentos populares fantásticos, o hechos históricos reales, deformados y convertidos en fantasías por la imaginación popular. No vamos a discutir en un corto escrito, toda la historicidad de las diferentes culturas que han adorado o venerado al Sol como a un dios, porque sería llover sobre mojado, tratar un tema que si no se destaca una verdad oculta, no es de interés para nuestros propósitos ni para nuestra edificación como cristianos, que entendemos la diferencia entre una creencia idólatra y una verdad eterna.
El relato bíblico de la creación nos asiste en la redacción de toda verdad, que de alguna manera, nos ayude a edificarnos y a instruirnos como parte del proceso de preparación espiritual. El relato de la creación nos indica, que antes de crear Dios las dos grandes lumbreras de la tierra, tuvo que iluminar temporeramente la Tierra o el planeta que había de dar lugar a la nueva creación; lo hizo, apartando la luz de las tinieblas que cubrían la tierra, que estaba desordenada y vacía. Con su palabra poderosa y fuerte dijo: “Sea la luz y fue la luz” y vio Dios que la luz era conveniente y buena para los fines de la creación, y así comenzó estableciendo el orden de acuerdo a la necesidad y conveniencia de su plan original. La primera luz que iluminó el inicio de la creación y la instalación del orden en medio del caos de las tinieblas, fue la luz provisional de su presencia. No fue sino hasta el cuarto día cuando ya se había creado toda la naturaleza verde y los árboles que dan frutos en la tierra, que apartó las aguas de las aguas, que hizo toda la alfombra vegetativa del planeta, y procedió a crear las dos grandes lumbreras: La que iluminaría y señorearía durante el día, y la que iluminaría y señorearía en la noche: El Sol y la Luna. Aquí es importante para nuestro estudio de hoy, que analicemos a fondo la palabra que se traduce como señorear: Es un verbo transitivo que indica dominio, control, mandato, sujeción, imposición, enpoderamiento, y posesión absoluta.
Nota: Cuando analizamos el vocabulario que la biblia usa para ciertas expresiones, a veces perdemos el verdadero sentido de lo que nos quiere decir el Creador cuando expresa su voluntad y nos quiere hacer entender algo muy específico. Los idiomas que surgen de Babel, no son propios en describir la voluntad divina en su máxima expresión y nos deja a la discreción humana, el entendimiento de las grandes verdades del Reino. Por esa razón, una de las importantes misiones de la Espíritu Santa es la de iluminar la mente humana con el entendimiento divino cuando el pensamiento se va lejos de la expresión lexicográfica. Por eso, a veces necesitamos muchas palabras para expresar lo poco que necesitamos saber o comunicar del conocimiento divino de una verdad oculta específicamente, en las palabras que salen de la boca de Dios y son traducidas por hombres que no tienen la inspiración divina en lo que hacen.
Señorear es ejercer control y dominio. Sabemos que del Sol sale la energía que ilumina la tierra y da vida a todas las cosas creadas. Sin Sol, la Tierra palidece, se humedece en extremo, y toda vida muere por falta de la energía solar. No podemos concebir el planeta tierra sin el Sol. Antes del diluvio, no había llovido ni era necesaria la lluvia porque la tierra, estimulada por los rayos del Sol, salía un vapor que regaba las plantas y mantenía el balance perfecto de la humedad terrestre, pero el diluvio, ese cataclismo que inundó la tierra como castigo a la iniquidad, nos privó de ese beneficio y creó las grandes montañas y riscos que impiden que ese vapor riegue la tierra equitativamente como lo hacía en un principio. En su lugar, hay que esperar por la lluvia, si ésta viene a tiempo para regar las plantas y las cosechas.
A los científicos les intriga, y hacen cientos de conjeturas y teorías con respecto al combustible que hace arder el fuego solar sin que se extinga. Cada mente da su propia versión basada en conceptos concebidos para explicar científicamente lo que no tiene explicación científica razonable, porque está basada en la teoría o en la realidad que desconocen. ¿Cuál es esa realidad? Primeramente, tenemos que considerar la magnitud del fuego solar que atraviesa miles de kilómetros del frío espacio que separa la Tierra del Sol, y aún así, sentimos su fuerte calor en la tierra, su brillante luz nos ilumina, y por más años que lleva encendido, nunca se ha apagado ni agotado el combustible, ni nos llega el olor a gas quemado, de la enorme combustión que arde constantemente.
Con la luz solar, podemos energizar toda la tierra, calentar el agua, mover grandes motores y generadores, iluminar eléctricamente todas las luces que una ciudad necesita para estar clara y segura, para alumbrar edificios, calles y carreteras. La energía que recibimos del Sol supera todas las fuentes hidroeléctricas, las plantas de energía nuclear, y los grandes y poderosos generadores de las grandes empresas que suplen energía a los países, las fábricas manufactureras, al comercio, a la industria, y a los hogares de todo el mundo. Si utilizamos la energía solar efectivamente, podríamos mover el Mundo económicamente y nunca se agotaría esa reserva energética que se pierde, por no usarse adecuadamente. Por esa razón, las generaciones que viven en este siglo, pierden la oportunidad de tener energía renovable y constante, al costo más bajo posible. No hemos sabido utilizar esa fuente energética que está disponible y que produce millones de kilovatios por segundo, sin que los podamos aprovechar.
Las culturas y civilizaciones que han adorado al Sol como un Dios, en su ignorancia, lo han hecho reconociendo el gran poder energético que éste astro comparte con la tierra; da luz y vida a toda cosa creada, y aún tiene reservas suficientes para mover el planeta eléctricamente. ¿Cómo podemos explicar este fenómeno energético que nunca se agota, que nunca se apaga y que nunca ha disminuido su aportación calórica a la tierra?
La Iglesia cristiana, nuevamente se cuelga en la escuela de la vida, cuando no ha sabido explicar las verdades eternas expresadas en el libro de Dios. Desde siempre, Dios ha manifestado su presencia divina a su pueblo, y éste no ha entendido el lenguaje divino, ni para su salud, ni para su conocimiento y aprovechamiento eterno. Cuando Dios le hablaba a Moisés y a los profetas, su presencia o santa “Shekinah”se manifestaba en un fuego que no consumía la zarza, ni quemaba el suelo donde se manifestaba. Hay multitud de textos en la Biblia que se refieren a Dios como el Sol de Justicia, y a Cristo, como la estrella resplandeciente de la mañana. (Salmo 84:11, Isaías 60:19, Apocalipsis 22:16, y Números 24:17.
Lo cierto es que para mantener el calor de la tierra, dar vida a la vegetación, y mantener la vida saludable de la gente, ese Fuego Eterno debe arder constantemente, sin quemar la superficie del planeta, sin consumir o agotar la energía, sin gastar combustible, sin agotarse el suministro, y sin la más mínima merma del poder energético. La NASA dice que el Sol es una bola de fuego, y muchos científicos han dado explicaciones muy lógicas de la producción permanente de gas que hace combustión en la superficie solar que energiza y emana de su interior. Todas esas teorías, son especulaciones humanas. Se pueden creer o no creer, de acuerdo a lo que cada cual interese, pero existe una gran verdad que se reveló en el Monte Sinaí a Moisés y que acompañó al pueblo de Israel a través de todo su viaje a Canaán: Se trata de la presencia divina. Dios mismo estuvo con ellos en el camino, les indicó cómo hacer un lugar especial para él manifestarse: Un santuario donde su presencia fuera visible para ellos. Una nube que se posaba sobre el lugar Santísimo del tabernáculo, indicando que allí estaba el sumo sacerdote oficiando el servicio de expiación. ¿Dios mismo? Su presencia henchía el lugar con fuego sagrado que no quemaba las cortinas, ni la madera, ni el altar de oro. En ninguno de esos muebles quedaba olor a quemado. Era Dios en persona, visitándolos en cada servicio anual.
Los grandes y afamados científicos de esta Tierra, en su mayoría, tienen más fe en las teorías científicas que en los hechos y relatos bíblicos; se pierden en las especulaciones que ellos mismos crean para explicar los fenómenos que la ciencia no puede explicar, y por esa misma razón, los cristianos no deben confiar a ciegas en sus postulados científicos, a menos que éstos, estén basados en la información que se desprende del escrtito bíblico. Por esta razón, no han podido explicar, convincentemente, las razones inagotables del fuego solar que nunca se apaga, ni quema el suelo de ese planeta. Cada uno da su propia versión basada en conceptos concebidos previamente para explicar “científicamente” lo que no tiene explicación razonable, porque se basa en hechos que desconocen.
El Fuego Divino es un elemento purificador que sólo quemará a los impíos y al pecado. Por esa razón, cuando Nadab y Abiú, los hijos del sumo sacerdote Aarón, trataron de encender fuego extraño en el santuario, fueron fulminados y murieron por el mismo fuego común que encendieron en el lugar donde se manifestaba el fuego divino, la Santa Shekinah o presencia de Dios.
La promesa a los creyentes está en Salmos 121:6-8. Y lee como sigue: “El Sol no te fatigará de día ni la Luna de noche. Jehová te guardará de todo mal. Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre”.
Cuando Dios dice en su palabra: “Yo soy el Sol de Justicia”, tenemos que creer que la Justicia Divina se posa sobre los que obedecen sus leyes, sus preceptos y sus mandamientos, y que reciben la iluminación divina sobre sus vidas. El santuario de este tiempo donde se manifiesta su presencia en forma del fuego emocional divino, no quema, pero ilumina el intelecto, nuestra mente y toma presencia en nuestro cuerpo; Es en nuestro cuerpo que hoy está el altar de los holocaustos, la fuente o lavacro del agua, el lugar Santo con el candelero y los panes, y el arca del testimonio, donde se manifiesta la Santa Shekinah.
Al igual que la zarza que impresionó a Moisés, porque ardía y no se consumía, ni se quemaba, la presencia de Dios se manifiesta en el Sol y nos calienta, nos da vida, y nos vigila de cerca para sostenernos en salud. La presencia divina, el trono de Dios, fue movido a la galaxia terrestre. Desde allí, nos protege de los enemigos que de todas partes vienen a provocar guerras, calamidades y problemas de toda índole a la humanidad.
En otras palabras, cuando Dios hizo el Sol para que alumbráse la tierra, movió su trono para estar más cerca de su última creación. Jehová dijo así: “El Cielo es mi solio. Y la tierra estrado de mis pies, ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar? ¿Y dónde está el lugar de mi reposo?” El solio de Dios, su trono o su silla real, está desde el cuarto día de la creación de esta tierra, en el Sol que nos acompaña día tras día. Desde allí, Jehová nos ilumina el día y le presta su luz a la luna para que nos alumbre en la oscuridad de la noche.
Las culturas que adoran al Sol, que lo han visto dando vida a toda la creación, instuyeron que allí, estaba la fuerza energética más poderosa que ellos podían ver en la naturaleza. En su ignorancia, han adorado al astro de donde emana la presencia divina creyendo que es Dios. Aunque la Biblia asevera que Dios es fuego consumidor, su presencia está en medio del cerco de fuego que lo acompaña a donde quiera que va, y se manifiesta como en la zarza, sin chamuscar, ni quemar o consumir el lugar donde se manifiesta.
No podemos juzgar: ¿Quién es más culpable de ignorar esta gran verdad que surge ante nuestros ojos, las culturas que adoraban al Sol porque intuían la presencia divina, en algo tan excepcional, o la iglesia cristiana que rechazó la iluminación divina sobre este tema y declaró idolatría, lo que podría ser la gran revelación divina de la morada del Dios Creador del universo, adaptada a esta tierra, “Dios con nosotros”?
Nuestro Sol, a diferencia de otros soles que se encuentran en el vasto universo, cuenta con la constante presencia divina que nos ilumina, nos cuida, nos da alimento y vida a través de la naturaleza que sostiene, desde el mismo centro de la vía láctea, justo, por donde descenderá Cristo, su hijo amado, para tomar el Reino, el Poder y la Gloria del Padre.
Hagamos un ejercicio saludable de justicia. Digamos: El trono de Dios, su silla de rey, su morada actual está en el Sol, porque Dios nos ama tanto, que decidió venir a morar con nosotros sus hijos, como lo haría todo padre amoroso.
Cuando entendamos a fondo el plan divino para la familia humana en esta tierra, es que alabaremos a Dios como se merece y le daremos la honra y la gloria que le hemos negado. Si abrimos nuestro entendimiento al gran plan de redención, entenderemos mejor el plan divino para la raza humana, y podremos colaborar con Dios para que la familia del cielo y la familia de la tierra se unan y sean una sola: La familia de Dios.
Entonces el Padre saldrá de su trono y opacará al Sol con su presencia. “No habrá más necesidad de sol ni de luna, porque el mismo Señor Dios, los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos” Apocalipsis 22:5.
Nota: Para pertenecer a ese pueblo privilegiado, tenemos que cuidar nuestro ADN como un tesoro precioso que no debe ser dañado con ninguna cosa que cambia la imagen divina en nuestro genoma. Por esa razón, los que han de pertenecer a esa nueva creación, no deben utilizar drogas químicas, ni consumir barbitúricos, opioides, esteroides, alcohol, tabaco, ni nada que afecte las neuronas, los genes, ni las funciones cerebrales que deben ser guardadas de toda toxicidad y de toda intervención química o física que pueda alterar nuestro RNA mensajero, y por consiguiente, nuestro genoma o ADN. Tampoco debemos consumir carne de animales para evitar que la sangre de éstos contamine nuestra sangre y cambie la configuración de nuestros genes.
Todas estas previsiones han sido ignoradas por las enseñanzas de la Iglesia cristiana que ha rechazado las recomendaciones divinas dadas desde un principio, para conservar la integridad de la creación en cada criatura. Es lastimoso y muy triste saber que iglesias enteras con todo y pastor, serán rechazadas el día en que el Señor haga juicio y ponga: Unos a la derecha para salvarse, y otros a la izquierda para ser quemados en el fuego eterno (Mateo 25:33-46). El fuego eterno los consumirá y las drogas químicas que utilizan, les servirán de combustible al fuego. ¡Cuidado con las vacunas que afectan el RNA mensajero! Con el tiempo, todo ese material genético pueden ir cambiando y programando el genoma para ser manipulado por la ciencia moderna. Nuestra identidad celestial, no debe ser alterada con nada que intervenga la configuración genética que recibimos al formarnos en el vientre de nuestra madre. Esta identidad es sagrada; es el código con el cual nos identifican en el registro divino. Si lo perdemos, estamos perdidos y no existimos para Dios. Las leyes de la genética divina no permiten cambios ni alteraciones. Por esa razón, al pueblo de Dios se le prohibió consumir sangre debido a que: “Ni carne ni sangre heredarán el Reino de los Cielos” (1 de Corintios 15:50). Esta declaración es cónsona con Génesis 9: 4-5, donde Dios le hace claro al hombre, que toda sangre, sea humana o de animales que se derrame en la tierra, será castigada con sangre. (Véase el escrito: “El Origen de la Sangre” en este blog).
Existe, hoy en día, una gran cantidad de personas en el mundo cuya hemoglobina se mantiene bajo los niveles establecidos como normales. Igualmente, muchas personas sufren de insuficiencias nutricionales a pesar de la gran disponibilidad de alimentos. La mayoría de estos casos se deben a problemas de absorción de los nutrientes del complejo B, debido a que los cilios de absorción del intestino delgado no pueden absorber estos importantes nutrientes de la alimentación. Una de las razones principales es que los cilios, donde se lleva la principal absorción de nutrientes, se inflaman y se cierran al paso de sustancias irritantes y tóxicas como el gluten del trigo y las prolaminas (semejantes al gluten) de otros cereales como el maíz, la avena, la cebada, el centeno, y algunos granos secos. Estas prolaminas o aglutininas que en cada cereal tiene un nombre diferente, causan el mismo efecto tóxico en las células del intestino y eventualmente afectan la sangre. Los cilios de absorción se cierran para proteger la sangre y el cerebro, pero debido al consumo constante de este tipo de toxinas, se destruyen y el intestino queda liso y no absorbe los nutrientes adecuadamente, por lo tanto, se pierde la absorción de las vitaminas del complejo B.
En algunas personas, estos tóxicos pasan a la sangre dando lugar a enfermedades como la diabetes, la hipertensión, enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, esclerosis múltiple, lupus) y cáncer, en otros, sencillamente les baja la energía, les baja la hemoglobina, y sufren permanentemente de agotamiento por intoxicación y falta de oxígeno. En la nutrición moderna, en vez de recomendar el rechazo de estos cereales de la dieta general, y consumir la proteína de los aminoácidos provenientes de los vegetales, recomiendan comer mucha proteína de la carne de animales muertos, que en vez de darnos vida, nos acercan más a la muerte. Esta condición, denominada disquinesia o discinesia ciliar, se puede observar en niños que sufren de condiciones digestivas, respiratorias, infecciones recurrentes de los oídos, sinusitis, gripes, catarros o alergias de todo tipo. A estos niños, si se les quita el gluten de los cereales, y la leche de vacas, curan de inmediato de sus condiciones, les sube la hemoglobina y se mantienen saludables.
El gluten afecta a todos los que lo consumen en sus diferentes fases: gliadina del trigo, la avenina de la avena, el Kamut, la cebada, el centeno, la espelta, el mijo y el sorgo. En el maíz, al gluten se le llama zeína, no se le llama glúten, pero tiene una prolamina que es semejante en daño a la gliadina del trigo. Igualmente, la soya y otros granos secos contienen grandes cantidades de isoflavonas, lectinas y fitatos, que al actuar en el cuerpo, lo hacen igual que los estrógenos, y por consiguiente, hacen propensas a trastornos de la tiroides y quienes lo consumen, son más propensos al cáncer de seno, de matriz y ovarios en mujeres y a cáncer de próstata en hombres.
El sorgo contiene kafirina, el centeno sekalina, la avena avenina, el arroz orzenina, la cebada hordelina, el maíz zeína, y en fin, todos los cereales contienen esa proteína tóxica que en el trigo se llama gluten. El gluten del trigo, del centeno y de la cebada, son los más concentrados y por lo tanto, los más dañinos a la salud. Las personas con intolerancia al glúten, y los que sufren enfermedad celíaca o ciliar, no deben consumir cereales de ningún tipo. El gluten es veneno para los diabéticos y para los que sufren de intestino irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerativa, y úlceras estomacales o intestinales.
A todos, aunque no tengamos estas enfermedades diagnosticadas, nos afecta el glúten. Este tipo de proteínas, de tamaño pequeño, son altamente reactivas y tóxicas. Los estudios realizados por la Harvard Medical School y publicados en su Journal Harvard Health Publishing, nos advierten del daño que le hace el glúten a las personas intolerantes, pero al analizar a fondo el tema, nos percatamos que a todos los que consumen estos cereales, les hace daño el glúten. El hecho de que algunas personas reaccionan fuertemente y de inmediato al glúten, es señal de que su sistema inmunológico es fuerte, y que se activa rápidamente cuando ingiere cualquiera de estos cereales.
Si a todos les causa daño, la pregunta es: ¿Por qué Dios hizo estos cereales, y con qué propósito? ¿Por qué la industria de alimentos los sigue utilizando? ¿Por qué no han sido eliminados? La industria no ofrece respuesta aunque la tiene. Cuando eso ocurre, tenemos que ir a la Biblia: Cuando Dios hizo estos cereales, no eran dañinos a la salud. En la parábola del trigo y la cizaña de Mateo 13, el Señor nos da la respuesta clara y bien definida. Un enemigo amparándose en las tinieblas de la ignorancia, y con toda la mala intención, sembró la cizaña y la mezcló con el trigo bueno. Mediante el proceso de hibridación, que fue la primera práctica dañina, el enemigo ha dañado los frutos de la tierra, y estos, afectados por esa confusión, se hacen más tóxicos en cuanto más tiempo pasa sobre la tierra. “Un enemigo ha hecho esto.» El enemigo de la salud de la gente, ha creado todo tipo de cruces, injertos, hibridaciones, y amalgamas, en los frutos y cereales que Dios creó perfectos en el principio. Ya no se guardan semillas de trigo de las originales que Dios creó, y por lo tanto, tenemos menos opciones para consumir. ¿Por qué Dios no corrige ese daño en la naturaleza? Porque nos toca a nosotros, los que permitimos entrar a ese enemigo a nuestra finca y enmendar el daño.
Se pueden realizar muchos de estos procesos, seleccionando las semillas que aún pueden contener el sello genuino del Creador. No es tarea fácil, ya casi no quedan variedades de estos frutos y cereales: pero, aproximadamente, cada árbol o planta injertada, produce un pequeño porciento del fruto original. Si recojemos esa semilla y la sembramos una y otra vez consecutivamente, iremos depurando la genética original. La primera razón que esbozaron los hombres que intervinieron en este crimen contra Dios y contra la humanidad, tenía una justificación comercial para ellos: Sólo había una época en el año para cosechar trigo y la demanda era grande. No se cosechaba trigo en invierno, pero crecía una planta muy parecida al trigo que soportaba los inviernos más crudos; se trataba del trigo cícera, una variedad silvestre tóxica que no se podía consumir como alimento. Decidieron estos comerciantes, injertar el trigo bueno con esta planta silvestre, y lograron crear una variedad resistente al frío, que al consumirlos, la gente no se envenenaba de inmediato. De ahí en adelante, esta nueva variedad que le llamaron trigo cicera de la cual se desprende la palabra cizaña, se hizo indispensable para los agricultores cultivarla todo el año, en toda época y lugar del mundo. La mezcla híbrida que resultó de este experimento, surgió el trigo que conocemos y que consumimos hoy en todas partes del mundo.
La semilla original fue rechazada por los agricultores y todos prefirieron la semilla de toda época y lugar por ser mucho más fuerte y resistente a todas las inclemencias del tiempo y del terreno; de lluvia y de sequía. Cuando Jesús le habló a los discípulos del enemigo que amparándose en la oscuridad de la noche, entró a la finca del Señor y sembró la mala semilla entre la buena, está describiendo esa mano siniestra que por motivos puramente económicos, no sólo injertó el trigo, si no todos los cereales y frutos de la tierra los fue alterando en las estaciones experimentales de todas las universidades y centros de estudios agrícolas del mundo.
La experimentación y manipulación genética ha sido el eje de la nueva agricultura a nivel mundial, y de la toxicidad de todos los granos y cereales que es mayor, en tanto y en cuanto, se experimenta para realizar grandes y productivas siembras comerciales. Por esa razón, las diferentes proteínas que definen el sabor, la textura, la facilidad del cultivo, y su productividad comercial, son el llamado gluten o pegamento que aglutina y pega la masa para hacer el pan comercial de hoy, las pastas, las tortas, los dulces y todo lo que se confecciona con el gluten, que resulta tóxico y dañino para la salud humana y animal.
El Gran Maestro lo reveló a los discípulos en la parábola del trigo y la cizaña. Esta amalgama resultó ser dañina a la salud por la toxicidad natural de la planta del trigo cícera que le sirvió de estructura al trigo invernal de toda época y lugar. Lo mismo ha ocurrido con los otros cereales como el maíz, la cebada, el centeno, la avena, el arroz, y otras variedades que se sirven en la mesa a nivel universal, y que son causa de diferentes enfermedades que sufre la gente y que nadie denuncia a los causantes porque a todos les gusta comer el pan.
Al contrario, se aceptan en nuestra sociedad como la base fundamental de muchos alimentos que la gente adquiere para su supuesta alimentación, pero que llevan un segundo propósito: Mantener la industria de la agricultura, la de los hospitales, y la de las grandes empresas farmacéuticas, enriqueciéndose a costa del sufrimiento de la gente, incluyendo así, a los mismos profesionales de la salud que en su mayoría siguen los consejos nutricionales de los nutriólogos modernos, que los recomiendan como base importante de la nutrición industrial. Muy pocos están conscientes del daño que hacen estos cereales a la salud de quienes los consumen. Nadie se percata del grado de inflamación que se produce en el cuerpo humano, y que da paso a diferentes y variadas enfermedades como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, y las enfermedades autoinmunes, que proliferan en todo el mundo que consume estos supuestos alimentos.
Debido a que al comercio universal le ha sido provechoso económicamente, y se han establecido grandes monocultivos de estos cereales en todas partes del mundo, la industria del arroz, del maíz, y del trigo, son una de las grandes fuentes de trabajo y de negocios de la gran industria alimentaria. Siguiendo ese patrón de éxito comercial de la industria de los cereales y granos, se ha establecido un patrón general en las siembras, que dependen de químicos tóxicos y hierbicidas químicos para lograr un crecimiento rápido y poco costoso. De esa práctica se nutren para el cultivo de todos los vegetales que se consumen en todo el mundo. De lo que Dios hizo perfecto en el principio, no queda casi nada que sea seguro y alimenticio a la salud. Las frutas, los vegetales, las ensaladas, los condimentos y todo lo relacionado al alimento humano y animal, es fertilizado químicamente, injertado, genéticamente modificado, híbrido o ambas cosas. Muy pocos vegetales pueden quedar que no hayan sido alterados. Solo aquellos que comercialmente no son atractivos para su éxito en los mercados mundiales, puede que aún no hayan sido intervenidos.
Cuando un vegetal es manipulado genéticamente o injertado, así como excesivamente fertilizado, pierde el sello del Creador, la estrella de 5 puntas que distingue su origen puro o su estado natural. Esa es la forma de nosotros saber si lo que estamos consumiendo está en su estado original perfecto. De no ser así, es muy poco o nada lo que ese fruto nos puede alimentar y nutrir nuestras células. Cuando vayamos al mercado, observemos que lo que compremos, tenga la estrella perfecta en su exterior. La mayoría de los vegetales y frutos muestran su sello distintivo, ya sea bueno o malo en su exterior. Veamos de nuevo el blog “El sello de Dios” para así conocer a fondo lo que nos puede alimentar, y diferenciarlo de lo que nos puede enfermar; esa es la clave.
Una ley natural que estudiamos en biología es la siguiente: Nuestro cuerpo rechaza y destruye toda célula extraña que entra a su economía. Algunas pasan la barrera inmunológica, llegan a la sangre y a los sistemas, debido a que los productos híbridos, o manipulados genéticamente, a veces son tolerados al no ser reconocidos como tóxicos por nuestro sistema. Éstos se constituyen en una carga tóxica que el cuerpo debe eliminar porque no produce energía positiva. Su tránsito por el organismo es negativo ya que se constituye en basura orgánica que recarga los órganos filtros : El hígado, los pulmones, y riñones. Esa carga tóxica, a veces no se elimina totalmente, y por el constante consumo de las mismas, se produce una aceptación condicional, que aunque no nutre, queda circulando hasta que se deposita en órganos debilitados y forma quistes y tumores que más tarde pueden convertirse en cáncer y en enfermedades autoinmunes ya que aumentan la velocidad de sedimentación de los eritrocitos (sedimentatión rate) en sangre.
La sedimentación o acumulación de proteínas tóxicas en los glóbulos rojos y tejidos, produce inflamación y la inflamación produce hinchazón y dolor en donde se acumula. Si circula en la sangre, la vuelve gruesa y espeza, y la persona, además de sentir dolores, se agota fácilmente y sufre de falta de oxigenación, porque la sedimentación afecta la capacidad de transportar oxígeno en las células sanguíneas.
Tan pronto uno de estos vegetales o frutos alterados y fertilizados químicamente, entra en el sistema, causan reacciones inmunológicas de rechazo, parecidas a las que producen la entrada de viruses o bacterias. Ese movimiento de rechazo, es un proceso energético que consume energías vitales que el organismo necesita para combatir infecciones patógenas y establece la base para reacciónes alérgicas y autoinmunes.
La mayoría de las reacciones alérgicas que sufren los niños, son causadas por tóxicos en la alimentación: leche de vaca, carne de animales muertos, frutas y vegetales híbridos, fertilizantes químicos en los alimentos, gluten de los cereales, del arroz, del maíz, de la avena, de la cebada, y de otros componentes de alimentos preparados como lo son: el ácido cítrico, el benzoato de sodio, el sorbato de potasio, el sulfito sódico, y el ácido acético o vinagre químico. Hay muchos otros preservativos, o emulsificantes que se utilizan en la industria para combinar, sin que se separen, con otros ingredientes acuosos como la mezcla de aceite y vinagre y muchas otras sustancias que se mezclan en las industrias de alimentos procesados y envasados. Vemos constantemente en los ingredientes de un producto, desde dos, cuatro y hasta seis de estas sustancias preservativas o emulsificantes.
Toda esa química, sumada al fruto o vegetal manipulado genéticamente y al consumo de carnes de todo tipo, es lo que enferma a la gente de enfermedades crónicas que sufren hasta la muerte. Por más esfuerzos que la persona haga, por más oración y meditación que haga, por más especialistas que visite, si no cambia sus costumbres alimentarias jamás se va a curar. La industria moderna carece de compasión y respeto por la vida humana. Grandes compañías se enriquecen con la desgracia de las enfermedades que sufre la gente. No les interesa cambiar su estilo, porque producen buenos dividendos económicos. El cambio, tiene por obligación que ser individual. Es usted, y solamente usted, quien determina su estado de salud actual y futuro y quién único puede evitar el consumo de estos ingredientes tóxicos y dañinos.
En este escrito, ampliamos la información que ofrecimos bajo el título “La Boda más Trending” o Espectacular del Universo, estamos revelando información publicada de trasfondo, utilizando la información inédita (no publicada), que la iglesia que recibió ese regalo del Espíritu de Profecía y sus dirigentes, no divulgaron por temor a las críticas de los adversarios de otras denominaciones. Con el asunto del sábado solamente, tienen su guerra permanente y parece que no desean complicarle más el panorama a la feligresía. Sin embargo, esta es una información vital para todos los que luchan por su salvación, porque nos abre una preciosa perspectiva de los acontecimientos finales y del Plan de Dios para restaurar todo lo que se ha perdido.
Vamos a discutir varios párrafos que van desde la página 514 hasta las 516 del capítulo 62 del libro El Deseado de Todas las Gentes (DTG) que se titula “La Fiesta en la Casa de Simón”. En este tema, la pluma inspirada llegó hasta donde debía llegar, pero los dirigentes de la Iglesia recortaron el mensaje y sólo publicaron lo que a su modo de pensar, no causaría escándalo ni tendrían ellos que dar explicaciones para las cuales, los teólogos de la Iglesia no estaban preparados para discutir.
En la página 514, párrafo 2 del capítulo 62 dice lo siguiente: “María oyó las palabras de crítica, su corazón temblaba en su interior. Temía que su hermana la reprendiera como derrochadora. Estaba por ausentarse sin ser elogiada ni excusada, cuando oyó la voz de su Señor: Dejadla: ¿Por qué la fatigais? El vió que estaba turbada y apenada. Sabía que mediante este acto de servicio había expresado su gratitud por el perdón de sus pecados e impartió alivio a su espíritu. Elevando su voz por encima del murmullo de censuras, dijo: Buena obra me ha hecho: que siempre tendréis a los pobres con vosotros y cuando quisiereis les podreis hacer bien; más a mí no siempre me tendréis. Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.”
Nota: Al igual que el día cuando la libró de que la apedrearan, esta vez Jesús volvió a interceder por ella: No solo justificó su conducta ante la gente, vindicó sus intenciones y premió su iniciativa. De esa manera, acalló las críticas que se levantaron en torno a su conducta.
“El don fragante que María había pensado prodigar al cuerpo muerto del Salvador, lo derramó sobre él en vida. En el entierro, su dulzura sólo hubiera llenado la tumba, pero ahora llenó su corazón con la seguridad de su fe y amor. Pero Maria, al derramar su ofrenda sobre El Salvador, mientras él era consciente de su devoción, le ungió para la sepultura. Y cuando él penetró en las tinieblas de su gran prueba llevó consigo el recuerdo de aquel acto, anticipo del amor que le tributaron para siempre aquellos que redimiera”(DTG 514-3).
Nota: Vean como Jesús manejó la opinión pública de los dignatarios que allí se encontraban:
“María no conocía el significado pleno de su acto de amor. No podía contestar a sus acusadores, no podía explicar que había escogido esa ocasión para ungir a Jesús. El Espíritu Santo había pensado en lugar suyo y ella había obedecido sus impulsos. La inspiración no se humilla a dar explicaciones. Una asistencia invisible habla a la mente y al alma y mueve el corazón a la acción. Es su propia justificación” (DTG 514-4).
“Cristo le dijo a María el significado de su acción, y con ello le dio más de lo que había recibido. “Porque echando este ungüento sobre mi cuerpo -dijo el- para sepultarme lo ha hecho” “De cierto os digo” -declaró Cristo- “que donde quiera que este Evangelio fuere predicado en todo el mundo, también será dicho para memoria de ella, lo que ésta ha hecho”. De la manera en que el alabastro fue quebrado y se llenó la casa entera con su fragancia, así Cristo había de morir, su cuerpo había de ser quebrantado; pero él había de resucitar de la tumba y la fragancia de su vida llenaría la tierra. Mirando en lo futuro, El Salvador habló con certeza concerniente a su Evangelio. Iba a predicarse en todo el mundo. También será dicho para memoria de ella lo que ésta ha hecho. Iba a predicarse en todo el mundo, y hasta donde el Evangelio se extendiera, el don de María exhalaría su fragancia y los corazones serían bendecidos por su acción espontánea. Se levantarían y caerían los reinos, los nombres de los monarcas y conquistadores serían olvidados, pero la acción de esta mujer sería inmortalizada en las páginas de la historia sagrada. Hasta que el tiempo no fuera más aquel vaso de alabastro contaría la historia del abundante amor de Dios para con la especie caída” (DTG 515-3).
Nota:Aquí en este párrafo, la defensa se amplía y el Maestro le da connotaciones universales y la proyecta en el tiempo y en el espacio.
En las escrituras se menciona el ungimiento de Jesús por María para distinguirla de las otras Marías. Los actos de amor y reverencia para con Jesús, son una evidencia de la lealtad de una mujer a Cristo: “Si ha lavado los pies de los Santos, si ha socorrido a los afligidos, sí ha seguido toda buena obra”(DTG 517-1).
“Cristo se deleitó en el ardiente deseo de María de hacer bien a su Señor. Aceptó la abundancia del afecto puro, mientras que sus discípulos no lo comprendieron ni quisieron comprenderlo. El deseo que María tenía de prestar este servicio a su Señor, era de más valor para Cristo que todo el ungüento precioso del mundo; porque expresaba el aprecio de ella por el Redentor del mundo; El amor de Cristo la constreñía. Llenaba su alma de sin par excelencia del carácter de Cristo. Aquel ungüento era un símbolo del corazón de la donante. Esa era la demostración exterior de un amor alimentado por las corrientes celestiales hasta que desborda” (DTG 517-3).
Bien pueden las huestes celestiales mirar con asombro a la familia humana que rehúsa ser elevada y enriquecida con el infinito amor expresado en Cristo. Bien pueden ellos exclamar: ¿Por qué se hace este derroche? ¿Ves esta mujer? le dijo él: Es una pecadora. “Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados porque amó mucho, más al que se perdona poco, poco ama”.
“María había sido considerada como una gran pecadora, pero Cristo conocía las circunstancias que habían formado su vida. El hubiera podido extinguir toda chispa de esperanza en su alma, pero no lo hizo. Era él quien la había librado de la desesperación y la ruina. Siete veces ella había oído la reprensión que Cristo hiciera a los demonios que dirigían su corazón y mente. Había oído su intenso clamor al Padre en su favor. Sabía cuán ofensivo es el pecado para su maculada pureza, y con su poder, ella había vencido” (DTG 521-2).
“Cuando a la vista humana, su caso parecía desesperado, Cristo vio en María aptitudes para lo bueno. Vió los rasgos mejores de su carácter. El plan de redención ha investido a la humanidad con grandes posibilidades y en María estas posibilidades debían realizarse. Por su gracia, ella llegó a ser participante de la naturaleza divina. Aquella que había caído y cuya mente había sido habitación de demonios, fue puesta en estrecho compañerismo y Ministerio con El Salvador. Fue María la que se sentaba a sus pies y aprendía de él. Fue María la que derramó sobre su cabeza el precioso ungüento y bañó sus pies con sus lágrimas. María estuvo junto a la Cruz y le siguió hasta el sepulcro. María fue la primera en ir a la tumba después de su resurrección. Fue María la primera que proclamó al Salvador resucitado” (DTG 521-3).
Fue María quien llegó a ser participante de la naturaleza divina.
Fue María puesta en estrecho compañerismo y ministerio con el Salvador.
Fue María la que se sentaba a sus pies y aprendía de él.
Fue María la que derramó sobre su cabeza y sus pies, el precioso ungüento.
Fue María la que estuvo junto a la cruz y le siguió hasta el sepulcro.
Fue María la primera en llegar a la tumba despues de su resurrección.
Fue María la primera que proclamó al Salvador resucitado.
En el escrito de las bodas más trending del universo, comenzamos a aplicar las reglas de hermenéutica para poder hacer la exégesis correcta de cada ilustración simbólica. Éstas tienen su cumplimiento al tiempo en que el símbolo se encuentra con la realidad y se completa el cuadro profético. Veremos que toda esta realidad que nos impacta, tiene su contraparte en las profecías finales de la historia en el Apocalípsis.
En estas citas directas del Deseado de todas las Gentes de Ellen Gould Harmon, podemos ver como la pluma inspirada describe la relación que se fue dando entre Jesús y María Magdalena. María, una mujer muy bella, una muy buena candidata al concurso de Miss Universo. Jesús era amigo de la familia. Eran tres hermanos que le ofrecieron su amistad, su hogar, y su confianza plena. Marta, María, y Lázaro. En ese hogar, Jesus encontraba reposo y hablaba con ellos con toda confianza. Si alguno de ellos hubiera escrito sobre las conversaciones que se dieron en esa casa, conoceríamos mejor al Maestro de Galilea y más íntimamente su forma de apreciar el vínculo familiar. Lázaro era el hermano mayor, le seguía Marta, y María era la más joven. A medida que pasaba el tiempo y compartían, la amistad entre ellos se fortalecía. María se sentaba arrobada a los pies de Cristo y escuchaba con atención y respeto cada palabra, cada consejo, cada ilustración, que el maestro traía en su conversación íntima y privada con ellos como en familia. Marta escuchaba desde la cocina y Lazaro se encargaba de proveer todo lo necesario para que siempre hubiera víveres para la cena.
En ese ámbito familiar, Jesús encontraba el ambiente de paz y reposo que todos necesitamos para abstraernos de la rutina que su difícil labor le exigía enfrentando las necesidades de la gente enferma y la presión constante de los fariseos, y de los saduceos, que lo espiaban constantemente para entramparlo.
A medida que pasaba el tiempo, la afinidad entre Jesús y María se hacía más evidente y la personalidad única y el porte regio y a la vez compasivo de Jesús, impresionaban por su respeto y amor a la dignidad humana y a la relación familiar que se fue fortaleciendo con el tiempo. Por su parte, María miraba lo correcto del comportamiento de Jesús y cada día su amor y admiración por el Maestro se fortalecían y aumentaban, de una amistad familiar, a un amor profundo de una mujer por un hombre. Pero Jesús no estaba enfocado en ese tipo de relación, su misión era corta en esta tierra, y nunca insinuó una palabra que María fuera a interpretar como una proposición amorosa.
Cuando vemos cómo ella se comportó todo el tiempo, y junto a otras mujeres discípulas de Jesús, le seguían a todas partes, nos convencemos de que un grande amor los unía y una importante misión los separaba. Ambos antepusieron sus intereses personales y entendieron que era imposible una relación entre ellos ante la importante misión que el Maestro tenía que llevar a cabo en tan poco tiempo.
Tal parece que él fue preparándola a ella para los eventos que iban a ocurrir y que comprendían su muerte y su resurrección. María esperó y soportó todo el calvario de su Señor, su violenta muerte, y al paso de los acontecimientos, todo lo que él le había explicado, cobró sentido para ella. A medida que fueron ocurriendo los hechos, tal como él los adelantó, ella iba comprendiendo mejor sus palabras. A tal grado, que después de su muerte, sus esperanzas, en vez de morir con él, se fortalecieron, y por esa razón, acudió a la cita que Jesús le dio para verse en la tumba, a raíz de su resurrección y hablar algo muy importante que él tenía que decirle, antes de subir al Padre y ascender a los cielos.
Se trataba precisamente de esa relación que nunca se formalizó entre ellos. Ya cumplida la primera etapa de su misión, ahora Jesús estaba liberado de su labor terrenal y podía corresponder al gran amor que existió entre ambos y que nunca se pudieron manifestar mutuamente. Ella acudió sola ese domingo de madrugada al sepulcro. Su corazón latía fuertemente mientras caminaba y su esperanza, basada en la promesa que Jesús le hizo de resucitar, se hacía más real en su mente a cada paso que daba.
Al llegar al sepulcro, la piedra que cubría la entrada a la cueva estaba removida y los guardias romanos que la custodiaban habían huido de pavor cuando un ángel brillante y esplendoroso llegó y removió la pesada piedra. Ella estaba clara que Jesús tenía potestad sobre la muerte pues él había resucitado a Lázaro su hermano, despues de varios días de haber fallecido. De momento no lo vió, no vió a su Maestro, pero su fe y la confianza de llegar allí sola, le brindó la seguridad a Jesús de que ella se ganó la oportunidad de oír la propuesta que él tenía para ella:
Jesús le propuso matrimonio y se pusieron de acuerdo en todo lo que había de ocurrir: Por aceptar la propuesta del Salvador, María llegó a ser “participante de la naturalezadivina”. Al aceptar la propuesta de Jesús, la mujer terrenal fue transformada y glorificada. Con nuevas energías corrió al encuentro de las mujeres que venían a embalsamar al muerto y les gritó de lejos: “¡Ha resucitado!, ¡ha resucitado mi Señor!”, En un momento, frente a frente, dos seres glorificados y transformados se pusieron de acuerdo, y todo quedó aprobado por ambos y por las poderosas fuerzas del Padre y de la Madre celastiales. Los planes de la boda se realizarían en la casa del Padre como era la costumbre judía de su tiempo. Aún le quedaba una parte de la misión que Jesús tenía que completar en la tierra. Tenía que conocerse su resurrección gloriosa, tenían sus enemigos que verle triunfante y completar los cuarenta días que faltaban de la fiesta mayor hasta culminar en Pentecostés.
Cuando la pluma inspirada señala que ella, María, fue “participante de la naturaleza divina, y que fue puesta en estrecho compañerismo con el Salvador”, es cosa seria y de gran relevancia. Quiere decir, que su cuerpo mortal fue revestido de inmortalidad, que pasó de la etapa humana a la etapa divina y que de ahí en adelante el toque de lamano de Jesús la transformó en un ser divino de índole celestial como Cristo resucitado. Noten la importancia tan grande que esto tiene para la humanidad: participar de la naturaleza divina debe ser la meta de todos los cristianos sinceros que luchan para un día estar con el Señor en su Reino. En María, esa transfoirmación se inició en el interior de la tumba que guardó el cuerpo de Jesús por los tres días que pasaron, desde su entierro el viernes en la tarde, hasta su resurrección el domingo en la madrugada. Su estado mortal cubrió tiempo del viernes desde las tres de la tarde que ocurrió su deceso, descansó todo el día del sábado en la tumba, y como a las nueve horas del domingo, que debieron ser las tres de la madrugada, despertó de su muerte. Sus heridas y magulladuras recibidas a raíz del trayecto del calvario, cicatrizaron en el proceso de transformación y glorificación. De esa manera, tomó la naturaleza divina y esperó por María, en oración y meditación en la oscuridad de la cueva donde su cuerpo inerte fue depositado el viernes antes de la puesta del sol. Dice la escritura que iban las tres Marías a ungir el cuerpo de Jesús el viernes en la tarde pero se regresaron y lo pospusieron porque se acercaba la hora de la puesta del Sol y ya se consideraba sábado desde ese momento. Por lo tanto, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos, y reposaron conforme al mandamiento, Decidieron esperar al domingo para descansar el sábado como era su costumbre. De la misma manera, el cuerpo sin vida del maestro quedó las veinticuatro horas del sábado en reposo (Lucas 23:56). Jesús le había dicho a los fariseos: destruid este templo y en tres días lo reedificaré, refiriéndose a su cuerpo que era el templo viviente del Dios de lo alto (Marcos 14:58, Juan 2:13-25, Mateo 26:61, Juan 10:17-18 ).
Jesús había anticipado su poder para poner su vida y volverla a tomar, el proceso tomó tiempo de tres días: parte del viernes, todo el sábado, y parte del domingo. En el caso de María, la transformación fue ocurriendo desde el momento que Jesús le tomó la mano y le propuso matrimonio. Ella aceptó gozosa. Ahí comenzó el proceso de glorificación y transformación que la hicieron “participante de la naturaleza divina” lista para ascender con Cristo a recibir la aprobación del Padre.
La belleza de María transformada, confundió a los espectadores del gran acontecimiento y les hizo pensar a los que vieron la ascensión de Jesús que María era otro de los ángeles que acompañaron a Jesús a la casa del Padre celestial en su ascensión final. Pero Jesús, el día que resucitó, subió al Padre para recibir el Reino, el Poder y la Gloria (Juan 17:1-11 y Mateo 28:18-20). Según la costumbre judía, las bodas duraban una semana y durante todo ese tiempo, la novia permanecía en la casa del padre del novio hasta la ceremonia final cuando el novio la toma y la lleva a su casa.
En el camino a Emaús, Jesús les habló a los discípulos, caminó con ellos un trecho y no lo reconocieron hasta que por la naturaleza y el dominio de sus palabras, cayeron en cuenta que era Él. En la transformación gloriosa, no se pierde la identidad, pero los rasgos del rostro se perfeccionan de acuerdo al ADN original divino. En Jesús y María, los símbolos de Apocalipsis con respecto a la Iglesia, la nueva Jerusalén, y las bodas del Cordero, se encuentran con la realidad ineludible de estos personajes, que constituyen la realidad del mensaje sustantivo. La esencia misma del mensaje profético.
Las bodas del cordero son la culminación de los eventos que terminan con la triste historia de una Iglesia que se ha prostituido y se ha vuelto pecadora. Por la intervención de la gracia divina se arrepiente, se humilla a los pies del maestro, los baña con el perfume Santo y los unge para su sepultura.
No podía escoger Dios un mejor ejemplo humano para simbolizar a la Iglesia. Aquel perfume o ungüento de nardos era un símbolo del corazón de la donante. Era la demostración exterior de un “amor alimentado por las corrientes celestiales hasta desbordarse.” Cuando a la vista humana, su caso parecía desesperado, Cristo vió en la mujer, el símbolo de una iglesia que le falló a su Señor, le falló al mundo que necesitaba de ella, y le falló a la verdad. Fue infiel y se comvirtió en prostituta, pero se arrepintió y el Señor sacó de su cuerpo siete demonios, la levantó y la convirtió en su esposa. Tanto en el símbolo como en la realidad, esa es la más tierna y gloriosa historia de amor del universo.
Cuando se trata de ocultar verdades eternas de trascendencia, por satisfacer intereses individuales de unos sectores, tarde o temprano, la verdad, logra germinar y salir a la luz del Sol de justicia.
Dos terceras partes de mi vida, las he ocupado enseñando a la gente a comer adecuadamente. El éxito que he tenido en lograr que la gente cure de todas sus dolencias y enfermedades, me indica que debo ampliar mi radio de acción a mis lectores del blog.
En el campo de la alimentación, como en todo lo demás, hay una gran confusión de conceptos. Tanto la nutrición moderna como la medicina convencional son responsables directos de las enfermedades que sufre la gente, porque cada día y cada año complican más el cuadro alimentario. Esto se demuestra al considerar la tasa creciente de obesidad y enfermedades causadas por la gran cantidad de grasas y proteínas de origen animal que se incluyen en las recomendaciones nutricionales en general.
Esa tendencia se ha generalizado tanto, que ha dado lugar a que las escuelas que preparan a los estudiantes de la cocina universal, creen sus recetas de cocina con tantos y tantos ingredientes y combinaciones diferentes, que a veces usted no puede distinguir la variedad de condimentos y mezclas que confeccionaron un plato; por la enorme cantidad de ingredientes que se utilizaron. Ese es el tipo de alimentación que a la larga, enferma a la gente de todas las enfermedades conocidas.
La dieta que cura ese tipo de enfermedades comunes que sufre la humanidad, es totalmente diferente y opuesta a la que recomiendan los nutricionistas y los médicos: Se trata de una alimentación sencilla, donde no se mezclan alimentos de diferentes naturalezas, en la que se excluyen las proteínas como principales componentes, y se reducen al mínimo de las necesidades individuales. ¿Cómo lo sabremos?
Hemos observado la alimentación de los animales que más duro trabajo hacen en el campo. Algunos de los cuales le proveen el alimento a la población de todo el mundo. Estos se alimentan de una forma tan simple y sencilla, que sorprende, que un animal de tanta corpulencia como un buey, una vaca lechera, un caballo, o un camello, puedan sostenerse en vitalidad, con solo comer hierba. Se les ha hecho creer a los humanos, que somos menos capacitados que un mono, que un chimpancé, o un gorila, menos también que una vaca, un buey o un caballo, que para sobrevivir saludables, tenemos que comer animales. Resulta, que somos los más enfermizos y débiles de todos los seres que hemos mencionado.
Esta inversión de conceptos que las escuelas de nutrición y medicina han enseñado por los últimos cien años, son los responsables de la gran ola de enfermedades alimentarias que sufre la gente. Todas las diferentes variaciones de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, las condiciones autoinmunes, y el cáncer, son el resultado de esa alimentación que los nutriólogos o nutricionistas le recomiendan a la gente. Es un mensaje contradictorio a la salud, que estos supuestos salubristas sostienen para que los hospitales y oficinas médicas no se vacíen nunca, de gente que sufre todo tipo de enfermedades y dolores.
Sin embargo, la letra no va con la música: Los textos de nutrición son claros en su exposición y discuten el problema con claridad. Sin embargo, al aplicar el conocimiento, y confeccionar el plato alimentario, cometen el error que los caracteriza: Una porción grande de proteínas de origen animal o vegetal, o ambas, constituyen el plato, al que se le agregan algunos vegetales o pasta.
Cada día que pasa se presentarán más enfermos crónicos que requerirán medicación de por vida, sí la gente no modifica su alimentación acostumbrada. Los animales domésticos también están sufriendo el mismo destino que sus amos, porque comen las mismas cosas que ellos, y cuando utilizan comida especial para animales, ésta está compuesta mayormente de proteínas animales o de granos transgénicos. Por esa razón, proliferan las clínicas veterinarias que hace cincuenta años, casi no existían. Las mascotas y animales domésticos están sufriendo enfermedades similares a la que sufre la gente, que los animales en el campo y en la selva no sufren.
Tomemos el ejemplo de un simple mono rhesus que se alimenta de hojas, frutas y renuevos de plantas. Su Constitución y salud general, así como su resistencia física, son envidiables. Comparativamente, doblan en fuerza a un hombre fuerte, saltan por los árboles con energía, cargan a otro de su clase sobre la espalda, y corren grandes distancias. Son vegetarianos, no necesitan comer carne de animales muertos para estar saludables.
La naturaleza, es la mejor escuela de nutrición que podemos estudiar. Con solo paja, un buey trabaja fuertemente, arrastrando un pesado arado en un campo. A plena luz del sol, un caballo recorre largas distancias con un hombre montado en su lomo, un elefante levanta pesadas cargas con su trompa, una vaca lechera da cien litros o más de leche por día; un antílope, cruza grandes distancias a velocidades increíbles, y un camello, cruza el desierto con toda la carga sobre su lomo y sólo comen hierba.
Nunca veremos a uno de estos animales, comiéndo de la comida que se ofrece en los restaurantes, o en uno de estos de comida rápida. Pero si veremos perros con sus dueños comiendo esa misma comida. Esos son los que eventualmente veremos también en las clínicas veterinarias, sufriendo de enfermedades similares a las de sus amos.
Cuando Dios, terminada la creación, les asignó el alimento adecuado a cada especie creada y al ser humano, lo hizo sin consultar los textos de nutrición moderna, que dicho sea de paso, no existían ni debieron haber existido. Si siguiéramos las instrucciones del fabricante, no tendríamos que preocuparnos al respecto, pues en Génesis 1:29, el Creador de nuestro cuerpo y de nuestra mente ofrece instrucciones claras y precisas: Dice: “He aquí os he dado toda planta que da semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla, os serán para comer.
Muchos interpretan este texto para justificar comer semillas de todo tipo. Dios identifica la planta que se puede comer su fruto, porque tiene semilla. Eso no quiere decir que podemos comer la semilla. La semilla es el medio de reproducción y contiene ciertas toxinas que son para protegerla para que germine, pero no se deben comer las semillas, debido a que son el medio de reproducción de la naturaleza, y contienen elementos tóxicos para su preservación y protección individual. Entre estos tóxicos están el arsénico, el cianuro, la solanina, el glicoalcaloides, lectinas, nitratos, aflatoxinas, cumarinas y otros, que al consumirse, se acumulan en diferentes órganos y en el hígado, resultando en intoxicaciones crónicas, y cáncer del hígado.
Se puede vivir saludablemente comiendo frutas y vegetales pero no se vive saludablemente comiendo granos y semillas.
El gran mito de las proteínas ha sido propagado por la nutrición moderna como algo indispensable para la vida y la salud. Nada más falso que eso, las proteínas necesarias para vivir saludablemente se encuentran en todo lo que tiene forma y color. No tenemos que comerlas en adición al alimento que consumimos. Se han preguntado: ¿De dónde obtiene el ganado que come paja, la proteína para un cuerpo tan grande, y una fuerza de tal naturaleza? Seguramente el nutricionista le va a decir que el sistema digestivo del animal tiene la capacidad de obtener parte de la proteína de la paja. Eso es correcto, ¿pero será posible que los humanos seamos menos dotados que los caballos, que la vaca, y que el buey?
Debemos analizar esta pregunta con mucho cuidado para obtener una respuesta correcta, clara y contundente. Es todo lo contrario, nuestro sistema digestivo fue diseñado para obtener el alimento de las plantas y frutos que la tierra provee. El intestino de los animales carnívoros es corto y los dientes son colmillos afilados para desgarrar la carne. Nuestra dentadura es plana y estriada como la de los herbívoros. Se parece más a la dentadura de cabras ovejas y vacas. Por otro lado, la asimilación de proteínas, nuestro sistema lo transforma de aminoácidos que se forman de la metabolización de las proteínas en el intestino delgado. Por todas esas diferencias, sabemos que el diseño de nuestro sistema digestivo es para consumir lo que desde el principio, quién nos creó, también nos recomendó el alimento más adecuado para vivir muchos años saludables fuertes. (Vease nota 1)
Tan pronto como el ser humano comenzó a comer carne, sus años de vida se acortaron. De setecientos y novecientos años que duraban en el principio de la historia, el promedio de vida bajó a unos ciento veinte años y actualmente muy pocos llegan a los cien años de vida. Los estudios que se han realizado y la investigación científica disponible indican que los vegetarianos duran más años y con mejor calidad de vida que los carnívoros. La investigación más reciente en este campo la ha realizado el doctor Valter Longo de la Universidad del Sur de California que ha estudiado sobre la alimentación vegetariana, el ayuno intermitente y dietas para alargar la vida útil de las personas mayores. Según el Dr. Longo, Ayunar con frutas y vegetales intermitentemente de 2 a 5 días al mes, reduce los biomarcadores de cáncer, diabetes, y enfermedades cardíacas.
La comunidad científica se divide al opinar sobre la alimentación puramente vegetariana. Ésta fortalece las células y las protege de enfermedades comunes que sufren todos los que comen carne.
No hay lugar a dudas de que los vegetarianos que no comen semillas son más saludables y desarrollan más resistencia al trabajo, al ejercicio, y a las enfermedades comunes que sufre la gente. No obstante, la dieta, cuánto más sencilla sea, mejores resultados se pueden obtener, y muchos vegetarianos o veganos, presionados por el temor que infunden los nutriólogos a la gente, diciéndoles que si no comen mucha proteína se enferman o se desintegran, consumen grandes cantidades de granos y de semillas de todo tipo y se afanan por buscar fuentes alternas de proteína, lo que resulta icorrecto y dañino a la salud. La proteína necesaria para vivir saludablemente se encuentra en todo vejetal, fruta o alimento que se consuma. No hay que añadir semillas y granos que sobrecarguen el sistema digestivo y afecte otras funciones metabólicas, igual que la carne de animales muertos. La fermentación de los granos secos y las semillas inflaman el sistema digestivo. Los gases de la fermentación van a la sangre suben al cerebro y afecta funciones básicas de todos los sistemas. No olvidemos qué creador al asignarle el alimento al hombre, identificó a las plantas y los frutos de los árboles por las semillas. No dijo que comiéramos semillas, dijo que el producto y la planta que da semilla nos será para comer. Las semillas se entierran para que se reproduzca el alimento, pero no se entierra en el intestino humano porque le hace daño. Esa es la razón, por la cual usted puede observar a muchos que dicen ser veganos están pálidos o amarillentos. No se ven será saludables y eso es porque consumen grandes cantidades de semillas y se intoxican con las sustancias tóxicas que éstas tienen para protegerlas en su proceso de germinación y reproducción.
¿Qué hacemos con las semillas? Enterrarlas en la tierra para que germine y no en nuestro estómago para que lo inflamen. El ayuno sustentado con frutas y vegetales, plantas y tubérculos de la tierra, es el concepto con el cual hemos trabajado en los últimos 60 años con enfermos de todo tipo y de toda enfermedad. Todos han mejorado y la mayoría, ha curado de enfermedades clasificadas por la medicina moderna como incurables. De hecho, son incurables, mientras los que la sufren no cambien su estilo de vida y de alimentación. El cambio determina el resultado. La gente está acostumbrada a comer varias veces al día y quieren curarse y seguir consumiendo lo mismo que consumieron que los enfermó. Eso no es posible. Usted no puede seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Es una ley de la naturaleza que determina que todo efecto tiene su causa y toda causa su efecto. Aún en el ayuno sustentado, usted no debe mezclar los vegetales que crecen debajo de la tierra con los que se dan aéreos sobre la tierra para evitar fermentación y gases. Los tubérculos, como la papa y la zanahoria, y la remolacha o betabel, se pueden combinar en una comida. Los granos verdes, las ensaladas y los vegetales que se dan arriba de la tierra, así como el tomate, el aguacate, el repollo y la calabaza, se pueden mezclar en una misma comida para evitar la fermentación. La fermentación produce inflamación y ésta da inicio a problemas de salud crónicos.
En el mundo de hoy, proliferan todo tipo de restaurantes que ofrecen comidas de todos los sabores, con condimentos que irritan los sistemas y obligan a la gente a comer constantemente para calmar lo que parece hambre, pero qué es el resultado de una irritación constante qué ocurre en el sistema digestivo cuando se consumen condimentos fuertes. Cada día proliferan más los programas de televisión y del internet donde un chef enseña a preparar comida que enferma a la gente y satisface el apetito pervertido por la condimentación excesiva. Mezclas de alimentos que al combinarse, afectan la salud de quienes los consumen y producen enfermedades de todo tipo.
Mucha gente por no pasar trabajo o por falta de tiempo o de habilidad para preparar comida sana y sabrosa, recurren a comprar comida preparada para satisfacer su gusto pervertido. Estos son los que temprano en la vida, sufren de obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer.
No importa el nombre de su condición o enfermedad que usted sufra, si realiza los cambios que le sugerimos, en pocos días o semanas, puede ver resultados que ningún médico ni medicamento pueden ofrecer. Al hacerlo, su propio organismo le irá señalando lo que es mejor para curar su enfermedad, y verá que ciertos vegetales son mejores que otros para ciertas condiciones. Por ejemplo, los que recomendamos para comenzar son los de abajo de la tierra: Tubérculos como la papa la zanahoria, la remolacha y la cebolla. Estos son los más efectivos para comenzar a estabilizar el organismo enfermo y bajar la inflamación de los sistemas afectados. Le llamamos ayuno porque no incluye trigo ni cereales de ningún tipo. Es algo diferente, sencillo, pero muy parecido a cuando Dios envió maná del cielo al pueblo rebelde de Israel en el desierto. Ellos se acordaban de los manjares que comían en Egipto, pero no se acordaban del trabajo esclavizante que les obligaban a hacer, ni del efecto de esos manjares en su organismo. Ahora, en el desierto, querían comer como lo hacían en Egipto, sin pensar en las consecuencias de las circunstancias de su peregrinaje y su destino. Pensaban en el pasado, lo querían traer al presente, sin pensar en lo que eso significaba en su futuro. No permita usted que le pase lo mismo que al pueblo de Israel. En este tiempo, las circunstancias son las mismas y su actitud y su determinación son elementos importantes para su salud, en el transcurso de lo que resta de vida y en su trayectoria a la tierra prometida
Al principio, no le encontraban el sabor al maná celestial que recibían de las manos del Creador, directo de la cocina celestial. Era comida de ángeles, pero ellos no estaban acostumbrados al sabor. Eso le puede ocurrir a usted al comienzo de su cambio: el sabor fuerte de los condimentos a los que se ha acostumbrado pueden hacerle parecer que papas y zanahorias le parezcan insípidos en un comienzo. Verá que pronto, esos sabores le parecerán comida celestial, cuando logre curarse de todas las condiciones que padezca. Y si no padece ninguna, amén y amén, porque con el ayuno sustentado, no las sufrirá nunca.
Nota 1:
Hoy día existe una gran cantidad de personas en el mundo, cuya hemoglobina se mantiene mas baja de los niveles establecidos. La mayoría de estos casos se deben a problemas de absorción de los nutrientes del complejo B, debido a que los cilios de absorción del intestino delgado no pueden absorber estas importantes nutrientes de laalimentación, debido a que estos cilios se cierran al paso del glúten del trigo y de los cereales que lo contienen, como el maíz, la avena, la cebada, el centeno, y algunos granos secos que contienen diferentes tipos de glúten que en cada cereal tiene un nombre diferente, pero que causan el mismo efecto tóxico y dañino sobre la sangre. Los cilios de absorción se cierran para proteger la sangre y al cerebro de tóxicos dañinos, pero debido al consumo constante de este tipo de toxina, se destruyen y el intestino queda liso sin absorción. En algunas personas, estas toxinas pasan a la sangre dando lugar a enfermedades como la diabetes, la hipertensión, codiciones autoinmunes y cáncer. En otros, sencillamente les baja la energía por la hemoglobina muy baja y sufren permanentemente de agotamiento por intoxicación y falta de oxígeno. Por esa razon, la nutrición moderna en vez de recomendar el rechazo de estos cereales de la dieta y consumir la proteína en forma de aminoácidos de los vegetales, recomiendan comer mucha proteína de la carne de los animales muertos, que en vez de darnos vida, nos acercan a la muerte. Esta condición denominada disquinesia o disinestesia ciliar se puede observar en niños que sufren de condiciones digestivas y respiratorias, infecciones recurrentes de los oídos, sinusitis, gripes o catarros constantes y alerjias de todo tipo. A estos niños si se les quita el gluten de los cereales de la alimentación y la leche de vacas, curan de inmediato, les sube la hemoglobina y no se enferman con facilidad. El gluten afecta a todos los que lo consumen en sus diferentes fases. La gliadina del trigo, la avenina de la avena, el Kamut, la cebada, el centeno, la espelta, el millo, el sorgo, y el maíz. Aunque no se les llama gluten, pero tienen una prolamina que es semejante a la creatina. Igualmente la soya que contiene grandes cantidades de esa sustancia, resultan tan tóxicas que cuando se tratan de utilizar en un programa de restauración, lo detienen y se estanca el progreso. Por esa razón, no los recomendamos en el ayuno sustentado restaurador.
Por más de 400 años, el pueblo de Israel estuvo trabajando los siete días de la semana de puesta de sol a puesta de sol, construyendo la gran ciudad, capital de Egipto y todo lo que los faraones ordenaban realizar en ese país. No tenían tiempo para acordarse de Dios ni descansar un solo día. Dios, se apiadó de su pueblo y comenzó a tomar control de la situación mediante sueños que inquietaron al faraón y le hicieron buscar ayuda para interpretarlos. No hubo sabio ni intérprete en todo el Reino, que pudiera revelar el arcano al rey. Sólo José, un joven hebreo, hijo de Israel o Jacob, que le pudo revelar el sueño y darle la debida interpretación que satisfizo al dignatario y por esa razón, éste lo nombró gobernador de todo Egipto. Cuando el faraón que nombró a José gobernador y que salvó a Egipto y al pueblo judío de sufrir una hambruna descomunal murió, vino otro faraón que no conocía ni a José ni al pueblo de Israel. Este rey, comenzó a construir grandes obras en todo Egipto y le aumentó los horarios y el trabajo al pueblo judío, al extremo, que para avanzar las obras, trabajaron de sol a sol, los siete días de la semana. Como esclavos, no podían tomar un descanso sin recibir el debido castigo por ello. Así se construyeron las grandes obras de Egipto, las pirámides, y los edificios que todavía hoy permanecen. Fue la mano de obra de los israelitas, los que trabajaron sin descanso, para realizar ese trabajo servil que resultó muy duro para ellos.
Hoy día, el pueblo de Israel moderno, está tan esclavizado, como estuvo Israel en el pasado. Esta vez, no por voluntad de un rey impositor sino por voluntad propia. No tienen descanso del trabajo y de las actividades, que de una u otra forma, le ocupan el tiempo y las energías, que de otra manera, tendrían oportunidad de tomar un día de puro descanso espiritual de cada semana, para dedicarlo a Dios, y otro día para la familia y el asueto personal. Tanto el sábado, como el domingo, trabajan y van de tiendas, fiestas, y actividades de todo tipo. Esa actividad constante, sin el debido descanso, los enferma y les acorta la vida, así como los esclaviza en el trabajo servil, en las actividades religiosas, cívicas, deportivas, y seculares. En Apocalipsis, los describe como “los que no tienen descanso de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11, Isaías 48:22 23, 12:, 57:20-21). Desgraciadamente, y por la misma razón, han perdido el sentido del descanso, y el sábado, es el día de más actividad para ellos. Los comerciantes promueven sus negocios ese día, y los clientes acuden a comprar todo lo que no compraron y vendieron en la semana. No sacan tiempo para descansar, ayunar, y meditar. Por esa razón, se enferman de las mismas enfermedades que sufren los impíos, y no entienden, que el verdadero descanso, implica: reposo, oración, meditación, y ayuno para Dios, y restauración de su organismo.
Los genes de la rebelión que viven en la sangre de cada una de las criaturas que no obedecen el descanso, les hacen creer que ese trabajo constante, y esa actividad incesante, son las buenas actitudes que deben tener los seres humanos que los llevará a obtener todo lo que ellos desean. Para lograrlo, trabajan incesantemente, y al no recordar el reposo divino, ni devolverle a Dios el diezmo del tiempo, quedan a su suerte y sufren todo tipo de enfermedades, accidentes lamentables, y muchas veces, arruinan su vida y la de otros en el afán de obtener lo que desean. A veces es porque buscan fama, otras, por fortuna, y por posiciones sociales o laborales de poder y respeto social o religioso. Al no comunicarse con Dios debidamente, toman decisiones propias, sin la debida orientación divina que les garantice el éxito.
En la parábola del hombre insensato de Lucas 12:15 al 31, Jesús describe el caso de un hombre muy rico de su tiempo, que no conforme con las riquezas que había hecho y tenía guardadas, decidió derribar sus almacenes para construirlos más grandes, a fin de tener suficiente abasto para darse buena vida y disfrutar de sus riquezas. No sabía él, que esa noche moriría, y no tendría oportunidad de disfrutar las riquezas y los frutos del esfuerzo del trabajo, que por mucho tiempo, estuvo guardando.
Esa parábola, contiene una lección muy importante para el cristiano, para el no cristiano, y para todo el que por ir en pos del éxito mundanal, descuida el descanso, la salud, y la relación con el Creador. Le dijo Dios: “Necio, esta noche vienen a pedir tu alma, ¿Y lo que has guardado,? ¿De quién será?” Este hombre, no sólo perdió todo su esfuerzo de muchos años, perdió también la oportunidad de disfrutar el resultado de su trabajo, y finalmente, pierde la vida eterna. Todo, por el desmedido empeño de allegarse riquezas para vivir luego una vida holgada. Ni una cosa ni la otra, le resultaron a quien trabajó y se esforzó, y no descansó.
Para evitar esa desgracia, el Creador apartó el día de descanso y lo proclamó: delicia, lo bendijo, y lo santificó. No para que hiciéramos el trabajo rutinario de la semana, sino para que ese día especial, santo y glorioso de Jehová, nos deleitaremos en su creación, en la contemplación de su obra, y descansáramos el cuerpo y la mente de la rutina semanal, dedicando ese tiempo para cambiar totalmente el rumbo de nuestras vidas y del mundo, aunque sea por veinticuatro horas en toda la semana, de todas las horas que tenemos para trabajar, dormir y recrearnos en todo lo que deseemos realizar en la vida.
En otro tema de este blog, habíamos señalado que, de las 24 horas del día: 8 horas son para descansar, 8 horas para trabajar, y 8 horas que se deben dedicar al asueto, diversión, o al estudio de lo que nos ayuda a crecer y para comunicar con la familia. Dios nos dio el tiempo de la semana con espacio suficiente para todo lo que necesitamos hacer, y para el debido descanso nocturno.
Las personas que trabajan turnos de noche, necesitan dormir cuatro horas adicionales a las ocho horas reglamentarias, pues el descanso, o sueño de día, no satisface las necesidades físicas y mentales de la noche. Durante las horas de sueño en la noche, se activan los mecanismos de regeración celular orgánica, y se produce el necesario proceso regenerador de órganos y sistemas. Por su salud, estas personas, como los policías, enfermeros, bomberos de turno, y otros obreros que trabajan en la noche, necesitan 12 horas de sueño para compensar y producir el descanso adecuado y no enfermar. Cuando no se descansa adecuadamente el tiempo requerido, los procesos regeneradores del organismo no se completan de la misma manera, y se interrumpe la entropía de los sistemas, dando lugar a un acortamiento proporcional de la energía y del término de vida.
Las personas que trabajan de noche y de día en turnos rotativos o alternos, sufren de trastornos del sueño, y a la larga, se afectan mucho más que las que están en el turno nocturno siempre. El dormir, o descansar de día unas veces, y otras en la noche, desprograma el reloj biológico interno del organismo y se producen enfermedades orgánicas y mentales con muy malos resultados siempre. Al invertirse ciertos procesos metabólicos, ocurren trastornos que acortan la vida útil, merman las energías físicas y mentales que nunca se recuperan totalmente. El descanso nocturno adecuado produce resultados excelentes en la salud física y mental de quienes lo cuidan como un tesoro de salud sagrado.
Se ha hecho común entre los patronos que tienen empleados que trabajan en turnos de noche, alternarlos para que todos tengan igualdad de oportunidades. Esta práctica, clínicamente, no se recomienda, pues es la más dañina a la salud. Sin embargo, tanto el gobierno, como la empresa privada, buscando igualar los derechos de los trabajadores, provocan que esto ocurra en detrimento de la salud de todos. El organismo humano ajusta el reloj biológico a las circunstancias, pero a la larga, cobra intereses y recargos muy onerosos a los que violan la ley natural del descanso. Por eso, la semana laboral de cinco días, nos da dos días de descanso: Uno para el creador, y otro para la familia. Cuando no guardamos el descanso divino, ni el físico, nos enfermamos constantemente y nuestra vida se acorta proporcionalmente al tiempo que le neguemos ese descanso. Todas las leyes de la salud se ajustan a la entropía de causa y efecto. No existe compensación alguna que repare ese daño causado por la falta del descanso adecuado que Dios le recomienda al ser humano para su salud.
Se viola la ley del descanso, cuando no se trabaja en la semana laboral: Dios dijo: “seis días trabajarás y harás toda tu obra y el séptimo día descansarás.” El asueto del primer día de la semana es relativo al trabajo, porque es para nuestro beneficio personal. Quien no trabaja en la semana, viola la ley del trabajo, y el descanso no le aprovecha. Quien no trabaja lo indicado mínimo en la semana, no cumple con la ley de trabajo y descanso que el Creador instituyó para la raza humana, y por eso, sufre trastornos mentales y físicos muy serios. por esa misma razón; son cinco días de trabajo laboral, uno de descanso y meditación para Dios, y otro para nosotros. Al separar ese sábado para meditar, estudiar y entender el plan de salvación, se pueden comprender mejor los designios divinos para la humanidad. Así mismo, el Creador ha tenido gran amor y cuidado con sus criaturas para librarlas de las enfermedades que el enemigo de la paz y de la justicia ha creado para entrampar y enfermar y al pueblo de Dios de su rumbo, y desviarlos del camino, hacia la tierra prometida.
La señal en la mano derecha indica acción, y en la frente conciencia. Todos los habitantes de esta tierra tienen ante sí una decisión muy importante que determina su destino eterno. (Apocalipsis 13:13-18 y Apocalipsis 14:11-12). O toman la señal de Dios, o toman la señal de la bestia y de su imagen. Debido a que en Apocalipsis 14:11, se identifica a los que toman la señal de la bestia como “los que no tienen descanso ni de día ni de noche,” se sobreentiende que los que toman la señal de Dios, son los que descansan el sábado conforme al mandamiento divino. Estamos a tiempo para tomar la señal de Dios en nuestras vidas y hacer la parte importante de nuestra decisión de conciencia por convicción propia. Ese descanso nos dará la paz que necesitamos y la seguridad de nuestro propósito de vida y destino eterno. Dios les bendiga.
En el escrito “El sello de Dios”, hacemos un resumen corto de lo que significa la marca o sello notarial de Dios en su creación. De la misma manera, la Bestia de Apocalipsis 13, que representa al reino del Diablo, tiene su marca muy bien establecida, en toda la creación. Si no podemos identificar una de la otra, estaremos perdidos por la confusión, en el momento que tengamos que realizar una decisión importante de vida. La más importante de todas nuestras decisiones: la que nos salva y nos lleva al Reino Eterno de Dios o nos condena al infierno destructivo de Satanás.
La serpiente antigua, llamada diablo y Satanás, la cual engaña a todo el mundo (Apocalipsis 12:9 y 20:2) o Lucifer, príncipe de los demonios y adversario de Dios, son los nombres que identifican la obra adversa del enemigo de Dios y de todo lo creado. Ha sido ese personaje, quien ha sembrado la mala semilla en el campo de Dios, es el responsable de que lo bueno se haya convertido en malo, que tengamos espinas en las flores, abrojos en el césped, bejucos creciendo en las hortalizas y enredándose en los árboles frutales, y yerbajos por todos lados. Finalmente, ha llevado a los hombres a dañar todas las frutas y vegetales de la alimentación, cruzando especies, injertando, hibridando, y manipulando genéticamente todo lo que Dios creó perfecto para nuestra alimentación y salud sostenida.
No queda nada que el enemigo adversario no haya alterado para que la raza humana se debilite, se enferme y muera antes de tiempo. De 700 y 800 años que duraban los primeros habitantes del mundo, el promedio de vida se ha diezmado a 70 y 80; y pocos llegan a los 100 años de vida. Cada siglo, surgen nuevas enfermedades, porque el sistema inmunológico que nos debe proteger, está más comprometido y confundido con tanta “basura” que consumimos, porque todo lo manipulado por ese enemigo, apunta a debilitarnos, enfermarnos y muy dificultuosamente, alimentarnos, si se le puede llamar alimento. De la misma manera que la vida se ha diezmado, la fuerza vital y la inteligencia humana se han mermado al extremo, que muy pocos pueden reconocer el mal que está mezclado entre lo poco bueno que queda, y que es lo único que nos puede salvar de esa plaga general de enfermedades y pandemias que siguen apareciendo y matando gente.
Su Sello
Como gran imitador, Satanás tiene también su sello: El sello de la rebelión, es el sello de la serpiente antigua, y como en todo, Satanás hace una imitación falsa de todo lo perfecto que hizo Dios. Así lo expresó el Maestro Jesús cuando le dijo a sus discípulos, que durante la oscuridad de la noche, un enemigo vino y sembró la mala semilla en el campo de Dios (Mateo 13:25). Esa mala semilla, comenzó en la rebelión del cielo contra Dios, y se ha extendido a la tierra nuestra, que él reclama como suya.
Tenemos que entender, que su sello está en todo lo que ha dañado y orgullosamente lo ostenta como una burla hacia el Creador y sus criaturas; contra todo lo que Dios hizo perfecto y él con la mano de científicos, de agrónomos, de agricultores y de la iglesia cristiana que ha consentido en respaldar esas ciencias (del mal) que han manipulado todo para perdición, enfermedad y muerte eterna.
Como pudimos observar en el tema “El sello de Dios”, todo lo que está en estado intacto, que no es mucho, porque Satanás, la serpiente antigua, lo ha dañado y lo ha falsificado; tiene el sello de Dios o su emblema: La estrella de 5 extremos. Sí tiene 4, o 6, u 8, es que está falsificada y no la debemos aceptar, y mucho menos, consumirla como alimento. El Sello de Dios en la creación es como los 5 dedos de nuestras manos y pies, como nuestras 5 extremidades del cuerpo, como las flores que aún no han sido manipuladas por el enemigo de Dios y tienen 5 pétalos. Así Dios tiene su sello en toda la creación, y también tiene su sello en el tiempo. En el tiempo, es el séptimo día que es el sábado y que es en realidad el quinto día, que corresponde al descanso divino, pero la serpiente lo ha cambiado todo para tratar de borrar la imagen divina de Dios en todo lo creado. Dios hizo el tiempo y le dio al hombre y a la mujer 5 días para trabajar, Uno para asueto y diversión, y otro para descanso personal y dedicación al Creador y a su creación.
La serpiente antigua Satanás lo ha cambiado para su beneficio, y para borrar la imagen de Dios en el tiempo; para que el hombre no descanse y se enferme. El domingo es el día de asueto que debe ser el primero de la semana. Ese día es para recreación sana, y diversión con la familia en actividades que descarguen el estrés y los preparen para los próximos 5 días de trabajo. El sábado es para Dios, para el descanso de la mente de las cosas mundanales, y para meditación espiritual conectados con el Creador. La serpiente antigua, Satanás, lo ha intercambiado a tal grado, que el mundo entero ha seguido una trayectoria diferente.
Como señalé al principio, Satanás tiene, como gran imitador, un sello distintivo que lo identifica. Así como escogió desde el principio a la serpiente para engañar a Eva y tuvo éxito, su emblema está en su sistema de engañar a la humanidad de manera permanente, y no se avergüenza ni se retracta porque le sigue funcionando con el mismo éxito que tuvo con Eva al principio de la historia.
Sus principales armas para engañar y someter a todos los que desconocen sus tretas malignas, son a través de la comida y el alimento que ingerimos, como hizo desde el principio, para controlar la salud de la humanidad. Enfermos y adoloridos, sin otra esperanza, aceptan o claman por ir a los médicos y a los hospitales donde los convierten en drogadictos legales para toda la vida; le sacan órganos, le injertan órganos ajenos, le transfunden sangre, los mutilan física y espiritualmente, y los sacan adelante, haciéndoles creer que están vivos, gracias a las intervenciones clínicas y a los tratamientos y drogas que les administraron.
Vamos a ver el sello:
El sello distintivo de ese sistema es un caduceo con dos serpientes enrolladas en un palo. Por esa razón, entendemos que son dos, las técnicas del engaño: alimentos y medicinas, o comida y hospitales. Los dos elementos que se complementan y contribuyen a que todo el mundo se convierta en Eva, comiendo y bebiendo para enfermarse y tener que depender del médico, o del hospital para, “supuestamente” curarse. Digo supuestamente, porque el sistema de salud universalmente hablando, es un fraude satánico que desde el principio de la historia, antes de que existiera el pecado, le dijo al ser humano: “No Morirás” (Génesis 3:4), mentira que Eva le creyó y la llevó a perder la inmortalidad que estaba condicionada a no comer del fruto de ese árbol de la ciencia. Siempre la ciencia ha estado en contra de la verdad divina. Noten, que es el mismo dilema que se nos presenta hoy. Si caemos en la trampa de la serpiente, creyendo que por no ir al médico o al hospital, nos vamos a morir, perdemos la vida eterna y la inmortalidad eterna. Lo único que cambia, es el árbol con la serpiente que ahora es un hospital con el emblema de dos serpientes enrolladas en ún palo. Los símbolos se han modernizado pero la Coca Cola es la misma, y el autor sigue vivo haciendo su trabajo y ganándole la partida a las iglesias cristianas que auspician y tienen con orgullo, médicos y hospitales, drogas químicas, y vacunas, que enriquecen la industria farmacéutica y empobrecen la salud general del mundo que las utiliza. Tenemos que aclarar, que ninguna droga conocida, cura ninguna enfermedad habida.
Todo es relativo al símbolo o al emblema que lo representa; En el Edén, el símbolo de la muerte estaba representado en el árbol de la ciencia, y el símbolo de la vida eterna condicionada, estaba representado por el árbol de la vida. Dios, le dio absoluta libertad a la raza humana de escoger su destino eterno. Le indicó todo lo relativo a la vida y a la muerte, y les otorgó, como regalo, su libertad a escoger. Hoy, casi seis mil años después, el dilema es el mismo: Tenemos dos árboles para escoger: El sello los identifica: ¿Cuál escoje usted?
Coincidiendo con nuestro pensamiento, encontramos este escrito de la organización “Created for Health” y lo reproducinos a continuación:
The Satanic Roots to Modern Medicine – The Mark of the Beast?
by Brian Shilhavy Editor, Health Impact News
All the symbols and emblems for modern medicine have one thing in common: a serpent.
Some, like the Caduceus, have two serpents around a staff, while others, like the rod of Asclepius, have only one serpent.
There are various interpretations as to the difference in meaning between the two, as well as the history of their origins, but the oldest reference to the serpent and its role in human suffering or healing, is contained in the earliest records of the Bible, in the writings of Moses, who is credited with
writing most of the first 5 books of the Old Testament portion of the Bible around 3500 years ago.
Since these writings pre-date anything written in Greek mythology by almost 1000 years, I am going to base this article on the Bible, the oldest and the most widely circulated and most frequently translated collection of ancient writings in the world, by far, with no serious competitors in ancient or modern literature.
If that bothers you, no need to read further.
We will see from the ancient wisdom of the Bible, that the serpent representing Satan is the ultimate anti-Christ, that he is weaker than Jesus Christ who is portrayed in the Bible as both the Son of Man and the Son of God, and that the death and resurrection of Jesus Christ broke the power of Satan over sickness and death.
Satan has yet to be judged and sent to his eternal punishment in a place called Hell, and there awaits a final battle between Jesus Christ, the ruler of the Kingdom of God, and Satan, the current ruler of the World System.
The Kingdom of God originates in Heaven, but also extends to earth and exists in the lives of the true believers of Jesus Christ.
In addition to the physical world, there exists a spiritual world (or universe), and every living human being currently inhabiting the planet either resides in the spiritual Kingdom of Darkness ruled by Satan, or in the spiritual Kingdom of Light ruled by Jesus Christ. (For more on this topic, see: Re- Creation: The Rebirth.)
Revelation Chapter 13 talks about the “mark of the beast,” where “beast” could also be translated into the English word “serpent.”
He also forced everyone, small and great, rich and poor, free and slave, to receive a mark on his right hand or on his forehead, so that no onecould buy or sell unless he had the mark, which is the name of the beast or the number of his name. (Revelation 13:16-17)
I am not going to delve into the controversial topics of prophecy or theology in this article. Instead, I am going to show just what the image of the “serpent” represents, its place in modern medicine, and how if one wants to resist being part of the Satanic system that may require everyone to accept some kind of “mark,” then you are probably going to need to prepare yourself to stop using the medical system completely.
I realize that we have been conditioned to believe that we cannot survive without pharmaceutical drugs and the medical system, but I assure you it is possible. I have not used the medical system in many years, and have not carried health insurance (by choice) for over 20 years, and I have survived!
It is my belief after many years of research and teaching on this subject, that for every patented pharmaceutical drug making billions of dollars for the medical system, that there are natural remedies created by God found in nature that are actually more effective, especially if we stop believing in the allopathic germ-theory of disease, and realize that health is much more than just the condition of our physical bodies.
The Serpent Represents Satan
From the earliest record in the Bible in the opening chapters of the book of Genesis, to the closing chapters in the last book of the Bible, the book of Revelation, the serpent is identified as Satan, or the Devil.
The great dragon was hurled down—that ancient serpent called the devil, or Satan, who leads the whole world astray. He was hurled to the earth, and his angels with him. (Revelation 12:9)
He first appears in the 3rd chapter of Genesis, where he deceives Adam and Eve, which results in sin entering the human race. One of the key passages of this chapter is verses 14 and 15, which basically lays out a prophetic blueprint for human history, and the cosmic struggle between good and evil:
So the LORD God said to the serpent, “Because you have done this, cursed are you above all the livestock and all the wild animals! You will crawl on your belly and you will eat dust all the days of your life.
And I will put enmity between you and the woman, and between your offspring and hers; he will crush your head, and you will strike his heel. (Genesis 3:14-15)
The key event in human history that saw the culmination of this prophecy, was the death of Jesus Christ on the cross, and his triumphal rising from the dead and walking out of the grave, defeating the power of sin and death that the serpent caused in the Garden of Eden.
One of the best summaries of this event is found in the letter that the apostle Peter wrote:
To this you were called, because Christ suffered for you, leaving you an example, that you should follow in his steps. “He committed no sin, and no deceit was found in his mouth.”
When they hurled their insults at him, he did not retaliate; when he suffered, he made no threats. Instead, he entrusted himself to him who judges justly.
He himself bore our sins in his body on the tree, so that we might die to sins and live for righteousness; by his wounds you have been healed. For you were like sheep going astray, but now you have returned to the Shepherd and Overseer of your souls. (1 Peter 2:21-25).
But this was not yet the end of Satan. To understand the events unfolding before us today, we need to review the history of the seed of the woman, and the seed of the serpent.
Moses’ Bronze Serpent Hung from a Pole
One of the next places we see the serpent appear is in the Bible is in the life of Moses.
The “seed of the woman” is traced through the Patriarch Abraham, the father of the Hebrews. To escape years of famine God had led Abraham’s descendants, the Hebrew people, to take up residence in Egypt. There they became too numerous and were seen as a threat to the Egyptian culture, and we see one of the first recorded instances of infanticide, the destruction of children being born to the Hebrew women.
This will become a common theme throughout human history, as Satan
works hard to reduce human population by killing children.
Moses was spared being killed and was actually raised in the royal palace, but soon is banished from Egypt for trying to deliver the Hebrews.
He spends 40 years in the wilderness where he settled down, got married, and started raising his family.
But the time had come for God to deliver his people from the oppression of the Egyptians, and he chose Moses to lead them, by appearing to him in a burning bush that did not burn up.
Moses is reluctant and fearful. Satan is thoroughly entrenched in Egyptian culture by this time, and a common shepherd like Moses figured he didn’t have a chance to lead a revolution, so God gave him some help.
Moses answered, “What if they do not believe me or listen to me and say, ‘The LORD did not appear to you’?”
Then the LORD said to him, “What is that in your hand?”
“A staff,” he replied.
The LORD said, “Throw it on the ground.”
Moses threw it on the ground and it became a snake, and he ran from it.
Then the LORD said to him, “Reach out your hand and take it by the tail.”
So Moses reached out and took hold of the snake and it turned back into a staff in his hand.
“This,” said the LORD, “is so that they may believe that the LORD, the God of their fathers—the God of Abraham, the God of Isaac and the God of Jacob—has appeared to you.” (Exodus 4:1-5)
Here we have the rod of Moses that miraculously turns into a serpent at the command of God.
It was something the magicians of Pharaoh, King of Egypt, also had the power to do. But God was clearly demonstrating his power over Satan, and changing the course of human history.
Then the LORD said to Moses, “See, I have made you like God to Pharaoh, and your brother Aaron will be your prophet. You are to say everything I command you, and your brother Aaron is to tell Pharaoh to let the Israelites go out of his country.
But I will harden Pharaoh’s heart, and though I multiply my miraculous signs and wonders in Egypt, he will not listen to you. Then I will lay my hand on Egypt and with mighty acts of judgment I will bring out my divisions, my people the Israelites. And the Egyptians will know that I am the LORD when I stretch out my hand against Egypt and bring the Israelites out of it.”
Moses and Aaron did just as the LORD commanded them. Moses was eighty years old and Aaron eighty-three when they spoke to Pharaoh.
The LORD said to Moses and Aaron, “When Pharaoh says to you, ‘Perform a miracle,’ then say to Aaron, ‘Take your staff and throw it down before Pharaoh,’ and it will become a snake.”
So Moses and Aaron went to Pharaoh and did just as the LORD commanded. Aaron threw his staff down in front of Pharaoh and his officials, and it became a snake.
Pharaoh then summoned wise men and sorcerers, and the Egyptian magicians also did the same things by their secret arts: Each one threw down his staff and it became a snake.
But Aaron’s staff swallowed up their staffs. (Exodus 7:1-13)
As the story unfolds in the Book of Exodus, Moses continues to perform miracles where plagues afflicted the Egyptians who were under the domain of Satan, until finally, after the first-born of all the Egyptians died while none of the first-born among the Hebrews died during what was called “The Passover,” the Hebrews looted the wealth of the Egyptians and took off for the desert.
In the desert God gave them the Law, represented by the Ten Commandments, in order to start a new life as God’s chosen people, freed from the bondage of Satan.
But the slave mentality was thoroughly entrenched in these Hebrews who grew up in Egypt, and even though they had seen the miracles of God inflicting plagues against their enemies the Egyptians, they complained to God about their condition in the desert, which leads us to the next occurrence of Satan being represented in the image of the serpent, and the roots to that symbol in modern medicine.
They traveled from Mount Hor along the route to the Red Sea, to go around Edom.
But the people grew impatient on the way; they spoke against God and against Moses, and said, “Why have you brought us up out of Egypt to die in the desert? There is no bread! There is no water! And we detest this miserable food!”
Then the LORD sent venomous snakes among them; they bit the people and many Israelites died.
The people came to Moses and said, “We sinned when we spoke against the LORD and against you. Pray that the LORD will take the snakes away from us.”
So Moses prayed for the people.
The LORD said to Moses, “Make a snake and put it up on a pole; anyone who is bitten can look at it and live.” So Moses made a bronze snake and put it up on a pole. Then when anyone was bitten by a snake and looked at the bronze snake, he lived. (Numbers 21:4-9)
This passage has been greatly misinterpreted throughout history, because most of the medical images you see today, such as the Caduceus or the rod of Asclepius, really have their origins from this historical event.
Modern medicine views the image of the snake in this passage as having curative, or medical properties.
But a bronze snake hanging from what this English translation I chose says “pole,” which in the original language is some kind of “standard” or “banner,” is not what cured the people.
It was their “looking” to it, presumably in faith that God would do what he said he would do, which was to heal them.
God healed them, not an inanimate man-made metal object fashioned in the image of a snake.
And remember the prophecy God proclaimed on the serpent in Genesis 3: “Cursed are you above all the livestock and all the wild animals! You willcrawl on your belly and you will eat dust all the days of your life.”
By lifting an image of the serpent high up into the air, God was signifying his power over the serpent, just as the staff of Moses and Aaron also did, when it became a serpent and consumed the serpents of Pharaoh’s magicians.
It was a symbol of defeat for Satan, by being lifted up where he himself could not go.
It took me a while to locate an artist’s interpretation of this that I believed was close to what really happened, like the one above that is at the
beginning of this section. Because most of the images of Moses and the bronze serpent lifted up in the desert had something more similar to a living snake slithering up a pole, as we see in the medical symbols, suggesting that the serpent had power to do this on his own.
But this “pole” in reality had to display a dead snake, not a live one, so some kind of cross beam was necessary to drape the image of the dead snake over it, making the “pole” probably look more like a cross.
Also, we find out later that this remedy for the Hebrews in the desert was apparently specific to that time and place in history, before they entered the “Promised land.”
The bronze serpent was kept for several generations after they left the desert, and eventually took on the opposite meaning of what it was originally intended, representing some kind of demon that was named Nehushtan.
This is recorded during the days of King Hezekiah, who was a good king and led the people back to worshiping God instead of demonic images, which included the bronze serpent crafted during the days of Moses in the desert.
He removed the high places, smashed the sacred stones and cut down the Asherah poles. He broke into pieces the bronze snake Moses had made, for up to that time the Israelites had been burning incense to it. (It was called Nehushtan). (2 Kings 18:4)
The name “Nehushtan” is only used here, and its history is not known. The etymology of the Hebrew word means “bronze” or possibly a derivation of the Hebrew word for “serpent,” but it was definitely a proper noun referring to some entity, probably demonic.
The bronze serpent that God had the Hebrews construct was a symbol of Satan’s defeat, not his curative powers.
Only God heals, and he clearly demonstrated that when he delivered the Hebrews from Egypt, by inflicting plagues on the people of Satan, while the people of God were not affected.
Jesus Replaced the Serpent in the Desert for Healing
But if there was ever any doubt as to the meaning of serpent and its place in healing, the words of Jesus erase all doubt:
I tell you the truth, we speak of what we know, and we testify to what we have seen, but still you people do not accept our testimony. I have spoken to you of earthly things and you do not believe; how then will you believe if I speak of heavenly things?
No one has ever gone into heaven except the one who came from heaven—the Son of Man.
Just as Moses lifted up the snake in the desert, so the Son of Man must be lifted up, that everyone who believes in him may have eternal life.
For God so loved the world that he gave his one and only Son, that whoever believes in him shall not perish but have eternal life. For God did not send his Son into the world to condemn the world, but to save the world through him.
Whoever believes in him is not condemned, but whoever does not believe stands condemned already because he has not believed in the name of God’s one and only Son.
This is the verdict: Light has come into the world, but men loved darkness instead of light because their deeds were evil.
Everyone who does evil hates the light, and will not come into the light for fear that his deeds will be exposed.
But whoever lives by the truth comes into the light, so that it may be seen plainly that what he has done has been done through God. (John 3:11-21)
Therefore, the use of the image of a serpent to represent healing is in direct contradiction to the words of God and of Jesus.
The image in the desert was a sign of the defeat of Satan, but that sign was ultimately fulfilled in the death and resurrection of Jesus, and to trust in anyone else for healing today, is idolatry.
What is “Idolatry?”
I have been writing on the idolatry of modern medicine for over 13 years now, with articles that expose the evil and corruption in pharmaceutical industry on the Created4Health.org website.
An article I wrote about 5 years ago and is a bit dated now, but is probably more relevant today than it ever has been, is:
Medicine: Idolatry in the Twenty First Century
Excerpts from that article:
Idols were looked to for guidance, power, and healing. It seems strange to us today that people would create idols out of man-made objects created by their own hands.
But the reason it seems strange to us today is because the people trusted in the spirits or spirit world represented by the idols, or in some cases they may have believed that the idol itself was inhabited by spirit beings. Our materialistic culture, by contrast, believes primarily only in the physical world, either denying or ignoring the spiritual world.
The heart of idolatry is looking to sources outside of God for our basic needs and desires in life. The idols that are erected flow out of our experiences in life, and the idol is an attempt to explain life apart from the Creator.
The typical things people have historically looked to idols to provide for them are: guidance, wealth, fertility, and health. God, the Creator of heaven and earth, presents himself to his people as the sole source of these things we need and desire. God does not act like a “magician” by providing these things for us out of thin air, but most of the time he works through his natural order of creation which is upheld by his power. (See Hebrews 1:3 & Colossians 1:17 which explain that God holds together the universe through his energy.)
The creation, however, is not a closed system, and God himself is not bound to its laws. He operates outside of it also, and in the person of Jesus, especially, we saw the power of the Creator in human form interact and overcome the limitations of the physical creation in many instances. Jesus walked on water, turned water into wine, immediately healed people’s diseases, and even raised people from physical death
back to life.But the decision as to when supernatural events happen always originates with God, and not the created beings. The prophets and other leaders at times were used by God to perform miracles, but the miracles were performed by God through them.“Magicians” on the other hand, those who truly perform magic (not just illusions), are interacting with the spiritual world being controlled by their own thoughts and desires, or those of the spirits who are also created beings.The ancient world was full of competing religions that practiced real magic in the spiritual realm through idolatrous practice.One specific form of idolatry that was condemned in the Old Testament writings of the Bible was child sacrifice to the god Molech:Any Israelite or any alien living in Israel who gives any of his children to Molech must be put to death. The people of the community are to stone him.I will set my face against that man and I will cut him off from his people; for by giving his children to Molech, he has defiled my sanctuary and profaned my holy name. If the people of the community close their eyes when that man gives one of his children to Molech and they fail to put him to death, I will set my face against that man and his family and will cut off from their people both him and all who follow him in prostituting themselves to Molech. I will set my face against the person who turns to mediums and spiritists to prostitute himself by following them, and I will cut him off from his people. Consecrate yourselves and be holy, because I am the LORD your
God. Keep my decrees and follow them. I am the LORD, who makes you holy. (Leviticus 20:2-8)Are things any different today in terms of idolatry?It has taken on a different form, but it is in essence the same thing it has always been – trust in idols rather than God to supply our needs and desires.Modern-day culture has changed dramatically since the theory of Darwinian evolution came on the scene and dominated academics in western culture, so that today the physical world is exalted above all other realities.The spiritual world is either denied or ignored.Hence, creation of physical idols out of basic elements such as wood or metals is very uncommon, because current culture ignores the unseen world that could be represented by such physical manifestations.What has replaced those idols, however, are beliefs in new ones.The most common idol in western culture today, by far, is medicine – the new “magic.”Modern day medicine has existed for a relatively short period of human history, and the creation of a body of licensed “physicians” can be traced back to the start of the vaccine movement in Europe in the 1800s, when health officials wanted more control over the population and what they perceived as threatening diseases like smallpox.Today, medicine is seen as the solution to almost all of life’s problems. A pill or vaccine exists now for just about every ailment or problem in life, and for those problems that don’t have a medical solution yet, billions of dollars are spent on research to find one.
The belief system currently in place is that physical science and medicine can solve all problems in life.
The people who control the medical system are trained and licensed and given great authority to control our lives. Currently they have the authority to take children away from their parents, to declare someone “insane” or mentally disturbed and have them committed to an institution, force people (especially children) to use their products via vaccinations, and make sweeping laws and regulations that affect the lives of everyone.
It is believed that life itself is dependent on medicine, and this belief system is used to justify the authority and power the medical system has in our culture.
Read the full article here.
Pharmaceutical Drugs as Witchcraft or Sorcery
One of the more interesting Greek words that is usually translated as “witchcraft” or “sorcery” in the English translations of the Bible ispharmakeia, from which we get such English words as “pharmacy” or “pharmaceutical.”
Outside of the Biblical texts, this Greek word would probably most often be translated into English as “medicine,” or “drugs.”
It is used in Galatians 5:20:
The acts of the sinful nature are obvious: sexual immorality, impurity and debauchery; idolatry and witchcraft; hatred, discord, jealousy, fits of rage, selfish ambition, dissensions, factions and envy; drunkenness, orgies, and the like. I warn you, as I did before, that those who live like this will not inherit the kingdom of God. (Galatians 5:19-21)
Can you imagine using the English word “medicines” in place of “witchcraft” in the list of sins in the verses above? Obviously the modern translators of the English Bible could not, and yet that was the word the ancients would have used for our modern day word “medicine.”
It is also used in the book of Revelation in a couple of places:
The rest of mankind that were not killed by these plagues still did not repent of the work of their hands; they did not stop worshiping demons, and idols of gold, silver, bronze, stone and wood—idols that cannot see or hear or walk. Nor did they repent of their murders, their magic arts, their sexual immorality or their thefts. (Revelation 9:20-21)
In this verse the word pharmakeia is translated “magic arts.” It is used below in referring to Babylon:
The light of a lamp will never shine in you again. The voice of bridegroom and bride will never be heard in you again. Your merchants were the world’s great men. By your magic spell all the nations were led astray. (Revelation 18:23)
Here the word pharmakeia is translated “magic spell.” Again, “medicine” did not seem appropriate to the translators in these verses, because of the current acceptance and understanding we have in the word and concept of “medicine.”
To learn more on this subject, see:
Do Doctors Really Heal?
Healing from Jesus is More Effective than Our Current Healthcare System
Is Big Pharma Medicine the Primary Tool of theGlobalists and the New World Order?
Current events here in July of 2020 show that there is a massive effort in place to usher in a New World Order by the Globalists, where the agenda is to reduce the world’s population.
I have identified who is ultimately behind this agenda, which is no longer a “conspiracy theory,” but is actually being published now. See:
Unmasking Who is Behind the Plandemic and Rioting to Usher in the New World Order
As I show in this article, which is a must-read if you truly want to understand what is happening today, the entity controlling events today is the Serpent, Satan, and he has two main goals in the time he has remaining before Christ returns. He wants to control the world by controlling the world’s financial system, and he wants your children.
The pharmaceutical industry is the primary tool he is using today to accomplish this goal.
Most of the world’s wealth has already been transferred from the middle class to the pharmaceutical industry through the COVID Plandemic. See:
Biggest Bailout of Wall Street in U.S. History was Planned Months before the Plandemic Virus Crisis – “Big” Pharma now HUGE Pharma
New World Order Continues to be Published: The “Great Reset” – Transhumanism and the 4th Industrial Revolution
The New World Order: Creating a Crisis so the Rich Get Richer While Millions Lose Their Jobs
And as I am writing this, BILLIONS have been spent on developing a COVID vaccine with the goal of inoculating every single person on the planet.
I have been one of the leading voices in the Alternative Media for the past decade or so warning people about the dangers of vaccines, as it has been the most censored topic in the corporate Pharma-funded “mainstream” media, and we have an entire website devoted to the the topic: VaccineImpact.com.
Two of the leading doctors and scientists in the world who understand the devastating effects that vaccines can have, are now warning the public that this COVID vaccine being developed is a new kind of DNA vaccine never before brought to market, and in the U.S. alone they are predicting up to 50 million people will be killed by the vaccines.
Dr. Judy Mikovits and Dr. Sherri Tenpenny: A New COVID Vaccine Could Kill 50 Million People in the U.S.
Most of the deaths that are currently being attributed to COVID have happened among our elderly population, and yet mostly only those of us in the Alternative Media are exposing this massive holocaust that has already happened! See:
Dr. Vernon Coleman: Your Government Wants You Dead –
BANNED from YouTube
So what’s next?
Most Americans are opposed to mandatory vaccines, especially for adults, but even if laws or emergency orders are not put in place to mandate that everyone must get the COVID vaccine, you can expect that, like the current measures being put in place in some states that require masks to be worn in order to enter a store to buy something, or visit a hospital, etc., that there will probably be some kind of COVID-ID or “mark” also required to prove you have received the COVID vaccine. See:
Virginia Has Provided the Nation with the Template for Mandatory Vaccines: Democracy Sacrificed for Medical Tyranny
Hence, we are already very close to seeing the principle of Revelation 13 fulfilled, as I quoted above:
He also forced everyone, small and great, rich and poor, free and slave, to receive a mark on his right hand or on his forehead, so that no one could buy or sell unless he had the mark, which is the name of the beast or the number of his name.
(Revelation 13:16-17)
As I stated in the beginning of this article, I am not going to get bogged down in the literal details of how this all might unfold regarding Biblical prophecy, in terms of dates, times, and other specifics, but instead I am taking the words of Jesus himself seriously, as recorded in Matthew 16:
When evening comes, you say, ‘It will be fair weather, for the sky is red,’ and in the morning, ‘Today it will be stormy, for the sky is red and overcast.’
You know how to interpret the appearance of the sky, but you cannot interpret the signs of the times. (Matthew 16:2-3)
As I also stated in the beginning of this article, the day may soon be here where the only way to resist Satan and the Globalists under his control, is to completely stop participating in the Government-run medical system.
Many of us have been warning the public about this for years, and there are a few of us who have not depended upon the pharmaceutical industry for our health for quite some time now, because we recognized that it was an evil system responsible for untold, countless deaths and destruction of lives. It is also the largest criminal organization in the world, by far. See:
Pharmaceutical Industry is the Leading Cause of Death in U.S., and the Largest Criminal Group in the World
So if you plan on resisting the Serpent, and his marks, the time has come to start detoxing yourself of pharmaceutical products, and learning as much as you can about natural health, and even supernatural health as taught in the Bible.
Health Impact News is a great resource for researching natural health, and Created4Health.org is a great resource for researching supernatural health, and Jesus’ healthcare system. Here are a few suggested articles to get you started:
What is Health? Is the Way You Think About God Healthy? The Authority to Heal
Copyright 2020 Health Impact News. Free to republish using Creative Common standards with correct author attribution and links back to this
original article.
Note: This article can be used as a source to claim a “religious exemption” for pharmaceutical products, such as vaccines, but the principles here apply to ALL pharmaceutical products that are produced or distributed using the symbol of the serpent.
About the Author
Brian Shilhavy is the Managing Editor, Founder and owner of Health Impact News (and associated websites in the Health Impact News network through Sophia Media, LLC). He has a BA in Bible and Greek from Moody Bible Institute, and an MA in Applied Linguistics from Northeastern Illinois University.
He is also the founder and owner of Healthy Traditions. Published on July 6, 2020
Los primeros niños genéticamente modificados en la historia de la humanidad: Dos niñas gemelas que nacieron con copias de genes alterados. El gen CCR5, que los científicos esperan que las hagan inmunes al virus de HIV. Aunque la intención del investigador es loable, y parece tener justificación, los resultados de manipular la genética, de romper leyes de la bioética, de ignorar documentos científicos, y no informar claramente a los padres de las criaturas y a las autoridades pertinentes las consecuencias de ese tipo de experimentos, si no resultan exitosos, ha llevado al científico chino He Jiankul, a la cárcel.
Editar el genoma humano es el sueño de muchos científicos, y crear inmunidad a muchas enfermedades, es un sueño que desvela a la comunidad científica de todo el planeta. Ahora bien, lograrlo es una terrible pesadilla que tiene que vivir antes de lograrlo, si es que algún día lo puede lograr, y en el interín, los experimentos hasta ahora, no son muy halagadores. La humanidad corre un grave peligro de que se disloque el genoma hacia extremos que luego no puedan ser controlados desde ningún laboratorio, como ha ocurrido con los virus de la serie H1N1 y del COVID 19. Las especulaciones que dan lugar a los cálculos de lo que pueda ocurrir, son tantas y tan variadas, como de genes que se pueden afectar y multiplicarse en generaciones futuras, en terribles anormalidades que puede dar lugar a seres monstruosos, o deformaciones físicas o mentales como las que han ocurrido como consecuencia del uso de ciertas drogas.
El abanico de posibilidades de este tipo, es tan amplio que no es posible para la ciencia calcular o predecir las posibilidades que de estos experimentos se puedan dar en los diferentes individuos que resulten afectados, y/o en sus generaciones futuras. Las mutaciones incidentales y accidentales que pueden ocurrir, son tantas y tan variadas que no se pueden predecir científicamente. Los experimentos de esta naturaleza que se han realizado en animales han producido monstruos que ha habido que matar para evitar el daño subsecuente a otras generaciones y a los mismos. Hay que tener en cuenta, que un solo cambio en el genoma, de un solo gen, crea una serie de cambios que se reproducen o manifiestan en diferentes áreas y se multiplican a través de las generaciones subsiguientes.
Nos arriesgamos a que la manipulación científica de algo tan crítico como el genoma humano, traiga una nueva serie de situaciones inesperadas, con cambios que afecten los cromosomas y que creen en las personas, los mismos monstruos que se han podido ver en animales de experimentación. Todos los científicos que conocen el funcionamiento del genoma están de acuerdo, en que un solo cambio que se realice, puede alterar toda una familia generacional. El problema es que al principio, como puede ocurrir al administrar terapia genética, ya sea a través del uso de vacunas, o de algun otro tratamiento, los cambios serán sutiles y muchas veces podrán manifestarse con los años, desconectando los síntomas o cambios de la verdadera causa de dichos daños. El experimento de este científico joven, lo ha llevado a sufrir tres años de cárcel, por las implicaciones de su experimento, que nadie puede predecir las consecuencias buenas o malas y que en este caso, no han sido las deseadas. Se sabe lo que ocurrió con la oveja clonada Dolly, que fue uno de los primeros experimentos de clonación de este tipo en el mundo. Murió de repente sin saberse a ciencia cierta lo que le causó esa muerte temprana, cuando el original del cual se hizo el clón estaba viva todavía y muy saludable. Cosas similares han ocurrido con conejos de experimentación que han nacido con anormalidades inesperadas, como el de una lengua tan larga que se le salía de la boca y no podía controlar. Estos son los cambios que resultan de intervenciones en el genoma que pueden afectar el cerebro, las neuronas y todos los sistemas.
De acuerdo a Greely, otro científico que ha escrito un libro sobre las implicaciones a corto y a largo plazo del experimento de Jiankul, abre una interrogante sobre las consecuencias a largo plazo de un gen editado y que ha sido introducido como parte del genoma a una persona. ¿A cuántos individuos, o grupos familiares va a afectar y de qué manera? Nadie puede contestar esta pregunta, pues los defensores de la investigación, que generalmente son los mismos que realizan los experimentos, no pueden predecir las consecuencias de una sola dislocación planificada de un gen, o la intervención mínima en uno de los cromosomas. Se conocen los resultados de un gen defectuoso, que sin la intervención del científico, y por diferentes causas y circunstancias, puede causar una trisomía o una anormalidad como lo son los diferentes síndromes que existen. Éstos son responsables de anormalidades o defectos de nacimiento como lo son el Síndrome de Down (Trisomía 21), y muchos otros síndromes que ocupan un porciento considerable de la población general del mundo.
La pregunta es: ¿Cómo pueden los científicos superar a la naturaleza y producir efectos similares a un síndrome sin que resulte en una condición negativa de salud o una incapacidad permanente? No hay manera de garantizarlo pero ellos, los científicos, no lo entienden, porque en su preparación en las ciencias, no toman en cuenta la individualidad bioquímica que Dios le da a cada ser humano para su identificación en los registros celestiales. La justificación de todo científico que entra a manipular el genoma, es justificable para todo el que cree que la ciencia es todopoderosa y que actúa siempre en beneficio de la humanidad. Este tipo de acción está bien justificada para los que creen en la evolución y constantemente buscan la manera de mejorar lo que Dios hizo: “Y vio Dios que era bueno”. Para aquellos que creen en un hombre evolucionado, cualquier estado del hombre y la mujer son buenos. Para los que creemos en un Dios perfecto, que manifiesta Su amor en toda la creación, queremos llegar a ser “perfectos, como nuestro Padre que está en los Cielos es perfercto”.
Muchos científicos obran con esa justificación, pero su objetivo principal es obtener fama, lograr financiamiento para sus invenciones, y finalmente obtener un buen premio de ciencias que le permita tener suficiente dinero para vivir y seguir jugando a Dios, en su laboratorio, y seguir creando quimeras que a la larga, nada contribuyen al bienestar humano. Al contrario, muchas veces, esos experimentos degradan la obra divina de la creación, y lo que producen son monstruos. Uno de estos experimentos recientes, trata de crear un híbrido, simio-humano, con la idea de descubrir cómo se realizó la supuesta transición del animal al ser humano o del mono al ser humano, en la llamada “evolución de las especies.” La muy nombrada embriogénesis, es la meta de muchos científicos que cruzan animales con humanos para supuestamente obtener órganos de reemplazo para suplir la gran demanda que existe en todo el mundo.
Mi opinión es que ésta pérdida de tiempo y de dinero que se lleva a cabo en muchos centros de investigación en el mundo, y que parte de mentes que no respetan la creación perfecta de Dios, ni tienen otra meta que no sea la fama y la fortuna, constituyen una muy buena excusa para jugar a Dios creando todo tipo de monstruosidades con fines comerciales. Es así como crean o crearon pollos con 4 patas y caderas y 6 pares de alas, para complacer a la industria que vende más de estas piezas que del resto del pollo. Así también, han creado embriones de cerdo con células humanas para lograr cultivar en cerdos, órganos para ser trasplantados a seres humanos y que sean aceptados por el organismo. Para eso, tratan de desbloquear los secretos del desarrollo temprano del ser humano. Debido a que el Instituto nacional de la salud, no financia quimeras científicas, muchos de estos científicos como Carlos Izpisua Belmonte, buscan financiamiento en empresas y fundaciones privadas que asignan fondos a ese tipo de investigación, a cambio del control eventual de la investigación. El Instituto californiano para medicina regenerativa es una de esas instituciones que asignan fondos para todo este tipo de investigación quimérica.
Nuevamente insisto, en que la mente satánica va más allá de las fronteras de la realidad y de la creación divina del cuerpo humano y de los animales. Desde el principio de la historia del mundo, que aún está por cumplir 6,000 años, los seres humanos/reptilianos, descendientes de la rebelión, han tratado de crear ese tipo de monstruos mezclando razas de diferentes animales con seres humanos y entre ellos. Cuando estudiamos la mitología de las razas primitivas, vemos cómo desde mesopotamia en adelante, se crearon dioses, mitad animales y mitad humanos para complacer el instinto de la rebelión en desfigurar la obra perfecta de Dios en la creación. Son muchos los híbridos creados en la mente y algunos permanecen con nosotros hoy día.
Esa misma inquietud que mueve a los científicos en el laboratorio a crear vida extraña, es el mismo interés que movió a los antiguos a crear sus diferentes dioses de películas del espacio. Noten, cómo los productores de cine, manejan ese tema con todo lujo de detalles, y lo presentan de tal manera, que las mentes de los niños que crecen, y de muchos adultos no entrenados en el Evangelio de la creación, lo creen y lo asimilan como una realidad existencial. Para este tiempo, y después de ver muchos de estos filmes de ficción, y de estudiar repetidamente en la escuela y en la Universidad, la teoría de la evolución de las especies, muchos que se dicen ser teólogos cristianos, creen en esa satánica invención, y la defienden como una realidad, a pesar de lo claro que el Génesis presenta el relato de la obra creadora del gran Maestro en el principio.
Esas son las nuevas enseñanzas de las escuelas de teología que cada vez se hacen más nominales. Para complacer a todo el mundo no cristiano, han vendido su primogenitura y se han alejado de los principios básicos del Evangelio. La teología moderna ha ido llevando a la Iglesia tradicional a una mundanalidad teórica y la ha ido alejando de la realidad histórica de la creación y del origen del pecado y de la maldad. Por esa razón, la Iglesia cristiana ha perdido su poder de convencer al mundo del cambio que debe dar, ha perdido el poder que el maestro le dio de sanar a los enfermos, de transformar vidas, y de ser cabeza de la sociedad. Está en la cola y no es respetada como autoridad. Los los pastores y sacerdotes de este tiempo, se parecen mucho a los del tiempo de Jesucristo que diezmaban la menta y el comino y menospreciaban lo más importante, que es la ley, y la justicia, y la misericordia, y la fe (Mateo 23:23, Lucas 11:42). Estas palabras del Maestro, a los escribas y fariseos de su tiempo, aplican perfectamente a los ministros y sacerdotes de este siglo que vivimos. Los conceptos y la cosmovisión moderna, se ha alejado de la realidad creacionista y permite que la ciencia y los científicos dominen la mente de la gente con filosofías falsas, con esperanzas fundadas en teorías que nunca se comprueban, en investigaciones pre-digeridas a resultados cuestionables, a expectativas de curación que nunca se realizan, a experimentos con drogas químicas que no curan, a vacunas que no funcionan, a cirugias innecesarias, a trasplantes de órganos innecesarios, a tratamientos de quimioterapia que son devastadores para la mayoría de los que las reciben; y a eso le llaman: adelantos de la ciencia.
Si la gente pudiera ver y descubrir el verdadero impacto negativo de las drogas tóxicas y cirugías innecesarias, sobre su estado de salud natural, repudiaría con toda la fuerza de su intelecto cada uno de estos procedimientos innecesarios.
Si la Iglesia cristiana hubiera enseñado el plan divino para la familia humana, nada de eso hubiera prosperado en el mundo. Pero la misma Iglesia, que debió combatir las drogas tóxicas, adoptó médicos y hospitales en su seno. Engañada por el enemigo de las almas, cedió su lugar en la curación de los enfermos a los hospitales. Ese fue el patrimonio más grande que el Maestro le concedió a sus discípulos de todas las épocas. Ahora, ni la Iglesia ni los médicos, pueden curar las enfermedades crónicas que sufre la humanidad, y en vez de curar el órgano o los órganos enfermos, recurren a trasplantes y cirugías extirpatorias para alargarle un poco más la vida a los incautos, que con órganos donados, creen que están curados del mal original. Una vez mas, la atrevida e incesante investigación científica, corre por el carril contrario en contra de la Voluntad Divina, y choca de frente con la realidad que presentamos, y que muy pocos ven y denuncian.
Si usted es capaz de entender lo que aquí exponemos, es debido a que todavía no se le ha cerrado la puerta de la misericordia divina, y puede entender las razones que exponemos para evitar caer en un hospital. (Aunque hay gente, que les place estar en los hospitales y se sienten orgullosos de mostrar las cicatrices de todas las operaciones quirúrgicas que han recibido, y se atreven a darle gracias a Dios por el transplante que le realizaron.) Para ellos, ese es el gran adelanto de la ciencia moderna, que a su manera, les salvó la vida. Si la Iglesia les hubiera enseñado a cuidar sus órganos vitales, nunca los hubiera arruinado, ni hubiera necesitado un trasplante.
Un órgano enfermo, un fallo renal, un hígado graso, o con cirrosis, un corazón agotado, unas arterias obstruidas, tienen remedio a través de la medicina divina y natural que el maestro utilizó en su último milagro, cuando untó lodo en los ojos del ciego de nacimiento. Este milagro sentó las pautas de una nueva y novedosa forma de curar a los enfermos que sería la metodología que seguirían los discípulos de ahí en adelante: El Señor mezcló los elementos de la tierra con los cuales creo el cuerpo humano, con la saliva Divina que es la Palabra que sale de la boca de Dios, y al mezclarse con los elementos de la tierra, permite que los que nacieron ciegos y no tuvieron la oportunidad de ver, hagan el más grande experimento de las ciencias divinas: la curación de las enfermedades y defectos físicos con los cuales todos nacemos por herencia, y los que ocurren como consecuencia de nuestro incorrecto estilo de vida y de alimentación.
Todas las enfermedades que nos auto-infligimos con nuestro estilo de vida y de alimentación, tienen remedio y pueden curar al cambiar a una vida diferente: Amparados en las leyes divinas de salud y vida, los señalados para salvación, curan totalmente, y sanan de todo mal físico que han adquirido por ignorancia a la única medicina.
La única medicina que los señalados necesitan, es la de los elementos de la tierra y su Palabra. Aunque nos equivoquemos en el tipo de tratamiento, o en la planta medicinal indicada por la botánica, o por el naturopata que la recomienda, o en la dosis que necesitamos, o en la secuencia que la tomemos, el proceso curativo será efectivo en la medida de la fe con la que lo realicemos. Leamos el texto del ciego de nacimiento de Juan 9: Veamos como Jesús despertó la fe del que nunca había visto la luz, del que vivía mendigando a la puerta del templo en las tinieblas eternas de una vida sin sentido. Pero ese ciego, con su intelecto, vió la oportunidad de ver con sus propios ojos, y salió a un lugar distante de donde él acostumbraba caminar, para hacer lo que el Maestro, (que hasta ese día era desconocido para él), le indicó que hiciera, y lo hizo. Caminó todo el trayecto y cruzó toda la ciudad para ir y lavarse a la fuente de agua que Jesús le indicó.
La fe de ese ciego, con los elementos de la tierra en sus ojos, realizaron el milagro más grande de la historia: Que un ciego de nacimiento viera, sin un transplante de córnea. Este milagro, o muchos similares, debieran estar repitiéndose a diario en cada Iglesia cristiana del mundo. Pero el enemigo de las almas, no quiere que la gente conozca el poder de Dios en la obediencia a sus leyes y mandatos. Todo lo contrario, le inyectan drogas venenosas y los refieren al hospital donde lo intoxican aún más, lo desmembran y lo confunden con más exámenes y drogas que no curan. Esa es la medicina que no cura, pero que le satisface al enemigo de las almas, y le hace creer a la gente que están curando y si el paciente muere, le dicen a los familiares “hicimos todo lo que pudimos”.
La perspectiva de género, según la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres y los Hombres, permite mejorar la vida de las personas. Esta perspectiva, ayuda a comprender más profundamente, tanto la vida de las mujeres como la de los hombres, y las relaciones que se dan entre ambos.
La Fundación Misión de Sanidad Sustentada, (Según sus siglas: “MISAS”), tiene una importante misión que cumplir en la sociedad moderna y en sus diferentes aspectos sociológicos de salubridad, de alimentación, de perspectiva de género, de educación, de comportamiento social, y de la espiritualidad libre, de los seres humanos. La visión panorámica de estos diferentes temas, y los problemas sociales que sufre el mundo, tienen un origen común que MISAS, trata de explicar y mejorar en su misión. Por esa razón, trata asuntos que puedan resultar ser altamente controversiales para muchos, pero, que por la necesidad misma del conocimiento y reconocimiento del problema, se analizan desde una perspectiva misionera de amplia cosmovisión y de empatía con todos.
MISAS no hace excepción, ni discrimina por raza, color, género, nacionalidad, religión, o creencias particulares de clase alguna.
La OMS dice que sexo, se refiere a las características biológicas y fisiológicas que definen a varones y mujeres. La Biblia señala que: “Varón y hembra fueron creados.” Estas son las dos categorías sexuales identificadas por los cromosomas XY y XX. Estos son los indicadores biológicos de varón y mujer en base a sus cromosomas, sus funciones endocrinas normales y los genitales internos y externos. Los últimos avances de la ciencia genómica nos aseguran que las tendencias homosexuales no se pueden identificar por los cromosomas. Éstos responden directamente al sexo biológico. Según la Organización Mundial de la Salud, género se refiere a los roles socialmente construidos por los defensores de las mujeres, los comportamientos, actividades, y atributos, que una sociedad dada considera apropiados para los hombres y mujeres que la constituyen.
De acuerdo a nuestro estudio, y más de cinco décadas de experiencia al respecto, las demás expresiones del sexo no biológico, son tendencias que no se derivan de cambios cromosomáticos, más bien, ocurren por desbalances hormonales que pueden controlarse con hormonas, hacia uno u otro sexo biológico. Algunos nacen con las tendencias preferenciales al sexo opuesto al que nacieron biológicamente, porque la saturación hormonal de la madre durante el embarazo, despues de la definición del sexo por los cromosomas, fue factor dominante en la identidad genérica preferencial.
En otros casos, ciertos tratamientos con drogas esteroidales, el tabaco, y otras drogas estimulantes que alteran la tiroides. Las hormonas de crecimiento presentes en las carnes comerciales, en el huevo, la leche, y en otros alimentos goitrogénicos, como la soya, crean el ambiente interno propicio que estimula las hormonas del niño pequeño y las dirige fuera de los patrones normales del sexo biológico.
En Mateo 19:12 dice: “hay eunucos que nacieron del vientre de la madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del Reino de los Cielos. Un eunuco es un hombre que físicamente es incapaz de casarse, porque nació, se hizo a sí mismo, o lo hicieron eunuco. Su genitalia no existe, o es castrado desde temprano en la vida y no tiene participación sexual de clase alguna.
Por las razones expuestas, ninguna terapia de conversión puede funcionar a base de tratamientos psicológicos o de algún otro tipo de terapia, si no se trata el desbalance hormonal en su causa. Las causas pueden ser tan variadas como de individuos que la sufran, o sea, cada caso es diferente y requiere de un análisis individual, que no sólo tome en cuenta la patología existente, sino que se investiguen a fondo las posibles causas heredadas o adquiridas de los padres, antes o durante la concepción. Por ejemplo: Tratamientos hormonales de la madre para concebir o estabilizar problemas menstruales, tiroideos, obesidad, depresión, diabetes, el uso de drogas esteroidales y también otros tipos de drogas como la marihuana, el alcohol, tabaco, o alguna otra sustancia que pueda influir en el feto en formación, y que pase la barrera placentaria.
El uso de estimulantes sexuales y de drogas, como las que hemos mencionado, por parte del padre, también se deben tener en cuenta para determinar la causa y tratarla, si es posible. Hay circunstancias en que el caso, no puede ser revertido, y tratar de hacerlo, puede ser una tortura innecesaria y un daño psicológico mayor al paciente. Hemos tratado casos, donde la terapia con hormonas naturales, ya sea con progesterona o con testosterona, dependiendo del caso, ha resultado en la completa restauración del desbalance. Muchos de estos casos, en varios meses de tratamiento, el mismo paciente se ha dado de alta y ha declarado su estabilidad emocional sexual y su diferenciación preferencial de acuerdo a su sexo biológico. En algunos casos, la madre había estado en tratamientos de fertilidad. En otros, había estado en tratamientos de pastillas anticonceptivas y no esperó el término recomendado, al quedar embarazada.
Ocurre frecuentemente que el padre, o ambos, bajo los efectos del alcohol y/o drogas, han sido los responsables. En este tipo de casos la tendencia casi siempre es irreversible o mucho más difícil de tratar. Podemos concluir en base a esto, que algunos nacen y otros se hacen, o los hacen. Quiero enfatizar, que estos casos, no pueden ser tratados psicológicamente sin conocerse la causa física que produjo el desbalance endocrino. De nada vale inducir una terapia de conversión, si la causa fisiológica permanece. Por esta razón, cada caso debe ser analizado individualmente para que una vez se determina la causa, se trate el problema desde los dos ángulos: el físiológico y las consecuencias psicológicas, causadas por los factores sociológicos y familiares que hacen que la persona afectada se sienta diferente, se deprima, y piense que su caso es una enfermedad que debe ser tratada. Esto provoca que en muchos casos, se busque ayuda en el lugar equivocado y se maneje incompletamente su condición.
Se cree que más de un 30% de la población mundial sufre de alguna de estas causas que mencionamos, pues existen otras causales que investigar a fondo, y la ciencia no ha realizado estudios profundos al respecto. Se trata de las hormonas de crecimiento y antibióticos que tanto éxito han tenido en la crianza de animales para consumo humano. Estas hormonas, en muchos casos sintéticas y derivadas de la carne, de la leche, de los huevos y hasta de la agricultura química actúan de manera inductora en el sistema hormonal de niños, hombres y mujeres.
Hemos llegado a un nivel de uso en este tipo de estimulantes del crecimiento, que si se elimina su uso industrial, la industria cárnica fracasaría porque los precios de las carnes y derivados animales y subproductos, subirían considerablemente por el tiempo que tomarían en crecer estos animales en las granjas, y el costo de producción que eso representa. El uso de esteroides hormonales anabólicos, que son versiones sintéticas o artificiales de las hormonas sexuales como la testosterona, es otro factor que hay que tomar en cuenta. Según las fuentes científicas que lo han estudiado a fondo, el uso de los esteroides anabólicos ha sido asociado con una gran diversidad de efectos secundarios y terciarios que ponen en peligro la vida de las personas que los utilizan. Las consecuencias son: ataques al corazón, cáncer del sistema reproductivo: ovarios, matriz, próstata, así como cáncer del hígado.
Debido a que muchos de estos efectos adversos graves, pueden ocurrir muchos años después de haberlos utilizado, no se ha podido relacionar una cosa con la otra. A los científicos que estudian estas áreas, ni les ha interesado ir más allá de los límites que ellos mismos se han impuesto para no afectar a los fabricantes de los mismos que son los que financian la investigación. Sin embargo, un estudio en animales encontró que cuando se exponen ratones machos a hormonas esteroidales durante una quinta parte de su vida, el resultado es un alto porcentaje de muertes prematuras.
El abuso de esteroides interrumpe la producción normal de las hormonas naturales en el cuerpo, causando cambios, tanto reversibles como irreversibles. En los hombres, incluye una producción reducida de espermatozoides y deformación de los testículos, denominado: Atrofia testicular. Entre los cambios irreversibles, están la calvicie y el desarrollo excesivo de los senos (ginecomastia). En un estudio de fisiculturistas varones, más de la mitad que habían usado esteroides, tenían atrofia testicular, ginecomastia o ambas cosas.
En la mujer, los esteroides anabólicos causan la masculinización general, disminución en el tamaño de los senos y la grasa corporal. La piel se vuelve áspera, el clítoris se agranda, y la voz se hace más profunda como de hombre. Las mujeres pueden experimentar un crecimiento excesivo del vello corporal, crecimiento de la barba y caída excesiva del cabello. Estos efectos, en algunas personas son irreversibles. Estos son los efectos directos que se han encontrado en los usuarios de esteroides sintéticos, y en la población que consume carnes de granjas industriales que los utilizan en el alimento de sus animales. Muchos están presentes en los alimentos para consumo.
Muchas personas piensan que la práctica de cocinar la carne de estos animales, hace desaparecer las hormonas y otros tóxicos, pero no es así. Las hormonas no se degradan con la temperatura, al contrario, se fijan a proteínas y son más difíciles de metabolizar por el organismo humano y en muchos casos, cuando abundan, dirigen la orquesta hormonal, hacia diferentes tendencias, todas negativas a la salud y a la normalidad del individuo.
Uno de los problemas más comunmente experimentados son los diferentes descontroles de la tiroides, problemas que prácticamente sufre toda la humanidad. La tiroides responde a los estímulos de ovarios o gónadas. Estas glándulas se inhiben o se estimulan por retroalimentación, como consecuencia de las hormonas presentes. Tanto hombres, como mujeres, sufren los cambios que la tiroides ordena como mecanismos de funcionamiento general, de todo el sistema hormonal, que a su vez, afecta a todo el organismo. La glándula tiroides es como la computadora de un automóvil, que controla y muchas de las funciones del mismo.
Cuando una mujer queda embarazada, todo su sistema hormonal está dirigido a la formación de la placenta y eventualmente del feto. Son las hormonas circulantes las que determinan el crecimiento normal o anormal del mismo. Es en esta etapa cuando se pueden producir los cambios, que confunden el sistema y causan que un niño, con órganos masculinos responda emocionalmente como una niña o vice versa. Es un hecho estadístico, que la cantidad de niños que nacen con diferentes anormalidades, aumentan cada año en la población mundial. La mayoría de estos problemas, son causados por los diferentes químicos de la alimentación, por las hormonas esteroidales, los fertilizantes y pesticidas químicos, así como de las diferentes sustancias o drogas utilizadas por ambos padres antes de la concepción, o durante la misma.
La glándula tiroides es susceptible a todo lo que entra por la boca y pasa por la tráquea, a todo químico que circula en el organismo, y a todo lo que afecte las funciones sexuales y reproductivas de hombres y mujeres. Se afecta también por los componentes químicos de todo lo que se aplica en la piel, en el cabello, y hasta en los jabones y deodorantes que se utilizan.
Por esa razón, los futuros padres deben cuidarse y desintoxicarse bien, por lo menos un año antes de planificar un embarazo. Todo medicamento, debe ser suspendido y sustituido por medicación natural que no produzca cambios ni efectos secundarios que puedan alterar el ambiente de la criatura en su proceso de formación, ni antes ni después del nacimiento. Es importante para su salud, y su buena formación física y mental, que sea lactado por su propia madre, aunque sea el primer año de vida, y que no sea vacunado en ninguna edad de crecimiento. Para más información con respecto a las hormonas y su salud, véase la revista “Alternativa Natural” titulada: “Las Hormonas y su Salud.”
Por todas estas razones expuestas, y muchas otras más que por espacio y tiempo no hemos mencionado, el gran dilema del discrimen por género debe ser motivo de discusión en nuestra sociedad a la luz de los conceptos científicos que hemos expuesto, y no de los conceptos psicológicos o religiosos solamente. Tenemos que ir directamente a las causas, para comenzar por el principio y atacar el problema correctamente. Lo ideal es adelantarnos y corregir de forma preventiva cuando se está a tiempo y se desea traer un niño saludable al mundo. Cuando se identifican las causas, sus efectos pueden ser tratados en su origen. De lo contrario, nunca tendremos la paz y la comprensión para los que se muestran o se comportan de forma diferente en sus vidas y actuaciones. La transgeneralidad sexual, emocional o física, es un factor que existe en el mundo desde el principio, cuando el ser humano comenzó a comer la carne de los animales. Por lo tanto, la transexualidad es un subproducto de la alimentación humana y del uso de drogas o medicamentos químicos que afectan las funciones hormonales de todos.
¿Terapias de conversión? ¿Serán efectivas?
Se han estado discutiendo en todos los medios, las llamadas “terapias de conversión”. Su efectividad o fracaso para convertir, a los afectados por la confusión entre su sexo biológico y su preferencia natural espontánea, ha sido puesta en duda, entre personas de su misma preferencia sexual. Esta situación, que cada día es más frecuente en nuestra sociedad, en términos estadísticos, ha sido el motivo de que pastores y psicólogos cristianos, hayan intentado mediante persuación y terapias sesionales, cambiar o convencer al afectado de lo contrario. Esto es, ir en contra de lo que el instinto sexual natural del individuo le indica. El tema de las terapias de conversión ha llegado hasta las esferas legislativas en muchos países y se ha tratado de reglamentar o prohibir este tipo de tratamientos, por lo angustiosos y crueles que resultan para los que no pueden lograr su conversión emocional y preferencial de su sexo biológico.
El tema, despierta interés social y mucha conmoción en la población general, que ve la disyuntiva familiar que se crea, cuando alguno de sus miembros presenta síntomas o tendencias homosexuales.
Muchos padres, desesperados por las tendencias homosexuales de sus hijos, los han rechazado y los han echado de sus hogares. Otros, los han aceptado porque son sus hijos y los aman, pero con la vergüenza social que les causa tal comportamiento que la sociedad y la Iglesia aún no entienden, ni aceptan, al igual que algunas familias tampoco.
Es importante tratar este asunto sin prejuicios y analizando a fondo las causas, que sin saberlo, los mismos padres que los rechazan y que se avergüenzan, son en gran parte responsables directos o indirectos, conscientes o inconscientemente de la confusión que crea en un individuo, tener un sexo biológico, y sentirse que pertenece al otro.
Es en este tema, vamos a ser, lo más justos que podamos. No es justificar tal conducta social o sexual, sino en analizar las diferentes causas de las distintas fases de la conducta homosexual y sus diferentes manifestaciones, que han recibido siglas que van en aumento según aumentan las diferentes tendencias y comportamientos. La información que damos, no es para justificar, ni tampoco condenar tales manifestaciones de la conducta humana, sino más bien, para que se entienda la causa y se tolere la presencia de los afectados, y se les brinde la misma oportunidad y el trato que merece todo ser humano, que se entienda de una vez, que todos en esta sociedad que vivimos, somos responsables de todo lo que ocurre en el mundo y debemos aprender a prevenir las causas para evitarle sufrimientos a nuestros hermanos; en otras palabras, tratar el asunto de manera preventiva. Las causas de las desviaciones en los sentimientos naturales de una criatura, son tan prevenibles como el autismo, el mongolismo o síndrome Down, la bipolaridad, el cáncer y muchas otras condiciones que sufren los niños que concurren en conductas que requieren cuidados especiales, por la discapacidad que presentan y que requieren una educación especial.
En el caso de los afectados, ciertos tratamientos y terapias pueden ayudar a que el afectado y su familia entiendan que este es un problema creado por circunstancias específicas que se dan en la sociedad y que la medicina moderna al tratarlo, no justifica su existencia ni su rechazo tampoco. Es un error de la Iglesia, que cree, que con sólo tratarlo con oración, o persuación se va a resolver un problema fisiológico y emocional. Tenemos un gran reto social en evitar que ocurran las circunstancias que precipitan estas desviaciones, pero todos tenemos que responsabilizarnos en hacer nuestra parte y entender, que con nuestra conducta general: lo que pensamos, lo que comemos, lo que vemos o introducimos en nuestro organismo, afectará a las generaciones futuras inmediatas y a largo plazo.
Estudios científicos realizados y publicados de la experiencia con el Dietilestilbestrol (DES), hormona estrogénica utilizada experimentalmente en Puerto Rico a principios de la década de los sesenta, puede haber sido responsable por muchos de los casos de cáncer y otros trastornos hormonales que han sufrido hasta tres generaciones posteriores.
La diversidad no es un mal como muchos piensan: En el jardín hay muchas flores y todas son diferentes. No hay dos flores ni dos frutos idénticos en una planta, ni en todas las plantas del mundo, pero sus funciones dentro del marco de la naturaleza, son similares. Los seres humanos, somos todos distintos, no hay dos iguales, pero nuestras funciones en la sociedad deben responder a uno de los siguientes patrones:
Género: hombre-general
Género: mujer-general
Género: divino universal
Género: rebelde, hombre o mujer (con causa o sin causa)
Genero: obediente-hombre o mujer
Género: criminal-hombre o mujer
Género: transexual-con muchas variantes
La Perspectiva de Mi Género
Basado en el respeto a la autodecisión que me asiste como derecho inalienable, bajo la Constitución Divina y la de los Estados Unidos de América, declaro:
Que soy de género divino, que tengo un gran respeto por la diversidad de pensamiento de otros, como así exijo que se me respete el mío propio. Mi origen divino no me permite contaminar mi pensamiento, ni mi cuerpo físico, con sustancias tóxicas genéticamente modificadas, alteradas ni adulteradas en ninguna manera. Por la misma razón, trato de mantener mi cuerpo limpio y libre de sustancias tóxicas fármacos vacunas, drogas químicas, transfusiones de sangre y transplantes de cualquier tipo.
De la misma manera, rechazo todo alimento proveniente de animales, de células humanas y de alguna manera híbridados o genéticamente modificados. Mi alimentación es totalmente basada en alimentos derivados de plantas. Me reservo el derecho de criar y enseñar a mis hijos en los mismos principios de vida, y exhortó a todo el que ame su vida y la de los suyos, a hacer de igual manera. Mis creencias en la creación divina, me dan la capacidad de amar y proteger en todo cuanto pueda al prójimo, no importa sus creencias religiosas, políticas o seculares.
Creo en la perspectiva de género, y por tal razón, identifico a los seres humanos por su sexo natural biológico con el que nacen, y al hombre y a la mujer, como los pilares divinos de la familia humana. Entiendo, por la información que he recibido, que hay desórdenes biológicos hormonales que crean confusión en la identidad de género de muchos, y respeto su decisión de pensar y actuar de forma diferente. De la misma manera, que acepto su decisión, exijo, con todas las fuerzas y convicción de mi intelecto, que se me respete la mía. Esta es mi opinión y decisión de vida, la tomo y ejerzo libre y voluntariamente, de acuerdo a mi convicción y conciencia moral y espiritual, la cual ninguna ley o decreto humano, me pueden hacer cambiar.
Pasamos ahora a la segunda tabla de la ley de Dios, o Diez Mandamientos como se les conoce. Estos cinco se ocupan del amor al prójimo, la lealtad que le debemos, y el respeto a todo lo que no nos pertenece.
Sexto Mandamiento
“No Matarás” Éxodo 20:13
El sexto mandamiento es el primero de la segunda tabla que Dios le entregó a Moisés donde se protege la vida de cada criatura. Es un mandamiento escueto, claro y contundente, que no requiere muchas explicaciones. Cuando Dios dice: No Matarás, establece un principio universal de respeto a la vida de todas las criaturas de la tierra. No Matarás, va más allá de lo que a primera vista nos impacta esta ley, que ha sido copiada por todos los códigos civiles y criminales del mundo. En Mateo 5:22, Jesús, el coautor de la ley, amplía el alcance ilimitado de este precepto que abre la puerta a un estudio más detallado al respecto. Con sólo pensar en matar, se mata con el pensamiento antes de llegar a la acción y se convierte en pecado. Con sólo enojarse locamente contra su hermano, amigo, pariente, vecino, o relativo, se viola el mandamiento y nos exponemos a las sanciones correspondientes (Mateo 5:22). El ser humano ha derramado sangre como un río, “hasta los frenos de los caballos” (Apoc. 14:20). Esta expresión apocalíptica indica la medida que se puede dar del rio de sangre que ha corrido en el mundo por la violencia del hombre contra su prójimo y contra los billones y trillones de animales que mueren cada día para satisfacer el deseo de la gente de comer carne.
Este es el primer mandamiento del prójimo y tenemos que definir que nuestro prójimo es todo aquel que de alguna manera está próximo o cercano a mí y que no soy yo. Por lo tanto, todos los que de alguna manera, están en mi radio de acción, son mi prójimo.
El mandamiento en su esencia, va más allá de nuestra limitación o limitada comprensión. En el principio, Dios acompañó al ser humano de una variada vida de especies animales para que le sirvieran de compañía. A raíz del pecado, los animales se volvieron feroces y peligrosos contra el hombre que los persiguió para matarlos y comerlos. Así se estableció una enemistad perpetua entre muchos animales y el ser humano, mientras que otros, fueron domesticados para cuidar de su amo y del rebaño.
Cuando Caín, el primer homicida, mató a su hermano de madre, Abel, conocía el mandamiento de no matar, y por eso ocultó su crímen y el cuerpo del delito. Su crímen no fue castigado con la máxima penalidad, porque Dios había perdonado la vida a Adán y a Eva que resultaron culpables de que la muerte llegara al mundo, y no podía condenar y matar a Caín por un crimen similar. Además, no hubo arrepentimiento en Caín, ni mostró la más mínima intención de hacerlo. No obstante, Dios no lo mató ni le cobró sangre por sangre. Su delito fue castigado con un destierro permanente y una señal en la frente para que todos conocieran de su acción.
Cuando Dios escribe los mandamientos en las tablas de piedra de granito, ya existía un historial de sangre, de crímenes y muertes innecesarias, que requería medidas más fuertes y restrictivas. Se estableció la ley del talión: ojo por ojo, diente por diente, vida por vida, sangre por sangre. Ninguna medida resultó efectiva para detener el derramamiento de sangre, y Dios retiró su presencia de la tierra en la medida en que los hombres ignoraron sus leyes, sus mandamientos y sus estatutos.
Es bueno señalar, que en el plan original de Dios, no existía ni la muerte ni el asesinato. Todo el historial de guerras y de crímenes de guerra fue consecuencia del pecado y de la desobediencia. Cada cual, entiende de acuerdo a su conveniencia.
Es importante recalcar que violamos el mandamiento «no matarás» cuando destruimos nuestra salud con vicios dañinos, comiendo lo que nos hace daño, alimentándonos con cadáveres, utilizando drogas tóxicas con efectos secundarios y terciarios, cuando no descansamos ni nos ejercitamos apropiadamente, cuando albergamos pensamientos de baja autoestima o sentimientos de culpa auto-infligidos y cuando permitimos que otros nos hagan sentirnos inferiores. También matamos con nuestros pensamientos, palabras, cuando hablamos falso testimonio contra nuestro prójimo. Cuando nos identificamos con películas y programas violentos y deseamos que mueran los malos.
Séptimo mandamiento
«No cometerás adulterio». Éxodo 20: 14
Este es otro mandamiento de pocas palabras pero de un profundo significado. Se trata de no cambiar el orden natural y original de las cosas de cómo Dios las creó ni su propósito. Lo primero que me viene a la mente y que se ha predicado por siglos, es el adulterio en las relaciones de pareja. Eso es muy amplio; el significado de ese mandato es mucho más abarcador: Jesús dijo que con sólo desear una mujer ajena, ya adulteró con ella en su corazón. Se trata de mantener pura y sin mácula la relación entre una pareja que se han prometido amor y lealtad y han decidido consagrarse mutuamente. Además de mantener una mente limpia, que pueda llegar a ser controlada de malos pensamientos, que puedan llevar a acciones incorrectas. Por desgracia, la gente cambia sus lealtades y muchas veces el amor de pareja languidece y muere. Ahí es donde surge la disyuntiva que lleva a la separación y en muchas ocasiones al adulterio. No todas las separaciones deben ser clasificadas como adulterio. Cuando se dice “Hasta que la muerte los separe”, tenemos que entender que la muerte del amor puede llegar antes que la muerte física de cualquiera de las dos partes, y para evitar sufrimientos de una parte, de la otra , o de ambos, es preferible una separación amistosa, familiar y digna del amor que un día se profesaron. Para entender el alcance de este mandamiento, tan explícito y tajante, tenemos que ver el contexto bíblico y consultarlo para tener una idea clara de lo que significa este concepto.
No podemos limitar el significado de este término a una relación que se rompe, y cada uno de ellos busca una nueva compañía. La Biblia da fe de las ocho esposas que tuvo el rey David y de las 700 mujeres reinas y 300 concubinas del Rey Salomón. Aún así, su corazón era perfecto ante los ojos de Jehová su Dios, así como lo fue su padre David. Esta situación no les fue contada a ellos como adulterio por varias razones:
1. Porque fueron relaciones consentidas por ambas partes.
2. Porque el rey podía mantenerlas económicamente.
3. Porque no se negaba el derecho individual.
4. Porque no se lastimaba la relación de unas personas con las otras. Todas mantenían sus derechos. (Véase el caso de la reina Esther y el rey Asuero.)
5. Porque mientras se mantuviera la relación original activa y todas las partes aceptaran la relación, no se imputaba adulterio.
6. porque se consideraba adulterio la relación de cualquiera de las partes con otra sin el consentimiento de la primera.
Esta complicada situación que vemos a través del texto bíblico y que es historia, nos indica que el adulterio es un concepto técnico de las relaciones de pareja, que se aplica, cuando una de las partes decide violar el compromiso sin el consentimiento expreso de la otra. Por lo tanto, cuando hay consentimiento mutuo, no se considera adulterio, pero podría, en algunos casos, clasificarse bajo fornicación. De uno al otro hay un amplio trecho de posibilidades y de alternativas que pueden aclarar situaciones particulares que deben ser analizadas cada una por separado, tomando en cuenta, que los gobiernos han tomado parte en las relaciones de pareja y se han establecido leyes al respecto. En esto, la Iglesia cristiana ha fallado nuevamente, al permitir que el Estado tome el control de las relaciones entre parejas y decide imponer su voluntad sobre las decisiones de quien decide unirse o quién no punto todavía en algunos países existe el matrimonio civil y el matrimonio por la Iglesia. Ambos son aceptados por la sociedad y a la hora de un divorcio no se producen los pleitos civiles que vemos en las sociedades en donde el estado tiene el control de los matrimonios y hay que consultar un juez para que acepte la separación. Dios no casó a Adán con Eva; Él dejó que Adan echará de menos una compañera y entonces, creó a la mujer del costado de Adán (Parakletos), Adán la acepto, la tomó como esposa, y no se celebró una boda, ni se anotaron como matrimonio en ningún registro. La Biblia es clara y nos informa que los hombres tomaban esposas y las mujeres tomaban esposos, de acuerdo a su gusto y conveniencia.
El matrimonio civil es un invento moderno de los gobiernos para mantener el control de la familia, y supuestamente, proteger el patrimonio de los hijos y su subsistencia. Las relaciones de pareja no deben ser manipuladas ni controladas por el Estado porque es una relación discrecional de los contrayentes y nunca la Iglesia debió permitir que el Estado tomara las riendas de la familia. Actualmente, hemos llegado a un punto en que los hijos de una pareja no le pertenecen, son propiedad del Estado pero sus progenitores son responsables de criarlos y de mantenerlos. Esto no va de acuerdo con los mejores intereses de la familia, porque el gobierno civil no ama a los hijos de las parejas que procrean para que el Estado los controle. Todo este caos que sufre la familia, sumado a los pleitos civiles que se dan a diario en las cortes de justicia, es provocado en parte por la intromisión del Estado en las relaciones de familia. Cierto es que hay padres irresponsables que incumplen con sus deberes para con su familia, pero eso no justifica que el Gobierno tome posesión de los niños y los lleve a hogares sustitutos donde no se les ama ni se atienden sus necesidades espirituales de acuerdo a las creencias de los padres. Toda esa responsabilidad, le tocaba a la Iglesia cristiana que le cedió sus derechos a los gobiernos civiles y se desentendió de su responsabilidad vicaria con la familia. A pesar de su responsabilidad incumplida, se opone al divorcio, y cuando casa a una pareja, inscribe el matrimonio en los registros civiles del gobierno. Este absurdo comportamiento de la Iglesia cristiana tiene repercusiones funestas en las relaciones de pareja y de familia. Como entidad responsable de la familia, cedió sus derechos al estado y se lavó las manos de su responsabilidad como Iglesia y defensora de los derechos civiles de sus miembros.
Pero el séptimo mandamiento va mas allá de las relaciones de pareja. Todo lo que comemos tomamos y usamos para alimentarnos y asearnos está adulterado por la mano del hombre que ha seguido las pautas de Satanás y ha sembrado la mala semilla junto con la buena. Los frutos de la tierra, las ensaladas, los vegetales, y las frutas que consumimos, tienen un alto grado de hibridación y de modificación genética que no podemos controlar a menos que dejemos de consumirlos, o los sembremos en nuestro patio en forma orgánica. La manipulación genética de los frutos de la tierra, de los cereales, y de las hortalizas, es un grave y serio problema de adulteración, que afecta la salud y trasciende a nuestro genoma. Para lograr frutos y hortalizas de buen color y tamaño, el agricultor se ve precisado en fertilizar y asperjar químicamente las cosechas para que puedan ser vendidas en los mercados. El uso de pesticidas químicos, plaguicidas y abonos, es un proceso artificial para hacerla crecer las cosechas, y se considera además de la hibridación, en en una adulteración química de la naturaleza. Es pecado de adulterio. Si actualizamos el mensaje, nos daremos cuenta que al día de hoy, el adulterio mayor es el adulterio de la naturaleza.
Cuando los apicultores mezclan la miel con glucosa, están adulterando el producto, cuando los ganaderos mezclan la leche con agua, la están adulterando. Cuando se mezcla el café con garbanzos, o con cualquier otro grano seco, lo están adulterando, cuando se mezcla la semilla buena con semilla mala para ganar peso, se está adulterando. También se adultera cuando se mezcla el trigo con otros cereales para rendirlos, cuando se mezcla la verdad con la mentira, se está adulterando la verdad. Cuando un hecho cualquiera se exagera, se están alterando los hechos, igual que cuando se testifica con engaño, se está adulterando la evidencia. Cuando mezclamos telas buenas con telas de baja calidad, o mezclamos en una misma pieza dos géneros diferentes como algodón y lana, se está adulterando el género. Cuando se hacen mezclas de ingredientes con preservativos químicos para su conservación en el mercado, se adultera el producto original. Sobrevivimos y nos desenvolvemos en una sociedad donde se adultera todo lo que usamos en nuestro diario vivir. Adulteramos el texto bíblico cuando citamos un texto fuera de su contexto, adulteramos la verdad cuando insistimos que la Ley de Dios fue abolida en la cruz. El mandamiento es escueto pero indica claramente que violamos la de Dios cada vez que adulteramos una de las miles de cosas que son adulteradas cada día. El adulterio de la verdad es el arma que ha utilizado el enemigo para destruir la obra perfecta del Creador. En la parábola de la buena semilla y las cizaña, el maestro recuenta la historia de la rebelión desde antes de la creación de la tierra. Fue Satanás quien introdujo la mala semilla de la rebelión en todo el ambiente celestial, fue el que mezcló y sembró todo tipo de hierbajos, plantas estériles, espinas y abrojos, en el Edén perfecto de Dios. Mezcló todo tipo de semillas y echó a perder todo lo que Dios creó perfecto en gran manera. En el blog “Origen del Mal” vemos cómo el enemigo introdujo la mala semilla de la rebelión en el vientre de Eva, adulterando de ahí en adelante, toda la familia humana con los genes de la rebelión. Dios tiene que estar altamente disgustado con los resultados de esa siembra diabólica.
Se adulteró toda la creación, la raza humana, la pureza de su pueblo en la tierra, de los genes buenos con genes malignos, y de todo lo que existe sobre la tierra. Sólo aguarda por que haya un pueblo que entienda esto y se prepare para morar en la tierra nueva donde todo será genuino, salido de nuevo de la mano del Creador.
Octavo Mandamiento
«No Hurtarás». Éxodo 20:16,
No hurtar es el octavo de los mandamientos de la ley divina, el hurto es una de las malas costumbres de millones de personas que aprovechan cualquier oportunidad para adueñarse o retener lo que no les pertenece. El robo compulsivo de lo más insignificante, lleva a muchos a violar el mandamiento y a justificar su conducta impropia. Quien roba un alfiler eventualmente se puede volver en un ladrón de bancos o un asesino de su propia moral. Cuando regateamos precios y nos aprovechamos de la necesidad que alguien tiene de vender algo porque necesita, cada centavo que le ofrezcamos de menos de su verdadero valor, es un hurto que le hacemos creyendo que somos buenos negociantes, y nos aprovechamos de la desgracia ajena. Luego nos jactamos de ser buenos comerciantes cuando nos aprovechamos de la necesidad de otros para nuestro beneficio económico. Violamos el séptimo mandamiento cuando tomamos ventaja de las situaciones que se producen en el trabajo para conseguir un puesto más alto a costa del de otro compañero. Se viola el mandamiento cuando copiamos un escrito de alguien y lo hacemos pasar como nuestro, sin darle la mención a su autor. Pecamos de hurto, cuando le quitamos peso a una balanza para aprovecharnos. Hurtamos, cuando sustraemos indebidamente algo que no nos pertenece y no pagamos por ello. Cuando ocultamos una mercancía dentro de otra, para solo pagar por una de ellas, estamos robando. Al rodar un punto de la colindancia, le robamos terreno al vecino, aunque éste no lo reclame.
Le robamos a nuestros hijos y a nuestra pareja cuando egoístamente gastamos nuestros recursos económicos en nosotros mismos sin pensar en sus necesidades. Jesús añadió: «Más bienaventurada es dar que recibir» (Hechos 20:35). Le robamos a todos cuando no demostramos nuestro amor y afecto, ni consideramos cualquier necesidad física, económica o emocional que puedan tener, cuando no amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Le robamos a Dios, cuando no somos responsables de devolverle lo que le pertenece. Cuando tomamos prestado y no lo devolvemos, la prenda o la herramienta a su dueño, estamos robándole al prójimo que nos prestó. No pagar una deuda, es robar al prestador. Le robamos al gobierno cuando mentimos en la planilla sobre ingresos para pagar menos de lo indicado. Nos roba también el gobierno, cuando cobra altas contribuciones para mantener la burocracia. Todos por naturaleza tratamos de aprovecharnos de situaciones del prójimo para nuestro beneficio, y así lo defraudamos. Le robamos a Dios cuando hacemos nuestra propia voluntad en su día especial de reposo, o no devolvemos el debido diezmo de nuestros beneficios.
Noveno Mandamiento
«No hablarás contra tu prójimo falso testimonio». Éxodo 20:16
Este importante mandamiento es el que trata de frenar las calumnias que se producen como consecuencia del chisme, de la injuria, del perjurio, de la difamación, y de la mentira. Ha habido ocasiones en que un comentario fuera de lugar, o una aseveración de algo de lo que no estamos seguros, pero qué nos parece y nos agrada comentar, ha costado vidas, enemistades, divorcios y agresiones graves. Las Cortes están llenas de testigos falsos que se prestan a testificar por insistencia de abogados que quieren sacar libre a su cliente a toda costa, o por personas que interesan hacerle daño a alguien. A veces, creemos que vimos algo que nos pareció de una manera, y resulta de otra en la realidad, pero aprovechamos lo que nos parece, para iniciar un chisme que puede dañar la reputación de alguien, o meterlo en graves problemas, cuando exageramos creyendo que con eso, llamamos la atención y nos hacemos importantes y el resultado puede ser detrimental para alguien. Mentimos, si pecamos contra la persona afectada y Dios no se agrada de eso. La persona que exagera, miente, y la mentira, es parte de una agresión que cometemos contra el prójimo. Por una mentira, hay gente inocente en la cárcel, y eso, quién será responsable, lo pagará caro algún día. Se dice que hay mentiras de diferentes colores cuando se trata de algo que le haga daño a alguien, y que le afecte su vida en la manera que sea. No existen colores que se puedan aceptar, ni mentira que se pueda reunir. Quién lo dice pagará por su pecado.
El cristiano que quiere salvarse, no debe participar del chisme, ni de la difamación, ni de la mentira, aún cuando parezca real y creamos que es cierto. Dijo Jesús: “Que tu hablar sea sí, sí, o no, no. (Mateo 5:37) y no añadamos elementos, ni conjeturas, que nos lleven a violar un mandamiento tan importante de la ley, que está promulgada por Dios para mantener la paz entre los hombres y mujeres, así como para cuidar de sus reputaciones. Aún cuando se exagera la verdad, se viola el mandamiento, si la exageración le hace daño a alguien.
Los medios de comunicación que llegan a muchos hogares, son conductores de información, de comentarios extremos de personas que tienen vida pública y constantemente vemos cómo se propagan comentarios buenos o malos en las noticias o en las redes sociales. Éstos, a la larga, no edifican para nada, ni a nadie benefician. Tanto como para pasatiempos o para bromas, pueden imputarse como pecado. Muchas personas se han suicidado como consecuencia de un comentario adverso, porque no han resistido la vergüenza pública. Otros, han cometido asesinatos porque alguien difamó a la víctima, y dijo algo que sin estar seguro, provocó la ira, los celos, o la reacción violenta que los sacaron de control y lo llevaron al extremo de matar.
El cristiano verdadero debe ser un pacificador que debe estar siempre en control de lo que ve, de lo que oye, y de lo que dice, para evitar entrar en especulaciones que puedan provocar situaciones lamentables. Para muchos, el chisme y la difamación son un entretenimiento y lo practican constantemente buscando víctimas para enredar. Lo mismo en el vecindario, que en el trabajo, en la escuela, o en la Iglesia; Sea verdad, o mentira, no debemos participar de nada, que de alguna manera, pueda lesionar la reputación del prójimo ni hacer bromas pesadas o convertirlos en objetos de burla. Todo eso, viola el noveno mandamiento.
Decimo Mandamiento
«No codiciarás los bienes de tu prójimo ni su esclavo ni su buey ni su asno ni nada que le pertenezca». Éxodo 20:17
Este mandamiento amplía la responsabilidad del noveno y entra en una fase importante de la convivencia pacífica de los seres humanos. Se trata de la codicia que le hace tanto daño a la sociedad donde se convive, porque crea competencia por tener cosas que otros tienen. Ese deseo de lo que no es nuestro, nos puede llevar a extremos en los que perdamos de vista nuestra condición económica y que nos endeudemos en extremo para tener lo que tienen otros. Así se ha llegado a un punto en que vivimos en una sociedad que la gente tiene muchas cosas que no son necesarias y se endeudan más allá de sus ingresos y de sus posibilidades de pagar. Muchos terminan perdiéndolo todo por haber codiciado aquello que no era necesario. La codicia puede llevar a violar todos los otros nueve mandamientos anteriores y parece ser que el señor lo puso último para resumir los defectos de conducta que pueden conducir a violar todos los mandamientos. Lo ajeno no es nuestro. Si lo deseamos y nos concentramos en el deseo de tenerlo, nos puede conducir a pecar o a tomar lo que no nos corresponde o no nos pertenece y a violar el mandamiento. Cuando el rey David, un rey que lo tenía todo, codició la mujer de Urías, hizo todo lo posible por tenerla y finalmente, llegó a cometer un crimen contra un soldado que le servía incondicionalmente. La codicia lo llevó a violar todos los anteriores mandamientos, y los resultados fueron funestos. Y el Rey de Israel, se arrepintió para toda la vida de su pecado. Desear lo ajeno nos puede llevar a violar toda la ley, y a complicarnos en situaciones que luego nos arrepintamos mil veces de haberlos acometido. Desear lo ajeno, nos puede llevar a violar toda la ley y complicarnos en situaciones que luego nos arrepintamos miles de veces de haberlas acometido. En nuestro sistema moderno de vida, nadie desea el asno o el buey del prójimo, pero deseamos el carro, el negocio, la posición, o la esposa de nuestros semejantes, y a veces, luchamos por conseguir cosas, como puestos en el trabajo, posiciones en la sociedad, artículos de vestir, jollas o trajes costosos, que otros ostentan. Algunos anhelan el reconocimiento público y la honra que no se merecen y realizan todo lo que esté a su alcance para lograrlo sin necesitarlo realmente. Esos son los que se envuelven en actividades caritativas y sociales para aparentar ser grandes filántropos pero lo hacen con el único fin de llamar la atención sobre ellos. La hipocresía es codicia reprimida, hay mucho que decir de este último mandamiento que resume toda la ley.
Ni la casa, ni el carro, ni sus prendas, ni su empleo, ni sus empleados, ni sus herramientas de trabajo, ni su mujer, ni sus hijos, ni nada que le pertenezca al prójimo. Todo lo que codiciamos, se puede convertir en objeto de veneración, violando los primeros 5 mandamientos.
La envidia puede provocar una baja autoestima que destruye la paz la felicidad y nos hace perder el respeto y la admiración por nosotros y por los demás. La envidia destruye la armonía que debe existir entre vecinos, compañeros de trabajo, familiares y amigos. Es un mal que nos corrompe internamente hasta la muerte. El Señor le pedirá cuentas a cada uno en particular. El mejor antídoto para ese veneno es dar de lo que tenemos, compartir lo nuestro con quienes necesitan más que yo, y huir de los deseos de tener lo que no nos pertenece.
Los políticos y comentaristas de política (politólogos) se especializan en sacar información negativa de sus oponentes y exagerar de forma muy sutil pero efectiva los aspectos negativos de cada cosa, que si fueran ellos los que la hacen, sería muy buena y loable, pero al ser parte de la política del contrario, la desfiguran haciéndola aparecer como muy mala. La primera campaña política de la historia del universo se puede conocer en el apocalipsis, (cap.12 del 4 al 8) fue obra de Satanás contra Dios, y por sus mentiras disfrazadas, logró convencer a una tercera parte de Los ángeles del Señor que serán juzgados y se perderán en el infierno por acceder a la codicia.
Con la abolición de los mandamientos de la ley divina, que ha sido su meta por los seis mil años que cumplirá la tierra, Satanás cree que no podrá ser juzgado por su conducta criminal y fratricida. Tiene razón, si se deja llevar por las enseñanzas de la iglesia que se dice ser cristiana, pues no habiendo ley, no se puede imputar pecado, pero mientras haya uno solo que crea en la ley de Dios, la ley estará vigente para todos.
Muchos que han despreciado y menoscabado esa ley, por ella serán juzgados el día del juicio. Por esa razón, Jesús dijo: “que hasta que perezcan el cielo y la tierra, ni una jota, ni una tilde, perecerá de la ley” (Mateo 5:18). La jota y la tilde son letras y puntos del alfabeto hebreo. Son las marcas más pequeñas de todo el abecedario. Cuando los arqueólogos descubran esas dos tablas de la ley divina, y aparezcan en medio de la gran controversia, será la señal de que el pueblo de Dios estará sellado para salvación, y el resto del mundo estará sellado para perdición. Exhortamos a la Iglesia cristiana a exaltar y obedecer la ley, poner por obra sus principios, mandamientos y estatutos perfectos, para que no sea hallada falta en el juicio. Las dos tablas de la ley son los dos testigos que por 3,500 años han profetizado (Apocalipsis 11: 9). “Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza o falla en un punto, se hace culpable de todos.” (Santiago 2:10)
“No tendrás dioses ajenos delante de mi” – Éxodo 20:3
Este primer mandamiento es corto, en su expresión y voluntad. No deja dudas de que Dios es un Dios celoso de poder que exige el respeto absoluto de toda criatura. Desde el principio, los descendientes mixtos de Caín y de Satanás, han creado dioses de todo tipo en esta tierra, y su variedad es tan amplia como la imaginación de cada cual puede inventar. No vamos a perder tiempo y espacio para mencionar todos los dioses paganos de la invención humana-cainita, pero sabemos que cada día los seres que desprecian las leyes del Creador, inventan nuevas formas de idolatría con dioses modernos que atraen a las nuevas generaciones cuyos dioses son la moda, las redes sociales, los deportes de competencia, los artistas famosos y las diverciones seculares.
Hoy día, como heredamos estas tendencias y las practicamos en nuestra vida, aunque seamos los cristianos más abnegados del mundo, nos hacemos dioses ajenos de muchas cosas que anteponemos a la verdadera y única adoración. Por ejemplo: La casa, el carro, el vestido o la moda, la familia, los hijos, los compañeros, la cuenta de ahorros,el trabajo, el banco, la apariencia personal, el salón de belleza, las prendas, las mascotas, y muchísimas otras cosas que podemos enumerar que pueden interponerse entre uno y Dios, sin darnos cuenta que pueden convertirse de una buena costumbre o cualidad, en una idolatría.
Por ejemplo: Muchas personas y cada día más gente, adoptan mascotas para compañía y protección personal. Lo hacen con el refrán popular en mente de que “el perro es el mejor amigo del hombre” y de la misma manera, que muchos poseen un arma para proteger el hogar, piensan que es mejor tener un perro guardián. Tanto la tenencia de armas, como del perro guardián, implican una falla de carácter que pone en duda la fe del cristiano, porque el mejor amigo del hombre es Jesucristo y cuando confiamos en él, cuida nuestras pertenencias, guarda nuestra casa, nos protege de todo mal en todo momento, y no necesitamos la alarma, ni al perro, ni su compañía. Ángeles celestiales, más poderosos que cualquier arma, son nuestra compañía y guardaespaldas en todo momento y lugar adecuado en que estemos, si confiamos en esa protección y no anteponemos el arma, el perro, la alarma, o alguna otra cosa que represente más que Dios en nuestra mente, o en nuestro diario vivir. Teniendo a Dios en nuestro corazón, y poniéndo toda nuestra confianza en él, no necesitamos intermediario alguno que no sea Dios o su hijo, y los ángeles enviados para cuidarnos de todo mal. (Salmo 91:1-12). Por esa razón, todo lo que antepongamos a Diós, viola el primer y más importante y enfático mandamiento de la ley.
Segundo Mandamiento
“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas ni las honrarás: porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso,que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, y que hago misericordia sobre los que me aman, y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20:4
Aunque se puede analizar en detalle mucho más de lo que el tiempo y el espacio nos permiten, el segundo mandamiento complementa y amplía el alcance del primero: No te harás imagen ni semejanza de cosa alguna que esté en el cielo o en la tierra ni bajo tierra que pueda representar un poder semejante o sustituir a Dios en tu mente y en tu respeto y adoración. Cuando le pedimos un milagro a un santo, estamos violando ese importante mandato, porque Dios no admite sustituto alguno, ni permite adoración ni dependencia para nada. Cuando nos hacemos una imagen, ya sea en nuestra mente, en pintura, o en fotografía, o en artesanía, de algo que creemos está en el cielo, en la tierra, en el mar o debajo de la tierra, estamos provocando el celo divino de Dios y asumiendo las consecuencias de provocar la ira de Dios sobre nosotros. Cuando honramos la imagen y la memoria de un familiar ya fallecido con su fotografía, y lo exaltamos como si estuviera vivo en el cielo, violamos el mandamiento porque nos hacemos una imagen falsa.
Constantemente pecamos cuando las imágenes de Washington, Lincoln, Jefferson, y los otros presidentes que aparecen en los billetes, se hacen tan importantes en nuestras vidas que nuestro trabajo para adquirir dinero se convierte en el principal esfuerzo que realizamos. Es entonces que ponemos a Dios en segundo plano después de las finanzas. O, nos endeudamos tanto que nos obligamos a trabajar horas extras del horario indicado para esa labor, y no nos queda tiempo para orar, meditar y estudiar la palabra divina. De esa manera, el trabajo y las obligaciones se anteponen a Diós. Toda cosa que antepongamos en nuestras vidas a la adoración y preeminencia divina, puede convertirse en un dios ajeno, en una imagen o reproducción fotográfica que de alguna manera desvíe la atención nuestra cuando le debemos dar la honra y la gloria al Señor y Creador del universo. Una falla en este mandamiento, y en el anterior, extiende unas consecuencias nefastas sobre nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos hasta la cuarta generación, que heredarán las tendencias idólatras y rebeldes en sus genes, y aborrecerán todo lo que tenga que ver con Dios y sus preceptos.
En este mundo, son muchos los intereses que se anteponen a la verdadera y única adoración que Dios exige para sí. Mantener nuestra concentración constante en la voluntad divina no es fácil con tantas distracciones que el hombre ha creado y sigue creando para distanciar nuestra mente del creador y de su obra. La televisión, las redes sociales, las novelas, la radio, el cine, los deportes, las modas y muchas de esas cosas que hoy día son parte del diario vivir, son distracciones que nos desvían de lo principal. Nuestra mente debe ser una catedral donde exista una sola imagen real del Dios verdadero.
Tercer Mandamiento
«No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; Porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.» Éxodo 20:7
En este mandamiento se amplían las exigencias del Creador y nos adelanta que una falla en cualquiera de estos tres mandamientos se extiende en consecuencia sobre nuestros hijos y los hijos de ellos hasta la cuarta generación. O sea que los efectos secundarios tienen a su vez efecto terciarios y cuaternarios sobre nuestra descendencia y sus hijos. Esto es muy serio para Dios porque se afecta a gente inocente por nuestra actitud idólatra o egocéntrica que a la vez que nos condenamos a nosotros mismos, estamos transmitiendo una genealogía deficiente a esas generaciones. Dios es fuerte y celoso, nuevamente reafirma su autoridad sobre la creación y sobre sus criaturas. No acepta ni tolera que tomen su nombre en vano para nada ni por nada.
Por tanto, expresiones diarias que se realizan comúnmente, como “hay Dios,” “Oh my God,” “Dios mío,” “Por Dios,” “te lo juro por dios,” “Dios lo sabe,” y otras, que se pronuncian sin sentido divino en nuestras expresiones diarias, deben ser motivo de reflexión y debemos de tener mucho cuidado cuando las expresemos “porque no dará por inocente Dios, al que tomare su nombre en vano.” Hay muchas maneras de tomar el nombre de Dios en vano, pero recordemos que no pasaremos como inocentes cuando lo hagamos y seremos culpados.
Cuarto Mandamiento
«Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: No hagas en él obra alguna, tu, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: Por tanto Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó«. Éxodo 20:8-11
De los 7 días de la semana, Dios nos da seis para nuestro uso y se reserva el sábado para que ese día, la familia del cielo se reúna con la familia de la tierra para celebrar la creación y la recreación de la tierra nueva con todas las grandes mejoras que Dios tiene planeadas para ese nuevo comienzo. Cada sábado es señal de que el Creador puede contar con un pueblo que entiende la importancia de reunirse con la familia celestial en una comunión, que aunque ahora es a distancia, pronto se convertirá en presencial. En la tierra nueva, de sábado en sábado vendremos todos a adorar dice Isaías 63:13, y será una gran fiesta espiritual que celebraremos con el Maestro que nos revelará los grandes secretos de la vida, sus fórmulas creadoras, sus planes originales y los cambios que va a seguir realizando a través de los siglos.
Todos estaremos disfrutando la semana, esperanzados en la importante reunión del sábado próximo. Así se confirmará el pacto de los redimidos del Señor que estaremos siempre en contacto con él y celebrando las fiestas sagradas de acuerdo al calendario divino. Es importante que celebremos el sábado en esta tierra conforme a su mandato de descanso para que practiquemos aquí, un poco de lo que experimentaremos en la nueva creación y que el profeta le llama: “Delicia, Santo, gloriosoa Dios o de Jehová”. La culminación de cada semana terminará en la fiesta divina del descanso que le dará melodía y sabor a la vida eterna que viviremos con él para siempre.
El sábado es una señal entre Dios y su pueblo. El descanso de la mente y del cuerpo, de las actividades rutinarias, es una necesidad fisiológica para conservar la salud. Si el mundo descansara el sábado y ese día todos se desentendieran de sus negocios, trabajos y actividades seculares propias, y se retrajeran esas 24 horas de esos intereses personales, no habría necesidad de psicólogos, psiquiatras, ni de muchos médicos y hospitales que hoy exsisten, porque la gente no tiene descanso. Por esa razón, en Apocalipsis, se menciona al grupo que toma la señal de la bestia de perdición, como “los que no tienen reposo ni de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11) Por esa razón, son los que reciben todas las plagas, pandemias, incapacidades y enfermedades crónicas que ocurren cuando se viola el mandamiento del descanso.
Si Dios ordenó el descanso y descansó de su obra creadora, fue para darnos un ejemplo de larga vida sobre la tierra, “Que Jehová tu Dios te da” (Éxodo 20:12). Es porque tiene gran importancia para la mente, para el espíritu, y para nuestro cuerpo físico. Nada de lo que Dios ha hecho es por capricho, cada uno de sus mandatos tiene un fin saludable, loable y de grandes resultados. El descanso o sábado, no es la excepción. Dios sabe lo que hace y es una de las pocas cosas que realizó como ejemplo para sus criaturas.
Hay un Secreto
El descanso sabático de cada semana tiene un secreto oculto que nos va a ser revelado un día. Se trata de una fórmula de salud perfecta que que la tierra y sus habitantes no han descubierto aún porque lo han rechazado. Es la razón por la cual, a Jesús le gustaba hacer los milagros de curación ese día, más que los otros. Por esa razón, los dirigentes religiosos de su tiempo se unieron al gobierno romano para peticionar su muerte porque según ellos, violaba el sábado curando a los enfermos. Desconociendo que el mismo que creó el cuerpo humano, hizo su alimentación e instituyó el descanso para salud y larga vida. Tenemos que recordar que los primeros moradores de la tierra duraban cerca de mil años, y si no hubieran desobedecido las leyes del descanso y de la alimentación, nunca hubieran fallecido. El factor determinante de la muerte estaba en comer o no comer, y comieron. En descansar el sábado, y no lo hicieron.
Al romperse las leyes del descanso, todo se convirtió en el caos que hoy perdura sobre la tierra. Guerras y amenazas de guerras, y enfermedades de todo tipo. Estas son las calamidades que sufren los que han tomado la señal de la bestia en sus frentes y en su mano derecha: Cataclísmos, terremotos, y mil y unas situaciones de accidentes y de otras desgracias que le ocurren a la gente constantemente. La señal en la frente, o en su mano derecha significa la convicción, y la mano derecha significa la acción y decisión por conciencia de hacer el trabajo y cuando y cómo lo hacemos. El sábado divide el tiempo de trabajo igual que los silencios separan las notas del pentagrama y establecen la armonía de una pieza musical. A propósito que menciono el pentagrama, éste instrumento en el que se expresa la música, tiene cinco espacios como lo tiene el sello del Creador. Sin descanso como sin silencio, no se produce música y se establece un caos persistente que afecta la mente y el oído.
Así estaba establecido el antídoto contra las enfermedades mentales y físicas: La medicina divina que trajo Jesucristo a la tierra y que fue rechazada y despreciada por los hombres, contenía una fórmula de descanso en salud. Ahora, sin sábado y sin medicina, todos están sentenciados a padecer las mismas enfermedades y otros males nuevos, que seguirán apareciendo como consecuencia de nuevas formas de desobediencia y de idolatría. Una es consecuencia de la otra.
Así estaba establecido el antídoto contra las enfermedades. La medicina divina que trajo Jesucristo a la tierra, que fue rechazada y despreciada por la iglesia “cristiana” de todos los tiempos, contenía una fórmula de descanso.
Al apartarse del descanso, el ser humano reta la naturaleza de su creación y se arriesga a sufrir las consecuencias funestas de su insistente terquedad y rebelión contra las leyes divinas. (Éxodo 15:26, 23:25, Apoc. 14:12, Juan16:13). Así pierde la protección prometida a los que guardan su ley: “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábadollamares delicias, Santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras,entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre: Porque la boca de Jehová lo ha hablado. “Isaías 58:13-14)No hay mucho que añadir a este texto, si lo analizamos a fondo, porque desde muy temprano en la historia de este mundo, el Señor le habló claro a sus siervos los profetas, y a través de ellos expresó su voluntad y dio órdenes precisas a todos. No hay, ni podemos inventar excusas, para abolir algo tan importante que nos permitirá subir a las alturas de la tierra y nos dará a comer la heredad de Jacob nuestro padre.
Al igual que ocurrió en los tiempos del profeta Daniel, el pueblo de Dios será probado por sus enemigos en su lealtad de adoración, en su carácter individual, y en la alimentación y la salud. Daniel, exaltado a un puesto público de gran importancia, rehusó comer de la comida del rey, y rehusó arrodillarse ante los ídolos de su tiempo, establecidos por el gobierno reinante del Faraón. En un término corto de años, Daniel y sus compañeros, que representaban a la Iglesia o pueblo de Dios de su tiempo, tuvieron que enfrentar tres decretos de muerte. Por su lealtad a Dios, que no defraudó su lealtad al gobierno de los reyes a los cuales asistió, fue ascendido al cargo más alto del gobierno de varios gobernantes en sucesión.
Para alcanzar metas similares, cada cristiano de este tiempo tiene que ser un Daniel en la corte de Babilonia. Podemos ver en esa historia real, la marca de la bestia de Apocalipsis 13, en tres decretos de muerte diferentes, así como una versión de la bestia diferente en cada caso. Esa es la razón por la cual señalamos antes, que las circunstancias que provocan el decreto en determinado momento de la historia, pueden cambiar, para que de esa manera, el pueblo de Dios sea engañado con una versión diferente en cada tentación y decreto, de lo que ellos esperan que sea la imposición de tal marca.
No podemos pensar ni por un momento de duda, que la bestia, que una vez simbolizó al gobierno romano, siga siendo la misma en este tiempo. Pensar de esa manera, es subestimar a Satanás y a su ejército de estrategas que realizan una labor de inteligencia, de publicidad, y de estrategias, que superan en gran medida la sana e inocente manera tradicional de los teólogos y dirigentes de la Iglesia cristiana, que aún están esperando que ocurran acontecimientos que hace tiempo ocurrieron, y ellos ni cuenta se dieron de los mismos, porque no estaban ubicados en la profecía, ni en el tiempo profético, en el momento preciso.
Nota: Todo esto tenemos que explicar, aunque sea someramente, para poder continuar con el estudio de los mandamientos de la ley de Dios y poder analizarlos con la propiedad y pertinencia que el momento actual requiere para su estudio y comprensión.
Los tiempos y las circunstancias cambian constantemente, Las profecías se transforman y evolucionan al compás del tiempo y del “sit in leben” o “momentum” que se esté viviendo, pero la Iglesia no ha cambiado su manera de ver e interpretar las leyes, los eventos proféticos, y su visión arcaica de los eventos finales. (Véase el blog Las Dos Biblias)”
La atrasada iglesia, aún entiende que el décimo mandamiento que prohíbe la codicia del siervo, de la criada, del buey y del asno, no incluye ni la ropa, ni el trabajo ni los empleados, ni el carro, ni la casa. No está al día de los tiempos, y aún sigue enseñándo que la profecía apocalíptica de la Bestia y la imágen de la Bestia, es como al principio de la era cristiana cuando el gobierno romano va a volver a perseguir a la Iglesia. No han despertado a la realidad de qué en este momento el poder perseguidor es otro, y la Iglesia lo alberga como un tesoro, como algo grande y apreciado: Se trata en este tiempo, del sistema médico moderno con drogas tóxicas y dañinas, con vacunas y cirugías innecesarias. Un sistema que realmente trata las enfermedades, pero no las cura, como curó el Maestro a los enfermos, cuando vino a darnos su ejemplo de lo que sus discípulos y la Iglesia, debían de continuar haciéndo. En el tiempo de Cristo, también había médicos, y el Maestro no se asoció con ellos para sanar los enfermos. En el blog, analizamos el tema: “El Toque de Fe”, que nos habla de la mujer, que con solo tocar el vestido de Jesús, quedó sana de su enfermedad. Dice claramente el texto, que había gastado todo su dinero en los médicos de su tiempo. O sea, que era igual que hoy, si usted no tiene un buen seguro, puede gastar hasta lo que no tiene, en una enfermedad o intervención médica.
La estructura literaria de los diez Mandamientos, sigue un orden sorprendente de crecimiento, a medida que los analizamos en su contenido. Al analizar su mensaje, nos percatamos que es Dios quién nos habla a través de su ley. Toda la naturaleza creada por él lleva su sello inconfundible, tanto en el formato exterior, como en el mensaje intrínseco. Siempre que algo de su creación está en su forma original y no ha sido adulterado, tiene su sello distintivo, su marca de fábrica. (Vease el Blog: El Sello de Dios).
Su marca registrada universalmente, como podemos ver en el tema, el sello de Dios, nos lleva a descubrir que las tablas de los mandamientos tienen cinco (5) mandamientos en cada una y no cuatro (4) en un lado y seis (6) en el otro. Eso es incorrecto, y Dios, en su estructura, en su creación, y en su ley, obra de manera balanceada y perfecta: El quinto mandamiento qué lee: Honra a tu Padre y a tu Madre, con la promesa. Porque tus días se alarguen en la tierra, que Jehová tu Dios te da, es la culminación de nuestra responsabilidad con la regla.
Reflexiones sobre el Cuarto Mandamiento
El Cuarto Mandamiento es el más largo de los diez y está dividido en cuatro versos que se pueden analizar por separado: (Éxodo 20:8) “Acordarte has del día de reposo para santificarlo, este recordatorio es una importante exhortación al pueblo de Dios, acordarse de algo de lo que se habían olvidado, y que les fue recordado en él Monte Sinaí porque fue instituido desde el mismo principio, en el Edén, terminada la creación de este mundo. Dios mismo lo descansó para darnos ejemplo de su vigencia eterna y su importancia para la salud física y espiritual de sus criaturas, así como para para devolver a Dios el tiempo que le pertenece por derecho, por obra, por creación y por redención. Podemos decir que el sábado es un monumento recordativo de la creación y del Creador para el ser humano. Los versos que nos indican que tenemos seis días para realizar toda la obra que necesitamos hacer, más el séptimo día será reposo dedicado a Jehová tu Dios. Señala el cuarto mandamiento “que no harás obra alguna, tú ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Aquí incluye a toda la familia, a los que sirven, a los empleados, y a cualquier visitante que llegue a tu casa, o a tu negocio, (que no debe de abrirse, ni trabajar en ese día.) “Porque en seis días hizo Jehová los cielos, la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; y reposó Dios el séptimo día. Por tanto bendijo (con una bendición especial) el día de reposo y lo santificó».
Todos los días de la semana tienen una bendición especial, pero el sábado, además de esa bendición, tiene una santificación especial. Una separación de santidad única, que ningún otro día tiene. Es un día de descanso y santidad, que es de Jehová, el Creador.
Es el día en que toda la creación debe reconocer y recordar la primera semana de la historia de la tierra y a su Hacedor y Diseñador. Ese día, puede haber un pequeño grupo de los habitantes de la tierra reunidos en adoración en diferentes partes del mundo. Pero ese mismo día, el universo habitado está en reposo y adoración cantando y alabando al Creador de todo lo que existe. Pero la mayoría de los habitantes de la tierra, están violando el mandato de descanso, trabajando, construyendo, comprando y vendiendo, y no se acuerdan del día separado para el Dios Creador. Así estaban en el tiempo cuando Noé construyó el arca y anunció el diluvio que estaba próximo a venir (Mateo 24:37-39. Ese día, la puerta del arca se cerró y la oportunidad de entrar quedó fuera para perdición de todos los que no hicieron caso. Así, dice Jesús, será en los días de la venida del Hijo del Hombre. Los que no tienen el descanso divino, ni lo han hecho parte de sus vidas, encontrarán la puerta cerrada para ellos. El sábado es el sello de Dios en el tiempo, y los redimidos estarán sellados por el sábado divino de la creación y de la redención eterna. De inmediato, en la ley, entra el quinto mandamiento que nos ordena honrar al Padre y a la Madre celestial y a nuestro hermano mayor, Cristo el Señor.
El cuarto mandamiento resume los primeros cuatro mandamientos de la ley y el quinto ratifica los primeros cinco que exaltan la adoración y reconocimiento al autor y creador de los cielos y de la tierra. Los cinco primeros mandamientos nos dirigen al Dios creador, cuidador amoroso, justo, ecuánime, sostenedor, y Padre Eterno. Siempre está dispuesto para sus hijos, y para los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Su presencia infinita está disponible aún, para los que le aborrecen y rechazan. Sólo tienen que clamar, y él los atiende, los escucha, y los sostiene con su mano poderosa y fuerte. No hay otro Dios como el nuestro, y cuando lo conocemos y hacemos su voluntad, nuestra vida se alarga sobre la tierra, recibimos sus bendiciones, su paz y la salud, que son parte de nuestra felicidad eterna. Los otros cinco mandamientos son para el bienestar del ser humano. En nuestro próximo artículo estaré escribiendo sobre cada uno de ellos.
El sábado es el diezmo del tiempo que le devolvemos al Señor. Si no lo descansamos de nuestras obligaciones personales ese día, le hurtamos al Señor lo que por derecho de creación le pertenece. Cuando le hurtamos a Dios, alteramos el calendario divino, deshonramos al Padre Celestial, al Hijo, y al Espíritu Santo. Nos matamos a nosotros mismos cuando violamos el descanso divino y acortamos nuestra vida útil. En fin, quién no guarda el sábado que es el cuarto mandamiento, viola toda la ley de Dios. “Porque el que guarda toda la ley y falla en un solo punto, es hecho culpable de toda la ley» (Mateo 5:19, Santiago 2:10), se condena a sí mismo a sufrir enfermedades que la cortaran la vida, y le transmitirá esa genética enfermiza y debilitadora a sus hijos, a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Los diez mandamientos los escribió Dios con su dedo, y los esculpió en bajo relieve en las tablas de duro granito. El padre de la mentira, de la codicia, del adulterio, de la maldad extrema en esta tierra, ha engañado a la humanidad para que desprecien la ley de Dios, cuando todas las leyes que la jurisprudencia de la tierra ha creado, están basadas en los diez mandamientos de la ley divina. Es algo incomprensible que es enemigo haya logrado que todos respeten las leyes civiles obligatoriamente, y a la vez menosprecien el mandamiento del descanso divino, que son para la salud mental y física del ser humano, y su relación con el Creador. ¿Será por eso que hay tantos enfermos en el mundo?
Los resultados de esa indiferencia al mandamiento más largo de la ley de Dios, son desastrosas para la humanidad que sufre las consecuencias en carne propia: Enfermedades de todo tipo, esclavitud al trabajo servil, acortamiento sistémico de la expectativa de vida, daño al ambiente, contaminación de los recursos naturales, del aire, del agua, y de los alimentos, que a su vez, le devuelven más dolor, aflicción y esterilidad a la tierra y a sus moradores. ¿Qué más podemos esperar?
Quinto Mandamiento
“Honra a tu Padre y a tu Madre, (porque) para que tus dias se alarguen en la tierra que Jehovátu Dios te da«. Éxodo 20:12
Honra a tu padre y a tu madre, no sólo se refiere a los progenitores terrenales. Ese mandato incluye al Padre y a la Madre celestiales, así cómo se refiere a la familia terrenal que fue creada a la imagen y semejanza de la familia del cielo. Por eso, podemos inferir que los primeros cinco (5) mandamientos incluyen nuestra responsabilidad para con Dios, y los otros cinco, (5), con el prójimo. La segunda tabla comienza con el importante mandamiento: No matarás. Lo que implica, que todos los que no somos YO, es mi prójimo y no puedo atentar contra su vida.
No sabemos quién dividió las tablas de la ley con cuatro (4) mandamientos en un lado y cinco (5) en el otro, pero es obvio que quien lo hizo, no conoce el carácter perfecto de Dios, ni tuvo la oportunidad de descubrir el sello de Dios en la naturaleza. ¿Qué pensaríamos del creador si nos hubiera puesto cuatro (4) dedos en una mano y seis (6) en la otra? La Biblia señala claramente que ¡la ley de Dios es perfecta! (Salmo 19:7), de la misma manera, la intención en su redacción, tanto en el contenido, como en su aplicación, debe de producir resultados dentro del marco de la perfección. (Mateo 5:48)
Por esa razón, cuando veo cuatro (4) mandamientos en una tabla, y seis (6) en la otra, pienso que la mentalidad de quien los entendió de esa manera, está lejos de la comprensión de la perfección de Dios en todo lo que creó. El sello de Dios que está expresado en la naturaleza, es el mismo que Dios puso en las flores de cinco (5) pétalos, en las frutas y vegetales que no han sido hibridadas por la mano humana, ni manipuladas genéticamente. Es el mismo Dios que nos puso cinco dedos en cada mano y en cada pie, que dictó los diez (10) mandamientos a Moisés y que luego los escribió con su dedo en dos tablas de 5 mandamientos cada una. El que hizo su sello con el patrón de una estrella perfecta de 5 puntas, que al nacer en la tierra, una estrella marcó su nacimiento para el mundo, no iba a romper el patrón de cinco (5) en algo tan importante como su ley eterna. (Vease el Blog: El Sello de Dios en la Creación)
Aunque el ser humano es un violador compulsivo de todas las leyes que conoce y de las que desconoce, no ha podido extender la semana laboral más allá de 5 días y acortarla a cuatro cuando ha querido trabajar menos tiempo. Según las 24 horas del día nos permiten dividir el tiempo del día en tres jornadas de 8 horas, que a su vez se dividen en 8 horas de descanso, 8 horas de trabajo, y 8 horas de asueto y diversión. Los 5 días laborales de la semana van seguidos de un día de descanso que es el sábado, y que a su vez, va seguido de un día de asueto y diversión que es el domingo. Repito: ¿Qué pensariamos de un creador que nos hubiera puesto seis dedos en una mano y cuatro en la otra? Si la humanidad hubiera respetado el reposo divino, y lo hiciéramos conforme a eso, este mundo sería un mejor lugar para vivir. Aunque una gran mayoría del mundo no obedece ni sigue el patrón instituido por Dios, eso no cambia ni altera el propósito de la ley ni inválida su vigencia eterna. En la tierra nueva, “de mes en mes y de sábado en sábado, todos los redimidos vendrán ante el trono a adorar al Creador y hacedor. (Isaías 66:23)
En la medida que estudiemos el carácter perfecto de Dios reflejado en la creación y en todas sus leyes, estatutos y preceptos, nos iremos acostumbrando a la perfección divina hasta que lleguemos a la perfección de cada error que cometamos y nos acerquemos a la perfección que el maestro desea para cada criatura. “Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). Eso no es nada fácil, la perfección se completará cuando seamos transformados a su imagen y semejanza. No obstante, el estudio de las leyes divinas nos ayudará a comprender la voluntad y el carácter de Dios, y nos permitirá parecernos a Cristo. Eso nos ayudará a alcanzar el grado de perfección que él requiere de cada uno en particular, de acuerdo a las circunstancias personales. Las 333 leyes que podemos encontrar en el pentateuco, o primeros 5 libros de la Biblia, y en los consejos de Jesús a sus discípulos, son leyes muy importantes con respecto a la agricultura, a la vestimenta, a las relaciones familiares, a los negocios, a los extranjeros, a los animales, y a varios aspectos de la conducta, que deben ser analizados individualmente para su mejor comprensión y aplicación. Por ejemplo: Se puede notar un interés enfático en no llevar a cabo las mezclas o cruces de animales, cruces de razas, cruces de semillas, así como de géneros de telas. Leyes para hacer descansar la tierra y no sembrar nada en ella de cada 7 años; Las leyes temporeras, las leyes para la matanza de animales, para los sacrificios exigidos para el perdón de pecados de diferentes animales y cómo escogerlos correctamente de acuerdo a la condición económica de cada cual. Ese tipo de leyes (de sangre) no las sumamos en las 333 leyes que se mencionan, porque no iban a ser leyes eternas. Esas son las leyes que cesaron cuando Cristo murió como el Cordero de Dios y el velo del templo se rasgó de arriba abajo. En ese momento, el cordero que estaba en el altar para ser sacrificado, se escapó de las manos del sumo sacerdote: Queriendo Dios decir con ese acto, que ya no eran necesarios los sacrificios de sangre, porque el Cordero provisto por Dios, ratificaba el pacto eterno y no había necesidad de más sacrificios de sangre. Todas las leyes de sacrificios de sangre quedaron allí abolidas a la vez. Ese acto no derogó los diez mandamientos que son leyes eternas de Dios para la tierra y para todo el universo.
Algunas de esas leyes están basadas en conceptos de la química, la física, y las matemáticas divinas que son formuladas para la salud universal. Entre ellas está el descanso sabático del ser humano, de los animales y de la tierra. Son leyes eternas que rigen para todo el universo creado y para todas las criaturas de Dios en los planetas y constelaciones habitadas. Se conocen como reglas de vida. Todos esos seres de diferentes razas y apariencia física, serán igualados a los hombres y mujeres de la tierra y les será otorgado el maravilloso don de la procreación.
De esta etapa en adelante, el universo creado se reproducirá y habitará muchos mundos o planetas que hoy están desiertos, porque la rebelión de Satanás los arrasó totalmente en su locura de poseer esta tierra con todos los atributos que Dios la creó. Este es el único mundo donde sus habitantes son hechos a imagen y semejanza del Creador. En el apocalipsis, vemos como algunos de esos representantes de otros mundos son descritos por el apóstol Juan que los ve frente al trono representando su raza y su origen. Juan los vió en visión y los describe como animales racionales, porque no tiene otra forma de entender su naturaleza en base a su apariencia. Pero son seres inteligentes que no se dejaron convencer por la rebelión de Satanás y como premio, serán transformados a imagen y semejanza de Dios. Así como nosotros seremos transformados. Por esa razón, el primer mandamiento de la ley recomienda tajantemente que no debe haber otro interés personal ni divino que se interponga entre nosotros y Dios. “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3). Este primer mandamiento testifica del celo extremo que Dios muestra hacia sus hijos y la lealtad que les exige a cambio de su herencia divina y su protección y paternidad eterna. El quinto mandamiento cierra la primera tabla de la ley que Dios se reservó para la paternidad divina y nuestra lealtad a esa entidad creadora. De eso, depende nuestra esperanza o espectativa de vida.
La suma de los diez mandatos de salud y vida, son una versión compacta y muy precisa de la voluntad divina, del amor y la misericordia, del Creador y de su carácter para restaurar su presencia en la vida de cada creyente. Cada mandato o mandamiento puede contener más de 30 preceptos y estatutos divinos en su intención y comprensión de los mismos. Sólo analizaremos los más importantes y relativos a la necesidad que tenemos de comenzar a mirarnos en ese espejo para cumplir con nuestra responsabilidad debida ante la presencia divina.
Se pueden contar más de 300 leyes o preceptos que Dios le fue dando a su pueblo para que entendiera mejor el alcance de la ley, y los resumió y dividió en dos tablas de cinco mandamientos cada una. Dios le dió a Moisés las tablas de la ley, escritas con su propio dedo para que no hubiera intervención humana que las pudiera cuestionar. El pueblo cargó con esas tablas de piedra durante todo su peregrinaje y las mismas no llegaron al templo de Jerusalém pues fueron escondidas a raíz de las intervenciones de los enemigos de Israel que en varias ocasiones, se apoderaron del arca donde se guardaban.
Se cree, por las inferencias apocalípticas, que antes de la segunda venida del Señor a la tierra, y en medio de la gran controversia universal contra los Santos de Dios, las tablas aparecerán para disipar las dudas que se han levantado en el mundo contra las leyes de Dios. Estas tablas, que ningún experto arqueólogo podrá negar que fueron grabadas en piedra de granito con el dedo de Dios, y que testificarán ante los que las han abolido y profanado con insistencia, cerrarán la discusión que será el tema principal de la gran controversia final entre el bien y el mal, entre los que tengan la señal de Dios en sus conciencias y los que tomen la marca de la bestia (Apocalipsis 13: 16-17).
La marca es una señal de aceptación de un sistema de creencias que por conciencia, tomarán dos grandes bandos en que se dividirá la humanidad y que se caracterizará por la observancia de los diez mandamientos, unos (que son los que llevan la señal de Dios en sus frentes y en su mano derecha), y otros (los que toman la señal de la bestia), que se oponen a todo lo que es de Dios, a sus leyes, preceptos y mandamientos. Ese será el tema eje de la gran controversia final.
La señal en la frente, es una convicción mental de conciencia que nada ni nadie puede hacer cambiar. La señal en la mano derecha es la acción que se produce como consecuencia de todo lo que el cristiano verdadero cree y practica en su vida. La mano derecha de Cristo impartía salud y vida a los enfermos. Su amor por las viudas y necesitados, su misericordia con los disidentes, y la paciencia con los enemigos, suman un total de todas esas bondades que son la señal de la justicia divina en el corazón de los verdaderos creyentes que asumen la marca de Dios en sus frentes y en su mano derecha y conciencia.
Algunos enseñan que la marca es un “chip” que se introduce en la piel, otros piensan que es un “bar-code” que se pone en la frente, otros creen que es una vacuna que se administra en el brazo derecho, y todos, en cierto modo, tienen razón de pensar así, porque el resultado final de todas esas conjeturas es la identificación indiscutible de un estado de conciencia que no cede ante las presiones públicas, religiosas o gubernamentales que se impondrán, y que los verdaderos creyentes no aceptarán aunque haya un decreto de muerte, o que no puedan comprar ni vender, sino tienen la marca de la bestia o la señal que se decida imponer, ya sea el pasaporte o el “ID.” Así es, que dependiendo de las circunstancias que se estén dando y que le den la oportunidad a la bestia para emitir un decreto, que limite al pueblo de Dios en su diario vivir y lo obligue a tomar la señal común que se imponga en ese momento crítico.
En los tiempos de la persecución religiosa, todo el que profesara una fe cristiana, y que tuviera una Biblia, tenía que llevarla a un lugar público para ser quemada. Muchos, para salvar sus biblias huyeron a lugares desiertos, a las montañas y a bosques, donde se escondieron para no ser arrestados y obligados a entregar su precioso libro o ser quemados en la hoguera junto a sus biblias.
En tiempos de pandemia, puede ser un certificado de vacunación, en tiempos de guerra, puede ser el bar-code, el pasaporte, una licencia especial, etc. En estos tiempos de paz, puede ser una tarjeta de identificación a manera de pasaporte que si no la muestra, no puede viajar o comprar ni vender. La señal de la bestia se circunscribe al tiempo y a las circunstancias que le permitan a esa identidad anticristiana ejercer su poder restrictivo y castrante sobre todos los que de alguna manera disienten del poder que ejerza esa entidad que puede ser, como señalamos, religiosa o cuasi religiosa, gubernamental o militar, en la presencia y con el apoyo de un ejército o gobierno que la respalde. Por esa razón, decimos que todos los que piensan que la señal de la bestia puede ser una cosa o la otra, pueden tener razón, dependiendo del momento y de las circunstancias que se estén dando en el tiempo cuando sean restringidas ciertas libertades y derechos por un estado impositor, detrás del cual puede, pero no necesariamente, tiene que haber un poder religioso.
Es un asunto de conciencia y convicciones divinas, lo que estará en juego. Es un determinado momento de la controversia que dividirá a la humanidad en dos desiguales grupos: una pequeña minoría que guarda los mandamientos de Dios, contra el resto del mundo que sigue sus propias leyes y decretos. La ecuación final es simple y fácil de comprender.
En el caso que nos ocupa, el poder político religioso que impone la señal de la bestia de Apocalipsis 13, puede ser una entidad que no parezca ser o tener nexos religiosos. Por ejemplo, sí la señal o división en la discusión, obliga a un gobierno a imponer restricciones que puedan coartar los derechos de conciencia porque se produce un decreto de emergencia nacional como consecuencia de: Una crisis de salud, de una crisis económica, de de una amenaza de guerra, de una crisis política o particular, o de lo que resulte, que el Estado decida sobre los derechos humanos de unas minorías. Es una imposición restrictiva de libertad de conciencia, basada en el bien común de unas mayorías, o una circunstancia particular del momento en que se decrete la emergencia nacional que sea.
El Cristiano verdadero que espera con paciencia la venida del Señor, tiene que estar atento a las circunstancias que estén ocurriendo en determinado momento que se puedan prestar para una decisión de un gobierno civil actuar contra una minoría que no está dispuesta a ceder sus derechos de conciencia por nada del mundo.
Así como el día y la hora de la venida del Señor, nadie debe de especular y poner fechas para ello, así la marca de la bestia no debe ser motivo de especulación en su carácter, porque serán el tiempo y las circunstancias de un momento en particular, las que determinen, cómo será esa marca identificadora y lo que representa en términos conceptuales de conciencia. Como es un asunto de conciencia individual, los cristianos que observan las señales de los tiempos, no puden esperar por el pastor o los dirigentes de las iglesias para tomar la decisión de salir o negarse a participar de lo que, en conciencia, ellos puedan creer o percibir que es la señal. Lo peligroso de estar esperando por un decreto romano, es que ese “issue” o asunto, es del pasado y jamás se ajustará al presente. Muchos serán engañados porque esperan algo que ya pasó a la historia. Cuando se percaten, será tarde porque fueron marcados para perdición.
Tenemos que estar atentos y analizar todo lo que ocurre, que de alguna manera pueda restringir las libertades y derechos de los creyentes, para no caer ante la corriente represora del momento en que los gobiernos de la tierra impongan leyes o decretos, que de alguna manera, puedan ir en contra de la conciencia religiosa de unas minorías creyentes que se percaten de que el momento ha llegado.
Un buen ejemplo de esto, lo podemos ver en estos tiempos de pandemia, cuando se han restringido muchos de los derechos de la gente a celebrar reuniones, cultos, viajar de un país a otro, celebrar asambleas, visitar a amigos y familiares, asistir a ciertos tipos de trabajo con público, a presenciar actividades variadas en estadios, y, o, a vacunar compulsivamente a toda la humanidad. Esta última es la más peligrosa de las presiones que los gobiernos pueden llevar a cabo como medidas de prevención, pero que desde el punto de vista de muchos, puede resultar en una violación de los derechos de aquellos, que por motivos de salud o de creencias religiosas o científicas, no estén de acuerdo con vacunarse. Sea, porque de alguna manera, la vacuna contenga sustancias que puedan ser tóxicas o tener efectos secundarios sobre el genoma humano, y por consiguiente, sobre el cerebro y El ADN sagrado. La Iglesia católica se ha expresado en contra de ciertas vacunas que contienen sangre de fetos abortados, otros cristianos se niegan a aceptar una vacuna que pueda afectar su ADN o el RNA debido a que sienten la responsabilidad de cuidar de ese importante aspecto de su personalidad divina ante los registros celestiales.
Mientras no se haga obligatorio y hayan otras alternativas, no hay decreto expedido, pero si la gran mayoría de la población se vacuna y aún persiste el peligro del virus y se exige que todos los ciudadanos tienen que estar vacunados, y obtener su certificación de vacunas para comprar o vender, para viajar o asistir al trabajo, al culto o a alguna actividad necesaria, entonces se puede decir que hay un decreto que puede, para muchos, representar un asunto de conciencia serio que debe tenerse en cuenta y verse a la luz de la marca de Apocalipsis 13. Los que cuidan su salud siguiendo las leyes de Dios en la naturaleza, le temen más a la vacuna que a cualquier virus por mortal que sea.
Cuando se trata de asuntos como lo son la salud y la identidad divina en nuestro genoma, tenemos que ser sabios y astutos ante la imposición de cualquier medida, que de alguna manera, pueda violar esa presencia divina en nuestro organismo. Al igual que las drogas tóxicas que pueden afectar nuestro cerebro y nuestra capacidad de pensar y tomar decisiones sabias y correctas, cualquier inyección que contenga elementos similares que puedan, a la larga, afectar nuestra salud física, nuestra mente espiritual, o nuestras decisiones salvíficas, debe ser evaluada con mucho cuidado antes de someternos a algo, que por miedo, o por presiones de política pública, o de dondequiera que vengan, pueda afectar nuestra relación con Dios, con nuestro cuerpo y con nuestra salvación eterna. Eso no debe considerarse, si hay la más mínima duda de su seguridad o conveniencia. El cristiano que pone su voluntad y su vida en las manos del maestro, no debe temer las amenazas del mundo cuando se trata de un mal, para supuestamente combatir otro mal. Cuando adoptamos en nuestra vida la medicina natural divina, no necesitamos depender de ninguna droga tóxica.
“Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres”, y en medio de una crisis como ésta, el enemigo de las almas aprovecha el miedo para imponer su marca en nuestro cuerpo a través de su ciencia controlada y manipulada anticipadamente.
Es bueno aprovechar esta desviación del tema para mencionar que, la manera en que la medicina moderna convencional trata el cuerpo humano, es un ejemplo de su ignorancia a las leyes divinas y una muestra de la mala semilla que el enemigo sigue sembrando en cada organismo. Ninguna droga tóxica, con efectos secundarios puede curar. Cada efecto secundario y terciario produce otros males que se añaden al primero y requieren más drogas de igual o peor efecto que siguen aumentando el daño físico y cerebral de quien cae víctima de las mismas. Un alma que cae víctima de las drogas, sean recetadas o sean ilegales, es otro ser que pierde su salvación eterna. Dios, no salva drogadictos, a menos que repudien las drogas, cambien de vida y se arrepientan del daño que le hacen a su organismo a tiempo. La medicina moderna se especializa, junto a las grandes empresas farmacéuticas, en crear adictos a todo tipo de drogas tóxicas que deben usarse para toda la vida. El enemigo sigue sembrando la mala semilla en la finca sagrada de cada criatura que ha despreciado la medicina natural divina que se encuentra en los diez mandamientos de la ley de Dios, y va en busca del alivio temporero y falso de las drogas químicas. Es una encerrona satánica que compara en daño con las persecuciones religiosas que han ocurrido en la historia y han obligado a la iglesia cristiana a huir y ocultarse en los lugares desiertos que Dios le ha aparejado en tiempos de crisis.
Después de toda esta explicación importante, podemos continuar con lo más relevante del tema y que aquí nos atañe: Se trata de los diez mandamientos que nos pueden curar de toda enfermedad física y espiritual. Cada uno de los mandamientos tiene consecuencias felices y promesas maravillosas para quienes los obedecen y los ponen como hitos importantes en sus vidas. Son, el sello de Dios en la justicia universal. Son dos tablas de piedra de gran dureza y resistencia, con cinco leyes en cada tabla. Los primeros cinco son los que el hombre dedica a la lealtad y respeto a su Creador. Los otros cinco, representan la amistad y el respeto del hombre a su prójimo como a sí mismo. Una, contiene todo lo que Dios requiere del hombre para con su Creador, y la otra, todo lo que Dios le exige al hombre para sí mismo y para el prójimo. Ambas tablas o páginas de la ley, fueron en dos ocasiones escritas en tablas de piedra de granito, y la razón para que no fuera en madera o en otro material, fue para que durarán eternamente. Queriendo decir Dios, que esa ley es eterna para todo el universo, y para siempre.
Constantemente vemos ilustraciones de las tablas de los diez mandamientos con cuatro mandamientos en un lado, y seis en el otro. Eso es totalmente incorrecto y denota la falta de inspiración de los intérpretes de las escrituras. Dios, el Dios de las matemáticas y de las ciencias naturales, no hace ese tipo de arquitectura desigual. Toda la creación da fé de su perfección y su sello nos lleva a descubrir que las tablas de los mandamientos tienen 5 mandamientos en cada una, y no cuatro en un lado y seis en el otro. Dios, que es el Dios de las matemáticas y de las ciencias naturales no hace ese tipo de diseño de arquitectura desigual. En su estructura, en su creación y en su ley, obra de manera balanceada y perfecta. Su sello en la creación es la estrella de cinco puntas. Toda la creación que se encuentra en su estado original tiene su sello distintivo, su marca de fábrica. (Véase el blog: El Sello de Dios) Su marca de registro universal. Por esta razón, podemos inferir que los primeros cinco mandamientos incluyen nuestra responsabilidad con Dios, y los otros cinco con nuestro prójimo. La segunda tabla comienza con el importante mandamiento: No matarás.
No sabemos quién dividió las tablas de la ley con cuatro mandamientos en un lado y seis en el otro, pero es obvio que quien lo hizo no conoce el carácter perfecto de Dios, ni tuvo la oportunidad de descubrir el sello de Dios en la naturaleza. ¿Qué pensaríamos del Creador si nos hubiera puesto cuatro dedos en una mano y seis en la otra? ¿Y así mismo en los pies? La Biblia señala claramente que la ley de Dios es perfecta (Salmo 19:7). De la misma manera, su intención y su redacción tanto en el contenido como en su aplicación debe producir resultados dentro del marco de la perfección (Mateo 5:48). Por esa razón, cuando veo cuatro mandamientos en una tabla y seis en la otra, pienso que la mentalidad de quien lo entendió de esa manera está lejos de la comprensión de la perfección de Dios en todo lo que creó. El mismo Dios que hizo los las flores de cinco pétalos o corolas, que nos puso los cinco dedos en cada mano y pie, que le puso una estrella de cinco puntas a la papaya, a la piña a las estrellas en el mar, en la tierra y en el cielo, al repollo, a la lechuga y al tomate, es el mismo que dictó los diez mandamientos a Moisés y que luego los escribió con su dedo en dos tablas de cinco mandamientos cada una, ese Dios no iba a romper el patrón de cinco que usó en toda la creación, en algo tan importante como su ley eterna.
Aunque el ser humano es un violador compulsivo de todas las leyes que conoce y de las que desconoce, no ha podido extender la ley de la semana laboral más allá de cinco días y acortarla a cuatro o extenderla a seis, es debido a que los cinco días laborables de la semana van seguidos de un día de descanso o sábado que a su vez va seguido en un día de asueto y diversión familiar y general que es el domingo. Aunque la gran la gran mayoría del mundo no obedece y sigue el patrón instituido por Dios, eso no cambia ni altera el propósito de la ley, ni invalida su vigencia eterna. En la tierra nueva, de mes en mes y de sábado en sábado, todos los redimidos vendrán ante el trono a adorar al Creador (Isaías 66:23).
En la medida que estudiamos el carácter perfecto de Dios reflejado en la creación y en todas sus leyes, estatutos y preceptos, nos iremos acostumbrando a la perfección divina hasta que lleguemos al punto de la perfección. Cada error que cometamos nos ayudará a acercarnos a la perfección que el Maestro desea para cada criatura. “Sed pues vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). Eso no es nada fácil, la perfección se completará cuando seamos transformados a su imágen y semejanza. No obstante, el estudio de las leyes divinas nos ayudará a comprender la voluntad y el carácter de Dios y nos permitirá parecernos a Cristo. Eso nos ayudará a alcanzar el grado de perfección que él requiere de cada uno en particular, de acuerdo a las circunstancias personales y a nuestra capacidad para desarrollarnos.
Dios, tajante y seguro en su expresión y voluntad, no deja dudas de que es un Dios de poder y exige respeto absoluto de sus criaturas. El ser humano ha creado dioses de todo tipo en esta tierra y su variedad es tan amplia como la imaginación de cada cual que decide inventar. Desde el principio, los hijos de Caín y su descendencia que despreciaron al Creador se hicieron dioses para cada situación y ocasión así como para toda adoración. No vamos a enumerar los diferentes dioses paganos que han sido nombrados por la mitología cainita griega, mesopotámica, oriental, egipcia y romana, debido a que perderíamos un tiempo y espacio precioso de nuestro estudio y comprensión de que el ser humano, de genes cainitas rebeldes, utiliza su inteligencia para fraguar todo tipo de idolatría. En los próximos blogs estaremos analizando los diez mandamientos, uno a uno, para descubrir su grandeza y su abarcador impacto sobre la vida de todos los seres de el universo: Los iremos discutiendo de día en día, de semana en semana, para que podamos entender su gran alcance en la vida del planeta tierra y en la nuestra en particular.
By: Dr. Norman Gonzalez-Chacón – Translated from: La Filosofía Bioética Natural in this blog
A wise French philosopher, Dr. Edgar Morin, recognized for his achievements in the field of education, bioethics and complex thinking instituted very ingeniously, the “seven knowledge” necessary for the education of the future. Incidentally, these seven concepts listed masterfully by this distinguished educator, coincide with Our bioethical philosophy.
The first of the seven knowledge focuses on the blindness of knowledge: the error and illusion that characterize the human condition of this century that lives in the uncertainty of knowledge that traditional education has left in all disciplines.
Considering that diversity and complexity are part of that knowledge, it is essential to arm the minds of the participants of this century for the vital fight towards lucidity. According to Dr. Morín: «It is necessary to introduce and develop in education, the study of the brain, mental and cultural characteristics of human knowledge, its processes and modalities, the psychic and cultural provisions that allow to risk error or illusion».
This study that creates the entropy of the functional thermodynamics of words, wisdom and sanity is similar to the physical thermodynamic action that is practiced in natural medicine to get the body to react biologically in the direction of recovery.
The modern natural medicine that we practice is based on the principles of purest and at the same time scientific traditional natural medicine, which is practiced and taught in the world today. It arises from the basic principles of natural laws that govern the universe and that are indispensable for the health of the human being, animals, nature and the planet.
The universal medicine for nations must arise from the fruit of plants, plants, medicinal herbs, pure water, pure air and harmony in all systems, including and most important, the human beings and their Creator. When these forces work together on the principles of physical, biological, environmental and universal Divine laws, the results are surprisingly powerful in action and lasting in their effects.
Scientific Fundaments
The scientific basis of natural bioethic medicine is applied immunology. Part of the premise or axiom «that our body rejects and destroys every foreign cell from animals and congeners». Taking that known scientific experience that has been the biological obstacle for the greed of modern science to transplant all kinds of animal and human organs to people, we can conclude that:
Each person has a different, specific DNA and a particular inheritance that makes it distinct and unique.
A healthy body with good immune defenses rejects and destroys every animal and human cell that penetrates the immune barrier.
Consuming meat from dead animals causes an immunological reaction of rejection that alter natural defenses, and resources that the body can otherwise use for their health, well-being and long life.
In tune with this reality, modern medicine does human-to-human transplants, but its success is conditioned on manipulating or suppressing the immune system with immunosuppressants drugs so that the body cannot reject and destroy the transplanted organ. Chemical immunosuppressants shorten the life and quality of life, risking the recipient to recurrent infections of all kinds.
The Natural Method
In natural bioethical medicine, the need for transplantation is avoided, saving the affected organ in time, before it collapses. In order to save the organ and have the body regenerate successfully, innate immune forces must be preserved. For this, it is necessary to avoid contact and remove from the food all animal products and avoid physical contact with animals, which must be completely restricted. During the process of elimination, the immune system assisted by a detoxifying program, the body initiates a process of cell regeneration.
For this reason, the actual healing taking into consideration the “causes” is not necessarily the disappearance of symptoms. In other words, the medicine that suppresses the symptoms is not able to address the cause, even if you see the symptoms disappear.
Since the symptoms does not always represents the cause that created the malady, it is important to determine the cause to treat it appropriately. That is the reason for the existence of natural bioethic medicine. It is bioethics because it arises from the application of inviolable principles that are part of the code of nature.
Bioethical Principles
Nature is governed by absolute natural laws that control physics and biological life as well. When it comes to violating, altering and diverting the natural course of things, the dire consequences of each precept that is violated are suffered. One of the most known natural laws is, “the law of gravity”, discovered by Isaac Newton. Anyone who challenges or violate this law, incurs in serious risks. Another universal law is, «all that man sows is what he harvests.» For this reason, every act against nature turns against man himself, and every act against man is an offense against nature, against the Creator and against all its components. For this reason, bioethic medicine has to have these three essential basic components:
It has to be highly scientific and logical.
It has to be governed by the laws of nature.
It has to arise from plant base nature and depends on the natural remedies as medicine.
Humanity has failed to follow the laws of nature. Human beings have violated all physical, biological, chemical and moral laws. The consequences are manifested: diseases of all kinds, epidemics, cancer, congenital malformations, premature aging, mental illness, environmental and irretrievable damage with serious consequences to nature and human health. That is in part the result of the failure in modern education.
Natural Conflicts
The Federal Food and Drug Administration (FDA) has found it very difficult to define what is natural and what is not, because they do not have a clear measure of where to set the parameters of one thing and the other. Thousands of lawsuits have thrived on claims to product companies that have used the word «natural» on the label of a product that cannot necessarily be classified that way, having been processed or grown unnaturally.
The term «natural» has been used and abused in the extreme, and the FDA’s most recent recommendation is not to use it in any product as a claim of its purity and nature, unless by its characteristics it can be obviously identified and ensure its natural purity. Similarly, «natural» medicine has been attacked, persecuted and restricted in many places because its practitioners and proponents have not been able to adequately defend it due to the lack of scientific basis and educational preparation.
Scientific Advances
Science has brought important discoveries that are necessary and vital to discover the truth that may be hidden in life’s intricate mazes, but it has also violated many natural laws that should have been protected to preserve the balance of the echo-biology.
DNA testing is an example of this important contribution that the scientific genome analysis has created to identify paternity, genetic trends, chromosomal defects, and countless more legal, scientific, biological, and transcendental situations for many purposes that were not previously intended.
But science has also raised questions that are discussed in courts and scientific circles without creating an absolute criterion that allows for effective legislation to be seen in all cases. Such is the case that determines when human life begins, and the zygote becomes a person; there are discrepancies between different groups of society that defend different positions in this regard.
Situations occur that force you to create clear and defined criteria. Science and religion face challenges that end in court of law where justice sometimes leans to one or the most popular side, injuring with the decision the rights of other. For example: a sperm-fertilized egg implanted in a woman’s womb not knowing who the donor is. How can the child’s paternity be determined in the future?
For every new situation that science creates, it is necessary to have a legal and ethical criterion that defines it to answer the different questions that must inevitably arise as a result of the different situations to be presented to the lives of people when arises.
Natural medicine is no exception to this rule and cases have been filed, and cases will continue to be presented, where it is required before the legal decision, the ethics to follow and a bioethical response that accompanies it for its proper moral, ethical and legal order and procedure.
The father of modern medicine, Hippocrates, summarized the problem of disease and medicine masterfully presented, when he said, «May your food be your medicine and that your medicine be your food,» he laid the clear foundation for modern medical bioethics.
Pure natural medicine must validate on that historical phrase, the Hippocratic postulate: Medicine has to be food and food must be medicine. In our half-century practice we have seen the clear validation of this scientific assertion. We have summarized the healing process to the maximum efficiency, minimizing time and reducing discomfort and symptoms of diseases that conventional medicine doesn’t offer any cure.
Under the premise of the Hippocrates postulate, almost all known diseases can be cured and many of the congenital problems affecting more than 30% of the children being born today could be avoided. Hippocrates was correct, the food that people eat, makes them sick and through a healthy way of eating and proper food they can be cured. If we set the right balance, people can live many years without getting sick, taking care of their diet to become their preventive medicine. Due to the processes that have affected the agriculture industry and the preparation of food under modern technological processes, the overall feeding of the world’s population is at risk and making them sick. Such interventions that alter nature does not promote good medicine or prevention.
Chemical fertilization, hybridization, genetic manipulation, the use of pesticides and modern methods of cultivation such as hydroponics using various chemical products, make modern food not able to comply with the Hippocratic postulate “to be thy medicine”.
The Anti-diet
Therefore, we have had to resort to innovative mechanisms and great scientific creativity in order to use the food available in world markets more safely and effectively. To make food to be medicine and medicine from food, the medicine people need to heal, we’ve created what we call «anti-diet.» The «anti-diet» is the antithesis of the common food eaten and diet practiced by modern societies called «the general diet» which is the way of eating that peoples follow traditionally and that establishes the food cultures of the different regions of the world. Anti-diet is nothing but a way of fasting. If the premise is that people get sick from what they eat, the logical thing is that by fasting it heals. The premise is correct; since ancient times it is known that by fasting, people cure their ills and diseases.
Recent research from the University of Southern California, led by Dr. Valter Longo, indicates that fasting cures cancer. What cures cancer can cure any other disease and indeed, that has been our experience in almost 50 years of work in natural medicine. If fasting is supported by pure water, natural herbal teas, liquid amino acids and enzymatic fruits, it does not become so difficult for people that has got sick from eating incorrectly. Enzyme fruits are apple, which contains pectin, papaya containing papain and pineapple containing bromelain.
Different types of fasting can be made according to the needs or particularities of the case and the severity of the situation. In our long experience, we saw extraordinary, surprising and wonderful results in cases where modern medical science had no resources of any kind. We have use fasting programs that adjust to each case depending on the severity of the case. The ingesting protocol and the amounts are established in its frequency and taking into consideration every particular case.
In hospitals, a fasting pattern with intravenous feeding is followed to stabilize the patient who arrives in critical condition and has not been diagnosed. He is not fed until he has emerged from the crisis and the danger has passed. Fasting is nothing new, when animals feel sick, they fast, eat herbs or plants. Their instinct tells them to avoid regular food and if they are free in their natural habitat, they recover quickly by fasting.
We have created the concept of “sustained fasting” based on Daniel’s biblical experience in the court of Babylon (Daniel 1:11), the Israelites’ experience through the wilderness who ate manna. Jesus’ preparation in the wilderness to begin his unique ministry included a 40 day fasting in the dessert. Many of the natural laws that we must observe to prevent disease, pests and epidemics are well expose in the Bible. In Genesis 1:29, we have the instructions, directly from our Creator. We also find laws of morality and hygiene that were intended to prevent many diseases and problems that exist today. There are also laws concerning agriculture, the proper use of land, how to plant on the field and the rest of the land, for the preservation of natural resources, human health, environmental and general hygiene of the planet and many other laws relating to universal health.
We can’t pretend to be cured by drugs and chemical medication. Modern pharmaceutical company is aimed to treat symptoms and alleviate the conditions that people suffer from their ignorance of health laws. Every chemical drug has side effects and under the effects the body cannot cure. The use and abuse of antibiotics has created strains of strengthened bacteria (super bacteria) that are resistant to everything known and that kill many by widespread infections of all kinds.
Natural medicine uses prebiotics and probiotics that strengthen the immune system and increase the body’s ability to successfully resist new and strengthened bacteria, fungi and virus. However, under fasting, sustained fasting or simple ways of eating, the body activates its regenerative capabilities and begins a process of general detoxification and cell restoration. That process can be assisted with medicinal plants and herbs that bring phytonutrients to the cells. Note: You should never mix or combine multiple plants at once. Any combination or formulation in which more than three or four plants are used should be discarded unless prepared by someone aware of the chemical interaction of the compounds and properties of each plant.
You should start with one and the add the others so as not to overload the system with a lot of chemistry, which although natural, can interfere with immune processes and instead of assisting, can delay or hinder the biology of restoration. In these processes, most of the time, less is more.
The healing processes of nature in the human body are different from how they occur in the laboratory. The body does not always follow the pattern seen in the Petri dish, the microscope or in the in-test tube of an in vitro. We can help nature, but we cannot force it to act according to our selfish desires. Nature acts according to laws that we ignore but invariably follow the line of least resistance. Sometimes a process is aborted at a place we don’t anticipate. For example: a detoxification process that we expect to occur through the intestine and kidneys, emerges through the skin causing a strong rash that may look like psoriasis or dermatitis when in fact it is a cleansing process that should not be interrupted no matter how strong the reaction, because when nature choses that route of excretion, it is because it could not use the others, or there were somehow blocked or incapacitated to work normally.
The tendency of modern medicine is to block the secretion of histamine with antihistamines. For example: Benadryl produces a reduction in smooth muscle contraction, causing diphenhydramine to act as an immunosuppressant and neutralize the allergic, hives or kinetic reaction that caused dermatitis, which in the case at hand, was neither an allergy nor an anaphylactic reaction but a process of cleansing and detoxification that nature used to eliminate through the skin for reasons we do not know , but we suspect that by the nature of the drug, the liver, intestine or kidneys could not do so. When administering antihistamines, the process is paralyzed and immune shock may be of such a nature that the side effects of diphenhydramine are amplified and cause cardiac arrest or severe comatose state, renal failure and even death.
For this reason, we cannot impose a heavier burden than the existing and the cleansing and detoxification process should be simple and as slow as possible, without mixing many plants or formulations, to avoid strong reactions that frighten the patient or their families and that cause them to return to a hospital interrupting the healing process of cleanse. In the hospital they do not understand the difference between an apparent pathology and a detox crisis and treat the case as an emergency or critical condition. Trying to stabilize the patient will paralyze the detox process.
In our experience, the combination of medicinal herbs and plants to be used during any healing process should be carefully chosen to avoid the interaction of phytochemicals and the cancellation of healing effects that can occur, when not properly combined. Dr. Norman’s Natural Products has designed formulas to assist on the process of liver detox, to help balance the blood pressure as well to support the kidneys and regulate blood sugar. The combinations are formulated to work synergistically when use accordingly to the body needs. Each formula contains a main active ingredient, a conductor that protects it to the area where it is targeted, an enhancer and in some cases a molecular accelerator that serves as a laxative or detoxifier to complete the biological cycle.
Commercial Herbal Formulas
Most herbal products on the market have been formulated following the logistics of conventional medicine. The manufacturers add up ingredients without taking into consideration the synergy and interaction of the various phytochemicals making a product that can work in the body as a drug (antibiotic, vaccine, pain control or an anti-inflammatory), far from creating the intended natural balance within the body. When we deal with medicinal plants, you should not be mixing one good plant with another believing that the formula is enhanced, because in most cases, some substances cancel out the effect of others. Therefore, the combination of many plants is a serious mistake made by manufacturers who do not know the healing techniques or the interaction of phytochemicals. A multi-herbal formula not necessarily will be recognized by the body, and instead of a benefit could produce a rejection, even though their isolated properties could be beneficial.
Simple and Effective
Our recommendation is not to use any plant formula that contains more than five or six active ingredients. In this way, the patient is not at risk of suffering a severe healing crisis, or that simply the formula does works as expected as it happens very often. The tendency to add benefits is a general human tendency. «If something is good when mixed with another good thing must produce something even better”. But when you combine plants or medicinal herbs it’s not always like that. When a plant is known to be good for a purpose, use it properly and do not mix it with any other plant and wait for the results and effects. That’s how natural treatments need to be managed to be effective, fast, and accurate. There are combinations of plants that act as drugs when mixed. They hide symptoms just like a chemical steroidal drug does, suppressing the symptom that signals a cause. Others cancel out their medicinal properties by combining with each other, losing their healing properties.
Natural Medication
Just as simple food can make major healing changes in the body, herbal medication can also be very effective when we keep it simple. When a person is sick, their energy system is highly committed trying to fight the disease and does not have much ability to enter into complicated biological reactions to metabolize a formula of high chemical complexity. The body simply catabolizes or removes it intact without being able to break it down and use it for its intended benefit.
Modern Miracles
Both simple food and fasting are powerful instruments of healing that if used properly and with a well-founded faith, when combined with the power of nature and the Divine will, they can perform modern miracles of surprising results.
Natural Healing Methods
Every disease can be cure when nature’s remedies are applied. However, we find sick people that cannot be cured because their general physical and mental condition has suffered an extreme deterioration that will not allow that organism to build healing defenses in order to recover. The weakened mind in a sick body cannot do much for healing. However, I have seen cases where a ray of hope given by a competent and knowledgeable professional of human nature ignited the spark of faith in an evicted sick person and put him on the path of recovery.
Psychosomatic Diseases
Most physical illnesses have their emotional, mental and spiritual counterpart. When a sick patient does not have a major improvement in the first ten days of treatment, an attached emotional or spiritual cause should be sought immediately. How do we know things make us sick? The disease enters the body through the eyes, mouth and ears. Through sight we are induced by commercial propaganda to consume all kinds of products that are appetizing, wisely made those products that make us salivate even when we are not hungry. The sight is pleased to appreciate the good taste of those foods and treats that attract attention and arouse the appetite. If the visual presentation is accompanied by convincing sound and music that appeals to the senses, the palate will convince you to try it. In some cases, the aroma is added, and the attraction of the smell makes it more appetizing.
Structuring our Culture
With our ears we hear other things that can make us sick and that enter the mind and are kept forever next to the visual images that can accompany a good or bad experience. These images and sounds create our experience and become part of our life and our acquired values that form our character and give rise to our performances and reactions.
We are what we Eat
We can say that in general, we are the ones who eat what we see and what we hear and that is the physiological basis of our character. When we read a good book, listen to good music or eat a healthy dinner, we are feeding our life experience and self-educating in those disciplines that please us.
But when we read garbage, listen to everything that is heard and eaten from everything that is available, the results of that culture will not be the best, and our physical, emotional and spiritual health will be affected by the information we receive and the food we consume. Human beings are three-dimensionally composed of body, soul (mind) and spirit. Similarly, the body consists of three main systems: the digestive system, the circulatory system and the nervous system.
Feed the Three Systems
It is interesting to know that each of the systems has input and output organs, and each system processes the food differently. The digestive system has as its entrance the mouth, the circulatory system has as entrance the nose and the nervous system has as entrance the eyes and ears. How we feed these three systems determines our health and personal education to or is called culture. (See section “the three systems” in the Alternativa Natural Journal).
The Transformation of Food into Energy
Physically, the digestive system feeds the biology and functioning of all systems and each system receives the individual transformation of that processed food to its needs and supplemented with its individual contribution that in the circulatory system is air and in the nervous system is electric current. The digestive system transforms food into lymph and blood plasma, the circulatory system transforms blood plasma into “neuric fluid”, and the nervous system transforms the “neuric fluid” into electrical energy, magnetism and thought. Therefore, the staple food that people consume is a critical element that determines the individual’s physical, mental and emotional health and well-being. Again, we are what we eat, and our current and future state of health is determined by what we consumed yesterday, what we eat today and possibly eat tomorrow.
Fasting – The Ten-Day Trial
Anyone who wants to test if fasting cures their illness only has to undergo a 10-day experiment. You don’t necessarily have to go hungry for 10 days in an absolute fast. We have identified several foods that can be used to do a “sustained fasting” without affecting its effectiveness. If you know how to follow the instructions, if there is a genuine interest, you can fast without suffering the rigors of hunger. To that way of eating, we name it the “Sustained Fast”. When fasting is supported by simple foods that DO NOT overload the system, nor provide more than five to ten percent of the total protein of consumption, the body can enter into a healing processes although a little slower than in absolute fasting.
We constantly see on television and in magazines especially kitchen chefs, nutritionists and sellers of kitchen equipment, making smoothies or fruit frappés where they mix all kinds of fruits, vegetables, nuts, cheeses, creams, aromatic herbs and even seasonings to prepare these supposedly nutritious and energizing drinks. This practice is totally contrary to the best interests of health and although any fruit drink replaces a meal and helps to lose weight, sweet fruits should not be mixed with acid fruits, seeds or nuts. The inability of the body to fully process that food will lead to fermentation. This state of decomposition produces alcohol and is harmful to the brain and liver.
The tendency to mix flavors, colors and textures does not always result in a good nutritious process. Although the nutrition of vegetables or fruits seems to add up when combined, the fermentation or oxidative process can be so fast that the body does not have the ability or opportunity to take advantage of those nutrients and break down its sugars and proteins to turn them into healthy food. During fasting this practice can be disastrous and cancel out all the benefits that fasting offers. However, the healing process, although a little slower, will occur in the same proportion in which the food is consumed: the less food is consumed, the faster the process will be and the sooner the results will be seen.
The Menu May Vary
If the person was used to eating three times a day, they can support fasting with potatoes, carrots, beets and consume enzymatic fruits such as pineapple, apple and papaya. In the section of the sustained fast (Alternativa Natural) we show various recipes that will show you how to prepare these tubers so that the person can have different ways of preparing their meals through the transition to this new way of eating.
It´s Easy to Get Use to It
For this reason, the person in fasting should remain isolated from those who continue eating traditional foods to avoid falling into temptation. After the third day, the organism adapts very well to the new food format and begins the process of detoxification and starts the process of healing everything that was affected. The sense of well-being spreads through organs and systems and “immense joy” takes over every cell, tissue and organ of the body. The euphoria of that stage is contagious, and the person begins to feel the benefits of change. They wish everyone around them would also fast so that they could feel the process and such experience. Sometimes a tug-of-war initiates among families and friends to see who convinces who.
The Ingredients
The ingredients used on the sustained fast will increase and the diet will become less monotonous after the initial healing process. This first stage can last as long as the body needs and some people, whose organs suffered severe damage, will not tolerate returning to their old habits of eating because the immune system will vigorously reject everything that caused damage and will not accept it.
Each case is different and should be analyzed on its merits and particularities. Although there are general rules and precepts that are common to all cases, each person responds uniquely according to their genetics, cultural, medical and emotional history. Everything has to do with everything, and differences must be taken into account as part of the individual’s natural reaction in its essence. Under strict practice of the sustained fasting, existing conditions that form symptoms or pathologies should begin to disappear within two to three days, weeks, or months.
Depending on the severity of the case and the time the condition has been present, the amount of chemical, surgical and collateral effects of treatments that have occurred, all this negative burden, along with the degree of emotional distress that has accumulated, will determine the body’s time and reaction to fasting.
Time is the best ally of health after fasting. The optimal test is for10 days when the condition is simple or recent. In ten days, you should see results that predict the success of the treatment and its duration. If in addition to the conditions, the person is overweight, during the first ten days we will see some weight loss per day. We can also notice how much blood glucose decreases, how much the inflammation reduces, how much the pain decreases, etc. These early days are decisive if the recommendations of fasting are followed and adequately supported or supplemented. In the magazine Alternativa Natural, there is abundant information about the sustained fasting, as well as cooking recipes, to make it pleasant and varied.
For How Long Can I Fast?
As long as necessary and every case is different. Some people have been fasting for years. I have practiced sustained fasting for almost 50 years and the results have been good in all respects. At 80 years old, I do not suffer from any health conditions and despite several serious accidents I have suffered in my life, thanks God, I remain physically and emotionally well.
It all depends on the individual needs of each person, the time they have been suffering, the existing conditions and the severity of them. There are other aggravators that in due course must be treated simultaneously because they can serve as an impediment to a total recovery of the patient. These are unresolved emotional conditions and hidden spiritual traumas; offenses and offenders who have not been forgiven, bindings that have existed and that have injured the character and the self-esteem.
Such psychosomatic diseases if they have not been identified, if they exist without diagnosis or treated, may continue to affect the physical functioning of organs and systems even despite fasting. Resentment, envy, anger, frustrations, arrogance, guilt, and a sense of grief or self-pity, are impediments that, while hosted in mind, will not allow for a complete healing process of existing physical illnesses.
At the Instituto Bioetico Dr. Norman, we evaluate and determine whether the health disorder or imbalance can have a mental, emotional or spiritual basis that requires some alternative treatment or help from other professionals who can address these problems. A patient who has not successfully responded to the sustained fast in ten days may require special attention in his or her personal life and may be referred to the psychologist, psychiatrist or professional counselor if necessary. In our long experience we saw many cases of this type and when they were treated properly, all other physical conditions responded immediately with excellent results. Constant pain in the back, or knee or arm, can have a physical origin that can be diagnosed as arthritis, osteoarthritis, lumbago, bursitis, tendinitis, or muscle tearing, but it may be the physical response to a concern that is fixed in the mind and that if not treated in its emotional phase, will never be relieved in your physical part. Childhood frustration traumas make their physical impact on adulthood and cause visible physiological problems that do not respond to medication.
An example of this experience is the chaos of an older lady who lived alone, but healthy and quiet in her home. Suddenly, the daughter who lived in the United States asked her to go to help her care for her children so she could go out to work. Mrs. M. did not want to leave her country, she did not want to leave her house, her friends and her customs to go to take care of children. She did not refuse her daughter’s request, even though she did not want to leave her home and comfort zone. Suddenly, she started having knee and hip pain. The pain was unbearably acute and began to receive treatments, without any results with all kinds of painkillers and physiotherapy.
The pain helped her delay the inevitable journey. In addition, she said, the pain medications caused her severe gastritis that required more treatment. Her mind was debated between the desire to help her daughter and her comfort and tranquility in her home. I would have done everything I could do to help her. The problem made her sick and the disease became an excuse to delay the decision. Someone recommended that she seek help with natural medicine, so there was Mrs. M. in her appointment looking for help with her knee and back problem. The naturopath recommended some natural painkiller formula, calcium and sustained fasting. «Come back in ten days and we’ll see how your problem goes.» She returned two weeks later without much relief and complaining that she was not sleeping well since she began the natural treatment.
We realized her problem had an emotional connection and confronted her immediately. She was not sleeping well because the pain began to ease, and she was concerned about healing and having to travel because she did not have the excuse of the disease. She wanted to heal from the pain, but she was worried about having to travel and leave her house.
Iridology Can Help
Situations like this happen very often and the natural health professional has in his hands very useful tools to detect that kind of problem using iridology. It is a science that when properly mastered, helps us to have an idea of the general state of health and can determine the origin of many pathologies that can be discovered, determining the cause. The iris of the eye can reveal emotional states, genetic weaknesses, organic tendencies, accumulation of drugs, formation of atheromatous plaque and many other conditions that due to their pathological or psychopathological importance are significant enough to mark the iris of the eye and alter the neurological system. There will always be an organic area that will bear the physical burden of the problem, even though when the cause is mental or emotional.
For example, by observing with the naked eye you can determine the presence or accumulation of fats and mineral salts that can lead to plaque formation or calcification of the arteries. This whitish ring on the outer edge of the cornea with sclerotic whitening, called in ophthalmology the senile arch, if detected early, can help the person take the necessary steps in their lifestyle and diet for the prevention of cardiovascular problems, which is the leading cause of death in developed countries and almost in all the world.
Let’s review two examples of pathologies from a natural perspective:
Abscesses: When the person or child has had a first abscess, it is the sign that the body does not have a good mechanism of processing and removing certain toxic proteins form the tumor or abscess. The preventive and fastest way to remove it is to remove all protein from the diet: milk, eggs, dried grains, cereals, meats, soy, chicken and cheeses of all kinds. Systematic detoxification with Dr. Norman´s Detoxiplex every day and the application of Sexosterone – Progesterone cream and steam in the abscess area will greatly help and speed up the fistula drainage process. Fistula is the opening hole that the body produces to get rid of the pus that holds the fermented and decomposed protein, bacteria, death cells, etc., to come out to the exterior of the body.
Tonsillitis: Inflammation of the tonsils is mainly due to the overload of bacteria and viruses that accumulate in the area of the tonsils and that come from the intake of wheat, animal milk, sugars and meats. Removing these products from the patient’s diet should be the first step in the healing process. The use of peppermint oil in inhalations, washing or gargling with water, peppermint and salt, steam facials with eucalyptus and Detoxiplex, taken internally to clean the airways and purify them from pathogens is an excellent aid that keeps the bronchial pathways decongested and prevents dryness of the mucosa that produces coughing and expectoration.
Simple and Efective
Natural Medicine combined with sustained fasting or absolute fasting are excellent healing tools. When properly applied to the patient’s case and needs, the results are always good and of great help to everyone.
Prevention
As a preventive method, Natural Bioethical Medicine provides us with the elements and knowledge to avoid almost all known diseases and conditions suffered by humanity. The ancient naturists said that «an ounce of prevention is worth a pound of cure» and that assertion is very correct in all postulates. To live according to the laws of nature is to live in harmony with the universe and with oneself. As we learn the simple rules of health and life, put them into practice and make them part of our daily life, behavior and lifestyle, our organism regenerates cellularly and emotionally. Many of the genetic defects present in our DNA can regenerate and through epigenetics produce better genetics for future generations. At least, if we do not have plans to procreate, we can extend our lives and enjoy mental clarity and good health until the last day of life.
Natural Death
You don’t have to get sick to die nor die because a long least of ailments. Natural death is everyone’s desire. To die of natural death, you have to live naturally. Dying while sleeping and not suffering the rigors of death under the influence of toxic drugs and connected to artificial respirators with tubes in the mouth and nose, should be the ideal for the dying process that we want to achieve for ourselves and our loved ones. The agony produced by drugs, hallucinations, the desperation of not being able to communicate, or of knowing really what is happening, is the greater agony that a human being can experience at that last stage of life.
A life under the influence of chemical medication is the harbinger of a sad, painful or distressing death. The hallucinations of drugs accumulated in the brain cause dark and exaggerated scenes of the worst events and moments in life. The grotesque and cruel amplification of personal or family situations, accidents, scenes of guilt, shame and pain that we have long tried to forget and erase from our minds because they were cause of repentance, sadness or suffering, return amplified, exacerbated and with a dramatism far superior to the agony of death under the effects of drugs and mind-blowing in the intensive care room or wherever we are overstated by the time of death or entering the process of leaving the body. That is a very powerful reason to die of natural death and avoid the agony of scenes that we do not want to remember of our lives, or that we forget and do not remember and that had negative, painful or shameful connotations. Feelings of guilt, low self-esteem or enmity are grotesquely amplified under the effect of all kinds of chemical drugs.
In my vast half-century experience working in this ministry, I have seen good men of God, even ministers, pronouncing all kinds of improper and obscene words that never were spoke by their mouths before while totally under control. That is the degrading effect on the soul, chemical drugs, the use of soothing, mind-boggling, steroidal, analgesic and all kinds of drugs. They don’t allow people to be lucid at the most important and momentous time of their lives. They prevent people from dying of natural death.
Live naturally, practice a healthy lifestyle, be in peace with yourself, God and others. Love God, yourself and those that you interact with, and you will live a successful life with joy and satisfaction. That’s the real bioethics!
Quiero destacar en este escrito la razón que me lleva a enseñarle a mis alumnos que el libro de texto más importante para mí al aprender las ciencias naturales ha sido La Biblia. Con esta declaración, no invalido los textos de estudios científicos de las diferentes especialidades como son la nutrición y la fisiología humana, así como todo lo que de alguna manera se encuentra en el estudio del cuerpo humano y sus tres principales sistemas:sistema digestivo, sistema circulatorio, sistema nervioso y endocrino. En mi libro, Bioética de la Medicina Natural, que se ofrece a la venta en Amazon y en Bio Shack, hago una síntesis detallada de lo que es la verdadera medicina natural y debe ser la base universal de los conceptos curativos, que se deben estar enseñando en las escuelas de medicina de todo el mundo. Partiendo de esos conceptos, es como único se puede hablar de curación y restauración de la salud de forma natural, de acuerdo con el principio hipocrático y a la vez con el principio divino. Ambos conceptos pueden ser conciliados cuando se conoce el fin desde un principio y se obtiene la información correcta y adecuada. Un médico o especialista que desconozca esta relación es un profesional ignorante de los procesos curativos verdaderos, que ha tenido que estudiar mucho de unas cosas y no sabe nada de curación. Cuando se trata de la salud humana y del cuerpo físico que nos ha sido dado, y no tenemos la información adecuada de su inventor y creador, los libros de ciencia son una confusión de conceptos muy difíles de conjugar entre sí para “curar”, es como seguir la ruta en un mapa de un lugar que no es para dónde queremos ir. Así ocurre con los textos de medicina y de ciencias relativas cuando los estudiamos sin conocer al autor del cuerpo humano y de la vida.
La cosmovisión bíblica es un compendio de sabiduría que debe ser estudiada e interpretada con una base general de conocimientos que nos ayude a entender cuándo y dónde se encuentra la información que necesitamos para descubrir los tesoros ocultos. En este blog, se hayan muchos temas que nos ayudarán a encontrar ese tesoro escondido, pero tenemos que estudiar primeramente el tema de “Las Dos Biblias” para saber cuándo un mensaje, una información , o un concepto específico, se encuentra escondido en símbolos o parábolas. Así tenemos que descubrirlo cada uno independientemente. En “Las Dos Biblias” explicamos en detalle cómo es que los mensajes claves de Dios para el hombre no aparecen en forma literal como ocurre con el texto común.
En otro blog que se titula “El Origen del Mal”, damos la razón específica para que Dios ocultara cierta información clave bajo símbolos que debemos interpretar para poderlos entender y descubrir esa información secreta y sellada. El Creador del cuerpo y de la mente humana conoce las estrategias específicas que se necesitan para manejar adecuadamente todos los aspectos importantes de la vida con éxito y seguridad. Por lo tanto, la salud física, la salud emocional, intelectual y moral del ser humano, tienen un libro de instrucciones formidable en extremo, pero no está disponible a todo el mundo. El tema está en clave secreta para quienes lo quieren adquirir para vanagloria, para hacer dinero o para aprovecharse de la desgracia de los enfermos y crear fama y riquezas. Es un seguro de responsabilidad que solo los entendidos pueden entender y descifrar para beneficio de la humanidad. Cuando se tienen otras intenciones, no hay manera de entender el tema oculto del manual de vida que el creador incluyó para cada criatura.
Por esa razón, aunque el tema de la salud permea en cada página de la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis no está a la vista de teólogos ni de pastores ni de muchos que lo ven como un libro de religión. Sin embargo, es un libro de instrucciones dado por el creador a hombres y mujeres que deseen vivir sin enfermarse, ser felices en esta tierra y alcanzar la vida eterna. Los que busquen esa sabiduría del conocimiento divino de esas tres bendiciones tienen una recompensa adicional en esta tierra que es: 1. La prosperidad económica. 2. El respeto público de la gente. 3. La ecuanimidad para hacer justicia. Tres bendiciones que conceden tres privilegios.
Cada precepto, cada mandamiento y cada estatuto que le fue ordenado al ser humano tiene la intención de establecer la paz, la salud y la justicia divina en la naturaleza humana y en la naturaleza verde que nos rodea de plantas árboles y animales. Cuando aprendemos a respetar los consejos divinos en las leyes de Dios, restablecemos el orden natural de Dios en la creación de este mundo. Descubrimos el fin desde el principio y aprendemos a convivir con la gente, a establecer el orden y la paz en nuestro centro de acción y en su periferia, y nos ganamos el título de restauradores de calzadas o de abridores de caminos que es igual (Isaías 58:12,13,14). Este texto de Isaías que nos insta a ser reparadores de los portones, puertas y portillos que se averían con el uso constante, y abridores de caminos (calzadas) por donde puedan transitar los que vienen más atrás de nosotros.
Es interesante, el hecho de que este texto que pavimenta el camino que el cristiano abre para todo caminante, contiene un mandamiento rechazado y olvidado por la humanidad y que representa tanto la salud física como espiritual y moral del ser humano. Se trata del descanso que le da silencio a la música para que sea armoniosa, el descanso que le da vida al trabajo para que sea placentero, y el descanso que permite que nuestras células se restauren y se renueven para que no nos enfermemos. El descanso que el mundo necesita hoy para acercarse al Creador y ver Su obra creadora. El descanso vivo que compite ventajosamente con la muerte y le gana la partida. El descanso divino de cada día cuando se hace de noche y dormimos plácidamente. El descanso de un día de cada 7 y de un año de cada 7, le llamamos sábado y es el séptimo día de cada semana; la única secuencia en el tiempo que ha quedado estable y que perdura a pesar de los miles de años que han pasado y de los grandes cambios que el hombre le ha hecho al tiempo y al calendario. Sin embargo, casi nadie ha hecho caso de este importante asunto de salud universal y en vez de un descanso sistémico para la humanidad, se ha convertido en un día más de trabajo, de negocios y de visitas a los comercios.
Por esa razón, cuando en Apocalipsis 14:11 y en Isaías 34:10 se describe a los que han recibido la marca de la bestia y que se han de perder, señala de ellos que: “No tienen reposo ni de día ni de noche”, Esto quiere decir que, al no descansar el sábado semanal, el descanso nocturno de cada día se hace incompleto y no satisface las necesidades fisiológicas del cuerpo humano en su totalidad. Su culminación deja un déficit al final de la semana y no se produce el ciclo de reposo que el organismo necesita para extender la vida útil sin enfermarse. Por eso el creador nos reservó ese día para reposar del trabajo común, para la contemplación de la naturaleza y conmemorar de una vez la creación de todo lo que Dios hizo bueno en gran manera para la raza humana.
No es el viernes, ni el miércoles, ni el domingo. Cada día de la semana tiene su importancia y nos da la oportunidad de dividir el tiempo de forma que al terminar la semana, hayamos alcanzado las metas y cumplido con nuestras obligaciones para ese tiempo. Son 8 horas para trabajar y ganar el sustento, 8 horas para asueto o recreación, y 8 horas para dormir y descansar. Cuando aprendemos a dividir el tiempo y vivir de acuerdo a la voluntad divina, el descanso de las veinticuatro horas del sábado, es proporcional y relativo al descanso que nuestro cuerpo necesita para estar energizado y saludable. La única diferencia es que en la semana el tiempo es nuestro. El sábado es del Creador y al descansarlo en su nombre, conmemoramos la creación y le devolvemos a Dios el diezmo del tiempo que nos da para nuestro uso personal. Es lo mínimo que le podemos devolver a Dios.
Ni el domingo ni ningún otro día de la semana puede sustituir al descanso del día que Dios escogió, santificó y apartó para él. Debe ser un día especial de delicia, santidad y gloriosa bendición. Un día a la semana para que celebremos el cumpleaños de la creación. Que tengamos en todo momento la presencia divina en nuestra mente, en todo lo que hagamos digamos y pensemos. No merece menos el gran Creador del universo y nuestro cuerpo, nuestro metabolismo y cada célula del mismo de responder a ese llamado al reposo divino. Dios reposó de su obra creadora, no porque se hubiera cansado porque Dios no se cansa, sino porque vió la necesidad del reposo humano que es el emblema y ejemplo del reposo divino. Porque Dios hizo que la creación entera se detuviera un día de su incesante actividad para recordar al Creador y Arquitecto del universo. Y para la salud universal de las naciones que lo necesitan urgentemente. Los ciclos de la tierra, de los árboles y de todo lo creado responden a este patrón divino de cada siete días y de la tierra cada siete años. Cada 7 años los árboles que no han sido injertados o hibridados ni manipulados genéticamente, descansan de su producción frutal. Según la ley de Dios, el séptimo año hay que dejar de trabajar la tierra para que descanse y se reponga. Cuando se sigue ese ciclo de la naturaleza no hay necesidad de usar abonos químicos para obligar la tierra a producir. Es una reacción natural y espontánea que ocurre como consecuencia natural del descanso de la tierra cuando ese importante precepto se respeta en su ciclo correcto.
Así como los hombres han perdido el ciclo de descanso porque han sido injertados con los genes malignos de rebelión, así los árboles frutales han sido injertados por la mano de ese maligno que sembró la mala semilla en medio del campo de Dios. Cuando esos genes dominan, el hombre se rebela contra el descanso divino y pierde la fortaleza original, la salud mental y física, así como la orientación correcta de todo lo que es lícito y moral. El descanso sabático y semanal es un antídoto contra el veneno de la autosuficiencia, de la vanagloria, de la búsqueda de las riquezas desmedidas y de la avaricia del ser humano. Es la mejor medicina contra las bajas pasiones humanas. Ese descanso tiene mucha importancia en la prevención de todo tipo de males y enfermedades malignas.
Los Judíos y algunas sectas que han conservado la palabra divina y tratan de seguir sus recomendaciones, guardan el sábado pero no lo convierten en esa delicia santa y gloriosa que debe ser, porque ese día están de viaje a la sinagoga o a las iglesias, andan por el tráfico de las carreteras y de las ciudades de un lado a otro, no descansan ni les da tiempo para meditar y trascender en la obra del Creador, por lo que mucho menos para llevar a cabo el verdadero reposo que previene de enfermedades de todo tipo. Se enferman de las mismas enfermedades que el resto del mundo que “no tiene reposo ni de día ni de noche” (Apocalipsis 14:11, Isaías 34:10) Los que descubren el verdadero descanso y ayunan de toda alimentación pesada ese día, no pueden enfermarse porque la promesa divina está vigente y Dios cumple su palabra con los que cumplen con sus leyes (Exodo 15:26, 31:14-17, 35:1-3, Apocalipsis 12:17, 14:12).
Desde el Génesis, el primer libro de la Biblia, hasta Apocalipsis que es el último, podemos ver que tanto los mandamientos de Dios como sus preceptos y estatutos son eternos y nadie debe reclamar que han sido abolidos en la Cruz. Allí se abolieron las leyes de los sacrificios y derramamiento de sangre, pero los mandamientos quedaron exaltados por Cristo que siguió después de su muerte y resurrección reuniéndose con sus discípulos el día del sábado. Y para confirmar su pacto perpetuo a muchos, descansó el sábado en la tumba y se levantó el domingo muy temprano para iniciar la segunda fase de su ministerio. No encontraremos un solo texto en la Biblia que avale la abolición del sábado como reclaman algunos cristianos y por todo el mundo que se perderá. Quién lo ponga en duda, oiga las palabras de Jesucristo a los discípulos: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas, no he venido para abrogar sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezcan el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.” (Mateo 5:17 al 20)
Tanto pastores como teólogos cristianos se han arrogado la terrible decisión de abrogar unas leyes y de dejar otras vigentes de acuerdo a su criterio personal y conveniencia. Ellos cargan sobre sus hombros la responsabilidad, y sobre sus cabezas la justicia por la culpa de haber contradicho las contundentes declaraciones del Hijo de Dios que dijo además: “El cielo y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”(Mateo 24:35).
Es importante para cada persona que desee salvarse, la lectura de los artículos publicados en este blog. Para tener el privilegio de vivir en la tierra nueva hay que creer en las promesas claras y definidas del Señor y Salvador y no en las de ministros, sacerdotes y pastores que interpretan las escrituras a su manera y conveniencia. “De cierto de cierto les digo, que ya tienen su recompensa” (Mateo 6: 2-5-16 y 25:31- 46
Las congregaciones cristianas están hambrientas de recibir palabra de sabiduría divina pero la verdad que es muy dura para el que la prédica y la oye, no se habla en los sermones, y las almas sinceras necesitan oír las verdades eternas, tal cual son. Los testimonios que recibimos de cada blog nos confirman que los entendidos están entendiendo y que la información que compartimos esta cambiando vidas que se habían enfriado por falta del calor de la verdad. Algunos pueden pensar que nuestro Blog es una crítica a la Iglesia cristiana que milita y sobrevive en medio de tanta incertidumbre y confusión, pero no es así. Todo lo contrario, es un llamado a una nueva reforma que le haga frente al desenfreno y confusión en que el mundo se encuentra hoy. Una reforma que vaya de acuerdo a la voluntad divina expresada en las 333 leyes que se resumen en los dos grandes mandamientos en los que Jesús resumió los diez ante sus discípulos: Cinco de estas leyes incluyen el amor y respeto a Dios y a sus leyes mandatos y preceptos y las otras cinco que contienen el amor y consideración al prójimo como a uno mismo. Le llaman: La Regla de Oro.
Cuando la Iglesia enseñe los preceptos y mandatos de salud y vida, recuperará de inmediato el don de sanidad divina y los enfermos en vez de llegar a los hospitales, vendrán a las iglesias a recibir la verdadera curación que Dios tiene para los que guardan su palabra, expresada en términos de preceptos, mandamientos estatutos y consejos divinos. “Aquí está la paciencia de los Santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12). La paciencia de los Santos es la perseverancia del Cristiano al paso del tiempo y de las circunstancias difíciles de la vida, que se mantiene firme en sus creencias y convicciones, y creciendo espiritualmente en el estudio y comprensión de la palabra. 1. Los que guardan los mandamientos de Dios sin quitar ninguno de aquellos que no les son fáciles de guardar. 2. Por la insistencia del mundo en cambiarlos y sacarlos del contexto de las cosmovisión cristiana. 3. La fe de Jesús es la más poderosa en las manos del cristiano sincero. Mediante esa fe se mantiene firme en sus principios de vida, con esa fe se vive en medio de la maldad sin contaminarse con ella. Es esa fe la que cura de toda enfermedad y que nos libra de caer en la tentación consistente del mundo. “No mirando las cosas que se ven que son pasajeras, sino las que no se ven que son eternas”(2da de Corintios 4:8). La fe de Jesús es el Espíritu Santo que nos abre el entendimiento para entender todo lo que es relativo a nuestra vida espiritual y a nuestra salvación eterna. A través de esa fe y sostenidos en ella, entendemos todo lo que necesitamos saber para sostenernos firmes hasta su venida.
Debemos tomar el tema de la naturaleza humana y discutir aspectos muy importantes en cuanto a la posición que debe tener el Cristiano ante la sobresaliente discusión que se ha ido suscitando en todos los sectores, sobre la igualdad de género, el feminismo, el machismo, y las cada vez más comunes tendencias transgéneros que ocurren en la sociedad, y de las que la iglesia no es excepción. En Génesis 1:26-27, leemos que el Creador hizo al hombre y a la mujer a imagen y semejanza de Dios. Curiosamente, esta aseveración se repite 5 veces en dos textos, por lo que parece ser, que Dios no quiso dejar dudas en cuanto a la gran semejanza entre las criaturas y la familia celestial. “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestrasemejanza”-“Y creó Dios al hombre a su imagen,a imagen de Dios lo creó” “varón yhembra los creó.» (Gen. 1:26-27)
No entendemos la razón por la cual, la Iglesia cristiana ha sido tan leniente con esta declaración de la naturaleza y semejanza del hombre y de la mujer con la divinidad. Da la impresión de que los cristianos han desvirtuado a propósito la igualdad de género descartando la diversidad de sexo en la deidad, cuando está tan claramente expresada y repetida en los textos señalados. Si alguien debe defender y proteger esa relación de imagen y semejanza debe ser la Iglesia cristiana, sus miembros y sus pastores. A través de todo el texto de las escrituras, se deja ver la relación familiar de la deidad como modelo perfecto de la familia humana. La Iglesia no niega que hay un padre y un hijo, pero ignora, criminalmente, la existencia de la madre celestial, la compañera del padre y madre del hijo. Jesús le dijo a sus discípulos que: “Toda blasfemia les será perdonada a los hombres, menos la blasfemia contra el Espíritu Santo”. “No será perdonada ni en este siglo ni en el venidero.” (Mateo 12:31 y 32)
A sabiendas, la Iglesia cristiana se ha condenado en la blasfemia contra el espíritu de la madre divina, ignorándo su importante desempeño en toda la obra creadora, redentora y evangélica. Ella ha sido la inspiración de las sagradas escrituras, la que intervino y le dio la oportunidad a Eva de quedar viva en el Edén cuando ésta comió de la fruta prohibida; La que sufrió la muerte cruel del mundo contra su hijo, y la que tuvo que abandonar la presencia del Padre, su compañero eterno, para venir a sostener a la Iglesia que la ignoró como mujer, en la ausencia de Cristo, después de su ascensión. Ella fue la que trajo el semen divino a esta tierra y lo depositó en el vientre de María, la madre terrenal de Jesús. Ella inspiró a los profetas y puso palabras en su boca, ella es la que ha inspirado este importante tema que aquí presentamos con su anuencia. Por esa razón, señaló Jesús, que no les sería perdonado a los hombres la blasfemia contra el Espíritu Santo. Ni a los hampones ni a los más empedernidos criminales les gusta que le mencionen la madre y la blasfemen. No sabemos cómo será juzgada la Iglesia cristiana sobre este asunto tan contundente, que conlleva una acción criminal que no puede ser perdonada, ni en este siglo ni en el venidero. (Mateo 12:31-32)
Esa falta de la iglesia, ha sido la razón para que en la enseñanza bíblica de los homosexuales, se interprete que el hijo de Dios es fruto de una unión del Padre con otro varón, dando a entender que el Espíritu Santo es otro varón. Esa visión errada es culpa de la Iglesia y de los traductores que tradujeron mal la palabra “Parakletos” que es la que se refiere al Espíritu Santo. Esta palabra es de naturaleza femenina y se traduce correctamente del idioma original como “sacada del lado de él”. Así como Eva fue sacada del costado de Adán, La Espíritu Santa fue sacada del lado del padre para actuar como consoladora, protectora, inspiradora y cuidadora de los hijos de Dios en la última dispensación, que se le denomina: La dispensación del Espíritu Santo, y que terminará con el fuego divino, la santa shekinah, abrazando a la tierra y a los impíos con fuego de lo alto.
Nota: El concepto de parakletos traducido como consolador, es correcto en relación con la labor consoladora de la Espíritu Santa, pero no así de correcta en su traducción literaria real. Recordemos que los monjes que hicieron las copias originales de la Biblia eran célibes que rechazaban la intervención de las mujeres en la política de todo lo que tenía que ver con la Iglesia. Ellos iniciaron el cambio y la Iglesia cristiana lo adoptó como bueno. El día del juicio, muchos se llevarán una gran sorpresa que Jesús les anticipa en Mateo 25 y que descarta a muchos que han perseverado en la Iglesia esperando una gran recompensa y que serán chasqueados y descartados. El rechazo de la Iglesia a la identidad de género de los componentes de la familia cristiana celestial ha dado lugar a que las mujeres pierdan la verdadera perspectiva de su rol como mujer en la tierra y en el seno de la familia, así como en la Iglesia y en la sociedad. Tratando de recuperar su papel real, la falta de reconocimiento general de su misión y propósito, ha provocado que las mujeres se den cuenta del discrimen que se ha cometido con ellas, que reaccionen, se levanten y reclamen la igualdad relativa con el varón, en contraste con muchos hombres, que animalizados con su aparente superioridad, abusan en todos los aspectos de la vida, de las mujeres.
Esta situación, que ha causado la muerte de miles de mujeresy que ha provocadoelmaltrato personal , gubernamental y social contra las mujeres, como único puede ser reparado es cuando la Iglesia se arrepienta, se vista de justicia y unja sus ojos con el colirio de verdad para reconocer que estuvo ciega por mucho tiempo y no pudo ver que estaba desnuda y fuera de lugar en la sociedad. (Apocalipsis 3:18) Porque de muy poco les vale a las feministas, luchar para que se reconozca la igualdad de la mujer ante el varón, y se promulguen leyes al respecto, si primero no se enseña a nivel de la escuela, de la comunidad y de las iglesias, el verdadero papel que debe desempeñar la mujer, en todas las fases de la sociedad, y de cómo merece ser tratada. La falta de la verdadera educación cristiana en nuestra sociedad sobre estos temas tan importantes, es lo que ha provocado, junto a una alimentación animal, la animalización del hombre en su relacion con las mujeres, y del desarrollo de actitudes agresivas destempladas desde niños.
LA ANIMALIZACION DEL HOMBRE
Según estudios realizados por George R. Knight y un gran grupo de estudiosos analistas de la conducta humana, La falta de la verdadera educación cristiana sobre estos temas tan importantes, es lo que ha provocado la animalización del hombre en sus relaciones con el sexo opuesto y las actividades agresivas destempladas.
Un importante punto con respecto a la naturaleza humana en la educación, es el animalismo del hombre. Muchos cristianos han estado confundidos de alguna manera sobre este punto. Algunos porque la educación sobre la revolución Darwiniana y Huxleliana han rechazado tajantemente la idea de que el hombre se pueda comportar como un animal. Otros, influenciados por los logros de la ciencia conductista y la relación causa-efecto aparente, en la ley natural de Dios, ven difícil creer que el hombre se comporte como un animal. Se cuestiona si el hombre es libre o está determinado. Estas son cuestiones esenciales que la Iglesia cristiana debe dilucidar claramente porque la ciencia moderna conductista y la educación general impactan en el control de la mente cuando se les enseña a los estudiantes, desde grados primarios, que existen tres reinos en la naturaleza: el vegetal, el mineral y el animal. Esa premisa, que es un hito científico aceptado, pone al ser humano, al hombre y a la mujer, en el lugar de los animales.
Eso parece ser correcto si lo vemos desde la perspectiva científica. Pero cuando lo analizamos desde la perspectiva divina y de la ciencia natural de Dios, tenemos un cuadro que es completamente diferente: La orientación bíblica de la naturaleza humana a la imagen y semejanza del Creador, establece una perspectiva diferente; Cuando vemos cómo esto cambia las cosas y leemos que Dios puso los animales bajo la responsabilidad y cuidado del hombre, no para que se los comiera y se alimentara de ellos, sino para que no se salieran de su reino ni pasaran hambre o necesidad. En otras palabras, si la tierra era la finca especial de Dios, el hombre y la mujer tenían que ser los mayordomos. Mientras que el ser humano tiene raciocinio divino y libertad para decidir, los animales son entrenados y condicionados para cumplir con sus necesidades, con el ambiente y con el hombre.
Ahora bien, un hombre que haya estudiado en la escuela, o sea simplemente un lego que puede actuar de acuerdo a sus apetitos y pasiones, está funcionando a nivel animal. De hecho, la mayoría de los hombres viven la mayor parte del tiempo bajo sus tendencias animales. Por lo tanto, al igual que los animales, necesitan entrenamiento. Es necesario que el hombre y la mujer, reciban el entrenamiento necesario para modificar su conducta y actuar a la altura de seres superiores a los animales.
Cuando un hombre, permite que sus instintos y pasiones dominen su vida, podemos decir que se está dejando controlar por el conductismo. Este es un concepto moderno de la filosofía de la ciencia del comportamiento humano, que asume que los humanos son meros animales que aprenden de la misma manera que los otros animales. Tanto en las escuelas cristianas como en el mundo de la publicidad, el conductismo se ha arraigado como una herramienta para convencer a la gente de lo que sea beneficioso para el que lo administra. Las técnicas conductistas tienen un poder de convencimiento tan grande, que a los pocos minutos de que pasen un anuncio de pizza por la televisión, miles de negocios de este producto, están recibiendo pedidos para entregar, no importa la hora del día, de la noche, o de la madrugada. El concepto, que utiliza las técnicas conductistas, tiene un poder innegable en la conducta humana. En las agencias de gobierno, en la escuela, en la universidad, en la iglesia, y en toda actividad comercial, el control de la mente, a traves de las técnicas visuales, auditivas y presenciales, es la herramienta mas importante para modificar la conducta humana.
No fue por accidente ni casualidad que John B. Watson, reconocido fundador del conductismo, terminara su carrera de estudios a mitad de la vida, y se dedicara al mundo de la publicidad. Este es uno de los negocios mas exitosos y lucrativos de los Estados Unidos. Los publicistas saben jugar con los apetitos, los deseos y la vanidad del público y éste responde a las técnicas de publicidad que se aplican y compran infinidad de cosas que no necesitan y que nunca usarán. La conducta animal del ser humano, lo hace desear todo lo que se le ofrece, aunque su intelecto le diga que no lo necesita. Las tendencias animales, lo hacen actuar compulsivamente, mientras que las tendencias divinas lo hacen sobrio y controlado. Las tendencias modifican los genes conductuales cuando son instruidas y educadas en las ciencias de la salud divina.
Uno de los elementos conductuales mas peligrosos son los que parten de una alimentación animal carnívora. Desde el principio de la historia, en Génesis, Dios instruyó al hombre para que no se alimentara de animales y mas adelante, ante la insistencia humana a comer carne, les instruyó para no consumir la sangre de éstos.
En el libro de Levítico 7:26-27 y 10:10-14, se registra lo que tiene que ver con la sangre y el el capítulo 11 está la lista de animales que podían consumir y la de los que no debían comer. Pero el conductismo moderno, ha divinizado el consumo de carne con sangre y ha creado una necesidad biológica de consumirla, al extremo, que la gente siente la necesidad de comer algún alimento animal o derivado en cada comida, el conductismo ha creado necesidades que hasta no hace mucho, eran inexistentes o muy raras. La ciencia moderna tiene mas fé en sus postulados, que los cristianos en Dios; aunque tales ideas no hayan sido probadas fuera de toda duda.
La ley natural, creada por Dios antes de la creación de la tierra, tiene sus bases conceptuales en el bienestar, en la salud y en la felicidad de las criaturas. Aunque el pecado cambió la faz de la tierra, el carácter de todas las criaturas y la relación íntima del Señor con sus hijos, sus leyes siguen vigentes como estandartes de la palabra de Dios que no cambia ni se muda. Cuando alguien, para probar la eficacia de la Palabra, decide acojerse a los beneficios de la ley, de inmediato percibe los beneficios de la misma; Sin embargo, ¿Cuántos enfermos hay simultaneamente en el mundo? Para esos, el conductismo no tiene alternativa. La ley es mas pesada que la enfermedad, el dolor y el sufrimiento, mientras que para los que la obedecen, es una liberación feliz del dolor y de la incapacidad.
Los medios de comunicación están llenos de propaganda conductivista que promociona todo tipo de cosas. Para cada cual, hay una oferta tentadora, una aventura de posesión que ciega el entendimiento y la razón de quien es tentado.
La oferta de comida es formidablemente grande y tentadora como para evitar resistirla. Es más fácil caer en esa agradable tentación, que resistirse y estar sano.
Los cristianos y el resto del mundo sufren de las mismas enfermedades y sucumben a las mismas causas: Lo que comen a diario.
LAS DOS GENÉTICAS
La genética de Adan y la genética de Caín que estan en nuestro genoma, combaten en nuestra mente por cada decisión que nos toca hacer. Los genes malignos se alimentan y se sostienen de la carne y de la sangre que en ella hay. Esos genes transmiten las enfermedades pór generaciones. Su poder seductor es conductual en la medida y proporción que consumimos los productos animales. En esa misma proporción, se incuban las enfermedades que sufrimos en el pasado, que estamos sufriendo, o que vamos a sufrir. Todo se resume a un “comer o no comer”.
La novia no llegó a su hora y el esposo tuvo que retrasar su llegada. Recordemos que en las bodas de ese tiempo y en esa región, la novia tenía que estar en altar para que se produjera la llegada del novio o como le llamaban, el esposo. (De lo contrario, se consideraba como un vergonzoso oprobio o desprecio a la autoridad del varón). Según la parábola de las bodas (Mateo 22:1-13), la novia no estaba en el altar esperando. El rey que hizo bodas a su hijo, envió personalmente a sus siervos para que llevasen la invitación a la boda, pero los primeros invitados no quisieron ir porque estaban envueltos en sus actividades y negocios. Por segunda vez, volvió a enviar a sus siervos explicando que el banquete de bodas estaba listo, que vinieran a las bodas, pero a ellos no le importó y ultrajaron y mataron a los siervos enviados del rey. El rey, oyendo del resultado se enojó y le dijo a sus siervos: “Las bodas a la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos. Id pues a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos hallareis.” Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados».
Aquí está la clave del problema y de la demora del esposo en llegar a las bodas. ¡Los invitados preferentes, no quisieron ir! ¡Las bodas se retrasaron porque los invitados no respondieron!La novia no pudo llegar al altar de la ceremonia y el novio se quedó esperando el aviso de su mejor amigo para entrar a la casa del rey padre donde se llevaría a cabo la ceremonia.
Nota 1. La ceremonia se demoró mucho más de lo acostumbrado debido a este incidente inesperado. Las dos parábolas de bodas se tienen que complementar porque para eso son las lecciones que se desprenden de las mismas. La explicación detallada la damos en el tema del blog: Las DosBiblias. Allí se explica cómo se hace la exégesis de las parábolas de la biblia.
Por lo tanto, “La tardanza del esposo” no ocurre por voluntad de éste, del padre ni de la novia. Por esa razón, las diez virgenes se durmieron en la larga espera y cinco de ellas se quedaron sin aceite porque no preevieron la demora.
Como en los tiempos de Jesucristo, así será en los tiempos de su segunda venida y del fin del mundo. En Mateo 25: 37-39, el Maestro le explica a sus discípulos la condición del mundo en los dias de su venida, y en el verso 44 señala: “Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del Hombre ha de venir a la hora que no pensais”.
Los Milleritas de 1844 se buscaron ellos mismos caer en el chasco pues ningún verdadero discípulo que estudie las escriturasy conozca la voluntad divina, se debe atrever a señalar una fecha para la segunda venida de Jesús.
Aunque es algo que nos gustaría saber para prepararnos y estar listos, es una gran imprudencia analizar los eventos desastrosos que ocurren en las distintas partes de la tierra, y las profecias de Daniel y Apocalípsis, para acomodarlos y señalar una fecha específica para la segunda venida del Maestro. Cuando Daniel predijo la venida del Señor al mundo y apuntala que le sería quitada la vida a mitad de la semana, fue porque el ángel Gabriel se lo presentó y le instó a comunicarlo. Por esa razón, los estudiosos de las escrituras, los sabios de su tiempo (los reyes de oriente), sabían cuándo y dónde habría de nacer El Salvador del mundo. Pero eso, no autorizaba a nadie a señalar fecha para el segundo advenimiento.
Los 2300 días, los 1260 dias-años y los 490 años proféticos o años literales no son evidencia para señalar una fecha para la segunda venida de Jesús y lo confirma el gran chasco que sufrieron los que ese día se prepararon para recibir al Señor.
De eso a las especulaciones, va un largo trecho. Los cálculos parecían ser correctos y la profecía no podía estar equivocada. Parecía muy cierta y precisa, pero no venía Jesús a la tierra; era solo un paso en el camino de las bodas y la aparente tardanza del esposo lo que hizo fue que las iglesias de esa época se desanimaran por el gran chasco en sus expectativas.
Pasada la fecha de 1844 en qué esperaban la venida del Señor, los distintos dirigentes de lasIglesias milleritas buscaron afanosamente la razón del error en sus cálculos de las profecías. Uno de los primeros en reaccionar fue Hirám Edson quién trató de animar a los desanimados hermanos que sufrieron el chasco y la vergüenza de la equivocación. Una mañana, al otro día del chasco,iba junto a un hermano, cruzando un campo de gran extensión cuando Edson quedó detenido en medio del campo. “El cielo parecía abierto a mi vista y ví de forma manifiesta y con claridad, que en vez de que nuestro sumo sacerdote saliera del lugar santísimo del santuario celestial para venir a esta tierra el décimo día del séptimo mes al final de los 2300 días; que él entró ese día por vez primera en el segundo departamento de ese santuario y que tenía una obra que llevará a cabo en ese lugar antes de venir a esta tierra. Que fue a su boda en ese momento. En otras palabras, al anciano de días para recibir Su Reino, dominio y gloria, y que debemos aguardar su regreso de las bodas.
Podemos comprender la ansiedad de estos líderes por descifrar el enigma de esta profecía, pero eso no justifica el gran error al interpretar la información disponible.
Uno de los análisis más extensos relacionados al tema del esposo aparece publicado en 1845 por Apollos Hale y Joseph Turner: Según ellos, la parábola tenía que ser interpretada en un sentido espiritual o figurado. Señalaban que lo que importaba en ese momento era si Cristo está representado como el esposo que viene a la tierra como rey de gloria o como el esposo que acude a las bodas del Cordero en el cielo. Apoyándose en el texto de Mateo 22: 8-14, afirmaron que los creyentes serán los invitados a las bodas. Además defendieron que las bodas tenían que llevarse a cabo antes de que Cristo pudiera venir como rey de gloria a esta tierra. Su venida estaba simbolizada por su regreso de las bodas. Sin embargo, ¿Cómo podíamos ser los invitados a la boda, si ésta se llevó a cabo en el cielo antes de su venida?
Para contestar esta pregunta tenemos que armonizar los eventos de las parábolas de bodas con el ritual del santuario en el décimo día del séptimo mes y analizar en conjunto, como si fuera una sola, las dos parábolas de bodas. Esa es la única fórmula que nos da la clave del Ministerio de Cristo en el santuario del cielo y deja ver los eventos que siguen y qué culminan con las bodas.
Antes que ocurra la boda, se produce el llamado ola invitación a la celebración que culmina con la ceremonia nupcial. A la mitad de la semana, se sirve el vino nuevo qué lleva un mensaje de pureza, santidad y sobriedad. Es luego al final de la semana, que se lleva a cabo la ceremonia nupcial en la que el padre entrega a Cristo la esposa, el Reino, el poder y la gloria. Es en ese momento que que el padre hace la inspección o juicio de los invitados y encuentra a uno que no tenía el vestido de bodas. De inmediato lo sacan y prosigue la ceremonia. La venida del esposo se produce al final de la semana y la ceremonia se lleva a cabo frente a todos los invitados qué son los reunidos de todas las edades desde Adán. Por lo tanto, es a la mitad de la semana que se produce la aparición de Jesús a buscar a los escogidos para que estén con él en las bodas.
En Daniel 12:2 encontramos una cita importante para aclarar este punto: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.” Jesús lo repitió a sus discípulos en Juan 5: 28-29.
Es en esa primera resurrección de santos y justos qué Jesús viene a las bodas. Tanto los que están vivos para ese tiempo como los Santos que pasaron la prueba y serán resucitados; Juntos serán los invitados a las bodas del Cordero y reinarán con él por mil años. Apocalipsis 20:6. Estos acontecimientos que describe apocalipsis 18 después de la caída de Babilonia y su destrucción,ocurren rápidamente. Apocalipsis 18:8. “Por lo cual, en un día vendrán plagas, muerte, llanto y hambre y será quemada con fuego, porque en una hora vino su juicio. Apocalipsis 18:10 y 18:17.Dios no necesita mucho tiempo para realizar el juicio de Babilonia y de sus habitantes de todo el planeta. Mucho menos necesita de cientos de años para el juicio investigador de los redimidos que al morir, su expediente es sacado de los archivos celestiales y son clasificados entre los justos que constituyen los invitados a las bodas. Apocalipsis 19:6-9, Apocalipsis 20:6 Estos reinarán con Cristo por mil años, y cuando los mil años fueren cumplidos, Satanás será suelto de su prisión y saldrá para engañar a las naciones. En Apocalipsis 20:12, Juan ve que los libros del récord de cada impío que fue juzgado, son abiertos ante sus ojos para que reconozcan las razones por las cuales han de morir eternamente en el lago de fuego. Nuevamente les recordamos que este proceso es un proceso individual, súper-rápido, que se lleva a cabo en una hora de un día. Es como cuando un policía lo detiene a usted en los Estados Unidos y marca la ficha de su expediente en la computadora, y en segundos, tiene toda la información que necesita para saber su récord personal como conductor, y su expediente criminal, si lo hay. Mucho más rápido que eso,son las computadoras vivas celestiales que en fracciones de segundo, como en un abrir y cerrar de ojos, le muestran en su mente, toda su vida experiencial. Su expediente pasa por la pantalla de sus ojos en fracciones de segundos y si usted no es hallado justo, de inmediato descubre su culpabilidad y la sentencia.
Para Dios, no hace falta un juicio investigador que dure años o cientos de años como señalan los Milleritas, que tratando de justificar sus errores de cálculo y el atrevimiento que tuvieron de poner fecha de día y hora para la venida del Señor, crearon un caos de indiferencia y dejadez en los cristianos de su tiempo, que sinceramente esperaban la venida del Señor.
Aún hoy, muchos de sus seguidores siguen en la confusión de los eventos y creen en un juicio investigador que parece no terminar nunca.
Si Dios le permitió al hombre crear computadoras que procesan la información tan rápidamente, es porque quiere darnos una idea de las procesadoras de datos celestiales que se usan en el cielo y que quedan guardando nuestro expediente. Para eso,se nos dará un nombre nuevo, que es nuestro “password,” escrito en una piedra blanca diamantina que garantiza que no hay dos personas iguales en el universo, que no puede haber la mas mínima confusión, que estamos bajo la vista de Dios en todo momento y lugar; Que nuestras acciones y pensamientos se registran en un “pen-drive” o memo-cápsula en una piedrecita de diamante blanco dónde se va guardando de forma automática, la información de toda nuestra vida.
El nuevo nombre que nos será dado responde a la secuencia del ADN según se alinean nuestros genes dominantes que al sumarse, dan una nota musical única de cada persona, y no existen dos iguales en el universo. Por esa razón, y por ese código, somos conocidos en el cielo, y nuestro registro está grabado en esa piedra blanca de diamante. Por eso, todo Cristiano que ame la salvación debe cuidar su genoma de toda intervención que lo pueda cambiar, mutilar, o de alguna manera se altere y que no coincida con el registro celestial. Ese código no puede ser borrado ni alterado en la piedra de diamante blanco que es el elemento más duro y permanente que existe en la tierra. Nuestro nombre celestial suena musicalmente cuando se menciona su configuración original y no debe ser alterado. Es algo sagrado salido de la mano de Dios con un propósito específico. Por esa razón algunos nacen señalados para salvación y otros para perdición eterna. Los genes de la descendencia de Caín y de la rebelión cuando dominan en el genoma, producen tendencias incontrolables hacia el mal. Esos son los que nacen y viven para perdición.Tienen acceso a la salvación, pero la niegan, la rechazan y muestran su rebeldía contra Dios todo el tiempo. No tienen descanso ni de día ni de noche, rechazan la ley de Dios y hacen su propio sistema de religión o de creencias y en ellas se justifican a sí mismos. Son amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes a los padres, ingratos, sin santidad, sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno,traidores, arrebatados, amadores de los deleites más que de Dios; Teniendo apariencia de piedad, más habiendo negado la eficacia de ella; estos son una mayoría en el mundo que fingen piedad, se muestran benevolentes, dadivosos y muy caritativos, pero lo que los mueve es la vanagloria de ser reconocidos por lo que hacen, pero resisten la verdad (verso 8), y se cuidan de los que la profesan. El texto nos indica que no prevalecerán porque su insensatez será manifiesta a todos. Odian la ley de Dios y se rebelan contra todo mandamiento divino. Su genética, como la de Caín, es contra Dios y contra sus leyes. Por esa razón, no es fácil convertirlos, y si aparentan conversión, se constituyen en piedras de tropiezo para otros. Lo hacen para aparentar religiosidad, pero niegan la eficacia del mensaje. Como Caín, llevan su ofrenda de acuerdo a su criterio personal y no como Dios pide. Estas nubes sin agua tiene la mano liviana para matar y hacer daño a los redimidos de Dios.
Esa genética maligna la hemos heredado todos,pero los hijos de Dios, señalados por sangre, si son humildes y cuidan su alimentación evitándoconsumir la sangre de los animales, poco a poco eliminan de su sangre los genes rebeldes de animales y su carácter se ennoblece a medida que depuran su genoma. El tiempo de angustia que sufrirá el pueblo de Dios le dará la oportunidad de depurar su sangre, mediante el ayuno, de los genes rebeldes de la descendencia satánica de Caín y de ser purificados y emblanquecidos por la sangre del Cordero. Preparados así, seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, los muertos en Cristo serán resucitados incorruptibles y nosotros, los qué quedamos, seremos transformados.
Nuestro genoma debe ser depurado al máximo de nuestra capacidad para realizarlo. Para eso están las leyes de la salud que nos han sido dadas para salvación, no sólo del cuerpo, sino del alma. Nuestro santuario corporal debe ser limpiado cada día del año para que el décimo día del séptimo mes hagamos la expiación que nos limpia, nos emblanquece y nos purifica. Nuestros pies son el atrio de ese santuario, el tronco de nuestro cuerpo es el lugar Santo, y nuestro cerebro es el lugar Santísimo. La purificación de ese santuario debe tener proyecciones divinas que nos purifiquen de todo pecado para que nuestro genoma responda a nuestro nombre celestial que el señor conoce y tiene en su ordenador o procesador de datos celestiales.
Nota: Los elementos que pueden causar una deformación o cambio en la secuencia de nuestros genes son:
1. La sangre de animales o de congéneres.
2. Los medicamentos químicos a base de cortisona.
3. Los medicamentos o drogas que intervienen con el ARN.
4. Toda invasión química o tratamiento que intervenga con el ADN.
5. Todo tipo de Vacunas.
6. Los alimentos que han sido modificados genéticamente.
7. Toda dieta que contenga más de un 30% de proteinas aunque sean de tipo vegetal.
8. Todo tipo de nutrición que haya recibido químicos preservativos, fertilizantes o aceleradores de crecimiento.
9. Toda cirugía que al extraer un organo requiera de inmunosupresores.
10. Todo transplante de sangre o de organos ajenos al individuo.
La Medicina moderna ha sido el principal agente de confusión del genóma humano y de la desinformación tan grande del público hacia estos conceptos que Dios en sus leyes estableció para conservar su obra creadora en la perfección original. El cristiano que quiera salvarse tiene que cuidar su salud para evitar caer en tratamientos y procedimientos que echen a perder la identidad divina de nuestro genoma o ADN. Esa es la gran prueba de la fe para nuestros días o la marca de Dios en nuestra mano derecha, en nuestra frente o conciencia.
“Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: Y pues qué olvidaste la ley de Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.” (Oseas 4:6)
¿De qué le vale a un teólogo todos sus esfuerzos para estudiar y tratar de comprender los misterios no revelados, si no recibe la inspiración divina para entenderlos?
Los Milleritas no han pasado aún el charco que los separa del chasco de 1844 tratando de justificar el injustificable error de ponerle fecha a la segunda venida de Cristo. Se han concentrado en explicar la razón del mismo con fábulas por arte compuestas, por especulaciones que los alejan de una verdad absoluta basada en las parábolas de Jesús respecto a las bodas y en las visiones del apóstol Juan en Apocalipsis. Concentrados en justificar el chasco de 1844, no pueden ver la verdad del santuario y de los actos que se relacionan a los eventos finales en secuencia.
Primeramente, tenemos que descartar todo lo que los llevó al chasco de 1844 que se pueda considerar especulativo. Luego tenemos que ver la evidencia misma del santuario del desierto, tal como le fue mostrado a Moisés por Dios y que se realizó conforme al plano divino. Los Milleritas, guiados por sus teólogos insisten en los dos recintos del tabernáculo o santuario de Israel pero no se dan cuenta de otros aspectos importantes del mismo, ya que no son sólo dos recintos sino tres. En la tipología se deben estudiar los tres recintos que representan las tres dispensaciones o divisiones de tiempo y espacio de la tierra y su importancia en los procesos de purificación del santuario:
1. La dispensación primera que cubre desde la creación hasta Cristo. A esta se le denomina dispensación del agua o del Padre porque la tierra fue purificada con agua, también fue Jehová quien actuó y se comunicó con el hombre y con los profetas durante esa época. Está representada en el primer recinto del santuario por la fuente o lavacro de agua. En este lugar también está el altar de los holocaustos que se proyecta como el anticipo de la muerte del cordero que muchos intérpretes milleritas insisten en que la muerte de Cristo fue expiación y eso es incorrecto porque fue holocausto perfecto. Este es el primer paso del sumo sacerdote hacia la expiación, pero este acto no se puede considerar expiatorio.
2. Desde Hiram Edson, qué fue de los primeros en reaccionar sobre el tema, pasado el chasco de 1844, Enoch Jacobs, Hale Turner, Elena G. Harmon y los teólogos modernos de la Iglesia millerita, así como los detractores que aún se mofan del gran chasco que tratan de enmendar con serias y muy elaboradas especulaciones sobre los actos de juicio que supuestamente comenzaron en 1844 y que aún no terminan
Al tratar de justificar el error con teorías especulativas pierden el más solemne acto de justicia y vindicación que se puede obtener de la simbología entre el santuario del desierto y el santuario celestial y sus semejanzas y diferencias.
3. En 1845 Elena G. Harmon recibió una visión de la parábola de Mateo 25 donde se describía con detalles la transición del Ministerio de Cristo dentro del santuario celestial y se lo ilustraba con la llegada del esposo a la boda. Esta visión fue claramente un mensaje divino de los actos que se llevan a cabo en ese recinto y que de inmediato desató una serie de ideas similares que fueron propagadas y que afectaron el propósito divino de la visión aclaratoria que fue mal aplicada por los que trataron de explicarlas y adaptarlas a los errores del chasco, para de esa manera, quedar bien públicamente ante la cristiandad de su tiempo que estaba perpleja ante las circunstancias vergonzosas del fracaso que sufrieron todos lo que esperaban la venida del Señor en 1844; cálculo erroneo que surge de las setenta semanas de Daniel 7, olvidando todos las palabras de Jesús en Mateo 24 qué les dijo claramente que el día y la hora nadie lo sabe sino el padre celestial.
Las especulaciones de uno y otro expositor distrajeron la mente de todos los que se interesaron en la controversia y esa distracción no les permitió ver la realidad de los eventos simbólicos y de las aclaraciones que el Señor les dio a sus discípulos respecto de su venida y del fin del mundo. Es claro que en la invitación al banquete de bodas hay un acto de juicio en el que el Señor de las bodas revisa los invitados para ver que todos están vestidos correctamente. Entre los invitados a la boda se encuentra uno que no estaba vestido adecuadamente para la ocasión y lo mandó a sacar de inmediato para proseguir luego con los actos de la boda. Esa acción de juicio relativa al vestido de los invitados, sólo le tomó al Señor de las bodas unos minutos y no necesitó de cientos de años para llevar a cabo lo propio.
El Señor de las bodas que creó el cielo y la tierra y todo lo que allí existe en seis días, no necesita siglos para llevar a cabo la investigación de quién es apto para salvación y de quién no tiene el vestido de bodas. Esa es una acción de juicio que a Dios, solo le toma fracciones de segundo. Por esa razón, el juicio investigador, que es solo un paso en la ceremonia de bodas, no puede detener las bodas en el tiempo ni en el acto. Es solo un paso dentro de los acontecimientos de la ceremonia que se lleva a cabo.
Por esa razón, la previsión de Jesús en sus consejos a los discípulos, la dividió en dos parábolas de bodas en las que se pueden ver los diferentes aspectos de un mismo evento. En el Apocalipsis, Juan escucha la invitación a las bodas y da por sentado que la esposa se ha aparejado. En nada contradice los eventos que tipifican el ritual del santuario ni de su simbolismo profético a cumplirse en los eventos finales de la historia.
Por esa razón, tenemos qué apreciar los eventos del santuario terrenal como el camino qué nos puede llevar a los eventos celestiales sin especular sobre fechas y eventos que no están en armonía. Para descubrir la verdad, el creyente tiene que haberse distanciado de los teólogos y consultar los escritos de Elena G. Harmon con detenimiento. Y si hubieran publicado todo lo que a ella le fue mostrado, no hubieran caído en las especulaciónes que en cientos de libros, sus teólogos tratan de explicar lo que es inexplicable .
El tema del santuario fue dividido y ha sido publicado en diferentes libros pero nunca salieron a la luz los detalles significativos de las visiones que no quisieron compartir al mundo porque los dirigentes del movimiento del chasco de 1844, tenían mucho temor a más burlas y escarnios de parte de los otros cristianos evangélicos que los criticaban fuertemente. Esta es la verdadera razón para no sacar a la luz verdades extraordinarias qué compartiremos someramente en este blog y que se desborda en información sobre el tema que nos ocupa
Las bodas del Cordero deben ser analizadas a la luz de las tres parábolas de bodas. Cada parábola aporta elementos adicionales que al unirtse, complementan el cuadro de ideas qué Jesús lleva a sus discípulos.
Cuando hablamos de tres parábolas de bodas estamos conscientes de que son solo dos, pero para los fines del estudio, estamos convirtiendo las bodas de Caná, que es una historia real de bodas, en otro elemento de información que puede servir para aclarar conceptos vitales del tema. Fue allí donde Jesús hizo su primer milagro. Por la importancia que este evento tiene al aportar importantes elementos que ayudan a entender las otras parábolas de bodas. Las bodas de Caná son como una introducción vital para el entendimiento de las parábolas de bodas cuando a mitad de la semana que duraban las bodas en ese tiempo se acabó el vino y esa situación motivó a la madre de Jesús para que le llamara a resolver el problema. En Daniel 9:27 se hace referencia a la mitad de la semana que hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Esta alusión no es coincidencia ni casualidad. Esta semana confirmará el pacto a muchos y es a mitad de esa semana que cesará el sacrificio y la ofrenda. Es obvio, a la mitad de la semana se quitó la vida al mesías (Daniel 9:26) y este evento marca el punto culminante de la visión que el ángel Gabriel en persona le muestra a Daniel para confortar su preocupación. (Daniel 9:21 y Juan 16: 12-13).
Generalmente a mitad de la semana de bodas los convidados están ebrios y no distinguen la calidad del vino que consumen. Tanto bebieron que la provisión acostumbrada para una celebración de esa naturaleza se agotó a mitad de la semana. “Vino no tienen”, fueron las palabras de María a su hijo Jesús. Éste objetó la reclamación porque según él,”aún no había llegado su hora” (Juan 2: 1 al 11) No obstante, Jesús tomó la iniciativa e impartió instrucciones muy precisas a los sirvientes: “Henchid estas tinajuelas de agua,” y las llenaron hasta arriba. Diciendo: “Sacad ahora y presentadlo al maestresala”. Este prueba el vino y al ver la calidad del mismo, llama al esposo y le dice: “Todo hombre pone primero el buen vino y cuando están todos los invitados satisfechos, entonces sirve lo que es peor; más tú has guardado el buen vino hasta ahora. Los invitados o comensales tomaron del buen vino que Jesús convirtió del agua y el milagro se extendió a ellos comprendiendo de inmediato lo que acababa de ocurrir. Quedaron sobrios y desapareció la ebriedad. No sabían que estaban tomando vino de agua, el vino que en vez de embriagar, hace sobrios a los que lo toman. Una gran diferencia con el vino de la vid que embriaga y alborota a los que lo toman. La misma clase de vino embriagó a Eva y provocó su caída. El vino que tanto daño y problemas ha causado a la humanidad.
A diferencia del vino de la vid o de la uva, el buen vino de Jesús les desembriaga de los cuidados de la vida, abre los ojos de los ebrios y les permite reconocer la mano divina en sus vidas. Con esta participación de Jesús en las bodas, se introduce el mensaje del maestro, su ministerio de abrir los ojos a los ciegos, sanar a los enfermos, restaurar los cojos y los mancos, así como abrír los ojos del entendimiento a todo el que necesita y pide sabiduría de lo alto. El mensaje de Jesús es simple y contundente. Todos los lo pueden entender, si piden entendimiento y toman del agua de la vida de balde. “Los entendidos entenderán”.
De esa experiencia real de la vida del Maestro, podemos deducir que la presentación de Jesús en esa boda, al igual que en todas partes a donde se le invita, es providencial y magnanime, pues establece una marcada diferencia en la vida de los que son impactados por su presencia. Hoy, al igual que ese día, él puede transformar nuestra agua en vino. En vino nuevo y de calidad que nos desembriaga de los cuidados de esta vida y nos transforma.
Las bodas en el tiempo de Cristo y en la región de Galilea en Palestina, eran diferentes a las de nuestros días. Primeramente, duraban una semana, se celebraban más bien de noche y por esa razón, acudían muchos, después del trabajo diario. Durante el día se hacían preparativos para recibir a los invitados de por la noche. La novia permanecía en la casa del padre del novio y éste se alojaba en la casa de su mejor amigo hasta que terminaba la fiesta y se realizaba la ceremonia nupcial. Entonces era que éste la entregada al esposo. La novia permanecía en la casa del padre hasta que finalizaba la fiesta y se realizaba la ceremonia. Entonces era que éste la entregaba al hijo. El esposo venía acompañado de un séquito nupcial de señoritas vírgenes casaderas y jóvenes que lo escoltaban hasta el altar de la ceremonia. Allí el padre entregaba la novia y se retiraba al banquete de bodas junto con los invitados.
El día final de la boda que se celebraba la ceremonia, la novia esperaba en el altar la llegada del novio. Este esperaba en un lugar cercano que le avisaran cuando la novia estaba lista y esperando en el altar para hacer su aparición en el lugar de la ceremonia con el séquito de sus acompañantes; Las vírgenes que los escoltaban hasta el altar. El amigo escogido se aseguraba de avisar al novio la llegada de la novia para iniciar su marcha a la casa del padre donde se celebraba la boda. Se consideraba una deshonra y un gran desaire si el novio llegaba y la novia no estaba esperándolo en el altar. Por esa razón el amigo del esposo se cercioraba de que la novia estuviera ya en el altar para avisarle al novio a que iniciara la marcha hacia la casa del padre. Es importante que entendamos los detalles de esta ceremonia para que podamos ver y entender las parábolas de bodas qué Jesús les narra a sus discípulos, y así también entender las razones que incidieron para que las diez vírgenes que acompañaban al esposo de la parábola se durmieran en la larga espera a la que la novia los sometió por no llegar al altar a tiempo. La cena de bodas estaba lista, los invitados estaban todos presentes y vestidos de bodas esperando a que llegara el novio para iniciar la ceremonia y así disfrutar la fiesta y el banquete de bodas.
Esta es una historia bíblica corta, pero de gran relevancia en la experiencia cristiana de la iglesia en este tiempo. Se trata de la mujer que llevaba sufriendo por doce años, una hemorragia o flujo de sangre uterino que ningún médico de su tiempo había podido curar. Precisamente, de médico en médico, dice el evangelista, que había gastado todo su dinero y nohabía podido conseguir alivio.
De acuerdo con nuestra experiencia en el campo de la salud, y por las circunstancias específicas del caso, esta mujer debe haber sufrido una terrible y cruel violación muy temprano en su vida. Los resultados, tanto físicos como emocionales fueron devastadores. Además de haber gastado todo su dinero en médicos, y posibles remedios y tratamientos, por las leyes del templo no podía acudir a muchas reuniones donde no se permitían mujeres con flujo menstrual. Estaba aislada de la sociedad de su tiempo, marcada por el incidente altamente bochornoso y vergonzoso, y sin esperanza de curarse, pues los médicos nada pudieron hacer para ayudarla y la arruinaron económicamente.
Así las cosas, arruinada su salud y económicamente destruido, su estado emocional tenía que ser un desastre. En esas circunstancias, no podía pensar en tener su propia familia, ni tan siquiera encontrar un hombre con quién casarse pues por su condición era rechazada por todos en la sociedad, por los sacerdotes, y por ella misma.
Cuando oyó hablar del Maestro, su atribulado corazón y sus agotadas energías debido a la constante pérdida de sangre, se fortalecieron con una idea que vino a su mente; “si tan solo tocare su vestido, seré salva” (Marcos 5:28, Mateo 9:21).
Nuevamente volvió la esperanza a su abatido espíritu. No solo había gastado todo su dinero en los médicos de su tiempo; A la vez, se habían esfumado sus esperanzas de curación y su estado emocional era cada día peor. Cuando oyó hablar del Maestro, un rayo de esperanza pasó por su mente y comenzó a planear su estrategia para ver al Señor. No era fácil, Jesús siempre estaba rodeado de mucha gente, y por la naturaleza de su condición, no podía tocar a nadie y nadie hubiese querido tocarla pues por la ley judía, era inmunda y el que la tocare era considerado inmundo también.
A medida que pasaba el tiempo y la gente contaba sobre los milagros de Jesús, su corazón latía con más fuerza cada vez que pensaba que el Maestro la podía curar. Pero, ¿Cómo llegar?, todos conocían su condición, y la multitud apretaba todo el tiempo al Maestro. Su determinación y su esperanza en curarse fortalecieron su voluntad. Se cubrió lo más que pudo para que no la reconocieran y fuera a ser rechazada y acercándose sigilosamente al Maestro entre aquella multitud, cuando estuvo a su espalda, se agachó y con toda su fe tocó el vestido de Jesús. “Si tan solo tocare su vestido, seré sana”. Esa era la idea que traía en su mente y que la hizo salir de su casa y meterse entre la multitud en busca del Maestro.
No tenía fuerzas para darle la cara y pedirle un favor como ese en medio de tanta gente. ¿Y si el Maestro no la atendía? ¿Y si la multitud no aprobaba su atrevimiento y la apedreaban, se burlaban o hacían más escarnio de su situación? Eran muchas las dudas para enfrentar la multitud y llegar al Maestro a pedir sanidad, pero su determinación y su fe le indicaban que tan solo con tocarle el vestido sanaría. Así se acercó por detrás del Maestro y tocó con su mano derecha su vestido.
De inmediato sintió el cambio fisiológico que se operó en su cuerpo. La fuerza de vida la llenó de los pies a la cabeza y sabía que había sido sanada con solo tocar su vestido. El Maestro percibió el toque de fe de la mujer y volviéndose a ella preguntó: ¿Quién me ha tocado? Porque sintió en si mismo la virtud que había salido de él. Volviéndose a la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mi vestido? Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta y dices: ¿Quién te ha tocado? Y el miraba alrededor para ver a la que le había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que había hecho sin permiso, vino y se postró delante de él y le dijo toda la verdad. Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva, ve en paz y queda sana de tu azote.” Como podemos imaginar, desde ese momento la vida de esa mujer cambió radicalmente.
Este es otro caso donde los médicos de su tiempo no pudieron tratar exitosamente porque se trataba de una condición física causada por un trauma de violencia que se repite a menudo en nuestra sociedad y que causa un daño emocional tan grande, que se proyecta de diferentes maneras durante la vida de quien lo sufre. De acuerdo con las circunstancias en que se produce la violación, de la edad en que ocurre y de cómo se enfrenta el problema y al violador, son los resultados a corto y a largo plazo. En el caso que nos ocupa, esta mujer, a una edad muy temprana, recibió un daño que por mucho tiempo minó su salud y arruinó su vida. Para mayor desgracia, había gastado todo lo que tenía en médicos que no pudieron ayudarla e hicieron más miserable su vida.
Sin esperanza, sin dinero y con la mala experiencia sufrida, se resignó a sufrir en silencio su desgracia y se aisló en su hogar para no sufrir más la vergüenza pública que eso representaba. Así pasaron 12 largos años de aislamiento, miseria y soledad hasta que oyó hablar del Maestro que curaba toda clase de enfermos y enfermedades. Pero ¿cómo llegar a él?, no tenía muchas fuerzas ni energías porque la pérdida constante de sangre y su baja hemoglobina, minaban sus fuerzas y vitalidad. Tenía que esperar a que algún día el Maestro pasara cerca de su casa para tener acceso a uno de sus milagros. No perdió la fe ni la esperanza, y un buen día de sábado, se presentó la oportunidad y estando cerca, se cubrió para que no la reconocieran y salió en busca del Maestro. Según Marcos 5:24, le seguía a Jesús una gran compañía de gente y “le apretaban.” Ella se agachó para no ser descubierta hasta llegar al Maestro y tocar su vestido. De inmediato, sintió el cambio que se operó en su cuerpo. Recibió una transfusión de sangre de vida y energía que transformó de inmediato su organismo débil y cansado. Esa nueva vitalidad le dio fuerzas para enfrentarse a la realidad y confesar su verdad al Maestro: Se acaba de robar algo que estaba disponible para ella y para todos los enfermos. A eso vino el Maestro y tan pronto sintió el toque de fe de la mujer, se viró atrás para conocerla personalmente y darle su bendición y su aprobación al acto de la fe de alguien que había sufrido mucho y no tenía fuerzas para discutir su condición ni esperar mucho tiempo compitiendo con tantos enfermos que acudían al Maestro. No quería arriesgar la oportunidad de curarse cuando el Cristo sanador pasaba cerca de su casa. Ese era el momento que esperaba y a pesar de su agotamiento físico, y su desesperanza con los médicos de su tiempo, salió decidida a obtener su curación milagrosa. Hoy día, hay muchas enfermedades que los médicos de este tiempo no pueden curar. También hay muchos enfermos que por esa misma causa han perdido la esperanza de curarse. Sin embargo, el taumaturgo de Galilea está tan disponible a curarlos hoy como lo estuvo el día que esta mujer tocó su vestido con fe de curarse. Ese sábado inolvidable para ella, sigue vigente para nosotros hoy, y aunque los tiempos han cambiado, la virtud sanadora del Maestro ha quedado viva en la naturaleza, en la tierra, en su palabra y en una promesa que se cumple cada vez que alguien enfermo y desesperanzado, sale a buscar al Maestro para tocar su vestido con fe. Si a los médicos les gusta o no les gusta esa competencia, eso es problema de ellos, pero para el enfermo que sufre, es vida de calidad y abundancia.
Desde muy temprano en la historia, el Señor dijo: “Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios (al mundo) te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu Sanador” (Éxodo 15:26).
Vean que hay unas condiciones para que se produzca una verdadera curación: Primeramente, hay que oír la voz del Señor y actuar rectamente delante de sus ojos, oír y guardar sus mandamientos y estatutos, y ninguna enfermedad de las que sufre el mundo vendrá a sus hijos obedientes. Estas tres condiciones están resumidas en la última curación que se registra en los evangelios: La curación del ciego de nacimiento que marca el modelo de las curaciones que se harán en el futuro cercano cuando Cristo no estuviera en persona entre nosotros curando enfermos. Ese trabajo lo harían los discípulos y la iglesia cristiana que lleva su nombre. Pero esa iglesia no ha cumplido su importante misión de curar enfermos como lo hizo el Maestro, y ha delegado su responsabilidad a los médicos y a los hospitales de este tiempo, que al igual que los del tiempo de Jesús, arruinan la salud con drogas y la economía con los altos y costosos tratamientos que, al fin y al cabo, nada curan. El mismo que intervino en la curación de la mujer de esta historia, está esperando por los discípulos que, en esta fase negra de la historia de la medicina convencional de hoy, curen efectivamente los enfermos que, con fe, se acerquen a tocar el manto del Maestro.
La historia de estos tres reyes magos que vinieron de diferentes países a adorar al rey de los judíos que nació en Belén, es un relato bíblico de gran significado, debido a que estos reyes, que no eran en verdad reyes ni tampoco magos, eran hombres sabios y estudiosos que conocían las profecías y seguían los acontecimientos que ocurrían en el mundo, aún cuando no contaban con los medios de comunicación que tenemos hoy. Ellos, y cada uno en su país de origen, y por separado, notaron en el cielo una señal que confirmaron individualmente que se trataba del nacimiento del rey de los judíos y salvador del mundo.
Para conocer esta información y poder identificar la señal, había que estar muy al tanto de las profecías que pertenecían al pueblo de Israel y como ellos le llamaban “los judíos”. El capítulo 2 del libro de Mateo, registra este acontecimiento tan particular y los detalles que eventualmente provocaron la ira y los celos políticos del rey Herodes que culminaron, dos años después con la muerte de todos los niños varones de dos años o menos.
¿Cómo concluimos que eran tres? Por la información que aparece en los evangelios apócrifos y por los regalos que cada uno de ellos le trajo al niño: oro, incienso y mirra. Se ha especulado mucho con respecto a estos dones, pero en la antigüedad se acostumbraba a dar este tipo de obsequio a la realeza y a los dignatarios importantes de un país. Estos aceites perfumados eran muy apreciados por su escasez y su importancia. Los tres aceites más importantes y usados, tanto en las ceremonias reales como en los ritos sagrados, eran el aceite de menta, el de incienso y la mirra. En los escritos más antiguos se denomina el aceite de menta como el oro de todos los aceites y muchos escritores de su tiempo no consideraban que era bueno ni conveniente regalar oro a un dignatario. Pero cuando se trataba de un dirigente de un pueblo como el judío, los aceites esenciales puros de calidad única eran más valiosos y apreciados que el oro. Por eso le llamaban oro al aceite de menta que se apreciaba para muchos usos, tanto litúrgicos como medicinales y que era el único remedio disponible para alejar los insectos, moscas, mosquitos y otros que podían afectar la salud de un niño que nació para ser rey. Por esa razón, el aceite más apreciado en el oriente era la menta, en África la mirra y en Europa el incienso. Cada uno de ellos, trajo de la representación de un regalo regio de su país al rey que acababa de nacer.
El oro de la Palestina es conocido por su calidad y pureza en todo el mundo, y a nadie de otro país se le hubiera ocurrido traer como regalo a su rey de esa región, el oro que tanto abundaba en esa región. Es más lógico pensar que como rey, le sobraría el mejor oro del mundo y al escoger un regalo para un rey nacido, el aceite de oro era el regalo más apreciado y lógico que se podía obsequiar. Se denomina oro de la Palestina a los aceites esenciales de ese país y en particular al aceite de olivas y de menta. Así estos hombres sabios venidos de los tres continentes conocidos del mundo; Europa, Asia y África, sin tener la manera de ponerse de acuerdo, cada uno salió de su tierra en un largo viaje para rendirle culto al nuevo rey nacido. Se encontraron en el camino y se gozaron al saber que otros sabios también habían visto la nueva estrella que señalaba el acontecimiento más grande de la historia en su tiempo. Cada uno traía un presente que significaba el más preciado perfume para un rey nacido y para sus padres.
Es lógico que si Baltasar vino de África no viniera en camello; se dice que vino montando un elefante y Melchor a lomo de caballo y Gaspar en camello. Todas estas aseveraciones son conjeturas que utilizan la lógica de su tiempo para ubicar tiempo y espacio en la historia. Si lo modernizamos diríamos que uno llegó de África en un Land Rover, otro de Europa en un Mercedes Benz y el otro de Asia en un Lexus. La historia ha consignado que los tres vinieron en camellos y vemos las postales de los tres reyes con sus camellos siguiendo la estrella.
Es interesante el hecho de que en la biblia se destaca la estrella que los guió hasta Jerusalén donde le preguntaron al rey Herodes por el recién nacido rey de los judíos, más importante es aún el hecho que los asesores del rey nada sabían y tuvieron que recurrir a los sacerdotes judíos que oficiaban en el templo para saber donde nacería el Mesías. Estos, le contestaron correctamente, pero desconocían el tiempo y como ocurre con la iglesia cristiana de hoy, no vieron la estrella por estar muy ocupados en sus actividades proselitistas.
Como explicamos en el artículo “El Sello de Dios” de este blog, la estrella es el sello de Dios en la naturaleza, y para la época del Mesías, la estrella estaba configurada por un grupo de ángeles que desde el oriente guió a los magos hasta Jerusalem. Al entrar en la ciudad, perdieron la estrella porque en las ciudades no se pueden ver las señales de los cielos.
Al encaminarse hacia Belén de Judea, y salir de la ciudad, volvieron a ver la estrella que los guió hasta el mismo pesebre y se posó sobre la improvisada cuna del niño Jesús. “Y entrando en la casa” (Mateo 2:11), “vieron al niño con su madre María y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra”. Mateo dice que fue una casa y Lucas en un pesebre (Lucas 2: 7, 12 – 16). Ambas versiones se pueden conciliar pues el pesebre pertenecía a una casa de huéspedes o mesón donde se quedaban todos los que venían al censo o empadronamiento que estaba ocurriendo en Jerusalem y a donde acudían los judíos y habitantes de todo el país para cumplir con ese requisito del gobierno. En ese humilde pesebre, nació el salvador del mundo, el dueño de todo el universo, el Rey hijo de Dios.
Volviendo a los sabios que vinieron de oriente, es importante destacar el gran esfuerzo que requería en ese tiempo viajar a lomo de un animal, cualquiera que fuera. Era un viaje agotador, largo desde cualquiera de los tres continentes de los cuales salieron cada uno de ellos, y muy arriesgado por los peligros que podían enfrentar en los caminos por donde tuvieron que pasar para llegar a Belén.
Tenemos que destacar el hecho de estos sabios y estudiosos hombres que salieron por fe siguiendo una estrella. Una estrella que no solo alumbraba el camino, sino que los dirigió exactamente al lugar donde nació el Salvador. En este caso, la estrella era formada por miles de ángeles anunciadores. “Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1), a diferencia de lo que llaman “la estrella de Belén, actualmente, que es la conjunción de Saturno y Júpiter. Hoy día, de nuevo debemos estar esperando la venida del Salvador del mundo a esta tierra. La señal de su venida es la misma que anunció su nacimiento. Una estrella al oriente o norte de la tierra. Como se le presentó a los magos de oriente, pero dentro de las ciudades no podremos ver la señal porque las distracciones, las luces, el bullicio, la prisa, las ocupaciones, los edificios, la gente, las actividades diversas y la atmósfera contaminada de las ciudades, no permiten que apreciemos al grupo de ángeles que forman la estrella de este tiempo y que señala la inminente venida del Salvador de nuevo.
Volvamos a ver el artículo de este blog “El Sello de Dios” para repasar el tema de la estrella porque es así como la veremos en su tiempo. Recordemos que tan pronto entraron a la ciudad, los sabios perdieron de vista la estrella y se perdieron en la ciudad, para llegar al palacio de Herodes donde le pusieron en sobre aviso del nacimiento del Salvador. Esto le costó la vida a muchos niños que murieron por Jesús y que los veremos y conoceremos cuando estemos en el nuevo reino. Niños que crecerán y se harán hombres en la tierra nueva.
En el Apocalipsis, Jesús se le presenta al apóstol Juan, que escribe el mensaje y lo describe en las visiones como la Estrella Brillante y de la mañana (Apoc 22:16). En el blog “El Sello de Dios” se hace referencia a las estrellas que identifican la creación de Dios en el cielo, en la tierra, en el mar y en cada criatura apta para salvación eterna. Cuando veamos su estrella brillar en la naturaleza, reconoceremos la creación por su autor, y estaremos listos para reconocer la estrella que anunciará su próxima venida en una nube de ángeles formando una estrella.
Aunque se trata de un evento histórico-bíblico, cuando escuchamos la frase «por los panes y los peces», generalmente se usa en referencia a alguien, que, por interés o conveniencia personal, actúa buscando aprovecharse de una situación en particular. También se aplica a cristianos que van a la iglesia, no por amor a Dios y a su salvación, sino por temor a perderse.
El tema bíblico de los panes y los peces, aceptado por la cristiandad en general, conflige con el contexto bíblico y con la misión de Jesús y su carácter. Es cierto que multiplicó los panes en dos ocasiones y alimentó una multitud de cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños en la primera, y cuatro mil en la segunda. Este suceso está mencionado seis veces en los evangelios por su relevancia en el ministerio de Cristo fue resaltado por los cuatro evangelistas (Mateo 14:14-21, 16:9-10, Marcos 8:4-9, 12:26-27, Lucas 9:10-17, Juan 6:1-13).
En nuestro estudio presente, le adelantaremos que, en estos relatos, hay mano humana mediando y alterando el texto bíblico y la realidad. Es cierto que Jesús alimentó una multitud en dos ocasiones multiplicando panes que alcanzaron para todos y sobraron varias canastas llenas que testifican del gran milagro. Pero una cosa no va con la otra, pues en base a la lógica natural y al contexto de las escrituras, el que dijo: “Soy la resurrección y la vida”, no podía multiplicar peces muertos porque esa no era ni su misión ni su intención. Si vemos los argumentos de Jesús en Marcos 8:4-9, nos daremos cuenta de que los traductores que añadieron los peces al relato, no se atrevieron a alterar las palabras de Jesús que no menciona los peces para nada cuando se refiere a las dos multiplicaciones de panes milagrosas. Cuando Jesús pregunta: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: siete. Podemos ver en el texto bíblico que Jesús ni los discípulos hablaron de peces porque no hubo multiplicación de peces en la realidad del milagro.
Los copistas o traductores sabiendo que era común el consumo de peces en esa región, añadieron los peces porque no concebían en sus mentes mundanales que Jesús solo les diera pan sin otra mestura. Querían hacer ver al mundo, que el Chef Jesús les sirvió una cena completa a los comensales de su auditorio. El verso 7 no es parte del original y en los versos 17-21, Jesús vuelve a mencionar los panes, pero de su boca no sale la palabra “peces”, porque no los había. La palabra traducida por peces en los idiomas originales es piscis o ictius (Ichthyas). La palabra original de la cual traducen “peces” es “opsariom” y se refiere a la mestura que se acostumbraba añadir al pan y que consistía en un aderezo que preparaban de aceite de olivas, condimentos de yerbas naturales, sal y natilla de leche. Esa era la mestura que se acostumbraba consumir con el pan y que constituía, en muchas ocasiones, la comida de los pobres.
Por lógica natural, aquel que se autoproclamó “la resurrección y la vida” no podía multiplicar muertos sin que cobraran vida al instante. Es comprobable que hizo milagros con peces, pues la pesca era el sostén económico de los discípulos y cuando aún estaban comenzando, salían a pescar para ganar el sustento de sus familias. Pero una cosa es pescar peces vivos y otra, multiplicar peces muertos. La gran misión era hacerlos pescadores de hombres, pero Jesús fue paso a paso convirtiéndolos a ese ministerio. Tan arraigada era su costumbre de salir a pescar, que después de Jesús resucitar, ellos volvieron al mar a pescar.
El Señor llama a las almas de todos lados para ofrecerles salvación, la profesión a la que se dedican es algo secundario a la necesidad y oportunidad de salvarse. Una cosa no invalida la otra. Su mensaje y llamado incluyó pescadores, publicanos, prostitutas y ladrones. No hizo acepción de personas en su misión. Sanó enfermos de todo tipo, resucitó muertos, compartió con borrachos en las bodas, aceptó la invitación de Simón el leproso y compartió con Mateo el publicano. No importó su religión o creencias, ni lugar de origen o regiones. A todos los trató por igual y partió en pan con ellos.
Una mujer, con solo tocar su vestido, sanó de una larga y costosa enfermedad de más de 20 años. A otros tocó y les devolvió la vida, al endemoniado solo le habló y quedó sano y cuerdo. A la hija del centurión romano la levantó con solo decir la palabra, a la suegra de Pedro sanó dándole la mano, y a Lázaro lo resucitó llamándole por su nombre cuando su cuerpo estaba ya en descomposición. Sanó muchos ciegos, cojos y paralíticos. La biblia testifica de Él desde Génesis 3:15.
Hizo milagros con peces, no hay duda de eso, cuando ya los discípulos, cansados de una noche de pesca infructuosa, decidieron volver a la orilla, Jesús estaba allí y como a doscientos codos de la barca, les dijo que tiraran la red a la mano derecha del barco y en poco tiempo la red se llenó de 153 peces contados por ellos. El número 153 es un número profético que más adelante explicaremos y discutiremos a fondo. Este milagro merece una consideración especial pues Jesús había comisionado a los discípulos a pescar hombres y no peces, pero ellos no entendieron y por eso pasaron toda la noche pescando en vano. Esta era la tercera vez que el Señor se les aparecía después de resucitar y los encontró pescando en el mar. Allí le dio instrucciones a Pedro de “apacentar las ovejas” o sea, que en vez de pescar peces, apacentara el rebaño. De pescador a pastor de almas. No debían volver al mar en busca de peces, su labor cambió para salvar almas predicando al Cristo resucitado.
Esta aparente disgresión del tema es importante debido a que debemos entender que la etapa de pesca terminó para los discípulos y la encomienda cambia también para la predicación del evangelio. Ellos tardaron en entender la misión que se les había encomendado. La biblia debe ser su propio intérprete y cuando algo no se ajusta al contexto, es porque los hombres que transmiten el mensaje lo hacen sin entender a fondo su misión. Tratando de explicar lo que es claro, se desvían del tema y lo sacan de contexto. En el caso de los panes, Jesús fue claro y habló de pan y no de peces (Marcos 8:4-9). En Juan 21:13, Jesús les ofrece pan y nuevamente el copista traductor añade: “Y así mismo del pez”, que no era pez porque se supone que había sido pescado. Pero la insistencia del traductor es imprudencia de este y su inserción añade elementos extraños de confusión a los evangelios. ¿Qué ganó el texto con añadir peces o pescados al pan? ¿En qué contribuye el texto añadido al mensaje que el Maestro quiso dar? ¿No han entendido? (Romanos 10:3, Mateo 12:5 y 13:11-17) “Pero los entendidos entenderán”. Algunos traductores y comentaristas bíblicos tratando de hacer mas entendible el error, han querido cambiar la definición de la palabra opsariom y la definen como una mezcla de pescado y especias. Otros como un postre de frutas.
Los comentaristas bíblicos alegan que Jesús comió pescado basándose en ese tipo de traducciones fuera de contexto. Pero no se atrevieron a poner peces en la boca de Jesús cuando es Él el que habla; Veamos el texto de Marcos 8:19-21: “¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? ¿Y no os acordáis? Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿Cuántas espuertas de los pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Doce. Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿Cuántas espuertas llenas de pedazos alzasteis? Y dijeron: siete. Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis?”
Las palabras del Maestro son claras y contundentes. El traductor o copista no se atrevió a poner palabras en la boca de Jesús que éste no dijo, por la sentencia que existe para el que lo haga. Jesús no mencionó los peces o pescados para nada. La palabra “peces o pececillos” está claramente añadida en el texto que solo se refiere a la mestura del pan.
Los comentaristas bíblicos están de acuerdo con los copistas y traductores porque complace la práctica común y satisface la costumbre general de la gente en su estilo de comer; No obstante, si lo vemos con ojos escrutadores nos daremos cuanta que la mención de los pececillos del verso 7 de Marcos 8, está intencionalmente añadida y no pertenece a la narración original.
Leamos desde el verso 6: “Entonces, mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, partió y dio a sus discípulos que los pusiesen delante: y los pusieron delante de la multitud”.
El verso 7 no sigue el compás de la narrativa pues introduce abruptamente la frase “unos pocos pececillos” que se nota fue añadida a posteriori.
¿Cómo llegamos a estas conclusiones? Primeramente, porque según el mismo Jesús en el evangelio de San Mateo capítulo 12:26 y 27 declara que Dios es Dios de vivos; (por lo tanto) no de muertos. ¡Eso está muy claro! Por lo tanto, si Jesús es la resurrección y la vida, al bendecir los pececillos muertos, ¿qué creen ustedes que hubiera ocurrido? Es obvio que hubiesen cobrado vida.
Cuando la biblia no se estudia en su contexto, el texto se convierte en un pretexto que cualquiera puede interpretar aisladamente a su antojo. ¡El Señor es un Dios de vivos y no de muertos! ¡Eso está claro!
Jesús no le iba a dar a comer a la gente, algo que desde el principio no fue señalado como alimento para los seres humanos. Si permitió que los discípulos pescaran peces después de su llamado a pescar hombres, fue porque era la costumbre de los discípulos salir a pescar para sostenerse económicamente. Eran pescadores de profesión y eso era lo que sabían hacer y habían hecho durante toda su vida. El Señor llama a las almas, no importa las circunstancias personales o individuales, la raza, el color, la profesión, el credo o la fe y les ofrece salvación.
Otro importante argumento surge de la ley judía: Según la ley de Moisés que regía en el pueblo de Israel, todo aquél que tocare animal muerto, se consideraba inmundo hasta la tarde y tenía que hacer la ceremonia de lavamiento o purificación. Jesús el que tenía el poder sobre la muerte, no podía tocar un pez muerto para darlo a comer a una multitud hambrienta. Yo que personalmente creo en la alimentación vegetariana, no le daría a comer ni carne ni pescado a ninguna persona, no importa las circunstancias, mucho menos, Jesús, el autor de las leyes de la salud y de la vida.
No tenemos la más mínima duda de que el texto bíblico fue intencionalmente mal traducido para conformarlo a lo que los traductores entendían que podía ser la tal mestura o aderezo que acompañaba a los panes que Jesús multiplicó y de esa manera, hacer parecer el milagro mas grande a los ojos de los ignorantes, que no conocen el plan divino de salud a través de los medios naturales sin que medie la muerte del animal y por ley natural, la del ser humano.
Recordemos que Jesús dijo: «Yo soy el pan de vida»…, no el pez de vida; «Soy el buen pastor», no el buen pescador.
El tema de la sangre es uno de gran relevancia en el desarrollo de la gran comisión que Dios le entregó al hombre. La sangre que impulsa nuestro corazón a través de arterias y venas es el resultado directo de la transformación que ocurrió a raíz de los primeros pobladores de la tierra, Adán y Eva consumir el fruto del árbol prohibido para ellos. Podemos decir que la formación de la sangre en el cuerpo humano y de los animales que sufrieron las consecuencias del pecado, es una transformación inevitable que ocurrió cuando se alteró el orden natural establecido en el principio. Dios fue enfático al advertirles a Adán y a Eva sobre la existencia de esta vid particular que había sido puesta en el Jardín del Edén para un propósito específico: La fruta de ese árbol tenía como propósito, realizar una importante transformación en los seres caídos con Satanás para que participaran del beneficio de la nueva creación. Al comer del fruto de ese árbol, demostraban su arrepentimiento y se humanaban o igualaban a los recién creados seres con la capacidad de procreación y que fueron hechos compatibles con la divinidad a “su imagen y semejanza, varón y hembra los creo”. Adán y Eva tenían todos los atributos necesarios para iniciar la población de la tierra. “Creced y multiplicaos” fue la encomienda.
Los seres caídos con Satanás no tenían esas cualidades y su apariencia, era diferente, así como su distribución y composición orgánica. El árbol de la ciencia del bien y del mal, era, para ellos convertirse a la nueva creación. Dios esperaba con gran amor, que cuando las huestes de Satanás vieran las maravillosas obras de la creación en este mundo, se arrepintieran, abandonaran las filas de la rebelión y vinieran a incorporarse a la nueva creación de Dios. El árbol de la ciencia les proveía el medio para humanarse y pertenecer a este nuevo sistema. Pero Satanás se adelantó y tomó posesión del árbol de inmediato y solo permitió que algunos de sus fieles seguidores adquirieran la nueva naturaleza humana a fines de continuar con sus planes malignos hacia Dios y su creación.
Es curioso que Satanás en persona tomó posesión del árbol para no permitir que alguno de sus súbditos se arrepintiera y pasara al bando de Dios. Por esa razón, se encontraba en el árbol el día que Eva decidió dar un paseo por el lugar. Si Satanás lograba que los nuevos hijos de la creación comieran del fruto prohibido, le echaría a perder los planes de Dios y cambiaría el rumbo de la historia para su beneficio.
Los ángeles caídos con Satanás que se humanaron comiendo del árbol, no se arrepintieron y siguieron en rebelión contra Dios. Cuando Eva se acercó al árbol, Satanás vio la oportunidad de vencer la nueva raza y usarla para lograr sus planes malignos y gobernar la tierra y a sus habitantes. La fruta contenía una fórmula divina para transformar a los ángeles caídos en seres compatibles con los de la nueva creación humana.
A nadie se le ha ocurrido investigar qué substancia hormonal podría tener la fruta prohibida, pero bíblicamente se puede concluir que el fruto de la vid, de ese árbol en particular, tenía la capacidad de transformar, la naturaleza estéril de los ángeles caídos en actividad hormonal reproductiva. Cuando Satanás vio las implicaciones que ese árbol tenía para su rebelión se posesionó del árbol y se mantuvo en guardia para evitar perder muchos de los soldados de su rebelión que pudieran sentir el toque de amor y la oportunidad que el Creador les daba para entrar a formar parte de la gloriosa familia humana.
El fruto prohibido para Adán y Eva era la promesa de perdón y restauración del Creador para Satanás y los ángeles caídos. En la parábola del hijo pródigo Jesús ratifica su deseo como Padre de perdonar a su hijo que vuelve arrepentido al hogar (Lucas 15:11-32). Antes de la muerte de Cristo en la cruz, aún había oportunidad para Satanás y sus huestes de arrepentirse y obtener perdón. Por eso, en el desierto de la tentación, Jesús reprendió con amor a Satanás y le exhortó a servirle y honrarle. Aún la puerta de la oportunidad no se había cerrado para los rebeldes. Una nueva perspectiva de la importancia que tiene la sangre en el proceso salvífico para el cristiano, se puede apreciar en la gran cantidad de textos bíblicos alusivos a no comer ni consumir carne.
La relación del fruto de la vid con la sangre permea a través de todo el texto bíblico. A los nazareos se les prohibía consumir tanto el vino como las uvas. Esta es la primera relación del vino y de la uva con la sobriedad. En las bodas de Caná, Jesús no pidió uvas para hacer el vino, sino agua para la maravillosa e importante conversión que a mitad de la semana que duraban las bodas, cambió la embriaguez de los convidados por una sobriedad tal, que pudieron reconocer la diferencia del vino que estaban acostumbrados a tomar, con el vino nuevo que Jesús convirtió del agua.
En la institución de la nueva pascua, Jesús alzó el pan y la copa y dijo: “Este es mi cuerpo y esta es mi sangre”. Jesús sabía muy bien la relación del fruto de la vid y la sangre. No debe haber lugar a dudas ni discusión en cuanto a ese aspecto de la simbología de la biblia. Para Dios que es el dueño del tiempo y de los elementos, no fue difícil crear un árbol de uvas particularmente significativo que por su ingestión, pudiera realizar la transformación de la esterilidad en productividad, del arrepentimiento en vida abundante, así como de la desobediencia en muerte.
Ese fue el caso de Eva al ceder a los reclamos de Satanás para que probara del fruto prohibido para ella. El diálogo que se desarrolló en una importante discusión, revela que ella estaba muy bien educada por Dios para saber lo que ese paso significaba. Solo podemos concluir que lo hizo con todo conocimiento de causa y efecto. Comió y le llevó a su esposo.
Al comer, posiblemente perdió el control de sus emociones, de sus sentidos y de la lucidez. Por unos minutos, quedó en total pérdida de sus facultades lúcidas y ese fue el momento para que Satanás usara uno de sus secuaces convertidos y humanados, para sembrar en Eva la mala semilla de la rebelión. De esa experiencia, salió embarazada y transformada en una criatura diferente a la que Dios creó en santidad. Sedujo a Adán y tuvo relaciones con él por vez primera. Pero ya estaba embarazada del mal y el fruto de su vientre, Caín no era hijo de Adán.
Este drama de la vida real de los hijos de Dios, de su historia en los comienzos, ha sido ignorada por la teología cristiana, no ha trascendido como lección para todos los hombres y mujeres que habitan en el planeta. Aún ocurren cosas como esa porque la ignorancia es la madre de los errores humanos y la iglesia no ha enseñado las consecuencias de la desobediencia.
La Sangre
Al comer del fruto prohibido para los humanos, Eva Transformó su fisiología hormonal y endocrina. Una ley natural entró en vigor de inmediato. “El día que de el comieres, morirás ciertamente”. Un proceso degenerativo comenzó en el genoma humano y una substancia roja comenzó a formarse en las arterias y venas, en los tejidos y en todo el cuerpo: La sangre.
En otro artículo de este blog, Su Inconmensurable Amor, explicamos cómo la ciencia define los componentes rojos de la sangre a partir del consumo de la fruta prohibida que entró a formar parte del organismo humano y que presagian muerte inminente. Antes del pecado, por las venas de los primeros seres creados corría un plasma claro parecido a la savia de los árboles.
“La sangre es consecuencia de la transformación que el pecado causó en nuestra fisiología interna y que cada mujer necesita depurar cada mes durante el término de su vida fértil. “Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión de pecado” (Hebreos 9:22). “Porque ni carne ni sangre, heredarán el reino de los cielos” (1 de Corintios 15:50).
La transformación glorificada que recibiremos a raíz de su venida eliminará de nuestra sangre las células rojas o eritrocitos que le dan su color rojo. Los eritrocitos no cargan ADN, no tienen núcleo ni mitocondrias y se tienen que renovar continuamente para sostener su función y mantener la oxigenación, y por consiguiente, la vida terrenal actual. En el cuerpo glorificado, no existe el proceso de glucólisis por fermentación y el ciclo de oxigenación se produce sin la intervención de la hemoglobina. Por lo tanto, el ciclo de la energía no se interrumpe y la vida se prolonga eternamente.
La sangre roja es consecuencia del pecado que se introdujo al cuerpo humano a través de una substancia química creada por Dios, que, al ser ingerida, produjo esa transformación fisiológica y cambios hormonales que alteraron el plan divino en su esencia. Como consecuencia, la mujer sufre el derramamiento mensual de sangre mientras dura su ciclo de vida fértil. Por eso no fue una manzana la que comió Eva, ella se embriagó con el fruto del árbol prohibido. Una uva con capacidad de transformar orgánicamente la fisiología de los seres que se rebelaron y equipararlos a los recién creados perfectos hijos de Dios. Para ellos, fue puesto ese árbol en el jardín del Edén, a pasos de donde habitaban Adán y Eva. Dios les advirtió enfáticamente que cualquiera de ellos que comiera de la fruta de ese árbol, moriría. Eva estaba consciente de la advertencia divina y así le argumentó a Satanás. Por lo tanto, no tenía excusa cuando Dios los llamó y les pidió cuentas al respecto.
No había marcha atrás. El daño a la creación ya estaba desarrollándose rápidamente y los efectos se iban viendo en toda la creación. Adán y Eva le fallaron al Señor y la perfecta creación se echó a perder casi por completo.
Mientras Adán y Eva contemplaban las frutas caer en descomposición, las flores marchitarse, las malas yerbas crecer, las aves y los animales huir de su presencia, las hojas cayendo secas de los árboles, los insectos picar y aumentar en número a su alrededor y todo en un deterioro que ellos desconocían, Dios tomaba las medidas necesarias para los cambios necesarios a fin de afrontar la crisis.
En las clases de teología siempre se discutía la razón que tuvo Dios para poner el árbol de la ciencia del bien y del mal en medio del huerto, muy cerca del árbol de la vida. Ambos estaban ubicados al centro, de donde también surgía un río que se dividía en cuatro ramales que a su vez, regaban toda la tierra. La discusión era inminentemente, pues la razón que daba el profesor de teología no era muy convincente: Decía que “era para probar la fidelidad de Adán y Eva a la voluntad divina”.
La realidad es diferente. Podemos decir que Dios diseñó el árbol de la ciencia del bien y del mal como una gran expresión de amor a todas las criaturas que sucumbieron a las promesas mentirosas de Satanás, para los que fueron víctimas del engaño y se unieron a la rebelión, creyendo que era una causa justa y loable. La rebelión de Satanás argüía razonamientos que parecían justos y de igualdad. Nunca, los ángeles y los seres de otros mundos se habían dado con una situación como esa: Satanás argumentaba que Dios les debía dar a ellos la oportunidad de opinar y participar activamente en la creación de la nueva tierra. Unos opinaban de una manera y otros de otra. Dios no intervino en la controversia porque ya Satanás había mostrado su carácter obstinado y rebelde y en un principio, Dios intentó convencerlo de su error, pero se dio cuenta de su obstinación y lo dejó actuar de acuerdo a su criterio equivocado.
En términos sencillos y generales, las razones que Satanás exponía a las huestes angélicas eran de índole política. Su reclamo principal era que Dios debía de contar con ellos para gobernar el universo y tomar decisiones como la de crear un nuevo planeta con gente semejantes a Dios y con criterios propios. Dios no tuvo otro remedio que echarlos del cielo y de todo contacto con los mundos que no le creyeron ni se unieron a sus reclamos. O sea, que tan pronto la rebelión se salió de control y se convirtió en una guerra de ideas falsas contra el Creador, Dios los echó y los arrojó al abismo. Hubo planetas en los que todos sus habitantes se rebelaron y se unieron a Satanás. Al ser echados al abismo, quedaron arrasados por completo como si un huracán los hubiera devastado. Los rebeldes estuvieron vagando por el espacio por mil años antes de que la tierra fuera creada.
Tan pronto Dios creo la tierra, Satanás y sus ángeles se acercaron para ver las maravillas de la nueva creación y las criaturas semejantes a Dios y a los ángeles. En vez de lograr un acercamiento amistoso con Dios, Satanás desarrolló su estrategia de engaño contra los seres recién creados. Dios en su infinita misericordia e inconmensurable amor, los invitó a participar como pobladores de la nueva tierra. Para eso, justamente por amor a los que se unieron a Satanás pensando que tenía razón, Dios puso el árbol de la ciencia en medio del huerto, a fin de que aquellos que no desearan seguir en rebelión contra Dios se arrepintieran y comieran del fruto del árbol y se transformaran a través de la ciencia divina, en seres semejantes a los que Dios había creado y puesto en el Edén. Para invitarlos y transformarlos en humanos, Dios puso toda su maravillosa ciencia en ese árbol único.
Satanás personalmente tomó posesión del árbol y no les permitió acceso a todos sus ángeles de la rebelión. Solo unos pocos de sus fieles seguidores tuvieron la oportunidad de comer del fruto del árbol de la ciencia y transformarse en seres humanos terrestres como Adán y Eva. Esos fueron en realidad los que poblaron la tierra inicialmente y algunos de ellos aprovechando la incursión de Eva al árbol y ceder a los reclamos y mentiras de Satanás, entró a ella, bajo los efectos del poderoso estupefaciente y la embarazó.
Luego de esta desgracia tan grande para la familia humana, y el desastre que eso significó para el plan de Dios, la tierra y sus moradores quedaron bajo dominio de Satanás que pensó que al conquistar a Adán y a Eva, la tierra era de él y de sus secuaces. Todos los que comieron del árbol de la ciencia, se humanaron y comenzaron a multiplicarse y tomaron posesión de las mejores tierras en el valle, junto a los ríos que salían del Edén.
El Destino de Eva
Dos naciones luchaban en el vientre de Eva. Dos niños de dos padres diferentes se desarrollaban con muy poca diferencia en su formación. Caín nació primero y por eso Satanás reclamó primogenitura para él. El hijo de la rebelión no se parecía a ninguno de sus supuestos padres, Adán y Eva. El nacimiento de Caín causó gran conmoción en Adán que sospechó que Eva le había sido infiel. Tanto Adán como Eva y Dios gozaron de la presencia de su hijo Abel, pero no de la de Caín. Desde que nació este niño, se vieron los genes de la rebeldía en su carácter y actuaciones. Cambió el ritual de adoración y en vez de traer un cordero trajo viandas de la tierra, demostrando su rebelde actitud a la voluntad divina.
Adán por su parte, quedó inmensamente adolorido cuando descubrió la traición de Eva y estuvo 130 años separado de ella. Durante esos años, los hijos de la rebelión que se transformaron y se multiplicaron en la tierra, crearon ciudades, instrumentos de labranza, armas y cuchillos de metal, instrumentos musicales y todo tipo de artefactos para facilitar la vida en el campo (Génesis 4: 16-22 y 5:3). Luego de los 130 años, Adán perdonó a Eva y se unió a ella y les nació un hijo a su exacta semejanza que le llamaron Set. Ahí comenzaron a nacer los hijos de Dios en Adán con 150 años de atraso con respecto a las generaciones de Caín que tomaron la delantera, establecieron ciudades, se multiplicaron expansivamente y dominaron la genética de los habitantes de la tierra por una gran mayoría, predominando los genes de la rebelión, ya que los hijos de Set tuvieron que tomar mujeres entre los hijos de la rebelión.
En el Génesis se establece la diferencia y la teología cristiana, nuevamente hace una interpretación incorrecta de Génesis 6:1-4 y confunde a los descendientes de Set con los de Caín. Los hijos de los hombres se mezclaron con los hijos de Dios. Los hijos de Dios son los descendientes de Adán y Eva por su hijo Set. Los hijos de los hombres son los descendientes de Caín y de los ángeles caídos que comieron del árbol de la ciencia y se humanaron. Allí comenzaron también y se formaron las diferentes razas que se esparcieron por todo el mundo ya que los ángeles que se humanaron eran procedentes de mundos y creaciones diferentes que había Dios esparcido en el universo y que cayeron en el engaño de Satanás.
Dios permitió y propició la humanización de estos, con la esperanza que se arrepentirían de su alianza con Satanás, pero éste controló el árbol de la ciencia, posándose en el y solo permitió a los más fieles y leales a su causa que realizaran dicha transformación. Así se aseguró que la genética de la rebelión pasara a todos los seres de la tierra. Por esa razón, al Jesucristo tomar la naturaleza humana, se llamó así mismo: “el Hijo del Hombre”. Esa es la razón por la cual los teólogos se confunden con el término hijo del hombre y al remontarse al Génesis lo aplican incorrectamente a los gigantes que surgieron de la humanización de ciertos ángeles caídos. La teología especula erróneamente porque no entiende la razón por la cual el Hijo de Dios se llamó así mismo el Hijo del Hombre. Es que Jesús conocía muy a fondo la verdad de todo lo que ocurrió en el principio y estuvo presente en los comienzos tortuosos de la historia, y vio como Satanás se aseguró que la genética de la rebelión pasara a todos los habitantes de la tierra.
Tratando de que esa genética no fuera tan dominante que destruyera toda la creación de Dios, Jehová le habló a Moisés y a los patriarcas para que no se mezclara el pueblo de Dios con los paganos descendientes de Caín y de Satanás. Además, les dio las leyes para que no consumieran sangre de ningún animal ya que los genes malignos necesitaban de sangre para alimentarse y sobrevivir en el genoma y en las células humanas. Así ocurre con todo tipo de virus y bacterias que crean patologías en el cuerpo humano y que se alimentan de las proteínas y de la sangre proveniente de animales. En Génesis 9:4 Dios le ordena a su pueblo a no consumir sangre y lo reitera en Levítico 3:17, en Levítico 17:10-12, 14, Levítico 19:26, Deuteronomio 12:16, 23, 25, 15:25, Hechos 15:20, 29, 21:25, Ezequiel 33:25 y Apocalipsis 17:6.
Como podemos ver en el libro de Levítico y en el de Deuteronomio se establece el tema de la sangre y el mandamiento eterno de no consumirla bajo ningún pretexto. Esta importante previsión ha sido ignorada y rechazada por la teología cristiana siendo otro de los mandatos eternos que se recomendaron para evitar que la genética maligna se propagara dentro del pueblo de Dios. Hoy tristemente vemos que la iglesia cristiana consume la carne de animales muertos con todo y la sangre.
Este asunto de la sangre es vital para la salud física y espiritual y para la salud de la población de la tierra. Todos los que consumen carne con su sangre, (porque todo tejido contiene capilares con sangre), va a sufrir enfermedades que Dios le prometió a su pueblo que no sufriría si obedecían los mandatos de la salud. “La vida en la sangre está” (Éxodo 15:26) Estatuto eterno, pacto perpetuo (Deuteronomio 7:15). El que consuma sangre, “será talado de mi pueblo”, dice Jehová.
Este asunto de la sangre es más serio de lo que muchos piensan y la iglesia cristiana tiene tantos enfermos en su medio, que ha tenido que crear hospitales para contenerlos y hacer negocio de las enfermedades. Las siete denominaciones o iglesias modernas tienen hospitales: los menonitas, los católicos, los adventistas, los episcopales, los luteranos, los judíos cristianos y los mormones. Todos han tenido que recurrir a los hospitales pues por su terquedad de ir en contra de la ley divina. Sus miembros sufren de todas las enfermedades que fueron dispuestas para los rebeldes. Todos los que con carne y sangre alimentan los genes malignos, sufrirán enfermedades malignas y muerte eterna. Es una ley divina de la cual nadie que consuma carne de animales muertos, se libra. A los pastores que enseñan contrario a esto, Dios los desconocerá y los rechazará en el día del juicio (Mateo 7:22-23).
Nunca podrán detener la incidencia de cáncer y de las enfermedades cardiovasculares ni la diabetes, mientras no detengan el consumo de carne con sangre en la población. De nada vale orar porque la oración no puede hacer que Dios revoque su ley. Si por la oración de fe, el Señor es movido a compasión, solo puede añadir un poco de tiempo a la vida, dándole oportunidad al enfermo que de alguna manera entienda que tiene que hacer el cambio alimentario. Pero si no lo logra, el resultado un poco más tarde o más temprano será el mismo.
Como señalamos anteriormente, la sangre es un elemento accidental en el plan de Dios y es único de esta tierra. “Ni carne ni sangre heredarán el reino de los cielos” (1 de Corintios 15: 50). Por esa razón, en el proceso de glorificación y transformación de este cuerpo corruptible a uno incorruptible, la carne se transforma en cuerpo glorificado incorruptible y la sangre es sustituida por el plasma divino. “En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros (los vivos) seremos transformados” (1 Corintios 15:52).
Ya Jesús, junto a María Magdalena y muchos otros que ascendieron con él al reino de los cielos, pasaron por la transformación. Es un proceso natural y necesario porque nada corruptible puede entrar al reino de Dios. La sangre que se formó como consecuencia de los primeros padres comer del fruto prohibido por Dios para nuestra raza, sostiene la vida transitoriamente pero no permanecerá cuando desaparezca el pecado que nos limita. Perder la sangre es perder la vida, y Jesús tuvo que derramar hasta la última gota de sangre en la tierra, para que su cuerpo pudiera ser transformado y glorificado para ascender al cielo. Los discípulos lo pudieron ver, la puerta del aposento alto donde se reunieron estaba cerrada. Jesús en su cuerpo glorificado atravesó la pared de piedra para reunirse con ellos. Su gloriosa transformación se produjo en un minuto, en un abrir y cerrar de ojos, pero Él descansó en la tumba el sábado y el domingo, muy temprano se le presentó a María y a los discípulos que le pudieron ver y tocar. Así tocaremos y seremos tocados. Abrazaremos y seremos abrazados por nuestros amigos, familiares y conocidos que encontraremos en el nuevo reino.
Nota 1: El sangrado menstrual de la mujer tiene explicación científica desde la perspectiva fisiológica y razones espirituales. Una, es consecuencia de los cambios en el comportamiento del sistema endocrino (hormonal), y otra, que es consecuencia del pecado por desobediencia a Dios. Ésta última por comer de la fruta del árbol prohibido que causó un daño irreparable a la raza humana. El hecho que Eva cargara en su vientre por nueve meses al hijo de la rebelión y contaminara su cuerpo con el semen extraño, implica que tenía que sufrir el castigo de su desobediencia. Las implicaciones del castigo no solo trajeron la muerte a la raza humana, sino que permitieron que esa genética rebelde, que no se arrepiente de hacerle la guerra a Dios y a todo lo bueno y perfecto creado, pasara a todos los hombres y mujeres de la tierra.
No podemos olvidar que esa uva en particular, de ese árbol especial, (de la ciencia del bien y mal) tenía el propósito de re-crear y transformar a los ángeles caídos que se rebelaron con Satanás en seres humanos iguales y compatibles como Adán Eva con los mismos atributos y oportunidades de procrear como ellos.
Tenemos que entender, que ese fruto de la ciencia divina era una amorosa y cordial invitación del Creador a Lucifer y a los ángeles caídos para que se arrepintieran y participaran del gran proyecto divino para todo el universo. La redención de los ángeles caídos era el segundo propósito de Dios al crear la tierra y para los cuales puso en el Edén, dos arboles específicos.
Después de vagar mil años por el abismo infinito, estos seres recibieron la invitación divina para vivir y reproducirse en el nuevo mundo recién creado y perdonar su pecado de rebelión. Aún estaban a tiempo, pues la rebelión no había costado vidas. La primera muerte que ocurre como consecuencia de esa inútil rebelión fue la que implicó el pecado de Eva al comer el fruto del árbol prohibido para ellos y darle a su compañero Adán. Este acto, implicó la muerte de todos los descendientes de ambas razas que poblarían la tierra, y el próximo primero en morir fue su hijo de ambos, Abel. (Por la ley de Moisés, el segundo hijo le pertenece y se adjudica al padre del primero, por lo que técnicamente, aunque la semilla era de Adán, le pertenecía a Satanás y éste reclamó lo suyo.) Como Satanás nunca comió del árbol de la ciencia, no participó de la muerte que pasó a todos los seres humanos, y eso es concluyente a que usó a uno de sus ángeles para embarazar a Eva, que, embriagada por el vino muy particular de ese árbol, no pudo evitar la violación, y técnicamente consintió en ella.
Este pecado de adulterio de Eva trae connotaciones e implicaciones legales únicas en la experiencia del pecado, y por esa razón, el castigo a la mujer fue más significativo y abarcador que el del varón. El primer embarazo de la historia de la humanidad viene como consecuencia de un adulterio bajo circunstancias muy particulares. El término médico para este tipo de embarazo es: Embarazo heteropaternal, porque el vientre de una mujer lo comparten mellizos de padres diferentes.
Nota 2: Para aclarar el tema de el embarazo particular de Eva, Dios le dio la experiencia a Rebeca. Según el relato bíblico de Génesis 25: 23, “Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas” Así como Jacob y Esaú eran completamente diferentes entre sí, tanto en su apariencia como en su carácter, lo fuero Caín y Abel en el principio.
Cuando Dios creó la tierra, la hizo tan atractiva y bella que nadie en el universo había visto nada semejante. Ningún otro planeta de la gran creación universal podía compararse en diversidad de dones que Dios, con su infinito amor, diseñó para este mundo. Aquí el Señor utilizó recursos nunca antes vistos ni existentes: La tierra tenía el maravilloso y divino don de la procreación de todas las especies animales, vegetales y de la raza humana. Ese don en sí mismo, cambiaba el patrón de comportamiento y funcionamiento de esta tierra en comparación a los demás planetas o mundos habitados. En el Apocalipsis podemos ver una representación de las figuras de seres que representan algunos de los mundos creados por Dios. A Juan el profeta, teólogo y amigo íntimo de Jesús, estos seres le parecieron animales raros y difíciles de comparar con los que conocemos en la tierra. Todos fueron creados, en distintas etapas y épocas por la palabra divina.
Pero en cuanto a la tierra, la última y perfecta creación de Dios, la decisión fue unánime en la divinidad y la nueva creación tendría seres creados a la imagen y semejanza de los Dioses, (Padre, Madre e Hijo), con la especial y única capacidad de auto-procrearse y poseer criterio propio y libertad para decidir y escoger.
Podemos decir que la tierra, en el plan divino, era la obra maestra del Creador y donde se iba a ver universalmente, la culminación de la perfecta y magna voluntad divina. De acuerdo con el plan establecido y perfeccionado por el Creador, el éxito de este sistema, cambiaría eventualmente la creación de todos los demás mundos habitados en el universo y se establecería en ellos y en sus habitantes el mismo patrón de vida que Dios esperaba de la tierra.
Viendo la grandeza y las posibilidades de un plan tan perfecto y abarcador, uno de los querubines que cubrían el arca del testimonio y de la ley divina en el santuario del cielo, se atrevió a ejercer su criterio que recién se les había concedido a cientos de ángeles, querubines cubridores que realizaban labores específicas en el santuario, y conociendo el plan de cerca, aspiró a dirigir el nuevo planeta a crearse.
Es que junto al criterio propio, nació la ambición de gloria y fortuna que tanto daño ha hecho en la tierra así como en todo el universo. Ese ángel querubín que utilizó mal las facultades nuevas que acababa de recibir, casi echa a perder todos los beneficios que los habitantes del universo y los nuevos pobladores de la tierra recibirían, y los han atrasado por seis mil años.
Tan pronto se rebeló y comenzó su campaña política para convencer adeptos a su causa, Dios lo llamó Satanás o Satán que significa, adversario que se rebeló contraDios,presentando un sistema de gobierno democrático en el que las decisiones las tomaba la gente dirigida por su líder, el demonio, quién ha pretendido, y casi ha logrado someter al mundo bajo su control.
A diferencia del gobierno de Dios que es la teocracia, donde Dios dirige y es el proveedor de todas las necesidades de su pueblo, como lo hizo con el pueblo de Israel. Quienes aceptan ese tipo de política, tienen que trabajar para sostener al gobierno y proveer para sus dirigentes. En la teocracia, Dios provee y cuida a su pueblo, lo dirige a toda bendición, establece sus leyes y vela por el bienestar y la salud de todos. A diferencia, en la democracia, el gobierno, sostenido por sus constituyentes es quien provee de acuerdo a sus ingresos. Todos conocemos los defectos de los gobiernos humanos y podemos leer en la historia del pueblo de Israel, cómo Dios cuidó, alimentó y guió a su pueblo cuando salieron de Egipto hacia la tierra prometida.
Pero Satanás intervino todo el tiempo y no permitió que el pueblo entendiera la voluntad divina para ellos, y confiaran en Dios que los guiaba de día y de noche. De día los protegía del sol bajo una nube que los refrescaba con una brisa fría en medio del desierto, y de noche, la misma nube que los cubría por el día, se llenaba de una luz tenue que no permitía que quedaran en tinieblas. Les proveía agua y alimento y los libraba de toda plaga, de todo enemigo y enfermedad. Pero prefirieron tener su gobierno propio como los pueblos paganos y nombraron reyes y escogieron la demo-cracia.
En síntesis, si miramos las condiciones del mundo hoy, y las comparamos al mundo recién creado por Dios para sus criaturas, veremos que no hay comparación posible entre uno y el otro. Satanás ha echado a perder la obra perfecta del Creador, introdujo la muerte, las enfermedades, los terremotos, el sufrimiento, las malas yerbas, las drogas tóxicas, las guerras, las traiciones, las enemistades y la mentira. Ha sustituido el descanso por el trabajo esclavizador, ha sustituido el alimento con veneno disfrazado de alimento que causan enfermedades orgánicas de todo tipo, ha instituido los hospitales en vez de sanatorios naturales, etc., etc. Sus mentiras y medias verdades se han introducido en todas las enseñanzas morales, educativas y profesionales. Todos en general participan de la gran mentira disfrazada hábil y científicamente de verdades a medias.
No existe nada que se pueda salvar de la destrucción final que Dios tendrá que realizar para volver a crear la tierra según su estado original y darla en disfrute a sus hijos, los que entiendan lo que ha ocurrido y deseen un verdadero y justo cambio de gobierno. La promesa del Creador es que la nueva tierra, tendrá muchas mejoras tecnológicas y funcionales que las que tuvo el edén original. Cada adaptación que el hombre ha hecho de la verdadera ciencia será perfeccionada por Dios para su pueblo moderno del nuevo cielo y de la nueva tierra. Aún más que lo que vemos y conocemos ahora, la ciencia del Dios Creador de todo el universo, se mostrará a la mente del hombre y de la mujer modernos, con toda la perfección de la tecnología científica actualizada en verdad y justicia.
El profeta Isaías vio la nueva versión de agricultura, El apóstol Juan vio la nueva versión de la arquitectura, de la salud y de la era espacial de Dios para nosotros. Los profetas vieron los nuevos sistemas de transporte y los atributos angélicos que nos permitirán transportarnos de un lugar a otro propulsados por nuestro propio generador energético. Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han siquiera subido a la mente humana, serán dispuestas por el Creador al hombre moderno que está preparado para entenderlo, disfrutarlo y operarlo para el bien común de toda la familia de Dios.
Cada familia tendrá su propio huerto de donde obtendrá el alimento que necesita. Nadie sembrará para que otro coseche, los niños nacerán saludables y los ancianos nunca envejecerán ni morirán. No es posible explicar todo lo que Dios tiene guardado en su experiencia y sabiduría para sorprender a los salvados de este sistema. Pero paso a paso iremos descubriéndolo para sorpresa y deleite.
Todo lo que Satanás quiso encubrir para que no se conociera, será puesto a funcionar a la vista de todos.
Por último, quiero hablar del nuevo concepto de vivienda de la tierra nueva que nos sorprenderá de lo diferente, original y funcional que nos resultará nuestra nueva morada de construcción celestial hecha por la mano de Dios. Les aseguro que nadie puede igualar ni imaginar ese aspecto de la arquitectura divina. Iremos de sorpresa en sorpresa, descubriendo todos los nuevos conceptos de la creación divina para la nueva tierra.
Nuestros cuerpos siempre se mantendrán limpios, purificados y emblanquecidos con los rayos de la luz divina que alumbrarán toda la tierra. Todo será tan diferente, que en poco tiempo nuestra mente olvidará por completo toda la miseria y suciedad de esta tierra y nos acostumbraremos al perfecto clima y ambiente de la tierra nueva donde no se verá nada sucio, nada corrupto, nada podrido ni en deterioro.
En los jardines, nunca veremos espinas, ni yerbajos, ni abrojos, ni bejucos que ahoguen las flores. No habrá que estar desyerbando como ocurre en esta tierra, donde crece todo tipo de malezas y plantas indeseables. Los campos serán jardines donde crecerán árboles frutales y flores, así como céspedes de diferentes aspectos que como una alfombra cubrirán todo el vergel.
No existen palabras en nuestro idioma que puedan describir la gran belleza de la tierra nueva, ni mente humana que la pueda vislumbrar en su esplendor y funcionabilidad. “Cosas que ojo no ha visto, ni oído ha escuchado” se mostrarán ante nuestros ojos que poco a poco se acostumbrarán a ver semejantes escenas.
Cada siete días, habrá una santa convocación y escucharemos de labios de Jesucristo, un mensaje que irá acondicionando nuestras mentes al nuevo ambiente perfecto, en compañía de todos los salvados ante el trono de Dios y el arca del pacto. Será un sábado glorioso que esperaremos ansiosos durante la semana para que llegue esa experiencia gloriosa y única. Cada sábado nos visitarán seres de otros planetas y mundos que vieron y sufrieron la desgracia de nuestro planeta bajo el dominio de Satanás y compartirán su alegría de ver el planeta renovado sin maldad ni corrupción.
Debido a que hemos nacido y crecido en la maldad de este mundo, a muchos le será difícil comprender y asimilar la gran diferencia entre una vida y la otra. Les costará trabajo adaptar su mente a un mundo tan diferente. Pero otros, estaremos tan felices que no recordaremos los sinsabores y sufrimientos de esta tierra y de inmediato, nos adaptaremos a todo lo nuevo que el Señor tiene preparado para sorprender a los salvados. Allí las lágrimas serán de gozo y de alegría de cada experiencia que vivamos. “Conoceremos, como somos conocidos”. Encontraremos amigos y conocidos, familiares que murieron y que estarán allí por recompensa a su fidelidad a la voluntad divina. Personalmente, tengo la esperanza de ver a mis padres y abuelos que aceptaron al Señor y murieron con la gloriosa esperanza de resucitar para salvación eterna. Ellos encaminaron mi vida a esta experiencia divina. Nunca nos separaremos de nuevo. Mis hijos, mis nietos, biznietos, mis padres y abuelos, ¡todos compartiremos con Jesús y sus hijos de todo el mundo!
La experiencia será única en nuestras vidas y de los que tengan el privilegio de pertenecer a esa inmensa muchedumbre que se congregará frente al trono para adorar al Creador y Salvador. Ese gran sábado se darán cita frente al trono de Dios, los salvados de todas las épocas y edades, los patriarcas, los profetas, los reyes que fueron fieles a Dios, los mártires del evangelio, los apóstoles y muchos de los que Jesús sanó de terribles enfermedades.
Tendremos la visita de grandes naves interplanetarias que llegarán y se estacionarán frente al trono, y de las cuales bajarán los representantes de los diferentes mundos que no dieron oportunidad a Satanás de entrar y hacer su obra de maldad. Esos que se mantuvieron firmes y leales a Dios ante sus mentiras y rechazaron los ataques de Satanás y sus huestes, tienen su lugar de honor frente al trono de Dios y serán reconocidos por el Creador ante toda esa gran multitud y junto a los ciento cuarenta y cuatro mil fieles de esta tierra que tienen asientos con su nombre escrito en letras de oro. Dios se regocijará en llamar a cada uno por su nombre nuevo y nos dará una joya blanca de material nunca visto, con nuestro nombre nuevo que llevaremos y por el cual responderemos de ese día en adelante. Se trata de un nombre único que nadie mas comparte, porque lleva la clave de nuestro ADN, las siglas que surgen de nuestro genoma y que suena celestial.
Esa ceremonia se extenderá por las 24 horas de ese sábado glorioso y junto al coro celestial entonaremos el cántico de Moisés y del Cordero dirigidos por Moisés en persona. Allí estará el rey David con su arpa de oro puro, acompañando a Moisés y al coro interplanetario que tendrá una orquesta de instrumentos musicales que nunca hemos visto los humanos. A ellos los acompañará un coro de voces de ángeles que han estado ensayando para ese día.
No podemos olvidar ni por un momento, que fuimos los únicos seres del universo que Dios creó a su imagen y semejanza. Que somos compatibles en estructura biológica con Cristo que carga en su cuerpo las dos naturalezas: la humana y la divina. Que desde el principio, y antes del pecado, estaba en los planes del Creador que la familia de la tierra y la familia divina se unieran en una sola familia. Por esa razón, las bodas del Cordero, con María, reestablecen el vínculo de las dos familias que se unen. Todos seremos hijos e hijas de Dios, por creación, por genética y por redención.
No podemos decir por sangre, porque a los seres humanos glorificados no les corre sangre por las venas. La sangre es consecuencia de la transformación que el pecado causó en nuestra fisiología interna y que cada mujer necesita depurar cada mes por el término de su vida fértil. Pero los seres glorificados que heredarán el reino, tienen su plasma claro y cristalino como la savia de los árboles. “Porque ni carne ni sangre heredarán el reino de los cielos” (1 Corintios 15:50). La transformación glorificadora que recibiremos a raíz de su venida eliminará de nuestra sangre las células rojas o eritrocitos que le dan el color rojo a nuestra sangre. Los eritrocitos no cargan ADN, no tienen núcleo ni mitocondria y se tienen que renovar constantemente para sostener su función y mantener la oxigenación y por consiguiente la vida terrenal. En el cuerpo glorificado, no existe el proceso de glucólisis por fermentación y el ciclo de oxigenación se produce sin la intervención de la hemoglobina. El ciclo para producir energía no se interrumpe y la vida se prolonga eternamente.
La sangre es consecuencia del pecado que se introdujo al cuerpo humano a través de una substancia, que al ser ingerida, (el fruto de un tipo de vid en particular, del árbol de la ciencia del bien y del mal), produjo una transformación fisiológica, como consecuencia del pecado. Este árbol fue puesto en el edén por el inconmensurable amor de Dios para los hijos de la rebelión que desearan arrepentirse y abandonar las filas del enemigo y venir a vivir en la tierra, participar del arrepentimiento y convivir con los recién creados Adán y Eva. Para los seres que se rebelaron con Satanás, el árbol de la ciencia era del bien. Para Adán y Eva, era del mal. Por eso, al Eva comer y darle a su compañero, comenzaron una serie de procesos fisiológicos de cambios conducentes a la muerte. No murieron inmediatamente, pero su organismo entró en un proceso de deterioro determinado por su nueva fase de vida acortada. Los cambios fueron altamente significativos y así el organismo humano sufrió los cambios que formaron la sangre.
Por esa razón, los procesos salvíficos tienen que ser ratificados con sangre. Primero con la sangre de animales, y luego con la sangre de Jesucristo que nos redimió de una vez y para siempre. Para eso, el Hijo de Dios tuvo que derramar hasta la última gota de sangre de su cuerpo terrenal a fin de entrar en el proceso de glorificación que en veinticuatro horas lo purificó y lo transformó.
LOS PLANES DE DIOS
Las sorpresas de la tierra nueva son tantas y tan diferentes a lo conocido y vivido en esta tierra, que iremos explorando, de asombro en asombro cada etapa de cada cosa que vayamos descubriendo.
Tenemos que recordar que en el jardín del Edén no había casas donde morar. Adán y Eva dormían en el suelo sobre un césped perfecto, que les servía de colchón. En la tierra nueva hay moradas de excepcional belleza y funcionabilidad. En los seis mil años que tiene la tierra, el Señor ha visto las preferencias naturales de sus criaturas y ha modificado su creación original, no porque no fuera perfecta, sino porque Dios, lo bueno y lo perfecto lo perfecciona hasta donde le es posible. Y en el amplio espectro de las posibilidades, Dios en su infinito amor por sus hijos, ha seguido “mejorando” lo perfecto: “voy pues a preparar lugar para vosotros”. “En la casa de mi Padre muchas moradas hay” (Juan 14:2-4).
Dios conoce el fuerte deseo de propiedad y de hogar de los seres humanos y sus necesidades innatas de privacidad. Ahora no son solo dos personas, como habitaron Adán y Eva en el principio, Serán miles o millones de salvos de todas las edades y épocas, que compondrán el pueblo de Israel, que llegará a la tierra prometida del Señor. Toda esa inmensa muchedumbre que vio el profeta Juan ante el trono, tendrá hogares inteligentes, con la más alta tecnología divina, con los más finos materiales como construyó su santuario en el desierto, y los cubrió con oro puro. Mucho más que eso el Señor tiene dispuesto para los que venzan sobre la maldad y el pecado. Tanto las moradas, como los medios de transportación tienen vida como los árboles plantados junto a arroyos de aguas, y su hoja no cae (Salmo 1:3).
En los planes del Señor, las ciudades son como campos en los que las casas están convenientemente distanciadas y todas tienen terreno para cultivar todo tipo de flores y de árboles frutales. Debido a que no existirán mas los yerbajos y plantas indeseables, el césped parecerá grama artificial que nunca arropará las flores del patio. Todo se mantendrá inmaculadamente cuidado y protegido por el jardinero celestial que le dará vida y criterio propio a las plantas que sembremos y que solo cultivaremos para belleza y deleite de todo ojo.
Los árboles frutales siempre tendrán frutos maduros y apetecibles. No caerán podridos al suelo porque allí nada se dañará ni se corromperá. Estarán al alcance de nuestras manos, los comeremos y sembraremos las semillas en el lugar que deseemos que crezcan y fructifiquen. Nadie comerá o botará las semillas pues son vida latente en si mismas y que nunca han sido para consumo humano. En el nuevo reino, todos respetarán la vida de las plantas así como de los animales que Dios decida permitir en el campo. Estos tendrán inteligencia y criterio propios y serán tímidos y prudentes al socializar con los seres humanos. Todos pastarán en la campiña y ninguno atacará a otro pues todos comerán yerba del campo como en el edén.
De nuevo, todos los seres creados por Dios volverán a ser como al principio. Dios volverá a cerrar los intestinos de todas las criaturas para que nada sucio pueda contaminar la tierra. Todo lo que consumamos, tanto la gente como los animales, será lo necesario para mantener la salud y la vida, y nadie comerá de más de lo que el organismo requiera. Todo el alimento de los frutos nuevos, se convertirá en energía y no habrá residuos que eliminar.
Por lo tanto una cena podrá ser una fruta o un vegetal que consumamos una vez al día y la costumbre o necesidad actual de comer varias veces al día, varios platos diferentes, así como recetas cargadas de sabores y condimentos será una costumbre pasada de esta tierra que no extrañaremos para nada cada vez que probemos una fruta nueva de los árboles que el Señor volverá a crear para sus hijos. Como el señor demostró en el desierto, el maná caía una sola vez al día y nunca faltó para satisfacer el hambre.
Todo lo que Satanás ha dañado injertando, cruzando especies, manipulando semillas, fertilizando químicamente las siembras, envenenando los suelos con herbicidas, insecticidas, etc., se quemará hasta no quedar nada en esta tierra. Los valles se elevarán con la nueva capa de tierra y los montes se allanarán (Isaías 40:4-6) para que no hayan abismos ni precipicios en toda la tierra, que será como en el principio antes del diluvio.
El Señor me ha mostrado las bellezas y conveniencias de la tierra nueva porque he escuchado muchos cristianos pensar que se aburrirán sin hacer nada en la tierra nueva. Algunos piensan y así lo expresan en dibujos, que en el cielo estarán sentados en una nube con un arpa en la mano sin hacer nada. En la tierra nueva tendremos tantas actividades que a nadie se le ocurrirá dormir ocho horas cuando hay tanto que hacer y disfrutar. Todos tendrán la oportunidad de tocar su instrumento musical preferido, cantar sus canciones favoritas, pertenecer al coro, jugar con los niños, practicar deportes, crear artesanías, pintar cuadros vivos, tejer las telas más exquisitas y exóticas con el algodón restaurado, el lino y las fibras naturales de muchas plantas que se extinguieron porque no soportaron el manejo inadecuado y la manipulación genética de los cruces prohibidos por Dios.
El Señor volverá a sembrar la tierra de toda planta productiva.
Por las razones expuestas, todos estaremos envueltos en actividades útiles, recreativas y productivas (Isaías 66:23). Por esa razón, el séptimo día será de descanso y solaz con el Señor, dirigiendo su iglesia que se congregará cada semana y alabará, cantará y bendecirá al Señor y el Señor los bendecirá a ellos con su palabra de sabiduría y nos revelará los secretos de toda la historia de los mundos creados en vivo. Veremos en una pantalla gigantesca, la participación de los seres de otros mundos celebrando el descanso semanal de ellos junto al nuestro en un acto de unidad y devoción, en el cual, toda la creación universal honrará a Dios al unísono, en vivo y en tercera y cuarta dimensión. Cada pantalla nos mostrará la actividad de un mundo diferente. Todos han evolucionado por la mano divina a lo que será la tierra restaurada. A todos se les dará el maravilloso don de la procreación. Todos tendrán comunicación constante entre ellos y nosotros. “Conoceremos como somos conocidos” (1 de Corintios 13:12 y 1 de Juan 3:2).
“No parirán para maldición” (Isaías 65:23). Las mujeres tendrán el privilegio de cargar en su vientre los hijos del nuevo reino. Los nietos de Jesús y los biznietos de Jehová Padre Eterno. ¡Qué privilegio tan grande reivindicará para siempre el papel de la mujer en la familia de Dios, en la sociedad universal y ante la presencia divina! Las mujeres que luchan en esta tierra por recobrar los derechos originales, pierden el tiempo aquí, nunca lo lograrán porque es un patrimonio guardado solo para las que han de ser salvas.
No más derramamiento de sangre cada mes, no más humillaciones y malos tratos, no más dolores para parir, no más pagas desiguales; ya no tendrán que lavar los platos sucios de la comida, ya no tendrán que lavar la ropa, trapear el piso, ni cambiar pañales. “Nada sucio habrá en el reino”. La reivindicación de la mujer, será la satisfacción de Eva que verá de nuevo la tierra como antes de que ella fallara y sentenciara a todos a la muerte.
Nota: Recomiendo la lectura del artículo Teología de la Mujer, en este mismo blog, donde se detalla más el tema de los derechos y prerrogativas de la mujer.
Estas actividades especiales de cada semana confirman la eternidad del descanso semanal y muestran la rebeldía desmedida de la iglesia cristiana a entrar en el “reposo divino” del Señor. Cada sábado debe ser y será eternamente una fiesta espiritual sagrada que conmemorará no solo la creación original, sino la nueva creación de la tierra con todas sus mejoras e innovaciones que el Señor ha de introducir por experiencia. El sábado es el sello de Dios en el tiempo, así como la estrella es el sello en la naturaleza y nosotros los humanos somos el sello de la creación. Es que Dios todo lo que hace lo notariza como buen abogado. La tierra nueva llevará su sello en cada flor, en cada alimento, en cada criatura y en cada cosa creada por su mano.
Al igual que en la creación, cada sábado culminará la semana en descanso y fiesta espiritual de alabazas al Creador y las lecciones maravillosas que aprenderemos de la boca del Señor que nunca olvidaremos. Todos los que en esta tierra tengan la oportunidad de “entrar en ese reposo” tendrán el privilegio de celebrarlo en la tierra nueva (Hebreos 4:1-3, 9-12). El reposo sabático está claramente definido en el cuarto mandamiento y es una ley universal que nadie, ni en la tierra ni en el cielo puede cambiar, alterar o remover de su lugar. La iglesia que se dice “cristiana” permitió que los políticos mal intencionados cambiasen la solemnidad del sábado al domingo y sus consecuencias han sido funestas para la humanidad, que confundida respecto a un asunto tan importante, han perdido el verdadero valor y la solemnidad del reposo divido que fue instituido en la ley para Dios y para el hombre por pacto perpetuo. Esa misma iglesia, alteró la ley, cambió los mandamientos y creó un código propio distanciado de los diez mandamientos originales. Veamos los resultados del cambio:
Aquí podemos ver como la iglesia acomodó los mandamientos para obviar el importante mandato divino de no hacer imágenes ni adorarlas. Así como de abolir el día de descanso. La iglesia evangélica protestante sencillamente se acomoda a una y otra versión, y no emite un criterio claro que no sea el de abolir el cuarto mandamiento por su propia cuenta y voluntad. La biblia debe ser su propio intérprete y cada doctrina debe conformarse en el contexto general y no debe ser basada en un solo texto o en una interpretación particular. El reposo divino y humano se menciona tantas veces en el nuevo testamento como en el antiguo.
Desde el Génesis hasta el Apocalipsis se puede apreciar la importancia del descanso semanal, y su aparición entre los diez mandamientos lo confirma.
Dios creó la tierra literalmente por su palabra, en seis días y descansó el séptimo día, no porque estuviera cansado, porque Dios no se cansa, sino para enseñarnos una lección de salud tan importante como el descanso de cada día en la noche que todos disfrutamos. Cuando una persona no duerme de noche, va al médico en busca de ayuda. Así debe ser cuando no descansa el sábado conforme al mandamiento porque sus días se acortan por cada sábado que no se descansa. Las personas que trabajan de noche pierden el sentido del descanso y se agotan tempranamente en la vida. Algunas instituciones han establecido leyes al respecto y se le cambian los turnos de noche a los empleados para alternar el descanso. Esta práctica, aunque es legal y parece justa, rompe todos los patrones del ciclo y conducta del descanso de noche y de día, por lo que muchos de estos obreros necesitan medicarse para poder descansar. Su ciclo de vida se acorta proporcionalmente al tiempo que no descansaron adecuadamente. La música, sin los silencios o descansos que se establecen en el ritmo, deja de ser música y se convierte en ruido.
En la naturaleza, todos los animales, los árboles y la tierra, necesitan descansar, el ciclo del descanso es de siete días, siete semanas, siete meses y siete años. Siete veces siete suman 49 años y es el jubileo o jubilación del sacerdote, del obrero y de todos los que a los 50 años deben cesar su ciclo de labores. Por falta de descanso diario y semanal, muchos enferman y mueren prematuramente. El sábado debe ser fiesta espiritual, recreación sana y pasiva, descanso físico de la rutina semanal, comunión especial con el Creador, oración y ayuno, recordación del acto creador y contemplación de las bellezas que aún quedan en la naturaleza y que recuerdan la mano creadora de Dios. Quien no entienda y ponga en práctica este mandamiento de la ley natural del hombre, de la tierra y de todo el universo, pierde la especial bendición de la obediencia y reta la salud prometida (Éxodo 31:15-17, 23:25-26 y 15:26). Ahí está la clave por la cual, muchos cristianos sufren las mismas enfermedades que el resto del mundo.
Si usted oye a un pastor cristiano decir que el cuarto mandamiento está abolido y que no hay que obedecerlo, dígale que le muestre la cita bíblica donde lo dice. Si no lo hace, ese pastor es un mentiroso, engañador y no es honesto. Recuerde que Jesús dijo: “No he venido a abrogar la ley ni los profetas. No he venido a abrogar, sino a cumplir. Porque hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hastaque todas las cosas sean hechas” (Mateo17-19). En ese capítulo de mateo, Jesús hace una crítica a los fariseos y les explica a los discípulos como es que se debe obedecer y respetar la ley. No vino a derogar sino a enseñar a cumplir con la ley.
Los que obedecen la ley y aprenden a descansar el sábado semanal de la forma correcta, reciben la bendición de salud más grande que se pueda esperar, porque no se enferman. Esa es la promesa y el la cumple. El sábado no es el día para afanarse viajando, para visitar alguna iglesia, para trabajar en el evangelio, para visitar enfermos en el hogar ni en los hospitales, ni para predicar sermones en el templo. El sábado debe ser un día de reflexión, descanso de toda actividad personal semanal, de estudio y oración pasiva, de contacto con la naturaleza y de comunión familiar de índole espiritual. Cualquier otra actividad, puede ser de la voluntad personal y no percibir la bendición especial del descanso sabático.
Al templo o a la iglesia se puede ir otro día, que también puede ser el primer día de la semana en que hagamos las obras misioneras, prediquemos los sermones, visitemos los enfermos y hagamos obras con nuestro prójimo y con nuestros hermanos. Pero el sábado no es ese día.
Jesús dedicó el sábado a predicar y sanar los enfermos porque necesitaba llevar a cabo su breve ministerio ante los judíos fariseos y saduceos. “El sábado por causa del hombre fue hecho, y no el hombre por causa del sábado” (Mateo 2:26-28).
Algunos cristianos que pretenden descansar el sábado y guardar el mandamiento, se afanan por realizar tantas cosas ese día, que en realidad, lo menos que hacen es descansar, meditar y hacer de esas horas sagradas, delicia, santidad y gloria al Creador de ese descanso, que no es para Dios, sino para el ser humano. El sábado es el día que más trabajan y se afanan en hacer cosas que se podrían hacer cualquier otro día de la semana.
Como podemos concluir, la iglesia cristiana se ha adjudicado el derecho de cambiar, abolir, interpretar y enseñar el evangelio de Cristo a su manera, sin tomar en cuenta las palabras de Jesús que “no vino a abrogar la ley ni los profetas”. Al contrario, dijo que cualquiera que haga la voluntad de su Padre, muy grande será llamado en el Reino de los Cielos, pero quien no lo haga, “muy pequeño será llamado en el Reino”.
Para permitir que la próxima venida del Señor a su pueblo sea para salvación eterna, tenemos como individuos, que realizar cambios radicales en nuestras vidas, en nuestras creencias y prácticas adquiridas de una iglesia cristiana corrupta que ha incumplido con el pacto eterno y se ha desviado a la conveniencia humana. Como creyentes en el evangelio de Cristo, tenemos que revisar una y otra vez, cada una de las doctrinas cristianas y su significado. De eso depende que el Señor reconozca nuestra identidad como individuos y como pueblo (1 de Juan 2:15, Juan 17:11-17, Juan 15:19, 2 de Corintios 10:3 y 6:14-18, Colosenses 3:1-4).
Estaremos en el mundo hasta que Cristo regrese a buscarnos, pero no somos de este mundo. A medida que vamos avanzando en nuestra vida espiritual, debemos alejarnos de toda la vanidad, corrupción y del gran engaño en que vive la sociedad actual y del que participa la iglesia cristiana.
Un santuario, (del latín sanctuarium) es un templo en el que se venera a Dios. Literalmente significa, según la biblia, la Casa del Señor.
Aunque modernamente el término Santuario también se utiliza para identificar áreas o zonas naturales que contienen cierta riqueza de flora y fauna, así como la presencia de especies o subespecies en peligro de extinción que deben ser protegidas para su preservación. Se denominan “santuarios naturales”.
Nota: Toda comunicación de Dios con el hombre tiene un valor que se multiplica por el tiempo y el espacio, literal, simbólico, espiritual y profético.
Por ser un tema muy amplio y con un gran significado histórico, espiritual y profético, lo divideremos en varias partes. Para su mejor comprensión, algunos conceptos se repetirán en una u otra parte debido a que se relacionan a sus funciones históricas , simbólicas o proféticas.
No podemos pretender abarcar un tema tan amplio en un solo escrito, debido a que las riquezas interpretativas del mismo, son tan grandes y significativas que podemos compararlas a una gran parábola que debe interpretarse como tal: “Los entendidos entenderán”, y al entender, tendrán la certeza de su aceptación y pertenencia al plan de Dios para su pueblo. Por esas razones, nos atrevemos a entrar por esa “puerta” y auscultar y tratar de descubrir su gran riqueza espiritual.
A Moisés le tomó seis capítulos del libro de Éxodo y todos los 27 capítulos del libro de Levítico para narrar en síntesis las instrucciones divinas respecto al santuario, sus funciones y sus leyes. De ese material, los judíos sacaron el gran libro de la Torah y su guía del Midrash que abarcan todo el pentatéuco. Por tanto es imposible, que en un solo escrito, tratemos de exponer toda la maravillosa y rica información que podemos obtener de esa divina fuente de sabiduría.
En éste escrito, comenzaremos el estudio del santuario o templo que Dios le indicó a Moisés que construyera bajo planes específicos que le fueron mostrados y donde cada pieza del mismo tenía un propósito y un significado. Esta pieza, de cualidades únicas, desarmable y transportable en el viaje de Egipto a Canaan por el pueblo de Israel, fue una obra de sorprendente estructura, de belleza incomparable y de funcionalidad perfecta. Un edificio de cualidades únicas, que se podía desarmar y transportar a través del viaje de Israel a la tierra prometida. Era una estructura sencilla, una carpa desmontable, pero de un diseño divino único en sus colores, materiales y muebles.
Sólo había que mirarlo por fuera, o por dentro para convencerse o descubrir que la obra había sido diseñada por Dios para varios propósitos.
Éxodo 26: 1-21 y Éxodo 25:8-40: “Y hacerme han un santurario, y Yo habitaré entre ellos. Conforma a todo lo que Yo te mostraré, el diseño del tabernáculo, y el deseño de todos sus vasos, así lo haréis”. Dios personalmente le indicó a Moisés cada medida, cada color, cada detalle y cada mueble, vasija, cortina y lámparas que había de fabricar, así como el material del cual debía hacerse cada pieza.
El santuario terrenal fue una estructura transicional para esta tierra, y prefiguraba al santuario celestial que es eterno. La iglesia cristiana ha ignorado la importancia de este templo portatil que Dios le pidió a Moisés que fabricara para Él acercarse a su pueblo y morar con ellos. Mientras más estudiemos su propósito y el valor del mismo, más nos percataremos de su importante significado para el creyente. Al perder el valor real, simbólico y profético, la iglesia cristiana pierde el propósito y el fin para el cual Dios se tomó el tiempo y el esfuerzo en comunicarle tal obra.
Primeramente, el modelo es una réplica pequeña del santuario celestial, donde Cristo ministra para su pueblo y para el universo. Hebreos 9:19, 10:19, Era una humilde casa para Dios habitar con su pueblo. “Habitaré entre ellos”.
Además de ser una obra de arquitectura divina, es una hechura humana de la voluntad de Dios para tener un lugar donde la divinidad pudiera morar con nosotros y comunicarse con la humanidad. Según vayamos analizando el significado simbólico de cada tabla, de cada objeto, de cada mueble, de cada vaso y de cada uno de los componentes de ese santuario, nos daremos cuenta de su importancia para los israelitas que peregrinaban hacia la tierra prometida, y para nosotros hoy que también andamos en ese camino. A diferencia de ellos, para nosostros, es de mayor significado cuando descubrimos el misterio oculto en el significado profético de las dimensiones generales y de las demensiones específicas de cada recinto y de toda la estructura dentro del límite cercado y de la cerca misma, sus tablas, sus postes y su puerta.
Todo apunta a un plan perfecto de diseño en el cual Cristo se manifiesta como el sumo sacerdote, como hombre, como el cordero del sacrificio, y como el redentor que culmina con el pecado, hace expiación del mismo y le impone el castigo a Satanás al fin de la ministración. Todo ese ritual está predicho o profetizado en el santuario del desierto y en el Apocalipsis. No solo la ceremonia es el símbolo de lo que había de venir, sino el mapa de tiempo y de eventos que señalan cada uno de los acontecimientos en órden cronológico que nos llevarían a la santa presencia de la divinidad. En el santuario están claramente definidas las tres grandes dispensaciones de tiempo que demarcan la historia de la tierra: La dispensación del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo.
Agua, sangre y fuego son los tres elementos de purificación del santurario. El agua era el primer elemento de purificación en el atrio exterior fuera del tabernáculo. Significa que el diluvio no estaba originalmente planeado por Dios y que fue un acto de purificación necesario para depurar las impuresas que se añadieron como consecuencia del pecado de Adán y Eva y de los hijos de Caín. El diluvio representado por la fuente de agua en el atrio exterior, tiene el propósito de lavar las partes del cordero sacrificado, y las manos y los pies del sacerdote oficiante antes de entrar al tabernáculo. El segundo elemento de purificación es la sangre. La sangre del cordero de Dios que quita el pecado del mundo. (véase nota 1) El tercer recinto, era donde estaba el arca del testimonio con las tablas de la ley, custodiado, a manera del celestial por dos querubines de oro. Representaban a Cristo y a Luzbell que eran los querubines que lo custodiaban en el cielo, antes de la creación de la tierra y de la rebelión de Luzbel. Allí se manifestaba la presencia divina (la santa Shekinah) cuando el sumo sacerdote, una vez al año, y habiendo cumplido con todos los requisitos, realizaba la expiación de los pecados de Israel. Si no cumplía con todos los requerimientos del ritual, no se producía la expiación y la Santa Shekinah, no consumía el sacrificio y el sacerdote moría. Así de seria y solemne era la naturaleza del ritual y la importancia del mismo para Dios y su pueblo.
El recinto sagrado, el último paso del sacerdote en el camino ritual del santuario, era un cuadrado perfecto en las dimensiones: largo, ancho y alto, que por su naturaleza matemática cumplía con la fórmula perfecta de la energía, descubierta por el científico Albert Einstein,«E=MC2» , la poderosa energía divina se manifiesta cuando todos los elementos se encuentran en perfecto orden, por esa razón, el lugar santísismo tenía dimensiones matemáticas exactas.
El Creador, autor de las matemáticas utiliza la energía natural para alumbrar la tierra y dar vida a las plantas y a todos los seres creados. Su presencia divina se manifiesta desde el sol en todos los elementos naturales que sostienen la vida.
Como señalé, cada recinto del santuario representa una etapa de la historia del mundo. Cada división en el tiempo se denomina “dispensación”. La iglesia cristiana en su teología divide la historia en 7 diferentes dispensaciones unas, y en 5 otras, pues tiene que explicar elementos de la teología que no guardan relación estrecha con la verdad divina. En realidad, son tres grandes dispensaciones: La del Padre que estuvo a cargo de la primera y que culminó con la purificación de la tierra en el diluvio, la del Hijo, que estuvo a cargo de Cristo y culminó con su muerte vicaria en la cruz y su gloriosa resurrección, y en términos futuros, la del Espíritu Santo que es la que correponde al tercer recinto del santuario donde se manifestará finalmente la purificación de la tierra con fuego.
Según Apocalipsis, bajará fuego del cielo y consumirá toda la obra del enemigo. Las matemáticas de Dios son perfectas y tanto el tiempo como el espacio se unen en un mismo fin. Veamos esta realidad:
Se denomina la dispensación del Padre como la del agua porque la tierra fue purificada con agua.
Se denomina la dispensación del Hijo como la de sangre, porque la tierra fue purificada con sangre.
Se denomina la dispensación de fuego como la del Espíritu Santo que destruirá la tierra con fuego.
Agua, sangre y fuego, en esa misma secuencia son los 3 elementos de purificación en el santuario.
Podemos decir que en el santuario del desierto se prefigura la historia de la tierra en esas tres etapas y que la venida del sumo sacerdote al lugar santísimo simboliza la venida del Señor a su templo en el día de la expiación final. Pero eso no es todo, hay una serie de pasos que el sumo sacerdote lleva a cabo en su camino hacia el lugar santísimo que proyectan los eventos a ocurrir entre las diferentes dispensaciones.
Algunos ya ocurrieron, otros están por ocurrir. Cada etapa debe ser seguida por los fieles hijos de Dios que por fe siguen los pasos del sumo sacerdote, Cristo, en su ritual para expiar el pecado. Esos son los que “por fe siguen al Salvador por donde quiera que va”.
Esto es solo un ejemplo de cómo el símbolo se empareja con la realidad y se establece el hecho histórico o profético.
En el capítulo 25 de Éxodo comienza la historia del santuario y cómo Dios instruyó a Moisés en cada detalle del mismo y de su construcción portable.
Todo tenía un propósito y un significado profético que debía guiar al pueblo de Dios hasta el fin del mundo. Pero la iglesia cristiana, tomando el hecho de que en la muerte de Cristo en la cruz se terminaban los ciclos de sacrificios y muerte de animales para expiar los pecados, descartó todos los rituales y símbolos que iban más allá del ministerio y muerte de Cristo, el cordero. Veamos un ejemplo: En el diseño del santuario, los tres recintos interiores, como señalamos, eran símbolos de las tres grandes dispensaciones. El atrio exterior con la verja que lo rodeaba era el perímetro sagrado que separaba el campamento de Israel del lugar santísimo, donde únicamente podía entrar el sacerdote una vez al año, después de purificarse y estar seguro de que sus pecados personales hubieran sido perdonados. De lo contrario, entrar sin la debida preparación, era una muerte segura para quien lo intentara. No podemos olvidar que era la casa de Dios que venía a morar con nosostros. Como podemos observar en las ilustración que incluimos del santuario, hay una distancia del doble del espacio del área que ocupa la carpa techada, del patio cercado.
Esa distancia es el doble porque cubre el tiempo desde la creación hasta Cristo, unos 4,000 años, luego viene el tabernáculo techado y a la parte de atrás otro patio, que no sabemos cuanto mide, pero que de acuerdo a las medidas generales del cerco o verja en relación a las otras medidas, no es mayor que el cuadrado del lugar santísismo. Este atrio según Apocalipsis fue dado a los gentiles. (Apocalipsis 11:2).
La importancia profética del atrio es de gran ayuda para entender las razones que tuvo Dios para apartar la distancia del lugar santísimo del extremo final del atrio. Al ver este detalle nos podemos percatar de la gran providencia divina del Creador para dar un lugar a todos los que por no ser judíos o israelitas, aceptarían por fe el sacrificio de Cristo en la cruz como cordero de Dios. En el simbolísmo del tiempo, este atrio representa el descanso milenario de la tierra que ha cumplido los seis mil años y entra en el reposo divino. Es la oportunidad que tienen los gentiles para cumplir con el descanso que no tuvieron la dicha de realizar a su tiempo.
Observando el plano del santurario del desierto, descubrimos muchas de las profecías de Apocalipsis, reveladas por más de 4,000 años antes en el santurario del desierto. Por eso, al principio mencionaba que las matemáticas de tiempo y espacio de Dios son perfectas y que todo tiene un tiempo, lugar y un espacio, así como la razón de su existencia. A nosotros nos toca entender el mensaje oculto así como de entender una gran parábola que hay que descifrar.
Este es un estudio que debe repasarse de año en año para ir descubriendo el cumplimiento de la profecía de los tiempos revelados al Apostol Juan en Apocalipsis y que surgen del santuario del desierto que es una copia del santuario celestial donde ahora mismo está Cristo ministrando por su pueblo de todas las épocas. La iglesia cristiana ha olvidado que para que se produjera la expiación, el pueblo tenía que estar en reposo, en ayuno, oración y constricción de espíritu, (Esperando que haya un pueblo postrado en actitud de ser perdonado). En los escritos apocalípticos publicados en éste mismo blog, titulados “La Llave de David” se hace un recuento breve de los eventos que el profeta recibe en visión y que por la naturaleza de la época en que lo recibe, no puede detallar con mas precisión pero que a la luz del santuario se pueden descubrir para su debida aplicación en este tiempo..
Tiempo, lugar y espacio, son los elementos clave en el estudio del santuario del desierto. Otro ejemplo es el de la víctima escogida para el sacrificio. Tenía que ser un cordero o un ave sin defecto ni mancha que lo marcara. Usted y yo, podemos ser ese cordero que ha de ser puesto en el altar del sacrificio como ofrenda perfecta por el pecador imperfecto.
Después del exámen que le hacía el sacerdote a cargo a la víctima del sacrificio, y lo aceptaba, el cordero era puesto en el altar del sacrificio que era el primer mueble que se encontraba depués de la puerta principal del atrio. La descripción de este evento se da en el primer capítulo de Levítico (Levítico 1:1-8). Luego de sacríficada la víctima, el verso 9 indica la manera en que se lavaban las partes del sacrificio: “Y lavará con agua sus intestinos y sus piernas”. Nada sucio podía entrar al santuario y la limpieza que se realizaba del animal y sus partes era una labor minuciosa y de mucha importancia. Dios ordenó en específico la limpieza de las piernas y los intestinos debido a que los pies o piernas, así como los intestinos son áreas que mantienen sucio del camino y de las heces fecales que no podían contaminar el santuario. Aquí hay una interesante lección que nos indica la razón y la procedencia del lavamiento de los pies que Jesús instituyó con sus discipulos (Lucas 13:1-10) aunque no se hizo limpieza de los intestinos debido a que su alimentación era sana y por eso Jesús le dijo a Pedro: “El que está limpio no necesita sino que le lave los pies, mas está todo limpio” (Juan 13:10). Esto dijo Jesús de sus discipulos a Pedro cuando lavó sus pies.
La limpieza de los pies y de los intestinos en el santuario es un importante ritual que requiere un estilo de vida diferente del cristiano, tanto en su alimentación como en los pensamientos y acciones de su vida diaria. Los escenios, judíos que vivían apartados en el desierto, tomando en cuenta la contaminación de los alimentos y el daño que ha hecho Satanás de los mismos, practicaban el lavamiento de los intestinos mediante lavativas de agua pura. Hoy día, muchos practican ésta limpieza por salubridad. Por la naturaleza del ritual, cuerpo, mente y alma deben ser limpiados y purificados antes de ofrecer su vida en el servicio y como ofrenda al Señor. La alimentación y la higiene de cada cristiano que ha de ser inmolado en el servicio a Dios, requiere de esa limpieza absoluta: “Nada suciopuede entrar al santuario”. Todo, las paredes, el piso, las cortinas, los utensilios, la ropa del sacerdote y su cuerpo, tenían que estar inmaculadamente limpios siempre. (Véase Ezequiel 8:16-17). Allí el profeta ve a los sacerdotes inclinados al sol y con el trasero maloliente poniendo hedor en las narices de Dios. Esta profanación fue parte de la gran desobediencia de Israel y del abandono del templo y de sus rituales, así como de los mandamientos y ordenanzas que requerían una higiene personal absoluta. Hoy día, todos esos requisitos se han olvidado y no se tienen en cuenta para aplicarse, no como rituales, ya que fueron eliminados con la muerte del Cordero de Dios que ofreció su sangre una vez y para siempre en el calvario, sino como sacrificios personales que cada cristiano debe realizar en su cuerpo:
Abstenerse de bebidas embriagantes, del consumo de carnes y grasas de animales muertos o inmundos, de pensamientos egoístas, negocios de usura, prácticas impuras, y de toda apariencia de maldad. Cada Cristiano debe ser un humilde cordero dispuesto al sacrificio máximo en beneficio del prójimo y un sacrificio vivo de agradable olor a Dios.
Somos Sacerdotes de Nuestro Propio Santuario
Mientras más cerca del fin del mundo, mas estrictos son los requisitos de una vida pura y sin mancha. Ahora, nuestro cuerpo es el templo y es el santuario, nosotros somos el sumo sacerdote de nuestro propio santuario y tenemos que cuidarlo y mantenerlo limpio y aseado, de tal manera que nada de lo que comamos, hagamos y pensemos lo contamine o lo profane. Nuestra cabeza y cerebro es el lugar santísimo donde se manifiesta la presencia divina todo el tiempo, nuestro cuerpo es el lugar santo donde se encuentran los panes sin levadura de la proposición y el aceite que hace arder las lámparas o candeleros de luz y vida. Así también nuestras piernas son el atrio exterior que nos conducen al santo y al santísimo recinto de la salvación. Nada sucio debe entrar al santuario. Ya no es tiempo de comer la carne de animales muertos porque la muerte no debe entrar y contaminar nuestro santuario vivo(celular, genético y orgánico). Urgentemente tenemos que regresar a la alimentación del Edén y se nos está haciendo tarde para limpiar nuestros “intestinos y nuestras piernas” a fin de poder presentar un sacrificio vivo y agradable a Dios que es nuestro culto racional único (Romanos 12:1). Todo ese capítulo 12 de Romanos indica ese cambio en el estilo de vida y de alimentación del cristiano moderno. Es el sacrificio vivo y agradable que a Dios le agrada de cada criatura (Romanos 6:13).
Aunque el santuario del desierto ya no tiene hoy vigencia ceremonial para nosostros, los símbolos que de toda esa estructura con su ceremonial representan, son una rica fuente de imágenes y de información histórica y profética que se extiende más allá de la segunda venida de Cristo a la tierra. Cuando sumamos los años de las dispensaciones, nos percatamos que hay cuatro mil años del ceremonial de los sacrificios de sangre hasta la muerte de Cristo (4,000 años de la dispensación del Padre, 2,000 de la dispensación del Hijo que entregó al Espiritu Santo, y que solo espera por la entrada del sumo sacerdote del santurario celestial, Cristo, al lugar santísimo y veamos la presencia divina manifestarse en gloria. El santuario revela mil años más en el atrio posterior que están claramente mencionados en Apocalipsis 20 y que corresponden al descanso milenario de la tierra. Mil años que estaremos en la escuela con el Gran Maestro, aprendiendo cosas maravillosas que ojo no ha visto ni oído oyó.
La purificación del santuario es el símbolo de la purificación de la tierra. Esa limpieza convertirá en cenizas todo lo que el ser humano guiado por la mano de Satanás, ha construído sobre la tierra; todo el cemento, el hierro y los elementos serán pulverizados y desechos por el fuego consumidor. Toda yerba y toda planta que no sembró el Señor será desarraigada y quemada. No quedará ni raíz ni rama de la siembra de la mala semilla que arropa la tierra por todas partes (Mateo 15:13 y Hebreos 6:8). El señor volverá a sembrar la tierra como lo hizo originalmente en el Edén de toda planta decorativa y novedosa.
Al terminar el período profético de los dos mil y trescientos (días – años) de Daniel (Daniel 8:14), Cristo, como sumo sacerdote del santuario celestial entra al lugar santísimo para hacer la expiación final. Este acto ha demorado porque para llevar a cabo la solemne ceremonia, debe estar el pueblo de Israel en total constricción de corazónes, en solemne meditación, en ayuno y oración, penitencia y arrepentimiento, en absoluto reposo, en humillación y actitud de ser perdonado. Pero no ha habido un reposo de esa naturaleza en la iglesia cristiana y Cristo no ha podido llevar a cabo esa solemne ceremonia que cierra la ministración y lleva a cabo la expiación final de los pecados de Israel. Cada año que pasa, hay menos consagración, la iglesia está envuelta en actividades de todo tipo, recaudación de fondos, viajes a lugares históricos, campañas evangelísticas, repartiendo tratados, vendiendo y comprando, construyendo y decorando templos, festejando cumpleaños y fiestas mundanas, y muchas otras actividades que nada tienen que ver con la solemnidad requerida para que unánimes puedan postrarse en actitud de perdón a fin de que el sumo sacerdote pueda terminar el proceso expiatorio y se puedan celebrar las bodas del cordero, que unen la humanidad con la divinidad.
Las Tres Grandes Fiestas (Éxodo 23:14)
Las tres grandes fiestas solemnes que se convierten en siete festividades anuales, deben ser las únicas celebraciones del pueblo de Dios. Está claro, que la iglesia ha perdido el camino del santuario y no entiende que los acontecimientos mundiales, los cambios climatológicos, las enfermedades y pandemias, las amenazas de guerra, los terremotos, huracanes y calamidades de todo tipo que están ocurriendo en todo el mundo, indican que es tiempo de que haya un pueblo en reposo y humillación, esperando y cumpliendo con los requisitos del gran día de la expiación, para que Cristo termine su labor en el santuraio y pueda venir a buscar a su pueblo. Si hubiera un pueblo preparado, el proceso de expiación le toma al Señor sólo unos minutos. Todos los cristianos anhelan y esperan la venida del Señor, pero no han asumido la actitud requerida para ese gran acontecimiento. No han preparado su equipaje espiritual para ese viaje. No han hecho la preparación requerida, ni han asumido la actitud indicada para ese gran acontecimiento. Están endeudados con el mundo, amarrados a sus poseciones, embriagados con los cuidados de éste siglo, comprometidos con sus obligaciones financieras, comprando y vendiendo, etc., cuando la solemnidad de la expiación requiere que estén en reposo, humillación, constricción y actitud de recibir perdón absolutorio de ese gran día.
Las tres grandes fiestas del pueblo de Israel eran de un carácter sagrado y solemne. Tenían como propósito, mantener al pueblo unido en actividades que conmemoraban la salida de Egipto, su paso por el desierto y la llegada o entrada a Canaan, la tierra prometida. El propósito de Dios para instituir éstas solemnidades era para mantener al pueblo con la vista en el futuro prometido y que no se desviaran de su propósito y de su destino. Cada una de estas fiestas solemnes requería de un esfuerzo y preparación diferente y muy significativo que les recordaba el motivo de su peregrinación. Eran y son tres grandes fiestas con sus intermedios que suman siete fiestas al año: Pascua, pentecostés y tabernáculos o cabañas. El pueblo de Israel debe celebrar hoy, las tres fiestas solemnes para entender su significado y mantener al pueblo en solemnidad creciente hasta el grán día de la expiación, para que Cristo, en el santuario del cielo haga la expiación final y salga a buscar al pueblo que le espera.
La Pascua
Las tres grandes fiestas anuales del pueblo de Israel y sus cuatro fiestas aleatorias que le siguen, son suficiente actividad para mantener al pueblo de Dios ocupado y proyectando interés en el regreso de Cristo a buscar a su pueblo. Cada una de estas fiestas tiene un significado y propósito diferente, mas allá de una simple celebración.
1. La primera fiesta del año, la pascua, se celebra el primer mes del año judío que es Nisáno Abib, para la fecha de mediados de marzo a mediados de abril de nuestro calendario actual. Se escoge el día primero de mes por la salida de la luna nueva. El día 10 del mes se elige el cordero pascual (Éxodo 2:3) y el día 14 en la tarde se sacrifica el cordero y lo comen en la tarde después de la puesta de sol que ya es el día 15 (Éxodo 12:6-8). Ese mismo día 15, comienza la semana de los panes sin levadura (Éxodo 23:15, Levítico 23:6-8). El día 16 es el día de ofrecer las primicias de todo fruto y trabajo recogido. Para ello se ofrece una gavilla mecida. Es la época de recoger la cosecha de cebada y de lino (Levítico 2:11-16 y 23:10-14). El día 21 es el último día de los panes sin levadura (Levítico 23:4) y el comienzo de la época seca.
Esta es la primera festividad de las tres grandes fiestas del año que culmina con la recolección de las cosechas. Lo único que ya no es válido de todo ese ritual, es la muerte del cordero pascual porque Cristo se hizo Él, el cordero de una vez y para siempre. No obstante, todo el resto del ritual festivo se debe celebrar en la iglesia cristiana porque conmemora la salida del pueblo de Israel de Egipto que equivale a la salida del pueblo de Dios del tiempo del fin, del mundo a la tierra prometida. Las cosechas son el símbolo de nuestro trabajo y esfuerzo personal para obtener lo necesario para subsistir y el agradecimiento a Dios por permitirlo. La muerte del cordero es nuestra muerte al mundo y lo que ésta significa para cada creyente.
2. Iyar es el segundo mes, se celebraba una segunda pascua para darle oportunidad a los que no pudieran celebrar la primera porque estaban impuros o no llegaron a tiempo. Comenzaba el día primero del segundo mes (entre abril o mayo) y se celebraba el día 14 (Numeros 9:10-11). Para esa fecha, ya el trigo maduraba en los lugares bajos y comenzaba el verano.
3. Siván es el tercer mes que cae entre mayo y junio y comienza con la luna nueva. Se celebra el pentecostés o fiesta de las semanas. Ese primer día se ofrecía el pan de la nueva cosecha de trigo que se recogía nuevo. Se consideraba sábado, aunque no cayera ese día semanal, pues era día de descanso, de fiesta y celebración. Corresponde al día cincuenta comenzando a contar a partir del día 16 de Nisán (Levítico 23:15-21).
La celebración de la fiesta de pentecostés o fiesta de las siete semanas que termina con el sábado ceremonial, es el símbolo que debemos recordar de la cosecha de almas que el Señor espera recoger en su día de nuestro trabajo y testimonio personal.
4. Otra celebración menos importante pero muy significativa porque se menciona en el Apocalipsis, es la cosecha de trigo, un mes más tarde, Tammuz el cuarto mes, entre junio y julio, con la aparición y cosecha de los primeros racimos de uva. También está marcado en el calendario por la aparición de la luna nueva.
5. Av es el quinto mes que cubre los meses de julio a agosto, y lo marca la luna nueva de mediados de julio, era otra celebración por la aparición de las primeras aceitunas (olivas maduras) en los llanos. Esto también era motivo de otra fiesta sagrada pues éstas representan la llegada del Espíritu Santo.
6. Elul es el sexto mes que cubre de mediados de agosto a mediados de septiembre y el primer día es marcado por la luna nueva de agosto. Se celebra la cosecha de los dátiles, higos y la vendimia de estos. Representa el alimento que Dios pone en la mesa de cada creyente cada día.
7. Tishri es el séptimo mes que comienza a mediados de septiembre y se extiende hasta mediados de octubre. El primer día, es justamente el primer día del año judío y es un sábado ceremonial en el que se anuncia la llegada de un nuevo año. Ese es el grán día de las trompetas que anuncian el Rosh Hashanah o año nuevo (Levítico 23:24-25). Lo marca la salida de la luna nueva de septiembre y las trompetas anuncian el gran día de la expiación o Yom Kippur (Levítico 16 y 23:27-32), que ocurre a los 10 días del mes que aunque caiga un día de semana se considera un sábado para fines ceremoniales. Durante ese mes se llevan a cabo las más importantes ceremonias del santuario: El día primero el toque de trompetas, el día 10 el gran día de la expiación, del día 15-21 la fiesta de los tabernáculos o cabañas, el fin de la cosecha (Levitico 23:34-43) y el día de 22, la santa convocación o asamblea más solemne del año. Vida nueva para todo Israel. Libres de culpas y pecados, comenzaban una nueva vida.
Esta santa convocación es símbolo de la liberación del pueblo de Dios, que después de que el sumo sacerdote haber hecho la expiación final y poner los pecados del pueblo sobre Azazel (Satanás), termina su ministración en el lugar santísismo y sale triunfante para anunciar la liberación y salvación de Israel.
Nos debemos preguntar: ¿Si para ese evento magno y liberador, el pueblo de Dios en la tierra está postrado, humillado, en acción de perdón y en ayuno y oración, siguiendo los últimos pasos de Jesús en el santuario del cielo para llevar a cablo la obra final de expiación?
¿Cómo vamos a lograr que un colectivo tan grande como la iglesia cristiana, se encuentre en algún momento, unánimes en una actitud como la señalada?
La respuesta es sencilla: ¡Imposible! La iglesia como cuerpo orgánico no tiene la dirección humana ni la capacidad global para llevar a cabo una labor de constricción de la unanimidad que ocurría en el pueblo de Israel debido a que no se ha acostumbrado a celebrar las asambleas de expiación dentro de las tres fiestas sagradas. El Señor se tiene que limitar a un pueblo individual esparcido por el mundo, que entienda las señales de los tiempos y esté en preparación constante. O sea, que como la misma iglesia ha señalado: “La salvación es individual”. Si es inidividual, por lógica no puede ser colectiva. En Daniel 12:1-10, aclara que el pueblo de Dios, para ese tiempo del fin estará esparcido, limpiándose, enblanqueciéndose y purificándose. Durante esa etapa los entendidos, entenderán, pero los impíos no entenderán.
Es justamente lo que se suponía que la iglesia cristiana estuviera haciendo en la preparación para ese solemne día, ya que no es tiempo de estar haciendo campañas de proselitismo para crecer como entidad. Es el momento de realizar la preparación del gran día de la expiación. Pero es imposible hacer postrar una iglesia que no conoce la historia ni ha practicado la humillación, la limpieza, ni el ayuno y la oración del gran día de la expiación. Una iglesia que no ha sentido el dolor del arrepentimiento ni la carga del pecado durante el último año de la expiación. Esta condición, que en el Apocalipsis se describe como la iglesia de Laodicea, que es la iglesia de este tiempo final, recibe un llamado urgente del ángel mensajero y de Jesucristo para que se arrepienta (Apocalipsis 3:19-20) y oiga la voz del Señor que la llama de forma urgente, antes que se cierre la puerta de la oportunidad.
Todos esperan que el Señor venga pronto a buscarlos, pero no han hecho los preparativos necesarios para ese viaje. En Levitico 23 se describen detalladamente las convocaciones o solemnidades de Jehová requeridas durante el año para culminar en la expiación o limpieza y eliminación el pecado de cada creyente. Por ser parte del antiguo testamento, la iglesia dirigida por la recomendación de los teólogos, invalidó todo ese ritual que representa al sacerdocio de Cristo, primeramente como cordero del holocausto aquí en la tierra, y mas tarde como sacerdote del santuario celestial. La teología cristiana se colgó en la escuela del Señor y descartó el camino del santuario tratando de hacer fácil el proceso salvífico de todo tipo de gente. Es muy lamentable que la iglesia cristiana desconoce la intención de este ritual que es la clave para la preparación para ese gran día de la expiación (Levitico 23:21).
Señala claramente ese texto que esa santa convocación se hará como “estatuto perpetuo en todas vuestras habitaciones por vuestras edades” (verso 21). Señala el texto que donde quiera que habitare el pueblo de Dios, celebrará esa santa convocación perpetuamente por las edades. No existe pasaje bíblico que indique lo contrario, y el propio Jesús de su boca le dijo a sus discípulos: “No he venido a abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar…, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas” (Mateo 5:17-19). Cumplir con la ley no es abrogarla. Eso es lo que han hecho los teólogos “cristianos” y los resultados han sido desastrozos para la humanidad que ha creído esta terrible patraña satánica (La salvación universal) que hará que millones de personas, aptas para salvarse se pierdan. Estando Jesús con sus discipulos les dijo: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos… (Mateo 7:21-23). La importancia de recordar las fiestas sagradas del pueblo de Israel es para que sigamos a nuestro sumo sacerdote del santuario celestial en su camino a la expiación de todo pecado del pueblo. Este acto, culmina la ministración de Cristo que pone los pecados de Israel sobre el chivo expiatorio (Azazel – Satanás) y lo saca de circulación del campamento para que el pueblo respire santidad y seamos salvos.
Los judíos cristianos mesiánicos que celebran las fiestas anuales, guardan los mandamientos de la ley, descansan el sábado y mantienen vivo el ritual de las fiestas solemnes para mantenerse a tiempo en la preparación personal, han entendido que Cristo no vino a abrogar o a quitar las leyes eternas dadas a Moisés en el Monte Sinaí. Pero los cristianos salidos de las enseñanzas de Martín Lutero no lo entienden. Aceptar a Cristo no es rechazar su ley que es eterna. Al contrario, en Mateo 5:20 vemos que cualquiera que abrogue o invalide un solo mandamiento, “muy pequeño será llamado en el reino de los cielos”. Leamos todo el sermón de este capítulo 5 de Mateo para que veamos la gran importancia y el alcance de la ley para el creyente. Ese capítulo termina con un llamado a la perfección (verso 48).
Jesús celebró las fiestas judías y condenó las actitudes farisáicas que hacían de la ley una carga pesada y dificil de llevar. Siempre tuvo presente las palabras de reconociminento de Juan el Bautista que señaló: “He aquí al cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Nunca perdió de perspectiva su propósito y misión de venir al mundo. Cada acto de su corto ministerio, tenía un propósito profético muy serio y significativo. Él fue el cordero del holocausto. La iglesia cristiana no entiende la diferencia entre holocausto y expiación.
Su sacrificio en la cruz, solo terminó con la tradición y ritual de matar animales y derramar sangre por el pecado. Allí comenzó su ministerio encaminado a llevar a cabo con su sangre, la expiación final de los pecados del pueblo.
Este es un asunto muy serio que no se tiene en cuenta en la teología cristiana. “Quién no conoce la historia, está en riesgo de repetir los errores del pasado”.
La razón por la cual el Señor le da el mensaje a las iglesias de Apocalipsis, es porque las iglesias perdieron el rumbo de sus obligaciones y se corrompieron. El Apocalipsis es el mensaje del santuario enfatizando lo que las iglesias perdieron y lo que deben hacer para recuperarse (véase Apocalipsis capítulos 2 y 3).
Podemos, con la nueva evidencia presentada en el artículo de este blog “La Llave de David”, decir que el santuario del desierto, con sus medidas, su estructura, sus muebles y sus rituales, es una parábola que contiene grandes lecciones para el pueblo de Israel moderno. La evidencia cronológica nos indica que el libro de Apocalipsis es dado al apostol Juan a raíz de la entrada de Cristo al santuario celestial y es evidencia de su primer trabajo de redención en ese lugar, habiendo visto que después de su ascención, la iglesia cristiana se apartó del camino trazado con su sangre. Cada medida o instrucción que el Señor le da a Moisés tiene un significado histórico y profético. Veamos:
El arca del testimonio: sus medidas y su diseño.
Los dos querubines sobre el arca.
La mesa de los panes.
El candelero de oro.
El tabernáculo: las diez cortinas de veintiocho codos de largo y cuatro de ancho.
Cinco cortinas unidas y otras cinco unidas también.
Cincuenta lazadas en cada cortina contrapuestas con las otras.
Cincuenta corchetes de oro para amarrar las cortinas.
Once cortinas para la cubierta.
Cincuenta lazadas.
Veinte tablas de diez codos de dos veces.
Cuarenta basas de plata.
Seis tablas.
Los números del santuario que se repiten son: 2-3-4-5-6-10-20-24-30-40-50-100.
Estos son los números del santuario que se repiten y son parte de la matemática arquitectural de Dios para el hombre. Cada número tiene un siginicado literal y otro profético. El literal se aplicaba a las medidas del santuario y al pueblo de Israel en su peregrinaje. Ahí vemos los cuarenta años que le tomó al pueblo de Israel llegar a la tierra prometida, los cincuenta años del jubileo y el pentecostés, los diez mandamientos, etc., etc. En el próximo escrito detallaré cada uno de los números de la matemática divina representada en las medidas del santuario del desierto y su significado en tiempo, en espacio, en lugar y en ocurrencia.
Lo más interesante e importante para el pueblo de Dios, el Israel de los últimos días es su cumplimiento en los acontecimientos que marcan la segunda venida de Cristo y por consiguiente, la liberación, nuestra del dominio y control de Satanás. Este acontecimiento que se detalla en el Apocalipsis y que discutimos brevemente en el artículo de este blog “La Llave de David” estaba delineado proféticamente desde que Jehová le dió a Moisés las medidas del santuario y su plano arquitectónico. ¡Qué dificil ha sido para la iglesia cristiana que se supone espere la venida del Señor a la tierra por segunda vez a busar a su pueblo, no conocer las señales de los tiempos establecidos en símbolos, en parábolas, en ilustraciones y hechos históricos, en sombras y en medidas matemáticas exactas! Todo está revelado en las profecías y la entidad, llámese iglesia, que debe saberlo no conoce las señales, ni ha visto su estrella en el oriente. Así como los reyes de oriente conocían la señal, la vieron y salieron al encuentro del Salvador, los sacerdotes de Israel, los teólogos de su tiempo, desconocían, tanto las señales como los tiempos en que habría de nacer el Cristo.
Cuando el rey Herodes mandó a llamar a los sacerdotes del templo de Jerusalem para inquirir sobre el nacimiento del salvador, ellos desconocían que el tiempo se cumplía porque estaban en los negocios de la iglesia y en las actividades seculares y habían descuidado lo más importante de su existencia.
Así pasa en nuestros días y si usted le pregunta a los sacerdotes, y ministros del pastorado moderno, tampoco saben interpretar las matemáticas de Dios que de forma exacta definen el cumplimiento profético que señala su próxima venida. A esa pregunta le contestan: “El día y la hora nadie lo sabe”. En la viña del Señor, el que no siembra desparrama. La siembra, en los tiempos de Israel tenía que ir marcada por la luna. La luna representa a la iglesia que debe enfrentarse sola al gigante porque los ejércitos de Israel tienen miedo.
Esa es la triste realidad de la iglesia cristiana que ha perdido la fuerza y el poder de curar a los enfermos, de predicar un evangelio poderoso que convierta las almas de un solo mensaje, de una sola palabra, de un solo clamor, de un solo acto de fe. Que abra los ojos de los ciegos de nacimiento mediante la aplicación efectiva de los elementos de la tierra con la saliva divina de su boca. En su impotencia e incapacidad de curarlos, se los refiere a los médicos y a los hospitales que los encaminan en el sendero de las drogas químicas que los enajenan de la realidad y los convierten en adictos a ese mundo de drogas tóxicas.
Con la toxicidad de los medicamentos envenenan la sangre, contaminan el santuario personal y debilitan el cerebro y la voluntad. De esa manera, deshonran al Creador impidiendo que la santa Shekinah o presencia divina se manifieste en sus vidas.
Es que la presencia divina no se puede manifestar en un santuario contaminado. Una parte importantísima del sagrado recinto era la pulcritud y la limpieza absoluta de cada cosa que había en ese tabernáculo, así como del sacerdote, su ropa, el ephod y la mitra que leía en su frente: “Santidad a Jehová”.
Desaparecido el santuario o tabernáculo del desierto, cada cristiano se convierte en un santuario de Dios y en su propio sacerdote de ese lugar santo. Para que la presencia divina se manifieste, tanto el cuerpo físico, como la mente y sus vestiduras, deben estar inmaculadamente limpias para que al recibir la santa shekinah no muera. ¡Cuántos han muerto de enfermedades mundanas que no se supone ataquen a los cristianos! Ningún cristiano en santidad debe morir de enfermedades circulatorias, del corazón ni de cáncer. Esas plagas son al igual que las pandemias, para los inconversos que no mantienen su santuario limpio. Existen serias dudas en cuanto a si un cristiano, intoxicado con drogas pueda salvarse. Según el ritual del santuario y su significado ritual para este tiempo, la contaminación del santuario o del sacerdote implican muerte inminente así como ocurrió con los hijos de Aarón cuando quisieron cambiar las reglas del santuario con fuego extraño (Deuteronomio 14:21-29; Daniel 12:9-10). Toda droga, legal o ilícita produce daño orgánico al cuerpo, al genoma y al cerebro. Por esa razón el santuario debe ser purificado, limpiado y emblanquecido. “Los entendidos entenderán”(Mateo 13:11-13).
La obra del enemigo de las almas es confundir al creyente con las tres doctrinas de error, o con una de ellas, cualquiera que sea que pueda accesar la mente del creyente. El asunto del santuario y su purificación, establece elementos clave en la vida del cristiano y hace dificil comprender la limpieza y purificación del santuario cuando todos están oyendo continuamente que “la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado”. Eso es cierto, no es falso, pero se usa de forma equivocada y una verdad desviada se convierte en una mentira disfrazada. Por esa razón, debemos entender el mensaje oculto en los símbolos para los entendidos que entenderán la diferencia y descubrirán el error donde quiera que éste se encuentre.
En el caso que discutimos, si entendemos correctamente el mensaje, debemos comprender que aunque Cristo estaba limpio de pecado, se hizo bautizar por Juan el Bautista, como ejemplo y confirmación del nuevo ritual que sería instituido en sustitución de los rituales de sangre que terminarían cuando el cordero de Dios muriera en holocausto.
En la purificación del santuario se usaban los tres elementos de purificación: agua, sangre y fuego. El agua y la sangre era provista por el sumo sacerdote y el fuego lo proveía Jehová para la aprobación final o bautismo del Espiritu Santo. Nuestro sumo sacerdote del santuario celestial puso la sangre de su sacrificio, nosotros ponemos el agua de nuestra limpieza, y el Espíritu Santo nos envía su fuego abrazador. Nada ha cambiado sino la víctima. El apostol Pablo dijo muy acertadamente: “Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo venga a ser reprobado” (1 Corintios 9:27).
Jesús dijo: “Sed vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). No es cosa fácil vivir en perfección en un mundo de malvados. El mismo Jesús que dijo esas palabras, pudo haber dicho: “Sean perfectos como Yo”, pero puso de ejemplo al Padre, por razones obvias.
La perfección es un proceso purificador del santuario que toma toda la vida en alcanzarse. Muchos no lo alcanzarán, pero la muerte los debe sorprender tratando de alcanzar la perfección que se nos pide como norma de vida. Esa perfección nunca la alcanzaremos, pero en la medida que purifiquemos nuestro santuario, seremos lavados, purificados y emblanquecidos (Daniel 12:10).
“Los entendidos entenderán” y sabrán el grado de perfección que van alcanzando a medida que crecen en Cristo y avanzan en la purificación de su santuario personal. Es una labor que solo termina cuando el Señor venga o nos ponga a descanzar.
El Santuario, Los Muebles y Utensilios – Éxodo 25
Lo primero que ordenó Dios a Moisés construir fue el arca de diseño rectangular, de dos y medio codos de largo, un coco y medio de ancho y un codo y medio de alto. Las instrucciones que fueron dadas incluían cada detalle: El tipo de madera, el doble enchapado de oro, las varas a los lados, la corona y los querubines que están sobre la cubierta.
La madera de Sittim o acacia es una madera fuerte, resistente y liviana. Tiene la característica de que no se expande con el contacto del agua ni se encoje cuando seca. Por esa razón servía para ser enchapada en oro sin que se resquebraje o se agriete el enchapado. Los querubines tenían que ser de oro puro labrados a martillo.
Todas estas instrucciones las dio el Señor a Moisés y cada una tenía el propósito intrínseco de enseñar una lección a los hijos de Israel y a futuras generaciones. Es importante señalar que el santuario del desierto, es una copia pequeña del santuario celestial. Esta magnífica obra que se encuentra en un lugar del cielo donde la presencia divina está siempre alumbrando, calentando y dándole vida a la tierra, sirvió de modelo al pequeño santuario del desierto, que con todo y el oro y las piedras preciosas que se donaron para su construcción, es una obra terrenal incomparable a la celestial pero con el mismo diseño funcional: Un atrio con un altar, una fuente y una puerta que da al pueblo y otra interior que da al tabernáculo bajo la cubierta.
En el interior, un pasillo cintral y al lado derecho una mesa de acacia enchapada en oro con una cornisa de oro puro en la circunsferencia de su tope para sobre ella poner los panes de la proposición que debián estar de continuo siempre frescos y comestibles. Este mueble estaba colocado en la derecha en el centro del espacio. A la izquierda del pasillo central, un candelero de oro puro, labrado a martillo de tres brazos a cada lado y uno en el centro. Los siete llevan candiles en se extremo superior. Su ubicación era al centro del espacio de la izquierda o al sur. Los candiles se alimentaban de aceite puro de olivas que al arder, impregnaban el ambiente del suave olor.
Antes de continuar describiendo la ubicación de cada mueble y su propósito, es importante señalar que cada mueble representa una etapa histórica y una profética de la historia de esta tierra.
Que el atrio interior dentro de la verja exterior es el espacio que hay entre el campamento del pueblo de Israel y el tabernáculo, es un área específica dejada en la profecía a los gentiles que han de ser salvos sin haber sido israelitas, pero que aceptan a Cristo como salvador. Ese atrio representa el ministerio terrenal de Cristo que abarca las tres grandes dispensaciones (Apocalipsis 11:2).
El altar de los holocaustos es el primer mueble que se encuentra a la puerta del atrio. Ese altar representa el ritual de sacrificios y holocaustos que requerían de sangre para la purificación de los pecados de Israel. Está cerca de la puerta porque así estuvo el sistema de sacrificios cerca de la creación cuando Dios llevó a cabo el primer sacrificio. Este es el mueble mas grande del santuario y el único que no está enchapado en oro. Su configuración cuadrada y la altura, poco más de la cintura del sacerdote. Tanto la madera como el enrrejado a manera de parrilla son de bronce y estaba colocada a un codo y medio del suelo, o sea, a mitad de la altura del mueble. La biblia no da detalles pero de la traducción se desprende que puede haber sido hecho de hierro enchapado en bronce. De todas maneras, fue Dios que lo diseñó y se lo mostró a Moisés para su construcción. Otra representación simbólica de este altar es el Gólgota en donde Cristo fue crucificado. Sobre ese altar fue derramada la sangre del Hijo de Dios como holocausto perpetuo. El altar del sacrificio representa la vida del cristiano. Quien entrega su vida al Señor, la pone en “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” (Romanos 12:1).
Dios comenzó a mostrar el plano de los muebles del tabernáculo del lugar santísimo al atrio. O sea, de adentro hacia fuera. El primer mueble que menciona Dios, terminado el tabernáculo a manera de tienda o edificio, es el altar donde se guardan las tablas del testimonio o los diez mandamientos escritos en el monte con el dedo de Dios. Por eso se le llama el arca del testimonio.. Es una copia miniatura del arca del testimonio celestial que es resguardado y protegido por dos ángeles querubines. Originalmente y antes de la creación de la tierra, esos dos ángeles eran Luzbel y Jesucristo. Luzbel representando la creación ante la divinidad y Jesucristo el hijo de Dios representando la divinidad ante la creación. Recordando ese acto del santuario celestial, Dios le indicó a Moisés que pusiera dos querubines de oro sobre el altar del testimonio. En el arca celestial está resguardada la ley universal de Dios para todos los mundos y criaturas. Es importante señalar que esa ley universal quien primero la ha violado ha sido Satanás cuyo nombre era Luzbel. El indujo a miles de seres celestiales de otros mundos creados a violar la ley y a rebelarse contra Dios y su gobierno universal.
Mas tarde, Dios le indicó a Moisés que pusiera la vara de Aarón en el arca del pacto junto a un gomer de maná a fin de que ese testimonio quedara para la eternidad como recuerdo real de lo que Dios hizo con Israel. Un día, ese arca va a aparecer y el maná se podrá ver, así como la vara volverá a reverdecer para dar el testimonio final de su existencia y de la eternidad perpétua de la ley de Dios que fue escrita con el propio dedo de Dios en dos tablas de piedra en el Monte Sinaí.
Luego de describir detalladamente la estructura y el plano del arca, Dios le indicó con la misma precisión cómo tenía que hacer la mesa de los panes de la proposición que se hubicaría al lado norte, y el candelero que iba al sur. La puerta del atrio tenía que quedar al éste y el lugar santísismo al oeste.
Cada detalle del santuario se puede leer en Éxodo capítulos 25, 26, 27 y 28. Todo lo relativo a la consagración de los sacerdotes, el altar del perfume y los detalles de la fuente de metal se encuentran en los capítulos 29 y 30.
Como señalé antes, en cada mueble del santuario, en cada cortina, medida y utensilio, hay un significado profético, una parábola o símbolo del peregrinaje del pueblo de Israel en la tierra, del tiempo marcado en las medidas del cerco exterior, de la cantidad de codos, de secciones, de lazadas, de corchetes, y de cada cosa, tamaño y lugar que Dios incluyó en las instrucciones dadas a Moisés para su construcción y funcionamiento, además para su transportación móvil a través del viaje a la tierra prometida.
La verja o cerco del atrio tenía 100 codos de largo por cincuenta de ancho, un área de unos 180 pies de largo por 90 de ancho, que equivale a unos 16,200 pies de área que equivalen a unos 415 metros cuadrados de superficie. En las instrucciones que acompañamos se puede ver el tamaño y proporción de la tienda o carpa en relación al atrio y al diseño general. Todo debía ser desmontable y armable durante el tiempo que durara el viaje y su llegada a la tierra prometida.
Las tres grandes fiestas o celebraciones y sus cuatro conmemoraciones están detalladas en Éxodo 23 y se supone que son fiestas o celebraciones que el pueblo de Dios en la tierra debe celebrar eternamente en ésta tierra y en la tierra nueva (Isaías 66:22-23). No entendemos la razón por la cual la iglesia cristiana, que es tan presta a celebrar todas las fiestas mundanas y paganas, no celebra estas tres fiestas que tanta importancia tienen para el pueblo de Dios y que éste determinó que son fiestas eternas que por su naturaleza nunca debieron haber dejado de celebrarse. Algunos recuerdan la pascua, a veces fuera de fecha y en la semana santa. Ya solo celebran el viernes santo y nunca escuchamos un sermón que haga referencia a la historia del pueblo de Israel cuando celebró la pascua previo a su salida de Egipto. Los únicos que siguen celebrando estas fiestas eternas son los judíos y por ellos, podemos tener las fechas exactas de cada una de estas celebraciones para restaurar todo lo que hemos perdido de su solemnidad y como señal de lealtad y obediencia al mandato divino.
Nota 1
El segundo recinto que es el primero bajo el techo de la carpa, es el lugar santo que corresponde a la segunda dispensación que culmina con la muerte del Cordero de Dios, Cristo, en la cruz del Calvario y con su sangre, hace la limieza del pecado del pueblo que lo acepta y entra por fe al templo.
En ese recinto está la mesa de los panes de la proposición, a la derecha o norte del pasillo principal por donde pasa el sacerdote hacia el lugar santísimo y el candelero de siete brazos a la izquierda o sur del camino del santuario.
La mesa de los panes representa el pacto de Dios con su pueblo de que no le faltaría el pan y la cena del Señor que instituye Jesus en la pascua con sus discipulos. La promesa se cumplió durante cuarenta años que Dios estuvo enviando el maná del cielo hasta que llegaron a la tierra de abundancia prometida.
El candelero de los siete brazos o lámparas, representa la luz de Dios que ilumina su pueblo por la luz de las siete iglesias. Se ilumina mediante el combustible del aceite de olivas que hacía arder cada uno de los siete candiles que permanentemente estaban encendidos. Esta luz representa al Espiritu Santo que en cada una de las iglesias debe arder para la iluminación del mundo. Durante el tiempo de existencia del santuario, la luz del candelero no se apagó, pero al llegar a la tierra prometida y no levantarse nuevamente el santuario, la luz de las iglesias desapareció y por esa razón, Jesus tuvo que asumir la iluminación del pueblo en persona: “Yo Soy la luz del mundo”. Después de la ascención de Cristo hubo un gran despertar de la iglesia, pero medio siglo después ya comenzó a corromperse con doctrinas erróneas que se introdujeron y que obligaron al Señor a realizar un nuevo llamado espiritual.
Mientras, la iglesia cristiana celebra las fiestas mundanas: acción de gracias, navidad, año nuevo, semana santa, cumpleaños, aniversarios, celebraciones de todo tipo, días de recordación, etc.,etc., mientras que las fiestas eternas, le son desconocidas.